
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XI     Cagua, Venezuela      N 148
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                      18 de septiembre de 2006
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                     Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                  comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                   literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                      *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"Gentica de la informacin", Jorge Gmez Jimnez.       | Editorial
                                                         |
Premio pstumo. / Brasil en mil palabras. / La academia  | Breves
vende sus libros. / Las estrategias de Premura. / Bossa  |
Nova segn Jobim. / Presentacin doble. / La entrega     |
impaciente. / Taller sci-fi. / Jornadas argentinas. /    |
Vicenta la solterona. / Cuenta regresiva. / Coloquio     |
hispnico. / Escribiendo para Perfiles.                  |
                                                         |
Marco Antonio Flores obtiene Premio Nacional en          | Noticias
Guatemala. / Premio Nacional de Literatura de Chile para |
Jos Miguel Varas. / lex Rigola adaptar para el teatro |
la novela 2666, de Bolao. / Nancy Morejn recibi el    |
premio Corona de Oro. / Muerte de Naguib Mahfuz          |
consterna al mundo literario. / Exhibirn en Oslo obras  |
recuperadas de Munch. / Publican en Lima un libro        |
inspirado en las crnicas de Guamn Poma. / Sacven       |
anuncia programas que beneficiarn a escritores          |
venezolanos. / Novela sobre inmigrantes bolivianos en    |
Argentina gana premio. / Otorgan a Helio Vera el Premio  |
Municipal de Literatura en Asuncin. / Senado mexicano   |
felicita a Monsivis. / Grass reclama el derecho a       |
seguir siendo una voz crtica. / Vargas Llosa favorito   |
para ganar el Nobel de este ao. / Se inici el rodaje   |
de El amor en los tiempos del clera. / Crean en Espaa  |
una coleccin dedicada a los discapacitados. / Falleci  |
el poeta boliviano Alberto Guerra Gutirrez. / Nueva     |
Gramtica incluir variedades regionales de Amrica. /   |
Antonio Lobo Antunes obtiene el premio Jos Donoso. /    |
Publican primera antologa de literatura vasca en        |
esloveno. / Fuentes present en Sevilla su libro Todas   |
las familias felices. / Jos Rafael Lantigua entra a la  |
Academia Dominicana de la Lengua. / Felipe Becerra gana  |
el premio Roberto Bolao en dos categoras. / Premio     |
Nacional de Literatura de Colombia para William Ospina.  |
/ Falleci la escritora y periodista italiana Oriana     |
Fallaci. / Llevarn al cine Ensayo sobre la ceguera, de  |
Jos Saramago. / Gobierno de Canarias coeditar libros   |
con editoriales locales. / Versin flmica de El perfume |
llena las salas europeas. / Presentada novela de         |
Teitelboim prohibida durante la dictadura. / Arte,       |
literatura y periodismo de guerra en Hay Festival        |
Segovia. / Festival Metropolitano e Internacional de     |
Coros organizan en Lima. / Paulo Coelho publica          |
fragmentos de novela en Internet. / Realizarn en        |
Venezuela encuentro sobre literatura infantil. /         |
Publicarn en Venezuela antologas para nios y jvenes. |
/ Asociacin de Escritores de Mrida busca autores para  |
sus antologas. / Publicarn el diario de Bioy Casares   |
sobre Borges. / Realizarn en octubre Feria del Libro    |
Dominicano en Nueva York. / Poetas colombianos se        |
reunirn en Boyac. / Kosmopolis 06 se dedicar a la     |
literatura y la Web 2.0. / Simposio de Universidades     |
Lectoras realizarn en Badajoz.                          |
                                                         |
"La msica invisible del viento", Patricia Venti. /      | Artculos y
"Ulrico Schmidel. Un periodista sin peridico", Jorge    | reportajes
Eduardo Padula Perkins. / "Carta de batalla por una nia |
mala", John Jairo Junieles. / "Fantasmas de madres e     |
hijas cuarenta y siete aos ms tarde", Fernando         |
Sorrentino. / "Enrique Vila-Matas, malabarista de        |
palabras", Orlando Echeverri Benedetti. / "XIV Encuentro |
Binacional de Escritores de Colombia y Venezuela", Ana   |
Berta Lpez.                                             |
                                                         |
"Sobre Ray Bradbury: el operario de los tiempos", Andrs | Sala de ensayo
Ugueruaga.                                               |
                                                         |
"Don Carlos", Vanina Noejovich. / "Otra vez la rumba",   | Letras
Arturo Quetzalcoatl Torres Herrera. / "Terrn de         |
tierra", Flor Marina Ynez Lezama. / Dos poemas de       |
Sylvia Rojas Pastebe. / "Una tarde en Pars", Andrs     |
Mauricio Muoz. / Poemas de Francisco Wong Matos. / "Una |
oportunidad para ngela", Gladys Liliana Abilar. / Tres  |
poemas de Astrid Velasco Montante. / "Nern", lvaro     |
Sarco. / Poemas de Nstor Renato Cruz Rodrguez. / "Dos  |
historias sobre Sarita", Armando Quintero Laplume. /     |
"Frgil", Ximena Troncoso. / "La casa", Edna Pozzi. /    |
Poemas de Hugo Jovan Ramrez Cern. / "Resurreccin",    |
Juan Carlos Herrera. / "En el nombre de Can"            |
(extractos), Adolfo Marchena.                            |
                                                         |
Buscando a Sara Aldrete.                                 | El buzn
                                                         |
Harold Bloom.                                            | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
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=== Editorial      Gentica de la informacin =============================

Hace unos meses (http://www.letralia.com/133/editorial.htm) analizbamos
aqu el papel que herramientas como Google Print desempearan en la
sociedad de la informacin que se avecina, y que no es la misma que vivimos
en la actualidad, aunque s que se edificar sobre las bases an
rudimentarias de sta. En su momento, tal fue el impacto de la nueva
herramienta de Google para indexar libros que en poco tiempo se hablaba de
la unin de varias bibliotecas europeas para producir contenidos que
contrarrestaran la arremetida del monstruo angloparlante que se liberaba
desde Mountain View.

Eventualmente Google Print se transformara en Google Books
(http://books.google.com), y dara paso a la creacin de un mecanismo para
lidiar con los problemas que pronto empezaron a suscitarse por el tema del
copyright: el programa de afiliacin
(http://www.google.com/googlebooks/publisher.html) que invita a los
editores a mostrar libremente fragmentos de libros, dndole a quien
consulta la potestad de decidir si procede a adquirir el libro completo, ya
sea en versin digital o en versin impresa. El sistema, aunque no termina
de convencer a quienes llevan las cuentas en el mercado editorial, parece
perfeccionarse cada da, combinando las pericias tecnolgica y jurdica del
equipo de Google.

Google Books es una de las tres piezas del rompecabezas de Google en cuanto
a informacin especializada. La segunda es Google Scholar o Acadmico, en
su versin traducida a nuestro idioma, que indexa revistas y otros
recursos de inters cientfico para su aprovechamiento por parte de
investigadores y estudiantes. Sus fuentes son, segn el texto promocional
del servicio (http://scholar.google.com/intl/es/scholar/about.html),
estudios revisados por especialistas, tesis, libros, resmenes y artculos
de fuentes como editoriales acadmicas, sociedades profesionales, depsitos
de impresiones preliminares, universidades y otras organizaciones
acadmicas. Scholar est en lnea desde el primer trimestre de este ao.

La tercera y ms reciente es el buscador de archivos de noticias de Google
(http://news.google.com/archivesearch, an sin versin en castellano), una
herramienta derivada del ya conocido buscador de noticias, pero que
extiende su capacidad: ya no slo es posible consultar la prensa del da, o
de las ltimas semanas, sino tambin los archivos que los medios, de un
tiempo a esta parte, han ido construyendo al digitalizar las ediciones
anteriores a la aparicin de Internet. Adems de permitir al usuario que
hurgue en los archivos histricos de los medios internacionales, ofrece una
opcin para establecer la cronologa periodstica de un trmino consultado.
Claro que un buen porcentaje de esos archivos periodsticos no son
gratuitos, pero la existencia de la herramienta, es sabido, impulsa su
empleo.

As, disponemos hoy en da de un abanico complejo (aunque quizs falte
mucho antes de que podamos decir completo). Podemos consultar la Internet
contempornea, pero tambin hemos empezado a acceder al registro que la
humanidad conserva de s misma, bien sea a travs del mbito editorial,
acadmico o noticioso.

El proceso de crecimiento del continente informativo guarda alguna
similitud con el de un organismo viviente que evoluciona cada segundo pero
se mantiene anclado a su bagaje gentico. Es imposible producir informacin
si se carece de informacin. Es cierto que las herramientas antes descritas
no cubren todas nuestras necesidades, pero tambin es cierto que en su
aparicin es factible adivinar el contorno de una tendencia a reproducir,
en el mbito digital la parte del organismo informativo que evoluciona
cada segundo, todo contenido del que se pueda echar mano en el mbito
material el bagaje gentico del conocimiento contemporneo.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



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y artsticos en general suscribindose a nuestra lista de distribucin.
Todo lo qu tiene que hacer es enviar un mensaje vaco a
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de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm.
Si desea enviarnos las bases de un concurso, escrbanos a info@letralia.com



|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Premio pstumo. El pasado 23 de abril le fue concedido pstumamente al
poeta espaol Francisco de A. Bosch Ario (1902-1995) el Premio
Extraordinario de Poesa, en el marco del II Certamen Internacional de
Poesa Sant Jordi, en Palol de Revardit, Girona (Espaa). Bosch Ario fue
una personalidad valenciana de gran renombre, catedrtico universitario,
miembro de importantes instituciones valencianas y espaolas, quien empez
a escribir una vasta obra potica desde muy joven, la cual permanece
indita. El galardn, consistente en una placa, le fue concedido en virtud
de tres poemas enviados por su nieta, Amparo Gonzlez Bosch. En el certamen
participaron ms de 500 composiciones en castellano y cataln.

Brasil en mil palabras. El escritor venezolano Mximo Alberto Rangel obtuvo
el pasado 18 de julio, con su artculo Un pas en mil palabras, una
mencin de honor en el certamen literario El Brasil de los Sueos, que
convoc el Instituto Cultural Brasil- Colombia, con sede en Bogot. Rangel
particip en el concurso tras recibir el anuncio de sus bases a travs del
boletn de concursos de Letralia. El certamen premiaba trabajos de una
extensin mxima de mil palabras y estaba dirigido especialmente a personas
que no conociesen el pas, pero que pudieran basar su participacin sobre
libros, pelculas u otra documentacin. Periodista egresado de la
Universidad Catlica Andrs Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve), Rangel es
jubilado de Petrleos de Venezuela, S.A (PDVSA, http://www.pdvsa.com).
Actualmente prepara la edicin de su poemario indito Verso y canto
(1994-2006).
maximorangel@yahoo.com

La academia vende sus libros. La Academia Mexicana de Literatura Moderna ha
puesto a la venta una interesante coleccin de libros antiguos donados por
su presidente, el doctor Francisco Xavier Ramrez S., a fin de obtener
recursos para los programas de financiamiento para escritores
iberoamericanos de 2007. Los libros pueden ser adquiridos mediante giro
postal o cheque bancario certificado. La Academia Mexicana de Literatura
Moderna ha publicado, en diez aos de trabajo, 160 obras y financiado a ms
de cien escritores.
http://agendadeescritoresacademia.iespana.es/librosantiguos.htm

Las estrategias de Premura. Editorial Premura, empresa de servicios
editoriales que mantiene la revista literaria Aledaos de la Literatura y
varias publicaciones para escritores, ha publicado el libro Para escribir
historias, el primer ttulo de la coleccin Bagajes de Escritor en el que
se recogen estrategias y tcnicas  destinadas a lograr una historia capaz
de captar la atencin del lector, seducirle y que vuelva a leer cosas del
autor. El libro, de 220 pginas, es el fruto de un trabajo realizado
durante aos a travs de entrevistas personales con escritores
profesionales y conocidos, y del propio trabajo de reflexin y anlisis
efectuado en cada novela leda llegada a la editorial solicitando informes
literarios. Para escribir historias no se vende en libreras, slo en
Internet.
http://www.premura.com/publicaciones/libros/escribir

Bossa Nova segn Jobim. Tal es el nombre del concierto que este mircoles
20 a las 7:30 de la noche reunir en la Casa de Rmulo Gallegos, en
Caracas, a Chile Veloz, Mercedes Ros, Pimpi Santistevan, Anita Valencia,
Teresita Carnevali, Sardinha y Carlos Moren, en un homenaje al compositor
Antonio Carlos Jobim (1927-1994). Los arreglos y la direccin corren por
cuenta de Moren, mientras que Veloz interpretar al compositor y ser,
adems, el maestro de ceremonia. El concierto se celebrar en la Sala de
Teatro 1 de la Casa de Rmulo Gallegos y la entrada tiene un costo de Bs.
10.000 para estudiantes y 3 edad y 15.000 bolvares para el pblico en
general.
http://www.celarg.org.ve

Presentacin doble. La Sociedad Internacional de Escritores (SIE) y el
sello Ediciones El Salvaje Refinado presentarn este jueves 21 el poemario
El vuelo de la locura, de la poeta Raquel Virginia Cabrera. La actividad se
realizar a las 7:30 de la noche en la sala Chico Gonzlez de la Librera
Calope; ubicada en el 170 de la calle Dyckman entre las avenidas Sherman y
Vermilyea, en el Alto Manhattan. La presentacin estar a cargo del poeta
dominicano Jos Alejandro Pea. En el acto se presentar adems el nmero 9
de la revista de poesa Paradoja.
http://www.elvuelodelalocura.com

La entrega impaciente. El prximo sbado 23 sern entregados los premios
2006 de los certmenes internacionales de Poesa y Relato Breve La Lectora
Impaciente, organizados por la web La Lectora Impaciente con la
colaboracin de la Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Ganda
(Valencia), la Biblioteca Central Convent de Sant Roc, el Centre dEstudis
I Investigacions Comarcals Alfons el Vell y la Universitat Popular.
Recibirn los premios Pedro Campos Morales y Graciela Rosa Litvak, primero
y segundo de poesa, y Juana Corts Amunrriz y Beatriz Gamble, primero y
segundo de relato breve, y se presentar el libro Frente al mar, con los
trabajos premiados y finalistas, editado por El Taller del Poeta, en la
Casa de Cultura Marqus Gonzlez de Quirs de Ganda a las 6:30 de la
tarde. En el acto se leern poemas y relatos, actuar el Grupo de Danza de
Daimuz y se inaugurarn la exposicin Los premios literarios La Lectora
Impaciente y la mesa redonda Creacin literaria e Internet ese mismo da
a las 11 de la maana en el Saln de Actos de la Biblioteca Central de
Ganda.
http://www.lalectoraimpaciente.com

Taller sci-fi. An estn abiertas las inscripciones para el taller Cine,
literatura y mito de la ciencia ficcin, que durante tres meses ser
impartido por la escritora Iliana Gmez Berbes a partir del prximo 23 de
septiembre en la Casa de Rmulo Gallegos. Este curso presenta una visin
panormica sobre los personajes de la ciencia ficcin y la forma como el
cine y la literatura de este gnero han recreado antiguos mitos de la
civilizacin. Luciano de Samosata, H.G. Wells, Fritz Lang, George Orwell,
Terry Gilliam y muchos otros hacedores estarn presentes en esta travesa.
Las sesiones se realizarn los sbados de 10 de la maana a 12 del da en
la Sala A, piso 6, de la Casa de Rmulo Gallegos, a un costo de Bs. 300.000
por participante, con facilidades de pago.
Informacin:
telfonos (0212) 5517716  2855586 / 2721 / 2990  (0416) 4253006
E-mail: eventos@celarg.org.ve

Jornadas argentinas. Entre el 28 y el 30 de septiembre se realizarn en la
Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), en Argentina, las VIII Jornadas
de Educacin, Literatura y Comunicacin y Primeras del Norte Grande. La
propuesta est dirigida a docentes y estudiantes de todos los niveles,
estudiantes y profesionales de la comunicacin social, artistas de todas
las disciplinas, aficionados a la literatura, periodistas de todos los
medios de comunicacin y pblico en general.
http://www.unne.edu.ar

Vicenta la solterona. Entre el 29 de septiembre y el 1 de octubre se
presentar en la Casa de la Cultura Jos Flix Ribas, de Ocumare del Tuy
(Miranda, Venezuela), la obra de teatro Vicenta la solterona, a cargo de la
agrupacin Xpresarte Teatro. La pieza muestra las peripecias y los enredos
en la vida de Vicenta, una ingenua mujer soltera que se hace novia de un
casanova vividor del pueblo. De corte costumbrista y plena de situaciones
picarescas, la presentacin de esta obra forma parte de una serie de
actividades que la Asociacin Cooperativa Enseanza Cultural Venezolana
Xpresarte 3000 lleva a cabo con miras a la recoleccin de fondos para
representar a Venezuela en la I Bienal Escnica del Caribe, a realizarse en
La Habana del 15 al 19 de noviembre bajo la organizacin del Grupo de
Teatro Caribeo de Cuba. Las funciones se realizarn a las 7 de la noche y
las entradas tendrn un costo de Bs. 2.000.

Cuenta regresiva. La escritora venezolana Susana Sussmann ha venido
publicando en su blog Quarks de Sabores, desde el 28 de agosto, una cuenta
regresiva que anuncia un evento que tendr lugar el prximo mes de octubre.
Cada da, Sussmann publica una imagen relacionada con la ciencia ficcin y
los das que faltan para el suceso. Quienes puedan adivinar las referencias
implcitas en las 48 imgenes y elucubrar lo que pasar cuando la cuenta
regresiva llegue a su fin recibirn algunos premios.
http://quarksdesabores.blogspot.com

Coloquio hispnico. Entre el 18 y el 20 de octubre se realizar en la
Universidad de Florida el II Coloquio sobre Literaturas, Lingsticas y
Cultura Hispnica y Latinoamericana, evento multidisciplinario que bajo el
lema Regreso al pasado? Discurso y violencia en memoria, desplazamiento e
identidad es organizado por el Departamento de Lenguas y Literaturas
Romances de la mencionada casa de estudios. El coloquio pretende explorar
las producciones culturales y lingsticas derivadas de diversos procesos
como la inmigracin, la recuperacin de la memoria, el lenguaje y la
sociedad. El invitado internacional del evento es el escritor colombiano y
letraliano Octavio Escobar Giraldo.
http://web.rll.ufl.edu/colloquium06.htm

Escribiendo para Perfiles. Hasta el 25 de octubre es posible postular
textos a la revista Perfiles, una publicacin seriada en el mbito de la
ciencia, la tecnologa y las artes, editada por la Comunidad Acadmica de
la Universidad de Santander. Los autores interesados en participar debern
enviar artculos de investigacin cientfica o tecnolgica, temas de
reflexin, reportes de casos, cartas al editor, documentos de reflexin no
derivados de investigacin, reseas bibliogrficas, ensayos, memorias o
cualquier gnero literario. Se admitirn trabajos de hasta diez pginas en
tipografa Times New Roman a 12 puntos, y se sugiere incluir un resumen
analtico en ingls (para los documentos de investigacin cientfica y
tecnolgica), palabras clave al inicio del artculo y bibliografa. Los
materiales deben ser enviados a la direccin electrnica
perfiles@udes.edu.co.
http://www.udes.edu.co

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Marco Antonio Flores obtiene Premio Nacional en Guatemala

El pasado 14 de agosto fue concedido a Marco Antonio Flores, por resolucin
unnime del Consejo Asesor para las Letras, el Premio Nacional de
Literatura Miguel ngel Asturias, mximo reconocimiento a un escritor
guatemalteco. Flores es autor de Los compaeros, considerada como el texto
fundador de la nueva novela guatemalteca.

Segn el comunicado de la Direccin General de Cultural y Artes, Flores fue
propuesto por universidades e instituciones pblicas y privadas. Ana
Mara Rodas, Jessica Masaya, Enn Moreno, Francisco Morales Santos y Jos
Luis Perdomo Orellana y la directora general de Culturas y Artes, Ana Luz
Castillo, conformaron el consejo que unnimemente decidi otorgarle el
premio a Flores, tomando en cuenta la trascendencia nacional e
internacional de su poesa, su prosa, su teatro, su periodismo y las
jornadas culturales en que el escritor se ha empeado toda su vida, tanto
en Guatemala como en el extranjero.

Sin embargo el escritor dijo a la prensa local que este es un premio
preparado y organizado previamente donde el jurado est nicamente por
requisito. Agreg que hace diez aos vena siendo propuesto por varias
entidades y siempre me lo haban negado por el control que tiene slo un
grupo. ste simplemente es un premio ms, pero no vale la pena, no me quita
ni me pone.

Flores dijo saberse merecedor del premio, toda vez que ha publicado una
veintena de libros, ante otros autores que lo han recibido con slo dos
ttulos publicados. El premio me lo dieron porque una persona en especial
le dijo al jurado que el reconocimiento se le daba a la obra del escritor,
no a la persona irreverente y malcriada que ustedes odian y eso vali la
pena para que me lo dieran, porque el jurado se opona.

El escritor naci en Guatemala en 1937. En dos ocasiones sali exiliado. Es
poeta, narrador, ensayista y periodista. Ha sido catedrtico en varias
universidades y becario en el Sistema Nacional de Creadores del Fondo
Nacional para la Cultura y las Artes, de Mxico.

Tambin ha trabajado como investigador y ha impartido conferencias en
universidades y centros culturales de Mxico, Guatemala, El Salvador,
Honduras, Costa Rica, Panam, Espaa, Alemania, Inglaterra e Irlanda.

Adems ha coordinado talleres literarios y cursos; tambin se ha
desempeado como editor, tanto en Mxico como en Guatemala. Parte de su
obra ha sido traducida al ingls, francs y alemn. Segn crticos como
Seymour Menton, con la publicacin de Los compaeros, en 1976, Flores
inici la etapa de la nueva novela guatemalteca. Sus casi 20 libros
publicados incluyen novela, poesa, cuento, crnica, teatro y columnas
periodsticas.

El Premio Nacional de Literatura Miguel ngel Asturias, que reconoce la
trayectoria literaria de un autor guatemalteco, fue instituido en 1988 por
el Ministerio de Cultura y Deportes. La distincin consiste en una medalla
de oro, un diploma y 50 mil quetzales. Aunque no se tiene la fecha exacta
de entrega del premio, el ministerio indic que sera durante el mes de
octubre, debido a que el escritor ya tena actividades planificadas para
septiembre.

Hasta la fecha han recibido el galardn Luis Alfredo Arango, 1988; Carlos
Solrzano, 1989; Otto-Ral Gonzlez, 1990; Dante Liano, 1991; Enrique
Jurez Toledo, 1992; Mario Monteforte Toledo, 1993; Luz Mndez de la Vega,
1994; Miguel ngel Vsquez, 1995; Margarita Carrera, 1996; Augusto
Monterroso, 1997; Francisco Morales Santos, 1998; Mario Alberto Carrera,
1999; Ana Mara Rodas, 2000; Isabel de los ngeles Ruano, 2001; Julio
Fausto Aguilera, 2002; Humberto Akabal, 2003 (declin); Rodrigo Rey Rosa,
2004, y Carlos Navarrete, 2005.

Fuente: Prensa Libre



*** Premio Nacional de Literatura de Chile para Jos Miguel Varas

El pasado 21 de agosto se le entreg el Premio Nacional de Literatura de
Chile al escritor Jos Miguel Varas, seleccionado de manera unnime por un
jurado encabezado por Yasna Provoste, ministra de Educacin de Chile, e
integrado por Vctor Prez, rector de la Universidad de Chile; el poeta
Armando Uribe, Premio Nacional 2004; Marcela Prado del Consejo de Rectores,
y Matas Rafide de la Academia Chilena de la Lengua.

La seleccin de Varas se realiz tras una reunin de slo media hora, un
hecho sin precedentes. Provoste indic que la concesin de esta distincin
a Varas es un reconocimiento a todo su talento, a su trayectoria y al
aporte que ha realizado a la literatura en Chile y que ha permitido tambin
mostrar parte de nuestra identidad en el extranjero.

El escritor recibi como premio catorce millones de pesos por una sola vez,
a lo que se sumar una pensin vitalicia de veinte unidades tributarias, lo
que en la actualidad supera los 600 mil pesos. Es difcil no decir algo
que suene completamente tonto en este momento. Esperaba yo no emocionarme,
pero s me ha ocurrido eso, fueron las primeras palabras de Varas a la
prensa.

Pese a esa emocin, Varas no apart sus compromisos por la entrega del
galardn, pues inmediatamente despus de recibirlo parti al Instituto
Nacional, donde se colocara una placa en memoria del bibliotecario Ernesto
Boero Lillo, muerto en 1974 y sepultado en el mismo recinto educacional.

Antes de partir habl con la prensa y adelant el ttulo de su prxima
novela, Milico. Reconocido opositor al rgimen de Augusto Pinochet, el
autor fue partcipe de todo un movimiento poltico-cultural en el exilio y
muchos recuerdan su caracterstica voz en el espacio Escucha Chile por
las ondas de Radio Mosc, entre 1974 y 1988.

Varas fue un permanente colaborador de la revista Araucaria, tambin de
chilenos exiliados, que se editaba en Pars y despus en Madrid. De regreso
en Chile fue redactor y director de la revista Pluma y Pincel (1988-1990) y
secretario de redaccin del diario La poca (1996-1998), en cuyo suplemento
dominical lleg a publicar ms de 80 cuentos.

Ms recientemente form la revista Rocinante, hoy desaparecida, junto a
colaboradores como Faride Zeran, Ivn Quezada y Justo Pastor Mellado. En
los aos 60, junto con iniciar una carrera en la radiofona, ya haba
dirigido el diario El Siglo, en su calidad de militante del Partido
Comunista, y fue jefe de prensa de Televisin Nacional durante el gobierno
de Salvador Allende.

Desde el jurado, Armando Uribe enfatiz: Este premio no es poltico sino
literario, por lo tanto otras consideraciones que no sean la categora y la
calidad literarias estn de ms, como espero que lo hayan estado en los
premios anteriores. Pienso que Varas es el ms importante escritor vivo en
Chile y su obra es de lo ms chileno que uno pueda leer.

Desde Cahuin (1946), su primer libro de relatos, hasta obras ms recientes,
como la novela El correo de Bagdad (1994 y reeditada en 2002), Varas
intenta registrar a seres humanos que estn lejos del primer plano, los
olvidados y un poco sepultados, como define. En ese universo, se destaca
la fineza del lenguaje y un agudo sentido del humor. Su narrativa es
bastante ms tradicional que la de algunos contendores de este premio, como
Diamela Eltit o Germn Marn, cuyos aportes reconoce.

Son escritores que hacen esfuerzos muy serios por descubrir una verdad
literaria y crear un estilo propio y original. Diamela Eltit es una gran
experimentadora literaria y eso debe ser considerado y recompensado, dice,
adelantndose a las crticas porque, una vez ms, las autoras mujeres
quedaron al margen de los galardones.

Creo que es algo pendiente distinguir a muchas escritoras interesantes,
varias han sido olvidadas y no fueron premiadas en su oportunidad, por
ejemplo, Marta Jara. Hay todo un mundo de literatura escrita por mujeres
que no hemos distinguido como corresponde. Esa observacin es muy vlida y
forma parte de un proceso de maduracin para este premio y tambin para la
sociedad chilena.

Entre las obras ms recordadas del nuevo Premio Nacional de Literatura
estn las novelas Sucede (1950) y Galvarino y Elena (1995), el libro de
cuentos Exclusivo (1996), la serie de crnicas Nerudiano (1999) y Neruda
clandestino (2003), una novela-reportaje sobre el perodo del poeta en la
clandestinidad, oculto en diferentes casas de Santiago, Valparaso y otros
lugares de Chile.

Nunca he separado el periodismo de la literatura; creo que el periodismo
escrito es un gnero literario ms y al que le debo mucho. Empec a ser
periodista en el colegio, a los 14 aos hice el primer peridico con mis
compaeros de curso. Despus publiqu en el Boletn del Instituto Nacional
y mi primer trabajo remunerado fue en la revista Vistazos, que diriga Luis
Enrique Dlano y que comenz a publicarse en 1952. Actualmente el
periodismo cultural pasa por una etapa muy difcil, y la cultura en general
debe competir con muchos otros temas.

El escritor cuestion la forma en que funcionan los Premios Nacionales: El
sistema de postulaciones no me parece el ms adecuado, es como concursar
para una pega fiscal; debera tener otra forma, aunque no se cul. Todo se
ha burocratizado y tampoco hay mucha representatividad de los escritores en
el jurado, pero eso est en proceso pues hay un proyecto para incluir a
alguien de la Sociedad de Escritores de Chile.

Fuentes: El Mercurio  Noticias 123



*** lex Rigola adaptar para el teatro la novela 2666, de Bolao

El director del Teatre Lliure de Barcelona, lex Rigola, anunci en Berln
el pasado 25 de agosto que adaptar al teatro la ltima novela del
fallecido escritor chileno Roberto Bolao, 2666, cuyos derechos adquiri a
su viuda.

Rigola dijo que trabaja codo a codo con Pablo Ley, ex crtico del diario
El Pas, en la adaptacin. Explic que para poder resumir las 1.600
pginas de 2666 en dos horas de funcin tiene que diseccionar bien lo que
quera contar el autor, hacer una columna vertebral y buscar un camino para
contarlo al espectador.

Roberto Bolao naci en 1953 y su vida transcurri entre Chile, donde pas
sus primeros aos; Mxico en donde vivi su adolescencia; y Espaa, donde
se radic de forma permanente a finales de los aos 70. En ese mismo pas
falleci el 15 de julio de 2003, como consecuencia de una insuficiencia
heptica.

Rigola habl con la prensa en la capital alemana mientras participaba en el
Festival Brecht, donde el jueves por la noche estren en cataln con
subttulos en alemn su versin de Santa Juana de los Mataderos, en el
Berliner Ensemble, el teatro que dirigi el dramaturgo alemn.

El Teatre Lliure conmemora as el 50 aniversario de la muerte de Brecht
(1898-1956) con la representacin en cataln de la subversiva versin de
Rigola, a la que el pblico berlins dedic en su estreno un caluroso
aplauso. La compaa super con creces el reto de ser la primera formacin
espaola en actuar en el Berliner Ensemble, uno de los ms prestigiosos
escenarios en lengua germana, ante un pblico buen conocedor de la obra del
dramaturgo alemn y con la dificultad de hacerlo adems en cataln y con
subttulos en alemn.

Aunque Rigola recibi por esta puesta en escena el premio para jvenes
directores del Festival de Salzburg 2004, reconoci despus del estreno que
estaban asustados ante el hecho de actuar en una catedral del teatro como
es Berln y en casa de Bertolt Brecht. Para templar los nervios, la
compaa hizo antes una visita a su tumba en el cementerio de Dorotea de la
Chausseestrasse de Berln, situado junto a la casa del dramaturgo.

En el programa del Festival, los organizadores definan esta Santa Juana
catalana como una puesta en escena en las antpodas de la de Claus Peymann
(director del Berliner Ensemble), que se ha representado 50 veces en este
teatro. Despus del estreno, Peymann me ha dicho que le ha gustado mucho
pero que Brecht nunca lo hubiera hecho as, explic Rigola.

La vanguardista versin de Rigola (con pinchadiscos, guitarras elctricas y
cmaras de vdeo en el escenario) pegaba, en un principio ms, en teatros
como la Volksbhne o la Schaubhne. Sin embargo, los brechtianos
aplaudieron la versin en cataln de Santa Juana de los mataderos, que
Brecht escribiera entre 1929 y 1930 al hilo de los acontecimientos
histricos del crack burstil del 29.

Fuentes: EFE  Mlaga Hoy



*** Nancy Morejn recibi el premio Corona de Oro

La escritora cubana Nancy Morejn recibi en Struga (Macedonia) el Premio
Internacional Corona de Oro 2006, uno de los ms importantes concedidos a
la autora, en una ceremonia que tuvo lugar el pasado 25 de agosto.

Morejn recibi el premio a toda su obra, en la cual conviven lo africano y
lo espaol que alimentan la cultura de su pas, durante una de las sesiones
del festival Noches de Poesa de Struga, que desde 1963 con frecuencia
anual rene en esa ciudad de la repblica balcnica a miles de cultores y
amantes de la expresin lrica, entre ellos a 70 poetas de 12 pases.

Traductora y especialista en la literatura de Nicols Guilln, con quien
trabaj en estrecha alianza, su poesa, como la defini el propio Guilln
es negra, como su piel, si la tomamos en su esencia ntima y sonmbula.

La Corona de Oro se otorg por primera vez en 1966 al poeta ruso Robert
Rozdestvenski y entre los autores que lo han recibido figuran el chileno
Pablo Neruda (1972), los italianos Eugenio Montale (1973) y Edoardo
Sanguinetti (2000), el senegals Leopold Sedar Senghor (1975), el griego
Yannis Ritsos (1985) y los norteamericanos Allen Ginsberg (1986) y William
S. Merwin (2005). Morejn es la segunda mujer en merecer la distincin, que
en 1988 correspondi a la poeta serbia Desanka Maksimovic.

En la obra de Morejn, que ya fue realzada con el Premio Nacional de
Literatura de su pas, sobresalen libros como Richard trajo su flauta y
otros argumentos (1967), Octubre imprescindible (1982), Cuaderno de Granada
(1984) y Elogio y paisaje (1997).

Fuentes: Granma  Prensa Latina



*** Muerte de Naguib Mahfuz consterna al mundo literario

El pasado 30 de agosto muri el escritor egipcio Naguib Mahfuz, premio
Nobel de Literatura en 1998 y quien fuera conocido entre otras obras por su
Triloga de El Cairo. La muerte del escritor se produjo por una lcera
sangrante, segn dijeron mdicos en un hospital del Ministerio del
Interior.

El escritor de 94 aos, el nico en lengua rabe que ha ganado el Nobel,
llevaba hospitalizado desde el 19 de julio, cuando se cay en la calle y se
hizo una herida profunda en la cabeza que requiri una intervencin
quirrgica inmediata.

Mahfuz se convirti en una autoridad literaria cuando abandon las novelas
tradicionales y se decant por realistas descripciones de la experiencia de
Egipto con el colonialismo y la autocracia durante el siglo XX.

Declarado infiel por los extremistas musulmanes por la forma en que retrat
a Dios en una de sus novelas, Mahfuz sobrevivi a un ataque con un cuchillo
en 1994 que le da un nervio y le incapacit gravemente para usar la mano
con la que escriba. Estn intentando extinguir la luz de la razn y el
pensamiento, dijo el escritor despus del ataque.

Al-Azhar, la mxima autoridad islmica en Egipto, prohibi su novela de
1959, Chicos de Gebelawi, con el argumento de que violaba las leyes
islmicas al incluir personajes que claramente representaban a Dios y los
profetas.

Nacido el 11 de diciembre de 1911 en la capital egipcia hijo de un
comerciante, fue el ms joven de una familia compuesta por cuatro chicas y
dos chicos. Se gradu en filosofa en la universidad de El Cairo a los 23
aos cuando muchos egipcios apenas podan tener una educacin bsica.
Trabaj en la seccin cultural del Gobierno hasta que se jubil en 1971.

Mahfuz influy a escritores a travs del mundo rabe, pero su fama se apoyo
en opiniones que atrajeron la ira de las autoridades militares y religiosas
en Egipto y los pases rabes.

Su libro Nuevo Cairo (1945) combinaba la crtica social y la perspicacia
psicolgica para retratar a personajes que vivan en los barrios populares
de la ciudad. Adopt un estilo realista que segn los crticos fue el
comienzo de una nueva escuela de escritores rabes.

Entre 1949 y 1956 dej de escribir mientras observaba los cambios en el
pas: la cada de la monarqua, el fin del rgimen britnico y el
alzamiento militar de Nasser, pero regres lleno de fuerza con una triloga
que secretamente atacaba a los nuevos dirigentes militares del pas.

En la dcada de los 60, cuando ningn egipcio se atreva a mostrarse en
desacuerdo, critic directamente el rgimen de Nasser en Pequeo debate en
el Nilo y Miramar.

Su apoyo al tratado de paz de 1979 entre Egipto e Israel le atrajo la
clera de muchos pases rabes, que prohibieron sus novelas. Se opuso
pblicamente a la militancia islmica, aunque antes de su intento de
asesinato en 1994 haba rechazado la proteccin policial. Dos hombres
fueron ahorcados en 1995 por el ataque.

Vino al mundo nicamente para escribir, dijo el autor egipcio Yusef al
Quaid a la televisin egipcia. Era el escritor ms famoso en Egipto. Tena
una capacidad increble para crear y cre durante toda su vida.

Mahfuz gozaba de un estatus de tesoro nacional en Egipto, donde muchos de
sus personajes se transformaron en nombres conocidos por gran parte de la
poblacin. Era tambin muy popular en el resto del mundo rabe, en parte
debido a que muchas de sus obras fueron adaptadas a la televisin o al
cine, y en el mbito mundial, pues su novela El callejn de los milagros
(1947), fue llevada al cine por el director mexicano Jorge Fons (1995) y
gan el premio Goya en Espaa.

Pese a la fama y la reputacin que le otorg el premio Nobel, el escritor
nunca abandon su modesto apartamento en la ribera del Nilo en El Cairo, ni
dej de asistir frecuentemente a cafs para participar en discusiones
literarias. A decir verdad, nunca perd contacto con la nueva generacin
de escritores jvenes, dijo alguna vez.

Entonces, por ejemplo, en mi ms reciente bar predilecto el caf Wasr
al-Nil en El Cairo, entre los artistas, escritores y pensadores que solan
acercarse a hablarme no haba ni una persona de mi edad o generacin. Son
jvenes pero son todos brillantes, explicaba.

Fuentes: BBC  Reuters



*** Exhibirn en Oslo obras recuperadas de Munch

La polica noruega encontr el pasado 31 de agosto los dos cuadros de
Edvard Munich, El grito y Madonna, robados hace dos aos en el Museo de
Munch de Oslo por dos personas. Las obras eran de las ms famosas del
artista noruego.

Segn inform el peridico Dagbladet el lunes 21, un ladrn de bancos
noruego ofreci la devolucin de ambos cuadros a cambio de una reduccin de
su condena, pero por el momento se desconoce si la aparicin de las obras
est relacionada con esta noticia.

Los cuadros fueron recuperados tras una operacin con agentes armados en
los alrededores de Oslo, aunque de momento no se ha practicado ninguna
detencin. Estamos cien por cien seguros de que se trata de los
originales, ha dicho el jefe de polica Iver Stensrud en rueda de prensa.
El dao es menor del esperado, agreg. Una fotografa difundida por el
museo muestra claramente dos rasgones de menos de 2,5 centmetros cada uno
en el lienzo de Madonna. El dao reportado por el museo en una de las
esquinas de El grito es menos visible.

El acceso a las obras se ha mantenido restringido pues las obras necesitan
una minuciosa restauracin, pero la directora del Museo Munch, con sede en
Oslo, Ingebjoerg Ydstie, inform que las obras sern exhibidas brevemente
durante las prximas semanas, aunque an no se ha fijado la fecha.

Las obras fueron sustradas del museo en agosto de 2004 por dos hombres
armados que, ante decenas de turistas, descolgaron ambos cuadros y se los
llevaron. Las pinturas, ambas de 1893, haban permanecido dos aos sin
aparecer incluso tras la detencin de tres personas el pasado mes de mayo.

Los detenidos uno de ellos el chofer que ayud a los ladrones a escapar
fueron acusados de tomar parte del robo y fueron sentenciados a ocho aos
de crcel. Dos de esas personas fueron condenadas a pagar 95 millones de
euros por daos. El Ayuntamiento de Oslo haba ofrecido una recompensa de
dos millones de coronas (251.921 euros) por estas obras de finales del
siglo XIX.

Fuentes: ABC  EFE  El Nuevo Herald  El Pas



*** Publican en Lima un libro inspirado en las crnicas de Guamn Poma

Hace algunas semanas fue publicado en Lima el libro Nueva Crnica del Per:
2000-2005, editado por Santiago Forns Broggi, que rene una serie de
crnicas de la vida contempornea de la nacin inca escritas segn la
tradicin de los quillcas con los que Felipe Guamn Poma ilustr la
sociedad de su poca en el siglo XVI.

El libro recoge miradas de diversos actores sociales sobre la realidad
peruana, y ha sido descrito por su editor como un acercamiento totalmente
opuesto a la excluyente y ninguneadora mirada centralista; ese ombliguismo
propio de Lima y tambin del Cusco, de Arequipa y Trujillo, superficial e
indiferente a los diversos contextos culturales, sociales e histricos del
pas de Guamn Poma.

La obra consta de 103 quillcas, imgenes y textos al estilo del ilustre
cronista andino, y 103 ilustraciones de 42 artistas de diversas regiones
del pas. Han sido incluidos artistas, escritores y especialistas de quince
departamentos del Per y hay tambin colaboraciones de autores peruanos que
radican en Estados Unidos y Chile.

Entre los autores que participaron en la obra figuran Oswaldo Chanove,
Roberto Forns Broggi, Santiago Forns Broggi, Isaac Goldemberg, Eduardo
Gonzlez Viaa, Victoria Guerrero, Luis Jochamowitz, Rafo Len, Guillermo
Nugent, Roco Silva Santisteban e Ismael Vega.

