Yo fui ese niño retraído
que quiso descubrir rostros en las nubes
en medio de una clase.
Que a solas escribía
intentos de poemas
y se perdía en divagaciones
mientras explicaban matemáticas
sin entender jamás una palabra.
Amigo del bosque y sus criaturas
creyó entender el canto de los pájaros
improvisando diálogos.
Sí, yo fui ese niño.
Ingenuo y simple como un animalito
que no sabe que le llevan a morir
y canta alegremente.