
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XI     Cagua, Venezuela      N 149
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                      25 de septiembre de 2006
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
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           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"El bosque", Jorge Gmez Jimnez.                        | Editorial
                                                         |
Los cincuenta mil de Santillana. / Ganadores del Fausto. | Breves
/ Del papel a la Web. / Tambin Roberto. / Solares en    |
Caracas. / Lorca y su vestido.                           |
                                                         |
Publican antologa de ficcin breve peruana. / Wilfredo  | Noticias
Carrizales dict charla y present libros en Rizhao. /   |
Mario Benedetti dona libros a la Universidad de          |
Alicante. / Presentan antologa de poesa medieval de    |
Andaluca. / Isabel Allende present su ltima novela en |
Plasencia. / Falleci el poeta puertorriqueo Juan Sez  |
Burgos. / Muere en Madrid el intelectual cubano Mario    |
Parajn. / Presentan filmes hispanoamericanos en         |
Washington. / Inaugurada exposicin itinerante sobre     |
civilizacin de Caral. / Novela indita de Jos Donoso   |
se negocia con editoriales espaolas. / Exigen que a     |
Frankfurt vayan slo autores que escriban en cataln. /  |
Recuerdan a Neruda en los 33 aos de su muerte. /        |
Llevarn al cine novela de Laura Restrepo. / Escritores  |
latinoamericanos en EUA retratados en un libro. / Un     |
coloquio enfrenta a los crticos con la crtica. /       |
Exigen compra de la casa de Vicente Aleixandre. /        |
Editorial puertorriquea dictar taller de poesa. /     |
Jos Emilio Pacheco y Juan Gelman participarn en        |
encuentro potico. / Andaluca participar en la FIL     |
Guadalajara con 75 expertos.                             |
                                                         |
El testamento de Alfred Nobel. Reflexiones sobre el     | Artculos y
Premio Nobel de Literatura, Lilian Fernndez Hall. /    | reportajes
El poeta precoz que oy voces: Gonzalo Rojas. A         |
propsito de la lectura de Alcohol y slabas,         |
Bethsab Ortega. / Imposible sin poesa, Germn Lpez  |
Velsquez. / Tristeza, que es amor. Alusin a don       |
Quijote, Ricardo Martnez-Conde. / Roberto Matta       |
Echaurren: un poeta desconocido, Benedicto Gonzlez     |
Vargas. / Tiempo nublado, Ricardo A. Halperin.         |
                                                         |
Dos notas sobre poesa, Jos Ivn Bedoya Madrid. / La | Sala de ensayo
historia ignorada, Silvia Rodrguez Bravo. / El estado |
(aburrido) actual de cierta filosofa, Fernando Buen  |
Abad Domnguez.                                          |
                                                         |
Tres poemas de Patricia Lorenzo. / A una madre          | Letras
biolgica, Mara Anglica Franco Fras. / Poemas para  |
la intimidad de mi destruccin, Carlos Morreo. /        |
Sonata antes del fin, Jos lvaro Clix Rodrguez. /   |
Cuando dices adis, lo dices como si volvieras, Oscar  |
dgar Lpez. / Los dulces secretos del abuelo, Olga    |
Marina Cortez Barbera. / Poemas de Ulises Varsovia. /    |
El escribidor, Marianela Alegre. / Huellas, Elva     |
Marina Mireles. / El atad, Mara Celeste Vargas       |
Martnez. / Poemas de Hado Navarro. / Nmero 360, Luis |
Ricardo Garca Oyervides. / Poemas de Andrea Naranjo     |
Merino. / Siempreviva, Juan Carlos Hernndez Cuevas. / |
Poemas de Elena Conchello Mandillo. / La giganta,      |
Miguel ngel Hernndez Acosta.                           |
                                                         |
Martin Buber.                                            | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
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=== El bosque      Jorge Gmez Jimnez ====================================

El mundo, se lamentaba el poeta chileno Gonzalo Rojas hace unos das, se ha
dejado cautivar por la imagen, por el tono fcil de una narrativa pobretona
y una poesa de segundo orden. Una literatura, en fin, que discurre a
travs de una situacin en la que tanto en Espaa como en Latinoamrica se
ha perdido el desvelo por la palabra de los grandes como Borges,
Huidobro, Vallejo o Neruda.

Los lamentos de Rojas fueron pronunciados durante el homenaje que se le
celebr al autor en Cornell, al noreste de Espaa, en ocasin de que el
Ayuntamiento local suscribiera, junto con la Fundacin de Estudios
Iberoamericanos que lleva el nombre del poeta, y con la Fundacin Aguas de
Barcelona, un convenio mediante el cual se crea el Premio de Poesa Gonzalo
Rojas, que estar orientado a autores iberoamericanos noveles.

La gente ya no sabe ni silabear el mundo; se cree que escribir es
cualquier cosa, como mandar un fax, dice el Premio Cervantes 2003, quien
agrega que no puede ser defensor de la poesa de la Espaa contempornea.
Un grave diagnstico, sin duda alguna, viniendo de quien viene.

La literatura es, como se sabe, un raro espcimen que por un lado requiere
del consenso de muchas personas y por el otro subsiste gracias a la
subjetividad de cada una; es, pues, un objeto subjetivo. En la actualidad
es harto sencillo publicar cualquier barbaridad, lo que unido al carcter
subjetivo del objeto literario agrega una nueva dificultad al proceso de
crecimiento del escritor. La posteridad termina recordando o al menos
confiamos en que as sea slo a quienes pueden agrupar en su obra cierta
sustancia de versos dados, como defina Marina Tsvietieva, citada por
Eugenio Montejo en artculo reciente, aquellos versos que se imponen a su
autor, guan al conjunto de la composicin y en cierta forma la ordenan.

En una entrevista con Le Nouvel Observateur y reproducida este fin de
semana por el diario espaol El Pas, el semilogo Umberto Eco recuerda
que, al contrario de las predicciones de ciertos socilogos de mediados del
siglo XX, la sociedad contempornea no se ha opuesto a la letra impresa.
El ordenador e Internet han restablecido la primaca de lo escrito: el
hombre-Internet es un hombre gutenbergiano, dice Eco.

El autor de Apocalpticos e integrados tambin advierte, sin embargo, que
la pluralidad de contenidos de Internet puede hacernos un poco idiotas.
Recordando a Ireneo Funes, el memorioso borgiano, agrega que la funcin de
la memoria no es slo conservar, sino tambin filtrar. Internet, dice Eco,
es Funes, si el usuario carece del criterio suficiente para ejercer su
labor de filtrado. Si no se es un experto es muy difcil decir si un sitio
dedicado, por ejemplo, a los platillos volantes es serio o delirante.

Quizs la espita que ha abierto la facilidad contempornea para la
reproduccin de contenidos ha edificado un bosque que tenemos demasiado
cerca, pero que adems est demasiado tupido. Cuando Gonzalo Rojas public
La miseria del hombre, las condiciones para hacerse un nombre en la
literatura consistan simplemente en el talento. En la actualidad no basta.
Nunca como ahora fue tan cierto aquel tpico segn el cual hay un escritor
debajo de cada piedra, lo que hace necesario armarse de valor para elevarse
sobre las copas de los rboles.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



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y artsticos en general suscribindose a nuestra lista de distribucin.
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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Los cincuenta mil de Santillana. Ediciones Generales del Grupo Santillana
acaba de lanzar al mercado su agresiva promocin 3X2 en todos sus ttulos
de Punto de Lectura. La iniciativa, que abarca a casi todas las libreras
de Venezuela, representa una opcin inmejorable al momento de elegir buena
literatura a un precio sin competencia, porque por slo 50.000 bolvares
ahora es posible adquirir tres ttulos. Punto de Lectura es uno de los
sellos insignias de las Ediciones Generales del Grupo Santillana, con un
catlogo cercano a los 200 textos de excelente calidad y con las firmas ms
afamadas del panorama literario internacional.
http://www.santillana.com.ve

Ganadores del Fausto. El escritor argentino y letraliano Ricardo Juan
Bentez ha obtenido, con su relato El hombre marrn al fondo de mi casa,
el primer lugar de narrativa en el Primer Concurso de Poesa y Narrativa El
Fausto, en el que particip tras leer las bases en nuestro boletn de
concursos. Alcides Csar Dupuy obtuvo con el poema Retorno el premio
equivalente en la categora Poesa. El certamen fue convocado en ocasin de
celebrarse el quinto aniversario de presencia en la Web del Grupo El
Fausto, y los ganadores recibirn un trofeo, un diploma y la edicin de una
antologa digital.
http://es.groups.yahoo.com/group/elfausto

Del papel a la Web. La Gaceta Literaria de Santa Fe es una publicacin
trimestral que se publica en Argentina en formato impreso, bajo la
coordinacin de Jorge Alberto Hernndez, Arturo Lomello, Norma
Segades-Manias y Jorge Taverna Irigoyen, y fue fundada en 1981 por Luis Di
Filippo. En sus pginas hay creacin en todos los gneros y se publican
textos de autores hispanoamericanos adems de la nutrida participacin de
argentinos. Para ofrecer un muestrario de su trabajo, la Gaceta ahora tiene
una edicin electrnica en la que se pueden leer las ediciones ms
recientes.
http://gacetaliterariadesantafe.blogspot.com

Tambin Roberto. Otro letraliano que gan un certamen literario cuyas bases
recibi en su correo electrnico mediante nuestro boletn de concursos fue
el escritor uruguayo Roberto Bennett, cuyo relato Nunca es tarde en el
que el mal de Alzheimer funge como fondo de la historia obtuvo el primer
premio en la categora general del II Concurso de Relatos @Leiva-El
Crucero, que convocan desde Espaa la Asociacin Cultural Villa de Leiva y
la Panadera El Crucero. La categora de relatos relacionados con Leiva fue
ganada por Julio Moreno, con El precio. El certamen recibi un total de
150 relatos y los cuentos ganadores se pueden descargar del sitio de la
asociacin.
http://manista.blogs.com/leiva/2006/09/los_relatos_nun.html

Solares en Caracas. El escritor mexicano Antonio Solares (Ciudad Jurez,
1945) visitar Venezuela para presentar su ltima novela, La invasin
(Alfaguara, 2006), una historia en torno al 14 de septiembre de 1847, el
da en que la bandera de Estados Unidos fue izada en el corazn de la
Ciudad de Mxico. La actividad se realizar el prximo martes 26 de
septiembre a las 7:30 de la noche, en la Biblioteca del Centro de Estudios
Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg). Solares es autor de las novelas
Delirum Tremens, Annimo, Madero, el otro (traducidas al ingls), La noche
de ngeles (Premio Diana Novedades, 1989), Nen, la intil (Premio Fuentes
Mares 1996), Casas de encantamiento (Premio Magda Donato, 1988) y El gran
elector, tambin llevada al teatro y por la que obtuvo el premio a la mejor
obra del ao otorgado por las tres asociaciones teatrales de Mxico.
Actualmente es director de La Revista de la Universidad Nacional Autnoma
de Mxico.
http://www.celarg.org.ve

Lorca y su vestido. Repertorio Espaol de Nueva York anuncia el estreno
mundial en espaol de Lorca con un vestido verde, de Nilo Cruz, ganador del
Premio Pulitzer de Drama y dirigida por Ren Buch, director artstico de la
compaa. La obra se presenta con motivo del septuagsimo aniversario de la
muerte de Garca Lorca desde este jueves 28 de septiembre a las 7 de la
noche. Cruz escribi la obra en ingls y fue traducida al espaol por Cruz
y Buch. En la obra se muestra la muerte del poeta y dramaturgo en un
escenario surreal en el que el autor de La casa de Bernarda Alba debe
enfrentarse con varios aspectos o interpretaciones de s mismo: Lorca con
un vestido verde, Lorca en un traje blanco, Lorca con pantalones bombachos,
Lorca como mujer y una bailaora de flamenco que tambin lo identifica. Los
personajes ayudan a Lorca a aceptar lo que ya es inevitable: su transicin
de la vida a la muerte. Los precios de las entradas oscilan entre 25 y 55
dlares y las mismas se pueden adquirir en el sitio de Repertorio Espaol.
Las funciones sern en espaol con traduccin simultnea al ingls.
http://www.repertorio.org

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Publican antologa de ficcin breve peruana

El pasado 1 de septiembre fue presentado en Lima el compendio Breves,
brevsimos. Antologa de la minificcin peruana, un trabajo de la
catedrtica Giovanna Minardi, catedrtica de la Universidad de Palermo
(http://www.unipa.it), Italia, publicado bajo el sello Ediciones del Santo
Oficio.

La presentacin del libro se realiz en el Instituto Italiano de Cultura en
Lima y cont con palabras de las escritoras Roco Silva Santisteban y Jorge
Coahuila.

La seleccin, que abarca desde el Inca Garcilaso de la Vega hasta los
escritores de las ms recientes promociones, pretende dibujar un mapa
aproximado de la produccin minificcional en el Per, para que el lector
pueda ingresar en este campo tan poco conocido en su territorio nacional.

Segn el prlogo, escrito por Minardi, se trata de textos escpticos,
ambiguos, custicos, que utilizan con frecuencia la irona, la paradoja, el
ingenio y la recreacin de cierta tradicin oral y popular.

Minardi explica que algunos de los textos pueden clasificarse como
minicuentos que tienen una estructura lgica y secuencial, aunque no
siempre presentan la estructura de los cuentos de extensin convencional y
suelen concluir con una broma o con una paradoja, como los de Felipe
Buenda, Carlos Eduardo Zavaleta, Jorge Daz Herrera, Ana Mara Intili y
Armando Arteaga.

En un segundo grupo se encuentran microrrelatos que tienen un sentido
alegrico y un tono irnico, como los de Isaac Goldemberg y Fernando
Iwasaki, que pueden llegar a no tener una historia, sino una parodia de
historia (por ejemplo, Csar Vallejo, Mario Guevara, Jos Adolph); un
aforismo (Julio Ramn Ribeyro, Jos Beltrn); gregueras (Abraham
Valdelomar); una parbola (Alfonso La Torre); o minificciones hbridas que
yuxtaponen elementos de minicuentos y microrrelatos.

Todos ellos exigen un lector activo, con sentido del humor; un lector
cmplice que haya frecuentado la historia literaria y que conozca ms o
menos los entresijos del lenguaje, agrega Minardi. Entre los temas, lo
conflictivo de las relaciones humanas y de pareja, el desencanto individual
y colectivo, la violencia y las injusticias sociales, el sueo, la
literatura.

Adems de los escritores ya mencionados, la antologa incluye minicuentos
de Ricardo Palma, Hctor Velarde, Jos Mara Arguedas, Luca Fox, Carlos
Meneses, Antonio Glvez Ronceros, Luis Loayza, Arturo Corcuera, Antonio
Cisneros, Julio Ortega, Elsa Vrtiz, Guillermo Nio de Guzmn, Carlos
Herrera, Patricia De Souza, Carlos Rengifo, Enrique Tamay y Grecia Cceres.

Fuente: LAWI Noticias



*** Wilfredo Carrizales dict charla y present libros en Rizhao

El escritor venezolano Wilfredo Carrizales (Cagua, Aragua, 1951) dict el
pasado 8 de septiembre la charla Poesa, viajes y creacin potica en la
ciudad portuaria de Rizhao, a orillas del Mar Amarillo, en un acto al que
asisti como invitado especial de la Asociacin de Escritores y Poetas de
la Provincia de Shandong, en el este de China.

La charla se realiz en el Saln de Sesiones de las Residencias para
Profesores que posee la Universidad de Pekn (PKU, http://en.pku.edu.cn) en
la ciudad de Rizhao. A la charla asistieron poetas y escritores de la
provincia, profesores jubilados de la PKU y pblico interesado en la
literatura, la poesa y la cultura universales.

Zhao Deming, profesor jubilado de la Facultad de Espaol de la mencionada
casa de estudios, conocido traductor de literatura hispanoamericana y autor
de varios libros, present a Carrizales y adems fungi como moderador y
comentarista durante el desarrollo de la charla.

El autor venezolano inici su exposicin hablando de su experiencia en la
creacin potica, de la manera cmo se relaciona con el lenguaje para
obtener un producto esttico y de los objetos, recuerdos y visiones que
frecuentan sus poemas.

Carrizales ilustr a los presentes en torno a la tradicin potica en
Venezuela, mencion a los poetas ms importantes de su pas y destac a
aquellos que, especialmente, haban escrito prosa potica. Tambin habl de
sus numerosos viajes por todo el territorio chino y de qu manera esos
itinerarios haban influido notablemente en la escritura de su libro Textos
de las estaciones.

Zhao Deming, quien tradujo el libro al chino y escribi el prlogo, realiz
la presentacin de su edicin en espaol y chino, con fotografas del
autor, y destac la belleza de su lenguaje, la manera particular de
Carrizales de mirar los paisajes chinos y la lcida concisin de su
estructura.

Para finalizar, Carrizales present tambin la versin al chino del
catedrtico Chang Shiru de su libro de prosa potica La casa que me habita,
y se refiri a su gnesis y parto amoroso y nostlgico de los textos.



*** Mario Benedetti dona libros a la Universidad de Alicante

El escritor uruguayo Mario Benedetti ha donado ms de 2.000 ttulos entre
libros, pelculas y discos compactos de su biblioteca personal, en su casa
de Madrid, al Centro de Estudios Iberoamericanos que lleva su nombre
(http://www.ua.es/webs/centrobenedetti) en la Universidad de Alicante (UA,
http://www.ua.es).

Los fondos cuentan con una importantsima coleccin de libros editados en
diversos pases latinoamericanos, muchos de ellos ya agotados y casi todos
referentes esenciales de la literatura iberoamericana.

Poesa, narrativa, ensayo, teatro, pero tambin obras espaolas de ficcin,
los materiales recibidos revelan las preferencias literarias, musicales y
cinematogrficas del autor, puesto que una parte de los mismos fueron
comprados personalmente por l. Otra parte importante de la coleccin son
donaciones y regalos de escritores y crticos, por lo que hay muchos
ejemplares con dedicatorias originales.

Benedetti, quien el pasado 14 de septiembre cumpli 86 aos, recibi el
ttulo de doctor honoris causa por la UA en 1997. Desde entonces su
relacin con la casa de estudios ha sido muy estrecha. Segn Carmen
Alemany, directora del Centro Benedetti, es un honor que una personalidad
de la importancia internacional de Mario haya elegido a nuestra institucin
para que albergue su biblioteca.

Benedetti se traslad definitivamente a Montevideo tras el fallecimiento de
su esposa la primavera pasada. Que su biblioteca espaola vaya a quedar
para siempre en la Universidad de Alicante es, segn Carmen Alemany, una
forma de retenerlo en Espaa y de hacer que una parte de sus pertenencias
quede en un lugar donde l sabe que van a ser respetadas y se les va a dar
un buen uso.

Aunque se prev que todos los materiales lleguen al Campus antes de finales
de septiembre, no se abrirn al pblico hasta que se haya realizado una
exhaustiva labor de catalogacin.

Fuente: LAWI Noticias



*** Presentan antologa de poesa medieval de Andaluca

El escritor Antonio Castro Daz (Sevilla, 1947) ha realizado una seleccin
de lo ms granado de la produccin potica realizada en suelo andaluz
durante los siglos de la Edad Media en su obra Poesa medieval en Andaluca
(Editorial Almuzara), una antologa que contiene 55 composiciones de 45
autores diferentes, algunos de ellos annimos.

Castro explic que para la realizacin de esta obra ha seleccionado las
piezas poticas ms representativas de cada poca y movimiento, atendiendo
sobre todo a la calidad literaria de los textos, pero tambin a su valor
documental o anecdtico e indic que la obra recoge una seleccin
cronolgica de la obra de los autores ms importantes.

Indic que se encuentra una nutrida representacin de 24 autores de la
poesa arbigo-andaluza, entre los que se cuentan Ibn Gabirol, Al-Mutamid o
Ibn Quzmn; numerosas piezas de la poesa tradicional desde las jarchas y
moaxajas hasta la lrica castellana del villancio; poesa pica desde los
pasajes andaluces del Cantar del Mio Cid hasta el romancero en sus
diferentes vertientes, y la poesa cancioneril, con una nmina de clsicos
de la poesa en castellano desde Alfonso X, Villasandino, Francisco
Imperial, Baena, El Marqus de Santillana, Juan de Mena, Garci Snchez de
Badajoz, El Cartujano y otros autores que, aunque son considerados de rango
menor, no dejan de sorprendernos por su viveza y calidad poticas.

Dada la distancia de tiempo y sensibilidad que nos separa de estos poemas,
la antologa se acompaa de un rico aparato de comentarios con el fin de
propiciar una mejor comprensin de las piezas seleccionadas.

Fuentes: Diario Mlaga  Librera Mundo rabe



*** Isabel Allende present su ltima novela en Plasencia

La escritora chilena Isabel Allende present este 18 de septiembre en
Plasencia (Cceres, Espaa) su ms reciente novela, Ins del alma ma,
centrada en la vida de la placentina Ins de Surez, compaera del
conquistador de Chile Pedro de Valdivia.

Plasencia fue el lugar escogido por la escritora para realizar la
presentacin mundial de su novela, a la que ha dedicado cuatro aos de
trabajo, pues fue de all de donde, en el siglo XVI, parti Ins de Surez
tras los pasos de su esposo hacia el Nuevo Mundo, donde conoci a Valdivia
y se hizo su amante.

La historia la escriben los machos vencedores, generalmente blancos por
lo que el papel de las mujeres no figura para nada en la historia, de la
misma manera que quedan acallados los pobres, los indgenas, indic en un
encuentro con los medios de comunicacin en la localidad.

Debido a ello, con el objetivo de estudiar la vida de Ins de Surez, la
autora chilena tuvo que acudir a las historias y las crnicas de los
hombres que convivieron con ella. Allende apunt que la idea de indagar
sobre la historia de la placentina surgi del hecho de que en los libros de
historia de su pas la figura de Ins de Surez aparece descrita en dos
lneas, en su opinin, porque no era la esposa legtima de Valdivia.

Ins de Surez (Plasencia, 1507- Santiago de Chile, 1580) costurera de
profesin, viaj a Amrica en busca de su marido, de quien slo recibi
referencias a su muerte. El destino le llev a conocer al conquistador
Pedro de Valdivia con quin form pareja y al que acompa en la conquista
de Chile. Ins del alma ma hace amplia referencia a esta conquista y a
todas las aventuras que vivieron los primeros pobladores occidentales en la
regin americana en la que hoy se ubica Chile.

En sus ltimos aos, Ins de Surez se cas con uno de los capitanes de
Valdivia que ms tarde llegara a gobernador de la ciudad. Ins de Surez
falleci segn las crnicas a los 73 aos de edad en la ciudad que fund,
Santiago de Chile.

El personaje histrico que protagoniza la obra arrib a Amrica siendo
pobre y acab sus das como una de las mujeres ms influyentes de todo
Chile, ya que mientras que los espaoles gastaban a manos llenas el oro,
ella dedicaba sus esfuerzos y riquezas a varios negocios. Allende calific
a esta figura de la historia de Chile como una mujer de gran valor y
coraje que no dud en defender la ciudad de Santiago espada en mano.

Soy Ins Surez son las tres palabras que componen la primera frase del
libro, que segn reconoci hoy es la ms importante de cada novela. Esta
afirmacin situ a la autora dentro de la protagonista, o a ella dentro de
m. Isabel Allende confes sentirse muy cerca de la figura principal de su
ltimo trabajo, y que incluso ha experimentado sentimientos similares. En
su caso yo hubiera hecho lo mismo, acot.

El amor jug un papel fundamental en el desarrollo de la vida de Ins de
Surez, ya que por amor viaj a Amrica, por amor permaneci all y por
esta misma razn fund Santiago. Tambin por amor rehizo su vida despus de
ser traicionada por el conquistador.

Entre los proyectos de futuro, Allende dijo que prximamente trabajar
sobre la historia de Lautano, un nio mapuche que es introducido como
espa en el campamento espaol de Santiago de Chile. Para la escritora, se
trata de un nio brillante que pas muchos aos de su vida como
caballerizo del capitn general Pedro de Valdivia.

Segn Allende en esos aos aprendi y descubri todo lo que tena que
saber de los espaoles en lo referente a caballos y armas, lo que
posteriormente le permiti escapar y hacer frente a la invasin de los
espaoles.

La presentacin en Chile de Ins del alma ma se realiz en Santiago el 22
de agosto. All dijo Allende que de su personaje slo se sabe por los
historiadores que encontr agua en el desierto y que salv a la ciudad de
Santiago del primer ataque de los indios, el 11 de septiembre de 1541.
Pedro de Valdivia, que se enamor de ella locamente, nunca la mencion en
sus cartas, puesto que era su barragana, su concubina, cuando tena a su
esposa oficial en Espaa. Por ello, el resto de la historia, continu
Allende, tuvo que buscarlo en documentos de la poca.

La investigacin no fue fcil porque para que ella emergiera haba que
investigar a los personajes en torno a ella, las circunstancias de la
poca, porque sobre ella misma haba muy poco escrito y ella nunca escribi
nada sobre s misma, tampoco, agreg la autora de La casa de los
espritus, que tard cuatro aos en escribir esta ltima novela pero que se
entretuvo muchsimo hacindolo, segn confes.

La escasez de datos sobre el aspecto fsico de su herona, de la que slo
se conoce una descripcin sobre su larga cabellera castao rojizo,
permiti a la escritora, quien reside desde 1987 en Estados Unidos, tener
ms mano libre para recrear a su personaje.

Allende compar a la herona de su novela con el personaje histrico
mexicano de la Malinche, pues ambas comparten la poca de la colonizacin
espaola de Amrica. Tienen en comn que actuaron por amor y tienen en
comn la inmensa fuerza de carcter, dijo la escritora, aunque aclar que
las circunstancias de ambas mujeres fueron muy distintas entre s.

La autora dijo adems que Ins de Surez sigue dando batallas en Chile,
que sigue siendo un pas pacato. Cit como ejemplo la decisin de un
exclusivo centro comercial de la zona alta de Santiago, donde fue retirado
el pendn que promociona su novela porque en la portada aparece una mujer
desnuda y podra haber reclamos de las familias que visitan el lugar.

Este es un pas muy pacato y seguimos sindolo. En eso hemos cambiado
poco, observ la escritora, quien no calific el hecho como un acto de
censura, sino como una decisin de los administradores que prefirieron
evitar eventuales crticas. Allende asever que en Estados Unidos tampoco
podr ser usada la portada original de la novela, porque si t pones
pezones a la vista, muchas cadenas no lo ponen a la vitrina.

Editado por Sudamericana, el libro de Allende a la fecha de su presentacin
ya se ubicaba en los primeros lugares de ventas en las libreras chilenas.
Allende, quien la semana pasada estuvo como invitada especial en el VI
Festival Internacional de Literatura de Berln (Alemania) har otra
presentacin, en octubre, en Espaa. Su idea, segn revel a la prensa
chilena, es hacerlo en Plasencia, la ciudad extremea de donde era oriunda
Ins Surez, con un deseo concreto: Casi todos los conquistadores tienen
estatuas en sus tierras de origen. Ojal Ins tenga la suya!, dijo.

Fuentes: DPA  EFE  Europa Press  Notimex  Venezuela Analtica



*** Falleci el poeta puertorriqueo Juan Sez Burgos

El poeta puertorriqueo Juan Sez Burgos falleci este 19 de septiembre
vctima de un infarto, a la edad de 63 aos, en su residencia en Ceiba,
donde estuvo acompaado por su esposa, Carmia.

Sez Burgos, sobrino de la poeta nacional de Puerto Rico, Julia de Burgos,
haba nacido en Ro Piedras el 2 de agosto de 1942. Estudi en la Escuela
Secundaria de la Universidad de Puerto Rico (UPR, http://www.upr.edu) y en
esa institucin tambin curs un bachillerato en artes. Estudi derecho en
la Universidad de Granada (UGR, http://www.ugr.es), en Espaa.

Su amigo y colega Vicente Rodrguez Nietzsche dijo a la prensa que Sez
Burgos haba sido un gran poeta que haba heredado la sensibilidad de su
ta Julia, esa transparencia en el decir potico, y lo calific como uno
de los ms importantes de nuestra generacin.

Sez Burgos y Rodrguez Nietzsche fueron parte del grupo de universitarios
que en 1962 fundaron la revista Guajana, uno de los movimientos literarios
ms influyentes del pas. Tambin formaban parte de la agrupacin Wenceslao
Serra Deliz, Marina Arzola, Antonio Cabn Vale El Topo, ngela Mara
Dvila, Edwin Reyes y Jos Manuel Torres Santiago, entre otros.

Adems de colaborar en Guajana desde joven, tambin trabaj, junto a Jos
Manuel Torres Santiago, en Lumbre y Prometeo, revistas vinculadas a la
Universidad de Puerto Rico. Su poesa fue premiada por el Ateneo
Puertorriqueo y el Departamento de Estudios Hispnicos de la UPR.

Su poesa ha sido destacada en distintas colecciones. Figura en la
antologa Hasta el final del fuego. Guajana, 30 aos de poesa, de Marcos
Reyes Dvila y se recoge en los libros Un hombre para el llanto (1969);
Seleccin de poemas (1976) y La palabra y sus magos (2000).

La caracterstica de su poesa es la velocidad. Sus poemas son muy rpidos
y as fue su vida, muy rpida. Todo lo realiz con una velocidad que casi
no entendamos. Su poesa era rpida, corta, sinttica, cotidiana, dijo
Rodrguez Nietzsche.

Los restos del poeta fueron velados el jueves 21 y viernes 22 de septiembre
en la funeraria Ehret en Ro Piedras, desde donde fueron trasladados a su
morada final en el cementerio Mara Magdalena de Pazziz en el Viejo San
Juan.

Fuente: Endi



*** Muere en Madrid el intelectual cubano Mario Parajn

Considerado uno de los intelectuales cubanos ms brillantes de su
generacin y parte del grupo Orgenes, Mario Parajn muri este mircoles
20 de septiembre en la Clnica Moncloa, en Madrid, a los 77 aos de edad.
Haba sido ingresado de urgencia en la maana y falleci a las 10 de la
noche a causa de una insuficiencia renal aguda.

Exiliado en Madrid desde 1971, Parajn haba nacido en La Habana en 1929.
Se vincul estrechamente al grupo Orgenes, siendo el ms joven de sus
integrantes, y particip en sus actividades junto a Jos Lezama Lima,
Gastn Baquero, Eliseo Diego, Cintio Vitier, Fina Garca Marruz, Lorenzo
Garca Vega, el padre ngel Gaztelu y otros intelectuales cubanos de la
generacin de los cincuenta.

Desde joven destac en todo tipo de actividades relacionadas con el teatro.
En los aos cincuenta estren Hamlet y Cndido, de Bernard Shaw, con la
Compaa de Teatro de la Universidad de La Habana. Su montaje de El tiempo
y los Conway, de W. B. Priestley, con el Grupo Prometeo, obtuvo todos los
premios de teatro el ao de su estreno, incluido el prestigioso Premio
Tala.

Entre sus puestas en escena se encuentran El crculo, de Somerset Maugham;
Estuve aqu una vez y Esquina peligrosa, de Priestley, y Ensayando, de
Jorge Arturo Gonzlez. En esos aos public los ttulos Magia y realidad
del teatro, La tcnica teatral de Ibsen y El teatro de ONeill.

Graduado en la Escuela de Periodismo y licenciado en Filosofa y Letras por
la Universidad de La Habana (http://www.uh.cu), realiz tambin estudios en
La Sorbonne de Pars (http://www.paris4.sorbonne.fr) y en la Universidad
Complutense de Madrid (http://www.ucm.es), adems de trabajar como
corresponsal cultural del diario El Mundo (http://www.elmundo.es) durante
su primera estancia en Europa.

El escritor Carlos Alberto Montaner, en una semblanza de Parajn difundida
al conocer su muerte, indic que en esa poca el intelectual frecuent los
ambientes literarios y filosficos ms prestigiosos. El teatro y la
filosofa fueron dos de sus pasiones ms intensas.

Tras el triunfo de la revolucin, contina Montaner, regres a Cuba. Se
cas con Annabelle Rodrguez, hija de Carlos Rafael Rodrguez, con la que
tuvo dos hijas, pero esos vnculos familiares no le ahorraron
contratiempos. Parajn era un catlico militante y eso, y sus crticas al
rgimen, le generaron diversos problemas.

Parajn asumi la direccin de una mesa redonda semanal de carcter
cultural en el canal Telemundo y continu escribiendo sobre teatro y cine
para El Mundo. Imparti clases de historia del teatro en la Academia
Municipal de Artes Dramticas y varios cursos sobre literatura y teatro en
el Lyceum and Lawn Tennis Club. Posteriormente, ejerci como asesor teatral
del Conjunto Dramtico Nacional y fue profesor de la Escuela Nacional de
Arte. Durante sus ltimos aos en Cuba se dedic a la filosofa y a la
teologa, y fue profesor del Seminario de San Carlos y de otros mbitos de
formacin religiosa.

En 1971 se exili en Madrid debido al veto que le impuso el rgimen cubano
para publicar en Cuba, tanto en la prensa como en editoriales. Su carrera
como profesor universitario tambin se vio truncada por el hecho de ser un
intelectual catlico.

Ya en Madrid imparti cursos de filosofa y teologa en la Universidad
Pontificia de Comillas (http://www.upcomillas.es) y en la Universidad de El
Escorial. En sus primeros aos de exilio particip activamente en los
seminarios y cursos de Xavier Zubiri y Julin Maras, e imparti
conferencias sobre literatura y filosofa en los ciclos de las asociaciones
culturales Politeia y Arte y Cultura, as como en el entonces Instituto de
Cultura Hispnica.

Por su estrecha relacin con Maras colabor en la revista Cuenta y Razn,
donde public artculos y reseas literarias. Parajn publicaba tambin
regularmente en el peridico norteamericano Diario de las Amricas.

Entre los aos 1976 y 1977 gan la Beca de Literatura de la Fundacin
Cintas, y en 2003 se gradu de doctor en Teologa en el Seminario Mayor de
Madrid. Hasta su jubilacin fue catedrtico de enseanza secundaria de
filosofa, ejerciendo en el Instituto de Alcobendas y en el del pueblo
madrileo de Chinchn.

Entre sus libros publicados en Madrid se encuentran Eugenio Florit y su
poesa (Editorial nsula, 1977), Cinco escritores y su Madrid (Editorial
Prensa Espaola, premio Mesonero Romanos, 1986), Santa Teresa de Lisieux
(Biblioteca de Autores Cristianos, 1987) y las guas tursticas de Segovia,
Toledo, y el Monasterio del Paular (Editorial Everest).

Adems, dirigi la edicin de las Obras completas de Jorge Maach
(Editorial Trpico) y realiz ediciones crticas de Pensamientos, de
Pascal, y Esto, lo otro y lo de ms all, de Julio Camba.

Fue miembro activo del Comit Cubano pro Derechos Humanos, que dirige la
doctora Martha Frayde y de la Fundacin Hispano-Cubana, donde imparta
conferencias regularmente, y particip en el Consejo de Redaccin de la
Revista Hispano-Cubana.

Su linaje intelectual cubano lo vinculara directamente a figuras como
Jorge Maach, Lev Marrero o Fernando Ortiz. Formaba parte de la
ilustracin liberal cubana, concluye Montaner.

Fuentes: CubaEncuentro  Diario Las Amricas



*** Presentan filmes hispanoamericanos en Washington

El pasado mircoles 20 de septiembre fue inaugurado el XVII Festival de
Cine Latinoamericano de Washington (EUA), que concluir el prximo 8 de
octubre y ofrece producciones latinoamericanas, espaolas y portuguesas de
2005 hasta el presente.

El festival, en el que se premiar a las mejores pelculas, as como al
mejor actor y actriz, arranc con proyecciones de las pelculas Princesas,
del director espaol Fernando Len de Aranoa, y O veneno da madrugada, del
brasileo Ruy Guerra.

Hay 20 pases involucrados y casi 40 pelculas, con largometrajes,
documentales y cortos, explic Marcelo Cima, agregado cultural de la
Embajada de Argentina en Washington y presidente de la Asociacin de los
Agregados Culturales Iberoamericanos, que comparte la organizacin del
festival.

La eleccin de las pelculas estuvo a cargo del American Film Institute
(AFI, Instituto Estadounidense del Cine) y de Rosario Carlino, una
coordinadora que fue elegida por concurso, a diferencia de otros aos. La
calidad ha sido el parmetro de eleccin. Vimos pelculas de todos los
pases y logramos que se representara lo mejor del cine de la regin,
seal Carlino.

Por su parte, Murray Horwitz, directora del centro cultural del AFI en
Washington, admiti que no hay muchas oportunidades de ver pelculas de
Amrica Latina en la capital estadounidense o en otras partes del pas.

A pesar de que hay un mercado muy importante para el cine latinoamericano,
y no slo dentro de la comunidad hispana, es difcil que los directores
latinoamericanos tengan la oportunidad de mostrar sus pelculas en cines
comerciales de este pas. Es aqu donde el AFI llena ese vaco, dijo.

Otras pelculas que se presentarn en los prximos das son Tatuado, del
director argentino Eduardo Raspo; Se arrienda, del chileno Alberto Fuguet,
y Del otro lado, del mexicano Gustavo Loza.

Esta ltima cuenta las historias de tres nios de Mxico, Cuba y
Marruecos cuyos padres han emigrado para poder ganar ms dinero. El tema
de la emigracin tambin est presente en otros largometrajes que se
presentan en el festival, como Viajeros, de Repblica Dominicana, y Viva
Cuba, una coproduccin de Cuba, Argentina y Francia.

Fuente: BBC



*** Inaugurada exposicin itinerante sobre civilizacin de Caral

El pasado 21 de septiembre fue inaugurada en la Galera Juan Pardo Heeren,
de Lima, la exposicin itinerante La civilizacin de Caral-Supe: 500 aos
de identidad cultural en el Per, que se mantendr abierta al pblico
hasta el prximo 15 de octubre.

La muestra, que se pasear por las principales ciudades peruanas, es
organizada por el Proyecto Especial Arqueolgico Caral-Supe (Peacs) con el
objetivo de proyectar y difundir los valores culturales y sociales de la
civilizacin ms antigua de Amrica, y en su estancia en Lima puede ser
visitada de martes a domingo entre 11 de la maana y 8 de la noche.

Mediante esta exposicin el pblico puede acceder a una importante
coleccin arqueolgica perteneciente al Arcaico Tardo y diversos recursos
museogrficos que describen esta cultura antigua desde perspectivas como la
formacin del Estado, las bases econmicas que sustentaron su desarrollo,
la importancia del comercio, las actividades artesanales, la forma de
organizacin poltica y social, las expresiones de su arquitectura y
urbanismo, la cosmovisin y aspectos religiosos, los avances alcanzados en
la ciencia y tecnologa, las tcnicas agrarias, conocimientos de medicina y
la vida cotidiana.

La coleccin incluye productos marinos y vegetales, instrumentos de piedra
y hueso y piezas de textilera y cestera hallados en Caral-Supe,
acompaados por rplicas de las principales piezas arqueolgicas como las
flautas traversas, las cornetas, las estatuillas antropomorfas y el quipu.

Adems se puede apreciar una gran maqueta de la Ciudad Sagrada de Caral,
fotografas y gigantografas. La informacin se expone en paneles con
infografas y textos en castellano e ingls, cuadros comparativos, mapas,
fotografas e ilustraciones.

Esculturas de cinco personajes de la poca y la rplica de una huanca, un
gran monolito, permiten adems apreciar diversos peinados y vestidos a la
usanza de los antiguos caralinos, as como la reconstruccin del rostro de
un antiguo poblador que fue sacrificado.