La obra pretende generar un espacio colectivo para que artistas,
escritores y especialistas de las diversas regiones proyecten sus visiones
acerca de nuestra realidad. Ilusiones y frustraciones, compartidas por
muchos y sentidas particularmente debido a su estrecha relacin con el
tema.

Las quillcas presentamos en la obra valoran y reconocen la particularidad
del ser peruano. Nos permitirn reflexionar, maldecir y admirar la
realidad social, la actual situacin poltica y cultural, dando cuenta de
los acontecimientos y personajes que han destacado en el mundo peruano en
los ltimos seis aos, concluy el editor.



*** Sacven anuncia programas que beneficiarn a escritores venezolanos

La Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (Sacven,
http://www.sacven.org) anunci a principios de septiembre sus nuevos
proyectos y actividades relacionados con la literatura, que se
desarrollarn durante los prximos meses como parte de una estrategia de
acercamiento con los creadores literarios.

Entre los proyectos se encuentra el bautizo de una antologa conmemorativa
del Concurso Nacional de Cuentos que anualmente convoca la organizacin, el
cual alcanz su quinta edicin y se ha convertido, en poco tiempo, en una
referencia de la actividad de la joven narrativa venezolana.

Esta antologa est concebida como una suerte de memoria del certamen, y
ser una valiosa fuente de informacin en torno al concurso, los textos y
los autores, tanto ganadores como finalistas. El libro, que incluir los
ganadores de la quinta edicin, ser presentado en el marco de un evento de
relanzamiento del concurso entre octubre y noviembre, y ser motivo de
reencuentro entre los participantes de este evento, as como una ocasin
para que el panel de invitados diserte sobre la narrativa contempornea
venezolana.

En su corta existencia, el Concurso Nacional de Cuentos de Sacven ha
contado con reconocidas figuras del mundo de las letras, como miembros del
jurado. Entre los nombres que han contribuido a la consolidacin del
certamen se encuentran Igor Delgado Senior, Wilfredo Machado, Luis Barrera
Linares, Salvador Garmendia, Victoria de Stfano, Eduardo Liendo, Sael
Ibez, Carlos Noguera, Oscar Marcano, Federico Vegas y Alberto Barrera
Tyszka.

Otro de los proyectos anunciados es la realizacin de un concurso de poesa
tradicional, cuyo objetivo ser estimular la participacin y rescate de
estos gneros, muchas veces orales, con un amplio nmero de cultores en el
pas, as como emprender un estudio sobre las tendencias de esos gneros en
las diversas regiones del pas. Por ello, adems del premio en metlico
para los ganadores, se pretende editar una muestra antolgica del mismo.

Fuente: Ficcin Breve Venezolana



*** Novela sobre inmigrantes bolivianos en Argentina gana premio

Bolivia Construcciones, obra del escritor argentino Sergio Di Nucci, gan
por unanimidad el Premio de Novela 2006 organizado por Editorial
Sudamericana y el diario La Nacin (http://www.lanacion.com.ar), inform el
peridico bonaerense el pasado 2 de septiembre.

La obra, que ser editada en noviembre en Argentina y Espaa, narra la
dura vida de los inmigrantes bolivianos en Buenos Aires con una mirada, por
momentos, casi sociolgica, pero teida de humor, dijo el jurado del
premio.

Tras conocer el fallo, Di Nucci, de 32 aos, traductor y colaborador del
diario Pgina/12 (http://www.pagina12.com.ar), de Buenos Aires, seal que
su obra es la historia de una felicidad, la de quienes dejan atrs el
tedio y las servidumbres feudales del campo.

La novela fue elegida entre 244 obras que se presentaron al certamen por un
jurado compuesto por los escritores Carlos Fuentes, Toms Eloy Martnez y
Griselda Gambaro, y los editores Luis Chitarroni, de Sudamericana, y Hugo
Beccacece, del suplemento de Cultura de La Nacin.

Bolivia Construcciones relata la relacin entre un to y un sobrino que
llegan desde Bolivia a Buenos Aires para trabajar como obreros de la
construccin. A la manera de un relato de la picaresca espaola, el autor
cuenta las peripecias a veces dramticas, otras cmicas, de un grupo de
seres hbilmente retratados. La sucesin de episodios ilumina un paisaje
social a menudo ignorado y, al mismo tiempo, desarrolla como a contraluz un
fresco de la sociedad argentina, dijo el jurado en su fallo.

Di Nucci, que dedic su novela al escritor italiano Franco Lucentini,
adelant que donar los 60 mil pesos (unos 19 mil dlares) con que est
dotado el premio a una ONG u organizacin boliviana que agilice y haga
menos crueles las gestiones de radicacin de los bolivianos en Argentina.

Fuente: Los Tiempos



*** Otorgan a Helio Vera el Premio Municipal de Literatura en Asuncin

El Premio Municipal de Literatura de Asuncin recay este ao sobre el
escritor Helio Vera, por su obra La paciencia de Celestino Leiva, segn se
anunci el 1 de septiembre en la capital paraguaya.

El destacado escritor guaireo, autor de Angola y otros cuentos,
Diccionario contrera, En busca del hueso perdido (tratado de
paraguayologa) y su reciente Diccionario del paraguayo estreido, fue uno
de los 48 autores que se presentaron para este concurso.

Nacido en Villarrica, capital del departamento de Guair, en 1946, Vera
public recientemente su Diccionario del paraguayo estreido, que fue
presentado el viernes 25 de agosto en la Embajada Argentina. El libro
presenta definiciones satricas de hechos y personajes de la realidad
paraguaya contempornea.

Por ejemplo, del trmino beneficencia el diccionario ofrece esta
definicin: Actividad que los altos funcionarios practican consigo mismo,
con los recursos del Estado. Vera es adems un autor letraliano, cuyo
cuento Angola, que encabeza su libro Angola y otros cuentos, fue
publicado en nuestra edicin 43 (http://www.letralia.com/43/cr04-043.htm).

El concurso, que tuvo como jurados a Francisco Prez Maricevich, Carlos
Villagra Marsal y Antonio Carmona, tiene como objetivo distinguir la
produccin literaria de autores y autoras residentes en Asuncin.

El segundo premio fue entregado a Susy Delgado por su poemario, publicado
en edicin bilinge, e Jovi, Palabra en do. La primera mencin
honorfica fue para el libro de relatos de Neida Bonnet de Mendona, Hasta
que ardan las velas; la segunda fue otorgada al libro autobiogrfico Desde
el otoo, de la escritora y periodista Pepa Kostianovsky; la tercera al
poemario Penumbra hembra, de la escritora Shirley Villalba; la cuarta a la
coleccin de cuentos de Maybell Lebrn El eco del silencio; y la quinta a
la novela Txakurras, del escritor e investigador espaol residente en
Paraguay, Flix lvarez Senz.

Fuentes: Neike  ltima Hora



*** Senado mexicano felicita a Monsivis

El Senado de la Repblica de Mxico felicit el pasado 14 de septiembre al
escritor Carlos Monsivis por haber sido galardonado con el XVI Premio de
Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, que otorga anualmente
la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (http://www.fil.com.mx).

La iniciativa de felicitar al ensayista surgi a propuesta del PRD y fue
aprobada por todas las fuerzas polticas con representacin en la vieja
casona de Xicotncatl. El PRI y el PAN no dejaron pasar la oportunidad de
reconocer divergencias polticas con Monsivis, pero coincidimos en el
amplio cauce de la lucha por la democracia, puntualiz la senadora panista
Beatriz Zavala.

Monsivis fue escogido de forma unnime como ganador de esta importante
distincin el pasado 4 de septiembre. El jurado destac su obra, que
calific de deslumbrante por haber sabido combinar, con maestra y
calidad literaria excepcional, el rigor crtico con la lucidez de una
mirada capaz de interpretar en cada elemento de la realidad que registra,
sea y signo de las complejas negociaciones y opciones que delinean y
configuran la realidad humana, poltica y cultural de nuestro tiempo.

El jurado conformado por los mexicanos Sergio Pitol, Jos Luis Martnez,
Gonzalo Celorio, Cecilia Garca Huidobro (Chile), Seymour Menton (Estados
Unidos), Julio Ortega (Per), y los espaoles Beatriz Pastor y Jorge
Urrutia tom esta decisin luego de haber deliberado en la ciudad mexicana
de Guadalajara.

El jurado consider que la obra de Monsivis ha renovado las formas de la
crnica periodstica, el ensayo literario y el pensamiento contemporneo de
Mxico y Amrica Latina. Consider igualmente que ha forjado un lenguaje
distintivo para representar la riqueza de la cultura popular, el
espectculo de la modernizacin urbana, los cdigos del poder, las
mentalidades.

El escritor recibir el premio en el marco de la XVI Feria Internacional
del Libro de Guadalajara, que se realizar en esta ciudad mexicana entre el
25 de noviembre y el 3 de diciembre.

Emocionado, Monsivis dijo sentirse completamente sorprendido, y aseguro
que Rulfo es desde luego representativo de una manera de trascender lo
local gracias a la escritura esplndida y de adentrarse, de regresar a lo
local, gracias a esa misma capacidad literaria. Siempre que leo a Rulfo
compruebo que ah est, que la verdad de la literatura es la verdad que se
sostiene siempre.

Durante una conversacin telefnica con la prensa mexicana, el escritor
dijo sentirse muy contento, la verdad, y ah s es la frase realmente
tpica, la trampa de trampas, la verdad es que no me lo esperaba... Pero
no me lo esperaba! Y la verdad es que mi agradecimiento se multiplica.

Cuestionado por la prensa sobre la polmica alrededor del Premio luego de
que la familia de Rulfo decidiera retirarle el nombre del escritor,
Monsivis dijo que desde luego tiene que llegarse a un acuerdo porque es
muy importante el nombre de Juan Rulfo, es muy importante y muy respetable
la decisin de la familia, y estamos en esa encrucijada, sinceramente creo
que tiene que llegarse a un acuerdo (...) porque creo que dada la
importancia cada vez mayor de la obra, de la persona de Juan Rulfo, y dada
la importancia que ha tenido el Premio, es imposible que no se llegue a un
acuerdo.

El Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo est dotado
con cien mil dlares y se entrega como reconocimiento al conjunto de una
obra de creacin en cualquier gnero literario. Lo han recibido Nicanor
Parra (1991), Juan Jos Arreola (1992), Eliseo Diego (1993), Julio Ramn
Ribeyro (1994), Nlida Pin (1995), Augusto Monterroso (1996), Juan Mars
(1997), Olga Orozco (1998), Sergio Pitol (1999), Juan Gelman (2000), Juan
Garca Ponce (2001), Cintio Vitier (2002), Rubem Fonseca (2003), Juan
Goytisolo (2004) y Toms Segovia (1995). Carlos Monsivis lo recibir el
prximo 25 de noviembre, en el marco de la ceremonia de inauguracin de la
FIL 2006.

Nacido en la Ciudad de Mxico, en 1938, Monsivis es uno de los ms
reconocidos intelectuales mexicanos y un cronista indispensable de la
realidad mexicana. Estudi en las facultades de Economa y Filosofa y
Letras de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam,
http://www.unam.mx). Fue becario del Centro Mexicano de Escritores y del
Centro de Estudios Internacionales de la Universidad de Harvard.

Desde muy joven colabor en suplementos periodsticos y diarios que
posteriormente marcaran el desarrollo del periodismo en Mxico, como
fueron Mxico en la Cultura, de El Universal
(http://www.eluniversal.com.mx), y Futuro y El Gallo Ilustrado, de El Da,
as como Sucesos para Todos y Poltica, de Excelsior
(http://www.nuevoexcelsior.com.mx).

Fue cofundador y colaborador de Proceso (http://www.proceso.com.mx),
Unomsuno (http://www.unomasuno.com.mx) y La Jornada
(http://www.jornada.unam.mx). Igualmente fue cofundador (1962) y director
(1972-1982) de La Cultura en Mxico, suplemento de la revista Siempre!
(http://www.siempre.com.mx), director de la coleccin Voz Viva de Mxico,
de la Unam, ha sido investigador del Instituto Nacional de Antropologa e
Historia y conferencista en innumerables universidades latinoamericanas y
estadounidenses.



La familia Rulfo insiste en oponerse

Tres das antes de que se produjera el anuncio, miembros de la familia
Rulfo haban manifestado que es ilegal seguir utilizando el nombre del
escritor en el premio. Lo estn utilizando en forma ilegal totalmente. Mi
madre pidi que lo retiraran el ao pasado. Ella es quien tiene el derecho
de uso de ese nombre totalmente, dijo Juan Francisco Rulfo.

El mayor de los hijos de Juan Rulfo agreg que no hay conciliacin posible
y que la exigencia de retirada del nombre es irrevocable. Insisti en que
su madre siempre se ha mantenido con su posicin. Se lo ha manifestado a
Sari Bermdez (presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes,
Conaculta, una de las organizaciones del patronato que convoca el premio)
en dos ocasiones, aadi Rulfo.

Estn engaando a quien est recibiendo el premio de buena fe, agreg.
Dijo que manifestaba su rechazo antes de la entrega para que se sepa que
no estamos en contra del premiado, sino de la organizacin.

La familia Rulfo lleva varios meses trabajando con su abogado, Gabriel
Larrea, en acciones legales para exigir que el nombre sea retirado del
premio, pero an no ha interpuesto formalmente demanda alguna en los
tribunales. Como parte de la estrategia, en abril registraron como marca el
nombre del escritor en el Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual
(IMPI).



Homenajes en la feria

Entre tanto, la FIL ha anunciado algunas de las actividades que se
realizarn en noviembre, cuando se celebre su 16 edicin en la capital del
estado mexicano de Jalisco, y en las que destacan los homenajes que se
harn a diversas personalidades.

Emmanuel Carballo (Guadalajara, 1929), crtico literario, historiador de
las letras mexicanas y periodista durante ms de 50 aos, recibir el
Homenaje al Periodismo Cultural Fernando Bentez en una ceremonia el 3 de
diciembre en el auditorio Juan Rulfo de Expo Guadalajara.

Por su parte, el historiador, escritor, editor y enciclopedista Jos
Rogelio lvarez (Guadalajara, 1922), recibir el Homenaje al Biblifilo por
toda una vida dedicada a los libros, mientras que el abogado y
bibliotecario Airo Garza Mercado recibir el Homenaje al Bibliotecario
(1936) en reconocimiento a su trayectoria como pionero y experto en la
planeacin de edificios modernos para bibliotecas.

Fuentes: EFE  FIL  La Jornada



*** Grass reclama el derecho a seguir siendo una voz crtica

El Premio Nobel de Literatura, Gnter Grass, asegur este 4 de septiembre
que seguir abriendo la boca para criticar a personalidades de la vida
pblica alemana pese a las opiniones de quienes consideran que perdi su
derecho a ser la conciencia de la nacin alemana tras confesar que
perteneci a las SS.

Yo seguir abriendo la boca cuando lo considere conveniente y no tengo
nada de qu retractarme de lo que he dicho en el pasado, dijo Grass,
durante un acto de su editorial y luego durante la presentacin de su
biografa Beim Hauten der Zwiebel en el teatro Berliner Ensemble.

Grass puso el ejemplo de su crtica a la llegada a la cancillera del
cristianodemcrata Kurt Kiesinger en 1966, lo que fue aceptado por la
sociedad alemana del momento pese a que ese poltico haba pertenecido al
partido nazi. En su momento, Grass critic a la sociedad alemana por
aceptar la llegada de Kiesinger al poder y muchos de sus crticos dicen
ahora que el escritor no tena derecho a ello por tener tambin un pasado
nazi.

No acepto esa comparacin. Yo pertenezco a una generacin que se dej
seducir y nunca lo he ocultado. Pero Kiesinger entr al Partido Nazi siendo
un hombre adulto antes de 1933 y sin embargo la sociedad alemana lo acept
como canciller y eso me sigue pareciendo inadmisible, dijo Grass.

El haber guardado silencio durante tanto tiempo sobre su pertenencia a las
SS fue explicado por Grass precisando que haba querido que ese dato de su
biografa se entendiese dentro de un contexto. No quera decir
sencillamente que estuve dos semanas en las SS, quera enmarcarlo dentro de
un contexto y necesit mucho tiempo para encontrar la forma. Por eso me
demor tanto, dijo Grass.

Fuente: EFE



*** Vargas Llosa favorito para ganar el Nobel de este ao

Ocho de los principales crticos latinoamericanos sealaron al escritor
peruano Mario Vargas Llosa como el favorito para obtener el prestigioso
galardn, en una consulta realizada por la revista chilena Libros.

Si no es Vargas Llosa, no s quin. No existe en el continente otro
escritor vivo de su envergadura, afirm el crtico Andrs Zambrano, editor
de cultura del diario colombiano El Tiempo (http://www.eltiempo.com).

Alonso Rab, poeta y periodista peruano integrante del grupo GDA, dijo que
la eleccin segura es Vargas Llosa. Mi exposicin de motivos contemplara,
entre otras cosas, su enormsima contribucin al repertorio narrativo
latinoamericano, el haber sido uno de los protagonistas centrales del
llamado boom y ser autor de complejas y notables novelas como La ciudad y
los perros, La casa verde, Conversacin en la Catedral, La guerra del fin
del mundo o La fiesta del chivo, entre otras.

Vargas Llosa renov la novela social. La arquitectura de sus obras y
juegos de punto de vista resultan sorprendentes. l renov la novela social
con Conversacin en la Catedral, La casa verde y La ciudad y los perros,
destac Juan Villoro, crtico y escritor mexicano.

Entre los nombres mencionados por los entrevistados por la publicacin
chilena tambin figuran Carlos Fuentes, Rubem Fonseca, Nicanor Parra y
Gonzalo Rojas.

Fuente: Gente-BA



*** Se inici el rodaje de El amor en los tiempos del clera

Un equipo dirigido por el britnico Mike Newell comenz el jueves 7 de
septiembre, en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, el rodaje de la
pelcula basada en El amor en los tiempos del clera, del escritor Gabriel
Garca Mrquez, informaron medios locales.

La obra del Nobel de Literatura de 1982 ser protagonizada por el espaol
Javier Bardem (en el papel de Florentino Ariza, la italiana Giovanna
Mezzogiorno (como Fermina Daza) y la colombiana Catalina Sandino (como
Hildebranda Snchez).

Otros papeles corrern a cargo de Benjamn Bratt, John Leguizamo, Angie
Cepeda, Sofa Vergara y la llamada primera dama del teatro brasileo,
Fernanda Montenegro, cuya actuacin en Estacin Central del Brasil le hizo
merecedora de una candidatura como Mejor Actriz en los Premios Oscar de
1999

Newell, quien dirigi Harry Potter y el cliz de fuego, lleg a Cartagena
el 31 de agosto para preparar la produccin, que costar unos $40 millones
y cuenta con un guin del galardonado escritor sudafricano Ron Harwood.

La pelcula se filmar en conventos, plazas y otros lugares del casco
antiguo amurallado de la ciudad caribea, as como el ro Magdalena y
Momps, otra ciudad colonial cercana. Segn medios locales, en la grabacin
se utilizarn dos barcos a vapor que llegarn de Estados Unidos, donde
navegan por el ro Misisipi.

La novela de Garca Mrquez, publicada en 1985, afirma que a comienzos del
siglo pasado cuando una epidemia de clera azot a Cartagena se crea que
los signos del enamoramiento se confundan con los de la enfermedad. Las
autoridades de Cartagena calculan que la produccin de la pelcula le
dejar a la ciudad inversiones por 10 millones de dlares por concepto de
servicios utilizados y salarios a extras.

Fuentes: EFE  Primera Hora



*** Crean en Espaa una coleccin dedicada a los discapacitados

El Comit Espaol de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi,
http://www.cermi.es) y la editorial El Cobre Ediciones de Barcelona, con el
apoyo de la Obra Social de Caja Madrid, han lanzado al mercado la coleccin
Abyectos, dedicada a publicar obras de creacin literaria en las que est
presente la dimensin de la discapacidad.

La coleccin nace con el propsito de poner al alcance de los lectores de
lengua espaola ttulos de indudable calidad literaria, inditos o
desaparecidos del mercado editorial, que incorporen como elementos
centrales aspectos de discapacidad y de diversidad.

El primer ttulo de la coleccin ser el ensayo De la abyeccin, del
escritor francs Marcel Jouhandeau, que se traduce por vez primera al
castellano, y en el que se reflexiona sobre la diferencia considerada como
estigma identitario. Tras este primer ttulo, se publicarn Luz que se
apaga, novela del escritor ingls Rudyard Kipling, y En tinieblas, obra del
ensayista francs Lon Bloy.

Fuente: Canal Solidario



*** Falleci el poeta boliviano Alberto Guerra Gutirrez

Alberto Guerra Gutirrez, un destacado poeta y antroplogo boliviano,
falleci este jueves 7 de septiembre al medioda, a sus 76 aos de edad,
como consecuencia del un paro cardiaco, informaron algunos familiares
cercanos.

Guerra Gutirrez trabaj varios aos en la Universidad Tcnica de Oruro
(UTO, http://www.uto.edu.bo) y en la Alcalda de esa ciudad. Era maestro
jubilado y cuenta con ms de 20 libros publicados sobre diversos temas.

Fue uno de los ms grandes impulsores del Carnaval de Oruro y sus
investigaciones contribuyeron a descubrir los orgenes y la magia del mayor
carnaval de Los Andes. Adems fue promotor y animador ferviente del
quehacer cultural en Oruro, junto a una generacin de poetas e
investigadores.

Algunas de sus obras son: Antologa del Carnaval de Oruro, La picarda en
el cancionero popular, Mundo vocabular, Geografa del alma de Bolivia,
Estampas de la tradicin de una ciudad, Trayectoria de una deidad
calumniada, El to de la mina, Oruro, realidad socio cultural, Pachamama,
Folklore boliviano, Chipaya, un enigmtico grupo humano, Turkaqaa, una
tcnica de medicina andina, Estampas de la tradicin de una ciudad, Luis
Mendizbal Santa Cruz, con lpiz de humo, El Carnaval de Oruro a su
alcance, Curso de folklore boliviano y Etnografa orurea.

Fuente: Bolivia.com



*** Nueva Gramtica incluir variedades regionales de Amrica

El director de la Real Academia Espaola de la Lengua (RAE,
http://www.rae.es), Vctor Garca de la Concha, declar este 8 de
septiembre que el prximo otoo ver la luz la nueva Gramtica oficial de
la Lengua espaola, que saldr de los lmites del espaol peninsular ya que
atender las variedades regionales de Amrica.

Esta gramtica, respalda por Caja Duero, tendr dos versiones: una extensa
de 2.000 pginas porque hay que tratar todo el espaol con todas sus
variedades y despus se editar una versin abreviada de 400 pginas que
ser la que tenga mayor difusin, agreg.

En 2008 estar terminado el Diccionario de Americanismos con 100.000
entradas y medio milln de acepciones. En el marco de los pasos que estn
siguiendo los acadmicos para terminar esta magna obra, seal que en la
tercera semana de septiembre se reunir la Comisin Interacadmica que va a
proceder al estudio y a la aprobacin de otros diez captulos de esta nueva
Gramtica.

El siguiente pas ser la reunin de una comisin interacadmica
posiblemente en el Per, a comienzos de febrero, para aprobar ya los
captulos que faltan, antes de someter la Gramtica a la aprobacin de
todas las academias en Medelln (Colombia) en una sesin pblica presidida
por los Reyes de Espaa.

De la Concha record que la ltima edicin de la Gramtica Acadmica de la
Lengua es de 1931. Este volumen repeta la gramtica acadmica creada en
1917 con algunas pequeas modificaciones. Una de las principales
diferencias de esta nueva edicin es que han colaborado en ella todas las
academias, no slo la espaola, adems de describir tanto la norma espaola
como la americana.

El director de la RAE seal tambin que ya en la edicin del Diccionario
de 2001 hicieron un gran esfuerzo por incorporar americanismos y de hecho
hay 28.000 marcas en esta edicin, pero matiz que todava quedan fuera
muchsimas palabras o acepciones que ya no se usan o se usan de una manera
limitada.

Dicha obra facilitar tambin el establecimiento de los criterios que deben
cumplir los americanismos para pasar al Diccionario de la Real Academia
Espaola (DRAE), lo que se podr hacer de manera sistemtica. En esta misma
lnea de colaboracin con Hispanoamrica, afirm que la RAE est elaborando
un Diccionario del estudiante, ms aligerado que en la versin espaola,
para jvenes con edades comprendidas entre los 12 y 18 aos.

En cuanto a los proyectos para ser divulgados por Internet, Garca de la
Concha record que ya se puede consultar en la red el Diccionario
Panhispnico de Dudas (DPD). No obstante, el equipo de tcnicos de esta
institucin est creando un programa informtico para despedazar el
diccionario y que sea navegable con rapidez.

Asimismo, destac que por primera vez las academias se haban puesto de
acuerdo para ofrecer una respuesta unitaria a 7.000 dudas bsicas. En esta
misma lnea, resalt que ya haban pedido a los principales medios de
comunicacin que se comprometieran a utilizar en sus textos el DPD como
referencia.

Fuente: Pgina Digital



*** Antonio Lobo Antunes obtiene el premio Jos Donoso

El escritor portugus Antonio Lobo Antunes se hizo acreedor este viernes 8
de septiembre al Premio Iberoamericano de Letras Jos Donoso 2006, en
reconocimiento al carcter soberanamente modulado de su prosa y a su
singular sensibilidad para explorar la complejidad sicolgica de sus
personajes.

El jurado del galardn, integrado por Alfonso Garca Morales (Espaa);
Thomas Bremer (Alemania); Francisco Javier Lasarte (Venezuela), y Guillermo
Mariaca (Bolivia), elogi la gran variedad de temas, lenguajes y
estructuras en las obras de Lobo Antunes, as como su amor por su pas de
origen y el talento para captar el papel de las culturas perifricas en el
mundo.

El autor, de 64 aos de edad, es mdico de profesin y como tal particip
en la ltima fase de la guerra de liberacin en Angola, cuya experiencia lo
inspir para escribir su primera novela, Memoria de elefante (1979).

Lobo Antunes ha sido postulado en un par de ocasiones al Nobel de
Literatura y recibi la mayor distincin de la Asociacin Portuguesa de
Escritores en 1985 y en 1999. Es, junto a su compatriota Jos Saramago, uno
de los escritores portugueses ms traducidos a otras lenguas.

Algunas de sus obras ms conocidas son Auto de los condenados (1985), El
orden natural de las cosas (1992), La muerte de Carlos Gardel (1994) y
Buenas tardes a las cosas de aqu abajo (2003), adems de sus pequeas
crnicas, llenas de reflexiones personales sobre la vida cotidiana, el paso
del tiempo y la intimidad.

El premio Jos Donoso se entregar a finales de noviembre en la Universidad
de Talca (http://www.utalca.cl), en Chile, y consta de 20.000 dlares,
medalla y diploma. Los anteriores ganadores han sido Jos Emilio Pacheco,
mexicano, 2001; Beatriz Sarlo, argentina, 2002; Isabel Allende, chilena,
2003; Antonio Cisneros, peruano, 2004, y Ricardo Piglia, argentino, el ao
pasado.

Fuentes: El Nuevo Herald  La Jornada



*** Publican primera antologa de literatura vasca en esloveno

La primera antologa de literatura contempornea vasca en esloveno,
titulada Etzikoak-Antologija sodobne baskovske knjizevnosti, se ha
publicado en coincidencia con el Festival Internacional de Literatura de
Vilenica, informaron este 11 de septiembre medios culturales de Liubliana.

La antologa se ha editado en el marco de un nuevo proyecto del festival,
llamado Literaturas menos conocidas de Europa en Vilenica, y que se ha
celebrado por medio de programas presentados del 6 al 10 de septiembre en
varias localidades eslovenas.

El proyecto, dedicado en su edicin inaugural a la literatura vasca, tiene
como fin presentar los paisajes literarios de Europa que por varias razones
se hayan quedado en la sombra de tradiciones mayores y mejor conocidas.

Este es el primer libro de una nueva coleccin de la Asociacin Eslovena de
Escritores llamada Antologas de Vilenica. El volumen presenta a trece
autores vascos, ha sido traducido y editado por Marjeta Drobnic y Marjeta
Prelesnik Drozg, respectivamente, y prologado por la profesora
universitaria de literatura vasca Mari Jose Olaziregi.

Etzikoak demuestra cmo la literatura del largamente oprimido Pas Vasco
compite con igualdad y sin complejos con las grandes literaturas europeas,
que se respaldan sobre una tradicin centenaria, comenta la revista
literaria eslovena Bukla, recomendando la lectura de la obra.

El Festival de Vilenica se inaugur este ao con una lectura del escritor
vasco Bernardo Atxaga de extractos de su obra incluida en la antologa, e
incluy, entre sus numerosos programas, una mesa redonda sobre el tema
Escribir en euskera, hoy y maana.

Participaron en estos actos literarios, entre otros, Rikardo Arregi, Mari
Jose Olaziregi, Juan Ramon Makuso, Harraitz Cano, Miren Agur Meabe y Kirmen
Uribe, segn fuentes del festival. En colaboracin con el Instituto
Cervantes, en la Biblioteca de Liubliana se presentaron tambin las
pelculas Plenilunio (2000), de Imanol Uribe, y Vacas (1992), de Julio
Medem.

Este festival internacional anual incluye mesas redondas, discusiones,
lecturas, una feria de libros, simposios, presentaciones y publicaciones
literarias, y en parte se celebra en la cueva de Vilenica, que da nombre a
las antologas.

Fuente: EFE



*** Fuentes present en Sevilla su libro Todas las familias felices

El escritor Carlos Fuentes (Mxico, 1928) present este 11 de septiembre en
Sevilla su ltimo libro, Todas las familias felices, un conjunto de 16
relatos entre los que se intercalan otras tantas prosas poticas
denominadas coros, y en los que el autor profundiza en los estratos de la
sociedad mexicana desde un punto de vista crudo y descarnado.

En una conferencia de prensa ofrecida a los medios espaoles, Fuentes
explic que con esta obra ha querido resultar la dureza de un pas
caracterizado por grandes desigualdades sociales, as como dar voz a la
gente de la calle, para que stos puedan expresarse individualmente.

El escritor indic que el ttulo del libro es una irona sobre la frase del
escritor ruso Leon Tolstoi: Todas las familias felices se asemejan
mientras que cada familia infeliz lo es a su manera.

En sintona con esta idea, Fuentes afirm que hoy no se escribe sobre las
familias felices, ya que, a su juicio, la felicidad no interesa en la
literatura. Estamos ante el hecho generalizado de que en la dramaturgia y
en la novela la luz ms importante se arroja sobre el hombre que trae el
mal, asemejndose el hombre bueno con un bobo.

En este sentido, el escritor asegur que el tema de la infelicidad en las
familias es una cuestin eterna, que admite mltiples variantes y que
se remonta a la propia historia de Adn y Eva, la primera familia infeliz,
expulsada del paraso y en la que uno de sus hijos, mat al otro. Esa
historia sera continuada, segn explic Fuentes, por otras tantas en la
Biblia, en la cultura griega y as hasta llegar a nuestros das.

Para el escritor mexicano, quien dijo escribir este libro como una forma
de exorcizar los males, las principales causas de la violencia en su pas
y que llevan, por tanto, a la infelicidad en las familias son la presencia
del narcotrfico, las guerras de Centroamrica, creadoras de un mundo de
hurfanos y la pobreza.

De este modo, en cada uno de los relatos, escritos segn Fuentes como una
narrativa coral, se encuentran historias de insatisfaccin, de poder, de
pasiones sin trabas, de dominio de unos individuos por otros, de crueldad,
de degradacin y humillacin.

As, entre las historias que este autor narra en este libro se encuentran
la de un cura que esconde a su hija en una aldea; la de una mujer que sufre
el sadismo de su marido por amor; la de una fiel pareja gay que enfrenta la
tentacin; la de una madre dolorosa que explica la vida de su hija al
hombre que la asesin o la de un comandante que debe escoger quin morir
de sus dos hijos, entre otras.

Fuente: Diario de Cuyo



*** Jos Rafael Lantigua entra a la Academia Dominicana de la Lengua

El poeta, ensayista, editor y actual secretario de Estado de Cultura en
Repblica Dominicana, Jos Rafael Lantigua, fue seleccionado Miembro de
Nmero de la Academia Dominicana de la Lengua, y ocupar el Silln A,
vacante dede 1937, que fuera ocupado desde la fundacin de la institucin
por monseor Adolfo Alejandro Nouel, arzobispo de Santo Domingo y
presidente de la Academia desde 1927 hasta 1937, cuando falleci.

La eleccin como Miembro de Nmero es de por vida y el escogido slo es
sustituido despus de su muerte. La incorporacin de Lantigua se har en
enero prximo en un acto solemne.

La seleccin se hizo en atencin a sus mritos lingsticos y literarios,
su trayectoria intelectual, el buen uso que hace del idioma y su brillante
hoja de servicios en beneficio de nuestros valores culturales, segn reza
en la declaracin firmada por Bruno Rosario Candelier, director e Irene
Prez Guerra, secretaria de la Academia. 

Fuente: Diario Libre Online



*** Felipe Becerra gana el premio Roberto Bolao en dos categoras

El Concurso de Creacin Literaria Joven Roberto Bolao, concebido para
jvenes y adolescentes de 13 a 20 aos, fue ganado por los noveles Felipe
Becerra, en las categoras novela y cuento, y Camilo Herrera, en poesa.

El jurado de la categora novela, conformado por Manuel Pea, Roberto
Brodsky y Patricia Espinoza, determin por unanimidad dar el primer premio
al libro Viaje al centro de la madre, de Becerra, obra que segn el jurado
consigue mantener el inters del lector por el dominio del lenguaje
narrativo y la versatilidad del autor por transmutarse en distintos
narradores que van perfilando una situacin extraa e inquietante.

En esta categora se otorg menciones honrosas a V, de Pablo Rivera, y
Estrategias invisibles, de Guido Arroyo.

Becerra tambin obtuvo el primer premio en la categora cuento, tras la
decisin del jurado compuesto por Andrea Maturana, Alejandra Costamagna y
Diana Massis. El relato premiado fue Sobre las artes en Quimo, que el
jurado calific como un cuento de gran complejidad y sutileza, de una
creatividad desbordante, que denota no slo talento sino tambin gran
madurez literaria.

Fueron concedidas menciones honrosas a La otra casa, de Javier Soto
Martnez; La guagua apocalptica, de Pedro Pablo Salas, y a De cuando
tuve cola, de Nicols Lazo.

Ana Mara Giraldes, Andrs Gmez y Soledad Bianchi fueron los jueces de la
categora poesa, donde se otorg el premio al poemario Problema I, de
Herrera. La estructura del libro responde, segn ellos, a una supuesta
incgnita geomtrica innovadora, que manifiesta oficio potico evidente,
as como conocimiento de la literatura.

Asimismo decidieron entregar tres menciones honrosas a Viaje a letra
muerta, de Ivn Bustamante, La cacera, de Dauno Ttoro y Palabras, de
Guido Arroyo.

Para cada uno de los gneros se distinguir al autor de la obra ganadora
con un diploma de honor y una suma en dinero, nica e indivisible, de un
milln de pesos. El Consejo del Libro y la Lectura adems otorg para cada
gnero un mximo de tres menciones honrosas, cuyos escogidos recibirn
250.000 pesos en cada una. Los participantes al Roberto Bolao provinieron,
principalmente, tanto de la Regin Metropolitana como de la V Regin de
Chile.

Fuente: El Mostrador



*** Premio Nacional de Literatura de Colombia para William Ospina

El escritor colombiano William Ospina fue distinguido el pasado 13 de
septiembre con el V Premio Nacional de Literatura por su novela Ursa,
publicada el ao pasado, anunci la revista Libros & Letras
(http://www.librosyletras.net), que otorga el galardn.

Ospina, quien se declar particularmente honrado por el galardn, tambin
obtuvo el II Premio al Mejor Libro de Ficcin Colombiano por esa misma
obra, publicada por Alfaguara y la primera en el gnero de novela de este
poeta, ensayista y traductor.

El escritor dijo que esta distincin tiene el valor de representar la voz
de muchos lectores annimos, y que a nada aspira un escritor como a tener
lectores, haciendo referencia a que el reconocimiento se otorga por el
voto de los lectores, mediante mensajes o correos electrnicos a los
organizadores.

Adems de Ospina, estuvieron nominados Laura Restrepo, Gonzalo Mrquez
Cristo, Fernando Soto Aparicio, Enrique Serrano, Hctor Abad Faciolince,
Juan Manuel Roca, Ramn Illn Bacca, Flor Romero y Policarpo Varn.

Creado en 2002, el premio ha sido recibido por Germn Espinosa (2002),
David Snchez Juliao (2003), Manuel Zapata Olivella (2004) y Rafael
Humberto Moreno Durn (2005).

Adems del Premio al Mejor Libro de Ficcin, la publicacin entreg el II
Premio al Mejor Libro de No Ficcin Colombiano a Adriana Echeverri y Ana
Mara Hanssen por su obra Holocausto en el silencio.

En ambos casos se trat de obras de una lista elegida por libreros y
periodistas culturales del pas.

En la categora de ficcin, las obras ms votadas despus de la ganadora
Ursa fueron La nostalgia del melmano, de Juan Carlos Garay, y Cuando
cierra la noche, de Luz Pea Tovar.

Adems de Holocausto en el silencio, las preferencias en no ficcin fueron
para Cuentos y relatos de la literatura colombiana, de Luz Mary Giraldo, y
Cul es el sexo de los ngeles?, de Manuel Drezner.

Ospina, de 52 aos, es doctor en derecho y ciencias polticas de la
Universidad Santiago de Cali (http://www.usc.edu.co), ha ejercido como
publicista y periodista, y es socio fundador de la revista cultural
bogotana Nmero.

Entre su bibliografa estn cinco libros de poesa y varios ensayos, como
Es tarde para el hombre, Un lgebra embrujada, Dnde est la franja
amarilla?, La decadencia de los dragones, Herida en la piel de la diosa,
Nuevos centros de la esfera y Amrica mestiza.

Fuente: EFE  Libros & Letras



*** Falleci la escritora y periodista italiana Oriana Fallaci

La escritora italiana Oriana Fallaci muri a los 77 aos de edad la noche
del 14 de septiembre, en un hospital de la ciudad de Florencia, vctima de
un cncer que la aquejaba desde haca varios aos, segn informaron los
medios de comunicacin locales.

Fallaci desarroll una valiosa trayectoria como periodista de guerra y
escritora, y cobr relevancia en los ltimos tiempos por sus libros contra
el Islam, a raz de los hechos del 11 de septiembre de 2001.

La escritora, que resida desde hace algn tiempo en Nueva York, pasaba una
temporada en Florencia cuando se complic su enfermedad. En una entrevista
publicada en el peridico New York Times (http://www.nytimes.com) en
febrero de 2003, atribuy la responsabilidad de su tumor al ex dictador
iraqu, Sadam Hussein, al creer que contrajo la enfermedad en Kuwait,
cuando Hussein quem los pozos de petrleo y ella fue una de las personas
afectadas que respiraron la nube negra.

Despus de ejercer como periodista de guerra, permaneci en silencio
durante aos hasta que vivi de cerca los atentados del 11 de septiembre en
Washington y Nueva York. Poco despus public una serie de libros que
levantaron la polmica por sus opiniones contra el Islam y sus crticas a
algunos lderes occidentales, como La rabia y el orgullo.

En el libro se criticaba a Occidente por ser demasiado dbil ante el
mundo musulmn. Creadora del trmino Eurabia, que explicaba una nueva
situacin geopoltica en la que la cultura dominante en Europa ya no sera
la occidental, sino la islmica, se haba erigido como una de las mayores
crticas del islamismo radical.

En meses recientes, en un largo artculo publicado en el diario New Yorker
(http://www.newyorker.com) y titulado The Agitator (La agitadora),
volvi a causar una agria polmica cuando calific a los dos lderes
candidatos a la presidencia del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi y
Romano Prodi, como dos idiotas.

Adems, explicaba cmo le disgustaban los inmigrantes mexicanos que se
manifestaban con su bandera nacional en Estados Unidos, y critic la
construccin de una mezquita en Colle Val dElsa, cerca de su casa. No
quiero ver esa mezquita cerca de mi casa, escribi. No quiero ver un
minarete de 24 metros en el paisaje de Giotto, cuando yo en sus pases no
puedo llevar una cruz o una Biblia. Si estuviera todava viva, llamar a
algunos amigos anarquistas, comprar explosivos y la har saltar por los
aires, aseguraba la escritora.

Causaron tambin estupor sus opiniones contra el aborto slo se permite
en el caso de ser violada por un Bin Laden o un Al Zarqawi, deca o
contra los gays, que pretenden como los musulmanes que todos seamos
homosexuales.

Fallaci se hizo famosa por sus entrevistas a los poderosos del mundo y sus
reportajes de guerra. Comenz a trabajar con slo 17 aos como cronista
para un diario local de Florencia y despus pas al peridico El Europeo,
donde se ocupaba de actualidad y sociedad. En esta poca escribi alguno de
sus primeros libros: Los siete pecados de Hollywood (1957), El sexo intil,
viaje alrededor de una mujer (1961), Penlope en la guerra (1962) y Los
antipticos (1963).

