
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XI     Cagua, Venezuela      N 146
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                        7 de agosto de 2006
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                     Usted puede enviarnos sus
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           ~~~~~~~~~~~          ~                      *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"La leccin de los escribas", Jorge Gmez Jimnez.       | Editorial
                                                         |
Cruz y viceversa. / Ganadores en Torrevieja. / La        | Breves
libertad de Prez. / Museos y chinos. / Paukas, hijo     |
predilecto. / Premios en Casa de Teatro. / Libros en     |
Jazztelia. / Menca fuera de campo. / Poemas para        |
Wojtyla. / Borges en Miraflores. / El estado de las      |
cosas. / Taller de creacin de cuento. / Para las        |
vacaciones. / Viart 2006.                                |
                                                         |
Escritor uruguayo Michael Gamarra present libro en      | Noticias
Australia. / Luis Seplveda recibe Orden Caballero de    |
las Artes y Letras de Francia. / Fallece el escritor y   |
periodista argentino Hctor Lastra. / Publicarn         |
antologa de narradoras bolivianas. / Secretara de      |
Cultura dominicana ofrece sedes gratis para eventos. /   |
ngel Guinda inaugura Casa del Poeta de Trasmoz con      |
huelga de hambre. / Palomares recit en clausura del     |
Festival Mundial de Poesa. / Entregan en Bayamo el      |
Premio David de Literatura. / Colombia ser invitado de  |
honor en Guadalajara. / Instituto Cervantes designa      |
nuevos directores en Toulouse y Manila. / Termin la     |
primera edicin de la Wikinovela. / Instituto Cervantes  |
de Rio realiza simposio sobre Roa Bastos. / Presentan en |
Almera proyecto sobre comunicacin con inmigrantes. /   |
Documental revela que Garca Lorca fue asesinado por un  |
familiar. / Presidente de Venezuela anuncia creacin de  |
centro cultural en Rusia. / Falleci el poeta cordobs   |
Julio Aumente. / Manuel Alejandro Llorens recibi el     |
premio Paz Castillo. / Gerardo Guinea Diez gana el       |
Premio Mesoamericano de Poesa. / Publicarn en enero    |
dos libros inditos de Roberto Bolao. / Carlos Dimeo    |
publica libro de ensayos sobre el teatro. / Diputacin   |
de Cdiz colabora en el 104 aniversario de Alberti. /   |
Terminada versin flmica de Pudor, de Santiago          |
Roncagliolo. / Rodrigo Blanco Caldern gana el concurso  |
de El Nacional. / Compositor Silvio Rodrguez reafirma   |
su compromiso con Fidel Castro. / Sociedad de Escritores |
de Chile presenta su sitio en Internet. / Cuatro         |
reconocidos autores venezolanos dictarn talleres de     |
creacin. / Almera financiar rehabilitacin de su      |
casco histrico. / Realizarn Congreso Iberoamericano de |
Editores en Madrid. / Feria de Santiago tendr a Per    |
como invitado de honor.                                  |
                                                         |
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"De dnde son... los narradores?", Teresa Dovalpage. /  | Artculos y
"El viaje inefable de Jos Snchez Lecuna", Jol         | reportajes
Pozarnik. / "Pars al atardecer. Un paseo imaginario por |
la universidad medieval", Carlos Montuenga. / "La        |
soledad del lumpen proletariado en Mara dos Prazeres,   |
de Gabriel Garca Mrquez", Mara Elvira Luna Escudero   |
Alie. / "Westphalen, el preso dichoso", Nstor E.        |
Rodrguez. / "Dnde est Dios", Martn Rasskin. /        |
"Fisuras en gnesis de creacin verbal", talo Tedesco.  |
/ "Carlos Germn Belli visit la Sech", Ximena Troncoso. |
                                                         |
"Papillon, un rebelde con causa", Roberto Bennett.       | Entrevistas
                                                         |
"La libertad en el arte", Ricardo Mena Cuevas. / "El     | Sala de ensayo
pensamiento y la poltica. La crisis de la transicin y  |
el Nuevo Orden por venir", Jorge Majfud. / "No todos los |
cuervos son negros", Miguel A. Schmucke P.               |
                                                         |
"Alexander Devour y la seduccin de los anagramas",      | Letras
Daniel Pradilla. / Poemas de Javier Romero Hernndez.    |
"Ojos de pantera", Carmen Amil. / "Lastimadura"          |
(extractos), Marijos Prez-Lezama. / "La ltima seal", |
Javier Couto Comba. / Doce poemas de Alberto Pellegatta. |
"Los primos Alegra", Sergio Torres. / Poemas de Berna   |
Iskandar. / Poemas de Luis Alberto Carro. / "Una         |
sorpresa para pap", Isabel Moure lvarez. / Poemas de   |
Gaby Arenas. / Dos relatos de Elsa Levy. Tres poemas de  |
Julio Campos vila. "Das de suerte", Slavko Zupcic. /   |
Poemas de Francisca Lpez.                               |
                                                         |
"Dos cuentos", Mara Iholanda Rondn de Crdenas.        | El regreso
                                                         | del caracol
                                                         |
La Sech ante la guerra en el Medio Oriente.              | El buzn
                                                         |
Elena Poniatowska.                                       | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
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=== Editorial      La leccin de los escribas =============================

En das pasados fue anunciada en Caracas la iniciativa Escribas, que dar a
partir del prximo mes de septiembre, a quienes renan los requisitos
establecidos por la organizacin, la oportunidad de recibir formacin
literaria gratuita de cuatro de los ms renombrados escritores venezolanos
de la actualidad: Adriano Gonzlez Len, Eugenio Montejo, Oscar Marcano y
Alejandro Oliveros.

En Venezuela la formacin literaria no es precisamente un bien comn.
Mientras en Caracas y algunas capitales de estado es posible tomar talleres
o formar parte de comunidades literarias ms o menos organizadas, la
provincia en su mayora est desasistida en esta rea. Es frecuente
conseguir, en pueblos y ciudades pequeas, centros de formacin para otras
disciplinas artsticas como la danza, la msica o las artes plsticas, pero
los talleres literarios son potestad casi exclusiva de las capitales.

Claro que la existencia de talleres literarios no incide en forma decisiva
sobre el desarrollo de de quienes se deciden a participar en ellos. La
formacin recibida en los talleres es uno de los factores, apenas un puente
que el escritor en ciernes puede cruzar para apropiarse de las tcnicas
formales y aprender de la experiencia que han acumulado quienes ya han
avanzado un poco ms en la carrera.

En este sentido, pensamos que quien desea formarse como escritor debe
buscar el equilibrio. Est tan equivocado quien supone que se har escritor
simplemente escribiendo sin optar por el crecimiento que aportan la
lectura constante y la confrontacin del texto con su objetivo ltimo, el
lector como quien delega toda su formacin en un manual de instrucciones.

Sera ideal que en la provincia se pudiera acceder a talleres como los que
dictarn en Caracas estos cuatro puntales de la literatura. Por supuesto,
no se puede creer en la existencia de un plan conspirativo para impedir la
formacin de los escritores de provincia, pero tampoco se puede esperar que
estos cuatro escritores viajen al interior como si se tratara de un
apostolado. Lo que pensamos es que ms all de los muros capitalinos los
escritores ms experimentados deberan organizarse para desarrollar
propuestas similares en las que puedan transmitir sus conocimientos a
quienes se inician en la carrera literaria.

Aplaudimos esta iniciativa porque representa una alternativa de formacin
del ms alto nivel para quienes ocuparn los asientos inaugurales, pero
aparte de ello porque se convierte en un ejemplo a seguir por quienes en la
provincia podran, de la misma manera, permitir que otros abreven de su
experiencia. En nuestra opinin, ms all de los conocimientos que Gonzlez
Len, Montejo, Marcano y Oliveros transmitirn en sus respectivos talleres,
es esta la verdadera, la valiosa leccin de los escribas.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



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y artsticos en general suscribindose a nuestra lista de distribucin.
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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Cruz y viceversa. El mexicano scar Ren Cruz ha dedicado largos aos a la
creacin de palndromos, textos que pueden leerse igual de izquierda a
derecha y viceversa. Su primer libro apareci en 1976 y ya lleva cuatro
reimpresiones. El ms reciente es Minificciones palindromticas, con cuatro
reimpresiones. Palndromo total, uno de sus ttulos ms celebrados, tiene
un solo palndromo que ocupa las 154 pginas del volumen. Sus libros pueden
adquirirse en Libros.com.mx.
http://www.libros.com.mx

Ganadores en Torrevieja. La Asociacin Cultural Ars Creatio, de Torrevieja
(Espaa) anunci el pasado 11 de julio el veredicto de su quinto certamen
Las Lagunas-Ars Creatio, que premia obras en castellano en los gneros de
narrativa y poesa, y que este ao recibi ms de quinientos trabajos, la
mayora de Latinoamrica. En narrativa el premio correspondi a Mar Sancho
Sanz (Valladolid) por El omb, mientras que en poesa el ganador fue el
peruano Alberto Cachay por Resplandor en azul. El certamen otorga premios
locales, que fueron ganador por Natalia Martnez con La ltima carta
(relato) y Roberto Sanz con Ojos del puente (poesa). El jurado estuvo
compuesto por Manuel Cifo (presidente), Ana Maria Maca (secretaria),
Carmen Muoz, Manuel Albaladejo, Antonio Sala, Abel Andru, Jos Carlos
Carrasco, Flix Marina, Pablo Paos, Ral Ferrndez y Rafael lvarez. En el
mismo acto se present el libro que recoge a los ganadores y finalistas del
IV Certamen de relatos y poesas Las Lagunas.
http://www.arscreatio.com

La libertad de Prez. El escritor y analista Pablo Felipe Prez G., cubano
residenciado en Medelln (Colombia) ha publicado en Internet una serie de
ensayos suyos que pueden ser descargados gratuitamente. Disponibles en
forma de libros digitales, es posible leer en su pgina Libertad de palabra
los siguientes ttulos: Reflexiones necesarias para el tercer milenio,
Intitu desde el alma, Extirpar la verdad hipcrita, corrupta... I,
Extirpar la verdad hipcrita, corrupta... II, Libertad de palabra y opinin
I, Libertad de palabra y opinin II y Evocacin.
http://es.geocities.com/libertadeopinion

Museos y chinos. El Centro Virtual Cervantes ha publicado recientemente dos
monogrficos de temas tan diversos como interesantes. El primero es China
en Espaa; Espaa en China, que recopila materiales sobre las relaciones
culturales entre ambos pases y sobre diversos aspectos de las dificultades
y logros de la traduccin chino espaola. Escriben Isabel Cervera, Manel
Oll, el prestigioso hispanista Dong Yansheng, Gabriel Garca Noblezas y el
director del Instituto Cervantes, Antonio Molina. El segundo es Laberinto
de museos, un itinerario por los diecisis museos espaoles de arte
contemporneo que componen la muestra del mismo nombre inaugurada hace poco
por los Prncipes de Asturias en el Instituto Cervantes de Pekn. El Reina
Sofa, el Guggenheim, el Musac, el Ivam, Artium o Marco son solo algunos de
los centros de arte moderno que se presentan en este catlogo.
http://cvc.cervantes.es/obref/china
http://cvc.cervantes.es/actcult/laberinto_museos

Paukas, hijo predilecto. El artista plstico peruano scar Paukas fue
homenajeado el 28 de julio en Ica, ciudad que lo honr con el nombramiento
de Hijo Predilecto por sus mritos en el engrandecimiento del gentilicio
local. La distincin, consistente en una medalla, fue otorgada por la
Municipalidad de Ica, que consider su participacin en exposiciones
nacionales e internacionales y su contribucin como docente al fomento de
la cultura en beneficio de la niez, de la juventud y la comunidad en
general, as como las altas distinciones que ha recibido a nivel nacional,
como el Gran Premio en Pintura Club de la Banca y el Comercio en 1980.

Premios en Casa de Teatro. El Premio Internacional de Cuento y Poesa de
Casa de Teatro, en Repblica Dominicana, entreg este 31 de julio sus
premios. Los premios de narrativa recayeron sobre Patricia Surez, de
Argentina, con el cuento Anita Ekberg; Mario Quiroz Lobo, de Espaa,
obtuvo el segundo lugar con Cuando entonces y el cubano Jos Miguel
Snchez Gmez recibi el tercer premio con el cuento El puente rojo.
Adems se entregaron doce menciones. En el apartado de poesa, que segn
las condiciones del certamen arrojara un ganador nico, el honor le
correspondi al tambin cubano Luis Manuel Prez Boitel, con Memorial de
invierno. Repblica Dominicana, Argentina, Mxico, Per, Canad, Puerto
Rico, Estados Unidos, Espaa, Uruguay, Cuba, y Venezuela fueron los pases
que participaron en el certamen. Argelia fue la novedad, por ser la primera
vez que el concurso recibe un pas del continente africano.
http://www.casadeteatro.com

Libros en Jazztelia. Domnico Chiappe, periodista peruano-venezolano
residenciado en Espaa y autor de la avenida Conversaciones de Madrid en
nuestra Ciudad Letralia, es el nuevo coordinador de la bitcora de libros
de Jazztelia, portal de contenidos de la empresa de telecomunicaciones
Jazztel. All se publica cada da la resea de un libro, y los contenidos
se enfocan en diversas reas: poesa, literatura hipermedia, prosa, ensayo,
crnicas. Por supuesto, la participacin est abierta para comentar el
material publicado en la bitcora.
http://www.jazztelia.com/temas/cultura/Libros

Menca fuera de campo. La novela Fuera de campo, del escritor espaol
Andrs Menca (Len, 1950) fue declarada ganadora del XIV Premio de Novela
Breve Juan March Cencillo, dotado con 12.000 euros y convocado por la
Fundacin Bartolom March, que recibi este ao 150 novelas participantes.
La obra ganadora trata sobre una investigacin policial en torno a un
rapero de la periferia madrilea. El jurado estuvo compuesto por Fernando
Corugedo, Javier Goi, Jos Luis de Juan, Jos Carlos Llop y Valent Puig.
Menca es licenciado en filosofa y actualmente dirige talleres de
escritura creativa en Madrid.
http://www.fundbmarch.es

Poemas para Wojtyla. La Asociacin Cultural La Nuova Musa, de Italia, ha
convocado a los poetas de todo el mundo a enviarle poemas en italiano
dedicados a Karol Wojtyla, el papa Juan Pablo II, para publicar con ellos
un libro conmemorativo. La participacin en esta antologa ser gratuita.
Los poetas que deseen participar deben mandar un poema cada uno, ya
traducido al italiano y antes del 1 de noviembre, a alguna de las
siguientes direcciones de correo electrnico: chiaraluna46@libero.it o
ldebon@arpa.veneto.it. El asunto del mensaje debe ser Poesie x il Papa.

Borges en Miraflores. Este jueves 10 el Club Social Miraflores, de Lima, y
la Oficina de Extensin Universitaria y Proyeccin Social de la Universidad
Ricardo Palma, celebrarn un homenaje al escritor argentino Jorge Luis
Borges, al conmemorarse el vigsimo aniversario de su muerte. Participarn
Jos Antonio Bravo, Manuel Pantigoso, Antonio Sarmiento y Enrique Bonilla,
luego se realizar una presentacin musical y por ltimo el rector de la
URP, doctor Ivn Rodrguez Chvez, pronunciar unas palabras. La actividad
se realizar en el saln 27 de Septiembre del club a las 7 de la noche.
Club Social Miraflores
Malecn de la Reserva 535, Miraflores
http://clubsocialmiraflores.com

El estado de las cosas. El grupo Teatro Forte invita al estreno de la obra
de teatro El estado de las cosas, del dramaturgo estadounidense Neil
Labute, que se realizar en la sala Teatro Escena Ocho, en Las Mercedes
(Caracas) el prximo jueves 10 de agosto a las 7 de la noche. La obra, que
ha sido traducida al espaol por el director Vladimir Vera, es una
delirante historia de tres jvenes estudiantes universitarios, Philip, Adam
y Jenny, cuyas tranquilas vidas se ven afectadas por la llegada de Evelyn,
quien irrumpe en sus vidas desbordando toda su fuerza y seduccin. La obra
es protagonizada por Rober Calzadilla (Adam), Alejandra Alonso (Jenny),
Henderk Daz (Philip) y Fedora Freites (Evelyn). Las presentaciones sern
de jueves a domingo a las 7 de la noche hasta el 10 de septiembre.
Teatro Escena Ocho  escena8@gmail.com  Telfs.: 993.02.40 / 44.60.
Calle La Guarita c/c Hpica, Las Mercedes, Caracas.

Taller de creacin de cuento. La guitarrista y escritora mexicana Alejandra
Renata Ramos dictar, a partir del prximo sbado 12, su Taller de Creacin
de Cuento, una oportunidad para que los participantes exploren el gnero y
trabajen en pos de la produccin de un cuento propio. Con una matrcula de
1.300 pesos (que incluye material impreso), el taller est dirigido a
personas mayores de 17 aos e interesadas en la comprensin y creacin de
este gnero narrativo, se llevar a cabo en diez sesiones sabatinas de tres
horas cada una y se analizarn temas como la gnesis y los elementos del
cuento, as como tcnicas narrativas bsicas. Tras una breve revisin a la
crtica sobre teora del cuento, se realizarn ejercicios y lecturas
guiadas. Finalmente, los participantes propondrn temas y tratamientos para
la realizacin de un cuento individual. El taller se dictar los sbados de
10 de la maana a 1 de la tarde en la Escuela de Msica DIM (Jardn 14,
entre Central y Kramer; Colonia Atlntida Coyoacn, a una cuadra de Miguel
ngel de Quevedo y una cuadra de Divisin del Norte; Mxico).
jazzinfo1@yahoo.com.mx

Para las vacaciones. La Fundacin Centro de Estudios Latinoamericanos
Rmulo Gallegos (Celarg), la agrupacin Ago Teatro y el Ministerio de la
Cultura de Venezuela auspician un plan vacacional para nios que se
realizar en el Celarg del 14 de agosto al 1 de septiembre, incluyendo
actividades como msica, expresin y ejercitacin corporal, artes
plsticas, teatro, narra cuentos y tteres. Personal profesional, con 17
aos de experiencia en el rea y coordinado por el director de teatro
infantil Jos Rafael Briceo, hacen de este plan vacacional una oportunidad
ideal de recreacin y formacin para sus participantes. Pueden participar
hasta 50 nios entre 6 y 12 aos y cada instructor se encargar de un
mximo de 8 nios. El horario es de lunes a viernes de 8 de la maana a 1
de la tarde y los responsables recibirn a los pequeos desde las 7 de la
maana. El costo es de Bs. 450.000, a razn de Bs. 150.000 semanales, pues
es posible contratar por semanas.
Contactar con Liliana Meja, telfonos: 2855586 / 2852990.
http://www.celarg.org.ve

Viart 2006. Hasta el 25 de agosto estn abiertas las inscripciones para el
Festival Latinoamericano de Vdeo Universitario, Viart, en el que pueden
participar realizadores de Latinoamrica y Centroamrica que sean
estudiantes de pregrado, institutos o educacin superior, de entre 18 y 25
aos de edad. Las categoras son Ficcin (hasta 15 minutos), documental
(hasta 18 minutos), videoclip (hasta 5 minutos), videoarte (hasta 10
minutos), comercial o video institucional (hasta 2 minutos) y animacin
(hasta 10 minutos). Las obras deben de haber sido realizadas despus de
enero de 2004. Viart otorgar premios en dinero en cada una de las
categoras, as como a la obra premiada por el pblico. Adems se entregar
el Premio VIART, que consiste en la transferencia a 35 mm del corto
ganador y cuatro copias del mismo.
http://www.viart.com.ve

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



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*** Escritor uruguayo Michael Gamarra present libro en Australia

Con un discurso bilinge, en ingls y espaol, de Pedro Mo Amaro, embajador
de Uruguay en Australia, se present el pasado 8 de julio el libro Viaje al
re-Nacimiento, del escritor uruguayo Michael Gamarra.

El evento tuvo lugar en los salones del Club Espaol de la ciudad de Sydney
(http://www.spanishclub.com.au), donde se congregaron hispanoamericanos
residentes all, representantes de medios de comunicacin, acadmicos,
varios cnsules hispanoamericanos y pblico australiano.

Tras la presentacin a cargo del embajador, el catedrtico de la
Universidad de La Trobe (Melbourne, http://www.latrobe.edu.au), profesor
Roy Boland Osegueda, hizo luego un exhaustivo anlisis del libro, una
coleccin de 12 relatos con temas diversos, mencionando y detallando los
distintos estratos en que se maneja el autor, as como el lenguaje fluido,
preciso y culto, aunque sin pedantera.

Boland Osegueda, autor de varios libros entre ellos dos sobre Vargas
Llosa, mencion que Gamarra fue uno de los primeros hispanoamericanos que
publicaron literatura en su lengua natal en Australia. Luego explic que
ste, su tercer libro y segundo de cuentos, confirma a este autor como uno
de los ms dignos herederos de la lengua de Cervantes, dijo, en una nacin
multicultural donde se escribe buena literatura en ms de una docena de
lenguas.

Si la misin del escritor es la de proporcionar placer a la vez que
estimular al lector, agreg, en Viaje al re-Nacimiento Gamarra cumple este
cometido con la seguridad y madurez de un maestro.

La ceremonia culmin con palabras de agradecimiento del autor y una muestra
de tango rioplatense, a cargo de cantantes y bailarines de este gnero.

Nacido en Melo (Argentina), nacionalizado australiano y residente de esa
nacin ocenica desde 1973, Gamarra es periodista y escritor. A finales de
los 50 fue codirector del semanario Forja. En 1960 se radic en Montevideo
e inici estudios de derecho. Luego de obtener un diploma de Proficiency
en lengua y literatura inglesas en la Universidad de Cambridge
(Inglaterra), emigr a Australia.

En 1980 fund y fue director de la revista en espaol Versin, que circul
hasta 1987 en Sydney y Melbourne. Al mismo tiempo colabor regularmente con
peridicos locales con artculos de opinin y public varios cuentos cortos
en espaol con el seudnimo Ernesto Balcells.

En varias ocasiones integr el Jurado de los concursos literarios anuales
organizados por el Club Espaol de Sydney. Posteriormente particip en
dichos concursos en cinco oportunidades obteniendo cinco premios.

Desde 1983 y durante varios aos edit y prolog varios libros en espaol
de autores latinoamericanos y espaoles. En 1991 fund una segunda revista
en castellano, Hontanar, que circul en varias ciudades australianas hasta
1996 y que desde 2003 circula en versin digital desde
http://www.cervantespublishing.com/hontanar.html.

En 1992, su primer libro, El manuscrito australiano, coleccin de relatos
en espaol, fue publicado por Cervantes Publishing
(http://www.cervantespublishing.com) con asistencia del Australia Council
for the Arts (http://www.ozco.gov.au). Este libro fue usado durante varios
aos por la Universidad de La Trobe en Melbourne como libro de lecturas
para los estudiantes de espaol. Gamarra ha sido invitado en varias
oportunidades a dar charlas a los estudiantes de espaol en dicha
universidad y en la de Western Sydney (http://www.uws.edu.au).

Su segundo libro, No mates a Cecilia!, obra de teatro publicada en edicin
bilinge (ingls y espaol), apareci en 1998, y fue usado por la
Universidad de Waikato (http://www.waikato.ac.nz), en Nueva Zelanda, la
Universidad de La Trobe en Melbourne y la Universidad de Queensland
(http://www.uq.edu.au) en Brisbane, como material de lectura para
estudiantes de espaol. 

Ese mismo ao Gamarra particip con un ensayo en ingls en el libro Towards
Sydney 2000, a Spanish Perspective, editado por el Consulado de Espaa en
Sydney, y en julio le fue otorgado el Primer Premio en el concurso anual de
cuentos organizado por el Grupo Rubn Daro de Melbourne.

Actualmente es editor asistente del anuario Antpodas, que edita el
Departamento de Espaol de la Universidad de La Trobe, y ha sido durante
tres aos editor del boletn de la Australia-Uruguay Chamber of Commerce
(en ingls).

Fuente: Cervantes Publishing



*** Luis Seplveda recibe Orden Caballero de las Artes y Letras de Francia

En un acto celebrado el 13 de julio en la Embajada de Francia en Madrid, el
escritor chileno Luis Seplveda recibi la Orden Caballero de las Artes y
Letras en reconocimiento a su trabajo artstico. La orden le haba sido
concedida en 1999, aunque por razones administrativas no se le haba
entregado hasta ahora.

Miembro del grupo de escritores latinoamericanos posteriores al boom y
autor de Un viejo que lea novelas de amor, Seplveda fue galardonado en
una ceremonia presidida por el ministro plenipotenciario y responsable de
Cultura de Francia, Jean Mendelson.

El diplomtico francs destac que Seplveda encaja en el papel de los
escritores e intelectuales que mantienen un espritu crtico y que segn
palabras del propio Seplveda, escribe desde el lado izquierdo de las
barricadas. Destac tambin la fidelidad del escritor Aa las ideas mil
veces explicadas y asegur que es considerado en Francia el paladn de la
lucha contra el pensamiento nico.

Mendelson se refiri adems al hecho de que Seplveda, contador de
historias, sea un escritor muy popular en Francia y en los dems pases
europeos, teniendo en cuenta que no tiene mucho apoyo meditico y que ha
conseguido que sus libros sean incluidos en programas escolares.

El autor chileno agradeci la condecoracin y, aludiendo al final de la
pelcula Casablanca, asegur a Mendelson: Esto puede ser el inicio de una
larga amistad, despus de haberle conocido hace unos das viendo el
partido final del Campeonato Mundial de Ftbol.

A la entrega de la medalla y el ttulo acreditativos asistieron como
invitados el embajador de Chile en Madrid, Osvaldo Puccio; el presidente
del Principado de Asturias, Vicente lvarez Areces; la alcaldesa de Gijn,
Paz Fernndez Felgueroso, y la concejala de Cultura, Mercedes lvarez,
adems de los editores europeos de Seplveda y varias personalidades del
mundo cultural y literario.

Otros escritores de habla hispana que poseen esta distincin del Gobierno
de Francia son Arturo Prez Reverte, Manuel Vzquez Montalbn, Juan Carlos
Onetti, Alfredo Bryce Echenique y los chilenos Jorge Edwards y Armando
Uribe, adems de artistas como Javier Bardem, Victoria Abril, Carmen Maura,
Marisa Paredes, Carlos Saura y el periodista Juan Luis Cebrin, entre
otros.

Creada por el gobierno francs en 1957, la orden recompensa a las personas
que se han distinguido por sus creaciones en el sector artstico o
literario o por la contribucin que han aportado al esplendor de las Artes
y las Letras en Francia o en el mundo.

Fuente: Cmara Chilena del Libro



*** Fallece el escritor y periodista argentino Hctor Lastra

Hctor Lastra, narrador y periodista de reconocida trayectoria en el mbito
cultural argentino, falleci en Buenos Aires el pasado 17 de julio a la
edad de 63 aos. Sus restos fueron velados el martes 18 y cremados el
mircoles 19 en el Cementerio de La Recoleta, segn informaron fuentes de
la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA,
http://www.lasea.org).

Identificado con la generacin literaria de los aos sesenta y setenta, en
1973 public La boca de la ballena, que fue prohibida por el gobierno
municipal de entonces y simultneamente galardonada con el Tercer Premio
Municipal, lo que puso de relieve el valor de su obra. All recrea con una
mirada crtica el mundo de la aristocracia argentina, a partir de hechos
sociales y polticos.

Previamente haba escrito los libros de relatos Cuentos de mrmol y holln
(1965) y De tierra y escapularios (1969). En sus obras supo resumir con
maestra los vnculos de sus personajes con el medio y el escenario en que
se desenvuelve la trama, en un lenguaje preciso y lleno de poesa. Sus
textos sobresalan por su soltura expresiva y su fuerza dramtica.

Tambin en 1973 uno de sus relatos fue incluido en la pelcula Dale noms,
de Osas Wilenski, junto a narraciones de Rodolfo Walsh, Pedro Orgambide y
Mario Benedetti. Al ao siguiente, public Cuentos y en 1996 la novela
Fredi, galardonada con el premio Club de los XIII y el Segundo Premio
Municipal.

Volcado con pasin al mundo de las letras, en los aos posteriores se
dedic a cultivar el hbito de la lectura en las sucesivas generaciones.
Dirigi los talleres literarios de la SEA y coordin cursos de narrativa.
Fue colaborador del Suplemento Literario del diario La Nacin
(http://www.lanacion.com.ar) y era crtico de la revista  del diario
Clarn (http://www.clarin.com).

Comprometido con la actividad poltica en su pas, especialmente a partir
del retorno de la democracia, integr la mesa directiva de la Asamblea
Permanente por los Derechos Humanos.

Fuentes: La Nacin  SEA



*** Publicarn antologa de narradoras bolivianas

El escritor, crtico literario y ensayista boliviano Willy Muoz se reuni
el pasado 21 de julio con un grupo de escritoras bolivianas que residen en
Cochabamba como parte de su proyecto para publicar una antologa de
narrativa escrita por mujeres.

Gaby Vallejo, Velia Calvimontes, Pilar Pedraza Prez del Castillo y Blanca
Garnica son algunas de las narradoras que asistieron a la reunin,
realizada en el auditorio Demetrio Canelas del diario Los Tiempos
(http://www.lostiempos.com).

Muoz reside en Ohio (Estados Unidos) desde 1984 y dicta clases en
universidades de esa ciudad. Ya public varias antologas sobre narrativa
de varios pases latinoamericanos y ahora emprende el proyecto para
recopilar las letras bolivianas escritas por manos femeninas.

La ltima vez que visit Bolivia fue en 2002, para recopilar informacin
sobre las cuentistas bolivianas. Empec por Adela Zamudio, explic Muoz.
La razn por la que la eligi como punto de partida de su investigacin,
fue que descubri que existan muchos estudios crticos sobre la poesa de
la autora cochabambina y no as sobre su narrativa.

El resultado fue la publicacin de un libro, por el sello La Hoguera,
titulado La narrativa de Adela Zamudio, que incluye el anlisis de sus
libros de cuentos. Ahora quiero dar continuidad a ese estudio, abarcando a
un conjunto de escritoras bolivianas que han estado publicando en los
ltimos cinco aos.

El plan de Muoz es hacer un recuento histrico y cronolgico empezando por
las precursoras como Adela Zamudio, continuando con Mara Virginia
Estenssoro. A partir de los aos 90 ha habido un auge de escritoras
mujeres especialmente en lugares como Santa Cruz y La Paz, agreg Muoz,
quien destac la actividad fenomenal de La Paz.

En el estudio preliminar que hasta el momento hizo Muoz sobre literatura
femenina, encontr valores narrativos de buena calidad, es una literatura
que debera ser difundida por las editoriales y claro, conocida tambin por
los lectores, tanto dentro como fuera de Bolivia, finaliz Muoz.

Manuel Vargas public una antologa de cuentos femeninos en Bolivia que
fue la primera, luego siguieron muchas otras, explic. Para su proyecto,
el nico requisito es que las narradoras que aspiren a participar tengan
publicado como mnimo un libro.

Sin embargo, dijo, podra hacer excepciones. Hay algunas escritoras que
han estado publicando en algunas revistas y peridicos y hay un par de
ellas que deberan reunir su material y publicar su material en forma de
libro.

Sobre la literatura escrita por mujeres, Muoz seala que Bolivia estaba
rezagada, generalmente cuando se estudia la literatura latinoamericana se
menciona a Mara Luisa Bombal como la primera novelista que entra en la
temtica psicolgica. Sin embargo, si nosotros analizamos el estilo, las
estrategias literarias que Adela Zamudio utiliza en ntimas, su nica
novela, podemos decir que es la precursora a nivel latinoamericano,
explic el investigador.

Muoz ha escrito nueve ensayos crticos y antologas sobre literatura de
pases centroamericanos. Una vez que termine su investigacin en
Cochabamba, se trasladar a otras ciudades de Bolivia para recopilar
informacin.

Fuente: Los Tiempos



*** Secretara de Cultura dominicana ofrece sedes gratis para eventos

Jos Rafael Lantigua, secretario de Estado de Cultura de Repblica
Dominicana, anunci el pasado 19 de julio que las sedes dependientes de ese
ente oficial podrn ser utilizadas por escritores de ese pas que deseen
presentar sus libros o realizar mesas redondas, coloquios y conferencias
sobre temas literarios o de cualquier otro tipo, y no pagarn arancel
alguno por ello.

Las sedes involucradas son la Biblioteca Nacional Pedro Henrquez Urea, la
Biblioteca Repblica Dominicana, el Museo de la Familia Dominicana y el
Museo de las Casas Reales, donde habitualmente se llevan a cabo
presentacin de libros y conferencias.

Lantigua indic que contradice la poltica cultural que lleva a cabo la
gestin cultural del presidente Leonel Fernndez, el hecho de que se
obstaculice la promocin del libro dominicano, cobrando por el uso de
salones a nuestros escritores.

Lament que se haya impedido en algunas instituciones de la Secretara de
Cultura la presentacin de libros de algunos escritores, a causa de
exigencias de pago que consider indebidas y contradictorias.

Tenemos la responsabilidad de abrir todas las puertas al escritor
dominicano y al libro de autor dominicano, por lo que deber aplicarse en
lo adelante, de modo estricto, la disposicin de no cobrar a nuestros
escritores por el uso de salones, declar el titular de Cultura.

Aadi que desconoca que se estuviese cobrando por uso de salones a los
escritores, al tiempo que indic que los directores de las dependencias
sealadas no deben impedir el acceso de los escritores a nuestros salones,
previa programacin, sin exclusiones de ningn tipo, ni poltica ni
ideolgica ni religiosa; que cada cual presente sus libros con el respaldo
de nuestras instituciones y sin ningn obstculo.

Lantigua aprovech para anunciar que este 16 de agosto ser inaugurada, con
una exposicin colectiva, una sala de arte en la sede de la Secretara de
Cultura, a fin de favorecer a todos los artistas plsticos, preferentemente
jvenes, para mostrar sus obras. Los ayudaremos con los catlogos y las
invitaciones, de modo que tantos jvenes artistas sin recursos puedan tener
la oportunidad de mostrar su arte sin ningn tipo de obstculo.

Fuente: Clave Digital



*** ngel Guinda inaugura Casa del Poeta de Trasmoz con huelga de hambre

El pasado viernes 28 de julio el poeta aragons ngel Guinda, de 58 aos,
dio por terminada su Accin Hh, una huelga de hambre en la que se mantuvo
por ocho das para emplazar a la sociedad espaola, en general, y al mundo
artstico y literario, en particular, a salir de la gran asepsia
colectiva que segn l atraviesan.

La huelga de Guinda ha durado dos das ms de los que l mismo se auguraba,
pues al principio de su Accin Hh dijo que pensaba no soportar ms de
seis das. Me ha dicho el mdico que el mayor problema es lo mucho que
fumo, dijo en esa oportunidad.

Guinda exiga tambin la eliminacin del IVA para los libros de poesa, la
creacin de una Casa del Poeta en cada una de las comunidades autnomas y
la rehabilitacin pblica, moral y editorial en el Pas Vasco de los poetas
Blas de Otero y Gabriel Celaya, adems de expresar su apoyo al copyleft
(libre derecho de copia), frente al copyright.

El anuncio fue hecho pblico por la Casa del Poeta de Trasmoz (Zaragoza) a
travs de un comunicado en el que el escritor justificaba su decisin:
Cuando se cumple el octavo da de la huelga de hambre que inici con
reivindicaciones literarias y polticas, pongo fin a la misma por motivos
de salud y por considerar que no es misin exclusiva de un poeta lrico
transformar el mundo sino poetizarlo.

En el mismo comunicado, Guinda expres que sus sentimientos de compromiso
social y de solidaridad salen reforzados de esta accin, uno de cuyos
objetivos, al menos, se ha cumplido, a juzgar por los cientos de adhesiones
recibidas procedentes de movimientos progresistas, asociaciones culturales,
ciudadanos annimos, artistas y escritores (muy especialmente de Manuel
Martnez Forega, que ha secundado la huelga) y que agradezco de todo
corazn.

Entre los objetivos de Guinda se encontraba alertar del riesgo de que la
historia de la literatura y del arte actuales sea la historia de la
publicidad del arte y de la literatura de hoy, es decir, hacer una llamada
de atencin sobre aquellos suplementos literarios que slo prestan atencin
a los libros de editoriales con grandes capitales.

El escritor residi durante todo el mes de julio en la Casa del Poeta de
Trasmoz, donde, asegur, ha encontrado el silencio y la presencia generosa
y exuberante de la naturaleza. En el recinto escribi el ensayo El poeta
del mundo; el mundo en el poeta.

Guinda recibi en sus ocho das de huelga la adhesin de artistas como Luis
Alberto de Cuenca, Vicente Pascual, Rafael Navarro, Manuel Vilas, Ta
Blesa, Prez Lasheras y Alfredo Saldaa, entre otros. A travs del email,
en olifante@olifante.es, se le puede respaldar todava.

La Casa del Poeta de Trasmoz es una iniciativa impulsada por la Asociacin
Cultural Olifante y apoyada econmicamente por el Gobierno de Aragn y la
Asociacin para el Desarrollo de la Comarca del Moncayo. Cada mes, un poeta
podr usar sus instalaciones como residente y escribir en ellas. Se trata
del nico centro de este tipo que existe en Espaa.

Este mes, el residente es el poeta y editor Manuel Forega, mientras que en
septiembre convivirn las poetas Olga Novo y Florence Vanoli. As hasta una
docena de autores al ao.

Hasta hace doce meses, la edificacin era una antigua bodega derruida y
ahora es una cmoda residencia de tres plantas de 38 metros cuadrados cada
una. En la primera se ha instalado la vivienda del poeta; en la segunda,
una terraza con vistas para inspirarse, una sala de reuniones y una
biblioteca que puede ser consultada previa peticin; y en la tercera, un
ordenador y estanteras que se irn llenando con las obras de quienes all
habiten.

Fuentes: Diario de Len  Heraldo  Red Aragn



*** Palomares recit en clausura del Festival Mundial de Poesa

Con un recital de poemas de los autores venezolanos, ya fallecidos, Vctor
Valera Mora, Pepe Barroeta, Ludovico Silva, Lydda Franco Faras y Hesnor
Rivera, a cargo de Ramn Palomares, concluy el pasado 23 de julio el III
Festival Mundial de Poesa.

La ceremonia de clausura se celebr, ante un pblico que colm todos los
asientos, en la Sala Ros Reyna del Teatro Teresa Carreo, en Caracas,
dando por terminado un evento que se desarrollaba desde el 17 de julio en
todos los estados de Venezuela.

Reconocido como la figura central del festival, Palomares agradeci que
hayan relacionado mi persona con este hermossimo y significativo evento.
Refirindose al teatro, asegur que hallarse bajo estas inmensas, bellas y
poderosas estructuras le permita palpar con ms cercana y realidad que
este pas es fuerte y tiene suficiente poder para sostener este fuero de
orgullo, de inteligencia, de cultura, y de dignificacin, que ahora mismo
llevamos adelante.

A este recital precedi la intervencin de los trovadores estadounidenses
Sam Hamill, Jack Hirshman, Allison Hedge Coke y Luis Rodrguez, y de los
mexicanos Mara Baranda y Jorge Cocom Pech, este ltimo en representacin
de la nacin maya.

El ministro venezolano de Cultura, Francisco Sesto Novs, cerr el evento,
durante el cual se ofrecieron recitales, talleres, charlas, presentaciones
de libros y conferencias en plazas, parques y otros espacios pblicos,
invitando a los asistentes a una nueva edicin en 2007.

Organizado por el Ministerio de la Cultura, a travs del Centro Nacional
del Libro (Cenal, http://www.cenal.gob.ve), el festival reuni a 27 poetas
provenientes de 25 pases, as como a casi una centena de escritores
venezolanos.

Fuente: ABN



*** Entregan en Bayamo el Premio David de Literatura

Jvenes escritores cubanos recibieron el pasado 24 de julio en Bayamo,
capital de la provincia de Granma (Cuba), el Premio David de Literatura en
los gneros de poesa y narrativa, uno de los galardones ms importantes
para estimular obras de noveles creadores en la Isla.

Por el libro Minuciosas puertas estrechas, Osdanis Morales, residente en
Nueva Paz, La Habana, gan el lauro en la categora de cuento por su
dominio y hbil uso de recursos estilsticos contemporneos y tradicionales
que exhibi el autor de 25 aos de edad.