Para lograr mayor dinamismo y participacin del pblico visitante de la
exposicin se ha dispuesto la instalacin de un mecanismo electrnico
(tableros con botones digitales) que permite a los visitantes escuchar los
sonidos que emitieron las flautas traversas de Caral y visualizar mediante
el uso de hologramas las diversas iconografas que constituyeron parte
importante de la cosmovisin de la sociedad caralina. Los visitantes
tambin pueden localizar por s mismos el lugar exacto (indicado en la
maqueta interactiva) donde los arquelogos recuperaron las piezas
arqueolgicas ms significativas de la coleccin.

Fuente: LAWI Noticias



*** Novela indita de Jos Donoso se negocia con editoriales espaolas

La agente literaria Carmen Balcells se encuentra negociando con diferentes
editoriales espaolas la venta de los derechos de autor de una novela que
el fallecido escritor chileno Jos Donoso no lleg a editar, segn inform
el diario La Tercera (http://www.tercera.cl) el pasado 22 de septiembre.

Segn el diario, la publicacin de esa novela se enmarca en los actos de
homenaje a Donoso, de cuya muerte de cumplirn diez aos el prximo 7 de
diciembre.

La novela por editar no llevara ttulo y sera uno de los pocos materiales
ntegros de una amplia obra indita que dej Donoso al morir. Entre ellas
un esbozo de teleserie que le fue encargada por Televisa, proyecto que
fracas.

Fuente: La Tercera



*** Exigen que a Frankfurt vayan slo autores que escriban en cataln

La Coordinadora de Asociaciones por la Lengua Catalana (CAL) inici este 23
de septiembre una campaa para reclamar que la delegacin que acuda a la
Feria del Libro de Frankfurt de 2007 (http://www.frankfurt-book-fair.com),
donde la cultura catalana ser la invitada, est formada nicamente por
autores en cataln, y se excluya a los escritores catalanes que producen su
obra en castellano.

El portavoz de la CAL, David Vila, argument en una rueda de prensa que la
literatura catalana es aquella concebida y escrita en la lengua propia de
los pases catalanes y por ello ha pedido a la Generalitat que la
delegacin que acuda a la feria, y que ser la ms importante del sector,
est compuesta nicamente por autores que escriben en cataln.

Vila ha recalcado que convidar a los autores en lengua castellana
residentes en el Principado es un engao, ya que estos autores ya estn
representados por otra cultura: la espaola.

En este sentido ha subrayado que si el gobierno de la Generalitat
considera como literatura catalana aquella escrita dentro de los lmites
del Principado, tambin ha de convidar a la escrita en cualquiera de las
otras 300 lenguas que se hablan, ya que en caso contrario las est
discriminando.

Asimismo, aade que en caso de que para la invitacin se tenga en cuenta la
literatura escrita en las lenguas oficiales, la Generalitat debera
convidar tambin, junto a la espaola, a la francesa, ya que es la lengua
oficial en la Catalua Norte (sur de Francia), territorio explcitamente
convidado por los organizadores de la Feria.

Para Vila, la decisin de incluir autores en castellano en el certamen de
Frankfurt es una decisin poltica y respondera por un lado a una falta
de voluntad normalizadora y tambin a querer presentar la literatura
catalana como supeditada a la literatura espaola.

El portavoz aadi que habr que esperar a la presentacin por parte de la
Consellera de Cultura de la Generalitat del programa general definitivo
que se llevar a la Feria, el prximo mes de octubre, antes de decidir si
es necesario tomar otras medidas de presin desde la sociedad civil.

Fuente: La Vanguardia



*** Recuerdan a Neruda en los 33 aos de su muerte

Con recitales de poesa, exposiciones fotogrficas y el documental Conocer
a Neruda se conmemoraron este 23 de septiembre, en Chile, los 33 aos de la
muerte del poeta y Premio Nobel de Literatura, Pablo Neruda. Las
actividades tienen como escenario las tres casas-museos del poeta situadas
en Santiago, en la costea localidad de Isla Negra y en el puerto de
Valparaso.

En La Chascona, en Santiago, fue inaugurada el sbado la exposicin
fotogrfica Nerudamado, testimonio de la amistad entre el poeta chileno y
el escritor brasileo Jorge Amado, muestra que fue cedida para la ocasin
por el Centro de Estudios Brasileos.

En tanto, en La Sebastiana, la casa del escritor en el puerto de
Valparaso, a 120 kilmetros al noroeste de Santiago, se program un
recital de poesa, a cargo de los poetas Sergio Muoz e Ismael Gaviln, y
en el que participan ms de una docena de jvenes.

En la casa-museo de Isla Negra, residencia permanente del poeta, se
exhibir por primera vez en Chile el documental Conocer a Neruda, biografa
audiovisual dirigida por el cineasta chileno Hugo Arvalo, con la voz y
presencia del escritor y militante comunista. En el filme, que estuvo
desaparecido durante 20 aos, aparece Neruda visitando lugares de Chile en
donde pas diversos momentos de su vida.

El documental, que termina con parte del discurso que Neruda hizo en
diciembre de 1972 en el Estadio Nacional de Santiago, al regresar a Chile
despus de obtener el Nobel, fue finalizado en julio de 1973 y particip en
los festivales de Melbourne y de Berln un mes despus, poco antes del
golpe de Estado que el 11 de septiembre de ese mismo ao derroc el
gobierno del socialista Salvador Allende, en el que Neruda fue embajador en
Francia.

En Isla Negra tambin se inaugur la exposicin fotogrfica Funeral
vigilado, que muestra las difciles condiciones en que fue enterrado el
Premio Nobel de Literatura, a pocos das del golpe dirigido por el ex
dictador Augusto Pinochet (1973-1990).

Pablo Neruda naci en la localidad surea de Parral el 12 de julio de 1904
y muri de cncer el 23 de septiembre de 1973, doce das despus del golpe
militar. Su casa de Isla Negra fue allanada por los militares, lo que
agrav su condicin y debi ser trasladado de urgencia a una clnica de
Santiago donde se enter de los saqueos a sus casas y de la muerte de
varios de sus amigos.

Fuente: EFE



*** Llevarn al cine novela de Laura Restrepo

El director uruguayo Adrin Caetano (Montevideo, 1969) prepara la
adaptacin cinematogrfica de Leopardo al sol, de la escritora colombiana
Laura Restrepo, segn anunci este 23 de septiembre durante el 54 Festival
Internacional de Cine de San Sebastin.

La idea es que el rodaje sea en Colombia y empezar a rodar en marzo,
anticip Caetano antes de presentar su pelcula Crnica de una fuga dentro
de la seccin Zabaltegi, la segunda en importancia del certamen que se
celebra en la capital guipuzcoana vasca hasta el prximo sbado 30.

La cinta basada en la obra de Restrepo, que narra el enfrentamiento de dos
familias de contrabandistas, ser un policial latino que se financiar
supuestamente mediante una coproduccin franco-americana, aadi el
cineasta, que explic que an est trabajando en el guin y no ha definido
el reparto.

Este ser el siguiente filme de Caetano tras Crnica de una fuga, que
concurs por la Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes y ha supuesto
uno de los mayores xitos en la carrera de este cineasta, que ha
desarrollado toda su carrera en Argentina y tiene en su haber Un oso rojo
(2002) y Bolivia (2001).

Fuente: EFE



*** Escritores latinoamericanos en EUA retratados en un libro

Recientemente fue presentado el libro Caleidoscopio 2, inmigrantes en la
mira, que forma parte de la coleccin Desde la gente del Instituto
Movilizador de Fondos Cooperativos, de Buenos Aires, en el que se ofrece un
paneo por la comunidad latinoamericana en Estados Unidos, con los
sentimientos, las angustias, las aspiraciones, los logros y la resistencia
cotidiana de quienes, desafiando fronteras geogrficas y culturales, buscan
un espacio de justicia para sus seres queridos y para s mismos.

El libro, que est disponible para la venta en LatBook
(http://www.latbook.com), incluye una seleccin de textos de narrativa
(Marjorie Agosn, Isaac Goldemberg, Eduardo Gonzlez Viaa, Rose Mary
Salum, Vivianne Schnitzer, Miguel Angel Zapata), de poemas (Gioconda Belli,
Edith Dimo, Liliana Valenzuela), de notas periodsticas (Alberto Avils
Sers, Pilar Marrero) de autores latinoamericanos residentes en distintos
puntos de Estados Unidos, y de entrevistas a quienes han jugado un rol
protagnico en las luchas de los inmigrantes en los ltimos meses y que se
mantienen activos y firmes en sus esfuerzos (Jesse Daz y Ycica Garca).

En su prlogo, Alicia Kozameh observa que los autores y entrevistados que
contribuyeron en el libro, latinoamericanos por origen familiar o por
nacimiento pero que residen en EUA, llevan el afecto por Latinoamrica
hondamente burbujeante, transportado por dolorosas races que siguen
creciendo hacia adentro.

Nuestras mentes y nuestras emociones est bifurcadas y, en aparente
paradoja, tejen esa trenza hecha de las distintas formas del extraamiento
con el aqu y con el all, sea uno o el otro el lugar de nuestros
pensamientos, agrega Kozameh.

La prologuista y entrevistadora afirma que cada hispano en Estados Unidos
tiene una experiencia particular, y los que han cruzado la frontera y viven
en los campos, en los pueblos y en las ciudades sin documentos que
respalden su trabajo, su vida cotidiana, su supervivencia, su libertad de
salir del pas y de entrar en l, persisten en una forma traumtica de
existencia que aparece cada da como ms compleja y con menos instancias de
solucin. La lucha por obtener derechos que corresponden tan slo por el
hecho de estar vivo los ha ubicado en un lugar de visibilidad que se ha
extendido, en los ltimos meses, ms all de todas las fronteras.

Kozameh concluye afirmando que en el libro se perciben con absoluta
claridad el dolor, el desgarramiento, la necesidad de alimentar y cultivar,
ejercer, la cultura en la que se ha crecido, la decisin de ser parte del
mundo propio a toda costa y al margen de cualquier obstculo o esfuerzo, y
se capta rpidamente la fuerza vital con que los seres humanos somos
capaces de arriesgar lo que poseemos en funcin de lograr lo que nos
corresponde por naturaleza.

Nacida en Rosario (Argentina) en 1953, Alicia Kozameh estudi filosofa y
letras en las universidades de Rosario (UNR, http://www.unr.edu.ar) y
Buenos Aires (UBA, http://www.uba.ar). Fue prisionera poltica de la
dictadura militar en Argentina y en 1980 se exili en California, de donde
pas a Mxico.

Durante ese perodo escribi la novela El sptimo sueo y, a su regreso del
exilio, public Pasos bajo el agua (1987). Durante su estada en Buenos
Aires escribi el guin cinematogrfico basado en la novela. Al captulo
Carta a Aubervilliers de este libro le fue otorgado el premio Crisis en
1986.

Reside desde 1988 en Los Angeles, donde termin la novela Patas de
avestruz. Fue fundadora y directora de la revista literaria Monculo. Ha
publicado numerosos cuentos y artculos en diversos medios de Argentina,
Amrica y Europa. Sus obras han sido traducidas al ingls y al alemn.



*** Un coloquio enfrenta a los crticos con la crtica

El coloquio Crticos frente a la crtica, una revisin de la situacin
actual de la crtica literaria en Venezuela organizada por el Crculo de
Escritores de Venezuela, tendr lugar el jueves 28 de septiembre, a las 6
de la tarde en el Auditorio de la Fundacin Banco Provincial, en la avenida
Eugenio Mendoza de La Castellana (Caracas).

Se trata de un dilogo con los asistentes, con entrada gratuita, en el cual
el pblico podr participar e interactuar con los especialistas Helena
Sassone, Laura Febres, Roberto Lovera de Sola y Carlos Pacheco.

Sassone, miembro fundadora del Crculo de Crticos de Teatro de Venezuela
(Critven), es poeta, narradora, ensayista, dramaturga, y periodista,
egresada de la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es).
Ha publicado los libros Influencia del barroco en la literatura actual
(1972), La semiologa aplicada al teatro (1978) y Danza desde el espejo
(1995). Form parte del grupo Sardio, y durante aos se desempe como
colaboradora de los principales medios del pas.

Febres, ensayista e investigadora, licenciada en Letras de la Universidad
Catlica Andrs Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve, 1977); tiene una
maestra en literatura latinoamericana por la Universidad Simn Bolvar
(USB, http://www.usb.ve, 1987) y es profesora de la Universidad
Metropolitana (Unimet, http://www.unimet.edu.ve). Autora de Perspectivas
crticas sobre la obra de Teresa de la Parra (1991), Pedro Henrquez Urea,
crtico de Amrica (1989) y Presencia crtica de Mario Briceo Iragorry
(1997). En 1984 obtuvo una mencin honorfica en el concurso Pedro
Henrquez Urea, organizado por la Organizacin de Estados Americanos
(OEA, http://www.oas.org/main/spanish).

Lovera de Sola es ensayista, crtico, bigrafo y bibligrafo, licenciado en
letras (UCAB, 1966). Autor, entre otros trabajos, de Quince aos de vida
venezolana a travs de la obra de sus escritores (1978); Bibliografa de la
crtica literaria venezolana 1847-1977 (1982) y La obra histrica y
literaria de Guillermo Morn (1994).

Pacheco es crtico e investigador en narrativa. Licenciado en filosofa y
letras por la Pontificia Universidad Javeriana de Bogot
(http://www.javeriana.edu.co, 1972), tiene adems una maestra en estudios
latinoamericanos por la Universidad de Liverpool (http://www.liv.ac.uk,
1979) y un doctorado del Kings College de la Universidad de Londres
(http://www.lon.ac.uk, 1989). Premio de Investigacin Andrs Bello de la
USB (1982), es autor de Narrativa de la dictadura y crtica literaria
(1986) y La patria y el parricidio, estudios y ensayos crticos sobre la
historia y la escritura en la narrativa venezolana (2001), adems de
coautor de la compilacin El cuento y sus alrededores (1993 y 1997).



*** Exigen compra de la casa de Vicente Aleixandre

La Asociacin de Amigos de Vicente Aleixandre ha convocado una
concentracin el prximo sbado 30 para exigir a las administraciones la
compra de la casa del poeta. La comisin tcnica formada por representantes
de las tres administraciones (Cultura, Comunidad y Ayuntamiento) niega que
en la resolucin de este conflicto se est actuando con la pasividad y
desidia denunciada por la asociacin y la familia, y prometen una
respuesta para antes de finalizar el mes.

Esta comisin, integrada por el subsecretario de Cultura, Antonio Hidalgo;
el director general del Libro, Rogelio Blanco; director general de
Archivos, Museos y Bibliotecas de la CAM, lvaro Ballarn; el consejero de
Cultura y Deportes de la CAM, Santiago Fisas; la Concejala de las Artes del
Ayuntamiento, Alicia Moreno; y el director general de Patrimonio Histrico,
Juan Jos Echevarra; ya se reuni con los representantes de la familia del
Premio Nobel antes de verano y prometi una respuesta en septiembre.

El Ayuntamiento ha hecho un estudio de valoracin sobre precio pblico de
la casa de la madrilea calle de Velintonia 3 y 5 (en la actualidad calle
de Vicente Aleixandre 3 y 5), para presentar una oferta de compra. De no
llegar a un acuerdo sobre el precio estipulado, los herederos de Aleixandre
se plantean vender el inmueble a un particular, ya que han recibido
diferentes ofertas. La Asociacin de Amigos de Vicente Aleixandre apoya la
compra de la casa por parte de las tres administraciones para convertirla
en sede de la futura fundacin del poeta y Casa de la Poesa.

El 28 de marzo de 2005 la asociacin ya convoc una concentracin frente a
la casa de Aleixandre, a la que acudieron reconocidos personajes de la
cultura. La asociacin tambin remiti un escrito al presidente del
Gobierno, Jos Luis Rodrguez Zapatero, al que el director del Gabinete de
la Presidencia contest diciendo que la Direccin General del Libro haba
tomado la iniciativa de perfilar una solucin definitiva con dicha
comisin.

A da de hoy no hemos recibido ninguna noticia al respecto. Todo han sido
promesas y palabras vacas de unos y de otros, seal en declaraciones el
portavoz de la asociacin, Alejandro Sanz, quien anunci que de no recibir
una respuesta no dudarn en ir de puerta en puerta ante el Ministerio, la
Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid.

La asociacin tampoco descarta remitir una carta a la Academia Sueca para
saber cmo tratan aqu a los Premios Nobel, al Defensor del Pueblo o,
incluso, a la Casa Real. Nos fuerza, a quienes sabemos lo que representa
Velintonia 3 en la historia de la literatura y de la poesa, a seguir
luchando con todo nuestro empeo y nuestro amor por Vicente y por lo que
representa, destac. Vamos a seguir dando la nota, subiendo el tono,
porque esta situacin es inaguantable, una tomadura de pelo, asever Sanz.

El ltimo contacto que con esta comisin tuvieron los herederos de
Aleixandre, encabezados por Amaya, la sobrina de Aleixandre, fue antes de
verano, despus de solucionar el problema con los otros herederos y
desalojar al inquilino que la habitaba. Prometieron una respuesta en
septiembre que todava no ha llegado. Veo un poco de olvido y echo en
falta una reunin en serio, destac Amaya Aleixandre.

Amaya, que estar presente en la concentracin del da 30 en la que se
leer un manifiesto, subray que esperar este mes para obtener una
respuesta de la comisin, pero no podemos estar mucho tiempo sin buscar
otros compradores, precis, reseando que la familia est dispuesta a
ofrecer distintas formas de pago a la administracin para facilitar su
adquisicin.

El chalet ya est tasado a un precio razonado acorde con el mercado la
casa, situada cerca de la Ciudad Universitaria posee tres plantas de 200
metros cuadrados cada una ms un jardn, aunque no quiso dar cifras
exactas.

La Asociacin de Amigos de Vicente Aleixandre inici en marzo de 1995 una
campaa de protesta, encabezada por Jos Luis Cano, para denunciar el
incomprensible y lamentable abandono institucional que padeca el
histrico inmueble de Velintonia 3 desde la muerte del poeta.

En dicha campaa se recogieron las firmas de prestigiosos intelectuales,
poetas y amigos del Nobel, entre los que se encontraban Carlos Bousoo,
Leopoldo de Luis, Jos Hierro, Claudio Rodrguez, Antonio Colinas, Fernando
Lzaro Carreter, Francisco Brines, Francisco Nieva, Javier Maras y muchos
otros.

Tambin se unieron a esta iniciativa diversas y prestigiosas instituciones
culturales y fundaciones como el Centro Cultural Generacin del 27, la
Fundacin Federico Garca Lorca, la Fundacin Gerardo Diego, el Ateneo de
Madrid, la Real Academia Espaola, la Asociacin de Hispanistas Italianos,
la Fundacin Cultural Miguel Hernndez o el Instituto Cervantes.

Fuente: EFE



*** Editorial puertorriquea dictar taller de poesa

La editorial Terranova Editores (http://www.terranovaeditores.com), de
Puerto Rico, dictar a partir del mircoles 4 de octubre el taller
(Des)pedazos de poesa, a cargo de la poeta y performera Yara Liceaga,
actividad que se extender por ocho semanas en las nuevas instalaciones del
sello en el local V del Cuartel de Ballaj, ubicado en la calle Norzagaray
Final, en el Viejo San Juan.

Liceaga indica que con el uso del Internet las posibilidades de creacin
son infinitas. La intromisin de los visuales, la msica, el texto, la
imagen en movimiento todo ocurriendo al mismo tiempo transforma el ojo
del poeta. El taller ha sido concebido como una experiencia plural y
multimeditica, como un reto a los sentidos que se evocan a travs de la
palabra.

Con una duracin de diecisis horas, el taller se concentrar en el uso de
diferentes medios de comunicacin como entes provocadores de la palabra
potica. Se crearn intercambios entre palabra y msica, cine, arte,
arquitectura, publicidad, performance e Internet. Al concluir, los
talleristas tendrn una noche de performance en las instalaciones de la
editorial.

Con una amplia experiencia en talleres de poesa para nios y adultos tanto
en Puerto Rico como en Estados Unidos, Liceaga se ha destacado como
facilitadora en Boston, colaborando en el proyecto de la University of
Massachusetts Amherst (UMASS, http://umass.edu), el William Joiner Center
(http://www.joinercenter.umb.edu) y el Hispanic Writers Week, mejorando las
destrezas de escritura de los estudiantes latinos de la ciudad y aportando
a desarrollar sus sensibilidades.

En Puerto Rico ofrece talleres para el mejoramiento de las destrezas
comunicativas y pedaggicas de los maestros, en colaboracin con la
Librera Betances. Adems, es columnista en el semanario Claridad y
colabora con Corte Directo como coordinadora de produccin del programa
Lexikon, para WIPR, Canal 6.

Elidio La Torre, profesor de creacin literaria y editor de Terranova
Editores, indic que con el inicio de esta nueva etapa pretendemos
reforzar nuestra editorial como una entidad comprometida con la cultura y
sus manifestaciones en diferentes espacios.

Agreg que el sello se ha destacado por la publicacin de poesa de
escritores noveles, as como por el rescate de los clsicos olvidados, y
nos es natural abrir un espacio creativo para aquellos con inclinaciones
estticas diversas, pero interesados en aprender el oficio de la
escritura.

El costo del taller es de $175.00, que incluye los materiales que han de
ser utilizados. Para ms informacin, comunicarse al 787 7914794, 6688441 y
6688071, con la coordinadora Ana Ivelisse Feliciano.

Fuente: Terranova Editores



*** Jos Emilio Pacheco y Juan Gelman participarn en encuentro potico

Entre el 17 y el 22 de octubre se realizar en Mxico, D. F.,  y Morelia
(Michoacn), el Encuentro de Poetas del Mundo Latino, que contar entre sus
asistentes con el poeta mexicano Jos Emilio Pacheco y el argentino Juan
Gelman, entre otros.

Las lecturas comenzarn en Ciudad de Mxico el da 18 de octubre, en la
Casa Universitaria del Libro, bajo organizacin de la Universidad Nacional
Autnoma de Mxico (Unam, http://www.unam.mx). Los poetas partirn al da
siguiente a Morelia, donde ofrecern lecturas en el Teatro Ocampo, El
Conservatorio de las Rosas, y Ptzcuaro.

Adems de Pacheco y Gelman, participarn Ledo Ivo (Brasil), Luuk Gruwez
(Blgica), Miguel ngel Zapata (Per), Lila Caldern (Chile), Coral Bracho
(Mxico), Alexis Gmez Rosa (Repblica Dominicana), Mara Baranda (Mxico),
Stefaan van den Bremt (Blgica), Armando Romero (Colombia), Gloria Gervitz
(Mxico), Nancy Morejn (Cuba), Daisy Zamora (Nicaragua), Luis Muoz
(Espaa), Jos Mara Memet (Chile), Sergio Mondragn (Mxico), Hugo
Gutirrez Vega (Mxico), Juan Manuel Roca (Colombia), Luis Bravo (Uruguay),
Mara Negroni (Argentina), Francisca Noguerol (Espaa), Jess Garca
Snchez (Espaa), Efran Bartolom (Mxico) y Jorge Esquinca (Mxico),
entre otros.

Fuente: LAWI Noticias



*** Andaluca participar en la FIL Guadalajara con 75 expertos

La Consejera de Cultura de Andaluca ha organizado, en colaboracin con
otras entidades andaluzas, la participacin de 75 expertos, intelectuales e
investigadores de la comunidad autnoma en el programa acadmico de la XX
Feria Internacional del Libro de Guadalajara (http://www.fil.com.mx). Este
evento, que se celebrar del 25 de noviembre al 3 de diciembre, es el ms
importante del libro en espaol y tendr en esta edicin a Andaluca como
invitada de honor.

La Universidad de Guadalajara (http://www.udg.mx) rene anualmente, con
ocasin de la celebracin de su Feria Internacional del Libro, a destacados
especialistas nacionales y extranjeros en torno a una veintena de
seminarios o encuentros sobre distintos temas de actualidad. Estos actos, a
los que suelen asistir en cada edicin unas 12.000 personas, se constituyen
as en importantes foros internacionales de reflexin y anlisis.

El ex presidente del gobierno espaol, Felipe Gonzlez, el cientfico y
conservacionista Jess Casas Grandes, el juez Emilio Calatayud, el
socilogo Manuel Prez Yruela, el catedrtico de derecho constitucional
Javier Prez Royo o el pintor Juan Jos Fernndez Lacomba sern algunos de
los ponentes de estas conferencias, coloquios, mesas redondas o talleres.

Estos foros abordan distintas temticas como la poltica, la educacin, la
comunicacin, las lenguas, la empresa, los espacios protegidos o la
literatura contempornea. Algunos tienen ya una dilatada trayectoria, como
es el caso del Encuentro Internacional de Ciencias Sociales, que este ao
celebra su vigsima edicin, y que inaugurar Felipe Gonzlez con una
conferencia sobre cultura y paz.

El catedrtico de historia del derecho Bartolom Clavero, el profesor de
antropologa social de la Universidad de Granada (http://www.ugr.es) y
experto en indigenismo Gunther Detz y Javier Prez Royo participan tambin
en este XX Encuentro Internacional de Ciencias Sociales, un espacio para el
anlisis de las coyunturas actuales en las reas de la sociologa, la
historia, la economa y la antropologa.

Otro de los encuentros de mayor arraigo en la feria es el Coloquio de
Estudios de la Cultura, en el que intervendrn, entre otros, el
viceconsejero de Cultura de la Junta, Jos Mara Rodrguez, la antroploga
Cristina Cruces, el rector de la Universidad Internacional de Andaluca
(http://www.unia.es), Juan Manuel Surez Japn, el economista Jos Snchez
Maldonado o Manuel Prez Yruela, director del Instituto de Estudios
Sociolgicos de Andaluca (http://www.iesaa.csic.es/es/index.php).

Tambin cabe destacar la participacin de especialistas andaluces en el X
Encuentro Internacional de Juristas, que abordar las reformas
constitucionales y penales; en el X Seminario Internacional de Comunicacin
y Sociedad, dedicado al debate sobre la influencia de los medios en la
sociedad del siglo XXI, o en el IX Encuentro de Historia Comparada, que
versar sobre La Nueva Galicia y Andaluca: Una historia compartida.

El XVI Seminario sobre la Enseanza de Lenguas Extranjeras se centrar este
ao en la lengua y cultura andaluza, con la participacin, entre otros, de
los fillogos Antonio Narbona y Rafael Cano y del director general de
Ordenacin y Evaluacin Educativa de la Junta, Casto Snchez.

La directora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM,
http://www.juntadeandalucia.es/iam), Soledad Ruiz, ser asimismo la
encargada de pronunciar la conferencia inaugural del VI Encuentro de Gnero
con el ttulo de Transicin democrtica y polticas de igualdad en
Andaluca. Este seminario contar tambin con la asistencia de Amparo
Rubiales y de la investigadora de temas de gnero Ana Rubio.

La FIL acoger asimismo un dilogo entre filsofos andaluces y mexicanos;
la IX edicin del Panel de Negocios Internacionales, que rene a
empresarios y directivos de instituciones pblicas y privadas; el II
Congreso Nacional sobre Literatura Espaola Contempornea o el I Encuentro
sobre Gestin de Espacios Naturales Protegidos, que estar dedicado a El
agua en Doana.

Asimismo, el IV Foro de Cultura y Naturaleza, que tratar sobre El agua y
la cultura, organizar distintas mesas redondas como El agua y su valor
hednico, donde intervendr la directora de la Alhambra y el Generalife,
Mara del Mar Villafranca, o El agua en la expresin artstica, con el
pintor Juan Jos Fernndez Lacomba.

Este programa acadmico servir igualmente de marco para el acto de
homenaje al filsofo Adolfo Snchez Vzquez, una de las figuras
intelectuales ms importantes de Espaa y Mxico del siglo XX.

Fuente: Prensa FIL



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=== El testamento de Alfred Nobel =========================================
=== Reflexiones sobre el Premio Nobel de Literatura =======================
=== Lilian Fernndez Hall =================================================

Terminado el verano en Suecia y ya pasadas las elecciones, la rutina cae
como un manto gris sobre la vida cotidiana de la mayora de los suecos, que
ven llegar al otoo con una resignada melancola, preparndose para
resistir el semestre ms duro del ao: el invierno. Seis meses de fro,
nieve y oscuridad que derrumban al ms valiente. Pero ni las elecciones ni
el fro provocan tantos titulares en los peridicos de todo el mundo como
el anuncio, por parte de la Academia Sueca, del ganador del Premio Nobel de
Literatura. Especulaciones, expectativas y, la mayora de las veces,
desilusiones. Tampoco faltan las crticas, comentarios e interpretaciones
de todo tipo sobre la eleccin del ao. Como Jorge Luis Borges, con su
genial irona, deca: lo que ms sobresale de una lista de premiados son
sus omisiones.

Muchos se preguntan ao tras ao: por qu tantas expectativas todos los
aos por saber a quin se le otorga el Premio Nobel de Literatura? Cul es
la importancia de recibir este premio? Adems, claro est, del atractivo de
recibir 1,3 millones de dlares, multiplicar las ventas de una manera
vertiginosa y ser traducidos a los ms remotos idiomas. Por qu, a pesar
de ser continuamente criticado como elitista, caprichoso e ilegtimo, posee
tanto prestigio? Hasta ahora, con la excepcin de Jean Paul Sartre en 1964,
nadie lo ha rechazado (muchos aos despus, Sartre se arrepinti y solicit
recibir la suma correspondiente al premio, pero le fue negada).

La idea de un premio que estimulara la creacin, la investigacin y todo
tipo de actividad que contribuyera al desarrollo de la humanidad (1) fue
concebida por el inventor y empresario sueco Alfred Nobel. La vida de Nobel
es una historia apasionante, que merece un captulo aparte. En su
testamento, Nobel dej sentadas las bases de cules seran los criterios
para el otorgamiento de los premios, entre ellos el de literatura. Cmo se
interpretan esos criterios ha sido en su inicio, y es an hoy da, objeto
de debate y estudio. Desde su primera edicin, en el ao 1900, ha sido la
Academia Sueca la encargada de designar al ganador anual del Premio Nobel
de Literatura, siguiendo las indicaciones y el espritu soado por Alfred
Nobel a principios del siglo antepasado. Mucho se ha buceado en el
testamento de Nobel, estudiosos han seguido los criterios de seleccin de
la Academia y analizado su ideologa a travs de los aos. Pero una cosa es
cierta: muy pocas instituciones en el mundo, en el campo de las letras,
realizan una tarea tan vasta y profunda como la Academia Sueca. Que la
decisin es siempre polmica? Sera extrao si no lo fuera. Todo premio
literario es, en s, caprichoso y arbitrario. Quin puede erigirse en juez
en el mbito de la creacin? Pero por qu justamente un premio ideado por
un inventor y empresario como Alfred Nobel, sin conocimientos especficos
en el campo de la literatura, result el galardn literario ms codiciado?
Otro de los misterios de este pas misterioso, que dej a su propio August
Strindberg morir sin el Nobel y premi, en cambio, a Verner von Heidestam.
Alguien que lo haya ledo?



El proceso de seleccin o cmo se cocina el Nobel

La Academia Sueca, a la cual suelen atribuirse misteriosos y ocultos
mtodos de trabajo, tiene por el contrario, unas rutinas muy claras con
respecto al proceso de nominacin de los candidatos. En principio, ya a
partir del da despus de que el premio se ha hecho pblico en octubre,
puede iniciarse el proceso de nominacin de los candidatos del ao
siguiente. El grupo que tiene posibilidades de nominar es selecto, pero
creciente: los mismos miembros de la Academia, escritores que anteriormente
hayan sido galardonados con el Premio Nobel de Literatura, profesores
universitarios de literatura o lenguas de cualquier universidad o instituto
superior de cualquier parte del mundo y presidentes de las respectivas
organizaciones que agrupan a los escritores de un pas. Una advertencia
para quienes no puedan evitar caer en la tentacin: nadie puede nominarse a
s mismo. Las propuestas deben llegar a conocimiento de la Academia a ms
tardar el 1 de febrero y tienen por supuesto ms peso si se acompaan de
una motivacin. Todas las nominaciones registradas en la Academia son
estrictamente confidenciales, y se no es un problema: nada les gusta ms a
los acadmicos suecos que callar.

Normalmente suelen llegar a la Academia unas 350 propuestas por ao. Muchas
mencionan al mismo candidato, por lo cual la cantidad de nombres suele
reducirse a unos 200. Cuando la lista est aprobada, a fines de febrero,
pasa a ser revisada por el Comit del Nobel, de enorme influencia en el
proceso de seleccin. El Comit del Nobel es un grupo pequeo, selecto y
poderoso: 4 o 5 miembros de la Academia, elegidos por un perodo de tres
aos, con rotacin. Tienen la tarea de componer la nmina de candidatos,
realizar investigaciones, familiarizarse con los autores que tengan reales
posibilidades de obtener el premio y, finalmente, son los que presentan las
recomendaciones a la totalidad de los miembros de la Academia. Es el Comit
del Nobel el que realiza la eliminacin ms severa de nombres: por no
alcanzar la calidad exigida para recibir el premio o por responder las
nominaciones a motivos no literarios (polticos, tnicos, religiosos, de
gnero, etc). Cuando esta primera eliminacin est lista, se inicia el
proceso de seleccin ms profundo. Para su ayuda cuentan los miembros del
Comit del Nobel con grupos de asesores: expertos que redactan recensiones,
comentarios e inclusive pueden realizar traducciones de prueba en el caso
de que el idioma original no sea accesible para los acadmicos y no existan
traducciones ya publicadas.

El resultado del trabajo del comit suele presentarse en la Academia en la
sesin del mes de abril y para entonces la lista est compuesta de unos 15
o 20 nombres. Esta lista es sometida a discusin y finalmente se adopta
como oficial, con eventuales modificaciones, en el mes de mayo. Nuevamente
es el Comit quien tiene la tarea de seguir profundizando la obra de los
elegidos (muchos de ellos reaparecen ao tras ao, lo cual simplifica la
tarea, puesto que slo se revisa la aparicin eventual de nuevas obras) y
decidir finalmente cules cinco autores o autoras integrarn la lista
definitiva de candidatos a presentarse en la sesin de junio, la llamada
lista corta de donde saldr el flamante Premio Nobel.



El verano de los acadmicos

Y llegamos al verano y al perodo de ms intensidad para los acadmicos,
quienes debern durante estos meses profundizar los textos de los autores
finalistas y llegar a una decisin. Luego de una reunin de discusin e
intercambio de opiniones, llega la reunin de octubre, en la cual ya debe
haber madurado la decisin individual de cada miembro. Es aqu cuando se
lleva a cabo la votacin. El candidato que finalmente ser galardonado con
el Premio Nobel de Literatura debe obtener ms de la mitad de los votos de
los miembros de la Academia para ser reconocido. El proceso ha llegado a
trmino y se anuncia oficialmente a fines de octubre en una solemne y muy
ensayada conferencia de prensa, donde el secretario vitalicio de la
Academia, en la actualidad el escritor y ensayista Horace Engdahl, da a
conocer el nombre del galardonado y la motivacin del premio. Dicha
motivacin se lee a continuacin en sueco, en ingls, en francs, en alemn
y en ruso. Por qu no en espaol? Por la sencilla razn de que Horace
Engdahl no sabe espaol.

Pero que Engdahl no sepa espaol no perjudica en nada las posibilidades de
los autores de habla hispana de recibir el premio. En varias entrevistas ha
declarado Engdahl la enormemente fuerte tradicin cultural de la
literatura de habla hispana (2). Sin embargo, el ltimo autor de habla
hispana premiado fue el mexicano Octavio Paz, quien se hizo acreedor al
premio en 1990, hace ya 16 aos. Esto quizs aumente las posibilidades del
eterno aspirante de las letras hispanoamericanas, el peruano Mario Vargas
Llosa. Que su nombre haya figurado varias veces en la lista corta es
meritorio, el mismo Engdahl ha declarado que en muy contadas ocasiones se
ha premiado a un autor que figure por primera vez en dicha lista.

Y sin embargo, todas son especulaciones. Los acadmicos han sorprendido y
shockeado al pblico ms de una vez. Cuando se esperaba una mujer, han
premiado ao tras ao a un hombre; cuando se esperaba a un representante de
algn grupo idiomtico menor, la eleccin ha cado en un representante
polticamente incorrecto, como ser el galardonado el ao pasado: Harold
Pinter: hombre, blanco, anglosajn. Pero los acadmicos se sacuden las
crticas y reafirman el sentido de su misin y el espritu del testamento
de Alfred Nobel: premiar la calidad literaria. Mucho ms no se suele saber,
los miembros de la Academia Sueca parecen ser insobornables: callan de
manera consecuente ante la prensa. No dan casi entrevistas y, en las pocas
que dan, nunca revelan ms del proceso que lo que ya se sabe. Jams hacen
comentarios sobre nombres concretos y reafirman, obstinadamente, el
criterio de calidad literaria como punto central de la decisin, tomando
distancia de la opinin de los expertos de distinta ndole, que ya exigen
una mujer, un autor del Tercer Mundo, un representante de una minora
idiomtica, etc.



El mundo es ancho y ajeno

Si consideramos solamente a los escritores que han recibido el Premio Nobel
desde 1950 hasta el ao pasado (55 personas), observamos que slo un autor
del mundo rabe ha sido galardonado: Naguib Mahfuz en 1988 (egipcio,
recientemente fallecido). Slo tres representantes del mundo asitico: dos
japoneses (Yasunari Kawabata en 1968 y Kenzaburo Oe en 1994) y un chino
residente en Pars (Gao Xingjiang en 2000). Tres africanos, dos de los
cuales estn claramente insertados en la cultura occidental (Nadine
Gordimer en 1991 y J. M. Coetzee en 2003) y el nigeriano Wole Soyinka.
Entre los latinoamericanos contamos cuatro: el guatemalteco Miguel ngel
Asturias (1967), el chileno Pablo Neruda (1971), el colombiano Gabriel
Garca Mrquez (1982) y el mexicano Octavio Paz (1990). De 55 escritores
galardonados, contamos 51 hombres y 5 mujeres (en 1966 lo compartieron
Samuel Agnon, Israel y Nelly Sachs, Alemania/Suecia), lo que significa una
representacin del 0,89% de mujeres entre los premiados. Las cuatro mujeres
que recibieron el premio en forma individual fueron galardonadas todas en
las dcadas del noventa y en lo que va del presente siglo: Gordimer en
1991, Toni Morrison (EEUU) en 1993, Wislawa Szymborska (Polonia) en 1996 y
Elfriede Jelinek (Austria) en 2004. Sabemos muy bien que la literatura poco
tiene que ver con la estadstica, pero las cifras son, de todas maneras, un
indicador de la poca. En su momento, Alfred Nobel apunt que el premio no
deba tener en cuenta la nacionalidad del galardonado, pero es difcil
saber hoy da, en un mundo global, cunto pesan los paradigmas de la poca
y qu corpus literario se considera que ha servido a la humanidad de la
mejor manera, como se indica en el testamento de Nobel. Una reflexin, en
todo caso, para todos aquellos escritores que este mes no recibirn el
Nobel (y que probablemente no les importe demasiado): tambin Tolstoy,
Ibsen, Proust, Kafka, Joyce y Borges se le escaparon a la Academia Sueca.
No es tan mala compaa.



Notas:

1. En las palabras de Alfred Nobel: gjort mnskligheten den strsta nytta
   (quien sirviera a la humanidad de la mejor manera posible, mi
   traduccin). Fragmento del testamento de Alfred Nobel, citado en:
   Espmark, Kjell. Litteraturpriset. Hundra r med Nobels uppdrag.
   Stockholm, Norstedts, 2001, p. 8.

