Las nubes que pasan (Poemas para Japón) • Alberto Hernández
Sueño profundo

Me gusta la noche. Me gusta con locura.
Durante la noche, cualquier cosa me parece posible…
Banana Yoshimoto.

Cuando despertó,
Terako recobró la imagen del dinosaurio:
Borrosa era la realidad.
Un olor a helecho la hizo correr hacia la puerta.
Alguien llamó por teléfono.
Afuera no llovía. Sin embargo, una ola gigante
pasó silenciosa por una ventana cerrada al mundo.

 

 

 

 

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