En ese gnero concursaron 19 ttulos, y el jurado integrado por
prestigiosos intelectuales como Eugenio Marrn, Emilio Comas y Jos ngel
Prez, otorg menciones a Yusim Rodrguez y Lien Carrazana, de La Habana,
y a Ernesto Morales, de Bayamo, Granma.

Este ltimo, el laureado ms joven del certamen con 22 aos de edad, dijo
que obtener el Premio David constituye inspiracin para los escritores
inditos en sus pasos iniciales y un gran estmulo al esfuerzo y jornadas
de desvelos que conlleva escribir un texto literario.

En poesa el ganador fue Oscar Cruz, de Santiago de Cuba, con el poemario
Los malos inquilinos, el cual segn el jurado se distingui entre los 39
competidores del gnero por el ritmo y equilibrio entre la lrica cubana y
universal; mientras Fabin Surez, de Holgun, obtuvo una mencin.

Francisco Lpez (Sacha), presidente de la Asociacin de Escritores de la
Unin de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), dijo que por vez primera la
entrega del lauro se efecta fuera de los predios de la capital del pas, y
constituye un homenaje al 26 de Julio, Da de la Rebelda Nacional, y al
aniversario 45 de la Uneac.

La cita anual sesion en Granma como reconocimiento, adems, al trabajo
cultural en el territorio, el cual contribuy a que la provincia ganara la
sede del acto central en recordacin al 53 aniversario de los asaltos a
los cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Cspedes, de
Bayamo, realizados el 26 de julio de 1953.

El premio rinde tributo al patriota cubano Frank Pas Garca (1934-1957),
cuyo nombre de guerra era David en la lucha clandestina contra el dictador
Fulgencio Batista.

Fuentes: La Demajagua  Radio Habana Cuba



*** Colombia ser invitado de honor en Guadalajara

Este 24 de julio se celebr en Bogot la firma del convenio de
participacin de Colombia como invitado de honor para la edicin 2007 de la
Feria Internacional del Libro de Guadalajara (http://www.fil.com.mx), segn
inform el Departamento de Prensa de la FIL.

Elvira Cuervo de Jaramillo, ministra de Cultura de Colombia, y Ral Padilla
Lpez, presidente de la FIL, firmaron el acuerdo en presencia de Nubia
Macas, directora general de la feria; Mario Chacn, embajador de Mxico en
Colombia, y Mary Giraldo, directora de la Biblioteca Nacional de Colombia
(http://www.bibliotecanacional.gov.co).

En el acto tambin estuvieron presentes Moiss Melo, presidente de la
Cmara Colombiana del Libro (http://www.camlibro.com.co); Isadora de
Norden, directora del Centro Regional para el Fomento del Libro en Amrica
Latina y el Caribe (Cerlalc, http://www.cerlalc.org), y Mara Clemencia
Ramrez, directora del Instituto Colombiano de Antropologa e Historia
(Icahn, http://www.icanh.gov.co), entre otros invitados.

La programacin de Colombia en la FIL se desarrollar en las reas
editorial, literatura, acadmica, cultural y artstica. La agenda completa
de actividades se presentar en mayo del prximo ao.

La presencia de editores colombianos en Guadalajara permitir, adems de la
exhibicin de publicaciones, encuentros profesionales de la industria
editorial, lecturas pblicas, lanzamiento de libros, intercambio entre el
pblico y los autores, y actividades en torno a la literatura y la lectura,
a travs de mesas redondas, coloquios y homenajes a escritores.

En el aspecto cultural y artstico se proyecta la presencia colombiana en
nueve noches de msica y representaciones de artes escnicas, las cuales
tendrn lugar en el Centro de Exposiciones de Expo-Guadalajara. Esta
programacin se complementar con proyecciones de cine y video, y muestras
de artes visuales, artes plsticas y diseo grfico.

Cuervo destac la intensa colaboracin que tienen Mxico y Colombia, tanto
a travs del Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas, como con los
preparativos para la apertura del Centro Cultural del Fondo de Cultura
Econmica (http://www.fce.com.mx).

En relacin con la presencia de Colombia en la FIL Guadalajara, indic que
permitir a la nacin suramericana participar en uno de los eventos
culturales de mayor trascendencia en Amrica Latina, uno de los mercados
editoriales ms importantes del mundo, pero a la vez uno de los escenarios
de dilogo cultural ms fecundos de la regin.

Este, dijo, es el primer paso para el desarrollo de un intercambio
cultural que culminar en noviembre de 2007, cuando el Ministerio de
Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia, de la mano con el Ministerio
de Relaciones Exteriores, de la Embajada de Colombia en Mxico y de Mxico
en Colombia, de Proexport, de la Cmara Colombiana del Libro, propiciarn
que millares de mexicanos se encuentren con la diversidad cultural
colombiana.

Por su parte, Ral Padilla Lpez, presidente de la FIL, destac que esta
nueva participacin de Colombia, pas que hace catorce aos fue el primer
invitado de honor de la Feria, permitir mostrar el nuevo rostro de este
pas, que ha atravesado una grave crisis social y ha logrado pasarla con la
cabeza en alto. Nos permitir, sobre todo, conocer a esta nueva Colombia
desde las voces de su gente, su cultura y los retos de la nueva realidad
que hoy enfrentan.

Dijo que hace catorce aos la influencia internacional (de la FIL) apenas
comenzaba a gestarse. Hoy es la mayor vitrina de exposicin en el mundo
para el libro en espaol y est establecida como uno de los festivales
culturales ms importantes del continente, ofrece claras ventajas para el
invitado de honor.

Destac la solidez de la industria editorial colombiana, cuyos productos
son reconocidos en todos los mercados de exportacin, y anunci que en 2007
se realizar el lanzamiento del catlogo de derechos de autor disponibles
de Colombia, iniciativa que inauguraremos con este invitado de honor y que
buscaremos repetir con los subsecuentes, en nuestro esfuerzo permanente por
abrir mercados para el libro en espaol y fortalecer el trnsito de
derechos del mundo hispanoamericano.

Finalmente elogi la riqueza cultural de Colombia, pas mestizo cuyos
artistas han dejado su marca en todas las disciplinas y sern sin duda
dignos embajadores de una presencia que tendr una calidad de primer orden.

Fuente: FIL Guadalajara



*** Instituto Cervantes designa nuevos directores en Toulouse y Manila

El pasado 26 de julio fueron designados Olvido Garca Valds y Jos
Rodrguez Rodrguez como directores, respectivamente, del Instituto
Cervantes (http://www.cervantes.es) en Toulouse (Francia) y Filipinas
(Manila), en un acto presidido por Csar Antonio Molina, director del ente.

La nueva directora del Cervantes de Toulouse, Garca Valds, naci en
Santianes de Pravia (Asturias) en 1950, es poeta y ensayista, licenciada en
filologa romnica y en filosofa, y se ha dedicado a la docencia desde
1975.

Es codirectora de la revista Los Infolios desde 1987 y miembro del consejo
editor de la publicacin hispano-portuguesa Hablar/Falar de Poesa, creada
en 1996. Autora de varios libros de poesa, entre los que destaca
Exposicin, con el que obtuvo el Premio caro de Literatura 1990, sus
poemas han sido recogidos en media docena de antologas y sus libros han
sido traducidos al francs, ingls, hngaro, polaco, alemn, sueco y
portugus.

La autora ha desarrollado una amplia labor crtica en varias publicaciones,
ha dirigido cursos en universidades de verano y talleres literarios, y
enseado en seminarios organizados por la Escuela de Traductores de Toledo.
Ha participado en encuentros internacionales de poesa y, en 2004, form
parte del Jurado del Premio Cervantes.

Rodrguez Rodrguez es natural de San Xon de Ro (Ourense), donde naci en
1950; es periodista y escritor, y tiene los grados de doctor y master en
administracin de empresas por la Universidad de Newport (EUA,
http://www.newport.edu) y doctor honoris causa en humanidades por la
Universidad de Manila (http://www.univman.edu.ph).

Fue director de la Academia Filipina de la Lengua Espaola entre 1989 y
2004, y es miembro correspondiente de la Real Academia Espaola
(http://www.rae.es) y de las academias de Estados Unidos, El Salvador y
Chile. Ha dedicado la mayor parte de su carrera profesional al periodismo
en la regin de Asia-Pacfico, donde fue delegado general de la agencia Efe
(http://www.efe.es) y responsable de poner en marcha el servicio mundial en
ingls, con sede en Manila.

Fund con el ex ministro filipino de Asuntos Exteriores, Ral Manglapus, el
semanario en espaol Crnica de Manila. Ha sido director de Relaciones
Institucionales del grupo Unin Fenosa (http://www.unionfenosa.es) en
Asia-Pacfico y ha impartido clases y conferencias en universidades y foros
privados.

Es autor de Crnicas (Manila, 2000) y Philippine First Ladies Portraits
(Manila, 2003), actualmente tiene en preparacin la coleccin Clsicos de
la literatura hispano filipina. Ha sido condecorado con la Encomienda de
Isabel la Catlica, la Medalla de Galicia y la Orden de Sikatuna de la
Repblica de Filipinas en reconocimiento a su labor para promover las
relaciones hispano-filipinas y la difusin del espaol.

Estos nombramientos se suman a los de los nuevos directores de Nueva York,
Eduardo Lago; de Roma, Fanny Rubio, y de Pekn, Inmaculada Gonzlez Puy.

Fuentes: Europa Press  La Nueva Espaa



*** Termin la primera edicin de la Wikinovela

El pasado 25 de julio se declar terminada la primera edicin de la
Wikinovela (http://www.wikinovela.org), un proyecto de novela colaborativa
convocado por la Facultad de Filosofa y Letras de la Universidad de Deusto
(http://www.deusto.es), con el patrocinio de Santander
(http://www.gruposantander.es) y la colaboracin de El Correo Digital
(http://www.elcorreodigital.com), que fue visitado, durante sus tres meses
de desarrollo, por ms de 20.000 personas.

La Wikinovela, de cuya creacin publicamos una nota en nuestra edicin 141
(http://www.letralia.com/141/0428wikinovela.htm), se inici con tres
primeros captulos, escritos en igual nmero de lenguas, por Espido Freire
(ingls), Juan Jos Mills (espaol) y Jon Arretxe (euskera) y al momento
de declararse concluida, la obra tiene ms de 350 autores.

Un comunicado en la portada de este recurso, con fecha 25 de julio, indica
que a partir de este momento, las pginas de la Wikinovela ya no podrn
editarse, aunque por supuesto seguirn accesibles para su lectura. En
cambio, la participacin en el Foro para ofrecer opiniones o sugerencias
sigue estando abierta.

Los participantes extendieron los hilos argumentales de la novela ya sea de
manera lineal o mediante un enlace que genera una derivacin del argumento
hacia otro episodio. Quienes no fungieron como autores pero s como
visitantes han seguido los avances del texto da a da y han podido
comentar lo que estaba sucediendo en l, as como participar en debates con
otros lectores o los propios autores de los textos.

Fuentes: El Correo Digital  Wikinovela



*** Instituto Cervantes de Rio realiza simposio sobre Roa Bastos

El 28 y 29 de julio se desarroll en Rio de Janeiro (Brasil) un simposio
sobre el escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, convocado por el Instituto
Cervantes (http://www.cervantes.es) de esa ciudad, y en el que se trat
sobre las enseanzas vitales y literarias del escritor.

El simposio incluy tres ponencias plenarias, a cargo de Carlos Colombino,
quien hizo una semblanza sobre el autor de Yo el Supremo; la doctora Alai
Garca Diniz, con Un sudaca entre el experimentalismo y la mediacin y la
doctora Silvia Crcamo. Tambin hubo otras exposiciones que se relacionaron
con la literatura y la sociedad latinoamericana del siglo XX.

El centro brasileo del Instituto Cervantes es dirigido por Francisco
Corral, quien durante varios aos fue director del Centro Cultural de
Espaa Juan de Salazar. El evento cuenta con el apoyo de la Embajada de
Espaa en Brasil y las editoriales Santillana y Lia, entre otras
instituciones.

Roa Bastos falleci el 26 de abril de 2005 en Asuncin a los 87 aos. El
escritor, que haba nacido el 13 de junio de 1917, vivi un exilio de casi
50 aos; gran parte del cual durante el rgimen militar de Alfredo
Stroessner entre 1954 y 1989.

Se le considera uno de los autores que mejor han sabido reflejar en sus
obras la variada realidad hispanoamericana, sin darles la espalda a los
conflictos sociales y polticos. Sus obras Hijo de hombre (1960) y Yo el
Supremo (1974) se han convertido en novelas cumbres de la literatura en
espaol del siglo XX.

Fuentes: ABC (Paraguay)  PPN



*** Presentan en Almera proyecto sobre comunicacin con inmigrantes

Investigadores de las universidades de Almera y Murcia (Espaa)
presentaron el pasado 27 de julio el proyecto Anlisis Lingstico y
Discursivo de la Inmigracin en Murcia y Almera (Aldima), en el marco del
curso de verano Procesos migratorios: comunicacin, creacin artstica y
literaria de la Universidad de Almera (UAL, http://www.ual.es),
celebrado en el Hotel Playadulce de Aguadulce.

Aldima analiza diversas maneras para mejorar la comunicacin con los
inmigrantes. Una cuestin que, defienden sus propulsores Antonio Ban,
Javier Fornieles y Juana Castao, es fundamental en el proceso de
integracin de los extranjeros en el pas de destino, ya que la
imposibilidad de establecer una comunicacin adecuada es la que realmente
impide aprovechar al mximo los recursos en temas educativos o sanitarios.

El proyecto, que se desarrollar durante tres aos con financiamiento del
Ministerio de Educacin y Ciencia de Espaa (http://www.mec.es), pretende
disear materiales para la enseanza del espaol a inmigrantes,
especialmente a los procedentes de Mali, Mauritania y Senegal, a partir del
conocimiento profundo de las lenguas y de las culturas de estos pases, as
como de los inmigrantes que viven en Espaa. Aldima elaborar, asimismo,
propuestas concretas para la mejora de la poltica lingstica que afecta a
estos colectivos, a travs del anlisis de la representacin que tanto en
los medios de comunicacin como en el mbito cinematogrfico o literario se
realiza de la inmigracin y de los inmigrantes.

Fuente: Andaluca Investiga



*** Documental revela que Garca Lorca fue asesinado por un familiar

El documental Lorca, el mar deja de moverse, cuyo rodaje finaliz el pasado
27 de julio bajo la direccin de Emilio Ruiz Barrachina, trata de aglutinar
todas las teoras existentes hasta ahora en libros, pelculas y
declaraciones de allegados e historiadores, sobre el fallecimiento del
autor granadino del que este mes se cumplen 70 aos.

La pelcula, de 100 minutos de duracin, incluye una grabacin hasta el
momento indita y realizada en secreto en la que el enterrador Manuel
Castilla Blanco revela el paradero de los restos del poeta.

Segn el documental, la muerte del poeta naci en el seno de su propia
familia y Juan Luis Trescastros Medina, casado con una prima lejana del
padre de Federico y dramaturgo de Fuentevaqueros, sera el autor material
de su muerte. Trescastros quien paradjicamente se encuentra sepultado en
un pabelln de la familia Lorca no tena problemas en ir contando que le
haba pegado dos tiros en el culo por maricn.

Era un run run en la zona, entre los ms viejos de Valderrubios y
Fuentevaqueros, ha dicho Ruiz Barrachina, quien aadi que el filme se
realiz en dos aos y medio y est basado en investigaciones del hispanista
Ian Gibson y en las ms recientes de Miquel Caballero y Pilar Gngora, a
raz de nuevos documentos aparecidos en los ltimos cinco aos, que no
haban salido antes a la luz.

Las investigaciones de Gibson ya involucraban a la familia Rosales en la
muerte de Lorca el 19 de agosto de 1936, un mes despus del alzamiento de
los nacionales. Pero ahora se confirma que, en efecto, su muerte nace en
el entorno familiar, como dijo Ruiz Barrachina.

Gibson, cuya presencia es clave en el documental, se mostr reivindicativo
durante la presentacin del filme: Hay millones de personas en todo el
mundo que aman la figura y aman al hombre. Y tienen derecho a saber dnde
est enterrado. Desde fuera, la actitud del Partido Popular se ve como una
aberracin: no se entiende que un gobierno catlico impidiera al pueblo
buscar a sus muertos. Hablamos de uno de los grandes genios hispnicos de
todos los tiempos.

La pelcula analiza, procurando mantener la objetividad, las ltimas horas
de la vida de Federico Garca Lorca y el posterior devenir de las familias
Rosales y Lorca. El mar deja de moverse es la definicin que el poeta
daba sobre el asesinato en un verso de Poeta en Nueva York. El documental
se estrenar en septiembre.

Segn el documental, desde el siglo XIX la familia Garca Rodrguez y las
familias Roldn y Alba, las tres grandes familias de caciques de la Vega
de Granada, segn el propio director, mantenan viejas rencillas
familiares, discusiones por repartos de tierras compradas a medias, o por
sus distintas tendencias y ambiciones polticas, pues los Lorca eran
republicanos y los Roldn de Accin Popular; a todo lo cual se suman la
homofobia y la represin que se viva entonces.

En 1936 aparece La casa de Bernarda Alba, una obra escrita con mala baba,
como dijo Ruiz Barrachina, en la que el poeta fotografa a estas familias
con las que la suya mantena enemistades como una venganza personal por
muchos aos de pleitos. Segn el cineasta, el haber publicado esta obra
con mucha retranca y mala leche y donde hace una radiografa de los Alba,
parientes de los Roldn, tiene mucho que ver con su muerte.

El asesinato del poeta siempre se ha considerado tab en la familia Lorca
y nunca se ha hablado del tema, segn contaba Laura Garca Lorca al
director del documental. Durante 70 aos, la familia Garca Lorca ha
mantenido un comedido silencio, igual que algunos de los miembros de la
familia Rosales.

En la pelcula se analizan los errores que tanto la familia Lorca como la
familia Rosales cometieron, as como la persecucin a la que se vieron
sometidos, unos y otros, desde el Gobierno Civil y la Falange, de la que
algunos hermanos Rosales eran miembros dirigentes.

Los estudios precedentes y los rumores sobre la ubicacin del cadver
dieron las claves de este nuevo enfoque. Nuestra lnea de investigacin no
es la nica vlida ni es paralela a otras, se tocan en varios puntos. La
muerte de Lorca fue consecuencia de varios factores, no slo polticos,
sino tambin de ndole personal, afirm el director.

En la investigacin es la primera vez que se contempla la homofobia como
un componente poltico, decisivo para su asesinato. Incluso la izquierda
intent ocultar su homosexualidad cuando tuvo la oportunidad de reivindicar
la verdad. Un mrtir de la izquierda no poda ser homosexual, aadi Ruiz
Barrachina.

Ruiz Barrachina, adems de director de cine, es escritor. Despus de pasar
diez aos en Latinoamrica como periodista, desempeando cargos como el de
reportero del Servicio para Amrica Latina de la BBC
(http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news), regres a Espaa en 1997.

Ha publicado las novelas Calamar (1998), A la sombra de los sueos (2000,
adaptada al cine por l mismo en 2004), El arco de la luna (2001, ganadora
del X Premio Internacional de Novela Luis Berenguer), No te olvides de
matarme (2004) y La Venta del Paraso (2006). Adems ha publicado los
ensayos Brujos, reyes e inquisidores (2003), Tinta y piedra, Boom (2005) y
Le ordeno a usted que me quiera (2006).

Amigo del pintor Salvador Dal y del cineasta Luis Buuel, entre otros,
Lorca se convirti en el escritor espaol ms famoso del siglo XX y entre
sus obras se cuentan Primer romancero gitano, Poeta en Nueva York, Bodas de
sangre y Yerma.

Fuentes: Blogdecine  DPA  La Nueva Espaa  Tlam



*** Presidente de Venezuela anuncia creacin de centro cultural en Rusia

El presidente de Venezuela, teniente coronel (r) Hugo Chvez Fras, se
comprometi a impulsar la creacin del Centro Cultural Latinoamericano
Simn Bolvar en Rusia, tras develar un busto de Simn Bolvar en la
Biblioteca Estatal Margarita Rudomino de Toda Rusia para la Literatura
Extranjera (http://www.libfl.ru/index-eng.shtml), el pasado 27 de julio.

Durante su discurso el Jefe del Estado elogi la labor que lleva adelante
la institucin rusa, que contiene literatura universal recogida en 5
millones de textos. Qu maravilla, 160 idiomas que recogen la literatura
universal, expres el mandatario.

Estamos frente a la ms poderosa artillera que pueda existir, agreg
Chvez Fras, ms all de los cohetes y de las balsticas
intercontinentales y nucleares. En esta biblioteca estn las verdaderas
bombas y los proyectiles que librarn de tantas amenazas la vida humana.

El presidente venezolano tambin expres que de muchas maneras todos somos
hijos de los libros y de la cultura, es por ello que cuando uno llega aqu
a la biblioteca provoca quedarse unos das y meterse por los laberintos de
los libros en la infinidad de los conocimientos.

Luego de su discurso realiz un paseo por una exposicin de libros en el
piso dos de la biblioteca, acompaado por la directora de la institucin,
Ekaterina Guenieva.

En el acto estuvieron presentes el primer secretario del Partido Comunista
de la Unin Sovitica, Sergei Skvortsov, as como los presidentes y los
directores de los diferentes museos, academias de arte, centros culturales
y bibliotecas de Mosc.

Fuente: ABN



*** Falleci el poeta cordobs Julio Aumente

Julio Aumente, uno de los miembros fundadores del Grupo Cntico, falleci
la noche del 29 de julio en Madrid, vctima de una hepatitis. Nacido en
Crdoba el 25 de octubre de 1924 y nieto del compositor Cipriano
Martnez-Rcker, Aumente form parte del Grupo Cntico.

Junto a Pablo Garca Baena, Ricardo Molina, Gins Libana, Miguel del
Moral, Mario Lpez y Juan Bernier, como parte del grupo, Aumente se opuso a
los rigores de la poesa de posguerra mediante una apuesta esttica que
ejerci una relevante influencia en autores y generaciones posteriores,
sobre todo en los novsimos.

En 1947 integr el equipo que editara la revista homnima del grupo, a
pesar de la escasez de medios, la ausencia de apoyo y la amenaza de la
censura. Cntico estaba en desacuerdo con la poesa oficial del momento. La
revista tuvo dos pocas; entre 1947 y 1949 y desde 1954 hasta 1957.

Los principios de Cntico eran, segn Garca Baena, el ahondamiento en la
bsqueda de la palabra justa, a veces desusada pero siempre precisa, el
intimismo llevado como experiencia hacia un paganismo carnal que puede
retroceder ante el acompasado gregoriano de la penitencia y la recuperacin
de la imagen y la metfora, tan desdeadas por los secos poetas
escurialenses de la poca.

Entre otros elementos, Julio Aumente aport al Grupo Cntico irona, un
cierto decadentismo sensual y sugerente y un coloquialismo muy preciso. De
todos los miembros del colectivo fue el que ms inters mostr por la
exploracin potica de la cotidianidad y por el uso de un lenguaje directo
y ajustado a su tiempo.

Comenz a escribir en los aos 40 y su primer libro, cuyo ttulo procede de
un verso de Luis Cernuda, fue El aire que no vuelve (1955), al que sigui
Los silencios (1958). En los aos 60 estableci su residencia en Madrid e
inici un largo parntesis en su produccin literaria (con excepciones en
forma de poemas sueltos en revistas o antologas) hasta Por la pendiente
obscura (1947-1965) (1982).

Posteriormente public La antesala (1983), Verde laurel para Michele
(1984), De los prncipes (1990), De las cabras (o Amor y Psiqui) (1992), El
canto de las arpas (1993), La entrevista y otros poemas (1994), Rodolfo el
patinador, o el ocaso de los dioses (1995), Las criaturas de la noche
(1999) y la recopilacin de su poesa completa junto al libro indito
Rollers, en la editorial Visor (2004).

Su relacin con Crdoba distaba mucho de ser excelente. Nunca ocult un
sentimiento de desengao por la manera distante en que, pensaba, su ciudad
natal le haba tratado y a la que, a pesar de ello, viaj en varias
ocasiones en los ltimos aos.

En diciembre de 2004 present en la Diputacin de Crdoba
(http://www.dipucordoba.es) su Poesa Completa, en compaa de Luis Antonio
de Villena (prologuista de la obra). Aumente agradeci la ausencia de
fuerzas vivas de la ciudad en el acto y la presencia de jvenes (en
alusin a un grupo de alumnos de la Fundacin Gala-Salvador Dal,
http://www.salvador-dali.org). A comienzos de ese ao haba participado en
el homenaje que la Consejera de Cultura de la Junta ofreci en Crdoba a
Pablo Garca Baena.

En enero de 2005 recibi en el Gran Teatro el premio El Pblico, concedido
por Canal Sur (http://www.canalsur.es) en la modalidad de poesa. Slo tres
meses despus particip en una de las lecturas colectivas de la segunda
edicin de Cosmopotica, en Crdoba.

En ocasin de la muerte del autor, Garca Baena defini a Aumente como una
persona de una gran singularidad y un altsimo poeta. Carlos Castilla
del Pino, que cultiv una gran amistad con el poeta, destac adems las
dotes de gran pintor del fallecido.

Fuente: Diario de Sevilla



*** Manuel Alejandro Llorens recibi el premio Paz Castillo

El pasado 30 de julio se realiz la ceremonia de entrega del XVI Premio de
Poesa Fernando Paz Castillo al escritor venezolano Manuel Alejandro
Llorens, en la Sala de Teatro 1 de la Casa Rmulo Gallegos, sede del Centro
de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (http://www.celarg.org.ve), en
Caracas.

Llorens obtuvo el premio por su poemario Poema para un lunes bancario, que
fue favorecido por los jueces Mara Antonieta Flores, Gabriela Kizer y Luis
Alberto Len, quienes en el veredicto dijeron considerar la autenticidad
de un tono que atrapa la sensibilidad de su poca mediante una esttica
sostenida, aunada al riesgo en el manejo y combinacin de las imgenes

Llorens es psiclogo graduado de la Universidad Catlica Andrs Bello
(Ucab, http://www.ucab.edu.ve), con especializacin en psicologa clnica
por el Hospital Universitario de Caracas. Tiene una amplia trayectoria como
docente e investigador. Fue docente de la Escuela de Psicologa de la Ucab,
en la ctedra de Estadstica y Matemticas I.

Desde 1997 es profesor de psicologa, coordinador de las prcticas clnicas
del Programa de Especializacin en Psicologa Clnica Comunitaria de la
misma universidad, donde actualmente conduce las reuniones clnicas del
segundo semestre y el mdulo de Clnica de la Violencia de la materia
Tpicos Especiales en Clnica.

Es investigador de la Unidad de Psicologa del Parque Social Padre Manuel
Aguirre, que atiende a las poblaciones de bajos recursos del suroeste de
Caracas, especializndose en el tema de la violencia y el trauma. Ha
difundido varios artculos de investigacin en publicaciones como la
Revista Venezolana de Psicologa Clnica Comunitaria y en diarios del pas.

Adems de la difusin de sus investigaciones en el rea cientfica, Llorens
ha publicado el poemario Vaca peligrosa y otras aves migratorias (1999),
as como varios cuentos. Ha participado en los Talleres de Creacin
Literaria del Celarg, en las menciones Poesa (1997-1998) y Narrativa
(2000-2001). Como dotacin por este premio Llorens recibi seis millones de
bolvares.

Fuente: Celarg



*** Gerardo Guinea Diez gana el Premio Mesoamericano de Poesa

El trabajo Poemas para el martes, del guatemalteco Gerardo Guinea Diez
(1955), gan el Premio Mesoamericano de Poesa Luis Cardoza y Aragn 2006,
que la Embajada de Mxico en Guatemala entrega desde 2001, ao del
centenario del escritor guatemalteco Luis Cardoza y Aragn (Antigua
Guatemala, 1901-1992).

A la convocatoria de este ao se presentaron 103 trabajos de Panam, Costa
rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y Mxico. El jurado
estuvo compuesto por los poetas Hugo Gutirrez Vega, de Mxico; Jos
Antonio Funes, de Honduras; y David Escobar Galindo, de El Salvador. Guinea
Diez dirige la Editorial Magna Terra y, adems, colabora escribiendo para
diversas publicaciones.

El escritor regres a la poesa luego de escribir una novela de 500
pginas. Poemas para el martes es una obra de poesa corta y amor, ha dicho
el autor. Adems de poesa, ha publicado novela (El amargo afn de la
desmuerte, Por qu mat a Bob Hope) y ensayo (Pasin de la memoria,
Guatemala ante el fin del siglo, Mario Monteforte Toledo, diccionario
privado).

El poeta recibi el premio (3 mil dlares y la publicacin de su obra por
la editorial Cultura de Guatemala) el lunes 31 de julio en el Centro
Cultural de la Embajada de Mxico, en Ciudad de Guatemala.

Fuente: La Prensa Grfica



*** Publicarn en enero dos libros inditos de Roberto Bolao

El editor espaol Jorge Herralde anunci, el pasado 1 de agosto, que en
enero de 2007 sern publicados dos nuevos libros, hasta ahora inditos, del
escritor chileno Roberto Bolao (1953-2003), aunque insisti en que la
novela 2666 ha sido la obra ms completa del autor y pasarn muchos aos
antes de que vuelva a haber una obra tan estupenda.

Al investigar los archivos electrnicos de Roberto, Ignacio Echevarra ha
compilado un libro de cuentos que se llamar El secreto del mar, el cual no
es muy extenso, explica el editor de Anagrama (http://www.anagrama-ed.es).

Herralde agreg que se publicar igualmente un libro que Bolao termin y
tena guardado en una carpeta en su computadora, el cual se llama La
universidad desconocida, compuesto por textos en prosa y poemas, la
mayora de finales de los aos 80.

Podemos decir que esos escritos estn entre Amberes, novela suya de esa
poca, con un tipo de prosa a lo William Burroughs, y poemas narrativos,
autobiogrficos, puntualiz Herralde.

Recuerda que cuando conoci al autor de Los detectives salvajes (1998)
hubo un gran feeling, mucha conexin entre ambos: l era un fan tremendo
de muchos de los mejores escritores del catlogo de Anagrama, de alguna
manera eran su familia, quienes lo haban nutrido literariamente.

En el libro Para Roberto Bolao (publicado en otoo de 2005 en ediciones El
Acantilado), el editor cuenta varias de las ancdotas que comparti con su
entraable amigo, al tiempo que rene algunas entrevistas monogrficas y
varios datos fidedignos para conocer a detalle cmo se desarroll la
carrera literaria del autor chileno.

Fuente: La Jornada



*** Carlos Dimeo publica libro de ensayos sobre el teatro

El prximo 25 de agosto ser presentado en Buenos Aires el libro El
resplandor de las sombras, del escritor y dramaturgo argentino-venezolano
Carlos Dimeo, una coleccin de ensayos sobre teatro que ha sido publicada
por el sello alternativo La Campana Sumergida.

La presentacin se realizar en el Centro Cultural La Cooperacin, en el
marco del Congreso Internacional de Teatro Occidental organizado por Jorge
Dubatti, y a finales de septiembre se realizarn tres presentaciones en
Venezuela, la primera de ellas en el Teatro Teresa Carreo, en Caracas, en
un acto coordinado por el Centro de Documentacin e Investigacin del
Teatro, a cargo del historiador Jess Eloy Gutirrez.

Posteriormente el libro ser presentado en la Secretara Sectorial de
Cultura del Estado Aragua, en Maracay, bajo la coordinacin del licenciado
Nstor Seijas, coordinador general del ente, y Jos de Jess Gonzlez,
supervisor de Artes Escnicas.

En octubre se presentar en Valencia, en los espacios de la Escuela de
Teatro Ramn Zapata, bajo la coordinacin de la licenciada Sarina Cascote,
secretaria de Educacin del Estado Carabobo, y por la escultora y artista
plstica Fabiola Sequera, directora de las Escuelas de Arte de la
mencionada Secretara.

Dimeo es director, crtico y docente de teatro. Dirige la revista digital
Dramateatro (http://www.dramateatro.arts.ve) y el grupo de teatro
Dramateatro Agrupacin (http://www.dramateatro.com). Es profesor en el
Postgrado de Teatro Latinoamericano de la Universidad Central de Venezuela
(http://www.ucv.ve) y en el ncleo Maracay de la Universidad Pedaggica
Experimental Libertador (http://www.upel.edu.ve). Adems ha dictado cursos
de postgrado y de pregrado en la Universidad de Carabobo
(http://www.uc.edu.ve).

El autor ejerce la docencia tambin en las reas de crtica teatral, teatro
latinoamericano y tcnica de la actuacin en las Escuelas de Teatro del
Estado Aragua y del Estado Carabobo. Ha sido coautor de dos libros y ha
publicado artculos en diarios y revistas de Venezuela y otros pases.

Ha publicado las obras de teatro El t puede tener cianuro, Los girasoles
no florecen en invierno, La tregua y Los asesinos, entre otras, y algunos
textos suyos pueden leerse en Letralia.

Fuente: Dramateatro



*** Diputacin de Cdiz colabora en el 104 aniversario de Alberti

Irene Garca, vicepresidente de la Fundacin Provincial de Cultura
(http://www.cultura-cadiz.org), y Mara Asuncin Mateo, viuda de Rafael
Alberti y presidenta de la fundacin que lleva su nombre
(http://www.rafaelalberti.es/asp/fundacion.asp), firmaron este 2 de agosto
dos convenios de colaboracin en torno al programa de actividades del 104
aniversario del nacimiento del poeta portuense.

De esta forma, el primero de los acuerdos es un documento genrico de
cooperacin, que permite establecer la colaboracin entre ambas
instituciones a lo largo del tiempo, ya que est abierto a futuras
colaboraciones, coment Irene Garca. La Diputacin de Cdiz participar
con un aporte de 18.000 euros.

Garca puntualiz que se trata del nico convenio marco que la Diputacin
a travs de la Fundacin Provincial de Cultura ha establecido con una
fundacin de la provincia, en respuesta a las caractersticas singulares
que presenta la Fundacin Rafael Alberti.

El segundo de los convenios establece los cauces de colaboracin del
desarrollo conjunto de Poesa ltima 2006, actividad en la que la
fundacin est inmersa desde hace unos aos, y del 104 aniversario del
poeta, que tendr lugar el mes de diciembre.

Si bien an no se ha diseado el programa especfico que se llevar a cabo
con motivo de la efemride de Alberti, su viuda, Mara Asuncin Mateo,
adelant que est previsto conmemorar el medio siglo de una de las obras de
teatro ms conocidas del poeta, Noches de guerra en el Museo del Prado.

Mateo agreg que se trata de una de las ms actuales obras del autor y
que por ello ser objeto de estudio de especialistas. Coment que estara
encantada de que esta pieza fuera llevada a escena, aunque s que su
representacin tendra un coste muy elevado.

Como cada ao, aadi, tambin est prevista una actuacin musical, adems
del ciclo de conferencias dedicadas a su obra. Pretendemos que nuevamente
sea una celebracin popular, abierta a todos los ciudadanos, en la que
tenga cabida todo tipo de personas.

Tambin resalt Mara Asuncin Mateo la importancia del encuentro Poesa
ltima 2006, ya que se pretende que el mismo sea un trampoln para los
jvenes poetas, a los que se les acerca mucho a la figura de Rafael
Alberti. Adems, se realizan en el mismo entorno donde l vivi, por lo que
me parece una actividad muy emocionante.

En su intervencin, Mara Asuncin Mateo puso de manifiesto su deseo de que
vuelva a ser un acto conmemorativo popular y ensalz la universalidad
de su figura y de su obra.

Fuente: Diario de Cdiz



*** Terminada versin flmica de Pudor, de Santiago Roncagliolo

Los hermanos Tristn y David Ulloa terminaron este 2 de agosto la versin
flmica de la novela Pudor, del escritor peruano Santiago Roncagliolo,
ganador del premio Alfaguara por Abril rojo.

Titulada Pudor como el libro que versiona, esta pelcula empez a rodarse
el 11 de junio, cuenta con un presupuesto de 2,25 millones de dlares y su
protagonista femenina, la actriz espaola Elvira Mnguez, la describi como
un filme sobre lo que se siente, no sobre lo que ocurre.

La historia, que Roncagliolo ambient originalmente en Lima, ha sido
trasladada por los Ulloa hasta la ciudad espaola de Gijn, algo que en
palabras de Mnguez slo influye en las circunstancias de los personajes,
pero no en los sentimientos, que son siempre los mismos. Adems de
Mnguez, en el elenco tambin participan Nancho Novo, Celso Bugallo,
Joaqun Climent y Nuria Gonzlez, entre otros.

Ulloa, que ya dirigi junto a su hermano el cortometraje Ciclo, se ha
enfrentado ahora a la direccin de su primer largo, una historia que habla
de la intimidad, deseos y obsesiones de los miembros de una familia.

Al padre de familia (Novo), le quedan seis meses de vida; su mujer
(Mnguez), dej el trabajo por sus hijos y ahora, encerrada en la crcel
de su hogar, recibe annimos erticos. Segn destaca Tristn Ulloa, el
filme pondr ante la pantalla al espectador como una especie de voyeur,
al asistir a los momentos ms ntimos de sus personajes.

La familia se completa con una hija adolescente que duda de su sexualidad,
un nio de 8 aos inteligente y muy especial; y un abuelo (Bugallo), a
quien el amor le da una segunda oportunidad. Pero todos ellos tienen en
comn que estn muy solos, un mal que, como explica Ulloa, sufrimos
todos y que conduce a la incomunicacin.

Adems de esta familia, est la encabezada por Pilar (Gonzlez) y Juan Luis
(Climent), que ha quemado ya la etapa por la que pasa la familia
protagonista.

Los directores han querido jugar con las dos acepciones de la palabra
pudor, que por un lado significa recato, modestia, honestidad; y, por otro,
mal olor, hedor. Algo huele a podrido en esta familia, precisa Ulloa,
destacando que las ganas y la pasin le han llevado a pasar de la
interpretacin a la escritura y direccin de guiones, algo que considera es
un paso natural.

Nancho Novo, por su parte, explic que el rodaje ha sido atrevido,
arriesgado y divertido y en l los directores no se han conformado con
las primeras tomas, han ido mucho ms all.

Tanto Mnguez como Novo destacaron el buen trato recibido de Tristn y
David Ulloa durante la filmacin, que han delimitado muy bien sus tareas,
ya que, segn explic el actor, el primero ha cuidado mucho de todo el
reparto, tratndolos con suavidad pero con exigencia, y el segundo se ha
centrado ms en la parte tcnica.

Segn Novo, el equipo de Pudor ha tenido mucha suerte con el tiempo
nublado que necesitaban de Gijn. Tanto l como Minus han preferido
crear sus personajes a partir del guin, sin tener en cuenta la novela, y,
mientras que Mnguez explic que su papel requera un proceso ms
visceral, ms intuitivo, Novo reconoci no querer leer la novela hasta que
termine el rodaje y haber basado su trabajo en una acuciada contencin.

Roncagliolo, quien hace un cameo en el filme, alab ayer domingo 6, durante
la presentacin de Abril rojo en la Semana Negra de Gijn, las escenas que
ha podido ver hasta ahora. Sobre su breve aparicin en escena dijo que se
trata de una aparicin estelar de dos segundos en los que digo hola, pero
lo digo muy bien, as que estoy convencido de que supone el inicio de una
prometedora carrera como actor.

Roncagliolo, quien deba encontrarse hoy 7 de agosto con estudiantes
secundarios y universitarios paraguayos, debi declinar su visita a
Paraguay y Bolivia por razones de salud.

Fuentes: ABC (Paraguay)  Diario de Len  La Vanguardia



*** Rodrigo Blanco Caldern gana el concurso de El Nacional

El escritor venezolano Rodrigo Blanco Caldern (Caracas, 1981) se erigi
como ganador del concurso de cuentos de El Nacional
(http://www.el-nacional.com), en su 61 edicin, con el relato Los golpes
de la vida, segn fue anunciado el pasado 2 de agosto, vspera del
aniversario del diario caraqueo.

El jurado, integrado por Jos Toms Angola, Luis Barrera Linares y Gustavo
Tarre Briceo, emiti un veredicto unnime en el que se destacan la
estructura y el lenguaje utilizados por el autor, quien explora diversas
facetas de la literatura como problema creativo en esta obra.