2. Nobelpriset i litteratur- en vsterlndsk konspiration? en: Tidningen
   Svensk Bokhandel nr. 10, 24 de mayo de 2006, pp. 22-31.

** Lilian Fernndez Hall
   lilian.fernandez@yahoo.com
   Docente e investigadora argentina residente en Estocolmo, Suecia.
   Egresada de la carrera de Letras de la Facultad de Humanidades y
   Ciencias de la Educacin de la Universidad Nacional de La Plata,
   Argentina. Colabora en varias publicaciones, impresas y digitales, de
   Europa y de Amrica Latina. Corresponsal en Suecia de El Diario de Hoy
   (http://www.elsalvador.com), de El Salvador. Coordinadora de crculos de
   lectura en espaol en Suecia.



=== El poeta precoz que oy voces: Gonzalo Rojas ==========================
=== A propsito de la lectura de Alcohol y slabas      Bethsab Ortega =

Qu se busca en el anlisis literario, mi Dios: la luz terrible de la
ciencia o la luz de la poesa? Qu se busca, qu se halla, qu es eso:
metapotica? Quin es? El poeta con sus palabras, su exorcismo, su tedio,
su ausencia, su desesperacin, su conjuro, su locura, su xtasis, su
visin, su experiencia, su intuicin? O es acaso el crtico literario, con
su lectura vuelta un riguroso ejercicio, su vnculo con la resonancia, su
interpretacin que capta el poema y lo usa, su oscuro deseo de ser poeta,
su memoria implacable, su capacidad de memorizacin, su organizacin de la
literatura, mtodos y sus metodologas, sus herramientas
interdisciplinarias, su poder de legitimizacin? Pregunto yo a cualquier
instancia divina. Ya me he perdido buscando la respuesta entre crticos y
poetas. Parece entonces que no hay nada para m. Para m es el silencio
frente a esto que no puedo comprender: Cmo desgranar el poema en sus
nfimas slabas como si se tratara de una granada roja? Cmo aproximarse al
fingidor, si su primer verso encabalgado desarma; me explico: La primer
palabra es breme, vengo / del fro dame la escritura.

Lo que aprend en la escuela me ense a distinguir: aqu hay un actor
potico yo que habla por la palabra (me encanta hablar de la palabra)
y... pero... Qu es eso? Quin viene a ordenarme que le abra? Es un
aviso, no para m (simple y mortal lector), es para el poseedor de la
escritura. Y quin es l?

Quin?... Propongo que le demos el caso a Vladimir Propp, que l
investigue, que l nos diga, que vuelva a hacer una morfologa de la
palabra y de la poesa, que se olvide de los cuentos infantiles y del
folklore, que esto nos reclama con urgencia. Que nos diga quin es el gran
poseedor de esto que nos arde.

As explico cmo Gonzalo oy voces, fue ms precoz que Rimbaud a su edad.
As este nfasis, as su frenes se revela: llega hasta el escaln
sonmbulo, as inferimos una escalera y nos vamos al smbolo: la progresin
hacia el saber, la ascensin hacia el conocimiento. Pero Gonzalo llega a la
escalera sonmbulo, viciado por un desorden del sueo y que lo levanta, lo
manipula y le ordena: Lzaro, levntate y anda, pdele que te abra la
puerta a la escritura. Gonzalo est al borde del abismo. As la muerte.
As van veintisis. As. As no cabe el conocimiento, fall.

No importa el conocimiento, importa el tiempo y sobre el tiempo la materia
(emerge entonces de mi supuesta negacin, la afirmacin del conocimiento)
el tiempo es palpable, traslcido. Y navega por el aire: es una planta
trepadora y al mismo tiempo su parsito, y Gonzalo ya no es lo que es, es
otro el que lo posee. Encontramos, entonces, el gran mito del poeta esclavo
de la palabra, el loco en su delirio, el endemoniado a lo Blake, el
alumbrado a lo Santa Teresa, el paria borracho con el silabario en la mano
con que ense a leer a los mineros, todo en un gran resonar de voces.

Este animal en que se ha convertido y que ahora es, qu es? Yo he vuelto a
la semntica del animal para definirme, pero y Gonzalo, quin es cuando es
animal? No contesta: celebra!, celebra que lo animal d para una sintaxis
(aunque sea la peor). Y lo que se precipita despus, me parece que es un
Gonzalo detrs de un Borges, debajo de la escalera, maltratndolo por
dejarse engaar por Daneri, de pronto la visin del Aleph: vindolo todo
por anticipado, en el marco sin espejo, el amor y el vrtigo lo simultneo
de estar en otras partes.

Estn juntos por leerse y releerse, con la misma bandera en sus barcos, a
punto del naufragio, han bebido de los mismos venenos, pero tienen
distintas respuestas: lo ha vivido el uno y el otro lo ha ledo en las
marcas del tigre. Innegable la resonancia literaria. O ser que son la
misma cosa, que la misma naturaleza los circunda y que yo slo veo (ciega
como soy) un tema ocupado por el imaginario colectivo, ms animal y ms
instintivo? Son ambos parte de un mismo cuerpo, el de la palabra, el de la
poesa repartidos en estrellas de hermosura, en partculas fugaces de
eternidad visible.

Finalmente el poema se cierra con una pregunta. Qu es? Quin mueve el
pndulo divino? Es mi animal poseso o ha sido siempre as? Soy Gonzalo en
la mcula de mi locura o todo es un sueo donde estalla de por s el mundo?
Hay una fractura en el mundo que lo parte en dos: uno de vino y beodos y
otro comprendido por slabas. Hay una rotura Rojas, l es el medio, el
canal mismo. Emigra, se transmuta en lo humano y no cabe y es animal por
as decirlo, porque tampoco es, es otro. Aclrale, Dios, porque yo no
puedo.

Algo roto en este mundo literario y yo me muero en esto, oh Dios, en esta
tregua que no comprendo, en este ir y venir entre ellos: por ms
interpretaciones, por ms semitica, hermenutica, preceptiva, por ms
estticas y manifiestos, por la sociocrtica... sigo condenada a callar por
el peso de la primera palabra.

Yo hago una oracin. Lector, nete a m, la respuesta no es de este mundo.

** Bethsab Ortega
   estigia27@hotmail.com
   Poeta y ensayista mexicana (Guadalajara). Ha participado en diversos
   encuentros de creadores literarios y acadmicos. Adems de aparecer
   peridicamente en revistas literarias nacionales y peridicos, ha sido
   antologada en Figuracin de instantes (Altexto, 2003), Voces vivas de
   Jalisco (Secretaria de Cultura, 2004) y Voces lquidas a veces varias
   (Per, 2005). Edit la revista Spiral, entorno a las artes (2003 -
   2004). Coordinadora de Difusin en la Oficiala Mayor de Cultura Tonal.
   Tambin se ha distinguido por su labor en promocin y difusin cultural
   en el rea literaria.



=== Imposible sin poesa      Germn Lpez Velsquez ======================

Vociferada la sentencia de muerte le cortaron la cabeza. Lo tenan
arrodillado. El cuchillo iba y vena de la mano del fantico. La capucha
negra, erotizada en la faena sangrienta, enrgica, levant del pelo la
mscara horrorizada. Ni una gota ms de sangre. Toda yaca en el suelo.
Desollado, sin ms terrorismo, haba quedado. 54 segundos fue todo.
Despus, un macabro silencio.

Si los humanos supiramos el final el suicidio se multiplicara. Es tan
duro vivir! Una suerte de vrtigo y desdicha arropa la piel. La muerte
campea. La vida es un abalorio. Nada est seguro. Cada despertar es un
asombro, una simple expectativa, una plida esperanza. Nacemos para
participar en el juego. Algunos salen del laberinto, la mayora se pierde.
Ese es el origen de la filosofa. Un tratar de sobrevivir en el laberinto,
en el abalorio. Cada cual saca sus cartas, las que cree. La mayora de las
veces la mentira sustenta la vida. La mentira por supuesto convertida en
una filosofa para resistir. Insistimos, nos ilusionamos, soamos de nuevo,
abrazamos alguna fe, creemos en algo mejor mientras el juego avanza y los
aos pasan y los caminos del laberinto se hacen ms confusos. Cada
despertar es un reto, abrir los ojos en la maana es un asombro, un batirse
en la pesadilla. La existencia, entonces, se problematiza ms. El futuro de
la especie humana. El ideal de felicidad. El conjunto de la vida. La
propuesta de cada filosofa. Y es que no da para ms. Estados Unidos
gobernado por un vaquero saqueador de pueblos. La ONU no tiene hasta el
momento ningn cartel fijado de SE BUSCA. No hay recompensa tampoco. Est
pues la ONU violando la tradicin cuando de atrapar criminales del oeste se
trata. Ni un solo poblado del mundo tiene fijado el aviso. Hay pues una
total impunidad. Lo triste es que lo acompaan otros maleantes de la
peligrosidad del ingls Blair. Los vaqueros hacen lo que les viene en gana.

Intervinieron Afganistn y pusieron un alguacil. Los talibanes perdieron el
poder. Ben Laden exacerb su odio contra occidente. Los ataques contra
Oklahoma y las torres son parte de una larga sucesin de agresiones mutuas.
Destruyeron, despus, al histrico Irak, que convirtieron en un verdadero
mierdero. Estn aliados con los sionistas y le echan rfagas a los
palestinos. Ahora mismo estn tiroteando al Lbano. Desafan a los
ayatholas de Irn. Insultan a Siria. Quieren el petrleo del frica
Subsahariana. Acusan a todo el mundo de terrorista. Nadie puede
contenerlos. Encienden odios.

Corea del Norte prepara bombas nucleares. El radicalismo islmico,
igualmente macabro, invita a borrar del mapa a Israel. La expresin Guerra
Santa traduce la estupidez. El pueblo norteamericano siente miedo por lo
que hace su vaquero. El pueblo judo tambin. Todos tienen miedo. Todos
tenemos miedo. No da para ms. Imgenes de mutilados, de nios muertos, de
ancianos sollozantes, de familias que huyen con cuatro mudas, de seres con
hambre, arrebatados, desplazados. El terror est al rojo vivo. Las amenazas
son diarias. Los insultos. Las balaceras en el oeste. Los atentados contra
la inerme poblacin civil. El irrespeto de todo. Hoy nada ms, los
radicales de Al prepararon un plan para estallar veinte aviones de
pasajeros, entre Inglaterra y Estados Unidos. Qu horror, Al; qu horror,
Dios; qu horror, Buda! Ustedes no deben ser tan malos. Nada, absolutamente
nada, justifica tanta maldad. Cuando se le rinde culto a la muerte, la
poesa est sepultada. Ya olvidamos que al finalizar el siglo XX, Australia
y Japn regalaron al mundo fe y esperanza, simbolizadas en millones de
luces artificiales, de estrellitas de todos los colores, vistas por la
televisin del mundo. Qu espectculo! Fue un testimonio, la anunciacin
de un nuevo da, pero, fallido. El siglo XXI no es halageo. El horizonte
es turbio, muy turbio. Cul derecho internacional humanitario, cules
derechos humanos, cul Organizacin de las Naciones Unidas, cul Corte
Internacional de la Haya, cul Corte Penal contra genocidas y criminales de
guerra. Cul coexistencia pacfica.

Qu tal el silencio cmplice del juez espaol Baltasar Garzn, el hombre
que quiere un mundo sin miedo. Qu tal la cobarda de Kofi Annan
lamindole el culo a los vaqueros. Se le olvid que naci en un poblado de
Ghana, en frica, y que obtuvo el Premio Nobel de Paz. Si tuviera algo de
tica renunciara a la ONU. Acaban de masacrar en Qan, Lbano, a 37 nios,
y se hace el pendejo. Igual el juez Baltasar Garzn, ese oportunista.
Literalmente fueron enterrados vivos. El edificio fue hundido por la
explosin. Ms de mil muertos y cientos de refugiados y desplazados, la
mayora civiles, y el mundo sigue en su cmoda estancia como la muerte
misma. La frula imperialista exacerba los nimos mientras la burguesa
juega pquer en ridos salones donde se renuncia a la palabra. El caos
puede organizarse desde la poesa, pero ella lo ignora. Cmo recuerdo a
Goethe:

Nada s mejor, para los domingos y das de
fiesta,
que una conversacin sobre guerra y
llamamiento a las armas;
mientras que all abajo, bien lejos, en Turqua,
los pueblos mutuamente se degellan,
aqu estamos sentaditos a la ventana, apurando
una copita,
y contemplamos las abigarradas naves
deslizndose ro abajo;
por la tarde regresamos alegres a la casa
y bendecimos la paz y los pacficos tiempos.

Si seguimos en este laberinto no sobreviviremos. El planeta es frgil pero
los vaqueros creen que no. Ellos piensan que la bolita es eterna, que la
especie es eterna, que el hombre es Dios. Cmo sufro, cmo salen de m
lgrimas. Siempre he credo en la salvacin del hombre, en la
reivindicacin de los sueos y las esperanzas. Hoy, lo dudo.

Un mundo donde cada pas tiene bombas atmicas, la avidez del capitalismo
super todo cinismo, la desnutricin sigue matando a los nios y la sed del
cuerno africano a nadie le importan, es una renunciacin, una ignominia, un
permanecer en pecado. Es la muerte por imposicin. El dolor. El exterminio.
El cansancio absoluto. Es un vivir por vivir. Qu decirle a los nios del
Lbano. Cmo mirar a los ancianos de ese pas que vivieron ya el desangre
en los aos ochenta y tenan nuevas ilusiones. Qu ensearle a las
juventudes iraques que todo han perdido. Cmo esperanzar a las vctimas de
atentados en Estados Unidos y Europa, si crecen los odios, los fanatismos
religiosos y los asaltos de vaqueros. Si Dios existe con toda seguridad
debe de estar pasando una de sus mayores crisis. Soy solidario. Cmo no
serlo en momentos de tanta confusin. Quisiera invitarlo a un tinto.

En Colombia, es imposible acabar con las guerrillas por la va militar.
Rusia no ha podido exterminar a los chechenios. Israel no podr con
Hezbollah. Estados Unidos menos con los sunnitas de Irak o las milicias
revolucionarias y fundamentalistas de Irn. Tampoco con los separatistas
islmicos de Cachemira, en la India. Slo hay una opcin para terminar con
tanto disparate: LA POESA. La poesa es fundacional.

Un cerebro relleno de jabn cree que la poesa es una estrofa, un verso.
Tamaa mentira. Es lo mismo que afirmar que la literatura son los libros o
esas grandes bibliotecas llenas de tomos amarillos, apolillados. Jams! La
literatura es una fiesta, es vida, es entrar en un universo absolutamente
encantado aunque nos ponga en cuestin. Los libros no son ms que medios
para llegar a ella. Esa fiesta est escondida en las palabras, en los
textos, en las metforas, en el espritu de la lnea. Si la literatura
fuera un grueso libro amarillento habra excesiva fiesta. Pero no. Esa
fiesta no la hacen, no la convidan, sino ciertos espritus, que cabalgan
con perfeccin el lomo de las palabras. La poesa es un dilogo, un ser
humano, una quebrada, una luna que sonre, un beso, un nio que arrastra su
juguete, una nueva flor descubierta en la maana, unos ojos con intensa
luz, la denuncia de la injusticia. Poesa es no matar al prjimo, no robar
petrleo, no acribillar la risa, no engaar, no mutilar. Nada ms lejano de
la poesa que un vaquero a caballo, maloliente, haciendo polvaredas,
saqueando y soltando balas. La poesa es un encuentro entre los hombres,
sin armas y sin trampas. Es un juego limpio sin minas quiebra pies. Es
devolverle la vida a los negros marroques que llegan exhaustos y casi
yertos a las playas azules de Espaa. Es no contaminar el medio ambiente.
Es la vida. Nadie resistira estar aqu sin la poesa. Ella es un escudo,
un yelmo, una mirada distinta. Es el abrazo del aire, el respiro del
viento, el eco eterno de las olas que nos recuerda que el alma existe y la
tranquilidad existe y la literatura como fiesta existe. Nada, pues, ms
distante de la poesa, que la fealdad de las bombas genocidas, los
francotiradores, los lamentos de muerte, el llanto desesperado de los
nios, los ajusticiamientos y las splicas de una madre que levanta sus
manos al cielo pidiendo la presencia urgente de Cristo. Abundan fieras con
apariencia humana. Peor aun, no llegan a esa condicin. Fieras como el
tigre matan para sobrevivir, estos monstruos matan por matar. Son capaces
de sacarle los ojos a una golondrina, a una golondrina que slo canta, re
y vuela. Cmo se recogen en el crepsculo. Momento de intensa algaraba.
Momento de gran emocin. No queda, pues, ms alternativa que sentarnos a
dialogar, a conciliar las diferencias, a rescatarnos de la muerte, a vivir
en poesa. Cmo, entonces, defendernos? Cmo blindarnos de feroces
arremetidas? Cmo superar la humillacin? Imposible sin poesa. Poesa
para los pobres, para los nios asustados, para los desplazados, para los
excluidos de todo, para los refugiados, para los que han soportado en sus
almas la explosin de todo, para los mutilados, para los desterrados. Para
quin ms? Ah! Para los vaqueros y los sectarios de cualquier oficio.
Puede que algn da decidan volver al reino de los cielos.

** Germn Lpez Velsquez
   revistamefisto@hotmail.com
   Escritor, periodista, abogado y profesor universitario colombiano
   (Pereira, Risaralda, 1959). Fund en 1984 la revista Mefisto de arte y
   literatura latinoamericana, de cuya direccin contina encargado. Ha
   publicado los libros Muera el Quijote, Violaciones y Con Aurora en La
   Habana. Miembro de la Academia Hispanoamericana de Letras, de la
   Sociedad Bolivariana de Colombia y de la Academia de Historia de
   Colombia. Conferencista de amplia trayectoria en su pas. Ha recibido
   diversos premios literarios tanto en Colombia como en Brasil, Francia y
   Estados Unidos.



=== Tristeza, que es amor =================================================
=== Alusin a don Quijote      Ricardo Martnez-Conde =====================

A fe que le viene bien el nombre: el caballero de la triste figura. Has
reparado, amigo lector, que una vez, slo una vez, se asocia la sonrisa a
su rostro en toda la extensin del texto? Y, para ello, en qu malhadada
situacin! Qu ofensa a su arrojo! Qu desprecio a su valenta! Hasta el
punto que, acaso, no estara de ms recordarle al autor que no descuide y
atienda bien a su funcin, pues es bien sabido que el clamo puede ser ms
cruel que la espada.

Es difcil aceptar la tesis literaria de Nabokov culpando al libro de
Cervantes de ser un trgico (casi esperpntico) dramn, un error en el
concepto de tragedia. Los bienes del libro, literarios o no, son, a mi
entender, mayores que sus males. Es cierto, no obstante, que, en lo que
hace a la figura del digno caballero, pocas son las atribuciones de alegra
que se le otorgan. Es ms; tantas veces, a lo largo del texto, la gracia y
la risa vendrn derivadas de la burla! Por no traer aqu a colacin las
reiteradas citas acerca de su humor reseco, del humor estrao de don
Quijote.

Hay dos situaciones significativas en el libro donde se alude al gozo como
estado de nimo del buen aventurero, pero aun esas resultan, o bien
efmeras, o bien slo alusivas, a modo de ancdota que, a la postre,
devienen casi en un paradigma de la frustracin. La primera es cuando don
Quijote sale de su casa por vez primera en busca de aventuras, a fin de dar
cumplimiento a su ferviente voluntad de ser un caballero andante: ...una
maana, antes del da, que era uno de los calurosos del mes de julio, se
arm de todas sus armas, subi sobre Rocinante, puesta su mal compuesta
celada, embraz su adarga, tom su lanza y por la puerta falsa de un corral
sali al campo con grandsimo contento y alborozo de ver con cunta
facilidad haba dado principio a su buen deseo. Pero he aqu que el
contento pronto se frustr; result bien corto y efmero, pues, al poco,
apenas se vio en el campo, le asalt un pensamiento terrible, y tal que
por poco le hiciera dejar la comenzada empresa; y fue que le vino a la
memoria que no era armado caballero.... Qu exigua alegra despus de
haber tenido la humildad, o haber decidido, salir por la puerta menos noble
del corral.

La segunda ocasin es cuando el autor da cuenta del peso que, en el nimo
del caballero, tiene la fuerza del amor. O, por mejor decir, la idea del
amor: Oh, cmo se holg nuestro buen caballero cuando hubo hecho este
discurso el del maravilloso imaginario de sus aventuras y ms cuando
hall a quin dar nombre de su dama. Ella era una moza labradora de muy
buen parecer, de quien l un tiempo anduvo enamorado.... Pero he aqu que
pronto asoma un nuevo velo de tristeza: ...aunque, segn se entiende, ella
jams lo supo ni le dio cata de ello.

Qu decir de cmo don Quijote la invocaba: Acorredme, seora ma, en esta
primera afrenta que a este vuestro avasallado pecho.... O bien: Oh,
seora de la hermosura, esfuerzo y vigor del debilitado corazn mo!.
Escasa satisfaccin, sin embargo, habran de obtener los deseos de su
corazn romntico y apasionado en el conjunto de esta larga historia. Antes
al contrario, el tema de su amor, ay, ms ha de ser motivo en este libro de
burla y escarnio que no de merecida consideracin.

As pues, el grave hidalgo, el caballero de gesto serio y aun ceremonioso,
pocas satisfacciones personales ha de obtener a lo largo del texto; escasos
han de ser sus gozos en toda su intensa vida en procura de aventuras. Y de
ventura. Como queda dicho, slo en una ocasin Cervantes hace asomar la
sonrisa a su rostro, pero tambin ah el final resulta desolador en el
arquetipo de la ficcin. (Y no se trata aqu de hacer un retrato del
agraviado sicolgico. Pero bien es verdad que pronto el libro invita a
adentrarse con pasin en la historia, y, siendo as, todo buen lector se
implica, toma partido, al tiempo que le da vida a sus protagonistas. En tal
sentido, ese amargo regusto de un corazn romntico agredido, del fracaso
de una voluntad si bien adornada en la ficcin soslayada una y otra vez
sin el bien de la alegra, resulta cuando menos un fruto exiguo y
frustrante con su punto de especial melancola).

El suceso de la alusin a la sonrisa tiene lugar cuando, en su camino, don
Quijote y Sancho se topan con un carretero que transporta leones en sus
jaulas. Viendo en tal circunstancia el caballero motivo de notable lucha,
se dirige al carretero que le advierte, asustado, del peligro que abra la
jaula a fin de poder librar sin par batalla con el animal. Al tiempo
minimiza, en un gesto de arrojo y desafo, la recomendacin del carretero y
la fiereza del animal: A lo que dijo don Quijote, sonrindose un poco:
Leoncitos a m? A m leoncitos y a tales horas?. Esgrime una sonrisa,
pero es de incitacin a la pelea. Pretende ridiculizar el supuesto poder de
su enemigo. Su objetivo es librar combate abierto desafiando el peligro,
sea ste el que fuere. Todo sea en favor de memorable aventura.

Mas al fin otra vez en esta vieja historia es l quien ha de resultar
ridiculizado. El caballero ignora las splicas e imprecaciones de que
abandone la idea de enfrentarse a leones hambrientos; se dice que las
fieras tenan tal expresin amenazante que era como para poner espanto a
la misma temeridad. Para l, sin embargo, tal gesto sera un acicate ms a
fin de decidirse a librar un glorificable enfrentamiento. Sancho, que ahora
s ve cerca el fin de su amo y el suyo propio le ruega que desista, a la
vez que ante el carretero defiende a su amo diciendo que no es loco, sino
atrevido; pero todo da igual. La jaula de los leones, al fin, se abre.

Len y caballero estn solos, frente a frente. (Repare el lector en la
plstica y dramtica situacin) Y dice el libro: Hasta aqu lleg el
extremo de su jams vista locura. Pero el generoso len, ms comedido que
arrogante, no haciendo caso de nieras ni de bravatas, despus de haber
mirado a una y otra parte, como se ha dicho, volvi las espaldas y ense
sus traseras partes a don Quijote, y con gran flema y remanso se volvi a
echar en la jaula. Y as concluye este pasaje de la mayor desesperanza, de
una tenue deshonra. Sobre todo por lo significativo-simblico hacia la
figura del seor aventurero.

Por qu Cervantes infringe, con la pluma, una derrota tal a su personaje?,
sobre todo considerando la presentacin previa a la lucha, idnea para
quien pretende librar singular pelea con un animal que pareci de grandeza
extraordinaria y de espantable y fea catadura. Incluso por la forma de
presentar la contienda como un inefable enfrentamiento: Lo primero que
hizo el len fue revolverse en la jaula donde vena echado y tender la
garra y desperezarse todo; abri luego la boca y bostez muy despacio, y
con casi dos palmos de lengua que sac fuera se despolvore los ojos y se
lav el rostro. Hecho esto, sac la cabeza fuera de la jaula y mir a todas
partes con los ojos hechos brasas, vista y ademn para poner espanto a la
misma temeridad. Slo don Quijote lo miraba atentamente, deseando que
saltase ya del carro y viniese con l a las manos, entre las cuales pensaba
hacerle pedazos. En lo que sigue, pues, se instala un inexcusable velo de
melancola, de desilusin lectora, pues semeja que sea el propio autor
quien no cree en la grandeza imaginaria de su hroe. Le degrada
aprovechndose de su sentido de la aventura. Y el lector, ante tal
desenlace, sonre, pero sonre de tristeza.

Slo podemos sobreponernos a la infelicidad mientras se juegue, escribi
Canetti. El libro de Cervantes se podra decir que tiene, al fin, mucho de
juego. Tal es lo que se obtiene al alterar el sentido de la realidad
mediante la ficcin. Juego de la ficcin, juego de la imaginacin. Pero, al
fin, teniendo como protagonista a un hombre y sus nobles ideales al que
pronto hemos dado vida en nuestro corazn, todo resulta ser una realidad
significativa para el hroe, y de ah el sinsabor de tan amarga derrota,
que lo es sobre todo del orgullo. Tambin para quien ha vivido el libro
como lector. (Recurdese aquella esperanzada invitacin: no quemes los
libros, arde en ellos).

El mohn seco y el gesto grave de don Quijote bien podran tener su origen
fsico. El libro casi comienza con una receta de cocina, pero se sabe que
l era de complexin recia, seco de carnes, enjuto de rostro. No daba,
pues, en lo externo, una imagen de rubicunda alegra. Sin embargo tiene
fundamento el gesto serio del valeroso caballero si reparamos en el objeto
de su preocupacin, en la noble osada de su empeo: la de desfacer
entuertos. En ello se comprenden la lucha por la justicia y aun la
exaltacin del amor, actitudes que viven prximas a la melancola. No tuvo
tiempo el autor de atender la advertencia de Flaubert (cuidado con la
tristeza, es un vicio) pues hay un mucho de ello en el libro. Un libro
donde hay risa (derivada, por lo comn, de chanza, burla o ridculo) y
lamento, pero donde escasea la inteligencia de la sonrisa; incluso
podramos decir de la delicadeza de la irona.

Al fin, yo pienso, amigo lector, que, en el fondo, este libro es un libro
de amor. (Quien no conozca el amor jams conocer qu es la tristeza).
Amor a la justicia a la defensa de las causas justas y amor a la idea del
amor. Por eso el Quijote es y ser un smbolo imperecedero en la historia
de la literatura; as perdurar en el corazn de quien leyere. Y si en algo
deriva en tristeza (el entristecido caballero, le llama Bloom) tal vez
sea por aquello a lo que otro escritor, el sobrio Machado, poetiz un da:
Tristeza, que es amor.

** Ricardo Martnez-Conde
   csbgfrf@cesga.es
   Escritor espaol (Sanxenxo, 1949). Curs los estudios de filosofa y
   letras y el doctorado en la Universidad Complutense de Madrid
   (http://www.ucm.es). Textos suyos han aparecido en la Revista de
   Occidente, el Boletn Galego de Literatura y las revistas Clarn, Claves
   y Extramundi. Adems ha sido colaborador en diversos peridicos. Ha
   publicado los poemarios en gallego Lento esvaece o tempo (Milladoiro,
   1990), Orballo nas camelias (Sotelo Blanco, 1993), O silencio das
   rbores (Espiral Maior, 1995), A na lentitude (Follas Novas, 2001) y
   Compostela, vella memoria (3C3, 2003); y, en castellano, Los argumentos
   de la tarde (A.G., 1991), Sombras del agua (Endymin, 1993), Evo
   (Calambur, 1997) y Los das sin nombre (Calima, 2000, premio Benasque de
   Poesa). En prosa ha publicado, en gallego, Os simbolos de Galicia (C
   Cultura, 1993) y Debullar (Galaxia, 1998) y, en castellano, Cuentas del
   tiempo (Pre-textos, 1994), La figura del Rey segn Quevedo (Una lectura
   de la "Poltica de Dios") Ed. Endymin-M Cultura, Madrid, 1996, Alusin
   al paisaje (Calima, 2002). Ha recibido diploma de honor en el Concurso
   Internacional de Relatos Breves "Jorge Luis Borges" (California, 1992) y
   el premio Reimndez Portela de Xornalismo (A Estrada, 1997).



=== Roberto Matta Echaurren: un poeta desconocido =========================
=== Benedicto Gonzlez Vargas =============================================

Hace pocos das atrs, en su edicin 206 del 18 de agosto pasado (1),
Gonzalo Contreras a travs de la Revista de Libros de El Mercurio
(http://www.emol.com) present al pblico chileno una primicia de impacto
mundial: a fin de ao aparecer un nuevo tomo de la antologa Poesa
chilena desclasificada, y en ella aparecer una serie de poemas de nuestro
muy universal Roberto Matta (http://es.wikipedia.org/wiki/Roberto_Matta).

Pintor notable, que hizo casi toda su carrera plstica y su fama en Europa,
Chile siempre lo vio a la distancia y slo en contadas ocasiones tuvimos la
oportunidad de tenerlo cerca. Felizmente, tras el retorno de la democracia,
en el ao 1990, se le concedi el Premio Nacional de Arte, algo que su fama
universal reclamaba demasiado en nuestra conciencia nacional y era menester
resolver pronto, puesto que nuestros premios nacionales, slo pueden
otorgarse en vida.

Dicen los que saben y yo lo repito de ellos que los escritores chilenos
conocan la poesa de Matta, pero no la tomaban en serio, seguramente
porque el propio pintor no se consideraba a s mismo como un poeta, pese a
que alguna vez public unos versos suyos en italiano y francs, en revista
de escasa circulacin. Hombre de ideas claras y de verbo recio, no ocult
intereses y posturas polticas en sus versos, Contreras el autor del
artculo que comento, recuerda los siguientes, escrito en Francia cuando
en nuestra Amrica las dictaduras militares eran casi el nico paisaje
poltico existente:

      Recado para los militares latinoamericanos,
      degenerados generales
      que por lo general generan
      puras degeneraciones

Imposible decirlo de manera ms franca y directa. Impresionante en su
sencillez, poderoso y notable ejemplo de aliteracin y denuncia. Cuesta
creer que hasta hoy permanezca indito.

Hay quienes vinculan su expresin a una poesa ms telrica y folclrica,
de potente raigambre popular entroncada con la tradicin y a la altura de
Vctor Jara, Patricio Manns o Violeta Parra. Sin embargo, producto de su
escandalosa creatividad va inventando no slo imgenes (no debemos olvidar
que es gran pintor), sino tambin nuevas palabras (2).

Si hemos de creer en la historia de Matta debemos estar ciertos de que no
tuvo afanes literarios, que no busc convertirse en poeta y que, por lo
tanto, sus versos son reflejo honesto y sincero de su intimidad, pero una
detencin consciente en ellos no puede menos que obligar a cualquier
antologador e investigador de la literatura a integrarlo con honores a la
enorme galera de lo mejor de nuestras letras. Refinado artista de
vanguardias que es capaz de alzar el vuelo de la creatividad desde el alma
popular de su Patria.

Quienes amamos el arte y especialmente el arte de la palabra, esta magia
que evoca, convoca y provoca, esta suerte de vicio impune, como ms de
alguien lo ha motejado por ah, no podemos menos que agradecer a aquellos
que nos han regalado estos versos que la vida quiso esconder por all. Nos
han devuelto a un ilustre poeta chileno desconocido. A un notable artista
al que vimos siempre entre pinceles en las alturas del Olimpo surrealista
pero que, ignorbamos, tambin ascenda a esas alturas por el camino de las
plumas y los folios de papel.

Eduardo Carrasco (3) ha conservado para el patrimonio histrico y cultural
(no slo de Chile, sino que del mundo) varias de sus creaciones literarias
en versos originales de su puo y letra.  Los Orculos de Pan pan pan
fueron escritos a mediados de los 80 y coinciden con la serie de Quijotes
de su obra.

Porque nos parece necesario destacar esta faceta desconocida del gran
artista y porque nos parece justo agregar a su nombre ya no slo el
adjetivo de gran pintor, sino que adems el de gran poeta, agradecemos a
todos los que han hecho posible conocer esta obra.

De sus extraordinarios poemas, estos versos notables:

      Los orculos de Pan pan pan

      El tiempo no pasa para un reloj.
      Para un reloj, el tiempo no pasa.

      Desengaar la lengua es desatarla.

      Con la imaginacin del fuego
      en el corazn humano los encuentros se transforman
      en descubrimientos.

      Sistemanar bien
      en las manos de cada da
      normndose en hornos
      donde el yo se hace pan.

      Pan:
      escojo decir Pan
      porque encierra el aplauso
                    al ruiseor roco
                           y la mejor vidriera
                                  con el ritmo de
                                         las naturalezas.

      Los hombres aman a las mujeres porque se parecen al mar.

      Angelicante ciencia,
      cueva de abrazos donde el entendimiento entender
      que es cientfico el caballo que abrocha claveles entre los hombres
      en vez de alfombras y murmullos entre las estrellas.

      Desterrarse en un entierro.

      Lo irracional es racional porque ambiciona ambas ambiciones.

      Para mudar las cosas
      y dar crdito a tu trabajo
      de hacerte una mejorada posada sin estrechez
      no basta cambiar tu histrica luz interior,
      centro de extranjeras amenazas:
      debes andar sin comillas, en la simplicidad de todos,
      como si fueras un punto.

      Estn viviendo un neoltico
      en el que se va descubriendo nuestra naturaleza
      como un terremoto que se ha roto la lengua.
      La naturaleza nos parece que no se parece a lo real
      que se aparece en lo que omos de la vida,
      y esta crisis hecatomba diluvios
      y alrededor todo se metamorfea en todo.

      Arte es inventarse con las propias palabras
      aunque esto parezca una grosera
      entre calmados calmadosos.
      Contra su calma: el imprevisto.

      Que el amor propio
      ame el carcter y la persona del ser amado
      y no slo su desnudez bajando las escaleras
      desvestida de reina
      y rodeada de retratos de familia.

      El alma es una olla
      donde se cuecen los alimentos de nuestro entusiasmo
      y con ste
      crece abrazado y entregado el corazn.
      Para que este corazn no desate nieves
      sino un sol templado y un laurel de hojas
      en el alma de la olla del alma
      como en el hoyo de la guitarra
      debe nacer la msica que venza los infiernos
      As,
         el puchero que el alma cocina
                                  ser sabrosa luz.

      Vivir para aumentarnos,
      para aumentar nuestro humanismo hasta que sea crnico.



Notas

1. Lamentablemente para nosotros, El Mercurio slo muestra en su pgina web
   las ltimas siete ediciones de su diario. Para acceder al archivo de
   nmeros anteriores, hay que ser suscriptor del diario.

2. Dice Gonzalo Contreras que el vocablo angelicante es creacin suya.

3. Ex integrante del grupo Quilapayn.

** Benedicto Gonzlez Vargas
   rector@univirne.cl
   Profesor y escritor chileno (Padre Hurtado, 1965). Ha publicado El
   ermitao (Editorial Caf Con Leche, 2000) e ndigo, los nios de la
   Nueva Era (Ediciones de la Univirne, 2002). Tambin particip en el
   libro 2000, el futuro presente (Editorial Letralia, 1999), con un ensayo
   sobre ciencia ficcin. Actualmente cursa un Magister en Educacin en la
   Universidad Diego Portales e imparte clases de literatura en los
   colegios Alexander Fleming y San Marcos, de Santiago de Chile. Desde
   2001 es miembro de la Sociedad de Escritores de Chile. Mantiene un blog
   sobre literatura en http://www.atinachile.cl/blog/10092.



=== Tiempo nublado      Ricardo A. Halperin ===============================

Dicen que con los aos vienen el escepticismo y las ideas conservadoras
(adems de los kilos y de la calvicie...). Hay alguna evidencia en ese
sentido y seguramente no habr quien pensar que este comentario la
fortalece aun ms. Si fuese as, me permito responder que el escepticismo
es una actitud con mritos no despreciables. En cuanto a las ideas
conservadoras, nada ms lejos de la intencin de esta nota, por el
contrario la tesis que se plantea es que hay mucho en nuestra cultura que
no merece conservarse... Pero parece prematuro escribir a la defensiva,
cuando las ideas principales an permanecen escondidas. Vayamos a las
cosas.

Es imposible dejar de notar que la cultura moderna exhibe una tendencia muy
generalizada a la bsqueda de ideas simples, de filosofas (perdn por el
mal uso de la palabra) totalizadoras, un recurrir demasiado frecuente a los
lugares comunes, una tendencia a lo fcil en las expresiones artsticas, en
suma, una creciente dependencia en el mnimo comn denominador, que abarata
el pensamiento y plantea un serio potencial de decadencia. A la edad de la
razn la ha sucedido el tiempo del simplismo. Esto se observa en diversos
campos; en esta nota me voy a referir brevemente al arte, el periodismo, y
la poltica, pero seguramente otros querrn aadir a esta lista. Esta
pereza intelectual no es un fenmeno limitado a un solo pas, o una
desviacin circunstancial de tendencias de largo plazo ms auspiciosas. No,
parece ser una tendencia mundial afirmada y en buena medida irresistible.
De continuar as, en el futuro algn pensador independiente entre nuestros
hijos o nuestros nietos podr recordar con aoranza la era de mediocridad
que nosotros, sus ancestros, pudimos vivir...

No quiero que se me acuse de ignorar el tremendo progreso tecnolgico que
nuestro tiempo ha conocido y presumiblemente seguir conociendo. El avance
cientfico aparece estar encaminado en una curva exponencial cuyos milagros
se develan casi a diario. Pero si el campo cientfico es testigo de
progresos admirables, la otra cultura, la cultura social, no slo no
avanza sino que evidencia preocupantes signos de atrofia o de retroceso.

En el campo del arte la televisin ha permitido a grandes masas un grado de
acceso a sus expresiones que hubiese sido inimaginable hace apenas un
siglo. Pero, es la cacofona msica? Es la procacidad, ingenio? Es el
humor chabacano e infantil, gracioso? La bsqueda de la mxima audiencia
define los estndares estticos a niveles muy bajos, pero la consecuencia
es que estas expresiones artsticas estn contribuyendo a conformar los
gustos y la manera de pensar de grandes mayoras, con consecuencias
sociales y polticas que no hemos considerado con la seriedad que merecen.
Alguno quizs argumentar que la masificacin de las expresiones culturales
necesariamente nos lleva a un deterioro de calidad. Implcitamente este
razonamiento sugiere que la cultura con maysculas era un dominio exclusivo
de las elites y que la masificacin es la razn principal del deterioro que
hoy observamos. Sin embargo el orden de causalidad no es obvio, si bien el
gusto popular es un determinante de las tendencias culturales tambin los
creadores actan sobre el pblico y modifican los gustos y preferencias. La
educacin podra tambin ayudar a elevar los estndares. Podra, pero...
Qu ocurre que en general los intelectuales y los artistas han perdido esa
capacidad de liderazgo positivo que alguna vez fue su dominio? Ser que
los incentivos comerciales tienen una influencia excesiva en la direccin
que toma la creacin artstica (y, si fuese as, qu hacer al respecto)? O
acaso este anlisis es excesivamente pesimista, y no es capaz de reconocer
los mritos artsticos y los nuevos elementos creadores que se estn dando
en los diversos campos del arte?

