Me gusta la noche. Me gusta con locura.
Durante la noche, cualquier cosa me parece posible…
Banana Yoshimoto.
Cuando despertó,
Terako recobró la imagen del dinosaurio:
Borrosa era la realidad.
Un olor a helecho la hizo correr hacia la puerta.
Alguien llamó por teléfono.
Afuera no llovía. Sin embargo, una ola gigante
pasó silenciosa por una ventana cerrada al mundo.