Es un texto escrito con oficio de escritor, se explica en el fallo, con
una organizacin narrativa impecable; utiliza recursos de irona, parodia,
juegos de lenguaje. Ofrece una lectura profunda donde explora la escritura
y el dilema de la creacin. Cuento que celebra en general la literatura
venezolana y, lo ms importante, es una lectura grata y entretenida.

Blanco Caldern, quien es profesor de Teora Literaria y Literatura
Latinoamericana en la Escuela de Letras de la Universidad Central de
Venezuela (http://www.ucv.ve), public el ao pasado el libro de cuentos
Una larga fila de hombres, galardonado en el Concurso de Autores Inditos
2005 de Monte vila Editores Latinoamericana
(http://www.monteavila.com.ve), y fue dos veces finalista en el concurso de
narrativa de la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (Sacven,
http://www.sacven.org).

En entrevista con el diario convocante del premio, Blanco Caldern dijo
haberse sentido sorprendido cuando recibi la noticia. Me siento
contentsimo. Basta con revisar el ndice del volumen que rene los cuentos
ganadores y ya puedes tener una muestra representativa de nuestra narrativa
contempornea. Sumarse a esa lista da mucha alegra, pero tambin debo
confesar que me asusta un poco. Por ahora, la sensacin que tengo es de
alegra y algo de perplejidad.

El cuento ganador tiene, segn su autor, dos lecturas. La primera parte de
una ancdota que consiste en el encuentro frustrado de Francisco Massiani
con Julio Cortzar en Pars, que es una historia que me la cont l mismo.
La otra lectura tiene que ver con la forma en que conoc al propio
Massiani, all planteo mi discreta versin del tema del doble.

Blanco Caldern es licenciado en letras, egresado de la UCV, casa de
estudios donde adems de dar clases se encuentra terminando una maestra en
estudios literarios. Ha obtenido mencin especial en la 3 y 4 ediciones
del Concurso Nacional de Cuentos Sacven y fue seleccionado para formar
parte de la Antologa de la novsima narrativa breve hispanoamericana,
organizada por la Unin Latina (http://www.unilat.org), de prxima
aparicin. Tambin ha colaborado en el Papel Literario del diario El
Nacional y en otros medios como Conciencia Activa, Puntal, Lector Urbano y
Ficcin Breve Venezolana (http://www.ficcionbreve.org).

Fuentes: El Nacional  Ficcin Breve Venezolana



*** Compositor Silvio Rodrguez reafirma su compromiso con Fidel Castro

El cantautor cubano Silvio Rodrguez rechaz una transicin al capitalismo
en Cuba y dijo que a Fidel Castro le regalara algo ms que su msica:
hasta su persona, en un evento organizado por el Instituto Cubano de
Amistad con los Pueblos (Icap), el pasado 4 de agosto.

Ante numeroso pblico y periodistas nacionales y extranjeros, Rodrguez
present su ms reciente produccin, rase que se era, y al ser consultado
sobre los problemas de salud del presidente cubano subray que, si le
interesara una transicin, estara del otro lado y no en Cuba.

Sigo de este lado y voy a seguir porque no me interesa esa transicin,
destac. Acerca de las personas que en estos momentos festejan la
enfermedad de Castro y hablan de una transicin en Cuba, afirm que gentes
de mal gusto las hay siempre y sobre todo si cuentan con los medios que
trabajan para eso y lo estimulan.

Continu diciendo que a esas personas posiblemente les pagan para hacer
payasadas, porque hay una estimulacin de mal gusto y de esa cosa
indeseable e impresentable. Al preguntarle que le obsequiara a Castro en
su 80 cumpleaos el prximo 13 de agosto, dijo que adems de su msica, le
regalara hasta su propia persona.

Sobre sus canciones vinculadas con el presidente cubano, seal que cuando
compuso El necio pensaba en l, y ste cuando la escuch la hizo suya.
Tambin record que El Mayor, compuesta cuando el centenario de Ignacio
Agramonte, le gust mucho a Castro, y que otra que siempre canta cuando l
est presente es Rabo de nubes.

El cantautor le ofreci a la periodista Arleen Rodrguez Derivet,
conductora de un programa dedicado a los cinco presos cubanos en EUA, los
domingos en la emisora Radio Rebelde (http://www.radiorebelde.com.cu),
hacer un espacio especial donde les explicar cada una de las canciones de
rase que era.

La grabacin, compuesta por dos discos compactos y 25 canciones grabadas
por el sello Ojal, en un 90 por ciento est integrada por piezas inditas
y algunas nunca grabadas, con excepcin de El papalote, Fusil contra
fusil y Discurso fnebre.

El disco rene muchas piezas compuestas entre 1967 y 1972, poca en la que
Rodrguez declar haber creado el 70 por ciento de las canciones de toda su
vida. Anunci que pronto iniciar una gira por el Reino Unido, donde
actuar con el guitarrista John Williams, y Espaa.

Fuente: AIN



*** Sociedad de Escritores de Chile presenta su sitio en Internet

En vsperas de cumplir 75 aos, la semana pasada fue presentado el nuevo
sitio en Internet de la Sociedad de Escritores de Chile
(http://www.sech.cl), que sus propulsores definen en un comunicado de
prensa como el nuevo sitio web de los escritores chilenos.

El nicho de la Sech en Internet intentar dar a conocer la creacin
literaria de los escritores chilenos, tanto en su pas como en el
extranjero, y adems ser una instancia vlida de opinin que contribuya al
desarrollo de la cultura chilena.

Esta pgina se presenta como una invitacin a manifestarse en beneficio
del desarrollo del oficio de escritor y en vspera de cumplir 75 aos como
institucin, agrega el comunicado.

El comunicado contina diciendo que los escritores no quieren ser meros
observadores de los acontecimientos que se presentan, sino participar
activamente en el desarrollo de la sociedad que queremos construir,
contribuir a un pas ms justo, ms solidario, desarrollado no slo en el
plano econmico, tambin en el terreno intelectual y artstico, fortalecer
las fuentes que alimentan estos espacios sociales, necesarios para
acrecentar nuestro patrimonio cultural.

Desde el terreno de la creacin y el debate se levanta un puente slido
que posibilita el contacto con nuestra memoria, estrecha los vnculos con
nuestras generaciones y con nuestros pueblos originarios, logra instancias
de integracin con los pases hermanos, en definitiva vamos reconstruyendo
nuestra identidad, agrega.

El sitio en Internet de la Sech da cuenta de la historia del ente y de la
programacin cultural semanal de la Casa del Escritor, que realiza
presentaciones de libros, recitales, mesas de debate, homenajes y otras
actividades.

Adems, el sitio incluye comentarios de libros, artculos de opinin,
reportajes y crnicas, informacin sobre congresos de escritores, concursos
literarios y talleres y la programacin mensual de muestras de poesa
actual, generacional, regional o temtica.

La Sociedad de Escritores de Chile fue fundada en el ao 1931 y tiene
presencia en todo el pas a travs de sus filiales.

Fuente: Sech



*** Cuatro reconocidos autores venezolanos dictarn talleres de creacin

El pasado 3 de agosto fue presentado en Caracas el primer ciclo de ctedras
literarias de Escribas, iniciativa mediante la cual cuatro de los ms
reconocidos autores venezolanos, Adriano Gonzlez Len, Eugenio Montejo,
Oscar Marcano y Alejandro Oliveros, dictarn, a partir del prximo mes,
sendos talleres literarios orientados al pblico en general.

Autor de Pas porttil, con la que gan el premio Biblioteca Breve en 1968,
Adriano Gonzlez Len dictar el taller Alegra y misterio de la escritura
(desde los sumerios hasta nuestros das), para treinta participantes que
se vern con el escritor dos veces por semana en sesiones de tres horas.

El poeta Eugenio Montejo, ganador del Premio Internacional Octavio Paz de
Poesa y Ensayo 2004 y autor, entre otros ttulos, de Alfabeto del mundo,
dictar el taller Lectura de las formas poticas, para doce participantes
y en una sesin semanal de tres horas.

Por su parte, el narrador Oscar Marcano, ganador del Premio Internacional
Jorge Luis Borges en 1999 por Lo que Franois Villon no dijo cuando beba,
estar al frente de su Taller de Relato Contemporneo, organizado para doce
participantes y una sesin semanal de tres horas.

Finalmente, el poeta Alejandro Oliveros, director de la revista literaria
Zona Trrida y autor, entre otros ttulos, de Diario literario, dictar su
taller Historia y antologa del diario ntimo como gnero literario, para
treinta participantes, en dos sesiones semanales de tres horas cada una.

Los tres talleres tendrn una duracin de tres meses, y para participar es
preciso suministrar, antes del 25 de agosto, una sntesis curricular con
fotografa; direccin, telfono y correo electrnico; muestra de uno o dos
textos de su autora en el gnero del taller y exposicin en un folio de
las razones de su inters en participar. Cada aspirante tendr derecho a
postularse slo a uno de los talleres.

Estos recaudos deben ser entregados en la recepcin del edificio Atlantic,
dirigidos a Escribas Ctedra de Literatura Contempornea, piso 5, oficina
1. El edificio Atlantic se encuentra en la calle Andrs Bello de la
urbanizacin Los Palos Grandes, en Caracas. Los recaudos tambin pueden
enviarse a la direccin de correo electrnico escribas1@gmail.com.

Una vez que el aspirante sea aceptado, deber cancelar 30.000 bolvares por
concepto de matrcula. El costo del taller corre por cuenta del
patrocinante, el grupo de empresas Megaproyectos, lder en el sector
construccin y conocido por la realizacin de diversas obras emblemticas
en todo el territorio venezolano.

Los propulsores de Escribas pretenden que la iniciativa sea en el futuro
una institucin referencial no slo en el mbito literario, sino en otras
reas creativas. Con ello, aspiran a estimular la lectura, escritura y
publicacin de libros, adems de rescatar escritores venezolanos que se
desconocen. Tambin se proponen recuperar las desaparecidas bolsas de
trabajo destinadas a la realizacin de obras en los distintos gneros.

Los escritores coinciden en que en Venezuela est pasando algo: se estn
editando libros como nunca antes, hay publicaciones nuevas, escritores
jvenes y tambin mucha gente interesada en aprender de la literatura. Sin
embargo, hay gente que no tiene acceso a cursos y talleres porque los que
hay exigen estudios universitarios o conocimientos previos. Por ello, estos
seminarios estn dirigidos al pblico en general.

Fuentes: El Universal  Ficcin Breve Venezolana



*** Almera financiar rehabilitacin de su casco histrico

Ya est en marcha, hasta el prximo 26 de septiembre, la campaa
informativa para dar a conocer los tipos de subvenciones, a fondo perdido
ya que no son prstamos, que otorga el Ayuntamiento de Almera (Espaa,
http://www.aytoalmeria.es) para la rehabilitacin de edificios catalogados
o no del casco histrico almeriense y a las que pueden optar ciudadanos
privados a ttulo individual o comunitario.

Las ayudas abarcarn desde el 6 por ciento del presupuesto de ejecucin de
la obra hasta el 75 por ciento de la inversin, en el caso de que se trate
de obras de rehabilitacin global. El plan, puesto en marcha en 1996, ha
financiado desde entonces el reacondicionamiento de 179 edificios, 244
solicitudes beneficiadas de 464 solicitudes presentadas en este decenio.

El rea de Urbanismo ha reservado 2.600.000 euros para este menester y
espera que se agote o tenga que ampliarse y no suceda como el ao pasado,
que nos sobr una importante cuanta econmica. Sabemos que las fechas no
son las mejores pero por eso hemos lanzado una profusa campaa de
informacin.

La campaa tiene un costo total de 12.000 euros, con reparto de folletos,
cuas radiofnicas, publicidad en prensa y, lo ms novedoso, un grupo de
cuatro personas, con conocimientos en la ordenanza y en el programa de
ayudas recorriendo, puerta por puerta, las cerca de 4.500 casas (unos 300
edificios) susceptibles de ser rehabilitadas.

Se ofrecer informacin personalizada tanto a propietarios a ttulo
individual como a comunidades o colectivos de vecinos del mbito de
actuacin del programa, indic el concejal de Urbanismo, Juan Megino.

Megino quiso dejar claro que las ayudas se conceden a las viviendas tras
una labor de verificacin de si se ha hecho lo que verdaderamente se pidi.
Que la cuanta se corresponda con la realidad fsica. El dinero se fasear
y otorgar en funcin de cmo se vaya cumplimentando la obra.

Record que si los solicitantes fuesen propietarios o entidades de
edificios con nimo de lucro deber ser el plenario el que decida la
concesin o no de la ayuda.

Por ltimo, indic que ste es el mayor desembolso econmico efectuado
hasta la fecha para este concepto, ya que en 1996 arrancamos con 70
millones de pesetas, estuvo cuatro aos en que slo se increment en cinco
millones, y luego en 2003 fueron 450.000 euros; 1.350.000 euros en el
ejercicio de 2004 y 2,5 millones de euros en 2005.

Fuente: Teleprensa



*** Realizarn Congreso Iberoamericano de Editores en Madrid

El Grupo Iberoamericano de Editores (GIE, http://www.gieorg.org) y la
Federacin de Gremios de Editores de Espaa (FGEE,
http://www.federacioneditores.org) han convocado el VI Congreso
Iberoamericano de Editores (http://www.congreso-editores.com), que se
celebrar en la Casa de Amrica (Madrid, http://www.casamerica.es) entre el
30 de septiembre y el 2 de octubre.

En el evento, responsables de polticas pblicas y representantes
editoriales debatirn en torno al tema central: edicin y polticas
pblicas para el libro y la lectura, as como anlisis y propuestas para el
desarrollo cultural y la inclusin social en Iberoamrica.

El evento est abierto no slo a los profesionales de la edicin, sino a
otros actores: responsables de las polticas pblicas que promueven la
presencia del libro en los ambientes culturales y educativos, y facilitan
su difusin desde la regulacin comercial y las polticas econmicas,
escritores, bibliotecarios, libreros y distribuidores.

Los temas de debate estarn vinculados a las polticas culturales,
educativas, econmicas y normas reguladoras, en relacin con el libro y la
lectura, y se tomar como referencia la legislacin, declaraciones y
acuerdos firmados por los gobiernos iberoamericanos a lo largo de los
ltimos aos.

El evento supondr la primera reunin de este tipo que se celebra en
Espaa, tras los congresos iberoamericanos de Chile (1995), Mxico (1997),
Argentina (1999), Costa Rica (2001) y Colombia (2004).

Se celebrarn tres sesiones plenarias dedicadas al anlisis de las
polticas en los planos cultural, educativo, econmico y de regulacin, y
se presentar el Portal Iberoamericano del Libro, que aportar a travs de
Internet una vasta informacin relacionada con catlogos bibliogrficos.

Entre las entidades que colaborarn en el VI Congreso Iberoamericano de
Editores se encuentran la Secretara General Iberoamericana (Segib,
http://www.segib.org), rgano de apoyo a la Cumbre de Jefes de Estado y de
Gobierno integrada por 22 pases; el Centro Regional para el Fomento del
Libro en Amrica Latina y el Caribe (Cerlalc, http://www.cerlalc.org),
organismo internacional de carcter intergubernamental creado en 1971 por
iniciativa de la Unesco (http://www.unesco.org); y la Organizacin de
Estados Iberoamericanos para la Educacin, la Ciencia y la Cultura (OEI,
http://www.oei.es), organismo pionero en materia de cooperacin
iberoamericana.

El Grupo Iberoamericano de Editores, convocante del VI Congreso
Iberoamericano de Editores, fue fundado en 1978 y representa a la industria
editorial de toda Amrica, Espaa y Portugal a travs de 27 asociaciones
nacionales.

Fuente: Congreso Iberoamericano de Editores



*** Feria de Santiago tendr a Per como invitado de honor

La 26 Feria Internacional del Libro de Santiago
(Filsa, http://www.camaradellibro.cl/filsa) se realizar entre el 24 de
octubre y el 5 de noviembre de 2006, en el Centro Cultural Estacin
Mapocho, recibiendo en esta oportunidad a Per como Pas Invitado de Honor.

La Feria Internacional del Libro de Santiago es el evento cultural anual
ms importante de Chile, con la presencia de cerca de 700 sellos
editoriales, un programa cultural que contempla sobre 200 actividades
culturales y la visita de 240 mil personas.

Con una larga trayectoria que se inici en los aos 80 en el Parque
Forestal de la ciudad de Santiago, este evento se ha consolidado plenamente
como la ms amplia y significativa muestra de libros chilenos y extranjeros
en el pas sureo. A partir de 2003, esta iniciativa se ha enriquecido con
la consideracin, por primera vez en su historia, de la calidad de Invitado
de Honor, recibiendo dicho ao como tal a la Unin Europea, en 2004 a
Mxico y en 2005 a Espaa.

Este ao, este importante evento literario y cultural tiene una particular
relevancia y significacin ya que por primera vez, y como una manera de
acercar la cultura de las diferentes regiones del pas, la Cmara Chilena
del Libro (http://www.camaradellibro.cl) ha invitado en forma especial a la
Regin de Los Lagos, a fin de que su acervo literario y cultural, se haga
presente en el marco de esta versin de la feria.

Durante los das 25 y 26 de octubre, como es tradicional, se desarrollan
las 11 Jornadas Profesionales, las 9 Jornadas de Educacin, el 3r
Encuentro de Bibliotecarios, iniciativas que cuentan con la participacin
de destacados expertos chilenos y de otros pases, profesionales del mundo
del libro, adems de bibliotecarios y profesores de todas las regiones de
Chile.

Fuente: Cmara Chilena del Libro



|||||||||||||||||||||||    LITERATURA EN INTERNET    ||||||||||||||||||||||

=== Wikilibros      http://es.wikibooks.org ===============================

Acaba de cumplir dos aos el proyecto Wikilibros, una iniciativa de la
Fundacin Wikimedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Wikimedia) que consiste
en la elaboracin de libros de texto para su acceso gratuito a travs de
Internet. Los libros son escritos por la comunidad de usuarios de
Wikilibros al estilo de la ya archiconocida Wikipedia
(http://es.wikipedia.org): cada usuario puede escribir una parte del libro
o corregir los errores que detecte.

Wikilibros es la versin en espaol de Wikibooks, y es el resultado de
haberse separado del proyecto original, fundado en 2003, los libros
escritos en nuestro idioma. Para el 22 de julio, fecha aniversaria de
Wikilibros, el proyecto ya haba alcanzado 1.672 secciones de libros.

Los libros de Wikilibros son de carcter didctico. El proyecto no alberga
libros de ficcin, aunque los mismos sean escritos usando las tcnicas
colaborativas propias del medio wiki. El usuario puede hurgar en las
categoras hasta hallar lo que necesita o usar el buscador, tomando en
cuenta que, tal como ocurre en Wikipedia, los enlaces en rojo representan
libros o captulos que an no han sido escritos, por lo que se espera que
alguien de la comunidad quizs usted que lee estas lneas lo haga.
Asimismo, los ttulos de los libros son acompaados de iconos que indican
si el libro est completo o cunto falta para que lo est.

Para escribir los libros el sitio tiene su propio editor en lnea, as que
los usuarios no requerirn programas ni conocimientos avanzados. El editor
funciona como un formulario cualquiera del Web, con controles para las
tareas comunes de edicin como el uso de negritas o cursivas, el tamao de
la letra, la creacin de enlaces. Para usuarios que se sientan inseguros la
primera vez, Wikilibros dispone de un rea de pruebas
(http://es.wikibooks.org/wiki/Wikilibros:Zona_de_pruebas) donde se puede
experimentar con el editor y comprobar el efecto que nuestras acciones
produce en el texto resultante, as como un completo manual para la edicin
de contenidos (http://es.wikibooks.org/wiki/Manual_de_edici%C3%B3n_wiki).

No es necesario estar registrado para participar en la edicin o incluso
escribir un libro completo, pero registrarse confiere algunas ventajas,
como la identificacin en el sistema, el derecho a usar una pgina personal
y una de discusin y la posibilidad de seleccionar las pginas que el
usuario desee vigilar. En cualquier caso, el registro es gratuito.

Wikilibros pide que se respeten ciertas condiciones bsicas
(http://es.wikibooks.org/wiki/Wikilibros:Pol%C3%ADticas_y_orientaciones) al
momento de escribir, editar, corregir o ampliar un libro, como un punto de
vista neutral
(http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Punto_de_vista_neutral), la no
reproduccin de contenidos con copyright, el respeto a las diversas
culturas que confluyen en el proyecto normas establecidas en una
Wikipetiqueta (http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Wikipetiqueta) y
el apego a las convenciones formales de trabajo de Wikilibros.

Wikilibros es un entorno colaborativo, lo que quiere decir que si alguien
se aparta de estas condiciones la comunidad puede tomar acciones. Por
ejemplo, cuando un libro excede la definicin de libro de texto, uno o ms
usuarios pueden alertar al resto de la comunidad al respecto, y de haber
consenso el libro ser retirado. El consenso se logra mediante un sistema
de votaciones que toma en cuenta a usuarios que hayan hecho hasta unas 50
ediciones (se conoce como edicin el acto simple de entrar a una pgina,
corregir un error y guardar la pgina corregida, por ejemplo).

Lo primero que se piensa al conocer este entorno es que representa un
peligro para s mismo: cualquiera podra entrar a Wikilibros durante una
noche aburrida y dedicarse a alterar o borrar los libros que encuentre a su
paso. Sin embargo, el sistema provee de un registro histrico que permite
recuperar una versin anterior si alguien de la comunidad percibe un cambio
malicioso en los contenidos. Por lo dems, los usuarios son en su mayora
personas realmente interesadas en la difusin del conocimiento, un factor
que ha resultado determinante en el desarrollo de esta y otras herramientas
wiki.

Wikilibros es un notable ejemplo de las posibilidades que nos brinda
Internet en la actualidad. Un proyecto nacido de su seno, la Wikiversidad
(http://es.wikibooks.org/wiki/Wikiversidad:Portada), propone la creacin de
una universidad libre y gratuita de la que Wikilibros sera, digamos, la
biblioteca. Toda una concepcin del conocimiento en la que priva la idea
del aprendizaje colectivo por encima de la delegacin de datos a travs de
un sistema de autoridades.



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== De dnde son... los narradores?      Teresa Dovalpage ================

                                                       Mam yo quiero saber
                                                 de dnde son los cantantes
                                     Tro Matamoros. Cancin popular cubana

Dnde empieza la lnea que divide el territorio literario del narrador del
puramente humano en que campea el autor por sus respetos? En ciertas obras
esta lnea es imperceptible. Pedro Juan Gutirrez, en Triloga sucia de La
Habana, se usa a s mismo, con nombre y apellido, como personaje central.
Gutirrez es, sin duda, un cubanazo cien por cien. Nos deja ver, oler,
escuchar a La Habana. Ahora, hasta qu punto es cierto lo que dice, desde
sus avatares callejeros hasta la longitud de su miembro viril, al que le
dedica sobrado espacio, slo l lo sabe. Los lectores y las lectoras nos
quedamos con la curiosidad. En esta obra los lmites entre narrador y autor
son, cuando menos, vagos e imprecisos.

Por su parte, la novela de David Landau No siempre gana la muerte exhibe
una voz narrativa que no parece tener nada en comn con la de su autor.
Aqu el narrador omnisciente muestra todos los recovecos de La Habana en
las cuatro dcadas finales del siglo XX. Como sucede en Triloga..., no
deja resquicio en que los lectores no puedan introducir, gracias a l, sus
vidas narices. Va desde el hedor que despiden diez hombres encerrados en
una celda y privados de agua por das, pasando por la atmsfera caldeada de
un caf habanero, hasta la intimidad de una pareja que hace el amor a lo
cubano, aunque suelten palabras en francs.

En No siempre..., los dilogos parecen sacados de una esquina
centrohabanera. (Un coo carajo en las primeras pginas me llev de la mano
a la avenida Carlos III.) Es innegable que la excelente traduccin de
Benigno Dou contribuye a crear esta atmsfera cubana, pero la edicin en
ingls produce exactamente la misma impresin.

El aura autctona del narrador envuelve tambin a los personajes. Rodrigo
es un abogado habanero que puede hablar como un poeta o como un carretero,
pero siempre suena como cubano puro. Otros personajes magistralmente
trazados Antonio, Margot, El Moro hablan tambin como lo que son:
criollos y criollas de pura cepa.

Interesantes son las opiniones polticas de Rodrigo y su empleo del vocablo
yanqui, con frecuencia usado en Cuba de forma despectiva para designar a
los vecinos del Norte. En la misma vena comenta un personaje, refirindose
a los americanos: Como nacin, no siempre combaten con honor (45, No
siempre...). Si existe algo de chovinismo en el autor que ha dado vida a
estos personajes, es difcil verlo en su obra. Tales expresiones parecen
salidas de la boca de un cubano de La Habana o de Miami, qu importa pero
nadie las identificara con el culto, cosmopolita editor que vive all en
Los Angeles.

El narrador de No siempre ... da la impresin de ser nacido y criado en la
Habana, de haber conocido en persona al Caballero de Pars y chapoteado en
Santa Mara del Mar. Por ello, cualquiera dira que el autor es tan cubano
como Gutirrez. Pero no lo es. Y en eso radica la diferencia entre el
protagonista/narrador de Triloga... y el de No siempre... Gutirrez
escribe de una Habana en la que ha vivido y de la que se las sabe todas.
David Landau escribe sobre un pas que conoce. Y lo hace de tal forma que
se mete en la cabeza y en el cuerpo entero de un criollo reyoyo para dar
su magnfico libro a la luz.

** Teresa Dovalpage
   dovalpage@aol.com
   Novelista e investigadora cubana (La Habana, 1966). Termin una
   licenciatura en lengua y literatura inglesas y una maestra en
   literatura espaola en la Universidad de La Habana. Desde 1996 reside en
   Estados Unidos. Actualmente vive en Albuquerque y estudia el doctorado
   en literatura latinoamericana en la Universidad de Nuevo Mxico. Ha
   publicado dos novelas: A Girl like Che Guevara (en ingls, abril de
   2004, Soho Press) y Posesas de La Habana (en espaol, PurePlay Press,
   agosto de 2004), as como artculos en Hispanic Magazine, Latina Style,
   Hispanic Culture Review, Rosebud, Latino Today, Encuentro y Revista
   Baquiana.



=== El viaje inefable de Jos Snchez Lecuna      Jol Pozarnik ===========

      El viaje inefable
      Jos Snchez Lecuna
      Editorial Memorias de Altagracia (2006)

El ttulo del libro nos interpela por su aparente contradiccin: ser
acaso posible escribir 232 pginas sobre algo inefable? Jos Snchez Lecuna
lo logra. l nos habla de un viaje acerca del cual las palabras slo pueden
expresar una nfima parte de su realidad; la otra es sencillamente
inefable.

Si una marca de los grandes textos reside en el hecho de que la
interpretacin literal no logra agotar su comprensin, entonces El viaje
inefable es un gran texto: l permite por lo menos dos niveles de lectura.
El primer nivel es la narracin de un viaje. El segundo nivel evoca, hasta
donde es posible, el carcter inefable de ese viaje.



El viaje

El viaje lo realiza Roberto di Buonatale, oriundo de la ciudad italiana de
Florencia, descendiente de la familia Medici y de la familia Strozzi,
cuando sale de Italia en 1544, pasando por Espaa, para cruzar el
Atlntico, buscando la Tierra Firme del Nuevo Mundo y, en particular, la
Provincia de Venezuela. Despus de vivir all unas experiencias intensas,
durante nueve aos, regresa a Florencia, ciudad en la cual termina su
trnsito terrestre.

Que el ambiente de la poca, tal como lo describe Jos Snchez Lecuna, est
o no conforme a la realidad, no es importante para poder saborear la
novela. Lo importante es que, despus de algunas pginas, el lector se
siente transportado en pleno siglo XVI. Muy probablemente el estilo
literario en primera persona, con abundantes citas en latn y en
italiano, as como los personajes histricos que hacen su aparicin en la
novela como si estuvieran entrando y saliendo del escenario de un teatro,
al igual que la precisin de las fechas y de los lugares de la accin, dan
muy rpidamente credibilidad a la narracin. Adems, el propio mundo
interior estructurado y culto de Buonatale confrontado con las experiencias
exuberantes de la selva, reflejan muy hbilmente lo que ha debido de
sucederles a los primeros emigrantes europeos cuando se encontraron en
estas tierras de las cuales ignoraban todo.

Y cuando el relato parece ser sencillamente un relato histrico, el autor
nos sorprende con la exuberancia de su imaginacin, a tal punto que ya no
sabemos, al igual que Buonatale, si estamos en lo histrico, en lo
fantasioso o en lo filosfico. Es cuando el lector empieza a entender por
qu razn este viaje lleva el calificativo de inefable.



Lo inefable

Inefable (del latn ineffabilis, indecible): adj., que con palabras no se
puede explicar, nos dice el diccionario Aristos.

Las palabras, tomadas en su sentido literal, describen lo que nuestros
sentidos pueden captar, y se dirigen a la mente racional. Pero cuando
queremos hablar de los misterios del Misterio de Dios por ejemplo, tomar
las palabras en su sentido literal no permite que la intuicin descubra lo
que se sita, por su naturaleza, ms all de la mente racional. Las
palabras tienen entonces que ser tomadas como smbolos o utilizadas para
representar smbolos de realidades que las sobrepasan. El objeto de la
expresin simblica, dice el Francs Guy Casaril en Rabbi Simeon Bar
Yochai et la Cabale, es esclarecerle a la intuicin lo que el
entendimiento no podra interpretar por sus propias fuerzas.

As lo confirmaba el venezolano Fermn Vale Amesti en su libro El retorno
de Henoch, cuando comentaba que:

      El simbolismo puede, por evocacin, transcribir lo que no pueden las
      palabras, porque en general, el simbolismo es evocacin de una
      inteligencia que no pueden transcribir directamente las palabras,
      sino solamente por rodeo, circunloquio o perfrasis... El simbolismo
      es el nico y maravilloso medio que permite al hombre romper el
      crculo material que limita su inteligencia del universo y enfocar un
      ms alto y ms amplio estado de conciencia...El simbolismo es por lo
      tanto un mediador o relacionador que hace las veces de puente entre
      lo abstracto y lo concreto.

Si queremos tratar de comprender el aspecto inefable del viaje al cual nos
invita Jos Snchez Lecuna, tenemos que hacer una lectura simblica de su
novela. Profesor de mitologa griega y medieval, no es de extraar que l
haya escogido el lenguaje simblico para comunicarnos lo que slo a travs
de smbolos puede ser comunicado.

A pesar de ser una ciencia precisa, el simbolismo permite a cada quien
realizar su interpretacin propia. Les propongo la ma; cada lector
escoger la suya: el viaje de Buonatale podra ser interpretado como un
proceso inicitico, un peregrinaje hacia la Luz Inefable. De hecho, un da,
un viajero desconocido le dijo:

      Encontrars algo verdaderamente sorprendente porque t has sido el
      Mystes, el Iniciado, el que resolver el gran misterio, el que
      descubrir lo que siempre se ha buscado en vano en el Bendito Cuerno
      de la Abundancia, y que hay que buscar, como debera ser, en el
      Bendito Cuerpo de Cristo. Cors benoiz y cors benoit. La unin de las
      bsquedas culminar en un hallazgo. Por encima de las supersticiones,
      el fetichismo o el primitivismo de los excesos del conocimiento que
      son peores, muchas veces, que los excesos de la ignorancia.

Y el viajero le avisa que despus de este largo viaje, vas a entender tu
propio destino...

Este viaje en la selva es un viaje hacia el inicio de las cosas, hacia la
tierra es decir la Obra de Dios antes de que el hombre pretenda aduearse
de ella. Es una bsqueda de lo que ramos en el inicio, en el principio, en
el origen; es decir, en trminos teolgicos, una bsqueda de Dios o, en
trminos iniciticos, una bsqueda del Ser Verdadero.

Jos Snchez Lecuna nos hace vivir en detalle la primera parte de este
viaje: tal como lo ensean las escuelas de misterios, cuando uno sale con
entusiasmo en la bsqueda de lo que uno llama Dios, lo primero que uno
encuentra es su propio infierno: el Nigredo, o el descenso a los Infiernos
descritos por el Dante con tanto talento, resulta ser la primera fase de la
Gran Obra. Cuando Buonatale deja Florencia con entusiasmo no se imagina que
la selva que lo espera es una selva oscura.

Esta etapa est dominada por la energa que la tradicin hind llama
tamsica, energa de la depresin y de todo lo que nos lleva hacia abajo.
Anmicamente, est hecha de decepcin, de angustia, de desesperanza (el
silencio de Dios es desesperante, nos dice Buonatale), de nostalgia, de
melancola, de miedos, de dudas y de perplejidad entre otros. Esta etapa se
realiza a lo largo de un viaje que parece muy largo, lo cual est muy bien
expresado por el hecho de que el paso por la selva oscura ocupa la mayor
parte del libro.

De hecho, durante esta etapa del Nigredo, Buonatale pasa por numerosas
vivencias muy intensas y desestabilizadoras en las cuales parece que se
suspenden por ratos su estado de vigilia: desmayos, delirios, cadas en el
suelo en forma inconsciente, trance, etc. En otros momentos, parece que
Buonatale vive fascinaciones extraas, siente una irresistible atraccin
hacia fuerzas o personajes que parecen mucho ms intensos que l. Su estado
de confusin aumenta al punto de no poder diferenciar la cordura de la
locura, la imaginacin de la realidad. Esta etapa dura nueve aos...

De regreso a Florencia, en un vibrante y conmovedor ltimo captulo, Jos
Snchez Lecuna nos hace vivir otra fase del proceso inicitico: la muerte.
As la interpretamos ya que si su muerte hubiese sido fsica, l no la
hubiese podido contar. Tal como tambin lo ensean las escuelas de
misterios, la muerte inicitica permite el encuentro con la Luz Inefable.
Con este encuentro, y esta palabra, termina la novela, dejando a entender
que de la Luz Inefable no se puede decir absolutamente nada; slo puede ser
captada a travs del Silencio Inefable.

En varias oportunidades Buonatale nos entrega sus ms profundas preguntas
sobre la vida, el amor, la muerte y la existencia de Dios. Es cuando
estamos definitivamente convencidos de que El viaje inefable no es una
simple novela, slo parece ser un pretexto para plantear las reflexiones
existenciales o filosficas, en el sentido antiguo de la palabra que son
a la vez el portal y la clave del misterio sobre el cual Jos Snchez
Lecuna quiere llamarnos la atencin.



Jos Snchez Lecuna, el escritor

Jos Snchez Lecuna pasa de la narrativa al dilogo y luego al monlogo con
gran maestra de tal forma que los diferentes ejercicios de estilo
conforman una unidad armoniosa.

El autor llama la atencin del lector a travs de encuentros fantsticos
con la Diosa Blanca y la Virgen Negra, con personajes clebres tales
como Bartolom de Las Casas, Gonzalo Fernndez de Oviedo y Valds,
Michelangelo Buonarroti. Cada nombre y apellido tiene la musicalidad propia
de su poca; cada personaje, de los que slo conocemos en el mejor de los
casos algunas obras, nos permite imaginar lo que fueron en su vida
privada. El autor nos pone tambin en la compaa de grandes personajes,
iniciados y filsofos del pasado: Platn, Aristteles, Jos (hijo de
Jaacob, descendiente directo de Abraham, quien, como arquetipo del hroe
desterrado, debe emprender su aprendizaje e iniciar su trnsito terrestre
en tierras desconocidas), Hugues Saint-Victor, el Dante y Homero, por
ejemplo. Nos da a conocer unos indgenas de la Venezuela autctona, como
los caquetos, por ejemplo, quienes eran buena gente. Adems de
Florencia, nos hace viajar por El Tocuyo, Maracaibo, Coro, Tunja y
Cartagena de Indias.

En fin, el universo cultural que Jos Snchez Lecuna tiene el buen tino de
compartir con nosotros, es el universo un tanto barroco del mestizaje
cultural conformado por algunos elementos de la cultura europea y otros
aspectos de la cultura indgena.



Conclusin

Como lo hemos aclarado con anterioridad, gracias al carcter simblico del
texto, las interpretaciones del viaje inefable que hemos presentado estn
lejos de excluir puntos de vista diferentes y complementarios. Como lo
deca el Dante:

      O voi che avete glintelletti sani,
      Mirate la doctrina che sasconde
      Sotto il velame delli versi strani!1

            (O vosotros que tenis la mente sana,
            observad la doctrina que se oculta
            bajo el velo de enigmticos versos.)

Y aade en otro texto:

      Si possono interdere e debbonsi
      Sponere massimamente per quattro sensi.2

De los cuatro sentidos que pueden ser utilizados para comprender el texto,
slo hemos utilizados dos.

Por nuestra parte, vemos en este viaje inefable una tropicalizacin, muy
bien lograda, de un gnero conocido como novela inicitica, a la que
pertenecen, por ejemplo, las novelas de Herman Hesse. Sin pretender
reproducir la integridad y el rigor del proceso inicitico, los
conocimientos del autor, su frtil imaginacin, su gran cultura, as como
su cuidadoso y sofisticado estilo literario, se aduean de algunas fases
del proceso para lograr una creacin literaria profunda y de gran calidad,
capaz no solamente de tocar el alma del lector sino tambin su espritu,
algo que, lamentablemente, muy pocas novelas logran hacer hoy en da.



Notas

1. Infierno, IX, 61-63

2. Convito, t.II, ch. 1r.

** Jol Pozarnik
   intelego@cantv.net
   Ensayista. Ha publicado varios artculos sobre temas iniciticos en las
   revistas Monades (Francia), Smbolos (Guatemala) y Celebrate Life (EUA).
   Ha traducido al francs el libro de Fermn Vale Amesti, El retorno de
   Henoch (Editorial Pomaire, 1994) y el manuscrito todava indito Las
   huellas del sendero. Tiene dos libros en preparacin sobre temas
   iniciticos.



=== Pars al atardecer ====================================================
=== Un paseo imaginario por la universidad medieval      Carlos Montuenga =

A veces, cuando el sol enrojece los tejados de Pars en las tardes
luminosas que anuncian el final del invierno, una leve brisa recorre las
esquinas de la le de la Cit, mece suavemente los toldos de los cafs y
tiembla entre las hojas de las revistas expuestas, junto con los libros de
ocasin, a la curiosidad de los que distraen su ocio por las riberas del
Sena. Es la hora en la que la Tour Saint Jacques se muestra altiva y
soadora, como si todava se oyeran en torno a sus piedras ennegrecidas por
el tiempo, las plegarias de los peregrinos que se congregaban junto a ella
antes de iniciar su marcha hacia la remota Compostela. Nunca el aire parece
ms difano, y la luz opera mil prodigios al filtrarse por las vidrieras de
Notre Dame y de la Saint Chapelle. Todo nos invita entonces a desplegar las
velas de la imaginacin y dejar que esta atmsfera de ensueo nos
transporte a pocas pasadas, cuando estudiosos procedentes de todos los
rincones de Europa llegaban hasta aqu atrados por la intensa vida
intelectual de la ciudad.

Estamos en pleno siglo XII y Pars se ha convertido en un ncleo reconocido
para la enseanza de la teologa y la filosofa una universitas
magistrorum et scholarium gracias al prestigio alcanzado por maestros
insignes como Pedro Abelardo, hombre extraordinario de vida tumultuosa,
autor del mtodo de las cuestiones, segn el cual la verdad debe alcanzarse
sopesando con rigor los diferentes aspectos de la cuestin examinada. Una
muchedumbre de jvenes ateridos bajo sus sayales remendados se agrupa en
torno a un hombre de aspecto venerable, joven todava, que en un latn
preciso va encadenando sus argumentos con habilidad portentosa. El tema que
desarrolla gira hoy en torno a la naturaleza de las especies y gneros, los
llamados universales, que en opinin del maestro no son ms que nombres
que carecen de existencia real fuera de la mente. Otras veces, le han
escuchado hablar sobre las relaciones entre la razn y la fe o acerca de
nuevas teoras que pretenden explicar la forma en que el entendimiento
humano es capaz de extraer de las imgenes sensibles la esencia de las
cosas y elaborar juicios. Algunos de los jvenes que integran la audiencia
se revuelven inquietos en las fras baldosas de piedra, apenas iluminadas
por la luz griscea que cae desde altos ventanales; les resulta difcil
seguir el vuelo brillante del maestro. Tal vez, se encuentran todava
deslumbrados por la vida agitada y cautivadora de esta ciudad, verdadero
crisol donde el pensamiento se renueva sin cesar. Una vida que tiene poco
que ver con la existencia montona y ordenada que han dejado atrs en las
llanuras polacas o a orillas del Bltico. Es posible tambin que su
conocimiento del latn pudiera bastarles para comentar las Sagradas
Escrituras en los estudios preparatorios de sus ciudades de origen, pero
resulte insuficiente cuando intentan comprender los conceptos que aqu se
manejan. Adems, algunos de los compatriotas con los que comparten
alojamiento les incitan con demasiada frecuencia a malgastar su tiempo, y
su ya mermada bolsa, bebiendo cerveza y enredndose con busconas en
tabernas malolientes que abren sus puertas al otro lado del ro.