El periodismo presenta un panorama menos claro. Por un lado, en el campo de
la palabra escrita encontramos todos los das expresiones de pensamiento
crtico y anlisis inteligentes, aunque a veces debamos escarbar entre la
basura que los circunda para llegar a ellos. Inquieta, sin embargo, que las
nuevas generaciones demuestren una creciente indiferencia al periodismo
escrito y al anlisis serio y recurran cada vez ms a la televisin y al
blog, muchas veces sesgado y emocional en su contenido y no sujeto a
escrutinio crtico, como fuente de informacin. La televisin en particular
crece en importancia como fuente de informacin (pero tambin de
indoctrinamiento subliminal en las normas socialmente aceptadas) de las
grandes masas. En ese medio, la idea inteligente aparece con demasiada poca
frecuencia y el anlisis crtico generalmente brilla por su ausencia. Puede
argumentarse que el medio no se presta, si es as el mundo feliz de
Huxley no debera catalogarse como obra de ficcin sino como un inquietante
llamado de alerta a un futuro posible no demasiado lejano.

Llegamos a la poltica, que no ha podido abstraerse del contexto cultural
en el que le toca desarrollarse. Cuntos lectores pueden mencionar
inmediatamente, sin exprimirse mucho la cabeza en la bsqueda, los nombres
de dos o tres estadistas que hayan recientemente planteado con claridad los
dilemas que nuestra generacin enfrenta y esbozado una estrategia clara y
coherente para encararlos? No creo que muchos. Pienso que con mucha ms
facilidad podramos identificar decenas o cientos de figuras importantes
que han hecho sus fortunas polticas sobre la base de explotar los lugares
comunes, los prejuicios y las ideas fciles, sumados a una total
desaprensin por el respeto al oponente y por el nivel del dilogo. Como en
el caso del arte y del periodismo, la ley del mnimo comn denominador es
lo que define las plataformas de gobierno. El resultado es que los
problemas ms difciles no se resuelven, se patean al futuro. Tal el caso
del calentamiento global, del deterioro del medio ambiente, de los
crecientes choques y tensiones provocadas por las corrientes inmigratorias,
de la reaparicin de la religin como factor de discordia y de guerra y de
las consecuencias econmicas y sociales de tendencias demogrficas (mayor
expectativa de vida y menor tasa de natalidad) que difcilmente se
revertirn en el mediano plazo.

Creo que el dicho atribuido a Kant, Lamp necesita un Dios, esconde tras
su soberbia un algo de verdad, pero que se aplica no slo al hombre comn
sino tambin al intelectual; el pan y el circo no alcanzan y todos
compartimos la necesidad de una visin positiva que aliente el diario
quehacer y le d sentido. En la conformacin de esa visin, el quehacer
intelectual debera jugar un papel fundamental. Las religiones
tradicionales entendieron esta necesidad, el comunismo como religin de la
razn tambin. Muerto Dios y luego el comunismo, el hombre moderno no puede
conformarse con la apologa del sexo como deporte y la crnica policial en
colores que la televisin nuestra de cada da nos da. El sorprendente
renacimiento de Dios y el auge de visiones religiosas extremas, como es
el caso de una corriente importante del Islam y de la derecha religiosa
norteamericana, que parecen haberse acentuado luego de la implosin del
comunismo como alternativa ideolgica, podran de alguna manera reflejar la
insatisfaccin de numerosos sectores de la poblacin ante el vaco del
horizonte cultural y la ausencia de valores claros en el mundo moderno. Es
esa la nica eleccin posible: el fanatismo religioso o un mundo
lobotomizado?

Dicen que con los aos viene el escepticismo; quizs estos conceptos que
no son originales ni mucho menos nuevos sean slo refunfuos ante una
realidad cambiante cuyo sentido se nos escapa. Puede ser, aunque no lo
creo: pienso por el contrario que quienes recordamos que no est lejana en
el tiempo una era de la razn, nutrida de confianza en el progreso,
deberamos intentar rescatar su legado y plantearle a nuestros hijos una
alternativa ms positiva a esta realidad que hoy ofrece el mundo. Lo
difcil es empezar.

** Ricardo A. Halperin
   rhalperin2@comcast.net
   Escritor y docente argentino (Buenos Aires, 1940). Actualmente reside en
   las afueras de Washington (EUA). Se educ en la capital de su pas y en
   Crdoba, y complet estudios de postgrado en la Universidad de Columbia
   (EUA). Fue profesor de economa en la Universidad de Buenos Aires
   (1968-1973). En 1976 se incorpor al Banco Mundial, en la ciudad de
   Washington, DC, donde desempe diversos puestos gerenciales hasta
   jubilarse en 2001. Ha publicado numerosos trabajos sobre temas
   econmicos.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Dos notas sobre poesa      Jos Ivn Bedoya Madrid ===================

*** De la poesa

Es indiscutible la existencia y el rango que ocupa y ha ocupado el poetizar
en la vida del hombre en todas sus pocas; sin embargo, es puesto en duda
el lugar que el texto potico debe ocupar en el actual momento histrico.
Poetizar es propio del hombre y el texto potico, por lo tanto, no debe
temer por su existencia ya que es la vida misma de este hombre la que lo
alimenta. El que para muchos ya no exista la poesa es ms bien un
indicio evidente del malestar que se percibe en el seno mismo de la cultura
y que se extiende al mismo quehacer potico propiciado por los medios de
comunicacin. Se dice, por ejemplo, que no se le presta la misma atencin
que cuando la educacin giraba de manera primordial alrededor de los
estudios clsicos y literarios. Creo que este juicio no debe afectar la
existencia misma de la poesa que es vlida en s y por s misma aqu y en
cualquier parte.

Claro est que como actividad histrica y como producto textual que emplea
signos como materia prima, ha debido pasar y est pasando por diversas
transformaciones en relacin con las pocas en que ha surgido y con los
hombres concretos que la han creado. Como es de esperar de todo desarrollo
histrico, el resultado es positivo y enriquecedor para la esencia de la
poesa misma. Podemos pensar, como ejemplo de esto, lo que ocurri en la
escena colombiana con la introduccin de la nuevas formas modernistas a
principios de siglo y los movimientos nacionalistas que se han originado
bajo la fecunda influencia de las grandes figuras de la poesa.

Sobre el poetizar se han hecho diversas reflexiones en la historia.
Poetizar o crear poticamente implica y exige concentrar las fuerzas
interiores cuando se trata de conjurar la realidad como es la presentida
por nuestros sueos. La concentracin, que para Rilke es la condicin misma
del hacer potico y de la captacin de la belleza en formas definidas,
conlleva un mtodo de colimador (segn la expresin de J. M. Pleynet del
grupo Tel Quel), es decir, de orientar la mirada hacia un sector o nivel
definido de la realidad compleja. En efecto, cuando miramos en perspectiva
tratando de superar el afn cotidiano y la preocupacin utilitaria al
manipular lo real, se abre una dimensin nueva del mundo (de lo mirado y de
su contorno) que se hace transparencia en la palabra potica. Por eso ser
poeta es, fundamentalmente, crear. La creacin literaria es una obra
edificada sobre la obra del mundo siempre presente como lo real ya dado,
horizonte de todas nuestras experiencias y posibilidades.

La poesa, como forma de enfocar lo real, como conjuracin del presente
para que revele su secreto (desde Aristteles hasta Heidegger), se
relaciona de una manera especfica con la reflexin filosfica. Para
algunos, incluso, la experiencia potica, lo mismo que la dramtica, estn
en un plano de similitud con la experiencia filosfica. Nietzsche, por
ejemplo, vea que con la tragedia era como los griegos haban llegado a lo
ms profundo en su identificacin con los valores vitales que seran los
nicos que l finalmente reconocera. El mismo hacer potico es considerado
en general por los filsofos como una forma de eternizacin de la vida: la
comunicacin de hecho entre un mundo extrao, antiguo, y nosotros, nuestro
mundo. En general, toda literatura es la eternizacin de la experiencia
concreta o ntima del hombre. S. Beckett ha vuelto a hablar de experiencia
dramtica como experiencia metafsica: un ntimo contacto con entidades que
influyen decisivamente en cada hombre y que son de su misma esencia: la
muerte, la desesperacin, la incomunicabilidad... (En Los Indomables, por
ejemplo, uno de los personajes llega a definirse por el silencio, el que el
autor mismo le da un valor metafsico: cuando deje de hablar hablar de m
mismo).

Un texto potico no es un simple juego de palabras ya lo ha advertido
Heidegger sino, por el contrario, es el lenguaje cifrado, cuyos smbolos
revelan un contenido trascendental en relacin con el nivel de la vida
afrontado. Lo potico es la dimensin de la vida en que podemos arribar y
asumir la profundidad misma de lo real, que en el contacto rutinario slo
se muestra en su ser til, en su ser para otra cosa, o sea, en su
inesencialidad. Comparto en parte esta visin actual de la poesa. El
fenmeno potico que aparece ante todo en su forma material, las palabras,
es un deseo manifiesto o no, de captar una intuicin o una visin
momentnea de una armona escondida en la naturaleza. Para el filsofo
griego, el poeta copia e imita la naturaleza y se inspira en ella
(Aristteles) y su resultado es, por tanto, una obra de arte.

El poeta trata de comunicar su ntima experiencia metafsica a los hombres
con quienes convive. Le habla a su pueblo de un modo especial. Es mediador
entre una realidad, que es develada slo a unos pocos, y los hombres, que
no han tenido o an pueden desdear esa experiencia. De ah que la misin
del poeta, aunque escondida, sea tan importante: mantiene la fe de los
otros en el valor ms secreto y a la vez ms olvidado de la misteriosa
realidad. Les recuerda continuamente con su palabra que en el lado opuesto
de esa misteriosa realidad que l se esfuerza por comunicarles est la
dimensin cotidiana de la misma, pero que sta por ser ms utilizada o
manejada no es la ms real.

La Poesa (Dichtung, literatura) abarca todo lo artstico que hay en el
hombre. ste, por el hecho de ser una conciencia, es capaz de dichten, de
poetizar. Es algo slo propio de l, porque es el modo como acontece la
verdad en la obra de arte, es decir, es la manera como el desvelamiento de
la verdad ocurre en el seno de la misma obra. De ah que la poesa (Poesie)
sea el modo como sucede la verdad en la obra de arte literario. La poesa,
entonces, es un modo particular que tiene el hombre que acta como artista
para acercarse al misterio en el sentido de lo indescifrable. El poeta
dispone ya del lenguaje, producto cultural de un pueblo. Este lo condiciona
en su dichten. En dos artculos, Hlderlin y la esencia de la poesa y El
origen de la obra de arte, expone Heidegger estas ideas que es conveniente
revisar como una profundizacin seria aunque desabrida y pesada para
quienes prefieren ms lo literario que lo filosfico.

Pero hagamos la pregunta que puede surgir cuando leemos un anlisis como el
que propone Heidegger: por qu se puede decir que la poesa trata de
ponernos en contacto con una verdad o mejor con una captacin de algo
verdadero? Por qu se puede poner la poesa al mismo nivel de la filosofa?
Muchas veces podemos suponer que el poeta se encuentra en una relacin con
la realidad de un modo muy peculiar: es una relacin onrica, casi
irracional. Se cree que el poeta slo trabaja con ilusiones, las que
envuelve tambin con palabras cuya significacin se hace difcil, gratuita,
debida aparentemente a la casualidad, y por lo tanto no debe tener el mismo
crdito para todos cuantos las leen. Pero recordemos que Aristteles, sin
ser poeta (declarado oficialmente como tal) muestra y teoriza lo que es el
contenido o lo que pretende ser, desde el punto de vista del racionalismo
griego, la obra de arte (imitacin de lo real) que para Platn slo era
sombra de una sombra. Para Aristteles, la poesa est entre la filosofa
y la historia. Es ms bien un trmino medio ya que es ms filosfica que la
historia. (Muchas veces se ha partido slo de intuiciones para explicar lo
potico, pero es la nica manera de llegar a definirlo porque es
inabarcable dada su sutil apariencialidad o carcter fenomnico).

Baste este sondeo para afirmar que muchos filsofos han reflexionado sobre
la poesa. Es decir, han credo que la filosofa tiene mucho que ver con la
literatura. Algo en lo que tambin insiste Heidegger es en lo referente a
la poesa como fundamentacin. El poeta instaura lo permanente. Lleva a su
concrecin lo que l cree que se debe conservar o guardar como lo ms
sagrado porque sus textos son signos de los dioses con los que el pueblo
duerme ms seguro. El poeta, en su intuicin, en su experiencia intuitiva
de una situacin en la que l capta la armona de su ser ntimo con la
naturaleza, siente la necesidad de plasmar esta intuicin potica por medio
de la palabra, del verso, de la obra dramtica. Acude al lenguaje
cotidiano, producto de una historia o desarrollo del habla. Es, por tanto,
heredero de una tradicin esttica, la que se actualiza por medio de l,
escenificando desde un ngulo nuevo, la belleza eterna sumida en la
euritmia del universo. Por medio pues, de esta realizacin de lo potico
en la palabra y por la palabra, el poeta conserva y transmite a los otros
unos signos que l ha presentido y les ha dado un nuevo sentido.



*** De la poesa II

La poesa, es ocioso decirlo, tiene muchas acepciones. Se puede decir que a
lo largo de la historia de la literatura, cada autor ha tenido su propio
modo de enfocarla. Pero hay algo que salta a la vista: desde Aristteles a
Heidegger, pasando por Hegel y Schelling, se ha querido ver la poesa en
relacin con la filosofa. Algunos han pretendido decir que la experiencia
potica o dramtica est casi, por no decir, en igual plano, que la
experiencia metafsica. Nietzsche vea en la tragedia lo ms profundo a que
haban llegado los griegos en su identificacin con los valores vitales que
eran los nicos que l reconoca. La misma literatura era la eternizacin
de la vida: la comunicacin que se poda establecer entre un mundo antiguo
y nosotros.

Con S. Beckett se ha vuelto a hablar de experiencia dramtica como
experiencia metafsica: un ntimo contacto con entidades que influyen
decisivamente en el hombre o que son de su misma esencia como son la
muerte, la desesperacin, la incomunicabilidad, etc. Quiero decir, al
nombrar aqu a Nietzsche y a Beckett, que lo potico no es un simple juego
de palabras, como tambin lo advirti Heidegger, sino que nos lleva a un
plano muy profundo de lo real. (En Les Indomables de Beckett uno de los
personajes llega a definirse por el silencio al que el autor le da un valor
metafsico: Cuando deje de hablar, hablar de m mismo).

El fenmeno potico que aparece ante nosotros primero que todo en su forma
material, las palabras, es ante todo un deseo manifiesto de captar una
intuicin o una visin momentnea de una armona escondida en la
naturaleza. Alguien deca que el poeta copia la naturaleza y se inspira en
ella por analoga a una obra de arte. El poeta trata de comunicar su ntima
experiencia metafsica a los hombres (a su pueblo): es un mediador entre
una realidad, que es develada slo a unos pocos, y los otros hombres que no
tienen esa experiencia. De aqu que la misin del poeta, aunque escondida,
sea tan importante: mantiene la fe de los otros en los grandes valores, les
recuerda siempre que al lado de la misteriosa realidad que l les comunica,
est su misma realidad, la que viven todos los das, pero no por esto es
sta la ms real.

La Poesa (Dichtung, literatura) abarca todo lo artstico que hay en el
hombre. Este, por el hecho de ser una conciencia, es capaz de poetizar
(dichten). Es algo muy propio de l, porque es el modo como acontece la
verdad en la obra de arte, es decir, es la manera como el develamiento de
la verdad ocurre en el seno de la misma obra. (De ah que la poesa,
Poesie, es el modo como sucede la verdad en la obra de arte literario). Por
eso la poesa es un modo muy particular que tiene el poeta de acercarse al
misterio, en el sentido de lo indescifrable. El poeta ya dispone del
lenguaje que es el producto cultural de un pueblo, que lo condiciona en su
dichten. En los dos articulos de Heidegger: Hlderlin y la esencia de la
poesa y El origen de la obra de arte estn bien expuestas estas ideas.

Por qu se puede decir que la poesa trata de ponernos en contacto con una
verdad, con una captacin de algo verdadero? Por qu se puede poner la
poesa al mismo nivel que la filosofa? Se plantea esta pregunta porque a
veces se tiene la concepcin de que el poeta se encuentra en una relacin
con la realidad pero como en la dimensin del sueo. Se cree que el poeta
slo trabaja con ilusiones, las que envuelve con las palabras, y al que por
lo tanto no debe drsele ningn crdito. Aristteles, no siendo poeta, nos
dio el contenido o lo que pretende ser el artista literario. Plantea que la
poesa est entre la filosofa y la historia. Es un trmino medio: es ms
filosfica que la historia. (Se ha partido de la intuicin para explicar lo
potico, pero es la nica manera de llegar a definirlo, porque es
inabarcable dada su sutil apariencialidad, su fenomenicidad). Muchos
filsofos han reflexionado sobre la poesa, es decir, no han credo que la
filosofa no tenga nada que ver con la literatura.

Otra cuestin en la que tambin insiste Heidegger y que hay que reconocerle
en este punto es la de la poesa como fundamentacin. El poeta instaura lo
permanente: lleva a su concrecin lo que l cree que se debe conservar o
guardar como lo ms sagrado, porque enfrenta los signos de los dioses con
los cuales el pueblo se va a sentir ms seguro. Precisamente, el poeta en
su intuicin, en su experiencia intuitiva de una situacin en la que l
experimenta la armona de su ser ntimo con la naturaleza, desea o siente
la necesidad de concretizar su experiencia potica en la palabra. Acude al
lenguaje cotidiano, producto de una historia cultural, es decir, hereda
toda una cultura. Por medio de esa realizacin de lo potico en y por
medio de la palabra, el poeta conserva y transmite a los otros unos
signos que l ha presentido.

Max Bense, en su libro Esttica en el que analiza algunos puntos
importantes de la esttica contempornea, acude a Heidegger, Kafka, Hegel
y aun a Aristteles para analizar algunos factores de lo esttico en
nuestros das. En la evolucin que de lo potico, nosotros somos
espectadores, vemos cmo se va tendiendo a aquello que proclamaba
Nietzsche: la experiencia metafsica. Aun el liberarse de todo un
formalismo que se haba admitido tradicionalmente, demuestra un deseo de
llegar a lo ms esencial que se debe tener en cuenta en lo potico: como
intento de asir lo que parece inasible. (Hay una unidad muy profunda entre
Poesa y Filosofa porque ambas tratan de abrirle al hombre la puerta al
reino de la metafsica).

Algunos filsofos han intentado profundizar en lo potico. Se ha de tener
en cuenta que lo fundamental es que el poeta nos pone en contacto con una
realidad inasible por otros medios, misteriosa. Es decir, trata de
comprender la poesa ms desde su fondo mismo: llegar a lo esencial del
fenmeno potico y dejar el estudio de las formas y elaboraciones
lingsticas a los eruditos o crticos literarios. Debemos ir ms all de
las meras formalizaciones tericas: no podemos tener unos conceptos rgidos
sobre algo tan variable y heterclito como es la literatura en su forma. La
teora literaria es la reunin de todas las reglas y nociones formales que
se deben tener en cuenta antes de llegar a afrontar una obra literaria.
Saber por ejemplo, que Macbeth es una obra dramtica y no pica, aunque
pueda tener, no obstante, elementos lricos o picos. Encerrara el
conocimiento de los gneros literarios, todas las clases de rima mtrica,
el lenguaje como condicionante de la literatura. Es decir, lo terico que
se necesita para comprender o crear una obra literaria.

En la historia literaria se trata de llegar a comprender el desarrollo o
evolucin de las formas y elementos de la obra literaria: cmo se han ido
concretizando todos los elementos de que hoy disponemos en el transcurso
del tiempo, en determinadas pocas y regiones.

** Ivn Bedoya Madrid
   jbedma@hotmail.com
   Investigador colombiano (Medelln, 1949). Licenciado en filosofa y
   letras por la Universidad Pontificia Bolivariana (Medelln) y magster
   en investigacin socioeducativa por la Universidad de Antioquia
   (Medelln), donde adems es profesor titular en la Facultad de
   Educacin. Autor del ensayo Pedagoga: Ensear a pensar? (Bogot, Ecoe,
   2005) y de la resea crtica "Comenio. Pampedia", publicada en Educacin
   y pedagoga (Medelln, Facultad de Educacin de la Universidad de
   Antioquia; 1992/93), as como de Epistemologa y pedagoga, en
   colaboracin con M. Gmez (Bogot, Eco, 2004) y de "El saber pedaggico
   y las condiciones de enseanza de las ciencias", incluido en Cuatro
   ensayos sobre pedagoga y saber (Medelln, Lealon, 1986).



=== La historia ignorada      Silvia Rodrguez Bravo ======================

No todo est dicho. An falta que lo ganado en 206 aos aproximadamente sea
asimilado y enseado en las aulas de todos los colegios para obtener mentes
sanas, respetuosas y conocedoras de la historia ignorada, que se ha
mantenido oculta hasta el momento. Las razones de este ocultamiento, lo ms
probable, se debi a que el reconocimiento y validacin se les otorgaba
solamente a los que usaban la fuerza para obtener dominio y respeto dentro
de la sociedad.

No se puede pensar ni decir que la historia de las mujeres es un tema
obsoleto, pasado de moda y que nada sirve para los tiempos actuales; si
fuera as entonces estaran obsoletas las clases de historia en cualquier
colegio, la filosofa ya no debera preocuparse por conocer y estudiar a
Platn con su mito de la caverna, como tambin se debera restar
importancia al dualismo cartesiano, en el que R. Descartes dividi los
entes en res cogitans, el alma como sustancia pensante que no tiene
extensin y en res extensa, la materia pensante. Esta visin marca la
tradicin del pensamiento hasta hoy. Para qu vamos a mencionar a Friedrich
Nietzsche, ni los estudios vertidos sobre su asesinato de dios y otros
temas.

La Historia de las Mujeres no se debe confundir con feminismo, movimiento
loable que ha aportado la descentralizacin de los valores humanos, como
tambin el reconocimiento del Otro. No porque sea Historia de las Mujeres
significa Feminismo, si fuera as a la Historia del Hombre tendramos que
relacionarla con el Machismo. La Historia de las Mujeres no pasa por un
tema de moda, no pertenece a la farndula, es una realidad que tiene un
contexto histrico importante y no debidamente valorizado ni reconocido por
la sociedad.

Como pienso que el prrafo anterior desmotiv al lector varn, me dirijo a
ti mi Querida Lectora Virtual, para decirte que las primeras filsofas de
Grecia fueron: Aspasia, Teano, Perictione e Hipatia de Alejandra. En
aquella poca las mujeres vivan completamente discriminadas; esta
segregacin era avalada por la opinin pblica que difunda Aristteles
sobre la inferioridad del sexo femenino. Cansada de la situacin (los
esclavos tambin se cansaron de su esclavitud, pero ese es otro tema), la
astrnoma Aglaonice de Tesalia, autora de tratados y profesora de ciencias
naturales, protagoniz una de las primeras rebeliones femeninas. Adems en
los siglos V y IV a.c. en Atenas tuvo lugar un pequeo movimiento de
emancipacin femenina, el cual qued escrito en Medea, de Eurpides, y en
La Repblica, de Platn.

Por el momento nos remitiremos a la filsofa Aspasia, quien form parte de
los crculos intelectuales y polticos, siendo una experta en retrica. Sus
textos de ginecologa y obstetricia fueron de gran importancia hasta el
surgimiento de la obra de Trtula en el siglo XI. Se cas con el famoso
ateniense orador y poltico Pericles, a quien le escriba los discursos,
ensendole tambin a hablar y desenvolverse en pblico. Fue maestra de
Platn y Scrates. Platn la menciona en sus Dilogos, pero qued oculta
por su condicin, ya que la inteligencia no era apreciada como una virtud
en la mujer. Como si fuera poco, fue procesada y juzgada por impiedad y
libertinaje, pero gracias a la intervencin de Pericles fue absuelta. Al
morir su esposo a causa de una epidemia, Aspasia contrae nuevas nupcias y
su rastro se pierde en la historia. Se le atribuyen los epitafios de
Mexenen y Tucdides.

Como se puede apreciar es una biografa corta, pues las propias mujeres
tenan que forjarse las circunstancias para desarrollarse como sujetos
individuales y, cuando tenan formado un pequeo espacio propio, eran
acusadas de cualquier delito. Para la filsofa Teano la vida no fue muy
diferente, el matrimonio con el filsofo y matemtico Pitgoras le asegur
el acceso a estudios y conocimientos que le permitieron escribir tratados
sobre los poliedros regulares (que tienen varias caras, ngulos poliedros)
y una obra donde formul teoras sobre la proporcin. Adems en Sobre la
Piedad hace una profunda reflexin sobre los nmeros de acuerdo a la
concepcin. Despus de la muerte de Pitgoras dirige a la comunidad, a
pesar de que la escuela estaba destruida a causa de una rebelin que
existi contra el gobierno de Trotona. Con la ayuda de sus dos hijas
difundi los conocimientos filosficos y matemticos por Grecia y Egipto.

Desafortunadamente, nosotras, pequeas mortales, an no tenemos acceso a
los contenidos de las obras mencionadas. Prometo que he buscado y buscado
pero no he podido dar con el contenido, por el momento nos deberemos
conformar con estas pequeas pinceladas, hasta que un alma gentil y
generosa nos permita entrar a las pginas de nuestras ancestrales amigas.
De Perictioni, slo se conserva un fragmento del libro titulado Sobre la
Sabidura, en el que habla sobre las ciencias. Debe ser interesante
sumergirse por unos momentos en el pensamiento de estas mujeres, las cuales
tenan un pensar puro, ingenuo, no contaminado como el que nosotras hoy en
da poseemos. Pero el habitat en el que vivan no me atrae, demasiado fro
y crueldad, volver a esa poca slo pasa por un acto romntico. Ahora
leeremos la historia de una importante mujer, quien fue vctima de uno de
los peores atentados contra la sophia (sabidura).

Hablo de Hipatia de Alejandra. Nacida en el ao 370 d.C. en Alejandra,
ciudad de Egipto, creci en el culto ambiente alejandrino, donde otras
cientficas como las alquimistas Mara la hebrea y Cleopatra haban
dejado su marca. De la madre de Hipatia no se tienen antecedentes, as que
esta annima mujer estuvo casada con Ten de Alejandra, ilustre matemtico
y filsofo, fue maestro de Hipatia, convirtindola en una gran mujer de
ciencia y filosofa, algo inusual para la poca, ya que las mujeres estaban
destinadas solamente al hogar.

Ten tena a cargo el museo, lugar dedicado a la investigacin y enseanza,
esta institucin haba sido fundada por Tolomeo, emperador que sucedi a
Alejandro Magno, fundador de la ciudad de Alejandra. El museo tena ms de
cien profesores y alumnos que asistan peridicamente; Hipatia estudi
aqu, y aunque viaj a Italia y Atenas para recibir cursos de filosofa, se
form como cientfica en el museo, permaneciendo en l hasta su cruel
muerte. El historiador del siglo V, Scrates Escolstico, se refiere a ella
diciendo la belleza, inteligencia y talento de esta gran mujer fueron
legendarios, super a su padre en todos los campos del saber, especialmente
en la observacin de los astros.

Ense e investig durante veinte aos matemticas, geometra, astronoma,
lgica, filosofa y mecnica. Fue oficialmente nombrada para explicar las
doctrinas de Platn y Aristteles, adems ense geometra, astronoma y
lgebra. Dise el astrolabio plano, que se usaba para medir la posicin de
las estrellas, planetas y sol. Escribi aproximadamente 44 libros e invent
aparatos como el idmetro, el destilador de agua y el planisferio.
Estudiantes de Europa, Asia y frica acudan a sus enseanzas sobre la
aritmtica de Diofanto. Su casa se vio convertida en un autntico centro
intelectual.

Dejemos que nuevamente Scrates Escolstico la describa: Consigui un
grado tal de cultura que super con mucho a todos los filsofos
contemporneos. Heredera de la escuela neoplatnica de Plotinio, explicaba
todas las ciencias filosficas a quien lo deseara. Con este motivo, quien
deseaba pensar filosficamente iba desde cualquier lugar hasta donde ella
se encontraba, pero a ms de saber filosofa era tambin una incansable
trabajadora de las ciencias matemticas.

Fue heredera de un conocimiento que pocas veces se vio tan engrandecido,
pero los cristianos identificaban este conocimiento con el paganismo, por
lo que quemaron y destruyeron todos los templos y centros griegos,
obligando a las personas a convertirse al cristianismo, y quien no se
converta era asesinado. Hipatia se neg varias veces a convertirse como
tambin a renunciar al conocimiento griego, a la filosofa y a la ciencia.
Fue en la cuaresma de marzo del ao 415 que monjes encapuchados y vestidos
de negro la sacaron de su carruaje y la arrastraron de los cabellos hasta
dentro de una iglesia. Bajo el liderazgo de San Cirilo y su mano derecha
Pedro el Lector, la desnudaron y all frente al altar y el crucifijo le
arrancaron la carne de sus huesos con pedazos de ostras afiladas. Despus
la despedazaron, arrojando finalmente el cuerpo mutilado a las llamas.

De este cruel asesinato en nombre de dios, Scrates Escolstico escribe:

      Todos los hombres la reverenciaban y admiraban por la singular
      modestia de su mente. Por lo cual haba gran rencor y envidia en su
      contra y porque conversaba a menudo con Orestes y se contaba entre
      sus familiares, la gente la acus de ser la causa de que Orestes y el
      obispo no se haban hecho amigos. Para decirlo en pocas palabras,
      algunos atolondrados, impetuosos y violentos cuyo capitn y gua era
      Pedro, un lector de esa iglesia, vieron a esa mujer cuando regresaba
      a su casa desde algn lado, la arrancaron de su carruaje, la
      arrastraron a la iglesia llamada Cesrea, la dejaron totalmente
      desnuda, le tasajearon la piel y las carnes con caracoles afilados,
      hasta que el aliento dej su cuerpo, descuartizan su cuerpo, llevan
      los pedazos a un lugar llamado Cinaron y los queman hasta
      convertirlos en cenizas.

Orestes inform del asesinato y solicit a Roma que se iniciara una
investigacin, pero luego renunci a su puesto y huy de Alejandra. La
investigacin se pospona por falta de testigos y ms tarde San Cyrilo fue
canonizado y elevado a la categora de santo. Duele enterarse que por un
afn de dominio y fanatismo religioso, mueran personas de gran
inteligencia, que han aportado al desarrollo y evolucin del pensamiento y
de la ciencia.

Con el asesinato de Hipatia en manos de los cristianos, se termina la
enseanza platnica en Alejandra y en todo el Imperio Romano, pero no
mataron solamente a una persona, mataron a la primera matemtica y filsofa
mujer de la historia, y a la ms notable intelectual de su poca. Hipatia
pag con su vida el amor a la sabidura y a las ciencias, al no someter sus
principios a una fe que no responda a sus ideales y conocimientos, adems
vivi en un mundo en el que las mujeres no podan hablar en las asambleas
ni en los lugares de culto destinados exclusivamente a los hombres. Aun as
trasgredi las normas para entregar su gran aporte a la sociedad.

** Silvia Rodrguez Bravo
   smrb@endesa.cl
   Poeta chilena. Reside en Talca. Ha publicado Entre la poesa y yo
   (1993), Versvulos (1998) y Profeta de Bares (2002). Participa
   activamente en un grupo de poetas de su ciudad.



=== El estado (aburrido) actual de cierta filosofa =====================
=== Fernando Buen Abad Domnguez ==========================================

      Cuando se lee a los filsofos burgueses de los ltimos cien aos, es
      difcil decidir qu es peor: la aridez del contenido o la manera
      intolerablemente pretenciosa con la que se expresan. El contenido es
      vano y trivial, tan superficial como un crucigrama, an as, hacen
      los ms amplios aspavientos, pavonendose y ridiculizando el
      pensamiento de los grandes filsofos del pasado, con la ms pasmosa
      insolencia. Alan Woods.

Qu es la filosofa?: La filosofa (1) es un trabajo (tambin)

Todos saben que la Filosofa es un amor (2). Pero de qu clase (3)?
Cuidado! hay amores que matan.

Pocas cosas son ms sabrosas, divertidas y (a veces) movilizadoras como
echarse, frecuentemente, con amigos o no tanto, una buena filosofada. Acaso
en las sobremesas o las asambleas, mientras se viaja, antes de dormir, en
una cantina, en un caf... Filosofar al fragor de las relaciones sociales
para entender, para entenderse, para explicar y explicarse, para avanzar,
para interrogar y especialmente para inaugurar pensamientos, para
organizarnos mejor, para mejorar los debates, abrir brechas, para recuperar
nuestro desarrollo, para pegar saltos cualitativos y tomar (ganar)
conciencia. Y, ojal, para entrar en accin. Y aunque hay quienes hablan de
muchas filosofas, acaso slo se trate de ese filosofar practicado por la
humanidad bajo acechanzas y expresiones mltiples de poca, clase social y
conflicto humano... con extensin, profundidad e intereses diversos y, no
pocas veces, en conflicto; un filosofar cambiante siempre con muchas
derivaciones que, no todas y no siempre, ayudan a salir del bache. Seoras
y seores, Filosofar adems de ser, a veces, motor de para la accin,
implica elegir, tambin. Elegir es una forma activa de filosofar. Actuar,
bien puede ser, expresin concreta de lo filosofado. Buen lo.



13 recomendaciones (provisionales y temerarias) para filosofar a estas
horas

 1. Eludir toda solucin extraterrestre.

 2. Eludir toda filosofa deprimente. Eludir toda idea que nos defina como
    intiles, solitarios, incapaces, malos o explotadores por
    naturaleza. Eludir todo empirismo a-crtico.

 3. Eludir toda exageracin de los poderes humanos y toda atribucin de
    poderes a cualquier objeto, natural o artificial. Combatir el
    misticismo lgico.

 4. Asegurarse de que la lengua est conectada con el pensamiento y con el
    corazn, sin individualismos.

 5. Asegurarse de que el pensamiento sirva para construir caminos para
    todos.

 6. Asegurarse de que lo filosofado nunca ser definitivo, que siempre ser
    mejorable y que eso sale mejor en colectivo.

 7. Asegurarse de que debatir no es lo mismo que pelear.

 8. Asegurarse de que uno siempre filosofa para organizarse mejor y no para
    desorganizarse, por lo tanto eludir todo lo que desorganiza.

 9. Asegurarse de que lo filosofado no esconda, niegue, sepulte ni ayude a
    negar, sepultar o esconder el filosofar de otros. De lo que se trata es
    de mejorarlos.

10. Asegurase de filosofar sin rendir pleitesa a dogmas, sectas ni
    burocracias.

11. Asegurarse de filosofar para cambiar al mundo, no para hermosearlo, no
    para contemplarlo.

12. Combatir toda propiedad privada del pensamiento. Filosofar con sentido
    del humor.

13. Asegurarse un filosofar que nos lleve a la accin, a la accin
    revolucionaria.

Filosofar es muy importante pero ms importante es filosofar correctamente.
No creamos que el mundo cambiar slo porque nos guste filosofar (producir
filosofa), hace falta ms que eso: hace falta que ese filosofar tenga base
y bsqueda de la verdad, que ese filosofar incluya ideas movilizadoras, que
no nos detenga y que s, a cambio, nos d fuerzas para pensar, con otros,
qu medios y modos nos hacen falta para organizarnos y superar lo que nos
oprime, aliena, explota y amarga la existencia (4). Por s sola ninguna
filosofa cambiar al mundo. Es necesario darle vida y que tenga vida
bajo la energa misma de la energa colectiva. Y es tan importante esto de
filosofar correctamente porque tiene que ver con nuestros pensamientos y
nuestras conductas, porque tiene que ver con qu ideales y que realidades,
incluso confrontadas, nos impulsan a la accin organizada, profunda y
permanente. Filosofar no es cosa reservada a genios o a especialistas,
todos filosofamos aunque no nos demos cuenta... el chiste es, insistamos,
filosofar para la accin, no para el miedo, no para la soledad, no para
silencio... filosofar para la transformacin (no mesinica) del mundo y si
entre todos.

Uno bien puede construir su filosofar sin sectarismos, sin burocracias y
sin acadmicos aburridos. Suele ser que eso que muchos acadmicos llaman
filosofa es en realidad su teora (o debate) sobre o contra alguien o
sobre la filosofa de otros... tambin suele ser que se hace pasar por
filosofa cierto oficio de historiador del pensamiento y no faltan los
taxidermistas de las ideas, los etiquetadores y los enciclopedistas
ilustrados... vaya uno a saber. Pero lo que en realidad necesitamos, es
decir, la parte sabrosa que uno aprecia y goza del filosofar, est en otra
parte y esa parte bien pueden ser las fbricas, los campos, las calles...
donde ocurre la vida real, concreta, donde se la estudia y se la vive al
mismo tiempo. Filosofa con sentido del humor y sentido del amor para algo
tangible y til, por ejemplo, hacernos conscientes de los problemas y
solidarios con las soluciones. Filosofar pues, para entender e intervenir
en el ascenso individual y colectivo de la humanidad, para que se
pertenezca a s, que trabaje para s, que estudie y produzca tecnologa,
vivienda, educacin, salud, artes... poesa para s. Sin amos, sin
explotacin, sin alienacin. Nos hace falta mucho filosofar en ascenso,
creativo, ldico y comprometido en manos de los actores del cambio
histrico ms hondo... de la revolucin permanente. Sin pedirle permiso a
ninguna academia y sin pedirle permiso a ninguna vaca sagrada. Filosofa
con mtodo crtico, autocrtico, incluyente y revolucionario, que cambie la
vida y que transforme al mundo. Sabroso. No?



Filosofar no debe servirnos slo para explicar o contemplar

      No es el primer deber del que busca la verdad dirigirse
      directamente a la verdad sin mirar a diestra o siniestra?. Marx.

Es que es imposible comprender cualquier cosa sin ideas y mtodo filosfico
dinmico que nos aproxime sucesiva y permanentemente a la vida, a la
naturaleza, al universo, a la materia... a lo que compartimos con millones
de seres humanos con expresiones a veces contradictorias, a veces odiosas y
otras veces asombrosas. Filosofar sobre el movimiento incesante y magnfico
del macro-universo y el micro-universo. La filosofa es tambin trabajo
para el pensamiento, de la razn, segn ciertos principios (y fines)
generales, con la obligacin de interrogar tales principios y a qu
necesidades e intereses concretos responden.

      La naturaleza existe independientemente de toda filosofa; es la
      base sobre la que crecieron y se desarrollaron los hombres, que son
      tambin, de suyo, productos naturales; fuera de la naturaleza y de
      los hombres, no existe nada, y los seres superiores que nuestra
      imaginacin religiosa ha forjado no son ms que otros tantos reflejos
      fantsticos de nuestro propio ser. F. Engels.

