Iku Takenaka le canta a Japón,
Iku Takenaka reclama por un pájaro:
Los cerezos se mueven
bajo el cielo extraviado.
El mar regresa a la tierra
y se la traga.
El mar sale del mar
y entra al mar.
Tiembla el aire bajo los pies de Iku Takenaka.
La tierra habla, mueve los huesos:
Takenaka le canta a Japón.
Takenaka calla
y regresa con el mar.

Ola femenina, de Katsushika Hokusai.