Son aos de renovacin en los que el mundo occidental busca nuevas formas
de conocimiento que permitan al hombre aproximarse a la compresin del
universo y de la propia naturaleza divina. Durante los siglos precedentes,
el pensamiento filosfico se ha venido desarrollando en total dependencia
con la teologa y los pensadores cristianos han construido sus sistemas a
partir de elementos neoplatnicos, tomando como gua infalible el
pensamiento de Agustn de Hipona. Por otra parte, Aristteles contina
siendo la referencia fundamental de los grandes filsofos islmicos de Al
ndalus, y Averroes, el ms brillante quiz entre ellos, ha tenido la
audacia de declarar abiertamente la primaca de la razn sobre la fe. Su
influencia se deja sentir con fuerza en una ciudad como Pars, abierta a
todos los vientos, donde sus seguidores cristianos, interpretando a su
manera al sabio de Crdoba, formulan la tesis de que las verdades conocidas
por la razn pueden estar en franca contradiccin con la fe. Empiezan a
difundirse traducciones rabes de las obras de Aristteles, con extensos
comentarios sobre ciencia natural que producen un efecto perturbador en los
crculos escolsticos, familiarizados slo con la lgica del filsofo
griego.

Pasan los aos. Est mediado el siglo XIII y en las aulas de Pars resuena
la voz poderosa de Alberto Magno, un dominico ordenado en tierras alemanas
que muestra un profundo inters por los fenmenos naturales y los escritos
cientficos procedentes del Islam. Al igual que Vincent de Beauvais,
Alberto, el gran doctor universalis, realiza una ingente labor de
recopilacin de conocimientos sobre la naturaleza del mundo y las
propiedades de las sustancias, facilitando la difusin de las teoras sobre
la materia heredadas del mundo antiguo. Su discpulo ms famoso, Toms de
Aquino, se empear en llevar a cabo la labor titnica de conciliar la fe y
la razn, defendiendo el derecho del filsofo a investigar los misterios
divinos, toda vez que la existencia de Dios puede demostrarse, segn l
afirma, de manera racional. Parece como si a la luz de esta teologa
natural, el hombre fuera a elevarse hasta rozar la mente infinita de Dios,
pero otros pensadores insignes, como Duns Escoto y Guillermo de Occam,
esgrimen argumentos contrarios a esa confluencia de la razn con lo
sobrenatural; a su parecer, la voluntad divina es inescrutable y al hombre
slo le resta someterse a ella. Al negar la existencia real de ningn tipo
de universales y afirmar que el entendimiento conoce a los individuos a
travs de la intuicin, contribuyen adems a impulsar la investigacin
emprica.

El pensamiento medieval ha alcanzado ya el lmite de sus posibilidades, y
la escolstica languidece, al tiempo que el espritu humano se muestra cada
vez ms dispuesto a sacudirse los vnculos que durante tanto tiempo lo han
mantenido inmerso en un mundo regido por designios que trascienden al
intelecto. Se empieza a vislumbrar la llegada de una nueva era, en la que
el anlisis racional de la realidad terminar por convertirse en la gua
ms firme del conocimiento, y Pars va perdiendo su enorme prestigio como
faro del saber. En el colegio de la Sorbona, que haba sido fundado hacia
1257 para dar acogida a los estudiantes pobres de teologa, el discurso
brillante de los grandes maestros se va hundiendo poco a poco en el
olvido...

El tiempo se nos ha pasado volando y ya los ltimos rayos de sol se han
consumido en el tamiz encantado de las vidrieras, dejando las altas bvedas
sumidas en la penumbra. Fuera, las torres se contraen con gesto adusto, y
los seres demonacos que se asoman a la ciudad desde las galeras de la
fachada, parecen contemplarnos con sorna. La catedral, encerrada ahora en
s misma, se nos antoja un navo fantstico que surca la inmensidad de la
tarde dejando atrs una estela resplandeciente de sueos.

Al cruzar el Sena por el Petit Pont, el estrpito del trfico nos devuelve
bruscamente a la realidad. Un poco ms adelante nos cruzamos con una
multitud abigarrada de jvenes que se congregan en las inmediaciones de la
fuente Saint Michel. Dos chicas con mochilas a la espalda se despiden,
entre risas, de un muchacho desgarbado con aire de intelectual, que un
momento despus arranca su moto y se aleja, sorteando el trfico del
bulevar. El aire, cargado de fragancias en las que se presiente la
primavera, se agita con las notas estridentes de un grupo de msicos
callejeros, que atacan con furia ritmos latinos frente a las terrazas de
los cafs. El alma de la ciudad se desborda, una vez ms, por sus calles,
convertidas ya en ros de luz.

** Carlos Montuenga
   cmrbarreira@hotmail.com
   Escritor espaol (Madrid, 1947). Doctor en ciencias. Colabora con
   artculos y relatos en publicaciones de comunicacin social, tales como
   ETC Magazine (Buenos Aires) en espacios literarios como Vorem, Margen
   Cero, Ariadna (Asociacin de Revistas Electrnicas de Espaa), Revista
   Amalgama, Revista Voces y en portales de la red dedicados a la difusin
   de la filosofa y el humanismo como La Caverna de Platn y Liceus.



=== La soledad del lumpen proletariado ====================================
=== en Mara dos Prazeres, de Gabriel Garca Mrquez ======================
=== Mara Elvira Luna Escudero Alie =======================================

La soledad es uno de los grandes temas o mejor dicho, el tema de Gabriel
Garca Mrquez, siempre presente en sus novelas, cuentos, y entrevistas, e
incluso en el discurso que pronunci al recibir el Premio Nobel de
Literatura en 1982, al que titul La soledad de Amrica Latina. El relato
Mara dos Prazeres como todo buen cuento es plurisignificativo; pero es
sobre todo, un cuento de la soledad. Dejemos que sea el propio Garca
Mrquez quien nos ilustre sobre el significado de la soledad:

      Es sobre el nico tema que he escrito [la soledad], desde el primer
      libro hasta el que estoy escribiendo, que es ya una apoteosis del
      tema de la soledad; el del poder absoluto, que es lo que yo considero
      debe ser la soledad total. Es un proceso que vengo tratando desde el
      principio. El del coronel Aureliano Buenda el de sus guerras y el
      de su marcha hacia el poder es verdaderamente una marcha hacia la
      soledad. Todos los miembros de la familia no slo estn solos lo he
      dicho muchas veces en el libro, tal vez ms de lo que hubiera debido
      sino que es la antisolidaridad, inclusive, de los que duermen en la
      misma cama. Pienso que los crticos que ms han acertado son los que
      han llegado a la conclusin de que todo el desastre de Macondo que
      es tambin un desastre telrico viene de esa falta de solidaridad,
      la soledad de cada uno tirando por su cuenta.

      Entrevista con Rita Guibert. Siete voces (Mxico: Organizacin
      Editorial Novaro, S.A., 1974)

La soledad, de acuerdo al propio GGM, es el resultado de la carencia de
solidaridad entre los seres humanos. Es desde esta perspectiva de la
soledad, en su engranaje social, en tanto producto de la falta de
solidaridad entre los seres humanos, que hemos analizado el relato Mara
dos Prazeres de Garca Mrquez.

Con respecto a la soledad, es relevante tambin destacar las siguientes
palabras de GGM de su discurso mentado, La soledad de Amrica Latina
(1982), en donde se entretejen claramente los hilos de la soledad y la
solidaridad:

      [...] Es comprensible que insistan en medirnos [los europeos de los
      pases desarrollados] con la misma vara con que se miden a s mismos,
      sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos, y
      que la bsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para
      nosotros como lo fue para ellos.

      La interpretacin de nuestra realidad con esquemas ajenos slo
      contribuye a hacernos cada vez ms desconocidos, cada vez menos
      libres, cada vez ms solitarios. [...] La solidaridad con nuestros
      sueos no nos har sentir menos solos, mientras no se concrete con
      actos de respaldo legtimo a los pueblos que asuman la ilusin de
      tener una vida propia en el reparto del mundo [...].

El relato Mara dos Prazeres fue publicado en 1992 en la coleccin Doce
cuentos peregrinos; pero fue escrito en realidad en 1979. Este cuento nos
narra la historia de una prostituta brasilera de 76 aos, mulata, afincada
en Barcelona.

Este relato est narrado desde la omniscencia, en tercera persona del
singular, y nos comunica la angustia de la protagonista, Mara dos
Prazeres, por dejar todo arreglado y as esperar tranquila la muerte
inminente que sus tormentosos sueos le han presagiado. Ella deja todos los
trmites arreglados con el vendedor de entierros:

      Mara dos Prazeres, que haba recibido a tantos hombres a cualquier
      hora, se sinti avergonzada como muy pocas veces. Acababa de cumplir
      setenta y seis aos y estaba convencida de se iba a morir antes de
      Navidad, y aun as estuvo a punto de cerrar la puerta y pedirle al
      vendedor de entierros que esperara un instante mientras se vesta
      para recibirlo de acuerdo con sus mritos (GGM, 127).

Lo que a Mara dos Prazeres, ahora que se siente en vsperas de la muerte,
le preocupa y atormenta, es su profunda soledad; el hecho de no contar con
nadie que pueda ir a visitarla, una vez muerta, al cementerio. Con el
propsito de vencer su soledad, al menos cuando est muerta, Mara ha
entrenado a su perro Noi para que sepa el camino del cementerio e
identifique el lugar exacto donde estar su tumba. El elemento real
maravilloso se cuela en este breve relato, y as estamos frente a un perro
que sabe llorar:

      Collons! exclam l. Ha llorado!

      Es que est alborato por encontrar alguien aqu a esta hora lo
      disculp Mara dos Prazeres en voz baja. En realidad entra en casa
      con ms cuidado que los hombres. Salvo t como ya he visto.

      Pero ha llorado, coo! repiti el vendedor, y en seguida cay en
      la cuenta de su incorreccin y se excus ruborizado: usted perdone,
      es que esto no se ha visto ni en el cine.

      Todos los perros pueden hacerlo si los ensean dijo ella. Lo que
      pasa es que los dueos se pasan la vida educndolos con hbitos que
      los hacen sufrir, como comer en platos o hacer sus porqueras a sus
      horas y en el mismo sitio. Y en cambio no les ensean las cosas
      naturales que les gustan, como rer y llorar. Por dnde bamos?
      (GGM, 131).

Mara haba dispuesto siempre de su cuerpo en tanto herramienta de trabajo,
y ahora quera organizar tambin los homenajes que se le rendiran a su
cuerpo sin vida:

      Al cabo de muchas tentativas frustradas, Mara dos Prazeres consigui
      que Noi distinguiera su tumba en la extensa colina de tumbas iguales.
      Luego se empe en ensearlo a llorar sobre la sepultura vaca para
      que siguiera hacindolo por costumbre despus de su muerte. Lo llev
      varias veces a pie desde su casa hasta el cementerio, indicndole
      puntos de referencia para que memorizara la ruta del autobs de las
      Ramblas, hasta que lo sinti bastante diestro para mandarlo
      solo.[...] Poco despus de las cinco, con doce minutos de adelanto,
      apareci el Noi en la colina, babeando de fatiga y de calor, pero con
      unas nfulas de nio triunfal. En aquel instante, Mara dos Prazeres
      super el terror de no tener a nadie que llorara sobre su tumba (GGM,
      135, 136).

Aunque la vida de Mara dos Prazeres ha sido una vida triste, Gabriel
Garca Mrquez nos deleita en su relato con esas pinceladas de buen humor
en su expresin ms fina: la irona, que tanto caracterizan su estilo
zumbn.

      Tengo la mana de adivinar el oficio de la gente por las cosas que
      hay en su casa, y la verdad es que aqu no acierto dijo l. Qu
      hace usted?

      Mara dos Prazeres le contest muerta de risa:

      Soy puta, hijo. O es que ya no se me nota? (GGM, 132).

Mara, la protagonista de este relato, es pues un ser marginal en lo
relativo a su funcin social: por ser una prostituta (y en tanto tal,
pertenece al lumpen proletariado), a su diversidad u otredad cultural: es
brasilera y cree en supersticiones que aluden quizs a la macumba, a su
origen tnico: es una mulata, y a su condicin de inmigrante en Catalua,
proviniente de un pas del Tercer Mundo. La soledad de Mara es tan patente
que cuando se cree prxima a la muerte, se aferra aun ms a su perrito Noi;
su nica compaa.

      Tan pronto como cerr la puerta carg el perrito y empez a mimarlo,
      y se sum con su hermosa voz africana a los coros infantiles que en
      aquel momento empezaron a orse en el parvulario vecino. Tres meses
      antes haba tenido en sueos la revelacin de que iba a morir, y
      desde entonces se sinti ms ligada que nunca a aquella criatura de
      su soledad (GGM, 132-133).

Las relaciones capitalistas de compra y venta han estado siempre presentes
en la vida de Mara dos Prazeres; fue vendida por su madre en el puerto de
Manaos a los catorce aos, y en su labor de prostituta ella obviamente
vendi sus servicios sexuales, y adems el cuento comienza con una
conversacin con el vendedor de entierros, acerca de los detalles de la
tumba que Mara quiere comprarse.

Mara es una mujer solitaria que a sus 76 aos slo se comunica bien con su
perro Noi. A pesar de las mltiples relaciones de comercio sexual que Mara
ha establecido en su vida, y de su vacua amistad con el conde de Cardona,
ella est sola, y nicamente su perro Noi la quiere y, hasta cierto punto,
comprende. En efecto, los niveles de contacto que Mara detenta con su
perro exigen una explicacin casi patolgica o real-maravillosa, desde
luego. Ella habita en la alienacin, y todas las relaciones sexuales
pagadas que ha tenido, a travs de su larga trayectoria en el oficio ms
viejo del mundo, parecen haberla convertido en una autmata que ya no
siente ni desea nada y que slo espera la muerte anunciada en sus sueos y
premoniciones.

Es interesante mencionar que, adems de Noi, Mara dos Prazeres haba
contado con la aparente amistad del conde de Cardona:

      [...] El conde llegaba puntual entre las siete y las nueve de la
      noche con una botella de champaa del pas envuelta en el peridico
      de la tarde para que se notara menos, y una caja de trufas rellenas.
      [...]

      Despus de la cena, larga y bien conversada, hacan de memoria un
      amor sedentario que les dejaba a ambos un sedimento de desastre.
      Antes de irse, siempre azorado por la inminencia de la media noche,
      el conde dejaba veinticinco pesetas debajo del cenicero del
      dormitorio. Ese era el precio de Mara dos Prazeres cuando l la
      conoci en un hotel de paso del Paralelo, y era lo nico que el xido
      del tiempo haba dejado intacto (GGM, 138).

La relacin de Mara dos Prazeres con el conde de Cardona se basaba en la
fuerza de la costumbre, y en las urgencias de la soledad:

      Ninguno de los dos se haba preguntado nunca en qu se fundaba esa
      amistad. Mara dos Prazeres le deba a l algunos favores fciles.
      [...] Ella le haba contado al conde [...] que el primer oficial de
      un barco turco la disfrut sin piedad durante la travesa del
      Atlntico, y luego la dej abandonada sin dinero, sin idioma y sin
      nombre, en la cinaga de luces del Paralelo. Ambos eran conscientes
      de tener tan pocas cosas en comn que nunca se sentan ms solos que
      cuando estaban juntos, pero ninguno de los dos se haba atrevido a
      lastimar los encantos de la costumbre. Necesitaron de una conmocin
      nacional para darse cuenta, ambos al mismo tiempo, de cunto se
      haban odiado, y con cunta ternura, durante tantos aos (GGM,
      138, 139).

Veamos ahora cmo Mara dos Prazeres termina debido a divergencias
polticas su larga relacin de amistad sui gneris con el conde de
Cardona:

      [...] El general Francisco Franco, dictador eterno de Espaa, haba
      asumido la responsabilidad de decidir el destino final de tres
      separatistas vascos que acababan de ser condenados a muerte. El conde
      exhal un suspiro de alivio.

      Entonces los fusilarn sin remedio dijo porque el Caudillo es un
      hombre justo.

      Mara dos Prazeres fij en l sus ardientes ojos de cobra real, y vio
      sus pupilas sin pasin detrs de las antiparras de oro, los dientes
      de rapia, las manos hbridas de animal acostumbrado a la humedad y
      las tinieblas. Tal como era.

      Pues rugale a Dios que no dijo, porque con uno solo que fusilen
      yo te echar veneno en la sopa.

      El conde se asust.

      Y eso por qu?

      Porque yo tambin soy una puta justa.

      El conde de Cardona no volvi jams [...] (GGM, 139, 140).

Mientras Mara se prepara para morir, intentado interpretar seales
naturales como indicios de la llegada de la muerte, el final del cuento,
que ser tambin el crter del mismo, nos indica que sus premoniciones
apuntaban ms bien hacia otra cosa. Efectivamente, hacia el final del
cuento, Mara encuentra sin buscar algo que podra ser el amor; ese rapto
de locura, como lo llamaba Platn, y que ella haba confundido con la
muerte, en esas premoniciones que la acosaban, y por las cuales haba
comprado su tumba en el Panten de Montjuich, cerca de las tumbas de unos
famosos anarquistas catalanes muertos durante la Guerra Civil Espaola,
como Buenaventura Durruti.

Mara se enfrenta entonces a su inesperado destino:

      Mara dos Prazeres haba conocido muchos hombres como se, haba
      salvado del suicidio a muchos otros ms atrevidos que se, pero nunca
      en su larga vida haba tenido tanto miedo de decidir. Lo oy insistir
      sin el menor indicio de cambio en la voz:

      Subo?

      Ella se alej sin cerrar la puerta del automvil, y le contest en
      castellano para estar segura de ser entendida.

      Haga lo que quiera (GGM, 143).

A Mara le cuesta decidir si debe recibir en su casa y en su vida al joven
de veintitantos aos que con tanta premura y desenfado la seduce. Y Mara
no se atreve a decirle que no y as arrojarlo de su vida; pero tampoco se
anima a responderle afirmativamente, y por tanto lo que hace es entregar su
suerte al azar:

      Entr en el zagun apenas iluminado por el resplandor oblicuo de la
      calle, y empez a subir el primer tramo de la escalera con las
      rodillas trmulas, sofocada por un pavor que slo hubiera credo
      posible en el momento de morir.

      [...] En una fraccin de segundo volvi a examinar por completo el
      sueo premonitorio que le haba cambiado la vida durante tres aos, y
      comprendi el error de su interpretacin. Dios mo, se dijo
      asombrada. De modo que no era la muerte! [...] y entonces
      comprendi que haba valido la pena esperar tantos y tantos aos, y
      haber sufrido tanto en la oscuridad, aunque slo hubiera sido para
      vivir aquel instante (GGM, 143-144).

Ese instante de maravilla, para prestarnos una frase de Octavio Paz, el
que Mara cree suficiente para compensar su larga soledad, representa acaso
el amor.

Sin embargo, la ilusin de Mara no es tanto, creemos, por la esperanza del
amor, o del encuentro sexual con ese joven atractivo, sino quizs por
encontrarse por primera vez frente a alguien que parece haberse interesado
en ella como ser humano, y no slo como objeto para el placer. Alguien que
se solidariza con ella y al hacerlo la arranca de la soledad.



Bibliografa

 GARCA MRQUEZ, Gabriel. Doce cuentos peregrinos. Editorial Oveja Negra.
  Bogot: 1992.

 GUIBERT, Rita. Entrevista a Gabriel Garca Mrquez. Siete voces (Mxico:
  Organizacin Editorial Novaro, S.A., 1974).

** Mara Elvira Luna Escudero Alie
   literature_courses@yahoo.com
   Investigadora peruana (Lima). Reside en Virginia (EUA). Tiene
   licenciaturas en filosofa, literatura, y lingstica de la Pontificia
   Universidad Catlica del Per (PUCE, http://www.pucp.edu.pe), y
   actualmente estudia el doctorado de literatura contempornea
   latinoamericana en la Universidad de Georgetown
   (http://www.georgetown.edu), en Washington, DC. Trabaja en el
   Departamento de Lenguas y Literaturas Modernas de la Universidad Howard
   (http://www.howard.edu) y en la Johns Hopkins University - SAIS
   (http://www.sais-jhu.edu). Ha publicado ensayos de literatura y cultura
   en revistas especializadas. Varios ensayos sobre la obra de Mario Vargas
   Llosa, sobre cuya obra dramtica ser su tesis doctoral.



=== Westphalen, el preso dichoso      Nstor E. Rodrguez =================

En los aos treinta Emilio Adolfo Westphalen (Lima, 1911-2001) public dos
cuadernillos que le ganaron la inmediata atencin de lectores y crticos:
Las nsulas extraas (1933) y Abolicin de la muerte (1935). A pesar de la
magnfica recepcin de estas obras, Westphalen no volvi a publicar poesa
por ms de 30 aos, una postura que lo herman con otro poeta fundamental:
el objetivista germano-estadounidense Carl Rakosi. Ese silencio editorial
de Westphalen fue trasgredido en contadas ocasiones con textos publicados
en revistas y catlogos de arte, y que luego fueron recogidos en Mxico
bajo el ttulo de Otra imagen deleznable (1980).

Poeta de produccin exigua, Westphalen comulga en su potica literaria con
el surrealismo, la mstica, los romnticos alemanes y Gngora, por
mencionar slo algunas marcadas influencias. La poesa de Westphalen se
orienta hacia una bsqueda contradictoria de la palabra potica, esto es,
sus textos ostentan un impulso paradjico hacia el silencio que articula y
confiere unicidad a una visin fatalista sobre el lenguaje. Si bien es
cierto que la tensin dialctica entre las categoras silencio-palabra es
un motivo recurrente en la tradicin potica occidental, en Westphalen esta
ecuacin constituye un a priori fundamental y constante a largo de su obra.
Ciertamente, se puede argir que toda la poesa de Westphalen se presenta
como una larga disquisicin sobre la forma de llegar a ese silencio desde
la palabra misma. Ahora bien, el silencio en Westphalen precisa de
gradaciones. Tomemos como punto de partida una lectura detenida de este
motivo en uno de los poemas de Las nsulas extraas: La maana alza el ro
la cabellera / Despus la niebla la noche / El cielo los ojos / Me miran
los ojos el cielo / Despertar sin vrtebras sin estructura / La piel est
en su eternidad / Se suaviza hasta perderse en la memoria. Estos siete
versos exhiben en alto grado el abigarramiento asociativo de la imago
surrealista, fcilmente discernible en la disposicin arbitraria de
palabras que se hermanan en formas pares para crear grupos de sentido que
se contraponen. La cabellera y el ro denotan la idea de un fluir
incesante. Por su parte, la niebla se junta con la noche para crear un
bloque de sentido que se contrapone a los ojos el cielo. Parecera que el
espacio del poema remarca un desplazamiento al tiempo que dibuja un lmite.
El sujeto que despierta sin estructura participa de un viaje interior
que, al menos desde San Agustn, se asocia con la ascensin hacia la
inteligencia mstica. El marco de ese ascenso lo constituye la noche, que,
como el sueo, es el mbito en que todo se relaciona. En La maana alza el
ro... la semejanza est dada como una ausencia y un deseo de comunicacin
con una otredad que sirva de interlocutor, pero este interlocutor es ms
bien una figuracin cosmtica que hace del amor una suerte de espejismo.

El desarreglo los sentidos patente en Las nsulas extraas parece
compactarse en el motivo del amor en la segunda obra de Westphalen:
Abolicin de la muerte. El interlocutor en este brevsimo volumen est
mucho ms cerca de la voz potica. En Te he seguido..., uno de los poemas
ms conocidos de Westphalen, el silencio aparece no ya como residuo de una
tentativa de comunin con la otredad, sino como va de acceso, como el
instrumento mismo de esa fusin:

      Y me he callado como si las palabras no me fueran a
            llenar la vida
      Y ya no me quedara ms que ofrecerte
      Me he callado porque el silencio pone ms cerca los
            labios
      Porque slo el silencio sabe detener la muerte en los
            umbrales
      Porque slo el silencio sabe darse a la muerte sin
            reservas
      Y as te sigo porque s que ms all no has de pasar...

En este fragmento aparece la primera mencin directa de una inconformidad
con el lenguaje. El autosilenciamiento de la voz potica revela una
estrategia en la cual el silencio sirve de aliado en la bsqueda de
contacto con la alteridad. Con todo, el silencio en Abolicin de la muerte
es al mismo tiempo el espacio del deseo y el mbito propicio a una comunin
indefectiblemente trunca: La otra margen acaso no he de alcanzar. La
trascendencia es efmera, un instante fugaz que reactiva la entropa. 

Los textos que integran Belleza de una espada clavada en la lengua, serie
que recoge poemas desperdigados en revistas y catlogos de arte, se
caracterizar por una poesa en la que el silencio se tematiza y la
indagacin sobre el alcance positivo o no de la palabra potica adquiere
primaca. Atrs ha quedado el aluvin de imgenes y el descuido por las
normas sintcticas que caracteriz la primera poesa de Westphalen. En la
factura de estos textos se prefiere cierto cuidado por la mtrica y una
organizacin que se aleja del lindero vanguardista al nivel de la forma.
Tambin se ejercita una inusitada concisin que tiene como rasgo principal
el acentuar la negacin de la palabra potica por medio de eso que Jos
ngel Valente denomina la cortedad del decir. Puede que la ms clara
relacin de las visiones de Westphalen sobre la precariedad de los espacios
creados por la palabra est plasmada en el siguiente fragmento de su Poema
intil: Qu ser el poema sino un espejo de feria, / un espejismo lunar,
una cscara desmenuzable, / La torre falsa ms triste y despreciable. En
estos versos Westphalen teoriza su silencio a partir de la conviccin en la
futilidad de la poesa; esta visin viene madurando poco a poco desde
Abolicin de la muerte, y acerca la produccin de Westphalen a la poesa de
Paul Celan y Alejandra Pizarnik, afincada temticamente en el fracaso de la
palabra. Sin embargo, la potica de la negacin de Westphalen se
caracteriza por su profunda irona en el tratamiento del motivo del
silencio, un gesto que hace que la poesa se niegue justamente
nombrndose, y que instala sus postulados en el terreno de la apora.
Jacques Derrida identifica una lgica plural de la apora surgida de la
interrelacin de mltiples figuras en dicho concepto. La primera de estas
figuras corresponde a un no pasar que se debe a la existencia opaca de
una frontera infranqueable: una puerta que no se abre, o que slo se abre
bajo esta o aquella condicin inencontrable. Esta primera forma de la
apora bien puede corresponder a los textos de Las nsulas extraas, en los
que el sujeto est consciente de un lmite que le impide claramente la
trascendencia, pero que al mismo tiempo no distingue con precisin. La
segunda forma del no-pasar que menciona Derrida es aquella que se debe
al hecho de que no hay lmite. Todava no hay o ya no hay frontera que se
pueda pasar, ni oposicin entre dos bordes: el lmite es demasiado poroso,
permeable, indeterminado; ya no hay ni en-casa propio ni en-casa del otro.
Esta segunda figura aportica bien puede aplicarse a la primera entrega de
Westphalen, pero a mi ver es posible identificarla ms con los textos de
Abolicin de la muerte, en los cuales el sujeto potico ni siquiera est
seguro de la posibilidad de acceso a ese espacio fronterizo. Derrida
distingue una tercera forma de la apora: Lo imposible, la antinomia o la
contradiccin, es un no-pasar porque su medio elemental ya no da lugar a
algo que se pueda denominar pasar, paso, marcha, andadura, desplazamiento o
reemplazo, kinesis en general. Uno de los textos que conforman la serie
Porciones de sueo para mitigar avernos sirve para ilustrar esta tercera
forma de la apora en la que la posibilidad misma de su manifestacin queda
en entredicho en virtud de la carencia de una figura del lmite: Ansiar
que los silencios incorporen y devoren el espacio / que se ahogue el tiempo
en un charco de silencios. Espacio y tiempo supeditados a una categora
superior que los mina y engloba? El silencio aqu acta sobre las
categoras fundamentales del pensamiento occidental y las cancela; el
silencio, o su deseo, ocupa todo el espacio. Tal parece que lo que persigue
la voz potica es el proponer una nueva epistemologa negadora de la
palabra. Para Maurice Blanchot, escribir es hacerse eco de lo que no puede
dejar de hablar... A esa palabra incesante agrego la decisin, la autoridad
de mi propio silencio. Acaso no sea otro el axioma principal que matiza y
conforma la potica literaria del preso dichoso, Emilio Adolfo
Westphalen.

** Nstor E. Rodrguez
   nestor.rodriguez@utoronto.ca
   Escritor dominicano (1971). Estudi en las universidades de Puerto Rico
   (Ro Piedras, http://www.rrp.upr.edu) y Emory (Atlanta, EUA;
   http://www.emory.edu), en donde se doctor en literatura
   latinoamericana. Es autor de Animal pedestre (Puerto Rico: Terranova,
   2004), Escrituras de desencuentro en la Repblica Dominicana (Mxico:
   Siglo XXI, 2005) y La isla y su envs: representaciones de lo nacional
   en el ensayo dominicano (Puerto Rico: Instituto de Cultura
   Puertorriquea, 2003). Ensea en el Departamento de Espaol y Portugus
   de la Universidad de Toronto (Canad, http://www.utoronto.ca). Edit la
   revista cultural electrnica El Mono Adivino.



=== Dnde est Dios      Martn Rasskin ===================================

Las palabras que pronunci Benedicto XVI en su reciente viaje a Auschwitz
son palabras propias de un hombre sensible. Ahora bien, sensibilidad e
inteligencia no son sino una y la misma sustancia: ms all de sus ideas
conservadoras, con las cuales no comulgo en absoluto, Ratzinger ha puesto
el dedo en la llaga. Sus aos de desarrollo intelectual le traicionan.

En un viaje cargado de simbolismo, un Papa alemn nada menos que vivi en
primera persona aquellos tiempos de odio inimaginable, consciente de lo que
supuso el propio papel de la iglesia como institucin en la dcada de los
cuarenta con Po IX al frente, se interroga cmo es posible qu el Supremo
Hacedor permaneciera callado? cmo pudo tolerar todo esto?

Qu significa que un Papa representante de Dios en la Tierra hable, en
el escenario del supremo mal, de ausencia de Dios? Adnde conduce esta
lnea de pensamiento? Desde el punto de vista de un creyente, es
concebible un Dios que se inhibe ante el mal? Acaso las fuerzas negras
ganan la partida de vez en cuando lo que pone ciertamente en entredicho la
imagen de un Dios Todopoderoso o es que el propio Dios decide no actuar en
determinados casos por propia voluntad lo que conducira a dudar de sus
intenciones en tanto que supremo Bien? Qu ocurre ante fenmenos como
Hiroshima, el tsunami del ndico, la limpieza tnica en la antigua
Yugoslavia o las matanzas de Ruanda? Est Dios con los hroes del mar?
Gua sus cayucos hacia mejores vientos? Cuando un nio muere en algn
lugar de este mundo desquiciado, es Dios quien se lleva su alma? para qu
naci si no vivi?

La salida tradicional de la iglesia en estos casos, el libre albedro,
parece una broma macabra. En cualquier caso, queda invalidada ante el
clamor del propio Papa. Dnde estaba Dios en las cmaras de gas? Por qu
se mantuvo en silencio?

Siendo sucursal principal de la casa matriz, la iglesia sabe cundo Dios
se va de vacaciones? Existe un calendario secreto, una agenda divina, una
suerte de cdigo Week-End plan? El calendario es de inspiracin ibrica,
con sus puentes y acueductos?

No hace mucho tiempo, Jorge Drexler en una cancin brillante como pocas se
preguntaba dnde est Dios, que no lo veo.... Doctores tiene la iglesia,
pero me temo que, en tanto que ser racional y sensible, el Papa de Roma
formula en Auschwitz cuestiones que conducen a un callejn muy oscuro,
tanto como las tumbas de los millones de inocentes que en el mundo son y
han sido.

** Martn Rasskin
   martinrasskin@yahoo.es
   Msico y escritor argentino (Buenos Aires, 1964). Ha publicado el libro
   Msica Virtual (1994) y los relatos "Como un tango", "Cancin de las
   viejas lunas", "Foto en gris" y "Querido Jahn".



=== Fisuras en gnesis de creacin verbal      talo Tedesco ==============

La poesa, como la percibe la filosofa platnica en el dilogo Ion, es
palabra en mstica y bsqueda de una cosmogona verbal, en gnesis fundador
de certezas para asumir las ultimidades. Y ese pensar en origen y destino
se lee en Fisuras (1), de Dborah Cordero, con el rigor del poema como nota
contentiva de la totalidad, una de las claves simblicas ms estimadas por
Jorge Luis Borges, referida en El Aleph. El poema XI lo expresa: Uno /
un poema / un hombre / el cielo /... Dos / dos cuerpos /... Seis / Todo /
Todo en la vida / mesura / hasta que aprendemos a amar.

En este libro hay ecos del naturismo francs (2). Por el nfasis en la
infancia, con ptica de novedad. No es el edn al que se acude como edad de
oro, sino esencia para la elega. El pretrito como paraso. Y el presente
en fisuras, tejidas en tormentas y en rutas de va crucis, sin
quejumbres, y con la dignidad de quien enfrenta los espejismos del
Apocalipsis, con xito en la connotacin de los sentidos.

Un modo de confesar se hace conjuro, sin ancdotas, y en apego al intimismo
lrico, con imaginario prdigo en certidumbres para la salvacin, la nica
posible, aunque efmera, por la palabra en arte, para la catarsis
momentnea. Dos poemas a la memoria de personajes-smbolos lo revelan. El
XVI, alusivo a puntos cardinales. El Norte asociado a estrellas. El
Sur, con sudor de ro negro y aejo mate. El Este con el sol...
pero en verdad / el Oeste es quien desviste la vida / y se burla / de mis
extravos.

El texto XXII, in memoriam, ms all de su afinque en el lamento por los
contrastes de tiempo ptalos de rosas que fueron trasciende la aoranza
de un axis mundi (3) y apuesta por el fisiocentrismo como armona de los
reinos de la naturaleza en el lenguaje, a la que fueron dados los rficos y
los Pitagricos del Renacimiento, creyentes en Platn. Dborah Cordero lo
construye en sus metforas: como hojas de yagrumo / cortadas en cabellera
de cometas / ... Te nombro y te formas herbario... Te conoc hace como tres
mil herbarios / o veintitrs dibujos / una acuarela y tantos versos.

La funcin artstica lo consign Romn Jakobson reside en el pensar la
palabra, desde ella misma (4). Uno de los logros de Fisuras es que en l
habita su ars potica. Para la autora lase el poema XX el poema rasga
la memoria y persigue huellas. Es heraldo de dudas y las descifra: no
saber / si es por los que dijeron adis / los que se irn / o por lo que
nunca lleg. La escritura est en sintona con el ave, tpico o arquetipo
recurrente en la lrica universal: su pico escarba / consiguiendo
ahuyentar ese ahogo. Y como en el hai kai, merecedor de la atencin de
Luis Barrios Cruz, de Venezuela, y de Jos Juan Tablada y de Octavio Paz,
de Mxico, se retiene el instante y se hace revelacin: sudan mis manos /
palabras / slo palabras.

Otro mrito del imaginario es la polisemia. Un ncleo se expande a partir
de imgenes yuxtapuestas para crear la constelacin de un metalenguaje. Un
libro de quimeras es caleidoscopio, memoria, pedazo de mar,
furor, paz, recuerdos punzantes, un poema, vocablos desvestidos de
grito y un poema / el que nunca te escrib. En un cierre de efecto,
develador del misterio, con la sorpresa, admirada en su teora por Edgar
Allan Poe. Se lee asimismo en el texto V: y siempre regresar / en el da
con gorriones / en la noche con estrellas / hasta que ya no pueda zafarme.

En una conferencia en Buenos Aires, Vicente Huidobro, terico del
Creacionismo, declar que un pjaro que hace su nido en el arco iris es
una imagen que nadie ha visto, que nadie vio ni ver. Y todos la
quisieran ver. Surgi as la nocin del poema-cosa-artefacto verbal, y del
poeta como Dios. Es otro de los alcances poticos de la autora de Fisuras.
Con su palabra inventa mundos nuevos y la cuida, como sugera el maestro,
de Chile: despert en el nido de la lluvia / con los ojos mordidos por un
trueno. Una caja de bengalas / llena de noche / duele. Como se bebe el
invierno / siempre de pie.

El libro se divide en dos partes: Por el cuerpo inhabitado y Por los que
ya no me nombran. Los temas son los del realismo metafsico o profundo: la
aoranza, la infancia, el paisaje en adioses y en reconstrucciones fugaces,
el aislamiento y la fijacin en la elega: en aquel zagun / donde la
nostalgia de un piln / recoga tu labor / y las alas secas de una trtola
/ que un da fue vuelo.

Doble generosidad la de la poeta. La del rigor expresivo y la riqueza de
sugerencias. Y la de ofrecer otras voces. Sin la mezquindad de autores,
conscientes de que acaso son arbustos y hablan de s mismos como bosques.
Abundan los epgrafes, y no seran necesarios si se piensa que los poemas
resaltan por s mismos. Pero la poesa es como el ocano. En ella caben
anclas, puertos y navegaciones. Como en Fisuras, un concierto de voces, y
de una solista, la autora, ejercitada en abstracciones por venir de la
magia de los nmeros, simbolizantes del ser, como la palabra en pregunta,
por el infinito.



Notas

1. Fisuras es el primer libro de Dborah Cordero, editado por La Casa
   Tomada, Coleccin Sereno Rey, Caracas, 2006.

2. A comienzos del siglo XX, y opuesto a las crudezas del Naturalismo,
   surge en Francia el Naturismo. Se vuelve a la infancia con la intencin
   de rescate del tiempo perdido. Es el proyecto narrativo de Marcel
   Proust. De Antoine de Saint Exupery autor de El principito y de Andr
   Gide, creador de la novela Los monederos falsos, obra influyente en
   Julio Cortzar al momento de escribir Rayuela. El Naturismo est en
   convergencia semitica con el impresionismo pictrico y con el
   simbolismo de Arthur Rimbaud, para quien el poeta es un vidente. No es
   casual entonces que Jos Mart, reportero periodstico para Chicago de
   la primera exposicin del Impresionismo, escribiera un libro dirigido a
   nios, titulado La edad de oro.

3. Es un mitema localizable en la mitologa de los cinco continentes.
   Refiere a un espacio sagrado, con la convergencia de las bondades y
   potencias de la Naturaleza.

4. En la funcin emotiva, la mirada se centra en la primera persona, en la
   referencial, en la tercera. Toda lrica es una sumatoria de una funcin
   intimista y de la reflexin sobre el lenguaje, para en desviacin de
   las denotaciones de la lengua general, crear un nuevo cdigo, el
   metalenguaje.

** talo Tedesco
   Investigador venezolano. Doctor en letras de la Universidad Catlica
   Andrs Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve) y periodista de la
   Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve), donde tambin
   se recibi de licenciado en letras y magster scientiarum en literatura
   hispanoamericana y venezolana. Adems es profesor de castellano,
   literatura y latn y magster scientiarum en literatura hispanoamericana
   egresado de la Universidad Pedaggica Experimental Libertador (Upel,
   http://www.upel.edu.ve). Realiz estudios de postgrado en la Universidad
   de Puerto Rico-Ro Piedras (http://www.rrp.upr.edu). Profesor titular
   jubilado de la Ucab y la Upel. Autor de varios ensayos, libros y
   novelas. Columnista de opinin de los diarios El Nacional
   (http://www.el-nacional.com) y de El Impulso (http://www.elimpulso.com).
   Ha sido conferencista en la Upel, en el Colegio Nacional de Olmedo
   (Ecuador), en la Universidad de Panam (http://www.up.ac.pa), en la
   Universidad de Puerto Rico, Mayagez (http://www.uprm.edu), en la
   Universidad de Austin-Texas (EUA, http://www.utexas.edu) y en la
   Universidad Eotvos Lorand, de Budapest (Hungra, http://www.elte.hu).



