Poeta en la luna de Cuba • René Dayre Abella
Portada de la edición impresa de Poeta en la luna de Cuba, con la obra “Para René, flor del éxodo”, de Belkis Cuza Malé
Portada de la edición impresa de Poeta en la luna de Cuba, con la obra “Para René, flor del éxodo”, de Belkis Cuza Malé.
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Poeta en la luna de Cuba
René Dayre Abella
Linden Lane Press
Colección Poesía
Fort Worth, Texas (EUA), 2011
ISBN 978-0-913827-07-9

“Todo lleva a creer que existe cierto punto del espíritu donde la vida y la muerte, lo real y lo imaginario, el pasado y el futuro, lo comunicable y lo incomunicable, lo alto y lo bajo dejan de ser percibidos contradictoriamente. Sería inútil que a la actividad surrealista se le buscara otro móvil que la esperanza de la determinación de este punto”.

André Breton

Cuba ha demostrado ser poseedora de una auténtica tradición poética. Este hecho contradice el mito de que condiciones sociales desfavorables necesariamente se traducen en poca producción intelectual. Como prueba de ello, la editorial Linden Lane engalana su serie de publicaciones con Poeta en la luna de Cuba (2011), del banense René Dayre Abella (1945). El autor de este poemario es de naturaleza autodidacta y se destaca por su autonomía de pensamiento. Desde mi opinión profesional, Dayre Abella es comparable, en cuanto a talento se refiere, con otros poetas destacados de Cuba como Heberto Padilla, Virgilio Piñera, Delfín Prats, Reinaldo Arenas, Luis Rogelio Nogueras, Luisa Pérez de Zambrana y Carilda Oliver Labra. Encontramos en él a un escritor que ha alcanzado su madurez literaria, ha adquirido un estilo propio y que se circunscribe en el vórtice de una simbiosis de múltiples movimientos literarios. Entiendo que a Dayre Abella debe considerársele como un autor fundamental dentro de su generación. Siendo justos, catedráticos y lectores, debemos brindarle a su obra la atención que le corresponde dentro del estudio que se concibe como el panorama de las letras cubanas.

La primera edición de este libro fue realizada por la señora Belkis Cuza Malé, quién también es autora de la colorida pintura que está impresa en la portada. Notaremos que los poemas de Dayre Abella están insertos dentro de los cánones de la postmodernidad, coqueteando con lo romántico-insular y con los elementos surrealistas. El autor intenta realizar una búsqueda de un mundo sumergido, imaginario y subconsciente. Llega a éstos por medio del recuerdo o de una visión órfica.

El autor utiliza en sus versos palabras precisas y espontáneas. Algunos de sus poemas están llenos de creaciones autónomas fortalecidas por el uso y la contemplación de imágenes oníricas y del subconsciente. Según explica la experiencia surrealista de Breton, las palabras, en su pronunciación vertiginosa, dejan aflorar situaciones oníricas. Como consecuencia de esto, el espíritu las va a reconocer como productos de emoción pura.

Existe en su obra una profunda relación entre el pensamiento teórico-literario y la práctica creativa. De este modo, el autor también logra apelar al carácter proteico de su visión poética. La terminología que a veces adopta en sus poemas nos sirve de base para seguirle la pista sobre los autores que él también lee, sus gustos musicales y preferencias artísticas. El orden que marca para colocar cada palabra le otorga al lector la sensación de flexibilidad, ritmo y movimiento. Su poesía abarca desde la versificación clásica hasta el verso libre. El autor muestra sensibilidad hacia la paradoja, las anáforas, la alegoría, el símil y las preguntas retóricas. Observamos que la gran mayoría de los versos fueron dirigidos hacia la rima asonante. Las estrofas, bien construidas, consisten tanto de versos de arte menor como de arte mayor.

El autor maneja una amplia gama de tonos que van desde los más optimistas hasta los más oscuros y graves. Abarca tonos cargados de amor en el estado más puro, los que apelan a la amistad desinteresada, al sueño, a las quimeras, a los trances de la imaginación, a los recuerdos, la nostalgia y la terrible soledad. Asimismo, utiliza tonos que son dirigidos a reaccionar ante el dolor: el sufrimiento propio, descarnado y esplendoroso. También maneja otros que invocan el memento mori, la muerte como protagonista absoluta, entre otros tantos.

Del mismo modo, observamos expresiones de solidarización con el pueblo cubano. El autor fue uno de los muchos cubanos que en 1980 tuvieron que salir de la isla como consecuencia del destierro, conocido como el éxodo del Mariel. Como muestra de esta empatía con su gente apreciamos los poemas “Un cadáver exquisito”, “Pendiente para discutir en un nuevo congreso”, “Un recuerdo del infierno”, en los cuales le demuestra al lector que tiene una profunda conciencia histórica. Sin embargo, quiero aclarar que Dayre Abella no acostumbra escribir desde el exilio motivado por la venganza, como tal vez se manifestó en autores como Reinaldo Arenas.

