El poder, triste ropaje de la criatura • Octavio Santana Suárez
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Sin posibilidad de comentario, la nada.
¿Verdaderamente creaste al hombre? Debió de ser en tus comienzos —apenas un dios menor— y por esa circunstancia atenuante, no me rebelo contra ti, sencillamente denuncio el fracaso de la obra inacabada.