=== Carlos Germn Belli visit la Sech      Ximena Troncoso ===============

Carlos Germn Belli, Premio Iberoamericano Pablo Neruda 2006, visit la
Casa del Escritor en la maana del sbado 15 de julio, entre globos y
serpentinas que daban cuenta de la nocturna celebracin por el natalicio de
nuestro Premio Nobel.

Muy contento se le vio al laureado poeta, al visitar la sede de la Sociedad
de Escritores de Chile (http://www.sech.cl). Es un honor para m visitar
la casa de los escritores de Chile que tambin fuera presidida por Pablo
Neruda y me conmueve saber que por estas habitaciones estuvieron Jorge
Teillier y Enrique Lihn, seal.

Belli, guiado por el Presidente de la Sociedad de Escritores, Reynaldo
Lacmara, hizo un recorrido por las dependencias de la histrica casa de
Simpson 7 acompaado de su seora esposa y amigos, dentro de los que
destaca el bibligrafo y crtico literario, Richard Cacchione.

Especial detencin hizo en la Biblioteca de Sech, Ester Matte, hoy abierta
al pblico; en el altillo que pretende convertirse en un nuevo proyecto y
en La Taverna Lpez Velarde, refugio muy frecuentado por la bohemia de
todas las generaciones de escritores; como tambin, ya en la presidencia,
muy atentamente repar, en la misiva escrita por Neruda donde solicita
levantar el castigo a Jorge Teillier y reincorporarlo a la Sech.

El poeta del hermano pas inca destac por su calidez y sencillez,
caractersticas que, sin lugar a dudas, signaron su visita a nuestro pas.
En todo momento manifest su respeto por la poesa chilena, comparti,
adems, vivencias personales en una charla relajada y amena, en la que
tambin se dio el tiempo para relatar sabrosas historias de la vida
literaria peruana. Los presentes no se quedaron cortos y aportaron con el
abundante anecdotario literario chileno.

En el cordial encuentro tambin estuvieron presentes los destacados poetas
Floridor Prez, Federico Shopft; los directores Cecilia Palma, Hernn
Miranda y Eduardo Robledo, entre otros.

Belli dej nuestro pas el domingo 16 muy agradecido por todos los
homenajes y atenciones que le fueron brindados y con un verdadero
cargamento de libros, que formaron los regalos que fue reuniendo en su
visita a Chile.

Un verdadero ejemplo nos deja este hombre sabio cuya personalidad
transparente, desprovista de todo adorno, nos muestra la llave de su
poesa, para todo aquel que quiera tocarla. Se nos queda impregnada.

** Ximena Troncoso
   contactoconlacultura@yahoo.es
   Poeta y gestora cultural chilena (Santiago, 1967). Entre 1984 y 1987
   estudi derecho en la Universidad Central de Chile
   (http://www.ucentral.cl) y actualmente termina sus estudios de
   periodismo en la Universidad ARCIS (http://www.universidadarcis.cl),
   actividad que desarrolla en paralelo con su gestin laboral comercial.
   Entre 1994 y 1996 integr la Compaa de Teatro y Poesa Anemix, cuyos
   montajes que combinaban poesa, msica y actuacin intentaban la
   difusin de la vida y obra de los grandes poetas chilenos, presentndose
   en diversos centros culturales. Particip en el Taller de Teatro de la
   Corporacin Arrau y se introdujo en el arte de la declamacin. Ha
   participado en talleres de creacin literaria, recitales poticos
   universitarios, municipales y regionales; tertulias literarias y
   encuentros de escritores regionales. Sus poemas han sido incluidos en
   antologas, revistas y discos compactos. Integra el Departamento de
   Prensa y Difusin Cultural de la Sociedad de Escritores de Chile
   (http://www.sech.cl).



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS      ||||||||||||||||||||||||||

=== Papillon, un rebelde con causa      Roberto Bennett ===================

El pasado 29 de julio se cumplieron 33 aos de la desaparicin del clebre
escritor, ex miembro del hampa parisina (condenado a cadena perpetua por un
asesinato que declaraba no haber cometido), presidiario fugado, asaltante
de bancos y aventurero francs, Henri Charrire, ms conocido por su
sobrenombre Papillon. Personaje fascinante que entrevist en Palma de
Mallorca a finales del mes de abril de 1973, cuando me concedi la que
sera una de sus ltimas entrevistas.

Henri Charrire era entonces un clebre autor de libros de aventuras,
autobiogrficos todos ellos, que cosecharon enorme xito mundial de ventas
a partir de los aos 70. Incluso Hollywood lleg a hacer dos pelculas
basadas en su vida: Papillon y Banco. La primera, estrenada despus de su
muerte, con Steve McQueen y Dustin Hoffman como protagonistas.

Charrire visitaba la isla para promocionar su segundo libro y me
encargaron hacerle una nota periodstica. La charla se llev a cabo en una
librera ubicada frente a la Plaza Obispo Berenguer y Palou de la capital
balear. Luego, como Papillon senta un enorme cario por todo lo
suramericano, comenz a interrogarme sobre los trgicos acontecimientos
polticos que estaban afectando a la regin ese ao y me invit a cenar en
un muy pintoresco celler o bodegn mallorqun llamado Sa Premsa. Charlamos,
comimos arroz brut, bebimos vino tinto y fumamos puros cubanos Montecristo,
que l consuma con placer y adiccin. Vesta un rompevientos celeste,
chaqueta gruesa de pana y un gorro de piel tipo ruso, que slo se quit al
sentarse para cenar. Quiz por coquetera, para ocultar una incipiente
calvicie.

Entrevistar a Henri Charrire era fcil. Su simpata y naturalidad para
hablar de la vida, salpicada por torrentes de apasionantes ancdotas que
encandilaban y atrapaban al oyente, hacen casi imposible resumir la charla
en un solo artculo. Este mago de la conversacin y la literatura oral,
que tanta fama y dinero le reportaron, no poda sujetarse a un solo tema
especfico o a una respuesta breve. Sus contestaciones a menudo le llevaban
a recordar algo completamente ajeno al tema en discusin y en esto se
sumerga, siempre con la misma intensidad y elocuencia. Su estilo era
inconfundible y su enfoque sobre la vida, pleno de vibrante vivacidad.

Gracias a su estilo fresco y campechano, comenzamos la entrevista como si
fuese una charla entre amigos.

Bueno, Papillon, ahora cunteme: qu motivo le llev a escribir Banco, su
segunda novela autobiogrfica?

Mira, Banco fue escrita como respuesta a 10 mil cartas recibidas de amigos
lectores, que queran saber ms sobre mi vida. Durante tres aos he
recibido cartas que preguntaban: qu hiciste en los 26 aos que
transcurrieron desde tu ltima liberacin, hasta la publicacin de
Papillon? Qu ha sido de tus amigos, los indios venezolanos? Has sabido
algo de tus hijos?, etc. A todos esos lectores y a mi editor les deba este
libro. Por eso lo escrib.

Ese fue el nico motivo?

Bueno, tambin por mi deseo de venganza. Banco refleja mi vida en continuo
riesgo, durante esos das que viva en permanente bsqueda de dinero. No
para vivir como un burgus, porque ya ves que no lo soy. Sino dinero para
volver a Francia a matar a los hombres responsables de esa farsa que fue mi
juicio. Adems, para poner una bombita en el edificio de la Jefatura de
Polica de Pars! A m me juzgaron y condenaron por el asesinato de un
sopln de Montmartre, que te aseguro no comet. Pero luego, en Maracaibo,
conoc a una espaola que ha cambiado mi vida. Ella es mi esposa y por ella
dej de buscar venganza, aunque no he perdonado, te aclaro.

Cunto tiempo le llev escribirlo?

Creo que dos meses y medio, o quiz tres. Pero te dir que no me gusta
trabajar, as que fue un gran esfuerzo concentrarme durante esos meses. Y
ahora salgo a promocionarlo.

Aparte de dinero, qu ms le proporcion Papillon, su primer xito?

Primeramente, poder pagar las cuentas del telfono y la luz. Luego me
liber de las presiones y me ha permitido viajar y conocer gente. Gente que
ley mi libro y lo disfrut o lo critic, pero en el intercambio de ideas
uno aprende, no te parece? Sabes, a veces prefiero la crtica o el
comentario de una persona humilde y sencilla, al de un crtico literario o
un periodista. Porque no importa que esa persona sea barrendero o paisano,
su comentario va a ser sincero. En cambio los crticos muchas veces estn
influenciados por lo que creen es la literatura de moda. Y te dir ms,
como declar en la Escuela de Letras de la Sorbonne, para m la literatura
actual es una masturbacin literaria. El modernismo ha matado al modo de
vivir tradicional y bblico del hombre. La industrializacin ha convertido
al hombre en un engranaje de una gran mquina que se comi a la familia.

Para usted que ha vivido una vida violenta, cul es su opinin con
respecto a la creciente ola de violencia en la literatura y el cine actual?

En un lugar como Palma de Mallorca o la Costa del Sol, donde tengo una
casita, todava se puede encontrar la paz, pero quedan pocos sitios as.
Ahora lo que deben tener los libros o los filmes para vender bien es sexo y
violencia. Sexo es religin. Si deseas escribir sobre la familia, entonces
dicen que eres del siglo XIX. Que eso es slo para campesinos, como si los
campesinos fuesen subnormales. No se puede escribir sobre el hogar porque
est pasado de moda. Incluso dicen que los nios hoy no tienen tanta
ternura y respeto. Pero si un nio cuando nace es como una esponja seca!
Quien llena ese vaco son los padres, hermanos, tos y abuelos. Si en ese
hogar hay armona, el resultado ser bueno, si no...

Insisto, algo ms le debe de haber brindado el xito de Papillon.

Me dio la posibilidad de seguir siendo aventurero. De caminar libre, a mi
manera. Buscando el contacto humano. Mi libro ha sido traducido a 27
idiomas y eso significa que he sabido comunicar con mucha gente.

Sin embargo, su libro tambin ha sido criticado, especialmente en Europa.

Se critica porque ataca a las tres instituciones en las que descansan
muchas naciones: Justicia, Polica y Sistema Penitenciario. Fjate, despus
de tantos aos, llego de vuelta a Francia y digo: La justicia est podrida,
la polica es corrupta y las crceles una vergenza. Y esto se lo digo al
pas que promovi la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad y los Derechos
del Hombre!

Y cmo reaccionaron sus compatriotas?

Te dir que aceptaron el reto. Enseguida todos los medios de difusin
estuvieron a mi alcance y de la noche a la maana me convirtieron en
vedette. Qu difcil es eso! La alta sociedad de Paris me abri sus
puertas y me dej mimar. Pero no por mucho tiempo. Hay que tener cuidado
porque esa sociedad te absorbe. Lgicamente que es bonito ver a esas damas
elegantes, con sus hermosos pechos que se traslucen por esos trajes casi
transparentes que visten de noche, pero esa vida te anula tu personalidad.
Por eso me retir a mi casa en la Costa del Sol.

Cul es su situacin legal actual en Francia?

Escap finalmente de la crcel en 1941 y volv a Francia 26 aos ms
tarde. Por lo tanto, nada podan hacerme porque el delito haba prescrito.
O sea que no me hicieron ningn favor dejndome en paz. Slo cumplieron la
ley. El nico favor que debo reconocer es el permiso especial que me otorg
el presidente Pompidou para poder permanecer en Pars.

La denuncia que realiz al escribir su libro, ha provocado algn cambio?

Es difcil decirlo. La putrefaccin en la polica se renueva
constantemente. Sale uno podrido y entra otro peor. Pero creo que en la
justicia s ha habido un cambio. He recibido cartas de magistrados que
dicen que desde la aparicin de mi libro, tienen otro espritu cuando
entran en la Sala de Justicia.

Entre sus recuerdos, hay alguno que vuelva siempre a su memoria?

Muchas cosas se recuerdan con disgusto. Creo que el sadismo de los
carceleros es algo que no olvidar jams. Sabes, el hombre no es malo con
premeditacin. La mayora de los carceleros le tienen miedo a la vida.
Cuando llegan a los 20 aos, ven la vida como una provocacin difcil de
responder. Son incapaces de ganarse la vida y se refugian en un trabajo en
el cual el Estado les dar casa, ropa, comida y cierto poder. Buscan
proteccin, pero despus de pasarse un tercio de sus vidas en una crcel,
se sienten insatisfechos e infelices. Entonces abusan de los seres humanos
que tienen a su cargo.

Recuerda a algn carcelero con especial rencor?

En un montn de manzanas podridas es difcil encontrar una ms podrida que
otra, aunque haba un corso que me gustara ver convertido en gusano.

A pesar de esos aos terriblemente duros, con tantas penurias, cree que
hoy puede considerarse afortunado?

Mira, a menudo, luego de un da tranquilo en mi casa de Marbella junto a
mi esposa, comentamos lo felices que somos. Pero yo siempre le recuerdo lo
cara que he pagado esta felicidad! Imagnate 50 meses encerrado en
solitaria. Sin or un ruido. Sin hablar y sin que te hablen. Sin escribir
ni leer. La mayora de las personas en esas condiciones se suicidan o
enloquecen, aunque creo que sal bastante bien. Sabes por qu? Porque
tenan encerrado mi cuerpo pero mi mente flotaba con las estrellas. Viaj a
travs del tiempo y el espacio, reviviendo hasta los ms nfimos detalles
de mi infancia. Record mis das felices junto a mi madre y mi padre,
corriendo libre por el campo.

Era el penal venezolano de El Dorado tan brutal como las prisiones
francesas en las Islas Royale, San Jos o la del Diablo?

Yo dira que El Dorado era un poco menos duro que el silencioso calabozo
francs, porque all haba contacto humano. Es ms humillante el palazo que
te propina un guardia pero tambin le puedes insultar. Adems, no te
mataban a palos porque no queran dejar viudas a sus mujeres. Nosotros
andbamos en grupos de seis o siete y si a uno le pasaba algo, los otros
presos respondan por l. Era la ley de la selva. Yo all tena mi jardn
de hortalizas y se las venda a los mismos guardias. Ellos no eran todos
malos. Recuerdo el caso de uno que le peg una paliza a un preso y luego se
disculp, alegando que haba tenido que hacerlo porque le estaba vigilando
un cabo que era un coo de su madre.

Siente rencor hacia Venezuela por sus das en El Dorado, luego de su fuga
de la Isla del Diablo?

No, porque ese maravilloso pas finalmente me dio la libertad y all hice
amigos entraables.

Hay una pregunta que se hace mucha gente cuando leen lo que usted escribe:
cunto hay de verdad y cunto es simplemente sensacionalismo imaginado?

Todo es verdad. Lo que he escrito es cierto aunque he dejado fuera muchas
verdades, precisamente para no pecar de sensacionalista. Te podra contar
mil historias de la crueldad y la tragedia humana en las crceles. Hablarte
de los pederastas, de la corrupcin, del terror y del dolor de jvenes
infelices que son forzados a ejercer la prostitucin en sus celdas. Por eso
digo que no he contado toda la verdad...

Le molest la polica venezolana luego de su liberacin?

En realidad, no. Slo cuando mataban algn francs. Entonces venan a
interrogarme al saln de fiestas que tena por aquel entonces. Te aclaro
que no era un saln decente pero yo deba hacer dinero. Si no hubiera sido
por mi respeto hacia las mujeres, habra instalado un prostbulo, pero
nunca me gust explotar a las damas, as que decid explotar a los cabrones
que las explotan a ellas. Por eso instal una casa de juego.

Hbleme sobre la pelcula que se est filmando, basada en su libro
Papillon.

Estn en Jamaica ahora mismo. Las estrellas son Steve McQueen y Dustin
Hoffman y les dirige Schaffner, el de Patton. Vend el argumento en medio
milln de dlares, que ya me pagaron. Adems recibir diez por ciento del
producto bruto de lo que recaude. Y tengo el derecho a la supervisin, pero
como s que las estrellas son gente muy especial, llegu a un acuerdo: para
evitar un choque con McQueen y Hoffman, ellos filman durante ocho das y
luego me mandan lo que han hecho, yo lo veo, hago mis crticas y ellos
trabajan sobre eso.

Hubo algo de cierto en el rumor de que Jean Gabin iba a hacer de
Papillon?

Es curioso que lo preguntes porque fue algo poco publicitado. En realidad
no iba a hacer de Papillon, sino que el plan era hacer un filme con Gabin
y Charrire, frente a frente. Yo acept y ped una cantidad pero a Gabin le
ofrecieron la mitad y l dijo que no. Ms tarde nos encontramos y me
pregunt si estaba loco, creyendo que l iba a trabajar por menos que yo.
Gabin es muy apegado al dinero. Pero le dije: Juntemos lo que ganemos los
dos y lo dividimos a medias. Gabin sonri y contest que no, porque si yo
haca un buen papel, la prensa iba a decir que l estaba acabado, que deba
retirarse. En cambio, si haca un papel mucho mejor que yo, y eso era lo
ms seguro, la crtica iba a decir que haba abusado del pobre Charrire,
para seguir en cartel. As que nunca poda aceptar el trato. Fue una pena,
me gusta Gabin...

As transcurrieron tres horas de charla distendida con este intrigante y
locuaz aventurero francs, que cont infinidad de fascinantes ancdotas,
habl de sus viajes por casi una treintena de pases, de su amistad con la
actriz Claudia Cardinale, de la inocente escapada juntos para visitar a sus
amigos indios de Venezuela, abandonando en medio de la selva durante cuatro
das al equipo de filmacin de Popsi Pop y de la elevada multa que le
aplicaron los productores al regreso.

Cuando nos despedimos, Charrire anunci que se iba a Madrid, porque deba
operarse de un problema en la garganta, pero quedamos en volver a vernos
pronto. Lamentablemente, su espritu rebelde pudo ms que el sentido comn
y nunca ms le vi. Una imprudencia absurda durante su convalecencia,
mientras permaneca internado en la clnica madrilea, y un cncer asesino,
acabaron con su vida tres meses ms tarde, un 29 de julio de 1973.

** Roberto Bennett
   rbennettuy@yahoo.es
   Escritor uruguayo (Montevideo, 1948). Estudi comunicacin de masas y
   marketing en la Universidad de California (1970-73). Trabaj en
   peridicos, radio y televisin en EUA. En 1973 gana una beca a un
   seminario de comunicaciones internacionales en Yugoslavia y
   posteriormente se establece en Palma de Mallorca. All publica su libro
   de cuentos Lo que arrastra el ro y otras historias (Soler, 1986). Luego
   publica dos libros sobre mamferos marinos: Delfines y ballenas, los
   reyes del mar (1989), en coautora con el doctor David C. Taylor, y
   Animales marinos (1990), ambos traducidos al ingls y al italiano. Se
   establece en Chicago, participando del 1r. Encuentro de Escritores
   Latinoamericanos celebrado en esa ciudad, publicando cuentos en
   peridicos y revistas en castellano de EUA. En 1994 publica en Uruguay
   su segundo libro de cuentos El ltimo verano (Editorial Graffiti). En
   1996 se establece en Madrid y contina colaborando con peridicos y
   revistas de Espaa y Amrica. A partir del ao 2000, luego de 30 aos de
   viajes por el mundo, vuelve a residir en Montevideo, donde escribe su
   primera novela. En 2003 se incluyen dos cuentos suyos en la antologa
   Mundo potico, tomo I de poesa y narrativa (Editorial Nuevo Ser, Buenos
   Aires).



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== La libertad en el arte      Ricardo Mena Cuevas =======================

Cuando en La comedia de los errores Adriana le pregunta a su hermana
Luciana por qu la libertad de los hombres es mayor que la de las mujeres,
y sta le contesta que es porque sus negocios estn todava de puertas
para afuera, nos sorprendemos de que en pleno Renacimiento hombres como
Shakespeare ya supieran que eso es un chiste muy apto para una comedia
teatral en donde el pblico que ms se reira sera el de las mujeres, por
supuesto. Y es un chiste porque la libertad no depende de trabajar fuera
como un esclavo, sino de poder trabajar donde sea, incluso en tu casa, como
tu propio dueo. Por eso para una mujer de la era del Renacimiento, como
para una mujer de la era de la Globalizacin, el tiempo no ha cambiado el
ncleo de la controversia sobre la libertad, ncleo que podra resumirse
para todos as: la libertad consiste en poder hacer lo que uno quiera sin
violentar la correspondiente libertad de los dems. Ahora bien, puede haber
dudas sobre si supone una libertad mayor el que los hombres se manchen,
moral y fsicamente, en antros donde se vende sexo, alcohol y juego por
dinero, pero no puede haber discusin alguna sobre si existe una libertad
mayor que aquella que uno disfruta en su propio hogar, en donde el sof es
el trono, nuestro mando a distancia el cetro y la cerveza nuestro sustento
real y regio; en este sentido, el refrn cada uno en su casa y Dios en
la de todos elimina cualquier comentario adicional, salvo en el supuesto
de que haya casas que ms que hogares sean hogueras, pues en ese caso la
libertad estara siempre en la huida, como suele ser el caso tocado por
Lorca en su trgica (casi del gnero de horror y terror, dira yo, ahora
que lo pienso) La casa de Bernarda Alba, en donde la nica libertad que se
respira llega con la muerte y la triple orden final de doa Alba que an me
sobrecoge y de la que me dan ganas de hacer amplio uso cuando estoy en el
cine en el momento en que alguien molesta, pero que por pudor siempre
refreno: Silencio, silencio, silencio!.

Ahora bien, podramos contemplar la libertad de forma idealizada no ya en
la calle sino, en un segundo caso, en el campo. Este es el caso contemplado
por nuestro caballero don Quijote cuando, saliendo por los campos de
Montiel a aquella temprana hora de la maana, cantaba las alabanzas del
rubicundo Apolo a lomos de su cuarteado Rocinante. A poco que se piense en
esta idealizacin del campo como lugar de esparcimiento y libertad, veremos
que si Shakespeare se re con la incomprensin de las mujeres cuando
idealizan la calle y al monstruo que la transita que no es otro que el
hombre, lo mismo efecta Cervantes con nuestro don Quijote cuando lo hace
salir al campo para derretirle los sesos. Podemos pensar en otros casos en
donde se suele poner a la libertad como dominante, como es el caso del mar
y el aire; en el primer caso tenemos el ejemplo de que el mar es romntico
y libre como lo recordaba Espronceda o Alberti, pero cualquier persona que
haya viajado fsicamente en barco en invierno sabr que el mar no tiene
nada de romntico, pues como dice Gonzalo en La tempestad, en pleno
naufragio: Diera yo ahora mil estadios del mar por un acre de tierra
balda, o pramo extenso, o erial espinoso. Dios, me habra gustado morir
de muerte seca!. En el caso del cielo ha sido diferente, se ha tardado
ms, pues el Hombre ha luchado durante toda su Historia (los darwinistas
estn invitados amablemente a sustituir esta palabra por Evolucin) por
volar. S, volar ha sido propio de ngeles, del cielo venan los dioses
griegos, romanos, nrdicos y del cielo caan los rayos de Thor y los
truenos de Jpiter y los mensajes trados por Hermes corran desde el cielo
mejor que como lo hacen en cada uno de nuestros vecindarios nuestros alados
motoristas de Correos (libres de toda culpa). Del cielo y de ninguna otra
parte salvo del cielo azul vena la idea de que la libertad se respira en
lo alto, como en los picos de las montaas que tocan las nubes, como as
idealiz y poetiz el mismsimo Nietzsche con su Zaratustra, que no pudo
refrenar la tentacin humana de idealizar lo natural y besar el cielo. Pero
la tecnologa moderna ya ha vulgarizado el cielo y ahora le toca el turno
al espacio inexplorado e incomprensible e inconmensurable, o al menos eso
si no ms, pensado con los ojos, como poetiz James Joyce.

En suma, la conclusin podra ponerse resumida de esta forma metafsica: no
hace falta haber ledo muchos libros de diferentes pocas, desde La Odisea
del broncneo Homero hasta la 2001, una odisea espacial de Austin C.
Clarke, para saber que la libertad artstica del ser humano es utpica y
por ello no est en ningn lugar y en todos; la libertad est en su cabeza,
en su interior, ms bien dira yo en su instinto, bombeando en su corazn,
pues es una idealizacin natural que no negara ni siquiera un darwinista
agnstico. Me refiero a que el instinto de supervivencia del Hombre le
ensea que la libertad consiste en vivir y continuar viviendo sin hacer
morir a los dems; su otro instinto, llammosle su instinto de
transvivencia, le ensea que la libertad se ubica all donde morir
significa vivir vivir en otro lugar ms remoto.

** Ricardo Mena Cuevas
   ricardomenacuevas@hotmail.com
   Escritor espaol (Mlaga, 1975). Abogado de profesin.



=== El pensamiento y la poltica ==========================================
=== La crisis de la transicin y el Nuevo Orden por venir =================
=== Jorge Majfud ==========================================================

Entiendo que una de las traiciones ms graves al pensamiento es su
manipulacin por parte de una ideologa. Otra es la demagogia o la
complacencia, lo que en textos antiguos se acusa como adulacin, y tanto
da adular al rey como al pueblo, cuando de ste recibimos el sustento. Pero
slveme Dios de andar por ah moralizando sobre los dems.

Si entendemos por ideologa a un sistema de ideas que pretende explicar el
vasto universo de los seres humanos, debemos reconocer que todos, de una
forma u otra, poseemos una determinada ideologa. El problema surge cuando
nuestra actitud ante este hecho es de sumisin, de lealtad o de
conveniencia y no de rebelda. Si no estamos dispuestos a desafiar nuestras
propias convicciones entonces dejamos de pensar para adoptar una actitud de
combate. Es decir, nos convertimos en soldados y convertimos el pensamiento
en ideologa, en trinchera, en retrica; es decir, en un instrumento de
algn inters poltico o de alguna supersticiosa lealtad. Es en este
preciso momento cuando nos convertimos en obediente rebao detrs de la
ilusoria consigna de una supuesta rebelda. Los beneficiados no slo son
los arengadores de un bando sino, sobre todo, los del bando contrario.

Durante casi toda la historia moderna, esta prescripcin el individuo
anulado en el soldado, en la imitacin de sus movimientos de mecano ha
sido construida segn los cdigos de honor del momento: en la Edad Media,
por ejemplo, los soldados de Dios se caracterizaban por su obediencia
absoluta al Papa o al rey. Si era mujer adems deba obediencia a su
marido. El mrtir reciba la promesa del Paraso o los laureles del honor,
inmortalizados en las crnicas reales del momento o en los cantos populares
que alababan el sacrificio del individuo en beneficio del reino, es decir,
de las clases en el poder. Sin embargo, y no sin paradoja, siempre han sido
las clases altas las que ms han moralizado sobre la lealtad del patriota
al mismo tiempo que han sido stas las primeras en entregar sus reinos al
extranjero. As ocurri cuando los musulmanes invadieron Espaa en el siglo
VIII o cuando los espaoles invadieron el Nuevo Mundo en el XVI: en ambos
casos, las lites de nobles y caudillos se entendieron rpidamente con el
invasor para mantener sus privilegios de clase o de gnero.

Desde los primeros humanistas del siglo XVI, la lucha de clases signific
una conciencia nueva, la rebelin del villano contra el noble, del
lector contra la autoridad del clero. Casi simultneamente, el pensamiento
puso el dedo en otras opresiones ocultas: la opresin de gnero (Christine
de Pisan, Erasmo, Poulain de la Barre, Sor Juana, Olimpia de Gouges, Marx y
Engels) y de raza (Montesinos, De las Casas, etc.). Siglos ms tarde, se
consolidaron los movimientos sindicales, la crtica post-colonialista y
diferentes feminismos. Con excepciones (Nietzsche), la lucha del
pensamiento ha sido hasta ahora contra el Poder. A veces contra un poder
concreto y no pocas veces contra un Poder abstracto.

Muchos de los logros contra la verticalidad se han realizado con un precio
doble: el sacrificio del mrtir y el sacrificio del individuo. La sangre de
los mrtires libertadores (no vamos a problematizar este punto ahora) no es
despreciable; sus herosmos, su frecuente altruismo tampoco. El problema
surge cuando ese mrtir es elogiado como soldado y no como individuo, no
como conciencia. Y si es reconocido como conciencia se espera que sus
seguidores slo continen la obra anulando su individualidad por razones
estratgicas que se asumen provisorias y se convierten en permanentes.

Desde el poder tradicional, la lgica es la misma. Como escribi Sbato en
1951, la Tumba al Soldado Desconocido es la tumba del Hombre-cosa. Los
estados normalmente honran a los soldados cados porque es una forma de
moralizar sobre el virtuoso sacrificio a la obediencia. Desde nios se nos
impone en las secundarias el deber de jurar por nuestra bandera,
prometiendo morir en su defensa. Si bien todos estamos inclinados a poner
en riesgo nuestras vidas por alguien ms, el hecho de exigirnos un cheque
en blanco firmado es la pretensin de anularnos como individuos en nombre
de la patria, sin importar las razones para oponernos a las decisiones de
los gobiernos de turno. Claro que ante esta observacin siempre habr
patriotas dispuestos a justificar aquello que no necesitara ser
justificado si no tuviese algn sentido implcito, como lo es la
construccin del soldado a travs de la subliminal moralizacin del
individuo. El proceso no es muy diferente al que es sometido un futuro
suicida religioso: antes que nada se procede a anular al individuo a
travs de una moralizacin utilitaria y con un discurso trascendente que le
promete la gloria o el paraso.

Ahora, alguien podra decir que, segn mi perspectiva, el revolucionario
es el modelo perfecto de individuo. A esto hay que responder con una
pregunta bsica: qu es eso de revolucionario?. Porque si hay una
costumbre en el pensamiento de segunda mano es dar por asumidos los
trminos centrales. Si por revolucionario entendemos aquel que sale a la
calle a romper vidrieras, enardecido por un discurso redentor, mi respuesta
sera no. O aquel otro que, atrapado en las viejas dicotomas maniquestas,
ha aceptado como propia la divisin del mundo entre ngeles y demonios,
entre ellos los malos y nosotros los buenos. Ese es el perfecto
soldado. Dudar de que nosotros somos los ngeles y ellos son los demonios
es una forma grave de traicin a la patria o a la causa, al partido o a la
santa religin. Durante los tiempos de la Guerra Fra que para Amrica
Latina fueron los tiempos de la Guerra Caliente era comn justificar el
asesinato de un obrero o de un cura porque era marxista, siendo que los
soldados que cumplan apasionadamente con su deber jams haban ledo un
libro de Marx ni haban escuchado las ideas de sus vctimas. Otro tanto
hacan los falsos revolucionarios, tirando bombas en un mnibus lleno de
campesinos traidores a la causa o de cipayos vendidos al imperio, en
nombre de un marxismo que desconocan. Y otro tanto hacen hoy en da los
Mesas de turno, confundiendo el espritu de comunidad con el espritu de
masa. Pero cmo se puede ser revolucionario repitiendo los mismos
discursos y las mismas estrategias polticas del siglo XIX? Por qu
subestiman as al pueblo latinoamericano? Por qu necesitamos tirar
piedritas al Imperio de turno para definirnos o para ocuparnos de nuestras
propias vidas, tanto como el Imperio necesita de la demonizacin de la
periferia para cometer sus atrocidades (tambin en masa)? Cundo
aportaremos a la humanidad la creacin de una forma de vivir nueva y
propia, de la que tanto reclamaba el cubano Jos Mart, y no esos viejos
resabios del colonialismo hispnico que Andrs Bello equivocadamente crey
muy pronto seran superados, all a principios del siglo XIX?

La historia est llena de conservadores fortalecidos por supuestos rivales
revolucionarios. En Amrica Latina podemos observar ciclos de diez aos que
van de un discurso extremo al otro y a largo plazo volvemos siempre al
mismo punto de partida. Porque la obra siempre es llevada a cabo por
caudillos y el ltimo siempre es presentado como el tan esperado Salvador.
Pero no slo las viejas dictaduras latinoamericanas se alimentaron siempre
de este peligroso desorden, sino tambin las grandes potencias
conservadoras explotaron sabiamente los peligros del margen
desestabilizador para radicalizar sus imposiciones, un (viejo) orden en
peligro. As, Orden y Desorden resultaron igualmente peligrosos. La
dialctica del poder, aun en eso que por alguna razn histrica se llama
democracia, sera imposible sin su anttesis. Por lo general existen dos
partidos, dos rivales que luchan por el poder y, de esa forma, promueven la
ilusin de un posible cambio. La poltica tradicional no cambiar nada,
como no fue la poltica de los papas y de los emperadores que cambiaron el
mundo en el Renacimiento. Suponer lo contrario sera como igualar la
historia a una telenovela, donde los malos y los buenos son tan visibles
que nadie cuestiona el subyacente orden social e ideolgico que es
reproducido con el triunfo del bueno y el fracaso del malo.

Lo que la poltica puede hacer es retrasar o acelerar un proceso; sus
grandes obras casi siempre son retrocesos a la barbarie. Un tirano puede
inventar un genocidio en pocos meses, pero nunca avanzar la humanidad a la
siguiente etapa de su destino. La Reforma luterana nace en la misma
conciencia crtica de los catlicos humanistas del siglo XV y XVI; el mismo
feminismo le debe ms al Renacimiento regreso al hombre despus de una
tradicin religiosa y patriarcal que a las actuales soldados que creen
que la mujer es hoy ms libre gracias a una accin de confrontacin con el
sexo tirano y no a una larga historia de cambios y evoluciones, gracias a
la apasionada mediocridad de una Oriana Fallaci en el siglo XXI y no a una
crtica que tiene siglos trabajando desde diferentes culturas. O como
tantos otros grupos ideolgicos que se levantan un da, orgullosos,
creyndose los inventores de la plvora.

Entonces, qu paso es necesario para una verdadera revolucin? (Advirtamos
que nunca se cuestiona la necesidad de un cambio radical; porque la
realidad es siempre insatisfactoria o porque esa es nuestra tradicin
poltica.) El primer paso segn mi modesto juicio, est de ms decirlo es
una negacin: el pueblo latinoamericano debe romper con el antiguo crculo,
negndole autoridad al caudillo, sea ste de izquierda o de derecha, si es
que todava podemos dividir la poltica de forma tan simple. Nuestro
presente no es el presente de Bolvar, de Sarmiento, de Getlio Vargas o de
Eva Pern, aunque una narrativa de la continuidad siempre es atractiva,
aunque encontramos perones por todas partes cada quince aos, luchando
entre s para mantener a la masa en la misma plaza, en el mismo estado de
alienacin, renovando la ilusin de la novedad, que es renovar el olvido.
En Mxico domin durante dcadas un llamado Partido Revolucionario
Institucional; ahora en Argentina hay piqueteros oficiales. Semejante
oxmoron es una afrenta a la inteligencia del pueblo y una muestra de la
efectividad de la masificacin ideolgica, casi tan perfecta como la
masificacin de consumo. Lo nico que permanece son las pasiones y las
promesas de redencin, pero el mundo y hasta Amrica Latina son otros. No
inventemos la plvora otra vez. El nuestro es el tiempo del individuo
amenazado doblemente por la alienacin del consumo y de la vieja poltica,
el individuo que ha sido disuelto en la masa y en el individualismo. Seamos
desobedientes a las guerras que otros inventan para sostener un sistema
anacrnico, como lo es la democracia representativa representativa de las
clases dominantes o de los demagogos de turno, sostenida no slo por un
discurso conservador sino por la supuesta amenaza de los caudillos de
antao. No hay salvadores. Cada vez que Amrica Latina cree descubrir al
Mesas termina donde comenz.

El segundo paso, como ya lo hemos sealado y definido hace aos, es la
desobediencia. El pueblo, en lugar de andar pelendose enardecidamente por
un candidato o por otro, debera exigir las reformas estructurales que
lleven a la participacin directa en la gestin de las sociedades. Los
Estados deben estar penetrados por el control ciudadano, su gestin debe
ser ms susceptible de cambios segn los individuos y no segn los
burcratas de turno. Una forma nueva de referndum deber ser un
instrumento habitual, procesado a travs de los nuevos sistemas
electrnicos, no como una forma excepcional para enmendar abusos del poder
tradicional, sino como instrumento central de gestin y control ciudadano.
En una palabra, sacar a la abusada democracia del prostbulo, de un
estado de aletargamiento y devolverle su principal caracterstica: la
progresiva devolucin del poder a aquellos de donde proviene; el pueblo.
Las decisiones sobre la produccin deben residir en la creatividad de los
individuos, de los grupos comunitarios antes que en los estados o las
grandes compaas monopolizadoras. La victimizacin del oprimido debe ser
reemplazada por una rebelda radical, una toma de accin directa del
individuo, aunque sea mnima, y no una renuncia de su poder en los padres
del pueblo, en esa eterna y confortable promesa llamada buen gobierno.

Yo tengo para m que cada vez que veo, en Estados Unidos o en Amrica
Latina, una encuesta que vara dramticamente luego de un discurso
presidencial, reconozco que la desobediencia del individuo an se encuentra
lejos. El individuo an es material e ideolgicamente dependiente de la
propaganda, de las decisiones y las estrategias polticas que se toman en
un saln lleno de gente importante. Cada vez que un publicista se jacta
de haber llevado a un hombre a la presidencia de un pas, est insultando
la inteligencia de todo un pueblo. Pero este insulto es recibido como el
acto heroico de un individuo admirable. Cuando este sntoma desaparezca,
podemos decir que la humanidad ha dado un nuevo paso. Un paso ms hacia la
desobediencia, que es como decir un paso ms hacia su madurez social e
individual.

** Jorge Majfud
   jmajfud@hotmail.com
   Escritor uruguayo (Tacuaremb, 1969). Arquitecto graduado en la
   Universidad de la Repblica del Uruguay (1996). Ha sido profesor en la
   Universidad Hispanoamericana de Costa Rica y en la Escuela Tcnica del
   Uruguay, donde ha enseado artes y matemticas. Ensea literatura
   latinoamericana en la Universidad de Georgia, Estados Unidos. Ha
   publicado las novelas Hacia qu patrias del silencio (memorias de un
   desaparecido) (Graffiti, Montevideo, Uruguay, 1996; Baile del Sol,
   Tenerife, Espaa, 2001) y La reina de Amrica (Baile del Sol, 2001), el
   libro de crnicas 9 viajes (Trilce, Montevideo, 2002) y los libros de
   ensayo Crtica de la pasin pura (Graffiti, 1998; HCR, Virginia, EUA,
   1999; Argenta, Buenos Aires, Argentina, 2000) y El tiempo que me toc
   vivir (2004). Tambin textos suyos aparecen en Entre siglos-Entre
   sculos: autores latinoamericanos a fin de siglo (Pilar Edioes,
   Brasilia, Brasil; Bianchi Editores, Montevideo, 1999). Cuentos y
   artculos suyos han sido publicados en diarios, revistas y selecciones,
   como La Repblica, El Pas, La Vanguardia, Rebelin, Resource Center of
   The Americas, Revista Iberoamericana, Eco Latino, Jornada, Centre des
   Mdias Alternatifs du Qubec y otros. Es miembro del Comit Cientfico
   de la revista Araucaria de Espaa. Ha colaborado en la redaccin de
   Enciclopedia de Pensamiento Alternativo (Buenos Aires). Sus ensayos y
   artculos han sido traducidos al ingls, francs, portugus y alemn. En
   2001 recibi mencin del Premio Casa de las Amricas, Cuba, por La reina
   de Amrica. Obtuvo el Premio Excellence in Research Award in Humanities
   & Letters, UGA (Estados Unidos, 2006).



=== No todos los cuervos son negros      Miguel A. Schmucke P. ============

                                Artculo dedicado a Jos ngel Garca Landa
                Doctor en Filosofa y Letras por la Universidad de Zaragoza

                              A veces lo que afirman los cientficos no es
                                                        ciencia verdadera.

El pensador Karl Popper desarroll en el siglo XX la llamada Filosofa de
la Ciencia, y uno de sus postulados es el mtodo de la falsacin.