Me resulta inevitable asociar el título de este poemario con la canción “Boricua en la luna”, de Roy Brown, la cual expone el deseo de un hombre que quiere ser puertorriqueño “boricua” en caso de que naciera en la luna. Estableciendo una asociación metafórica, sospecho que aunque Dayre Abella lleva físicamente muchos años lejos, sigue teniendo muy presente su tierra. Como prueba de ello bastaría “echarle una miradita” a sus blogs de gestión y difusión cultural, en los cuales nos deleita con múltiples artículos, reseñas, poesía, fotografía e historias del acontecer literario y cultural de Cuba, en especial de su tierra natal Banes. Creo que sus blogs abarcan la memoria y la actualidad de los círculos intelectuales cubanos y de paso sirven para que nosotros, los que no compartimos patria con él, nos enteremos de la rica producción artístico-literaria y cultural que los cubanos mantienen. En estos momentos llegan a mi memoria recuerdos de muchas de las iniciativas que ha tenido Dayre Abella para unir a escritores que aún viven en Cuba y los que están dispersos por todo el mundo bajo un mismo propósito, que es mostrarle al resto del mundo la excelente producción literaria que Cuba posee. Sin lugar a dudas, Poeta en la luna de Cuba sirve como un puente literario y una invitación a la sana convivencia entre hermanos caribeños.

Por otro lado, notaremos que hay momentos en los que el autor adopta matices de la poesía dramática, como lo podemos apreciar en “Poema para un pintor” y “Un cadáver exquisito”, ambos dedicados a Miguel Barco. Este hecho no debería extrañarnos, ya que sabemos que Dayre Abella fue actor cuando vivía en Cuba durante sus años de plena juventud. El poema “Heidi”, con el que iniciamos la lectura del poemario, apela a los recuerdos de esa época de su vida. Este poema se caracteriza por su dinamismo, su verosimilitud y su tono nostálgico.

En el poema “Sueños” muestra una fuerte influencia surrealista, especialmente de la rama daliniana. En cambio el poema “Fragmentos de un sueño” en un análisis literario podría apelar o dirigirse hacia las teorías freudianas. Los poemas “Un cadáver exquisito”, “Paisaje onírico”, “Bretoniana” y “El poema” contienen elementos surrealistas según lo propuesto por André Breton (1896-1966). Notemos que el poema “A Elena”, posee una cita del surrealista Paul Éluard (1895-1952) y en “Un cadáver exquisito” el autor emplea este juego muy popular entre los surrealistas.

Poeta en la luna de Cuba, escrito por René Dayre Abella, constituye un deleite para aquel que disfrute leer poesía. Además de la exploración y la usual experimentación del texto, siento que este poemario nos puede servir a los lectores para reflexionar sobre la creación de una conciencia distinta y, por qué no, también una mucho más fantástica respecto al mundo hostil en el que vivimos y que a veces nos resulta extraño. Por ello, deseo invitar al lector amante de la poesía caribeña a que haga un acercamiento a este libro.

No quiero terminar este artículo de apreciación de Poeta en la luna de Cuba sin antes reconocer que me unen a este poemario profundos sentimientos de respeto, cariño, amistad y admiración. Agradezco al maestro René Dayre Abella por dedicarme tres de sus maravillosos poemas. No tengo palabras para describir la sorpresa y emoción que esto significó en mi vida.

 

Bibliografía primaria

  • Breton, André. Diccionario del surrealismo. Traducción de Miguel de la Torre. Buenos Aires: Editorial Losada, 2007.
    —. Manifestes du Surrèalisme. Ann Arbor: The University of Michigan Press, 1969.
  • Dayre Abella, René. Poeta en la luna de Cuba. Liden Lane Press, Colección Poesía: Fort Worth, 2011.
  • Estébanez Calderón, Demetrio. Diccionario de términos literarios (Filología y lingüística). Madrid: Alianza Editorial, 1999.

 

Bibliografía secundaria

  • Berot, Lilian D. The literary imagination of the Mariel Generation. Washington, DC, The Cuban-American Foundation, 1995.
  • Caws, Mary Ann. The Poetry of Dada and Surrealism. New Jersey: Princeton University Press, 1970.
  • Clark, Priscilla B.P. Interrelation of Literature: Literature and Sociology. New York: Barricelli and Gibaldi Editors, MLA, 1982.
  • Freud, Sigmund. La interpretación de los sueños. Madrid: Alianza Editorial, Biblioteca Freud, 2007.
  • García Canclini, Néstor. Culturas híbridas: Estrategias para entrar y salir de la modernidad. Buenos Aires: Editorial Brijalbo, 1999.
  • Jameson, Fredric. The political unconscious narrative as socially symbolic act. Ithaca: Cornell University Press, 1981.
  • Langowski, Gerald J. El surrealismo en la ficción hispanoamericana. Madrid: Editorial Gredos, 1982.
  • Marchese, Angelo y Forradella, Joaquín. Diccionario de retórica, crítica y terminología literaria. Barcelona: Ariel, 1989.