Se encarg de cubrir temas como la llegada a la luna y la guerra en
Vietnam, a donde viaj en numerosas ocasiones. Tambin se ocup para El
Europeo y para Il Corriere della sera de los conflictos entre India y
Pakistn, en Oriente Prximo y en Amrica Latina, donde fue gravemente
herida en la masacre de la Plaza Tlatelolco en Mxico en 1968.

Entre sus grandes entrevistas destacan las realizadas a Henry Kissinger, el
general vietnamita Nguyen Van Giap, la primer ministro israel Golda Meir,
el lder libio Moammar Gaddafi, el lder chino Deng Xiao Ping y al ayatol
iran Ali Jomeini. En la entrevista con el ayatol, Fallaci lo tach de
tirano y le desafi quitndose el chador (velo que cubre la cabeza), que
haba sido obligada a llevar durante la entrevista.

Tras dejar el periodismo, se volc en la literatura con grandes xitos como
Carta a un nio que nunca naci (1975), Un hombre (1979), su gran obra
Insciallah (1990), traducido a 30 idiomas, seguido de un perodo de
silencio que rompi con la publicacin de un artculo en el Corriere della
Sera tras los atentados del 11 septiembre de 2001, que dio lugar al libro
La rabia y el orgullo, al que siguieron otros volmenes, La fuerza de la
razn (2004) y su ltima creacin Oriana Fallaci entrevista a Oriana
Fallaci (2004).

Fuentes: 20 Minutos  Europa Press



*** Llevarn al cine Ensayo sobre la ceguera, de Jos Saramago

El cineasta brasileo Fernando Meirelles llevar a la pantalla grande
Ensayo sobre la ceguera, novela del escritor portugus y Premio Nobel de
Literatura, Jos Saramago, segn inform el pasado 14 de septiembre el
diario Folha de So Paulo (http://www1.folha.uol.com.br/fsp).

Meirelles, conocido por su xito internacional Cidade de Deus, confirm que
fue escogido por la productora inglesa Potboiler Productions para dirigir
la pelcula, cuyo nombre en ingls ser Blindness.

El director ya haba intentado adquirir en 1997 los derechos para llevar la
novela al cine. Cuando comenc a leerla, inmediatamente me interes,
dijo. Sin embargo, el propio Saramago se neg con el argumento de que sera
difcil traducir en imgenes una historia sobre la ceguera.

Los derechos finalmente fueron adquiridos por la productora canadiense
Rhombus Media, que coproducir la pelcula con empresas de Brasil, Reino
Unido y Japn.

Me contactaron en junio del ao pasado para hablarme del guin de
Blindness, pero no me dijeron que era el libro de Saramago y yo no me di
cuenta por la diferencia del nombre del libro en portugus, afirm
Meirelles en declaraciones que concedi al medio paulista.

Lo mejor es que ser una produccin internacional independiente, sin
ningn estudio. Brasil aportar los talentos y dinero de una ley de
incentivo; Canad el proyecto y el guin, Japn mucho dinero y los ingleses
dinero y el marco jurdico, agreg.

Saramago ha sido noticia en das recientes tambin porque su biblioteca
particular, contentiva de ms de 20.000 ejemplares y manuscritos
personales, podr consultarse en la pgina web de la Universidad de Granada
(UGR, http://www.ugr.es) gracias a un acuerdo suscrito entre la institucin
acadmica y el escritor portugus el pasado jueves 14.

El objetivo del convenio es prestar asesora tcnica en la planificacin de
dicha biblioteca, en la organizacin de sus servicios y en el posterior
funcionamiento de la misma, as como en la visibilidad de su coleccin en
Internet a travs del catlogo Jos Saramago, explic en rueda de prensa el
rector de la UGR, David Aguilar.

Documentalistas de la UGR trabajan ya en este proceso de catalogacin y
digitalizacin de la biblioteca personal de Jos Saramago junto a su casa
de Lanzarote, trabajos que han permitido, hasta la fecha, la digitalizacin
de 1.800 ejemplares que ya pueden ser consultados en Internet.

De momento, para realizar esta consulta es necesario hacer una bsqueda
generalizada en la web de la UGR, y no ser hasta que los trabajos
concluyan cuando se pueda consultar el catlogo digital de la coleccin
particular de Saramago en una direccin especfica dentro del portal de la
Universidad.

Saramago explic que su voluminosa coleccin contiene ejemplares adquiridos
cuando tena 18 aos, poca en que comenz a recopilar libros. Dijo sentir
un especial cario hacia estos primeros libros, que compr con dinero
prestado y pasaron a ocupar un pequeo espacio en una estantera de la
casa de sus padres, en Portugal, donde no haba ni un slo libro y que
hoy ocupan un lugar privilegiado en su biblioteca de Lanzarote.

Asegur que la suya no es una gran biblioteca, puesto que no he tenido
el privilegio de heredar, como es el caso de otros escritores, libros del
pasado y por ello se consider especialmente agradecido con la
Universidad de Granada por este acuerdo.

Consider que uno de los aspectos ms destacables de este convenio es que
servir de escaparate a escritores desconocidos que slo han podido ver
publicadas sus obras en ediciones limitadas.

Pilar del Ro, esposa de Saramago, explic que en los mltiples viajes que
el matrimonio ha hecho alrededor del mundo nos han llegado escritores que
nos han hecho depositarios de sus libros, de los que a lo mejor se han
editado tan slo 200 ejemplares, y que hemos sido incapaces de dejar
olvidados en la habitacin de un hotel, y que ahora forman parte de su
coleccin literaria privada.

Entre los ejemplares que componen la biblioteca personal del Premio Nobel
destaca una coleccin de Antonio Vieria cuya obra, segn explic Del Ro,
es equiparable a la de Bartolom de las Casas en Espaa, en cuanto al
trabajo de denuncia que llev a cabo sobre lo que ocurra en las Indias
durante la poca colonial.

A los libros recopilados por Saramago a lo largo de su vida se aaden sus
manuscritos personales, entre los que se incluyen anotaciones literarias
del escritor as como comentarios sobre tesis doctorales remitidas por
estudiantes al Premio Nobel.

Fuentes: EFE  El Universal (Mxico)



*** Gobierno de Canarias coeditar libros con editoriales locales

El Gobierno de Canarias ha resuelto participar en la coedicin de
veinticuatro libros, que fueron presentados por empresas editoras de las
islas tras una convocatoria pblica a la que se presentaron casi doscientas
propuestas. La seleccin de las obras ha estado a cargo de una comisin
asesora.

El objetivo de esta iniciativa es estimular la industria editorial del
archipilago y lograr una mayor presencia de los libros editados en las
islas en el panorama bibliogrfico canario, estatal e internacional.

La aportacin de la Consejera de Educacin, Cultura y Deportes, a travs
de la Direccin General del Libro, Archivos y Bibliotecas, y de Canarias
Cultura en Red, en la coedicin de las obras seleccionadas, variar
atendiendo a la clasificacin otorgada en la resolucin de esta
convocatoria, que cuenta con un presupuesto global de 400.000 euros. Todas
las propuestas elegidas proceden de empresas editoriales que cuentan con un
adecuado plan de comercializacin, promocin y distribucin.

La seleccin se ha realizado atendiendo al inters cultural de las obras
presentadas, que deben reunir las caractersticas necesarias para situarse
creativamente en el panorama actual de la cultura canaria y de la cultura
universal contempornea, bien desde el dilogo crtico con las tradiciones
y el acervo cultural o bien aportando nuevos elementos y enfoques.

Tambin se ha tenido en cuenta aquellas obras escritas por autores y
autoras noveles, la trayectoria de la empresa editorial y su plan de
comercializacin, promocin y distribucin en las ediciones propuestas.

Entre las clasificadas como mximo inters cultural figuran tres obras
presentadas por Tauro Producciones bajo el ttulo Vctor Pablo, Coleccin
Deportistas Mara Adela Martnez y Coleccin 30 campeones canarios, de Olga
lvarez.

Por otra parte, han sido clasificadas de inters cultural un total de 63
obras presentadas por Ediciones Idea (Obras completas de Rafael Arozarena,
Cartas familiares de Jos Viera y Clavijo, de Rafael Fernndez y Coleccin
Biblioteca Cabrera y Galds, coordinada por Juan Pedro Castaeda); la
editorial Domibari Canarias (Zambiza y otros cuentos, de Esperanza Daz;
Recuerdo azul, de Francisco Quevedo; De amar y andar por casa, de Juis
Junco; De cuando era un chiquillo, de Oscar Gutirrez; y La vida del
noticioso Jorge Sargo, de Jos de Viera y Clavijo).

En esta misma clasificacin se incluyen obras de Arroart Ediciones
(antolgicas de poetas romnticos, poetas modernistas, prosas modernistas,
poesa atlntica de los siglos VIII al XX, Toms de Iriarte, Benito Prez
Galds, Andrs Bello y Domingo Riverso, de Antonio Becerra; los manuales de
la Federacin de Lucha Canaria sobre Monitores, rbitros y Tcnico Medio; y
el cmic El capitn Po Po, de Pedro Rodrguez).

En el mismo listado figuran las obras de Baile del Sol (Lnea de naufragio,
de Agustn Daz, A destiempo, de ngela Ramos, Oneirn y Sin alba ni
crepsculo, de Carlos Pinto, La hora de la esperanza, de Carmen Toral,
Vicios ocultos, de Paula Nogales, Capitanes de azcar, de Pedro Flores,
Crtica de la pasin pura, de Jorge Majfud, El ocaso de la emigracin, de
Julio Yanes, De cine, de Nicols Melini, Miguel Mrmol, de Roque Dalton,
Los bosques de Maine, de Henry D. Thoreau, La edad de oro de Mark Twain y
Huir a parte alguna, de Vernica Garca.

De Artemisa Ediciones se han seleccionado las obras Juan de Bethencourt, de
Julio Verne, Canarias, divagaciones de un confinado, de Miguel de Unamuno y
Los aborgenes de Canarias, de Carlos Pizarroso. De la editorial Centro del
Libro figuran en esta clasificacin Textos de teatro para Canarias, de Ana
Camacho y Pedro Viltor; Todo sobre el libro, de Manuel Mora, El librn de
los trajes tpicos canarios, del Colectivo Raz; Telmaco: el ltimo viaje,
de ngel Surez; Playas, de Antonio Abdo, Dale color. gente canaria, de
Equipo de Diseo de Editor; e Historia de Canarias para invidentes, de
Manuel Mora.

De Editorial Bencomo se coeditarn Episodios africanos, de Nicols
Estvanez, Los ojos del seor Cabra, de Manuel Gonzlez; El escarabajo
criticn, de Mara del Pino Monzn; La mirada de la centinela, de Carolina
Arteaga; El sendero de Herbania, de Jos Rivero; Ecos del silencio, de
Lourdes Hernndez; La mujer y la educacin en Canarias, de Teresa Gonzlez;
Materiales del oeste de frica, de varios autores; Tipografa canaria, de
Antonio Vizcaya Carpenter; y Antropnimos guanches y bereberes, de Antonio
Cubillo.

Del Centro de la Cultura Popular Canaria figuran las obras Refranes y
dichos populares, de varios autores; Cuentos para nios, de Mara
Candelaria Fumero; Todo sobre Canarias. El habla; de Marcial Morera; La
libertad de informar, de Francisco Pomares y Textos imprescindibles.

Bajo la calificacin de proyectos culturales a impulsar se han seleccionado
las obras presentadas por de la editorial Mara Jess Alvarado
(Conversatorios, de Lzaro Santana, Por eso las estrellas, de Ana Mara
Mayol, De promisin, de varios autores, y Equinoccio, de varios autores);
editorial Pablo Checa (Las Canarias Orientales, de Claudio de la Torre); de
La Pgina (Crnica de una angustia, de Silesio Domnguez, Blasn de
Murdago, de Luis Mateo, y El sueo hecho realidad, de ngel Gonzlez); de
G. Gtico (XXV Relatos, de Roberto Cabrera); de Ediciones Graficolor
(Diccionario de geografa e historia de Canarias, de Jos Luis Concepcin;
y de Blex Ideas (Formas mgicas de Canarias, de varios autores).

Fuente: Cultura de Canarias



*** Versin flmica de El perfume llena las salas europeas

Ms de un milln de espectadores alemanes vieron en su primer fin de semana
el filme El perfume: historia de un asesino, la versin de Tom Tykwer de la
novela homnima del escritor alemn Patrick Sskind.

Una de cada dos entradas de cine vendidas durante el fin de semana en
Alemania han sido para esta superproduccin protagonizada por Ben Whishaw,
Dustin Hoffman, Alan Rickman y Rachel Hurd-Wood, segn anunci la
productora Constantin Films.

La pelcula, que tambin ha logrado atraer a 131.000 espectadores en
Austria y 53.000 en Suiza, narra la historia de Jean-Baptiste Grenouille
(Whishaw), un hombre con nulas habilidades sociales pero dotado de un fino
sentido del olfato, que perfeccionar dedicndose a crear esencias para un
perfumista parisino (Hoffman) y terminar incurriendo en asesinato.

Coincidiendo con el estreno de la pelcula, la editorial Digenes ha sacado
una edicin de bolsillo de la exitosa novela, que 21 aos despus de que
saliera al mercado ha vuelto a lo ms alto de las listas de ventas.

Fuente: EFE



*** Presentada novela de Teitelboim prohibida durante la dictadura

La novela La guerra interna, del escritor chileno Volodia Teitelboim, que
describe la poca de la dictadura chilena la misma que prohibi el libro
en 1979, fue presentada oficialmente en la Biblioteca Nacional de Chile, a
27 aos de su publicacin en Mxico, el pasado viernes 15 de septiembre.

Publicada en 1979 por la editorial mexicana Joaqun Mortiz, la novela nunca
lleg a Chile, ya que fue prohibida por el gobierno de Pinochet y slo se
conoci a travs de pequeos tirajes clandestinos.

En el libro desfila una serie de personajes extrados del cine, la
literatura y la cultura universal tanto reales como imaginarios que
configuran el reino del terror en Chile, tras el derrocamiento del
presidente Salvador Allende.

Dividida en seis partes, La guerra interna incluye a personajes como el
Conde Drcula y Frankenstein, quienes interpretan metafricamente la
situacin que se viva en Chile durante la poca de la publicacin de la
obra. En su momento fue considerada por importantes crticos como la mejor
novela sobre la dictadura militar.

El lanzamiento fue comentado por el crtico Antonio Avaria, el abogado y ex
diputado DC Andrs Aylwin y el poeta y ensayista Armando Uribe, Premio
Nacional de Literatura 2005. La soprano Constanza Bianjini ofreci un breve
recital en el marco de la presentacin.

Fuente: Radio Cooperativa



*** Arte, literatura y periodismo de guerra en Hay Festival Segovia

El arte, la literatura y el periodismo relacionados con los conflictos
blicos sern algunos de los temas que se aborden a lo largo del The
Guardian Hay Festival Segovia
(http://www.hayfestival.com/segovia/es-index.asp), una cita literaria de
las ms destacadas por la crtica en el mbito internacional, que tendr
lugar en la ciudad espaola entre el 21 y el 24 de septiembre.

Ms de treinta escritores, filsofos o periodistas se reunirn a partir del
21 de septiembre en el festival, que comenzar con un concierto de la
estrella del rock Bob Geldof a los pies del acueducto de Segovia.

Estructurado en distintas ofertas, adems de los debates literarios, habr
tambin exposiciones en la calle o exhibiciones cinematogrficas. El
Torren de Lozoya acoger la obra del pintor y escultor colombiano Fernando
Botero, y el Paseo del Saln albergar esculturas monumentales de la
galera Marlborough de Martn Chirino, Francisco Leiro, Blanca Muoz,
Manolo Valds y Alberto Corazn.

Las salas de La Casa del Siglo XV y del Teatro Juan Bravo expondrn fondos
de la Fundacin Mapfre de retratos de escritores de la coleccin Vzquez
Daz y de fotografas de Segovia, desde 1856, respectivamente.

Una mesa redonda, patrocinada por la Asociacin de la Prensa de Segovia
(APS), el 23 de septiembre, contar con la presencia del corresponsal de El
Pas en Italia, Enric Gonzlez, ltimo ganador del premio Cirilo Rodrguez,
cuya entrega fue presidida por los Prncipes de Asturias, y de la
periodista Noruega Asne Seierstad.

El Hay Festival, fundado por Peter Florence, que dirige la edicin
segoviana junto con Lyndy Cooke, comenz hace 20 aos en Hay on Wye, un
pueblo de Gales de 1.900 habitantes y con 41 libreras, donde se dan cita
poetas, novelistas, historiadores, cineastas, cuentacuentos y editores.

Fuentes: EFE  Hay Festival



*** Festival Metropolitano e Internacional de Coros organizan en Lima

Ms de veinte agrupaciones corales participarn en el VIII Festival
Metropolitano de Coros y III Internacional A Viva Voz, organizado por la
Oficina de Extensin Universitaria y Proyeccin Social de la Universidad
Ricardo Palma (URP, http://www.urp.edu.pe), que se desarrollar del 25 al
29 de septiembre en el Auditorio de la Asamblea Nacional de Rectores.

El evento se inaugurar el lunes 25 a las 7 de la noche con un concierto de
piano a cargo del reconocido maestro Jacob Chertman Mizraji, pero adems se
ha programado la participacin de los coros de las municipalidades de
Miraflores y Pueblo Libre.

Igualmente, se contar con la presencia de la Sociedad Coral Sucre Antonio
Auza, de Bolivia, que bajo la direccin del maestro Csar Surez Saavedra
realizar presentaciones el lunes 25 y martes 26 en el referido auditorio.

Para los siguientes das se ha programado la participacin del Coro
Masculino Ilimine, as como las agrupaciones corales de la Municipalidad de
San Isidro, la Asociacin Peruano-China, el Coro Juvenil del Instituto
Nacional de Cultura, el Coro de la Universidad San Martn de Porres, el
Coro San Borja, Coro Fujinkai y la Universidad Nacional de Ingeniera.

Tambin intervendrn el Grupo Vocal Americanto, el Coro de Madrigalistas de
la Pontificia Universidad Catlica del Per, los grupos corales de la
Municipalidad de Surco, del Real Club San Isidro, del Colegio de Abogados,
de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, del Club Las Terrazas de
Miraflores, el Coro Infantil Los Toribianitos, as como el Taller de
Tcnica Vocal, Canto Conjunto, la Rondalla y el Coro de la Universidad
Ricardo Palma.

Para el ltimo da, el viernes 29, se ha programado el Seminario
Internacional Promocin de la Actividad Coral en Grupos Vecinales, en el
cual participarn los maestros Chertman Mizraji y Surez Saavedra, as como
los directores de los coros invitados.

Los especialistas, estudiosos y aficionados al canto, as como el pblico
en general podr participar libremente en todas estas actividades, las
cuales han sido programadas por la Oficina de Extensin Universitaria y
Proyeccin Social de la URP, con el objetivo de difundir la cultura en
todos los mbitos de la poblacin.

Las personas e instituciones interesadas en participar en el referido
festival, as como en los talleres y el Seminario Internacional pueden
obtener informes en la Oficina de Extensin Universitaria y Proyeccin
Social, ubicada en el tercer piso del Edificio Central del Campus
Universitario (avenida Benavides N 5440, Surco), en el telefax 2750459 o
en los correos electrnicos oeups@urp.edu.pe o mpantigoso@urp.edu.pe.

Fuente: URP



*** Paulo Coelho publica fragmentos de novela en Internet

Como parte de una estrategia de ventas, el escritor brasileo Paulo Coelho
ha iniciado la publicacin en Internet, en cinco idiomas, de una cuarta
parte de su ltima novela, La bruja de Portobello
(http://www.paulocoelhoblog.com/brujadeportobello), cuyo lanzamiento est
previsto para el prximo 27 de septiembre.

El sitio est confeccionado como un blog por lo que los lectores de Coelho
pueden dejarle comentarios y presenta hasta ahora siete captulos en
portugus, espaol, italiano, ingls y francs, as como otros textos del
escritor reunidos en las series Guerrero de la luz y Encuentros en el
camino.

Una vez que se haya publicado la cuarta parte de la novela, el blog quedar
para que sus lectores puedan intercambiar sus impresiones al respecto.
Aunque el blog est activo desde abril, el primer captulo de la novela fue
publicado el 17 de agosto. Al momento de redactar esta nota tena alrededor
de ochenta comentarios del pblico.

Coelho decidi innovar en la estrategia de promocin de su nuevo ttulo,
y ya los textos han sido visitados por unas 29.000 personas de todo el
mundo. El escritor cuenta en su haber con 65 millones de libros vendidos en
150 pases y traducidos a 56 idiomas.

Fuentes: ANSA Latina  La bruja de Portobello



*** Realizarn en Venezuela encuentro sobre literatura infantil

Entre el 28 y el 30 de septiembre se celebrar un encuentro sobre
literatura infantil en la ciudad venezolana de Valencia que cuenta con el
patrocinio del Centro Nacional del Libro (Cenal, http://www.cenal.gob.ve) y
la Casa Nacional de las Letras Andrs Bello.

La actividad, que reunir a 23 invitados y 30 ponentes de toda Venezuela,
es de inscripcin abierta y gratuita. Se iniciar el jueves 28 en el Centro
Cultural Eladio Alemn Sucre (CCEAS), de Naguanagua, a las 8 de la maana,
cuando se proceder a realizar la inscripcin de los asistentes.

A las 9, Laura Antillano, coordinadora de Literatura Infantil, dirigir un
saludo a los participantes, que anteceder a la conferencia La literatura
una necesidad desde la infancia, a cargo de Luis Alberto Crespo
(presidente de la Casa Nacional de las Letras Andrs Bello) y Miguel
Mrquez (presidente de la Editorial El Perro y la Rana).

Entre las 10:30 de la maana y las 12:30 del da se realizar el foro
Literatura y oralidad: de la palabra dicha a la escrita, en el que
participarn Antonio Trujillo (Casa Nacional de las Letras), Luis Cedeo,
Rafael Rodrguez Calcao (Monte vila Editores) y Omira Bellizzio.
Posteriormente se celebrar el foro Cmo se escribe literatura
infantil?, con Armando Sequera, Mercedes Franco, Carlos Ildemar Prez y
Laura Antillano, bajo la moderacin de Jess Urdaneta.

Entre las 2:30 y las 4 de la tarde se celebrar el foro Nuevos autores y
nuevas perspectivas de enfoque, con Xavier Sarabia Mariche, Carolina
Rodrguez (Monte vila Editores), Fedosy Santaella y Dayana Daz (ediciones
para nios de El Perro y la Rana), bajo la moderacin de Laura Antillano.
Acto seguido se realizar una serie de presentaciones de libros.

El viernes 29 a las 9 de la maana se realizar el foro La promocin de la
literatura para nios en la radio, con Armando Carias (Radio Activa, Radio
Nacional), Jess Urdaneta (El Globo Azul) y Edith Fuentes (Universitaria
104.5), Teresa Carrillo (Gige), moderado por la licenciada Joanna Vegas.
A las 11 tendr lugar el foro De qu se ocupa la literatura infantil en
Venezuela?, con Mireya Tabuas, Luiz Carlos Neves, Rosario Anzola, Mara
Elena Maggi y Avilio Gonzlez, moderado por la licenciada Elisabel Rubiano.

A las 2:30 se iniciar el foro Teatro como literatura para nios, con
Pablo Ramirez (Anzotegui), Rodolfo Porras (Casa Nacional del las Letras),
Moraima Rodrguez (Aragua), Freddy Torres (Mrida), Marcos Montero
(Carabobo) y Osvaldo Blanco (Carabobo), bajo la moderacin de la licenciada
Rita Fernndez. A las 5 de la tarde se realizar presentaciones de libros.

El sbado 30, en la Biblioteca Manuel Feo La Cruz (ubicada en la calle
Carabobo con Libertad, Valencia), se realizar a las 9 de la maana el foro
La experiencia de los ilustradores, con Coralia Lpez, Carlos Zerpa,
Mnica Piscitelli (Ediciones El Perro y la Rana) y Oswaldo Rosales.

A las 11 de la maana se realizar el foro La literatura y el cine de
animacin en Venezuela, con lvaro Cceres y Armando Arce bajo moderacin
de Armando Jos Sequera, y se proyectar videos animados para nios. Por
ltimo tendr lugar la entrega de certificados y la despedida del evento.

Fuente: organizadores del evento



*** Publicarn en Venezuela antologas para nios y jvenes

La Fundacin para el Libro y la Cultura (Fundalea), el Fondo Editorial La
Escarcha Azul y el Centro Nacional del Libro (Cenal) publicarn sendas
antologas de literatura infantil y juvenil, para lo cual han emitido
convocatorias a los autores de habla hispana, segn informaron Mara Luisa
y Enza Lzaro, presidenta y vicepresidenta, respectivamente, de Fundalea.

Las antologas, que se convocan por segunda vez, tendrn el ttulo de Magia
literaria II, 2006 (para nios) y Deleite literario II, 2006 (para
jvenes). Cada una tendr un tiraje de trescientos ejemplares, de los
cuales cada autor recibir dos.

Los autores interesados en participar podrn postular poemas, relatos y
cuentos breves con una extensin total de 10 a 20 pginas. Adems debern
enviar por correo electrnico una carta autorizando a Fundalea la
publicacin, la cual debe incluirse en el cuerpo del mensaje y no como
archivo adjunto, incluyendo el nombre completo del autor, nmero de
documento de identidad, direccin postal, telfonos y direccin
electrnica.

Tambin se debe incluir una sntesis curricular no mayor de 25 lneas
contentiva de los siguientes datos y en este orden: nombre completo, lugar
y fecha de nacimiento, profesin, oficio, dedicacin, premios o menciones
(instituciones otorgantes y ao); obra literaria publicada y/o indita, en
orden cronolgico con su pie de imprenta: ciudad (pas), editorial y ao.

Textos y recaudos deben ser enviados a fundaleaescarchazul@yahoo.es antes
del 30 de septiembre. Si se requiere informacin adicional, puede
solicitarse por los telfonos 0058 274 2713137 y 0058 414 3744130, o por
las direcciones electrnicas marial_lazzaro@yahoo.com,
enza.lazzaro@gmail.com y enza_lazzaro@yahoo.com.

Fuente: Fundalea



*** Asociacin de Escritores de Mrida busca autores para sus antologas

La Asociacin de Escritores de Mrida (Venezuela) ha lanzado convocatorias
para autores venezolanos que deseen postular sus textos a dos antologas
que en los gneros de poesa y narrativa ertica publicar prximamente,
segn inform Mireya Krispin, tesorera de la institucin.

Los interesados en participar en poesa ertica debern enviar textos no
mayores de cinco pginas, mientras que quienes opten por narrativa ertica
tendrn un lmite de ocho pginas.

Se deber incluir en cada caso una sntesis curricular con lugar y fecha de
nacimiento, obras publicadas y premios recibidos, as como una autorizacin
para la publicacin de los textos en el cuerpo del mensaje y no como
archivo adjunto, a objeto de solicitar el ISBN.

Las antologas tendrn el nombre genrico de Entre Eros y Tnatos y es la
tercera vez que la organizacin lanza esta convocatoria. Los textos y los
recaudos deben ser enviados a info_escritoresmerida@yahoo.es antes del 30
de septiembre.

Fuente: Asociacin de Escritores de Mrida



*** Publicarn el diario de Bioy Casares sobre Borges

La editorial Destino publicar en octubre el diario indito sobre Jorge
Luis Borges que escribi su colega y amigo Adolfo Bioy Casares, fruto de
cinco dcadas de amistad y complicidad literaria entre ambos autores.

Bioy Casares (Buenos Aires, 1914-1999) visit en infinidad de ocasiones a
Borges, y este libro, que se publicar de forma simultnea en Espaa y
Latinoamrica bajo el ttulo de Borges, es el diario que fue escribiendo
sobre esos encuentros entre 1947 y 1989.

El resultado del diario es, segn fuentes de la editorial, el retrato ms
completo e ntimo de Jorge Luis Borges y la crnica minuciosa de una
amistad legendaria entre los dos escritores argentinos.

Borges permite al lector entrar en la intimidad del escritor, conocer sus
contundentes y heterodoxas opiniones literarias, su crculo de amistades y
refleja, asimismo, la evolucin del mundo literario y cultural durante
medio siglo.

Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges mantuvieron una gran amistad, que
les llev a escribir en colaboracin algunas obras juntos, como Antologa
de la literatura fantstica, Cuentos de H. Bustos Domecq y Seis problemas
para don Isidoro Parodi. Entre los libros ms destacados de Bioy Casares
figuran La invencin de Morel y Plan de evasin, adems de cuentos, ensayos
y libros policacos.

Destino tambin publicar en octubre las antologas de relatos de Jorge
Luis Borges El libro de arena y El informe de Brodie, que hicieron del
autor latinoamericano uno de los grandes cuentistas de la literatura
universal.

Fuente: Europa Press



*** Realizarn en octubre Feria del Libro Dominicano en Nueva York

Las comunidades hispanohablantes neoyorquinas tendrn la oportunidad de
entrar en contacto con la bibliografa quisqueyana en la Primera Feria del
Libro Dominicano en Nueva York, a celebrarse entre el 6 y el 8 de octubre
en la Escuela Pblica N 8 (The Luis Belliard School), ubicada en la
avenida Amsterdam y la calle 167 de la ciudad estadounidense.

La actividad es organizada por el Comisionado Dominicano de Cultura en los
Estados Unidos y cuenta con el patrocinio de la Secretara de Estado de
Cultura de la Repblica Dominicana y el auspicio del Distrito 6, Regin 10,
del Sistema de Escuelas Pblicas de la Ciudad de Nueva York. 

La Feria estar abierta al pblico de 9 de la maana a 9 de la noche. El
da inaugural, viernes 6, el evento abrir a las 6 de la tarde.
Participarn escritores, editores, libreros, artesanos, bibliotecarios,
pintores y personalidades ligadas al quehacer cultural, literario y
educativo de la dispora dominicana estadounidense, as como una selecta
delegacin de escritores e intelectuales residentes en la Repblica
Dominicana. 

Con esa actividad, el Comisionado Dominicano de Cultura reconoce y celebra
el aporte a la bibliografa nacional de ms de un centenar de autores
criollos residentes en Norteamrica, dijo el doctor Franklin Gutirrez,
comisionado.

La feria estar dedicada a la escritora Rhina Espaillat, una de las poetas
dominicanas ms destacadas en Estados Unidos, ganadora en dos ocasiones del
Premio T. S. Eliot, y autora de ocho poemarios.

Los asistentes a la feria disfrutarn de lecturas de textos, presentaciones
de libros, conferencias y coloquios literarios. Habr igualmente reas
fsicas destinadas a proyectar las artes plsticas, la artesana, el teatro
y el folklore dominicanos.

Para solicitar informacin sobre el evento, comunquese por el telfono al
(212) 234-8149.

Fuente: LAWI Noticias



*** Poetas colombianos se reunirn en Boyac

Del 14 al 21 de octubre se realizar en Sogamoso, Boyac (Colombia) el VI
Encuentro de Poesa para AmArte, evento organizado por el Ministerio de
Cultura de Colombia y la Fundacin Siembra, y que est orientado a poetas
nacidos en ese pas o extranjeros con residencia de ms de cinco aos.

Desde el ao 2000 la Fundacin Siembra desarrolla el proyecto Escuela de
Poesa para AmArte, del que se han beneficiado diversos escritores tanto de
la misma ciudad, como los forneos residentes en ella.

El encuentro es una iniciativa impulsada por la escuela, y en sus seis aos
de existencia ha reunido a nios, jvenes y adultos y ha editado cuatro
antologas poticas, adems de ofrecer talleres creativos alternativos que,
en opinin de los organizadores, fortalecen la identidad artstica
cultural de los autores, pero ante todo sensibilizan al cambio de actitud y
comportamientos adecuados en las directrices familiares, laborales y
educativas de cada ser.

Los autores interesados en participar deben tener ms de quince aos de
edad y una obra indita escrita de entre 30 y 50 poemas, con ttulo y
nombre del autor, empastada y compuesta en tipografa Arial, a 12 puntos y
doble espacio. Con el poemario debe incluirse una hoja de vida no mayor de
tres pginas, acotando nombre completo del autor, direccin, telfono,
fotocopia de la cdula, una fotografa tamao 3x4 y una resea biogrfica
teniendo en cuenta el trabajo literario realizado; adems, una carta
aceptando las bases del encuentro.

La obra, que se leer en el marco del evento y luego ser devuelta al
autor, podr enviarse antes del 10 de octubre, en un sobre manila, a la
siguiente direccin: Fundacin Siembra, Sexto Encuentro de Poesa para
AmArte; carrera 10, N 9-60, oficina 201; apartado postal 287; Sogamoso,
Boyac.

Los participantes estn comprometidos a asistir a ciertas actividades como
la caminata, los talleres, los recitales y los conversatorios que se
organicen. En el caso de que los autores sean extranjeros, debern
justificar su residencia en Colombia.

Cada poeta participante se encargar de transporte desde y hasta su
residencia, hospedaje y alimentacin. Para mayor informacin, llame a los
telfonos (8) 7710071 y 310 5697230 o escriba al correo electrnico
fundasolsiembra@yahoo.com.

Fuente: Fundacin Siembra



*** Kosmopolis 06 se dedicar a la literatura y la Web 2.0

Entre el 18 y el 22 de octubre se realizar en Barcelona (Espaa) el
encuentro Kosmopolis 06 (http://www.cccb.org/kosmopolis/index.htm), Fiesta
Internacional de la Literatura, evento que se celebra por tercera vez y que
es organizado por el Centre de Cultura Contempornia de Barcelona (CCCB,
http://www.cccb.org).

Kosmopolis es un encuentro literario bienal concebido como una
fiesta-laboratorio. Entre las temticas de este ao, presenta Literatura
e hipermedia, un recorrido por la narrativa digital que va desde el
anlisis discursivo del videojuego hasta las posibilidades de interaccin
de la web 2.0 o el podcasting.

En el marco del evento se presentar la seccin Narratividad y
videojuegos, por Chris Crawford y Marie-Laure Ryan, que analizar la
narrativa digital derivada de los videojuegos y juegos de rol, as como el
efecto que estas actividades tienen en la produccin y el consumo de
ficcin, enfatizando los problemas de discontinuidad narrativa que plantean
y la evolucin de sus posibilidades interactivas.

En La literatura en Web 2.0, una conferencia dictada por Andy Oram y
Santiago Roncagliolo bajo la moderacin de David Casacuberta, se hablar de
las posibilidades y desafos de la literatura ante entornos interactivos
como los blogs, la influencia de las licencias Creative Commons y la
discusin sobre la autora en la Web 2.0.

En el nuevo espacio de conocimiento y participacin Kosmtica se
analizarn la historia y evolucin del hipertexto, las mutaciones que
tienen lugar en los hbitos de lectura y el impacto creciente de las nuevas
tecnologas en las formas de concebir, crear, difundir, intercambiar y
almacenar literatura.

Tambin sern dictados dos talleres de podcasting literario, el primero a
cargo de Jos A. Gelado, primer podcaster espaol y autor de Comunicando
podcast, y Javier Romero, del podcast-bloc Soliloquios, el sbado 21 a las
6:30 de la tarde, y el segundo con lvaro Morala, del portal colaborativo
de podcasts y relatos Reltame, y Dani Aragay, creador de diversos podcasts
temticos, el domingo 22 a la misma hora. Cada taller incluir dos sesiones
terico-prcticas de 45 minutos con una atencin especial a la creacin de
podcasts literarios. Los participantes, adems, podrn prestar su voz para
un proyecto de podcast colaborativo.

Andy Oram dictar, el sbado 21 a las 11 de la maana, su Taller de Web
2.0, que se celebrar como una sesin abierta al dilogo y al intercambio
de experiencias. Creador del concepto Web 2.0 junto a Tim OReilly, Oram
definir las caractersticas de esta nueva etapa, que obliga a replantear
temas como la cultura textual o el copyright.

Durante el evento se har una emisin especial sobre literatura e
hipermedia, el domingo 22 entre las 10 de la maana y las 12 del medioda,
de Mundo Babel, el programa que dirige Juan Pablo Silvestre en RNE-R3.
Podcasters y expertos en nuevas tecnologas sern los invitados de este
programa, en el que se analizar en sesin abierta al pblico las nuevas
formas de creacin literaria y sonora propiciadas por los soportes
digitales, la distribucin independiente de contenidos y el uso de la
msica en la red.

Fuente: CCCB



*** Simposio de Universidades Lectoras realizarn en Badajoz

El prximo 6 y 7 de noviembre se realizar, en el Palacio de Congresos de
Badajoz (Espaa), el I Simposio Internacional de Universidades Lectoras
(http://www.unex.es/congresos/siul), evento organizado por la Universidad
de Extremadura (http://www.unex.es) junto con la Asociacin Espaola de
Lectura y Escritura (http://www.asociacionaele.org) y varias universidades
espaolas y portuguesas.

El evento est orientado a debatir y reconceptualizar el papel de la
lectura en la universidad, con temas tales como las prcticas acadmicas de
lectura y escritura, el contexto institucional, el papel de las bibliotecas
y la documentacin, los mediadores de lectura, la lectura y las tecnologas
de la informacin y la comunicacin, el diseo de  actividades de extensin
universitaria relacionadas con la lectura y otros temas relacionados.

El simposio pretende generar un espacio en el que se debata el papel de la
lectura en la universidad, aprovechando no slo la perspectiva de la
filologa o las humanidades sino de forma global y multidisciplinario,
entendiendo adems que resultarn mltiples vas de acercamiento a la
literatura.

Entre sus objetivos se encuentra discutir la situacin de la lectura, en
sus diferentes modalidades, en el mbito universitario y debatir criterios
de utilidad para la seleccin de estrategias que provoquen un aumento del
hbito lector.

Igualmente, el simposio servir para describir la importancia de las TIC en
la lectura universitaria, as como los nuevos papeles y herramientas
emergentes y sus posibles repercusiones en la promocin, el fomento y la
mejora de hbitos lectores entre los universitarios; fomentar el uso de la
lectura recreativa amplindola respecto a la ptica del aprendizaje
acadmico y la lectura funcional, y fomentar el papel de los universitarios
como mediadores de lectura.

Adems de su modalidad presencial, habr un simposio virtual que facilitar
la participacin a quienes no puedan desplazarse a Extremadura, y al cual
se pueden presentar comunicaciones que figurarn en el posterior libro de
actas.

Quienes deseen presentar comunicacin, debern enviar un resumen de la
misma antes del 15 de octubre de 2006, a travs del correo electrnico
siul@unex.es, en archivo adjunto en Microsoft Word, indicando el rea en la
que inscribe su comunicacin, encabezada por el ttulo y por el autor o
autores de la misma.

La cuota de inscripcin para el simposio en su modalidad presencial es de
20 euros para alumnos de las universidades de Extremadura y Sevilla, y de
las universidades e institutos politcnicos de Portugal y socios de la
AELE, y de 30 euros para el resto de alumnos, profesores, bibliotecarios y
profesionales. El simposio virtual tiene una cuota nica de 20 euros.

Para mayor informacin puede dirigirse al Seminario Interfacultativo de
Lectura de la Facultad de Educacin de la Universidad de Extremadura
(avenida de Elvas, s/n, 06071, Badajoz, Espaa), comunicarse por el
telfono 0034 924-289475 o por el fax 0034 924-270214, o escribir a los
correos siul@unex.es y aele@asociacionaele.org.

Fuente: Organizacin del evento



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== La msica invisible del viento      Patricia Venti ====================

Tempestad, fragmento, magia, soledad, mito, furia, ladrido, dolor, humor,
irona, supersticin: palabras que me vienen a la mente cuando evoco a
Fernando Noy. Mi encuentro con el entraable poeta travesti (cambiante
siempre: tormenta de invierno-vendaval-ventisca-lluvia-gara), se dio de
manera tan singular como su propia persona. Nosotros(as) en hemisferios
diferentes, de mundos diferentes, sur, norte, Latinoamrica, Europa,
verano, invierno, coincidimos en muchas cosas pero la principal: el amor a
las palabras y su poder de trascendencia en este Universo de las Mentiras.
Hemos compartido lo justo y lo necesario en un espacio embrujado por la
poesa. Ahora instada por el amor y el reclamo, escribo unas lneas que
quieren ser honestas, desenlazarse del canon que aprisiona como una camisa
de fuerza. Sus poemas son una orquesta invisible que tocan al unsono con
la Cantata Selig ist der Mann de Johann Sebastin Bach.

Freud soaba con espinacas. Goethe escriba sobre araas y leonas y Shaw
hablaba de patos y zapatos. Con quin suea el poeta de los Australes?...
Quizs con perros cansados de ladrar a fantasmas o a la rabia de no ser
escuchado. Tal vez me equivoque y La Noy tiene pesadillas con poetas
suicidas perdidas en su mar de sufrimiento... eso es casi imposible saberlo
con certeza, sin embargo tratar de soar sus versos que nos hablan del
tiempo que desbasta todo y que slo Dios contempla triste.