Observar y percibir intuitivamente que los cuervos son negros no es
suficiente para asegurar que todos los cuervos son negros, an observando
10.000 cuervos negros, todava puede suceder que aparezca un cuervo que no
sea negro, negando la hiptesis. En otras palabras, toda teora es siempre
provisional, en el sentido de que no es ms que una hiptesis. A pesar que
muchos de los experimentos pueden concordar con la teora, nunca se puede
estar seguro que la prxima vez el resultado de un nuevo experimento pueda
contradecirla. Ahora bien, se puede y se debe rechazar una teora si se
llega a comprobar, aunque sea una sola vez, que una observacin o
experimento que contradiga las predicciones de la teora que pretenda ser
ciencia.

Las buenas teoras se caracterizan por predecir un gran nmero de
resultados que en principio pueden ser refutados o invalidados por la
observacin o con la experimentacin, as, cada vez que se comprueba que un
nuevo experimento est de acuerdo con las predicciones, la teora sobrevive
y la confianza en ella aumenta, pero si por el contrario se realiza una
nueva observacin que contradiga la teora, sta deber ser abandonada,
rechazada o por lo menos modificada.

Popper senta cierta aversin por las teoras de Marx y de Freud, pero la
teora de la relatividad de Einstein tena algo que la haca ms creble, y
era porque su autor indic las circunstancias bajo las cuales su teora
probara ser falsa, y concluy que esa debera ser la verdadera actitud
cientfica, en total contraste con las actitudes dogmticas de Marx y de
Freud, que constantemente buscaban verificaciones de sus propias teoras.
La actitud crtica es la verdadera actitud cientfica, debido a que sta no
apunta a la verificacin, sino que busca realizar revisiones crticas que
puedan rebatir la teora, pero jams pruebas para demostrar su veracidad.

El intelecto humano tiene la posibilidad de acercarse a la verdad mediante
la realizacin de un examen crtico de las teoras, es decir, exponindolas
a la falsacin. La actitud crtica compromete al investigador a luchar
contra la tendencia al error. La crtica tambin compromete al cientfico
al uso de un lenguaje sencillo, falto de toda pretensin que dificulte la
comprensin del tema a los profanos, lo cual es contrario a la verdadera
naturaleza de la ciencia, es decir, la bsqueda de la verdad; el objetivo
de la falsacin es evitar el dogmatismo cientfico y promover la sinceridad
intelectual.

El conocimiento cientfico no avanza confirmando nuevas leyes, sino
descartando leyes que contradicen la experiencia. La labor del cientfico
consiste principalmente en criticar. Segn Popper, slo debe admitirse como
proposiciones cientficas aquellas para las que sea conceptualmente posible
un experimento o una observacin que las contradiga. As, dentro de la
ciencia quedan por ejemplo la teora de la relatividad, la ley de la
gravedad, las leyes de la herencia y la mecnica cuntica, y fuera de ella
el marxismo, el psicoanlisis y el evolucionismo. Karl Popper se interes
mucho en escudriar todas estas teoras que causaban gran inters en los
crculos cientficos e intelectuales de su tiempo y mantuvo muchos combates
intelectuales cuerpo a cuerpo con los defensores de las teoras cientficas
que han dominado, y dominan todava, el pensamiento cientfico del siglo
XX.

Critic al psicoanlisis en sus obras sobre la filosofa de la ciencia, por
estar basado en hiptesis no falseables y por replantear sus defensores la
evidencia cuando sta no confirmaba las hiptesis. Hoy las ciencias
modernas consideran el estatus cientfico del psicoanlisis cuestionable y
tambin es considerado una seudociencia por la psicologa cognitiva, la
biologa molecular, la neurobiologa y la psiquiatra actual. La critican
por basarse en teoras obsoletas y teoras que nunca tuvieron apoyo
emprico.

Con respecto al materialismo histrico, Marx concibi el socialismo como la
etapa que sobrevendra luego de la cada del modo de produccin
capitalista, pero es evidente que en los pases en los cuales se intent
aplicar la teora marxista, la calidad de vida de la poblacin se vino al
suelo y la mayora de estos pases, comenzando por la Unin Sovitica,
tuvieron que dar marcha atrs, o mejor dicho, un salto cuntico hacia
adelante, y restablecer de nuevo las reglas del mercado para poder
restablecerse econmicamente, demostrndose en la prctica la falsedad del
socialismo.

La teora de la evolucin tambin fue motivo de inters para este pensador
viens, nacionalizado britnico, pero explicablemente, Popper se mostr una
actitud ambigua y contradictoria con sus propios principios al no definir
concluyentemente las caractersticas no falseables que presenta la teora
de Darwin, asunto que se pretende atender a continuacin.

Si es posible falsear una induccin observable como lo es; el evidente
color negro de la mayora de los cuervos que se pueden observar en la
naturaleza, una teora que afirma que los seres orgnicos, tanto vegetales
como animales, se transforman con el tiempo, ya adolece de ser un
conocimiento que NO parte del mtodo inductivo, es decir, no se puede
observar y tampoco se puede experimentar, mucho menos se pueden hacer
predicciones, por lo tanto si no es falseable, no debe considerarse
ciencia, sin embargo la realidad es que la evolucin sigue siendo
considerada el fundamento de la biologa moderna.

Otro aspecto que es necesario considerar es el principio que dice que: Una
teora cuasi-tautolgica tiene un poder explicativo prcticamente nulo.
Popper llam la atencin sobre el carcter tautolgico que tiene la
siguiente expresin, que es considerada el corolario de la base del
argumento evolucionista de la transformacin orgnica por la accin de la
seleccin natural, la cual es la sobrevivencia del ms apto. Veamos a
continuacin lo que dijo nuestro filsofo de la ciencia:

      No parece haber mucha diferencia si es que la hay entre decir los
      que sobreviven son los ms aptos y la tautologa los que sobreviven
      son los que sobreviven. Esto es as porque me temo que no hay ms
      criterio de aptitud que la supervivencia efectiva, de manera que del
      hecho de que haya sobrevivido un organismo concluimos que era el ms
      apto o el ms adaptado a las condiciones vitales.

La conclusin de Popper es que la teora de la seleccin natural no es una
ley estrictamente universal, es decir, no es una ley estrictamente
verdadera. En realidad, habra que afirmar, segn su teora de la ciencia,
y Popper llega a hacerlo, que esta formulacin radical de la teora de la
seleccin natural convierte al neodarwinismo en una teora cientfica que
ha sido refutada. Una teora cientfica refutada tendra que ser eliminada
y habra que buscar otra que la sustituyera.

Esta conclusin debe llamar la atencin a todas aquellas personas
responsables de la enseanza de la biologa en las universidades,
especialmente en aquellas que forman a los profesores que luego van a
transmitirles el conocimiento a los jvenes adolescentes en las escuelas
secundarias. Tambin es una buena razn para hacerle llegar una carta a
todos los especialistas, cientficos y responsables de producir y
transmitir los documentales que transmiten las televisoras, donde se les
pida que revisen sus argumentos, especialmente aquellos donde aseguran que
la evolucin es la responsable de las magnficas caractersticas que
exhiben los seres vivos.

** Miguel A. Schmucke P.
   maspar@cantv.net
   Docente y comunicador social venezolano (Caracas, 1954). Ha publicado
   artculos de opinin en los diarios El Impulso y El Informador, sobre
   temas de filosofa, didctica, historia, psicologa, poltica y ciencias
   en general.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Alexander Devour y la seduccin de los anagramas
       Daniel Pradilla

   *** Poemas
       Javier Romero Hernndez

   *** Ojos de pantera
       Carmen Amil

   *** Lastimadura (extractos)
       Marijos Prez-Lezama

   *** La ltima seal
       Javier Couto Comba

   *** Doce poemas
       Alberto Pellegatta

   *** Los primos Alegra
       Sergio Torres

   *** Poemas
       Berna Iskandar

   *** Poemas
       Luis Alberto Carro

   *** Una sorpresa para pap
       Isabel Moure lvarez

   *** Poemas
       Gaby Arenas

   *** Dos relatos
       Elsa Levy

   *** Tres poemas
       Julio Campos vila

   *** Das de suerte
       Slavko Zupcic

   *** Poemas
       Francisca Lpez



=== Alexander Devour y la seduccin de los anagramas      Daniel Pradilla =

No ha podido ser de otra manera. A pesar de las seales constantes y
evidentes, creo que las cosas tienen que ocurrirte, fsicamente inclusive,
para notarlas.

En el caso de Minuto seis, emprendida, tendra que empezar por esa noche en
El Nabori, cuando entre birras, humo de tabaco y fritanga, le pregunt a
AGI si saba quin coordinara el taller de narrativa de ese ao.

Oscar Enteilen.

Me qued en blanco, Troche, que estaba con nosotros, me pregunt si no
haba ledo Peluca del moro.

No.

Ese rico mal?

Ese rico mal aprob AGI sonriendo.

No.

Coo carajito tienes que leer al tipo, es arrecho. Es ms... Troche
levant su morral del piso e hizo un gesto circular con la mueca antes de
hurgar entre diez, veinte textos que comenzaban en versalita, dos libros,
un currculum, seis planillas, su vida entera. Segn l, haba que tener
las citas a mano. Coooo... nooo pana, no lo tengo aqu... se lament
extraado despus de unos segundos. Bueno. El tipo tiene un cuento sobre
el samn de Gere... arrecho... muy bueno.

Ilustre y otrora frondoso rbol donde reposara el Libertador mesmo de sus
batallas en los valles arageos sentenci AGI con elocuencia malandra,
antes de pegarse a la botella.



La tarde siguiente, mientras volva de unas diligencias, se mont en el
carrito y se par frente a m, dndome la espalda, un tipo como de treinta
y pico, bien vestido, medio papeado, medio pavito, pero normal salvo un
detalle: una copia de Mam luego me ve, de AGI, agotado en todas partes.
Sal de curioso y le toqu el hombro para preguntarle de dnde lo haba
sacado. Me explic dnde quedaba la editorial Anagrama; yo le contest que
AGI haba sido coordinador de mi taller de narrativa. Ese Enfant Genial!
exclam y despus me dijo que l era Oscar Enteilen, que empezaba el
taller en un mes y estaba vuelto loco eligiendo a la gente que
participara.

Siempre me intrig cmo me haban aceptado, as que le pregunt cul sera
su criterio.

Si pasan mi subjetivo, sesgado y particular gusto, entran.

Y hay buenos cuentos?

Bueno, hay algunos muy buenos hizo una pausa y se agach para ver por la
ventana. No quieres verlos?

Acept atrado por la idea de entrar en la mente de alguna chama que luego,
convenientemente, Oscar podra presentarme un da que fuese de oyente.

Nos bajamos en Los Ruices y caminamos un par de cuadras hasta su
apartamento.

Qu te sirvo? pregunt al entrar.

Nada por ahora, gracias despus dud y le pregunt si tena Frescolita.

No.

Ah bueno, no importa.

Su apartamento era amplio a la primera impresin, en el centro estaba la
sala, un silln y varias sillas alrededor de una mesa baja y rectangular. A
travs de una puerta a la izquierda poda verse la cocina, al fondo a la
derecha comenzaba un pasillo que presumiblemente llevaba al cuarto.

Ya vengo me dijo entrando por el pasillo.

Haba dejado Mam luego me ve sobre el sof. Lo tom sentndome y le
algunas frases sueltas, despus me qued viendo la foto de AGI, la misma de
siempre, tomada diez o quince aos atrs.

Lo has ledo? Oscar apareci con varios sobres de manila. Verdad que
es interesante cmo...

Lo interrump con cierta culpa. No, no lo he ledo. Por eso te pregunt
dnde lo conseguiste.

Ah verdad, bueno... te traje unos cuentos coloc la paca de sobres en la
mesa. Entr a la cocina y sali con una botella plstica de agua mineral.
Se sent conmigo en el sof.

Como te dije son cuarenta, te voy a sacar los que ms me gustan y otros
que no me convencen a ver si t...

Dej de escucharlo, Eros Numrica, de Dean Overlord y De aplomo cruel, de
Leonard Dover, reclamaron mi atencin sobre la mesa. Sent que haba
terminado de hablar y me encontr con sus ojos. Esperaban una respuesta.

Ah... Aj apost.

Me lo imagin. Bueno, toma, lete este extrajo unas hojas engrapadas y me
las dio. La Marquera - Lila Dinar Pedal, se lea en la primera lnea.
Oscar se acomod en el sof con otro cuento.

La Marquera era la historia de una cantante de boleros, falta de amor como
todas. Estaba ms o menos, demasiado reiterativa, como el ruido lejano de
la avenida combinado con el de nuestra respiracin, los reacomodos en el
cuero del sof, el rumor del papel.

Cmo vas?

Bueno, bien me daba un poco de pena admitirlo. Pero la verdad no me
gusta mucho, digo, como est escrito.

S... S. Verdad? Cmo te la imaginas?

Qu? La historia?

No, la tipa.

Bueno una chama bien, pelo castao, medio sifrinita despus dud y le
dije que mejor era cabello negro liso, medio bajita, se me ocurri que
deba ser una de estas que se empean tanto en ser sifrinas, que les sale
forzado. Luego conclu que era obvio.

Murmur algo y dijo Bien, bien con gusto. Me pregunt qu ms me
imaginaba. Empec con cierto recelo y un poco de temor a construirle un
personaje, hizo una mueca y neg con la palma.

No. No te pregunt si te la imaginabas as pausa para medirme. Nunca te
preguntas... leyendo un cuento... cmo... tirara alguien? hizo con esto,
de pronto, un par de garras, intentando aferrarse a unas carnes que no
existan frente a l.

Lo mir entre extraado, sorprendido y asustado. Le confes que a veces,
pero no mucho, cuando conoca de cara a los autores, trataba de imaginarme
cmo seran quitndose la ropa, de repente por todo el asunto de
desnudarse, quedar expuestos al escribir.

Sac un control remoto y por encima de su cabeza apret un botn. La
primera pista de Moon Safari comenz a sonar como un disco puesto por los
vecinos que lentamente se cuela en la habitacin.

Bebi un poco de agua. Por ejemplo este cuento golpe con el dorso de una
mano gruesa el papel que sostena, Lanilla Perdida, Diana Granel Rojiza...
es una sola tiradera, me la imagino... as... de cosquillar tenue, y
putsima.

Y los chamos continu, parece que les hubiesen dicho tienes que ser muy
recio pausa, y hay varios que son como uno, que obviamente nos gusta Mara
Liarque, sabes?, la de Cantos Onanistas.

Mientras continuaba su disertacin sobre la carne presente en los nuevos
valores de la literatura venezolana, descubr que Oscar es uno de esos
individuos que funciona como personaje, con sus botas, cinturn grueso,
jeanes y cabellos negros, canas en las sienes de un rostro cuadrado,
respondiendo rpidamente a mis comentarios con mpetu ertico, con una
actitud que buscaba siempre el desplante, hablando en itlicas sin razn
aparente.

Me cont tambin que era orientador de gente sin religin. Durante el da,
militaba en un movimiento que buscaba inculcar los valores de la iglesia,
pero sin teologa. Su elaboracin posterior en este tema me son tanto a
dogma, culto, fe, misterio y devocin, que no quise averiguar ms y le
pregunt si estaba escribiendo, pero me devolvi la pregunta, as le habl
sobre mi personaje, Alexander Devour, un enervado lord que pierde su
fortuna y se convierte en mercachifle.

Es decir, un vendedor oral interrumpi.

Dud antes de avalar el comentario y terminar de explicarle la historia,
contestando nerviosamente a esas interrogantes tpicas de las personas
sintonizadas en una frecuencia demente.

Yo creo que este cuadernillo te puede ayudar tom un libro del montn
sobre la mesa, revelando sin querer, o sin que yo pudiese dejar de notar,
el nmero 96 del rgano Informativo Gay. El cuadernillo en cuestin era un
poemario delgado, Sello de tu querencia, de Overdo Lander. Hice una pausa,
dj vu. Mir hacia la mesa, dudando, buscando al autor, pero slo encontr
a Leonard Dover. Casi, pens.

Me puse a hojearlo, capturando algunas frases aleatorias e incompletas
...urna del esqueltico..., ...que su electrn ideal.... Oscar,
dndole el toque final a esa saturacin que ocurre siempre que me atacan
las letras por varios frentes, se uni al festival de imgenes y cdigos en
mi cabeza, comentndome que se superaba al anterior, El edulcorante equis,
un viaje por la memoria de sus ancestros chilenos. Comenz a recitar un
poema de memoria ...mapuche luego ve... mapuche luego ve..., yo dej de
escucharlo a la mitad. Aturdido en el sopor de un atardecer amarillo, me
distraje con los pliegues en la tela que se formaban en sus rodillas. Luego
sent que termin de hablar, sub la vista y me di cuenta que esperaba una
respuesta.

Ajp un ciervo paralizado por los faros.

Nunca supe que fue lo que me pregunt, pero se lanz sobre mi, apretndome
contra el brazo del silln, besndome y mordindome la oreja. Sostuve sus
canas cuando nuestras barbas incipientes se trabaron. El olor de su cabello
era agradable, como el de una jevita recin baada. Levant mi franela y
recorri los vellos de mi pecho con ese labio superior duro, masculino,
punzante, alternndose con la quijada, rasgundome con delicadeza.

Se arrodill en el piso, con su mano gruesa me apret la entrepierna, abri
el cierre y en un mismo movimiento, baj los interiores y sac mi miembro
semi-erguido. No necesit mucha manipulacin para rendirme en el sof, duro
como una roca. En ese momento entend los roces accidentales, los
movimientos calculados milimtricamente y el poder de la seduccin
codificada en los anagramas. Dnde entran las mujeres en todo esto?, fue
la ltima idea racional al borde del abismo.

Oscar me chup como quien se cuelga de un ltimo aliento. Recorri mi
cuerpo con unas manos demasiado grandes, demasiado speras, demasiado
rpidas para enumerar, o siquiera sentir, todas las partes que toc. Me
volte sin resistencia al mismo tiempo que la rocola giraba con un
traqueteo. Con el intro de guitarra de (En) El Sptimo Da pude ver sobre
mi hombro cmo sacaba la lengua y se humedeca lentamente la palma para
luego llevarla a un lugar que, por el ngulo, slo pude intuir.

Sent una presin aguda en la base de mi columna, en mi estmago, las
tripas, la coronilla. Sujeto por la cintura, me afinqu en el apoyabrazos,
el cuero se quej conmigo.

Nuestras respiraciones se aceleraron, acompaando al chasquido de las
carnes. Pens en AGI, un fustigante ngel vano, un navegante golfista.
Pens en mi personaje, que poda exudar del averno rebautizado como Devaler
Rondeaux o quizs Roland Devereaux. Finalmente, pens en el insolente caer
con Oscar, la insolente cera a punto de derramarse, el insolente arce
colgado en la pared. Oscar Enteilen, un tenor esencial jugando en el Casino
Enternel, un enlace inserto en mi ano, se detuvo. Creci dentro, vibr en
mis tripas antes de estallar cortndome la respiracin, derramndome sobre
el mueble. De all en adelante, una caravana de sexo al pie del sof marc
el inicio de la temporada de la leche.



A la maana siguiente desayun un cereal intenso de Oscar Enteilen y me
desped en lenta recesin, pidiendo ser invitado algn da al taller para
conocer jvenes escritoras.

Sal, reorganizando palabras y tendencias, para encontrarme de nuevo con
Caracas y su plan maestro sodomita. Llegu directo a comenzar Minuto seis,
emprendida, un franco intento sugestivo que a todas voces exiga Mundo,
rndete a mis pies.

      Del libro de cuentos El estilo de vida de ricos y famosos (Maracay,
      Venezuela, 2003), ganador de la Bienal de Literatura Augusto Padrn.

** Daniel Pradilla
   daniel@panfletonegro.com
   Escritor y editor venezolano (Caracas, 1975). Ingeniero de produccin,
   especialista en cdigos de barras, ha cultivado empricamente una
   vocacin narrativa. Articulista para revistas de informtica. Integrante
   del grupo de poetas Tokonoma, form parte tambin de Poetas en Trnsito.
   Particip en los talleres de poesa y narrativa del Centro de Estudios
   Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.org.ve) de
   Caracas (2000). Editor de la revista digital panfletonegro
   (http://www.panfletonegro.com). Su poemario 10 francos belgas fue
   publicado por la editorial El Pez Soluble en 2001. En 2003 gan la
   Bienal de Literatura Augusto Padrn.



=== Poemas      Javier Romero Hernndez ===================================

*** III

Si has olvidado el lenguaje de la hiedra
que crecer segura en tu costado;
recuerda el derrumbe y las fronteras
donde fuiste fundando el principio de tu escombro.
No olvides las seales, las bengalas de la muerte
con las cuales escogiste los silencios del pasado,
los gritos que fueron dando forma
o existencia a los delirios de la sangre,
cuando acongojados aprendimos a amar en la otredad,
como si el perdn pudiese borrar
los hechos que revela el laberinto,
donde la muerte es una ausencia de verde y de sonidos,
donde el amor es la materia
que nos une a la uniformidad exacta de lo oscuro.

      De Delirios de la sangre (Panam, 2003).



*** V

Por las tardes prefiero
gastarme entre las hojas
de un romero taciturno,
macerarme hasta lo tierno,
batirme a dentelladas
con los perros tinaqueros,
y perderme simplemente
como un ladrido en el suburbio.

      De Delirios de la sangre (Panam, 2003).



*** VI

Tu sangre emana como un cosmos
de gritos ateridos,
concebidos en la silente eternidad
de un clmax de estaciones.

Temo a la piel que se deshoja
en un establo de burlas y de olvido;
temo a la sangre que se pierde
en una oscuridad,
en unos ojos malditos,
en un deseo confuso
que te llena de pavores humillantes
como a una diosa mancillada
en una gndola de cuerdas.

Temo a la sangre que se marcha
y no regresa,
que canta en su silencio un tango de necedades,
como un latido
que se fuga en un encierro
de calaveras infantiles.

Temo, s:
porque no comprendo
la filosofa de mis huesos
ni la doctrina de tu vientre.
No comprendo este estrpito de venas
que me nace desde el torso
como una lnguida azagaya
que se mece en tu destino.

Y como un perro umbro de miseria
me revuelco en el cieno de tu orgasmo;
como un arcngel ebrio de tristezas
espero sin asombros los delirios
de la sangre y sus tibiezas.

      De Delirios de la sangre (Panam, 2003).



*** El fruto

Porque siempre colgar tu sombra
como un fruto oscuro,
que tal vez quisiera transformarse en ave
y no caer
como un latido de hojarasca hacia la nada:

Entonces ser intil derribar el rbol,
plantar otras semillas que no tiemblen,
clausurar la puerta para siempre
y ocultarnos de la cuerda
que no pudo contener tu ausencia;
de tu lengua donde crecen astros invernales
y de aquellos dioses
que vivieron sus tristezas en nosotros.

Por eso trepar a tu rbol cuando llueva,
y llevar un paraguas,
y te dar un capote,
y en los mediodas un vaso con agua calmar tu miedo,
y aflojar tu cuerda un poco para que me hables,
para que me cuentes de la hormiga
que confunde su guarida con tu pecho,
del perro de vigilia que an te busca en caminatas nocturnas,
en territorios baldos
donde todo sufre tu gravitacin caliente,
donde a veces sentimos surgir
como el plpito secreto de aquello que nos fue negado,
el pequeo cadver de una lata
o la ocre afliccin de un trapo
disputando su quietud a la maleza.

Y yo te dir que estoy aqu,
contigo   conmigo,
escuchando el precipicio de tu voz en mi desvelo,
el murmullo de mis venas y las otras
como sonmbulas races extraviadas en m mismo.

Y yo te dir que estoy all,
sin ti,
que en m slo queda este cogulo nocturno,
un vrtigo de sangre adormilada,
una nusea de diurnas latitudes,
porque siento un verde hostilizado,
siento ramas que se quiebran en mi frente
y una muerte suspendida de mi cuello me despierta;
porque siento aquellas hojas que se cimbran en tu cuerpo
como heridos labios que vacilan en un beso.

      (Indito)



*** Crnica de un noctmbulo

      No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie.
      Federico Garca Lorca

No duerme nadie por mi mundo.

No duerme nadie por el mundo
cuando los mamferos lunares
escarban en la piel de los enigmas
y rielan las heridas en los hospitales.
No respira nadie por el cielo
cuando copulan las sombras en los cenotafios
y deambulan los perros por el cementerio.

Alguien vigila las puertas de las residencias.
Alguien con un tirso
golpea las palestras alquiladas
y anuncia a los adlteros hermosos
que la sangre se acaricia con el limo en las baeras.

Nadie nos llama, es cierto.
Pero quin podr llamarnos
cuando gime un mito
entre el eco de un andar desconocido;

cuando nos anidan reptiles en el pecho
y nos persigue un ruido de hojarasca aniquilada
por un pabelln en ruinas,
por un laberinto de senos estrujados
y piernas que destilan
la esencia migratoria del desvelo:

          Caen los dados del silencio,
          caen los signos de otros dioses,
          caen lechuzas y serpientes extraviadas,
          caigo yo como un astro enceguecido,
          y avanzo   retrocedo    floto,
          sobre tus pensamientos congregados,
          sobre una pupila deshojada,
          sobre una mujer clavada
          en las eternidades inminentes,
          sobre un clamo de luz ensangrentada,
          los verbos sumergidos en tu nombre me rodean,
          hablan los espectros en los tneles del sueo:
          Buzo de los smbolos
          me ahogo
          en un prpado entreabierto de la noche.



II

Cuando el corazn pendula
sobre las cenizas de un arcngel desarmado,
y el mismo corazn levanta de entre horas crdenas
el latido inmvil de su grito:
abren sus puertas transparentes
los centros comerciales y los restaurantes;
abren sus nocturnas alas
los prostbulos feroces y los bares,
y toma el humo del tabaco
la certeza de una flor cida.

El mundo se equilibra entonces
sobre tu cintura de geografa profunda y explorada,
y crecen lquenes de levadura oscura
que devoran los semblantes congregados
en la agorafobia de una casa
con personas dormidas respirando;
con relojes detenidos en una habitacin cerrada
que las estaciones desconocen,
con artefactos amenazantes
que de sbito se precipitan
hacia una mirada clausurada por la pesadilla;
hacia seres irremediablemente vivos
que el invierno oculta
por temor a que despierten las heridas inconclusas de mi cuerpo;
hacia una almadraba de huesos exhumados
y ojos triangulares
donde despertando vivo
convencido del dolor como una llaga,
mientras el mundo se destroza afuera
en una ausencia inmaterial que nos consume.



III

antigua  tiple de metal siniestro
medioda nocturno de presencias abisales

emana un tiempo
umbela de pestaas calcinadas
un tiempo
         destrozado      redivivo

ovacin lacustre      perentoria
profeca del agua que se estanca en la verdura
un tiempo de ttem invidente
una edad que pulsa

                muere

reencarna entre los seres que no suean



IV

Hay veces
que logro dormir durante un instante de lluvia en la madrugada,
y luego, cuando despierto,
siento que ha crecido una flora de cables tenebrosos,
de bocinas
de perillas,
y de programas de computadora
sobre mi blanda materia subterrnea.
Y parece que hay un bombillo aprisionado
como un pjaro elctrico entre mis manos,
y un soliloquio de motor en mi cerebro
poco a poco enmudece mis latidos.

Miro el televisor en sombras
y me atemorizo.

      (Indito)

** Javier Romero Hernndez
   virtuoso29@yahoo.com
   Escritor panameo (La Chorrera, 1983). Es msico y estudia ciencias en
   la Universidad de Panam (http://www.up.ac.pa). Con el poemario Delirios
   de la sangre obtiene el Premio Nacional Universitario Demetrio Herrera
   Sevillano 2002, organizado por la Direccin de Cultura de la
   Vicerrectora de Extensin de la Universidad de Panam. En 2004 obtiene
   mencin de honor en el Concurso Nacional de Poesa Joven Gustavo
   Batista Cedeo, con su poemario Poemas para encontrar a un ser humano.
   En 2006 tambin obtiene mencin de honor en el mismo certamen, con su
   poemario Meditacin en un laberinto. Poemas suyos han sido publicados en
   la revista cubana Catedrales de Hormigas. Ha publicado los poemarios
   Delirios de la sangre (Editorial Portobelo, Panam, 2003) y Poemas para
   encontrar a un ser humano (Inac, Editorial Mariano Arosemena, Panam,
   2005).



=== Ojos de pantera      Carmen Amil ======================================

El hombre de los ojos de pantera sonrea.

Vaya! Cmo has crecido!

Me call una posible respuesta y me intern en el desvn polvoriento,
oscuro y triste, mientras observaba que l se quedaba esperando a pie de
las escaleras. Cuando ya no le vea por el hueco donde estaban apoyadas,
grit.

Ten cuidado, no vayas a caerte.

Y yo me lo imagin apoyando el brazo en la pared e inclinndose hacia
delante, de esa forma tan poco sutil que tena, y con la que supuse haba
engatusado a alguna muchachita. Susurr algn taco e intent levantarme,
pero mi cabeza dio contra el techo abuhardillado. Mis ojos, cansados de
tristeza, se llenaron de lgrimas una vez ms, porque de nia siempre daba
saltos para llegar a una de aquellas columnas de madera que ahora tena que
esquivar. Gir la cabeza despacio, navegando entre el ansia por ver mis
recuerdos, y la inquietud de protegerlos. Y all estaban.

Mis juguetes. Y los juguetes de mi madre, y de mi ta.

Un manto de polvo estaba cubrindolo todo, pero me acerqu hasta ellos,
temiendo que el suelo se hundiese bajo mis pies, por el peso y la carcoma.
All estaba mi pequea moto de batera, mis puzzles, mis muecas, y mis
cuentos, aquellos que escriba de pequea, sentada en el suelo de la
cocina, apoyada en el lavavajillas, mientras mi madre cocinaba. Corr de un
lado a otro, convirtindome de nuevo en aquella nia feliz. Cog la mueca
preferida de mi madre, y de mi ta, y las met en la mochila, con intencin
de arreglarlas para devolvrselas. Cuando me dispona ya a dejarlo todo
all, para volver con alguien que me ayudara a llevrmelo todo, vi la foto.
Sala una nia medio rubia, sentada en una valla de madera, sonriendo a su
abuelo, en cuyos ojos azules se reflejaba la alegra de estar en aquel
lugar, en ese instante, y le iluminaban la cara. Baj las escaleras
apretndola contra el pecho. Como sospechaba, all estaba l, apoyado en la
pared.

Te ha sido provechosa la visita?

No levant la cara, sino que esper a que el nudo de mi garganta se
aflojara, y le extend la foto.

Sabes quien es ella?

Tiene tus ojos.

S, tena mis ojos, los mismos pequeos, verde oscuro, pero en la foto
brillaban, y los mos se haban endurecido.

Ese era mi abuelo. Yo era feliz porque estaba conmigo. l sonre porque lo
hago yo. Apareces t en esta foto?

No contest a mi pregunta obvia, y yo me fui sin despedirme, a sabiendas de
que aun resultara peor al da siguiente.



A pesar de mi insistencia, volv sola a aquella casa. Nadie encontr tiempo
para acompaarme. Los ojos de pantera me abrieron la puerta desafiantes, y
el chico al que pertenecan llevaba tan slo una camiseta sin mangas y unos
pantalones cortos, a pesar de estar en marzo.

Se me ha estropeado la calefaccin y hace un calor horrible dijo como
explicacin. Pasa, voy a invitarte a un caf.

Yo quera estar en su presencia el menor tiempo posible, pero saba que
tena muchas explicaciones que ofrecerme, o excusas, y yo ya tena
procesadas miles de palabras de incredulidad. Dej mi mochila, y las bolsas
de basura, las nicas que encontr que pudieran almacenar tal cantidad de
juguetes, en el suelo, y me sent en una silla, en la cocina. La mesa an
tena las marcas a comps que hacamos mi primo y yo cuando nos cansbamos
de estudiar, y an estaba sucia de las meriendas desperdiciadas en batallas
de comida. Mir a otro lado, y me encontr aquella sonrisa estpida.

Re ahora que puedes. Soy joven, y mi madre est demasiado destrozada para
hacer nada.

Tu abuela me vendi la casa por voluntad propia.

Te aprovechaste de ella como quisiste. Tiene demencia senil. A veces ni
siquiera recuerda su nombre.

Cuando yo la compr no se lo haban diagnosticado.

Di por terminada la conversacin, y sub furiosa al desvn, para refugiarme
en los recuerdos polvorientos, y no s cunto tiempo llor, apretando los
puos, dando golpes al suelo, y gritando, para desahogar mi rabia, pero
despus, ya tranquila, recog cuanto pude y baj, ordenando las palabras
exactas en mi cabeza.

Has destrozado una familia, cmo te sientes?

De pequeo era amigo tuyo, no me recuerdas, pero yo era...

Le puse un dedo en la boca, indicndole que se callara. Sal por la puerta,
jurando no volver, y slo mir atrs cuando llegu a la esquina, viendo
cmo mova los labios sin emitir un solo sonido.



Estoy viendo cmo se aleja sin que haya podido explicarme. S que mis
labios susurran palabras al viento, con la esperanza de que se las haga
llegar. Yo te quera, Clara. Te quise y te quiero. Te perd una vez, dej
que te alejaras de mi vida, compr esta casa por recuperarte y vuelvo a
perderte de nuevo... S que mis ojos de pantera no volvern a ser los
mismos. S que nunca ms dejarn de llorar....

** Carmen Amil
   kar.rdlv@gmail.com
   Escritora espaola (Oviedo, Asturias, 1986). Estudiante de biologa. Su
   obra permanece indita.



=== Lastimadura (extractos)      Marijos Prez-Lezama ====================

*** Requiebro (a un geltilhombre)

      Soy
      porque t entras en m....
      Ana Mara Oviedo Palomares.

Te quiero hasta los pjaros
ms fuegos
miniaturas de tiempo
y
desnudos

estrellas sus plumas

s
o
b
r
e

m


hasta el horizonte de mi boca
incendiada en tus cabellos



*** Sorbo

      Amo tu desnudez
      porque desnuda
      me bebes con los poros.
      Roque Dalton.

Me haces mujer
que suea arrebatada
al borde de un ngel antiguo
te ganas mi vida
con suspiros de monje
llanto de recin nacido
y
con el gozo de uvas
que labras circular
entre mis senos revueltos
a morir



*** Cntico (perversidad)

      Todo rechazo
      conduce a una caricia.
      Leonardo Ruiz.

Anso mi rostro
antes de apartarme
del fervor rojo

(antfona del deseo)

de tus mirlos
viajeros solos de ida

e
x
p
u
l
s
a
d
a

de tus huesos desvelados
de tu espectro sedicioso
hasta la cosa

.............te dejo muriendo transparente
como los reyes de marzo



*** Girndula (fuego de amor artificial)

      Del combate con las palabras ocltame
      y
      apaga el furor de mi cuerpo elemental.
      Alejandra Pizarnik.

Te acostaste
a morir lejos de m
encaramada del ro
de siete estrellas mudas
y
una girndula

no me quiero fantasma entrampado en tu sueo
devuelto al pez secreto del agua

** Marijos Prez-Lezama
   mcperez@la-cadena.com
   Escritora venezolana (Ciudad Bolvar, 1959). Es licenciada en letras por
   la Universidad Catlica Andrs Bello (Ucab) y editora de textos y
   publicaciones educativas y recreativas en las reas de educacin,
   publicidad y arte. Ha realizado estudios de especializacin en artes y
   museologa en el Museo de Bellas Artes de Caracas (MBA) y en el Museo de
   Arte Contemporneo de Caracas Sofa mber (Maccsi); de literatura en la
   Ucab, el Ateneo de Caracas y el Instituto de Mejoramiento Profesional
   del Magisterio; de historia poltica de Venezuela en la Universidad
   Santa Mara (USM) y en el Instituto Pedaggico de Caracas (IPC), y de
   filosofa en la Universidad Simn Bolvar (USB). Particip en el diseo
   del programa de la Ctedra de Lenguaje y Comunicacin para las reas del
   curso propedutico, ingeniera, arquitectura y educacin en la
   Universidad Jos Mara Vargas (UJMV), en el Colegio Universitario
   Monseor Talavera y en el Instituto Universitario de Nuevas Profesiones.
   Es autora del libro Juegalecturas (La Cadena Tricolor, 2003).



=== La ltima seal      Javier Couto Comba ===============================

En realidad la vi mirarme. Por lo dems, no era la primera vez que el juego
comenzaba de esa manera, aunque en otras ocasiones la primera seal haba
sido en una exposicin de arte o un nmero de telfono equivocado, toparse
en la calle bajo una lluvia rabiosa y paraguas vencidos, las ganas de
meterse a un caf para aplacar el fro con un coac, quiz un oporto, una
cancin de Sinatra o de Barry White, el calor volviendo cansado a los
rostros ya amigos, y una mano que comenzaba a acariciar una rodilla. Pero
con Magdalena nunca era igual y esta vez se haba dado as, con su
acercamiento distrado, casi traicionero, un silencio mordido, y ah estaba
a mi lado, dicindole algo al conserje sobre una reservacin, dejando caer
lentamente un apellido entre una ojeada al reloj y un gesto de suave
desprecio que le record de la ltima vez, y que imagin repetido en
innumerables reuniones de t y juntas de directorio.

Nuestro reglamento era bastante claro para la claridad que pueden tener los
reglamentos en estos casos donde todo debe suceder en el extranjero,
pactado entre whiskys y cigarrillos en los espordicos encuentros
clandestinos que tenamos, pero lo del hotel fue realmente una casualidad:
lo haba elegido por estar sobre la playa y porque un cliente turco me lo
haba recomendado, una excusa como cualquier otra para escapar de la rutina
(el trabajo en el anticuario me ha desbordado ltimamente), para
recuperarme de una semana de agenda saturada, del ahogo riguroso de Pars
en pleno otoo. El viernes pasado, terminada la ltima reunin, cansado y
curioso de que un hotel llamado Las Tres Maras me fuera recomendado con
cinismo por un derviche, me convenca de una tregua y me entregaba como un
perro manso a la idea de un fin de semana tomando sol junto a la piscina,
con tragos preparados por barmans profesionales y servidos por muchachitas
no tan profesionales pero igualmente eficaces, comunicndome en mi lengua
materna, leyendo tranquilo, lejos de los problemas del anticuario,
librndome de compromisos sociales en los que mi situacin personal
surgira a cada momento como un comentario incmodo y tan difcil de evitar
como las moscas que ahora pasean su mugre frente a mi cara mientras escribo
esta carta.

Y fue por eso, por el cansancio y la curiosidad de conocer ese hotel, que
tomaba al otro da un taxi al aeropuerto sin sospechar que volvera a verla
ese mismo medioda, petrificada en la recepcin como una estatua de Atenea,
a la espera de una habitacin y fingiendo no reconocerme. A cinco das de
estar aqu, sigo pensando en ese instante en que las miradas se cruzaron
como dos maderos en el Glgota. Pobre, observarla transformarse cuando el
conserje privilegi mi solicitud, contemplarla ser ella, abiertamente
Magdalena, las botas negras, prepotentes, y un rostro algo maquillado del
que emerga una sonrisa de barracuda recorrindome de pies a cabeza,
abanicndome un viento caliente que me despeinaba el poco pelo que me
queda, y me permita descifrar finalmente la escena, su figura encajada en
el traje sobrio, sensual, indiscretamente caro, un bolso de mano por todo
equipaje, los grandes ojos azules de barracuda dando la segunda seal
convenida, el cerquillo rubio que recordaba un pincel virgen.

