La voz del viejo que viene de la montaña
—Un lanchero se pierde en la noche
porque no sabe mirar el cielo
Se queda clavado en un horizonte de agua
que es un hilito
que a ratos desaparece
Su fe se sostiene con desesperación
en que la mar
sea benévola con él
cuando el cielo se le cae encima
con sus luces
Se echa en el fondo de la embarcación
a llorar