Asimismo, la furia se traduce en vmito, cataclismo, herida, sutura que
nunca cicatriza en un cuerpo enfermo, viejo y agostado por el implacable
tiempo: Real Seor del Universo. As, nos dice Noy: vuelan los aos...
urde la tarde... slo para nosotros dos. Modo puro de clamar por el amor
siempre eterno, siempre aorado por el cuerpo (carcasa de un espacio
acotado). Porque la muerte edifica un monumento de imposibilidades que slo
pueden ser superadas, tal vez, en otra vida.

Orquesta invisible es un libro que se conecta con la msica de las esferas,
planeando sobre los escombros y las llagas, el viento o el vaco. Sus
versos circulan sobre los blancos de una tipografa abierta y dentada. Se
propaga a travs de los intersticios de un texto fragmentado, ambiguo,
descoyuntado, cuyo principio unificador es la msica nunca tocada, una
energa silenciosa que se expande entre los ramajes del viento, el vaco, o
la nada.

No quiero suscitar malentendidos. Deseo hacer valer la superioridad de la
palabra que se apropia de lo indecible, y es por ello que le asigno al
poeta un lugar singular dentro del horizonte temporal de la existencia. El
tiempo en la cosmologa de Noy, parece estar marcada por el instante, y
cada poema ha sido escrito en la hora final, donde la figura del padre,
el recuerdo, las fotos, atrapan la mortalidad y reviven a los muertos ms
fieles y presentes que los vivos. Igualmente el transcurso de los das,
traducidos en arrugas, en los rostros viejos de los cuales al final no
queda nada, se traduce en un tiempo-otro y preservado por la conciencia
imaginante. No hay escritura automtica, sino amor al oficio. En esta
poesa se busca exorcizar el fin irremediable del cuerpo. Y finalmente se
procura alcanzar las fuerzas elementales y mentales para vivir un poco
ms.

Por ltimo, creo que la funcin del silencio en la obra de Noy es como la
msica que est en todas partes. La disposicin grfica y la eliminacin de
la puntuacin en la mayora de los versos no es gratuita y/o caprichosa,
ello responde al ritmo interno del entramado de las imgenes. Pero ms all
del juego visual, el trovador se construye y deconstruye a medida que
avanza en su cantar. Las negaciones, las contradicciones, las
ambigedades de su orquesta invisible son ese otro lado de la realidad
impalpable, lleno de luz/siempre desnuda, que invade todo sufrimiento. El
poeta travesti siempre es y ser aquel que nos hable sobre su ubicacin
marginal dentro de una sociedad ruidosa, incapaz de escucharlo.

** Patricia Venti
   ventigarcia@msn.com
   Ensayista venezolana (Maracaibo, 1966). Estudi letras en la Universidad
   del Zulia y obtuvo un mster en literatura iberoamericana en la
   Universidad de Mrida. Desde 1994 vive en Europa y se doctor en la
   Universidad Complutense de Madrid (Espaa) en el ao 2004 sobre la obra
   de Alejandra Pizarnik. Ha publicado dos libros de poesa en Venezuela y
   colabora en diversos peridicos y revistas internacionales.



=== Ulrico Schmidel. Un periodista sin peridico ==========================
=== Jorge Eduardo Padula Perkins ==========================================

En enero de 1536 llegaba a las mrgenes del Ro de la Plata el primer
adelantado, don Pedro de Mendoza, quien en febrero de ese mismo ao
estableca un reducido grupo de casas de barro rodeadas por un muro de
tierra. Era la fundacin del puerto de Santa Mara del Buen Ayre.

Con l, hombres de trabajo y hombres de armas y, en el conjunto, un alemn,
Ulrico Schmidel, llamado a ser por vocacin y servicio el primer periodista
de origen europeo con actuacin en estas tierras.

Europa viva para entonces el esplendor del Renacimiento que, junto con una
vuelta a los valores de la antigedad clsica grecolatina, generaba el
espritu de empresa, de aventura e indagacin de lo desconocido, y Espaa,
en su Siglo de Oro de las letras y las artes, era gobernada por Carlos I
que concentraba en su persona ese trono y el de Alemania constituyendo la
monarqua ms poderosa del continente.

Amrica era el gran desafo para aquel espritu de empresa, el objetivo
adecuado para los bros que impulsaban a poner la vida en pos de aventuras,
riquezas y conocimientos no pocas veces utpicos.

Por ello la colonizacin y, en el caso que nos ocupa, la penetracin
espaola en el Ro de la Plata de principios del siglo XVI eran noticia en
el ms moderno sentido del trmino. Tena la empresa los tres elementos
significativos de la noticia que define Charnley: Un suceso, que implica
un gnero de accin, una informacin, donde se describe o relata la
accin en trminos comprensibles y un pblico al cual se presenta la
relacin (1). Sucesos, los emergentes de la accin global colonizadora y
del detalle de los acontecimientos vividos por sus hombres; informacin, la
brindada por las crnicas que Schmidel, como Pero Hernndez lo hiciera
sobre Asuncin, recopilaba por primera vez del Ro de la Plata, y pblico,
el del continente europeo, vido de conocimiento respecto de aquellas
inditas y asombrosas aventuras.

Ulrico Schmidel haba nacido en Straubin, Baviera, con anterioridad a 1511,
y tras haber probado suerte en el comercio se haba embarcado como
voluntario en la expedicin de Mendoza, a consecuencia de lo cual
permaneci durante diecisis aos en territorio americano, hasta que en
1552 regres a Europa. En 1567 escribi y public en su idioma natal el
libro en forma de crnicas que result ser la primera narracin cronolgica
sobre los sucesos acaecidos en el Ro de la Plata a partir de la llegada
del primer adelantado: Verdica descripcin de varias navegaciones, como
tambin de muchas partes desconocidas, islas, reinos y ciudades, tambin de
muchos peligros, peleas y escaramuzas entre ellos y los nuestros, tanto por
tierra como por mar, ocurridos de una manera extraordinaria, as como de la
naturaleza y costumbres horriblemente singulares de antropfagos, que nunca
han sido descritas en otras historias o crnicas, bien registradas o
anotadas para utilidad pblica, por Ulrico Schmidel de Straubin (2). Era
aquella una narracin de los sucesos de la expedicin del primer adelantado
desprovista de adornos literarios, en una mezcla de alto alemn con
vocablos militares y voces espaolas y americanas transcriptas al alemn
(3).

Sin saberlo, Ulrico Schmidel actuaba como un periodista, aun cuando esa
categora comunicacional no haba sido formulada, porque no existan los
peridicos a la manera de la prensa moderna. Recin a fines del siglo XVI
en Venecia comenzaron a circular las hojas informativas denominadas
gazzettas consideradas precursoras de los peridicos, y en 1615 apareca
en Alemania el primer peridico con caractersticas generales de la prensa
como hoy se la conoce, el Frankfurter Journal.

Hechos, lugares, circunstancias, personajes, acciones blicas y actitudes
polticas son relevados por la pluma de Schmidel. Al relatar su arribo a
Cdiz el cronista hace una descripcin de circunstancia cuyo contenido es
eminentemente informativo: Cerca de esta ciudad haba catorce buques
grandes, bien pertrechados con toda la municin y bastimentos necesarios,
que estaban por navegar hacia el Ro de la Plata en las Indias. Tambin se
hallaban all dos mil quinientos espaoles y ciento cincuenta entre
alto-alemanes, neerlandeses y austracos o sajones y nuestro supremo
capitn, de alemanes y espaoles, se llamaba don Pedro de Mendoza (4).

Para entonces ya hubo dado Schmidel la fecha de su partida de Amberes, el 2
de agosto de 1534, y la de arribo a Cdiz, 14 das ms tarde, es decir, el
16 de agosto del referido ao. Por lo tanto los interrogantes bsicos cuyas
respuestas componen la informacin son resueltos en su crnica: don Pedro
de Mendoza y sus hombres (quin) partirn hacia el Ro de la Plata (qu)
con su flota de catorce buques (cmo) en el ao 1534 (cundo) desde el
puerto de Cdiz (dnde).

Ms aun, ampla Schmidel con informacin secundaria, como si conociese y
manejase a conciencia plena el esquema de la pirmide invertida propio del
periodismo moderno, que reclama sealar en principio lo ms importante y
posteriormente los datos de menor jerarqua: Entre esos catorce buques,
uno perteneca al seor Sebastin Neithart y al seor Jacobo Welser, de
Nuremberg, quienes enviaban a un factor, Enrique Paine, al Ro de la Plata
con mercaderas: en ese buque de los dichos seores... hemos navegado hacia
el Ro de la Plata yo y otros alto-alemanes y neerlandese, unos ochenta
hombres bien pertrechados con armas de fuego y otras clases (5).

Otro pasaje de la obra de este cronista describe aspectos de la geografa
fsica y humana de algunos parajes: ...llegamos a tres islas que estn
juntas unas con otras. La primera se llama Tenerife, la otra Gomera y la
tercera La Palma; desde la ciudad de San Lcar a estas islas hay ms o
menos doscientas leguas. Los habitantes de ellas son espaoles puros, as
como sus mujeres e hijos, y hacen azcar... (6). Esto es, sin duda alguna,
otra forma de noticia, de inters geopoltico, econmico y humano.

Una de las noticias ms importantes, sobre todo desde la perspectiva
histrica de nuestros das, puede hallarse en los captulos VI y VII de sus
crnicas; esta es la primera fundacin de Buenos Aires, hecho que en el
marco de nuestras comunicaciones contemporneas hubiese merecido un ttulo
de tapa: Desembarcamos en el Ro de la Plata el da de los Santos Reyes
Magos... All levantamos una ciudad que se llam Buenos Aires: esto quera
decir buen viento (7).

Tambin las acciones blicas conformaban la crnica de la obra de Schmidel,
vulgarmente conocida por su ttulo abreviado de Viaje al Ro de la Plata:
...los indios asaltaron nuestra ciudad de Buenos Aires con gran poder y
fuerza. Eran como veintitrs mil hombres, y pertenecan a cuatro naciones,
una llamada Querands, otra Guarans, la tercera Charrus, la cuarta
Chana-Timbs. Tenan la intencin de matarnos a todos, pero Dios
Todopoderoso no les concedi tanta gracia, aunque consiguieron quemar
nuestras casas, pues estaban techadas con paja... Mientras parte de los
indios marchaban al asalto, otros tiraban sobre las casas con flechas
encendidas, para que no tuviramos tiempo de atender a ambos y salvar
nuestras casas... (8).

Acto seguido da a conocer la inevitable evaluacin de todo hecho blico:
En el encuentro perecieron cerca de treinta hombres de entre nosotros los
cristianos, entre capitanes y gente de tropa...En este ataque quemaron
tambin cuatro buques grandes, que se hallaban a una media legua de nuestra
ciudad de Buenos Aires (9).

El tratamiento de los temas ms lacerantes de la condicin humana, tambin
surge de las narraciones de este precursor del periodismo del Ro de la
Plata: Fue tal la pena y el desastre del hombre que no bastaron ni ratas
ni ratones, vboras ni otras sabandijas; hasta los zapatos y cueros, todo
tuvo que ser comido. Sucedi que tres espaoles robaron un caballo y se lo
comieron a escondidas; y as que esto se supo se les prendi y se les dio
tormento para que confesaran. Entonces se pronunci la sentencia de que se
ajusticiara a los tres espaoles y se les colgara en una horca. As se
cumpli y se les ahorc. Ni bien se los haba ajusticiado, y se hizo la
noche y cada uno se fue a su casa, algunos otros espaoles cortaron los
muslos y otros pedazos del cuerpo de los ahorcados, se los llevaron a sus
casas y all los comieron (10).

Novedades sobre agricultura son tambin motivo de ocupacin de Schmidel
que, refirindose a los indios Carios, seala que tienen trigo turco o
maz y una raz que se llama mandioca y otras buenas races ms que se
llaman batatas y mandioca-popor y mandioca-pepir. La raz de batata se
parece a la manzana y tiene el mismo gusto; la mandioca-popor sabe a
castaas. De la mandioca-pepir se hace un vino que beben los indios (11).

Por ltimo puede citarse el ejemplo de la informacin sobre las luchas
polticas que por aquellos aos acaecan entre los europeos en Amrica:
Volvimos a navegar ro abajo dice el cronista hacia donde estaba nuestro
capitn general lvar Nez Cabeza de Vaca, y cuando all llegamos, nuestro
general mand que no dejramos nuestro buque so pena de muerte y l en
persona vino a nuestro buque y aprision a nuestro capitn Hernando Ribera.
Tambin lvar Nez Cabeza de Vaca, nuestro capitn general, nos quit todo
lo que nos habamos trado de tierra... (12).

Inclusive la opinin poltica, en este caso de oposicin a lvar Nez
Cabeza de Vaca, surge de los escritos en cuestin: Se port de impropia
manera, pues un capitn que quiere gobernar un pas debe siempre prestar y
dar atencin tanto al grande como al chico y hacer justicia, y mostrarse
benevolente tanto para el ms humilde como para el ms alto argumenta
nada de eso hizo, sino solamente quiso hacer cuanto su orgullo y soberbia
le dictaba, concluye (13).

Y finalmente el derrocamiento del referido gobernante ocupa un lugar en el
cuerpo informativo: Cuando la gente vio que el capitn general no quera
moderarse, nobles y villanos decidieron hacer una asamblea, pues queran
prender al capitn general y enviarlo a Su Cesrea Majestad, hacindole
saber cmo se haba portado con la gente y cmo no poda gobernar el
pas... En esto intervinieron los cuatro seores que Su Cesrea Majestad
haba nombrado contador, tesorero y escribano, que tenan los nombres de
Alonso Cabrera, don Francisco Mendoza, Garca Vanegas y Felipe de
Cceres... Tuvimos preso en la crcel a este seor lvar Nez Cabeza de
Vaca durante un ao, hasta que se aparej una carabela y se mand a Espaa
a dicho seor... fue necesario elegir e instituir alguien que nos hiciera
justicia y gobernase la tierra mientras Su Cesrea Majestad no dispusiese y
mandase su representante... Nos pareci entonces conveniente elegir a
Domingo Martnez de Irala, que ya antes haba gobernado... adems la gente
se llevaba muy bien con este Domingo Martnez de Irala y la mayor parte
estaba muy contenta con l... (14).

Por supuesto que los textos de Ulrico Schmidel deben ser analizados dentro
de su contexto histrico cultural. Siguiendo a Charnley, sostenemos que
las crnicas no surgen y no se desarrollan en un vaco; antes al
contrario, forman parte de su poca y de su sociedad, cuyas
particularidades pueden afectar el sentido de un suceso y determinar su
valor relativo como base para una crnica (15).

Justamente por ello es que los hechos, lugares, circunstancias y personajes
que Schmidel inserta en sus trabajos no son otros que los que interesan a
sus contemporneos, en la misma o mayor magnitud relativa que al hombre de
hoy puede atraerle conocer las posibilidades de vida en el espacio
exterior, la cotizacin del dlar o la geopoltica de Medio Oriente. Y
estos hechos trocan en noticia cuando Schmidel los conforma en sus crnicas
construyendo lo que De Gregorio denomina una sistematizacin de los
elementos constitutivos de la informacin (16) en el momento en que sta
adquiere la forma de texto. Momento al fin en el que se construye el
mensaje a partir de un sistema de signos compartidos entre el emisor y el
receptor. Una comunicacin entre el cronista y el lector, de carcter
unilateral, indirecta y pblica, tal como lo son las comunicaciones de la
prensa contempornea en el marco de las modernas teoras comunicacionales.

Las crnicas agrupadas en Viaje al Ro de la Plata constituyen una
propuesta informativa que, salvando las distancias temporales y cuando
todava el mundo no haba elaborado el concepto de prensa peridica en el
sentido moderno, presenta aspectos de semejanza con las formas que hoy se
aceptan como propias y caractersticas del estilo periodstico. Es por ello
que puede considerarse a Ulrico Schmidel como el primer periodista europeo
del Ro de la Plata. Paradjicamente, un periodista sin peridico.



Notas

 1. CHARNLEY, Mitchell V., Periodismo informativo, traduccin de Jos
    Clementi, Troquel, Buenos Aires, 1976, p. 18.

 2. CANAL FEIJO, Bernardo, La poca colonial, en Historia de la
    literatura argentina, Tomo I, CEAL, Buenos Aires, 1980, p. 130.

 3. FIGUEIRA, Ricardo, en prlogo de Los fundadores, coleccin Captulo,
    CEAL, Buenos Aires, 1979, p.1.

 4. SCHMIDEL, Ulrico, Viaje al Ro de la Plata, Emece, Buenos Aires, 1942,
    p. 11s.

 5. Ibid., p.12.

 6. Ibid., p.12.

 7. Ibid., p.17.

 8. Ibid., p.22.

 9. Ibid., p.23.

10. Ibid., p.21.

11. Ibid., p.27.

12. Ibid., p.64s.

13. Ibid., p.67.

14. Ibid., p.67s.

15. CHARNLEY, Mitchell V., Ob.Cit., p.64.

16. FONTCUBERTA, Mar, Estructura de la noticia periodstica, Ate,
    Barcelona, 1981, p. 9.

** Jorge Eduardo Padula Perkins
   jopa52@yahoo.com.ar
   Periodista argentino (Buenos Aires, 1952). Egresado de la Universidad
   del Salvador (http://www.salvador.edu.ar). Publica en medios desde los
   aos 70. Desde entonces textos suyos han aparecido en medios como La
   Palabra, Cruz del Sur, Visin Sur, La Lealtad, El Periodista, Visin
   Surea, Perspectiva Sur y las revistas Quilmes Generando Cultura, Dosis,
   Todo es Historia e Historia de la ciudad de Buenos Aires. Entre 1991 y
   1993 fue redactor general del peridico mensual Prensa Barrial.
   Especializado en temas de educacin a distancia, ha publicado artculos
   sobre la materia en las revistas Aprendizaje Hoy (Argentina), Candidus
   (Venezuela) y Educacin y Biblioteca (Espaa), como tambin en distintos
   sitios web como el BENED de la Ctedra Unesco de Educacin a Distancia
   (http://www.uned.es/catedraunesco-ead), Quaderns Digitals
   (http://www.quadernsdigitals.net) y otros. Socio vitalicio del Crculo
   de la Prensa de Quilmes y Honorario de la Biblioteca Popular Pedro
   Goyena, particip tambin como miembro y directivo de la Sociedad de
   Escritores de la Provincia de Buenos Aires filial Quilmes y del Grupo de
   Arte Joven, del que fue uno de sus fundadores. Ha publicado los
   poemarios Una carta a la nada (1974), Despus de cada hora (1978), 10
   poetas argentinos (coautor, 1980), Amantes (1981) y Jardn animal
   (coautor, 1982), el ensayo El periodista Jos Hernndez (1996) y el
   texto acadmico Una introduccin a la educacin a distancia (2003).



=== Carta de batalla por una nia mala      John Jairo Junieles ===========

      A propsito de la novela: Travesuras de la nia mala, del escritor
      peruano Mario Vargas Llosa. Alfaguara, 2006.

                      Las cartas de amor, si hay amor, deben ser ridculas.
                                                           Fernando Pessoa.

Todos somos hurfanos del pasado. Aprendemos a vivir a la sombra de la
memoria, mientras deambulamos por este difuso y ajeno presente, que en
realidad es un estado de exilio. Pero algunos no se resignan, y procuran
dejar testimonio de su travesa por ms corriente que haya sido su
existencia, ms aun si mediante esos anales tambin salvamos del olvido las
cosas que amamos.

El lector de Travesuras de la nia mala se pregunta en dnde termina el
libro de cuentos y empieza la novela. Quiz, en trminos formales, lo ms
logrado de esta novela de Mario Vargas Llosa est en aprovechar lo mejor de
los dos gneros, y hacer una solucin de lquidos narrativos con apariencia
inseparable, que nos hace sentir frente a un universo autosuficiente de 375
pginas.

En la eleccin del material, y en los criterios organizadores de ese magma
creativo de Travesuras de la nia mala, Mario Vargas Llosa parece adoptar
los principios fenomenolgicos de Husserl, para quien el conocimiento de
los fenmenos es absolutamente cierto porque es intuitivo. En ese sentido
nada externo a la realidad novelada la afecta. Al momento de ser abordado
por la crtica, el texto queda reducido a ejemplificacin o encarnacin de
la conciencia del autor. Todos sus aspectos estilsticos y semnticos son
aprehendidos como partes orgnicas de un total complejo, cuya esencia
unificante es la mente del autor (1).

El ser humano siempre ha estado en crisis, y gracias a la bsqueda de
salidas para ella se ha desarrollado social y cientficamente. Pero nunca
como en nuestro tiempo experimentamos el vrtigo de caer cuando an estamos
a orillas del abismo. Con esta novela el escritor peruano oficia como un
Ovidio desacralizador del amor, explorador de las formas del amor
contemporneo, emociones asentadas en cdigos y trficos vitales colectivos
aceptados, que gozan de una intensidad diferente a los referentes
tradicionales: inmediatez y simultaneidad afectiva, ausencia de compromisos
derivados del vaco y el temor a la muerte. El amor en los tiempos del
hedonismo radical, esa doctrina que proclama como fin supremo de la vida la
consecucin del placer.

Cunto le hubiera gustado al escritor Juan Carlos Onetti leer estos
cuarenta aos de amor itinerante entre Ricardo Somocurcio y la nia mala.
Ricardo y su feliz va crucis de gozosos y dolorosos, en su obsesin por
poseer a esta inasible mujer que cambia de identidad tan fcilmente como de
gafas. Onetti, en desarrollo de la lectura, habra recordado aquella filosa
lnea rilkeana, que resultaba tan fiel a su nocin del mundo: Lo bello es
apenas el comienzo de lo terrible.

Nuestro narrador hila los ajetreados caminos de su memoria mediante siete
captulos, cada uno de los cuales corresponde a una ciudad diferente que
prevalece, y tambin a una forma particular de sociedad, de vivir y
percibir el convulso mundo del siglo XX.



Captulo 1: Las chilenitas

Es posible imaginar a Mario Vargas Llosa releyendo a Los jefes, Los
cachorros y La ciudad y los perros, sus libros sobre los das azules de su
juventud limea, para ambientarse temticamente buscando recobrar un tono,
los matices de una voz vinculada al alma de esa poca, y de esa manera
poder escribir este primer captulo en que recorremos de nuevo a la festiva
Lima, del verano de 1950; de manera especial el barrio Miraflores, cuando
descubrimos a la nia mala:

      Ocurrieron cosas extraordinarias en aquel verano de 1950. Cojinoba
      Laas le cay por primera vez a una chica la pelirroja Seminauel y
      sta, ante la sorpresa de todo Miraflores, le dijo que s. Cojinoba
      se olvid de su cojera y andaba desde entonces por las calles sacando
      pecho como un Charles Atlas (2).

En este primer captulo asistimos a la idealizacin de un mundo, a la
fundacin de los mitos ntimos y los horizontes vitales de Ricardo
Somocurcio, as como de su generacin.

      Desde que tena uso de razn soaba con vivir en Pars.
      Probablemente fue culpa de mi pap, de esos libros de Paul Fval,
      Julio Verne, Alejandro Dumas y tantos otros que me hizo leer antes de
      matarse en el accidente que me dej hurfano (p. 15).

      ...Se ri de buena gana cuando me pregunt por mis planes a largo
      plazo y le respond: morirme de viejo en Pars  (p. 41).

Este mbito inaugural del primer captulo configura un personaje que vive
en presente, como los animales, en ese estado inocente, ednico, propio de
la infancia y de una adolescencia en la que an el peso de la existencia no
se hace sentir del todo: valses, polcas, mambos y huarachas. Esa dimensin
del tiempo que en la memoria de quienes la vivieron seguir estando ms
all del mundo y de la vida (p. 10), un estado mental gregario de, casi,
absoluta confianza en el mundo. El narrador-protagonista revive su entrega
pantesta:

      Aquel fue un verano fabuloso. Vino Prez Prado con su orquesta de
      doce profesores a animar los bailes de carnavales del Club Terrazas
      de Miraflores y del Lawn Tenis de Lima, se organiz un campeonato
      nacional de mambo en la Plaza de Acho que fue un gran xito pese a la
      amenaza del cardenal Juan Gualberto Guevara, arzobispo de Lima, de
      excomulgar a todas las parejas participantes (p. 9).

Un estado de entusiasmo (arrobamiento) generacional que surge porque
quienes lo viven an no son sujetos de la Historia social de su comunidad.
Slo son protagonistas de su historia personal. An estn al margen de esa
Historia que, tarde o temprano, les impondr pragmatismos, roles y
obligaciones, originados en esas estructuras sociales que, en muchas de sus
novelas, han sido objeto de representacin, crtica y denuncia por parte de
Vargas Llosa. Tal vez el autor, consciente de ese idilio mental que se vive
con el mundo a esa edad, no introduce (como s lo hace en el resto de la
novela) las referencias a las transformaciones sociales y polticas de su
pas y del mundo.

El tono memorioso de primera persona, su razn de ser, ser comprendido
cabalmente cuando lleguemos a la ltima pgina de la novela, cuando las
palabras de la nia mala crearn un efecto de eterno retorno, que dar
sentido al carcter autobiogrfico de la novela. Ese parlamento final de la
nia mala, aportar a la novela un efecto de verosimilitud interna, dando
piso a la forma que se adopt para contar esta historia de amor en tiempos
globales:

      Ahora que te vas a quedar solito, puedes aprovechar, as no me
      extraars tanto. Por lo menos, confiesa que te he dado tema para una
      novela. No, nio bueno? (p. 375).

El narrador comercia la realidad con voces y perspectivas. En Travesuras de
la nia mala no se reproduce una subjetividad particular, aunque el hilo
conductor sea una voz en primera persona (aire de sinceridad que despierta
empata); nos topamos en algunos momentos con ese narrador tribal de Los
cachorros (relatos, 1967), que vincula sus propias experiencias con las de
su generacin:

      Hubo tal recomposicin sentimental en el barrio que andbamos
      aturdidos (p. 9).

La novela logra contagiar al lector de una nostalgia por un mundo no
vivido, pero que tiene simbologas comunes con ese mundo que s se vivi.
Vargas Llosa sabe que las experiencias humanas giran en torno a paradigmas
universales, vivencias trascendentales que se percibirn de una manera
distinta, influenciadas y matizadas por ambientes y circunstancias
variables, pero vividas con el mismo ardor en diferentes rincones del
mundo.



Captulo 2: El guerrillero.

El Pars mtico, sartriano, de la primera mitad de los aos sesenta.
Reaparece la nia mala, o ms bien reencarna en vida. En este captulo
parecemos reencontrarnos, en el personaje de Pal Escobar, con aquel
entraable Alejandro Mayta de otra novela de Vargas Llosa: Historia de
Mayta, que ha sido objeto de una diseccin formal y funcional por parte de
Mara Elvira Luna Escudero-Alie, que nos parece relevante traer a colacin,
pues responde a todas las caractersticas que tambin hallamos en la vida
de Pal Escobar. La investigadora nos ilustra:

      Segn La Potica de Aristteles, hay cuatro elementos a tener en
      cuenta para que un personaje sea considerado trgico: 1) Que sea
      moralmente bueno, 2) Que sea adecuado, es decir correcto, justo,
      consecuente, 3) Que ame la naturaleza humana, y 4) Que sea
      consistente. Alejandro Mayta, de acuerdo con estos postulados, es un
      personaje trgico porque sus acciones, aunque profundamente erradas,
      estn motivadas por ideales de igualdad y justicia; es entonces, un
      hombre bueno moralmente porque tiene buenas intenciones e intenta
      construir un mundo mejor para todos. Mayta tambin cumple con el
      segundo requisito de ser adecuado pues es justo, correcto y
      consecuente, en el sentido de que no desea engaar a nadie, y menos a
      s mismo; su correccin llega al extremo de obligarlo a cambiar de
      partido poltico al menor escollo o viso de traicin a sus ideales y
      sistema de valores. Con respecto al tercer requisito, el de amar a la
      naturaleza humana, sin duda podemos decir sin vacilar que Mayta
      tambin llena esta condicin, pues todo lo que hizo en la vida, fue
      con el propsito explcito y exclusivo de mejorar la condicin
      humana. El cuarto requisito, el de ser consistente, tambin es una de
      las caractersticas resaltantes de Mayta; l fue en todo momento
      consistente consigo mismo, fiel a sus creencias, a su sistema
      personal de valores que intent enmarcar en un contexto mayor, ms
      representativo, sin lograrlo. La coherencia de Mayta, su radicalismo
      y su afanosa bsqueda de la utopa perfecta, no le permitieron nunca
      mantenerse por mucho tiempo en un partido poltico; al menor indicio
      de traicin a los ideales revolucionarios, Mayta se apartaba del
      partido, o era apartado de l. Siempre fue un ser de las sombras, de
      los mrgenes; un verdadero marginal (3).

El personaje de Pal Escobar (personaje real, histricamente hablando, que
hizo parte de las danzas incaicas en las que tambin bail Vargas Llosa,
cuando joven, como nos muestra una foto de entonces) encarna toda esa
generacin de jvenes rebeldes latinoamericanos, creyentes en una salida
revolucionaria armada frente a las injusticias sociales de sus pases.
Algunos lectores radicales esperaran una crtica fiera por parte de Vargas
Llosa en voz del narrador, o sirvindose de algn personaje incidental,
conociendo la posicin ideolgica del escritor; por el contrario
descubrimos un tono de lamento, que nos conmueve, por las prdidas humanas
de esa generacin, que fueron muchas y significativas en toda
Latinoamrica. En el caso colombiano, recordamos inevitablemente la
experiencia del cura guerrillero Camilo Torres, tan semejante a la suerte
de Pal Escobar, el revolucionario peruano.



Captulo 3: Retratista de caballos en el swinging London.

El Londres psicodlico del Peace and Love, segunda mitad de los sesenta.
Invitacin a revalorar histricamente la experiencia de la rebelin
pacfica del hippismo y su revolucin de las costumbres desde el pacifismo.
El peruano Juan Barreto, retratista de caballos. En este personaje Vargas
Llosa parece personificar la picaresca latinoamericana en la vieja Europa.
Este perodo representar, en palabras de la nia mala: esa muerte lenta
rodeada de caballos (p. 177).



Captulo 4: El trujimn de Chateau Meguru.

Tokio, aos ochenta. Las caras ocultas del amor, la relacin de la nia
mala y el enigmtico Fukuda: el ventrlocuo sexual. El sadomasoquismo como
una expresin atentatoria de la dignidad humana, pero igualmente una
eleccin individual legtima. Conocemos ese memorable sefard que es
Salomn Toledano, practicante, al igual que Ricardo Somocurcio, de esa
profesin de fantasmas como bautiza Toledano a los
intrpretes-traductores de idiomas. Toledano se hace una pregunta que nos
recuerda a Juan Carlos Onetti; en realidad parece un homenaje velado al
escritor uruguayo, tan celebrado por Vargas Llosa: Qu huellas dejaremos
de nuestro paso por esta perrera? (p. 152).



Captulo 5: El nio sin voz.

De nuevo Pars, la disolucin de la Unin Sovitica. El paraso de la
amistad con los Gravoski: Elena, Simn y Yilal. Una amistad a la peruana, a
la latinoamericana, sin indiferencias, como slo se puede entender en esta
parte del mundo. Confidentes y testigos de la pasin de Ricardo por la nia
mala.



Captulo 6: Arqumedes, constructor de rompeolas.

Un personaje con implicaciones dramticas sorpresivas. Un naipe inesperado
en la baraja de la trama narrativa, por medio del cual conocemos los
estmulos sociales, las motivaciones psicolgicas de un personaje que slo
descubrirn aquellos que lean la novela.

Arqumedes es, para Vargas Llosa, la oportunidad de recordarnos la
existencia de esos hechos y situaciones de la realidad, que nos causan
extraeza por ser inexplicables. Arqumedes es un reflejo de ese realismo
mgico que hace parte de una zona reconocible de su novelstica. El
peruano siempre ha sentido respeto por los saberes y tradiciones
ancestrales, siempre y cuando no condenen a los pueblos a la inmovilidad
histrica y atenten contra la libertad individual (recordemos su novela El
Hablador).

El misticismo, la magia, o como quiera denominarse, que surge de esa
relacin ancestral, irrompible, entre el ser humano y la naturaleza.
Arkmedes responde a las preguntas que la ciencia y la tecnologa no pueden
plantearse, porque son de otra naturaleza, exigen ese conocimiento
intuitivo y pedestre que tal vez es una resonancia, un reflejo antiguo de
nuestro origen, en esa zona espiritual heredada de cientos de generaciones
y su relacin con el universo del que somos parte. El azar, esa respuesta
sin pregunta, tan presente en la vida de todo ser humano, aparece como un
estimulador de situaciones en diferentes circunstancias de esta novela:

      Por una de esas extraas conjugaciones que trama el azar, result,
      en los aos finales de los sesenta, pasando muchas temporadas en
      Inglaterra y viviendo en el corazn mismo de swinging London: en
      Earls Court (p. 94).



Captulo 7: Marcella en Lavapis.

El Madrid de la movida en los ochenta y el barrio Lavapis. El amor a pesar
de la indignacin y el amor propio, la fidelidad a las viejas pasiones:
quin no aprende a amar sus viejas costumbres? Poniendo nuestras palabras
en la voz de Salomn Toledano, sobre la pasin por la nia mala, nos
atrevemos a decir: No es culpa de la nia mala si la sigues queriendo,
Ricardo, es culpa tuya. Ella es una vocacin y un destino.



Hay en los captulos de la novela una alternancia que no rie con su
unidad, captulos que sirven de contrapeso entre los asuntos de fondo. El
autor, preocupado por el lector en su naturaleza ms masiva, es
incluyente, respeta el pacto con este que ha tenido la literatura desde
siempre, y es que la historia nunca debe caer en lo tedioso.

De La ciudad y los perros, Conversacin en la catedral y La casa verde,
recordamos la fantstica demostracin artesanal de cambios de voces con
vasos comunicantes insospechados, la alteracin del tiempo y su aparente
linealidad, los datos escondidos que nos revelan sorpresas, la
yuxtaposicin psicolgica de ambientes. Todo para involucrar de manera
activa al lector y generar una reaccin psicolgica, producto de una
experiencia real en lo ledo que repercuta en su conciencia del mundo.

Ese contrapunto entre los captulos nos recuerda la forma adoptada por
Vargas Llosa para El pez en el agua (memorias, 1993); naturalmente
estableciendo las diferencias de bulto entre el gnero de memorias de aquel
y la concepcin novelesca de la obra que nos ocupa. Digamos lo obvio: cada
gnero exige una actitud narrativa acorde con las intenciones del texto. En
esta ocasin hay una integracin ms sutil entre lo real histrico y lo
real ficticio, generando una ambigedad que contribuye a uno de los
aspectos que a Vargas Llosa siempre le ha preocupado, como escritor y
analista literario: el poder de persuasin, que permite que sea verdad eso
de que: existen otros mundos, pero estn en ste:

      Para dotar a una novela de poder de persuasin es preciso contar su
      historia de modo que aproveche al mximo las vivencias implcitas en
      su ancdota y personajes y consiga transmitir al lector una ilusin
      de su autonoma respecto del mundo real en que se halla quien la lee
      (4).

En relacin con este aspecto, es curioso que Vargas Llosa apele en un
momento de la novela a justificar sus propias decisiones creativas,
persuadiendo de manera directa, que es la forma ms riesgosa de buscar
credibilidad en el lector, y sin embargo lo logra mediante una sola idea:

      Era posible semejante coincidencia? S, lo era. Ahora no me caba
      la menor duda (p. 318).

El autor peruano perfila algunos personajes con cruzadas individuales
apasionantes. Criaturas verbales que no tienen nada de secundarios: Pal
Escobar, Atalfo Lamiel, quien es to de Ricardo, y en cuya voz descubrimos
cmo la poesa est siempre presente en las obras de Vargas Llosa:

      Tomaba pastillas para la presin y la dentadura postiza deba
      incomodarle pues todo el tiempo estaba moviendo la boca como si
      quisiera encajarla mejor en sus encas. Pero se le vea encantado de
      conocer por fin Pars, un viejo anhelo. Miraba las calles, los
      muelles del Sena y las viejas piedras arrobado, repitiendo entre
      dientes: Todo es ms bello que en las fotos  (p. 159).

Juan Barreto, Salomn Toledano, Fukuda, los Gravoski: Elena, Simn, y el
enigmtico Yilal, tambin Arkmedes; son personajes de relatos o cuentos
que podran ser autnomos, pero cumplen una funcin distensionante dentro
de la trayectoria novelstica. Es a travs de estos cuentos, de estas
ramas, que llegamos al tronco novelstico; y en la densidad de su follaje
nos perdemos. No son ellos convidados de piedra del decorado narrativo, o
excusas para reconstruir un periodo histrico a travs de sus vicisitudes,
o, simplemente, sirven para avivar la curiosidad por la suerte del amor
entre el nio bueno de Ricardo y la nia mala.

Quiz el mejor ejemplo de la autonoma de estos personajes sea Salomn
Toledano, de quien recordamos su humor: Qu terrible haber malgastado
tantos aos, dinero y espermatozoides en amoros mercenarios! (p. 163).
Sus periplos vitales causan expectativas, tiene una consistencia de
carcter que lo mantiene en igualdad de condiciones con respecto a los
personajes del hilo principal; oxigenando la narracin, evitando que sta
caiga en lo monotemtico y reiterativo.

La fuerza de identidad de estos personajes posee la persuasin suficiente
para hacernos olvidar, por algunos momentos, el epicentro trgico de la
obra. Da la impresin de que Vargas Llosa nos dijera: la historia de amor
de estos dos est teniendo efecto; pero el mundo a su alrededor sigue
andando.

El erotismo presente en la novela, como en la vida misma, es un componente
que aporta instantes debidamente calculados, que contribuyen a estrechar la
distancia con el lector, llevndolo a un plano intimista de complicidad, de
voyeurismo:

      No me apartaba los labios cuando yo se los buscaba; pero no haca el
      menor movimiento de respuesta, se dejaba besar con indiferencia, y,
      por supuesto, nunca abra la boca para que yo pudiera sorber su
      saliva. Tambin su cuerpo pareca un tmpano cuando mis manos le
      acariciaban la cintura, los hombros, y se detenan en los duros
      pechitos de botones erectos (p. 36).

Sobre los personajes centrales de la novela, hacemos algunas
consideraciones. Ricardo Somocurcio sabe del fuego con el que juega: su
inters por la nia mala hubiera sido igual, si ella hubiera aparecido en
su vida sin la mscara de chilenita, es decir, como una peruanita ms?,
hasta qu punto ella es responsable de despertar la pasin que por ella
siente Ricardo?, ha dado pie largo para que ocurra ese encantamiento?
Borgianamente hablando, cada quien inventa sus dioses, pero el amor es una
religin cuyo dios es falible; doloroso aprendizaje de nuestro polglota
hroe.

Qu tanto hay en Ricardo del Alberto poeta de La ciudad y los perros? El
espritu originalmente inquieto e inconforme del ser humano, domesticado
por las convenciones sociales, por su acomodo a las estructuras burguesas,
parece representado en la figura de Ricardo Somocurcio. Pero hay un grado
de complejidad en los personajes de Vargas Llosa, que nos impide caer en
maniquesmos. Es as como reconocemos en Ricardo una rebelda particular,
una sublevacin ntima, la rebelin de ser fiel a una pasin que va en
contra del sentido comn y hasta del amor propio: imbcil! se llamar a
s mismo incontables veces.

En vez de entregarse a una relacin amorosa rutinaria, previsible y
anodina, Ricardo goza y padece su propia orga perpetua, su utopa
particular: la nia mala. l insiste en serle fiel a ella, que tiene las
peores credenciales para ser objeto de semejante culto, pero en realidad
est siendo fiel a s mismo. No slo le atrae ella, sino lo que ella
representa: la aventura constante, el vrtigo de la incertidumbre; una
eleccin vital incapaz de imaginarse para s mismo, y que vive gracias a
ella. La nia mala aparece cada cierto tiempo para socavar las bases de su
existencia (el aprendizaje del ruso no sacia la sed del alma), pero regresa
a su vez para recordarle que hay otras formas de vida posible. Lo dice
Simn, el belga triste, vecino y amigo de Ricardo:

      Ustedes se han dado cuenta lo mediocres que son nuestras vidas
      comparadas con la de ella? (p. 238).

La nia mala es ms que un alias, o el lenguaje figurado y humorstico de
una personalidad. Responde a un santo y sea personal significativo para el
doliente de sus amores, Ricardo. Ese apelativo nos recuerda al usado por
Oliveira para bautizar desde su mirada al objeto de su amor: La Maga; en
Rayuela, de Julio Cortzar.

La nia mala es: fra, egosta, mezquina, envidiosa, camalenica, pero
sobre todo: ingrata. Todo eso sin despeinarse. Pero es tambin un espritu
combativo, inconforme, que no est de acuerdo con cierto destino natural al
que pareciera ser dirigida por las circunstancias. Ella quiere afirmar su
identidad, no asumir esa actitud contemplativa, de aquellos que siguen el
rumbo de la corriente que se los traga en su curso. Inconscientemente, es
una militante activa de la indignacin frente a proyectos de vida
intolerables para el espritu humano. Es all donde recordamos otro
referente, la Urania Cabral de La fiesta del Chivo, otro personaje femenino
memorable que cobra vida gracias a las ardides de Vargas Llosa.