Hay quienes creen que no requieren de filosofar para vivir, que pueden ir
por la vida sin una filosofa con que tramitar su concepcin del mundo,
pero la prctica demuestra lo contrario. La humanidad filosofa incluso sin
conciencia de hacerlo. Suele imperar el sentido comn, que no es otra
cosa que el sentido de la ideologa dominante. Las ideas dominantes son las
de la clase dominante. Y tal dominacin de la clase dominante se sirve de
cuanto recurso se ponga a modo para expandir y afianzar sus valores de
clase... especialmente contra la clase trabajadora que es su antagnico
principal y es la clase llamada a producir su autosuperacin dialctica tan
pronto logre ser duea de su fuerza y consciente de su capacidad
transformadora del mundo.

Pero los filsofos son tambin personas que habitan el mundo al igual que
todos, que reciben las ideas, filosofas, polticas y prejuicios
dominantes, y que tienen ente ellos responsabilidades concretas, como todos
nosotros. Incluso por razones econmicas no despreciables. Y qu deciden
hacer ante las calamidades, las ideas hegemnicas y la barbarie imperante?
Se avergenzan, los acongoja la degradacin humana, se disponen a luchar
contra la opresin en todas sus formas? No siempre y no muchos.

Es imposible conquistar formas mejores de organizacin humana plena, digna,
sin alienacin, sin explotacin... si carecemos de ideas justas y
consensuadas en beneficio de todos. Es imposible intentar mejoras o
cambios profundos en nuestras vidas, colectivas y particulares, mejoras en
un mundo ms exigente a cada minuto, sin un conjunto de conocimientos e
ideas ordenados que nos ayuden a reconocer qu hacemos bien, qu hacemos
mal, qu urge corregir y qu urge conservar. Incluso, sin filosofar, es
imposible reconocer qu ideas equivocadas conviene cambiar, cmo saber qu
tan equivocadas son, en qu partes s y dnde no y con qu ideas nuevas
hemos de sustituir las que ya no corresponden a nuestro modo de ser y
pensar actual.

Es imposible vivir sin filosofar, es imposible filosofar siempre de la
misma manera y es indispensable mantener nuestra produccin filosfica
vigorosa y creativa. Filosofar debe servirnos como una ciencia para
transformar el mundo, en el sentido de la tesis XI de Marx. Debera ser una
prctica cotidiana del pensar y el hacer libres. Filosofar debera
servirnos (sin utilitarismos) para poner (proponer) orden, crear orden
nuevo consensuado... incluso para organizarse (ordenarse), para terminar
con el conjunto de los atrasos y las calamidades histricas ms odiosas.
Filosofar debera servirnos para crear proyectos de vida nueva, mejor, con
justicia, respeto a las diferencias y poesa en la vida prctica.



Filosofar como trabajo cientfico

      El poder de la ciencia reside en su capacidad de generalizar a
      partir de observaciones y hacer predicciones, su capacidad de
      desarrollar la teora estudiando los procesos en funcionamiento y
      despus utilizar esa teora como una gua para la accin (5).

Uno puede filosofar de maneras muy diversas y segn el mtodo que elige.
Uno a veces elige y no sabe qu eligi, elige por imitacin, por induccin
o por asimilacin. Unas veces elegimos conscientemente y otras no. Hay
generaciones enteras de filsofos que recorren el mundo sin saber que hay
opciones, ideas distintas, pensamientos divergentes y en debate. Hay
tambin filsofos que no encuentran empleo para su ciencia y andan
errantes sometidos a los jaloneos del mercado (6). Hay quienes filosofan
por hobby, los hay que filosofan por curiosidad, tambin hay quienes
filosofan con disciplina y compromiso espordicamente... y, desde luego,
hay quienes filosofan como militancia ejemplar a la que entregan lo mejor
de s, su talento ntegro y la vida misma. Y no piden licencia para pensar
y actuar, con la filosofa y para la filosofa. No necesariamente estn en
las escuelas o las universidades y se impulsan con la fuerza de la verdad
para cambiar al mundo. Hacen de la filosofa una herramienta de lucha
diaria. Esos son los indispensables.

En contraste, hay filsofos que se encargan de callar o esconder el
pensamiento, las diferencias y las controversias. Hay filsofos que de
plano niegan todo menos lo suyo. Las universidades suelen estar infestadas
por especmenes de esos y hay, como en todo, excepciones de honra. Pero en
las alma mater tambin hay grandes trabajadores de la filosofa.
Estudiosos permanentes que ensean y aprenden los medios y los modos de
producir pensamientos que, bajo cierto orden y sistema, son bsqueda
apasionada de la verdad. Trabajadores de la filosofa que, a como pueden,
se agencian libros, artculos, revistas... acuden a reuniones, congresos y
debates para actualizase y superar conocimientos y acciones, propias o
ajenas. Trabajadores que se empean en producir filosofa, profunda y
ancha, al alcance de todos y para que la usen todos. Hay trabajadores de la
filosofa que por su calidad humana y su militancia en la teora y la
prctica son verdaderos revolucionarios necesarios en el filosofar
contemporneo.

Y justamente en ellos se descarga, con frecuencia perversa, la ira de los
burcratas, los sectarios y los acadmicos de la filosofa. Que los hay,
los hay... y muchos. Andan amos y dueos de oficinas, secretarias,
telfonos y expedientes... andan a vuelo raso entre favores y/o entre
sbanas con sus squitos de lacayos trepadores, en jaura de presupuestos,
a la caza de becas o cargos. Andan agachaditos y silenciosos tras las togas
de los patrones en espera de un sueldito, de un punto, una publicacin o
una cita en el libro de alguien, a como d lugar y a cualquier costo.
Mercenarios de las ctedras que ensalivan con erudicin circense los atrios
y los bsides donde colocan sus palabras fetiche, su logos tomista,
kantiano... inmaculado y transustanciado.

No pocos estudiantes de filosofa, y no pocos profesores, son victimados
(contra su voluntad) bajo modalidades de extorsin y chantaje muy refinados
y civilizados: Trabajan gratis. Y es preciso aclarar que es contra su
voluntad porque, inaceptablemente, hay quienes se inmolan con placer
masoquista de genero cuasi inexpugnable. En el mejor de los casos quienes
no son bendecidos por alguna mano celestial desde los cargos dirigentes ms
altos, estn condenados a un sistema de besamanos piramidal y escarpado,
por unos cuantos pesos, y de donde se puede resbalar y caer al primer
intento de rebelda. Mandan las vacas sagradas y sus mugidos son palabra
inequvoca. Es una historia que se repite por todas partes. Vendr el da
en que esos trabajadores de la filosofa, sometidos a extorsiones y
miserias sin fin, tomarn la voz y gritarn verdades calladas larga y
amargamente. Por ahora muchos sufren, tambin, el castigo de la falta de
conciencia sobre su propia fuerza, como trabajadores, y la no poca
desconfianza que genera su desorganizacin, tambin. Tendrn conciencia de
su grado de alienacin? Eligieron esto?

Trabajadores de la filosofa con la vida hecha aicos bajo el martillo de
las contradicciones ms odiosas. Trabajadores victimados por el manoseo de
sus necesidades ms elementales. Sometidos a sobredosis de humillacin que
envenena cada da las fuerzas y las esperanzas. Gota a gota. Como si una
fiebre negra avanzara contra los das que nos quedan por vivir y nosotros
nada pudiramos hacer mientras soportamos el secuestro de la alegra, el
secuestro de las libertades ms urgentes y el secuestro del pensamiento
todo.

Basta con recorrer los pasillos de algunas universidades pblicas o
privadas, mirar los apuntes, los pizarrones y las bibliotecas, para obtener
el santoral terico y las formas de inquisicin acadmica. Basta con ver
los rostros y los resultados. Basta con mirar los coches y los excusados.
Basta con mirar las nminas y las encclicas. Los trabajadores de la
filosofa con coberturas mdicas mnimas, viviendas precarias, rentas
altas, comen mal, apenas pagan el telfono, la luz, el gas, la escuela de
los hijos... un librito cada tanto y listo. Los meses se alargan y se
acortan al ritmo de las deudas. Heidegger no sirve a la hora de comprar
leche o pan. Tampoco el crculo de Viena, ni el giro lingstico, las
teoras no se mezclan con la realidad y luchar por lo mnimo indispensable,
luchar como trabajadores por la dignidad del trabajador de la filosofa
est mal visto, queda mal... desluce el affaire filosfico, el aura
mstica del saber en sus formas lgicas ms puras, tan puras que de tan
puras se hacen etreas y alcanzan al ser absoluto en una imaginera plena
de malabares y equilibrismos silogsticos frecuentemente intiles, oscuros,
odiosos e inexpugnables. Y hay que tragrselos para pasar los exmenes...
para cobrar los sueldos. Vaya si hay filsofos amargados.

Nada est perdido. Casi imperceptiblemente andan, poco a poco, acarrendose
las fuerzas necesarias para juntarlas en el punto enigmtico y agraciado
donde lo cuantitativo pega un salto y se cambia todo (7). Muchos profesores
y estudiantes de filosofa trabajadores en sus sentidos mejores, del
pensamiento y la accin, van y vienen convencidos de que ya se acerca la
hora. Hay datos concretos, movilizaciones, acuerdos y conquistas concretas.
Unas ms secretas que las dems, pero todas a tiempo con la hora de la
hora... o sea la hora de los grandes cambios. Y no andan estos camaradas
desnudos de ideas. Andan con sus propuestas y sus debates resistiendo y
expandiendo tcticas y estrategias para que, ms temprano que tarde, sin
esperar a que les den permiso, los trabadores de todo el mundo se unan,
como se debe, de una vez por todas. Bajo la filosofa de todos, la unidad
de todos los explotados (8), la huelga general, por ejemplo. La vida
ensea.

      La idea del desarrollo, de la evolucin, ha penetrado actualmente
      casi en su integridad en la conciencia social, pero no a travs de
      la filosofa de Hegel, sino por otros caminos. Sin embargo, esta
      idea, tal como la formularon Marx y Engels, arrancando de Hegel, es
      mucho ms vasta, ms rica de contenido que la teora de la evolucin
      al uso. Es un desarrollo que parece repetir las etapas ya recorridas,
      pero de otro modo, sobre una base ms alta (la negacin de la
      negacin); un desarrollo que no discurre en lnea recta, sino en
      espiral, por decirlo as; un desarrollo a saltos, a travs de
      catstrofes y de revoluciones, que son otras tantas interrupciones
      en el proceso gradual, otras tantas transformaciones de la cantidad
      en calidad; impulsos internos del desarrollo originados por la
      contradiccin, por el choque de las diversas fuerzas y tendencias que
      actan sobre un determinado cuerpo o en los lmites de un fenmeno
      en concreto, o en el seno de una sociedad dada; interdependencia e
      ntima e inseparable concatenacin de todos los aspectos de cada
      fenmeno (con la particularidad de que la historia pone
      constantemente de manifiesto aspectos nuevos), concatenacin que
      ofrece un proceso nico y mundial del movimiento, con sus leyes;
      tales son algunos rasgos de la dialctica, doctrina del desarrollo
      mucho ms compleja y rica que la teora corriente. Lenin, Carlos
      Marx.

Por cierto, uno puede imaginar qu sera de este mundo si las categoras
ms valiosas del pensamiento, es decir, si los conceptos y generalizaciones
ms valiosas de la humanidad, fuesen enseadas en las escuelas y las
universidades, por ejemplo: el respeto a la dignidad humana a toda costa,
la solidaridad para luchar contra toda alienacin, la abolicin de la
propiedad privada, el castigo a toda explotacin y usura... si esos fuesen
los valores dominantes con que miles de profesores en todas las escuelas y
desde los primeros aos, acompaaran sus enseanzas matemticas, cvicas,
sociales, biolgicas... la cosa pintara muy diferente. Un puede imaginar
as la importancia de la filosofa en las aulas diariamente. Es un ejemplo
simple pero es un ejemplo.



Consumatum est (9)?

Ha muerto la filosofa? Cmo muri, de qu muri..? La mat alguien?

Unos dicen que muri, otros dicen que no (10). Aunque hay quienes disfrutan
fabricando calumnias y tergiversaciones contra la filosofa y hay
enterradores oficiales del pensamiento, es importante mantener presente que
la filosofa debe ser hecha por todos.

Acaso este es el fin de la historia, su finalidad? Acaso este era el fin
programado? El nacimiento del pensamiento nico... bajo el manto del
Consenso de Washington? El pensamiento nico como mortaja de la
filosofa? Decretar la muerte de la filosofa implica decretar la
inutilidad del pensamiento. Pero, nadie se confunda, las tendencias
generales del capitalismo reflejan sus ideas reaccionarias en todo lo que
tocan. Por eso se expresan en la ciencia y en las teoras reaccionarias de
cualquier ndole. La ideologa burguesa atraviesa una crisis cuya
derivacin general avanza hacia el idealismo, el misticismo y la
supersticin cada da ms cincos (11). No ser esta la hora de que nos
organicemos para combatir semejante tendencia y desfachatez?

Pero esta vez la filosofa burguesa en su crisis necesita devaluar el
pensamiento y suponer que con eso suprime de sus funciones e intuiciones
ms rebeldes. Para qu pensar? si ya est todo dicho, si est todo
resuelto... pensar el burgus. Para qu pensar? si esto es lo que
siempre quisimos, si esta realidad que nos rodea es lo mejor que se puede
querer y alcanzar. Para qu pensar? si tenemos las guerras rentables,
muerte de millones de personas, destruccin paulatina de las fuerzas
productivas y devastacin de civilizacin misma. Si tenemos el fascismo
actualizado en la Casa Blanca, los campos de concentracin en aviones y
galpones clandestinos por todo el mundo. Para qu pensar? si tenemos los
mass media, las baratijas de la farndula globalizada, la paz universal de
los sepulcros, la tortura y el saqueo pertinaz de materias primas y mano de
obra explotada hasta la ignominia. En qu hay que pensar? Si todo se ha
logrado. Las fuerzas productivas estancadas, el campo est arruinado hay
pobreza y desempleo. Para qu pensar? Para quin? Si una economa
planificada de tipo socialista puede movilizar las fuerzas productivas de
todo el mundo, es decir, las fuerzas productivas de las ideas y los actos
para trabajar en tierra frtil, industria, ciencia y tecnologa con
potencial creativo para transformar la sociedad. Mejor ni pensarlo!
Pensaron, y piensan, los filsofos burgueses que para eso les pagan y muy
bien. Y habr que luchar contra sus ideas y contra ellos (12)... por
cierto, filosofar tambin implica lucha. La lucha de clases y la lucha de
las ideas.



La filosofa que no queremos

      En los aos recientes, la crisis de la ideologa burguesa se ha
      expresado entre otras cosas, por un desplazamiento general hacia el
      idealismo, el misticismo y la supersticin (13). Allan Woods.

No sabemos cmo debe ser, milimtricamente, la filosofa en el futuro, pero
s sabemos que es inexcusable primero destruir, superar al capitalismo, de
inmediato, para eso es necesario un filosofar actualizado que nos asombre y
movilice para siempre. Por cierto, sabemos cmo no queremos que sea la
filosofa. Por ejemplo:

      No queremos un filosofar exclusivo de recintos para iluminados (o
      ilustrados dspotas) empeados en ostentar la propiedad privada del
      conocimiento, sus instituciones y financiamientos.

      No queremos un filosofar como escapatoria ni como flagelo.

      No queremos filsofos explotados, aislados en mazmorras acadmicas o
      en sepulturas de silencio forzado.

      No queremos filosofar en la explotacin, la miseria y la muerte para
      siempre. Resignados y mansos.

      No queremos filosofas simplistas ni palabrera de ocasin.

      No queremos gurus, santurrones ni medicuchos de almas.

      No queremos verdades sublimes iluminadas con el fulgor de una lgica
      prstina y bajo los efluvios de la contemplacin mstica que hermosea
      al capitalismo con enciclopedias de la inutilidad.

      No queremos ms circos de silogismos acrbatas.

      No ms esnobismo de palabrera autocomplaciente.

      No ms filsofos asesores de seores ministros, seores
      presidentes, seores gerentes... no ms fauna servil dadora de ideas
      para maquillar el saqueo y la barbarie.

      No ms investigaciones y tesis complacientes o por encargo para
      lisonjear amigos y enemigos bajo promesa de canonjas y prebendas.

      No ms conferencias para llenar las nminas y santiguar al jefe.

      No ms congresos para el torneo degenerado de los halagos, el trfico
      de influencias, el gasto frvolo, el turismo sexual y las
      cornamentas.

      No ms coloquios, encuentros, simposio... para la vanidad de los
      enanos con publicaciones incontables en el circo de salivas que
      sern suministradas a estudiantes rehenes de burcratas.

      No ms filsofos pastores de almas, empeados en conducir rebaos a
      la tumba rentable de sus templos.

      No ms sacrifico de inocentes en las hogueras del fanatismo
      posmoderno que levanta catedrales de ipsofacto segn las temperaturas
      polticas de la zona. Y salen en la tele.

      No ms filosofa de auto ayuda, no ms redentores a salivazos.

      No ms pornografa eclesistica con remates transterrenales.

      No ms filosofas de hippies tardos.

      No ms filosofas de rebeldes renegados.

      No ms moralina de insurrectos arrepentidos.

      No queremos filsofos de la resignacin, la mansedumbre y el
      servilismo. Ni en las aulas ni en las calles.

      No queremos ms filosofa sin efecto mariposa. Como lo entendemos
      nosotros.

      No queremos ms filosofa decorativa, libresca y sectaria.

      No queremos ms filsofos intiles profesionales de la amargura y la
      frustracin.

      No queremos ms filsofos apologistas de s con un sentido de
      autopromocin descontrolado.

      No queremos ms filsofos de la memoria y de diccionario
      especializado.

      No queremos ms filsofos del streap tease existencialista en la
      aulas.

      No queremos ms filsofos de la desorganizacin y del derrotismo.

      No ms filsofos posmodernos, neoliberales y neo lebreles.

      No ms filsofos costumbristas o conservadores acostumbrados slo a
      conservar sus sueldos.

      No ms filsofos ensalivando papeles de burcrata en palestras de
      vanidades serviles.

      No ms filsofos de espaldas a las luchas sociales y a los
      movimientos revolucionarios desde abajo.

      No ms filsofos de espaldas a los estudiantes, a los campesinos y a
      los obreros.

      No ms filsofos de espaldas a las mejores luchas revolucionarias de
      sus pares.

      No ms de lo mismo.



El objeto del deseo

      La humanidad saltar del reino de la necesidad al reino de la
      libertad. F. Engels.

La verdad que apasionadamente ha de buscar la filosofa no es una coleccin
de tesis dogmticas fijas que, una vez encontradas, slo haya que
aprenderse de memoria. El proceso mismo del conocer, por s no tiene
sentido sin un compromiso absoluto con la verdad y hacia la transformacin
definitiva de la sociedad. Insistamos si es preciso. De nada sirve
filosofar si se pretende encontrar una verdad absoluta, un punto en que ya
no permita avanzar, un punto que frene el desarrollo. De nada sirven las
ideas que nos hacen cruzar los brazos para contemplar la verdad absoluta.
La filosofa no puede tener ni admitir una final, un punto de llegada
definitivo: la perfeccin. La filosofa que requerimos ha de ser obra de un
proceso de fases transitorias en desarrollo infinito como es el desarrollo
de la sociedad humana, desde lo inferior a lo superior. Proceso que cumpla
con todas las fases necesarias que la engendren y caduquen hasta alcanzar
condiciones nuevas y superiores. Ninguna formacin social desaparece antes
de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de
ella, y jams aparecen nuevas y ms altas relaciones de produccin antes
de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el
seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone
siempre nicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las
cosas, vemos siempre que estos objetivos slo brotan cuando ya se dan, o
por lo menos se estn gestando las condiciones materiales para su
realizacin . Marx, prefacio de la Contribucin a la Critica de la
Economa Poltica.

Necesitamos una filosofa con bases firmes donde pararnos sin sentirnos
carne de can ni ratas de laboratorio, una filosofa sin dogmas
prefabricados... sin conclusiones prefabricadas. Una filosofa que nos
ayude a pensar con libertad el mundo que nos rodea y el mundo que
quisiramos a cambio. Una filosofa que nos ayude a mejorar nuestras ideas
y nuestras acciones, una filosofa de la praxis para el espritu y para la
panza, para la humanidad toda, para recuperar su desarrollo todos y entre
todos... sera bueno. No?

Necesitamos una filosofa que poco a poco ceda el paso a fases ms altas
permanentemente gracias a la dialctica misma que atraviesa todo. La
burguesa, los Estados absolutos congruentes con ella. Esta filosofa que
invocamos no admite lo definitivo, absoluto, consagrado; en todo pone de
relieve lo que tiene de perecedero, y no deja en pie ms que el proceso
ininterrumpido del devenir y del perecer, un ascenso sin fin de lo inferior
a lo superior, cuyo mero reflejo en el cerebro pensante es esta misma
filosofa. Cierto es que tiene tambin un lado conservador, en cuanto que
reconoce la legitimidad de determinadas fases sociales y de conocimiento,
para su poca y bajo sus circunstancias; pero nada ms. El conservadurismo
de este modo de concebir es relativo; su carcter revolucionario es
absoluto, es lo nico absoluto que deja en pie. La filosofa que invocamos
es una filosofa de la praxis, de la accin.

      En los aos recientes, la crisis de la ideologa burguesa se ha
      expresado, entre otras cosas, por un desplazamiento general hacia el
      idealismo, el misticismo y la supersticin. Allan Woods.



Todo problema laboral de los filsofos es un problema poltico y un
problema filosfico (tambin)

No aceptaremos por filosofa eso enmaraado, oscuro e inaccesible que
algunos exhiben como presa de sectas. La filosofa es un trabajo
determinado por las mismas condiciones generales y alienantes que
determinan el estado actual del trabajo. La produccin filosfica es cara e
inabordable con el salario comn de un investigador o un docente. Los
filsofos han de reconocerse como trabajadores cientficos sometidos a
reglas de alienacin, abuso y explotacin. Las mismas reglas que someten
mundialmente a los trabajadores para que la riqueza que producen sea ajena
y sirva para esclavizarlos ms. Los filsofos no son inmunes a la miseria,
tambin son victimados por el capitalismo y sometidos al manoseo indecente
de sus necesidades ms elementales. Los filsofos son trabajadores que
tambin producen y piensan de una manera determinada por su realidad de
clase.

Es relativamente falso que no exista, en Latinoamrica, una poltica en
materia de filosofa porque existe una poltica de exclusin y desigualdad.
A eso se debe la disminucin de los salarios y de los recursos reales
destinados a investigacin y desarrollo. A eso se debe el deterioro de las
condiciones generales para el desempeo del trabajo filosfico. Los
filsofos complacientes tienen de todo. No es que haya falta de ideas para
la investigacin filosfica en temas medulares de las sociedades y los
individuos, lo que hay es una administracin degenerada que dilapida los
recursos que son escasos y al mismo tiempo malversados. Ejemplos hay y muy
claros en la adjudicacin de becas y proyectos, el recorte selectivo de las
asignaciones para investigacin y el retraso irritante para su cobro. La
burocracia se ha adueado de todo y el campo de la filosofa no es una
excepcin.

Nada en materia de produccin y desarrollo filosfico en Mxico puede ser
analizado al margen del contexto mundial: est detenido el desarrollo de
las fuerzas productivas desde finales de la Segunda Guerra Mundial. Hace 60
aos la investigacin filosfica vive, agudizada, la contradiccin de tener
que producir ciencia filosfica (es decir, entre otras cosas, solucin de
problemas) en un sistema econmico, que no slo no invierte para el
desarrollo digno de todos sino que sus gastos mayores son gastos para la
destruccin de sus fuerzas ms valiosas: la naturaleza y el trabajo. En
trminos generales la investigacin filosfica sufre las mismas calamidades
mundiales impuestas por las privatizaciones indiscriminadas y la
monopolizacin (14) globalizada (15). Al rezago en materia de investigacin
filosfica, que se verifica en pases centrales tanto como en pases
coloniales o semicoloniales, se agrega el imperio odioso de los sectarismos
burocrticos, los clientelismos y los sistemas de premio-castigo segn los
intereses que halaguen u ofendan a quien autoriza presupuestos. La
investigacin filosfica vive desde finales de la Segunda Guerra Mundial
una crisis tica, econmica y poltica basada en la infiltracin ideolgica
del capitalismo en los espacios morales ms sensibles, la danza de los
millones para crear un espejismo de desarrollo que destruye el trabajo, que
crea servidumbre al imperio blico (16) y la ilusin de la humanidad
alcanzar, una parte de ella, una mejor calidad de vida expresada, no
exclusivamente, en su duracin.

Investigar en filosofa es un trabajo caro que exige muchos recursos. Cada
vez son menos los investigadores que, por su cuenta, pueden abordar un
objeto de estudio y dedicarle tiempo y fondos suficientes para encontrar
descripciones, hiptesis y tesis pertinentes al Estado y sentido de sus
bsquedas. Y problemas no faltan. Y cada da son menos porque hay un
mercado de la investigacin que crece e impone reglas de adaptacin
permanente al ms fuerte. Proliferan las sectas que imponen proyectos de
investigacin complacientes, mediocres y empirocriticistas. Fabrican
investigaciones ad hoc, con mano de obra acrtica y barata. Con
excepciones relativas.

Bajo regmenes legales diversos, se modelan, con impunidad casi total,
estrategias de baja intensidad para sacar de circulacin ideas y teoras
incmodas, movimientos y denuncias peligrosas y especialmente vinculaciones
de la filosofa con la transformacin efectiva de las calamidades sociales.
No se estudia cmo crear y enriquecer la tarea de la crtica. No se estudia
el cuadro completo de las catstrofes socioculturales producidas por la
devastacin de la naturaleza y los seres humanos. S se financian proyectos
de investigacin atomistas, relativistas, utilitaristas, solipsistas... que
sirven para ganar apoyo poltico en burocracias y empresas de turno o moda,
donde participan los fundamentalismos, las teoras neo-religiosas (17), el
trfico de influencias, la seduccin de estudiantes para la prostitucin
laboral en un mercadeo de cerebros, inteligencias y creatividades...
mientras, en no pocas bibliotecas, persiste la desaparicin de autores ,
secuestrados para siempre en las mazmorras de la censura ms reaccionaria.
Quin audita?

Ms de un episodio bochornoso exhibe sin pudor el estado de la miseria
filosfica, aunque algunos investigadores obtengan menciones y ttulos
brillantes. Algunas universidades y no pocos grupos empresariales premian
con cargos a los ms dciles y reprimen las luchas ms avanzadas de los
trabajadores de la investigacin filosfica dispuestos a transformar el
mundo. No debera ser necesario recordar que la filosofa es una reserva
extraordinaria de conocimientos acumulados por la humanidad. Y que es
indecente ocultar, tergiversar o perseguir esos conocimientos para
beneficio privado de quien posee fbricas o universidades. Tenemos que
reconocer el hecho de que los intereses de clase han introducido
falsificaciones especialmente en las ciencias sociales y las humanidades.
Y no se quedan afuera las ciencias duras. Frenan el desarrollo del
pensamiento libre, imponen escuelas a cada paso, vulgares y
contradictorias, cuyo fin no excluye imponer un pensamiento nico ciego y
sordo. El mercado de la investigacin filosfica se transform en un medio
para oprimir conciencias. Cancel la formacin de personas independientes.
La ideologa dominante es la ideologa de la clase dominante incluso en las
universidades o centros de investigacin donde extiende sus tentculos
paradigmticos: valores y representaciones, objetos, hbitos de consumo,
ademanes y modales, sentido comn, indumentarias y giros lxicos,
fetichismos... Se trata de operaciones basadas en la degeneracin de muchas
organizaciones cientficas o universitarias, que cancelan toda vinculacin
con los intereses y las necesidades elementales de las sociedades como si
fuese pensable invocar a la ciencia sin participar de las mejores luchas
sociales.

Es cierto que existen casos honrosos por excepcionales. La poca,
excepcional y escasa investigacin y produccin filosfica en pases
colonizados o semicoloniales posee mrgenes de maniobra sepultados (y
sepultables) bajo el peso de la indiferencia cuando no de la competencia.

La investigacin filosfica es un trabajo altamente especializado y de
prioridad estratgica que define incluso el ser mismo de la sociedad. Quien
produce investigacin filosfica desempea un trabajo determinado, no
siempre favorablemente, por un conjunto de factores, propios y ajenos,
inseparables de los paradigmas polticos, econmicos, culturales
predominantes en cada poca. El trabajo del investigador en filosofa no
slo no est al margen de la realidad concreta que lo envuelve y define
sino que est en tensin crtica con ella y con todos los factores
generales o particulares de la alienacin que aquejan histricamente al
trabajo humano.

Consideramos que la investigacin filosfica debe ejercer fundamentalmente:

1. Libertad relativa y determinada por la problemtica mundial y local.

2. Crtica dialctica, concreta y plural.

3. Integralidad pluridisciplinaria.

4. Diversidad igualitaria.

5. Intervencin co-responsable y transformadora.

Hay que poner sobre la mesa todos los elementos para analizar qu pasa con
la filosofa hoy, con la docencia y la investigacin, ante esa pauta
mercantil que se ha interpuesto quehacer terico prctico del filsofo. Hay
que interrogar todo: la dignidad de la disciplina y el derecho a su
autonoma relativa ante las crisis sociales. Hay que poner bajo la lupa de
la crtica la idea de que la filosofa debe modernizarse para responder
mejor a los retos y desafos que le plantea la sociedad del
conocimiento. Es decir la sociedad de mercado. Filosofa para la
competitividad econmica en el mercado que trata de subordinarlo todo al
xito del pensamiento nico. La filosofa tiene un lugar histrico y
contradictorio en la sociedad. Representa, no cabe duda, uno de los
componentes necesarios para componer el tipo de sociedad y verdad colectiva
que domina en un tiempo concreto. La filosofa no es sede del conocimiento
por antonomasia sino un modo de produccin de ideas sistematizadas para
alcanzar la verdad en colectivo. Pero la historia de la filosofa
demuestra que el pensamiento humano se encuentra dividido por convicciones
contrapuestas en relacin directa con la contraposicin de clases sociales
y que el pensamiento no puede ser indiferente a este hecho.



He aqu que contamos con el materialismo dialctico

El materialismo dialctico es la filosofa del presente y del futuro.

He aqu un mtodo para filosofar y para intervenir prcticamente, o sea en
accin consciente, en la naturaleza, la sociedad y el desarrollo humano: el
materialismo dialctico. Mtodo para filosofar activamente sobre las leyes
del movimiento ms generales en la naturaleza, la sociedad y el pensamiento
humano. Ideas cientficas bajo un mtodo revolucionario de transformacin
de la realidad que posibilita el anlisis y la reflexin sobre los hechos
ms diversos y sobre los acontecimientos relacionados con la naturaleza, la
sociedad y el pensamiento humano. El materialismo dialctico como
herramienta para un filosofar, sabroso y movilizador, aparece en la
actualidad como un mtodo perfectible por exigencia propia que, adems de
facilitarnos el trabajo de entender crtica y coherentemente el pasado,
permite comprender el presente a escala mundial y adems, esto es una de
sus fuerzas ms poderosas, permite elaborar pronsticos crticos, adelantar
hiptesis sobre el futuro sin determinismos, sin fatalismos. Es una
herramienta magnfica para poner en claro cunto depende el futuro de
nuestra capacidad de accin organizada y revolucionaria. Como ningn otro
mtodo.

Contamos con el materialismo dialctico como praxis, que en s comporta la
exigencia de su propia crtica y desarrollo, que implica tambin, eleccin
crtica de mtodo, praxis y desarrollo del mtodo. No es un mtodo cerrado,
no es un mtodo intocable y esa es una de sus riquezas y rigores. Es en el
campo de la filosofa donde se concitan los nervios terico-metodolgicos
de muchas ciencias o disciplinas que no le temen al rigor cientfico, que
entienden por rigor la bsqueda infatigable y colectiva de la verdad, que
no acepta ideas monolticas, que no tiene santuarios a la forma lgica
por la forma misma, que no dota a la razn de poder demirgico y que no
rinde pleitesa a ninguna entidad o voluntad extraterrestre. Pero rigor
implica rigor tico, tambin. No slo rigor con las formas lgicas, con
los razonamientos abstractos, con los datos aislados. Rigor implica
exigencia al mximo del entendimiento y de la responsabilidad que produce
entender los hechos, responsabilidad que invariablemente nos conduce a la
prctica a la accin y en rigor, si se es coherente, intervenir
rigurosamente.

Si pudisemos ofrecernos el materialismo dialctico como herramienta de
nuestro trabajo cotidiano como parte de la clase trabajadora, como
trabajadores de la filosofa, hacia un programa socialista, daramos un
paso decisivo en la lucha por la transformacin social. Nos daramos la
oportunidad de combatir toda indiferencia contra el pensamiento y el
sentimiento de los trabajadores. Podramos romper muchos aislamientos y
hacer ms poderosas y confiables nuestras ideas, que deben tener por base
lo que piensan los trabajadores ms insurrectos, ms avanzados, cules son
sus simpatas y su estado de nimo. Ah el materialismo dialctico es una
herramienta de trabajo concreto y prctico, ah est su fuerza mejor y es
imprescindible adaptar el mtodo a las condiciones concretas de los
trabajadores sin abandonar los principios ms rigurosos del materialismo
dialctico. Haramos filosofa de verdad.

Contamos con materialismo dialctico para forjar confianza en nuestras
ideas, no porque haya que aprenderlas de los libros sino porque habr que
madurarlas desde nuestras luchas, ayudados, si se ponen a modo, por los
aportes tericos y prcticos ms aventajados que sean capaces de caminar
codo a codo y no como gures ni mesas. El materialismo dialctico es un
mtodo dctil y adaptable a problemas muy diversos, es una combinacin de
ideas muy precisas y rigurosas con aplicaciones muy accesibles y
participativas. Todos pueden colaborar a su desarrollo bajo condiciones muy
diversas segn las exigencias de la hora. Es el mtodo de la revolucin
socialista que la ayuda a ser victoriosa, no un estorbo formal que se
adapta slo a sus presupuestos abstractos. Debemos probarlo.

He aqu que contamos con el materialismo dialctico para la toma de
conciencia como trabajadores de la filosofa en el seno de organizaciones
donde tenemos depositadas nuestras mejores esperanzas y esfuerzos. Ese es
nuestro mejor territorio, crisol magnfico, no los laboratorios de saliva
silogstica, no los pasillos donde se besa la mano de las vacas sagradas,
no los anaqueles de las bibliotecas. Si hay algo que une a la humanidad, a
lo largo de su historia, son nuestras luchas constantes para liberarnos de
las opresiones y tomar control sobre nuestras vidas, la lucha para ser
libres en el sentido concreto y colectivo de la palabra. Para contribuir a
perfeccionar esa lucha el materialismo dialctico se presenta como una
herramienta no acabada, capaz de permitir, y exigir, su perfeccionamiento
paulatino, probado y provisional siempre. Como ningn otro. Mtodo que no
opera fuera de la realidad, mtodo para la superacin del capitalismo
decrpito y la construccin del socialismo en manos de los trabajadores
(incluidos los trabajadores de la filosofa) por sus propias manos, como
parte de su hacer y de su hacerse a s mismos, como logro de los
trabajadores que posibilitarn un desarrollo mucho mayor de la ciencia, la
cultura, la educacin... que harn avanzar a la humanidad mucho ms
rpidamente. Y eso nos urge. Tomamos un cafecito?



Notas

 1. filosofa. En la primera acepcin del Diccionario de la Lengua Espaola
    (http://www.rae.es) se define limitadamente: (Del lat. philosophia, y
    ste del gr. f???s?f?a). 1. f. Conjunto de saberes que busca
    establecer, de manera racional, los principios ms generales que
    organizan y orientan el conocimiento de la realidad, as como el
    sentido del obrar humano.

 2. La palabra filosofa proviene de las races griegas: philos (amor) y
    sofos (sabidura). Colegimos que filosofa significa Amor a la
    sabidura: http://etimologias.dechile.net/?filosofi.a.

 3. Algunos filsofos estn preparados para hacer frente a grandes
    novedades de la cultura, y otros no. Los primeros intentan mantenerse
    al da con algunas disciplinas, mientras que los segundos prefieren
    refugiarse en el pasado. Siempre ha ocurrido as, y es presumible que
    as seguir ocurriendo. Lo que importa es la calidad de los innovadores
    y las oportunidades que tengan para investigar libremente. En la
    Revolucin Cientfica (y Filosfica) del siglo XVII participaron
    solamente unas 200 personas, entre ellas Galileo, Descartes, Kepler,
    Harvey, Gilbert, Boyle, y sus discpulos. Los filsofos puros que
    vinieron despus, en particular Berkeley, Hume y Kant, fueron
    contrarrevolucionarios, puesto que volvieron a poner al sujeto
    cognoscente en el centro. Es triste constatar que, salvo excepciones
    (como Aristteles y Descartes), los filsofos han ido contra el
    progreso.

 4. La declaracin de los cientficos: Restaurar la integridad de la
    ciencia. A principios del ao pasado, 62 cientficos de Estados Unidos,
    alarmados por la naturaleza, amplitud y alcance de los ataques a la
    ciencia, circularon y publicaron la declaracin conjunta Restaurar la
    integridad de la ciencia al proceso poltico. Condenaron aspectos
    claves de los ataques a las ciencias y pidieron parar inmediatamente
    la distorsin del conocimiento cientfico por fines polticos
    partidarios. Hasta la fecha, unas 6.000 personas de todos los campos
    cientficos han firmado la declaracin: 48 premios Nbel, 62 ganadores
    de la Medalla de Ciencias, 135 miembros de la Academia Nacional de
    Ciencias e incluso asesores cientficos de varios ex presidentes
    republicanos. Para apoyar la declaracin, la Unin de Cientficos
    Preocupados (UCS, siglas en ingls) public un informe detallado. La
    UCS se dio cuenta de la naturaleza sistemtica y extensa de los ataques
    en todas las esferas de poltica oficial cuando contrat a un
    experimentado periodista para examinar y verificar unas acusaciones. El
    informe saca a la luz muchsimos casos de enorme indiferencia al
    estudio cientfico... censura y distorsin del anlisis cientfico y
    manipulacin del proceso cientfico... [y] distorsin del conocimiento
    cientfico. Tambin, ofrece nuevas pruebas del uso de criterios
    polticos para seleccionar a miembros de grupos de asesora
    cientfica. Los cientficos se han visto obligados a aceptar los
    intereses de las corporaciones y un proyecto cristiano
    fundamentalista... Como se vio en Kansas, la naturaleza misma de la
    ciencia est en tela de juicio: aceptaremos explicaciones naturales
    o narrativa bblica? El mtodo cientfico de basarnos en la realidad o
    basarnos en preceptos metafsicos y dogma religioso? El debate evoca
    los tiempos de Galileo, cuando a los cientficos los torturaron y los
    asesinaron por llegar a verdades opuestas a la doctrina de la
    iglesia... Muchas veces, cuando los resultados han entrado en conflicto
    con metas polticas, la administracin ha manipulado el proceso de
    llegar a conclusiones cientficas. Hace esto colocando en puestos
    oficiales o en comits cientficos de asesora a personas sin
    calificaciones profesionales o que tienen un conflicto de intereses
    evidente; disolviendo los comits de asesora existentes; haciendo
    censura y suprimiendo los informes de cientficos del gobierno mismo; o
    simplemente negndose a buscar asesora cientfica independiente. Otras
    administraciones han llevado a cabo este tipo de prcticas en alguna
    ocasin, pero no de una forma tan sistemtica ni tan amplia. Lo que es
    ms, al abogar por polticas que no son slidas cientficamente, a
    veces la administracin ha tergiversado el conocimiento cientfico y ha
    engaado a la opinin pblica sobre las implicaciones de sus
    polticas... En varias esferas de poltica, la administracin ha minado
    la calidad y la independencia del sistema de asesora cientfica y la
    moral del excelente personal cientfico que tiene a su disposicin.
    http://www.ucsusa.org.

