Saltar al contenido
Uno o dos de tus gestos, el más reciente libro de cuentos de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia

Poemas de No habrá descanso

viernes 28 de septiembre de 2018
¡Compártelo en tus redes!

Monólogo de un obrero

Las confusiones me agotan, y prolongan mi camino,
Y las fábricas me dan asco como un órgano que se pudre.
La esclavitud, el acorralamiento, los obreros con sus vestidos,
Con sus gestos codiciosos, huyen de sus almas,
Se irritan contra sí mismos, los relámpagos aullantes,
Y faroles cargados de plegarias, y el corazón de mi madre
Brincando como un gallo decapitado.
Pero el aburrimiento debe señalar los rascacielos
…………..Y las islas que deben caer,
El ocaso pisará la sangre de las clínicas psiquiátricas,
La yedra castigará a las estatuas con desempleos y propagandas olvidadas.
Sólo obreros, y no hay quien aplaque la verdad antigua,
No hay quien no tenga el hábito de la prisa, y estoy
Con las noches que serán negadas por el fuego.
Y sin embargo, el oficio de la sangre es vivir, el espíritu debe
Mantener la lucidez y el orgullo por encima de la tierra.
Aunque fue aquí donde me embellecieron
Las fábricas y el humo de las banalidades,
Donde me aguardaba una vida antigua, el frío de una gloria matinal.
…………..Entre tanto, pues advierto
Que los cielos son escombros de una fábrica primitiva que no debo soportar.
Bien que los caminos se los llevaron los muertos
Y del regreso poco sé:
Huir sólo revela que hemos tenido trato con espíritus.

 

El desempleado

Hay cuerpos en las alturas que no se pueden acariciar,
Y hay frutos que la tierra misma desconoce,
Y sin dormirse del todo
Se acuestan los sobrevivientes del miedo, mientras
Sus corazones cuelgan de los techos
Como nudos de horca.
Y sobre el polvo de las avenidas
Hace cuánto que estás allí conversando contigo mismo,
Pudriéndote en climas y páramos dibujados
Por un viento que no podrás reclamar,
Igual que tus manos y tu mente y las cosas que ellos niegan.
¿Y tu ropa, dónde está tu ropa? Te has detenido,
Porque no eres diferente a los maniquís que hurtan
Tu mirada detrás del infierno, y estás intentando elegir
Hierbajos y escaparates para tu cuerpo y tu risa,
Debes ir más allá de las rocas, lleno de todo
Sentimiento hacia la vida que te ha hecho inútil,
…………………….A los pantanos que florecen.
Debes frotar el silencio de tu casa, rascar esas
Pantallas como algunos atormentados y esos vampiros de los buses,
Porque te sientes violento y no sabes dejar marchar a aquello
Que siempre estuvo en otra parte.

 

Recién llegado de provincia

¿Qué vas a defender? ¿A quién?
¿A tu hermano que consume tanta sangre como tú?
Quizá puede que tengas cierta valentía, y estás intentando salirte
De las avenidas, correr de aquello que la soledad
No ha podido arrebatarte, y beber en botellas de lata
Pesadillas más felices, y contigo, el crepúsculo en su trono.
Y sin embargo, has defendido
Lo que no fue tomado de la tierra, galaxias y el sol
Oxidado de un grano de arena.
¿Pero es eso lo que vive más que tus poros?
¿Es eso lo que permanece en ti
Como una mata de fuegos artificiales clavado
En tus pulmones de feto? ¿Y el cielo? ¿Qué se ha tomado de esas alturas?
¿Tu risa, tu linaje baladí que no puedes defender de ti mismo?
Y has vivido aborreciendo a tu hermano
Que tiene el linaje de la sangre viva,
De la risa que se esparce bajo el sol,
Y estás alegre: la tierra está en tu sueño,
Como en el sueño de todos los demás, quiero decir,
Que estás atrapado esperando que el tiempo sea un camino,
Que las afiladas pantallas de tv enfoquen tus venas
Que ya sólo son cables abandonados en un poste caído,
Que los árboles te ayuden a saltar de la cama
Y a germinar, no sólo como un niño
En el acorralamiento del miedo, no sólo es vivir
Con la tristeza que lucha para detenerte por completo,
Y has huido buena parte de tus años,
Has querido arribar a aquellos ríos que hojean la posteridad,
Y yo te digo, estás en el mar y en los parajes más blancos
Con sólo abrir una de esas viejas puertas
Que estás echando llave ahora mismo.