La nia mala rompe las resistencias de esa sociedad, que sigue siendo la
misma de Madame Bovary, ejerciendo su funcin amedrentadora, donde la
pasin humana es castrada. Nuestra herona tiene una existencia autntica
que no deja de ser muchas veces inmoral y antisocial:

      Para conseguir lo que se quiere, todo vale me repuso en el acto,
      muy resuelta (p. 33).

Muchos escritores escriben para vivir mediante sus ficciones todas las
vidas posibles. Mario Vargas Llosa traslada al personaje de la nia mala
esa aspiracin, que en el caso de ella es sobre todo un recurso de
salvacin ante el efecto de sus travesuras; una necesidad que convierte a
su vida en una sucesin de mscaras de supervivencia: la chilenita, la
camarada Arlette, madame Robert Arnoux, Mrs. Richardson, Kuriko. Como
lectores imaginamos una introspeccin de esta criatura verbal: Cuntas
muertes tendr que vivir para poder olvidarme que slo soy una muchacha
llamada Otilia. Pero la nia mala jams dira eso en un soliloquio, porque
sera la variante de una huachafera, ese peruanismo referente a los
galanteos, los piropos de cortejo que se le dicen a la mujer.

Ella es objeto de amor, y el amor es eso, un fuego que regocija en noches
invernales, pero se nos olvida que tambin puede quemar. Una emocin humana
contradictoria, que no responde a ninguna lgica, aunque es sabido que
algunas conductas despiertan o avivan otras; la indiferencia, por ejemplo.
El amor no es un negocio de reciprocidades, en l siempre est en juego la
posibilidad de los desencuentros e incomprensiones, pero tambin la
felicidad.

La novela ejerce entonces su papel crtico con respecto a la tradicional
mitologa amorosa, un conjunto de hbitos y usos heredados que fueron
convirtindose en una restriccin a la espontaneidad. La novela rescata,
para honor de la nia mala, el sagrado derecho de la libertad individual.
La voluntad de no ceder a los chantajes emocionales producto de la
sublimacin a un sentimiento fundado entre otras muchas cosas en la
huachafera, que por momentos convierte a Ricardo Somocurcio en una especie
de joven Werther (con intento de suicidio incluido).

Entretanto la nia mala, por algunos momentos, gracias a la idealizacin de
Ricardo, y la conciencia por parte de Vargas Llosa de un lenguaje
consecuente con la intimidad mental del personaje, parece entrar a ser
parte de la misma estirpe de la Lolita, de Nabokov; y recordarnos la
consigna de Fernando Pessoa, de que las cartas de amor, si hay amor, deben
ser ridculas. Leamos esta confesin de Ricardo Somocurcio, tan afn al
tono usado por Humbert Humbert, el personaje de Nabokov:

      Porque ella era la mujercita ms delicada y ms bella de la
      creacin: mi reina, mi princesita, mi torturadora, mi mentirosita, mi
      japonesita, mi nico amor (p. 179).

      Tena la cara ms fresca y ms joven que la vspera. Una adolescente
      de cuarenta y pico aos. Me bast verla para que se me disipara la
      desazn. Ella misma me alcanz los labios para que la besara, cosa
      que no sola hacer, siempre era yo el que le buscaba la boca (p.
      184).

Nosotros tambin tuvimos nuestra educacin sentimental, parece decirnos
Vargas Llosa, quien en su novela hace exaltacin artstica del melodrama,
de la huachafera. Realza la presencia innegable de una tradicin de
cursilera en la identidad social latinoamericana; en realidad un valor
comn a muchas culturas. Vargas Llosa sabe que las radionovelas y
telenovelas han congregado ms a las naciones que las banderas e himnos
marciales impuestos por el oficialismo. El melodrama, esa subcultura
apasionada, que durante dcadas ha impuesto y devaluado muchos valores en
nuestra sociedad.

Finalmente, para este lector, Travesuras de la nia mala tienen un
parentesco balzaciano con Mi siglo, novela del alemn Gnter Grass, en
cuanto a la aspiracin por parte de ambos escritores de servirse de la
novela para exponer un panorama, o gran fresco de la tragicomedia humana en
la historia del siglo XX. Pero el autor alemn apela a una apuesta formal
ms fragmentaria en su presentacin, a elementos combinados de forma ms
experimental; y, por supuesto, es el reflejo de otra sensibilidad.

Ojal en un futuro estas Travesuras de la nia mala, de Mario Vargas Llosa,
junto a El amor en los tiempos del clera, de Gabriel Garca Mrquez, hagan
parte de una coleccin de novelas mediante las cuales se pretenda exponer
conjuntamente, gracias a su mirada trascendente sobre lo real, una historia
colectiva de la educacin sentimental latinoamericana, de la que
seguramente harn parte La traicin de Rita Haiworth, de Manuel Puig,
Rayuela, de Julio Cortzar, las crnicas de Carlos Monsivis, varias
pginas de la obra de Guillermo Cabrera Infante, Toms Eloy Martnez,
Sergio Ramrez, Guillermo Arriaga, as como muchos cuentos del brasileo
Rubem Fonseca; entre otros ttulos.

La repercusin en nuestro espritu que deja Travesuras de la nia mala es
la de haber vivido una experiencia integral. Sensacin del lector de haber
vivido otra vida a la par de los protagonistas. Testigos de un hombre que
pierde su dignidad para vivir un amor que enriquece su pattica vida.
Estas pginas son una invitacin a buscar la salvacin entre nosotros, con
la fe en un humanismo renovado, fundado en esa otra divina trinidad de la
que tanto se ha abusado por los poderes de turno: igualdad, libertad, y
fraternidad. Un segundo Renacimiento que tenga a la justicia y el amor
entre los seres humanos como principio y fin; as como cuestionar la
tirana de las convenciones, prejuicios y mentiras en que se funda la vida
social.

Luego de lo fundamental, nos queda una inquietud extraliteraria, que carece
de importancia real, salvo para el propio Vargas Llosa. Una curiosidad
compartida, tal vez, por algunos lectores fieles, que se despierta cuando
leemos la crptica dedicatoria de la novela: A X, en memoria de los
tiempos heroicos, una intriga azuzada, seguramente sin premeditacin, en
una entrevista reciente al escritor peruano:

      Se especula que uno de sus modelos para Ricardo Somocurcio
      (personaje de Travesuras de la nia mala) fue el escritor Luis
      Loayza. Es verdad?

      (M. Vargas Llosa, re a carcajadas): Luis Loayza es un gran amigo de
      infancia, pero de ninguna manera ha servido de modelo para Ricardo
      Somocurcio. Estoy seguro de que Lucho ha tenido amores apasionados,
      pero nada (que yo sepa) que se parezca al de Ricardo por la nia
      mala!

      Loayza tampoco es el X de sus tiempos heroicos, como dice la
      dedicatoria de la novela?

      No, el X es un X. Eso vamos a dejarlo a los bigrafos. Si es que los
      tengo, a ver si lo descubren (5).

La naturaleza oscura de la dedicatoria invita a la especulacin, al juego
investigativo, que para muchos puede resultar, razonablemente, una
discusin bizantina. Pero son estos detalles, y otras cosas, lo que
contribuye a fundar las mitologas personales de un creador.

Todos tenemos un equis, o una equis a quien agradecer, y por alguna razn
personal no podemos divulgar. En este caso, X puede ser cualquiera, el
amoroso Julio Cortzar, o Julia Urquidi, la primera esposa de Vargas Llosa,
a quien l ha agradecido con justicia, en algunas entrevistas, por su fe en
La ciudad y los perros.

Incluso X puede ser Gabriel Garca Mrquez, a quien podemos imaginar junto
a Mario Vargas Llosa, muchos aos atrs frente a un plato de sopa,
discutiendo a Luz de agosto, del maestro Faulkner, en un estrecho y fro
apartamento parisino. Hermanados por su fe en la literatura, esa vocacin
comn que an exige eso: herosmo. Recuerdos y afectos que debieran
prevalecer sobre los desencuentros, la vanidad, y la intransigencia. No es
por lo que es que seguimos siendo amigos de alguien, muchas veces es a
pesar de lo que ese alguien es. Esa X, en la dedicatoria de la ltima
novela de Mario Vargas Llosa, representa en ltima instancia: gratitud; esa
que tambin sentimos los lectores por su novela.



Notas:

1. Terry Eagleton. Una introduccin a la teora literaria. Bogot, Fondo de
   Cultura Econmica,1998. P. 78.

2. Mario Vargas Llosa. Travesuras de la nia mala. Bogot, Editorial
   Alfaguara, 2006.

3. Mara Elvira Luna Escudero-Alie. De la ficcin, la revolucin y la
   tragedia (estudio comparativo entre Plido cielo, de Alonso Cueto, y la
   novela Historia de Mayta, de Mario Vargas Llosa). Revista Espculo,
   nmero 30, Universidad Complutense de Madrid.

4. Mario Vargas Llosa. Cartas a un joven novelista. Barcelona, Editorial
   Planeta, 1997.

5. Enrique Planas. Creo que soy algo fetichista. Entrevista a Mario
   Vargas Llosa. Diario El Comercio, Per, 25-5-2006.

** John J. Junieles
   johnjairojunieles@yahoo.com
   Escritor colombiano (Sinc, Sucre, 1970). Es periodista, guionista e
   investigador de temas literarios. Estudi Derecho y Ciencias Polticas
   en la Universidad de Cartagena, y cursos de Periodismo en la Fundacin
   para un Nuevo Periodismo Iberoamericano. Ha publicado Hombres solos en
   la fila del cine (novela); El temblor del kamikaze (cuentos), Canciones
   de un barrio en la frontera (poesa), Temer por m al final de estas
   lneas (prosa potica) y Papeles para iniciar el fuego (poesa).
   Nominado al Premio Rolex Mentor de Suiza (2003), Premio Nacional de
   Literatura Ciudad de Bogot (2002) y ganador de la Beca Nacional de
   Novela del Ministerio de Cultura (2002). Textos y reflexiones suyos
   pueden leerse en su weblog (http://johnjairojunieles.blogspot.com) o en
   su pgina web
   (http://espanol.geocities.com/johnjairojunieles/John_Junieles.htm).



=== Fantasmas de madres e hijas cuarenta y siete aos ms tarde ===========
=== Fernando Sorrentino ===================================================

Entre otras muchas, siento especial simpata y debilidad por dos obras
literarias argentinas. Ninguna relacin parece existir entre ellas.
Pertenecen a diversos gneros, a pocas distintas, a intenciones dispares,
a conceptos lejanos entre s.

La primera es un drama en cuatro actos, de estructura absolutamente
tradicional y de puesta en escena realista. Su autor es Gregorio de
Laferrre (1867-1913), se titula Las de Barranco y se estren en 1908.
Participa del costumbrismo, de cierto moderado grotesco, del humor y de la
sutil pintura psicolgica del egosmo que exorna a su protagonista.

La segunda es una novela, muy posterior. En ella el autor-narrador prefiere
callar y ceder la palabra a sus personajes. Los discursos de stos (dos
declaraciones policiales en estilo directo, un dilogo, otra declaracin
policial en estilo indirecto libre y una carta) forman una trama
fragmentada, cuyos pedazos se unirn, con el rigor propio de un teorema, en
la ltima lnea del libro. Por la prosa magnfica del relato corren la
psicologa, las voces inconfundibles de los personajes (orlos es saber
cmo y quines son), los toques de humor y un enigma policial que funciona
con precisin perfecta. Su autor es Marco Denevi (1920-1998),* la novela es
Rosaura a las diez (1955) y yo de ms est decirlo soy uno de sus ms
fervientes admiradores.

Aunque no parece haber nada en comn entre el drama de principios del siglo
y la novela de la dcada de 1950, los dos libros participan de ciertos
detalles significativos:

  Las tramas de ambas obras tienen lugar en mbitos muy similares. En Las
   de Barranco se trata de una casa de familia en la que algunas de sus
   habitaciones son alquiladas a huspedes; todo el conflicto tiene lugar
   dentro de esa casa. A su vez, la mayor parte de Rosaura a las diez se
   desarrolla dentro de una hospedera.

  Las propietarias de una y otra casa son dos mujeres maduras (doa Mara
   en Las de Barranco y la seora Milagros en Rosaura a las diez); deben
   mantener a su familia y comparten los siguientes rasgos: son viudas,
   enrgicas, equivocadas, autoritarias, indiscretas y carentes de tacto.

  Doa Mara tiene tres hijas, jvenes y solteras, que viven con ella:
   Carmen, Pepa y Manuela. Tambin tiene tres hijas, que son jvenes y
   solteras, la seora Milagros: se llaman Matilde, Clotilde y Enilde.

  Segn avanzan los acontecimientos, ambas obras desembocan en un romance
   entre una de las hijas y uno de los huspedes: Carmen se ir con Eduardo
   Linares; Matilde se casar el lector, en prospectiva, no duda de que,
   una vez cerrado el libro, ocurrir tal cosa con Camilo Canegato. Sin
   embargo, en este caso se produce una divergencia: doa Mara no aprueba
   el amor de Carmen y se opone terca, egosta e infructuosamente; en
   cambio, y aunque el autor no nos proporciona la informacin explcita,
   inferimos que a la seora Milagros le encantar que Camilo y Matilde
   unan sus vidas en matrimonio.

Es muy posible que, en algn recodo espiritual del entonces joven Marco
Denevi, estuviera la lgubre casa tiranizada por doa Mara. Y que el
recuerdo inconsciente aflorase, para bien de nosotros los lectores, en el
momento en que a la hospedera llamada La Madrilea, de la calle Rioja,
en el antiguo barrio del Once se present aquel enigmtico hombrecillo
que confes ser pintor y estar solo en el mundo.

 * Este artculo mo es de redaccin anterior a la publicacin del libro
   Marco Denevi y la sacra ceremonia de la escritura. Una biografa
   literaria, de Juan Jos Delaney (Buenos Aires, Corregidor, 2006, 244
   pgs.). En dicho trabajo, Delaney nos brinda, entre otras revelaciones
   sorprendentes, la rectificacin de la verdadera fecha de nacimiento de
   Marco Denevi: no naci como siempre se consign y como yo siempre cre
   el 12 de mayo de 1922 sino el 13 de mayo de 1920.

** Fernando Sorrentino
   fs_literatura@yahoo.com.ar
   Escritor; profesor en letras (Buenos Aires, 1942). Ha publicado, entre
   otros, los libros de cuentos Imperios y servidumbres (Seix Barral, 1972;
   reedicin, Torres Agero Editor, 1992), El mejor de los mundos posibles
   (Plus Ultra, 1976; 2 Premio Municipal de Literatura) y El rigor de las
   desdichas (Ediciones del Dock, 1994; 2 Premio Municipal de Literatura);
   la novela Sanitarios centenarios (Plus Ultra, 1979; reedicin, Editorial
   Sudamericana, 2000); la nouvelle Crnica costumbrista (Pluma Alta, 1992;
   reeditada como Costumbres de los muertos, Colihue, 1996); los libros de
   relatos para nios o adolescentes Cuentos del Mentiroso (Plus Ultra,
   1978; Faja de Honor de la Sade; reedicin, Norma, 2002), Historias de
   Mara Sapa y Fortunato (Sudamericana, 1995; Premio Fantasa Infantil
   1996; reedicin, Santillana, 2001), El que se enoja, pierde (El Ateneo,
   1999) y El Viejo que Todo lo Sabe (Santillana, 2001); los libros de
   entrevistas Siete conversaciones con Jorge Luis Borges (Casa Pardo,
   1974; reediciones, El Ateneo, 1996, 2001) y Siete conversaciones con
   Adolfo Bioy Casares (Sudamericana, 1992; reedicin, El Ateneo, 2001).
   Libros suyos han sido traducidos al ingls, al portugus, al italiano,
   al alemn, al polaco, al chino, al vietnamita y al tamil.



=== Enrique Vila-Matas, malabarista de palabras ===========================
=== Orlando Echeverri Benedetti ===========================================

Vila-Matas hace origami con las palabras; las retuerce, juega con
anagramas, pone al espejo palndromos y construye puentes que comunican
ficcin y realidad.

Sus obras se desenvuelven entre mezclas de ensayo, crnica periodstica y
novela, impidiendo encasillarlo en un determinado gnero. Su literatura,
fragmentaria y econmica, diluye los lmites exponiendo un horizonte
desconocido e intrincado.

En una ocasin admiti que un escritor debe tener la mxima ambicin y
saber que lo importante no es la fama de ser escritor sino escribir,
encadenarse de por vida a un noble pero implacable amo que no hace
concesiones y que a los verdaderos escritores los lleva por el camino de la
amargura, porque, como lo dijo Marguerite Duras: escribir es intentar saber
qu escribiramos si escribisemos; o, porque, como dice Justo Navarro, ser
escritor, cuando ya se sabe escribir, es convertirse en un extrao, en un
extranjero: tienes que empezar a traducirte a ti mismo.

En la antologa de cuentos titulada Recuerdos inventados, publicada por la
editorial Anagrama, los textos esbozan una dimensin en la que personajes y
autor se confabulan y buscan huir desesperadamente del tedio.

En el cuento que da ttulo a la antologa, sobresale una de las constantes
del autor; la idea de darle forma a la vida a travs de los recuerdos
propios y ajenos (en caso de no tenerlos interesantes) de los cuales se
puede apropiar uno por medio del proceso de escritura. Como nada memorable
me haba sucedido en la vida, yo antes era un hombre sin biografa alguna.
Hasta que opt por inventarme una.

El combustible de su maquinaria narrativa consiste en que una vida sin ser
contada se desliza por la nada.

Las narraciones de esta antologa, en su mayora de atmsferas sombras y
siniestras, cercanas a un absurdo implacable y kafkiano, est cargada de
personajes que aparecen y desaparecen como sombras.

En El vampiro enamorado, por ejemplo, se narra un da en la vida de un
nosferatu llamado Jos Ferrato que, enamorado de la juventud y la belleza,
piensa constantemente en un nio de la iglesia cuyos atributos lo envuelven
en un ensueo.

El cuento, cargado de reflexiones delirantes, parece conectarse con otros
relatos donde los personajes son hendidos por la punta del pasado, y en
efecto, el presente se les presenta lento y doloroso.

Rosa Shuarzer vuelve a la vida, es quiz un cuento cuyo personaje
central, Rosa, se revela como el alter ego del autor, aburrido de una vida
montona que lo empuja a inventarse otra que, aunque fcil de aceptar por
s misma, tiene implicaciones graves en quienes la rodean.

Finalmente, en Seas de identidad, cuento que cierra la antologa,
Vila-Matas, en aras de dejar una astilla clavada en la garganta, culmina
usando como reflejo la novela Amrica, escribiendo lo siguiente: Dobl
otra esquina y desde entonces an no he despertado de esa pesadilla de
despertar de una pesadilla y ver que sigo en el circo de Oklahoma, y no hay
salida.

Hace poco su libro Doctor Pasavento gan el V Premio Fundacin Jos Manuel
Lara Hernndez. Se trata de la vida increble y singular de un forense que
emula a los escritores que hicieron de la desaparicin un arte, el caso
especfico de Robert Walser.

** Orlando Echeverri Benedetti
   chat.de.feu@gmail.com
   Escritor colombiano (Cartagena, 1980). Estudi filosofa en la
   Universidad de Cartagena (http://www.unicartagena.edu.co). Es autor de
   la novela Rayas blancas de la carretera y del libro de cuentos La ciudad
   de hierro, ambos inditos. Su obra ha sido publicada en revistas como
   Epicentro, del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena, y Los
   Noveles (http://www.losnoveles.net). Mantiene en Internet su blog
   Tiquete sin Destino (http://marcoaurelioheroina.blogspot.com).



=== XIV Encuentro Binacional de Escritores de Colombia y Venezuela ========
=== Ana Berta Lpez =======================================================

Durante cuatro das tuvimos el gran placer de compartir la literatura de
Colombia y Venezuela con parte de sus hacedores. Estbamos llevando la
resea grfica del XIV Encuentro Binacional de Escritores. La delegacin
venezolana se concentr en el Ateneo de la ciudad de San Cristbal, de
donde partimos al comenzar la tarde. En la ciudad de San Antonio nos
esperaba una de las llamadas chivas, esa especie de autobuses de madera que
son un hermoso y colorido medio de transporte tradicional colombiano. Y as
nos trasladamos a la clida, en todos los sentidos, ciudad de San Jos de
Ccuta. Al llegar al Hotel Bolvar, lugar de hospedaje de todos los
asistentes, nos encontramos con la muy grata sorpresa de que haba ms
gente venezolana que se haba trasladado hasta all por sus propios medios,
dando esto como resultado que la delegacin venezolana fuese por dems
nutrida.

Pasadas las ocho de la noche se llev a cabo la inauguracin del encuentro,
tambin se instal el cuarto Consejo Cultural de Gobierno contndose con la
presencia del Gobernador del Departamento Norte de Santander y parte de su
directorio de gobierno quienes, como ya es costumbre, leyeron textos de
poetas de ambos lados de la frontera. Durante el acto, la Asociacin de
Escritores del Norte de Santander hizo entrega de medallas de
reconocimiento a diversas personalidades, quienes han contribuido de manera
decidida y eficaz a que el encuentro sea una positiva realidad.

El viernes dieciocho de agosto, en las bellas instalaciones de la
Biblioteca Pblica Julio Prez Ferrero, se iniciaron las conferencias con
Los procesos de descriollizacin en Compaero de viaje, de Orlando
Araujo, por el investigador venezolano Csimo Mandrilo. Despus el
reconocido ensayista caldense Adalberto Agudelo nos pase por el ensayo y
explic todos los detalles de forma y construccin de esta vertiente
literaria. Al mismo tiempo en la Universidad Simn Bolvar y en el Colegio
Departamental de Bachillerato se llevaban a cabo sendos recitales de poesa
con diversos poetas de ambas naciones. La maana termin con las
conferencias del venezolano Carlos Yusti, miembro de la Red Nacional de
Escritores, y de Octavio Escobar Giraldo, en representacin de la
Universidad de Caldas, quien comparti con los asistentes su texto Chjov
menta, en el cual habla sobre la gran cantidad de mdicos que se han
dedicado a la literatura y sobre todo y como su nombre as lo indica, a
escudriar un poco en las razones que motivaron a Chjov a mentir sobre su
estado de salud cuando saba perfectamente que su condicin era crtica.

Luego en la tarde hubo diversas actividades, entre ellas dos recitales
poticos, uno en la Universidad de Pamplona y otro en el Colegio Eustorgio
Colmenares. Lo ms destacado de la tarde fue el recital de poesa femenina
titulado. La mujer en la poesa de la frontera. En la noche el colegio
Once de Noviembre del municipio Los Patios abri sus puertas a quienes
quisieron pasar una noche amable llena de msica tpica y de poesa.

El sbado diecinueve los conferencistas fueron Fidel Flrez y Miguel Prez
por Venezuela, Jaime Alejandro Martnez de la Pontificia Universidad
Javeriana y Diana Ospina de la Universidad de Antioquia con su conferencia
titulada Literatura y cine en un ritual de muerte, intervencin sumamente
interesante, aunque de la mitad en adelante utiliz demasiados tecnicismos
lo que la hizo por momentos un poco pesada para algunos, en la cual esta
profesora explica las diversas maneras y propuestas de llevar al cine un
texto literario.

Otro de los momentos ms importantes de este encuentro fue lo sucedido
durante la tarde del sbado, cuando se hizo la presentacin de ms de 18
textos de diferentes editoriales de ambos pases, entre los que nombramos
la novela Vivir atemoriza, de Sael Ibez, quien es el director ejecutivo
de la Red Nacional de Escritores de Venezuela. La novela de Adalberto
Agudelo Xie-Toc hija del agua, la revista Redve, el libro Palabra de amor
de Alberto Prez Larrarte, cronista de la ciudad de Barinas, el poemario
Naufragios, de la poeta Rosa Alchaer Alchaer, actual gerente general del
Instituto de Cultura del estado Nueva Esparta, Serafn Bautista Villamizar
de la Asociacin de Escritores del Norte de Santander con su poemario Las
caricias del Sol y el baile de la Luna, y muchos otros que omitimos por
falta de espacio pero cuyos textos no dejan de ser muy interesantes.

El sbado diecinueve en la noche se hizo la fiesta de despedida del
encuentro de este ao 2006, con msica, cuentos, chistes, un grupo de
bailarines quienes demostraron su pericia dancstica. El domingo veinte
hizo acto de presencia Jorge Cullar con su tertulia literaria La cueva de
Zaratustra y se leyeron las ponencias de los inscritos previamente para
ello que casualmente resultaron ser todos venezolanos: Raquel Molina y
Victoria Ardito, ambas de Caracas y provenientes del Conac, y Omar
Contreras y Moiss Crdenas, ambos de la ULA-Tchira. Luego el nostlgico
retorno a casa.

Un encuentro cada ao ms entraable, al cual acudimos con el deseo de
nutrir nuestros intelectos y de saludar y disfrutar del reencuentro con los
amigos amantes de las letras. Suponemos que el hecho de haber coincidido
con las vacaciones escolares ayud a que la delegacin venezolana fuera tan
amplia; pudimos compartir all, aparte de los ya nombrados, con Natividad
Barroso, Rger Herrera, Iris Villamizar de Caracas; Maura Schwarzenberg,
Alberto Prez y Xiomara Ortega, Arnulfo Quintero Lpez y su esposa Dory
quienes venan desde Barinas. Por Cojedes estuvieron Maritza Torres Cedeo,
Isaas Medina Lpez, Daniel Surez Hermoso, Ulrike Snchez. Por Mrida
Gilberto Cedeo, Javier Alexander Roa y su esposa. Del estado Tchira vimos
a Pablo Mora, Betssimar Seplveda, Chucho, Maribel Mendoza, Porfirio
Dvila, Carmen Rosa Orozco y su bella nia Camila, Elsa Sanguino y
obviamente a la directiva de la Asociacin de Escritores del Tchira: Luis
Jos Oropeza, Homero Vivas y Pedro Jos Pisanu.

Es de destacar que este encuentro binacional coincidi con la Feria del
Libro, que tambin se llevaba a cabo en las instalaciones de la Biblioteca
Julio Prez Ferrero. Asistimos a la presentacin de la novela Usa, del
narrador colombiano William Ospina, personaje que caus gran expectativa
entre el pblico asistente que plen la sala para orle y luego comprar sus
libros.

Esta vez la reunin fue bastante ms sosegada y tranquila que en aos
anteriores, sin duda que hubo quien se quej de tanta tranquilidad. Pero
todo estuvo muy organizado y las cosas fluyeron muy bien. Sin lugar a dudas
este es un evento que debe mantenerse pues fortalece los lazos de amistad y
apoyo de ambas naciones, adems de servir para compartir las novedades
literarias y refrescar conocimientos.

La invitacin es desde ya para el prximo ao, el cual le corresponde a la
ciudad de San Cristbal y donde el encuentro binacional se vestir de largo
para celebrar sus quince primaveras, bailar el vals y esperamos sea el
comienzo de una muy fructfera nueva etapa en su vida.

** Ana Berta Lpez
   ablaconsta@yahoo.es
   Fotgrafa y actriz venezolana (Caracas, 1963). Curs estudios en el
   Taller de Actuacin Luz Columba, de Nelson Ortega, en 1986, y en 1990
   curs el Ciclo Bsico de Arte Dramtico en el IFAd y el Taller de
   Elaboracin de Libretos para TV con Mariela Romero. Al llegar a San
   Cristbal, Tchira, donde reside actualmente, tom el Taller de
   Actuacin para Cine y TV con Miguel Ponce, en 1998. En teatro hizo la
   obra Avenida Lecuna, con el grupo Arriba El Teln, en 1989, mientras en
   televisin se desempe en Radio Caracas Televisin como actriz
   destajista en varios programas tales como Selva Mara, Seora, Abigal,
   Mi Amada Beatriz y otros. Desde 1997 ha trabajado como docente
   independiente de actuacin en la Direccin de Cultura y Bellas Artes del
   Tchira, la Unidad Educativa Bolivariana Pramo de La Laja y el Colegio
   Don Bosco, entre otros entes. Como fotgrafa curs los talleres
   Fotografa y cultura popular, dictado por Mariano Daz, y Revelado y
   copiado blanco y negro, con Gustavo Carmona, ambos en la Fototeca del
   Tchira. Ha presentado sus trabajos en la exposicin colectiva
   Creadores del hecho fotogrfico, en la Fototeca del Tchira (2004), y
   en las individuales Capturando egos, en la Casa Steinvorth (1999);
   Ojos de miles miradas, en la Fototeca del Tchira (2004), Aunque sean
   tonteras, escrbeme!, en el Consulado de Venezuela en Ccuta y en el
   Ateneo del Tchira (agosto y noviembre de 2005) y A escena!, en la
   Casa Sindical San Cristbal (2006).



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Sobre Ray Bradbury: el operario de los tiempos      Andrs Ugueruaga ==

Cuando uno desea conocer autores de la ciencia ficcin, se encontrar sin
dudas con varios ejemplos escatimables, dando a pensar que ste es un
gnero secundario y que la credibilidad que expone es mnima. Sin embargo,
al pensar en H. G. Wells, Aldous Huxley o J. D. Ballard, slo para recordar
algunos, nos lleva a afirmar que son intrpretes capaces de aadir algo
ms: pues hay maquinaciones lcidas, sobre el mundo, el aspecto tecnolgico
e incluso humano. En este listado bien puede entrar el de Ray Bradbury:
escritor que supo recrear como nadie el futuro, con su patetismo, sus
conquistas y sus anhelos. A grosso modo, sus artilugios estn anclados en
palabras como mundos y futuro.

Fahrenheit 451 trata sobre hombres-libros viviendo empecinadamente para su
trabajo y como un mero cmulo de frases y pginas. Que antes de quemar
todos los libros que existen sobre la faz de la Tierra, deben primero
memorizarlos. Hasta tanto haya terminado la guerra en el mundo, para
despus volver a rescribirlos. Secuencias y operaciones que tanto recuerdan
a La muralla y los libros, ese clebre ensayo de Jorge Luis Borges, en el
que explica la misin de Shih Huang Ti, aquel primer emperador chino que
orden quemar todo libro anterior a su reinado para que la historia
comenzara con l. Solo que en Fahrenheit 451 el inters es plural, hay
inters por rescribir esos libros que son quemados, en el futuro. Aparte
los sucesos son alegricos: recuerdan a la quema de libros y de humanos en
la Santa Inquisicin, en que el principal poder es el fuego, el que todo lo
purifica o elimina. Podemos argumentar que estos acontecimientos son
metforas que ensean que las ideas y los hechos tienden a repetirse en el
pasado como en el futuro. Aparte, en uno de los tantos cuentos que componen
Vidas imaginarias, de Marcel Schwob, en una noche en que Herstratos cuyo
nombre Artajerjes y las doce ciudades de Jonia prohibieron mencionar quema
el templo de feso, era la noche misma en que naca Alejandro Magno. Esa
misma noche, que nacera alguien que ira a derruir y construir templos y
pueblos y lenguas para construir otras, y de quien en los aos venideros,
se escribiran libros que cumplen la aoranza de un filsofo: Las
bibliotecas sern ciudades. La destruccin de algo presupone la
construccin de algo. La armona inquebrantable de todo un mundo incita
constantemente la intromisin de estos dos verbos. Entonces, si hay un
mensaje en Fahrenheit 451, uno seguramente es ste: nada perdura, todo se
justifica y desaparece. Una ciudad, un hombre, una idea, existen en tanto
otras hayan desaparecido. Solamente as perdura el milagro de la
existencia. Como Mallarm, el mundo existe por un libro y ese libro ser
alguna vez quemado para volver a ser finalmente el mundo. El fuego mismo
todo lo quema, todo lo crea. Bradbury, en esta monumental novela quiere
confesarnos sino lo que ya se sabe y el que no construye, quema es una de
sus frases mas alegricas y esclarecedoras.

En Crnicas marcianas, en cambio, se trata de la colonizacin de Marte. El
lapso que ocupa data desde 1998 hasta 2020, fecha en que culmina tal
empresa. Si Fahrenheit 451 (la temperatura en que el papel se quema) trata
de cierta simetra entre el pasado y el futuro, Crnicas marcianas (como
tambin El hombre ilustrado) se interesa en el paralelismo de dos mundos
totalmente distantes. Uno sobrepoblado y en guerra, el otro en vas de
conquista y con un paisaje rido y desrtico. Los humanos que ocupan tanto
uno como otro se caracterizan por la desesperacin y desolacin a pesar de
que las situaciones que enfrentan sean abismalmente distintas. Los que
viven en la Tierra aoran ir a Marte ya que ninguno regresa, pensando que
Marte es el planeta de la dicha y la bonanza. Y los que estn en Marte ven
desde all el naufragio del planeta Tierra. La tristeza y la melancola los
invade, mientras se las tienen que ver con los marcianos, que tienen el
atributo de mudar de imagen y en ciertas ocasiones al aspecto humano, a un
aspecto familiar para quien lo ve (recreando el mito de Proteo: quien poda
mutar segn la ocasin, como tambin el mito del doble: tema tan recurrido
en la produccin literaria y que tanto ha preocupado a mitlogos,
folclorlogos y psicoanalistas) y en que muchos terrcolas son asesinados.
Estas pocas frases en modo alguno agotan esta obra.

Aparte, en los trabajos de Ray Bradbury se estatuye, mediante lo
fantstico, sobre el aspecto social y de cmo influye este factor en los
fueros individuales mas ntimos. Podramos decir tambin que nuestro autor
promulga una sobria negacin del presente, tal como la predican antiguas
doctrinas orientales o ciertos filsofos ingleses y alemanes. El grueso de
su obra se basa en el futuro o sobre el pasado. Pero cuando Bradbury
trabaja sobre este ltimo es porque lo supedita al futuro, al fin ltimo.
Un buen ejemplo es El vino del esto: esta novela trata sobre el verano de
1928. En el cual se realizan invenciones algo inslitas, como la Mquina de
la Felicidad, una Mquina Verde que pasea por el mundo a dos seoras y
finalmente, una Mquina del Tiempo, que est dentro del viejo coronel
Freeleigh. Un nio prodigio de 12 aos y que es testigo de semejantes
milagros: No puedes depender de la gente, todos se van, los desconocidos
mueren, los amigos mueren, unos matan a otros, como en los libros, hasta
los propios padres mueren. As descubre l, el fenmeno de la muerte.

Bradbury aqu despliega su amplia habilidad para narrar lo cotidiano en un
pequeo pueblo tal vez agrcola, perdido en las vastas tierras de Estados
Unidos, en el primer cuarto del siglo pasado. Hay una implcita sabidura
que ensea sobre los procesos de la naturaleza y del mundo, y de comunes
denominadores, frutos de ciertas creencias creadas por la civilizacin. El
autor expone sobre stos de un modo nihilista, tal como lo hace Gianni
Vattimo, quien hace una exposicin del mundo como un proceso en el cual del
ser como tal, ya nada queda. Que en el nihilismo est todo lo que se puede
esperar y augurar.

Pero volviendo a nuestro autor, contrapone siempre la civilizacin y la
naturaleza: Las ciudades nunca ganaban, existan meramente en un calmo
peligro, equipadas con cortadoras de csped, polvos insecticidas y tijeras
de podar, nadando sin desfallecer, como dicen que nada la civilizacin,
pero con casas preparadas para hundirse en las verdes mareas, sumergirse
para siempre, con el ltimo hombre y desplantadoras y segadoras
transformadas en cereales cscaras de herrumbre.

Los ritos, los ciclos y las prodigiosas invenciones e ideas de sus
personajes son, si no un espejo, una respuesta o consecuencias de lo otro
que es la naturaleza. El autor parece concebir que la civilizacin
desaparecera devorada por la naturaleza. Esta es la razn probable de
inventar mquinas, lugares, otras proezas que saquen del esto a los
hombres para hacerlos libres. Ya Sigmund Freud en algn libro asegur que
la civilizacin es contraria a la libertad del hombre, y que algunas de sus
grandes penas se remiten justamente a la omnipotencia de la naturaleza y la
laxitud de los vnculos entre los hombres.

Por lo menos para los trabajos de Bradbury, stos parecen ser los
principales ejes de su obra. Como tambin el principal motivo para los
vejmenes, milagros e inslitas empresas que se llevaran a cabo en el
futuro, y que la intolerancia entre los humanos producira una inmensa
guerra que destruira la Tierra.

Por otra parte, algunas frases en El vino del esto nos recuerda a algunas
novelas que pertenecen al realismo mgico (como Pedro Pramo o El
astillero) cuando nuestro autor le hace cobrar participacin a personas
aparentemente fallecidas, novela en la que se inventa la mquina de la
felicidad, una mquina verde que se pasea por el mundo a dos seoras y una
mquina del tiempo, que est dentro del viejo Coronel Freeleigh, y un
androide llamado Madame Tarot. Aqu todo parece estar vivo: un mueco de
cera, un asesino o un fantasma. Todos son comediantes hilando una brillante
y siniestra historia: De qu hablaremos ahora? No es posible hablar del
Solitario si no est vivo! No asusta a nadie! (...) Por otra parte dijo
Tom, no creo que el Solitario haya muerto (...) Bueno, ese era el
Solitario, tonto! lee las noticias! Luego de diez aos de la vieja
Lavinia Nebbs le atraves con un par de tijeras (...). Lo que cuenta son
las nuevas partes. Yo no muero realmente. Nadie con una familia muere
realmente. Se queda alrededor. Durante mil aos a partir de hoy todo un
pueblo de mis descendientes morder manzanas cidas a la sombra de un
gomero. Evidentemente hay conexiones invisibles en el mundo de la
literatura y de las cosas, hilados involuntariamente por diversas visiones
que resultan ser slo una. De alguna manera se deja vislumbrar que un libro
muchas veces se perpeta en otros o por el contrario: hay sucesos de una
historia que acontece a su pesar, fuera de ellas y tienen lugar en otras
historias sin que nadie lo sepa.

Lo cierto es que Ray Bradbury, nacido en Illinois en 1920, produjo una
copiosa obra: Crnicas marcianas y Fahrenheit 451 gozan de una mundial
reputacin, aparte de otras obras de impar calidad: El hombre ilustrado, El
vino del esto, Las doradas manzanas del sol, Remedio para melanclicos son
algunos de sus trabajos. Menos conocidos son sus poemas y ensayos que sin
duda plasman su conocido inters hacia la condicin humana. Sin lugar a
dudas Ray Bradbury ha dejado un gran legado a la ciencia ficcin como
tambin a la literatura universal.

** Andrs A. Ugueruaga
   andresugueruaga@hotmail.com
   Escritor argentino (Santa Fe, 1973). Textos suyos han aparecido en el
   diario El Litoral (http://www.ellitoral.com.ar), y ha colaborado con
   pginas como Monografias.com. La mayora de su produccin permanece
   indita.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Don Carlos
       Vanina Noejovich

   *** Otra vez la rumba
       Arturo Quetzalcoatl Torres Herrera

   *** Terrn de tierra
       Flor Marina Ynez Lezama

   *** Dos poemas
       Sylvia Rojas Pastebe

   *** Una tarde en Pars
       Andrs Mauricio Muoz

   *** Poemas
       Francisco Wong Matos

   *** Una oportunidad para ngela
       Gladys Liliana Abilar

   *** Tres poemas
       Astrid Velasco Montante

   *** Nern
       lvaro Sarco

   *** Poemas
       Nstor Renato Cruz Rodrguez

   *** Dos historias sobre Sarita
       Armando Quintero Laplume

   *** Frgil
       Ximena Troncoso

   *** La casa
       Edna Pozzi

   *** Poemas
       Hugo Jovan Ramrez Cern

   *** Resurreccin
       Juan Carlos Herrera

   *** En el nombre de Can (extractos)
       Adolfo Marchena



=== Don Carlos      Vanina Noejovich ======================================

Don Carlos se levanta de madrugada, como siempre. En el espejo la tristeza
refleja el hasto, las marcas de su rostro delineando el cansancio, la
mirada congelada por el fro que en el cuerpo recuerda su ausencia. Se
viste con calma, eligiendo la ropa; siempre lo hace, pero hoy todo sucede
ms despacio, saboreando el amargo resplandor de sus ochenta aos, diez sin
ella. Saca la basura, alimenta al gato. Prende la radio, tararea un tango.
Prepara mate, se sienta frente a una de las ventanas que dan al mundo,
observando a esa distancia cmo se va la maana con tanta lentitud que un
suspiro se hace eterno. Aprovecha a lavar los platos, no le toma mucho.
Sale al huerto, hay verdura que recoger. Cada vez que abre la puerta
imagina sus pasos. Lo distrae el telfono.

S, Miriam, a las 12 estoy ah.