 5. Crisis de la cosmologa. Harry Nielsen. 10 de enero de 2006.
    http://www.elmilitante.org/index.asp?id=muestra&id_art=2441.

 6. La Jornada: Jueves 31 de marzo de 2005. Carolina Gmez Mena: Desde la
    dcada de los 90 ha crecido la fuga de cerebros, revela estudio de la
    OIT. Cientficos y universitarios de pases pobres emigran al primer
    mundo. Esta movilidad frena el avance tecnolgico de estos estados y
    crea crculos viciosos. Releva que 47% de los extranjeros que logran
    un doctorado en EU se queda all. Datos de la Organizacin
    Internacional del Trabajo (OIT) indican que la cantidad de cientficos
    e ingenieros que han abandonado sus pases de origen hacia naciones
    industrializadas en busca de mejores opciones de trabajo, de ascenso y
    de remuneracin, equivale a cerca de un tercio del nmero de los que se
    quedan en sus pases de origen, lo cual provoca una merma importante
    del capital humano para estos rubros, el cual es indispensable para la
    productividad y el crecimiento econmico de las naciones pobres. En su
    estudio En busca de un compromiso equitativo para los trabajadores
    migrantes en la economa globalizada, la OIT plantea que por lo menos
    hay 400 mil cientficos e ingenieros de naciones en desarrollo que
    trabajan en actividades de investigacin y desarrollo en las naciones
    del primer mundo, y 1,2 millones siguen laborando en su pas. En el
    apartado Emigracin de personas calificadas: fuga de cerebros, este
    organismo internacional expone que desde principios de la dcada de los
    90 la movilidad de trabajadores muy calificados est aumentando de
    manera constante, ante la creciente demanda mundial de especialistas,
    del avance de la globalizacin y del espectacular desarrollo de las
    tecnologas de la informacin y la comunicacin. Advierte que la fuga
    de cerebros no slo puede frenar el avance tecnolgico de un pas en
    ciertas circunstancias y dependiendo de la magnitud, sino que tambin
    puede engendrar crculos viciosos, por ejemplo, en la atencin de
    aspectos tan importantes como la salud, y cita que la emigracin de
    mdicos y enfermeras africanos est menoscabando el nivel de la
    atencin de salud en ese continente, justo en el momento en que es ms
    acuciante la necesidad de disponer de esa atencin en razn del avance
    del VIH/sida. Subraya que en Ghana y en Jamaica los mdicos formados en
    el propio pas que trabajan en el exterior son ms numerosos que los
    que siguen ejerciendo en su pas. En el anlisis tambin se sostiene
    que la migracin de estudiantes es un fenmeno precursor de la fuga de
    cerebros, y alude que segn la Organizacin para la Cooperacin y el
    Desarrollo Econmicos (OCDE) a principios del actual milenio poco ms
    de 1,5 millones de estudiantes extranjeros cursaban estudios
    superiores en los estados miembros, y que de ellos ms de la mitad eran
    procedentes de pases ajenos a la OCDE, de este total casi medio milln
    estaba en Estados Unidos, un cuarto de milln en el Reino Unido y en
    Alemania alrededor de 200 mil. Tras acotar que una proporcin
    importante de los estudiantes acaba siendo inmigrante permanente, alude
    que aproximadamente 47 por ciento de las personas nacidas en el
    extranjero que completan un doctorado en Estados Unidos se quedan en
    este pas. Aspectos positivos. Pero la OIT destaca que cuando el xodo
    tiene retorno se desencadenan diversas fuerzas que pueden promover el
    crecimiento econmico por un efecto de retroaccin, pues los migrantes
    al regresar traen sus calificaciones y su experiencia laboral del
    extranjero impulsando con ello el aumento de la productividad. De
    igual forma, refiere que por s sola la perspectiva de conseguir
    ingresos ms altos gracias a la migracin puede incitar a invertir ms
    de lo previsto en educacin, tanto pblica como privada, pero ello
    realmente depende de las condiciones de cada pas. Al citar que tambin
    las naciones desarrolladas promueven la inmigracin de profesionales
    mediante mecanismos de contratacin y sistemas de seleccin que
    facilitan su entrada, y que esos sistemas de seleccin consiguen
    atraer a los ms brillantes y competentes de los pases en
    desarrollo, la OIT seala que en el decenio pasado las personas que
    haban inmigrado a Estados Unidos procedentes de pases en desarrollo
    tenan en promedio un nivel de educacin dos veces superior al de sus
    compatriotas que seguan viviendo en su pas, un ejemplo de ello lo
    fueron los jamaicanos, ya que a principios de esta dcada haba 3,7
    veces ms jamaicanos de nivel universitario en Estados Unidos que en su
    propio pas.
    http://www.jornada.unam.mx/2005/mar05/050331/a02n1cie.php.

 7. La jornada de huelga general que se ha llevado a cabo el 8 de noviembre
    en los institutos de todo el Estado ha sido un rotundo xito. A pesar
    de la actitud boicoteadora de juntas directivas reaccionarias de
    decenas de institutos y del escandaloso silencio meditico en el que
    varios medios de comunicacin han sumergido a la huelga, el 98% de los
    estudiantes hemos secundado la huelga general en los institutos
    pblicos. Se han celebrado ms de 40 manifestaciones en todo el Estado.
    Las ms importantes se han dado en Barcelona, con 15.000 estudiantes;
    en Madrid, con ms de 12.000 estudiantes; en Sevilla, con 2.500; en
    Valencia y en Cdiz, con 2.000; en Tarragona, con 1.200 estudiantes; en
    Salamanca, con 1.000 estudiantes... Adems se han sucedido decenas de
    manifestaciones y concentraciones en ciudades de todo el Estado con
    cientos de estudiantes: Mlaga, Irua, Palma de Mallorca, Gijn... y
    as hasta ms de 40 ciudades y pueblos. Madrid, a 8 de noviembre de
    2005.
    http://militante.org.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=275&
    Itemid=145.

 8. Los estudiantes hemos luchado ante cada ataque que la burguesa
    pretende imponer en la educacin, lo demostraron las luchas de 1968, de
    la dcada de los ochentas, y ms reciente la huelga de la Unam
    1999-2000; los estudiantes no somos una clase social, el movimiento
    estudiantil lucha por la defensa de la educacin pblica, gratuita,
    cientfica y de calidad y a su vez debe servir para fortalecer e
    impulsar el movimiento de los trabajadores, pues stos son los que son
    los destinados a transformar la sociedad... Por la construccin de una
    organizacin estudiantil a nivel nacional, que sea estable,
    democrtica, combativa y con carcter de clase.... Que un porcentaje de
    dinero que se destina al pago de la deuda externa y al Ipab (Fobaproa)
    sea invertido en la educacin. 10% del Producto Interno Bruto a la
    educacin. Participacin directa de los estudiantes, padres de familia,
    profesores y trabajadores en la toma de decisiones al interior de las
    escuelas y universidades. Eliminacin de los exmenes de seleccin en
    todos los niveles escolares. No a las cuotas y por el aumento de
    matrcula. Un puesto digno al terminar los estudios. Nacionalizacin de
    la banca, la tierra y las grandes compaas, sin indemnizacin y
    puestas bajo control obrero, como nica posibilidad de llevar a cabo
    una campaa de creacin de nuevos puestos escolares, escuelas
    infantiles, de educacin bsica, media y superior para satisfacer las
    necesidades bsicas. En este 2006 no basta con votar, es necesario
    organizarnos y luchar! Este 2006 ni un voto al PRI, ni un voto al PAN,
    por un programa socialista!
    http://militante.org.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=29&
    Itemid=37.

 9. Son las palabras de Jesucristo en la cruz poco antes de morir. Se suele
    traducir por Todo se ha cumplido.
    http://inicia.es/de/aforismos/aforismos_2_religion.htm.

10. Mario Bunge: la filosofa no ha muerto, pero est gravemente enferma:
    Revista electrnica Tendencias. http://www.tendencias21.net/Mario-Bunge
    -la-filosofia-no-ha-muerto,-pero-esta-gravemente-enferma_a150.html.

11. Los filsofos burgueses modernos se imaginan que han liquidado la vieja
    filosofa (o metafsica, como suelen llamarla desdeosamente), pero su
    victoria imaginaria es como la de aquel sastrecillo valiente de los
    hermanos Grimm, quien mat a siete de un golpe. Las siete vctimas del
    sastrecillo fueron de hecho, moscas, no hombres. Nuestros filsofos
    modernos son, para usar una expresin alemana, simples flohknackers
    (aplasta pulgas; hasta donde s, parece que es un trmino acuado por
    Lenin, refirindose a un papanatas profesor universitario en
    materialismo y empirocriticismo. N. del T.). Actualmente se han
    reducido a atrincherarse en la retaguardia, peleando con una tctica
    desesperada, la cual consiste en la disolucin total de la filosofa,
    reducindola enteramente a la semntica (estudio del significado de las
    palabras). Mientras las reglas formales fueran obedecidas, el contenido
    podra ser tan absurdo como se quisiese. El hecho de que a todo este
    jaleo, este fraude y todo este juego de palabras pueda drsele el
    nombre de filosofa es, a todas luces, una prueba de qu tanto ha
    decado el pensamiento burgus moderno. Para el intelectual burgus, la
    nica realidad slo consiste en las palabras. Para l, realmente sucede
    que en el principio fue la Palabra y la Palabra fue con Dios y la
    Palabra era Dios. Allan Woods: Prlogo a la edicin mexicana de Razn
    y revolucin.
    http://argentina.elmilitante.org/index.asp?id=muestra&id_art=1454.

12. Pero para liquidar una filosofa no basta, pura y simplemente, con
    proclamar que es falsa. Y una obra tan gigantesca como era la filosofa
    hegeliana, que haba ejercido una influencia tan enorme sobre el
    desarrollo espiritual de la nacin, no se eliminaba por el solo hecho
    de hacer caso omiso de ella. Haba que suprimirla en el sentido que
    ella misma emplea; es decir, destruir crticamente su forma, pero
    salvando el nuevo contenido logrado por ella. F. Engels.

13. Prlogo a la edicin mexicana de Razn y revolucin.
    http://argentina.elmilitante.org/index.asp?id=muestra&id_art=1454.

14. Universidad Nacional del Litoral: Alternativa al monopolio. Los
    cientficos que impulsan la organizacin de la Public Library of
    Science sostienen que se trata, fundamentalmente, de un repositorio
    pblico que pretende evitar cualquier tipo de monopolio sobre la
    informacin cientfica ya sea de una revista, de un cartel de
    revistas, de una asociacin cientfica o gubernamental y que en
    consecuencia intenta garantizar que no se incurra en censura o abuso de
    poder. Luego de aclarar que no se espera que las propias revistas
    financien el costo de la digitalizacin de su material impreso, el
    artculo termina sosteniendo que en 10 aos, la habilidad de hacer
    ciencia habr sido enormemente enriquecida, y todos nos maravillaremos
    al pensar cmo fue posible hacer ciencia sin tales archivos... ya que
    la posibilidad de disponer de toda la literatura cientfica en un
    formato comn estimula el desarrollo de alternativas ms sofisticadas
    de empleo de la informacin. Finalmente, y como desarrollo operativo
    para consolidar la alternativa ante el poder editorial vigente, los
    cientficos rebeldes entre los que se incluyen muchos Premios Nobel
    invitan a que, a partir de septiembre de 2001, los cientficos enven
    sus artculos y compren suscripciones nicamente a aquellas
    publicaciones que hayan garantizado la liberacin irrestricta de los
    derechos de todos los reportes de resultados cientficos originales,
    publicados dentro de los seis meses de la fecha de su publicacin.
    Puede parecer una puja o discusin meramente comunicacional, centrada
    sobre la tenencia y administracin informativa, pero en el fondo
    constituye un debate sobre el poder y su proyeccin en un mundo signado
    por el conocimiento, pero tambin, paradjicamente, jalonado por la
    injusticia, la pobreza, el hambre y la exclusin.
    http://www.unl.edu.ar/artcyt/280401.htm.

15. Cientficos contra el ataque bushista a la ciencia... El gobierno de
    Bush est en una ofensiva contra la ciencia y no es una exageracin
    decir que la Tierra corre peligro. Miremos el calentamiento global: el
    impacto de esto puede ser catastrfico para el planeta, con
    inundaciones de costas y una drstica escasez de agua potable para
    miles de millones de personas. Sin embargo, el gobierno de Bush suprime
    y distorsiona la evidencia cientfica sobre su naturaleza y sus causas
    porque no ve ms all de las ganancias a corto plazo de la industria
    energtica. El gobierno de Bush est redefiniendo especies de peces,
    fauna y flora para afirmar que las especies en peligro de extincin han
    mejorado y que no hay que protegerlas. Los cientficos del ambiente y
    bilogos gubernamentales que publican o apoyan investigaciones que
    protegen la ecologa, contra los intereses corporativos, sufren
    represalias. Por otra parte, la moral tradicional y el proyecto de fe
    fascista-cristiano fomentados por Bush estn delimitando el alcance de
    la investigacin cientfica. Por ejemplo, la investigacin de clulas
    tronco ofrece la posibilidad de curar enfermedades degenerativas y
    mortales como Alzheimer y Parkinson. Sin embargo, Bush elimin los
    fondos destinados a dicha investigacin por la doctrina cristiana
    fundamentalista de que un embrin, la fuente de clulas tronco, es una
    vida humana completa. En cuanto al sida y el VIH, bloquean los estudios
    de prevencin que mencionan palabras como relaciones sexuales anales,
    lo que podra llevar a un genocidio debido a la propagacin epidmica
    del sida y VIH en frica y otras partes del mundo. En varias ocasiones,
    los bushistas han impuesto ideas fundamentalistas cristianas en las
    pginas web de organismos oficiales de salud, ante oposicin
    cientfica. Por ejemplo, en la pgina web del Instituto Nacional de
    Cncer se public que el aborto puede causar cncer del seno, lo que no
    es cierto. La afirmacin suscit grandes protestas de parte de
    cientficos y del pblico y, a la larga, el instituto se vio obligado a
    quitarla. La administracin de Bush excluye de importantes grupos
    oficiales de asesora cientfica a investigadores que no estn de
    acuerdo con sus polticas. La afiliacin poltica est reemplazando la
    trayectoria cientfica como criterio para obtener un puesto oficial en
    las ciencias. Los fundamentalistas cristianos estn infiltrando cada
    vez ms los equipos cientficos que supervisan asuntos de salud
    reproductiva, donde fomentan el proyecto teocrtico a expensas de la
    salud de la mujer. La industria tiene representantes en los equipos
    cientficos que asesoran al gobierno sobre temas como el nivel de plomo
    aceptable en las pinturas comerciales y el impacto ambiental de la
    minera de tajo abierto...
    http://rwor.org/a/005/cientificos-contra-ataque-bushista-s.htm.

16. Barcelona. Un total de 2.050 cientficos han firmado un manifiesto
    contra la militarizacin de la investigacin cientfica espaola y que
    solicita al gobierno que los recursos destinados a investigacin y
    desarrollo militar se transfieran a programas de I+D con finalidades
    sociales y civiles. El manifiesto, impulsado por la Fundacin por la
    Paz, la Federacin Espaola de Ingenieros sin Fronteras y ms de 40
    ONGs y diversos colectivos de todo el pas, reclama al gobierno un
    cambio de orientacin y que se d prioridad a la investigacin civil,
    segn ha anunciado la campaa Por la Paz: Basta de investigacin
    militar, que se encarga de la recogida de firmas. Las mismas fuentes
    han destacado que el nmero de cientficos objetores a la investigacin
    militar se ha duplicado en un ao, lo que pone de manifiesto el gran
    malestar existente entre la comunidad cientfica por la situacin en la
    que se encuentra la investigacin en Espaa. Los firmantes, que
    trabajan en 43 universidades, 38 de ellas espaolas, en 18 centros e
    institutos de investigacin y en tres departamentos de I+D de empresas
    privadas, se han comprometido adems a no participar en ninguna
    investigacin de carcter armamentstica o militar. Espaa, el que ms
    invierte tras EEUU. Segn la OCDE, Espaa es el segundo Estado
    desarrollado que ms invierte en I+D militar, slo superado por EEUU,
    y, adems, desde 1995 la investigacin con fines militares se ha
    incrementado en un 475%. Tambin asegura que en el ao 2004 el gobierno
    dedicar el 32% del presupuesto pblico para I+D a programas militares,
    y esta inversin supone tres veces ms que el gasto dedicado a
    programas de financiacin de I+D para universitarios y centros pblicos
    de investigacin. Entre los 1.047 nuevos cientficos que estn en
    contra de la investigacin militar figuran Santiago Dexeus, director
    del Institut Dexeus y de la ctedra de Investigacin en Obstetricia y
    Ginecologa de la UAB; Eudald Carbonell, catedrtico de Prehistoria de
    la URL y director del programa de Atapuerca; y Angel Pellicer,
    catedrtico del Departamento de Patologa y del New York University
    Cancer Institute. Tambin se han sumado Manuel Guzmn, profesor de la
    Facultad de Biologa de la Universidad Complutense de Madrid; Pedro
    Arrojo, doctor en Ciencias Fsicas por la Universidad de Zaragoza y
    director de la Fundacin Nueva Cultura del Agua. Entre el primer grupo
    de firmantes que el ao pasado se posicionaron en contra de la
    investigacin militar destacaron Carles Sol, catedrtico de Ingeniera
    Qumica; Josep Egozcue, catedrtico de Biologa Celular, Xavier Rubert
    de Vents, catedrtico de Esttica; y Jordi Cam, catedrtico de
    Farmacologa. Tambin est en contra de la investigacin militar
    Federico Mayor Zaragoza, bioqumico y ex director general de la Unesco,
    que fue el primer firmante del manifiesto.
    http://www.elmundo.es/elmundo/2004/02/18/ciencia/1077107850.html.

17. Chau Darwin: Julio Algaaraz (artculo publicado originalmente en el
    diario Clarn). Roma. Corresponsal. Aunque parezca increble, y lo es,
    el gran cientfico ingls y su teora de la evolucin de las especies,
    considerada una de las bases de la ciencia, han sido expulsados de las
    aulas italianas. Sin aviso ni explicaciones, el Ministerio de la
    Instruccin Pblica quit la enseanza del evolucionismo y de la figura
    e importancia de Charles Darwin del plan de estudios para los alumnos
    de 13 y 14 aos. Los adolescentes recibirn lecciones sobre la historia
    humana de acuerdo a la nica teora considerada correcta por los
    ultramontanos: la historia bblica de la Creacin. No lo puedo creer,
    estamos dando un salto hacia atrs impresionante, afirma desconsolado
    el profesor Renato Dulbecco, premio Nobel de Medicina. Lo mismo dice
    Rita Levi Montalcini, otro premio Nobel de Medicina italiano, que con
    cientficos de la talla de la astrofsica Margherita Hack, el genetista
    Bruno Dallapiccola y otros, publicaron una protesta en los medios de
    comunicacin. La decisin de cancelar la teora de la evolucin de
    Darwin de las escuelas medias es estpida y antihistrica, afirma
    Dallapiccola. http://www.clarin.com/diario/2004/04/28/i-02301.htm.

** Fernando Buen Abad Domnguez
   fbuenabad@universidadabierta.edu.mx
   Artista, cineasta e investigador mexicano (Ciudad de Mxico, 1956). Es
   doctor en filosofa, master en filosofa poltica, licenciado en
   ciencias de la comunicacin y director de cine egresado de la
   Universidad de Nueva York. Desempea el cargo de vicerrector de la
   Universidad Abierta de Mxico (http://www.universidadabierta.edu.mx),
   casa de estudios de cuyo Instituto de Investigaciones sobre la Imagen es
   adems director. Es docente de grado y postgrado en materias de
   semitica, cine, produccin audiovisual, periodismo, radio, lingstica,
   comunicacin profesional integral, tcnicas en comunicacin,
   comunicacin internacional en universidades en Mxico, Argentina y
   Estados Unidos. Ha sido colaborador editorialista de diversos diarios y
   suplementos culturales en Amrica Latina. Como artista plstico
   (collage) ha participado en ms de 40 exposiciones individuales y
   colectivas. Dirige desde hace 12 aos el Laboratorio de Escritura
   Creativa en Mxico y Argentina. Ha publicado 17 libros (obra literaria,
   individual y colectiva) en Mxico y Argentina. Ha sido Jefe del
   Departamento de Programas Culturales en XEIPN (canal de televisin del
   Instituto Politcnico Nacional) en Mxico, DF. Ha escrito y dirigido 19
   trabajos audiovisuales y cinematogrficos en Mxico, Houston, Nueva York
   y Argentina. y es miembro de diversas organizaciones artsticas y de
   investigacin. En la web de la Universidad Abierta de Mxico
   (http://www.universidadabierta.edu.mx) ha publicado los libros Filosofa
   de la comunicacin (2001), Filosofa de la imagen (2003) y Imagen,
   filosofa y creacin (2004).



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Tres poemas
       Patricia Lorenzo

   *** A una madre biolgica
       Mara Anglica Franco Fras

   *** Poemas para la intimidad de mi destruccin
       Carlos Morreo

   *** Sonata antes del fin
       Jos lvaro Clix Rodrguez

   *** Cuando dices adis, lo dices como si volvieras
       Oscar dgar Lpez

   *** Los dulces secretos del abuelo
       Olga Marina Cortez Barbera

   *** Poemas
       Ulises Varsovia

   *** El escribidor
       Marianela Alegre

   *** Huellas
       Elva Marina Mireles

   *** El atad
       Mara Celeste Vargas Martnez

   *** Poemas
       Hado Navarro

   *** Nmero 360
       Luis Ricardo Garca Oyervides

   *** Poemas
       Andrea Naranjo Merino

   *** Siempreviva
       Juan Carlos Hernndez Cuevas

   *** Poemas
       Elena Conchello Mandillo

   *** La giganta
       Miguel ngel Hernndez Acosta



=== Tres poemas      Patricia Lorenzo =====================================

*** Si muero antes de despertar...

Color, sueo, muerte, transparencia,
una msica continua, 
una espera,
una imagen inslita, una cara,
los recuerdos de voces, de poemas,
casas, olores, cadas, laberintos, 
pasos que se acercan y se alejan,
la estructura del miedo, de sus muecas,
el temblor del deseo, 
la violencia
y ese dolor...

No puedo abrir los ojos.
Si pudiera,
te vera riendo, calavera.



*** Sin ttulo I

Oh ngel de equvocos mensajes,
puente a tierras fras,
ave mordaz en sueos y abordajes,
faro gris, entrecortada herida,
rechaza,
niega,
olvida
esa misin absurda y peligrosa:
mostrarme que la vida
es slo una apariencia dolorosa.



*** Sin ttulo II

Vuela la tarde a esconderse en algn lado.
Tomo conciencia del fro,
del trabajo que no quiero hacer.
Tomo nota de este invierno aburrido que se alarga,
y del extrao silencio de los nios en otra parte de la casa.
De un timbre apagado,
de fragmentos de una conversacin,
de una frenada en la calle,
de las manos en el agua helada.
Los sentimientos que hibernan en mi corazn
renacern acaso en la primavera?
Mientras tanto escucho atentamente
lo que la radio calla.

** Patricia Lorenzo
   patricia.lorenzo@gmail.com
   Docente y poeta argentina (Mercedes, provincia de Buenos Aires, 1957).
   Profesora y licenciada en letras. Trabaja como profesora y como
   escritora freelance en las revistas Mdico Moderno y RM (Mxico, DF), en
   las que ha publicado artculos y ediciones monogrficas de arte y
   cultura. Un poema suyo fue incluido en la plaquette Poemas VIII (El
   Convivio Humanista de Mxico, 1994).




=== A una madre biolgica      Mara Anglica Franco Fras ================

      Imagnate en un bote sobre un ro, con rboles de mandarina y cielos
            [de mermelada.
      Alguien te llama, t respondes muy despacio, una chica con ojos de
            [calidoscopio.
      Flores de celofn de amarillo y verde, como torres sobre tu cabeza.
      Busca a la chica con el sol en sus ojos y ella se ha ido.

Unos cuantos aos antes de ser concebida, John Lennon describi la idea
plasmada en el dibujo de su pequeo hijo Julian que coincide con la idea
que tengo de ti, mi madre biolgica, flotando en el cielo con diamantes,
como Lucy en la cancin.

Desde muy temprana edad supe que partiste de por aqu para brindarme esta
vida que conozco, la existencia plena que deseaste para tu retoo no nacido
an, aunque nos costara separarnos irremediablemente.

En verdad, nunca he sentido del todo tu ausencia; eres parte de lo que soy.
S tus nombres y apellido; con slo mirarme al espejo, revives
instantneamente. Tengo tu cabello y tus gustos, por encima de lo dicho por
un reconocido vidente peruano, alegando que las cualidades que poseo son
estricta herencia de un progenitor tan elusivo como capturar la silueta
visible de elfos o duendes.

Soy descendiente directa de una legtima Hija de las Flores. Apenas me
preparaba para soplar la velita del primer cumpleaos cuando acab la
Guerra en Vietnam, por la que muchos jvenes como t protestaron sin temor
a los bolillos portados por la Fuerza Pblica. Crec sin escuchar nunca a
Nino Bravo ni a Crosby, Stills and Nash, as como a otros participantes de
los Tres das de Paz, Msica... y Amor de Woodstock; al Club del Clan,
menos. En vez de gustarme las letras escritas por Bob-Padre (y eso que en
primaria fue obligatorio aprenderme la letra de Blowing in the wind),
suspir por Jacob Dylan con sus espectaculares ojos azules y su grupo The
Wallflowers. Su cover de Heroes, musicaliz un fallido intento de revivir
al monstruoso Godzilla.

Mam Luz Mara, as siempre te he llamado. Me llena de terror el slo
pensar que cuando vaya a tener mi propio hijo, pueda enfermar de lo mismo
que t padeciste, ms que la perspectiva de que alguien pueda destrozarme
el espritu como a ti te lo destrozaron. Fui prematura por acelerada,
creme, no por tu delicada salud al momento del parto. No estuviste sola,
pese a que en ese crucial instante tu clan seguramente ignoraba cul era tu
paradero. A tu lado tuviste a un amigo y a las amigas que nos acompaaron
desde que pisaste esta tierra ajena a una oriunda de la ciudad musical del
pas. Cmo quisiera darle gracias al estrecho crculo de seres que nos
hablaban en la lengua de Shakespeare, Charlotte Brnte, Mick Jagger y Jim
Morrison; por apoyarte en tu decisin, por secar tus copiosas lgrimas.

Me gestaste en otro barrio lleno de casonas como en el que todava vivo.
Desde el vientre me enamor de la Arquitectura Republicana y Colonial, por
tus recorridos dentro del Centro Amurallado. Siento un dolor casi fsico
cuando el progreso destruye alguna de esas veneradas reliquias de
incalculable valor histrico, con frialdad inhumana.

El da en que nos separamos, cuarenta y ocho horas de lluvia ininterrumpida
se unieron a tu dolor; luego, al salir el sol, me dej arropada por el
calor de la familia que me estaba esperando. Al hablar de ellos, de la que
ha sido y es vitaliciamente mi mam, slo logro aduearme de las palabras
de Louisa May Alcott, autora del primer libro de cientos de pginas que le
en la infancia: Las personas felices no tienen historia.

Presiento que donde ests, tambin eres feliz. Tu alma est tranquila,
tienes la satisfaccin de haber hecho lo correcto. Pusiste por encima de
todo el bienestar que vislumbrabas como realidad en el futuro no tan lejano
para tu beb.

He tratado de recorrer tus pasos y tu presencia luminosa me ha acompaado
en situaciones difciles, como las que tuve que enfrentar durante la poca
en que, al igual que t, estuve lejos del nido. Incluso durante aqulla, me
top por casualidad con amables extraos con tu mismo apellido, que dejaron
su risuea impronta en mi memoria.

Por ti soy un poco gringa, muy indgena, algo bogotana y accidentalmente
cartagenera. Ha sido una lstima que en la ciudad en que nos dimos el hasta
siempre, no quedan vestigios documentales de nuestra breve convivencia.
Toca conformarme con los exiguos recuerdos bastante borrosos escuchados de
labios de mi abuela, los que conserva mi mam y el testimonio de la
trabajadora social que nos asisti. sta ltima aduce no acordarse de cosas
que yo misma le rememor, salvo que eras muy joven para tener un hijo, que
tu cabellera era larga, tan larga como el traje que llevabas al entrar por
primera vez a su oficina, porque no sabas del todo qu hacer; necesitabas
que te orientaran. El mundo se te haca aicos. Creo que ella todava
guarda ciertos secretos, en cumplimiento del celoso deber de
confidencialidad que demandan asuntos tan peliagudos, propios del ejercicio
de su profesin de la que hoy disfruta de un activo status de jubilada.

So contigo una vez y te vi. Tan joven... Lucamos tan semejantes!
Vestas una falda rosada y la camisa de flores de colores bordadas, que
volvieron a usarse ahora. No entend por qu portabas un bolso de mano
elaborado con piel de cocodrilo. Te asumo defensora de los derechos de los
animales, sin duda, en contra del uso de pieles en aras de ser catalogado
falazmente como fashionista, por factores netamente econmicos.

Despierta, tu imagen me inquieta. Tuve que esperar a que se cumpliera el
plazo exigido por las leyes que deb aprender en V ao de la carrera, para
intentar saber ms de ti. Hasta la fecha, he logrado esclarecer a duras
penas este enigma, yo que soy un enigma en mi misma. Ese no saber a qu
enfermedades se es propensa, mata de incertidumbre.

La creencia infantil de haber sido encontrada dentro del cliz de una rosa
como Pulgarcita, no me convenci. Sin sapos, topos o golondrinas, quisiera
creer que aparec como Palas Atenea, para complacer a la aficin mitolgica
adquirida al devorar la Enciclopedia de Historia del Arte Salvat. Claro
est que la historia real y mi corta estatura no hacen parte de ningn
relato fantstico.

Ciertas aspirantes a Hermanastras Feas y Brujas Malvadas del Este han
querido empaar tu recuerdo, afirmando con propiedad que nunca fui tuya,
sino producto de alguna otra aventura de juventud del cristiano ms prximo
y mal parqueado. Sin necesidad de arrojarles una casa encima, su
maledicencia cay por su propio peso. Lejos de Kansas, un benvolo Mago nos
concedi estar ms cerca de lo imaginado, unidas perennemente.

Cmo me parezco a ti! Si nos colocsemos juntas, podran decir que somos
hermanas y Sarita, mi dulce amiga bailarina de diecisiete aos, afirmara
fcilmente con gran credibilidad ser tu nieta; si de seguir tu ejemplo,
hubiera optado por la maternidad cuando las prioridades de una mujer que da
sus primeros pasos por el sendero de la adultez, debieran ser estudiar, los
pretendientes y hacer castillos en el aire.

Quiero que ests tranquila, mam, ya soy una persona hecha y derecha.
Admito tener ms errores que aciertos, soy impaciente y escptica, tan
incrdula que alguien me apoda Santo Toms de Aquino. No todo es malo
tampoco, al final del da, al quitarme el disfraz de Comedia del Arte bajo
el que asisto a los juzgados, sin terminar de acostumbrarme a ser llamada
doctora; me quedan ganas de sonrer a los mos al llegar al hogar.

Sin ms compaa que la malcriada gata Felicity, sentada delante del
computador escribo y pienso en ti. Tengo presente que un pariente lejano y
putativo en comn, fue dueo de una de las bibliotecas ms grandes de
Colombia. Me enviaste a una casa llena de libros y discos de msica
clsica, de los cuales subsisten slo un ejemplar de una novela de
Galsworthy y la banda sonora de West Side Story. Evoco a otros que
comparten tu apellido, como el ministro en ciernes de gran nariz y el buen
mozo autor de la radiografa del escndalo en Foncolpuertos, del que Cucho
Covo no vivi para ver su desenlace.

Mi otra mam me apoya incondicionalmente, anhela verme realizada. Sabe que
no soy una moniconga que espera pescar un marido para no tener que volver a
arriesgarse a romperse una ua. Quizs aguardo algo diferente.

Los misterios de combinar la gentica con el azar me han dotado de una
vocacin sangunea, adoptiva y obtenida por smosis. El querido To Albe,
quien en realidad es mi primo en segundo grado, en 1980 me otorg un
espacio en su libro Imgenes- Anamorfosis, debajo de las fotos de Marlon
Brando y Martin Sheen en Apocalypse Now. A partir de all escribo y
escribiendo espero hallar ms pistas sobre tu destino. El mo torci su
rumbo con un itinerario inesperado; hago votos porque ste resulte
fructuoso para ambas.

Entraable y omnipresente mam, quisiera si llego a averiguar qu fue o ha
sido de tu suerte, hacerte saber que estoy bien. Despus de aos,
tropiezos, de sentarme en aulas de diversas almas mter, dominar mediana y
aceptablemente dos idiomas diferentes al castellano, renunciando a tiempo a
trabajos deletreos que me dejaron el corazn tan contrito como al mayor
de los sobrinos del hombro para llorar en el que descans siendo
adolescente. l, arrepentido de haber sudado sangre en vano en el pasado,
ya lleva kilmetros de ventaja en la esquiva trayectoria que conduce a ser
un autor publicado y ledo. Teniendo en cuenta todo eso, me reconozco
afortunada, afortunada de ser tu primognita; tal vez tu nica hija.

Si ests viva, espero el da en el que podamos compartir con mi mam, miles
de ancdotas que no vivenciaste de cerca, al calor de un te con limn sin
crema ni leche, un caf descafeinado o una chicha de maz, segn tus
preferencias; hasta que las tres riamos en una sola carcajada. No obstante,
si alguien me dijera el lugar exacto de reposo de tus restos, ubicara el
nicho o tmulo para ir a honrar tu memoria, pese a no ser amiga de visitar
a los muertos sino de rendir tributo a su paso por este mundo. Ten la
certeza de mis infinitas gratitud y amor filial, porque sin la valenta de
tu sacrificio, no escribira las palabras que de un modo u otro s que
llegarn hasta ti.

** Mara Anglica Franco Fras
   mfrancofrias@yahoo.es
   Abogada colombiana (Cartagena, Bolvar, 1974). Su produccin permanece
   indita. Mantiene una bitcora personal en
   http://mariafrancofrias.blogspot.com.



=== Poemas para la intimidad de mi destruccin      Carlos Morreo =========

*** De la residencia

Es la residencia la que te apremia, la que te enlaza a un despertar, y la
que te canta con primitivos y contundentes amores. Debiera desfilar una vez
ms con estrellas, con mis hermanas echadas a la lea; con la memoria
deslumbrada por la pgina. Y as, dotado de trozos inaplicables, enjutos y
meridionales, debiera entregarme al dolor del aqu. Pero no ha sido fcil
desarmar el paso de la corriente, ni armar el errar. He debido trabajar el
temblor austral, espantar cautelosamente a las llamaradas y a las
cadenciosas capturas. Cada paso mancill a la cumbre, al eclipse del origen
y al beso del hallazgo. De la misma entraa aflora la sede que me ata al
punto. Cada paso, por fortuna, ha sido el fiel errar. No fue mi ciudad la
ms brava, la ms profunda, sino mi infinita buhonera.



*** Poema para la intimidad de mi destruccin

Mi destruccin. Es el encuentro el que ha sido dbil, circunstancial, de
arquitectura abolida, algo hueco como para dejarnos hmedos y materiales al
fondo. Del domingo pasamos a la articulacin de la otredad. Y es el domingo
una extensin de rboles o de tinta cotidiana. Este, el frente que
enfrentamos, el hecho de espejos. Pequeas murallas, pequeas trampas,
pequeas piedras en la garganta. El que ha sido el camino no es el camino.
(Como buscar un domicilio recorrido por angustias.) Lo que ha sido del
camino: reconquista, voz, flores para mi padre, biblioteca, y otras
colmenas; es todava la lejana. Mercado de trampa, fortuna de expatriado,
es all donde me vence el latido de mi muchedumbre: hay batalla salvo
adentro-adentro; esta lejana es mercader de la petrificacin. Agua de la
vrtebra sangre del costado del corazn y de la causa te seguimos
germinando: la lejana es toda va. Mi destruccin o la ya herida
incoherencia; alero de conjugaciones, de reinos y de caderas. Volvamos a la
ciudad, armemos los castillos de dtiles, cerquemos aquella sustancia.
Tambin hay tallos errantes que maduran al girar el mundo. Ahondan los
linajes en la semilla.



*** Parece la vida

La vida parece acogi esta artimaa que es darte de mis manos la claridad y
nombrarte con ella claramente. Comprendo, de modo justo y cabal, que hay
algo inusitadamente vivo, vivsimo, en este andar que nos desangra
cotidianamente; aunque marchemos de costado, y sea slo eso. Aunque me
forje en las orillas, y sea nicamente eso.

No obstante lanzar las astillas luego de haber intentado armar con ellas
el final que daba al inicio. Voy hacia la hendidura arisca aunque vayas
hacia la traba ms dulce, indiscutiblemente. O quizs all ya andbamos. Es
el Acull de Punzas. Es la Estancia de Puntas. La vida lava las ruinas que
nos han ido apresando, si bien cada da manchamos el revs. Ha sido
enftico el encubrimiento del ser, t lo has dicho. El aguijn que no slo
es clusula. Levantar el coraje si sacas la hebra de la valenta. Cruzara
la orilla si la pudiera nombrar. Aguijn blandsimo que parece la vida:
nimo!



*** Ciudad

Caracas, asentamiento inextinguible, te sacara de m si pudiera. No hay
nunca que me separe de ti. Aunque ellos no sean la luz. Habito tu
melancola tropical, tu pena gris y verde, nuestra incrustacin trrida de
lo perenne. Permanezco en tu circunstancia de muerto pesado. Tu ir y venir
ha sido mi ir y venir.

** Carlos Morreo
   cmorreo@unimelb.edu.au
   Escritor venezolano (Mosc, Rusia, 1977). Licenciado en filosofa y
   ciencias polticas, trabaja como tutor de lengua castellana en la
   Universidad de Melbourne (http://www.unimelb.edu.au), Australia, y en la
   Filmoteca de Melbourne (http://www.melbournefilmoteca.org). Lee la
   historia-de-ser de Heidegger para detentar una maestra en filosofa.
   Fue cofundador de la ya difunta revista caraquea de literatura
   regenerada, Cero (1997/99). Recientemente colabor en The South Project
   (http://www.southproject.org), una iniciativa de dilogo cultural y
   poltico Sur-Sur.



=== Sonata antes del fin      Jos lvaro Clix Rodrguez =================

La ventana del cafetn estaba empaada por la llovizna. El coro de voces de
los parroquianos se le desoa cada vez ms, a intervalos que iban en
paralelo con sus ganas de pasar inadvertido; y no haba ya cuartilla que no
hubiese ledo en el peridico que pidi prestado en la barra. Por la calle
iban y venan rostros cabizbajos, evadiendo la mirada al cielo,
sorprendidos por la repentina cada de agua. Sorbi un poco del caf, sin
azcar, enfriado por las dilatadas pausas que l tomaba entre trago y
trago. Nadie pareca identificarlo, tampoco l reconoci a nadie. Lo nico
que le sugera un aire familiar era la copia de un Chagall La cada de
caro, que segua colgado junto a la puerta. Como sola pasarle antes,
hundi la mirada en el leo, pleno de xtasis ante el desplome del alado,
en medio de la expectacin de la multitud.