 

Camino al retrete

El verdadero héroe se divierte solo.
(Charles Baudelaire)

Me despreciaron por este orgullo. ¿Quiénes?
Lo sabré al ver la ciudad quemarse
En un grano de arena, lo sabré al recoger mis arrugas tiradas
Sobre autopistas heladas como gusanos
De bosques que se pudren.
El hombre sin hijos, ya está en este siglo,
Que ya no imagina las alturas, que piensa que
La abandonada luz de los insectos es sólo creíble
Para niños que duermen, para corazones
Que hacen un llamado a la inutilidad, a los murmullos sin habla.
¿Y quién amará un hogar que no ha conocido?
¿Y cuáles son las manos demasiado ocupadas para buscar otros cuerpos?
¿Y quién disipa la eternidad cuando ofrece una flor?

 

Parte de un sueño

Debo haber perdido algo en la muerte
Que quiero regresar a ella, tomar de su negro canasto
Algo más que el teléfono de los demonios que pudrieron mi risa,
Algo más que los vientos que perdieron al desesperado en los parques del mundo,
Algunas obras de vanidosos obreros que sólo el desierto conoce.
Para esa suerte de retorno
Hay que estar entre esos hombres y esas cosas,
Hay que tener cerca una ventana
Por donde sacar las venas y hacerlas crecer
En veredas polvorientas, en aldeas sin amapolas, algo más
Que sólo sacar tu sangre de paseo
Por iglesias, y autos y edificios donde el
Alma es el lavaplatos de turno.
Lo que he perdido no pesa
Más que un ala mutilada, y apenas me vi
En un espejo, porque la arena no se demora mucho
En un solo lugar, mientras en nuestros sueños
Aterrizan las moscas que no pudimos matar en el día, y eso
Es la derrota que nos hace volver.

 

Se trata de ir

Como si mirar demasiado
Te inmovilizara, porque el cerebro no puede
………………………….Con todas las paredes
Que le acosan, van logrando su parte de muerte
Los años. Aunque es más fácil quedarse ciego que moverse, sólo mirar para
Acompañarse de sueños, qué manera inútil de hacer trabajar el espíritu.
Porque no fui el alegre muchacho al
Que todos querían en su ronda, pellejos de
Sol sobre mi cara, y la risa de la hiena
Copulando con la noche, temían mi soledad
Como si fuese una bomba que yo guardaba
Para ellos, temían que los relámpagos dispersaran
Mis tripas sobre sus espléndidos banquetes.
……….Bueno, eso fue parte de una rutina
Que siempre acababa en un cuarto alquilado,
Las bestias haciendo sus vidas entre cuatro paredes, y el hedor a gas
De la televisión, nevaba en la pantalla, enterándome
De los golpes, de los fracasos, de suicidios de gente célebre,
……………………Que ha viajado de un país a otro tratando
De dar con los brazos o los clavos de Cristo,
Cuando son algunos clavos, los más torcidos,
En las paredes de tu alma, los únicos capaz de sostenerte.

 

No hay viaje

En algún manicomio hay un gato
Que está sepultado en hojarasca y no puede reconocer de qué árbol.
En alguna fábrica han bajado
El aire acondicionado para no matar del todo al obrero tísico.
En alguna iglesia extremista, un demonio
Está siendo desalojado del hirviente coño de una campesina.
Y en otras paredes, es lo mismo.
Incluso, los árboles y las montañas
Son paredes que contienen la vida de otros seres.
Y entonces ¿qué clase de viaje puedes emprender?
La sangre es otra muralla, te calienta, y el cerebro no
Te deja marchar, diluye el calor. Todo tu cuerpo unido
Contra ti. ¿Estar atrapado es lo mismo que ver muros?

Luis Alberto Maco Camizán
Últimas entradas de Luis Alberto Maco Camizán (ver todo)