En ese instante recuerda a su madre, cmo evitarlo, tambin ella se llamaba
Miriam. Cuando naci su hija an la memoria de su madre se desdibujaba por
el encanto de la vida. Todava recuerda la emocin de sentir los diminutos
dedos sobre sus hoscas manos de obrero, manos aejas, como le gustaba
presumir a don Carlos, de un trabajador incansable, deca orgulloso. Hoy
recuerda a otra Miriam, la que lo dej en un orfanato con apenas seis aos
mientras se deslizaba por la ruta del amor.

Un hijo en esos casos sobra le explic Miriam cuando ms tarde se la
cruzara brevemente. l no quera criar a un hijo de otro hombre.

Cun confuso resultaba todo, pues mientras su madre lo abandonaba, su padre
y tres hermanos lo buscaron incansablemente. Lo encontraron siendo ya un
adolescente, su padre haba muerto. No es que lo hubiera olvidado, es que
ahora todo dola ms. Cuando muri Megan, don Carlos quiso con toda el alma
morir con ella, este hombre hecho para pelearse la vida en las calles llor
por primera vez, llor por Megan, pero tambin por Miriam, sobre todo por
ella, su madre, que lo dej atado a un montn de preguntas; llor de
bronca, por no poder ms que querer morir con Megan. Otra vez el mundo
irrumpe, el timbre, es Cristian, su hijo.

Pasaba a buscarte, pap, te llevo a la capital. Vamos, pap, anmate, las
ojeras pintan fieras hoy, no?

En su pequeo rancho, aquel que dibuj con sus sueos y construy con sus
manos, se senta seguro, no le gustaba ir a la capital, as que, aunque
temprano, aprovecha el ofrecimiento; el tren sola recordarle su largo
trayecto sin sentido, la vida sin Megan... Toma su saco, en primavera el
tiempo est lindo pero por la tardecita quiz el viento...

Llegaste temprano, pap dice una Miriam alegremente sorprendida mientras
don Carlos, al abrazarla, siente por un instante la vida.

Entonces me acompaas al sper.

Don Carlos sonre, siempre haba sentido cierto placer cuando una mujer le
organizaba el tiempo.

Fue un lindo cumpleaos. Los chicos jugando alrededor del abuelo, y abuelo
por aqu y abuelo por all, y a la tarde el partido, todos de River, pens,
menos mal. Danielito era el ms dulce, despus de cantar el feliz
cumpleaos y atragantarse de torta de chocolate,

S, de chocolate est bien, para los chicos, s, yo qu voy a comer, un
pedacito noms.

Danielito en sus brazos,

Te quiero mucho, abuelito.

Yo tambin mientras un nudo en la garganta le va recordando levemente su
pacto.

Quedate, pap le dice Miriam.

Don Carlos la mira, hubiese querido arrancarle el dolor, pero ahora estaba
bien, tena a los chicos, dos angelitos. Ella ya no lo necesita.

Vas a cuidar mucho a tu mam

Claro, abue le contest Diego, con toda la despreocupacin de sus pocos
aos.

El abuelo esconde la sonrisa, el abuelo est triste, otra vez la sensacin
de sentirse lejos, otra vez Megan...

Don Carlos se va a su casa, no quiere quedarse, lo deja Cristian que
regresa a Pilar. En el camino hablan un poco de ftbol, de Vanesa que
quera casarse, de Santiago, el menor, con quien hizo las paces.

Bien, pap, no es bueno andar enojados tanto tiempo.

S, todo en orden, piensa don Carlos.

El gato lo recibe maullando, como siempre; le da de comer, lo espera
mientras mira al cielo recordando cuntas noches, cuntas estrellas jur a
Megan no dejarla nunca. El gato entra de prisa, don Carlos cierra la
puerta, tararea un tango. Se mete al bao, llena la baera, murmura su
nombre...

Como antes, Megan...

Otra vez quejndote vos?, no vas a cambiar ms.

Qu quers, me cuesta seguir andando, nunca quise quedarme tanto.

Pobre pichn, se olvidaron de vos, como siempre.

Toma la toalla, sale del bao, se viste despacio.

Te acords cuando vinimos a Haedo?, la calle de tierra, los sapos en la
lluvia y la casa, pensar que la hiciste vos solito.

Solo no, me ayudaron los chicos.

S, a rer te ayudaron, Santiago gateaba todava, cmo est ese chico?,
se siguen peleando ustedes?

Ya no, Megan, ya no.

Menos mal, vos y tu carcter.

Sera mejor sacar al gato, piensa don Carlos, as que abre la puerta,
cierra con llave.

Y las estrellas, Carlos?, te acords?, febrero en Buenos Aires y el
calor inmenso. Mira que no es tan fcil desprenderse de la vida, la vida,
finalmente, se va sola.

Megan se vea hermosa, como cuando la descubri en aquel carnaval de 1935.

Callate, che, que me hacs sentir vieja.

Yo soy viejo, vos nunca fuiste vieja, nunca.

La radio sigue sonando, Perdon si al evocarte se me pianta un
lagrimn....

Y ahora te pons romntico, ahora?

Segu cantando, Megan, susurrando a mi odo tu memoria, segu porque ya no
quiero despertar, recorrer el universo sin tu rostro, ya no quiero las
flores del jardn que crecen sin tus manos, quedate aqu conmigo, para
siempre, Megan...

Su mano apretando el gatillo. El silencio de una bala incrustada en su
corazn. El gato maullando, las estrellas quietas.

** Vanina Noejovich
   vaninas26@hotmail.com
   Psicoanalista argentina (Buenos Aires, 1965).



=== Otra vez la rumba      Arturo Quetzalcoatl Torres Herrera =============

      (Nota del editor: el poemario del mexicano Arturo Quetzalcoatl Torres
      Herrera del que hoy publicamos esta seleccin fue presentado el 25 de
      noviembre de 2005, en una lectura abierta en el auditorio de la
      Escuela Libre de Psicologa de la ciudad de Puebla, Mxico, durante
      la II Miscelnea Ertica de Pintura y Poesa organizada por el poeta
      Mario Viveros. En aquella lectura tambin participaron los poetas
      Eugenio Pacheco y Reynaldo Cervantes, as como la poetisa Gabriela
      Puente. Hoy estos poemas llegan a los lectores de la Tierra de Letras
      por una gentileza de su autor).

*** Ciudad prestada

Cae la tarde nuevamente
sobre esta ciudad prestada
en la que vivo
y sobrevivo tus ausencias,
no es difcil recordarte,
pues llevo tu aroma enredado
en las ramas de mi mente,
por ejemplo,
recuerdo que te amaba,
que amaba tu risa
y la forma como me veas.
En esta ciudad de calles fras
bajo un cielo que yo no reconozco
busco la sombra de tu cuerpo
caminando junto al mo
y sencillamente no la encuentro.
No me duele la ciudad
con sus calles ajenas,
ni el silencio,
ni el cielo desconocido,
lo que duele es la certeza
de saber que ya no volvers
a estar conmigo,
que las aves de tus manos
vuelan ajenas y la luz de tu sonrisa
ilumina otros caminos.
Voy a seguir recordndote
en esta tarde que cae
sobre mi ciudad prestada,
voy a buscar sombras
que acompaen a mi cuerpo,
quiero or que alguien se ra,
quiero conocer de nuevo el cielo.



*** Verbos

Es una mujer llena de verbos,
los lleva en todo el cuerpo,
saltan de su pelo a la hora del amor,
te tropiezas con ellos en su sur y en su norte,
los sorbes de su lengua y sus labios,
est inundada de verbos!
Envuelto en su piel he aprendido a
morder,
besar,
tocar,
chupar,
acariciar,
     sentir,
             comer,
                    amar,
                          quemar,
                                  gozar,
                          gritar,
                    venir,
             entrar,
     mover,
subir,
bajar,
llorar,
rer,
cantar...
Ella inventa verbos cada da
y es mi deber el descubrirlos,
por eso acudo cada noche
al diccionario de su cuerpo.



*** Rumba

El viento se enreda y desenreda en tu cintura
y te vas convirtiendo en torbellino,
de pronto eres un caos elico vestido de mujer,
tus pies dibujan el mundo sobre la arena de la playa,
naces en cada giro,
mueres en cada nota.
El tum tum del tambor
se confunde con el de tu corazn,
corazn coraza que se esconde
y que me mata si lo veo.
Yo soy la noche que te envuelve,
la luz lunar que ahora te baa,
sigo el ritmo de tu danza y me caliento
como se calienta la playa
con el golpear de las olas,
baila rumba,
baila, baila.
Abre la arena y siembra deseos
en la playa vieja de mis recuerdos,
enciende mi mirada porque ya no s
cmo ver las cosas cotidianas.
Mientras tus brazos se elevan
buscando algo en la oscuridad del cielo,
yo comienzo a temblar
al ritmo del vaivn de tus caderas,
baila rumba,
baila, baila.
Mtame esta soledad que crece en m
desde nuestro ltimo encuentro,
sigue perfumando esta noche ocenica
con el sudor de tus poros en movimiento,
no dejes que me caiga de tus senos
no permitas que mis manos se alejen de tus nalgas,
baila rumba,
baila, baila.



*** Me gustas desnuda

Cuando lo deshabito
es tu cuerpo desnudo
como una playa solitaria,
un territorio de arena hirviente
adonde llegan las olas de un mar invisible
que lo arrulla con su caricia y su murmullo.
Me gustas desnuda y adormecida
con mi simiente mojndote por dentro
y mi mirada cobijndote por fuera
para que slo lo invisible pueda tocarte.
Me gustas desnuda y satisfecha,
cerrados tus ojos y viva tu sonrisa
con la sensacin de mi carne
inundando an tus recnditos resquicios.
Me gustas desnuda y desvalida
ofreciendo tus senos al espacio
indefensos corazones palpitantes
coronados por tentadoras flores negras.
Me gustas desnuda y solitaria
sin ms destino que mis ansias,
tus piernas abiertas me recuerdan
cun dulce puede ser una locura.
Me gustas desnuda y prometida
ya espero impaciente tu regreso
a la vigilia de mi mundo,
el mar invisible se ha marchado
es mi turno de habitarte nuevamente
ya es la hora de volver a mi refugio.



*** El silencio de los amantes

El silencio de los amantes
es la balanza de la locura,
est repleto de miradas
y toques mgicos,
de mensajes y de caricias.
El silencio de los amantes
es una nube
que los envuelve y los asla,
que los hace flotar
en el agua de una mirada
o en la sombra de una ojera.
El silencio de los amantes
detiene el tiempo
y trastoca las leyes de la naturaleza,
es as que se ha sabido
de qu color es el deseo
y se ha podido establecer
el peso exacto de un suspiro.
El silencio de los amantes
es la cuna del pecado y del perdn,
es el inicio y el fin de los apetitos,
el regalo de algn Dios.
El silencio de los amantes
es cosa sagrada,
viene despus del amor
o aparece unos segundos
antes de una nueva batalla.



*** Sol por dentro

Llevas el sol encarcelado bajo tu piel,
se te escapa por los poros
en las noches de nuestros encuentros
en forma de gotas luminosas y calientes
que guan mi lengua y mis labios
hasta el aleph de tu cuerpo,
en donde guardas
el manjar con que me alimento.
Sabes a sol y a luz,
sabes a lumbre que se libera
con ganas de ser incendio,
lumbre que me funde,
que me provoca jadeos.
Cuando te cabalgo a trote,
como se cabalga en la llanura,
dejo que tu sudor de sol me queme
y soporto con delicia tal tortura.
En las piernas llevo las marcas
de tu calor intenso,
no existe mi noche
si no llega tu orgasmo,
no vive mi cuerpo
si no ests a mi lado.
Busco apagar con mis aguas
ese sol que llevas dentro,
me quiero clavar en ti como en el desierto
quiero salir cansado, quemado, seco,
feliz de sobrevivir a tan dulce infierno.
Llevas un sol,
un sol por dentro...



*** Las seis

Cunto espacio queda
sin luz cuando te vas,
cmo duelen los minutos
en que vagas por el mundo
negndole a mis manos
el calor de tus caderas,
negndome la claridad.
Si te busco y t no ests
caigo en manos de la prisa
camino por las calles
empapado en tu recuerdo,
buco en vano tu aroma
en los burdeles de mi barrio,
en las cantinas de mi soledad.
Cmo duele que no sean otra vez las seis
para ahorcarnos mutuamente
con las cuerdas del deseo,
prometiendo no olvidarnos
si encontramos otros cuerpos,
ofrecindonos los mares,
los altares, los recuerdos,
las caricias contenidas
y mis ganas de entregarme,
este miedo de ofenderte
y el terror de no llenarte,
t,
la noche de tu pelo
yo,
el pual bajo mi vientre,
las batallas en tu lecho
espantndonos la muerte.

Cunta noche fra
embarrndose en mis piernas,
cunto tiempo congelado
sin herirte con mi lengua,
qu dolor provocan
en mi cuerpo tus ausencias
tengo miedo que una noche ya no vuelvas.
Cmo extrao tus temblores,
tus olores,
tus caricias,
las espinas de tu boca,
tus encantos,
tu sonrisa,
la manera en que me miras,
tus piernas de seis a siete,
la bravura de tus senos
y tus ganas de perderte.



*** Religin nocturna

Djame borrar mis pecados
comiendo el pan de tus senos.
Djame mojar mis labios,
mi lengua y mi garganta
con el vino que tu cuerpo regala
cuando ests estremecida.
Quiero traicionarte con mis besos,
flagelar tu carne con
el ltigo de mi deseo
y entregarte despus al sacrificio
en la cruz de mis ansias contenidas.
Djame condenarte a ser
mi religin nocturna,
a que mueras cada noche
conmigo, en m, por m, para m.
Quiero arder eternamente
en el infierno de mi culpa.



*** Nido de sombras

Yo era un ave
volando en la brisa de tu aliento,
haciendo cabriolas en tu espacio,
buscando el calor de tus muslos
troncos de un rbol
que floreca sin ser primavera
y me cobijaba con su ramas.
Vol como jams haba imaginado,
aprend contigo que mis alas
podan ser de fuego
y que mi alimento se esconda
al sur de tus montes
ms all del valle de tu vientre,
por eso dej de volar sin direccin
y me qued a habitarte,
me qued a calentarme para siempre
en tu nido de sombras.

** Arturo Quetzalcoatl Torres Herrera
   arturo.torres@vw.com.mx
   Compositor y poeta mexicano (Durango, 1962). Reside en Puebla. Ha
   publicado en forma independiente y artesanal los poemarios La blasfemia
   y otros mitos, Mariposario y Otra vez la rumba. Parte de su trabajo ha
   sido publicado en revistas electrnicas de Amrica Latina y Espaa. Como
   compositor se ha presentado en peas y foros populares desde 1979. Fue
   ganador en 1985 del I Festival de Trova organizado por la Universidad
   Iberoamericana Campus Puebla (http://www.iberopuebla.net) con su cancin
   No me gusta. Fund el grupo colectivo de composicin Los Troveros,
   precursor y difusor del nuevo canto y la cancin inteligente en Puebla.



=== Terrn de tierra      Flor Marina Ynez Lezama ========================

Terrn de tierra, gritbamos con la crueldad inocente de la primera
infancia y corramos a escondernos, espindote de lejos hasta que el eco de
tus pasos cansados desapareca al otro extremo de la cuadra.

Nadie saba tu nombre, ni de dnde habas venido. Decan los viejos que una
vez tuviste casa y familia, que todo te lo haba quitado el volcn y que
por eso te volviste loco. Nosotros escuchbamos y nos mirbamos a un
tiempo, con complicidad. En la cuadra slo los de la pandilla conocamos la
verdad.

El chino, con la sapiencia de sus 11 abriles, nos relat tu historia una
noche sin luna, de esas en las que intentbamos iluminar la oscuridad
cambiando temores por cuentos. El tuyo lo haba escuchado, por casualidad,
de uno de los guardias del parque. Ese lo sabe todo, el volcn le cuenta
sus secretos nos dijo en tono de confidencia.

Habas nacido en la nube que cubra el crter. De pequeo eras bullero,
tremendo, desobediente. Te la pasabas saltando y abriendo hoyos que la
niebla, con paciencia, deba cubrir cada tarde. Un da, por descuidado, te
asomaste demasiado a uno de ellos y caste. El volcn te acogi y te
quedaste a vivir ah dentro.

Por eso estabas siempre lleno de ceniza y polvo. Por eso tratabas de
aliviar el ardor de tu cuerpo masticando trozos de hielo que pedas de casa
en casa. Los envolvas con cierta reverencia en aquel trapo rojo que te
regal la abuela de Lupita para que te limpiaras la mugre y respirabas
profundamente, una y otra vez, chupndolos mientras intentabas que el agua
fresca substituyera al sudor que manaba a chorros de tu piel hirviente.

Cuntas veces jugamos en los charcos que dejabas a tu paso, lagunas de
agua salada donde los barcos de papel en vano buscaban una salida al
ocano!

Con los aos te convertiste en la razn principal de los juegos en la
calle, en el reloj que marcaba la hora de volver a casa al caer la noche,
en el juguete invaluable, envidiado por los chicos de los barrios ricos,
que nunca sabran lo que era poseer gotitas de mar, ni sentiran ese
espasmo que aceleraba el tambor del corazn al escuchar las latas llenas de
lava solidificada que arrastrabas cual cascabeles anunciando tu cercana.

No haba mayor prueba de hombra que esperar, en plena va, a que
apareciera tu silueta y aguantar el mximo tiempo posible, diez pasos,
nueve, ocho, siete, seis, hasta que el estmago estaba a punto de salirse
por la boca. Luego, el salto a un lado, hacia el escondite, el recibimiento
en medio de vtores y palmadas que sealaban la superacin de la prueba y
la ratificacin de la aceptacin del grupo.

Pero el reloj de tu andar con los aos se hizo tambin ms lento. La noche
llegaba cada vez ms tarde y un da se volvi interminable. Ninguno logr
entender lo que ocurra. Nos sentamos perplejos en la acera a contemplar el
horizonte que te perteneca. Ah viene. No es aquel?

Algn osado sugiri ir a buscarte al volcn. Otro ms insinu que quiz
habas muerto. La mayora de nosotros mir al ignorante con desprecio.
Imposible. T no podas morir. El volcn te insufl vida eterna, te regal
su poder. T eras inmortal, es que acaso habra tenido sentido una prueba
de valenta ante un hombre cualquiera?

Decidimos, en aras de la paz grupal, que lo ms probable era que finalmente
habas optado por cambiar de itinerario. O tal vez la lava comenzaba a
escasear y te habas mudado a algn volcn ms al sur.

Al da siguiente, mi madre me llam aparte para decirme que te haban
encontrado en el barranco. Al parecer tropezaste con el amasijo de latas
que te segua a todas partes y caste. Ella quera contrmelo porque crea
que me haba encariado contigo y era mejor que lo supiese antes de que se
propagaran los chismes por el pueblo. No quise seguir escuchndola. Sal
corriendo a la calle; y no par hasta llegar al barranco. Ah, junto a los
restos de tus latas maltrechas, me tir al suelo a mirar el paso de las
nubes a travs de las olas que azotaban mis ojos.

Entonces te vi. Arrastrando una carreta de blanca lava que no necesitaba ya
de latas que la aprisionaran. Con tu trapo amarrado al cuello y una sonrisa
distinta, ms libre, ms clida. Comprend que haca tiempo que buscabas la
manera de regresar a casa; que por eso recorras kilmetros enteros a lo
largo de caminos polvorientos que no llevaban a ninguna parte. ntimamente
me alegr por ti y sent pena por la vulgaridad de los mayores que se
haban credo el cuento de tu muerte.

Esa noche me qued ah, a soar a cielo abierto. Despert jubiloso con el
alba, sin sospechar que la tarde anterior el volcn haba llorado tu
partida, llevndote nuestro barrio al cielo como presente.

Espero que desde tu nube haya buena vista. Que le permitas a mam plantar
margaritas y a la abuela usar algn rincn para poner sus santos y rezar
sus novenarios. A los de la pandilla les bastar con un campo de ftbol,
espacio de sobra tienes para eso.

Por m no te preocupes. Me he mudado al crter y a diario doy un paseo por
el pueblo vecino con tus latas a cuestas. Terrn de tierra, gritan los
muchachos al verme, y corren a esconderse tras las puertas semiabiertas.

** Flor Marina Ynez Lezama
   flor_marina@yahoo.com
   Escritora, urbanista y pianista venezolana (Ciudad Bolvar, 1969). Ha
   publicado textos en revistas universitarias.



=== Dos poemas      Sylvia Rojas Pastebe ==================================

*** Amor de poeta

Has hecho el amor con algn poeta?
No?
Entonces, no has hecho el amor,
Los hombres comunes no aman as, 
jams!

Los poetas antes de besar cautivan,
te hacen el amor en gramtica.
Te antojan con adjetivos,
y te envuelven en cantidad de adverbios.
Mujer, ms...

Los poetas... esgrimen bien las palabras,
te seducen con aromas sustantivos,
te satisfacen en miradas verbales 
te esclavizan, con el pronombre en los labios,
Mujer, ms hermosa, eres t...

Regalan una proposicin ertica
se dividen, en  la conjuncin final,
exigen, artculos definidos,
y en sus labios nace
una interjeccin placentera
Mujer, ms hermosa eres t, para el uf! y los ah..!

Te harn decir...
ah!
dulce
poeta
mame
t
aqu
y
para
los
ah!
y
los
uf!

Luego... si  es posible, si an hay fuerza,
regalan un verso,
si fue bueno una estrofa,
si el alma se qued all...
un poema completo!

Por eso digo, los poetas aman mejor
que el comn de los mortales.
Alguien me dir:
conozco poetas que hacen el amor horrible,
les dir entonces:
esos, esos slo eran hombres
Nunca, nunca!
Poetas.



*** Soy tu baha

Soy tu baha, amplia y extensa,
dulce y serena,
tu feroz y libre baha,
alargada y plena de vientos recios,
generosa y feraz de brisas tibias,
completa de forma y deseos...
tu baha desvergonzada,
que ruboriza tus blancas velas
al soplar vientos de pasin

Soy tu amplia baha
la que te deja llegar por donde desees,
que acomoda tus rumbos y te abre rutas nuevas
la que te suelta amarras
y se asoma en tu proa, cada noche de luna...
para que exhibas los tesoros,
que exploraste con furia en su playa salada

Soy tu serena baha,
que te protege del viento
porque en mis brazos encallas dichoso,
la que te deja ir,
la que no rie con tus amarras,
tu siempre cncava,
dulce marejada nocturna
cada vez que desees puedes entrar,
navega lento al llegar,
atrcame segn te gue
la brisa de mi cuerpo,
la ternura de mis ojos,
el latido de mis pechos,
el calor de mi boca.

Soy tu feroz baha,
la que te levanta brisa,
que cubre de negro el cielo,
y te enva rayos, truenos y maldiciones
para que te cueste llegar
y sepas que cuando te amo
no estoy siendo copia de nadie,
que los vientos son mos
y las tempestades las creo yo,
para que no tengas certezas conmigo,
pero quieras atracar siempre en mi playa.

Soy tu dulce baha,
la que ven tus dulces ojos
en noches largas,
la que sabes que est
aun sin tener rumbo,
pero divisas en la brjula de tu pecho
soy, en fin tu baha,
circular y perfecta,
que cabe en tu mano,
que goza en tu cuerpo.
La que te saluda,
recibe, atrapa y suelta

Soy tu extensa baha,
la que te arroja suaves mareas nudos de mar adentro,
aunque azote el barlovento y el sotavento,
pierdas los esquifes... hagas agua por doquier,
soy yo, tu baha!
la que te deja dormir en su arena,
y te regala un sol para desplegar velas,
porque t sabes... que volvers,
como yo s... que debo dejarte partir...

** Sylvia Rojas Pastebe
   sylvia_rojas5@yahoo.com.ar
   Docente y escritora chilena (Galilea, Talca). Profesora especializada en
   lengua y literatura.



=== Una tarde en Pars      Andrs Mauricio Muoz =========================

      Nota del editor: el cuento que publicamos a continuacin obtuvo
      recientemente en Colombia el primer puesto en el concurso nacional de
      cuento de la revista Libros y Letras (http://www.librosyletras.net),
      certamen que tena como tema central la ciudad de Bogot. Su autor,
      Andrs Mauricio Muoz, es ingeniero en electrnica y
      telecomunicaciones; adems, es un escritor con una novela publicada y
      un gestor cultural que impulsa actualmente la constitucin del
      captulo Colombia del Instituto Cultural Iberoamericano (Iciber,
      http://www.iciber.org/colombia).

Miguel se despierta un poco sobresaltado por un sueo que, con ligeras
variaciones, le ha inquietado al dormir ltimamente. Se sienta en el borde
de la cama. Frota sus ojos. Busca a tientas las pantuflas con su pie
izquierdo. Se ducha. Recuerda. Piensa. Llora. Se viste. Toma un vaso de
leche con una rebanada de pan y sale de su apartamento. Echa llave. En
menos de un minuto ya est en la sptima, recuerda que aquello fue lo que
le atrajo a Marta de vivir ah: Mira lo bien ubicado que est, sesenta
metros, dos cuartos, parqueadero; la sptima a un pasito. Espera el bus
directo carrera sptima que lo lleve a cedritos a dictar su clase de
francs. No es el codo de la mujer que cada vez lo hunde ms en su
clavcula ni las sacudidas que produce un pie insistente sobre un freno lo
que lo despiertan; es el sonsonete de un nio que le dice que puede llevar
dos galleticas por quinientos pesos o tres en seiscientos para su mayor
economa. Est seguro, no lo est imaginando, es inconfundible; es la misma
voz del nio que vive en Pars con Marta, el hermanito del que ella cuida.
Son muchas coincidencias y no cree, como dice el psiclogo, que su mente se
haya dedicado obsesivamente a construirlas. La mujer que le abre la puerta,
quiz la madre de su nueva alumna, lo confunde aun ms; tiene, es evidente,
la misma nariz angulosa de Marta y lo mira igual que ella el da que se
conocieron. Mientras la nia lo mira fijamente y le vocaliza algo que l le
ha pedido que pronuncie, se pregunta el significado de aquel sueo; trata
de entender si ser por eso que la ciudad se le parece cada vez ms a Pars
y la gente a un parisino. Durante tres aos su mente ha construido un Pars
a base de fotografas. No hay mejor lente que las fotos y la descripcin
rigurosa que Marta le hace por carta cada quince das. Miguel decide
regresar en metro y camina hasta la estacin de la ciento cuarenta. Una
joven, que camina presurosa huyndole al aguacero, le contesta efusiva su
saludo con un perfecto Bon Jour Monsieur. Miguel consigue asiento y mira,
estacin a estacin, que finalmente est en Pars y que pronto llegar a su
apartamento y Marta le tendr un cafecito. Mira por la ventana la ciudad y
sonre, qu paisaje tan hermoso. Sin embargo, igual que alguien que se
ahoga y que con desesperados manotazos logra sacar la cara para respirar,
Miguel tiene destellos que le dicen que ha enloquecido. Baja en la estacin
de la sesenta y tres, falta poco; camina y se detiene a contemplar la plaza
de Lourdes, observa los nios jugando con la nieve; atraviesa la septime
avenue y llega ansioso al apartamento. Golpea insistente y espera con las
manos en los bolsillos; como Marta no abre, busca la llave.

La noche y el sueo devuelven a Miguel a la realidad. Se despierta. Se
sienta en el borde de la cama. Frota sus ojos. Busca a tientas las
pantuflas con su pie izquierdo. Se ducha. Recuerda. Piensa. Llora. Se
viste. Toma un vaso de leche con una rebanada de pan y, al salir para su
clase, decide hojear el peridico que asoma bajo la puerta de la calle.
Miguel da un paso atrs. No lo puede creer. No ha enloquecido. El sueo es
cierto. No es su mente la que en forma obsesiva ha construido las imgenes.
Busca rpidamente un directorio y anota en un papelito dos telfonos.
Llama. En la embajada no contestan y en la agencia de viajes s. No es tan
caro. Sus ahorros de tres aos son suficientes; adems, piensa, no necesita
vuelo de regreso. Miguel sale apresurado del apartamento sin importarle
echar llave.

El peridico muestra una foto y deja leer en su primera pgina: Bogot,
Colombia, 4 de marzo de 2006. Histrico, Paisaje bogotano a las 4 de la
tarde. La fuerte granizada que azot ayer a Bogot no slo dej destrozos
en algunos techos, sino que adorn la ciudad al mejor estilo europeo.

** Andrs Mauricio Muoz
   andres.munoz@hp.com
   Escritor colombiano (Popayn, 1974). Ingeniero en electrnica y
   telecomunicaciones de la Universidad del Cauca
   (http://www.ucauca.edu.co) y especialista en evaluacin y desarrollo de
   proyectos de la Universidad del Rosario de Bogot
   (http://www.urosario.edu.co). Trabaja como consultor de tecnologa de
   una multinacional. Ha publicado la novela breve Te record ayer Raquel
   (Sic Editores, 2004) y tiene un libro de cuentos indito. Dos cuentos
   suyos se encuentran publicados en la antologa de la revista Dos Islas
   Dos Mares, de Cuba, en homenaje a Hans Christian Andersen (2005).
   Actualmente trabaja como director de la edicin impresa de la revista La
   Movida Literaria, de Colombia.
   


=== Poemas      Francisco Wong Matos ======================================

*** Resurreccin

Enaguas paridoras de nardos y azucenas
Con jirones al viento de amores desflorados
De tanto predecir presagian vendavales
Sudarios de lamentos quejidos y horas muertas.

Verdean sus carmines de tantas hipotecas
Deshojando los cardos que ocultan la vereda
Los llantos desde el cielo irrigan sus querellas
Con tanto que profundo qued para bosquejos.

Embates impacientes desgarran sus recuerdos
Ortigas vengadoras combaten tanto entuerto
Abonan los querubes simientes de consuelos
Renacen del destajo las viejas pretensiones.

Inquiere incrimina deshace viejas treguas
Se despoja de toda migaja y toma vuelo
Ensanchando sus mares quema al sol su despecho
Y resurge y reinventa entre flores su ensueo.



*** El portal de su recuerdo

La lluvia contina jugando a la fsica
Pone a prueba incesante la gravedad
Y mi paciencia
Mientras dibuja en los cristales tu fantasma
Risueo e irnico
Con ojos que simulan retazos de alharacas
A tono con el hmedo retablo donde danza
Entre jirones de nostalgias
Mi pasado y mi presente
Dos cuartillas atiborradas de recuerdos
Que nublan la transparencia del azar
Y ahuyentan entre gritos desafiantes
La cordura y la prudencia.

Aunque rachas de viento generoso
Deshagan el bosquejo y la quejumbre
Mis ojos no ven ms all
Que el portal de su recuerdo.



*** La negra la rumba baila

La negra la rumba baila
La rumba de olas de mar
Con sus enaguas de hilo
Con su blusa de coral
La negra agita tambores
La negra no va a parar.

Estremeciendo caderas
Espumas deja a su andar
La rumba negreando avanza
La rumba no va a parar.

Entre sudores de cantos
Perfumes de ron y sal
Poniendo en la arena amores
Ondulando palmas va
Por la orilla de la playa
La negra no va a parar.

Venga mi negra y su goce
Venga mi rumba de mar
Alcohol tabaco y tambores
Sudor caderas y sal.

Rumbeando la rumba pasa
Negreando la rumba va
branle paso a la negra
branle a la rumba el mar
Que esa mi negra seores
Mi negra no parar!



*** Danza de amor

Una fugaz razn levanta vuelo
Entre heraldos rompientes de clamores
Tu voz reclama un lugar en los seuelos
Que arropan corazones.

Slfides bailan retablos cubren credos
Enarbolan solsticios pecadores
Tu vista se difunde sobrevuela
Materiales designios concertados
Rasgas cenefas para abrigar el alma
Desafas fecundas ennobleces
Fuegos fatuos sealan desafos
Recnditos temores que destierras
Parbolas gigantes que se achican
Entre espumas de calesas.

Ojos insomnes clausuran las lumbreras
Para asomarse al himno de tu noche
Despejando desazones vuelas
Giro tras giro la danza se desata
Ests viviendo en tu interior
La magia del amor
Vestido de derroche.



*** Roco no se nos va

El aire apesadumbrado
Bate las olas del mar
Se le ha escapado Roco
La voz ya no volver
Entre cuerdas de guitarras
Y mantos de gitandad
Como una ola se aleja
Como una ola se va.

Quedan sus dulces canciones
Vagando entre el aire van
Suavizando corazones
Enterneciendo el andar
Surcando van cual sinsontes
Regando flores y paz
Encanto de ilusiones
Alma puesta para amar
Sigui Roco su viaje
De fuego amor y trinar.

Atrs nos dej su gloria
Madeja del buen versar
Salero y ritmo en la sangre
Corazn puro y sagaz.

Que no se nos fue Roco
Slo sali a caminar
Como una ola llevando
A corazones bondad
A almas puras razones
Y a todos su buen cantar!

Aqu te quedas La Grande
De Espaa siempre sers!



*** Pluma en ristre

Pluma en ristre bitcora de sueos
Plae la brisa palmarios agoreros
Cortapisas emergen insondables
Verso en alto traspasas los entuertos
Desechas migajas seductoras
En blanco compones tus adeudos
Febril, tenaz, en par buscas sonrisas
No queda piel el sol brota al estero
Deshaces columbinas plantadas a destajo
Lecho de flores vislumbran fontaneros
Florecen tus manos retadoras
En el sin par jardn de los encuentros.



*** Rehaciendo sendas

Sinopsis de la suerte ajena
Retablos inspidos de hastos
Son los retazos que la vida deja
Si vagas en sus aguas sin destino.

Moral y luces en su verdad un prcer dijo
Mas la grey en procesin err el camino
El sol que amaneca en su horizonte
Era de oro inalcanzable desatino.

Surcan los vientos pradera en desaliento
Montaas de migajas y delirios
El alma llena, el corazn vaco
Y un siglo de hambre cegando sus quimeras.

A tajos tienta deshacer la hiedra
En tanta desazn pierde su sino
Si mirara ms all de sus quimeras
Cunto de nueva magia encontrara
Surcando ros y valles soadores
Con tanto amor para sembrar baldos!

** Francisco Wong Matos
   tecnosumavzla@cantv.net
   Escritor cubano (La Habana, 1963). Es ingeniero electrnico y se
   desempea como gerente comercial. Ha resultado semifinalista en los
   concursos Calma Infinita (2003), Momentos Eternos (2003) y Vivir
   Soando (2004) del Centro de Estudios Poticos de Espaa. Uno de sus
   poemas ha sido incluido en el libro Vivir soando, publicado por dicho
   centro. Textos poticos suyos fueron publicados en la revista digital
   Destiempos (http://www.destiempos.com).



=== Una oportunidad para ngela      Gladys Liliana Abilar ================

ngela lo vio bajar de su automvil importado y lo eligi. Elegante, traje
azul de alpaca, anteojos oscuros y atach de cuero negro. Le sorprendi que
no guardara su automvil caro en un estacionamiento. Gente como l, por lo
general, no deja su coche en la calle. Pens que tal vez regresara en
breves minutos. No le preocup, total, esos minutos a ella le alcanzaban.

El hombre camin por la vereda mezclndose con los transentes. ngela lo
sigui sin perderlo de vista ni un segundo. Era pequea y se deslizaba
entre la gente como una anguila, sorteando a unos y otros. Lo midi, lo
calcul. Al llegar a la esquina, el hombre se detuvo entre la muchedumbre
esperando la luz verde del semforo para cruzar. ngela se mantena cerca,
muy cerca. Los ruidos de la calle la ensordecan; bocinazos, gritos, rugir
de motores. Los colectivos escupan el humo negro sobre la gente. Y las
frenadas. Esas frenadas cuyos chirridos metlicos taladraban sus odos. Era
una locura a esa hora, casi al medioda, y en pleno micro-centro. Pero
justamente, esa locura conformaba el ambiente perfecto para trabajar. Era
su hbitat diurno.

El semforo indic el cruce peatonal y la gente se derram hacia la
calzada. ngela se apretuj entre ellos, embistiendo al hombre sealado.
Con habilidad de prestidigitador, desliz la diestra mano en el bolsillo
trasero del pantaln y succion la billetera de su vctima. Dio medio giro
y emprendi la retirada en sentido contrario. Una exhalacin. Corri poco
ms de media cuadra cuando dos manos, dos garfios, la detuvieron en seco.
No haba advertido la presencia policial en las inmediaciones. Pero el
polica, con su ojo aleccionado, la registr en plena maniobra. El sol
caa, cenital, sobre sus cabezas. ngela lagrime y los labios se
barnizaron de sudor.

El dueo de la billetera fue avisado en medio del disturbio y los tres,
rico, pobre y autoridad fueron a parar a la comisara ms cercana de la
zona.

Tens documentos? gru el comisario de turno.

No.

Nombre completo.

ngela Guerrero respondi la nia con gesto de desafo.

Edad.

Dieciocho sosteniendo el desafo.

Edad repiti el comisario con la voz entabacada.

Quince dijo la nia aflojando la altanera.

Todos la miraron. No le daban ms de once o doce. Entonces el dueo de la
billetera se le acerc y le susurr al odo: Hacela fcil. Te conviene
decir la verdad.

ngela los mir. Eran como siete u ocho en la pequea salita impregnada a
cigarrillo y tufo de sandwiches de jamn y queso, y de canas aburridos y
mal ventilados. Se demor en la respuesta mientras observaba a uno y otro,
de abajo para arriba. Haba uno, el ms joven, apenas ms grande que ella,
llevaba un uniforme que pareca ser de su hermano mayor. No haba crecido
lo suficiente para llenarlo. La miraba con recelo y cierta complicidad.
Aqu tengo un compinche, pens. El otro, junto a la ventana, era el
tpico gordo con barriga, papada, bigote y barba candado. ste no le sacaba
los ojos de encima, socarrn, mientras balanceaba su mole como un pndulo
de granito. Los otros eran un puado de lo mismo, que se entretena
burlndose de ella. Acaso suponan que su corta edad no le alcanzaba para
comprender su mezquina diversin. Se preguntaba si ese montn de mediocres
no era tan infeliz como ella. Slo que disimulado detrs de un uniforme
azul con botones dorados y gorra con visera. Y un arma de fuego. Esa s
marcaba la diferencia.

El dueo de la billetera era un lunar entre esa multitud de azul gastado.
ngela lo mir y le pareci el mismsimo prncipe azul. Aquel que su abuela
le pintaba en sus cuentos de infancia tan lejanos. All por el rancho de
Ramos Meja. Por los charcos con ranas encantadas y cenicientas sin
pretensiones. Por los bosques donde habitaban hadas nobles con sus varitas
mgicas de cien matices.

El comisario repiti la pregunta, fastidiado, y la nia respondi sobre el
interrogante:

Doce dijo muy resuelta. Levant el mentn y recuper la altanera que le
daba una supuesta seguridad. Porque la vida la haba tratado mal. Entonces
ella se disfraz de grande, de fuerte, de autosuficiente. Y sali a pelear
a los das, las horas, los minutos. La eternidad. Tampoco era cuestin de
achicarse. No iba a permitir que Leandro se muriera de hambre sin antes
conocer por lo menos la primaria aunque ngela la odi durante su breve
paso por la escuela, saba que era buena para su hermano. O que su madre se
fuera a la tumba antes de tiempo por culpa del cncer que se le haba
metido en los pulmones. No, ella estaba sana. Y eligi pelearle a la vida.
Haba un culpable de aquella desdicha. Mas no iba a perder el tiempo en
buscarlo. Ignoraba dnde y cmo. De algo estaba segura: que un pedazo de
pan y un trago de mate cocido o, con suerte, de leche, eran suficientes
para llegar hasta el otro da. Y que la medicina de su madre no bajaba del
cielo. La vendan en la farmacia. La vendan.

Ella era buena para hacer lo que haca. A veces mendigaba, otras veces
venda jazmines, lapiceras, ballenitas y otras pequeeces. Cuando se haca
la renga era cuando ms plata juntaba. Hasta que la descubrieron. Y cuando
no le alcanzaba la colecta, entonces s, robaba. Una vez rob un pollo al
spiedo de una rotisera, y fue una fiesta. Leandro chup los huesos durante
tres das, y hasta crey ver que le salan colores en la cara a su
mamacita. Robaba sin cargos de conciencia ni arrepentimientos. Se
fortaleca desafiando la ley, porque en ese desafo estaba su destino. El
nico que tena.



No era la primera vez que entraba a una comisara. Estaba acostumbrada.
Haba una en Villa Urquiza donde la queran, porque siempre terminaban
soltndola. No bien sala, ya estaba en la calle haciendo diabluras. Porque
ngela tambin saba juntar simpatas. Algunas veces la trataban con
consideracin, otras con lstima. Otras, con abusos indignos. Ante cada
suceso frustrado, ella se daba de cara con el desprecio. Cmo la golpeaba.
Cunto dolor. Casi se haba acostumbrado a los cachetazos del destino. Eran
las reglas del juego.

El comisario termin de labrar el acta de denuncia por parte del
damnificado y mand encerrar en una celda a la menor.

El dueo de la billetera firm la denuncia y se retir. Anduvo unos metros
en direccin a su auto. De pronto se detuvo, pensativo, y regres a la
comisara. El oficial lo mir sorprendido.

Olvid algo?

No, no... titube. Disculpe, puedo ver a la nia?

