~~~~~~~~~~~~~~~ Año XV Cagua, Venezuela Nº 232 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 17 de mayo de 2010 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ ** EDICIÓN ANIVERSARIA * 14 AÑOS ** ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | “Soñando en español”, Jorge Gómez Jiménez. | Editorial | Agrupando poetas. / El viaje de Vásconez. / Pomponio | Breves torrencial. / Planeta Zapatero. / Buenos días, Lola. / | El Salmón apocalíptico. / Benedetti recordado. / Caracas | va a la ópera. / Diversa. / Introducción a Ludovico. | | Yvonne Denis Rosario gana Premio Internacional de | Noticias Periodismo. / Premio Diego Granados Jiménez de | Declamación para Luisa Pastor Martínez. / Quitan nombre | de escritor antisemita a Hemeroteca Nacional de | Argentina. / Biblioteca Nacional de España es rebajada a | subdirección general. / Convocan el Premio de la Crítica | de Venezuela en su segunda edición. / Abad Faciolince | gana el premio de Casa de América Latina en Portugal. / | Museos venezolanos serán despojados de sus colecciones. | / Hallan manuscrito de Borges que podría haber sido | inicio de una novela. / Fallece el fotógrafo invidente | mexicano Gerardo Nigenda. / Residencia de Estudiantes | celebra su centenario. / Premio Fernando Lara para el | español Javier Reverte. / Murió el escritor salvadoreño | Francisco Andrés Escobar. / Familia de Roque Dalton | exige conocer la verdad sobre su asesinato. / Perú | declara Patrimonio Cultural la casa de Carlos Oquendo de | Amat. / Siruela publica clásicos prologados por autores | contemporáneos. / El guitarrista español Paco de Lucía | recibe doctorado honoris causa. / Rechazan demanda | contra Gabriel y Eligio García Márquez. / Presentan en | España la versión manual de la Nueva gramática. / Grupos | editoriales españoles crean el catálogo digital | Libranda. / Realizaron en México homenaje a Tomás Eloy | Martínez. / Abre al público venezolano la Casa de Arturo | Uslar Pietri. / Artistas e intelectuales españoles | exigen democracia para Cuba. / Celebran en Cuba | cincuentenario de encuentro entre Castro y Hemingway. / | Conceden a Carlos Monsiváis el Premio Nacional de | Periodismo. / Premio Príncipe de Asturias de las Artes | para el escultor Richard Serra. / Vargas Llosa gana | premio de artículos taurinos. / Presentan en Tenerife el | Diccionario Básico de Canarismos. / Difunden cartas de | Benito Pérez Galdós en Internet. / Premio Alcorcón Siglo | XXI para José Manuel Fernández Argüelles. / Almería | celebra su Festival del Libro y de la Lectura Lilec ‘10. | / Eduardo Sánchez Rugeles recibió el Premio Uslar | Pietri. / Arranca en Caracas la V Semana de la Nueva | Narrativa Urbana. / Realizarán concurso de Cruz de Mayo | en Monagas. / ExpoArte Maczul 2010 se inicia esta | semana. / Aragua celebrará el Festival Mundial de | Poesía. / Ilan Stavans ofrecerá tres conversatorios en | Caracas. / Vasco Szinetar conversará sobre su obra | fotográfica. / Laura Restrepo inaugurará el Encuentro | “Matilde Espinosa”. / Analizarán en Bogotá relación | entre ficción e historia. / Alicia Alonso recibirá | homenaje en Nueva York. / La Librería Mediática celebra | su quinto aniversario. / Poetas latinoamericanos se | reunirán en junio en Veracruz. | | “Miguel Ángel Asturias: comentario y prólogo para Las | Artículos y lanzas coloradas, de Arturo Uslar Pietri”, Ariel Batres | reportajes Villagrán. / “Miguel de Unamuno y Rubén Darío: | encuentros y desencuentros”, Miguel Díez R. / “Homenaje, | en forma de cuento, a Juan Carlos Onetti”, José Ruiz | Guirado. / “Matteo Ricci: a cuatrocientos años de su | muerte”, Wilfredo Carrizales. / “Pinceladas a un país | inconcluso”, Ángel Castaño Guzmán. / “El Tío de la | mina”, Víctor Montoya. / “Nostalgias y desdenes”, Miguel | de Loyola. / “Memoria protagónica. Un inclasificable | libro de recuerdos”, Aldo Roque Difilippo. | | Francisco Ruiz Udiel: “He inventado una nueva verdad con | Entrevistas las palabras”, entrevista por Augusto Rodríguez. / | Víctor Montoya: “El Tío de la mina forma parte de mi | vida y mi obra”, entrevista por Franziska Näther. | | “Lydda Franco Farías: una poesía donde la razón | Sala de ensayo esclarece la irreverencia, y la transparencia incita la | valentía y la ironía”, María Cristina Solaeche. / “Mito, | historia y desmitificación de España en Reivindicación | del conde don Julián”, Ana Verónica Guerrero Galván. / | “El tema de la catábasis en la Eneida”, María Alejandra | Crespín Argañaraz. | | “Temporales” (extractos), Ana Chig. / “Idioma único”, | Letras Esteban Lijalad. / “La muerte tiene los días contados” | (extractos), Mario Meléndez. / “La casa solitaria”, | Marisol Llano Azcárate. / “Cantares al beso”, Susan | Castro Rodríguez. / “El perfume perdido”, Yvette | Schryer. / “Libélulas en mi ventana” (extractos), | Oswaldo Gómez Toledo. / Tres drabbles de César Klauer. / | Poemas de Lucía Gabriela Vindas Vargas. / “Camino a Las | Parras”, Yady Campo. / Poemas de Matías Quintana. / | “Varias extrañas enfermedades”, Camilo Ayala Ochoa. / | “Café, té y chocolate” (extractos), Rosol Botello. / | “Los argentinos de los indios”, Juan Fernando Hincapié. | / Poemas de Pablo Martín Pérez. / “Los hermanos”, | Elizabeth Morales. | | Álvaro Mutis. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Premio Nacional del Libro de Venezuela 2007, Centro Nacional del Libro http://www.cenal.gob.ve =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm ||||||||||||||||||||||||||||| EDITORIAL ||||||||||||||||||||||||||| === Soñando en español Jorge Gómez Jiménez =========================== Este 20 de mayo arriba Letralia a sus catorce años. Ha sido un largo recorrido, pleno de escollos pero también de alegrías, durante el cual la revista de los escritores hispanoamericanos en Internet no ha parado de crecer y, en feliz paradoja, de hacerse cada vez más joven. Como cada año que pasa, verificar cómo funciona esa meticulosa instancia que llamamos tiempo nos mueve a evaluar el trabajo realizado, que se convierte en el firme aliciente para continuar. Como toda obra humana, la Tierra de Letras empezó a moldearse con la arcilla invisible de los sueños. Ya hemos señalado en otras ocasiones cómo lucía de imaginaria, en 1996, la idea de publicar una revista literaria sin que interviniera para ello el añejo soporte del papel. Para nosotros siempre fue más fuerte la convicción de que la literatura es mensaje, no soporte. Ahora, cuando han pasado catorce años de aquel atisbo difuso, que fue haciéndose robusta realidad edición a edición, podemos decir sin modestia que nuestro sueño estuvo bien soñado. Tenemos para confirmarlo más de 230 ediciones en línea, en las que conviven las letras de más de 2.100 personas que coinciden con nosotros en el empeño de soñar en español. Estas son las herramientas con las que, después del ineludible brindis de aniversario, seguiremos enfrentando el futuro. Hoy, a catorce años del primer vuelo, con luchas perdidas y ganadas, con canas y kilos no previstos, con gentes y ciudades agrupándose en los cada vez más hacinados rincones de la memoria, con vertiginosas certezas e incertidumbres en las alforjas, hoy, catorce años después, estamos aquí para atestiguar con ustedes que no sólo es posible, sino que es necesario, y más, imprescindible, soñar en español y soñarlo, por supuesto, bien soñado. Salud a todos. Jorge Gómez Jiménez Editor http://www.letralia.com/jgomez http://jorgeletralia.blogsome.com http://www.facebook.com/jorgeletralia http://twitter.com/jorgeletralia ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| Agrupando poetas. A principios de los años 90 se formó en Buenos Aires un grupo de poetas llamado “La Mineta”, nombre vinculado a, como se dice en lunfardo porteño, el cunnilingus, por lo que ostentaba el subtítulo de “El placer de la lengua”. Este grupo, en principio formado por Jorge Spíndola, Rodolfo Edwards y Juan José Pellorosso, comenzó a editar unas hojitas fotocopiadas que se repartían gratuitamente por la calle a modo de volantes. No había un criterio de selección estético sino más bien el concepto ideológico de distribuir la poesía de ese modo, intentando de alguna manera realizar un proceso de ruptura con cierta poesía establecida. El grupo se fue ampliando y por esas hojas pasaron los primeros textos de muchos poetas de la generación del 90. Ahora, “La Mineta” trabaja en la digitalización de esas hojas para ponerlas en Internet, por lo que sus integrantes actuales están convocando a otros grupos de poetas que hayan hecho actividades similares, a fin de establecer contacto y, de alguna manera, sumarlos a la iniciativa. Los interesados deberán comunicarse con el escritor Eduardo Betas (http://www.letralia.com/firmas/betaseduardo.htm) a través del correo electrónico eduardobetas@gmail.com. El viaje de Vásconez. Acaba de aparecer, bajo el sello Alfaguara, la cuarta edición de la novela El viajero de Praga, del escritor ecuatoriano Javier Vásconez (Quito, 1946). Originalmente publicada en 1996, esta nueva edición es prologada por el escritor mexicano Juan Villoro e incluye un DVD con videos, entrevistas, ensayos críticos, fotografías y artículos de prensa relacionados. El viajero de Praga relata, con tintes de novela negra, el viaje interior del doctor Josef Kronz, médico checo que busca un lugar fuera de la historia y ha emprendido un viaje que le llevará desde Praga hasta los abismos de la noche andina. Con una prosa elegante y persuasiva, llena de alusiones, Vásconez ofrece una novela con temas tan diversos como el viaje, el amor, la identidad, el dolor, la tensa relación de Kronz con las ciudades de Praga, Barcelona y una ciudad en los Andes. Novela de sueños, recuerdos y visiones, en la que Vásconez cuenta el amor sombrío de un médico checo y la enigmática Violeta. “Vásconez se ocupa de una figura praguense por excelencia, el desplazado”, explica Villoro en el prólogo, “y rinde original tributo a Kafka. El protagonista, Josef Kronz, es un fugitivo de sí mismo, un médico movedizo que abandona su ciudad natal y se la lleva a cuestas. Su exilio conserva la ‘denominación de origen’ del sitio de partida”. Pomponio torrencial. El pasado lunes 26 de abril fue presentado, en la sala Roberto Arlt de la 36ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (http://www.el-libro.org.ar), el poemario Lluvias torrenciales, del escritor, poeta y artista plástico Juan Pomponio (http://www.letralia.com/firmas/pomponiojuan.htm), quien en compañía de su pareja, la coreógrafa y directora Karina Mariposa Roldán —quien llevara adelante la puesta en escena, coreografías y realización de un espectáculo netamente inspirado en la literatura fecunda del escritor argentino—, fue recibido por el secretario de Cultura de Berazategui, Ariel López. Pomponio recitó algunos de los textos que componen Lluvias torrenciales, poemario que publicado en enero pasado bajo la edición de Rubén Sada, es una exquisita obra que abarca el lenguaje sutil y misterioso del universo femenino, enlazando en cada estrofa la naturaleza y su esplendor simbólico, matizada por el encanto místico que traza el puño sin herencias del poeta. http://fraguauniversal.blogspot.com Planeta Zapatero. El escritor y docente español Juan Re-crivello acaba de publicar su libro de ensayos Planeta Zapatero: 2007/2010, un esfuerzo de testimonio ante el fin de los años felices del crecimiento económico español, pero también un compromiso con el objetivo de analizar los lugares comunes y averiguar qué valores fundan esta arcadia, o continente de la izquierda española, asentada en una sociedad en la cual su clase media es profundamente conservadora en sus valores y narcisista en el comportamiento de su consumo cultural o material. El libro, de 124 páginas y con prólogo de Luis de Guindos, puede ser adquirido en Bubok en formato impreso por 19,92 euros, o digital por 5 euros. http://www.bubok.com/libros/172889/Planeta-Zapatero-20072010 Buenos días, Lola. El escritor mexicano Paco Rubín (Puebla, 1981) publicó el año pasado su libro de relatos Buenos días, Lola, una colección de cuentos cortos de realismo mágico donde, de una manera simple, a través del humor, la cotidianidad, la ingenuidad y la sencillez, Lola invita a la reflexión, al vaivén de emociones y al goce de situaciones. El libro se ha presentado en diferentes foros y espacios culturales de la ciudad de Puebla y en la capital mexicana. Rubín, quien ha alternado en estos escenarios con poetas como María Villatoro, Rogelio Dueñas y Tarcicia Kihm, es escritor de cuento, microcuento, poesía y letras de canciones; además ha compuesto jingles para publicidad, canciones para cortometrajes y programas de televisión, y ha participado en tertulias literarias universitarias. El autor ofrece también un espectáculo propio donde mezcla la literatura, la música, la fotografía y el arte escénico. Como resultado de este proyecto, ha grabado, en colaboración de Elocuentos —agrupación musical/poética que él encabeza—, un disco que complementa el libro impreso. http://www.myspace.com/pacorubin El Salmón apocalíptico. El pasado jueves 13 de mayo fue presentada en el auditorio “Hesnor Rivera” de la Biblioteca Pública del Zulia, la Revista de Poesía El Salmón, que celebra con su más reciente número, el séptimo, su segundo aniversario. La edición ha sido concebida como un espacio para la revisión de algunas obras producidas por los poetas de Apocalipsis, grupo literario zuliano fundado en 1955 por Hesnor Rivera cuyos integrantes se propusieron romper con la poesía zuliana que dominaba en aquel momento, representada principalmente por los continuadores del legado de Udón Pérez, cuyos libros llegaron a quemar en un acto público. Se le considera parte de una generación renovadora de las letras zulianas y una de las agrupaciones que se esforzaron por introducir el surrealismo en la poesía venezolana. En las páginas de esta nueva edición Gina Saraceni revisa ocho poemas de Miyó Vestrini escritos entre 1955 y 1957, varios años antes de la aparición de su primer poemario; Gabriel Payares (http://www.letralia.com/firmas/payaresgabriel.htm) aborda Vino para el festín (1988), único libro del poeta Atilio Storey Richardson, y José Delpino realiza una lectura del deslumbrador Paraíso de los condenados (1957), de Régulo Villegas, un poeta tan extraordinario como olvidado. En el dossier poético se reúnen varios poemas de cada uno de los integrantes de Apocalipsis: Hesnor Rivera, Laurencio Sánchez Palomares, Ignacio de La Cruz, Néstor Leal, Alfredo Áñez Medina, Miyó Vestrini, Ricardo Hernández Ibarra, César David Rincón, Atilio Storey Richardson y Régulo Villegas. En su sección “El alevín”, El Salmón ofrece, además, algunos textos de Visionario (Poemas vacacionales), del poeta inédito Agustín Silva-Díaz. http://revistadepoesiaelsalmon.blogspot.com Benedetti recordado. Del 17 al 19 de mayo se realizará en la Fundación Celarg, en Caracas, un homenaje al escritor uruguayo Mario Benedetti, en ocasión del primer aniversario de su muerte. El evento se iniciará el lunes 17 a las 5 de la tarde en la Sala B, piso 6, de la Casa de Rómulo Gallegos, con Marcos Tassino, representante del Centro Uruguayo, quien hablará del “descubrimiento” de Benedetti como montevideano para el mundo, y luego continuará con la periodista venezolana Marialcira Matute (http://www.letralia.com/firmas/matutemarialcira.htm), quien leerá su crónica “De cómo nos tomamos un café preparado por el propio Benedetti”. El martes 18 a las 5:30 de la tarde, en la Sala Experimental Sótano 3 del Celarg, el Grupo Teatral Comunardos presentará Relato de púas, adaptación de la pieza teatral Pedro y el Capitán, escrita por Benedetti en 1979. A las 7 de la noche se presentará “Tangueando Benedetti”, una mezcla de poesía, tango y una Montevideo que desde una pantalla acompaña este paseo al compás de la milonga. Finalmente, el miércoles 19 a las 6 de la tarde, en la Sala B del piso 6 del Celarg, Antonio Nazzaro ofrecerá la conferencia “Mario Benedetti: retrato en forma de poesía y un solo cuento”. La actividad cerrará a las 7:30 de la noche con el documental Palabras verdaderas, escrito y dirigido por el uruguayo Ricardo Casas en 2004. http://www.celarg.gob.ve Caracas va a la ópera. Con el concierto “La ópera: el drama de amar”, la Fundación Pro Arte Musical inicia en Caracas el ciclo “La ópera”, bajo la preparación musical de la maestra Lucy Ferrero, y la dirección escénica de Orlando Arocha. “El drama de amar” propone el acercamiento a compositores como Mozart, Donizetti, Puccini, Verdi y Rossini a través de una selección de arias y conjuntos de sus óperas más famosas. En el espectáculo participarán los jóvenes profesionales Alexandra Barbieri (mezzosoprano), Marbelis Carvajal (soprano), Dorian Lefebre (soprano), Francisco Morales (tenor), Manuel Arvelaíz (tenor), Franklin de Lima (barítono), y Ludwig Espinoza (barítono), acompañados por la pianista Franca Ciarfella, la preparación musical de la maestra Lucy Ferrero y la dirección escénica de Orlando Arocha. El ciclo está compuesto de tres conciertos escenificados: “La ópera: el drama de amar”, domingo 30 de mayo; “La ópera: al límite de la pasión”, domingo 13 de junio; y “La ópera: el escenario de la voz”, domingo 27 de junio. La actividad se realizará en estas fechas a las 11:30 de la mañana, en el Teatro del Colegio Francia, que tiene estacionamiento propio y está situado en la avenida D de Campo Claro, sector La Carlota, cerca de la estación del metro Los Dos Caminos, en la capital venezolana. La entrada tiene un costo de 60 bolívares y se puede adquirir en Tuticket.com y en la taquilla del teatro, el día de la función. Diversa. La 6ª edición de Diversa, Festival Internacional de Cine Gay Lésbico Trans de Argentina, se realizará del 3 al 9 de junio de 2010. Las sedes serán el Cine Gaumont Espacio INCAA Km 0 (Av. Rivadavia 1635) y el Centro Cultural de España en Buenos Aires (Paraná 1159), en la capital argentina. La programación estará compuesta por una excelente selección de largometrajes de ficción, documentales y cortometrajes provenientes de todo el mundo, que abordan la temática GLTB desde los más originales aspectos. Participarán las últimas novedades provenientes de Alemania, Argentina, Brasil, España, Inglaterra, Israel, País Vasco y Estados Unidos, entre otros, y se realizará actividades especiales y performances de diferentes artistas. El festival es organizado por Prisma Asociación Civil por la Diversidad, una organización sin fines de lucro dedicada a la creación de espacios culturales en favor de la diversidad. http://www.diversa.com.ar Introducción a Ludovico. Del 19 al 21 de mayo se realizará en las instalaciones de la Fundación Celarg, en Caracas, un taller introductorio al estudio de las obras del escritor y filósofo venezolano Ludovico Silva (Caracas, 1937-1988), que será dictado de 9 de la mañana a 12 del día y contará con la participación especial de Nildo Ouriques, presidente del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Federal de Santa Catarina (http://www.ufsc.br; Brasil). Los facilitadores serán Alba Carosio, quien expondrá la interpretación femenina de la historia; Edda Armas disertará sobre la teoría poética hallada por Silva; Javier Biardeau introducirá a los participantes en el libro El estilo literario de Carlos Marx; Luis Millán analizará el concepto plasmado por Silva en La plusvalía ideológica y Luis Felipe Bellorín profundizará en el concepto de socialismo en las obras del autor. http://www.celarg.gob.ve ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm. Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** Yvonne Denis Rosario gana Premio Internacional de Periodismo Capá Prieto, una colección de cuentos de Yvonne Denis Rosario (http://yvonnedenis.wordpress.com) que con rigor histórico se centra en la defensa de la raza negra en Puerto Rico, obtuvo el pasado 16 de abril el V Premio Internacional de Periodismo sobre Puerto Rico “José Ramón Piñeiro León”, certamen que dotado con 3.000 euros ha sido organizado por la Casa de Puerto Rico en España y el Gabinete Internacional de Traducciones (GIT, http://www.gitsa.es). Reunido en Madrid (España), el jurado escogió el libro de Rosario, quien es profesora de la Universidad de Puerto Rico (http://www.upr.edu), en virtud de esa defensa que el libro enarbola de “una negritud, la puertorriqueña, que por siglos y desde los albores de la colonización española ha sido discriminada y en ocasiones desprotegida de derechos civiles”. El galardón, que en el pasado ha sido ganado por Julián Marías, Josean Ramos y María Caballero Wangüemert, convocó desde principios de este año a trabajos publicados por periodistas y escritores en prensa, radio, televisión, medios electrónicos o libro, durante el período comprendido entre el 1 de enero de 2008 y el 31 de diciembre de 2009. Tanto el jurado como los patrocinantes del concurso reconocieron el alto nivel de los muchos concursantes que acudieron a la convocatoria desde España y Puerto Rico, trabajos que, según los jueces, “han contribuido a divulgar la realidad puertorriqueña en todas sus vertientes, pública y privada, y a contrastarla con el resto de países de Occidente”. Además, se concedió dos accésits no retribuidos a la colección de columnas del humorista Silverio Pérez, publicadas en el diario El Nuevo Día (http://www.elnuevodia.com), de San Juan, en 2008 y 2009, y a un reportaje sobre Puerto Rico realizado por un equipo de Telemadrid (http://www.telemadrid.es) y emitido en 2008 dentro del programa Madrileños en el mundo. El premio será entregado en Madrid el próximo otoño en un acto público. El jurado estuvo compuesto por el profesor Eugenio Suárez-Galbán; Manuel Mena, director del GIT; Ramón-Darío Molinary, director de la Casa de Puerto Rico en España (CAPRE) y del Seminario de Estudios Puertorriqueños de Madrid; el profesor Juan Velarde Fuertes, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es) y Premio Príncipe de Asturias de Sociología, y Guillermo Tribín, ex subdirector de la agencia de noticias EFE (http://www.efe.es). *** Premio Diego Granados Jiménez de Declamación para Luisa Pastor Martínez La escritora letraliana Luisa Pastor Martínez (http://www.letralia.com/firmas/pastormartinezluisa.htm) ha obtenido el segundo premio en la final del XII Certamen Nacional de Declamación “Diego Granados Jiménez”, dotado con 1.000 euros, obsequio y diploma acreditativo. La final, celebrada el 17 de abril en la localidad almeriense de Albox, contó con la participación de diez declamadores procedentes de distintos puntos de España. El certamen es organizado por el IES Martín García Ramos (http://www.iesmartingarciaramos.net), de Albox. En dicha final, Pastor Martínez declamó dos poemas de Miguel Hernández: el soneto “Recuerdas aquel cuello...”, perteneciente al poemario El rayo que no cesa, y el poema “Vuelo”, incluido en el ciclo del Cancionero y romancero de ausencias. El primer premio del Certamen, dotado con 2000 euros, recayó en Francisco Ruiz-Ruiz de León, de Málaga, mientras que el tercero, dotado con 500, fue a parar a manos de Alba Azucena Ramírez Llorente, estudiante de arte dramático en Málaga. La final del certamen se llevó a cabo en el salón de teatro del IES Martín García Ramos. Junto a los poemas declamados por los concursantes, alumnos del centro educativo almeriense realizaron un homenaje a Miguel Hernández, con motivo de su centenario natal. El Certamen se enmarca en la programación del Festival Nacional de Arte Albox 2010, donde se conjugan certámenes de distinto tipo, como el de teatro, canción de concierto o de lied. En la organización de dicho festival colabora, entre otras entidades, la Junta de Andalucía (http://www.juntadeandalucia.es). Pastor Martínez (Orihuela, 1974) es profesora de lengua castellana y literatura en el IES Tháder de Orihuela (http://www.iesthader.com), además de fundadora de la Asociación Cultural Auralaria, centrada en revitalizar la figura y obra de Miguel Hernández y la declamación como arte. Esta asociación ya ha efectuado dos montajes que combinan declamación y dramatización, como son “Labrando el aire”, en homenaje a Miguel Hernández, y “Pasaje hacia un exilio”, en recuerdo del poeta uruguayo Mario Benedetti. Además, Pastor Martínez ha participado en distintos actos celebrados en calidad de rapsoda, como el homenaje a los poetas oriolanos Ramón Bascuñana o a Joaquín Mas Nieves. *** Quitan nombre de escritor antisemita a Hemeroteca Nacional de Argentina La Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de Argentina (http://www.bn.gov.ar/hemeroteca) dejó de tener el pasado lunes 3 de mayo el nombre del escritor antisemita Gustavo Martínez Zuviría, algo que reclamaban desde hace años organizaciones sociales y la comunidad judía del país. La Hemeroteca Nacional lleva ahora el nombre de Ezequiel Martínez Estrada, “un escritor universalista de la condición argentina e inventor de formas narrativas y ensayísticas emancipadas”, subrayó el jueves 6 el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González. La medida fue recibida “con beneplácito” por la comunidad judía de Argentina, la segunda más numerosa de América detrás de la de EUA, según el vicepresidente de ese colectivo, Ángel Schindel. El dirigente judío remarcó que Martínez Zuviría, fallecido en 1962, “era un conocido antisemita de ideas extremistas”. Martínez Zuviría, simpatizante del franquismo español que escribía bajo el seudónimo “Hugo Wast” y dirigió la Biblioteca Nacional desde 1931 a 1955, era “el máximo tótem del antisemitismo argentino”, comentó González. Durante su gestión, en la que fue condecorado por el régimen del dictador español Francisco Franco, “impartió vehementes opiniones militantes de carácter discriminatorio: su antisemitismo de combate fue notorio y no se limitó a sus novelas”, subrayó González. Se calcula que “Hugo Wast” vendió unos tres millones de ejemplares de su decena de novelas, entre ellas Oro y El kahal, inspiradas en el antisemita y apócrifo Protocolo de los sabios de Sión. El cambio de nombre de la Hemeroteca Nacional argentina se hizo durante un acto con la asistencia de un centenar de empleados de la biblioteca, representantes de la cultura y de organizaciones sociales en la sede de la institución, en el barrio de Palermo, en la zona norte de Buenos Aires. Las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora (http://www.madresfundadoras.org.ar) consideraron que el cambio constituye un “acto de memoria, verdad y justicia”, como apuntó Taty Almeida, dirigente de esa asociación humanitaria. Argentina fue refugio de criminales nazis, entre ellos Adolfo Eichmann, responsable del exterminio de judíos en Polonia, quien en 1960 fue secuestrado en Buenos Aires por espías israelíes, quienes lo trasladaron a Israel, donde fue juzgado y ejecutado en 1962. Fuente: EFE *** Biblioteca Nacional de España es rebajada a subdirección general Una reorganización administrativa incidió en la reducción de rango de la BNE. “Todo el personal está con la moral por los suelos”, dijo Milagros del Corral, quien abandona la dirección al no estar de acuerdo con la decisión gubernamental. “La bofetada no es a mí, es a la Biblioteca, y no creo que se lo merezca” dijo. Para contribuir al adelgazamiento de la Administración estatal de España, una decisión del último Consejo de Ministros de ese país rebajó el viernes 30 de abril el estatus de 32 órganos en los distintos departamentos ministeriales, entre los cuales se encuentra la Biblioteca Nacional de España (BNE, http://www.bne.es), que pierde en consecuencia su condición de dirección general y se convierte en una subdirección general, aunque mantiene su carácter de organismo autónomo, otorgado en 1990. La decisión se oficializó el 6 de mayo con su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE, http://www.boe.es). La medida ocasionó la renuncia de la directora, Milagros del Corral, quien dice no entender cómo se toma una decisión de este tipo con un ente que emplea a un millar de personas, dispone de dos sedes y gestiona un legado de 27 millones de fondos, y además está a punto de celebrar sus tres siglos de existencia. Del Corral ocupó la dirección de la BNE desde 2007, cuando se le ofreció sustituir a la escritora Rosa Regàs, quien vivía días bochornosos tras el robo de, entre otros documentos, los valiosos mapas de la edición incunable de 1482 de la obra Cosmografía, de Ptolomeo, como informamos en nuestra edición 171 (http://www.letralia.com/171/0824bne.htm). “Me duele mucho ver a la BNE en la lista ominosa de las 32 direcciones generales más inútiles. Pone de manifiesto el escaso peso de la cultura en España en las mentes de algunos”, manifestó Del Corral el lunes 5. La directora, bibliotecaria y ex directiva de la Unesco (http://www.unesco.org), se mostró dolida por el escaso reconocimiento a la gestión que ha desplegado estos dos años y que ha saneado la imagen de la biblioteca española. “En lo personal estoy agradecida por la oportunidad que me dio el gobierno, pero es una cuestión de principios. A mí me importa que la Biblioteca vaya cada vez más arriba y no vuelva atrás”, indicó. En su defensa salieron los editores, que equipararon los tesoros de ésta a los del Museo del Prado (http://www.museodelprado.es). “Quien ha tomado la decisión en Moncloa no tiene la más pajolera idea de lo que significa la Biblioteca Nacional en la cultura española ni la potencialidad que tiene”, dijo el director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores (http://www.federacioneditores.org), Antonio María Ávila. Milagros del Corral se reunió el domingo 4 con la ministra de Cultura (http://www.mcu.es), Ángeles González-Sinde, y la subsecretaria Mercedes del Palacio, quienes elogiaron su gestión y le ofrecieron un contrato de alta dirección, similar al de Manuel Borja-Villel al frente del Centro de Arte Reina Sofía (http://www.museoreinasofia.es). Del Corral se negó a aceptar: “Tengo casi 65 años y mi vida hecha. Yo no le hago ningún favor a la Biblioteca ni al gobierno ni a mí misma si acepto una decisión que no comparto”. En 2011, la institución cumple su tercer centenario desde que Felipe V la fundó como biblioteca pública de palacio, donde debía depositarse un ejemplar de cada libro impreso en España. A la fecha llega con un inmenso patrimonio, que la sitúa entre las cinco más importantes del mundo junto a la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, la Biblioteca Nacional de Francia, la British Library y la Biblioteca Nacional de Rusia en San Petersburgo. En los últimos dos años, la BNE ha ampliado su oferta de servicios al público con propuestas innovadoras como la impresión bajo demanda. “La Biblioteca Nacional sigue siendo una institución importantísima en la historia de la cultura en España, que mira no sólo al pasado sino también al futuro”, declaró González-Sinde horas después. Según Del Corral, el gobierno de España decidió rebajar el rango de la BNE pensando en el menor coste político. “Otros organismos tienen más capacidad de presión. A las puertas de la Biblioteca no habrá nunca una manifestación de escritores ni de lectores, que seguirán recibiendo el mismo servicio, pero se le cortan las alas”. Y añade: “Todo el personal está con la moral por los suelos. La bofetada no es a mí, es a la Biblioteca y no creo que se lo merezca”. Del Corral seguirá al frente de la institución mientras no se culmine la transición. Y seguiría en el cargo si el Gobierno da marcha atrás. “Tendría que ocurrir un milagro, pero estos organismos deberían estar por encima de la política”, dijo. La medida originó que se levantaran diversas voces de protesta en el medio cultural español. El presidente de la Fundación de Amigos de la BN, Pere Vicens, escribió a la ministra González-Sinde para advertirle de que el recorte pone en peligro la financiación del tricentenario de la institución, y le pide que haga lo posible por fortalecerla. La presidenta del Patronato de la Biblioteca Nacional, Margarita Salas, calificó de “desastre” la medida y escribió una carta al presidente José Luis Rodríguez Zapatero pidiéndole que reconsidere la cuestión. “La BN no era precisamente, dentro del Ministerio de Cultura, la dirección general que merecía ser eliminada, sino todo lo contrario. Ha sido una decisión bastante poco lógica y quizá poco pensada, que no ha tenido en cuenta la importancia que tiene esta institución”. “Desde luego yo lo considero un desastre y muchas personas del Patronato con las que he hablado también, están realmente desoladas y muy disgustadas con esta decisión que se tomó”, apuntó Salas. La investigadora, que espera que “todavía se pueda dar marcha atrás” y revocar la medida pese a su aparición en el BOE, advirtió de que la salida de Milagros del Corral supone una “pérdida enorme” para la Biblioteca Nacional. “Es una persona valiosísima que desde que tomó posesión del cargo en 2007 ha hecho una labor fantástica”, dijo Salas. Un patrono que prefiere mantener su identidad en el anonimato aseveró: “¿Para qué se quiere un patronato adosado a un organismo con la autonomía cuestionada? Este gobierno no sabe lo que significa la BNE, porque hablamos de una institución comparable al Prado, de las que definen el patrimonio de una nación. Es impresentable que lo hagan en la víspera del tricentenario de la BN, con toda la programación en marcha. ¿Cómo piensa el gobierno que la sociedad civil va a apoyar el proyecto de una institución que ellos mismos han despreciado?”