Una vieja mujer llora.
Recoge los recuerdos tirados en el suelo.
El desorden le lava las lágrimas,
la aturde un pájaro que huye.
Su rostro redondo
enmarca el mundo que le queda.
Las manos heridas,
laceradas por el tsunami,
rescatan una muñeca muerta.
Alguien la mira. Alguien la cuenta entre los vivos.
Una anciana llora y la tierra gira al revés.
El mar se va sucio hacia el mar.