Poeta en la luna de Cuba • René Dayre Abella
Elogio a la locura

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A Miguel Barco, in memoria.

El amarillo cadmio se esparce estridente
sobre el lienzo.

Un rostro desdibujado se desparrama
como pisada sobre el vacío
sin dejar huella que lo identifique
o simplemente le recuerde.

La sonrisa retorcida
me asalta desde el cuadro,
manos oscuras se extienden
invitándome al saludo, al diálogo silente.

El Gran Hermano nos vigila Miguel.
Nunca lo olvides.