Las nubes que pasan (Poemas para Japón) • Alberto Hernández
Tarde de crisantemos

Después del dolor, el amarillo del crisantemo abre los ojos de la niña.
El día termina y el sol se hunde en el último mar. Dorado es el imperio
del olvido. El llanto del faisán verde, la tragedia del kiji.
Nisshoku, Hinomaru,
Sol rojo que flamea en la única ventana ilesa.
La tarde ya no es el Festival de la Felicidad.
La tarde no regresa como antes.

 

 

 

 

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