Ilustración: Jol Law Chasquidos en siete tonos inversos desde el andén
La menor (primero)

      Los torpes guardianes te dejan
           oh, madre!
      Surgir de la naturaleza misma,
      emergiendo entre sus ramas
como un espectro de sal
que salpica a sus halos circundantes.

Mi menor (segundo)

Cualquier osadía
dentro del fantasma de mi cuerpo
me recluye con terror
en las selvas de este traje
sucio y tinto por el polvo.

Si menor (tercero)

Al menor truco me abstraigo
del insomnio que, en forma de sueños
me ataca al dormir
renazco con raíces abigarradas
chorreando tierra entre los poros
y con los pies cosidos a las piedras.

Fa# menor (cuarto)

¡Llega hasta mi mesa
viajero de soledades!
Sírvete de mi vino
mientras nos filtramos
por las páginas de estos
siete libros entrecruzados.

Do# menor (quinto)

¿Puede el llanto de la inconformidad
deslizarse por entre las llamas de la alegría?
Sol# menor (sexto)

La soledad de los cuadrados perfectos
altera el tránsito
de esta esfera por mi tórax.
El plenilunio que ahora contemplo
baña mi corta esencia
con los perfumes de su circularidad.

Re# menor (último)

El llanto del fuego,
    el tañido de la madera,
        el crujir del metal,
            el ardor de la tierra
                los poros del agua.
El dolor de la despedida
de los cinco opuestos complementarios
agua, metal, madera, tierra y fuego.