. La anterior directora de la BNE, la escritora Rosa Regás, calificó de “adecuada” la decisión de Milagros del Corral de abandonar la institución. “Me parece correcto lo que ha hecho Del Corral. No he seguido su gestión y no puedo hablar de ella, pero su actitud me parece adecuada, porque suprimir la dirección de la Biblioteca es aquello del ‘chocolate del loro’, y, además, la cultura en mayúsculas es la que siempre sale perdiendo, me parece una brutalidad”. “En el espectáculo todo el mundo paga para salir en la foto, pero en cuanto a la cultura con mayúscula, la que tiene que nutrir al ser humano, les importa poco, es una vergüenza lo que han hecho con la Biblioteca”, señaló la escritora. Por su parte, la ministra González-Sinde lamentó que Milagros del Corral “no entendiera que la existencia de una dirección general para esa institución no era, en el fondo, tan importante”. La ministra habló con la prensa este domingo 15 de mayo en Cannes (Francia), donde se encontraba asistiendo al Festival de Cine. “La Biblioteca Nacional no era una dirección general que atendiera a un sector productivo como el Instituto de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem), el Instituto de Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA), la Dirección General del Libro o la de Bellas Artes”, explicó la ministra. En su opinión, el hecho de que en la BNE hubiera una dirección general “era algo que en el fondo no era tan importante”, y por ello agregó: “Lamento que la directora no lo haya visto así”. La ministra precisó que ni el responsable del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, ni el del Prado, Miguel Zugaza, son directores generales. “Un director general tiene un cargo político y gestiona unos recursos”, matizó la ministra. En el caso de la Biblioteca se había mantenido “esa figura, ese rango administrativo”, cuando su responsable puede “seguir teniendo su autonomía y seguir siendo, por supuesto, quien lidera la biblioteca más importante en lengua castellana y la que custodia muchos y muy variados documentos”. Y respecto a posibles cambios en las diferentes direcciones generales de su departamento, la ministra aseguró: “Ahora mismo el Ministerio tiene bien diseñada su estructura”. Fuentes: ABC • EFE • El País *** Convocan el Premio de la Crítica de Venezuela en su segunda edición El Premio de la Crítica a la Novela del Año, que otorga desde 2009 el portal literario Ficción Breve Venezolana (http://www.ficcionbreve.org) con el patrocinio del grupo de empresas Econoinvest (http://www.econoinvest.com) y el apoyo de la Librería Kalathos, abrió el plazo de recepción de postulaciones para su segunda edición, según anunció el pasado 6 de mayo. Contribuir con el fomento y desarrollo del mercado editorial venezolano es uno de los objetivos de este galardón, así como reivindicar la figura del crítico especializado como actor fundamental del desarrollo y crecimiento de la actividad literaria, que —expresan los organizadores— requiere del concurso de todos los entes involucrados: autores, editores, promotores, libreros, críticos y, por supuesto, los lectores, para su consolidación. Al Premio de la Crítica pueden postularse obras publicadas en Venezuela entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2009. El jurado, conformado por los investigadores académicos Luz Marina Rivas (Universidad Central de Venezuela, UCV; http://www.ucv.ve), Miguel Ángel Campos (Universidad del Zulia, LUZ; http://www.luz.edu.ve) y Carmen Victoria Vivas (Universidad de Los Andes, ULA; http://www.ula.ve), premiará la novela más relevante del año. Los interesados deberán enviar, personalmente o a través de sus respectivas editoriales, tres ejemplares de la novela junto a un sobre con los datos y señas de contacto del autor. Este año, como novedad, el jurado seleccionará hasta un máximo de cinco novelas finalistas antes de dar a conocer su veredicto. En su primera edición, el premio —que está dotado con 6.000 bolívares y recibe postulaciones hasta el 25 de junio de 2010— recayó sobre Un vampiro en Maracaibo, novela del escritor zuliano Norberto José Olivar (http://www.letralia.com/firmas/olivarnorbertojose.htm) y publicada por el sello Alfaguara (http://www.santillana.com.ve). El Premio de la Crítica a la Novela del Año será entregado en un acto especial en el marco de los 11 años de Ficción Breve Venezolana. Las bases completas del premio pueden consultarse en nuestro boletín de anuncios de concursos literarios, en http://www.letralia.com/concursos/1006254.htm. Fuente: Ficción Breve Venezolana *** Abad Faciolince gana el premio de Casa de América Latina en Portugal El escritor colombiano Héctor Abad Faciolince ganó el premio literario de la Casa de América Latina de Portugal (http://www.casamericalatina.pt) por su obra Somos el olvido que seremos, según informaron los organizadores el pasado 7 de mayo. La institución explicó que el galardón, dotado con 10.000 euros (12.700 dólares), fue concedido por unanimidad a Abad Faciolince, e indicó que el jurado apreció la escritura personal del autor y su “dimensión humana inalienable”. Al premio concurrían 21 obras de escritores argentinos, brasileños, colombianos, cubanos y mexicanos, publicadas por nueve editoriales portuguesas. El libro de Abad Faciolince, publicado en 2009 por Quetzal Editores (http://quetzal.blogs.sapo.pt), reconstituye la atmósfera de una familia colombiana de la segunda mitad del siglo XX, narrada desde el punto de vista de un niño, un adolescente y un joven. El pasado año, el premio, que aspira a promover la edición y la lectura en Portugal de obras de autores latinoamericanos, fue para el poeta luso Helder Moura Pereira por su traducción al portugués de la novela El inútil de la familia, del escritor chileno Jorge Edwards. La Casa de América Latina en Portugal fue creada en 1998 por la Cámara Municipal de Lisboa (http://www.cm-lisboa.pt) para fomentar, mediante exposiciones, conferencias y otras iniciativas culturales, las relaciones culturales con ese conjunto de países, y después se sumaron a la iniciativa el gobierno luso, las embajadas latinoamericanas y diversas instituciones privadas. Fuente: EFE *** Museos venezolanos serán despojados de sus colecciones El ministro de Cultura de Venezuela, Francisco Sesto, admitió el pasado 7 de mayo la existencia de una severa crisis en los museos del país, y anunció que los mismos dejarán de ser responsables por sus colecciones, las cuales serían trasladadas al depósito de la Galería de Arte Nacional. Las declaraciones del funcionario fueron emitidas durante un encuentro celebrado en la Sala Anna Julia Rojas de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Uneartes), antiguo Ateneo de Caracas, con los trabajadores de la Fundación Museos Nacionales (FMN, http://www.fmn.gob.ve), ente que fue creado por Sesto en 2005 y cuya dirección fue asumida por él en persona hace casi tres meses. Sesto reconoció que el manejo de la FMN desde su creación en el 2005 ha sido “pésima”, y dijo que la institución ha “ahogado” a los museos: “El manejo de la fundación fue pésimo, porque se creó un equipo por encima de los museos. Debieron darles mayor autonomía pero lo que se hizo fue ponerlos por debajo. No pueden tener ahogados a los museos. Les decía que era para facilitarles las cosas, pero si eso no se ha entendido y se trabaja con resistencia no va a funcionar. Tiene que haber una autonomía administrativa, que es muy difícil porque a todos les gusta el poder. Lo que tenemos que hacer es trazar una línea de estrategia que justifique a los museos”, afirmó el ministro. El ministro aseguró que los museos no poseen colecciones, pues éstas forman parte de la FMN desde hace cinco años. Por lo que los museos, según afirmó, sólo son salas expositivas. “El MACC no tiene colección”, dijo el funcionario refiriéndose al Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, ante la preocupación de una trabajadora sobre el futuro de la Colección de Papel de esta institución. “La colección (del MACC) es de la Fundación y del Estado. Los museos son una institución expositiva con autonomía para hacer las planificaciones. El MACC dejó de existir como institución. Cambiaron las reglas de los museos. Legalmente no existe el MACC en esos términos”. El ministro agregó que en relación a los museos venezolanos la situación jurídica cambió hace cinco años. “El MACC (por ejemplo) tendrá un 80% del espacio para la exposición permanente. Esas obras se quedan en el museo. Las demás van a la Fundación y se trasladan a los otros museos cuando lo necesiten. Estarán en los depósitos del Contemporáneo, Bellas Artes o la GAN. Las que sean mejores”. La decisión ha levantado una aguda controversia en el medio artístico venezolano sobre la situación de las instituciones museísticas. Un grupo de artistas ha hecho público un manifiesto en el que expone su punto de vista y exhorta a las autoridades a derogar la medida que, a su juicio, atenta contra el patrimonio nacional. El texto es una iniciativa de varios creadores, curadores y gerentes culturales a propósito del Día Internacional de los Museos, que se celebra este 18 de mayo. Entre ellos figuran Graciela Pantin, María Elena Ramos, Guillermo Barrios, Sandra Pinardi, Federica Palomero, Carolina Arnal y Miguel Miguel. “La idea es concienciar al público sobre las amenazas que se tejen sobre las instituciones culturales que respaldan el patrimonio nacional”, expresó Pantin, que estuvo al frente de la Gerencia General de la Fundación Empresas Polar por más de 15 años. Manuel Caballero, Rafael Cadenas y Simón Alberto Consalvi son algunos de los intelectuales que han manifestado su apoyo. En el comunicado se señala que la medida atenta definitivamente contra la razón de ser de los museos, como garantes y administradores de colecciones del más diverso tipo, “que le permiten proyectarse a la sociedad como instituciones de servicio público de extraordinaria potencialidad e impacto social”. El grupo considera que durante los últimos 11 años los museos venezolanos han estado a merced de cambios asociados a la tendencia de centralización de la gestión político administrativa del país. Debido a eso, agregan los firmantes, las instituciones han perdido su autonomía funcional y programática. En el documento también se señala que el vaciamiento de sentido de las instituciones museísticas, que hoy se intenta consumar con esta nueva medida centralista, tiene un antecedente en la creación por parte del ministro Sesto de la Fundación Museos Nacionales, en 2005, como instancia supramuseo que asumió desde entonces el control de estos centros y de su programación. El manifiesto se respalda en el Consejo Internacional de Museos de la Unesco para defender la existencia de una colección como parte definitoria del concepto mismo de una institución museística. “Una razón de ser que impulsa sus funciones: para conservarla, investigarla, comunicarla y exhibirla con fines de estudio, educación y deleite, como testimonios materiales del ser humano y sus valores identitarios. Alejar la colección del museo heriría gravemente su esencia. ¿Es posible concebir museos sin colección y colecciones museísticas sin museo?”. Argumentan también que existen razones técnicas y de seguridad para que cada institución preserve y difunda el patrimonio de la cual es responsable: “No es funcional ni conveniente, ni seguro, tener los patrimonios de todos los museos en un solo depósito. Un incendio, inundación o terremoto resultaría una tragedia nacional”. Agregan que el traslado frecuente de las obras las pondría en riesgo. La iniciativa exhorta a las autoridades para que los museos recuperen la figura de fundaciones de Estado. “Deben seguir siendo instituciones del Estado, no del gobierno, y las razones humanísticas, técnicas, artísticas, la historia de una cultura y de sus obras no debe estar nunca al antojo, autoritario y cambiante, de un gobernante temporal. Para cumplir con su imprescindible misión de conservación y difusión del patrimonio cultural se debe garantizar a los museos tanto el manejo de sus colecciones —base de su identidad y fortaleza institucional— como una amplia libertad de creación, autonomía programática y sustentabilidad financiera”. El comunicado finaliza con un llamado a tomar otras medidas más pertinentes para el fortalecimiento de las instituciones museísticas, fundamentales para la vida cultural. “Nuestro país requiere y exige que sus museos, orgullo de muchas generaciones, sean respetados como bastiones de nuestra identidad, diversidad y pluralidad cultural. En ese sentido, alzamos nuestra voz de enfático rechazo a la decisión de despojar a los museos nacionales de sus colecciones y su traslado a los depósitos de la sede, aún inconclusa, de la Galería de Arte Nacional”. Hemos publicado el texto íntegro del manifiesto en http://www.letralia.com/232/anexo01.htm. Fuentes: El Nacional • El Universal *** Hallan manuscrito de Borges que podría haber sido inicio de una novela Jorge Luis Borges empezó y abandonó un texto que hoy reflota entre los documentos que sobre el argentino posee el Harry Ransom Center for the Humanities (http://www.hrc.utexas.edu) de la Universidad de Austin (http://www.utexas.edu), en Texas (EUA). El manuscrito, que no tiene ni fecha ni título pero se calcula fue escrito en 1950, está identificado con el título “Los Rivero”. El crítico y profesor de la Universidad de Brown (http://www.brown.edu), Julio Ortega, lo descubrió en lo que él califica su “peregrinaje por la pasión borgiana”, según se anunció el pasado 8 de mayo. “Todo lector de Borges busca las fuentes, las primeras ediciones, los manuscritos... Reconocí la letra, que en este manuscrito revela el progreso de su ceguera. El manuscrito de El Aleph, que está en la Biblioteca Nacional de España (BNE, http://www.bne.es) en Madrid, es mucho más legible que este”. Para Ortega, Borges abandonó “Los Rivero” cuando se dio cuenta de que no era un cuento sino una novela que le exigía extenderse. Descreído de un género del que huía y renegaba, dejó de lado su relato. “Se trata de la historia de los nietos de un coronel que peleó como lancero en las guerras de la independencia americana. Estos nietos viven en la pobreza y en la marginación. Son los descendientes de los fundadores de la República que han perdido la República. Viven en una melancolía amarga, viven en la memoria del héroe, del bien perdido, en un estado fantasmagórico, en el culto al pasado”. El texto manuscrito de “Los Rivero” arranca así: “Hacia 1905, la cancel de hierro forjado había cedido su lugar a una puerta de madera y cristales y bajo el llamador de bronce había un timbre eléctrico, ahora, pero en general la casa de los Rivero —con el zaguán oscuro, con los patios de baldosa colorada, con el aljibe inútil y con una higuera en el fondo— correspondía con suficiente rigor al arquetipo de casa vieja del barrio Sur, y el espectro del coronel Clemente Rivero (que murió, desterrado, en Montevideo, dos meses antes del pronunciamiento de Urquiza) lo habría identificado sin mayor dificultad”. El texto íntegro formará parte de una edición de lujo que verá la luz este 25 de mayo y que estará compuesta por 100 ejemplares que incluyen un facsímil del manuscrito, su transcripción, fotografías y una serie de dibujos del argentino Carlos Alonso inspirados en el relato. A cargo del Centro de Editores, el proyecto ha contado con la colaboración de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges (http://www.fundacionborges.com). “Hemos querido conmemorar así el Bicentenario de la Revolución de Mayo Argentina”, apunta su editor, Claudio Pérez Míguez. “María Kodama lleva mucho tiempo intentando reunir todos los manuscritos de Borges”, continúa Ortega. “Lo más probable es que este texto fuera a parar al Centro Ransom de manos de un amigo o traductor de Borges, o quizá lo vendiera uno de sus sobrinos a un anticuario y el Centro lo acabó comprando”. Ortega asegura que es fácil, una vez que uno se acostumbra, descifrar la letra de Borges. “Es muy interesante cómo al estar casi ciego su letra, que era preciosa, se vuelve aun más simétrica y muy cerrada. Escribía de memoria”. En su minúscula letra, escribe Borges: “Es sabido que la historia argentina abunda en glorias familiares y casi secretas, en próceres que llegan a ser el nombre de una calle; tal vez no huelgue recordar al lector que el coronel Rivero fue el héroe de la primera carga de Aturia, título que en vano le niegan todos los historiadores venezolanos, víctimas de la envidia y del localismo, y que defienden con razones irrefutables los argentinos amantes de la verdad. En el desorden de las guerras de la independencia de América, el coronel Rivero tuvo un claro momento de gloria, cuando ‘lanceó a los godos’ y decidió la suerte de una provincia; sus bisnietos guardaban con piedad y con justificadísimo orgullo el hierro de la lanza que blandió entonces”. Borges llamó “crónica” a “Los Rivero”, crónica histórica sobre unos huérfanos de los que hoy sólo sabemos que siendo “descendientes directos de los guerreros que la habían fundado y defendido no contaban ya para nadie”. Fuente: El País *** Fallece el fotógrafo invidente mexicano Gerardo Nigenda El fotógrafo invidente mexicano Gerardo Nigenda (DF, 1967) murió en la ciudad de Oaxaca el pasado sábado 8 de mayo debido a complicaciones renales, derivadas de la diabetes que lo aquejó durante tres décadas. Nigenda fue precursor en la impartición de talleres de fotografía, en los cuales proponía hacer a un lado la percepción convencional y abrir “los ojos del alma”. El fotógrafo perdió la vista a los 25 años. Su encuentro con la fotografía se dio por casualidad, en 1996, cuando se le invitó a ser el responsable del área para ciegos de la biblioteca del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (Iago, http://institutodeartesgraficasdeoaxaca.blogspot.com), donde también impartió clases de Braille. Fue entonces cuando Francisco Toledo decidió ubicar el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo (CFMAB, http://cfmab.blogspot.com) dentro del Iago y se incrementó la convivencia de personas invidentes y fotógrafos. Fue ahí, en 1999, cuando Nigenda se acercó a Cecilia Salcedo, entonces directora del CFMAB, para preguntarle cómo le enseñaría a un ciego a fotografiar. Ella le dio una cámara Leica de bolsillo y le dijo que empezara a disparar. Lo importante para él no era la forma (la técnica), sino el fondo (el contenido), se explica en el blog Tiresias Fotógrafo (http://tiresiasfotografo.blogspot.com), que dedicó una entrada (http://bit.ly/bEo5NF) en memoria del artista para quien lo más importante era “comunicar” el sentir. Imaginaba una línea del centro del objetivo de su cámara al centro del objeto o sujeto a fotografiar, con ello controlaba de alguna manera el encuadre. Con el tiempo, aprendió a ubicar el sol y tratar de que estuviera atrás de él o a un costado. Sus trabajos se publicaron en varias revistas especializadas y en 2008 participó en la segunda Bienal de Arte Contemporáneo de la Fundación Once (http://www.fundaciononce.es), en España, organización que cuenta con obra de Nigenda en su colección permanente. El cineasta Alberto Reséndiz realizó el documental Susurros de luz, en el que aborda la historia del fotógrafo, y que se proyectará en julio en el cineclub El Pochote, de Oaxaca. Ese filme ganó, en 2009, el premio de mejor corto documental en el Festival Latino de San Diego (http://www.sdlatinofilm.com), en California (EUA). Nigenda trabajaba en una serie fotográfica sobre mujeres de Juchitán. Fuente: La Jornada *** Residencia de Estudiantes celebra su centenario La Residencia de Estudiantes (http://www.residencia.csic.es), en Madrid (España), cumple cien años (http://www.residencia.csic.es/centenario/informacion/index.htm), y lo va a celebrar durante 2010 y 2011 con una programación que incluirá actividades en los museos del Prado (http://www.museodelprado.es), el Reina Sofía (http://www.museoreinasofia.es) e incluso con el Museo de El Cairo en torno al diálogo entre tradición y modernidad. También habrá actividades en CaixaForum Madrid (http://bit.ly/dzvNb1), con una muestra dedicada a Lorca y Dalí, así como poesía, música o ciencia, y sendos montajes de teatro con el Centro Dramático Nacional (CDN, http://cdn.mcu.es) y el Teatro de La Abadía (http://www.teatroabadia.com). El 8 de mayo de 1910 se publicó el Real Decreto del Ministerio de Instrucción Pública por el que se creaba la Residencia de Estudiantes, que abrió sus puertas el 1 de octubre de ese año y que, en poco tiempo, se convirtió en uno de los principales focos culturales, educativos y científicos de la España del primer tercio del siglo. Juan Ramón Jiménez, Santiago Ramón y Cajal, Ortega y Gasset, Moreno Villa, Eugenio D’Ors, García Lorca, Buñuel, Dalí, Severo Ochoa, Alberti o Salinas se alojaron en la Residencia, que también tuvo como visitantes ilustres a Einstein, Keynes, Marie Curie, Stravinsky, Valéry o Chesterton. Todas esas actividades quedaron interrumpidas durante la Guerra Civil y la dictadura franquista. En 1986 la Residencia recuperó su nombre y su espíritu, y desde entonces “está empeñada en la recuperación de una memoria que había sido pisoteada, ignorada y proscrita durante el franquismo”, subrayó José García Velasco, director honorario de la institución y comisario del Centenario. En 2010 se cristalizarán proyectos en los que la Residencia lleva años trabajando y otros especiales para esta fecha tan destacada. Además de “reflexionar sobre su historia y sobre el presente y el futuro”, la Residencia se abrirá y saldrá de su sede para darse a conocer al gran público. Viajará a diversos puntos de España, como el Palau Robert (http://www.gencat.cat/probert) de Barcelona, el Centro Cultural de la Generación del 27 (http://www.dpm-cultura.org/generacion-del-27) de Málaga, la Biblioteca Municipal de Zamora (http://www.bibliotecazamora.com) o la Fundación Max Aub (http://www.maxaub.org) en Segorbe, con ciclos o exposiciones. García Velasco apuntó que la línea de trabajo será la de “colaboración y cooperación” con otras instituciones, además de recuperar la tradición y continuarla hacia la modernidad. La Residencia, “centro de reflexión” además de edificio declarado Patrimonio Europeo (por ser un lugar que ha aportado algo a la construcción de Europa), presentará en su sede “tesoros documentales”. Una exposición sobre Le Corbusier (a partir del 21 de mayo) se sumará a otras dos en el Museo del Prado (“los sábados, en la Residencia, se iba al Prado”, recordó García Velasco) y el Reina Sofía. No obstante, el objetivo de las actividades programadas es el de contar que la Residencia “no sólo es García Lorca, Dalí y Buñuel”. En diciembre organizará una exposición dedicada a grandes exploradores y la Residencia mostrará piezas del Museo de El Cairo relacionadas con el faraón Tutankamon. Además de las dos obras de teatro (programadas para otoño, la del CDN; y para 2011, la de La Abadía), la poesía también saldrá de la Residencia con actividades en el Círculo de Bellas Artes (http://www.circulobellasartes.com) o Casa de América (http://www.casamerica.es). La primera actividad será “Maestros x maestros de la poesía contemporánea”, en torno a T. S. Elliot, García Lorca o Antonio Machado. En cuanto a la música, la Residencia recuperará partituras de la Edad de Plata o de músicos españoles exiliados en México. Además, los residentes organizarán paisajes sonoros dentro de su sede. También se celebrará un ciclo de cine con la Filmoteca Española (http://www.mcu.es/cine) sobre Buñuel y su primer cine-club en la Residencia. El Centenario, que como recordó García Velasco coincide con el 80º cumpleaños de uno de los patronos de la Residencia (José Jiménez Lozano), será una oportunidad para celebrar actividades de reflexión (sobre el futuro de Europa, entre otros) o para la publicación del facsímil de la revista Residencia. Fuentes: ABC • Europa Press *** Premio Fernando Lara para el español Javier Reverte El escritor y periodista Javier Reverte resultó ganador del XV Premio de Novela Fernando Lara 2010, dotado con 120.200 euros, con la novela Barrio Cero, donde cuenta en primera persona la historia de una “madre coraje” desde una perspectiva femenina. El certamen es convocado por la Fundación José Manuel Lara (http://www.fundacionjmlara.es) y por Editorial Planeta (http://www.planeta.es). Reverte, que presentó la novela a concurso bajo el título Cerro Misericordia y con el seudónimo “Ulises”, señaló que buscaba una historia que plantease “a través de una mujer la perplejidad ante una situación social baja”. En rueda de prensa realizada el pasado 8 de mayo, tras la entrega del premio, el escritor explicó que su novela está basada en un hecho periodístico sobre una madre que quemó a un hombre que había violado a su hija. “Quería indagar en la tendencia del ser humano a articular la venganza como un elemento importante en nuestras vidas, hasta qué punto nuestros sentimientos nos piden el derecho a exigir venganza”, añadió. De esta forma, narra la historia de una mujer mitad gitana que nace en un pueblo de Extremadura, con una infancia dura y malos tratos durante su matrimonio “y que cae en una situación de violencia extrema cuando ve que su hijo cae en la droga, motivo por el cual ella mata a quien se la vende”. Con este hecho, la protagonista se convierte en una heroína del barrio, “convirtiendo un asesinato en un hecho histórico”, apuntó Reverte, y es durante el juicio “cuando se plantea el dilema”. “Ella se cuestiona si ha hecho bien, una perplejidad entre una naturaleza que pide venganza y las leyes que rigen a todos”, señaló el escritor ya que, para él, “una novela nunca da respuestas, sino que el escritor está hecho para abrir perplejidades”. Reverte destacó que se trata de una novela “más pegada a la vida cotidiana”, ya que, como apuntó, “hombres y mujeres no somos tan diferentes porque nuestros problemas se parecen cada día más”. Conocido sobre todo por sus libros de viajes, Reverte confesó que no está “muy seguro” sobre si esta novela supone un giro en su carrera, y resaltó que Barrio Cero se enmarca dentro de un tipo de novelas que ya ha hecho “y que tratan una realidad social”. “Me gusta la literatura como un territorio de libertad, no como un negocio”, destacó, y aseguró que los escritores son “como niños grandes a los que les gusta jugar” y que para él, escribir desde la perspectiva de una mujer “es parte de un juego”. El jurado estuvo compuesto por Ángeles Caso, Fernando Delgado, Antonio Prieto, Ana María Ruiz-Tagle y Carlos Pujol, quien actuó como secretario con voto. De las 227 novelas que participaron, 130 pertenecían a autores españoles, 10 de América del Norte, 14 de América del Sur, 2 de Alemania y Rusia y 62 de las que no se ha especificado la procedencia. Algunos de los ganadores de este premio son los escritores Terenci Moix con El amargo don de la belleza, en 1996; Juan Eslava Galán con Señorita, en 1998; Ángeles Caso con Un largo silencio, en 2000; Antonio Gómez Rufo con El secreto del rey cautivo, en 2005, o Susana Fortes con Esperando a Robert Capa, en 2009. Fuente: EFE *** Murió el escritor salvadoreño Francisco Andrés Escobar El escritor, actor y docente salvadoreño Francisco Escobar, ganador del Premio Nacional de Cultura de su país en 1995, falleció el pasado domingo 9 de mayo en un centro hospitalario tras permanecer tres semanas bajo cuidados médicos. Don Paco, como era conocido, nació en San Salvador en 1942 y a finales del año pasado se retiró de la vida académica de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA, http://www.uca.edu.sv). El escritor mantenía en el diario La Prensa Gráfica (http://www.laprensagrafica.com) una columna de cuentos titulada “Croniquillas”. La obra del escritor incluye Una historia de pájaros y niebla (1978), Petición y ofrenda (1979), Ofertorio (1979), Solamente una vez (1997); El país de donde vengo (1998) y La lira, la cruz y la sombra (2003), que relata la biografía del poeta Alfredo Espino. Escobar también escribió y dirigió la obra de teatro De la sal y la rosa, una pieza que versa sobre la vida de Claudia Lars, y que fue exhibida en la UCA y en festivales de teatro. En el año 2000 tuvo a su cargo la obra de teatro Un tal Ignacio y un año después fue el encargado del casting y dio apoyo a la producción de la película venezolana Trampa para un gato, la cual documentaba la vida en la clandestina Radio Venceremos. Recientemente, Escobar trabajaba en el guión de una radionovela sobre la vida de monseñor Óscar Arnulfo Romero, el arzobispo mártir. En la comunidad universitaria, este prolífico escritor fue conocido por su sencillez. Muchos de sus alumnos lo recuerdan por sus inseparables morrales de cuero, sus sandalias y camisetas blancas. El docente, además del Premio Nacional de Cultura, se agenció el costarricense premio Walt Whitman de poesía y el primer lugar de poesía de los Juegos Florales de Quezaltenango, Guatemala, en 1978. También fue miembro del consejo de redacción de la revista Estudios Centroamericanos, ECA. Fuente: La Prensa Gráfica *** Familia de Roque Dalton exige conocer la verdad sobre su asesinato La familia del poeta y revolucionario salvadoreño Roque Dalton exigió conocer la verdad sobre su asesinato y el paradero de sus restos, al cumplirse 35 años del hecho el pasado 10 de mayo. “Nosotros queremos saber la verdad de lo que sucedió con Roque Dalton, queremos saber quiénes son los autores materiales y los autores intelectuales de este crimen”, indicó su hijo, el periodista Juan José Dalton. La familia del poeta exige conocer “cómo lo mataron” y que le digan “dónde están los restos”, añadió. El periodista acudió el viernes 14 a la Fiscalía General de la República de El Salvador (http://www.fiscalia.gob.sv), en compañía de su hermano, Jorge Dalton, para denunciar por el crimen a Joaquín Villalobos y Jorge Meléndez, y solicitar que se abra una investigación y se judicialice el caso. En este proceso los acompaña el abogado Henry Fino, en representación del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (Idhuca, http://www.uca.edu.sv/publica/idhuca). Los hijos del poeta, autor de Las historias prohibidas del pulgarcito, decidieron acudir con su denuncia el viernes 14, pues ese día su padre habría cumplido 75 años. “Ellos (Villalobos y Meléndez) eran parte de una estructura decisoria del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y fue esa estructura la que toma la decisión de ejecutar a Roque Dalton; eran varios los miembros, sin embargo, de Edgar Alejandro Rivas Mira no sabemos su paradero y los demás están fallecidos. Los únicos localizables, en este momento, son los dos imputados que denunciamos este día”, agregó Fino. Fino sostuvo que si bien el hecho fue cometido el 10 de mayo de 1975, el delito aún no ha prescrito ya que se trata de un delito de lesa humanidad. Sin embargo no todos son tan optimistas en cuanto a que el caso vaya a prosperar. Omar Pastor, del Instituto de Estudios Jurídicos de El Salvador (Iejes), dijo que los Dalton tienen legalmente todo el derecho de solicitar que se haga una investigación, “pero el delito se cometió en 1975, en consecuencia a estas alturas ya prescribió, no funciona la denuncia, eso les van a resolver en la Fiscalía”. La ley salvadoreña establece un periodo de 10 años para procesar judicialmente un crimen o delito; pasado este tiempo, los casos prescriben. Meléndez es el actual director de Protección Civil (http://www.proteccioncivil.gob.sv) del gobierno que preside Mauricio Funes, mientras que Villalobos trabaja como asesor de la Procuraduría General de la República (PGR, http://www.pgr.gob.mx) en México. Los hijos del escritor pidieron a Funes el pasado 4 de mayo que destituya de su cargo a Meléndez y le desautorizaron para usar la imagen del escritor, pues era una contradicción que, por un lado, el gobierno pretenda homenajear al poeta y, por otro, tenga entre sus funcionarios a uno de los directamente implicados en el crimen. Pero Funes, quien al principio de su mandato dijo que con su triunfo había llegado a El Salvador “el turno del ofendido” —al parafrasear un libro de Dalton—, dijo que la Constitución da el derecho de presunción de inocencia, y no tiene por qué destituir a Meléndez. Dijo que el funcionario ha hecho un buen trabajo y mencionó su papel “destacado” durante la emergencia de la Tormenta Ida, en noviembre del 2009. Sin embargo, Meléndez fue en su momento duramente cuestionado por su papel durante la tormenta. La alerta verde no se subió a amarilla hasta el día siguiente, pese a que la noche anterior ya era evidente que la tormenta estaba causando destrozos. En la denuncia, se pidió a la Fiscalía que se inicie el proceso en contra de cualquier otra persona que resulte involucrada. Entre las pruebas ofrecidas, de primera mano, hay testimonios de ex miembros del ERP que presenciaron la ejecución y que dan fe de la orden girada por los dos acusados. No se especifica cuántos testimonios, pero en su momento la unidad fiscal que tome el caso tendrá que llamarlos a declarar. También se agrega una entrevista con Joaquín Villalobos publicada en 1993 por el periódico mexicano Excélsior (http://www.excelsior.com.mx), donde el hoy asesor de la PGR mexicana daba un listado de los que participaron en la decisión colectiva de desaparecer al poeta: Edgar Alejandro Rivas Mira, Jorge Meléndez, Vladimir Rogel, Alberto Sandoval (Lito), otra persona de seudónimo Mateo y el mismo Villalobos. “Acudimos a la Fiscalía porque confiamos en la institucionalidad de este país”, dijo Juan José Dalton. “La verdad no la quieren expresar sus asesinos. Jorge Meléndez dice que no fue un asesinato sino un proceso político, Joaquín Villalobos dijo que había sido un error de juventud”, indicó el hijo del poeta. Roque Dalton vivió exilios en La Habana, México y Praga a causa de su actividad política contra la dictadura militar. Regresó clandestinamente a El Salvador en 1973, y se integró ese año a las guerrillas del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Fue asesinado el 10 de mayo de 1975 por sus propios compañeros, quienes lo acusaron de ser agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, https://www.cia.gov), lo cual nunca se comprobó. El ERP fue una de las cinco facciones clandestinas que en 1980 integraron la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), hoy el partido en el gobierno. Juan José afirmó que si Meléndez y Villalobos no quieren “decir la verdad voluntariamente, reconocer sus hechos y pedir perdón”, la familia tiene “todas las herramientas legales para iniciar un procesamiento”, y añadió que están estudiando aspectos de la legislación internacional de derechos humanos para decidir qué tipo de acción tomarán al respecto. En la denuncia, los Dalton también piden esclarecer la muerte de Armando Arteaga, otro revolucionario miembro del ERP que por órdenes de la dirección del movimiento permaneció privado de libertad junto a Roque Dalton en una casa de seguridad de la guerrilla en el barrio Santa Anita, de San Salvador, donde se presume ocurrió el crimen. Igualmente, los Dalton esperan esclarecer el lugar donde se encuentran los restos del poeta. Según Jorge Dalton, se tienen muchas versiones al respecto. Villalobos y Meléndez llegaron en 1994 al lugar conocido como “El Playón”, al noroeste de San Salvador, donde se suponía que habían sido lanzados los restos. Eso consta en un informe elaborado ese mismo año por la extinta Misión de Observadores de las Naciones Unidas para El Salvador (Onusal). Sin embargo, testigos de ese crimen que han hablado con los hijos del reconocido escritor, han dicho que ambos cadáveres, tanto el de Dalton como el de Arteaga, podrían estar enterrados en la casa donde fueron asesinados o en otra casa de seguridad ubicada en Soyapango, dijo Jorge Dalton. Hace algunos años, el escritor y poeta David Escobar Galindo llegó al lugar donde se suponía que estaban los restos de Roque Dalton para rendirle un homenaje. Galindo había recibido información aparentemente veraz, pero los hijos del escritor asesinado creen que se trataba de un engaño. Juan José Dalton dice que por la información que han obtenido de los testigos que posteriormente serán ofrecidos a la Fiscalía General de la República, Roque Dalton pudo haber muerto apuñalado, degollado o por golpes. Por disparos no, porque disparar en esos tiempos dentro de una casa de seguridad era ponerse al descubierto, según la reflexión de Juan José Dalton. La familia, así como amigos y algunos funcionarios del gobierno, asistieron el pasado martes 11 a una misa en la capilla de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA, http://www.uca.edu.sv). El rector de la UCA, el sacerdote José María Tojeira, indicó en la homilía que Dalton fue “un luchador que hizo de su poesía su propio apostolado”. Afirmó, asimismo, que la obra del poeta “sigue tocando los grandes temas de fondo de El Salvador”. Entre las obras más importantes de Roque Dalton se encuentran La ventana en el rostro (1962), Taberna y otros lugares (Premio Casa de las Américas, 1969), Miguel Mármol (1972), Pobrecito poeta que era yo... (1975), Poemas clandestinos (1975) e Historias prohibidas del pulgarcito (1975). Fuentes: Contrapunto • EFE • El Mundo *** Perú declara Patrimonio Cultural la casa de Carlos Oquendo de Amat El Instituto Nacional de Cultura del Perú (INC, http://inc.perucultural.org.pe) declaró como Patrimonio Cultural de la Nación, mediante la Resolución Directoral 880/INC, el predio ubicado en el Jirón Moquegua Nº 431, en Puno, al sureste del país, por ser considerado como el lugar de nacimiento del poeta Carlos Oquendo de Amat (1905-1936). La resolución, publicada el 10 de mayo por el INC, indica que dicho inmueble, ubicado en una Zona Monumental de Puno, presenta valores culturales, por lo que debe ser preservado y conservado en su integridad. Dispone, asimismo, que la Dirección de Defensa del Patrimonio Histórico cumpla con la inscripción en los Registros Públicos de la condición del referido inmueble. Igualmente, señala que es obligación de los propietarios, autoridades locales y regionales someter a la aprobación y supervisión del INC cualquier intervención a realizarse en dicha casa. El 6 de junio del año pasado, la Dirección de Patrimonio Histórico Colonial y Republicano comunicó al señor José Filomeno Butrón Calderón que su inmueble del Jirón Moquegua Nº 431, se encontraba en presunción de la condición de bien integrante cultural de la nación, por poseer valores arquitectónicos, tecnológicos y urbanísticos. El 6 de abril de este año, el INC evaluó el expediente concluyendo que el inmueble, al margen de las posibles implicancias históricas como casa natal del autor de 5 metros de poemas, constituye un testimonio singular de la edilicia civil del período republicano. En base a la documentación presentada por la Dirección Regional de Cultura de Puno, se recomendó su declaración como bien inmueble integrante del Patrimonio Cultural de la Nación. Se trata de una vivienda unifamiliar de finales del siglo XIX, tipo casa patio de un piso, de composición tripartita en la fachada, zaguán y dos pisos, características de las edificaciones tradicionales de la Zona Monumental de Puno. Fuente: La República *** Siruela publica clásicos prologados por autores contemporáneos Como parte de esta colección publicarán en otoño una edición de Doña Bárbara, del venezolano Rómulo Gallegos, prologada por la escritora mexicana Carmen Boullosa. Grandes obras de la literatura de todos los tiempos, presentadas en un formato actual y prologadas por destacados autores contemporáneos a quienes esos libros imperecederos dejaron huella, es la columna que vertebra “Tiempo de Clásicos”, una nueva colección del sello español Ediciones Siruela (http://www.siruela.com). Con el número uno y dos, han salido Eugenia Grandet, de Honoré de Balzac; y Cumbres borrascosas, de Emily Brontë; el primero prologado por el peruano Mario Vargas Llosa y el segundo por el español Alejandro Gándara. Eugenia Grandet es uno de los personajes “más esmeradamente construidos por el genio de Balzac”, uno de los “más grandes novelistas del siglo XIX”, autor de La comedia humana, “la más extraordinaria saga novelesca de la literatura”, según Vargas Llosa, a quien le “parece mentira” que en tan sólo 51 años de vida le diese tiempo a escribir tanto, “emprender disparatados negocios y vivir pintorescas aventuras”. De Cumbres borrascosas, Alejandro Gándara afirma que es uno de los mejores ejemplos que existen de la llamada “literatura inmortal”, es, añade en el prólogo, una de las obras mayores de todos los tiempos, escrita además con “esas palabras destinadas a pesar en el corazón humano y en el de la vida”. Cumbres borrascosas, la única novela que escribió la poeta Emily Brontë, es además la “obra de cabecera” de la directora de Siruela, Gloria Grande de Andrés, quien ha dicho que la colección “Tiempo de Clásicos”, recién inaugurada, es “un valor seguro en todas las épocas, no sólo en las de crisis”. La colección nace con seis títulos de partida y con la idea de que se mantenga esa frecuencia de publicación cada año, a razón de dos al trimestre, según Grande de Andrés. El próximo otoño se publicarán Doña Bárbara, del venezolano Rómulo Gallegos, prologado por la mexicana Carmen Boullosa, y Las palmeras salvajes, de William Faulkner, con prólogo de la española Menchu Gutiérrez. Más adelante, está prevista la publicación de Cuentos, de Fiódor M. Dostoievski, con prólogo del mexicano Juan Villoro, y Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain, prologado por el español José María Merino. Después vendrán muchos más, porque —ha subrayado Grande de Andrés— esta colección, que es la primera de Siruela dedicada en exclusiva a los clásicos, “durará muchísimo porque clásicos a reeditar hay miles”. “Los clásicos son libros que cuanto más cree uno conocerlos de oídas, tanto más nuevos, inesperados, inéditos resultan al leerlos de verdad”, decía el escritor italiano Italo Calvino, “padrino espiritual”, según Grande de Andrés, de esta colección. Catorce epígrafes extractados de su libro “Por qué leer los clásicos” figuran en la primera página de cada libro de la colección a modo de “emblema”. “Se llama clásicos”, decía Calvino, “a los libros que constituyen una riqueza para quien los ha leído y amado, pero que constituyen una riqueza no menor para quien se reserva la suerte de leerlos por primera vez en las mejores condiciones para saborearlos”. Y éstos de “Tiempo de Clásicos”, ha precisado la directora de Siruela, se presentan con aires de novela contemporánea, en una edición que invita a “leer” y que nada tiene que ver con las colecciones en las que las obras imperecederas de la literatura universal se presentan con una estética dirigida a los “fetichistas” que atesoran libros como “objetos”. Fuente: EFE *** El guitarrista español Paco de Lucía recibe doctorado honoris causa El guitarrista español Paco de Lucía recibió el pasado 11 de mayo un doctorado honoris causa del prestigioso centro universitario Berklee College of Music (http://www.berklee.edu), de Boston (EUA), durante una multitudinaria ceremonia celebrada en el Agganis Arena (http://www.bu.edu/agganis), con más de 6.000 espectadores y casi mil estudiantes. El músico andaluz, que se convierte en el primer español en recibir esta distinción, agradeció el reconocimiento universitario con un breve y emocionado discurso en inglés, y recordó sus “difíciles inicios”, cuando él era un niño y el flamenco estaba considerado “la música de los andaluces”, para a continuación congratularse de que hoy en día sea “una música universal, suficientemente conocida y apreciada en todas partes”. Junto a él fueron también investidos la cantante africana Angélique Kidjo, el pianista de jazz Kenny Barron y los creadores del célebre “Sonido de Filadelfia”, Kenneth Gamble y Leon Huff. La decisión de la institución estadounidense responde a la propuesta realizada por el presidente del Consejo de Dirección de la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE, http://www.sgae.es) y miembro del Board of Trustees (Consejo Rector) del Berklee College of Music, Eduardo Bautista, quien promovió el otorgamiento de este mérito al músico andaluz. Bautista también trasladó a la comunidad universitaria norteamericana la trascendencia del flamenco como “género de extraordinaria singularidad y como seña de identidad de la riqueza musical española”. En este sentido, Paco de Lucía es el símbolo más universal de la expresión flamenca. Conviene recordar que fue Duke Ellington el primer músico que recibió el doctorado honoris causa en 1971. Después de él, otros como Dizzy Gillespie, Aretha Franklin, Juan Luis Guerra, David Bowie, The Edge, Michel Camilo, Quincy Jones, Sting, Phil Collins, Chick Corea, Rubén Blades o George Benson han sido honrados con igual distinción. Fuente: EFE *** Rechazan demanda contra Gabriel y Eligio García Márquez La juez novena civil de la ciudad colombiana de Barranquilla, Clementina Godín Ojeda, desestimó una demanda contra Gabriel García Márquez y su fallecido hermano Eligio, interpuesta hace 16 años por una persona que inspiró sendas obras de los dos escritores, informaron fuentes judiciales este 11 de mayo. Miguel Reyes Palencia, un ciudadano colombiano de la localidad de Sucre, en el norteño departamento del mismo nombre, es el personaje “Bayardo San Román” de Crónica de una muerte anunciada y La tercera muerte de Santiago Nasar, y demandó a los García Márquez con la intención de que le pagaran el 50 por ciento de los beneficios de ambas obras. Godín Ojeda consideró que “no se vislumbra uno con el nombre de Reyes en alguno de los personajes de la novela Crónica de una muerte anunciada”, sino que ésta es una narración “imaginaria del escritor, en la que involucra un sinnúmero de figuras literarias”. “Si bien Gabriel García Márquez depone haber extractado la esencia de la historia acaecida en Sucre, también es cierto que se demuestra que dichos hechos fueron de connotación”, señaló la juez. “Hay que anotar que la intimidad y honor del demandante no han sido afectados por los escritores por la publicación de las novelas de marras, por lo que no pueden ser objeto de tutela jurídica (recurso) en el examinado caso, porque en el medio fue ampliamente conocido desde hacía 30 años aproximadamente”. Asimismo, señaló la juez, “quien promueve la acción, en una acción periodística depone su intimidad ocurrida en su lecho nupcial el día de su boda”. Igualmente, añadió, “no demuestra el acto que se haya hecho por parte de los escritores que la obtención del material informativo plasmado en los libros hubiera sido el resultado de una intromisión malintencionada y dolosa del demandante”. El presunto afectado pidió que se condenara a los García Márquez a resarcirle en dinero los perjuicios morales causados por cuanto, consideró, “se divulgó un hecho ocurrido a él, para lo cual ni solicitaron el permiso”. La defensa de Reyes Palencia demandó a los García Márquez el 13 de octubre de 1994 y tres días después le fue asignado el caso al despacho del Juzgado Noveno Civil del Circuito de esa ciudad norteña colombiana, capital del departamento del Atlántico. Según la demanda interpuesta, se exigía el pago del 50 por ciento de las utilidades “literarias y cinematográficas de todo orden”, de las que se beneficiaron los García Márquez. Para la autoridad judicial, “tampoco es de recibo acceder a la participación de utilidades de dichas obras por no demostrarse su calidad de autor o coautor de las mismas, por ser éstas exclusivas de la inventiva de los demandados”. En cuanto a La tercera muerte de Santiago Nasar, la juez precisa que esta obra (en realidad un reportaje del hermano de García Márquez) fue publicada en hechos posteriores a la entrevista concedida por el demandante, donde de forma pública pone de presente un acontecimiento ocurrido en su vida personal. “La narración del escritor, para esta agencia judicial, es ante todo creación literaria, amparada constitucional y legalmente, máxime cuando ya había sido dada a conocer su vida de forma pública a través de una revista”, concluye la juez Godín Ojeda. García Márquez, Premio Nobel de Literatura en 1982, se inspiró en un hecho real sucedido el 21 de enero de 1951, cuando, en su lecho nupcial, Bayardo San Román, su personaje, descubre que su esposa, Ángela Vicario, no era virgen, y al día siguiente la devuelve a sus padres. Los hermanos de Ángela (en la vida real Margarita Chica Salas) acuchillaron en plena plaza del pueblo a Santiago Nasar (Cayetano Gentile en la vida real), quien vivía entonces en la población Sucre. Fuente: EFE *** Presentan en España la versión manual de la Nueva gramática La Real Academia Española (RAE, http://www.rae.es) presentó este 11 de mayo, en el paraninfo de la Universidad de Salamanca (Usal, http://www.usal.es), la versión manual de la Nueva gramática de la lengua española, que tiene 1.000 páginas frente a las 4.000 de la obra extensa y que, a su carácter panhispánico, descriptivo y normativo, añade un tinte didáctico que busca un público más amplio y heterogéneo. Ignacio Bosque, ponente principal del Manual, indicó que el objetivo del mismo es “simplificar los contenidos sin devaluarlos ni trivializarlos”. Por otro lado, se trata de una versión más accesible que la extensa, a un precio de 24,90 euros frente a los 120 de aquélla. En la primera parte del acto intervinieron las autoridades y los científicos. Víctor García de la Concha, director de la RAE, recordó el paso por la Universidad de Salamanca, la más antigua de España, de Antonio de Nebrija, autor de la primera gramática de la lengua castellana, publicada en 1492. También la larga tradición en la elaboración de gramáticas de una institución fundada en 1713 que redactó su primer texto normativo de ese género en 1771 (34 ediciones). La Guerra Civil, sin embargo, provocó una espera de casi ochenta años para que el español tuviera una nueva gramática, desde 1931 hasta diciembre de 2009, aun cuando el español es el segundo idioma del mundo por el número de hablantes que lo tienen como lengua materna, como apuntó José G. Moreno de Alba, director de la Academia Mexicana de la Lengua (http://www.academia.org.mx). Sólo por detrás del chino mandarín y 10 millones de hablantes por delante del inglés en esa categoría. A la espera de que en los próximos meses aparezca la Gramática básica —“la que todos llevaremos en el bolsillo”, según García de la Concha— la presentación de la versión manual estaba prevista durante el Congreso de la Lengua de Valparaíso (http://www.congresodelalengua.cl) frustrado por el terremoto de Chile en marzo pasado. Julio Borrego Nieto, profesor de la Usal, miembro correspondiente de la RAE y encargado de la preparación básica del Manual junto a la profesora argentina Ángela Di Tullio, resumió, “en tres minutos, siete años de trabajo”. Indicó que la nueva obra debía mantener la disposición de los capítulos y la teoría gramatical de base, su carácter a la vez descriptivo y normativo y su carácter panhispánico, una de las grandes novedades en la tradición gramatical académica, centrada hasta ahora en el español de España (el 10% del total de hispanohablantes, el único lugar del mundo, por ejemplo, en el que se utiliza el pronombre “vosotros”). Sin embargo, agregó, se consideró necesario cambiar tres elementos: el Manual debía ser menos técnico —“ojo, no más claro: la gramática de referencia es clarísima”—, más breve —“pero no breve, no es una obra escolar”, de ahí su millar de páginas— y más explícita —es decir, con más niveles por párrafo y con epígrafes en colores diferentes para facilitar su consulta. Posteriormente, dos portavoces del estudiantado formularon a los académicos preguntas que habían preparado algunos de sus compañeros y profesores. Desde la presidencia, García de la Concha dirigió un coloquio distendido y salpicado de risas y aplausos. Ante la pregunta de si tanto había evolucionado el idioma que era necesaria una nueva gramática, Ignacio Bosque subrayó la novedad de su carácter panhispánico, y añadió: “En estos 80 años no es que haya cambiado la lingüística contemporánea, es que se ha hecho la lingüística contemporánea”. Por su parte, García de la Concha aclaró que la nueva obra no cierra el círculo abierto por Nebrija en las aulas de la Usal: “Es una onda más provocada por la piedra que él tiró al agua”. Algo que sólo las nuevas tecnologías han hecho posible: “El propio esbozo de gramática de los años setenta, el primero que incluía ejemplos de usos americanos, reconocía que faltaban datos en ese sentido porque faltaba documentación”. Los corpus digitales, Internet y el correo electrónico dieron el empujón definitivo a la revolución. Ante la pregunta de si los SMS comportarían un riesgo para el idioma, el director de la RAE se permitió bromear (“¡Esa lleva dinamita!”) antes de dar entre risas la palabra a Darío Villanueva, quien intentó tranquilizar al público: “Ante todo, hay que conservar la calma para no caer en el catastrofismo. Recordemos que ya en el Fedro de Platón se dice que la aparición del alfabeto iba a terminar con la memoria. Hay que decir que en los manuscritos medievales hay tantas abreviaturas como en los SMS que enviamos. Y por la misma razón: una doble economía de tiempo y dinero. Todavía mis alumnos no me han hecho ningún examen en abreviaturas. Es cuestión de formación. Por eso es tan importante que el sistema educativo reconozca a la lengua la importancia que tiene”. Sobre la presencia de la literatura en la gramática, Álvaro Pombo, novelista y “académico heterodoxo” según su director, fue rotundo: “Los escritores están 20.000 veces presentes a través de las citas que recoge la obra”. Uno de los escritores más citados en las páginas del Manual es Miguel Delibes. Juan Vicente Herrera, presidente de Castilla y León, recordó el deseo del académico vallisoletano recientemente fallecido: “Hacer llegar al pueblo enriquecida la lengua que nace del pueblo”. El acto se cerró con un video que glosa el lema de la nueva obra: El español de todo el mundo. De toda la gente y de todos los países. En él se escuchan todos los acentos posibles y una frase final que el director de la RAE repitió como cierre: “El de nosotros, el nuestro”. Fuente: El País *** Grupos editoriales españoles crean el catálogo digital Libranda El catálogo contará con el mayor catálogo a nivel mundial de libros digitales en lengua castellana y lengua catalana. Este 11 de mayo fue presentado en la sede de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal, http://www.cegal.es), en Madrid, el portal Libranda, el mayor catálogo de libros digitales en español y catalán, que estará en línea en junio y englobará a los principales grupos editoriales de España: Planeta (http://www.planeta.com), Santillana (http://www.santillana.es), Random House Mondadori (http://www.randomhousemondadori.es), SM (http://www.grupo-sm.com), Wolters Kluwer (http://www.wolterskluwer.com), Edicions 62 (http://www.edicions62.cat) y Roca Editorial (http://www.rocaeditorial.com). Una nueva presentación se realizará este martes 18 en Barcelona con representantes del Gremio de Libreros de Cataluña (http://www.gremidellibreters.cat). Libranda será una gran plataforma de distribución de contenidos digitales. Según una fuente anónima relacionada con una de las editoriales involucradas, “se trata de ofrecer contenidos al canal de distribución, de manera que el librero o el minorista pueda acceder al catálogo y negociar con la editorial las condiciones de venta”. La misma fuente aseguró que no se trata de un “Amazon a la española”, al menos de momento. “Es una plataforma B2B de contenidos, muy ambiciosa y compleja, pensada como punto intermedio entre editoriales y libreros”. Es decir, que estas editoriales podrán a disposición de los vendedores las obras y éstos podrán negociar (con las mismas editoriales o con la plataforma) asuntos tales como posibles descuentos de incluso un 25% en las obras digitales. Fuentes del sector editorial confirmaron que su lanzamiento está previsto para junio, y que aún se están cerrando acuerdos con otras editoriales, vendedores, grandes superficies y librerías, aunque rehusaron dar más detalles. Este proyecto supondría un empuje a la implantación en España, a gran escala, del libro electrónico, que por el momento distribuyen pequeñas empresas con un catálogo reducido. Libranda se sumaría a iniciativas como leqtor (http://www.leqtor.com), que arrancó en diciembre de 2009 como librería digital con 500 libros de salida en castellano y catalán. Fuentes: EFE • El Mundo *** Realizaron en México homenaje a Tomás Eloy Martínez El escritor argentino Tomás Eloy Martínez fue recordado el pasado martes 11 de mayo en Ciudad de México por un grupo de destacados periodistas, en un homenaje que celebró las aportaciones periodísticas y literarias del autor de Santa Evita casi cuatro meses después de su muerte. Este reconocimiento a la figura de Martínez, quien vivió varios años en México, reunió a periodistas y escritores como los mexicanos Juan Villoro y Carmen Aristegui, la española corresponsal del diario El País (http://www.elpais.com), Soledad Gallego-Díaz, y la literata y catedrática de la Universidad de Boston (http://www.bu.edu) Alicia Borinsky. “Si los directores de periódicos se eligieran por votación popular y en alguna ocasión hubiera habido un periódico de circulación latinoamericana, sin duda alguna los periodistas y colaboradores hubiéramos elegido a Tomás Eloy Martínez como nuestro jefe”, afirmó Villoro. “Eso habla de lo magnífico que fue como periodista y literato”, agregó el reciente ganador del Premio de Periodismo Rey de España. Durante el acto, la trayectoria de Martínez fue repasada y elogiada por sus compañeros de oficio, quienes rememoraron sus aportaciones literarias, como la novela ganadora del Premio Alfaguara, El vuelo de la reina, y su obra Purgatorio. También se admiró la capacidad de este autor para narrar los hechos con precisión, convertir los sucesos en momentos perdurables y representar lo ficticio “con el juego de palabras, conferido por la autoridad que le daba el periodismo, y un gran toque de verosimilitud”, aseguró Borinsky. La Premio Nacional de Periodismo de México y Premio María Moors Cabot, Carmen Aristegui, hizo un recuento de los logros profesionales que Martínez alcanzó tanto en Argentina como en algunos otros países de Latinoamérica. Su paso por el periódico argentino La Nación (http://www.lanacion.com.ar), la jefatura de redacción del semanario Primera Plana, el puesto de editor del diario El Nacional (http://www.el-nacional.com), de Venezuela, y la invención y dirección del noticiero argentino Telenoche, son algunos ejemplos. Soledad Gallego-Díaz señaló que este homenaje es un acto de justicia para quien tuvo en todos sus trabajos una constante: la búsqueda de la libertad. Tomás Eloy Martínez nació en Tucumán, Argentina, y se graduó como licenciado en literatura española y latinoamericana en la Universidad Nacional de Tucumán (http://www.unt.edu.ar), mientras obtuvo la maestría en literatura en la Universidad de París (http://www.univ-paris1.fr). En Buenos Aires fue crítico de cine en el diario La Nación, corresponsal de la Editorial Abril en París, y director del semanario Panorama. Durante su exilio en Venezuela, por la persecución de la que fue objeto por la Alianza Anticomunista Argentina, fue editor del Papel Literario del diario El Nacional y fundador de El Diario de Caracas. A su regreso a Argentina fundó el suplemento literario Primer Plano del diario Página/12 (http://www.pagina12.com.ar). Fuente: EFE *** Abre al público venezolano la Casa de Arturo Uslar Pietri La casa del escritor y político venezolano Arturo Uslar Pietri se ha abierto al público en Caracas para mostrar el hasta ahora desconocido universo personal de uno de los intelectuales más destacados del siglo XX en América Latina. Del mismo modo que se rememora a Pablo Neruda en sus tres casas chilenas o que se recuerda a Rafael Alberti en su domicilio del Puerto de Santa María (España), los venezolanos pueden ahora sumergirse en la vida del célebre autor, considerado renovador del cuento venezolano. Durante la “Semana Arturo Uslar Pietri” que, con motivo del natalicio del escritor este domingo 16, arrancó el pasado 11 de mayo, la casa se convertirá en telón de fondo de distintos eventos, como foros o retransmisiones de programas radiofónicos en directo. Situada en La Florida, en el norte de Caracas, esta amplia y luminosa quinta diseñada por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva y decorada por el escultor Francisco Narváez fue el único hogar del escritor en la capital, y es ahora la primera casa de un literato venezolano accesible al público. “Este edificio no nace como casa-museo sino como un centro de acción social que reivindica la figura de Uslar como un símbolo de la Caracas civil, lejos de tantos símbolos militares que hay en este país”, explicó el presidente de la Fundación Casa Arturo Uslar Pietri (http://www.casauslarpietri.com), Antonio Ecarri. Tomando el espíritu “moderno” y “educativo” del intelectual, la fundación tiene en marcha hasta 16 proyectos sociales, entre los que destaca el Sistema Nacional de Niños Escritores, una iniciativa inspirada en el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles (http://www.fesnojiv.gob.ve) del maestro José Antonio Abreu. La Casa de Uslar Pietri se une a los espacios que hasta ahora usaba el organismo para sus actividades y es actualmente escenario para talleres, lecturas literarias, representaciones teatrales, visitas guiadas a escuelas o sede de entidades como la Federación Nacional de Madres y Padres. Polifacético e insaciable pedagogo, Uslar Pietri (Caracas, 1906-2001) fue profesor universitario y doctor honoris causa en varias universidades del mundo, así como director del diario venezolano El Nacional (http://www.el-nacional.com) y conductor en televisión del célebre programa cultural Valores humanos. En el terreno político desempeñó cargos de diputado, ministro y senador, y también fue candidato presidencial, mientras que como escritor incursionó en todos los géneros literarios, lo que le valió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1990 y el Premio Rómulo Gallegos un año después, entre otros. Cuentista y creador del concepto “realismo mágico”, Uslar Pietri escribió más de medio centenar de obras entre las que destacan Las lanzas coloradas, El camino de El Dorado, La isla de Róbinson o La visita en el tiempo. “En esta casa se siembra el petróleo en cada uno de los proyectos que estamos haciendo”, señaló Ecarri, en alusión a la célebre frase con la que Pietri criticó, en 1936, la subsistencia económica que generaba este recurso en Venezuela, en detrimento de una inversión para el desarrollo del país. Tras encontrar la casa en un estado de “total abandono”, la Fundación Uslar Pietri empezó a trabajar en la rehabilitación del edificio en 2006 hasta poder inaugurarlo este año preservando su estilo original. La simplicidad y la austeridad reinan entre las altas paredes de esta casa que alberga fotografías, cuadros familiares y curiosas historias de este destacado personaje venezolano. Llaman la atención la enorme biblioteca, donde el intelectual llegó a almacenar hasta 10.000 volúmenes, su sencillo estudio o la butaca negra donde solía dedicar largas horas a la lectura. Cerca de este “templo literario” permanece, olvidado en un rincón, un modesto teléfono de color negro. Por su aspecto, nadie diría que esos hilos conectaban directamente con el Palacio Presidencial de Miraflores y que fue mediante este aparato que anunciaron a Uslar Pietri su necesaria partida al exilio tras el golpe de estado contra el presidente Isaías Medina, en 1945. Sobre uno de los muebles del corredor hay estampas de la publicidad que el político caraqueño utilizó para su campaña presidencial, así como instantáneas de su esposa y sus hijos. “Es el ejemplo de esa Venezuela bonita, decente, educada, que quiere progresar. De esa Venezuela abierta, de libertades y de democracia que estamos resurgiendo con muchísima fuerza”, sentenció el presidente de la fundación. Fuente: EFE *** Artistas e intelectuales españoles exigen democracia para Cuba Un grupo de 64 artistas e intelectuales españoles, entre quienes figuran el cineasta Pedro Almodóvar o los escritores Mario Vargas Llosa, Jorge Semprún o Rosa Montero, participaron el pasado miércoles 12 de mayo en el lanzamiento de la Plataforma de Españoles por la Democratización de Cuba (http://plataformaporcuba.com), que cuestiona la política de acercamiento de España con el régimen castrista. “Ayudemos al pueblo cubano para que alcance la democracia lo antes posible”, pide el manifiesto lanzado en un acto en el que Montero fungió de presentadora. “Todos sabemos que esta dictadura va a acabar, es una aberración y una anomalía histórica”, aseguró Montero. “Los procesos finales de las dictaduras son terribles y hay que ayudarles, los españoles sabemos lo que es recuperar la libertad”, agregó. Durante el acto, celebrado en el Centro Internacional de la Prensa (http://www.clubinterprensa.org), en Madrid, el escritor hispano-peruano Mario Vargas Llosa estimó que para Cuba la elección es sencilla: “democracia o totalitarismo”, al tiempo que criticó la estrategia del gobierno español hacia la isla caribeña. “Creo que es una postura absolutamente equivocada, que esta diplomacia silenciosa, que supuestamente por ser tan discreta era mucho más eficaz, yo creo que no ha dado absolutamente ningún resultado positivo a favor de la democratización de Cuba”, sostuvo el autor de Conversación en La Catedral, que se improvisó portavoz del grupo. Vargas Llosa aseguró que muchos piensan que esa política es preferible a “la abierta confrontación”, pero cuando se pregunta a los disidentes de cualquier dictadura sobre la forma de apoyar su lucha desde el exterior “la respuesta es siempre transparente, inequívoca: denunciar a la dictadura”. Tras el anuncio, la disidencia cubana en la isla celebró la iniciativa, empezando por el periodista opositor y sicólogo Guillermo Fariña, que lleva casi 80 días de huelga de hambre en demanda de la liberación de presos políticos enfermos. “Agradecemos a todos estos artistas haberse pronunciado a favor de las víctimas y no hacerle bajo ningún concepto el juego a los victimarios”, afirmó vía telefónica. Del mismo modo recibió la noticia la bloguera más famosa de Cuba, Yoani Sánchez (http://www.desdecuba.com/generaciony). “¡Ya no estamos tan solos! Esta Plataforma por la democratización de Cuba lo confirma”, escribió en su Twitter (http://twitter.com/yoanisanchez) la Premio Ortega y Gasset del diario español El País (http://www.elpais.com) en 2008. El manifiesto de artistas e intelectuales españoles fue lanzado en vísperas de la cumbre Unión Europea-América Latina, que se celebra a partir del 18 de mayo en Madrid. Fuente: RFI *** Celebran en Cuba cincuentenario de encuentro entre Castro y Hemingway La celebración del 50º aniversario del “encuentro conocido” entre Fidel Castro y el escritor estadounidense Ernest Hemingway (1899-1961) se realizó del 12 al 15 de mayo en el poblado de Cojímar, en La Habana, donde se reunieron especialistas, admiradores y pescadores que conocieron al Nobel. El programa cultural se inició con una exposición de objetos y fotos donadas por los propios pescadores de Cojímar, con quienes Hemingway acostumbraba a compartir historias sobre el mar y entre los cuales conoció a Gregorio Fuentes, quien por muchos años fue patrón de su barco “Pilar”. El homenaje de la comunidad de Cojímar también incluyó una ofrenda floral al pie del busto de Hemingway que se levantó en ese poblado en 1962, con el aporte de su cooperativa de pescadores. La celebración concluyó este sábado en la Marina Hemingway de La Habana, el mismo enclave en el que Castro y el escritor norteamericano se encontraron el 15 de mayo de 1960, durante el Torneo Internacional de Pesca de la Aguja que lleva el nombre del novelista. Según la directora del Museo Ernest Hemingway en Cuba, Ada Rosa Alfonso, ese fue el “encuentro conocido” entre Castro y el escritor, ya que el líder cubano afirmó hace unos años en el libro de entrevistas Cien horas con Fidel que se había reunido con el escritor en otra ocasión, que sin embargo no precisó. Alfonso afirmó que “Fidel no era exactamente un pescador”, por lo que su participación en el torneo fue “una forma de manifestar a Hemingway su buena voluntad” y decirle que “todo estaba bien para él en Cuba” tras la revolución que había triunfado en 1959. La especialista resaltó que la “trascendencia” de ese momento fue el gesto de Castro, pero al mismo tiempo significó, según su hipótesis, “el toque final” para que el gobierno de Estados Unidos presionara a Hemingway para que abandonara la isla. “Eran dos grandes hombres que se admiraban”, añadió Alfonso, tras subrayar que existen detalles que aún no se han esclarecido sobre la relación entre Fidel Castro y el autor de El viejo y el mar. El 25 de julio de 1960 el escritor dejó su casona de “Finca Vigía”, ubicada en las afueras de La Habana y donde se encuentra su museo en Cuba desde 1962, y viajó a Nueva York. Hemingway pasó largas temporadas en Cuba y desde 1939 vivió por periodos en “Finca Vigía”, donde se conservan más de 22.000 piezas, entre libros, fotos, filmes, trofeos de caza, armas, y otros objetos personales. Fuente: EFE *** Conceden a Carlos Monsiváis el Premio Nacional de Periodismo Reconocido por su crónica impecable, y como ensayista pulcro e imaginativo, el escritor mexicano Carlos Monsiváis obtuvo este 12 de mayo el Premio Nacional de Periodismo de su país por su larga trayectoria en el mundo de las letras y del periodismo. El escritor, quien cumplió 72 años el pasado 4 de mayo, está hace más de un mes internado en un hospital de la capital mexicana, aquejado por una fibrosis pulmonar. Nacido en Ciudad de México, se le considera uno de los autores más importantes del país, y en sus obras no sólo captura y despliega la exquisitez de lo más puro de la cultura mexicana, sino además plasma la crítica férrea contra los abusos del poder y de la indefensión en la que muchas veces se encuentran los mexicanos. Sus colaboraciones se pueden leer en un sinfín de publicaciones, y en ellas se puede encontrar desde el relato del acontecer nacional, los vicios y virtudes de la sociedad, y la mordaz crítica a la política y a los políticos. A Monsiváis se le podría considerar un economista sumergido en la filosofía y en las letras, disciplinas que aprendió y asimiló en su alma mater, la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx). La ironía es parte clave del escritor, quien suele vagar por los barrios para rescatar la esencia de lo mexicano y de la propia cultura popular. Su extensa y reconocida obra incluye títulos como Días de guardar (1971), Amor perdido (1977), Nuevo catecismo para indios remisos (1982), Escenas de pudor y liviandad (1988), Los rituales del caos (1995) y Aires de familia: cultura y sociedad en América Latina (2000), entre otros. Además, cuenta con una vasta obra de textos biográficos: Frida Kahlo (2007), Rosa Covarrubias: una americana que amó México (2007) y Pedro Infante: las leyes del querer (2008), son sólo algunas de las obras escritas por Monsiváis. Cuenta en su haber, también, con antologías, fábulas, crónicas y ensayos. Ha recibido diversos reconocimientos, incluyendo el Premio Mazatlán, el Premio Xavier Villaurrutia, el Premio Lya Kostakowsky, el Premio Anagrama de Ensayo y el Premio FIL de Guadalajara, entre muchos otros. El Premio Nacional de Periodismo se entregó también a Humberto Padgett León, de Emeequis (http://www.m-x.com.mx); Enrique Strauss, de TV Unam (http://www.tvunam.unam.mx); Mauricio Hernández y Mirna Hernández, de Televisa Chihuahua; Ana Lilia Pérez Mendoza, de Contralínea (http://www.contralinea.com.mx); José Luis García Valadez, de Mural (http://www.mural.com); Aidé Araceli Martínez Ortiz, de Ovaciones; Denisse Dresser, de Proceso (http://www.proceso.com.mx); Carmen Aristegui, de MVS (http://www.mvs.com.mx); David Piñón Balderrama, de Nexos (http://www.nexos.com.mx) y El Heraldo de Chihuaha (http://www.oem.com.mx/elheraldodechihuahua); José Raúl Olmos Castillo, de AM de León (http://www.am.com.mx), y César Espinoza, del periódico El Imparcial de Sonora (http://www.elimparcial.com). Fuente: El Universal *** Premio Príncipe de Asturias de las Artes para el escultor Richard Serra El escultor estadounidense Richard Serra (San Francisco, EUA, 1939) fue galardonado con el premio Príncipe de Asturias de las Artes 2010 (http://www.fpa.es) “por su audacia para vertebrar desde su perspectiva minimalista, los espacios urbanos más significativos a escala internacional”, según anunció el jurado, reunido en la ciudad española de Oviedo, el pasado miércoles 12 de mayo. Serra, de padre español, es considerado uno de los escultores más importantes de la vanguardia en la segunda mitad del siglo XX, lo que demuestra su vasta obra de gran potencia visual que “invita a la reflexión y al asombro”, añadió el jurado. Al enterarse de la noticia, Serra expresó: “Me siento muy honrado al recibir el Príncipe de Asturias, un premio que es particularmente significativo para mí, pues España me ha brindado muchas oportunidades para realizar mi trabajo desde hace más de tres décadas”. El escultor estudió primero ciencias y literatura inglesa en la Universidad de California en Berkeley (http://berkeley.edu) y luego cursó arte en Yale (http://www.yale.edu). Ha exhibido su obra en los museos más representativos de Europa, América y Asia, y está presente en las colecciones públicas y privadas más importantes del mundo. Sus esculturas, que incluyen desde piezas minimalistas a obras de gran tamaño diseñadas para espacios públicos, están principalmente hechas con materiales industriales como el plomo, el acero y el hormigón. Entre sus creaciones más conocidas se encuentra “Cinturones”, expuesta en el Guggenheim de Nueva York (http://www.guggenheim.org), y “Splashing”, realizada arrojando plomo derretido contra una pared y contra el suelo antes de que el metal se solidificara. Una de sus esculturas más espectaculares, “Arco inclinado”, fue comisionada para la Plaza Federal neoyorquina, y “Clara-Clara” fue realizada para la Plaza de la Concordia de París. Serra ha explorado además otras disciplinas, como la obra gráfica y fílmica. El premio, convocado por la Fundación Príncipe de Asturias, se entrega desde 1981 y está dotado con 50.000 euros y copias de una escultura creada y donada expresamente por Joan Miró para estos galardones. Su intención es distinguir a una persona o grupo de personas cuya obra constituya un aporte relevante al patrimonio cultural de la humanidad. Para esta edición se presentaron 29 candidaturas procedentes de Argentina, Australia, Austria, Cuba, Estados Unidos, Estonia, Francia, Grecia, Italia, Panamá, Portugal, Reino Unido, Tailandia y España. Los premios serán entregados en el mes de octubre. En 2009, el Príncipe de Asturias de las Artes fue a manos del arquitecto británico Norman Foster. Otros galardonados han sido el cineasta Woody Allen, el músico Paco de Lucía, el arquitecto Oscar Niemeyer, el director de cine Pedro Almodóvar, las bailarinas Maia Plisiétskaia y Tamara Rojo, y el cantante y compositor Bob Dylan, entre otros. Fuente: BBC *** Vargas Llosa gana premio de artículos taurinos El escritor peruano Mario Vargas Llosa obtuvo por unanimidad, el pasado 12 de mayo, el III Premio “Manuel Ramírez” de Artículos Taurinos, que organiza ABC de Sevilla (http://www.abcdesevilla.es) y patrocina Persan (http://www.persan.es). El artículo “Torear y otras maldades” (http://bit.ly/bSQVCa) fue publicado el pasado 18 de abril en el diario español El País (http://www.elpais.com), y en él Vargas Llosa defiende la libertad de ir a los toros. Según un comunicado, el jurado, que se reunió en la Casa de ABC de Sevilla, estuvo compuesto en esta ocasión por Álvaro Ybarra Pacheco, Eduardo Dávila Miura, Borja Domecq Solís, Antonio Ojeda Escobar, Ramón Valencia Pastor, Andrés Amorós Guardiola, que actuó como presidente, e Ignacio Sánchez-Mejías Herrero, que lo hizo como secretario del jurado. “Nadie puede negar que la corrida de toros sea una fiesta cruel”, dice Vargas Llosa en su artículo. “Pero no lo es menos que otras infinitas actividades y acciones humanas para con los animales, y es una gran hipocresía concentrarse en aquella y olvidarse o empeñarse en no ver a estas últimas. Quienes quieren prohibir la tauromaquia (...) suelen hacerlo por razones que tienen que ver más con la ideología y la política que con el amor a los animales”. Agrega el autor de La fiesta del Chivo que si los detractores de la tauromaquia “amaran de veras al toro bravo, al toro de lidia, no pretenderían prohibir los toros, pues la prohibición de la fiesta significaría, pura y simplemente, su desaparición. El toro de lidia existe gracias a la fiesta y sin ella se extinguiría. El toro bravo está constitutivamente formado para embestir y matar y quienes se enfrentan a él en una plaza no sólo lo saben, muchas veces lo experimentan en carne propia”. “La fiesta de los toros no es un quehacer excéntrico y extravagante, marginal al grueso de la sociedad, practicado por minorías ínfimas. En países como España, México, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y el sur de Francia, es una antigua tradición profundamente arraigada en la cultura, una seña de identidad que ha marcado de manera indeleble el arte, la literatura, las costumbres, el folclore, y no puede ser desarraigada de manera prepotente y demagógica, por razones políticas de corto horizonte, sin lesionar profundamente los alcances de la libertad, principio rector de la cultura democrática”, continúa el escritor. El Premio “Manuel Ramírez” fue instituido en 2008 por ABC en memoria del conocido periodista y crítico taurino, para así homenajear y reconocer su aportación al mundo de los toros. Desde su inicio ha estado patrocinado por Persan. En las dos ediciones anteriores los ganadores fueron el periodista Antonio García Barbeito y el catedrático Francis Wolff. Fuentes: El País • IBLNews *** Presentan en Tenerife el Diccionario Básico de Canarismos La Academia Canaria de la Lengua (http://www.academiacanarialengua.org) presentó el pasado 13 de mayo el primer Diccionario Básico de Canarismos, una obra en la que han participado unos 40 especialistas del habla, la cultura y la naturaleza de las islas, y en la que por primera vez se registra con rigor las peculiaridades del español que se habla en el archipiélago, a través de unas 5.000 entradas, con ejemplos e ilustraciones. Humberto Hernández, catedrático del Departamento de Filología Española (http://webpages.ull.es/users/filesp) de la Universidad de La Laguna (http://www.ull.es) y miembro de la comisión de lexicografía que ha culminado el diccionario, explicó que se trata de la primera obra institucional de la Academia Canaria de la Lengua. El catedrático señala que estos especialistas se han esforzado para definir científicamente y de modo ajustado los términos que aluden a la flora, la fauna, la artesanía, la orografía, las tradiciones populares, las profesiones, los juegos infantiles, la agricultura, la ganadería, la pesca y la música popular del vocabulario de las ocho islas pobladas del archipiélago. Se trata de velar por la peculiaridad lingüística de Canarias como señal de identidad y evitar que este patrimonio se pierda por efectos de la globalización, detalla. El diccionario ayudará a mantener y potenciar estas peculiaridades ya que, como se indica en la presentación de la obra, “Canarias también ha contribuido a aumentar el incalculable tesoro del español y ha convertido en palabras castellanas un estimable conjunto de voces provenientes de la población prehispánica”. También castellanizó centenares de voces y expresiones de los colonos portugueses y utilizó palabras procedentes de los reinos de León y Castilla que más adelante serían esparcidas en América. Como diccionario básico, subraya el catedrático de filología española, será de mucha utilidad para los usuarios generales y para los interesados en esta modalidad del español, y además tendrá una finalidad “claramente didáctica”, con definiciones claras y precisas para estudiantes de primaria, secundaria y bachillerato. Todas las acepciones van ilustradas con un ejemplo de uso real de la lengua extraídos de conversaciones cotidianas o que precisan su uso en las islas. Un ejemplo es el término “bubango”, que se define como una “calabacita cilíndrica de corteza verde y carne blanca, parecida a la del calabacín, pero más apreciada que la de éste. El bubango se distingue del calabacín por la forma y el tamaño”. La idea fundamental de los académicos —que ya han empezado a trabajar en el futuro Diccionario General de Canarismos— es que esta obra sea de uso cotidiano en el aula y complementario a otros diccionarios. De hecho, Humberto Hernández detalla que hay varias decenas de diccionarios de canarismos, aunque sólo una minoría hayan sido elaboradas por filólogos. Esta es la primera vez que se hace de forma rigurosa y todas las acepciones de cada canarismo han sido comprobadas por su uso efectivo, pues es una obra basada en la realidad del español de Canarias. Ello permitirá consultar voces como “desinquieto”, una palabra canaria “con todos los honores” que significa “travieso, revoltoso, desasosegado” aunque no aparezca en el diccionario general de la lengua y cuya corrección se pone a veces en duda, pese a que es una voz tomada del portugués y adaptada al español. Incluso al catedrático le han sorprendido “muchísimas palabras” de las que se han recopilado, lo que revela el desconocimiento que puede haber en las propias islas de sus peculiaridades lingüísticas, pues hay voces que se usan en toda la región, otras la traspasan y llegan a América, y otras sólo perviven en unas zonas determinadas. Señala como ejemplo que a un habitante de Gran Canaria o Lanzarote le puede resultar extraño el término “revoltillar”, que se utiliza en Tenerife y La Gomera, mientras que en estas islas se desconoce el término “singue”, con el que los grancanarios denominan a un moscardón robusto. Humberto Hernández precisa también que la globalización “es imparable pero en nuestras manos está el rescatar lo propio, lo que nos identifica”. Por ello considera que los profesores deben enseñar lengua española “partiendo de nuestra realidad”, de forma que en la enseñanza se parta de la modalidad lingüística de las islas. Sin embargo, prosigue el filólogo, mucha gente piensa que el canario es una deformación del español “y durante mucho tiempo se nos hizo creer que hablábamos mal, con una variedad bastarda del español”. En realidad, el español es un conjunto de modalidades lingüísticas constituida por el dialecto de Canarias, Andalucía o Castilla y sin embargo, todavía hay comentarios periodísticos en los que parece que la modalidad de las islas es inferior, como cuando se afirma hablando de una expresión “como dice el mago”. Esto es diferente a que no se utilicen en una redacción formal expresiones propias del lenguaje coloquial, es decir, se debe evitar la frase “el presidente se mandó a mudar”, no porque sea un canarismo, sino porque es un coloquialismo. El diccionario, cuya presentación estuvo a cargo del catedrático de lengua española de la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es), Manuel Alvar Ezquerra, incluye también numerosas fotografías y dibujos que ilustran acepciones tan usuales en las islas como papas, quíquere o rancho canario. Fuente: La Opinión *** Difunden cartas de Benito Pérez Galdós en Internet El proyecto “Las cartas de Benito Pérez Galdós” (http://www.lascartasdeperezgaldos.es), puesto en marcha por el Cabildo de Gran Canaria (http://www.grancanaria.com), permite consultar en Internet la correspondencia personal del autor y conocer mejor su figura y su época, así como superar mitos y tópicos en torno a su persona. El portal ofrece acceso a un importante archivo digital en el que se puede comprobar, por ejemplo, que “Pérez Galdós fue un adelantado a su tiempo” y que su relación con Canarias era constante, indicó el presidente del Cabildo, José Miguel Pérez, en la presentación del portal, el pasado 13 de mayo. La publicación en Internet de esta documentación permite también desmontar algunos tópicos, como que el escritor “era un renegado de su tierra”, y ayuda a superar la supuesta deuda de Gran Canaria con el autor insular. A través de las cartas se conocen detalles de la época que no forman parte de la historia oficial y se descubren facetas personales de su figura, explicó la catedrática de historia Yolanda Arencibia, que piensa que Pérez Galdós habría disculpado la intromisión en su vida privada dado su interés en el conocimiento de la verdad. Se ha digitalizado el cien por cien de las cartas escritas por Pérez Galdós y se han podido completar las series epistolares con los más importantes personajes del contexto político, artístico, intelectual y literario de finales del siglo XIX y principios del XX. La Casa Museo Pérez Galdós (http://www.casamuseoperezgaldos.com) cuenta con un total de 8.099 cartas catalogadas escritas o remitidas al escritor grancanario, con un total de más de 2.100 remitentes. En esta primera fase de digitalización se han documentado 2.360 cartas, que suponen el tratamiento y la catalogación de unas 7.100 imágenes. Este epistolario incluye 1.219 cartas remitidas por el propio Benito Pérez Galdós, 78 cartas enviadas por Leopoldo Alas “Clarín”, 46 cartas de Emilia Pardo Bazán, 145 cartas remitidas por José María Pereda, 52 de José Alcalá Galiano y 58 de María Guerrero. También forman parte de esta primera fase 762 misivas que responden a gran cantidad de remitentes y otras que, al contar con firma abreviada o sin firma, no es posible identificar. “Las cartas de Benito Pérez Galdós” es una de las primeras acciones del proyecto Gran Canaria Cultura Digital, una iniciativa de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo de Gran Canaria, que cuenta con financiación del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo (http://www.mityc.es) a través del Plan Avanza (http://www.planavanza.es), que ha aportado 1,2 millones de euros. El proyecto supuso una inversión total de 6.000 euros e incluye trabajos de digitalización, catalogación y la creación de las aplicaciones informáticas necesarias para la difusión del epistolario. El presidente del Cabildo indicó que existen muchas más cartas de Pérez Galdós en manos privadas y alentó a sus propietarios a sacarlas a la luz. Las cartas permiten bucear en el pensamiento político de escritor; sus afectos o fobias personales; sus relaciones amorosas; su relación con las grandes personalidades de su tiempo, y muchas claves sobre su trabajo como escritor. Destacan las cartas remitidas a los traductores de sus obras para ediciones extranjeras, un extremo que permite comprobar el alto nivel de control del escritor con todas y cada una de las ediciones de su época. Una de las características del portal es el libre acceso a sus contenidos por parte de cualquier usuario desde cualquier lugar del mundo. Además, se puede acceder a los documentos siguiendo tres criterios de búsqueda: por remitente, por fecha o por contenido. Fuente: EFE *** Premio Alcorcón Siglo XXI para José Manuel Fernández Argüelles El escritor asturiano José Manuel Fernández Argüelles es el ganador del I Premio Nacional de Novela Alcorcón Siglo XXI por su obra La gasolinera de colores, según se anunció en el fallo publicado este 14 de mayo en la web de Ediciones Irreverentes (http://www.edicionesirreverentes.com), que organiza este certamen en conjunto con la Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI (http://www.aca-sigloxxi.com), de Alcorcón (Madrid, España). La gasolinera de colores narra la historia de una secta religiosa dedicada a captar muchachas para prostituirlas, con el fin de sufrir para ganarse la salvación eterna. Un muchacho de corto entendimiento está enamorado de la chica de la gasolinera, que es captada por la secta y obligada a sufrir las mayores perversiones. El chico intentará salvarla, para lo cual contará con la ayuda de un policía desencantado a punto de jubilarse, un profesor derrotado por la vida, dos gitanos delincuentes de poca monta, tres mulatas que trabajan en el prostíbulo al que suele acudir, y una extraña capacidad que posee: puede conocer cómo son las personas por los colores que emiten. Fernández Argüelles (Asturias, 1957) es autor de las novelas Los resucitados, La ira del hombre tibio, Entre animales y Humo de héroe: La gasolinera de colores es su quinta novela. Ha participado en Microantología del microrrelato y Relatos en corto para lectores inteligentes con prisa. Entre las antologías en las que aparece cabe mencionar Poeficcionario y Antología del relato negro I. De las 76 novelas participantes, 35 pertenecen a autores españoles y 12 de argentinos. Las novelas restantes fueron enviadas por autores de Alemania, Chile, Cuba, El Salvador, Estados Unidos, Francia, Holanda, México, Perú, Suecia, Uruguay y Venezuela. Fuente: Ediciones Irreverentes *** Almería celebra su Festival del Libro y de la Lectura Lilec ‘10 Desde el pasado viernes 14 de mayo y hasta el próximo domingo 23, se realiza en Almería (España) el V Festival del Libro y de la Lectura Lilec ’10 (http://lilec09.blogspot.com), que cuenta con un amplio programa de actividades de fomento y animación a la lectura, organizado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (http://www.juntadeandalucia.es/cultura) y el Ayuntamiento de Almería (http://www.aytoalmeria.es). La delegada de Cultura, Yolanda Callejón, destacó que “si bien el año pasado la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía hizo una fuerte apuesta por la Feria del Libro de Almería, trayendo a nuestra capital a autores de primera fila como Maruja Torres o Javier Reverte, este año no sólo hemos renovado nuestro compromiso, sino que lo hemos redoblado, implicándonos también en la organización de buena parte de las actividades que se van a desarrollar durante estos diez días, donde los libros serán los verdaderos protagonistas”. Para esta edición se ha diseñado un atractivo cartel de autores invitados y se han programado actividades culturales y de ocio dirigidas a todos los públicos, en la línea de lo que viene haciendo el Centro Andaluz de las Letras (http://www.juntadeandalucia.es/cultura/caletras) en las distintas programaciones que desarrolla a lo largo del año en la provincia. El autor José María Guelbenzu fue el encargado de la Lectura Inaugural, celebrada el pasado viernes en el Teatro Apolo y con presentación del periodista y escritor Miguel Naveros. En el transcurso del festival se desarrollan otras 12 presentaciones de libros en distintos escenarios, así como 16 firmas de libros en las casetas de la Rambla Federico García Lorca. Callejón subrayó el deseo de que este año la Biblioteca Pública Provincial “Francisco Villaespesa” (http://www.juntadeandalucia.es/cultura/bibliotecas/bpalmeria) adquiera un singular protagonismo como espacio cultural de referencia en esta feria, “para estrechar aun más el lazo entre los almerienses y la biblioteca, que es, sin duda, el más importante lugar de encuentro con los lectores de nuestra ciudad”. En este sentido, la biblioteca alberga durante el festival, además de presentaciones de libros, una decena de actividades de narración oral y citas con autores e ilustradores juveniles, en las que participan más de 600 alumnos de primaria y secundaria de diez colegios de la ciudad. “Hemos querido volcarnos con el público infantil y juvenil, sobre los que más debemos centrar nuestros esfuerzos, puesto que representan el futuro”, señaló la delegada. Otras actividades paralelas tendrán como protagonistas al escritor malagueño Juan Madrid y al cineasta vasco Imanol Uribe, que participarán en el diálogo “Cine y literatura”. Este acto, que se desarrollará el viernes 21 en el Teatro Apolo, estará precedido de la proyección de la película Días contados de Uribe. Fuente: El Almería *** Eduardo Sánchez Rugeles recibió el Premio Uslar Pietri El escritor venezolano radicado en España recibió el galardón por su novela Blue Label/Etiqueta Azul, con un discurso en el que recordó al autor de Las lanzas coloradas y su tema predilecto, Venezuela, a la que calificó como una “hipótesis no resuelta”. El viernes 14 de mayo, y en el marco de la “Semana Arturo Uslar Pietri”, fue entregado en el Auditorio de la Corporación Andina de Fomento (CAF, http://www.caf.com) el Premio Iberoamericano de Literatura Arturo Uslar Pietri, que en su primera edición recayó sobre la novela Blue Label/Etiqueta Azul, del escritor venezolano, radicado en España, Eduardo Sánchez Rugeles. El galardón está dotado con 12.500 dólares y una medalla. En el presídium participaron José Tomás Angola, miembro del comité organizador del premio; Carlos Pacheco, presidente del jurado; Antonio Ecarri, presidente de la Fundación Casa Arturo Uslar Pietri (http://www.casauslarpietri.com) y Rosalexia Guerra, en representación de Miguel Henrique Otero y Los Libros de El Nacional (http://www.el-nacional.com). Participaron además Luis Enrique Berrizbeitia, vicepresidente ejecutiva de la CAF, María del Pilar Puig, miembro del jurado del premio, Vicencio González, miembro del comité organizador del premio y el escritor y crítico Roberto Lovera de Sola. Sánchez Rugeles se mostró muy agradecido y emocionado al ver su obra impresa. En su discurso prefirió no hablar de literatura, sino usarla “como mero contexto”. “Hoy debo hablar de Venezuela. Nuestra idiosincrasia está ensamblada sobre una frágil estructura de prejuicios, de mitos de creación, resentimientos fundacionales e hipersensibles narcisismos que en la mayoría de los casos distorsionan el sentido de la reflexión, y la autocrítica en distintos contextos se percibe como ofensa”. “Me gustaría presentar a la juventud venezolana una modesta propuesta: convertir al siglo XIX en documento”, dijo Sánchez Rugeles en otro aparte de su discurso. “Nuestro mundo es otro, las formas de lo real han cambiado de manera rotunda. Lo diré sin ambages ni eufemismos: la pretensión de ser bolivariano en nuestros días, además de un vago anacronismo, es una ingenuidad”. Señaló el peso inevitable del tiempo, el orden del mundo, la relación frenética e incomprendida entre el desarrollo tecnológico, los modos de la rutina y los complejos escenarios de lo contemporáneo como indicadores de tal ingenuidad. “Si bien, en su contexto, reconozco el valor, la belleza, la originalidad y la necesidad histórica de plantear esas inquietudes, afirmo, con profunda responsabilidad, que los intereses de la Venezuela contemporánea no aparecen descritos en la Carta de Jamaica”, agregó. “¿Qué es la patria? ¿Qué significa, en el siglo XXI, esa noción abstracta y alienante?”, se preguntó el escritor de 32 años. “Mis convicciones vacilan a este respecto. Intuyo, sin embargo, que si tuviera que elegir entre la prostituida espada de un héroe viejo y una visión de país constituida por el bienestar de sus gentes, la calidad de vida o la utópica perspectiva de un fin de semana sin asesinatos inútiles no tendría mucho qué discernir. Las espadas, a fin de cuentas, no son más que piezas de museo, objetos de un siglo que caducó”. Por su parte, Antonio Ecarri, presidente de la Fundación Casa Arturo Uslar Pietri, señaló que “es un orgullo que la primera edición del Premio Iberoamericano de Literatura Arturo Uslar Pietri se lo haya llevado un joven venezolano de la talla de Eduardo Sánchez Rugeles”. Aprovechó la oportunidad para agradecer a todas las personas, organizaciones e instituciones que hicieron posible la realización de este premio, en especial a la Universidad Monteávila (http://www.uma.edu.ve). Fuente: Fundación Casa Arturo Uslar Pietri *** Arranca en Caracas la V Semana de la Nueva Narrativa Urbana Este lunes 17 de mayo se inicia la V Semana de la Nueva Narrativa Urbana, una iniciativa del Pen Venezuela organizada por los escritores Ana Teresa Torres y Héctor Torres (http://www.letralia.com/firmas/torreshector.htm), y que viene realizándose desde 2006 con el auspicio de Cultura Chacao (http://www.culturachacao.org). Este evento anual se inicia mediante una convocatoria a autores de nacionalidad venezolana menores de 35 años. Tras la selección, quince autores leen sus textos en cinco jornadas a partir de las 7 de la noche, en las que cada grupo de tres es presentado por un escritor invitado de reconocida trayectoria. El lunes 17, Rodrigo Blanco Calderón presentará a María Ignacia Alcalá (Caracas, 1985), Alexis Pablo (Porlamar, 1983) y Jesús Ernesto Parra (La Victoria, 1979). Le siguen, el martes 18, Harold Mota (Calabozo, 1982), Carlos Patiño (Caracas, 1978) y Jhon Manuel Silva (Caracas, 1984), presentados por Fedosy Santaella (http://www.letralia.com/firmas/santaellakrukfedosy.htm). El miércoles 19, Marjorie Landaeta (Barinas, 1983), Dulce María Ramos (http://www.letralia.com/firmas/ramosramosdulcemaria.htm; Caracas, 1978) y Graciela Yáñez Vicentini (Caracas, 1981) serán presentados por Gabriel Payares (http://www.letralia.com/firmas/payaresgabriel.htm). Hernán Lameda (Guadalajara, México, 1980), Michelle Roche Rodríguez (Caracas, 1979) y Marcel Ventura (Barcelona, España, 1987) serán los autores que presentará, el jueves 18, Martha Durán, y José Tomás Angola presentará el viernes 21 a Noelia Depaoli (Rosario, Argentina, 1984), María Eugenia Mayobre (Caracas, 1976) y Ricardo Ramírez (Ciudad Bolívar, 1976). En el marco del evento, el viernes 21 a las 6 de la tarde se hará la presentación del libro antológico Tiempos de Ciudad: III y IV Semana de la Narrativa Urbana, en el que se reúnen los relatos leídos por los treinta participantes de las dos ediciones previas y cuya edición correspondió a la Fundación para la Cultura Urbana (http://www.fundacionculturaurbana.org), institución tutelada por el Grupo de Empresas Econoinvest (http://www.econoinvest.com). Esta publicación es la continuación de Quince que cuentan: II Semana de la Nueva Narrativa Urbana, que fue editado en 2008 por la FCU. Ambas compilaciones dan cuenta de la sorprendente vitalidad de la más reciente cuentística venezolana. En esta oportunidad, la obra comprende autores desde los 45 hasta 23 años, destacándose la seriedad de los planteamientos estéticos y temáticos perceptibles en los más jóvenes. La obra recoge a autores que llevan en su haber varias publicaciones como Jorge Gustavo Portella, Manuel Llorens (http://www.letralia.com/firmas/llorensmanuel.htm), Lucas García París o Vicente Ulive Schnell, plumas que recién han publicado sus primeros textos como Hensli Rahn, Gabriel Payares, Keyla Vall de la Ville o Leo Felipe Campos, y periodistas que se entrenan también en la escritura de ficción como Kaury Ramos, Alejandro Sebastiani Verlezza (http://www.letralia.com/firmas/sebastianiverlezzaalejandro.htm), Gabriel Torrelles o José Urriola (http://www.letralia.com/firmas/urriolajose.htm), entre muchos otros nuevos narradores. La V Semana de la Nueva Narrativa Urbana tendrá lugar en el auditorio abierto del Centro Cultural Chacao de El Rosal, en Caracas, a las 7 de la noche. La entrada es gratuita. Fuente: Ficción Breve Venezolana *** Realizarán concurso de Cruz de Mayo en Monagas La Cruz de Mayo no sólo reviste suma importancia en lo religioso, pues esta tradición es ampliamente cultural, y ella encierra aspectos importantes en cuanto a lo gastronómico, lo musical, además de la unión, la convivencia social y el infaltable agradecimiento por las cosechas y demás bienes recibidos. Desde hace cinco años el gobierno regional del estado Monagas (Venezuela), a través del Instituto de Cultura (Icum) promueve un concurso de Cruz de Mayo, que persigue la masiva participación de comunidades organizadas, agrupaciones, colectivos y demás entidades congregadas en un mismo núcleo, por lo que desde ya están abiertas las inscripciones para que todos participen. Así lo indicó el escritor Miguel Mendoza Barreto (http://www.letralia.com/firmas/mendozabarretomiguel.htm), presidente del ente rector de las políticas culturales en la entidad, quien agregó que la convocatoria es para que los colectivos de Monagas inscriban el mayor número de cruces posible, a fin de participar en la exposición que abrirá sus puertas el viernes 21 de mayo a las 6 de la tarde en la plaza Miranda, frente al Museo Mateo Manaure. Luego del veredicto establecido por el jurado, que estará integrado por tres personas de reconocida capacidad y conocimientos al respecto, ese día se entregará la premiación en efectivo, además de certificados de participación, a los tres primeros lugares: 2.000, 1.000 y 500 bolívares fuertes, respectivamente. Por razones de espacio, dentro de los requisitos o bases resalta que las cruces deben tener como medida un metro de alto por sesenta centímetros de ancho. Las inscripciones ya están abiertas y la recepción de las cruces será desde el martes 18 hasta el jueves 20 de mayo. Mendoza Barreto informó que para la confección y elaboración de cruces no se utilizarán materiales industriales como anime, foami, cables o bombillos, entre otros, por lo que se sugiere el uso de materiales ecológicos, entre los que se encuentran semillas, frutos secos, flores y otros. Fuente: Icum *** ExpoArte Maczul 2010 se inicia esta semana El Museo de Arte Contemporáneo del Zulia (Maczul), en su constante afán de progreso y con el objetivo de consolidar sus actividades de autogestión, se ha propuesto retomar iniciativas que le permitan cumplir los compromisos asumidos como el museo destinado a impulsar, difundir y preservar los procesos culturales del arte zuliano y venezolano, razón por la cual el próximo jueves 20 de mayo se realizará el evento denominado ExpoArte Maczul 2010, a beneficio de la Fundación Maczul. Desde sus inicios, el Maczul, tutelado por la Universidad del Zulia (LUZ, http://www.luz.edu.ve), ha contado con el invaluable aporte de personas e instituciones dotadas de una sensibilidad especial por el arte, la cultura y sus cultores; en este sentido, el museo ha hecho un llamado a instituciones, coleccionistas y amantes del arte en general, a ser participes y aprovechar la oportunidad que brinda ExpoArte Maczul 2010 para iniciar o incrementar su patrimonio artístico a través de la adquisición de obras de arte de reconocidos artistas de la región y el país, con lo cual brindarán además una inestimable cuota de colaboración a la institución museística que incansablemente lucha por mantenerse como una referencia en el occidente del país. “ExpoArte Maczul 2010 es posible gracias al espíritu altruista de artistas zulianos y venezolanos, galerías de arte y coleccionistas privados que, de una manera u otra han estado vinculados con nuestra institución y que gentilmente han decidido hacer su aporte para este evento”, manifestó Hely Sandro Molero, director de Arte del Maczul. La inauguración del evento se realizará el jueves 20 a las 7:30 de la noche, y la exhibición y venta de las obras de arte permanecerá hasta el viernes 28 de mayo con un horario de 10 de la mañana a 8 de la noche. Entre los artistas que estarán presentes en la ExpoArte Maczul 2010 se encuentran nombres ya consagrados, así como noveles valores que vienen despuntando a partir de eventos como los Salones Regionales de Jóvenes Artistas, garantizando de esta manera una gran variedad de obras, con distintas técnicas y corrientes artísticas. Lo que demuestra, una vez más, la importancia que juega el Maczul en las diversas tendencias dentro del arte y en la gestión cultural de la región y el país. Fuente: Maczul *** Aragua celebrará el Festival Mundial de Poesía Con un recital poético infantil se iniciará en la ciudad de Maracay el capítulo Aragua del 7º Festival Mundial de Poesía, que se celebra del 24 al 29 de mayo en toda Venezuela y en homenaje al escritor venezolano William Osuna. El recital tendrá lugar el viernes 28 desde las 9 de la mañana hasta la 1 de la tarde en el Teatro Ateneo de Maracay, y en él participarán estudiantes de las instituciones educativas del estado. Habrá, igualmente, presentaciones de la Coral Manos Blancas, el cuentacuentos Víctor Ramírez y la agrupación “Identidad Musical”. Mientras tanto, en los alrededores del teatro se realizará una expoferia en la que participarán Librerías del Sur, el Sistema Nacional de Imprentas, la Red de Artes, la Tienda del Cine, Insumo para las Artes, el Consejo Estatal de Artesanos y el Centro Cultural Higuaraya Capanaparo. Se realizará también la presentación de las estatuas vivientes de la agrupación Yadhai. El mismo día, a las 6 de la tarde, se realizará un recital poético también en el Teatro Ateneo. Habrá una presentación de César Liendo y de la agrupación Danzas Aéreas, dirigida por Jean Bracamonte, así como el espectáculo de danza contemporánea “Alfonsina y el mar”, a cargo de Danzas Yacarama, dirigida por Luzmavial Alvarado. Finalmente, el sábado 29 a las 9 de la mañana se realizará un conversatorio en el Hotel Maracay, con autores adscritos al Gabinete de Cultura del Estado Aragua y a la Red Nacional de Escritores capítulo Aragua. *** Ilan Stavans ofrecerá tres conversatorios en Caracas Ensayista, lexicógrafo, comentarista cultural, traductor, cuentista, conductor de programas televisivos, profesor y hombre de letras conocido por sus incursiones en las culturas estadounidense, hispana y judía, el intelectual mexicano Ilan Stavans visitará la capital venezolana a finales de este mes para participar en tres conversatorios. Stavans reside en Nueva Inglaterra, en el estado de Massachusetts, donde es profesor en Amherst College (http://www.amherst.edu), ocupando el título de catedrático Lewis-Sebring en cultura latinoamericana y latina. Ha dictado clase en otras universidades, entre las que se incluye Columbia University (http://www.columbia.edu) en Nueva York. Entre 2001 y 2006 condujo para PBS (http://www.pbs.org) la serie Conversations with Ilan Stavans. En 1997, Stavans recibió la beca Guggenheim (http://www.gf.org) y ha sido galardonado con varios premios y distinciones internacionales tales como la Medalla Presidencial de Chile, el Premio Rubén Darío y el Latino Literature Prize. La obra ensayística de Stavans comprende desde La condición hispánica (1999) a historietas que incluyen Latino USA: A Cartoon History (con Lalo López Alcaraz, 2000) y, versa en general sobre temas y aspectos relacionados con la cultura popular y la identidad. Ha realizado varias antologías, como The Oxford Book of Jewish Stories (1998). En 2000 se publicó una muestra representativa de su obra con el título The Essential Ilan Stavans. En 2004, con motivo del centenario del nacimiento de Pablo Neruda, dirigió una compilación de mil páginas titulada The Poetry of Pablo Neruda. Sus cuentos se recogen en las antologías La pianista manca (Monte Ávila Editores, http://www.monteavila.gob.ve; 1991) y The Disappearance (2006). Convencido de que “la pureza de la lengua es una abstracción” y de que “sólo las lenguas muertas no cambian”, Stavans ha emprendido la traducción de El Quijote al spanglish, la jerga que mezcla español e inglés y que hablan buena parte de los hispanoamericanos que viven en Estados Unidos y Puerto Rico. En 2002 Stavans provocó un gran revuelo a nivel internacional cuando se publicó en el suplemento literario barcelonés Cultura/s una traducción al spanglish del primer capítulo de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Posteriormente publicó Spanglish: The Making of a New American Language (2004), que representa la culminación