Lo condujeron a la celda donde se hallaba ngela. Sentada en el suelo, las
piernas recogidas, los codos apoyados en las rodillas jugando con una
hebilla del pelo, la nia lo mir. Lo mir sin expresin alguna. Aunque
reafirmaba la similitud con el prncipe azul, disimul la emocin. Se haba
acostumbrado a ocultarla. Era la ley de la calle. Las emociones debilitan.
Desarman. Desnudan.

Su prncipe azul se detuvo frente a ella y la observ en silencio. Silencio
relativo el de las celdas. Era casi como su hija. El cabello colorado, y
los rizos cayndole sobre el ojo. La mirada azul esquiva; mirada
laberntica. La piel cetrina, exenta de impurezas adolescentes. La nariz
pequeita, satinada de pecas. Boca mnima, cuenco misterioso. Mejillas
arreboladas. Cara sucia.

ngela, pens el dueo de la billetera. Mi ngela.... La nia segua
jugando con la hebilla del pelo y lo espiaba a travs de los bucles
enmaraados. l observ sus manos, las uas manchadas de mugre. En ese
instante, la nia se recogi aun ms para anudarse los cordones de las
zapatillas. l las vio. Rotas, con agujeros en las suelas, tres nmeros ms
grandes que el pie de ngela. Igual que el suter de lana apelmazado, dos o
tres talles ms. El reloj de vivos colores era un detalle muy curioso en
medio de tanta miseria. Seguramente robado, calcul el hombre. Un cordn
negro en el cuello le llam la atencin, porque sujetaba una medalla de
algn santo que no pudo precisar. Le movi a risa el detalle un tanto
incompatible con las actividades de su duea. No pudo evitar una sonrisa al
contemplar el conjunto peculiar que ofreca ngela ante sus ojos. Y aquella
altivez. Tan pequea y con un concepto tan estricto de lo que ella entenda
por dignidad. Su carcter impregnado de tcitos resentimientos, como si en
el instante de concebirla sus padres hubieran librado una batalla.

ngela lo observaba con recelo. No quera demostrar el agrado que le
causaba su presencia. Porque el hombre la miraba buenamente. Y ella saba
de aquello. Tambin tena olfato para delatar hipcritas, falsos y
traidores. No se lo ensearon en la escuela. Por supuesto que no. Este
seor, su prncipe azul, estaba fuera de este contexto callejero y cruel.
Hasta se arrepinti de haberle robado. Ms aun, porque l no la regaaba,
no se mostraba enojado con ella.

ngela... invadi el silencio que los separaba. Y los una. Quers
venir conmigo? A mi casa, digo... tengo un perro, jardn, pjaros.

Ella lo mir como alucinada. Hasta usaba un vocabulario diferente a los
dems, era distinguido. Y su voz, grave y dulce, le sedujo los odos. A
punto estaba de sucumbir a sus emociones cuando la asalt la desconfianza.
Siempre vivi a la defensiva. Y ahora que le tendan una mano noble, la
confundi. La mordi.

Usted es un degenerado mascull, ofuscada.

No, no! Por favor, no te confundas! Entendiste mal. Tengo una hija, se
llama ngela, como vos. Tiene nueve aos y est en silla de ruedas. Quers
cuidarla?

Una extraa emocin le acarici la garganta. Y enmudeci. Conoca mucha
gente paraltica, pero le costaba asociar la discapacidad con la riqueza.
Su prncipe azul pareca ser muy rico, pero tambin, ahora que lo
descubra, lograba percibir desde otro ngulo el dolor. Tal vez por eso no
la despreciaba. Ms bien la comprenda. Le estaba ofreciendo una
oportunidad. Sinti aleteos de palomas en el pecho, un retazo de alegra.

Cuando el s asomaba a su garganta, pudo ms su naturaleza:

No quiero.

** Gladys Liliana Abilar
   gladys8@fibertel.com.ar
   Poeta y narradora argentina (Chilecito, La Rioja). En 1972 se gradu de
   profesora superior de piano, y en 1980 obtuvo el ttulo de ingeniera
   agrnoma. Asumi la direccin del Instituto de Investigaciones
   Agropecuarias de la Universidad de La Rioja, donde tuvo a su cargo la
   Ctedra de Gentica. Realiz estudios de postgrado en el IAP, de
   Paisajismo. Paralelamente incursion en la Literatura publicando los
   libros: Ecos del corazn (poemas, 1989), Ms all del pecado (novela,
   1993), Eclipse de Lubna (novela, 1997), Pensar sin permiso (aforismos,
   con prlogo de Jos Narosky, 1999), Doce hogueras (cuentos, ilustrado
   por el pintor uruguayo Carlos Pez Vilar y prologado por Eduardo Gudio
   Kieffer, mencin en la Faja de Honor de la Sade, 2000), y Destino
   rabioso (cuentos, Faja de Honor de la Sade, 2003). Particip en el IV
   Encuentro Internacional Literario de Montevideo (2003) y en el IV
   Encuentro Internacional de Escritoras "Ins Arredondo" de Guadalajara
   (2004), donde fue invitada para presentar Destino rabioso a cargo de
   Alicia Steimberg. Con este ltimo gnero integr siete antologas y
   particip en numerosos concursos literarios, obteniendo diversas
   distinciones nacionales e internacionales, tales como el premio
   "Ugarit", otorgado por la sociedad Sirio Libanesa y "Cuentos Aller",
   otorgado por la comunidad Allerana de Espaa, entre otros. Particip en
   la Feria Itinerante del Libro en Chilecito (2004), donde tambin se
   present Destino rabioso. Particip en la edicin y presentacin del
   libro de Hctor David Gatica Integracin cultural riojana (2005).
   Colabor en la edicin del libro La Rioja, de Manrique Zago.



=== Tres poemas      Astrid Velasco Montante ==============================

*** Imperdonables

La rabia en jaura
acomete el centro donde los sueos pacen.
En esta guerra, el corazn expuesto
desangra paciencias y exanges deseos.
Como peces cuya fuente se deseca,
mis anhelos se retraen en agona:
desflorados por falaces silencios
y en franca retirada a la cordura.
Mas, en la pequea jaula, los residentes rencores
el consuelo esperan,
confundidos por marchitas esperanzas
e incisivos encuentros.
El perdn ha muerto,
igual que el anunciado dios de Nietzsche
ha muerto anunciando en su afliccin
un nuevo da.
Y de m, glida Monalisa,
retoan dagas,
y vctima de mis errores
nace la vida deshecha en un llanto.



*** Verano

Despjate silencio de tu capa
que el da es caluroso bullicio


*** La verdadera prdida de la inocencia

Entre el hasto y el cansancio
se instala mi conciencia
incesante en densos soliloquios.
Cada da, poco a poco,
mueren las creencias
y violentas envenenan lo que quedaba
de mi ser original.
Ya he dejado de creer en el Amor
y he olvidado el da en que me convenca
de su poder ante la muerte.
Ya la fugacidad comienza a descomponer
cada muro de mi cuerpo
y cada resquicio de ternura
se ve invadido por el doloroso moho del fracaso.
       Y el resentimiento,
como miles de diminutos cristales,
astilla mi pecho.
No he muerto an porque en las uas
abriga la esperanza
de emerger cavando hacia algo nuevo.

** Astrid Velasco Montante
   astrid.velasco@gmail.com
   Escritora y editora mexicana (Mxico, D.F., 1970).



=== Nern      lvaro Sarco ===============================================

Mis negocios me alejan la mayor parte del da, y salvo mi perro, nadie ms
me echa de menos. No hay nada para un soltern como una mascota. He tenido
muchas, algunas realmente raras, pero sta es mi favorita. Es grande y de
abundante pelo. Antes, cuando corra o saltaba alegremente, ms pareca una
cabra que un perro. Yo lo persegua, o l a m, y ambos nos bastbamos para
ser felices. Era voraz y le agradaba oler mis variadas flores. Salvo un
veterano ratn, no tuvo mayor fortuna para la caza. Parado dos patas beba
el agua de la fuente. Gradualmente fue perdiendo el nimo y el apetito.
Ignoro lo que le acongoja. Tal vez sea un hecho del pasado, porque lo
recog ya grande. Nac en Anzio, en los tiempos de Cayo Calgula, otro
desdichado prncipe. En el Capitolio, creo, mis versos perduran en letras
de oro. Aunque mi forma general es otra, mi barba conserva el tono amarillo
del bronce, distintivo de mi familia. Mi imperio es ahora la pobre campia
de un liberto. Altos muros son, a la vez que un baluarte, su definitiva
frontera. Detrs ya levantaron sus tiendas los ejrcitos de Galba, vidos
de mi poder. No est aqu la odiosa turba, pero tampoco mi guardia, ni la
esplendidez del Circo. Prefiero mantenerme despierto. En mis sueos acecha
el mismo hierro que me profan. No he sabido de mejor guardin que l.
Basta su aspecto para infundir temor. Ilustres expertos lo han auscultado
sin dar con su mal. Da a da se consume y no puedo hacer ms que darle su
agua, que apenas prueba, o su comida, que rechaza y ve con ojos
soolientos. Cabeceando, lucha por mantenerse alerta, en un ltimo ejemplo
de su admirable fidelidad. Cuando lo veo as me acerco, y abrazado a l, he
llorado amargamente. Repasando nuestra vida en comn concluyo que no puedo
reprocharle nada, salvo la vez que me mostr los dientes slo porque quise
sacarlo a pasear. A veces gruo, incapaz de castigar, segn es mi deseo. He
olvidado muchas cosas, pero no a mis divinos antecesores. Soberbios y
arbitrarios suean, como altas estatuas, con la hora de la venganza. Como
en el Foro o en mi Palacio aqu tambin complotan mis detractores. Lo s
porque hasta mis odos han llegado sus stiras. Mas temerosos de mi ira se
ocultan bajo ingeniosos disfraces. Ya alguna vez di muerte a un ratn, que
era un poderoso mago. Pero ahora ya no me tomo esa molestia. Sentado sobre
mis cuatro patas miro con desdn al mundo, porque el tiempo me ha enseado
a esperar. No dejar sufrir ms a mi perro. Cierto egosmo enmascarado de
escrpulo no consenta que tomara esta resolucin. El veterinario que
asegur que fuera del pinchazo no sentira ms dolor, viene en camino. Es
curioso, an tengo a mi perro pero ya me pesa su ausencia. Llaman con
energa a mi puerta. Vuelven a hacerlo y no quisiera abrir. Aferrado a mi
perro y tambin al presente quedo, bajo este rbol que por aos le dio
sombra y que derribar, en cuanto todo est consumado. Mi fiel secretario
llora porque no tiene mi valor. Yerran los que afirman que soy un cobarde,
olvidan que fue un estoico mi preceptor. Mucho he discurrido sobre mi
estado. Primero crea culpables de l a los llamados cristianos. Pens que
furiosos, porque entregu gran nmero de ellos al suplicio, me haban
encerrado aqu valindose de sus artes mgicas. Luego advert que ellos o
su pobre dios eran nada frente a tan grande prncipe. Al cabo de unos aos
un bho me abri los ojos. Con voz aguda habl de una vasta conspiracin
que comprometa a la violenta estirpe olmpica. Habl que ella, celosa de
mi aspecto y de la dulzura de mi voz, me haba reducido a esta infame
animalidad. Mi entereza me ayud a tolerar tan terrible hado. Hoy s que se
aproxima mi hora y que debo abandonar ya este cuerpo. Puedo invocar al
Astrlogo que pronunci que un da recobrara mi imperio, o referir ciertos
presagios, como la aparicin de una estrella con cabellera; admirable
anuncio de la pronta restitucin del linaje de los csares, o recordar a
aquella negra ave rapaz, que vino a dar a mi fuente fulminada por el rayo;
emblema o smbolo del fin de esta poca oscura. Pienso en tales auspicios y
es como si clamara mi perdido mundo latino. Pienso en mi destino inmortal,
y casi podra enfrentar a las divinidades o a las legiones que
incansablemente me cercan. Porque ya puedo ver el severo mrmol de Roma,
los Arcos y sus inscripciones, la ensangrentada arena bajo las fieras del
Circo, los Templos consagrados a otros dioses, mi Palacio vaco y
magnfico, los Altares, e igualmente reparo en m, siempre Augusto en mi
apoteosis sobre el Palatino, mientras relumbran las guilas romanas y las
insignias reales, aunque de este lado, casi tambin de un modo mgico, ya
se adivinen las sombras.

** lvaro Sarco
   alvarosarco007@hotmail.com
   Investigador, editor y docente peruano (Lima, 1970). Bachiller en
   literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos
   (http://www.unmsm.edu.pe), con estudios en derecho por la Pontificia
   Universidad Catlica del Per (http://www.pucp.edu.pe). Editor de cuatro
   publicaciones: De muertos, heridos y contusos. Libelos de Alberto
   Hidalgo, con prlogo de Fernando Iwasaki y eplogo de lvaro Sarco (Sur.
   Librera Anticuaria, Lima, 2004), Alberto Hidalgo. Cuentos, con notas de
   lvaro Sarco y Carlos Garca (talleres tipogrficos, Lima, 2005), Jos
   Mara Arguedas. Comunidades campesinas y el aporte antropolgico
   arguediano, de Alfredo J. Cafferata Farfn, con prlogo de Roland
   Forgues (talleres tipogrficos, Lima, 2005) y Alberto Hidalgo, el genio
   del desprecio. Materiales para su estudio, edicin, notas y compilacin
   general de lvaro Sarco (talleres tipogrficos, Lima, 2006). Ensayos,
   monografas y artculos suyos han sido publicados en revistas peruanas y
   extranjeras, tanto impresas como digitales, tales como More Ferarum,
   suplemento Identidades del diario El Peruano, Escritura y Pensamiento
   (de la UNMSM), Espculo (http://www.ucm.es/info/especulo),
   Letras-Uruguay (http://letras-uruguay.espaciolatino.com), Cyber
   Humanitatis (de la Universidad de Chile) y El Hablador
   (http://www.elhablador.com), entre otras.



=== Poemas      Nstor Renato Cruz Rodrguez ==============================

*** Encomienda

Se me ha encomendado tragar los lmites de la ciudad
Por dnde inicio tal encomienda?
Hacer de ella el nico excremento abundante 
Carente de dar vida a una nueva forma de vida.

Se me ha encomendado transformar mi ciudad
en un putero ms
Donde todas las putas se sientan en casa y vivan cmodas
Sin quejarse de su cliente incmodo.

Se me ha encomendado
transformar el cielo en buitres hambrientos
Y unir todos los destinos vitales
Publicar todas las quejas y enamorar a los leprosos

La encomienda tiene sello de dictadura
Contienen todos los pasos a seguir
Destruir los carteles justificantes
Abrir todas las fosas
Abrir todos los teatros
Abrir todos los cines
Gritar el manifiesto

Hoy se me ha encomendado
Negar las democracias y tragarme la ciudad
La nica ciudad que es una

Se me ha encomendado abrir todas las celdas
Liberar a todo preso, hampn, bribn, violador y asaltante
Se me encomend tragarme el cncer de la indiferencia
Y revolcar la droga del culto

Ahora, la ciudad despus de unas mordidas me parece ms pequea
Cabe en un monedero de bolsillo
Se ha convertido en el juguete preferido
En tesoro inhabitable

Ya conozco el sabor de todas sus calles
He dejado al centro como nico desvn
El polvoriento destino queda como ley nica
La distancia deja de existir.



*** Las lneas

Me gustan las lneas
Por rectas y directas
Me gustan las curvas
Por que me muestran metforas
Las ms discretas, las ms enteras

Y si hay crculos
Siempre los espero perfectos.
Has visto la gradacin de la existencia?
En el charco de agua, como ondas perfectas
Dualidad en voces reveladas

Me gustan las lneas y las curvas.
Y si las mido?
Me compenetro, me siento entero.
Y las hlices?

Esas me fascinan, porque nunca terminan
Ms las de las guaninas, timinas, citosinas y adeninas
Tal vez las de miles de vidas
Donde todo se precipita a curvaturas uricas.
Esas hlices me parecen muy propias y autnticas
Hlices variadas y aventureras

Me gustan las lneas
Y ms cuando juegan integradas
Paralelas o trianguladas?
Por supuesto que trianguladas
Porque as me recuerdan lo divino

Sangre, agua y sol
Divino, humano y natural
Consciente, inconsciente y sentimental
Como aquel heptaedro enamorado
Del tiempo llamado semana

Aqu hay todo tipo de formas
Con lneas rectas, curvas y poliedros
La sagrada realidad se muestra tan geomtrica
Qu inconmensurable puede ser su existencia.


*** Conociendo

No son tus ligeros cabellos de espagueti
Ni tu risa malgastada de la burla
No es tu ojo inspido de la crtica
O la anttesis de una luna virgen (que habita en tu vientre)
Nada de eso me enamor de ti

Bsicamente, fueron otros detalles
Que me perforan los odos, me llenan las pestaas
Abarcan todas mis manos
Que se han de multiplicar por mil

Y la multitud grita destinos vitales
Hoy hay que vestir al nio de furia, pintarle pasarelas
Y sacarlo a pasear en las avenidas que revientan
La multitud se llena de lujo

Pues dispone un men infinito
La flor tiene colores que estrenar
Yo la pongo en la maceta
Se ha vestido para esperar tu llegada

Hoy tienes nuevo nombre
Que me cuesta pronunciar
Me miras con afecto impronunciable
Segn t, yo soy un tesoro

Bsicamente, tu risa se reestrena
Mis manos las bautizo
Tu vientre me engendra
La verdad se vuelve incierta.



*** Tepoztecos

Yo no soy nogal
Ni ahuehuete
Soy una inminente
Mariposa arrastrada por el temporal

Vuelo entre el monte
Que apresura a toda nube
Acumularse por encima de su base

El ro cruza mi acantilado
Y entre tanto
Verde imponente
Seguro me has de observar

Aqu, la noche es de los grillos y las cigarras
De la madre tierra que suculenta muestra
Todo su esplendor

Soy esa lucirnaga tintineante
Imposible de olvidar
Soy toda estrella, toda planta, gusano y pjaro
En simbiosis perfecta
Con el ambiente cambiante

Ni veneno ni oro
Nada pierde valor, ni se gana
Somos todo lo que el tiempo ha de recordar
Yo la lluvia vi pasar
Ahuehuete!
A despertar.

** Nstor Renato Cruz Rodrguez
   x_neon@operamail.com
   Escritor mexicano (Mxico, D.F., 1980). Es msico egresado del Instituto
   Nacional de Bellas Artes de Mxico e ingeniero en sistemas. Ha
   participado en diversos certmenes de poesa en Espaa, Portugal y
   Mxico. Est por publicar su primer poemario, El baile de la espiral.



=== Dos historias sobre Sarita      Armando Quintero Laplume ==============

*** Sarita es as

Sarita es as.

Como es.

Ni ms, ni menos.

Sarita tiene su cabellera rojiza, ensortijada y abundante.

Como si frente a nosotros estuviera un divertido len que slo se
alimentara de zanahorias.

Sarita tiene su blanca cara redonda, con abundantes pecas que le dibujan
figuras a su rostro.

Como cuando en el cielo aparece la luna completamente crecida, con todas
sus manchas al desnudo.

Sarita tiene sus grandes ojos, redondos y azules.

Como si uno mirara el cielo por los binoculares del abuelo, en primavera y
sin nubes.

Sarita es as.

Como es.

Y, por si fuera poco, tiene una mirada que parece averiguar cmo eres.

Sarita se peina a su manera.

Con su abundante cabellera suelta.

O con dos colas de caballo a ambos lados de su rostro, o una enorme trenza
sujetadas con mariposas azules.

Naturales, porque las de plstico le provocan alergia.

Sarita viste como le gusta.

Cundo se vestir como la gente? se pregunta la abuela.

Aunque se sonre al recordar cmo se vesta ella cuando tena su edad.

Sarita, a veces, suea hermosos sueos y ve un pas donde habitan una vaca
azul, una oveja verde y un caballo multicolor que se alimentan de jardines.

Anda, Sarita, no vas a seguir contando? le dicen sus hermanos.

Y Sarita se alegra de parecerse a su abuela cuando habla de sus sueos.

Sarita, tambin, tiene unos sueos oscuros con unos hombres de uniformes y
cascos oscuros, que persiguen los reflejos de una luz diferente en las
personas para montarlos en unos trenes oscuros y abandonarlos, largo viaje
despus, en unos barracones mucho ms oscuros todava.

Oye, Sarita, eso pas en tiempos de tu bisabuelo dice su madre.

Sarita se entristece porque sabe cmo esto pasa, an, fuera de los sueos.

Y Sarita imagina un universo donde cada uno acepte al otro por lo que es y
no por lo que quiere que el otro sea.

Por eso Sarita cuenta de un pequeo unicornio azul con alas que se posa en
la palma de la mano como invitndola a dar un paseo por cada lugar del
mundo.

Lo ves o no lo ves dice Sarita. Es una posibilidad que es tuya.

Y Sarita se alegra porque sabe cmo esto siempre pasa cuando lo deseamos.

Sarita es as, como es.

Ni ms, ni menos.

Y uno se pregunta, una y otra vez:

Cmo sera nuestro mundo sin personas como Sarita?

Y uno siempre se responde:

Si en algn lugar del mundo no hay una Sarita habra que inventarla, no
te parece?



*** Sarita y la muerte

Sarita recibi tres noticias, una detrs de otra y el mismo da.

La primera fue el accidente de un compaerito de clases.

La segunda fue la de una vecina muy querida, amiga de sus abuelos.

Y la tercera la de Lala, la enorme y vieja tortuga del colegio.

Por qu existe la muerte? le pregunt a su hermana.

No creo que pueda responderte algo as le contest ella. Se lo has
preguntado a nuestra madre?

Por qu no juegas con nosotros a los palitos chinos? dijo su hermano.

Pero Sarita, bastante preocupada, ya estaba lejos de la habitacin.

Por qu existe la muerte? volvi a preguntar Sarita.

La madre estaba preparando el almuerzo, muy molesta por lo tarde que ya
era.

Ni te preocupes dijo la madre. An eres muy pequea para pensar en algo
como eso. Adems, en esta casa nos tenemos uno al otro y nadie ha muerto.

Por qu existe la muerte? pregunt Sarita por tercera vez.

Lala y la vecina eran muy viejecitas le respondi su padre. Seguro que
queran descansar. Lo de tu compaerito de clases fue un lamentable
accidente. Recuerda los momentos que disfrutaste con ellos y la alegra de
conocerlos.

Sarita record al niito, a la anciana y a los paseos sobre el caparazn de
Lala.

Y se detuvo en lo mucho que quera a los tres, sin notar sus diferencias.

Pero, cuando record la alegra de conocerlos, se puso triste.

Su corazn se le nubl, como si estuviera lleno de lgrimas.

Sarita pens que estaban all muy cerca para estar tan lejos y recordarlos.

Sarita corri al encuentro de su abuela.

Cuando tena tu edad le coment la abuela se me muri un conejo viejo
que era mi mascota y le hice esa pregunta a mi abuela. Ella me respondi
que se haba ido a vivir al cielo de los conejos y no averig ms nada
sobre ello.

Sarita pens que en el cielo estaran muy lejos para estar tan cerca y
olvidarlos.

Apenas lleg al colegio, Sarita le hizo la pregunta a su maestra.

T siempre ocupas tu tiempo en cosas como sas respondi la maestra, con
cierto malestar por una pregunta as. Has adelantado tus tareas?

Sarita pens que una respuesta as no estaba en unas tareas que ya haba
hecho.

La directora de su colegio, que la observaba en un rincn del patio, a la
hora del recreo, la llam para preguntarle qu le pasaba.

Slo quisiera saber por qu existe la muerte le coment Sarita.

La directora no le respondi y se alej de all, eso s, meditando por el
patio.

Sarita lleg a su casa y encontr a su abuelo reposando en su hamaca.

Un olor a tierra y flores recin regadas invada todo el jardn.

Un montn de pjaros multicolores volaban por sus alrededores.

Abuelo, por qu existe la muerte? le pregunt Sarita, desde lejos.

El abuelo se enderez en la hamaca, se par y se acerc a Sarita.

Alguien dijo, hace muchos aos, que Nada se crea ni se destruye: slo se
transforma. Lo probaremos le dijo el abuelo y tom una semilla, la
enterr suave en la tierra y la reg con cuidado. El tiempo nos dar una
respuesta. Esperemos.

Das despus, el abuelo llam a Sarita cuando llegaba, an triste, de su
colegio.

Hurg donde haba enterrado la semilla y le mostr la matita que ahora
naca.

Ves, Sarita, la muerte existe para que la vida nos brinde ms vida.

Y, a la luz del da que se iba, la sonriente alegra de Sarita se mezclaba
con el tierno cantar de los pjaros y el desatado aroma de las flores.

** Armando Quintero Laplume
   lavacazul@cantv.net
   Escritor y narrador oral uruguayo-venezolano. Dirige desde 1987 la
   agrupacin de "cuentacuentos" Los Cuentos de la Vaca Azul y desde 1991
   la agrupacin Narracuentos Ucab
   (http://www.ucab.edu.ve/humanidades/educacion/catedras/palabraviva), en
   la Universidad Catlica Andrs Bello, en cuya Escuela de Educacin
   conduce el Taller de Narracin Oral y Artes Escnicas para los cursantes
   del segundo ao de Educacin Integral y Preescolar. Ha publicado Un
   lugar en el bosque (Kalandraka, Galicia, 2003).



=== Frgil      Ximena Troncoso ===========================================

*** Los hombres se pierden en el tiempo

Los hombres se pierden en el tiempo
los traga la cordura
y quieren volar
huyen hasta morir
Recorren otras latitudes para despertar
Nunca hay retorno
aunque a veces los coma la nostalgia
No tiene que ver con edad
Tiene que ver con colores
Voces
El otoo que va deshojando la corteza.
El viento los abraza
como cadenas trepadoras
y ellos huyen.
El hombre no se limita en reconocimientos
crea otro mundo de flores
y acude desesperadamente a l
Cuenta las mismas historias a otros ojos
y se seduce
y se conquista
Otra vez
Reparte besos por el ciberespacio
E irremediablemente cae en la ciber-traicin.
Slo algunos descubren la ternura
el paso de la expresin en el rostro
la voz de la mano en la espalda
y esas arrugas que hablan
Algunos tienen problemas con las palabras
Y prefieren no utilizarlas
Otros rehuyen a la verdad del corazn
Le tienen apego a la fantasa
Son como nios
y como tales, juegan,
juegan en la eternidad
Hacen sus travesuras
Se revuelcan en los vaivenes
Se esconden bajo la cama
Se van con quien les regale dulces
tratando de extraer una caricia.
Deambulan por las veredas
Se asoman a los edificios
buscando la hora ms sofisticada de la tarde
Y slo ah
de un capullo intacto
Nacen otra vez.



*** Trfico de rganos

Deja todo
Arrncame la monotona
Desprende esta piel gris
Y dime

Dnde estn mis ojos
Aquellos que extrajeron por brillosos
Y mi sonrisa
Quin la tiene instalada en su boca

No te detengas
he sido birlada
Aydame a salvar el alma
sta, no la quiere el banco de rganos.



*** Merlot

Me basta este instante
Una vez al mes
Ven un rato y conversa conmigo
Trae una copa
la llenaremos de vino
Que sea merlot
Cualquiera, pero merlot.

Si no quieres hablar
No importa
Me basta tu compaa
Charlaremos el silencio
Y escucharemos la noche.

Llevaremos en las mejillas
gotas de baile
espantaremos polillas
y en ello, ruborizados de espritu,
atraparemos todas las intenciones.



*** Mercado

Me ha dado la impresin
Que venden frutas en el mercado
De todos los colores posibles de imaginar
Olorosas y sabrosas
brillo inmaculado
Y cmo es que huelo el olor a pobreza?
Deletreo la frase hambre en la calle
Veo un hombre de saco gris
Cruzando veredas
Y las miradas de la noche
no tienen nombre.



*** Primero de enero

Despert en el mar esa maana
Poderoso y fro
agitaba mi memoria
vagabunda
oxidada
Solt este cuerpo de harapos
y lo ba
repetidamente en el aire salado
Not que el amor se quedaba en el agua
todo se estrechaba en las entraas
el canto de caracola
en mis brazos agitados.
Como volaba
solitaria en la manada
poderosa y fra
aquella  maana.
Atrs quedaron
pirotcnicas figuras del ao
los pitazos de puerto
las bailarinas de la noche
el abrazo de la despedida.
Frescas comenzaron las horas
bajo frondosas gaviotas
El alba acariciaba este instante
a solas.



*** Cadalso

I.

El hombre flagelado en la piedra
revuelto en sus aos de simpleza
Exhausto
apaga la luz ya tenue de sus sueos

Por qu me inquieta este pasar?

Entonces, un nio cruz al paso
Lo estaba esperando la cordura
Lleg a la ventana de los sentidos
capturando flores de los pedazos

No sern suficiente los aos
La sabidura ser irreconocible
Y el talento de sus manos
Tembloroso

Qu podr re-encantar su mirada?



II.

Se desprende un trozo de este cuerpo
y se funden en llamas los aires
Arden las cabezas
Suspendidas las ideas quedan

Cmo atrapar este instante de los aos?

El dolor refundido en el juicio
Un soplo de ternura, la bsqueda
La prudencia ya no es necesaria
Entonces, perdonadme este sacrilegio

El cuerpo yace
Eternamente en el largo citadino
La ciudad duerme
Y yo estoy ardiendo
Un extrao de puntas al suicidio

Y el dolor no est ausente.



III.

Un grito espontneo
Transmiti las calles
Qu liberador este instante
Re pro cha ble
El da se despert pasado las doce
Asfixiante
La multitud ardi en el pavimento
En medio de este llamamiento
Las cenizas
Germina la voz de este canto
Con tizne indulgente
Ya no tan propio de los aos

Y decidme voz, en qu lugar te encuentras?



IV.

Qu extraa se vuelve esta tarde
Un temblor de miradas
Sacudi los aires
Y ah, como un ceremonial,
Se levanta el polvo gris
que qued de sus escombros
una silueta
se acua en la moneda.

** Ximena Troncoso
   contactoconlacultura@yahoo.es
   Poeta y gestora cultural chilena (Santiago, 1967). Entre 1984 y 1987
   estudi derecho en la Universidad Central de Chile
   (http://www.ucentral.cl) y actualmente termina sus estudios de
   periodismo en la Universidad ARCIS (http://www.universidadarcis.cl),
   actividad que desarrolla en paralelo con su gestin laboral comercial.
   Entre 1994 y 1996 integr la Compaa de Teatro y Poesa Anemix, cuyos
   montajes que combinaban poesa, msica y actuacin intentaban la
   difusin de la vida y obra de los grandes poetas chilenos, presentndose
   en diversos centros culturales. Particip en el Taller de Teatro de la
   Corporacin Arrau y se introdujo en el arte de la declamacin. Ha
   participado en talleres de creacin literaria, recitales poticos
   universitarios, municipales y regionales; tertulias literarias y
   encuentros de escritores regionales. Sus poemas han sido incluidos en
   antologas, revistas y discos compactos. Integra el Departamento de
   Prensa y Difusin Cultural de la Sociedad de Escritores de Chile
   (http://www.sech.cl).



=== La casa      Edna Pozzi ===============================================

Primer movimiento

Todos estn de acuerdo en que debo irme de esta casa. Es muy grande y muy
insegura y est acechada por ladrones, chicos mendigos, puertas que no
cierran y ventanas que dan a patios oscuros donde al atardecer se ven
sombras ominosas, ruidos de vecinos que se filtran a travs de tapiales
bajos o a veces un silencio que trepa por las paredes y se sienta en los
sillones a conversar con la nada. Un departamento chico es ms acorde con
la soledad, dicen, y los aos inseguros que vendrn, un pequeo refugio con
una mesita para comer en la cocina y un ventanal en el living donde slo
entran dos sillones. Nadie responde cuando pregunto por los libros y los
papeles que en cantidades tremendas me siguen desde hace aos y no entran
en ningn departamento porque son gente gruesa y gritona, gente que
necesita aire y espacio, estn llenos de rboles y de pjaros y chicos que
corren por las pginas blancas y saben pescar peces dorados en los
amaneceres. No responden cuando pregunto por los retazos de vida vivida
que como tramas de hilos de oro cubren los muros, los retratos de abuelos y
tos, abuelos y primos y sobrinos, tan fugaces que necesitan el soporte de
los ladrillos nobles y anchos, para simular alguna densidad, una presencia.
Todo puede ser abandonado, aducen los sensatos, los libros se regalan, los
papeles se queman, los retratos de abuelos muertos no le interesan a nadie,
la cuestin es salvar el cuerpo a la acechanza de los miserables, envejecer
dignamente en la cocina-comedor mirando una vasija azul con flores de
plstico. Reducirse, empequeecerse, ceder ante el miedo, guardarse en
rincones oscuros cada vez ms sombros, no molestar, circundar con rejas al
espacio mnimo donde no es posible gritar ni bailar, adelgazar la
esperanza, hundir en un charco de aguas podridas el barquito de papel con
los sueos de la infancia.

Y as es el pensamiento de los sensatos para que yo me vaya de esta casa.
Razones econmicas y razones de seguridad, sobre todo las poderosas razones
de una sociedad que fabrica marginales, personas sin apoyo ni sostn, una
sociedad fascista y oscura, cuyo signo ms distintivo es la huida, el
terror ante la inseguridad, el drenaje cotidiano a la esperanza, la
impotencia para proteger al desvalido, la aceptacin de la ignominia.

Entonces se comienza a morir, se comienza a honrar la muerte. Porque
despus de un departamento con un florero azul y si todava respiro, es
posible que moleste en esta ciudad, en este pas, en esta patria de
banderas celestes y blancas. Entonces deber irme ms lejos, vender lo poco
que an resta, dos libros de poemas, un piano, una cacerola de hierro,
porque ya no entender el idioma que hablan, ya no estar segura entre
gente armada con la impudicia, ya no sabr distinguir la verdad del error,
ya habr perdido la voz para el lamento y el grito. Habr que irse,
atravesar la frontera, buscar las tolderas de los indios, quiz. Cada vez
ms al sur, hacia la extenuacin, lo s. Pero no siempre las razones de los
sensatos son agradables a Dios o a los poetas. A veces parecen un montn de
basura, excusas torpes de quienes son incapaces de procrear un sueo
poderoso, de hacer posibles las utopas, de tener un poco ms de compasin
e inteligencia.

Y adems, aunque esta patria se est tornando inhabitable, no voy a huir.
Resistir con ella, tratar de apuntalar sus viejos muros, recordar a mi
hijo tocando la guitarra frente a un fuego de ramas de eucaliptus,
recordar a los amigos de las revoluciones y a los vasos de vino.

No voy a irme. No voy a empequeecerme. Todo lo contrario. Voy a agrandarme
con un sueo tan excesivo que haga temblar a los timoratos.

Por esta patria. Por esta casa.



Segundo movimiento

Todos mueren lejos de casa. En 1890 mi abuela cruz el mar y de apenas
quince aos se atrevi con el pueblo enclavado en la llanura que creca sin
ritmo sobre los campos speros y bravos. Siempre hablaba de la otra casa
desde cuyas ventanas se vean colinas cubiertas de lilas y de los muros de
la iglesia cubiertos con pinturas pre-renacentistas, santos hierticos y
apstoles que sostenan en las manos laxas un Evangelio color guinda. Con
los siglos el Evangelio tom un tinte de sangre seca que disgustaba a mi
abuela. Aqu se encontr con una cultura frgil y sin races, una casa de
trnsito donde pasar la noche, resguardarse del fro, alimentar nios
dscolos de mirada lejana, marcados por el desarraigo, mientras se
trabajaba duramente en esta parte de Amrica donde no haba minas de oro y
plata y ya asomaba el rostro de la codicia y la injusticia. Entonces
comenz a guardar en un bal sus cosas ms preciadas para volver. Tomara
mi mano y volvera a la vieja casa de paredes de piedra y ventanas que
miraban a un campo de lilas. 

Su sueo fue quebrado por la muerte. Le contaba estas cosas a Felipe Aranda
y l me preguntaba por qu esa romana fuerte y autoritaria no levant aqu
su casa, impuso sus cdigos culturales, los nios deberan cantar y tocar
un instrumento, las fiestas religiosas se celebraban en las calles con
panes de aceituna y pasteles de almendra, la vida era siempre un objeto
precioso, aun en la pobreza y la escasez, y la alegra un husped de la
casa como si todos fueran a vivir eternamente, como si nada fuera a ser
agrisado por la vejez y la derrota.

Nunca supe qu responderle a Felipe, aunque intua, sordamente, que una
especie de viento contrario, de direccin equivocada, haba torcido esa
posibilidad remota de construir la casa en el exilio.

Felipe Aranda amaba las casas anchas, la gente libre que caminaba liviana
con su equipaje de sueos. Bordaba su patria delicadamente, pero con la
sangre dispuesta, el gesto arrogante de los jvenes mrtires.

Arrancado de su casa, de sus poemas, de su hijo de cinco aos que haba
escrito la palabra mariposa, fue asesinado y su cadver sepultado en una
tumba sin nombre. Fue en el ao 1978 y los reparadores que vinimos despus
an estamos intentando darle una casa ms clida que las vanas palabras,
darle un lugar, un sitio, un guijarro, algo en esta patria que le
pertenezca, una muerte segura, una casa.

Con Felipe Aranda cruzamos la frontera francesa desde Espaa hacia San Juan
de Luz, marchando detrs de los republicanos derrotados que dejaban su
fusil en el suelo desparejo del puesto fronterizo y caminaban vestidos con
uniformes harapientos hacia su destino de servidumbre y pobreza. Pescado
podrido para los espaoles!, gritaban los librrimos franceses de la
Marsellesa, temiendo por su hogar, sus casas de pequeos, miserables
burgueses, ante esa banda de derrotados, de gente sin hogar, sin amigos,
sin un hijo para llevarse a los labios.

Tambin estuvimos con Felipe y ya para entonces l era un montoncito de
cenizas en un lugar ignoto de la Argentina mezclados con los chicos
palestinos de un campo de refugiados. Nios con hambre lo que se dice
fcil hasta que uno toma la mueca de uno de ellos y se encuentra con dos
huesitos descarnados, agudos y con la piel spera y lastimada, nios sin
iglesias, sin justicia, sin nada comparable con la humanidad. Nios cuya
nica casa en el mundo era un campo de hierbajos rodeado por un alambrado
de pas.

Todos mueren lejos de casa. Para algunos la patria fue siempre una palabra
demasiado suntuosa reservada para los ricos y para ellos no hubo nunca
dnde regresar, el lugar, el sitio, la guarida de los sueos y la
esperanza.

Los miro de soslayo con la cabeza enterrada en la falda de mi abuela que
acaricia con su mano pajarera mi pelo lacio y oscuro. Ella est esperando
que me levante. Que abra bien los ojos. Que mantenga abierta la casa grande
donde algn extraviado pueda llegar en la noche. Entonces tal vez diga:
Todava hay fuegos encendidos en esa casa.

** Edna Pozzi
   ednapozzi@bbt11.com.ar
   Escritora y periodista argentina (Pergamino, Buenos Aires). Se ha
   destacado como difusora de cultura y activista en movimientos
   feministas. Ha publicado los poemarios Tiempo para decir llorando, Ella
   dijo algo fantstico, Ferocidad de la memoria, Ana de fin de ao, El
   libro de Javier y La cancin de Fidela (Summa potica), entre otros; las
   novelas Las ruinas de la infancia, El lento rostro de la inocencia y El
   ruido del  viento; Antologa critica: Alejandro Gonzlez Gattone y
   Escrito en la arena, reunin de artculos periodsticos, notas y
   comentarios bibliogrficos. Ha recibido la Faja de Honor de la Sociedad
   Argentina de Escritores en dos oportunidades, as como los premios de la
   Caja de Ahorro de Galicia y Blas de Otero (Espaa), el Premio de
   Literatura de la Provincia de Buenos Aires, el Premio Regional de
   Literatura del Ministerio de Educacin y Cultura de Argentina, el Premio
   Emec, el Primer Premio de Novela del Fondo Nacional de las Artes, el
   Premio Eduardo Mallea de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires,
   el Primer Premio Avon con la Mujer en las Letras, el reconocimiento de
   la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires como la mujer ms
   destacada en el ao de cultura en territorio provincial (1997) y el Gran
   Premio de Honor de la Fundacin Argentina para la poesa (2004), entre
   otros. Su novela  Los maderos de San Juan fue finalista en el Premio
   Clarn de Novela (2004). Con Ana DAnna como intrprete y compositora,
   edit el disco Cuando cantamos, y en 2003 la actriz Norma Aleandro ley
   sus poemas en el CD Ofrenda.



=== Poemas      Hugo Jovan Ramrez Cern ==================================

*** Nephilim

Y estamos lejos uno del otro, almas que se alistan,
Para la introspeccin de una tiara, que corona tu tesn,
Es el inicio de la sombra la cual abriga toda envidia,
Es el camino prohibido, la senda que descubre la pasin.

Luna ladrona no se conforma contigo, ms pide,
Pide el resuello de sol en la noche, tu origen,
Asaltando oscuridad en promesa abatible,
Envuelto de ti, de tu sombra, te miro y mis pasos te siguen.