El trajn de la ciudad tambin le resultaba extrao, al menos era muy
distinto un par de lustros atrs, desde el tiempo en que tuvo que
marcharse. Advirti que ya no estaba, al frente del cafetn, el pequeo
hotel en el que sola quedarse cuando vena a esta ciudad. Haban demolido
la casa antigua para construir una sucursal bancaria. Recordaba que ms de
alguna vez el dueo del hospedaje, amigo y compaero de tertulias, le
permiti usar el stano para reunirse con otros disidentes.

Se pregunt, con una inquietud muy cercana a la morbosidad, qu estara
haciendo a esa hora, apenas una semana atrs... Probablemente, regresando
al pabelln, se dijo, imaginando la custodia de los gendarmes, despus de
la jornada en la granja. Aunque no poda explicrselo, an extraaba la
rutina del encierro, y la libertad se le revelaba como un rayo deslumbrante
que le impeda apreciar la forma y esencia de los objetos. Supuso que
rehacer su vida no iba a ser un bocado fcil, atando cabos de aqu a all,
quizs muy afanado en juntar las piezas enmohecidas de un rompecabezas.

No daba signos de estar afligido, ni tampoco pareca contento; ms all de
los extremos, asuma impvido lo que se le figuraba como un viaje a la
tiniebla del pasado. Quizs por eso es que luca retrado, ms all del
vaivn cotidiano, libre de apuros, sin esperar nada sorprendente. En rigor,
estaba ah para cumplir con la visita que le prometi a ella, en la carta
que envi unas semanas antes de quedar libre.

Llegara ella..? Si bien no denotaba pesimismo, por ningn lado afloraba
ansiedad. Le habr(n) llegado la(s) carta(s)?, Vivira todava en el
mismo sitio..? o simplemente: estara an con vida..? No le era ajeno
entender que flotaban en el aire muchos presupuestos de los que penda la
consumacin de la cita, por lo que la razn no le daba suficientes
argumentos para mantener una esperanza muy viva. Rehus tambin a la
posibilidad de cerciorarse por otros medios sobre el paradero de ella.
Apenas se asegur de que el caf todava estuviera all.

Volvi a observar tras la ventana. La lluvia amainaba, con lo que la gente
empezaba a circular con ms afluencia por la calle. Agradeci en su
interior el gesto del mesero de limpiar los cristales. Tres nios pequeos
se le aparecieron en la acera de enfrente, donde antes estaba el hotel. Al
punto distingui a una dama junto a los chicos, acompaada por un hombre de
edad mediana y porte adusto. Ella volte hacia el Caf con la certeza de
saber que l estaba adentro, aunque no pudiera distinguirlo. Qued viendo
hacia la ventana con una mirada... ambigua, entre satisfecha por haber
cumplido a su manera la palabra, entre impotente y resignada por no poder
explicar sus motivos.

l se acerc a la ventana, aguz la vista a travs de sus lentes. No sinti
nada, es decir ninguna de las sensaciones que por tanto tiempo imagin que
le sobrevendran si la volviese a ver. Y a pesar de desconocer no tendra
por qu ni cmo saberlo lo de los hijos y el marido, cay en la cuenta de
que era algo absolutamente normal. As es la vida, se dijo para s.

Retorn a su mesa una vez que la escena se esfum. Termin su caf, y de
pronto experiment una sed punzante, pero declin a la idea de pedirle agua
al mesero. Pag la cuenta y sali del lugar, sin olvidar el ramo de
crisantemos que traa por si acaso. Alcanz la Plaza Mayor, se entretuvo en
la fuente unos segundos y luego busc la vieja avenida ribeteada de
acacias. Se diriga al margen norte de la ciudad, buscando la terminal de
autobuses.

Compr el boleto de regreso, aunque tendra que esperar casi una hora antes
de la salida. Afuera, en la esquina de una de las calles de acceso a la
terminal, un hombre, con talante extranjero, ejecutaba viejos tangos al son
de un acorden. Se sum al puado de personas que hicieron rueda al msico,
consciente de que con esa distraccin alejaba la idea, tenue, pero no por
ello inocua, de querer deambular por la ciudad a ver si por casualidad se
topaba con ella. El cielo se despejaba de a poco, pronto estara
oscureciendo.

Una mano le palme la espalda. Agitado, se volvi.

Caramba, hombre!, te dbamos por muerto le dijo alguien a quien no
identific de momento, pese a que el sujeto lo miraba con notable
familiaridad. Soy Marcos!, ex compaero de viejas luchas... Entupidas
luchas, no?

No contest de inmediato; se sinti fulminado. Hubiera querido decirle
traidor. Tena la certeza de que l fue uno de sus delatores.

Lo que perdimos por andar jugando a la poltica contracorriente
insisti el hombre, que no sala de la perplejidad al verlo. Yo tuve que
sentar cabeza. Me sal del bando, mont un negocio y... veme ahora... ni la
sombra de aquel mozalbete tonto... Soy Don Marcos, inversionista en
bienes races y distribuidor de licores importados... A tus rdenes...

Ya veo.

Y a ti... qu te pas..? sos del Partido no amagan... s que te cogi la
Guardia... pens que te haban hecho picadillo...

Casi...

Ahora que lo pienso... escuche la otra vez que iban a dar amnista a unos
presos... T estabas en la colada?...

Tal vez...

Qu piensas hacer ahora..?

Ya veremos.

Bueno... me alegro de saludarte apresur la despedida, al ver que el
visitante no cambiaba la cara de pocos amigos. Avanz un par de pasos,
distancindose, pero al recordar algo, se dio vuelta, y con un tono ms
alto de voz, apuntill: Ah..!, supongo que ya te habrs enterado... s,
ella se cas con un funcionario municipal... No la s ver, pero creme,
est bien... no le falta nada...

Lo vio alejarse sonriente, a pasos saltarines, con expresin campante,
enfundado en un gabn negro y columpiando un diminuto maletn. Hubiera
querido mostrarle un poco ms de enfado, pero lo nico que le despertaba
aquel tipo era un profundo desdn.

Qu extraa es la libertad, pens, que ligera y desinhibida, pero
sospechaba que muy fugaz, tan pronto como se la llenaba de rutina.

Subi al autobs, desperezado, an con el eco de los tangos grabado en sus
odos. Tom su asiento, en la primera fila, y descorri la cortina para
llevarse la ltima impresin de aquella ciudad, a la que no tendra de
ahora en adelante ningn motivo para regresar.

Una jovencita que vena subiendo se sent por un momento en el asiento de
atrs, sin que lo advirtiera el ex convicto. Con disimulo desliz junto a
l una pequea caja de cartn lacrada. La muchacha sali como haba
entrado, satisfecha de haber cumplido con el encargo. l estaba pensativo,
con el mentn apoyado en la mano, viendo hacia la ventanilla y
entretejiendo imgenes de lejana data; pero al voltear sin motivo,
descubri el paquete a su lado. Con asombro vio su nombre en el mismo,
precedido por un Gracias en letra agrandada. Sin aspavientos abri la
caja. Algo as como una docena de cartas, abiertas todas, escritas de su
puo y letra, estaban ordenadas por orden cronolgico, durante los ltimos
diez aos. En su asombro, no tuvo tiempo de averiguar quin se las haba
llevado hasta all. Al escudriar a su alrededor no encontr ningn
indicio, y no intent ms. Volviendo los ojos a las cartas, se convenci de
que ella las haba recibido y hasta ledo, pero que jams contest ninguna.

El autobs comenz a salir de la terminal. Pocos pasajeros viajaban esa
tarde; el asiento contiguo a l iba vaco, incidente que no le disgust en
absoluto, ms bien levant el descansabrazos que los separaba para sentirse
a sus anchas. Desprevenido, la mir a ella parada en el andn, sin
compaa, agitando la mano para decir adis. l hizo lo mismo, sin
sobresaltos, tratando de borrar hasta el ms leve asomo de reproche. El bus
se alej.

Llegara cerca de la medianoche, por lo que supuso que tendra tiempo para
darle vueltas a los incidentes de esa tarde. Para evitarse alguna molestia,
decidi de antemano renunciar a la posibilidad de releer las cartas que de
tiempo en tiempo haba escrito. No vale la pena, mascull.

Ya en camino, abri la ventana, y con presteza lanz el ramo de crisantemos
a la campia que bordeaba la carretera. Cerr los ojos y tendi infinitos
puentes hacia un rumbo indito.

** Jos lvaro Clix Rodrguez
   valaroclaxi-americo@yahoo.com
   Escritor hondureo (San Pedro Sula, 1970). Es investigador social y
   analista poltico. Relatos suyos han sido publicados en peridicos
   literarios de su pas y en el sitio argentino EnCaptulos.com. A finales
   de 2006 publicar su primer libro, una coleccin de veintin cuentos.



=== Cuando dices adis, ===================================================
=== lo dices como si volvieras      Oscar dgar Lpez =====================

I.

Est bajo las cobijas
la tonta promesa
de calzar zapatos deportivos
y la sobriedad del aullido
de un perro muerto
a las dos de la maana,
mientras pensaba en matrimonio,
carne con pimienta,
seoritas tetonas escotadas.



II.

Sin remedio estars lejos,
con el ojo izquierdo ceido
a una calle angosta
donde la despedida me colg
de los muros
como un chicle,
como un cartel de luchas.

No podr pedirte que vayas pensando el nombre
para un hijo imposible con cuerpo
de coneja de felpa, calcetn pequeo,
la foto de alguien cuando gateaba.

A los tres pasos del hasta luego
sentir ganas de llorar,
y tres veranos sern los mismos
que pase en un lugar imaginario
en el que slo puedan estar
las palabras que no hablaste
y extrao.



III.

Cuando te vayas el desayuno ser peor
que morder la banqueta.

Cuando me dejes,
la estpida ocurrencia
de tu regreso me har
fallecer largo,
brotar los frutos que sembraste
para ser un rbol callado y tuyo.



IV.

Ignora las entradas de mi cario clausurado
preparndose para no hacer nada
como hago yo que en ella soy
un matasellos sin carta.

Busca un agasaje rpido,
niega manos aejas,
apuntada en primera plana
desconoce la pasin
si faltan palomitas de maz
y cerveza.

Ningn actor har de villano
mientras muerdo su oreja. y
avanzo.



V.

Qu puerco,
qu perro,
qu puto
despedirse.
decir adis,
morderse el labio
para burlar a las cucarachas
dormidas en la garganta.

Qu puerco no ensalivarse
y jalar hasta el delirio,
con el semen del fracaso
sanar la ausencia del tacto hmedo.

No ver jams al que se aleja
para sentir que a donde vamos
estar esperndonos y dir:
es tarde, cre que no vendras.

Qu puto el que ha jugado
y se esconde para golpear
la pared hasta sangrar su derrota.

Despus, hechos unos pendejos,
por propia mano suicida,
al descubrir que se ha largado
aflojar el lacrimal a lo enfermo,
sin manos que detengan nada,
que un tazn guarde ese llanto
para que la melancola y la nostalgia
beban de l como mascotas
de un amor que ha pasado.

Qu perro pasar
por la carnicera del alma
sin atrapar un hueso
de la delgada espera.

** Oscar dgar Lpez
   tripas_pulp@yahoo.com.mx
   Escritor mexicano (Zacatecas, 1984). Ha publicado los libros Seis
   palabras para un mundo deshabitado (poesa) y Ella ama lo puerco que soy
   (cuento). Colaborador de las revistas independientes y suplementos
   culturales El Subterrneo, Barca de Palabras, La Soldadura y Acento.
   Mantiene la bitcora personal
   http://ultravomitocoagulado.blogcindario.com.



=== Los dulces secretos del abuelo      Olga Marina Cortez Barbera ========

Cuando vamos de visita, mi curiosidad me lleva al cuarto de mis abuelos.
Como siempre ando tras las huellas de la magia y el misterio, abuelo sale a
mi encuentro para contarme sus aventuras.

Ese cuarto es una caja de sorpresas. Est lleno con las cosas que l trajo
de sus largos viajes: desde una lupa que sirve para mirarle el ombligo a
las liblulas, hasta una armnica que, en vez de melodas, le saca
carcajadas al viento.

Con tantos adornos parece una quincalla. Huele a naftalina, a colonia y a
libros viejos. Es una mezcla rara que a m me gusta. Aunque las puertas de
la ventana siempre estn abiertas, el olor flota entre las paredes y se
apodera de los rincones.

Los beso y les digo que mis padres estn afuera. Abuela termina de alisar
los pliegues de las almohadas, y abuelo, como siempre, abre una gaveta.
Revisa y revisa, mientras yo me impaciento, pero despus me premia con una
deliciosa golosina.

A m me fascina el dulce, y a l tambin, tanto como le gusta hablar de sus
aventuras. Entre ricos bombones o tabletas de chocolate, me pide que las
guarde en secreto para que nada les quite su encanto. En el calor de su
habitacin o entre el aroma de flores del corredor, usa una voz misteriosa
para comenzar.

Abuelo dice que la memoria le est fallando y que por eso necesita su viejo
sombrero de copa. Lo toma de un estante y mete su mano en l. En vez de
conejos tiernos y pauelos anudados, saca como por encanto sus coloridos
recuerdos.

Su primer amor fue una ninfa que conoci cuando pescaba en el mar. Le
atrajeron las ondas de sus cabellos dorados y su sonrisa de perlas finas.
Se enamoraron a primera vista, y como no hablaban el mismo idioma, se
juraron amor eterno entre seas y susurros.

Ella quiso huir con l. Las ninfas no deben abandonar su hogar de aguas
profundas. Cuando el Rey Neptuno se enter, de inmediato la castig. Ahora
est encerrada en la caracola rosada que descansa sobre la mesa de noche.
Abuelo dice que si la pego a mi oreja y pongo suficiente atencin, adems
del rumor de las olas, puedo orla cantar.

Cuando abuela se enter, despus de escuchar detrs de la puerta, apareci
con las cejas juntas y las manos en las caderas. Creo que se disgust, o le
dio un ataque de celos, porque slo le omos decir:

Manuel Felipe... Manuel Felipe... mientras mova la cabeza como diciendo
que no. Abuelo la mir a los ojos y le regal una de sus amplias sonrisas.

En uno de sus fantsticos viajes conoci al Gran Houdini, un escapista
famoso al que todos queran ver. Encerrado en grandes bales, o atado en
camisas de fuerza, l usaba su magia para escapar de candados y nudos.

Despus de una fila infinita, abuelo compr su boleto. Y con l en la mano,
entr muy contento al teatro. El saln estaba tan lleno que ni la brisa
poda pasar. Cuando Houdini apareci en escena, el murmullo se derram. Y
cuando comenz el acto, todos hicieron silencio.

Mientras el escapista era atado de la cabeza a los pies, al pblico
sorprendido se le escapaba el aliento. Colgado como un murcilago y dentro
de un tanque de agua, pudo salir victorioso en menos de diez suspiros. Los
Bravo! y los aplausos fueron tan gigantescos, que todos pudieron sentir
cmo temblaba el teatro.

En esa buena ocasin, Houdini pidi que otro hiciera lo mismo. Abuelo, que
era atrevido y le gustaban los retos, corri hacia el escenario mientras se
le ocurra una idea. Comenz a tomar aire, a tomar aire y a tomar ms aire.
Los pulmones se les volvieron tan anchos como los de un elefante.

Despus de que fue amarrado, sinti que era una salchicha a punto de
reventar. Nadie se dio cuenta. Slo le dieron treinta segundos. Abuelo
expuls el aire y, una vez desinflado, se desliz fcilmente entre mecates
y aplausos.

Sali muy bien de la prueba. El escapista, satisfecho, lo invit a su
camerino. All, como dos grandes amigos, conversaron largamente, mientras
disfrutaban de un exquisito t de La India. Al despedirse, Houdini le
regal su sombrero y los mecates de la actuacin. Ahora cuelga de stos una
gruesa hamaca de colores.

A mi abuela Claudia la conoci cuando l daba un concierto de piano en casa
de los Colmenares. Era tan hermosa y delicada, que l crey que era un
ngel que haba bajado del cielo. Dijo que cuando abuela lo escuch, ella
sonri y lo sac de su error:

Yo no vengo de all, mi buen seor. Vivo en un pueblo cercano.

El abuelo toca varios instrumentos musicales. Por eso puede convertirse en
un hombre orquesta, como cuando cantaba serenatas a la abuela bajo el
titilar de las estrellas. En esas ocasiones, las ventanas se encendan y
los familiares pedan sus canciones favoritas. Al final, todos terminaban
contentos y el abuelo muy cansado, pero tambin muy feliz.

En un rincn del cuarto abuelo tiene un cofre antiguo. l dice que all hay
mapas de piratas y botellas con mensajes de nufragos perdidos. La llave
est extraviada. Me prometi que cuando sta aparezca, nos iremos a una
isla y desenterraremos un tesoro.

El otro da hizo un mapa para m. Con l deba encontrar mi regalo de
cumpleaos: un lindo jardn de mariposas. Sin esperar un instante, comenc
a buscarlo. En cada sitio marcado, esperaba una chuchera: un caramelo, una
chupeta, una galleta, un bombn. Al final, con dulces en los bolsillos y
las manos manchadas de tierra, lo encontr medio oculto entre unas matas de
lirios.

Encerrado en un cilindro de madera est mi jardn con cientos de mariposas.
Es un caleidoscopio que, al darle vueltas, muestra alas de mltiples
colores. El abuelo dice que se lo compr a un sultn que, en vez de mirar
por las ventanas del tren, se entretena con l. A mi abuelo no le fue
fcil convencerlo, pero al final el sultn se rindi. Mientras yo me
diverta jugando con mi regalo, abuelo aprovechaba para pellizcar mis
golosinas.

A los dos nos gustan los dulces, ya lo dije. Los chocolates son nuestros
preferidos. A veces, mientras los devoro, l slo toma un pedacito. Creo
que le gusta conservar su buena figura. En una oportunidad, que los comi
demasiado, engord tanto como un baln.

Cundo? En su ltimo viaje, cuando atraves el ocano Pacfico. El cielo
oscureci y se desat una fuerte tormenta. Las olas se hicieron muy altas y
el barco se bamboleaba. El mstil pareca que se quera partir y los
marineros no saban qu hacer. Abuelo y el capitn, temiendo lo peor,
decidieron unir sus esfuerzos.

Los asustados pasajeros fueron guiados a las balsas que, una vez llenas, se
alejaban lentamente. Despus de que la tripulacin qued acomodada y a
salvo, notaron que haba espacio slo para uno ms.

Abuelo mir a lo lejos y le pareci que vea una isla. No se equivoc. Se
lanz al agua y le dio la oportunidad al capitn. No poda permitir que el
buen hombre se hundiera en el mar. Joven y soltero, a mi abuelo no lo
esperaba ni siquiera una mascota; al capitn, su esposa y ocho hijos que
mantener.

Una vez en las aguas, us sus fuerzas para llegar a la playa. Sostenido a
una tabla, nad y nad muchas horas sin descansar. Y cuando lleg la noche
y las energas se le acabaron, flot como una boya perdida en medio de la
nada. Al amanecer, muerto de hambre y de sed, vio que se aproximaba una
tortuga gigante. Haciendo un ltimo esfuerzo, subi a ella y se durmi.

Cuando despert, se encontr reposando sobre la arena ms blanca que
hubiera visto. El agua del mar era muy clara y no haba nadie alrededor.
Estaba, segn supo despus, en una de las Islas Fiji, que quedan, segn
creo, al otro lado del mundo.

Tres das ms tarde, cansado de comer pescado crudo y tomar agua de coco,
vio que unas cajas flotaban entre las olas. Una vez que las alcanz y las
acomod sobre la arena, se sinti contento cuando comprob que no se haban
daado.

Tal vez contienen alimentos pens.

No pudo haber sido mejor. Contenan lo que ms le gustaba: chocolates de
todos los tipos y de distintas partes del mundo. Los guard debajo de unas
palmeras para que los rayos del sol no los derritieran. Esperaba permanecer
en la isla el tiempo suficiente para acabar con el ltimo.

Coma, coma y coma, cada vez que le provocaba. El olor del chocolate era
tan rico, que las aves comenzaron a acercarse. Abuelo les lanzaba trocitos
y ellas, muy contentas, se los llevaban en el pico.

El chocolate le dio tanta energa que pudo construir un castillo de bamb.
Abuelo asegura que existe todava, y que desde sus terrazas la luna se ve
ms cerca y las estrellas brillan ms. Por sus ventanas se cuela la brisa
fresca y el suave rugido del mar. All dej una coleccin de corales que
algn da ir a buscar.

Cuando se convenci de que nadie lo rescatara, quiso construir una balsa
para regresar. No hubo necesidad. Mientras trabajaba en la playa, algo
llam su atencin: el extrao canto de unos hombres sobre canoas delgadas.
Abuelo grit y les hizo seas. Los hombres lo vieron y no dudaron en
acercarse.

Eran los nativos de una isla prxima, de pieles bronceadas y vestidos con
sul, unas faldas estampadas de fascinantes colores. Su lenguaje era
extrao, pero abuelo pudo entender que poda ir con ellos. Le dejaron en
puerto seguro y, ya en casa, habl mucho tiempo sobre su naufragio, hasta
que se cas con abuela y se dedic a educar a sus hijos.

El abuelo no es de sangre corriente, menos de sangre azul. Dice que de
tanto comer chocolates, por su cuerpo corre ahora un ro meloso y marrn. A
veces, cuando lo veo dormido, quiero pincharlo con un alfiler. Tal vez
brote de su piel una fina fuente de chocolate. Pero si lo hago, pongo al
descubierto uno de sus secretos, y yo promet no hacerlo sobre el libro de
las juramentos.

Anoche, no s por qu, dej de hablar y se asom a la ventana. l miraba
hacia el cielo y yo jugaba con las castauelas, esas que cantan solas para
que no se acerquen las tristezas. Cuando me cans le pregunt:

Abuelo, por qu cuentas estrellas?

No cuento estrellas... slo cuento recuerdos contest.

Entonces se alej de la ventana, tom de nuevo su gastado sombrero de copa
y, como en un acto de magia, sac dos deliciosos bombones. Nos los comimos
en silencio, sonriendo con picarda, para compartir otra vez el dulce
secreto de una nueva aventura.

** Olga Marina Cortez Barbera
   olgacortezb@hotmail.com
   Escritora venezolana. Economista egresada de la Universidad Central de
   Venezuela (http://www.ucv.ve). Particip en el taller Literatura
   Infantil de Monte vila Editores (http://www.monteavila.com.ve) bajo la
   direccin del escritor Jos Armando Sequera. Colaboradora literaria en
   la seccin Cuentos de los extintos sitios argentinos Basseteros.com.ar y
   Mundobasseteros.com.ar. Textos suyos han aparecido en la publicacin
   digital Los Hermanos Chang (http://www.hermanoschang.blogspot.com) y en
   el diario El Universal (http://www.eud.com). Tiene publicada la serie de
   relatos El origen de los cuentos (Editorial Volumen, 2002).



=== Poemas      Ulises Varsovia ===========================================

*** Madre prostituta

Amamanta a tus cachorros de hiel,
y de ira y rencor y blasfemias,
madre prostituta inclinada
sobre tu prole en accin de gemir,
secas ya tus flccidas vertientes,

amamntalas de leche negra,
de odio intrnseco y sed de venganza,
para que nunca olviden lo que son,
de qu matriz proceden sus rostros,
y hacia qu destino van sus pasos.

Dtalos de abrojos y de espinas,
alimntalos de resistencias,
inyctales tus noches sufridas,
la copa de la intemperie en rigor,
la mano del pual homicida.

Para que tenga sentido el dolor,
para que una lmpara arda por ti,
para que nadie mancille tu cuerpo.



*** Gritos de auxilio

Ensordecedores gritos de auxilio
de una voz idntica a mi voz,
de una garganta filial a la ma
llamando desde el precipicio,
recabando mi ayuda fraterna.

Hermano o hijo de mis entraas
atado al borde de la hondonada,
nada puede por ti mi amor filial,
nada puede por ti mi desgarro
de padre o amantsimo hermano
estirando sus brazos hacia ti.

En el tiempo seguirs gritando,
y seguir escuchndote, transido
de un dolor como ningn dolor,
de una angustia de hermano sufriente,
de hermano de mi misma sangre.



*** Azar

Numerossimamente inclinado
sobre los dados del azar,
sobre los huesos del destino,
sobre la lectura de cartas,
solitario en casa y fuera tambin, 							 midiendo el parecer de los hados.

A nadie como a mis gitanos
reunidos bajo su tienda,
atizando el fuego nmade
con la varita del arspice,
o semidormidos plegando
y desplegando los frtiles labios,
voltiles en el entresueo,

a nadie como a mis hbridos
ofrecindose de puerta en puerta,
leyendo la palma de la mano
a sabihondos acadmicos,
a doctores del saber, hundidos
en su pobre ignorancia ilustrada,
cavando como topos bajo tierra.

Inclinado, pues, con mi lechuza
sobre el arrugado planisferio,
o, mejor, sobre el planetario,
tomndole el pulso a los astros,
leyendo su inequvoca ciencia.

Y despus, claro, los reproches:
el hilo demasiado tenso,
la circunvalacin tarda,
el hgado apenas visible,

o que los dados cargados,
que los huesos un revoltijo,
y que el azar, en final de cuentas,
puro azar, nigromancia perfecta.



*** A obscuras

Tal como quedarse a obscuras
en mitad del largo camino,
acuciado por el prurito
de llegar, de alcanzar el final,
de abrir los ojos en el alba.

S, la lmpara de barro,
el curioso chisporroteo
de su pabilo hmedo,
cuando inmersos en la lectura
de las claves ontolgicas,
y todos los perros ladrndonos.

Como hay alguien expresamente
obstruyendo las celosas,
clausurndonos el trnsito
al hrreo, a la luz, al trigo,
a las espigas bruidas.

Y esta persistente ansiedad,
este cosquilleo en los dgitos,
este escozor en las pupilas.



*** Silencio

Quien recuerde calle y reniegue,
quien recuerde desmienta y maldiga,
emborrone, desvirte, tache,
cuestione, raye, borre y olvide.

No haya para ti perdn ni tregua,
ni atenuante, ni piedad, ni lstima:
recaiga la culpa sobre tus actos,
un dedo te acuse y palidezcas.

Quien recuerde niegue y desoriente,
obscurezca, mienta, encubra,
y con tal peso salga y camine,
y cumpla sus das en la tierra.

** Ulises Varsovia
   rommel.krieger@unisg.ch
   Escritor chileno (Valparaso, 1949). Es docente de espaol en la
   Universidad de St. Gallen (Suiza). Ha publicado ms de veinte ttulos de
   poesa desde 1974, en forma artesanal, y sus poemas han aparecido en ms
   de sesenta revistas literarias de Latinoamrica y Europa, en espaol y
   en otros idiomas. Textos suyos pueden leerse en su pgina personal,
   http://varsovia.tripod.cl.



=== El escribidor      Marianela Alegre ===================================

Finalmente la luna se haba desplomado. La pareja y el nio contemplaban la
que an se aferraba al cielo. Una nube de polvo los envolva, les entraba
por los poros, les secaba la boca e irritaba sus ojos desdibujndoles el
paisaje a su alrededor y los contornos del satlite, que ahora, solo en el
cielo, se haba vuelto ms imponente, ms atemorizante. En el silencio
desolador de aquella oscurecida maana se preguntaron cunto tardara en
caerse aqul tambin.

El escribidor haba culminado su trabajo del da. Cuidadosamente lo guard
en un disquete; intranquilo an, realiz una nueva copia que guard junto a
la anterior en su caja de seguridad. Agreg tambin una copia impresa.
Antes de cerrarla mir con disimulo a su alrededor. Sus ojos recorrieron la
habitacin con desconfianza. Luego se sent al escritorio para apuntar en
su cuaderno de notas: Ao 15 D. de S1., decimotercer da. Las dos lunas:
cuento. Despus se ech hacia atrs en la silla, sus vrtebras crujieron
una tras otra desde la mitad de la espalda hasta el cuello, siempre
endurecido. Lo movi con dificultad dejando caer la cabeza sobre uno y otro
hombro alternativamente, lo rot hasta sentirse mareado, entonces se detuvo
con brusquedad con los ojos cerrados. Cuando los abri, las sombras que
guardan la noche haban ganado el patio que poda contemplarse a travs del
ventanal que tena a sus espaldas. Gir la silla esperando la venida de la
oscuridad. La vio devorar la hiedra que cubra la pared del fondo, el pasto
gris, el oscurecido bombeador de agua de motor tembloroso, las baldosas
negras y la hamaca, como hecha de sombras, para siempre detenerse unos
segundos frente al ventanal antes de estrellarse contra el vidrio y
quedarse all, empujndolo. La cambiante figura de la hiedra recortndose
en la oscuridad, perceptible slo por sus movimientos de anguila, lo
inquiet una vez ms. Dej la noche luchando por colarse en la habitacin,
cerr la puerta de su estudio, le ech llave, coloc el candado al gran
cerrojo exterior y camin lentamente por la galera que lo conduca al
sector de la casa donde resida. Se haba hecho tarde, estaba solo y cen
inmerso en ese mundo en el que conviva con sus personajes, un universo
bullicioso y sobrepoblado donde poda caminar sin esa inquietud que le
inspiraba hacerlo en su mundo real, como si ese espacio y ese tiempo
tangibles fuesen extraos y desconocidos; no como aquel otro que l creaba
da a da para sus personajes, ese era un lugar familiar, donde nada
imprevisto poda suceder porque conoca cada rincn, a cada habitante y sus
gestos, sus reacciones, sus miserias y temores. l caminaba por sus calles
sonriente, distendido, ignorado por los residentes que, aunque lo saban un
intruso, se haban acostumbrado a su presencia, las recorra una y otra
vez, incluso en sueos. Tan vasta era aquella tierra, siempre nueva, que
cuanto ms la andaba, menos saba de ella, como con Clara. Es que Clara era
infinita.

Entonces la pareja de ancianos y el nio comenzaron a descender de la
montaa, por el camino se sorprendieron de no encontrar otras personas.
Abajo la ciudad ya no exista, su lugar lo ocupaban las aguas marrones del
ro que pareca haberse fundido con el mar.

El escribidor se incorpor en la cama, tom un grabador que guardaba en el
cajn de la mesa de luz y describi las imgenes que tena en su mente lo
ms fielmente que le fue posible entre las nubes del despertar, luego,
continu con su sueo manso.

Desayun junto a Clara en silencio, se despidi con un beso, tambin en
silencio. Camin la galera hasta su estudio viendo a ambos lados los
caminos de la montaa que los ancianos y el nio no se atrevan a continuar
andando.

El estudio estaba oscurecido por la maana an en penumbras y el escribidor
encendi las luces y la computadora, dos horas despus el nio y los
ancianos seguan camino, pero no hacia el que haba sido su hogar, haban
elegido descender por la ladera opuesta. El escribidor senta los dedos
entumecidos por el fro y decidi encender el hogar, mientras atizaba el
fuego se entretuvo en contemplar como la hiedra ganaba terrero afuera.
Desde arriba, utilizando lo que haba sido el soporte para una parra,
reptaba creciendo velozmente, cada tanto dejaba caer una rama al suelo, que
creca hasta casi rozarlo para detenerse all, sabiendo que no poda
continuar. Aquellos brazos iban aduendose del patio, sus hojas
degeneradas tenan un tamao desmesurado para su especie y el morado con
que las haba teido el otoo ensangrentaba la luz del da.

La voz de Clara viaj por la galera, se col por debajo de la puerta y le
entibi la oreja con aliento a comida casera, percibi el aroma del
estofado y su amplio estmago se quej por el abandono de la extendida
maana de trabajo. Los nios alborotaban la cocina con sus pequeas voces,
sus pequeas manos y sus pequeos pies. Clara rea, Clara siempre rea y
cuando todo haca suponer que haba perdido el control sobre la situacin,
ella impona un orden dulce, con sus pequeas manos, su pequea voz y sus
pequeos pies.

Los ancianos se sentan dbiles por el esfuerzo que les impona la marcha y
el peso que les imponan sus pensamientos. El nio pareca no darse cuenta
de la situacin, corra sealando aqu y all, saltando sobre las rocas que
hallaba a su paso, bebiendo de cada hilo de agua que resbalaba por la
ladera. Al tercer da, el anciano se sinti demasiado viejo y demasiado
desesperanzado para continuar, se sent desparramado en el piso
polvoriento, con los brazos colgndole a los lados, los dedos hundidos en
el talco sucio que cubra el camino.

Sigan ustedes, luego vendrn por m, cuando encuentren a los dems.

Entonces cerr los ojos. Cuando los abri, la anciana y el nio caminaban
lentamente de la mano, la anciana pareca haberse empequeecido un poco, el
nio pareca haber crecido un poco.

El atardecer llen el estudio de fantasmas azules que deambulaban
apoyndose de a ratos sobre las paredes o el techo, para quedarse all
inmviles, como pintados. Luego, quizs aburridos, cambiaban de sitio, lo
repetan una y otra vez, mientras la oscuridad que todo lo iba tragando
qued slo interrumpida por la luz que despeda la pantalla.

La anciana y el nio haban llegado al valle o lo que deba serlo. Un
desierto de polvo suelto los recibi con un abrazo clido y spero. No
haban hallado a ningn ser humano en su camino y ante ellos lo nico vivo
era el viento.

Otra vez el olor de Clara se col en el estudio; era un aroma a lilas, a
talco de lilas, a agua de lilas. Esa noche el escribidor jade entre
encajes lilas para dormirse luego entre hmedos suspiros, mientras la
anciana y el nio se abrazaban para dormir, para no temer, en la seca
soledad de la tierra vaca.

El sol entr por debajo de la puerta, por la ventana sin persianas, por
entre las blancas pestaas de los ojos del escribidor, le perfor los
prpados, ahuyent a los fantasmas azules y tambin calent las cabezas del
nio y de la anciana hasta desesperarlos. El escribidor, an con los ojos
cerrados gir, gir, gir su dolorido cuello para un lado, para el otro, y
con sus manos sobre el teclado dibuj con palabras suaves un oasis para
ellos. Dibuj una casa, y un jardn, y frutos, y agua clara, y aroma a
lilas; y dot al nio para escribir su historia. Despus la anciana se fue
haciendo de tierra hasta que se integr con ella, mientras el nio, siempre
nio, escriba en silencio, sin dejar de vigilar la luna que creca,
creca. Escriba de la luna que cay, del anciano que se qued en la
montaa esperando, y de la vieja que se haba vuelto de tierra. Y de otros
seres escriba, de seres medio inventados medio recordados, de rostros
amigables. Y de una mujer clara de pies pequeos, manos pequeas y voz
pequea, que lo esperaba de da y lo entibiaba de noche. De la luna en el
cielo no escriba.

Un tronar seco los sorprendi, los sacudi, sacndolos un momento del
asiento y del teclado. Saban que se encontraban solos, no poda ser de
otra manera, nadie tena acceso al estudio, ni los nios, ni siquiera
Clara. Ellos pertenecan a la casa, la casa que haban levantado para
ellos. A los dems les creaban universos donde vivir serenos, sin el temor
del que espera. Cada noche resguardaban sus vidas en la caja fuerte. Se
preguntaban si no deberan hacer lo mismo con Clara y los nios, pero los
amaban, se saban amados y eran egostas. De ellos dependa el mantenerse
cuerdos mientras esperaban.

La tierra tembl haciendo crujir los vidrios, no quisieron mirar hacia
atrs, no queran ver el cielo oscurecido, la segunda luna tambin se
caera, el nio lo saba, el escribidor tambin lo saba.

** Marianela Alegre
   lacher_alegre@infovia.com.ar
   Escritora argentina (1968). Es contadora pblica de profesin.



=== Huellas      Elva Marina Mireles ======================================

I

Surcando oscuros mares
en su fuerte navo,
en medio de las olas
que la tormenta agita;
ordena
y vocifera,
increpa al fuerte viento,
y a la profunda noche
que armada de relmpagos
y caones de fuego
le ataca sin piedad.



II

Su grito penetrante
recorre aquel navo
maldiciendo mil veces
a su suerte,
a la noche,
y al marino que invoca
una plegaria.



III

Y perdido en la noche
el rumbo de su viaje,
escruta el cielo inmenso
sin encontrar la estrella
que esconden las tinieblas
y entre gritos
y golpes
y el olor de la muerte,
arroja sus tesoros
al fondo del abismo
como ofrenda a la noche
y a los mares sombros.



IV

Y ve pasar la muerte
cargada de marinos.
Hacia qu mundo vas,
intrpido corsario?
Ests solo
y rendido
en tu nave enlutada;
ya no maldices.
Callas!



V

Y sin curso,
a la deriva,
ve pasar sus recuerdos
y se pierde en la nada.
ya no hay viento,
ni olas,
ni tormenta;
slo muerte
y silencio...



VI

Y llegaste
cargado de nostalgia,
de aventuras.
Y pisaste
la arena de otras playas,
de mis playas.
Ya ests aqu,
no aores nada,
que este cielo que contemplas
te esperaba.
Y esta tierra,
te ofrece generosa
su belleza salvaje.



VII

Y en crculos de tiempo,
te quedaste con tus sueos
para no regresar.
Aqu tienes tu vida.
Aqu tienes tus hijos.
Aqu tienes tus huellas.



VIII

Ya no hay nave,
ni tesoros,
ni aventuras,
slo tiempo
y recuerdos...



IX

Dos siglos..!
tal vez ms...
y aqu estoy;
y escucho entre las olas
el murmullo del tiempo.
O es acaso tu alma
que le susurra al viento?
O el rumor de tus pasos
en la arena?



X

Aqu ests,
perdido entre un laberinto de corales
que emergen sorprendentes;
con tus recuerdos
y tu soledad.



XI

Ya tu voz
no suena amenazante,
ya slo dejas
huellas en el tiempo.
En la noche que abraza
tu arena
y tus corales.



XII

Tus huellas en el tiempo
aguardan
en la arena;
en tanto que se alejan
los rugientes caones
del galeote perdido
y la tarde se roba
tu celeste mirada
que buscaba con ansias
la estrella de otro cielo.



XIII

Tus huellas en el tiempo,
aros encadenados
a la orilla del mar,
que con pesar suspiran
cuando escuchan,
el grito de las olas
al romperse en las rocas.



XIV

Esos gritos...
Esas voces...
Ese rumor
que danza
entre las sombras;
son tus hijos,
tu simiente.



XV

Son las voces
de tus hijos
dejadas al viento,
como ecos
entretejidos
con hilos invisibles
que en las ondas del tiempo
se acercan
y se alejan.



XVI

Aqu estamos,
siempre
mirando al mar;
siempre dejando huellas
en la arena.



XVII

Y vagando solitario
en la noche perdida,
te persigue el graznido
de las aves nocturnas,
te persiguen las voces
y los rostros de ayer
y con sus fuertes garras
te aprisionan las sombras.



XVIII

Te entregaste
a un eterno olvidar,
sin lucha;
te quedaste en la sombra,
sepultando tu alma
tras muros de silencio
y soledad.



XIX

Tus ojos...
siempre mirando al mar.
Tus pies...
siempre dejando huellas
en la arena.



XX

Quedaste
encadenado
por el tiempo,
en esta playa
erizada de rocas;
contemplando el embrujo
de ese tapiz viviente
que emerge
ante tus ojos.



XXI

Mezcla de la embriaguez
de los rubios marinos,
de la sonrisa
de nativos felices
y el aliento oscuro
del esclavo.



XXII

Son sus errantes huellas
en el tiempo,
aros encadenados
a la orilla del mar.



XXIII

Y hoy...
te fuiste, t tambin,
tras quimeras
lejanas e imposibles,
en esa noche
que ahog tu voz,
que se rob
tu mirada serena
y atrap
el rumor de tus pasos
silenciosos,
que se perdieron
en la lejana noche.



