¿Cómo hacernos amigos de los libros
mientras vemos televisión?
• Marialcira Matute
Todo lo que nos rodea, lo que aprendemos, lo que nos dicen, todo es informaciónSegunda parte
¿Qué es la información?
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Ya debes haber oído esta palabra que mencioné al final de la primera parte: “información”. Y si no la has oído, a partir de hoy, como ya la sabes, te vas a dar cuenta de que se menciona en todos lados.

Y te preguntarás qué significa esa palabra que parece ser tan complicada.

Pues resulta que es la palabra con la cual has tenido más relación desde que naciste: todo lo que nos rodea, lo que aprendemos, lo que nos dicen, todo es información, de todo podemos tomar algo que nos interesará y será útil.

En primer lugar, para entender un poco mejor más y más cosas. Luego, para ir formando dentro de nosotros pensamientos propios, porque el poder tener mucha más información sobre varias cosas, nos hace más inteligentes y creativos. Sí, así es.

Ya estarás preguntándote: Y ¿qué tiene qué ver todo esto de la información con un niño o una niña o con un joven o una joven como yo? Pues mucho. Los conocimientos, lo que aprendemos, son simplemente las informaciones que recibimos del mundo. Algunas de estas informaciones nos las dicen, bien sea nuestros papás, nuestros maestros, nuestros amigos, o los medios de comunicación masivos.

Otras informaciones nos las dicen los libros, que como te expliqué, también son medios de comunicación masivos, pero no tienen el alcance de medios tan potentes como la televisión, por ejemplo, que al mismo tiempo puede ser vista por millones de personas en todas partes del mundo.

Es importante que sepas desde ahora, que las informaciones pueden ser verdades o mentiras. Sí. Hay personas que dicen verdades y personas que dicen mentiras. En el colegio, en la playa, en la radio, en la televisión, en los libros.

Poco a poco vas a aprender a diferenciar las verdades de las mentiras, y llegará un momento en que nadie te va a poder engañar, o será muy difícil que te engañen. Sabrás diferenciar entre alguien que dice una verdad sobre algo que sucede y alguien que cuenta un cuento. Ya sabes que los cuentos pueden ser acerca de mentiras o de verdades.

El leer muchos libros diferentes nos ayuda a entender que no todos tienen por qué pensar igual a nosotrosEl leer muchos libros diferentes, escritos por personas que piensan cada una a su modo, nos ayuda a entender que no todos tienen por qué pensar igual a nosotros, y respetar a todos los que no piensan como nosotros. Eso se llama tolerancia. Y también, leer muchos libros diferentes, lo que es igual a estar en contacto con muchas ideas diferentes, nos va a dar la oportunidad de aprender que los seres humanos tienen derecho a pensar como quieran, y a darnos cuenta de que a veces dicen la verdad y a veces no.

Estas son cosas que tú mismo, tú misma, vas a ir notando poco a poco. Pero seguro las entiendes. Es bueno que converses con tus papás y tus maestros de esto, vas a ver qué cosas interesantes vas a conseguir en esas conversaciones.

Muchas informaciones nos las vamos formando nosotros mismos, porque los seres humanos somos capaces de crear cosas nuevas.

Tú también, a medida que te hagas más y más grande, y conozcas muchas cosas no sólo por verlas a través de los medios de comunicación masivos como la televisión, sino por leerlas en los libros, vas a llegar a ser capaz de producir nuevas informaciones que servirán para que otras personas aprendan de ti. Y ¿quién sabe? Hasta podrás escribir algún libro como éste, o de cuentos, o de lo que tú quieras. Y compartir tus pensamientos con miles de personas que no te conocen personalmente pero te conocerán y aprenderán cosas nuevas tan sólo por leer lo que tú has escrito con cariño y con cuidado de hacerlo muy bien.

Ahora, fíjate bien en algo. Algo importante que debes conocer. Si tan sólo te conformas con ver televisión, ir al cine u oír la radio, te vas a acostumbrar a sólo recibir información y nunca vas a ser capaz de crear informaciones nuevas, de inventar ideas nuevas.

Es como si en vez de participar en un juego de pelota, te quedaras sentado viendo cómo los demás juegan. Jamás tendrías la oportunidad de experimentar tú mismo lo que se siente cuando se gana, cuando se pierde, cuando los compañeros de juegos se ponen tristes, bravos o alegres. Porque contemplarías todo desde afuera.

Pero si comienzas a descubrir la información de los libros en los libros, serás tú el protagonista, la estrella de las cosas que aprendas. Porque las palabras escritas, leídas en silencio, te permiten detenerte cuando quieras a pensar en lo que lees, volver a leer lo que no entiendes.

Las palabras escritas hacen magia en tu cabeza y crean a su vez imágenes, recuerdos, otras palabras. Las palabras escritas pueden ser leídas por otros para ti. Y entonces puedes aprender a disfrutar de su olor y de su música. Cada palabra despierta en ti sensaciones diferentes.

Cada frase, cuando te acostumbres a leer, te va a poner feliz, o triste, o pensativo. Y cuando leas a otros, y aprendas a hacerlo muy bien, te darás cuenta de que las palabras también saben rico, o amargo, o dulce, y que las palabras pueden poner a otros felices, tristes o pensativos. ¿Te habías dado cuenta de todo lo que las palabras pueden provocar? Es pura magia.

Yo tuve la suerte de que mis papás me acercaran a los libros desde muy pequeña. Me llevaban a la biblioteca pública, donde podía leer gratis todos los libros que quería. Y cuando podían, me compraban libros. Poco a poco fui haciendo mi propia biblioteca. Desde que realizo programas sobre libros en radio y TV recibo muchos libros cada semana para poderlos revisar y comentar. Ahora tengo miles de libros, y siento que son mi tesoro.

Aprendí que las palabras que más me gustaban hacían que mi imaginación empezara a viajar, y a hacerme sentir que esas palabras olían igual a la grama recién cortada, que es el olor que más feliz me hace. Y que cuando yo leía algo lindo para otros, las palabras me hacían sentir en la boca gusto a chocolate, suavecito y dulce. Prueba alguna vez, al leer o al escuchar un libro que te guste mucho, a imaginar los distintos sabores, colores, olores y sensaciones que te produce cada frase, cada palabra. Guarda eso en tu corazón, y verás que algún día podrás expresar con palabras, todo lo que has sentido. Eso se llama poesía. Y la poesía, cuando está presente en todo lo que hacemos, es una forma de manifestación de la magia de las palabras.

La lectura, entonces, te va preparando para algo que ya estás también aprendiendo y que muchas personas no se dan cuenta de lo mágico que es. Se trata del escribir. Algo que sólo los seres humanos podemos hacer. Y si sólo nosotros lo podemos hacer, ¿cómo no aprenderlo lo mejor posible?

De eso, de escribir, vamos a hablar un poquito más adelante.