Para Carmen Karin Aldrey, con un abrazo.
Te descubro acurrucada
en los rincones de mi miedo.
Perdida a tientas
en el laberinto de mi intimidad.
Tú deambulas en medio
de esta casa.
Tú me certificas.
Única virtud tienes;
la de ponerme frente a mí.
¡Oh, cómo pesas espasmo del alma!
Desgarramiento. Vacío interior.
La soledad. ¡Ah, la soledad!