A Belkis y a Heberto, quienes
compartieron juntos
una parcela del mismo infierno.
¡Piérdete de una vez en el olvido
recuerdo odioso!
¡Pártete en dos!
¡Rómpete en la noche!
¡Únete a ese vuelo de lechuzas
y vuélvete el eco sordo
de un mal presagio!
¡Acúnate en el miedo!
¡Anídate entre sombras!
¡Vete a morir al mar junto a una ola
y ahógate entre espumas y salitre!
No dejes huellas, por piedad,
que vuelvan para herir mis inquietudes.
Quiero sepultarte para siempre
en la hondura visceral de mis entrañas.
¡Infamante recuerdo del infierno!