Desvi mi mano del primer impulso que su cuerpo demandaba (algunas veces
era impulso, como lo haba sido la primera vez; en otras corresponda
preguntar la hora o hacer un comentario impersonal sobre el tiempo o algn
tema de actualidad) y la dirig al encuentro de la llave que el conserje
sostena indiferente mientras miraba de reojo el telfono que haba
comenzado a sonar. Es intil que escriba lo que ya he dicho tantas veces,
pero al retirarme de la recepcin, palpando el fro metal que se iba
calentando mientras descifraba las tres estrellas como si fueran escritura
Braille, repas las veces anteriores y comprend que todo volva a estar
perfectamente dispuesto, ordenado en una coincidencia que dibujaba el
contraste: un da inmerso en una caravana de reuniones agotadoras,
problemas de aduana, clientes impacientes reclamando sus efectos o la
devolucin de su dinero, el abogado de mi esposa que me intimaba a firmar
el divorcio, y al siguiente Magdalena degradndome a un papel de amante
despreciado, pero con las dos primeras seales ya dadas. Era natural
entonces que ante la pequea variante establecida al juego decidiera
esperarla sentado a la mesa del gran estar, escuchando vagamente lo que
hablaba con el conserje, aparentando leer una lamentable revista de moda
mientras fumaba un cigarrillo que ya ola a perfume y piel suave, un
cilindro blanco que aplast cuando vi que Magdalena tena sus llaves y las
disculpas del conserje, que deca algo sobre una copa de bienvenida en su
habitacin, y fue entonces que me dije que en una coincidencia as (porque
a m no me la haba ofrecido y porque el conserje, esto es claro, no
formaba parte del juego) poda sospecharse una trampa o un intento de
facilitar todo.

Pese a mis sospechas, continu jugando y la observ dirigirse a la
escalera. Otras veces haba sido ascensor o la oscuridad de una calle
despoblada donde en ocasiones algn gato curioso se acercaba a observarnos,
poco importaba, casi siempre era diferente y esta vez era escalera, era
Hotel Las Tres Maras, los escalones de distancia suficientes como para
saber que estaba jugando al lmite de lo permitido. Habra sido ms ntimo
el ascensor, poder olerla de cerca, rozarla distradamente mientras
murmuraba una excusa innecesaria, pero era escalera y en ese momento pens
que eso quiz fuera tambin primer piso. El reflejo del sol en su brazalete
me guiaba como un faro. Caminaba sigiloso detrs de sus pantorrillas
bronceadas, barriendo con mis zapatos negros el rojo de la alfombra para
ahuyentar la mala suerte, gozando que ella supiera quin vena detrs
porque ambos siempre hemos tenido el don, la facultad que anticipa en el
aire un movimiento o una palabra, la mano a la bsqueda de la billetera
para pagar los coacs ya terminados, la invitacin al apartamento, un gesto
en apariencia insignificante como una mirada, pero fundamental, como han
visto.

Mientras suba, observaba el 114 en mi llave, deseando que ese intil
prembulo terminara de una vez por todas, pero no era posible, era preciso
seguirla en silencio, con una mansedumbre de lobo cuerpo a tierra, seguirla
como si realmente la siguiera, seguro de que ella no se dara vuelta porque
hacerlo arruinara todo, como si yo me hubiera adelantado cuatro pasos para
tocarle el hombro, forzndola a recordarme. No. Era necesaria la escalera,
los escalones cubiertos por la alfombra roja (un color que siempre trae
mala suerte), agacharme para atar unos cordones desatados en el deseo mismo
de coordinarme con su alto repentino.

Apenas corrobor que compartamos el primer piso, me qued observando un
pster de la Noche Estrellada de Van Gogh para dejarla moverse libremente
en el pasillo. Estudiaba un detalle del horizonte que siempre me ha
intrigado cuando decid no firmar el divorcio: sera cuestin de seguir
soportando la cara de sapo alcohlico del abogado de mi esposa, las
llamadas de madrugada, las amenazas intiles de notificar a la Interpol.
Nada nuevo, en definitiva, pero volv a dudar si la haba dejado por
Magdalena o era ella quien me haba dejado a m, posiblemente sospechando
lo nuestro, aun cuando yo me cuidara de borrar cualquier huella del
encuentro antes de tomar el avin que me llevara de regreso una vez ms a
su cara desabrida luego del control de equipajes.

Viendo el cuadro comprend por qu Van Gogh se haba suicidado: las
pinceladas tristes, la noche ahogndose como un nio a solas en un pozo.
Tercera seal: la Noche Estrellada de Van Gogh me devolva como un latigazo
los enormes ojos azules de Magdalena y esa cabellera rubia que vea
detenerse ante la habitacin 115. El cruce estaba entonces predestinado
como la suerte del holands, ella forcejeando con la puerta y yo pasando a
su lado, aparentando ignorarla cuando algo me desconcert, su rostro hacia
m, un gesto de menosprecio pudrindosele en la mirada de monalisa
insatisfecha, tan predecible al fin de cuentas, quiz fiel al reglamento
pero burdo, tan dos ms dos que juro haber dudado en finalizar el juego,
entrar en mi habitacin para rerme imaginndola preguntarse por qu habra
fallado todo si ella haba dado las primeras seales. Pero a esa altura,
como ya lo he dicho, era imposible dar marcha atrs y dejar todo para otra
ocasin en que el azar me volviese a cruzar en otro pas con Magdalena.

Me rend en mi habitacin a la farsa previa de esperar, a una latencia que
siempre salva al juego de caer en un capricho de nios. Dej pasar el
tiempo. Entorn la persiana del ventanal desde el que se vea la piscina.
Otro cigarrillo y la imagen de Magdalena en la penumbra. Fum boca arriba
en la cama, ahogando la risa que por momentos burbujeaba pues en esa espera
deba adivinar a quin le tocaba dar el prximo paso. Cerr los ojos y la
imagin entrar en su habitacin, descalzarse desordenadamente para luego
desabrocharse con calma los botones de la chaqueta y dejarla caer en
cualquier parte. Pero el corpio no, eso sera luego, cuando estuviera
permitido, de momento bastaba con comenzar a bajar el cierre de la falda,
lentamente, como baja una corriente viscosa arrastrando camalotes y
vboras, sus dedos ligeramente hmedos se prensaban al cierre de mi
bragueta que bajaba en silencio y yo me dejaba, sintiendo el cigarrillo en
la boca tambin hmeda y su mano acaricindome. Ced al movimiento, a la
cadencia de su mano que maniobraba con precisin y me confirmaba una y otra
vez nuestro don de presentirnos como animales en celo.

Golpeado por la interrupcin de su caricia, me incorpor en la cama y supe
que el turno de hacer una movida era mo. No es tan difcil de entender, he
dicho que otras veces ha sido una llamada telefnica o una exposicin, lo
importante en ese momento era apagar el cigarrillo y prepararme. Como si no
bastasen todas las seales ya dadas, el 114 en mi llave debajo de las tres
estrellas me revelaba que 115 suma siete y la contigidad era una seal
inequvoca. En el pasillo me cruc con una empleada, me han dicho que se
llama Ramona, una muchacha gorda que empujaba indolente un carro cargado de
toallas y sbanas. Me salud con la blanca cortesa esperable, luego se
meti en la habitacin 124 y el pasillo qued desierto. Tranquilo por su
desaparicin (por un momento cre que arruinara la mejor parte del juego),
me acerqu a la habitacin de Magdalena seguro de que habra cumplido con
su parte. La puerta deba estar cerrada, y lo estaba. La facilidad ha sido
siempre un insulto, confieso que en ocasiones en que Magdalena no ha
observado esta regla me he retirado furioso, convencido de que era una puta
como cualquier otra. Pero la puerta estaba cerrada y tuve que golpear, tuve
que volver al ritual de los dos golpes veloces y secos, a la puerta
entreabierta luego de presentarme como un mandadero que traa la copa de
bienvenida del hotel.

Gracioso que en tantos aos mi presentacin, cuando nos encontrbamos en un
hotel, hubiera permanecido inmutable como un nudo de corbata, festejada por
Magdalena que rechazaba cualquier variante y me hablaba sobre la elegancia
y efectividad del mandadero.

Luego todo vino como un dilogo ensayado, con las palabras acomodndose en
el aire como en un molde. Repet mi representacin con el desinters de un
ttere, una mano empujando la puerta y la otra tapiando su boca, ahogando
su exclamacin teatral, el asombro minuciosamente planificado.

Era triste, y ahora que lo pienso mientras escribo esta carta, ha sido en
general triste saber en ese momento que ambos somos conscientes y de poco
sirve fingir a tal extremo. Pero tambin he fingido dieciocho aos con mi
esposa sin que lo note, por lo que lo mejor era continuar con el juego,
liberar la boca de Magdalena, cerrar la puerta y tranquilizarla, elogiar
sus ojos azules, presentarme como estaba planificado, confesarle que haba
comprendido todo al verla en la recepcin, la variacin del reglamento que
haca ms divertido ese cruce en el hotel.

Cunta vulgaridad en negar su nombre, gritar histricamente un Lucyla y
arrojarme un cenicero en lo que descubr una provocacin, la evidencia de
su rol modificado, de ese cuerpo de gatito traicionero que se acercaba
cauteloso al telfono y me reclamaba desde una zona de oscuridad buscada,
un espacio que slo yo poda rescatar en un acto que no poda ser sino un
robo, porque as deba ser despus de todo, as, con dos cachetadas, un
recurso del juego, volver a taparle la boca, llevarla contra la pared y
besarle la frente, ver sus prpados cayendo como inevitables guillotinas,
la seal ms necesaria, la que confirma como un hierofante el pasaje a la
instancia definitiva. Mientras la empujaba hacia la cama y senta sus uas
clavarse en mis brazos y espalda, le susurr que Lucyla no exista, que
todo estaba muy bien as, con ella girando torpemente en una violenta
sacudida de azules y dorados como la Noche Estrellada, anticipando el
placer en mi palma con su jadeo hmedo. Decirle que la haba extraado me
pareci inoportuno. Le murmur que me recordaba a una muequita hngara en
ese traje y la sent retorcerse como una rama caprichosa. Con la mordaza ya
puesta, la siguiente cachetada era para rerse porque era un juego tan bien
jugado que daba ganas de rerse. Me limit a gobernarla con paciencia. No
le hice dao, aunque me han dicho que le sujet el cuello con demasiada
fuerza, pero no era nuestro primer encuentro y Magdalena estaba
acostumbrada. Lo otro s no haba sucedido nunca y todava no entiendo por
qu no me advirti ya que, al arrancarle la falda, apenas vi el rojo maduro
plasmado como una mancha de Rorschach, supe que era un mal presagio. Dud
en terminar ah mismo todo pero continu sin embargo con mi lento obrar,
sintiendo la blandura del cuerpo que comenzaba a ceder y entraba en el
ritmo necesario. En ese instante me pareci que su tronco flotaba en la
cama, oleando una tibia marea roja que nos iba cubriendo, y record aquel
bungalow en las Canarias cuando tena catorce aos y habamos ido con mis
padres. La sent alcanzar la cumbre de su representacin cuando comenz a
lamentarse como una nia, pidiendo tal vez que la besara en la frente, como
hice para confesarle que no recordaba un encuentro similar, que todo estaba
tan lejos, los problemas con el ltimo contrabando, los clientes
impacientes, mi esposa y su abogado, el divorcio...

Luego me qued un minuto de pie mirando su cuerpo cansado, los brazos
extendidos en la cama como leos consumidos, largos y finos y grises.
Aunque no me han querido creer, en ese momento deba dejarla sola, volver a
mi habitacin para recoger mi valija e irme del hotel, evitando as todo
cruce posterior, inconveniente fuera de los lmites pactados del juego que
acababa de terminar. Me agach para acariciarle el rostro una ltima vez.
Me desped hasta el prximo encuentro preguntndome dnde sera, y cuando
guard la mordaza en el bolsillo, supe que ocupara un lugar especial junto
a las otras.

Acababa de entrar a su bao para lavarme y limpiarme la ropa cuando sent
abrirse la puerta de la habitacin, luego el grito de una mujer que al
acercarse a Magdalena vi por primera vez y que ahora s que es una amiga.
La mujer volvi a gritar, y no pude hacer nada, en el pasillo me cruc con
la maldita gorda que surga curiosa de la 124, con una toalla blanca en la
mano y la expresin de estar viendo a un monstruo. El reglamento no admita
una transgresin as, pero en ese momento entend que el rojo que haba
dominado el encuentro explicaba todo, la gorda gritando, una puerta que se
abra y de la que salan dos hombres desconcertados, luego otra, todas esas
personas en apariencia tan correctas pero incapaces de entender lo que
realmente haba sucedido. Tantas puertas abiertas luego, que el pasillo
pareca un vernissage, y el personal de seguridad llegaba y me encontraba
atrapado por cuatro o cinco mediocres en medio de un murmullo de ranas
llorando por la polica.

El ojo negro que an tengo es del primer oficial que sali de la habitacin
de Magdalena, negndome el derecho de entrar para hablar con ella y aclarar
todo all mismo. Las otras marcas son del primer interrogatorio; mi abogado
las ve como promisorias. Durante cinco das, encerrado en este cubculo
inmundo donde todos pueden asistir a mis miserias, esper la explicacin de
Magdalena que terminara el malentendido, dichoso de saber que mi esposa no
ha querido contactarse ni siquiera con mi abogado. Sin embargo ahora s que
la traicin de Magdalena no es su silencio sino su futura declaracin ante
el juez (me han dicho que habr un juicio), su rostro de barracuda desleal
vomitando mentiras como bilis. Ya le he dicho a mi abogado que no lo puedo
permitir pero creo que no me ha comprendido, se ha limitado a
tranquilizarme con la posibilidad de negociar una condena que no me
interesa.

En pocos minutos apagarn las luces y debo terminar de escribir para poder
continuar con lo planeado, ahora que la suerte ya est echada, ahora que la
ltima seal la dio ayer el guardia nocturno al no aceptar mi generosa
oferta. Al principio lo supuse confabulado con Magdalena, quien debera
pagarle ms para convencerme de que se llama Lucyla y est muerta, de lo
que yo le ofreca para que efectivamente la matara. Luego vi todo
claramente, luego todo fue bungalow en las Canarias y Magdalena y sangre en
la colcha, Magdalena cerrando con un golpe la puerta, yndose mientras
gritaba que le iba a decir a mis padres, el bungalow en el que las primeras
seales haban sido inequvocas pero sin embargo yo me quedaba como un
idiota con los pantalones bajos mirndola irse, las vacaciones de verano de
mis catorce aos deshechas, y la brutal paliza de mi padre porque con una
prima eso no se hace. Confieso que de alguna manera siempre haba esperado
una ltima seal, sin saber que sera un simple guardia el encargado de
darla. Siempre present que un da iba a sentarme tranquilo a escribir esta
carta, sabiendo que Magdalena haba finalmente vencido, y que luego todo
sera tan natural e inevitable como la oscuridad, un cinturn lo
suficientemente resistente y el peso de mi cuerpo haciendo lo dems.

** Javier Couto Comba
   jcouto@fing.edu.uy
   Escritor uruguayo (Montevideo, 1974). Docente-investigador en el rea de
   lingstica computacional en la Facultad de Ingeniera de la Universidad
   de la Repblica del Uruguay (http://www.universidad.edu.uy).



=== Doce poemas      Alberto Pellegatta ===================================

*** De La salute (2004-2005)

In mezzo ma sgranata
raggiunge i nomi pi alti del freddo.
Scende per le mappe del cielo. Passa
dallo sgabello ai pesci
al corridoio che sprofonda.
Progetta la fine della sciarpa
e brucia carta di Eritrea.

Se triste nel gelo gonfio e con le bende
per scale buie e fumose o per leggi naturali
si alza prima al mattino
per fare ancora meno.

      En medio pero desgranada
      alcanza los nombres ms altos del fro.
      Desciende por las mapas del cielo. Va
      del tamburete a los peces
      hacia el pasillo que se hunde.
      Proyecta el fin de la bufanda
      y quema papeles de Armenia.

      Si triste en el hielo inflado y con vendas
      por escaleras oscuras y humosas o por leyes naturales
      se despierta pronto por la maana
      para hacer aun menos.

===

Incomincia in un posto di mare
o in mezzo a una pianura stretta ai laghi,
crede che per vivere si debba aspettare
lanno prossimo, loltre futuro dei morti.
Che sono muffe nere nella testa.

Mentre la salute  un mistero sconcio, meraviglioso
e, finalmente, senza futuro.

      Empieza en un lugar de la costa
      o dentro un collar de lagos,
      cree que para vivir hay que esperar
      al prximo ao, al ms all de los muertos.
      Que son negros mohos en la cabeza.

      Mientras tanto la salud es un misterio obsceno, maravilloso
      y, finalmente, sin futuro.

===

Vedo dure campate di pietra
da questo schermo dingegno.
Sono le due direzioni
del corpo, elaborate e eventuali.
Salivano da una curva a dieci metri
dallacqua, ferme allalbero vincolato
e ultramorto. I circuiti di siepi,
il grande salone del mondo e la veranda,
il posto delle seghe nella torre.

Negli anni sessanta  stata una casa
di cura, un posto imbiancato nel verde,
un acquario tiepido. I mobili non so,
sono spariti; le palafitte nel lago, per difendersi
e resistere, a noi non sono servite.
Ci che rimane scende nel parco e nei vincoli
condominiali, insieme ai miei gattopardi.

      Veo duras arcadas de piedra
      en esta pantalla de ingenio.
      Dos son las direcciones
      del cuerpo, elaboradas y eventuales.
      Suban de una curva a diez metros
      del agua, parndose junto al rbol vinculado
      y ultramuerto. Los circuitos de sotos,
      el gran saln del mundo y la veranda,
      el sitio de las sierras en la torre.

      En los sesenta fue una clnica
      un lugar pintado en el verde,
      un acuario tibio. Los muebles no s,
      han desaparecido; los palafitos en el lago, para defenderse
      y resistir, no nos sirvieron.
      Lo que queda baja por el parque y los vnculos
      del condominio, con mis Gattopardi (1).

===

Si abbandona, senza peso n anima
allacqua acrilica.
Fa il morto, mentre lo sfondo
ignora carpe e gatti, si sgonfia
e queste sponde inalano
un paesaggio di ossido e stelle

(dalla piscina al bosco, alla camera da letto, amore)

Cos affonda nel corpo naturale
e il verde gli entra in circolo,
scivoloso e segreto.
Le scale sforano nel prato musicale
e il sole non serve pi a niente.
Il canto, inquieto, segue una grammatica
primitiva, vegetale.

Questo progetto non prevede viali
n quadranti, n metropolitane
ma orizzonti allergici e luci elastiche.

      Se abandona, sin peso ni alma
      al agua acrlica.
      Se hace el muerto, mientras el fondo
      ignora carpas y gatos, se hincha
      y estas orillas inhalan
      un paisaje de xido y estrellas

      (de la piscina al bosque, a la cama, amor)

      As se hunde en el cuerpo natural
      y el verde se le pone en circulacin,
      resbaladizo y secreto.
      Las escaleras horadan el prado musical
      y el sol no sirve para nada ms.
      El canto, inquieto, sigue una gramtica
      primitiva, vegetal.

      Este proyecto no prev avenidas
      ni cuadrantes, ni subterrneos
      sino horizontes alrgicos y luces elsticas.

===

      a mio padre, architetto

I fenicotteri si allineano nelle saline
entrano nelle tue condutture.
La leva  in posizione, in scala,
gli idrocarburi radianti e gassosi
nella grande notte forata.
Raffineria del discorso, luna idraulica.

            a mi padre, arquitecto

      Los flamencos se alinean en las salinas
      entran en tus conductos.
      La palanca est en posicin, a escala,
      los hidrocarburos radiantes y gaseosos
      en la grande noche horadada.
      Refinera del discurso, luna hidrulica.

===

Fiumi lontanissimi, ricevete il paradiso,
nessun prato verr meno ai suoi vermi.
Avremo dita cos piccole da toccare
ghiandole e gangli
da schiacciare il pulsante dellaria
condizionata, climatizzando la cronaca.
Soli come carie o mal di pancia.

      Ros lejansimos, recibid el paraso,
      ningn prado faltar a sus gusanos.
      Tendremos dedos as de pequeos para tocar
      glndulas y ganglios.
      Para apretar el botn del aire
      climatizando la crnica.
      Solos como caries y un dolor de estmago.



*** De Lappetito e il pasto  El apetido y la comida (1996-2004)

Girandole di gas nel vuoto concavo
che ci contiene tutti. Non c nessun centro e lorlo
si cuce su se stesso. Il tempo  spazio che si espande.
Il tempo  fame e lo spazio  freddo. Abiter
Infrastrutture luminose.
Saremo pi lontani, i mondi dai mondi, infiniti.
E far pi freddo, fino a riassorbirsi dentro a un buco.
Oppure si riconcentrer fino a riaccendersi.

Ma adesso, lattimo presente,  la capitale del Tempo.

      Girndulas de gas en el vaco cncavo
      que a todos nos contiene. No hay ningn centro y el borde
      se anuda en s mismo. El tiempo es espacio que se expande.
      El tiempo es hambre y el espacio, fro. Habitar
      infraestructuras luminosas.
      Estaremos ms lejos, mundos de otros mundos, infinitos.
      Y har ms fro, hasta reabsorberse dentro un agujero
      O se reconcentrar hasta volverse a encender.

      Pero ahora, el presente, es la capital del Tiempo.

===

Spaventosi silenzi primitivi
popolati da svelti passanti.

Sembrava che i buchi risucchiassero
anche la luce, invece trasmettono
informazioni alluniverso.

      Espantosos silencios primitivos
      poblados de rpidos pasantes.

      Pareca que los agujeros tragasen
      tambin la luz, sin embargo trasmiten
      informaciones al universo.

===

In mezzo a braci densissime,
per mutamento graduale e lento
o per spaventosi impatti siderali,
si  inclinata assumendo un moto
incongruo e complesso.
Tutte le storie dei mondi
si allontanano
in recessione, ammassi luminosi e granulari.
Riemergeremo dalle profondit dei suoi triangoli.

      En medio de brasas denssimas,
      por gradual y lenta mutacin,
      o por espantosos impactos siderales,
      se inclina asumiendo un movimiento
      incongruente y complejo.
      Todas las historias de los mundos
      se alejan
      recesivas, aglomeraciones luminosas y granulares.
      Volveremos a emerger de las profundidades de sus tringulos (2).

===

Rughe

Si insinua il sospetto che la loro soluzione
sia la nostra rovina. Cos si disfa il fuoco.
Un mulinello assorbir ogni cosa
persino i baci della bocca. E il labirinto
affonder nella siepe stessa. Cos i pesci
saranno ferite dellacqua, e sar
il rumore delle foglie tra le foglie
come il sapore nellaria del caff, del tiepido
poltrire nel letto, ormai
sfuocato. Mentre
si consumano i denti. Eh, s
ci pentiremo di ogni smorfia della bocca,
persino dei sorrisi disarmanti. Cos
dice allontanandosi: A volte mi aiuta pensare
in decime di ottave, o guardare sul muro
le macchie di muffa che lintonaco
trasforma in figure enigmatiche.

      Arrugas

      Se insina la sospecha de que su solucin
      sea nuestra ruina. As se deshace el fuego.
      Un remolino absorber cualquier cosa,
      hasta los besos de la boca. El laberinto
      se hundir en sus mismas paredes. As los peces
      sern heridas del agua, y ser
      el ruido de las hojas entre las hojas
      como el olor del caf en el aire, del tibio
      holgazaneo en la cama, ya
      desenfocado. Mientras
      se consumen los dientes. Eh, s
      nos arrepentiremos de cada mueca de la boca,
      hasta de las sonrisas que desarman. Dice
      as alejndose: a veces me ayuda pensar
      en dcimas de octavas, o mirar en la pared
      las manchas de humedad que el enlucido
      muda en figuras enigmticas.

===

Dal rosso al viola, al verde che rivela
il buio e riproduce messaggi viscosi.
Sotto c una schiuma
che muove i flussi senza senso.
Una musica liquefatta.
Relazioni e merende con soggetti
impredicati.
Sento in ogni cosa una perdita
mentre le spiagge si squagliano.

      Del rojo al violeta, al verde que revela
      la oscuridad y reproduce mensajes viscosos.
      Abajo hay una espuma
      que activa flujos elctricos,
      una msica licuada.
      Relaciones y meriendas con sujetos
      sin predicado.
      Siento en cada cosa una prdida
      mientras las playas se descuajan
      ultravioletas.

===

Ha strade come anni, passaggi dappertutto
(Zola, Hugo, Poe, perfino Simenon)
 il luogo totale e complesso
dove si vivono le storie coi cappelli
le esperienze degli altri silenziosi,
le merende. Tutte le lotte
gli schianti le mode le terrazze
e sembra di assistere alla Storia. Quindi io
come prodotto finito, alla ricerca della formula
amorosa perfetta, del meccanismo terminale.

      Tantas calles como aos, pasajes por todos lados
      (Zola, Hugo, Poe, hasta Simenon)
      es el lugar frontal y complejo
      donde se viven historias con sombreros
      las experiencias de los otros silenciosos,
      las meriendas. Todas las luchas
      los estruendos las modas las terrazas
      y parece asistir a la Historia. Y luego yo,
      en la bsqueda de la frmula
      amorosa perfecta, del mecanismo terminal.



Notas

1. Il Gattopardo es una novela de Tomasi di Lampedusa sobre una antigua
   familia (y un entero mundo antiguo) que desaparece. Hay tambin una
   pelcula de Visconti.

2. Los tringulos evocan los fractales matemticos de Mandelbrot.

** Alberto Pellegatta
   a_pellegatta@hotmail.com
   Escritor italiano (Miln, 1978). Licenciado en filosofa por la
   Universit degli Studi di Milano (http://www.unimi.it). En 1999 obtuvo
   una beca para estudiar en la Universitat de Barcelona
   (http://www.ub.es). Poemas suyos han sido publicados en revistas como Lo
   Specchio della Stampa, Pordenonelegge, Il Ramo dOro y Nuovi Argomenti,
   entre otras, as como en las antologas Poeti di ventanni (Stampa,
   Varese 2000), de Mario Santagostini, y Nuovissima poesia italiana
   (Mondadori, Milano 2004), de Maurizio Cucchi y Antonio Riccardi. En 2002
   public el poemario Mattinata larga (Lietocolle, Como). Ganador del
   Premio Nacional de Poesa Ciudad de Meda 2002 y del Premio Amici di
   Milano 2002. Trabaja como traductor de espaol y escribe artculos de
   arte. Es colaborador habitual en varios peridicos y revistas como
   Gazzetta di Parma, Nuovi Argomenti, Caff Michelangelo y La Provincia.



=== Los primos Alegra      Sergio Torres =================================

                                                Para, cmo no, Csar Torres

Una ciudad sin principio ni fin, fra y enorme. Adornada, adems, por una
lloviznita tenue y eterna, una lloviznita de lgrimas. Atravesada de norte
a sur por sendos buses rojos, interminables, repletos de miserias y de
rufianes, de miradas apagadas, de historias infinitas. En alguno de esos
buses los paseantes se divierten mirando por la ventana, frente al Palacio
Presidencial, mientras el trfico est quieto. Casi todos ren en silencio,
algunos maldicen vaya a saber a quin, y las seoras gritan enloquecidas
letanas al Santsimo Sacramento: Dios nos ampare!, rezan, que alguno
los detenga!. Pero ni la escena es tan trgica ni ellas tan devotas. Es
una discusin lo que estn viendo. Una simple discusin entre dos
zanganetes de algn colegio de la zona del gobierno a causa de alguna
lindeza. Nada ms.

Dos hombrecillos entre los 20 y los 25, los primos Augusto y Sebastin
Alegra; el uno en andanzas con una mujer mayor, bastante mayor; el otro en
las mismas con una de quehaceres dudosos, pero enamorado de una mocosita
que bien poda escupirlo sin despelucarse, y sin que a l se le desinflaran
los amores. Siempre juntos, casi siempre borrachos. A cada uno lo haban
corrido de casa a su manera: con Sebastin Alegra fue a empujones y
putazos antes de graduarse de historiador y sin que lo dejaran llevarse ms
que sus recuerdos; a los padres de Augusto, en cambio, no les falt
delicadeza. Le dejaron una maleta con sus mendrugos en casa de una vecina,
y un papel miserable pegado en la puerta del apartamento en el que hasta
entonces haba vivido, haragn, a costa de pap y mam. Viajamos para
Miami, adonde sus hermanos. Los nuevos dueos cambiaron la chapa y se pasan
el sbado. Vistenos algn da. Besos. Al principio pens que se trataba
de una broma de Rosita, su madre, quien no careca de ocurrencias; as que
debieron pasar dos noches y una angustiosa llamada del vientre para que
Augusto despertara de su letargo de candidez.

Los primos Alegra eran dignos de recordar. Sebastin era larguirucho y
flaquete, desgarbado, moreno, de aspecto triste y voz apagada, como sus
palabras pocas lo exigan. Llevaba los ojos abatidos, el pelo negro,
indescifrable; la sonrisa escasa y difcil, una sonrisa que al aparecer
expresaba una irona irritante; las ideas fugaces y embolatadas, tan claras
y deslumbrantes hoy como dignas de compasin maana. Igual su temperamento,
que de efusivo pasaba a melanclico en un pestaeo y de contento a agrio en
una expiracin. Sola leer con entusiasmo a los clsicos, y prefera
conocer a los hombres en libros que en persona. Procuraba huir de
parlanchines y de reuniones de ms de tres, a menos que estuvieran mediadas
por algn aguardiente en abundancia. Viva casi todo el tiempo atormentado
por amores contrariados; y su vecinita despectiva y arrogante, la mocosita
de nfulas atroces, era su nueva penuria. Augusto era bajo, redondo,
lenguaraz y embaucador. Dueo de una agudeza descomunal y de un parlamento
de embrujo, sacaba polvos gratis en los burdeles, permutaba baratijas de
tocador por noches de borrachera, convenca a las hembras ms bravas y a
las putas ms mezquinas con razones de sabio y con graciosidades que hacan
doblar de risa a las mesas. En sus tiempos de bien criado haba estudiado
para locutor hasta graduarse, y su vida, en las buenas pocas, se haba
tratado de ftbol, mujeres y borrachera. El amor ocupaba una casilla sin
importancia, un rengln secundario que se llenaba un da cualquiera,
tirando y punto. Que se enamoren los gevones, sentenciaba para
atormentar a su primo. Usted sigue detrs de la culicagada y se le van a
secar los huevos, pendejo, le deca muerto de risa. Poda pasarse tres
das con sus noches echado, con las orejas pegadas en las transmisiones
radiales del ftbol de toda la Tierra, rascndose la entrepierna, comiendo
entre las cobijas y pensando en voz alta. Entonces, hecho un andrajo,
tomaba el telfono, llamaba a Yineth y la citaba en una cantina de la 14,
al paso de los buses rojos. Se perda en cualquier recoveco del centro con
su seora, a quien llamaba su abuelita y no volva a casa hasta dos das
despus. En aquellas andaba la tarde que encontr la carta pegada sobre la
puerta.

Ninguno de los dos era muy honrado, ni muy virtuoso; tampoco ninguno era
digno de elogios por su buena crianza. Eran majaderos, indecentes,
holgazanes, inconstantes, mentirosos, manirrotos, buscapleitos y
borrachines. Dos petimetres consentidos que gastaban como duques las
miserias que ganaban ms por pedigeos y acomodados que por laboriosos;
por lo que, la mayor parte del tiempo, andaba el que ms tena con tres
pesos en el bolsillo. No por las gracias de la Trinidad a ambos los haban
echado como perros. Tampoco ninguno era tonto del todo estando sobrio, as
que casi siempre conseguan lo que queran, generalmente indecencias y
dolores de cabeza. Con el tiempo, incluso atrofiados de aguardiente,
aprendieron maas para convencer a mujeres ilusas acerca de sus buenos
modales y de sus virtudes. As conoci Augusto Alegra a su abuelita, y as
Sebastin a la suya. El uno con chistecitos romnticos pendejos y el otro
jurando amores y prometiendo matrimonios.

El da de su desgracia se reunieron con la triste seguridad de que jams
volveran a separarse. Iban sin otro techo que las nubes siempre cayndose
de a poquito, caminando sin destino y sin ms pertenencia que el pellejo
que tenan pegado y los harapos que lo cubran, aparte del talego que
Augusto llevaba y que no vala sino el estorbo de cargarlo. Las miradas
apagadas, que ms se entristecan al escuchar el ruido seco y ahogado de la
tripamenta que el estruendo de los buses rojos que al pasar atrofiaban los
tmpanos, o la gritera de las verduleras de la plaza que provocaba
escalofro en las encas, o los anuncios por altoparlante de los payasos
estacionados a la entrada de los restaurantes, de los bancos, de los
ministerios o de los hospitales. En toda su vida no haban aprendido, con
certeza, a hacer absolutamente nada, aparte de concebir engaos. Augusto
los prefera en la voz viva y el cuerpo presente, deca que as eran ms
efectivos; a Sebastin tres aos en universidad arribista le haban
enseado a dejar los embustes por escrito, as perduraban.

En esas desventuras caminaban sin rumbo cierto, y no pas mucho para que
empezaran a discutir por alguna sutileza, y de all a pelearse como dos
zamacucos. El hambre, que siempre es maldita, y los padecimientos de aquel
da, los arrastraron en una ria de Dios nos asista, que por poco termina
en hocicos rotos y estacin de polica. Todo porque, bien maltrechos como
iban, a Sebastin se le ocurri, menos por conversar que por hablar
consigo, preguntarse que qu sera de su Lil que as se llamaba la
pintiparada que lo tena envilecido. Augusto, a quien tener que engaar al
apetito le ofenda ms que si le abofetearan a su santa madre en las
narices, le replic diciendo que si no le daba pena ser tan viejo y tan
gevn, que si tanto comer humo y polvo le haba agravado lo pendejo. Lo
que pasa es que estrsele comiendo toda la mierda que usted se le come le
llena la barriga a cualquiera, maricn, dijo, la muy puta. Sebastin
permaneci un momento cabizbajo, sin responder. Entonces levant los ojos y
vio a su primo para romperle la cara. Tener el estmago en penitencia
tambin causaba estragos en su nimo. Que te cague, marrano. Hijo de
puta, respondi.

Estpido de mierda grit entonces Augusto. Lo cagan mil veces y otras
mil, y pues vale, acepto que usted sea un pendejo porque siempre lo ha
sido, eso no lo niego, que lo vaya a negar el diablo. Pero compadre: yo no
he parado de pensar qu carajos vamos a hacer que no sea robar, para
comernos medio pedazo de pan, porque hasta en la desgracia lo tengo que
tener a usted pegado, animal, y usted echando globos, que qu ser de m...
Juanita, hija de la puta que la pari!

Se llam Lil, pendejo. Primero: no me han cagado, ella es as y punto.
Podra estar loca, muerta por m y seguira igual, igualita, se morder los
codos pero no cede un paso, porque as es, y eso no le importa a un cafre
buscaputas como usted. Y segundo: coma mierda. Si tanto estorbo le hago,
lrguese por all y yo me quedo, que yo no lo busqu a usted, gordo cabrn.

Me viene a hablar de buscaputas el novio de la peor de todas? Murase,
que ms me valgo solo que acompaado de un perdedor salpicado de caca de
perro, digo mal, de perra...

Era una gritera espantosa justo frente al Palacio Presidencial, y poco a
poco se iba formando alrededor de ella una multitud compuesta por el
clebre estudiantado de la zona del gobierno. Bajaban los del Salesiano,
suban los del San Patricio, volvan los de la Universidad Libertad y los
de la Corporacin Unificada se acercaban desde la Jimnez, casi todos idos
de la borrachera. La turba, extasiada, gozaba y brincaba de lo lindo. No
faltaba el que escondido les lanzaba a los contrincantes chorros de cerveza
y de orn clido. Los empujaban hacia el otro, los tiraban de regreso, les
chuzaban la espalda con escuadras y lpices, les daban coscorrones, los
pateaban, les pellizcaban las asentaderas con tanta sevicia que pareca que
les queran privar del derecho a usarlas por el resto de la vida, se
agarraban las virilidades como para decirles que demostraran a puetazos
que ellos tambin posean unas, gesticulaban como monos y todos cantaban el
eco de las ofensas que los primos se escupan, agitaban las manos y
repetan indefinidamente los agravios para provocar al ofendido. Al cabo de
un rato en las mismas, pero sin que an se fueran a las manos, debi llegar
un escuadrn de soldados presidenciales para interrumpir el desmadre muy
contra su voluntad y dispersar a los facinerosos, as que stos a su vez
tuvieron que alejarse desilusionados y hechos todos melancola por lo que
no llegaron a ver. Despus apareci una patrulla de la autoridad, bajaron
dos policas cuyo vocabulario y malas maneras vencan a las de sus
adversarios ms legendarios, y en nombre de la ley cogieron a palos a los
peleantes durante un buen rato. Todos vueltos pedazos fueron obligados a
tomar al otro de ambas orejas y gritarle en la cara confesiones de maricn.
Finalmente los pusieron a correr como su madre los haba parido por la de
Bolvar bajo la lloviznita helada, y los dejaron ante la risa de todo el
que encontr en los dos miserables un remedio para sus propias desgracias.

Vestidos y a medio secar, con un semblante de estar en ayuno desde el
momento mismo de su alumbramiento, cojos y descompuestos, buscaron en
silencio un lugar dnde sentarse, a despecho de sus posaderas adoloridas
por tanto manoseo. Llegaron a las escaleras de piedra del Capitolio y se
echaron dando lamentos de parturienta; y una vez all tirados, esperaron.
Augusto seal a lo lejos sin pronunciar palabra, y cuando una risita
empez a brotarle levant a su primo halndole de la camisa para que
mirara. Una carcajada espantosa se apoder de ambos, y pareca que iba a
terminar de desbaratarlos. All, a lo lejos, desde el otro extremo de la de
Bolvar, vena Pollo con una sonrisa que no le caba en la cara. Era un
pipiolo de unos ocho aos, sobrino de Augusto Alegra, y ms versado en
bandolajes y pilleras que en multiplicaciones o buenas costumbres. Se
acerc al par de orates que rean como animales en el umbral del Palacio de
la Ley, abraz a los dos y los bes en la frente. A las espaldas traa un
morral de cuero ms rado que su educacin, lo abri y les dijo que miraran
adentro. Entonces pareci disiparse, definitivamente, la tristeza en los
primos Alegra, y el alboroto se hizo ms violento durante unos segundos.

Una vez apaciguados se levantaron, y esforzados y quejumbrosos como
mujerucas, tomaron el camino de la sptima hacia el norte, en el sentido de
los carros, y as adoloridos y contentos como estaban se metieron abrazados
en un cuchitril de turcos en el que servan cualquier sopa aguada por dos
pesos. Salieron seis horas despus, los dos ms viejos apestando a ans y
cantando a grito entero; y el otro entre dormido y despierto, sonriente,
con dos maletines hechos miserias a cuestas y coreando con los otros dos
los fragmentos de una cancin de burdel que las malas compaas le haban
inculcado.

** Sergio Torres
   storres787@yahoo.com.ar
   Escritor colombiano (1982).



=== Poemas      Berna Iskandar ============================================

*** Convivencia

l
poco a poco va horadando con besos y presencia
hasta llegar a mi centro

yo
que me dejo vencer dulcemente
la mitad de mi closet (hace mucho rato) ya le pertenece



*** Milagros cotidianos

En la ciudad embozada de asfalto y cemento
una jardinera de helechos
pudiera ser
la biopsia de un bosque
o el altar erigido para invocar milagros cotidianos
digamos, por ejemplo:
un par de trtolos que anidan
y mi hija emocionada que le dice a sus amigos
soy duea de pjaros libres!.



*** Desayunos retro pop con arepas fritas

Entrar a la casa
las hormonas del ambiente se cortan con cuchillo
el golpe de una pieza musical acalambrante
recintos tomados por la fuerza del desorden
alterados de presencia escandalosa
remolinos de pasin en dos esquinas
disputan el usufructo a capricho de estos predios
olvidan que basta apenas un amago de distancia
para extraar los desayunos retro pop
con Britney Spears, NSync, Backstreet Boys
y arepas fritas,
fiesta nica
indita

de ellas
slo posible
en el reducto de las treguas maaneras
all donde un par de hermanas,
tan adolescentes,
tan urbanas,
tan caraqueas
por fin logran coincidir

** Berna Iskandar
   bernaiskandar@cantv.net
   Escritora venezolana (San Juan de Los Morros, Gurico, 1965). Reside
   desde 1982 en Caracas y es licenciada en comunicacin social. Trabaja
   como productora y conductora de un programa de radio dirigido a la
   familia, la infancia y la adolescencia, transmitido por la Emisora
   Cultural de Caracas 97.7 FM. Ha publicado reseas y artculos de opinin
   en peridicos y revistas venezolanos.