de varios años de estudiar y catalogar las voces del spanglish. El análisis incluye una comparación entre el spanglish, el yidis y el ebonics. El volumen comprende una descripción de esa lengua y recoge seis mil de sus voces. Contiene, asimismo, la traducción del primer capítulo de Don Quijote. La primera de las actividades en las que participará el reconocido intelectual será el miércoles 26 de mayo a partir de las 7 de la noche. Se trata del conversatorio “Literatura latinoamericana en estos raros días”, que será conducido por el escritor venezolano Héctor Torres (http://www.letralia.com/firmas/torreshector.htm), de Ficción Breve Venezolana (http://www.ficcionbreve.org), portal que organiza el evento conjuntamente con la Libería Kalathos, sede del conversatorio, ubicada en el Centro de Arte Los Galpones (avenida Ávila con 8ª Transversal, parcela Nº 29). El jueves 27, a las 6 de la tarde, Jacqueline Goldberg conducirá el segundo conversatorio: “Ser judío y escritor en el siglo XXI: una historia personal”, en la Biblioteca Leo y Anita Blum de la Unión Israelita de Caracas (http://www.uic.org.ve). Finalmente, el sábado 29 de mayo a las 11 de la mañana Stavans volverá a la Librería Kalathos, que organiza con Ficción Breve Venezolana el conversatorio “El spanglish, una conversación en spanish”, donde el escritor estará en compañía de Francisco Javier Pérez, vicepresidente de la Academia Venezolana de la Lengua. *** Vasco Szinetar conversará sobre su obra fotográfica El miércoles 26 de mayo, a las 8 de la noche, los espacios de Roberto Mata Taller de Fotografía (http://www.robertomata.com) reciben a uno de los nombres más sólidos de la fotografía venezolana: Vasco Szinetar (Caracas, 1948), quien estará conversando sobre su experiencia como retratista y autorretratista. Vasco Szinetar posee, sin duda, una de las miradas más interesantes de la fotografía venezolana, y es el retrato la temática en la cual la ha desarrollado a plenitud. Desde los años ochenta, el fotógrafo se ha dedicado exhaustivamente a retratar personalidades del área cultural y política, y hoy los fotografiados suman más de 300. Pero no se trata solamente de tomar a un sujeto y hacerlo posar, las imágenes de Szinetar van mucho más allá. “Sus obsesiones llevadas a cuestas durante todos estos años, las series que se ha inventado, los escritores que le han posado cándidamente ya constituyen una biblioteca gráfica de los grandes del siglo XX. Desde Borges hasta Cioran, desde Ashbery hasta Savater, desde Saramago hasta el Gabo, todos han sucumbido al hechizo de su cámara, quizás porque los espacios reducidos —baños, espejos o cuartos de hotel— son también relatos en potencia o versos inconclusos”, ha dicho el escritor Antonio López Ortega sobre la obra del fotógrafo. Joan Manuel Serrat, Mario Vargas Llosa, Geraldine Chaplin, Álvaro Mutis, Fernando Botero, Salman Rushdie, Jon Anderson Lee, Rosa Montero, Tomas Eloy Martínez, Teodoro Petkoff, Ramón J. Velásquez y César Miguel Rondón son algunos de los nombres que figuran en la extensa lista de sujetos que han posado para el lente de Szinetar. Y, más que reposar frente a su lente, muchos de ellos han sido partícipes de esa suerte de juego que implica una fotografía de Vasco Szinetar. Famosa es su serie de retratos-autorretratos en la que ha llevado a personajes tan respetables como Dizzy Gillespie, Marcel Marceau o José Saramago al espejo de un baño para hacer una foto de ambos. Este trabajo no sólo ha significado captar la imagen del sujeto sino documentar la vida misma de Szinetar, quien ha ido notando los cambios en su rostro a lo largo del tiempo. En el encuentro que se celebrará en RMTF el 26 de mayo, Szinetar hará un recorrido por esos más de 30 años que ha dedicado al retrato como experiencia de relación con el sujeto y su entorno y como autorretrato. Los asistentes conocerán esas historias que se gestaron detrás de las imágenes, las dificultades y las oportunidades que se presentaron, todo esto mezclado con referencias a la literatura, política y arte del siglo XX. Szinetar es fotógrafo y poeta. Aunque estudió cine en la International Film School de Londres (http://www.lfs.org.uk), es la fotografía el oficio al que se ha dedicado durante más de 30 años. Estuvo al frente del Museo de la Fotografía por varios años y fue director general del Museo de Artes Visuales Alejandro Otero, también fungió como curador de los archivos fotográficos del diario El Nacional (http://www.el-nacional.com) y de la Fundación para la Cultura Urbana (http://www.fundacionculturaurbana.org). Es autor de Frente al espejo, Cheek to Cheek (Cachete con cachete) y Re-tratados, series fotográficas que han trascendido las fronteras de Venezuela. Ha publicado títulos como Sesenta retratos, imágenes de la literatura venezolana (Monte Ávila, http://www.monteavila.gob.ve; 1987), Re-tratados. España, 1974-2003 (FCU, 2004) y Periodistas (Cyngular, http://www.grupoeditorialcyngular.com; 2009). Roberto Mata Taller de Fotografía es una escuela que pretende recrear un ambiente en el cual los alumnos armonicen el reto que supone la concepción de una imagen y el apoyo mismo que implique obtenerla. Asimismo, es un espacio que se dedica a promover e intercambiar ideas sobre todo lo que se refiere al hecho fotográfico. Desde sus inicios —en agosto de 1993— ha atendido más de 2.000 alumnos, muchos de los cuales se mantienen vinculados activamente al taller y a la fotografía. La invitación a este evento, cuya entrada es gratuita, está abierta a estudiantes, fotógrafos, amantes del arte y público en general. Roberto Mata Taller de Fotografía está ubicado en la avenida Trieste con avenida Madrid, en La California Sur, en Caracas. Fuente: RMTF *** Laura Restrepo inaugurará el Encuentro “Matilde Espinosa” Del 21 al 25 de octubre se realizará en Bogotá, Colombia, el IX Encuentro Internacional de Escritoras de “Matilde Espinosa”, evento que bajo el lema “Luz y sombras en la literatura” reunirá a escritoras de todo el continente y cuyas inscripciones cierran el próximo lunes 31 de mayo. Las escritoras participantes serán recibidas el jueves 21 de octubre a las 7 de la noche con un coctel de bienvenida que será amenizado por la mezzosoprano Deyanira, arreglista de varios poetas colombianos. El viernes 22, también a las 7 de la noche y después de una jornada en la que tendrán lugar cuatro ciclos de mesas paralelas, la reconocida escritora colombiana Laura Restrepo (Bogotá, 1950) pronunciará la conferencia inaugural, titulada “Desenmascarar: sacar a la luz”, en el auditorio Luis Carlos Galán de la Pontificia Universidad Javeriana (http://www.javeriana.edu.co). El sábado 23, de 9 de la mañana a 12:30 del día, se realizará una serie de plenarias en el Centro Cultural García Márquez del Fondo de Cultura Económica (http://www.fce.com.co). En la tarde, las escritoras participantes realizarán una visita a las bibliotecas de Bogotá, donde realizarán lecturas de textos. A las 6 de la tarde se celebrará un recital en homenaje a la escritora Matilde Espinosa, una de las voces más reconocidas de la poesía colombiana, quien falleció el 19 de marzo de 2008. La organización del evento, que coordina la poeta Bella Clara Ventura, ha dispuesto un plan de alojamiento con el Hotel Tequendama (http://www.shtequendama.com), de 5 estrellas, con precios que oscilan de 460 a 720 dólares, lo que incluye la inscripción en el encuentro, el alojamiento por cuatro noches y cinco días, impuestos, desayunos, traslados, participación en actividades y otros beneficios. Las autoras interesadas deberán solicitar mayor información a Bella Clara Ventura (beclave@hotmail.com) y a Cielo Hernández (chernandez@caminosverdes.com). Se recomienda escribir a ambas escritoras al mismo tiempo. Fuente: Organización del evento *** Analizarán en Bogotá relación entre ficción e historia Hasta el próximo lunes 31 de mayo es posible proponer ponencias para el VI Simposio Internacional de Literatura, que bajo el lema “La ficción de la historia” se realizará del 8 al 10 de septiembre en la Universidad Central (http://www.ucentral.edu.co), en Bogotá (Colombia), con el propósito de crear un espacio de reflexión que explore los vínculos de la historia con la creación literaria. Entre los temas que tocarán los participantes, se encuentran la literatura como recuperación de la memoria histórica, la proliferación de la literatura de corte histórico, el papel de la imaginación y la ficción en el proceso de creación de obras literarias de corte histórico, el carácter narrativo de la historia y el carácter histórico de la narración, la historia como constitución de mundos posibles en la literatura, el proceso literario de la ficcionalización de la historia, las formas como se asume la historia en la ficción y los modos de experimentación con el lenguaje en la literatura de corte histórico. Dirigido a creadores, historiadores, investigadores, profesores, estudiantes y lectores, el simposio recibe resúmenes hasta el 31 de mayo. Estos resúmenes deben tener una extensión máxima de 500 palabras, y se debe incluir los datos del autor o los autores. También se aceptan propuestas de panel de grupos de investigación o estudiosos del tema. Estos recaudos deben ser enviados a nmalverc@ucentral.edu.co. Antes del 4 de junio de 2010, las ponencias y los paneles aceptados tendrán comunicación de las organizadoras. Las ponencias aceptadas serán publicadas en el CD de las memorias del simposio. Las ponencias aceptadas deberán tener una extensión entre 10 y 15 páginas, y deberán ser enviadas a las organizadoras antes del 6 de julio de 2010 en archivo digital, formato Word 2007, fuente Times New Roman 12, a doble espacio, justificado, tamaño carta, márgenes de 3 cm arriba y abajo, y derecha e izquierda a 2,5 cm. Las citas y referencias bibliográficas deben presentarse en forma completa de acuerdo al formato MLA. Fuente: Organización del evento *** Alicia Alonso recibirá homenaje en Nueva York La directora del Ballet Nacional de Cuba (BNC, http://www.balletcuba.cult.cu), la famosa bailarina Alicia Alonso, recibirá el 3 de junio un homenaje del American Ballet Theatre (http://www.abt.org), en la Metropolitan Opera House (http://www.metoperafamily.org/metopera) de Nueva York (EUA), por los 90 años que cumplirá en diciembre. La legendaria coreógrafa comenzó su trayectoria profesional con el American Ballet Theatre y debutó en ese prestigioso teatro de Nueva York, en el papel principal de Giselle, el 2 de noviembre de 1943, actuación que marcó su carrera. “La gala de homenaje devendrá, en definitiva, testimonio de vínculos que se conservan sólidos y pujantes, más allá de contextos poco propiciatorios: la historia que comparten el ballet cubano y el estadounidense”, destacó el semanario cubano Trabajadores (http://www.trabajadores.cu). Alonso, quien ostenta el título de prima ballerina assoluta, estrenó con el American Ballet obras de algunos de los más prestigiosos coreógrafos del siglo XX, y fue la principal figura de algunas de sus giras por Europa. Nacida el 21 de diciembre de 1920, la bailarina cubana recibe por su cumpleaños homenajes en varias ciudades del mundo, como Londres (Gran Bretaña) y Enghien-les-Bains (Francia), el pasado abril. Fundadora de la BNC en 1948, Alonso viajará a Estados Unidos sin su agrupación, que se presentó en ese país en 2003 en una exitosa gira por varias ciudades. “Ojalá sea un recomienzo: el público cubano espera el rencuentro con esa agrupación. Es hora. Es tiempo de allanar obstáculos. Sería uno de los mejores tributos a una mujer que ha sido extraordinaria embajadora de su arte, todo un símbolo”, subrayó el periódico. Considerada “embajadora” de la Revolución Cubana, Alonso —casi ciega y con problemas al caminar—, dirige activamente el BNC y lo acompaña en casi todas las giras. Fuente: La Jornada *** La Librería Mediática celebra su quinto aniversario La versión televisiva de La Librería Mediática (http://lalibreriamediatica.wordpress.com), la iniciativa que en Venezuela impulsan la periodista Marialcira Matute e Isidoro Duarte para aprovechar los medios de comunicación en la difusión del libro y la lectura, cumple cinco años, por lo que el próximo 6 de junio desarrollará una jornada especial de 3 a 5:30 de la tarde en los espacios de PDVSA La Estancia, en La Floresta (Caracas). La actividad —en la que participarán los televidentes, junto con invitados especiales y el equipo de La Librería Mediática—, será registrada en video para una edición especial del programa. Se iniciará a las 3 con la proyección de la emisión número 438, “5 años de La Librería Mediática en imágenes”, en la que se ofrece un resumen de los programas realizados dentro y fuera de Venezuela. A las 3:30 los asistentes recibirán la bienvenida a cargo de Marialcira Matute e Isidoro Duarte, acompañados por las niñas anfitrionas Camila Medero, Paola Hernández y Mariale Matute, con poesías de Camila Medero. Serán obsequiados libros venezolanos donados por la Distribuidora Venezolana del Libro y la Cultura (http://www.distribuidoradellibro.gob.ve). Luego se realizará la presentación de la Fundación La Librería Mediática, recientemente registrada, que coordinará el proyecto TVLecturas: La Televisora de los Libros (http://tvlecturas.wordpress.com), sitio ganador del Premio Nacional del Libro en la Categoría “Sitio que promociona el libro y la lectura”. A continuación se proyectará el programa número 437, Libro televisivo 2010, una emisión especial en dos partes con animación audiovisual de los cuentos y poemas ganadores del VII Concurso Anual de La Librería Mediática, con la presencia de homenajeados, lectores del libro y ganadores. Finalmente, los asistentes darán testimonio de su opinión respecto a los cinco años de La Librería Mediática. Fuente: La Librería Mediática *** Poetas latinoamericanos se reunirán en junio en Veracruz El Puerto de Veracruz, en México, será la sede del 14 al 17 de junio del I Encuentro Latinoamericano de Poesía en Veracruz, que en el marco del IV Festival “Palabra en el Mundo” y bajo el lema “La diversidad hace más ancho el mundo”, realiza el Instituto Veracruzano de la Cultura (Ivec, http://www.ivec.gob.mx) en homenaje a los poetas veracruzanos Salvador Díaz Mirón (1853-1928) y Rubén Bonifaz Nuño (Veracruz, 1923), y en conmemoración del Centenario de la Revolución Mexicana y del Bicentenario de la Independencia. El encuentro tiene entre sus objetivos fortalecer la poesía en Veracruz como una de las más importantes formas de expresión cultural y como un medio de interrelación con otras ciudades, otros estados, y las naciones de América Latina y del mundo. Además, pretende proporcionar un espacio de trabajo e intercambio a los poetas locales, nacionales y latinoamericanos, que les permita conocer lo que se realiza actualmente en otras latitudes. En el marco del encuentro se realizarán talleres de creación poética a cargo de experimentados poetas latinoamericanos, que brinden conocimientos más amplios tanto a los poetas locales, nacionales y jóvenes. Igualmente, y mediante diversas actividades, se dará a conocer la poesía en diferentes formas, lugares y manifestaciones artísticas. Fuente: Ivec ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === Miguel Ángel Asturias: comentario y prólogo =========================== === para Las lanzas coloradas, de Arturo Uslar Pietri ===================== === Ariel Batres Villagrán ================================================ “Con el don de nombrar que es el don de crear”. Arturo Uslar Pietri “En la palabra, todo. Sin la palabra, nada”. Miguel Ángel Asturias. Presentación Las lanzas coloradas (1931), del venezolano Arturo Uslar Pietri, fue redactada con el claro propósito de crear y a la vez reclamar lo americano, que en nada era menos con respecto a la literatura de la época, que pretendía y lograba imponer los criterios literarios europeos. En razón de que el 16 de mayo de cada año se conmemora un año más del nacimiento de Uslar Pietri, en el presente ensayo se transcribe textualmente lo que Miguel Ángel Asturias comentó acerca de Las lanzas coloradas, en dos fechas distintas pero con el mismo sentimiento americano. En efecto, en junio de 1931 Asturias realizó algunas anotaciones periodísticas de encomio para con la novela del venezolano, su amigo. El tiempo no lo hizo cambiar de parecer respecto a la admiración que sentía por el autor y su obra y 40 años después incluiría un prólogo en la edición de 1970 de la novela. En estas breves páginas, se describe a grandes rasgos la relación especial que hubo entre TRES AMIGOS, siendo ellos el guatemalteco Miguel Ángel Asturias, el cubano Alejo Carpentier y el venezolano Arturo Uslar Pietri. Empero, siendo el objeto del presente ensayo resaltar lo que Asturias esbozó acerca de la novela de Uslar, se dice muy poco en cuanto a Carpentier. Previo a copiar lo escrito por Asturias, se ofrece un resumen de Las lanzas coloradas, a manera de interesar al lector que aún no la ha leído y ofrecerle la síntesis que se considera podría serle útil para comprender por qué el Premio Nobel guatemalteco escribió dos veces, y a cuarenta años de distancia, sobre la misma: un Comentario en 1931 y un Prólogo en 1970. No se efectúa exégesis alguna de lo anotado por el literato de Guatemala para con su amigo de Venezuela. Ello se hará en otra ocasión. 1. Tres amigos Miguel Ángel Asturias (Guatemala), Alejo Carpentier (Cuba) y Arturo Uslar Pietri (Venezuela), fueron tres escritores hispanoamericanos que se conocieron e hicieron amigos en París durante los años veinte del siglo anterior, reuniéndose casi diariamente en los cafés del barrio Montparnasse, principalmente en el “Falstaff”, sin saber que el tiempo y la distancia no sólo no los separaría, sino también que el trío crearía obras literarias en los géneros de la novela, poesía, teatro, periodismo y ensayo, llamadas a revolucionar el mundo de las letras hispanoamericanas, que en ese entonces miraba hacia Francia y creía ingenua y absurdamente que únicamente del país del gallo galo —y por ende de Europa— provenía lo que podía considerarse literatura universal. En 1930 Asturias publica Leyendas de Guatemala; Uslar Pietri, Las lanzas coloradas, en 1931; y, Carpentier Ecué-Yamba-Ó! (Alabado sea el Señor), en 1933. Las tres obras son escritas en París, lo que no necesariamente significó que las redactaran siguiendo los cánones que a la sazón imponían las escuelas europeas, sobre todo el surrealismo de André Breton (1896-1966), con quien rompieron. Ocurrió lo contrario: como en un juego de hacer frente a los consagrados escritores que componen sus obras pensando básicamente en qué pensará el público de Europa, los tres amigos formulan las propias con un sentido nacional, de volver a sus raíces guatemalteca el primero, venezolana el segundo y cubana el tercero, orígenes que serán sociales en Carpentier, míticos en Asturias e históricos en Uslar Pietri; como éste último utiliza la figura de Simón Bolívar como eje de su novela Las lanzas coloradas, pero como personaje ausente a quien solamente evoca, recuerda o menciona, Asturias no vacilará en señalar en 1931 que la misma tiene rasgos de mitología, habida cuenta de que “Bolívar mismo pasa por sus páginas como un tótem, como un hombre mágico cuyo solo nombre hizo la guerra y triunfó sobre sus enemigos”. Los tres escribían en la revista Imán, publicada en París y cuyo director era Carpentier; regresaron de vuelta a sus países, así: Asturias en julio de 1933, Uslar en febrero de 1934 y Carpentier en mayo de 1939. Cuando cada uno escribió su respectiva novela, acordaron leerse entre ellos y en voz alta, conforme fueran avanzando en la redacción, como una especie de taller literario entre amigos, y por ello es que Asturias evoca en 1970: “Andando y hablando. Así teníamos que hacerlo, de paso y con nuestras palabras”. Pero donde mejor expone el Premio Nobel sus recuerdos acerca de Carpentier y de Uslar Pietri es en una conversación pública que sostuvo en Guatemala en 1968, en ocasión que visitó el país y la Universidad de San Carlos de Guatemala aprovechó para organizar un coloquio con Miguel Ángel Asturias. Durante la plática no sólo rememoró que en 1924 llegó a París con un cuento inédito llamado “Los mendigos políticos”, el que después seguiría escribiendo y convertiría en la novela El señor Presidente (1946), sino especialmente lo siguiente: Recuerdo que Alejo Carpentier escribía entonces una novela de la que sólo algunos capítulos se publicaron, no sé si se publicó entera —en una revista que se llamó Imán—, que se llamaba Ecué-Yamba-Ó! La novela empezaba más o menos así: “Ecueyambaó, retumban las tumbas en casa de Acué; yambaó, yambaó, en casa de Acué, retumban las tumbas; retumban las tumbas en casa de Acué”. Es un poco el “¡Alumbra, lumbre de alumbre, Luzbel de piedralumbre!”. Esa cosa: nosotros teníamos la preocupación por el sonido de las palabras en esos momentos. Esto debemos unirlo también al movimiento surrealista que empezaba, que ya estaba desarrollando en Francia; había llegado Tristán Tzara, había terminado un poco el dadaísmo, y comenzaba Breton y comenzaban los surrealistas a lanzar sus manifiestos y a impulsar la creación puramente mecánica. Nos entusiasmó a nosotros esta idea de podernos sentar a la máquina de escribir o frente a una cuartilla y empezar mecánicamente procurando la no intervención de la inteligencia; y entonces, con Arturo Uslar Pietri, un venezolano que escribía Las lanzas coloradas, hacíamos ejercicios de esta clase; pero los hacíamos con máquinas de escribir. Poníamos el papel y empezábamos a escribir en esa forma casi mecánica, de donde salieron muchísimos textos que también publicaron en esta revista que se llamó Imán. Estos textos, que al parecer eran disparatados, ya juzgados en cierta forma tenían una cierta unidad, caótica si se quiere pero eran reveladores, eran textos reveladores de un gran acervo del subconsciente nuestro, de nuestra forma de ser y de pensar tal vez latinoamericana (1). Y esa forma de “pensar tal vez latinoamericana” a que se refería Asturias en 1968, será quizá lo que Carpentier consideraba en septiembre de 1978 cuando termina de escribir su novela El arpa y la sombra (1979), que trata sobre el intento de canonización de Cristóbal Colón, como “la peligrosa manía de pensar” que privaba durante el siglo XIX, cuando las ideas de Rousseau y Voltaire influían en varios países de América que luchaban por sostener y defender su independencia recién adquirida, sobre todo en las primeras décadas de tal siglo, siendo esto lo que descubrió en 1823 el canónigo Giovanni Mastai-Ferretti (1792-1878) a su llegada a Chile, en razón de establecer que: (...) las modas ultramarinas, de adorno, entretenimiento o civilidad, nunca viajan solas. Y con ellas había llegado aquí “la peligrosa manía de pensar” —y sabía Mastai lo que decía al calificar de “peligrosa manía” el afán de mucho buscar verdades y certezas, o posibilidades nuevas, donde sólo había cenizas y tinieblas, noche del alma (2). En 1846 Mastai se convertiría en el papa Pío IX, cargo que dejará tras su muerte en 1878, y será él quien influya con sus escritos, encíclicas y cartas pastorales, en el contenido del Syllabus complectens praecipuos nostrae aetatis errores (1864), conocido lacónicamente como Syllabus (3). No obstante que el Syllabus fue calificado por algunos como un texto pálido en su condena al liberalismo, y hubo intentos de prohibir su introducción en Francia, fue atacado por el defensor e ideólogo del liberalismo guatemalteco, el doctor Lorenzo Montúfar Rivera Maestre (1823-1898), cuando durante su estancia en Costa Rica publicó El Evangelio y El Syllabus (1884). Pero esto es otra historia. Para interesar al lector, solamente se transcriben dos párrafos escritos por Montúfar al principio y en la última página de El Evangelio y El Syllabus, para dar una idea de su rechazo a los 80 cánones del mismo, que incluían el estigma papal a la libertad de religión o bien a la separación entre la Iglesia y el Estado (el dualismo imposible). Ellos no quieren morir dejando sólo una túnica como Jesús, sino testando millones como Pío IX (4). Si algún fariseo hubiera presentado el Syllabus a Jesús de Nazaret para que lo autorizara, el fariseo hubiera sido lanzado de la presencia del Salvador del mundo con estas palabras que en casos semejantes empleaba Jesús: “Nunca os conocí: apartaos de mí los que practicáis la iniquidad” (5). 2. Resumen de Las lanzas coloradas Las lanzas coloradas es una novela escrita en 1930 y publicada en 1931 por Arturo Uslar Pietri, con un notorio sentido de establecer y reivindicar lo americano, frente a una literatura que durante la época imponía los criterios europeos, sobre todo franceses, razón por la cual algunos autores hispanoamericanos, pretendiendo sobresalir, escribían con la lengua de otros, adoptando las posturas y hasta los sentimientos del Viejo Mundo, a quien trataban errónea y absurdamente de imitar, para lograr ser aceptados. Después de Asturias y sus Leyendas de Guatemala (1930), Uslar Pietri publica Las lanzas coloradas, misma que escribiera en la primavera del París de 1930. En la “Presentación” de sus Obras selectas (Madrid-Caracas, 1956), detalla que la redactó: (...) frente a una ventana que daba a una calle gris, sin mirar la ventana ni la calle, sino asediado de las visiones de mi país. No entré por el camino de la novela histórica por gusto arqueológico o por manía reconstructiva, sino porque pensé que para expresar lo nacional, fuera del mero paisajismo, había que comenzar por buscarlo en las horas en que alcanzó su más alta y reveladora tensión. Sentía que en el impulso destructor y creador de la Guerra de Independencia se había revelado de un modo pleno la condición criolla de nuestra humanidad. Fue el primer momento en que el alma criolla pudo entregarse con fruición posesiva a la irrestricta expresión de su ser. Por eso en mi novela lo reconstructivo tiene una mera importancia de marco y todo el esfuerzo de expresar está concentrado en los seres y en su relación con los sucesos (6). Empero, Las lanzas coloradas no constituye el relato paso a paso de la Guerra de Independencia de Venezuela en su conjunto, sino básicamente un capítulo de la misma, el ocurrido en 1814, cuando las fuerzas revolucionarias de Simón Bolívar se debaten en una “guerra a muerte” contra las realistas (godos) de la Colonia, representadas por el general José Tomás Boves (1782-1814). Si bien la independencia se logró el 5 de julio de 1811, la fecha no necesariamente marcó el fin de la Colonia, pues Bolívar hubo de luchar varios años más para reafirmarla. Y esto es lo que Uslar Pietri trata de señalar; cómo el grito de “guerra a muerte” tendría que ser sostenido para conquistar la ansiada libertad, bajo las ideas y palabras como ciudadano, insurgente, igualdad y derechos del hombre, inspiradas en Juan Jacobo Rousseau y la Revolución Francesa. En 166 páginas —edición Salvat, 1970— y 212 —edición ALLCA 2002—, organizada en trece capítulos con numeración romana, el autor da cuenta y describe los hechos que ocurrieron inicialmente alrededor de la familia Fonta, de origen español, en su hacienda “El Altar”, la cual fue heredada por los hermanos Fernando e Inés tras la muerte del padre. Como Fernando, el amo en la hacienda de esclavos, es un hombre de carácter débil y pusilánime, para dirigir la misma cuenta con la valiosa ayuda del mulato Presentación Campos, su antítesis, el que si bien representa a los esclavos, se diferencia de éstos y del amo en cuanto a que administra la propiedad con mano fuerte, cual si él fuera el dueño —en realidad es lo que desearía—, y hasta desprecia a don Fernando porque éste no sabe mandar, así como a su hermana Inés, una mujer blanca que sólo sabe tocar el piano y entretenerse con escasas lecturas de corte romántico, en una región del llano donde la educación y los libros son escasos durante los primeros años de la guerra de independencia venezolana. Don Fernando siempre duda respecto a participar o no en la guerra, que ya la ve cerca, y obligado por las circunstancias, trágicas por cierto, accede a inmiscuirse más por deseos de venganza personal que patriótica, toda vez que Presentación Campos ha violado a su hermana, quemado la hacienda y escapado con más de 40 esclavos para iniciar su propia guerra, en virtud que al principio no sabía si apoyar a los realistas (los godos) o a los insurgentes (republicanos), pues para él “la patria es un puro suspiro”. Al igual que don Fernando, todos los criollos americanos dudaban en inmiscuirse en la lucha, por temor a perder la vida, a su familia, tierras y riquezas logradas a expensas de los esclavos, negros y mulatos en su mayoría, para quienes eso de la guerra es algo que sólo les proporciona muerte, no les interesa pues el concepto de patria y nacionalidad no va con ellos, y con los criollos tampoco, y al final saben que su ansiada libertad quedará en lo mismo: pasarán del yugo español al de los criollos. Bolívar, “aparece” en la novela pero sólo en carácter de evocación, mencionado como un “tótem”, según Miguel Ángel Asturias, pues su figura mítica asusta a algunos, causa desprecio en otros, pero nadie lo ve; gana y pierde batallas sin siquiera participar. La batalla entre el general Boves y las fuerzas insurgentes es perdida por éste cuando queda herido, su gente huye en desbandada al saberlo y al final muere, pero Bolívar no se ensucia las manos en la misma, donde también mueren cientos de españoles y revolucionarios bajo el grito de “guerra a muerte” que utilizó el prócer desde 1810. En la ficción de Uslar Pietri, la figura de Bolívar opera cual La sombra del Caudillo (1929), nombre de la novela del mexicano Martín Luis Guzmán (1887-1976); y es que de Bolívar sólo aparece su sombra a lo largo del texto, o más bien señales de que anda por ahí, de que ganó o perdió una batalla que nadie observó pero todos saben que así fue, y por ello es que cuando alguien lleva la “noticia” respecto a que el Libertador está cerca del teatro de operaciones en el llano, la pampa venezolana, mejor deciden entre seguir luchando a la par de las fuerzas del Rey o bien huir para no ser arrasados por ese grito que se convierte en sangre. Pero no solamente el Libertador causa desazón en españoles y criollos que apoyan a éstos; ocurre similar sentimiento entre los insurgentes milicianos que luchan por la Independencia, al sólo enterarse de que también Boves y sus siete mil lanceros están cerca, pues éste ha exigido a sus fuerzas que la lanza que portan debe regresar cubierta del tono colorado extraído de la sangre de sus enemigos. Y para darle más visos de historia a su novela, Uslar Pietri incorpora en los primeros cinco capítulos la descripción de la hacienda “El Altar” y los orígenes de la misma, que se remontan a la época de la conquista cuando don Juan de Arcedo reclamó la encomienda de las tierras que le apetecían, alejadas de la capital recién fundada, a la cual marchó con cuatro aventureros y veinte indios dóciles, esclavos, para poblarla y explotarla. Uno de sus bisnietos, don Carlos Arcedo, ávido de riquezas se perdió en la selva en busca de El Dorado, lugar mítico del que se enteró y creyó que existía, porque así se lo contó un indio que llegó a la hacienda y le dijo que podía llevarlo al lugar. Otro hacendado vecino de “El Altar”, don José Fonta, al saber de la muerte de don Carlos casa a su hijo Manuel con la hija del desaparecido en la selva, para así apropiarse de la hacienda y extender sus tierras. De Manuel Fonta proviene la descendencia directa de don Fernando Fonta, siendo su padre don Santiago Fonta, “un hombre sin ternura, violento”, razón por la cual Fernando y su hermana Inés tienen una vida aislada del amor y contacto físico con el padre, a quien no extrañan después de muerto. Siendo joven, Fernando Fonta reside tres años en Caracas (ver capítulo III), estudiando en un colegio-seminario; pero observa con decepción que la vida espiritual de los católicos no coincide necesariamente con lo que predica la iglesia y por ello, al estilo de lo que el mexicano Guzmán ya mencionado expone, prefiere creer en Dios pero alejado de la iglesia y sus ministros. Y es que Fonta es testigo decepcionado por la venta de bulas, que es un pingüe negocio que reditúa a los administradores de la fe, además de sentirse asqueado al darse cuenta de que “el cielo tenía precio”. En Caracas, Fernando se hace amigo de Bernardo, quien lo induce a participar en una secta secreta donde es llamado “hermano”, quizá en alusión a las Logias Masónicas que existían en América, provenientes algunas de la Lautaro de Cádiz, que a su vez se originó en la Gran Reunión Americana de Londres fundada por Francisco de Miranda (1750-1816); éste último, según Carpentier, fue muy amigo del Director Supremo de Chile en 1818-1823, Bernardo O’Higgins, y maestro de Simón Bolívar (7). En dicha logia o secta, alguien lee el primer artículo de la Declaración de los Derechos del Hombre, y esto da lugar a que Fonta cuestione si su propia vida no va en contra de tales principios, pues de hecho él niega la libertad al contar con más de 100 esclavos hediondos, y si los ideales revolucionarios de Francisco de Miranda, que le son expuestos en dicha sociedad, que lucha por la igualdad, los podrá poner en práctica, él que no sólo es tan remilgado sino quien siempre ha vivido una vida holgada, sin necesidad de trabajar pues sabe que tiene el fuerte apoyo de Presentación Campos, el administrador y mayordomo de su hacienda, a quien también odia y teme, sabe que le será muy difícil aceptar el contrato social del cual se le habla. Y aquí es donde Uslar Pietri juega con sus personajes, toda vez que pinta a Fernando Fonta como un ser de carácter débil, indeciso y hasta obediente a lo que decide su mayordomo Presentación, que es quien tiene el poder real en la hacienda, y por ello lo contrario al esclavo normal: sumiso y obediente. Y para demostrar quién manda, Presentación Campos normalmente exhibe su poder e influencia sobre los esclavos a su cargo, golpeándolos e infligiendo castigos por cualquier nimiedad, haciendo alarde de su fuerza física, y hasta imagina que debe participar en la guerra aunque sin tener claro a quiénes apoyará: “Los godos tienen una bandera colorada y gritan: ‘¡Viva el Rey!’. Los insurgentes tienen bandera amarilla y gritan: ¡Viva la libertad!’ ”. Pero como para él la patria sólo es un suspiro que luego pasa, es como las mujeres a quienes no vale la pena proteger ni defender, para qué hacerse problemas la vida: irá con quien le reporte la posibilidad de ser tan rico como el amo Fernando, sólo que mejor que éste, pues él no se convertirá en un pusilánime al triunfar; si “toda la tierra de Venezuela ardía en la guerra”, razón de más para tomar las armas por su cuenta y alistarse donde mejor le convenga. Es hasta el capítulo seis cuando Uslar Pietri termina de contar la historia de la hacienda “El Altar”, e incluye la llegada a la misma del capitán David, un inglés que provoca cierto malestar en don Fernando al observar que platica mucho con Presentación Campos, pues el mayordomo no sólo le provocaba desconfianza sino que temía que pudiera rebelarse y actuar en contra de él; pero el inglés no hace caso e incluso le regala una pistola. Durante su visita el capitán cuenta variadas historias a Inés, no sólo de Inglaterra sino también de otros países, y se admira de que ella no sepa quién es Shakespeare y menos Cervantes; da la impresión que ella se enamora del inglés pero la guerra se interpone y él ni se entera, pues se oyen de lejos los relinchos de los caballos del general Boves y sus siete mil lanceros en el llano. Al saber de la situación, los hacendados de la región organizan una reunión para decidir a quién apoyarán: a Boves o bien al Libertador. Empero, puede más el egoísmo mezquino, el pretender salvar la vida y propiedades en medio de la guerra, pues la patria... es un puro suspiro. Aprovechando que don Fernando salió de la finca para asistir a la reunión de hacendados, en el capítulo siete se muestra a un Presentación Campos que se rebela, obliga a 40 de los esclavos a que le sigan, y como uno de ellos se opone, sencillamente lo mata a la vista de todos, lo que causa el efecto esperado: el miedo se apodera de los esclavos, que terminan siguiéndolo con sus machetes. Como desde la ventana de la casa mayor Inés observó el levantamiento de Presentación, le grita que es un esclavo cobarde, lo que causa en él fuerte desazón, pues de hecho él se cree el amo, sinsabor que logra apaciguar violándola en su carne blanca e incendiando la casa y los cañaverales de la hacienda, huyendo sin tener idea de hacia dónde. “Sólo sabía que iba para la guerra. Pero aún ignoraba si sería realista o republicano”. Después del hecho, se observa que el esclavo Espíritu Santo logra salvarse —el mismo que en el capítulo I de la novela contaba cuentos tétricos sobre el diablo— e informa a Fernando Fonta —capítulo ocho—; Fernando, su amigo Bernardo y algunos de los hacendados corren hacia “El Altar” pero al llegar sólo encuentran columnas de humo pues la casa desapareció en el incendio. De Inés ni sus huesos encuentran, lo que da pábulo a creer que murió. Esto hace que Fernando tome la “decisión” de unirse a la guerra, no por un ideal revolucionario sino porque, a fin de cuentas, no tenía nada que perder y tal vez lograra vengar a su hermana. En las primeras líneas del capítulo nueve, Presentación Campos aparece de repente —quién sabe cómo— unido a un tal coronel Zambrano, de las fuerzas del Rey y por ende subalterno del general Boves. Juntos toman un pequeño pueblo donde deciden pernoctar, pero unos soldados insurgentes tratan de repelerlos; al principio la refriega iba bien para los revolucionarios, pero como estaban recluidos en una casa convertida en hospital, reponiéndose de sus heridas, son vencidos por las fuerzas de Boves, quien aprecia y admira el arrojo de Campos, al derribar éste con su caballo la puerta de la casa, atravesando su lanza al soldado que ejercía de francotirador y les había causado varias bajas. Queda herido al caer del caballo y es cuidado y sanado por “La Carvajala”, una mujer que antes ejercía de prostituta pero que ahora —a saber por qué inspiración— se dedica a cuidar a los heridos, sin importarle de qué bando son. En el siguiente capítulo, el diez, vuelve a aparecer Fernando, quien junto con el capitán David y su amigo Bernardo logran unirse con el coronel Roso Díaz, del ejército del Libertador. Al principio éste tiene desconfianza de los recién llegados, pero cuando le exponen las razones de su decisión, que para Fernando no es tal pues sigue siendo un indeciso e inútil, los acepta. A lo lejos se escuchan noticias acerca de la destrucción que ocasiona Boves a su paso por distintas poblaciones, pero también se cuentan hazañas de Bolívar, el que continúa lanzando destellos de su sombra como caudillo, sin que nadie sepa a ciencia cierta dónde encontrarlo. Empero, al enterarse de la llegada de Boves al lugar donde se halla, pues Roso Díaz tenía el encargo de defender el pueblo al mando de 60 soldados, Fonta tiene miedo. El coronel se da cuenta y cuando llega un mensajero a pedirle que envíe refuerzos al ejército del Libertador, no sólo le proporciona 40 soldados sino que le pide a Fonta que vaya con ellos para entregar una carta al general Ribas; una bella forma de salvarle la vida, pues sabía que al quedarse con tan sólo 20 soldados, no era mucho lo que podía hacer, como en efecto ocurrió. Entra Boves al pueblo y arremete con todo y contra todos; el capitán David, enfermo de altas fiebres y en proceso de recuperación en la iglesia convertida en hospital, es fusilado junto con Bernardo. El coronel Roso Díaz también muere y prácticamente toda la población es exterminada dentro de la iglesia, en un baile grotesco en el que son obligados a participar, que se convierte en una orgía donde las lanzas se tornan más coloradas de lo que ya estaban. Y, oh sorpresa, Uslar Pietri guarda para el capítulo once la reaparición de Inés, hermana de Fernando, a quien todos creían muerta, incluido el lector desavisado, la que se presenta en el pueblo donde está “La Carvajala” esperando el regreso de Presentación Campos. Llega en calidad de mendiga, con la mitad de la cara quemada, razón por la cual la gente se separa de ella, no la aceptan en ningún lado, como una apestada. Y es que en el incendio no murió; le cayó una viga ardiente pero milagrosamente se salvó. Inés inquiere a “La Carvajala” por Presentación; como ésta niega conocerlo la maltrata y maldice. Al final, casi la convence de decirle qué rumbo tomó quien la violó en “El Altar”, pero es engañada por “La Carvajala” al orientarla a que lo busque por el camino contrario al que éste tomó. Mientras tanto, Fernando Fonta lleva el mensaje de Roso Díaz al general Ribas; éste no se extraña de que dicho mensaje sea de lo más pueril y deduce que en realidad Fonta está escapando de la guerra, pero Boves está cerca y el destino impedirá que se salve (capítulo doce), curiosamente en la ciudad llamada La Victoria, donde efectivamente las fuerzas de Ribas darán cuenta de Boves. En la gran batalla de más de dos horas, donde “la sangre chorrea de las lanzas”, prácticamente todos están en pie de guerra, hasta un grupo de indios que apoyaban a los insurgentes de la bandera amarilla, sin saber por qué. Sin embargo, Presentación Campos llega con los realistas del coronel Zambrano, pero no se da la lucha esperada entre el antiguo esclavo y mayordomo de Fernando y éste. El destino manifiesto quiso que Fernando muriera bajo las lanzas de tres soldados españoles, en tanto que, al concluir la batalla, la victoria es para los insurgentes y Presentación Campos queda herido y tomado prisionero. El capítulo trece y final constituye prácticamente un resumen de la novela, donde Presentación Campos rememora su vida; observa, detrás de los barrotes de la prisión donde se encuentra, al ejército del Libertador, pero no puede verlo a él, a Bolívar, quien sigue con su sombra de caudillo. Y cuando cree que lo divisará, “un infinito frío lo golpeó de pronto”. 3. Comentario y prólogo de Miguel Ángel Asturias En el caso de Uslar Pietri, y siendo que cada 16 de mayo se conmemora un año más de su nacimiento, interesa —por el momento— solamente transcribir lo que Miguel Ángel Asturias comentó acerca de Las lanzas coloradas. Si bien la novela fue publicada en 1931 por editorial Zeus de Madrid, el autor la concluyó en 1930; en junio de 1931 Asturias anotó lo propio respecto a ésta, con la curiosidad histórica de que 40 años después incluiría un prólogo en la edición de 1970 publicada por Salvat Editores de España. La diferencia entre ambos textos es sustancial en la forma, pero en su esencia mantiene la admiración de Asturias por su amigo venezolano y la firme creencia en que América descollaría en el ambiente literario con voz propia. Los textos son como sigue. 3.1. Comentario a Las lanzas coloradas, edición de 1931 El comentario de Miguel Ángel Asturias lleva por título “Las lanzas coloradas”; fue publicado en su sección periodística “A la sombra de la Torre Eiffel” el 30 de junio de 1931. Pareciera que Arturo Uslar Pietri hubiese guardado cierto aprecio por el guatemalteco, toda vez que cuando publicó El otoño en Europa (1952), libro de crónicas, memorias y reflexiones acerca de sus viajes a distintos países de dicho continente, incluye un capítulo intitulado “El faro de la Torre Eiffel”. Lo comentado en artículo de prensa fue incluido entre las páginas 452 y 454 de París 1924-1933: periodismo y creación literaria, escrito por Miguel Ángel Asturias (edición crítica; Amos Segala, coordinador; ALLCA XX, 1997; Colección Archivos: 1ª reimp., Madrid, 1997). En la edición de Las lanzas coloradas publicada por la Colección Archivos (2002), que es la que aquí se consulta, el comentario de Miguel Ángel Asturias lleva por título “En la jaula de la Torre Eiffel” (8), transcrito a continuación: La gran guerra, Rusia, México, España, México y Rusia otra vez, Berlín, la India, la China, la crisis del humanismo, crisis total, y el imperio de lo económico, fenómeno universal, dan a los nuevos escritores hispanoamericanos un sentido de lo suyo que los hace volverse a América con algo que forma parte de su personalidad. América es el amén de los hombres nuevos. El escritor americano había sido hasta ahora local o europeo. Se quedaba en el pueblo y escribía como en el pueblo aprovechando el lenguaje pintoresco del paisaje, lo anecdótico, lo fácil, lo familiar; todo esto sin profundidad por falta de convencimiento, con los ojos puestos en las revistas extranjeras, ventanas sobre lo universal, a lo que secretamente aspiraba; o salía a Europa y en el ambiente del Viejo Mundo se lavaba el sudor americano y corría al cultivo de formas literarias en boga, cerrando los ojos voluntariamente, para ver con los ajenos. La literatura autóctona, que antes calificamos de local, no llegó nunca a tener importancia folklórica, fue más bien ocasional. Cabe decir, sin embargo, que no pocos artistas, al menos de temperamento, acabaron su vida en querer construir con los elementos locales el poema o el libro que les diese renombre universal. Frente a la literatura de los que se quedaban en su América, se alzó la literatura europeizante, cultivada por los espíritus atentos de cada país o por los que volvían de los centros culturales del Antiguo Continente. Y así es como vemos en América formarse las generaciones que se califican de clásicas, románticas, modernistas, etc. En cualquier manual de literatura hispanoamericana que abramos, América da el espectáculo de una literatura de gente que “hace cola” en las escuelas europeas; quien imita lo español, quien lo francés, quien lo italiano, quien lo ruso, quien lo inglés. Hay en toda nuestra literatura un olvido de lo propio /que/ (9) desconcierta. Puede afirmarse que hasta la fecha está naciendo la literatura americana, en el preciso sentido de la palabra americano, no americano local y puramente pintoresco, o americano europeo, sino americano universal. Y de ahí el interés de este momento en nuestros países. ¿Qué interés, qué importancia, qué valor puede tener el aporte artístico de un hombre que no dice lo suyo, que se lo calla, que se lo come como la víbora se come a sus hijos, por decir lo de los otros; o que si habla de lo que le pesa en el corazón, es el caso de positivos valores, lo hace empleando el idioma del vecino? Los nuevos, y llamemos así a los que aspiran a universalizar lo americano sin vestirlo de europeo, tal y como es, con su belleza y sus defectos, no alcanzan todavía al grueso del público. Es más, se les regatea el valor de sus obras en nombre de la gramática de la lengua castellana; de la falta de sentimiento, entiéndase sentimentalismo barato de tango argentino; se les ve como problemas de álgebra, o disparates de loco que no sabe lo que dice. Mientras seguimos rindiendo culto a una serie de valores ficticios, de señorones que escribieron a la manera de este o de aquel célebre autor europeo, callamos los nombres de los que, rompiendo esa tradición simiesco-literaria, han querido llevar los acentos de su propia personalidad al poema, a la novela, y a todas las manifestaciones artísticas, pintura, música, escultura, etc. Y es que si ya se está creando esa modalidad de lo americano universal que anunciamos, aún falta el público. El público americano sigue siendo el de los autores que imitaban a Hugo, a France, a tantos más. No existe todavía el público que los nuevos autores necesitan, y a ellos toca ahora la labor de creárselo. Ya destruyeron, y acaso toda la labor artística de este momento sea destructiva (Picasso destruyó en pintura; Varese, en música; Arp, el alemán, en poesía), y como en América el campo es propicio para todas las rebeliones, aun para las absurdas rebeliones de la casta de militaroides que infesta nuestros países, y como también no había mucho que destruir; pues casi todos los valores eran valores con referencia a un maestro en el arte, el campo está limpio y precisa construir, levantar las nuevas columnas de una obra apartada de toda servil sumisión a lo europeo, con un sentido universal, de americano a la puerta de todos, vibrando con propios y eternos sonidos, entre las múltiples manifestaciones de arte actual. Ejemplos de esta obra que se está llevando a cabo silenciosamente y sin más relación, de país a país, que el buen entendimiento que hay en espíritus elevados acerca de lo que en hora determinada toca realizar, lo dan libros como Don Segundo Sombra, Los de abajo, que no es lo mejor de Azuela, pero lo cito por más conocido, Doña Bárbara, La Vorágine, y la novela del venezolano Arturo Uslar Pietri, Las lanzas coloradas, que acaba de publicar Zeus, en Madrid. Sin decir nada definitivo respecto a la obra del autor de Barrabás, que otros con más autoridad juzgarán, se descubre en ella esa lucha tremenda que desde siglo y medio se trae América: la busca de su espíritu. Hombres de carne, campesinos de carne, citadinos de carne, luchan contra lo español, que en la época de la Independencia significa lo espiritual, lo importado de Europa, lo tradicional, el Dios ajeno, el concepto ajeno de sociedad y de derecho. América, la carne, se rebela y alza pabellones desgarrados, en lo que se descubren a trasluz, como en hojas gigantes, las venas de sus hijos, clamando por todas partes: ¡Libertad! En un edificio hueco y apolillado, sostenido por las armas gastadas en Flandes y demás desangraderos de España, entierran los nativos su grito y su lanza; quieren la pelea, la buscan, la ansían, necesitan que su carne se sacuda del yugo en la refriega. De esta primera lucha surgen las Repúblicas del Nuevo Continente. Un sordo clamor se apaga en las fronteras de la Gran Colombia. En México, Iturbide intenta un Imperio. Todo es oleaje de reflujo sobre las playas del descorazonamiento bolivariano. Se fragmentan países que tienen para estar unidos el denominador común de la lengua. Luchan entre ellos por cuestiones de fronteras. Las Universidades son centros de continuo batallar político. Imperan los caudillos empurpurados de sangre de la cabeza a los pies. Lucha tremenda por la igualdad política seguida a través de casi un siglo. Altas y bajas. Ensayos los más audaces de sistemas políticos. Constituciones avanzadísimas, jamás cumplidas. Nuevas sacudidas del pueblo. Encadenamientos que duran en México treinta años. Madero. Luchas universitarias en Sud-América. Y de nuevo, el problema de la independencia frente al avance de Norteamérica, el país de los bandidos de Nicaragua y de Chicago. Se agita Cuba, se desarrolla la guerra de Santo Domingo, se dan batallas en México contra el nuevo invasor. Y vuelve a plantearse el problema del espíritu. América, de carne, busca su espíritu para oponerlo al mismo tiempo que sus armas de defensa económica, al imperialismo. En el libro de Uslar Pietri, que no contiene sino uno sólo de los capítulos de esta conflagración gigantesca, el de la lucha de independencia de Venezuela, por su universalidad adquiere el valor de los sonidos que nos recuerdan otros, de las frases vitales que encierran el velado problema de nuestro destino. La arquitectura de la obra, el estilo suelto, sin cargas de adjetivos, muy tramado al tema y la emoción por revivida sin palabras entre líneas adivinada, dejan en el lector atento la impresión sabrosa del que se está asomando por un balcón nuevo, que abarca más, a un país ya conocido y que, sin embargo, le parece descubrir a un país del cual sólo sabía su geografía, su historia, su potencialidad económica, pero no lo que ahora nos da Pietri: la emoción universal de un momento de la vida, de un pedazo de tierra que se llama, en América, Venezuela. Hacer volver a América hacia lo intocado e intocable, es extender su dominio en todos los sentidos. Tiene el libro de Pietri no sé qué de mitologías. Bolívar mismo pasa por sus páginas como un tótem, como un hombre mágico cuyo solo nombre hizo la guerra y triunfó sobre sus enemigos. En lo que toca a la materia literaria, se descubren en Las lanzas coloradas dos influencias: la de la música y la del cinematógrafo. Las lanzas coloradas llevada a la pantalla sería una película de masas; llevada a la música, una obra de baterías. Y no decimos más de esta novela llamada, así lo auguramos, a despertar unánimes aplausos entre los espíritus vigías de nuestro Continente. Nueva España, 30 de junio de 1931 (10). 3.2 Prólogo a Las lanzas coloradas, edición de 1970 A partir de la edición de 1970 publicada por Salvat Editores (Navarra, España), se incluyó el Prólogo escrito por Miguel Ángel Asturias, el que tres años antes había obtenido el Premio Nobel de Literatura y aún mantenía ferviente amistad con Uslar Pietri, a quien recuerda en el París de los años 1920 a 1930 y quizá por ello anota que “medio siglo ha pasado” desde que se conocieron, y 40 años respecto a cuando escribiera su comentario periodístico a Las lanzas coloradas, en un café-bar de Montparnasse, el “Falstaff”, cuyo nombre hace referencia a la comedia Las alegres comadres de Windsor (1601), de Shakespeare, con base en la cual Verdi compuso la ópera Falstaff (1893), cuyo personaje principal es John Falstaff, una especie de hombre presumido, cobarde, chistoso y agresivo. El texto asturiano se transcribe a continuación: Es el ser, son las cosas que se disuelven en contacto de un mundo que nos subyuga, hasta suprimir la realidad ambiente, empujándonos, convertidos en un no ser sueños de nosotros mismos siendo sueños, hacia la conciencia de una realidad anterior y presente. Así podría definirse el mundo, el universo de Las lanzas coloradas. Una realidad anterior y presente que da a la novela profundidad histórica y sabor actual. Sí, es ese nadar entre dos aguas, entre hechos y deshechos sueños coloridos, perfumados, sonoros, táctiles, lo que nos da, en Las lanzas coloradas, la posibilidad de una irrealidad más real que la realidad. No son alucinaciones, sino reminiscencias, ascuas antiguas, fuegos estáticos convertidos en momentos preciosos. Eludir el simple sueño, la ensoñación infantil, la primitiva fuerza de la vida secreta, eludir lo que la brújula de la inteligencia señala, para acercarnos más a la limpia apropiación del todo: época, personajes, circunstancias. La sangre quemada en las venas se torna roja, como los sueños quemados en el sueño, al entrar en contacto de una irrealidad consentida como real. Lo inabarcable abarcado. El arma de dos filos. Las escenas de Las lanzas coloradas (“Coloradas” con mayúscula, porque son lanzas coloradas de sangre) antojan reflejarse en un espejo antiguo, en un agua dormida que las va devolviendo, sin contornos precisos, hasta alcanzar, en un primer plano, su cabal dimensión humana. La problemática es el llavero en que van las llaves para abrir las puertas de una sociedad cerrada, llaves que son ideas, ideas de fuego, quemantes, propias para iniciar el incendio de la libertad venezolana que fue después la libertad de América. Las estampas del aguafuerte de la época colonial, claros ruidos y manchas de silencio, los rostros enajenados, la fabla, todo contribuye, tentación y ostentación, a hacer visible aquel mundo de hacendados, señores y esclavos. El trabajo del novelista. Hacer visible lo invisible con palabras. Arturo Uslar-Pietri cuida su idioma, sabe o intuye que la palabra es la sabiduría del novelista, del escritor, del poeta. Sin este saber y conocer, no hay novela ni poema. En la palabra, todo. Sin la palabra, nada. Y de este vivir de Arturo Uslar-Pietri por la palabra, con la palabra y para la palabra, damos testimonio. Le vemos, le recordamos, le oímos, en París, años 20-30, alto, delgado, del rostro sólo unos inmensos ojos claros, leer los primeros capítulos de Las lanzas coloradas. Leía prosa, pero con el deleite del que lee poesía. Hazaña de una generación. De nuestra generación. Mezclar el canto y el cuento. Las lanzas coloradas no nos parecían escritas, sino habladas. Y todavía hoy, cuando las leemos, las oímos. El adjetivo como ventura y desventura. Aquellos días. Aquellas horas. El problema verbal. La palabra-piedra. La palabra-madera. Las palabras-metales... Medio siglo ha pasado. Montparnasse... Otro Montparnasse. El “Falstaff”. Aún queda. Está como entonces. Un café-bar-rincón entre holandés y noruego, propio para que la figura de nórdico de este joven escritor venezolano, alto como escalera, de modales medidos, diera lengua suelta a su creación novelística, leyendo para algunos amigos Las lanzas coloradas, novela con claves para la interpretación de nuestra realidad americana. Ésta, desde entonces, nuestra preocupación de novelistas: lo americano-nuestro. Andando y hablando. Así teníamos que hacerlo, de paso y con nuestras palabras. Fábula y epopeya. Descubrirnos nosotros, en medio de la más demoledora revolución literaria de los últimos tiempos —el surréalisme—, apresuradamente, para salvarnos con lo propio, con lo nuestro. Hablando y andando, por el temor de quedarnos en un sitio y volvernos árboles. Literatura de árboles humanos. Millones de lenguas verdes hablando un nuevo idioma. Y el temor de perder el juicio de tanto desentrañar palabras. Palabras surgidas del mar como peces misteriosos. Palabras lluviosas. Puntuación de espinas. Del recto sentido de la palabra a lo oculto en su sonido. Y las posibles combinaciones con otras palabras, para producir nuevos campos sonoros. Eufonía y magia. Por la palabra al encantamiento. El embrujo verbal. Absorberles el seso a los que nos leen o escuchan. Novelistas, no; hechiceros. Eso queríamos ser: hechiceros. Si escribir ya es un milagro, qué nos faltaba... Cinco décadas después, me lo pregunto aquí, en el “Falstaff”. Las lanzas coloradas son parte de esta nueva forma de novelar que va a imponerse en nuestras letras. Es la novela del llano, de los llaneros, de la pampa venezolana. Pero es el llano que se torna bandera, la caballada guerrera que se vuelve huracán. Nubes ciegas vuelcan su fatalidad, desde entonces, sobre nuestros pueblos. La lucha es de ayer, de hoy y de siempre. Un estremecimiento. La guerra a muerte. La guerra sin cuartel. Y estas páginas de Arturo Uslar-Pietri no son sino las vísperas, y ya son trágicas. El doloroso nacimiento de la República. El choque sangriento de esclavos y señores. El trasfondo de nuestra tristeza criolla iluminada por relámpagos de esperanza. Y todos los problemas en raíz, sociales y políticos. En la órbita de un libro, un mundo en transformación. Y qué amargor desolado. No hay personaje central, hay personajes. Se alarga la sombra del Encomendero, desgarrada por los mil dientes del esclavo. Suenan palabras que no se habían oído antes: ciudadano, insurgente, libertad, igualdad, derechos del hombre. Y un hombre pequeñito que dice: “¡Yo soy Bolívar!”. No es el relato a ciegas, es el relato abiertos los ojos en el sueño. Miguel Ángel Asturias (Premio Nobel) París, junio de 1970 (11). Fuentes consultadas • ASTURIAS, Miguel Ángel; “Coloquio con Miguel Ángel Asturias en la Universidad de San Carlos”. En: ASTURIAS, Miguel Ángel; El señor Presidente. Edición crítica, Gerald Martin, coordinador. 1ª edición, Madrid: ALLCA XX, 2000 (Colección Archivos: 1ª ed.; 47). • CARPENTIER, Alejo; El arpa y la sombra. México: Décimo primera edición. Siglo XXI Editores, 1987. Nota: primera edición, por la misma editorial, 1979. • GUZMÁN, Martín Luis; La sombra del Caudillo. Edición crítica, Rafael Olea Blanco, coordinador. 1ª edición, Madrid: ALLCA XX, 2002 (Colección Archivos: 1ª ed.; 54). • MONTÚFAR, Lorenzo; El Evangelio y El Syllabus y Un dualismo imposible. Guatemala: tercera edición. Tipografía Nacional, 1947. Nota: la edición original de El Evangelio y El Syllabus fue escrita en Costa Rica y data de 1884. La correspondiente a Un dualismo imposible se publicó por partes en Costa Rica y posteriormente en San Salvador, 1886. • USLAR PIETRI, Arturo; Las lanzas coloradas. Prólogo de Miguel Ángel Asturias. Navarra, Madrid: Biblioteca Básica Salvat, tomo 71. Salvat Editores S.A., 1982. —; Las lanzas coloradas. Primera narrativa. Edición crítica, François Delprat, coordinador. 1ª reimpresión, Madrid: ALLCA XX, 2002 (Colección Archivos: 1ª ed.; 56). Notas 1. ASTURIAS, Miguel Ángel; “Coloquio con Miguel Ángel Asturias en la Universidad de San Carlos”. En: ASTURIAS, Miguel Ángel; El Señor Presidente. Edición crítica, Gerald Martin, coordinador. 1ª edición, Madrid: ALLCA XX, 2000 (Colección Archivos: 1ª ed.; 47). Página 807. 2. CARPENTIER, Alejo; El arpa y la sombra. México: décimo primera edición. Siglo XXI Editores, 1987. Página 34. 3. Listado recopilatorio de los principales errores de nuestro tiempo. 4. MONTÚFAR, Lorenzo; El Evangelio y El Syllabus y Un dualismo imposible. Tercera edición. Guatemala: Tipografía Nacional, 1947. Página 8. 5. Ídem, página 81. 6. USLAR PIETRI, Arturo; “Presentación”. En: Uslar Pietri, Arturo; Las lanzas coloradas. Primera narrativa. Edición crítica, François Delprat, coordinador. 1ª reimpresión, Madrid: ALLCA XX, 2002 (Colección Archivos: 1ª ed.; 56). Página 465. 7. CARPENTIER, Alejo; El arpa y la sombra. Op. cit., página 27. 8. Es un error en esta reedición el haber intitulado el artículo como “En la jaula de la Torre Eiffel”, por dos razones: 1) el título correcto y original fue “Las lanzas coloradas”; y, 2) se publicó en la sección periodística “A la sombra de la Torre Eiffel”, en tanto que la sección “En la jaula de la Torre Eiffel” corresponde a otros artículos. 9. El artículo “que” aparece correctamente incluido en la edición de ASTURIAS, Miguel Ángel; París 1924-1933: periodismo y creación literaria. ALLCA XX, 1997. Resulta extraño que la misma Colección Archivos lo omite, cuando transcribe de nuevo el texto en USLAR PIETRI, Arturo; Las lanzas coloradas. Primera narrativa. ALLCA XX, 2002. Un lapsus inaceptable, el cual aquí se corrige. 10. ASTURIAS, Miguel Ángel; “En la jaula de la Torre Eiffel”. En: USLAR PIETRI, Arturo; Las lanzas coloradas. Primera narrativa. Op. cit., páginas XVII a XX. 11. USLAR PIETRI, Arturo; Las lanzas coloradas. Prólogo de Miguel Ángel Asturias. Navarra, Madrid: Biblioteca Básica Salvat, tomo 71. Salvat Editores S.A., 1982. Páginas 7 a 9. ** Ariel Batres Villagrán consultabatres@gmail.com Escritor guatemalteco (1958). Reside en Guatemala, Guatemala. Economista por la Universidad de San Carlos de Guatemala (http://www.usac.edu.gt), donde impartió durante 14 años los cursos de Técnicas de Investigación Documental y Economía Internacional (Facultad de Ciencias Económicas, 1984-1998) y de Administración Pública (Escuela de Trabajo Social, 1996-1998). En la Universidad Rafael Landívar (http://www.url.edu.gt) de su país impartió cursos de Administración de Empresas Públicas y de Recursos Humanos (1998-2000). Durante el período 1996-2008 se desempeñó como consultor independiente en el campo de recursos humanos y actualmente labora en el Ministerio de Finanzas Públicas (http://www.minfin.gob.gt) de Guatemala. Desde 2004 a la fecha ha publicado ensayos literarios en algunas revistas electrónicas tales como Encontrarte (http://encontrarte.aporrea.org), de Venezuela, The Black Box (http://ca-bi.com/blackbox; Guatemala) y otras. === Miguel de Unamuno y Rubén Darío: encuentros y desencuentros =========== === Miguel Díez R. ======================================================== Las relaciones entre Miguel de Unamuno y Rubén Darío pasaron por muy diversos momentos, pero nunca fueron fluidas ni cordiales. Aunque algunas veces se encontraron, accidentalmente, en Madrid, y a pesar de las cartas que cruzaron entre ellos, nunca existió un verdadero encuentro personal y nunca se realizó el proyecto de Darío de visitar a Unamuno en Salamanca. “Siempre entre los dos, entre él y yo”, escribió Unamuno, “hubo como una cristalina muralla de hielo. Nos veíamos, nos hablábamos, nos apreciábamos mutuamente, pero ni uno ni otro se decidía a romper esa muralla”. Y en otra ocasión afirmó: “Había algo que nos mantenía apartados aun estando juntos. Yo debía parecerle a él duro y hosco; él me parecía a mí sobrado comprensivo [...]. Darío no era apasionado. Era más bien sensual: sensual y sensitivo. No era la suya un alma de estepa caldeada, seca y ardiente. Era más bien húmeda y lánguida, como el trópico en que naciera. Y muy infantil. Lo que digo en su elogio. Un alma de niño grande, con todas las seculares añoranzas indianas”. Había, pues, muchas cosas que les separaban y tal vez eran pocas las que los unían, aunque siempre quedó patente por parte del poeta nicaragüense la admiración por la obra del Rector de Salamanca, la valoración de su poesía y el respeto por su persona, pero sin atisbos de reciprocidad. Como bien dijo Antonio Oliver Belmás, “Rubén Darío era callado y tímido. Su discreción en el trato social era absoluta. Unamuno dogmatizaba ex cathedra, como buen pensador, como hirviente polemizador. Su problemática afloraba en la Universidad, en el libro, en el periódico, en la conferencia, en la tertulia literaria, en la conversación de café, en el diálogo íntimo. Su hambre de inmortalidad, su sed de justicia, le salían hacia afuera con tal vehemencia, que todo él era grito, clamor, angustia, sacra insatisfacción, apóstrofe, delirio interior y, tantas veces, externo, en el puro sentido de este último vocablo. Por el contrario, Darío era un meditador melancólico; sus inquietudes metafísicas —tan profundas como las de Unamuno—, si afloraban a la superficie, se vestían de musicalidad y de ritmo. Habitualmente, el poeta las rumiaba a solas, en la intimidad de su torre. Las psicologías de ambos hombres fueron, hay que reconocerlo, si no exactamente opuestas, esencialmente diferentes” (1). Aparte de estas diferencias de personalidad, les separaba, todavía más profundamente, la distinta concepción y realización poética. La poesía de Rubén aglutinaba todas las características del Modernismo: en lo formal, el cromatismo, la sonoridad y el ritmo; en los temas, lo exótico, lo mitológico y también su mundo interior, arrebatado. Una poesía muy versátil: sensual, grave y angustiada, pero siempre dominada por la musicalidad y por una fiesta de palabras y de metros. En palabras de Pedro Salinas, “era una literatura de los sentidos, trémula de atractivos sensuales, deslumbradora de cromatismo. Corría precipitadamente tras los éxitos de la sonoridad y de la forma. Nunca habían cantado las palabras castellanas con alegría tan colorinesca, nunca antes brillaran con tantos visos y relumbres como en las espléndidas poesías de Darío” (2). Unamuno estaba, por lo menos al principio, muy distanciado y displicente ante aquellos nuevos sones modernistas y nunca en verdad sintió agrado, y aun menos simpatía, por la obra de Rubén, que desdeñaba cordialmente y acusaba de afrancesada: “No hay autor en castellano más francés que usted”, le escribía con indisimulada descalificación. En carta del 16 de abril de 1909, fechada en Salamanca y dirigida a su amigo González de Candamo, decía: “Rubén Darío es algo digno de estudio. Es el indio con vislumbres de la más alta civilización, de algo esplendente y magnífico, que al querer expresar lo inexplicable, balbucea. Tiene sueños gigantescos, ciclópeos, pero al despertar no le queda más que la vaga melodía de ondulantes reminiscencias. Tiene un valor positivo muy grande, pero carece de toda cultura que no sea exclusivamente literaria”. La poesía de Unamuno era muy distinta. Más inclinada hacia su mundo interior, iba por otros caminos poco agradables para el oído por su dureza expresiva, poesía sin halagos formales, adusta e hirsuta. Eran versos como arrancados de cuajo, tajados, con duros endecasílabos que, como ha dicho el profesor Gonzalo Sobejano, “tendían mucho más a transmitir desnudamente un pensamiento emotivo que a acariciar con armoniosos ritmos la sensibilidad de sus lectoras”. Un viento austero y seco, de alta meseta castellana recorre implacable su obra poética. Frente al primer verso del Art poétique de Paul Verlaine, De la musique avant toute chose, no debe olvidarse la rotunda afirmación de Unamuno, “algo que no es música es la poesía”. Aunque durante mucho tiempo se tuvo en menos su obra poética —por cierto muy tardía—, como una pequeña distracción del ensayista y pensador, sin embargo, hoy se la considera como una de las más importantes del siglo XX por la gran riqueza de pensamiento y la intensa vibración emocional. Y, precisamente, fue Rubén Darío, tan aparentemente alejado y ajeno de la poesía unamuniana, quien, con sorprendente anticipación, captó y proclamó la honda calidad de la obra poética del Rector de Salamanca: “Yo soy uno de los pocos que han visto en usted al poeta”, le dice en una carta. Y, al publicarse el primer poemario de Unamuno (Poesías, Madrid, 1907), envió a La Nación de Buenos Aires (mayo de 1909) un trabajo titulado “Unamuno poeta”, que éste valoró tanto que, posteriormente, lo incluyó como prólogo de su libro poético Teresa. En ese artículo decía Rubén entre otras cosas: “Ciertos versos de Unamuno que suenan como martillazos me hacen pensar en el buen obrero del pensamiento que, con la fragua encendida, el pecho desnudo y transparente el alma, lanza su himno o su plegaria, al amanecer, a buscar a Dios en lo infinito. [...] Ciertamente, Unamuno es amigo de paradojas —y yo mismo he sido víctima de algunas de ellas—, pero es uno de los más notables removedores de ideas que haya hoy, y, como he dicho, según mi modo de sentir, un poeta. Si poeta es asomarse a las puertas del misterio y volver de él, con una vislumbre de lo desconocido en los ojos. Y pocos como ese vasco meten su alma en lo más hondo del corazón de la vida y la muerte. Su mística está llena de poesía como la de Novalis. Su Pegaso, gima o relinche, no anda entre lo miserable cotidiano, sino que se alza siempre en vuelo de trascendencia. Sed de principios supremos, exaltación a lo absoluto, hambre de Dios, desmelenamiento del espíritu sobre lo insondable. [...] Él quiere que se rompa la nuez y vaya uno a lo que nutre. Que se hunda uno en el pozo del espíritu y en el abismo de su corazón, para buscar allí tesoros aladínicos”. Pero Unamuno, además de que nunca le gustaron los poemas de Darío, fue muy duro y gravemente injusto con él. En una reunión de amigos, en 1907, dijo con mucha malevolencia que a Rubén Darío se le veían las plumas del indio debajo del sombrero. Enterado Rubén, que se encontraba a la sazón en París, escribió a Unamuno, el 5 de septiembre de 1907, una carta que empieza así: “Mi querido amigo: Ante todo para una alusión. Es con una pluma que me quito de debajo del sombrero con la que le escribo”. Y después de anunciarle que va a estudiar su poesía, vuelve al tema principal de su carta y le dice: “La independencia y la severidad de su modo de ser le anuncian para la justicia. Sobrio y aislado en su felicidad familiar, debe comprender a los que no tienen tales ventajas”. Y en el párrafo último de la carta le dice Rubén: “Usted es un espíritu director. Sus preocupaciones sobre los asuntos eternos y definitivos le obligan a la justicia y a la bondad. Sea, pues, justo y bueno”. Relacionada con este suceso, aunque con algunas diferencias o no coincidencias con lo anteriormente expuesto, Domingo García-Sabell dejó constancia de una anécdota —se non è vero, è ben trovato—, una de las más significativas y sabrosas que se tejieron sobre la siempre fabulosa personalidad de Valle-Inclán y cuyos protagonistas son, en este caso, Rubén Darío, Miguel de Unamuno y el propio escritor gallego, que, muy amigo de ambos y apreciado por ellos, demuestra, además de su fina sensibilidad, la perspicacia psicológica, la sagacidad implacable y la libertad para condenar rotundamente, sin pelos en la lengua, la miserable cicatería e injusticia de don Miguel y enaltecer la bondad, nobleza y generosidad de Rubén: “Estamos en el Madrid de 1900. Una tertulia de café en torno a Rubén Darío. El poeta nicaragüense, con sorda y monótona voz, está haciendo un encendido elogio de don Miguel de Unamuno. Cuando concluye, alguien no muy bien intencionado, dice: ‘Pues Unamuno no le corresponde a usted en el entusiasmo’. Y echando mano al bolsillo de la chaqueta, extrae un periódico en el que se inserta un artículo de don Miguel. El trabajo es una feroz diatriba contra Darío en la que, entre otras cosas, el gran vasco afirma que al poeta se le ven todavía las plumas de indio que lleva dentro de sí. Rubén pide el diario y lee en silencio, con patética, dramática calma. Se hace una pausa embarazosa. Rubén reclama una copa de coñac que sorbe rápidamente, y se hunde, serio, taciturno, en el diván. La conversación salta a otros temas. El poeta sigue pidiendo coñacs, y cuando la tertulia toca a su fin, de toda la rueda de amigos sólo quedan Darío y Valle-Inclán. Nuestro escritor intenta animar al abatido lírico, ya semiborracho, que, según don Ramón, era muy sensible a las valoraciones críticas de la vida literaria. ‘No haga usted caso. Eso —señalando al periódico— no tiene importancia. Unamuno ahora habla así y mañana puede decir lo contrario. Vámonos a tomar el aire’. Pero Rubén niega con la cabeza y se obstina, enquistado, en su desalentador silencio. La ronda de las copas prosigue y don Ramón abandona el café, dejando en él, con tristeza, a un Rubén Darío deprimido y oscuramente beodo. ”Transcurren pocos días y, de nuevo en la tertulia, el poeta lee a los amigos una carta que se dispone a remitir al catedrático de Salamanca: ‘Admirado señor: He leído su artículo. Yo había escrito antes otro sobre usted, sobre su obra. Ahí va. Quiero decirle que yo remito hoy mi trabajo a Buenos Aires, para publicarlo en La Nación, sin quitarle ni añadirle una coma, con la constancia de mi admiración rendida hacia todo lo que usted ha producido. Y firmo esta carta con una de las plumas de indio que, según usted, aún llevo dentro de mí’. ”Todos —el primero don Ramón— celebran el nobilísimo gesto de Rubén Darío. ”Al cabo de unos meses don Ramón y don Miguel se encuentran en la calle. Pasean juntos un rato y, de pronto, la charla recae sobre la figura de Rubén. ‘Con este hombre —dice don Miguel— me ha ocurrido una cosa notable y desconcertante’. Y Unamuno refiere, punto por punto, la historia de los artículos y la carta que Valle-Inclán ha conocido tan directamente. Y en ese instante, don Ramón se exalta, engalla la voz, extrema el gesto y suelta esta magnífica tirada: ” ‘El suceso, amigo don Miguel, no tiene nada de notable y mucho menos de desconcertante. Es, sencillamente, el resultado del enfrentamiento de dos sujetos diferentes y opuestos. Es una realidad natural. Ustedes no han nacido para entenderse, porque Rubén y usted son antípodas. Verá usted: Rubén tiene todos los defectos de la carne: es glotón, bebedor, es mujeriego, es holgazán, etc. Pero posee, en cambio, todas las virtudes del espíritu: es bueno, es generoso, es sencillo, es humilde, etc. En cambio, usted almacena todas las virtudes de la carne: es usted frugal, abstemio, casto e infatigable. Y tiene usted todos los vicios del espíritu: es usted soberbio, ególatra, avaro, rencoroso, etc. Por eso, cuando Rubén se muera y se le pudra la carne que es lo que tiene malo, le quedará el espíritu, que es lo que tiene bueno, ¡y se salvará! Pero a usted, cuando se muera y se le pudra la carne, que es lo que tiene bueno, le quedará el espíritu, que es lo que tiene malo, ¡y se condenará!’