A Carmen Duconger, hermana.
Soñar serpientes en mi cama
o abrazarme entre sueños a una momia descarnada
no está bien.
El Hombre Que Saluda o Los Pájaros Sin Ojos,*
Carmencita,
se internarán junto a mí, nunca lo dudes,
en mi aventura onírica nocturna.
La delgada frontera que aún separa
la semántica de la lucidez y la locura
—los tecnicismos apenas soportables—
puede ser traspasada en un instante.
Sólo me salva la Poesía.
El coro de voces angélicas de Bacci.
Un par de nocturnos chopinianos
y unas amigas tan auténticas como tú
que me sostienen.
Notas al poema:
El Hombre Que Saluda y Los pájaros sin Ojos, son obras pictóricas de los pintores surrealistas cubanos ya fallecidos Miguel Barco y Carmina Danta Drigs, respectivamente. El coro de voces angélicas de Bacci, alude a la famosa psicofonía grabada en un primitivo y rústico magnetófono en los años cincuenta por el reconocido transcomunicador y parapsicólogo italiano Marcelo Bacci.