=== Poemas      Luis Alberto Carro ========================================

*** Cada palabra...

Cada palabra que toco
est
en su sitio
desde antes de nacer.
Una
no se sostiene sin la otra.
No alumbra sin su igual
o su enemiga.
No es nadie
si no acepta sus espejos.
El nico terror
ser el cristal vaco,
pero tambin la ausencia
est prevista
con su palabra exacta.



*** Regreso

Tropezar
con una vieja silla
en la penumbra,
despus de media vida
en vuelo.
El ronronear de un gato
contra las piernas
que ha reconocido.
Y al final de la casa
la misma voz
de mujer
que pregunta la hora.
Puede llevarte media vida ms
aceptar
que esto es volver
a taca.



*** A las seis de un otoo...

A las seis de un otoo.

Hay quien va en autobs a las seis
de un otoo.

Un libro suspendido en otro aire,
los ojos hmedos,
cados,
sobre esa lnea
que habla del amor vulnerable.

Sin misericordia.

Hay quien viaja sin misericordia
por su propia ciudad.

Lo persiguen sus lluvias,
sus preguntas,
mordindole la espalda.
Tropieza y cae,
se levanta y cae,
reanuda cartas nunca comenzadas.

Olvidos.

Cruje olvidos
que incluyen avenidas, casas de la niez,
atardeceres
atestados de ngeles.

Los ojos
desarmados
del amor vulnerable
a las seis de un otoo.



*** El viaje

Estar solo a esta hora duele ms
que morirse.
Pero la fila es larga,
demasiado larga.
Hoy no es tu da, sabes?
No eres el prximo en subir a ese tren
condenado.
(Ya volver por ti, no te preocupes...)
Ahora es preciso darle cuerda al reloj,
escarbar
en la tierra ms oscura de la memoria
para saber si an estn, si estuvieron
alguna vez,
al cabo de tanto vendaval y baile,
la silla en la cocina,
la camisa escolar,
la madre o al menos una rosa de ceniza,
un nombre,
un da cualquiera,
otro olor que no sea el de las mismas
deudas pendientes,
para seguir el viaje.

** Luis Alberto Carro
   lucarrode@adinet.com.uy
   Poeta, periodista e historiador uruguayo (Colonia, 1952). Tiene en su
   haber dos libros de poesa, Instrucciones en caso de alegra (1994) y
   Perro de balcn (1998). Es codirector de la Revista Cultural U. Escribe
   en el Diario La Repblica (http://www.diariolarepublica.com) de
   Montevideo, en el semanario Vamos, y en las revistas La Voz de la Arena
   y Estampas Colonienses.



=== Una sorpresa para pap      Isabel Moure lvarez ======================

Hola to. Soy Nico. Dnde ests ahora mismo? En un barco por el
Mississipi..? O en un igl en el Polo Norte? O es que has vuelto a la
selva tropical? Ah! Ya s! Ests en el oasis que tienes en el desierto.
Espero que desde all se oiga la radio, y puedas escuchar estas palabras
que te escribo en esta carta. To, te echo mucho de menos. Por qu te
fuiste sin despedirte? Seguro que has ido a ese oasis tuyo a recoger los
tomates y los pimientos, y a dar de beber a tu camello. Yo tampoco podra
estar mucho tiempo lejos de mi perro Whisky. Estoy un poco triste, aunque
vuelvo a ponerme otra vez contento cuando miro la foto que nos hicimos
juntos; s, la foto en la que estamos t y yo en el zoo; la tengo en mi
dormitorio junto al poster gigante de Zidane. Cada vez que la miro recuerdo
las historias que me contabas sobre la serpiente que tuviste una vez cuando
vivas en Puerto Rico, que la dabas de comer ratones; o las historias sobre
los camellos, que lloran durante das cuando se muere su amo. Seguro que
tenas miedo de que si no volvas, tu camello pensara que te habas
muerto. Claro, por eso te has ido.

Pap no sabe que estoy en la radio. Quiero encontrarte y darle una buena
sorpresa; est siempre tan serio... No es como t. l siempre se est
quejando de todo; que si no hablemos tanto tiempo al telfono, que si nada
de zapatillas de marca, que si l y mam no van a estar todo el da
trabajando para mis caprichos... Pues, bien que viva l en la casa de los
abuelos! Con piscina y caballos! Pap casi no me cuenta nada de eso. Lo s
porque he visto la casa en un lbum de fotos. Ojal tuviera yo un caballo,
y otro perro. Pero pap dice que no se pueden tener ms animales en una
casa tan pequea. Si tuviramos la casa de los abuelos viviramos todos
juntos; nosotros, t, mi perro, tu camello, y me comprara un caballo!
Pap dice que t vendiste esa casa. La vendiste para comprarte el oasis?

Por favor, si ests en tu oasis, vende todos los tomates y los pimientos, y
con lo que ganes te vienes a Madrid, y te traes a tu camello, claro, y as
no tendras que irte. Podras meterlo en el zoo, y lo iramos a ver todos
los sbados. Adems to, en el Royal Cinema ponen una pelcula genial, de
aventuras y tiros, de esas que nos gustan. Me encantara que la viramos
juntos. Si no vienes te la vas a perder, porque all no hay cines no? Y si
no vienes t pues ir yo a verte. Me gustara bajar rodando contigo por las
dunas, y ver las rosas del desierto, como la de la foto que tenas guardada
en el bolsillo del pantaln. Tambin me gustara montar en tu camello, y
verlo beber hasta ciento cincuenta litros de golpe!

Creo que pap tambin te echa de menos, pues cuando vio que no volvas a
casa se le pusieron los ojos rojos con mucha rabia. Sigue enfadado desde
entonces. El otro da le dije que quera una serpiente como la que habas
tenido t y sin contestarme, se puso muy serio, y cerr la puerta de su
dormitorio de un portazo. Fjate que cuando vio el dinero que le dejaste
sobre la mesa del hall empez a decir cosas muy raras, no se qu de saldar
una deuda. No s que quiere decir saldar pero no debe de ser nada bueno,
pues no parece que le haya hecho ilusin ni nada tu dinero. Pero a m s.
Gracias, to. Adems pap se preguntaba que de dnde habras sacado el
dinero. Yo enseguida le dije que de la venta de los tomates y pimientos de
tu oasis. Pero no me hizo ningn caso y me dijo muy enfadado que me fuera a
mi cuarto.

Hace poco le ped a pap que me comprara unas Nike, pero me contest que
eran muy caras y que ni hablar. Ahora podr comprrmelas, y tambin un
video, y un coche nuevo y todo lo que queramos... Bueno no todo, que la
casa de los abuelos no podramos comprarla. Yo no he contado el dinero pero
eso dice pap.

Hace una semana, vinieron dos hombres a casa preguntando por ti. Parecan
amigos tuyos porque preguntaron a pap que cundo habas venido a casa, que
qu habas hecho el tiempo que estuviste con nosotros, y tambin dijeron
que necesitaban saber cuanto antes dnde estabas. Pap esta vez se ha
enfadado muchsimo. Creo que piensa que te ha pasado algo malo porque ni
tus amigos saben dnde ests. Pero yo estoy seguro de que no te ha pasado
nada, y que volvers con nosotros, to.

Bueno, si me ests escuchando, llmame esta misma noche para decirme cuando
vienes. Lo digo para as ir llamando al zoo e ir arreglando lo del camello;
para que pueda estar en un buen sitio y eso. Mira que no se le ocurra a
nadie ms que a m el venir a la radio para comunicarme contigo... Ya vers
qu sorpresa se van a llevar pap, mam y esos seores que preguntaban por
ti.

Bueno, que me dicen en la radio que corte ya. Un beso muy fuerte, to.
Espero que me llames. Adis.

** Isabel Moure lvarez
   ismoale@teleline.es
   Escritora espaola (Valladolid, 1965). Licenciada en filologa inglesa y
   profesora de ingls y espaol. Ha acudido a talleres de escritura de
   relatos en el Taller de Madrid, los Talleres de Escritura Creativa
   Fuentetaja (http://www.fuentetajaliteraria.com) y la Escuela de
   Escritores (http://www.escueladeescritores.com) desde 2004. En octubre
   de 2005 obtuvo el primer premio internacional del Concurso Narcisista de
   Relato Autocontemplativo, convocado por la Escuela de Escritores, con el
   cuento Me llamo Enrique como yo.



=== Poemas      Gaby Arenas ===============================================

*** Tres

Soberbios pasajes del delirio
He comenzado a enloquecer

Me puse a jugar a tres manos
las mas, las tuyas y sobre todo las de l
las suyas me dicen preciosa sin tener nada ms que decir
las tuyas muerden ganas, suspiran delitos y abrazan secretos
las mas confundidas, insensatas, disfrazadas de papel

Ahora un entre dos

Nunca es igual un beso sabor a vino
con el tinto corriendo en la piel
el trepidar de un vodka de mandarina clavado en mi cuello

Nunca es igual un querer, un placer
ambos embriagan, deliran, bailan y envenenan
slo uno asesina a quien siembre la duda
a quien abra las venas y delate

A tres manos demasiado sabor a piel
exceso de alientos, rasguo de ansiedades

A tres manos el juego
quin se atreve a jugar



*** Tres tintos

Tres tintos para una tristeza, uno ms para brindar
brindis de dos con ocho ojos de testigos
cmplices de uno en uno al cerrar la puerta
yo brindo porque la llave no aparezca
t brindas para no dejarme ir
aquellos a la franqueza
a las palabras dichas por la yema de los dedos
aquellas que la boca no sabe decir

Tres tintos para un recuerdo, uno ms para olvidar
un juego de dos con jugadores de ms
que sobran como tatuajes en la piel de una virgen
la brisa se vuela las dudas
hace de la nada una verdad
brindo para hacer del juego religin
para hacerte el nico creyente 

Tres tintos para las canas merecidas, uno ms para las que sobran
lugar donde no conozco mi espacio
tengo por das una pecera
por ratos un mar
brindo por tu indecencia
la mscara perfecta de las arrugas de tus ojos
por mis carcajadas
la nica oracin que soy capaz de rezar



*** Lo visto

Me han visto perderme en ti
en las sales de tus mandbulas perfectas
mordiendo mis horizontes
una ofrenda a jemanj para levar la mar
de mis inconclusiones y tus despechos
con olas de incienso de mandarina
y noches de tango con Sevillana

Te han visto perderte en m
en las curvas triangulares de mis hombros
que calzan en el molde de tus codos
los tocan, los doblan, los duermen como a trozos de papel
papel de cenizas sin quemar
ardor sin insolacin

Nos han visto perdernos
en el olor de la piel
mujer de sal
con pizcas de pimienta, ojos de llover

Nos han visto, lo saben, tal vez lo digan
que pateen la luna, que la hagan gritar
como quien grita un desvelo
Otro 6 am para coleccionar
Gritar como quien grita un orgasmo
cuando ste se sostiene de un hilo blanco
gritar como el que grita un silencio
un secreto que llueve nveo de cal



*** Rabieta

Furibunda rabieta de volver
se asimila
sonido de tu aliento

Tirarlo todo al vaco
precipicio de tus brazos
condena de mi paz
veneno de inciensos
suspiros imposibles 

Furibunda rabieta de volver
te dibuja
desespera mis cabellos
se asimila en el sonido del silencio
partida involuntaria

No vuelve otra vez



*** Los perros no tienen la culpa

Tontera de serte honesta, he preferido callar
pisar el acelerador hasta los 200 km de nuestra idiotez
por gala a mi incoherencia he preferido morir 

Lo siento, los perros no tienen la culpa
de no saber a quien morder

Mscara de hacerme viva
me lleve con su manto donde le provoque ir
por todas tus mentiras consabidas,
y tu olor a magia que empiezo a aborrecer
ardan en las sienes las ganas
se consuma el deseo hasta dejarte morir

Engaos con sonidos de lluvia,
con pieles de arena y noches de cenizas
que divagan entre tu insensatez y mi locura
y por supuesto, por el olor a sexo de una cama sin cambiar
que se nos pudran las ganas
que se envenene la piel

Lo siento

Los perros no tienen la culpa

** Gaby Arenas
   arenas.gaby@gmail.com
   Escritora venezolana (Caracas, 1980). Comunicadora social egresada de la
   Universidad Catlica Andrs Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve). Es
   productora y promotora para teatro y algunos de sus trabajos han sido
   publicados como colaboraciones en diversos medios venezolanos.



=== Dos relatos      Elsa Levy ============================================

*** Su aniversario

Hoy sera su aniversario. Ser mesero por varios aos en el bar discreto de
un restaurante selecto a la orilla del lago de Chapala, me ha proporcionado
historias qu contar y qu recordar. Ninguna como la de ellos.

La primera vez que los vi llegar se instalaron en la mesa de la esquina,
esa cuyos asientos son una banca acojinada en forma de escuadra. Ella, una
mujer de edad madura, vestida con buen gusto y maquillada discretamente,
l, alto, delgado, pelo cano con grandes entradas, lampio, cuya ropa y
buenas propinas me hablaron de su posicin social. No era de esas parejas
que se distinguen por su guapura, pero s llamaban la atencin por la
expresin amorosa de sus ojos y su trato amable.

Todos los jueves, de seis de la tarde a ocho de la noche, era el tiempo que
compartan en el bar; en el transcurso ella beba dos vodkas con jugo de
toronja, l, dos copas de coac. Hablaban en voz baja, se tomaban de la
mano, y sobre de todo se miraban a los ojos con ternura. Dice mi esposa que
soy un romntico empedernido, y tiene razn, sin embargo verlos a ellos, a
su edad y as de enamorados, me impresionaba. De verdad senta envidia, me
adelantaba a mi futuro y anhelaba llegar a ser querido de esa misma manera.

A veces salan a caminar a la playa del lago, no poda dejar de
observarlos, sus siluetas transfiguradas por el resplandor del ocaso
contrastaban con el zafiro incipiente del agua. Yo amo este lago, nac y
crec junto a l; mis juegos infantiles y mis romances juveniles sucedieron
a su vera. Por eso cuando el lago se agota yo me siento igual que l,
cuando l est pleno de vida, mi vida es completa.

Por varios meses me pregunt si seran esposos, pero algo me deca que no,
esto lo corrobor por una mera casualidad. Un da de tantos el restaurante
fue contratado para una gran boda, yo fui asignado capitn de los meseros.
Cuando entraron los novios seguidos por sus padres, mi sorpresa fue enorme
al comprobar que el padre de la novia era el caballero de los jueves, y la
madre otra dama diferente a la mujer de los ojos brillantes.

No fueron pocas las ocasiones en que los sorprend besndose, ella se
sonrojaba, y l sonrea discretamente mirndome con picarda. Un jueves, l
acudi con una hermosa rosa roja. Cuando ella lleg l la abraz, le dio la
rosa y yo alcanc a escuchar sus palabras: Feliz aniversario, mi amor. No
lo olvid, era un veintiuno de marzo, da del inicio de la primavera, como
esa que ellos trasmitan con el calor y el aroma de su mutuo amor.

As pasaron los aos, hasta que de un jueves a otro dejaron de concurrir.
Yo los extraaba. Cuando se aproxim el veintiuno de marzo no dej de
pensar en ellos. Mi corazn se aceler cuando lo vi llegar. Me orden su
coac y el vodka preferido de ella. Pens que la dama no tardara en
llegar. Y no fue as. l estuvo leyendo un libro del cual intent mirar el
ttulo pero no lo consegu. Me pidi la cuenta, pag y se fue. Cuando pas
a recoger el servicio, encontr una rosa roja frente al vaso lleno.

Durante un ao l no volvi, pero al llegar el veintiuno de marzo acudi a
realizar el mismo ritual del ao anterior. No me qued duda, ella haba
muerto. As durante cinco aos. Un da, por noticias en los peridicos, me
enter de la muerte de l. Lleg el veintiuno de marzo. Con fervor, a las
seis de la tarde, serv un vodka con jugo de toronja y un coac. Frente al
vaso deposit una rosa roja. Afuera, la luna amorosa se reflejaba en el
lago.



*** La soada

                                       Me despiertan los pjaros que cantan
                                        en las ramas ms altas de tu sueo.
                                                       Francisco Hernndez.

                                                        A Juan Jos Arreola

Soy la soada casi a diario desde la tarde de verano en que l y yo nos
cruzamos en el bosque de Chapultepec; la obsesin que a ningn amigo se ha
atrevido a contar; la marioneta que activa y desactiva insaciable. Estoy en
las noches calientes, en las siestas hmedas, en las madrugadas
refrescantes. Me escurro entre marido y mujer como rayo de luz que horada
la oscuridad nocturna. l tarda en dormir por la ansiedad de encontrarse
conmigo en el sueo. A veces quiero que me deje tranquila, me secuestra de
mi propio sueo.

Desde que me conoci sus fantasas se amontonan en su memoria onrica,
estallan y van a caer en medio de la cama, ah en donde estoy, en el sitio
en que su deseo me mantiene, yo las voy tomando una a una y las convierto
en realidad, sta es una de ellas: mis dedos se extravan, suben y bajan
como un cardumen en busca de grutas inexploradas; sus cavernas son hmedas,
la textura de su entrepierna es suave como la piel de un nio. Mi
cosquilleo le provoca una ereccin lacerante. Abandonado a mis manos y al
hacer de mi lengua, acaricia mis cabellos largos que lamen su pecho; las
aletas de su nariz se distienden en la absorcin constante de mi aroma
semidulce y evocador de prados silvestres que l ha elaborado slo para m.
Ahora me toma de la cintura; la levedad de mi peso le ayuda a colocarme a
horcajadas sobre su bajo vientre; repasa mi cuerpo, se detiene en mis
pechos erguidos; rodea mis caderas y busca entre mi follaje la pequea
almendra que se alboroza mecida por sus dedos. Me hace incorporar sobre mis
rodillas y me acerca a su boca, su bigote se confunde con mi vello pbico;
sus dedos oprimen, investigan la caada entre mis nalgas; sus labios y su
lengua logran que de la almendra estallen sensaciones y de mi garganta
broten gemidos y murmullos que l ide para m. Con suavidad me retira y me
acomoda de espaldas, abre mis piernas y me penetra; yo muevo mi pelvis con
movimientos ondulantes, lentos, mientras las paredes de mi vagina lo
oprimen como el guante a un dedo. Se rebulle en el lecho, su boca se abre y
dibuja un gemido. No gimas!, le digo al odo. Ella podra despertarse,
entonces yo me marchara y tu fantasa, hacer el amor con otra mujer en la
misma cama en que duerme tu esposa, no se cumplira. Siente el placer,
inmovilzate, concntrate en mi calor, en la pulsacin envolvente de mis
paredes, en el deseo exacerbado que has despertado en mis entraas como
ningn otro hombre lo ha conseguido. Eres el amante ideal.

Envanecido, libera su semen sobre el pantaln de la pijama que tendr que
lavar por la maana en la regadera. Mientras normaliza su respiracin,
observo a la mujer gruesa de cabellos cortos y enlacados que duerme a su
lado; escucho que de sus labios resecos brota el gorgoreo de un ronquido.
Sus manos se asen a la solapa de su propia pijama de franela. A un lado, en
el bur de ella, descansa un frasco de vaporub, sobre el de l, un libro a
medio abrir: El Kamasutra.

An me retiene. Contino desnuda; me coloca de costado en el centro de la
cama, se posiciona cmodamente, prende uno de mis pezones con la boca y
suea que se duerme succionando leche azucarada.

Estoy cansada, quiero que l me deje tranquila, quiero volver a mi propio
sueo. El soado espera para m.

** Elsa Levy
   elsalevy@jal1.telmex.net.mx
   Escritora mexicana (Colima). Obtuvo la licenciatura en psicologa;
   diplomados en cultura jalisciense, crtica y fantasa de la literatura
   hacia el tercer milenio, e historia de Jalisco en el arte; adems,
   posgrado en creacin y crtica literaria por la Sociedad General de
   Escritores de Mxico (Sogem, http://www.sogem.org.mx), y Curso Superior
   de Pensamiento Latinoamericano, Casa de las Amricas (La Habana, Cuba,
   http://www.casa.cult.cu). Pertenece al PEN Club Internacional, a la
   Asociacin de Literatura Femenina Hispnica y a la Asociacin Escritores
   de Jalisco. Ha publicado los libros El vuelo de la iguana (cuentos,
   1991), con el que obtuvo el Premio Colima ese mismo ao, Bajo la piel
   (cuentos erticos, 1994, 1997, 2005), Pre-textos de inverecundia
   (cuentos, 1995), Los cuentos de Tati (cuentos, 1995), Otras sombras de
   la luz (cuentos, 1996), Tinta fresca (cuentos, 1996), Entonces, la
   Crislida (noveleta, 1997), La cabaa de El Moro (noveleta, 1998), De
   amores (cuentos, 2000), El misterio de la casa de citas en el barrio
   galante y otros cuentos (2003) y fue compiladora de Ertica, 43
   narradores en Jalisco (1997) y Amatoria, el cuento amoroso en Jalisco
   (2005). Adems, ha publicado los libros de ensayo El erotismo en la
   escritura femenina mexicana (1994), El machismo, orgenes, causas y
   perspectivas (1995), Enamoramiento, desde el mundo fragmentado de Mara
   Antonieta Rivas Mercado (ponencia presentada en el Congreso de
   Escritoras Hispanas, George Washington University, 1998), Erotismo y
   aforismos en cinco de las narraciones femeninas contenidas en Ertica.
   Antologa del cuento ertico en Jalisco (ponencia presentada en el
   Congreso Internacional de Literatura Femenina Hispnica, Quertaro,
   1999) y Un recorrido por la obra de Laura Esquivel (2000), y ha sido
   incluida en los libros colectivos De tanto contar (1993), Poesa
   peregrina (1994), De ac y del ms all (1995), Nombrario (1995), Los
   siete pecados capitales (1997), La mentira (1998), Criaturas de la noche
   (N 2 y 3, 1998 y 1999), El suicidio (1999), El secuestro (2000),
   Nuestra voz (2001), El voyeurismo (2002), Mariposas, mujeres sin capullo
   (Brasil, 2002), Curim, cuentos infantiles (Brasil), La prostitucin
   (2004) y Perversitudes (2005). Ha ganado el Concurso Nacional de Cuento
   "Criaturas de la noche" (Saltillo Coahuila, 1999) y el Premio Nacional
   de cuento "Juegos Florales de Lagos de Moreno" (2005), entre otros. Sus
   cuentos han sido publicados en revistas y peridicos nacionales de
   Mxico.



=== Tres poemas      Julio Campos vila ===================================

*** El desposedo

Acaso puedo tener un sueo terrenal,
En el mundo en caos, existente ahora?
O pretender all que la aurora sea otra,
Sin su vestido subterrneo de sangre?

Acaso puedo entrar al libro de la muerte,
Con una seal para que pueda hallarme?
O caminar abriendo puertas horadadas,
Con la misma narracin de pan de luna?

Acaso no anso un lugar a donde venga,
Con su singular brasero ms desconocido,
Cubriendo los cristales con su risa secreta
O con su procesin de milagros efmeros?

Acaso puedo ir, entonces, de la mano,
Al baile sorprendente de los iluminados?

Acaso tienen un baile los desposedos?



*** nfora

Adnde va la burbuja de su nfora?
Yerta en el aire de espadas azules.
Rozando los filos de agudas espinas.
Convirtiendo el vaco de la muerte,
Tan slo hirindome, sutil y callada.

Con qu signo cabalstico que trace
Abrir el asedio de su tiempo gris.
La leve huella de su atmsfera ciega.
El pretrito jeroglfico de su lmpara?

Porque nunca podr sobrevivir oculto,
Como si morara en su interior candente
Y navegara por el mar de las tormentas.



*** Apariciones

An recuerdo aquellas apariciones.
Era en una corteza de fruta disecada
Donde dorman las mariposas ailes,
Y en los escondrijos claros del cuarto
Se dispersaban sigilosos los gnomos,
Y los pequeos habitantes del sueo,
Con campanitas de corolas redondas,

Encendan las trizaduras de sus risas.

Adems la lluvia tena olor a manzanas,
En tanto que, desde el fondo de la tierra,
Amaneca para desarrollar la primavera.

Mi madre, era igual, lo inslito del tiempo,
Pues poda inaugurar cualquier sortilegio,
Madurando los panes, las frutas y la leche,
Con su suave respiracin tan envolvente,
Casi como un manto profundo de ternura.

** Julio Campos vila
   jcavila2003@gmail.com
   Escritor chileno (Santiago, 1939). Profesor jubilado de educacin
   bsica. Ha publicado los libros de cuentos Raigambre (1962) y El regreso
   de Lzaro (Caracas, 1999), y aparece en la antologa potica Poesa
   joven de Colchagua (1961). Es miembro de la Sociedad de Escritores de
   Chile (Sech, http://www.sech.cl) desde 1962, por haber ganado ese ao el
   primer premio de poesia en el Canto a la Reina. Fue electo diputado por
   el perodo 1973-1977. Sali al exilio en 1973 durante 14 aos. Ha
   obtenido premios de poesa, cuento, mencin honrosa en novela infantil y
   ha sido publicado en diversos diarios y revistas.



=== Das de suerte      Slavko Zupcic =====================================

Juguese el cuatrocientos cuarenta y ocho dijo para mi sorpresa la cajera
de la panadera cuando termin de darme el vuelto.

Yo le haba pagado con un billete de diez mil y ella no slo me daba dos o
tres billetes y algunas monedas, sino que tambin un nmero para jugar en
la lotera, como si supiera que yo estaba a punto de presentar un libro con
textos ludopticos.

Gracias fue lo nico que dije. Muchas gracias. Cuatrocientas cuarenta y
ocho gracias.

No hay de qu, mi amor. Pero que sea por la lotera de Caracas. En el
sorteo de las once de la maana.

Okey le dije esta vez y camin torpemente hacia el carro: tena que ir a
lo del libro.

Antes de entrar en la autopista, el anciano que pide dinero en el semforo
me lo volvi a repetir. A cambio de las monedas que la cajera me haba
dado, claro.

El cuatro cuatro ocho. Lotera del Tchira. Sorteo de las siete.

Eran las siete y cinco y el bautizo estaba pautado para las siete y media:
ya lo de la lotera sera para el da siguiente. Era necesario llegar al
museo. Que si patatn, que si patatn. Los saludos de rigor, algn
discurso. Se trataba de una presentacin colectiva y el nico libro
ludoptico era el mo.

Mientras presentaban la coleccin, como haba mucha gente y demasiado
calor, me sent junto a las plantas, aproximadamente a diez metros de la
tarima.

Inmediatamente se acerc una morena, interesante aunque con el pelo teido
de amarillo y un libro de Fernndez Retamar en la mano izquierda.

Puedo? apenas dijo en lo que yo entend como una pregunta destinada a
saber si poda sentarse a mi lado.

Claro, cmo no? le dije apretando las piernas y haciendo desaparecer los
codos.

Ella se sent y comenz a abanicarse con el libro. Luego lo coloc sobre
sus piernas, lo abri y se detuvo en una pgina en blanco, donde estaba
garabateada la dedicatoria.

Es del autor? le pregunt.

No s, el libro no es mo, es del amigo con que vine dijo mostrndome un
centmetro de papel donde deca clarito: Retamar. T tambin lees?

Un poco, s.

Y escribes?

Un poquito menos.

Y tienes suerte?

Le iba a responder, pero en seguida me llamaron para que me tomara una foto
con el libro en la mano, como si fuera un diploma.

A los dos minutos regres.

Tengo suerte a veces, depende de la compaa le dije pensando en un amigo
que siempre ocasiona desgracias, verdaderas desgracias.

Y llevas dinero contigo?

Es posible, creo que s.

Entonces llvame a un bingo.

Y tu amigo?

No importa, yo le devuelvo el libro.

Todava no s muy bien por qu, pero inmediatamente sal del museo con la
morena de pelo pintado. Retroceso, primera, segunda, en apenas cinco
minutos llegamos al bingo y, en uno ms, estbamos junto a las maquinitas.

T sabes que en el libro casualmente se habla de estas mquinas?

Ah, s? Yo me voy a meter en esta mquina.

La mquina en cuestin estaba decorada con carritos y flores.

Si me tocan los tres carritos, me da quince jugadas gratis dijo mientras
meta el segundo billete en la ranura tragabilletes.

A mi lado, un desdichado peleaba con una mquina llena de muequitos de
Disney:

Que me toquen tres Barneys, por favor. Que me salgan los tres Barneys.

No pude evitar girarme completamente para ver su rostro.

Lo que vi justificaba la visita al bingo. Era mi profesor de historia de la
psiquiatra, un mdico de Maracay que se haba educado vendiendo panelas de
San Joaqun.

Fing no reconocerlo y continu dndole dinero a la morena de pelo teido.

Cuando el dinero estaba a punto de acabarse, apart un billete de veinte y
lo introduje en uno de los bolsillos de la chaqueta.

Por qu haces eso, papi? Mira que trae mala suerte.

No te preocupes, mi vida. Es para pagar el estacionamiento le dije
pensando que antes de doce horas jugara el vuelto al cuatrocientos
cuarenta y ocho.

** Slavko Zupcic
   slavkozupcic@hotmail.com
   Escritor y psiquiatra venezolano (1970). Ha publicado un libro de poesa
   para nios, Esccheme Seor Sol (1989), tres libros de relatos Dragi
   Sol (1989), Vinko Spolovtiva, quin te mat? (1990) y 583104: pizzas
   pizzas pizzas (1995), la novela Barbie (1995), un libro de crnicas
   literarias, Mquinas que cantan (2005), y una novela para nios,
   Giuliana Labolita: el caso de Pepe Toledo (2006). Ha ganado, entre otros
   premios, la Bienal de Literatura Infantil Luis Bouquet (1987), Bienal
   Jos Rafael Pocaterra (1988), Premio Municipal Ciudad de Valencia
   (1991), Mencin de Honor de la Bienal de Literatura de Guayana (1994) y
   en el ao 2001 fue finalista del XIX Premio Herralde de novela. Sus
   cuentos forman parte de diversas antologas del cuento venezolano e
   hispanoamericano.



=== Poemas      Francisca Lpez ===========================================

*** Noticias de las diez

Cantos de tigres
azules
se pierden en la corriente

Risas de madres
cansadas
esperan bajo los juncos
secos del hogar

Juegos de nios
felices
arden en la explanada

Silencio de atardecer
voces y risas
amarillas
jungla blanca
sigilo
ruido
salto
comunin
bajo soles que se apagan.



*** En busca de cobijo

Agujas algodones
risas
estridentes. Silencio
de golpe
bsquedas sin encuentros
ritmo
movimientos circulares

Mrmol granito
cuarzo
acunan tu desnudez
inquietante. El rumor
imperceptible
del hogar te acaricia
luminoso redondo
suave como excrecencias
de volcn.



*** Al borde de lo posible

Las gaviotas nos observan
No son gaviotas
Saben que hoy juegas feliz a mi lado
No son gaviotas. Son cuervos
Te divierte mi desnudez, pero qu hacer con ella
Son cuervos. Negros como el sol
Mi cuerpo es un lecho de algas que te llama
Cuervos con alas gigantes de soledad
Te acercas. Miras. Ves tu reflejo
Las plumas me ciegan con todos los tonos posibles del azul, del ndigo al
      [gris brillante de la plata
Entrevs el abismo
Estn todos en tus ojos. Miles de cuervos, murcilagos delirantes,
      [mariposas amarillas y un perro rabioso
Sientes vrtigo. Te aturde
Plumas, garras y dientes se abalanzan contra m. Tu mirada clava una
      [espina en la mdula. Se vaca de todo. Lecho de algas. Sol. Nada.



*** En el reino de los vivos

Recorro el mundo
en silencio
un cuchillo entre los dientes
corta amapolas
rojo en la nieve
sucia de sal y arena
laberinto
encuentros imposibles
verde-negro
sin fondo
sin fin.



*** Pasos sin rumbo fijo

La sombra del abuelo
crece, imponente
ante la mirada del mirlo

El verdor de las hojas
cubre con su ternura
el ardor amarillo del tigre

El viento estremece
los huesos de la tierra, cerrados
al deseo del gusano

En el agua salobre
se pierde, inquietante
el salto de la rana

La furia de caballos desbocados
rompe los espejos
diluidos en el ansia de su fro

Surges, mercurio, barro y maleza
pegados a tu piel
de los flujos
animales
entre las piedras de mi ro.



*** Despedida

Acuestas con el padre
arrullo de la tarde
te posas en mi
ombligo

cejas brillantes
amores vencidos
vendidos
por una gota de roco

peso en los riones
sed
galopante, ebria, omnipresente

amores regalados
una flor que se cierra
susurros que se abren
presin en las costillas
un canto de sirena
alfiler en la ingle
risa
a caballo, histrica, ausente

jinete renuente
a lomos del
olvido.

** Francisca Lpez
   flopez@bates.edu
   Escritora espaola (Crdoba, 1961). Es profesora de lengua y literatura
   espaolas en Bates College (Maine, EUA; http://www.bates.edu). Su
   trabajo de investigacin se centra en la narrativa de escritoras
   espaolas. Ha publicado varios artculos y el libro Mito y discurso en
   la novela femenina de posguerra en Espaa (Pliegos, 1995). Textos suyos
   han sido publicados en las revistas Letras Femeninas
   (http://www.asu.edu/languages/ailfh/letras.html) y Letras Salvajes
   (http://www.geocities.com/letrassalvajes), y en las antologas Ciguatas
   y otras mujeres (poesa; Tegucigalpa: Ixbalam Editores, en prensa) y Ms
   all de las fronteras (narrativa, 2004).



|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

=== Dos cuentos      Mara Iholanda Rondn de Crdenas ====================

      Narrativa
      Producciones Karol, C.A.
      Mrida, 2006
      ISBN: 980-12-1878-9
      92 pginas

En abril de 2004 publicamos en Editorial Letralia
(http://www.letralia.com/ed_let), nuestro espacio para la difusin de
libros digitales, el relato Un gramfono al final de una guerra
(http://www.letralia.com/ed_let/gramofono), en el que la escritora
venezolana Mara Iholanda Rondn de Crdenas se introduce en la piel del
violinista franco-venezolano Maurice Hasson para contar la historia real de
su escape de Pars en 1940, cuando apenas era un nio de cinco aos.

Tiempos particularmente violentos, con la amenaza nazi persiguiendo al
pequeo Maurice y a su familia, son retratados sin perder la visin
acrisolada de la infancia. La hbil pluma de la autora logra un relato de
aventuras suavizado por la magia con la que el nio protagonista percibe
hasta los momentos ms crudos de la historia: Dormamos sobre el suelo, en
algunas mantas que cargaban los adultos, comamos muy poco y en silencio,
nos acostumbramos a los sonidos de los animales sobre las hojas del suelo
(o debajo), al sonido del ro, al del viento (...). Tambin nos
acostumbramos al lejano sonido del motor de los aviones y a escondernos en
cuanto se acercaba.

La obra es tambin una leccin sobre la capacidad de vencer la desolacin
con la perseverancia: Habamos perdido todo, la casa, el dinero, gran
parte de nuestra familia, las inversiones de pap, su fbrica y sus
negocios de exportacin. Pero pap jams se quej, comenzamos a vivir de
nuevo como una familia y poco a poco reunimos nuevamente a los parientes
que habamos credo perdidos. El final de la historia es conocido: la
guerra se extendera por cinco aos ms en los que Francia sera arrasada
por el fuego. Pero la cercana de los seres queridos y la voluntad de
seguir adelante producen la paradoja de un final feliz a travs del horror.

Ya publicado en 2003 por la Universidad de Los Andes (http://www.ula.ve),
Un gramfono... ha sido recogido por Rondn en este volumen, Dos cuentos,
que comparte con otro relato ms reciente: La ta que llora, la ta que
reza y el pap que regresa, seleccionado de entre ochocientos textos para
integrar, junto con otros nueve, la I Antologa de Narrativa Breve de
Ediciones Parnaso (Granada, Espaa; 2004).

En este relato, Rondn vuelve al tema de la infancia, en el que
evidentemente se mueve con una gran soltura. La autora salta a placer a
travs de la mitologa personal de una nia que crece en el seno de una
familia venezolana, con un padre mujeriego pero noble, dos tas eternamente
solteras, un jardinero hechicero, una hermana paterna y un amigo que
comparten con ella sus aventuras infantiles.

El limpio y gil estilo de Rondn es la principal caracterstica de La ta
que llora..., una historia que atrapa al lector desde su primera frase:
Nunca pude olvidar el da en que trajeron a pap medio muerto. El padre
ha sido trado a casa con una bala en la cabeza y pasar algn tiempo antes
de que se recupere; a las incidencias de la familia durante su
convalecencia, Rondn sumar decenas de historias paralelas, de las que su
asentado oficio de narradora nos traer vigorosamente de regreso cada vez
que lo crea necesario.

La perspectiva de la pequea protagonista que si bien no huye del ejrcito
nazi sostiene en su mano el smbolo de la muerte, la bala achatada que
extraen del crneo del padre define el tono de la historia al afrontar
hechos sobrenaturales con la serenidad de quien vive en un ambiente de
magia. La muerte de una gallina parece afectar ms a la nia que la
aparicin peridica de un fantasma que nos pide ron todos los das y
desaparece como un mago o la circunstancia de que el perro hable tras
ingerir las pastillas para hablar que el doctor Cardozo recet a pap. A
esto se aade la ambigua realidad de otros elementos de la historia: las
desventuras de una catalptica, el suicidio simultneo de unos amantes, la
fama mundial del jardinero revelada como cierta slo tras su muerte o el
incendio que unas figuras blancas provocan entre las tumbas del cementerio.

Ubicados temporal y geogrficamente en escenarios que nada tienen que ver
el uno con el otro, los dos relatos incluidos en este libro tienen, como se
ve, un punto de encuentro representado en la visin de un nio. Con esa
sola herramienta, Rondn ha enhebrado un lenguaje atrapante que, si en el
primero ostenta caractersticas de narrativa de aventuras por la naturaleza
de los hechos narrados, en el segundo es capaz de convertir la vida
cotidiana en una aventura tanto o ms apasionante que una huida en medio de
la guerra. Dos cuentos es, a no dudarlo, la constatacin temprana de una
autora que ocupar pginas interesantes de la literatura venezolana.



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== La Sech ante la guerra en el Medio Oriente ============================

                                                        20 de julio de 2006

      El primer ministro israel Ehud Olmert ha rechazado el canje de
      nios palestinos presos por el soldado israel preso, lo calific de
      chantaje y se ha dedicado a bombardear la flaca infraestructura que
      existe en Gaza [...]: Me hago personalmente responsable de lo que
      est sucediendo en Gaza, no quiero que nadie duerma de noche en
      Gaza, afirm Olmert en una reunin de gabinete.
            Poeta Juan Gelman

Con creciente preocupacin estamos siendo testigos de la reciente
conflagracin en el Oriente Medio con su secuela de violencia y dolor.

Los rostros de hombres, mujeres y nios que desde su incredulidad
cuestionan hasta sus cimientos los supuestos valores que orientan el
quehacer poltico de un mundo globalizado, no son sino un desafo y una
interrogante a la conciencia tica de la humanidad.

Qu decirles a esos nios palestinos e israeles sobrevivientes cuyas
infancias estn siendo trizadas sin remedio por el odio y la irreflexin.

Qu decirle a las familias de esos seres queridos que han muerto y estn
muriendo y ya no volvern a casa, a pesar de todas las supuestas buenas
intenciones.

Qu pensar cuando las resoluciones de los organismos internacionales, slo
son respetadas cuando benefician al ms fuerte o influyente de los sujetos
colectivos en disputa.

Pedimos y exigimos el respeto irrevocable a la vida en Medio Oriente y en
todo el mundo.

Invitamos a todos los que puedan colaborar en esta campaa por la vida y
por la paz en el Medio Oriente a que den a conocer, en primer lugar, la
verdad histrica de aquellos espacios en disputa y las resoluciones que la
ONU ha emitido con respecto de ellos.

La Sociedad de Escritores de Chile tiene esperanza y aguarda un futuro de
paz para palestinos e israeles donde finalmente la voz de nios felices y
sonrientes acalle para siempre el resonar de los fusiles y caones.

      Reynaldo Lacmara C.
      Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile (Sech,
      http://www.sech.cl)
      sociedaddeescritoresdechile@yahoo.es



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

"Tan slo era una computadora con un disco duro capaz de conectarse en un
instante al mundo entero y almacenar informacin como para confundir a la
biblioteca de Babel, como si la sabidura universal pudiera condensarse en
un cerebro electrnico".

      Elena Poniatowska, "La piel del cielo" (2002).



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