. Aquí don Ramón hacía una pausa, se mesaba lentamente las barbas y, en un tono confidencial, como quien comunica un grave secreto, concluía: ‘Desde entonces, Unamuno anda muy preocupado’ ” (3). Es que, en verdad, Unamuno tenía evidentes dosis de soberbia, envidia e intransigencia; era poco generoso, ferozmente individualista, egoísta y ególatra, él mismo decía que estaba enfermo de “yoísmo”. La preeminencia intelectual eliminaba cualquier apetencia sensual, la austeridad y sobriedad casi puritanas le rodeaban: comía poco, era abstemio —sólo bebía agua—, no fumaba, nunca usó abrigo para defenderse del frío de Salamanca y su casa era una nevera. Monógamo a rajatabla, llevó una vida familiar muy tranquila con Concha, su esposa-madre y sus nueve hijos: un amor matrimonial “fiel, grave, sobrio y con olor a casto”. Como si realmente conociese la anécdota anteriormente transcripta y la quisiera resumir, el escritor mexicano Alfonso Reyes afirmó, a la muerte del poeta nicaragüense: “Rubén tenía todos los pecados del Hombre, que son veniales, y Unamuno tiene todos los pecados del Ángel, que son mortales”. Porque Rubén era un hombre bueno, con un corazón generoso y comprensivo que no conocía ni la soberbia, ni el rencor ni la envidia, pero también un hombre “descabalado”, “desparramado”, desolado, insatisfecho, sin sosiego familiar y, desde luego, “pagano por amor a la vida”. Codicioso de placer, conoció, buscó y se entregó con pasión y sin contención a todos los vicios: derroche, disipación, drogas, mujeres y alcohol. En línea también con la susodicha anécdota y sólo en lo tocante a Rubén, el mismo Valle-Inclán le rindió homenaje con las siguientes palabras dirigidas al poeta argentino Arturo Capdevilla: “Darío era un niño. Era inmensamente bueno... Repito que era un niño. Ni orgulloso, ni rencoroso, ni ambicioso. No tenía ninguno de los pecados angélicos. Lejos como nadie de todo pecado luzbélico, él no conocía otros pecados que los de la carne. Era goloso, a veces glotón, era sensual, era muelle. Todo eso se muere con la carne. Su alma era pura, purísima”. La muerte de Rubén Darío (León, Nicaragua, 6 de febrero de 1916) produjo en Unamuno una gran conmoción que le arrastró a la confesión pública de su incomprensión, plasmada en un artículo titulado “Hay que ser justo y bueno, Rubén”, publicado el 15 de marzo de 1916 en la revista Summa de Madrid (4). Realmente se trata, como alguien ha dicho, de un verdadero poema en prosa en el que el Rector de Salamanca se despoja de su máscara dura y arriscada y escribe a corazón abierto. De este famoso texto seleccionamos algunos pasajes: “¡Pauvre Lelian! Se dijo de Verlaine, y Rubén lo recordaba. ¡Pobre Rubén!, digo yo ahora. Porque este otro niño grande era también, como aquél, bueno, entrañadamente bueno. Débil, entrañadamente débil. No podía consigo mismo. Y paseó por ambos mundos su pavor ante el misterio y su insaciable sed de reposo para ir a morir junto a su cuna, él, el hombre de todos los países cuya patria no era de este mundo”. Y, a continuación, Unamuno explica el incidente de “las plumas de indio debajo del sombrero” y la respuesta magnánima de Rubén, que finaliza, como arriba hemos expuesto, con estas palabras, “sea, pues, bueno y justo”. Y sigue Unamuno: “Han pasado más de ocho años de esto; muchas veces esas palabras de noble y triste reproche del pobre Rubén me han sonado dentro del alma, y ahora parece que las oigo salir de su enterramiento, aún mollar. ¿Fui con él justo y bueno? No me atrevo a decir que sí. [...] ‘Sea, pues, justo y bueno’. Esto me decía Rubén cuando yo me embozaba arrogante en la capa de desdén de mi silencioso aislamiento, de mi aislado silencio. Y esas palabras me llegan desde su tumba reciente ahora que veo llegar la otra soledad de la cosecha. ”¡No, no fui justo ni bueno con Rubén; no lo fui! No lo he sido acaso con otros. Y él, Rubén, era justo y era bueno. [...] Era justo, esto es, comprensivo y tolerante, porque era bueno. Aquel hombre, de cuyos vicios tanto se habló y tanto más se fantaseó, era bueno, fundamentalmente bueno, entrañadamente bueno. Y era humilde, cordialmente humilde. [...] ‘Alguna palabra de benevolencia para mis esfuerzos de cultura’. Aún me resuena esta queja y reproche y demanda. ¡Que no era pedirme una limosna, no, no!, sino pedirme una justicia. ‘Sea, pues, justo y bueno’. [...] ¡Pobre Rubén! ¿Te llegarán tarde estas líneas de tu amigo que no quiere ser injusto ni malo? [...] ¿Por qué, en vida tuya, amigo, me callé tanto? ¡Qué sé yo..!, ¡qué sé yo..! Es decir, no quiero saberlo. No quiero penetrar en ciertos tristes rincones de nuestro espíritu. Pero tú, pobre Rubén, me estás diciendo desde tu reciente tumba: ‘Sea justo con los otros, con todos; sea bueno con los otros, con todos’. Pero... [...] Sí, buen Rubén, óptimo poeta y mejor hombre: este tu huraño y hermético amigo, que debe ser justo y debe ser bueno contigo y con los demás, te debía palabras no de benevolencia, de admiración y de fervorosa alabanza, por tus esfuerzos de cultura. Y si Dios me da salud, tiempo y ánimo, he de decir de tu obra lo que —más vale no pensar en por qué— no dije cuando podías oírlo. ¿Las oirás ahora? Quisiera creer que sí. / Hay que ser justo y bueno, Rubén”. Así finaliza Miguel de Unamuno, con esta última frase —las mismas doloridas palabras de la carta de Rubén y que son el título y leitmotiv de todo el artículo—, el texto seguramente más humano, más sincero y entrañable de todos sus escritos por lo que tiene de humildad —en hombre tan dominado por la soberbia— y de, aunque tardío, sincero y estremecido arrepentimiento. Notas 1. Antonio OLIVER BELMÁS, Este otro Rubén Darío, Barcelona, Aedos, 1960, pág. 157. 2. Pedro SALINAS, “El problema del Modernismo en España o un conflicto entre dos espíritus”, en Antología de Literatura Hispánica Contemporánea I, ed. Matilde Colón et alii, Universidad de Puerto Rico, 1984, pág. 25. 3. Domingo GARCÍA-SABELL, “Valle-Inclán y las anécdotas”, Revista de Occidente, año IV, 2ª época, noviembre-diciembre, 1966, págs. 44-45. 4. Tomado de Obras Completas, VIII, Madrid, Afrodisio Aguado, 1958, págs. 518-123. ** Miguel Díez R. mikdiez@gmail.com Docente e investigador español (León, 1937). Profesor de lengua y literatura españolas de enseñanza secundaria. Además de manuales de literatura española y de comentarios de textos literarios, ha publicado la edición de Jardín umbrío, de Ramón del Valle-Inclán (Madrid, Espasa-Calpe, http://www.espasa.es; 1993), Antología del cuento literario (1985; Madrid, Alhambra-Longman, 2005) y Antología de cuentos e historias mínimas (2002; Madrid, Espasa-Calpe, 2008). En colaboración con su mujer, Paz Díez Taboada (http://www.letralia.com/firmas/dieztaboadapaz.htm), ha publicado Antología de la poesía española del siglo XX (1991; Madrid, Istmo, 2005), La memoria de los cuentos (Madrid, Espasa-Calpe, 1998, reeditado recientemente en la misma editorial y colección con el título de Relatos populares del mundo) y Antología comentada de la poesía lírica española (2005; Madrid, Cátedra, http://www.catedra.com; 2006). === Homenaje, en forma de cuento, a Juan Carlos Onetti ==================== === José Ruiz Guirado ===================================================== Anoche estuve leyendo y me encontré con una frase de Juan Carlos Onetti que tenía apuntada en un separador en blanco, que me hice yo mismo con una cartulina de color beige: “No sacrifiquen la sinceridad literaria a nada. Ni a la política ni al triunfo. Escriban siempre para ese otro, silencioso e implacable, que llevamos dentro y no es posible engañar”. Continué con mi lectura y no le di mayor importancia, quizá porque llevaba tiempo encerrada en ese libro. Pero al cabo de una hora, saltó como un destello un pensamiento, una idea. Como esas cosas cotidianas que uno ve de continuo sin prestarle atención, hasta que un día, por la causa más nimia, se da uno cuenta de que existen. Entonces se pregunta: “Cómo no me habré dado cuenta antes”. Uno empieza a rumiar: “¿Cuántas veces he escrito para la galería?”. A todos nos gusta triunfar. Sobre todo que se nos reconozca. Es lo normal, ¿no? Se me vino a la memoria mi primer libro. Un autor ya maduro me aconsejó dejarlo estar. Pero el escritor novel que había en mí no quiso oír la juiciosa experiencia de quien advertía. Y lo publicó. Entonces se acordó de unos poemas sinceros, honestos, que no se atrevió a publicar, porque no encajaban con el libro bonito que vería la luz. Un amigo suyo, pintor, pensador, curtido en muchas batallas de la vida, echó de menos aquellos poemas y se lo dijo: “Por qué no los publicas”. Con su silencio, dejó entrever que había algo que se ocultaba. El escritor no se atrevió a reconocer que había en aquellos versos, hechos a su medida, algo que no lo pertenecía y lo tomó como un plagio. Con los años se dio cuenta de que cuando se comienza en algo, hay que tener alguna referencia, algún modelo al que asirse, sin que ello signifique que se ha tomado lo de otro. A esa edad, no hay personalidad; hay atisbos, intuiciones —con las excepciones consabidas. Pero las palabras están ahí, son de todos. Lo importante es saber usarlas, engarzarlas con mimo de joyero o de orfebre. El libro no triunfó, empero, gracias a los amigos se dio noticia en la prensa. El autor se vio ensalzado, halagado, vanidoso. Todo duró el tiempo en el que se vendieron los ejemplares a amigos y familiares. Aquello ahora lo recuerdo como una anécdota, una cosa de chicos que se hace con el corazón, pero que le faltan las otras dos partes: la razón y el sentimiento. A partir de entonces, me encerré en mi soledad, en mis estudios, en mis meditaciones. El resultado es obvio. Soy un escritor desconocido, odiado, perseguido y apartado. He pasado momentos inolvidables cuando algún redactor ha intentado machacarme dedicándome una página entera para sus diatribas. Algún amigo, enseguida me ha llamado: “Déjame leer el artículo, que ha tenido que ser muy bueno, a juzgar por las pestes de...”. Hubo un libro de cuentos, que no era fácil de leer, que podía resultar incómodo, poco correcto. Se vendieron diez ejemplares; pero fue todo un éxito —incongruencia— de crítica. Alguien con mucho sentido del humor afirmó que había tenido un crítico por libro vendido. Descubrí que me estaba divirtiendo, pese a ser un donnadie. Incluso llegó un premio de prestigio. Pues mis “amigos” —enemigos— procuraron, en la medida de lo posible, silenciarlo, obviarlo. Hubo incluso quien se atrevió a más; puso en tela de juicio el veredicto del jurado. No es que lo pensara, incluso en voz alta; es que lo puso por escrito. El presidente del jurado, un escritor reconocido, dentro y fuera de las fronteras, fue un socarrón de miedo. “Que no se preocupe, el año que viene se lo damos a él. Ahora, le va a costar un riñón. No lo hacemos gratis”. He cumplido con la sentencia de Onetti: al menos no me engaño. La contrapartida, ya es sabida. Que se pudra ahí ese asqueroso. Por fortuna —supe verlo a tiempo— la literatura no me da para comer y me “pudro” yo solito, sin que nadie me acompañe o me incite. Tengo para lo elemental y de lo poco que tengo, menos necesito. Favor me hacen quienes me apartan, me silencian o me odian; porque me sirven de pretexto para mis escritos. No me tocó, por edad, vivir una guerra. No estuve en el lado de los perdedores. Porque cuando acaba una guerra, no suele haber paz, sino victoria. Aun así, esta otra guerra —la del rencor— la he perdido para ellos. Sin embargo para mis adentros, la he ganado porque soy libre. Cuando no les interesa lo que escribo, no lo censuran; simplemente no lo publican. Lo guardo entonces en el cajón, a esperar mejor fortuna u ocasión. A un servidor le reconforta. Creo, a pies juntillas, que me encuentro muy a gusto en esta situación. Claro, no puedo permitir que se me note, pero me río solo constantemente. A los correveidiles les muestro otra cara, más amarga, más triste. Les doy mis quejas, denuncio mi situación. No tardan en ir con el cuento a los santones. Me los imagino. “Que se joda”. “No, si vendrá a pedir árnica, tarde o temprano”. “La soledad es mala consejera”. “Un escritor sin que lean, se asfixia como el pez fuera del agua”. “Si todos estos que van de duros, en el fondo están deseando disculparse. Les puede el orgullo. Hay que darles tiempo y silencio para que coman en la mano de uno”. La realidad es ésta, la que ellos pintan. Pero, aquí hay que armarse de valor, de paciencia y de humildad. Acudo a mi cita diaria. Que no sale de estas cuatro paredes. Dejemos que las palabras revoloteen, cual mariposas entre mis libros, mis cuadros, mis recuerdos personales. Si me apuro, no deberían salir de aquí jamás. Porque pertenecen a este ámbito, a esta intimidad, a este recogimiento. Y si no sale ahora, ya saldrá. Qué son mil años para la poesía. ** José Ruiz Guirado jrguirado@gmail.com Escritor español (El Escorial, 1955). Miembro de la Asociación Colegial de Escritores (http://www.acescritores.com). Inicia estudios de periodismo y filología. En 1980 publica su primer libro, Ilusiones del almendro, con el que se inaugura la Casa de Oficios El Escorial. Creador de la revista literaria Acibal y del Premio de Poesía Manuel María. Entre sus obras destacan Intrahistoria de Marín (Caixa de Pontevedra, http://www.caixanova.es), Crónica de Robledondo (Ayuntamiento de Santa María de la Alameda, http://www.sierraoeste.org/santamaria.htm) y Hacia una biografía de Manuel Andújar; actas del Congreso del Exilio Español, sesenta años despois (Ediciós do Castro http://www.sargadelos.com/edicionsocastro/?lg=cas,). Textos suyos han sido publicados en revistas y periódicos. En 1996 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo Julio Camba para Galicia, siendo presidente del jurado el escritor Gonzalo Torrente Ballester. Mantiene un blog en http://www.acibal.com. === Matteo Ricci: a cuatrocientos años de su muerte ======================= === Wilfredo Carrizales =================================================== Introducción Con motivo de celebrarse el cuatricentenario de la muerte en Peking del gran jesuita, astrónomo, matemático y estudioso de la lengua china Matteo Ricci (1552-1610), la región italiana de Marche y otras instituciones gubernamentales y culturales de Italia y China, organizaron en el Museo de la Capital, entre el 20 de marzo y el 20 de abril, una completa y excelente exposición que recoge diversos aspectos de la vida y obra de Ricci, junto a artefactos astronómicos, pinturas de Tiziano, instrumentos musicales, mapas, armas de guerra y armaduras, y libros del siglo XVI, todo traído especialmente de la península itálica. Actualmente la grandiosa exposición se encuentra en el Museo de Shanghai. Matteo Ricci había nacido, el 6 de octubre de 1552, en un pueblo ubicado sobre una colina llamado Macerata, en la región de Marche, por ese entonces parte de los Estados Papales. A los nueve años llega a ser alumno del colegio jesuita de su pueblo natal. Siete años más tarde lo encontramos en Roma dedicado al estudio de leyes. El 15 de agosto de 1571 ingresa como novicio a la Sociedad de Jesús en Sant’Andrea al Quirinale en Roma. Luego va a continuar estudios en Florencia y posteriormente regresa a Roma y prosigue estudiando en esta ciudad. En el verano de 1577 marcha a Coimbra e inicia estudios de la lengua portuguesa. El 24 de marzo del año siguiente abandona Lisboa en el barco San Luis y llega a Goa, en la India, el 13 de septiembre. Allí se dedica al estudio de la teología y enseña latín y griego. En abril de 1582 parte de Goa por mar y arriba a Macao, colonia portuguesa en China, el 7 de agosto del mismo año. En septiembre del año siguiente se establece en la ciudad de Zhaoqing, en la meridional provincia de Cantón. Después de sortear y superar todo tipo de dificultades, obstáculos y trabas, logra entrar en Peking el 24 de enero de 1601 y en mayo se le permite residir en la capital imperial. Desde esa fecha hasta su muerte, acaecida el 11 de mayo de 1610, Matteo Ricci tuvo una intensa actividad intelectual y misionera y publicó varios libros. I Matteo Ricci fue el primer hijo, de siete, de una familia noble y acomodada. El mismo año de su nacimiento moría, en la isla Sancian de Malaca, el jesuita San Francisco Javier, quien tantas vueltas había dado para ingresar a China a predicar el cristianismo. ¿Quién era Matteo Ricci, ese personaje tan fuera de lo común, que se había ganado la benevolencia entre los ilustres eruditos de China? Otro jesuita que se lo encontró en Macao lo describió de esta manera: “...y así, similar en todo a los chinos que parece uno de ellos, en la belleza de su rostro, en la delicadeza, en la mansedumbre y en la dulzura que tanto estimamos...”. La vocación de convertirse en misionero le vino a Matteo Ricci en Roma, donde se encontraba estudiando jurisprudencia por indicación de su familia. Su padre trató de persuadirlo cuando se enteró de que había ingresado al noviciado jesuita. Matteo culminó sus estudios de teología, filosofía, retórica y matemática en la ilustre sede del Colegio Romano. Allí tuvo como maestro al padre Cristoforo Clavio, eminente astrónomo y matemático. Ricci adquirió conocimientos en mapas del mundo, relojería, esferas y astrolabios que le serían muy útiles durante su estancia en China. En 1577 Ricci fue escogido por el padre Martino Silva, Procurador de la India, para las misiones de oriente. Así partió junto con Silva a Portugal y allí, al cabo de un año, habiendo recibido con sus doce compañeros la aprobación del rey Sebastián, se embarcó para Goa. En esta ciudad, fundada por los portugueses, Ricci continuó los estudios teológicos. En Cochin, en el sur de India, recibe la orden sacerdotal. El 26 de junio de 1582 Ricci abandona Goa por decisión del padre Alessandro Valignano, Visitador de los jesuitas de Asia oriental, quien había puesto gran empeño en evangelizar al Japón y quien tenía la esperanza de predicar también en China, de acuerdo con el proyecto de Francisco Javier. En agosto del mismo año Ricci llega a Macao, después de una travesía tormentosa, durante la cual pensó que le había llegado su hora. En esta ciudad los jesuitas habían establecido la sede de su misión para el Extremo Oriente. Apenas establecido en Macao, Matteo Ricci se sumió en el estudio del idioma chino y como no era una persona que hacía las cosas a medias, se propuso aprenderlo a la perfección, no sólo para hablarlo y comprenderlo, sino también para escribirlo y leerlo. Naturalmente no era asunto fácil. Él mismo apuntó: “...Muchas letras son del mismo sonido, si bien de diversas figuras, y cada una significa muchas cosas; de esta manera que tú no encontrarás lengua que haya más equívoca que ésta...”. El perfeccionamiento del chino le llevó más de doce años y le reportó poder traducir a este y de este idioma obras de filosofía, de teología y de ciencia. Entre 1582 y 1583, mientras Ricci estaba en Macao, enteramente dedicado, según el deseo de Valignano, al estudio de la lengua y la civilización chinas, el padre Michele Ruggieri, un compañero de estudio y de viaje de Ricci, se arriesgó tres veces e ingresó a la provincia de Cantón siguiendo a los comerciantes portugueses. Las leyes de la dinastía Ming prohibían el comercio con el extranjero en la mayor parte del reino. Los mercaderes extranjeros podían residir sólo en Macao, pero eran autorizados dos veces al año a ir a Cantón y reabastecerse de mercancías. La finalidad de Ruggieri al acompañar a los mercaderes era la de obtener del magistrado de la región el permiso para habitar de manera estable en la ciudad. Posteriormente Ricci partió junto con Ruggieri a la ciudad de Zhaoqing, en la provincia de Cantón, después que el prefecto de esa ciudad permitió que ambos se establecieran allí. Ellos debieron someterse al requerimiento del prefecto en el sentido de tener que adaptarse totalmente al mundo chino. En una carta al Superior General de la Compañía de Jesús, padre Claudio Acquaviva, Ruggieri ilustraba así la mudanza de hábito: “Nos hemos vuelto chinos para ganar a Cristo para China”. Vestidos como monjes budistas, Ricci y Ruggieri recibían con frecuencia la visita espontánea de la gente. Con la ayuda de un letrado que acostumbraba ir a la casa de Ricci y Ruggieri y quien fue uno de los primeros en convertirse al cristianismo con el nombre de Paolo, se publicó, a nombre de Ruggieri, a fines de 1584, el libro titulado La verdadera exposición del Señor del Cielo (Tianzhu shilu), el primer libro impreso por los europeos en China. Desde el punto de vista científico el máximo éxito obtenido por Ricci en Zhaoqing fue su primer mapa geográfico chino. Lo realizó para satisfacer el deseo muchas veces expresado por los visitantes de la casa del jesuita de ver traducido en su lengua el mapa universal que, entre todos los objetos de la misión, era el más admirado. En los años sucesivos Ricci publicó otras cuatro ediciones del mapa, perfeccionándolo cada vez. Para evitar el resentimiento de los chinos por la posición marginal de su país en las sucesivas versiones “sinificó” la orientación, colocando América a la derecha y el continente euroasiático a la izquierda, de modo que China tuviese una posición central y preminente. El mapa fue un instrumento esencial para que los chinos tuvieran un conocimiento del mundo occidental. En Zhaoqing también tuvo Ricci momentos difíciles. Los celos del clero budista lograron algunas veces soliviantar a los creyentes contra la misión de los jesuitas y además también protegerse contra las calumnias. Cuando la situación se hizo insostenible a Ricci se le ofreció retornar a Macao o ser transferido a Shaozhou, una ciudad del nordeste de la provincia de Cantón. Ricci se decidió por esta última ciudad y ella se convirtió en la segunda estancia de su itinerario. A Shaozhou fue Ricci acompañado por el padre portugués Antonio d’Almeida. Se esperaba que el Papa enviase un embajador a la corte imperial de los Ming para procurar la autorización del emperador Wan Li de permitir el libre desenvolvimiento de la misión de los jesuitas. En Shaozhou Ricci tuvo que hacer los mismos trámites que en Zhaoqing. Obtuvo un terreno donde edificó casa e iglesia, vecinas a un templo budista. El grave inconveniente de Shaozhou era el clima. Al poco tiempo del arribo, tanto Ricci como Almeida enfermaron gravemente y estuvieron a punto de morir. Se recuperaron milagrosamente, pero en un corto lapso Almeida recayó y murió. Fue el primer sacerdote portugués en fallecer en China. Posteriormente lo sustituyó el padre Francesco de Petris. La gente en Shaozhou no era cordial y ocurrieron episodios de intolerancia. En una ocasión la misión fue apedreada y en otra oportunidad fue asaltada por ladrones armados. A la frialdad y a la hostilidad de una parte de la población, se la compensaba con la amistad lograda con algunos personajes ilustres. En los años que pasó Ricci en Shaozhou, del 1589 al 1595, no interrumpió nunca la profundización del conocimiento de la cultura china. A través de los “Cuatro Clásicos” y de los coloquios con los amigos eruditos chinos fue como Ricci pudo también profundizar en el pensamiento confuciano. El mismo nombre Confucio, forma latinizada de Kong fu zi (El Maestro Kong), fue introducido por Ricci en Europa. Fuerte con el conocimiento adquirido Ricci decide abandonar Shaozhou en 1595 para intentar penetrar más profundo en el corazón de China. Así pues, parte hacia Nanking. El 31 de mayo de 1595 arriba por primera vez a Nanking, “...que los chinos piensan que era la mayor y la más bella ciudad en todo el mundo”. Allí toma en alquiler una casa y comienza a frecuentar a algunos mandarines que ya conocía por haberlos encontrado en sus precedentes residencias chinas. La esperanza de abrir otra misión se presentó cuando Ricci conoció a un influyente personaje, pero éste lo acoge con frialdad, si no con evidente hostilidad, reprobando su venida a Nanking. Aquí la presencia de los extranjeros era aun mal vista que en otro lugar. Entre extranjero y extranjero los chinos no hacían gran distinción: era posible que fuesen espías o defensores de Japón. Poco tiempo después un alto mandarín acusó a Ricci de ser un “sedicioso y de maquinar cosas malas en China”. El ambiente se hizo irrespirable y los amigos de Ricci le aconsejaron alejarse a la espera de tiempos mejores. Entonces Ricci decidió trasladarse hacia el sur, a la ciudad de Nanchang en la provincia de Jiangxi, a donde llegó el 28 de junio de 1525. De Nanchang provenía la mayor parte de los letrados. Ricci apuntó: “La gente está inclinada a la piedad... y entre los letrados vi una congregación de personas dadas a razonar las cosas de la virtud...”. En la ciudad se difunde rápidamente la fama de que había un “hombre muy extraño”, diferente de los chinos tanto por su estatura como por sus facciones, pero que sabía todo acerca del idioma chino. Ricci tuvo la oportunidad de conocer y tratar a dos príncipes, parientes del emperador. Para uno de ellos compuso su primera obra escrita en chino, titulada “De la amistad”, por la cual recibió elogios. Con esto Ricci logró mayor autoridad y estrechó su relación con los letrados de la Academia de la Gruta del Ciervo Blanco, institución confuciana de gran prestigio. La situación general parecía favorable para que Ricci se asentara en la ciudad. Él pensó en la necesidad de conseguir la licencia para predicar libremente en China, pero ella sólo podía obtenerse en Peking de manos del emperador. Valignano, el padre Visitador de los jesuitas, en vista de que de Roma no llegaban los embajadores solicitados, nombró como Superior de la misión en China a Matteo Ricci en agosto de 1597. El día de San Juan Bautista de 1598 Ricci abandonó Nanchang vía Nanking. Cuando arribó a esta última ciudad encontró una situación sumamente difícil: el alargamiento de la guerra contra Japón en la península coreana había determinado un clima de incertidumbre e inquietud. La hostilidad y la desconfianza hacia los extranjeros había aumentado. Cuando el gobernador general de la provincia, quien era un ilustrado mandarín, autor de diversas historias de China, se enteró de que el autor del mapa chino estaba en Nanking, quiso verlo. Supo por boca de Ricci que éste quería ir a Peking y entonces dispuso un barco para trasladarlo a través del Canal Imperial. En Peking a Ricci le fue presentado un poderoso eunuco de la corte, pero sólo quería que el jesuita le fabricara plata. Así que la primera estadía en la Capital del Norte fue un fracaso y Ricci decidió regresar a Nanking. Después de una corta estadía en la ciudad de Suzhou, Ricci finalmente arribó a Nanking a principios de febrero de 1599, encontrando un clima profundamente cambiado. La guerra con el Japón había concluido y la población china ya no temía ser invadida por el ejército japonés. Reinaba en la ciudad una gran alegría. En Nanking, Ricci encontró el modo de explicitar plenamente su método misionario: primero la conquista de la confianza, gracias al compartimiento con la ciencia; después el apostolado veraz y propio con la refutación de los errores de las otras religiones y la predicación de la enseñanza cristiana. Ricci comenzó a enseñar matemática y astronomía en Nanking. Para difundir su enseñanza Ricci construía diversos instrumentos: astrolabios, cuadrantes, esferas... De la enseñanza de la matemática y la astronomía a la refutación de lo que él llamaba “las sectas de los ídolos” (el budismo y el taoísmo) no hubo sino un breve paso. La misión en Nanking fue ganando adeptos progresivamente: ya no sólo venían visitantes a discutir acerca de ciencia, sino que querían ser instruidos en los asuntos de la fe cristiana. Así asentada la misión en Nanking, Ricci comenzó a planear un nuevo viaje a Peking. El 18 de mayo de 1600 Ricci abandonó Nanking, en compañía de un nuevo misionario, el español Diego de Pantoja, y dos compañeros chinos. La misión en Nanking quedó a cargo de otro jesuita. El viaje por río contó con la protección de dos poderosos eunucos imperiales. Al inicio del año 1601 el mismo emperador dio la orden para que los jesuitas ingresaran a Peking, escoltados por un mandarín. Alcanzaron la capital imperial el 24 de enero. El arribo está registrado en la Historia Oficial de la Dinastía Ming así: “Li Ma Dou del Grande Occidente vino a ofrecer regalos de su país”. Li Ma Dou era el nombre chino de Matteo Ricci. La práctica que Ricci intentaba seguir en Peking era la misma que había utilizado en Nanking. Diego de Pantoja comenzó a enseñar a tocar el clavicémbalo a cuatro eunucos. En la capital imperial los asuntos eran complicados debido a la rivalidad entre eunucos imperiales y mandarines, en la cual Ricci estaba involuntariamente envuelto. Después de cuatro meses de estar encerrados en el Palacio del Recibimiento, se les permitió, a Ricci y a Pantoja, habitar en una casa. Para precaverse de cualquier sorpresa los jesuitas enviaron un memorial al emperador en el cual explicaban que habían venido a Peking atraídos por su gran fama y que no querían nada más que un lugar donde habitar o fuera de la corte o en la misma corte. Al igual que en Nanking, Ricci se dedicaba a la plegaria y al estudio y cultivando amistad y relaciones entre los letrados, los funcionarios cualificados y también con algunos parientes del emperador. De vez en vez iba al Palacio Imperial a regalar relojes. En el sofisticado ambiente de la capital imperial era más que importante confirmar el autoprestigio que venía de un saber vasto y de la producción de libros impresos. Muchas de las obras que Ricci había escrito en los años precedentes fueron reimpresas en Peking, con complementos y correcciones y algún que otro añadido. Frecuentemente en su redacción colaboró algún amigo chino. También el dominio de la lengua china por parte de Ricci era ya tal que no necesitaba ninguna ayuda a la hora de traducir. Así, el ilustre mandarín Li Zhizao, quien fue uno de los grandes apoyos de Ricci en la misma corte imperial, colaboró con el jesuita en la realización de una nueva edición del Mappamondo, mucho más grande y rica. Juntos pudieron traducir la obra matemática del padre Clavio. Li Zhizao, además de su interés por la ciencia occidental manifestó así mismo curiosidad por la doctrina cristiana. Pero el discípulo más querido por Ricci fue Xu Guangqi, llamado Paolo después de su bautismo en Nanking en 1603. Después de su bautismo retornó a Peking y se dedicó con Ricci a la traducción del primero de los seis libros de Euclides, que publicaron con el nombre de Libro elemental de geometría. Con Diego de Pantoja, por el contrario, Xu Guangqi preparó un tratado sobre el método de la irrigación. También Xu Guangqi escribió el epílogo a la obra menor de Ricci titulada Veinticinco palabras, en la cual había recogido algunas máximas del filósofo griego Epicteto, y que tuvo gran éxito entre los letrados confucianos. La obra que requirió mayor empeño de Ricci fue el Tianzhu shiyi (Coeli domini vera explicatio), que él había comenzado a redactar desde su estadía en Nanchang y que vio la luz en Peking en 1603. Con mucho mayor entusiasmo para la obra doctrinal y para beneficio de los catecúmenos y nuevos convertidos al cristianismo fue la composición de Los diez capítulos de un hombre extraño (Jiren shipian), recopilación de diálogos imaginarios entre el autor y sus cultos amigos en torno a asuntos morales. El crecimiento de la misión contribuyó, indirectamente, a la persecución que en 1604 soportaron los mayores monjes budistas por orden del emperador. La causa se debió a un libelo anónimo en donde se hablaba del emperador, de la emperatriz y de otros personajes de alto rango. La fama de los misioneros era tal que, además de ser autores de libros, también se sospechaba que imprimieran folletos prohibidos. Considerando los pocos años transcurridos desde su arribo a China y las dificultades encontradas, Ricci podía estar bien satisfecho de cómo se había establecido la misión en China. Elemento de gran satisfacción fue, entre otras, la presencia de jóvenes hermanos chinos. En las cuatro ciudades donde había misiones crecía el número de adeptos, aunque también periódicamente había sus sobresaltos y deserciones, cuando algún mandarín preocupado por la conservación del Imperio decidía ponerle un alto a la predicación evangelizadora. Después de la intervención de importantes mandarines amigos retornaba la tranquilidad. Ricci sabía muy bien que esos altibajos se debían a la falta de una licencia oficial del emperador y estaba al tanto de la dificultad, si acaso no la imposibilidad, de obtenerla. En carta enviada el año 1609 al padre Francesco Pasio, sucesor de Valignano en la guía de la misión en el Extremo Oriente, Ricci le informaba de cuál era la probabilidad de conseguirla. Un paso ulterior en congraciarse con el emperador ocurrió aquel mismo año de 1609, cuando Wan Li accedió a imprimir el Mappamondo y Ricci se dedicó con entusiasmo en la tarea. Mas la superior satisfacción de ese año fue la fundación, por iniciativa de un rico señor, de la primera congregación mariana en China, a la cual se la llamó Confraternidad de la Madre de Dios. Al año siguiente, a la rutinaria carga de trabajo de Ricci por la actividad misionera, científica y organizativa se unió un peso más. Confluyeron en Peking las decenas de miles de aspirantes a pasar los exámenes imperiales de primer grado. La mayor parte de ellos conocían a Ricci, directamente o a través de sus escritos, y todos deseaban hablar con él. Tal muchedumbre de personas visitando al jesuita lo postró hasta el punto de que enfermó. No se recuperó más. En el segundo día de su enfermedad Ricci se confesó con el padre Sabatino de Ursis y recibió el viático y la extremaunción. Comenzó a delirar y a hablar de la iglesia, de los neófitos y de la conversión. Matteo Ricci murió el 11 de mayo de 1610, “cerrando sus propios ojos como para conciliar el sueño”. El año después la casa que contenía sus despojos fue convertida, por orden del emperador, en el cementerio Zhalan, y su tumba fue adornada con los mármoles de la residencia del eunuco Yang, quien había prestado ayuda a Ricci, pero que había caído en desgracia y había sido ejecutado. Cuando Ricci murió los cristianos chinos eran unos dos mil quinientos. II Matteo Ricci nunca se encontró con el emperador Wan Li, pero recibió del padre Diego de Pantoja la petición final: “Matteo Ricci, ya viejo, ha muerto de enfermedad. Yo, vasallo de otro reino, quedo solo, soy digno de conmiseración y de compasión por mis dificultades. El camino que deberé recorrer para tornar a mi patria es larguísimo; los marineros no desean cargar el cadáver en la nave; por eso, yo no puedo absolutamente retornar al difunto a la patria. Considerando que ha ya muchos años vivíamos a la sombra de la Majestad vuestra, creo que podríamos ser incluidos entre vuestros súbditos y entre el pueblo sometido a vuestro cetro... Estando con vida mantenidos por vos confiamos que también muertos obtengamos de vos un trozo de tierra para cubrirnos. Y esto tanto más cuanto mi compañero Matteo Ricci, de cuando llegó a este gran reino, puso todo el empeño en aprender vuestra lengua y practicó aquella virtud que enseñan vuestros libros; al mismo tiempo con gran pureza de ánimo y externa compostura de cuerpo, quemaba incienso delante del altar del Señor del Cielo y le rogaba por la salud de vuestra Majestad en sencillo agradecimiento por vuestros beneficios...”