Intentos en vano de envolverte con luz son fallidos,
Eres nocturna, eres hermosa, incrdula verdad,
Tu halo de brisa no es conjuro, anatema o bro proclive,
Eres nica, rebelde peregrina, eres negra luz, eres valor cabal.

Soy un espritu endeble que sufre la vida, sufre el tormento,
Encuentra en tu tragedia el camino a la beldad y a la razn,
La hermosa promesa de que eres respuesta a mi justo lamento,
La vida eterna es mi mentira, mas t te has vuelto adoracin.

Aquellos ojos que presencio se encuentran llenos,
Son limpios de lrica, son de natural sabor,
Incitan mis atrios, me vuelvo animal sin miedo,
Entro a tu templo, no encuentro cosas, slo pupilas de dolor.

Eres todo el concepto de belleza que no se conoce,
Intrusivo intento de profanar nuestro sentido del valor,
No encuentro imperfecciones, slo piel fresca, hermosa y apacible,
Me enfrento a tu rostro limpio, munfico, irresistible invitacin.

Mi corazn desacelera, transmuta el silencio, se torna eco,
Fui del Edn desechado, t del cielo al sin retorno has emprendido,
Viaje en el que somos uno para el otro, ambos unnimes heridos,
Sincrona de sentidos, despertar de lo vivido, reencuentro del calor.

Y detrs de esa escultura me top con un alma en una rosa,
Como aquella boca de la que fragancias brotan,
Inmerso de tu espritu, emulando atrevimiento,
Esperando una respuesta, una palabra, una cancin.

Eres la secuencia de la cristalina, doble virtud,
La del placer sin principio, la de la moral sin pudor,
No conoces egosmo, te regalas, te dejas ver, inhalas cielo,
Somnoliento te he descubierto, ciego era, mi sed se apag.

Y estas t, y tu dulce caricia,
En la afirmacin de mi ser, y de tu ambigedad,
Somos uno, y no dos, somos una nueva creacin,
Una metfora del Sol, en el eclipse de lo carnal.

La diaria indiferencia me ha quitado el color,
El mpetu de codicia en un mundo hostil e incapaz,
Somos t y somos yo, apunto del colapso y la extincin,
Aunque lo nico que quiero no est en el mundo... eres t.

Por encima de la cornisa, en la sombra del asfalto,
Por arriba de aquel rbol, se eleva la civilizacin,
Y es fatal concebir la inmadurez cultural, la falacia moral,
Que se apega a tu esencia, a tu espritu, a tu tez natural.

Es el aroma vulgar de la gente, pero no quita la tuya,
Que es de mayor calidad; est en un envase de cristal,
Es tu boca y tu pecho, uno solo, un regalo inmortal,
Es un labio que cae sobre otro, es la luna, es el mal.

Polvaredas de edificios inundan la mar,
Es su sombra la que decolora el enigma, es rapaz,
Es aquel que invent la desdicha, no es el diablo,
No es un dios, es el ser humano corriente y normal.

Pero t no perteneces a ese gnero, no eres igual,
Te elevas, levitas, te dispersas, desvaneces y vives,
Eres espritu que a su dios renuncia y alcanza lo libre,
No creo en fantasmas ni en esperanzas febriles, sigo tu haz.

De los cielos desciende una nube blanquecina,
Palidecen los rostros de toda sonrisa, no hay,
No existe distincin entre lo cierto y lo creble,
Es algo ms triste, no es la muerte, eres t que te vas.

Eres una pequea delicia entre tantas mortajas,
Eres el consuelo de mis noches sin sueos ni habla,
Llegas a m sin espejos que matan, que sangran, que son,
Doblemente expectante me dejas, te marchas... adis?

Ser humano, asco provocas, prefiero al ngel oscuro que re,
Prefiero su manta griscea y no ver lo que pides,
No busco venganza por tu culpa punible, perdonado ests,
No quiero el arriba ni el debajo, ni algn lado, quiero ms.

Ni aun los seres emancipados de la culpa natal,
Aunque se alejan de la superficie de la tica horrible,
Han quitado el atasco a la garganta, del alarido audible,
Poco a poco se llenan de lodo, se cohben, no alcanzan la paz.

Pero t das nacimiento a la sombra que cubre la llaga,
La ilusin de convertir el pecado original en migajas,
La indulgencia de verme libre del conocimiento que embriaga,
Me das la utopa de la fragilidad, de pertenecerte, de que soy.

Juntos formamos el desierto de la creacin y del encanto,
Una sola conciencia en medio de la gran traicin a los incautos,
Fuimos engaados por el mismo creador que ahora manda recado,
Con la espina de la duda prohibitiva, pstuma noche que ha acabado.

Es el nibelungo encanto de la distancia en la visin,
Separados pero juntos, mismo destino, misma idea, mismo candor,
Seguiremos siendo uno en el castigo, en el cadalso, en la visin,
Tmame fuerte de la mano, esperando que se acabe todo junto, todo hoy.

Y estoy yo, y tu dulce caricia,
En el hospicio de la credulidad o del hedonista que vive,
En el metrosexual, en la ciencia, en el poeta o en la estrella de cine,
Nada de eso me atrae, una cosa espero, t a mi lado, una cosa pido, todo doy.

Y estamos juntos, en tus brazos que avistan,
La aventura sin mcula de las noches sin das,
Es el nuevo inicio, es la nueva dicha, es el gnesis de la existencia sin prisa,
Es la fuerza restauradora del vaco, es la estela volitiva del amor.



*** Sobre todo

No es la primera vez que me doy cuenta
De la ancestral imposibilidad de todos
De dejar de concebir sueos y modos,
El sueo es una delicia que nos tienta.

Es el dormir tan profundo que entorpece,
Vuelve al ms sagaz arlequn y bobo,
En la tranquilidad del claro dulce tono,
Morfeo toca el arpa y todo prpado obedece.

Hay sueos donde se concibe la extraeza,
En otros la imaginacin es slo un coro,
No hay ros de carmines ni aves de oro,
Pobre imagen en que no cabe la grandeza.

Mis sueos son revelaciones de los otros,
Conozco la plena fantasa de los miedos,
Recorro la confusa esencia de tus credos,
Soy aquel mago de la savia, soy un moro.

Sobre todo me he encontrado almas locas,
Locas que viven, almas que alocan en el fro,
Cosas que existen, seres que operan como cros,
Manos que escriben retumbando en toda boca.

Sobre todo visito hombres que al tiempo matan
Tiempo que quita los baladrones y azules lirios,
Lirios que cantan, azul que toca el caudal del ro,
Manos que escriben refunfuando y ruidos oyen.

Sobre todo hay los que suean por simple agobio,
Entregan la grande copa al ronquido y a cualquiera,
Invaden otros mundos, entelequias de otras tierras,
Manos que escriben con el primor, el mal y el opio.

Pero lo que ms abunda es aquel pobre y el pobre rico
Pobreza de clase, pobreza de aos, pobreza de espritu,
La real riqueza se cuenta en gotas dentro del mar in situ,
Dentro de sus olas se hallan las sirenas y el sueo lrico.

Ya no hay ms sueos tan inalcanzables como el de caro,
Se acab la difana lluvia de la inocencia y su tesitura,
No habr ms concesiones de sueos alados, ni la ternura
De saberse tontos, con alas de cera, al sol rendidos.



*** Alusin a Orfeo

Mrame en mis sueos, que tuyos son
Y si ellos te pertenecen, yo tambin soy
Tuyo por obra del cardo, de mi dolor
En la trova que va cantando, tu desamor.

Mi almohada en la noche llora, tu alusin
La fresca memoria parda, de ti en pos
De un alirn de coplas, con mi pasin
Bruma de amor cansado, sin un adis.

Recuerdo del lienzo beato, tu rostro azur
Memoria del altar sacro, tu cuerpo atril
Postrado ante ti me encuentro, con ilusin
De una afirmacin vehemente, de tu vivir.

Tu presencia fluye inmanente, en mi sufrir
Como vrtigo de luna triste, desmayo en ti
Te adoro con certeza loca, pesquisa sin fin
Del dulce Grial que se revela, en tu existir.

Bscame que no te veo, limpia piel buril
Cegado por bellos encantos, rastrera vid
Sonrisa que no me da recado, o pista de ti
Del gran pabelln profano, o plegaria ruin.

Los astros en carrera evocan, hablan a m
Cabeza que se trastoca, perturbada en s
Dando forma a profana oda, en divina lid
Y el fracaso de mi derrota, resulta venir.

Orfeo por Eurdice llora, como hago yo
Por ti que eres ms hermosa, deidad ail
Vctima del sopor que evoca, splica a ti
Confireme una palabra, fulminante al fin.

Ninfas no conozco ahora, pero eres t
Espejo de cristal que loa, beldad de gris
Noche que el cielo aora, viento de abril
Malos dioses agracian tu boca, fiel frenes.

Miro dentro de tus sueos, que mos son
Y si ellos te pertenecen, t eres para m
Ma por obra del gesto, de tu disensin
Cantos afirman soando, mi amor pueril.

** Hugo Jovan Ramrez Cern
   cuco_bein182@hotmail.com
   Escritor mexicano (Mxico, D.F., 1986). Estudia ingeniera en
   tecnologas electrnicas. Su produccin permanece indita.



=== Resurreccin      Juan Carlos Herrera =================================

El calor impona un clima bochornoso, a pesar del horario temprano de la
maana. El sol caa vertical desde un cielo despejado. De los charcos de
agua que cubran el empedrado ascendan corrientes de vapor, un vaho espeso
que tornaba insoportable los 25 grados de temperatura, mientras la
respiracin se haca ms difcil, por la densidad del aire. Todo pareca
volverse blando y viscoso, degradado por el calor, como si los cuerpos
tuvieran una consistencia esponjosa.

Durante cinco das haba llovido sin cesar. Lluvia torrencial y por
momentos arreciando con vientos huracanados que algunos asociaban con
catstrofes climticas de otras pocas, presentes como recuerdos borrosos
en la imaginacin popular. Los ms viejos se remontaban a las inundaciones
del ao 17, otros discutan que haba sido en el 22 e incluso en 1938. Lo
ms probable es que ninguno de estos aos registrara marcas exageradas,
pero bien dicen que cada uno construye su realidad con la memoria selectiva
de sus hazaas y pesares.

La ciudad tena la apariencia de una urbe devastada; rboles atravesados
sobre las aceras, sobre escombros de techos y paredes, encima de autos
estacionados; pequeos ros caudalosos que desbordaban alcantarillas,
anegando patios y galeras mientras se arrinconan perros, gatos y gallinas;
aleros de lona que semejaban tiendas en el desierto eran habitados por
seres que reproducan movimientos inerciales, casi agnicos. Cuerpos que
deambulaban cubiertos de barro, con rostros espectrales de arcilla, la
mirada perdida, buscando un espacio de reunin donde compartir
lamentaciones por la fatalidad colectiva.

A las ocho de la maana, la plaza que da al frente de la Casa de Gobierno
era una colmena, de seres abatidos por el cansancio y resignados. Algunos
acomodaban mantas donde acostaban nios de diferentes edades, otros
intentaban encender un fuego para calentar el agua y preparar el mate
cocido.

Los gritos de las mujeres a sus hijos, como si ordenaran la vida domstica,
sin reparar que muchos no tenan casa ni una morada digna donde pasar esa
noche. El llanto de los cros, en especial de los ms pequeos, sonaba como
una meloda desacompasada y lacerante. Un llanto triste, suspendido en el
dolor, en una queja indiferente, mitigado de a ratos por el amamantar
nervioso y distrado de las madres, casi infantes, espectros de ancianas
prematuras. Mientras, los ms grandes corran por el laberinto de
cacharros, enseres y trastos varios, colchones embarrados y bicicletas,
asediando algn transente desprevenido para quitarle unas monedas.

El sol se elevaba mientras el calor se haca ms denso y el olor cido de
la basura, ms penetrante. Todos esperaban dirigiendo las miradas al
extremo derecho de la calle; por all habra de aparecer, en cualquier
momento, el Buick Riviera modelo de 1970, de color blanco crema y
descapotable, transportando a la Seora. El automvil, como una nave
imponente y majestuosa, desplazndose en absoluto silencio, se detendra
ante la entrada principal de la Casa de Gobierno. La Seora bajara, como
siempre, por la puerta de la izquierda, antes de mostrarse esplndida en
alguno de los vestidos color flor que siempre acompaaba con un tocado de
capelina de la misma tonalidad, escondiendo el peinado tirante de su
cabello renegrido y coronado con un rodete. Ese da estaba previsto que la
Seora vistiera de color verde manzana, calzando zapatos de taco aguja
forrados con la misma tela.

Su cara, recargada de maquillaje, las cejas dibujadas y los labios de un
carmn intenso y brilloso, contrastaban con la piel blanca nvea, dndole
una apariencia de teatralidad. Cuando bajara del vehculo mostrara el
escote adornado con un collar de gruesas perlas blancas que se repetan con
el mismo diseo en la pulsera. La gente esperaba que levantara los brazos y
ensayara una sonrisa que siempre perduraba unos segundos, como una mueca,
congelada por el efecto lumnico de los cosmticos.

El ritual del saludo haba sido alterado para ese da debido a las
circunstancias. La rutina diaria consista en que algunas ancianas,
previamente registradas en la oficina de ceremonial, se acercaran a ella
con un gesto de reverencia para tocar el vestido, como si fuera el manto de
una virgen; despus, las madres jvenes le alcanzan en brazos algn beb
para que ella lo bese, rozando con sus labios la frente de la criatura,
mientras otras mujeres entregan sobres o papeles con escritura de mano a
los sicarios que la rodean.

Los matones se desplazaban hinchando el trax y tratando de ocultar su
propia naturaleza por ademanes impostados para congraciarse con el pblico,
disimulando los empujones y codazos encubiertos que se clavan en el abdomen
de alguna ferviente simpatizante. No es raro que, por estos incidentes,
alguien protestara ante el atropello increpando a los gorilas, y
hacindolo en voz alta para que la Seora tomara las medidas del caso.
Ella reprenda gritndole al causante, como una advertencia casi
pedaggica, Silva, si no te comportas, te voy a castigar!; entonces, el
esbirro asenta obediente, inclinando la cabeza y volviendo a su misin de
contener la pueblada para que ninguna efusividad alcance al cuerpo de la
Seora.

Ese da era 17 de octubre y, a pesar de las lluvias, los planes de la
celebracin se cumpliran como estaba previsto. Segn el programa, la
Seora, despus del besamanos, se trasladara junto al gobernador hacia
el saln de honor donde acostumbran cumplir con las autoridades nacionales,
sin olvidar los representantes militares y eclesisticos. Finalmente,
estaba previsto que todos salieran al balcn para saludar a la multitud
reunida en la plaza y escuchar los discursos de rigor, incluido el que
pronunciara la seora que siempre es el ms largo porque est pautado
por aplausos obligatorios despus de cada prrafo.

Pero esta fecha impona un resultado muy distinto por varios factores que
confluyeron inesperadamente. Por primera vez en la historia, el 17 de
octubre sera celebrado en ausencia del General, recin haban transcurrido
cuatro meses desde su fallecimiento y este dato acercaba un clima de cierto
desasosiego y una sensacin ms o menos extendida de desamparo entre los
ms pobres e indefensos que teman la revancha de los poderosos. Las
lluvias e inundaciones de los ltimos das agregaban un condimento de
inquietud para las autoridades y el acto programado esperaba contener la
angustia popular en lo inmediato.

Para asistir a la celebracin, haba llegado esa maana el ministro ms
poderoso del gobierno nacional, al que se apodaba el brujo. Personaje
siniestro, un psicpata delirante que se alimentaba de su propia ignorancia
y de la precariedad psicolgica de quienes se le acercaban, sin
menospreciar la astucia inmoral de sus aliados polticos; tal era el caso
del seor gobernador que se caracterizaba por la acrobacia con que saltaba
de lealtades comprometidas a traiciones inesperadas.

El comienzo de los actos estaba fijado a las 12 del medioda, con un oficio
religioso en memoria del General y para ello se haba construido un altar
de cinco metros de altura con el propsito de ganar una perspectiva de
distancia que, se supone, habra de inducir en los asistentes una actitud
de recogimiento ante lo sagrado. El pblico tendra que levantar la vista
hasta forzar la tensin del cuello para seguir el acto religioso y ms aun,
en el momento de la consagracin, cuando estaba previsto que el gobernador
junto al brujo, elevaran sus brazos mientras invocaban la resurreccin
del General, justo en el momento que sera desplegado un cartel inmenso
desde lo alto del palacio de tribunales, con la leyenda Mi nico heredero
es el pueblo, con la firma del General.

Posteriormente a la celebracin de la misa estaba previsto el reparto de
bolsas de alimentos, colchones, chapas de techo, ropa y medicinas para
paliar los efectos de la inundacin. Ello ocurrira en el medio de un
espectculo del Ballet Provincial, cuando los bailarines cubiertos con
tnicas de color celeste y blanco acercaran aquellos elementos esenciales a
los menesterosos, simulando una ofrenda del poder hacia el pueblo,
fundamento de la nacionalidad.

Uno de los responsables de la organizacin, sospechado agente de
inteligencia del gobierno, venido de la ciudad capital, haba cometido una
infidencia ante un amigo, al referir que la planificacin del exabrupto
sacrlego que supona invocar la resurreccin de un muerto en pleno
servicio religioso, era ignorado por el seor obispo; quien padeca
arteriosclerosis y confiaba en su asistente para los arreglos de la
celebracin de la santa misa. Aqul era un cura joven, de carcter
dinmico, que sobreactuaba una conducta bondadosa para disfrazar su
conocida aficin por el dinero y su atraccin por ciertos ritos esotricos
que lo acercaban a los crculos del poder, con el objeto de obtener
prebendas.

Uno de los temas de discusin con el sacerdote estuvo referido a la hora de
inicio, porque a las 12 en punto el obispo acostumbraba almorzar en la Casa
Parroquial, acompaado por una hermana solterona que se desempeaba como
administradora domstica del obispado y este ritual no poda alterarse. Sin
embargo, el ministro insisti en la importancia de que el sol estuviera en
el cenit cuando se llevara a cabo la invocacin al espritu del General,
para que la plegaria ascendiera por un eje absolutamente vertical hacia el
eco infinito del ms all. Barajando otras razones, el obispo fue
convencido de oficiar la misa al medioda, quitando el sermn que sera
reemplazado con un discurso del gobernador.

A las diez de la maana, el caf de la plaza era un hervidero de gente. La
inminencia del acto que todo el mundo esperaba que se suspendiera y el
asueto laboral y escolar; haba puesto demasiadas personas en todos los
lugares pblicos, dando la impresin de una ciudad movilizada detrs de
alguna quimera. Alberto, a quien apodaban el Cacho, junto a la Nati,
permanecan reunidos, en torno a una mesa que soportaba dos pocillos de
caf desde haca una hora, a la espera del ruso Burdman, quien traa la
evaluacin final sobre la viabilidad de la operacin.

Desde all observaban cmo se disponan los ltimos preparativos para el
gran acto que habra de iniciar al gobernador como nuevo integrante del
crculo ntimo del Brujo, accediendo as al ncleo que concentraba el mayor
poder de decisin poltica en el pas.

Mientras, los rayos del sol penetraban con mayor intensidad a travs del
ventanal del caf, amplificando las ondas de calor a pesar del horario
temprano. Me parece que el ruso nos cag, sentenci el Cacho. No,
respondi la Nati, debe estar entreverado en los espinillos de la barranca
del ro, con ese parapeto de mierda. En efecto, Burdman era un aficionado,
ms bien, un fantico del vuelo libre. Con mucho esmero haba construido
una especie de parapente, con alas mviles que accionaba con los brazos.
Para ello, haba seguido innumerables cursos por correspondencia y era un
asiduo lector de la revista Mecnica Popular, que inspir su prototipo.
Mantena la ilusin de alcanzar el rcord de sobrevolar la ciudad por la
costa del ro, despegando del parque y aterrizando en las playas del sur
que lindaban con el Basurero Municipal.

En sus constantes entrenamientos haba experimentado infinidad de cadas y
revolcones que le dejaron como saldo las secuelas de una fractura en la
mueca izquierda, varios esguinces de tobillo conseguidos en diferentes
planeos, una quebradura de la clavcula derecha y una cicatriz profunda a
lo largo de la mejilla izquierda, que le produjo un aterrizaje forzoso
sobre la copa de un algarrobo. Sin embargo, su obsesin por volar le
permita superar todo tipo de adversidades y, como l deca, soy el
testimonio ilegtimo y subdesarrollado de la visin del gran Leonardo Da
Vinci; el hombre tiene que volar por s mismo.

Por sus habilidades en el espacio areo, el ruso era una pieza clave para
el desarrollo de la operacin. La misma haba sido planificada por el Cacho
y consista en subir a la torre del edificio del Banco de la Provincia y,
desde all, lanzar a Burdman en parapente en plena celebracin del acto
oficial, desplegando un cartel de tela de forma rectangular que se
extendera como una cola de barrilete, del cuerpo suspendido del ruso en
pleno vuelo sobre la plaza, y exhibiendo la leyenda: Este es un gobierno
de alcahuetes y traidores. Firmado: El General.

En verdad, los das previos se haba planteado una discusin de ribetes
ideolgicos en el grupo sobre el texto de la leyenda. Algunos sostenan que
haba que incluir al Brujo y otros alertaban: No se olviden de la puta.
Hubo, tambin, una propuesta fundamentada sobre la necesidad de agregar el
trmino: Asesinos. Los ms doctrinarios, sin embargo, sostenan la
importancia de ser fieles a la expresin original que en una oportunidad se
atribuy al General, por lo que no caban innovaciones y, mucho menos,
bravatas que disimulaban un espritu de rastrera tilinguera burguesa y
gorila, como lo defini el Hugo, que hablaba poco pero cada vez que lo
haca, era como una sentencia para terminar las discusiones. Finalmente,
por votacin, gan la propuesta de incluir la palabra Asesinos, sin
mencionar a la puta, quedando el texto: Este es un gobierno de alcahuetes,
traidores y asesinos.

Desde la planificacin, la maniobra pareca sencilla pero tena sus
riesgos. En primer lugar habra que tomar control del edificio del Banco
para asegurar el ascenso a la torre, y ello requera una accin de
amedrentamiento a los agentes de seguridad para inmovilizarlos durante
media hora, por lo menos. Por otra parte, deban darse las condiciones
meteorolgicas adecuadas para permitir el vuelo sin correr peligro de
estrellarse contra algn obstculo. Esto ltimo, era responsabilidad del
ruso y en eso no haba ms que confiar en sus conocimientos; por ltimo, el
cartel deba desplegarse a impulso de la velocidad alcanzada en el vuelo;
la maniobra durara segundos pero era imprescindible que se dieran todas
las condiciones.

En paralelo, el Cacho y la Nati garantizaban la accin de reducir a los
guardias del banco con sendos revlveres calibre 38 que eran unas reliquias
heredadas del abuelo del Cacho, con los cuales el viejo, mientras viva, se
tiroteaba con pumas imaginarios en la orilla del ro cada vez que se
empedaba, circunstancia que ocurra una vez al mes, cuando cobraba la
jubilacin.

El apoyo logstico de la operacin estara a cargo del Turco, cuyo nombre
autntico o de pila nadie conoca, porque lo alternaba con el apelativo de
Chaucha, aunque lo cierto era su condicin de rabe porque tena entrada
libre en el Sirio, donde, l aseguraba, se coma un Kepe crudo ms sabroso
que en Damasco.

El Turco haba conseguido unos walky talkies, cuyo origen desconoca porque
eran prestados por un camionero que, a su vez, los haba canjeado por un
viaje a Salta a unos tipos de Buenos Aires y que, en apariencia,
funcionaban; aunque haba que tener cuidado porque mezclaba las frecuencias
y de pronto uno se encontraba conversando con la polica o con algn
servicio de seguridad bancaria. Ante las protestas del Cacho, el Turco
tranquilizaba a todos con su parsimonia habitual, aconsejando usar dichos
aparatos en caso de evidente emergencia. Su responsabilidad era dirigir los
tiempos de la operacin, indicando los momentos para hacer cada cosa.

El Tat, que deba su apodo al parecido con ese animal prehistrico tat
carreta y el Chipaco porque ostentaba una cara redonda y gorda como una
torta de grasa, junto a la Kuky y la Miriam, se ubicaran en la plaza con
varios propsitos: observar el comportamiento de la gente, una forma de
realizar una encuesta visual sin necesidad de apelar a formularios
sofisticados para obtener el mismo propsito, arengar junto a militantes
dispuestos estratgicamente entre la multitud cuando el cartel propio se
desplegara y tirar al aire unos panfletos del tipo mariposas para
concientizar a todos sobre la necesidad de cumplir con las consignas
revolucionarias que el pueblo esperaba. Finalmente, el Cana, que no deba
su alias a la condicin de polica sino al encanecido prematuro del
cabello, esperara en un descampado cercano a la plaza, al mando de un
Citren 3CV para recoger al ruso y sus brtulos, cuando aterrizara con la
misin cumplida.

Enterados de la hora de inicio del acto, por intercesin del amigo del
agente de inteligencia venido de la Capital, se dispuso que el ingreso al
Banco deba hacerse a las 11:30 para dar tiempo a la reduccin de la
guardia y al ascenso hacia la torre desde donde se lanzara el ruso
Burdman, con su artefacto de alas flexibles que l mismo haba diseado
como un Da Vinci redivivo en el sueo aeronutico del florentino. Si no
encontraban obstculos, el ruso estara en condiciones de cumplir con la
consigna a las 12:05 y la operacin sera un xito irrebatible.

Desde las 11:00, el Turco y los dems compaeros haban tomado posicin de
sus puestos respectivos en la plaza y estaban preparados para desempear
sus roles con la mayor exactitud. A las 11:20 hs. la operacin se puso en
marcha. El walky talkie del Turco funcion y se pudieron impartir las
rdenes correspondientes. El ingreso al Banco se hizo sin problemas y
mientras el Cacho se qued vigilando a los dos agentes de seguridad, la
Naty acompa al ruso por las escaleras hasta coronar el techo del
edificio; una vez all, ella cumpli con la tarea de facilitar el ascenso
del ruso a un parapeto que serva de base piramidal a la antena grande. Lo
ms complicado fue el acarreo de los arneses, siguiendo el mtodo
escrupuloso impuesto por el ruso, quien haba numerado las diversas piezas
para que la Naty siguiera, sin equivocarse, el orden serial previsto,
cuando tuviera que cumplir con la tarea de alcanzarle los diferentes
adminculos que componan esa vestimenta de pjaro.

Una vez que el proceso de amarre de las correas estuvo asegurado y el ruso
en condiciones de saltar, la Naty le acerc el cartel que haba sido
minuciosamente plegado por el aeronauta, al modo de un paracadas; me lo
entregs como si fuera una ofrenda le insisti el ruso; agregando:
acordte que sos muy despistada. Mientras el ruso, desde arriba del
parapeto extenda los brazos adelante y le deca: ahora, con cuidado, la
Naty tropez y se le desenroll uno de los extremos del pao. El ruso
miraba atnito, no poda dar crdito a semejante torpeza, y cuando pudo
reaccionar, mir al cielo preguntndole a la totalidad del universo, en
tono muy pausado: ser posible que a m me toquen todas las boludas?;
mientras ella, sin escucharlo, recuperaba el equilibrio con un sentimiento
de angustia y de hartazgo: trapo de mierda y la puta madre que te
pari!.

Tranquila, dijo el ruso, no toques nada, sin percatarse de que ya era
tarde. Con el propsito de arreglarlo, ella haba levantado la cada del
lienzo y trataba de insertarlo en el envoltorio, desarreglando aun ms el
borde esquinado del cartel. A modo de broche final le dio unas palmaditas
al margen doblado de la tela, como si tranquilizara a un beb o esperando
que el pao tuviera conciencia, para conservar ese doblez artificial y
permanecer rgido ms all del viento y de la ley de gravedad, hasta que
llegara el momento de extenderse. El ruso hubiera querido lanzarse sobre
ella y sacudirla del cogote para que aprendiera, de una vez por todas, que
la revolucin no acepta improvisaciones. Sin embargo, con una voz pausada y
armoniosa le dijo: despacio, alcanzmela en bandeja. Ella obedeci, con
lentitud para evitar cualquier accidente y al final, el ruso se hizo del
trofeo.

Son el walkie y la voz seca e impetuosa del Turco llegaba desde algn
lugar de la plaza: qu carajo estn haciendo, procedan, cambio y fuera.
Eran las 12:15 hs. Ellos no se haban dado cuenta del paso del tiempo ni
escucharon las voces de los altoparlantes cuyos sonidos llegaban muy tenues
por efecto de la altura.

En la plaza, el obispo oficiante elev la hostia hacia el cielo y cuando
baj la mirada hacia los fieles, no poda creer lo que vea. Ubicados
delante de l y en una fila de cuatro frente al pueblo, el gobernador y el
brujo en el medio, flanqueados por la Seora y la joven amante del
ministro, elevaban todos sus brazos al cielo mientras esta ltima entonaba
una plegaria incomprensible y cantaba salmos con una voz chillona y
desafinada. Pareca estar en trance, aunque cuidaba las formas
ceremoniales. El ministro se ufanaba de la formacin integral de su novia;
era maestra jardinera, profesora de arte escnico y declamacin, sin contar
los premios que obtuvo en patinaje artstico.

El obispo permaneca paralizado, como una imagen congelada, con la hostia
sostenida entre sus dedos juntos en posicin de ofrenda, los ojos
hipnotizados en una mirada de espanto y la boca abierta que colgaba del
maxilar inferior. El sacerdote qued sordo por los ruidos y solo vea
imgenes y movimientos frenticos en el palco, acompaados de gestos y
miradas que desafiaban toda reserva de racionalidad. Cuando volvieron los
sonidos pudo escuchar que el gobernador proclamaba la resurreccin del
General, mientras el eco de los bombos y cornetas era ensordecedor; slo se
escuchaba un retumbar repetitivo y homogneo con resonancia de madera hueca
y la tonalidad del golpe seco y quebrado en una meloda agnica.

El ruso, encaramado a la base de la antena, le pidi a la Naty que le
ayudara a girar el cuerpo y, mirando de frente la plaza, elev los brazos
en cruz mientras aspiraba profundo, y con una flexin de rodillas se arroj
al vaco. A ella le pareci que la cada libre se prolongaba ms de lo
debido, hasta que lo vio recuperar altura y pudo apreciar la maestra con
que desplegaba las alas mientras volaba de costado.

El pblico, en la plaza, crey en una visin cuando advirti el vuelo de la
criatura suspendida en el aire. El xtasis que se viva hizo creer a los
ms inocentes que bajaba un ngel, pero rpidamente los guardias y sicarios
confirmaron que se trataba de un atentado y se aprestaron con sus armas.

En ese momento, cuando el ruso se dispona a desplegar el cartel, sinti
una rfaga de viento cruzada que le oblig a una maniobra fatal. No pudo
sostener la inclinacin del ngulo correcto y se le hizo imposible
recuperar altura para sortear la copa de un eucalipto que se interpuso como
un destino maldito a la osada juvenil.

Dio con todo el frente de su cuerpo extendido, incrustndose en la maraa
de ramas y gajos puntiagudos, hasta quedar suspendido como una escultura
absurda de un pjaro ciego encarnado en la voluntad de ascender ms all
del sol. Las miradas de la multitud se fijaron en el rbol, mientras los
policas y los sicarios del ministro corran desesperadamente para acabar
con ese espectculo clandestino. Algunos llegaron a trepar sin dar alcance
al cuerpo del ruso que yaca inmvil, de pronto uno de los culatas
alcanz la punta del letrero y al tirar hacia abajo se desgarr torcido,
dejando al descubierto solamente, la palabra asesinos. El ruso, como dijo
despus el Cacho cuando lo sepultaron con la bandera y los restos del
artefacto volador, no cay al vaco, sino que se elev flameando como una
bandera.

** Juan Carlos Herrera
   herreraj@jgm.gov.ar
   Escritor argentino (Crdoba, 1946). Docente e investigador en ciencia
   poltica por la Universidad del Salvador (Buenos Aires,
   http://www.salvador.edu.ar). Exiliado en Venezuela durante la dictadura
   militar. Docente universitario, ensayista, investigador en temas de
   poltica y democracia y cuentista.



=== En el nombre de Can (extractos)      Adolfo Marchena =================

                                                                  Para Ana,
                                                Con el deseo de que un solo
                                        Verso de esta antologa te conmueva
                                                                 Con afecto

*** Virginia Wolf en el jardn

Hablan de posesiones voces lejanas y columnas
vertebrales extraviadas, billetes de vuelo en
agencias contratados, que nos habrn de llevar
a vrgenes parasos para recordarlo luego todo
en celuloide. Invocacin de las fuentes y
callejas, de habladuras en espacios acuticos,
canales adiestrados como semforos enfermos
en el mbar. De tu mano la pluma me seduce
y nada queda derramado, ni siquiera la
desesperacin y el sentimiento a convocarte.
Virginia juega en el jardn con nenfares
sagrados y acomete prrafos furiosos de
un Orlando trastornado tratando de encajar muros
de ladrillos arcillosos que se pegan a la mano.



*** Mi madre me dijo maana

Y nunca hijo vuelvas miserable al lugar donde
abandonaron un da tu infancia innecesariamente, ni
tampoco consumas todos los recuerdos impidiendo
la satisfaccin de la maana. Anuncian luminosos
rostros y cuerpos con ropas estriles y desgastadas
devastados parajes de animales anclados y dormidos.
Nunca vuelvas, hijo, para matar a tu hermano, no son
guijarros cuanto arrancas de su cndido ro sin peces.
Si quieres descomponer desgrana tu cuerpo miembro
a miembro, y en la ltima molcula respira, porque yo
no soy tu madre, hijo, y renace si tus cenizas an
tiritan, renace y no amamantes de ninguna loba.



*** Battaglia

Fue hace tiempo en esas extraas praderas que cubren
pechos y matizan manos como serpientes, muchachos
jvenes e imberbes simulando cazar amores clandestinos,
lentos los caballos en la batalla final donde rostros
pintados vencieron su gesto. El gesto es la palabra
olvidada, el malabarismo que nos sacude cada maana,
antes o despus de la barba incipiente, antes o despus
de las piernas pobladas. Oh, gesto primitivo, oh danza
tribal del estornudo evaporndose. Quines somos?
El pequeo gran cuerno nos dijo quines ramos,
a pesar de la batalla, a pesar de las flechas y las balas,
pero olvidamos con la facilidad del orgasmo fingido
las caras y los rostros pintados de azabache, el ser y fuimos
en praderas preadas de sangre secndose, y de flores.



*** Oracin pagana

Soy quien despierta las serpientes de tu vientre
para hacer de la duda tu nico alimento, para 
hacerte sentir el veneno de las fauces; y te empujo
a morder las manzanas de los hombres y mujeres
que gravitan extraviados en parasos de artificio.
Soy el desertor de la batalla, despus de haberla
provocado, quien esparce la sangre por el campo
a travs de las manos engaadas. Espadas y
fusiles que traz mi fragua, despus de envenenar
a Hefesto y a Vulcano y apropiarme de su forja.
Soy Paolo di Dono, conocido como Ucello,
quien pintara su propia muerte despus de que
San Jorge le hubo atravesado con su lanza,
quien deposita el miedo en vuestros cuerpos
con trenes sostenidos del pecado primitivo.
Soy camafeo tallado en amatista que prende
de cuellos ignorantes usurpando la figura
de Agustn y puesto que el mal natural no existe
vengo a recordar que soy la esencia toda
del mal natural, de vuestra irrealidad sublime.
Soy el cordero mstico en el monte de Sin,
con apariencia dcil y balido sosegado,
mas cada madeja que me arrancis os vuelve
ms injustos y as emprendis la bsqueda
de la mortal quijada luego sobre el crneo.
Soy la mujer tambaleante con el sexo fro
que os arranca el esperma del deseo fcil
para dejaros como ros sin corriente,
como troncos sin races, a la deriva secos
y sedientos visionando slo arena y alacranes.



*** La ciudad

Me lo dijiste, igual que a Kavafis, igual que a
tantos diletantes de la niebla. La sentencia de
tus palabras me condena a vagar por las calles
desconocidas de ciudades nuevas y muertas.
Esta ciudad se desmorona, las piedras del acueducto
se amontonan como escombro, las ramas de los rboles
palidecen, caen las hojas sobre los quioscos de prensa,
los peridicos no son de hoy, nunca llegan a tiempo,
como no llega el caf que pides caliente y anochece.
Cuando al amante le dicen que las cartas no tienen
ya sentido se pierde un hilo conductor, la electricidad
se desparrama torpe entre las manos, es imposible
tocar ninguna esencia, ningn cuerpo de pieles
derretidas. Qu hacer en la ciudad cuando la ciudad
te arroja pesadillas y te pervierte y te consagra
bebedor eterno de pasados? Lo dijiste: en ti vaga
la ciudad que quieres. No llores la vanidad que te
condujo al desierto, al pramo, al silencio de los bhos.



*** Poeta de Croast Rom

Mi nombre nada representa ya para los
mortales. Fui primero Aneonte, despus
Esquilo y en la hora del veneno me conocan
por Belefonte. Pero tambin usurp los
nombres de dioses y reyes y vagabundos.
Porque nadie deseaba ser a partir de los
treinta. Poco dur el encanto, la metamorfosis
que a ninguna parte conduce, slo al
suicidio. Mi primer poema se titul
cancin hereje para un crtico homosexual,
el segundo, nada tengo contra ti pero nunca
me invites a comer. El ltimo, lo recuerdo
con mayor dificultad que el primero y el
segundo lo titul, simplemente, mi suicidio.
No deseaba el alimento ni el aire ni el agua,
dorma a golpe de picotazos de avispa,
y escriba una y otra vez el mismo verso.
Enfermo de amor y de rutina, cansado de
m mismo y de toda la poesa busqu en
las agencias de viajes lugares remotos y
desconocidos, lugares donde sanar mi
decadencia. Responda al nombre de Ulises
y me detenan en las aduanas como ladrn
de ausentes cuerpos. Es cclica la historia y
la demencia. No me encerraron, no hubo
tiempo, el veneno actuaba ya en mi cuerpo
y la vista se alejaba tierra adentro.
Justo el tiempo necesario para escribir
este poema, este plagio de mi vida.

** Adolfo Marchena
   adomarchena@terra.es
   Escritor espaol (Vitoria-Gasteiz, lava, 1967). Entre 1992 y 1995
   codirigi la revista Amilamia y entre 1996 y 1997 funda y dirige la
   revista Factorum. En 1992 escribi el prlogo de Cadveres exquisitos y
   un poema de amor, de Leopoldo Mara Panero y Jos Luis Pasarn Aristi
   (Ediciones Libertarias/Prodhufi; Madrid, 1992). Entre 1997 y 1999
   dirigi los programas radiofnicos Tocando el viento (Radio Plasencia
   Centro) y Peleando a la contra (SER Plasencia). En 1997 organiz el I
   Encuentro Potico Cultural Amilamia. Ha publicado los poemarios
   Cartapacios de Lucerna (Ediciones Libertarias/Prodhufi; Madrid, 1992) y
   Proteo: el yo posible (Ediciones El Sornabique; Salamanca, 1999), y
   textos suyos han sido incluidos en las antologas Relatario (Talleres de
   Creacin Literaria Fuentetaja; Madrid, 1992), Voces del extremo (IV).
   Poesa y utopa (Fundacin Juan Ramn Jimnez; Moguer, Huelva, 2002) y
   Asilo (antologa de poetas) (Ediciones Sin Retorno; Barcelona, 1999). Ha
   publicado textos en revistas como Portada, El Ateneo del Norte, Pntalo
   de Verde, Los Cuadernos del Sornabique, Escribir y Publicar, Poemash,
   Ficciones y La Botica, entre otras. Su poesa ha sido traducida al
   alemn, al francs y al rabe. Como artista pictrico ha expuesto en
   salas de Vitoria, Lejona, Amurrio, Llodio y Plasencia. Mantiene un blog
   en http://www.lacoctelera.com/marchenaescritor.



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Buscando a Sara Aldrete ===============================================

                                                   13 de septiembre de 2006

Buen da:

Estoy realizando como trabajo de tesis una historia de vida acerca de una
mujer en reclusin: Sara Mara Aldrete. Mi trabajo trata de hablar de esa
parte humana de quien los medios bautizaran como la narcosatnica.

Me enter de que ella ha colaborado en varios concursos del buzn
penitenciario y que por tanto han sido publicados; he recolectado pinturas,
poemas y testimonios, por ello me permito pedir su colaboracin... Me sera
de mucha ayuda.

He tenido la oportunidad de hojear su revista... pero no s si haya forma
de obtener los escritos de Sara Mara Aldrete. Me seran de utilidad...
Siempre y cuando se pueda claro...

Sin ms por el momento y agradeciendo de antemano, estamos en contacto.

Karina Sosa
aja_luz@hotmail.com



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

Leemos, creo, para reparar nuestra soledad, aunque en la prctica cuanto
mejor leemos ms solitarios nos volvemos.

      Harold Bloom, Dnde se encuentra la sabidura? (2004).



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