XXIV

Ya no ests...
Ya la rueda del tiempo
aprisiona tus sueos,
ya vas tras las errantes huellas
a la orilla del mar.



XXV

Djame or
ese silencio
espeso.
Ese silencio...
que te ronda,
que te abraza,
y que se fue contigo
a la orilla del mar.



XXVI

Djame mirar
tus huellas en la arena.
Djame sentir
tus sueos para hacerlos mos,
y seguir esa ruta
de aoradas quimeras
que buscaste con ansias.



XXVII

Djame encontrar
tus recuerdos,
tu cielo,
tu estrella perdida,
tu pesada nostalgia.



XXVIII

Mientras el crculo
que encierra,
que atormenta,
que aprisiona
los pasos de tus hijos;
se desliza en el tiempo
para iniciar su ronda.



XXIX

Y buscando
la ruta de tus sueos,
me atraparon
las redes,
tejidas por el viento;
me golpearon
las olas,
contra la roca dura.



XXX

Y cabalgando en ellas,
me top con tu estrella perdida
y con tu negra noche.
Y o tu voz.
Y sent tus huellas
en la arena
para seguir tras ellas en el tiempo.

** Elva Marina Mireles
   marinamireles@yahoo.com
   Escritora venezolana. Reside en Miami, Florida (EUA). Licenciada en
   educacin mencin lengua y literatura, graduada en la Universidad de
   Carabobo. Ha publicado artculos en la revista electrnica Espculo
   (http://www.ucm.es/info/especulo), de la Universidad Complutense de
   Madrid.



=== El atad      Mara Celeste Vargas Martnez ===========================

El cielo ha amanecido ms despejado que otros das. Apenas son las siete y
ya hay gente en la calle. Algunos caminan deprisa, mientras otros,
tranquilos, con las manos en las bolsas, la cabeza gacha y los hombros
cados, recorren las calles empedradas. Los perros buscan, con la nariz
completamente pegada al piso, algo de comer en las esquinas.

Hoy es un buen da. Es temprano. Ah vienen los hombres asomando por la
calle principal. Haba pensado que quiz sus ojos estaran tristes, que
vendran cabizbajos por el dolor ajeno. Pero creo que ya estn
acostumbrados a estos momentos. Es ms, pienso que vienen bromeando. Pronto
todo acabar... todo acabar.

No s por que a veces sientes que la vida se te va, que poco a poco se te
escapa de las manos. Y entonces tratas de sujetarla, de asirla con fuerza
contra tu pecho. Y sientes los recuerdos agolpados en la garganta y tratas
de dejarlos ah, de impedir que escurran por tus ojos, sin darte cuenta que
no son los recuerdos los que escapan sino la vida misma que en pequeas
gotas se evapora del cuerpo y desaparece.

Se te va la vida. Se te va mientras t sigues sentado en la cama, mientras
lamentas tus fracasos, mientras dejas que el pasado dirija tu vida o
mientras slo te sumerges en el trabajo.

Tocan a la puerta. Son ellos. Su semblante ha cambiado, ya se han puesto de
luto tambin. Entran en silencio y observan el gran cajn que yace en medio
de la sala. Parece que les sorprende que en la casa no haya nadie ms, y
parecen aun ms sorprendidos por la caja. A quin puede enterrar una mujer
solitaria?

Sin perder ms tiempo levantan el fretro y a pasos lentos nos encaminamos
a la calle. Los peatones se detienen. La mujer de la tienda deja de barrer
mientras quita su rebozo para descubrir su negra cabellera. El hombre que
reparte leche en su mula orilla su carreta para dejar pasar el fretro. La
mujer del suter negro, con su canasta de pan y su puado de nios que
siempre la sigue, detiene su labor, y los nios callan sus gritos. El joven
que siempre est a medio dormir en las escaleras de la iglesia se pone de
pie y se quita el sombrero. Todos observan... Todos susurran. Seguramente
se hacen la misma pregunta que los cargadores. A quin puede enterrar una
mujer que lleg hace ms de un ao al pueblo, a quien nunca se le vio
hablar con nadie, que nunca se le conoci hombre alguno?

Pobres cargadores, nunca pensaron soportar un muerto tan pesado. Mand
hacer un atad especial para semejante peso. Al principio no deseaban
hacerlo, el hombre de la funeraria deca que era demasiado grande, pero
insist en que lo necesitaba de ese tamao. Era necesario y lo convenc. Lo
disuad tambin para contratar a diez hombres que cargaran el fretro. Son
demasiados, dijo, pero al ver el cajn terminado se dio cuenta de que eran
las manos necesarias para un trabajo de ese tipo.

An el sol no sale, y ya gruesas gotas resbalan de la frente de esos
hombres. Slo unos metros ms y estaremos en el cementerio.

Los hombres, cansados, dejan el atad sobre el pasto lleno de roco. El
aroma a tierra mojada an se percibe en el cementerio. No hay aroma ms
rico, ms renovante que se. Pido un momento a solas. Los hombres se alejan
unos metros y observan hacia la puerta del pequeo cementerio esperando que
el sacerdote entre en cualquier momento. Pero no entra y nunca lo har, al
menos para este entierro.

A veces, es mejor olvidar, y matar, y enterrar, y no volver a exhumar esos
recuerdos que hieren, que sangran, que impiden vivir. Esos recuerdos que
nunca podrn cambiar, que nunca podrn ser diferentes porque pertenecen a
otra vida que ya tuvo su tiempo y su lugar.

Hoy, aqu, he decidido que ser el ltimo da en que la vida se me escape
por los ojos. Hoy, aqu, con ese atad se va todo, hasta la curiosidad de
los enterradores por saber qu tiene adentro: nunca haban enterrado a un
muerto tan pesado. Hoy he enterrado todos los recuerdos. Todas las lgrimas
que da a da han ido secando este cuerpo que un tiempo fue bello, gil y
fresco. Todas las horas regaladas al tiempo, donde no se hizo nada, donde
cada segundo fue desperdiciado, fue tirado y olvidado. Todas las imgenes
que llegaban en cualquier momento, que cegaban los ojos impidiendo ver la
luz de cada da. Todo ha muerto.

Poco a poco comienzan a arrojar la tierra. A cada palada siento mis hombros
ms ligeros. A cada palada siento que ese pesado muerto se va bajando
lentamente de m, hasta quedar bajo tierra. Siento mi cuerpo ms ligero,
mis brazos pueden alzarse al viento sin ninguna dificultad, y mis piernas
son tan livianas que seguramente podr apresurar el paso y caminar sin
titubeo. La tierra cubre ya todo el atad. Ahora puedo respirar sin
dificultad. El aire es tan puro, tan fresco, que puedo sentir cmo entra a
mis pulmones y recorre todo mi cuerpo. Hay tanta paz.

La ltima palada y un gran ramo de rosas, rojas y blancas, le dicen adis a
ese pesado muerto que por muchos aos me estuvo persiguiendo.

** Mara Celeste Vargas Martnez
   tete_c27@yahoo.com.mx
   Escritora y periodista mexicana (1976). Textos suyos han aparecido en la
   revista Visin Universitaria (Mxico, 2006). Es autora de dos libros
   sobre historia de la animacin y uno de cuentos para nios, ambos en
   proceso editorial.



=== Poemas      Hado Navarro ==============================================

*** Masas forenses

Quera deponer mi muerte
jugando a desvivir mi diario
y a trasmigrar hacia las ausencias,
jugando a jugar
hasta que los silencios encantados
me nombraran slo mediante un porqu.

pero me existo como un mito,
creando cadveres de la nada
y aoro los instantes
en que an no viva.



*** Orgasmo fantasma

La noche cerrada por las sombras chinas.
Soy agonizado por mi primer palabra.

Para qu tanto aniar mi veneno
si soy slo un crculo
de una maldicin maldecida por otra
sucesivamente sindome
el nico portador de la plaga,
adicto sin haber probado nunca?

Perpetuamente se funda mi hundimiento.
Aqu est
el plan maestro de mi suicidio.

Me aparecen cosas.



*** Ovillo ilimitado

Mi cada se cae sobre m
y me deshago a escala hurfana.

Por qu no puedo ser
nada fuera del crculo vicioso
de mi adiccin a lo que nunca existe?

Morira todas las veces as:
Dios miente y soy,
mi barrilete est en el infinito
y desde mi sueo negro lo remonto.
Slo lo absurdo intentando lo absurdo.

** Hado Navarro
   hadonavarro@yahoo.com.ar
   Escritor argentino (Buenos Aires, 1981). Textos suyos han aparecido en
   la revista Voces, aunque su obra permanece mayoritariamente indita.



=== Nmero 360      Luis Ricardo Garca Oyervides =========================

El asesino silente se escurre tras su siguiente vctima. Esta ser su
tercera en la noche. La primera fue una anciana, el joven asesino cubierto
por una elegante capa que a la sombra de la noche parece negra le invit
cortsmente a la solitaria dama sentarse a su lado en el parque. Se
presentaron y rpidamente intimaron y compartieron secretos y confidencias.
La hermosa velada a la luz de la luna acab con un fino corte alrededor del
cuello, una lnea casi invisible y el trazo de un pequeo nmero en su
nuca: 360. As mantena el caballero la cuenta de los das en su
interminable faena nocturna. Este es un da para celebrar. Esta noche es
ao nuevo!, se dijo a s mismo mientras acomodaba el cuerpo de su segunda
vctima a su gusto, un despistado heladero que por casualidad conoci en la
plaza. Se llamaba Ral Hernn, tena dos hermosas hijas y en su cartera un
borroso retrato de su amada, lo nico que qued de ella despus de aquel
incendio en el hospital. Ah, s. Te me habas escapado esa vez con tu
pequea en brazos. Qu bueno que nos volvemos a ver!, dijo mientras le
pellizcaba el cachete en gesto de amistad y sonrea.

La tercera de la noche, se dijo mientras segua a una mujer a su casa.
sta tena que ser especial, ya que casi sera ao nuevo. El caballero
gustaba siempre en estas fechas de brindar por un feliz ao con una copa
fresca de la sangre de una hermosa dama y este ao no sera la excepcin.
El galante joven logr introducirse en la casa de su vctima sin ser visto
ni odo. Pronto se encontr justo en frente de ella, cubierto por un manto
de sombras en la esquina de su habitacin. Dio dos ligeros pasos hacia la
cama de ella y se inclin para poder verle sus ojos iluminados slo por la
plida luz de la luna colndose por entre las ventanas. Pero al mirarla de
cerca dio un sobresalto. Fernanda!, grit su nombre. Jacques!,
respondi la doncella en su lecho sobresaltada por el inesperado encuentro.
Ella y l se quedaron inmviles bajo la tenue luz de la madrugada. Sin
emitir sonido alguno se hablaron entre s slo con sus miradas. Se
saludaron clidamente, como dos amigos de toda la vida, se contaron cmo
les haba ido en la vida y qu haban estado haciendo. Trataron de evitar
aquel tema, pero les fue imposible. Recordaron aquella noche siete aos
antes en la que l la vio en brazos de otro hombre. Al da siguiente
encontraron al galante caballero en una tina ensangrentada brindando por un
feliz ao con la sangre del desafortunado intruso. El malentendido no fue
aclarado nunca y ni ella ni l se volvieron a ver jams. Aqul da,
mujer, balbuce el caballero, pero la dama lo interrumpi, No, todo fue
un error. l y yo no ramos nada, yo tan solo.... Pero no pudo terminar.
No tienes qu hacerlo. Ella suplic. Al da siguiente encontraron al
joven tendido en el suelo empapado de sangre con las muecas cortadas de
lado a lado. Sostena todava entre sus dedos una copa a medias con un
extrao pero delicioso vino tinto.

** Luis Ricardo Garca Oyervides
   defnith@gmail.com
   Escritor mexicano (Mrida, Yucatn; 1989). Es estudiante.



=== Poemas      Andrea Naranjo Merino =====================================

*** Futuro II

Partir a las montaas,
el invierno
detendr mi vida
y por un instante
ser la cumbre instalada
al final del hielo.
Retornar con los rboles
de cristal
al final de cada diciembre,
nieve el delirio!
de los cantos
que permanecern,
cuando la noche
sea la nica
que defina los caminos.
Llorar de nuevo
al girasol
olvidado a veces
por el tiempo,
el agua escasa
y la garganta ya seca
y sin palabras.
Olvidar los versos
escritos,
me habr mudado
por fin
a la dimensin
que me pertenece.

      (indito)



*** El hombre del ocaso

Sangraba su alma
y atornillado a la vida
se aferraba al cemento
de la calle.
En una esquina
parpade por ltima vez
y susurr al viento
El Poema de los Dones.
La sombra lo envolva
y los rostros
ya difusos en su memoria,
se tornaban grises
y amarillos
como el amarillo tigre
de la infancia.
El hombre de la esquina
llor para siempre
por todas las voces,
ahora,
abaleadas tambin
por el silencio.

      (indito)



*** Girasol de humo

Volver,
a esa ciudad de humo
que se esconde en mi cabeza
sin soar otra vez
esta mentira de sangre
dibujada desde el cielo...
Cmo lloran los ngeles!
porque todo se deshace
porque al insinuar la muerte
se parten los delirios
y el girasol en llanto
deja su reloj sin arena.

      (indito)



*** Verde

Un rbol se sostuvo
conservando intactas
sus hojas.

Se silencian
las campanas
y en la iglesia
todos!
me recuerdan
   verde.

      (indito)



*** Parlisis

Las horas se agrandaron
por un instante
se pens que el tiempo
iba a estallar
y tendra alguien
que inventarlo
todo de nuevo.
Se contuvo la respiracin
el aire sostuvo
su mirada fijamente
al azar y al no-viento.
Alguien camin
soaba las flores perdidas
y el mar
lo tena ya seco en su memoria.

Le sonri al hielo
del alma
mirndose por dentro
y sigui en silencio
sealndose desde el cielo.

      (Publicado en la revista Arena, diario Excelsior, Mxico, enero de
      2006).



*** Futuro

Cambiar de piel
para no recordarme
pero tendr como siempre
el alma compartida.
Me mudar a las montaas
donde los peces
olvidarn el agua
y los animales que vuelan
detendrn su libertad.
Llevar por dentro
el vaco de una caverna
que comienza a gestarse
y el rugido de la vida
que me llama
a veces por mi nombre.

      (Publicado en la revista Arena, diario Excelsior, Mxico, enero de
      2006).



*** Ruina

Qu otra ruina
pudiera tener el alma
sino las alas quebradas
de un ngel.

Otro ensueo
perdido en la penumbra.

Otra mscara
titereando la vida.

      (indito)

** Andrea Naranjo Merino
   andreanaranjo50@hotmail.com
   Escritora colombiana (Cali, 1974). Es abogada, egresada de la
   Universidad de San Buenaventura (http://www.usb.edu.co), de Cali. Reside
   en Estados Unidos, donde trabaja como instructora de espaol en James
   Madison University (http://www.jmu.edu). Textos suyos han aparecido en
   el diario El Pas (http://elpais-cali.terra.com.co) y en su magazn
   dominical La Gaceta, diarios El Tiempo (http://www.eltiempo.com) y
   Occidente (http://www.diariooccidente.com.co), y en las revistas Magazn
   Dominical del diario El Espectador (http://www.elespectador.com), En
   Contacto y Arena, del diario Excelsior (Mxico), as como en la revista
   Nexus, de creacin propia. Textos suyos han aparecido en los libros I
   Concurso de Crnicas, Cuentos y Poesa para Autores Inditos (Editorial
   Gestores del Cambio, 1993) y Universos (Ediciones Embalaje del Museo
   Rayo, 1996, 1997, 1998 y 2000). Ha publicado el libro Espejismo
   (Ediciones Embalaje Museo Rayo, 1997).



=== Siempreviva      Juan Carlos Hernndez Cuevas =========================

La sombra retorcida de La Peineta mir a la Ivette cruzar por ltima
ocasin las aguas secas del ro Turia. El antiqusimo cauce, recto como una
silenciosa sierpe muerta, ofreca una vez ms aquel raro espejismo capaz de
provocar la ira de Shango que desde todos los ngulos continuaba buscando a
Oya mientras observaba a sus hijos resguardndose del bochorno de julio que
podra acarrear, segn el pronstico del tiempo, una tronada horrenda. Al
ver su Rolex falsificado, la Ivette sonri satisfecha, pues las cosas
marchaban bien. El cuerpo recin duchado en el club Habana, prefiri
adentrarse en El Palleter, cuya penumbra lo resguard inmediatamente del
paroxismo callejero, exacerbado ste por la luminosidad y los efectos de la
resaca colectiva provocada por el partido de ftbol ocurrido la noche
anterior. Una hora ms tarde, durante su acostumbrada ruta hacia el Grau, y
cuando el entorno volva a intensificarse, dese satisfacer con churros y
chocolate espeso el apetito sbito. No obstante y para ahorrar unos cuantos
euros ms, se abstuvo y opt por encaminarse hacia el asptico mercado del
Cabaal. Un lugar mgico donde la heterognea clientela, despus de dar un
vistazo al DNI adquirido el ao anterior, se mostraba perversamente
complaciente. El eco de la habitual monserga de entrevistadores y
entrevistados se confunda al unsono entre gritos, empujones, palabrotas y
miradas de perros amariconados que denotaban profundo asco a los olores de
pescado, marisco, y hacia los sanguinolentas terneras enganchadas junto a
cabezas de cerdo adornadas con luengos collares de butifarra, chorizo y
morcilla. Las voces provenientes de televisores y radios continuaron
dispersndose entre los corredores de la nave, invadidos por enormes carros
de la compra que se detenan una y otra vez ante los gritos insistentes de
carniceros, pescaderas, polleras y verduleros encargados de cautivar a las
interminables filas de gente del barrio:

No sabemos si en la Espaa contempornea estamos capacitados para
enfrentar el modelo social multicultural...

Los chicos extranjeros toman el tren de Cercanas para pasar la tarde
entre el lujo de avenidas y escaparates. Ms tarde, regresan a la miseria
de sus barriadas, resentidos con la sociedad que les ha abierto las
puertas. Encuentran al padre fatigado y a la madre aorando la lejana
patria.

Tenemos la obligacin de crear las condiciones laborales adecuadas para
integrar socialmente al inmigrante. Es imperativo un dilogo entre el
gobierno y empresarios. El Partido...

No, no estamos en contra de la migracin. Slo que los queremos con
papeles, regularizados. As fuimos nosotros a trabajar al norte de
Europa...

En cada visita, la Ivette encontraba una maledicencia que slo las propinas
de verdura fresca, fruta y morralla lograban paliar. Sin embargo, las
bodegas perfumadas por fantasmas de la huerta atraan asimismo la
inesperada presencia de sus ancestros, resguardados bajo alargadas hojas
verdes de inmensos palmerales enraizados en el vientre de la clida y
hmeda arcilla nigeriana. Qu fcil era opinar con argumentos que rezuman
ignorancia! Y los efectos del colonialismo europeo? Les haban arrebatado
todo menos el espritu, pensaba Ivette al cambiarse una y otra vez las
impecables bragas de algodn peinado. Al mismo tiempo su memoria reproduca
automticamente la imagen de una casa lejana, enorme y abstracta, cuyos
muros ensangrentados se resisten an a la imposicin de estilos de vida y
lenguajes ajenos. El ritmo catrtico de tambores derreta el espeso sudor
asido a los rostros impregnados con aromas de vid rancia, chorizo,
ajoaceite, tabaco y montones de carajillos. Al abandonar la ltima bodega,
sonri una vez ms al imaginar a su camello, montado con ambas jorobas
sobre el retrete de cualquier hotel, desovando impresionantes caramelos
marroques. Por fortuna, reflexion, cuento todava con Carmencita, en cuyo
establecimiento de Las Arenas sola descansar el cuerpo fatigado que
emanaba aromas de la sabana mezclados con olor de gasleo y polvo del
ensanche. La firmeza natural de sus extremidades estaba aunada a un pico de
oro que aseguraba los escasos y constantes ingresos que acostumbraba
guardar cautelosamente dentro del forro de un canuto de piel de cordero.

Con la sonrisa a flor de labio, Carmencita se encargaba de cocinar la
compra con la sapiencia tradicional del mejor gastrnomo gaditano.

El secreto est en la sal, murmuraba, rozando ligeramente con sus labios
la oreja de Ivette.

El caf acompaado por el generoso brandy centenario las vigoriz para
alternar esa noche con algunos marineros que engalanaran a diferencia de
las anteriores la mesa con botellas de escocs, bourbon, champn; cigalas
frescas y rojos que adornaran adems el arroz a banda del da siguiente.
Todo dependa de ella, parecan decirle las espantosas muecas de Carmencita
que acostumbraba bendecirla guiando el ojo izquierdo y contorsionndose
con un lenguaje ininteligible.

Lo importante era vivir el momento! chillbanse unos con otros, cansados
vociferaban halageos de las mujerzuelas del puerto y los puticlubes.

La Ivette lleg hace quince aos y, siendo casi una nia, entr por Elche,
escondida en un camin que la recogi en el mismo sitio donde pereci
ahogado Amlcar Barca. Tuvo suerte le dijeron los comensales de haberse
colado antes de la gran oleada de inmigrantes de Europa oriental y
Sudamrica. Para los espaoles explicaba un hombre con acento quebrantado
la presencia de africanos era casi normal. Las bromas escatolgicas en
torno a moros y paisas reflejan consciente e inconscientemente el
reencuentro con una parte muy ntima del ser hispano. Lo llevan en la
sangre, coment la Carmencita, quien desde el primer momento que vio a
Ivette, decidi adoptarla, como si fuera el hijo que los continuos abortos
le haban denegado. Un medioda, Kaduna entr a la fonda de la cual nunca
se ira voluntariamente. Despus de comer y haber cambiado su nombre
dizque tan difcil de pronunciar madre e hija se fueron al cine.

Las calles de Valencia le parecieron magnficas. Se enamor de sus
monumentos: la plaza de la Virgen, la catedral, el Miguelete, las Torres de
los Serranos, de Quart. Sola frecuentar la va del Marqus de Turia y el
barrio de Ruzafa. Aprendi que los seores maduros y hasta los viejos no
escatiman el dinero o reputacin ante la carne joven y prieta. Las viejas
jamonas sentan celos horribles que las condenaban a dietas ridculas y al
rezo consuetudinario ante la Mare de Du y el brazo de San Vicente Mrtir.
Hoy en da, los pasillos de la catedral de Valencia y el Santo Cliz
continan resguardando a seoras que en absoluto silencio y sin conocerse
comulgan el bochorno respectivo.

El propietario de una de las maquilas ilegales donde Kaduna trabaj, le
propuso fugarse juntos. Quedaron de verse en la Renfe, y huyeron a Madrid.
Durante el trayecto se apalabraron: l sera el viudo valenciano y ella el
ama de llaves. Situacin que les convino ante el qu dirn, pues en una
ciudad como Madrid, la presencia de servidumbre africana no causara
sospecha en torno a la relacin anmala. El soliloquio del voluptuoso
carcamal evocaba escenas arrancadas de Moratn o Galds. Al fin y al cabo
aseveraba el improvisado y tardo don Juan para tres o cuatro das que
tenemos! Cerraba los ojos para regresar y adentrarse en la Valencia de
1950. Era Leonor!, aquella dama fina, rica; la jovencita con cintura de
avispa y esplndidos tobillos aterciopelados que motivaron el haber
engendrado a los cuatro hijos causantes de las estras y adiposidades
contenidas por la enorme faja acostumbrada ahora a los resistentes bancos
de iglesia. Todo el ardor otoal mengu en algunos meses de placer
unilateral que precipitaron al antiguo patrn al borde de la locura y la
muerte. Sin haberlo imaginado, el hijo prdigo terminara sus das
internado en Las Hermanitas de La Malvarrosa. Doa Tobillos y sus hijos,
deseosos de poseer la cuantiosa herencia de dinero negro producto del arduo
trabajo de andaluzas y murcianas, no escatimaron recursos para confinar al
Don Juan Tenorio. La Ivette slo se qued con el pasaje de clase turista a
Valencia, y cien mil pesetas que le ayudaron a contentarse con la
Carmencita.

La gaditana fue bella en su juventud. Posea un donaire que haca de ella
una mujer muy maja y hasta apetecible entre los comensales ms jvenes e
inexpertos que, gracias al efecto del alcohol y las prolongadas travesas,
toleraban en un estado semiconsciente la flacidez de la carne agraciada por
el paliqueo sin ton ni son. Que si te gusta la feria de Cocentaina o
prefieres la de Xtiva. Esa es ms guay. Pero cario! Los bocadillos de
cepia, calamar, el blanco y negro... La paella slo de verdura, pollo y
conejo; arroz a la marinera, arroz negro. La fidegua? Estos chipirones
son una maravilla! Los das de quincena, slo los ms ntimos, compartan
en los lavabos uno o dos gramos de cocana que contribuan a engrandecer la
unidad aparente de la tertulia.

Era plena madrugada cuando la Ivette alarde ya un poco embriagada y en un
espaol perfecto, despatarrada, sujetando con ambas manos su flor ante los
dismiles rostros curtidos por la sal fra y el bourbon:

Algn da ser el amo de un precioso chalet en Cdiz, frente al mar.

Carcajadas mudas, hirientes; borrachas de envidia, lujuria e impotencia
revolotearon en la oquedad de los pensamientos y sonrisas de aquellos
ngeles rebelados que en unos instantes transformaron las llamas en
rescoldos lnguidos, los cuales fueron sofocados por el hlito del
amanecer.

Ambas miradas, petrificadas por la ausencia del alma, parecan admirar
embelesadas el oleaje azul y difano del Mediterrneo. Cerca de las
Columnas de Hrcules y del lugar por donde incursionaron los fenicios, las
encontr una patera repleta de jvenes marroques que, a pesar de la
hipotermia y el desagradable incidente, continuaban coqueteando con las
pasajeras subsaharianas. A primera vista y a causa del resplandor que
prosigui a la inesperada tempestad de truenos acompaados por relmpagos,
Ivette y la Carmencita daban la impresin de ser dos hermosos atunes
decorados con moos de alga. El tiempo de los charnegos haba quedado muy
atrs. Se perda para siempre entre los chistes que se cuentan del Grau a
La Malvarrosa.

** Juan Carlos Hernndez Cuevas
   juancarlos_59@hotmail.com
   Investigador. PhD en estudios hispnicos (literatura latinoamericana)
   por The University of British Columbia (Vancouver, Canad), mster de
   artes por Prtland State University (Portland, Oregon, EUA), licenciado
   en artes y letras (Portland) y minor en estudios africanos (Portland).
   Tiene tambin una diplomatura en educacin primaria por la Escuela
   Nacional de Maestros de Ciudad de Mxico. Ha publicado "Mxico" en Max
   Aub en el laberinto del siglo XX (Ed. Juan Mara Calles; Valencia,
   Espaa, 2003) y "Los cuentos mexicanos de Max Aub" en Actas del Congreso
   Internacional Max Aub: testigo del siglo XX (2003). Becario de la
   Fundacin Max Aub (Segorbe, Valencia, Espaa; 2000-2001), ha trabajado
   como instructor de espaol para Emporia State University (Kansas, EUA,
   2002-2004).



=== Poemas      Elena Conchello Mandillo ==================================

*** Amarte es difcil

Amarte es difcil, 
porque no reduzco ningn paso
ni las flores escritas en verano.
Nada es que te nombra
ni nadie la sombra que te olvida.

===

Si el amor queras
un cuenco de sobras te han dado
si no era amor,
era una sonrisa
cien golpes y una mirada de rencor
te han equivocado.

Era muerte
cierta pena de morirse
pero ahora de seguro has errado
ni amor,
       ni sonrisa,
                 ni muerte.

Es querencia
    demostrar la sonrisa
en una patena de cuerpos extraos
                   que se aman
y de vez en cuando
             con sutileza
                 mueren de pena.

===

Quedo con la muleta a tres cuartos de hora
de impactar contra el suelo
a veces puede ser ventana
calle o piedra,
hoy ser el mismsimo plano
que nos da la ubicacin de los ngulos.

Pacto con la mdica:
Depresin con desorientacin acentuada.
Juicio clnico, cualquiera que sea DSM-4.
Probabilidad de recadas, todas.
Excepto, si llama a mi puerta
una hermosa joven con melena pelirroja.
Contraindicaciones de la terapia,
aumento de la irritabilidad conyugal
e inapetencia reiterada por las noches.

Conclusiones despus de la entrevista previa
este hombre carece de amistades
lo suficientemente estables
de un empleo prspero
y una madre ausente.

Por lo tanto se le asigna la visita
de todas aquellas sirenas
que su urgencia aplac ante la muerte
ahora es todo odos
y un poco de espalda
para retirarse del cuerpo
que la gentica engendr con su ADN.

** Elena Conchello Mandillo
   elconchello@wanadoo.es
   Escritora espaola (Madrid, 1982). Cursa estudios de psicologa en la
   Universidad Complutense de Madrid. Textos suyos han sido ledos en Radio
   Nacional de Espaa (RNE). Asiste a un taller de Poesa de la Escuela
   Grupo Cero, en cuya pgina de poesa, GrupoCero, han publicado muestras
   de su obra.



=== La giganta      Miguel ngel Hernndez Acosta =========================

Atrapamos a la giganta hace una semana. Desde entonces mi vida ha sido una
desesperacin total: he lacerado mi cuerpo, lastimado mi alma y la angustia
me ha llevado a una muerte que nunca esper.

El pueblo ya la tena en la mira, sabamos que recin haba parido y que
sola llegar a la costa por las tardes. Supongo que ella nunca se dio
cuenta de nuestra nfima presencia. As que una tarde, despus que amamant
a su cro y se quedaron dormidos, salimos a darles caza.

La carne del cro result blanda y fcil de cocinar, tena un sabor dulce y
nos provey de alimento por tres das. Matarlo fue sencillo y de sus huesos
hicimos algunas balsas. Su crneo, sin embargo, tuvimos que desecharlo al
no hallarle utilidad alguna. Creo que la madre supo de inmediato qu le
haba sucedido a su hijo, pues durante varios das llor generando
arroyuelos que iban a parar al mar. De vez en cuando se convulsionaba y
trataba de romper las amarras con las que estaba atada, pero los buenos
oficios de nuestros cirqueros que la ataron y clavaron en nuestra plaza
principal, le impidieron poner en peligro siquiera una de las vidas de
nuestros habitantes.

Creo que nadie saba con certeza qu haramos con ella, pues aunque
habamos planeado matarla y as calmar el hambre de nuestro pueblo, jams
pensamos en los inconvenientes que nos acarreara la magnitud de su cuerpo.
Pensbamos que si salbamos su carne podramos aprovecharla toda, sin
embargo, una vez que la vimos amarrada e indefensa, y comprendimos la
dimensin de su tamao, supimos que hiciramos lo que hiciramos
terminaramos por desperdiciar una buena parte de su cuerpo. Adems, las
vsceras y lo que stas contenan provocaran seguramente infecciones o
epidemias entre nosotros. Es increble la cantidad de podredumbre que un
cuerpo tiene dentro de s. Por eso, despus de una asamblea, decidimos
aprovechar la leche que contenan sus senos maternales mientras acordbamos
la mejor manera de acabar con ella y con nuestra hambruna. Petra y yo
fuimos los elegidos para extraer toda la leche que aquellos montculos
contenan.

La labor no vislumbraba ningn riesgo, slo tenamos que escalar hasta
llegar a su pecho y posteriormente colocarle unos gigantes tiraleches que
Erasto haba fabricado. Tal vez ella intentara impedirlo, pero sabamos
que cualquier intento de su parte sera intil.

De esta forma, al segundo da despus de su captura, Petra y yo subimos a
aquel cuerpo para cumplir con nuestro cometido. Sin embargo, una vez
arriba, nos dimos cuenta que el ropn que llevaba la giganta le ajustaba de
tal manera que era necesario romperlo para que sus senos quedaran libres.

Tardamos varias horas en cortar aquella tela tan gruesa para nuestras
tijeras, sin embargo, la esperanza de sacar el mayor provecho de nuestra
caza hizo que nadie escatimara un solo gramo de esfuerzo. Una vez desnuda,
supongo que a consecuencia de la corriente marina y de la brisa que baaba
el ambiente, los vellos de la giganta se erizaron convirtindose en
peligrosas navajas para quienes estuvieron cerca. Leomar se qued sin un
ojo, Marbella qued empalada a la altura del muslo de la giganta, y Efrn
muri al ser atravesado a la altura del pecho. Petra y yo, slo sufrimos
algunas rasgaduras en nuestras vestimentas, pues lo que en una mujer normal
seran vellos casi inexistentes en los senos, en la giganta resultaron
puales. Sus pezones, por cierto, adquirieron una textura rocosa que daba
la impresin de un pequeo montculo de arena clara.

Creo que ese fue el primer instante en que mi alma sinti un ligero sismo.
Yo estaba junto al pezn izquierdo y mi pecho desnudo roz aquel montculo
canela que me hizo estremecer. Sent cmo un lquido blancuzco resbalaba
por mis piernas. Saba que Petra no se dara cuenta as que, excitado como
nunca antes, frot mi cuerpo contra aquel montculo y fing una cada
incluso ridcula. Petra ri. Con trabajos jal el tiraleche que tena bajo
su custodia y lo coloc en el seno de la giganta. Yo busqu la posicin
exacta para quedar oculto a la vista de Petra y entonces comenc a
acariciar aquel pezn rugoso que se convertira en mi obsesin. Frot mi
cuerpo completo en l, sin embargo, cosas de la mente, en ese instante ya
no senta la excitacin de momentos atrs, sera quiz porque me era
imposible imaginar que aquella pequea montaa de piel morena donde me
restregaba era un seno de mujer. En un esfuerzo intil, acarici con las
dos manos el enorme pezn, pero aquel primer orgasmo experimentado segundos
antes, me fue imposible repetirlo. As que angustiado por las sensaciones
que tena y horrorizado porque alguien desde el suelo me hubiera
descubierto decid hacer la labor para la cual me haban asignado.

Algunas horas despus, una vez vaciados los senos de la giganta, Petra y yo
descendimos de su cuerpo entre porras del pueblo.

Aquella noche fui a mi casa y recre la sensacin del pezn de la giganta
al tocar mi piel, al tiempo que extraa de m toda la excitacin contenida.
Nunca antes haba conseguido tantas erecciones como aquella noche.

Al da siguiente pele por ser nuevamente designado para extraer la leche
de la giganta, pero no lo consegu, as que llegada la noche decid subir
por mi cuenta y disfrutar una vez ms de esa carne que por su tamao me
estaba vedada.

Busqu las escaleras que utilizbamos para escalar por la giganta, pero
nunca las encontr. Supuse que de esa forma el lder evitaba que alguien
fuera por su iniciativa y tratara de obtener ms beneficios que el resto de
los habitantes. De pronto tuve la idea de utilizar su vellos erizados como
escalones, pero en cuanto puse el pie sobre uno de ellos, su filo hizo
sangrar la planta de mi pie. Excitado por el peligro que representaba dicha
aventura, intent subir al cuerpo por los dedos de las manos o aferrndome
a los tobillos, utilizando las grietas en la piel de la giganta para
escalar aquel cuerpo, pero no lo consegu.

Posteriormente, fui hasta el sexo de aquella enorme mujer e intent trepar
ayudado por su vello pbico, pero un olor a mar exageradamente penetrante
me impidi llevar a cabo mis planes. Sin embargo, una vez ah, aferrndome
a aquellos rulos castaos solt la rienda a mis fantasas, pero cuando
comenc a frotar mi pecho contra ese bosque ntimo de la giganta, vi cmo
mi cuerpo sangraba debido a esos largos cuchillos de pelo que desollaban
casi al contacto.

Herido, regres a mi casa e intent vaciarme nuevamente, pero la imagen que
un da antes me haba servido de afrodisaco, hoy slo me daba la impresin
de una colina, como las que tantas ocasiones haba visto.

Creo que no habr que alargar el relato describiendo mis vanos intentos por
llegar al cuerpo de la giganta y saciarme. Quiz slo habr que hacer un
recuento de las piernas laceradas con los cabellos de la giganta cuando
intent subir a su cara, de los brazos sangrantes cuando una vez que haba
alcanzado subir ms all de su nuca un movimiento de la giganta me hizo
caer al suelo, o explicar la sinrazn que me hizo prometerle a la giganta
desatarla si me permita alejarme de la isla junto con ella y cada noche
saciarme frotando mi cuerpo en sus pezones.

S, yo s qu no deb hacerlo, pero mi mente para entonces no poda
hilvanar un solo pensamiento lgico. As que la sexta noche, despus de que
supe que haban decidido dar muerte a la giganta, me escabull en medio de
la noche y penetr en esa cueva que era el odo de la giganta. Le dije mi
nombre y le expres todo lo que por ella senta. Vilmente la enga al
decirle que estaba enamorado, que saba que nuestro amor jams se
realizara si a ella la mataban, si ella se quedaba en esa isla. Le solt
incluso algunos tequieros y le hice la promesa de romper sus amarras. Por
respuesta slo obtuve un ligero suspiro que interpret como una afirmacin.

As que corr hasta mi casa y regres con un hacha. Golpe cada una de las
cuerdas que mantenan preso aquel objeto de mis deseos y cansado y sudando
poco a poco desat aquellos pezones y el cuerpo que me haban convertido en
un loco. Cuando la giganta pudo moverse, me tom en sus manos y me llev
hasta su boca y cuando esperaba al fin rozar siquiera sus labios carnosos,
abri sus fauces y me aprision detrs de sus dientes. Una oleada de saliva
putrefacta me rode al instante y entre movimientos bruscos escuch como la
giganta resoplaba al tiempo que destrozaba mi pueblo. De vez en cuando
enseaba los dientes y yo poda ver a travs de ellos cmo la gente corra
entre sus pies vanamente, tratando de evitar la muerte. Una vez saciado su
coraje, la giganta abri la boca y tomndome por el estmago me mostr
todos los destrozos que haba ocasionado. No pude evitar sentir rencor
contra m, mas la promesa de que en un futuro sentira otra vez aquella
excitacin que me haba conducido a donde estaba, me hizo olvidarme de
todo.

La giganta me frot violenta contra su cuerpo, contra aquellos pezones que
lucan como un volcn extinto, por su pubis que me descarnaban al contacto,
por esa espesura que destilaba un olor a sirenas muertas.

Pude apreciar que la giganta lloraba, que grua intentando sacar un poco
de su coraje, y fue en uno de esos arrebatos cuando apret su mano y
estruj mi cuerpo hasta romperlo.

Luego me arroj en la playa, mientras se alejaba por el oscuro mar. Entre
sombras observ cmo se balanceaban sus senos. La vi perderse poco a poco
en la negra marea y sent un lquido que resbalaba por mi entrepierna.
Ahora, sonriendo satisfecho, slo espero que pronto venga a recogerme la
bendita muerte.

** Miguel ngel Hernndez Acosta
   mangelacosta@yahoo.com.mx
   Escritor mexicano (Pachuca, Hidalgo). Trabaja en la Universidad Nacional
   Autnoma de Mxico (http://www.unam.mx). Textos suyos han aparecido en
   las publicaciones Emeequis, Ruidos, Ficticia (http://www.ficticia.com),
   Letras Locas y en el diario La Razn (http://www.diariolarazon.com.mx).
   Un relato suyo fue incluido en Fbulas, fobias y filias (Proyecto
   Editorial Alethia, Mxico, 2000).



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

He aqu el eterno origen del arte: que a un ser humano se le pone delante
una forma, y a travs de l quiere convertirse en obra. Dicha forma no es
creacin de su alma, sino un fenmeno que surge en ella y de ella reclama
la fuerza operante.

      Martin Buber, Yo y t (1923).



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