. ** Wilfredo Carrizales zalesw@yahoo.com Escritor y sinólogo venezolano (Cagua, Aragua, 1951). Reside actualmente en Peking, China, donde estudió chino moderno y clásico, así como historia de la cultura china en la Universidad de Peking (http://www.pku.edu.cn/eindex.html; 1977-1982). De septiembre de 2001 a septiembre de 2008 fue agregado cultural de la Embajada de Venezuela en China. Textos suyos han aparecido en diversos medios de comunicación de Venezuela y China, entre otros países. También ha publicado los poemarios Ideogramas (Maracay, Venezuela, 1992) y Mudanzas, el hábito (Pekín, China, 2003), el libro de cuentos Calma final (Maracay, 1995), los libros de prosa poética Textos de las estaciones (http://www.letralia.com/ed_let/estaciones/index.htm; Editorial Letralia, 2003; edición bilingüe español-chino con fotografías, Editorial La Lagartija Erudita; Peking, 2006), Postales (Corporación Cultural Beijing Xingsuo, Pekín, 2004), La casa que me habita (edición ilustrada; Editorial La Lagartija Erudita, Peking, 2004; versión en chino de Chang Shiru, Editorial de las Nacionalidades, 2006; Editorial Letralia, 2006) y Vestigios en la arena (Editorial La Lagartija Erudita, Peking, 2007), el libro de brevedades Desde el Cinabrio (Editorial La Lagartija Erudita, Peking, 2005), la antología digital de poesía y fotografía Intromisiones, radiogramas y telegramas (http://documents.scribd.com/docs/1hx4mk3mw1psqcjrnfp5.pdf; Editorial Cinosargo, http://www.cinosargo.bligoo.com; 2008) y cuatro traducciones del chino al castellano, entre las que se cuenta Libro del amor, de Feng Menglong (bid & co. editor, 2008). La edición digital de su libro La casa que me habita (http://www.letralia.com/ed_let/casa/index.htm) recibió el IV Premio Nacional del Libro 2006 para la Región Centro Occidental de Venezuela en la mención “Libros con nuevos soportes” de la categoría C, “Libros, revistas, catálogos, afiches y sitios electrónicos”. === Pinceladas a un país inconcluso Ángel Castaño Guzmán ============= En 1966 el Papa Pablo VI, en sintonía con la apertura que el concilio Vaticano II representó para el cristianismo, decidió eliminar el Index Librorum Prohibitorum, un extenso catálogo de libros contrarios al magisterio eclesiástico. Durante siglos la Iglesia Católica combatió el libre pensamiento, socavando uno de los principales derechos de la humanidad. Para difundir sin contratiempos sus obras los escritores debían garantizar su incondicional apego a las enseñanzas de la Biblia. La invención de la imprenta significó, entre otras cosas, el fin del monopolio religioso. En la actualidad, con la velocidad de los medios masivos de información y la relativa facilidad para acceder a la Internet, los incondicionales devotos de la posmodernidad ven las épocas de represión intelectual como fantasmas cada vez más tenues. Sin embargo, la creciente concentración de canales noticiosos en manos de consorcios económicos hace creer precisamente lo contrario. El periodismo, oficio de vital importancia para el sano desarrollo comunitario, antes de ser vía de enriquecimiento personal, es apostolado de compromisos democráticos. Espejos del acontecer social, los diarios y demás medios deben transmitir la información con la mayor imparcialidad. Sin la osadía de los precursores de la república, los ideales de la Revolución francesa, Libertad, Igualdad y Fraternidad, no hubieran encendido el polvorín que hizo estallar el dominio español en América Latina. Gracias a periodistas honestos el escándalo del Watergate salpicó a sus directos responsables. La prensa veraz, sin ataduras ideológicas, es en muchos casos el único impedimento para el total desmadre nacional. Sin las serias investigaciones de Alfredo Molano la opinión pública ignoraría el trágico sino del campo colombiano. El olfato de Daniel Coronell permitió sacar del agujero de la amnesia las reprochables maniobras del poder y sus esbirros. Con tres millones de desplazados internos por la demencia de la guerra, según datos de organizaciones internacionales, y un escenario político marcado por el maniqueísmo partidista, la sociedad colombiana necesita periodistas convencidos de la relevancia de su trabajo. Las páginas de los periódicos deben desenmascarar las jugarretas de los poderosos, enderezar los entuertos de los corruptos y denunciar en voz alta las siniestras alianzas del mal. Petardos retóricos contra instituciones judiciales de países vecinos, turbios negocios de los familiares del presidente, las muertes de civiles para avivar las llamas del belicismo, el futuro es un pozo de sombras y por eso hoy como nunca urgen reporteros intrépidos, conscientes de la eficacia de su papel histórico. El escritor Fernando Vallejo rodó hace más de veinte años una película sobre la violencia sectarista de mediados del siglo pasado. La historia, más o menos, es la siguiente: un grupo de campesinos viaja a Calarcá y mientras cruza el Alto de la Línea es detenido por los hombres de Jacinto Cruz Usma, Sangrenegra. Más allá de las escabrosas imágenes de la matanza, el relato fílmico señala a los tradicionales partidos políticos como culpables de desencadenar la orgía de los machetes. Los colombianos, polarizados por el actual gobierno, no hemos aprendido las lecciones de nuestro doloroso pasado. La reconciliación nacional no se alcanza con la eliminación sistemática del adversario y mucho menos con el progresivo debilitamiento de los rituales democráticos. El mejor camino para combatir el terrorismo es la inversión social, como reconoce el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, y no el aciago alarido del fusil. El país necesita con apremio una ciudadanía atenta a la realidad y no un caudillo con cruces en el alma. ** Ángel Castaño Guzmán cortazar_73@hotmail.com Escritor colombiano (Armenia, Quindío). Editor de la revista universitaria La Avenida. === El Tío de la mina Víctor Montoya ================================= Querido Tío: En esta fotografía, captada en el interior de la mina, destaca tu estatuilla de greda en medio de las ofrendas que te dejaron los mineros, quienes, sentados en los callapos* de la galería, pijcharon en tu presencia, suplicándote que les concedas el filón más rico de estaño y les protejas de las enfermedades y los peligros. Las botellas de aguardiente son para aplacar tu sed y rendirte culto, pero también para ch’allar en honor a la Pachamama, la divinidad andina que no se ve pero que guarda las riquezas en sus entrañas. Si te miro de cerca, escrutando los detalles de tu imagen, veo que tienes la nariz y la boca ennegrecidas por el humo de los k’uyunas, los ojos redondos como canicas de cristal, los brazos ligeramente flexionados y el cuerpo cubierto con confetis y serpentinas. En realidad, si hablamos con propiedad, diríamos que tienes el rostro más desfigurado que el Fantasma de la Ópera y el cuerpo más contrahecho que un monstruo con cola y cuernos. Quizás por eso vives desterrado en la zona más sombría y profunda de la mina, cuyas galerías no son el reino de Hades ni el infierno de Dante, sino un recinto tenebroso sólo conocido por los trabajadores del subsuelo, donde los devotos te temen más que a Dios y los supersticiosos te veneran más que a la Virgen del Socavón. Por otro lado, según la versión católica, eres el ángel celestial que, por haberte rebelado contra la voluntad suprema de tu Creador, fuiste condenado a sufrir un castigo eterno entre las llamas del infierno. Pero tú, generador de beneficios y maleficios, no llegaste ni siquiera hasta las puertas del purgatorio; preferiste amalgamarte con el Huari y el Supay de la mitología andina, hacerte llamar Thiula y meterte en los socavones de la mina, en cuyas tinieblas instalaste tu trono y tu reino. Desde entonces eres el dueño de los minerales y el amo de los mineros, quienes, en actitud de sumisa veneración, te rinden pleitesía al entrar y al salir de la mina, tributándote hojas de coca, k’uyunas y botellas de aguardiente, sin más intención que manifestarte su fe y cariño, y pactar contigo en una suerte de ritual milagroso. Aunque eres un ser ambivalente, mezcla del Bien y del Mal, ejerces una influencia decisiva sobre la vida de los habitantes del altiplano, donde te atreviste a medir tus fuerzas satánicas con las fuerzas divinas de Dios. En vísperas del Carnaval, los mineros ch’allan tu cueva, adornan tu cuello con serpentinas y arrojan puñados de confetis y confites alrededor de tu trono, donde tú estás sentado, viendo cómo te miran el pene largo, grueso y erecto. Después te disfrazas de Lucifer y sales de la mina, con la alegría de bailar en la fraternidad de los diablos, bebiendo los tragos que te ofrece la gente y enamorándote de las doncellas más hermosas que, en honor a tu esposa perversa (la Chinasupay), se disfrazan de diablesas; botines de tacos altos, polleras cortas, blusas vaporosas y chaquetas drapeadas con saurios, arácnidos y batracios. Las diablesas tienen la máscara con ojos saltones y pestañas largas, pómulos de granate y labios sensuales, tan sensuales que, además de esbozar una sonrisa tentadora, dejan entrever una hilera de dientes engastados con piedras preciosas. Tú bailas al compás de la música de tamboreros, platilleros y phukulatas, arrastrando el aire con tu capa de terciopelo y tu cetro de mando, mientras las diablesas, acosadas por los jukumaris y mallkus, coquetean alrededor del arcángel San Miguel, enseñándole el contorno de las piernas y cubriéndose las tetas con sus cabelleras recogidas en trenzas. Tu traje de Lucifer, que parece hecho de luces y de sueños, es uno de los indumentos más envidiables del Carnaval orureño, donde todos te miran y admiran desde el fondo del espanto. Tu capa de terciopelo, lujosamente bordada con hilos de oro y plata, está adornada con víboras, lagartos y dragones; en cambio tu faldellín y tu pechera, salpicados de botones, lentejuelas y cristales, tienen figuras ornamentadas con relumbrante pedrería; tus botas y tus guantes lucen relieves de sapos, arañas y alacranes; mientras los pañolones que llevas al cuello, confundiéndose con tu larga cabellera, son adornos que flotan al aire como ramilletes de flores; tu máscara, deformada hasta el límite del horror, tiene la nariz estallada, las orejas puntiagudas y los dientes feroces; tus ojos, grandes y rotativos como los de un camaleón, desprenden colores vivos en el día y luces fosforescentes en la noche. Y para infundir miedo y respeto entre tus súbditos, llevas una serpiente de tres cabezas entre los cuernos alambicados de tu frente. Pasado el Carnaval, en cuyo ámbito maravilloso te entregas por completo al baile, al amor y al alcohol, vuelves a entrar en las tinieblas de la mina, donde no eres más el Lucifer sino el Tío protector de los mineros. Ellos te consideran el sincretismo cultural entre la religión católica y el paganismo ancestral, no sólo porque formas parte de una leyenda que gira en torno a la mina y sus asuntos, sino también porque eres un ser mítico capaz de esclavizar y liberar a los hombres con tus poderes mágicos. Por lo demás, ahora que vuelvo a mirar tu imagen, tengo la horrible sensación de que me persigues como si fueras mi propia sombra; a veces estás más cerca de mí que Mefistófeles de Fausto y siento que quieres hacerme caer en la tentación, induciéndome a cometer pecados horrorosos de los que no me salvaría ni la muerte. Asimismo, en el misterioso laberinto de los sueños, asumo tu imagen para hablar con voz de diablo, como si de veras existieras en la realidad y no sólo en la fantasía de quienes, acosados por el miedo y la superstición, te imaginan más peligroso que el dragón y más feroz que el Minotauro, mitad bestia y mitad humano. Glosario • Callapos: Troncos de árbol. Escalón de mina. • Ch’allan: Celebran un acontecimiento rociando con alcohol, chicha o cerveza. Ofrenda o sacrificio en honor al Tío. • Chinasupay: Diablesa. Deidad y esposa del Tío. • Huari: Deidad mitológica en la civilización de los urus, protector de los auquénidos y personaje simbolizado por el Tío de la mina. • Jukumaris: Osos. Simbolizan la fuerza del pueblo andino, pero también la penetración europea en el territorio de los urus. • K’uyunas: Cigarrillos con envoltura rústica. • Mallkus: Cóndores. • Pachamama: Madre Tierra. Divinidad de los Andes. • Pijcharon: Mascaron coca. • Phukulatas: Soplalatas, personas que ejecutan instrumentos musicales de viento hechos de metal. • Supay: Diablo. • Thiula: Tío. • Tío: Deidad. Diablo y dios tutelar que habita en el interior de la mina. Los mineros le temen y le rinden pleitesía, ofrendándole hojas de coca, cigarrillos y aguardiente. ** Víctor Montoya montoya@tyreso.mail.telia.com Escritor, periodista cultural y pedagogo boliviano (La Paz, 1958). Perseguido, torturado y encarcelado durante la dictadura militar de Hugo Banzer, fue liberado en 1977, después de haber pasado por las prisiones de mayor seguridad de San Pedro y Viacha, por una campaña de Amnistía Internacional. En prisión escribió su testimonio Huelga y represión. Se exilió en Suecia. Es autor de Días y noches de angustia (1982), Cuentos violentos (1991), El laberinto del pecado (1993), El eco de la conciencia (1994), Antología del cuento latinoamericano en Suecia (1995), Palabra encendida (1996), El niño en el cuento boliviano (1999), Cuentos de la mina (2000), Entre tumbas y pesadillas (2002), Fugas y socavones (2002) y Literatura infantil: lenguaje y fantasía (2003) Dirigió las revistas literarias PuertAbierta y Contraluz. Ha recibido premios y becas literarias y tiene textos traducidos y publicados en antologías internacionales. Actualmente escribe para diversas publicaciones en América Latina y Europa. === Nostalgias y desdenes Miguel de Loyola =========================== La novela Nostalgias y desdenes sumerge al lector en un drama pasional de consecuencias insospechadas. El relato llega al lector a través del clásico narrador protagonista tan propio en la novela actual para develar los entretelones de su yo y su circunstancia. Martín cuenta la historia de su relación amorosa con Katie, siguiendo un decurso lineal respecto al desarrollo de los acontecimientos vividos en un pasado inmediato. Los primeros capítulos son notables por el tono literario alcanzado a nivel discursivo en el detalle de impresiones y sentimientos del personaje referidos a dicha relación, a la añoranza implícita en toda conciencia a la hora del recuerdo. Denota oficio, pericia, y sensibilidad para conectar el interés del lector con el mundo novelado. Luego, tras la precipitación de los acontecimientos, la narración irá decantando poco a poco. El rescate de la obra literaria de un autor chileno exiliado durante la dictadura e ignorado por la crítica nacional y admirado por el narrador, la denuncia de los oscuros orígenes del patrimonio de un reconocido empresario líder en el sistema económico actual del país, sumada a la inesperada contratación del propio Martín como escritor fantasma para escribir la vida de dicho empresario, conforman las cuerdas restantes de esta sinfonía de Fernando Jerez, publicada por Simplemente Editores. Sin embargo, pese al esfuerzo del narrador por cautivar también el interés del lector en estas líneas argumentales, la relación amorosa y las singulares características de Katie concentran el mayor foco de interés narrativo. Recuerdan la novela Travesuras de la niña mala, de Mario Vargas Llosa. La correspondencia entre ambas heroínas se hace por momentos inevitable, dada la genial ambigüedad de ambas. Esa ambigüedad le confiere a Katie la categoría de personaje literario, perfectamente creíble y estimable por toda su magnitud no revelada, capaz de pervivir en el imaginario del lector, gracias a todo eso que va quedando oculto entre las sombras. Prevalece el fantasma de su figura efímera, aunque aparentemente abordada por el narrador con la intención de acotarla hasta en sus más nimios detalles. Ella se convierte en el prototipo de una época real y concreta. Chile, década de los ‘80. Sus jeans ajustados y sus falditas bordadas marcan la nota de rebeldía en medio de una sociedad vigilada por la rigidez moral de la dictadura imperante. Su enigmático deambular por la ciudad luciendo dichas prendas, consiguen capturar la empatía total del lector. La profundidad del recuerdo amoroso dan vida eterna al personaje. Con la creación de este personaje, Fernando Jerez consigue el retrato de época buscado en la mayoría de sus novelas, a modo de hacer historia, quizá, a modo de atrapar tiempo y espacio en medio de su infinitud, a modo de fijar un momento de la efímera existencia, como suele ser el ideal de todo creador. No lo sabemos, pero es un motivo recurrente en sus novelas que se viene repitiendo desde sus primeras creaciones. Recordemos, por nombrar algunas, El miedo es un negocio, novela esencial donde perfila personajes propios de la década de los 70, como aquel clásico momio Pepepato, por usar una terminología apropiada también con aquella época. En Un día con su excelencia retrata genio y figura del dictador, en El himno nacional, recoge voces y figuras del sentir social chileno hacia los finales de la dictadura. Su inolvidable personaje Puñete Rabioso encarna el prototipo de hombre capaz de ejercer la tortura racional ordenada por sus superiores. Otra de sus características es el interés, mediante el recurso del contrapunto, por denunciar las desigualdades económicas existentes. Así, en Nostalgias y desdenes se superponen también dichos planos, y el narrador, o sus personajes, se mueven por ambientes variopintos y describen cuestionando la holganza de la vida de unos, y la precariedad material de otros; siguiendo así la tradición de un Joaquín Edwards Bello, Baldomero Lillo, Manuel Rojas, Óscar Castro, Gonzalo Drago, en su corte más social y crítico, para cuestionar las injusticias sociales de todos los tiempos. La narrativa de Fernando Jerez remite y encarna el sentir y el pensar de un país palpitante y concreto: Chile. ** Miguel de Loyola deloyola@hotmail.com Escritor chileno (San Javier, región del Maule). Realizó estudios universitarios en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde se tituló de profesor de estado con mención en castellano en 1981, y obtuvo en 1994 el grado de magister en letras con mención en literatura. En esa misma casa de estudios obtuvo sus primeros premios literarios entre 1978 y 1981. Participó en el Taller Literario de Roque Esteban Scarpa y Alfonso Calderón, y más adelante en el de José Donoso. En 1981 obtuvo un primer lugar compartido en el concurso literario de la revista La Bicicleta. Ha publicado el libro de cuentos Bienvenido sea el día (edición del autor) y la novela Despedida de soltero (Lom Ediciones). Es secretario de redacción de la revista literaria Proa y miembro del Círculo de Críticos de Arte de Chile. También es editor de Ensayo y Crítica Literaria de Letrasdechile.cl. === Memoria protagónica =================================================== === Un inclasificable libro de recuerdos Aldo Roque Difilippo ======== Recordar proviene del latín recordari, formado por re (de nuevo) y cordis (corazón). Entonces recordar significa “volver a pasar por el corazón”. Los recuerdos son precisamente eso, imágenes, situaciones, vivencias que nos generaron un sentimiento especial como para atesorarlos. A ese recurso apuesta Wilson Armas en su libro Memoria protagónica, un incalificable trabajo narrativo de sus años juveniles. De sus 53 años de historia montevideana. De un Montevideo que ya no existe. Memoria protagónica es un relato inclasificable porque no es ni una novela, ni una sucesión de cuentos, ni una crónica sensiblera y nostalgiosa; y es todas esas cosas a la vez. Apela a la nostalgia pero no cae en la melancolía melosa de magnificar el pasado, ni el recurso fácil de la manida frase “todo tiempo pasado fue mejor” que termina mirando con desprecio al presente. Es que Wilson Armas también es un individuo inclasificable. Cronológicamente dice tener más de 90 años, pero espiritual, física y hasta intelectualmente muchos de los autores jóvenes quisieran tener su vitalidad. Wilson ha sido actor de teatro y radioteatro, director y autor teatral, ha escrito cuentos, poemas, novelas. Un autor, si se quiere, empedernido y consecuente, que en su temprana juventud se convirtió en cantor de tangos, feriante, sieteoficios, y hasta profesor de idioma español, aunque no ejerció quizá por esa excesiva modestia que lo caracteriza. Y todas esas vivencias las volcó ahora en este libro titulado Memoria protagónica, mis 53 años de historia montevideana. Hechos narrados desde “la necesidad que me cosquillea el espíritu”. Explicando Wilson que es “lo que me induce a ponerle un poco de condimentos a mis horas de viejo jubilado. (...) El placer que nos producen los recuerdos, es una exigencia que nos inventamos, como si fuera una obligada compensación ineludible que nos debe la vida”. Wilson Armas nació en Mercedes (1919). Por más de 5 décadas vivió en Montevideo. Ha publicado 3 libros de cuentos: Cuentos de atardeceres (1986), Ausencias y lejanías (1991), En defensa propia (1998). Dos novelas: Historia viva (2001), De amor no se muere nadie (2008). Dos libros de poemas: Pocacosa (2005), En eso estamos (2007). Pero además ha colaborado con diferentes publicaciones, ha escrito libros en colaboración con otros autores, sus textos han sido traducidos al ruso, y fundamentalmente su producción inédita es aun superior a la publicada. Memoria protagónica, su reciente obra publicada, es un libro vigoroso, y por momentos vertiginoso de anécdotas. Ya que como Wilson lo entiende “recordar es poner el pasado sobre la mesa”. Una anécdota “Enfrente a esta casa, existía la famosa casa de compra-venta Berroa Hnos. Bueno, este tipo de negocios tiene la virtud de surtir al desvalido económicamente, por un precio mínimo, los más estrambóticos objetos que un pobre busca porque no le alcanza para comprar uno nuevo. Una mañana entré al negocio de puro bichón, a refistolear, y vi a un hombre hurgando un platillo repleto de dentaduras postizas usadas. Quedé frío, y muy disimuladamente me puse a observarlo. El hombre se metió una en la boca, la revolvió, luego se la sacó y se metió otra; tampoco le anduvo; hasta que la tercera, al parecer, después de revolverla y morderla, y hacer bisajes payasescos, cerró la boca, hizo un gesto de aprobación y corrióse al mostrador a preguntar su precio. Sacó dinero de su bolsillo, pagó, y enfiló hacia la puerta de salida. Creo que, de alegría, se puso a entonar la Marsellesa. No pude contenerme y salí a mirarlo: iba caminando muy ufano, por esa calle Uruguay, a tranco firme”. ** Aldo Roque Difilippo aldodifilippo@adinet.com.uy Periodista y escritor uruguayo (Mercedes, 1966). Ha publicado el libro de cuentos Verdades a medias (dos tomos, coautor con Wilson Armas) y una serie de investigaciones literarias e históricas en el suplemento Lecturas de los Domingos del diario La República, y en la revista Posdata (Montevideo). Desde 1991 trabaja como corresponsal en Soriano para el diario La República de Montevideo. |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||||| === Francisco Ruiz Udiel ================================================== === He inventado una nueva verdad con las palabras ======================== === Augusto Rodríguez ===================================================== Francisco Ruiz Udiel (Estelí, Nicaragua, 1977). Realizó estudios de poesía bajo la tutela de su mentora, la poeta nicaragüense Claribel Alegría, discípula del Nobel español Juan Ramón Jiménez. Ha publicado el poemario Alguien me ve llorar en un sueño (Premio Internacional Ernesto Cardenal de Poesía Joven 2005). También publicó Retrato de poeta con joven errante, antología poética de su generación con prólogo de Gioconda Belli. Su poesía aparece en las antologías La poesía del siglo XX en Nicaragua (Editorial Visor, España 2010); Antología de poesía nicaragüense: Los hijos del minotauro (1950-2008) (Revista Trilce, 2009) y en la Antología del IV Encuentro Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer (Trilce, Villahermosa, 2008). Poemas suyos aparecen además publicados en las revistas Karavan (Suecia, 2006), Oliverio (Argentina, 2005), Maga (Panamá, 2005), Lichtunten (Alemania, 2009), Nómada, dirigida por Jorge Boccanera (Argentina, 2008) y Prometeo (Medellín, Colombia, 2008), y en la memoria poética del Encuentro “El vértigo de los aires”: Poesía iberoamericana (México, 2009) y las memorias del I, II, III, IV y V Festival Internacional de Poesía de Granada (Nicaragua). Asistió como invitado a diversos encuentros y festivales poéticos internacionales, entre los que figuran: V Festival “La poesía tiene la palabra”, Casa de América (Madrid, España, 2005); IV Festival Internacional de Poesía de El Salvador (San Salvador, 2005); XXII Festival Internacional de Poesía de La Habana (Cuba, 2007); Fiesta Literaria de Porto de Galinhas, estado de Pernambuco (Brasil, 2007); XVIII Festival Internacional de Poesía de Medellín (Colombia, 2008); IV Encuentro Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer (Villahermosa, México, 2008); Festival Internacional de Poesía de Costa Rica (San José, Costa Rica, 2009); Encuentro Iberoamericano de Poetas en el Centro Histórico 2009 “El vértigo de los aires” (México, 2009). Este mes asiste al VII Festival Internacional de Poesía de Granada (España, 2010) y en octubre asistirá al XII Encuentro de Poetas del Mundo Latino (Ciudad de México). En 2004, junto al escritor nicaragüense Ulises Juárez Polanco, fundó Leteo Ediciones, proyecto sin fines de lucro que promueve la literatura joven de su país. Entre las publicaciones como coeditor se encuentran: Memoria poética: poetas, pequeños dioses (Managua, 2006); Sergio Ramírez: Perdón y olvido, antología de cuentos (1960-2009) (Managua, 2009); Claribel Alegría: Ars Poética (Managua, 2007); Missael Duarte Somoza: Líricos instantes (Managua, 2007) y Víctor Ruiz: La vigilia perpetua (Managua, 2008). Actualmente es editor de Carátula (http://www.caratula.net), revista cultural centroamericana dirigida por Sergio Ramírez. También es periodista colaborador de la sección Variedades de El Nuevo Diario, de Nicaragua, y labora como relacionista público del Centro Nicaragüense de Escritores. Es miembro de la Red Nicaragüense de Escritores y Escritoras (Renies); miembro de la Red Internacional de Editores y Proyectos Alternativos (Riepa) y miembro del Pen Internacional por el capítulo de Nicaragua. Mantiene un blog en http://ruizudiel.blogspot.com. —Francisco, ¿cuándo y por qué empiezas a escribir poesía? —Necesitaba olvidar, olvidar profundamente quién era. Desde los catorce años tuve esa necesidad tras una ruptura con mi madre adoptiva, con quien nunca he logrado establecer un diálogo verdadero. A esa edad me separé de ella y dos años más tarde me mudé a la capital, Managua, a 150 kilómetros de mi ciudad natal, Estelí, ubicada en la zona norte de Nicaragua. Entonces descubro, por medio de los libros, a Alejandra Pizarnik, a César Vallejo, y redescubro a Darío. Sentí también, tras leer mucha filosofía, una necesidad profunda de cambiar de identidad (al menos interiormente), pues me sigo llamando Francisco, pero del pasado sólo queda una idea de lo que he sido. La poesía me permitió a los 16 años empezar una nueva vida, una aventura profunda en la que me enfrenté a la soledad y a la muerte de mi propio yo, un yo que necesito abolir a toda costa. La poesía me ha permitido inventar, como aquella frase de Antonio Machado cuando dice “la verdad se inventa”, pero entendiendo invención como aquello que se crea o fabrica. Empecé a fabricar mi propia vida a través de los versos y puedo decir que lo que está escrito en mis poemas es la única verdad que existe. He inventado una nueva verdad con las palabras. Por eso escribo poesía, para derrumbar la imagen de mi infancia y para darme la oportunidad de existir con mis propias reglas. He transgredido mi propia vida con la poesía. —¿Qué poetas son tus referentes y cuáles son tus autores de cabecera? —Mi principal referente es la poeta salvadoreña-nicaragüense Claribel Alegría, discípula del Premio Nobel de Literatura, Juan Ramón Jiménez. Ella es mi mentora también. Fue ella quien revisó mis primeros poemas y me envió a trabajar, guiado por su sabio consejo que aprendió de Joseph Campbell de “seguir mi vocación” (Follow your bliss, decía el mitólogo estadounidense). Otro referente es Alejandra Pizarnik, conocí su poesía antes del 2000, cuando se suicidó mi mejor amigo y mi compañero de cuarto, pues alquilábamos juntos durante la universidad, en Managua. Aquel amigo también llevaba mi nombre. Una tarde se lanzó de una torre de radio de casi cien metros de altura, imagínate, fue terrible. Era como si mi otro yo me hubiera dejado en tinieblas. Pizarnik lo fue todo en aquel momento, sus referencias a la muerte me conmocionaron. Me volví un poeta lúgubre por muchos años. Sin embargo, creo que ahora el tema de la muerte ya no me obsesiona tanto. Más referentes han sido, entre otros, Cesar Vallejo, Rubén Darío y Anton Chejov. La verdad es que son muchos y diversos. No tengo autores de cabecera, pero tengo frases: Aquí te va una: “Vive, porque la vida es la poesía más alta”, del poeta guatemalteco Otto René Castillo, y otra: “Prefiero morir de vino que de tedio”, del poeta chileno Jorge Teillier, y una última: “La virtud está en ser tranquilo y fuerte”, de Rubén Darío. —Tu poesía se nutre de una gran gama de imaginarios urbanos, sociales, culturales muy diversos, ¿qué me puedes decir al respecto sobre tu propia poética? —Mi poesía se nutre de la imaginación y ésta se nutre de mis vivencias. Pero ahora me sucede algo maravilloso: cada vez que escucho la historia de alguien, me quedo en silencio, escucho atento y me voy en secreto a escribir. Luego intento imaginar que aquella historia fue a mí a quien le ocurrió. Es decir, vivo la vida de los otros por medio de la poesía y creo que la poesía me otorga licencia para eso. —Tu libro Alguien me ve llorar en un sueño ganó en 2005 el Primer Premio Internacional Ernesto Cardenal de Poesía Joven, ¿qué me puedes decir de este libro? —El libro refleja una poesía más autobiográfica. Sin embargo, esos poemas que escribí demuestran que la palabra puede transgredir la propia historia personal, como ocurrió conmigo. Por otra parte, a veces me asomo a algunos poemas que escribí y me provocan tristeza, en otras ocasiones ya no me reconozco en esos poemas, es como si hubieran sido escritos por otra persona, y evidentemente así fue. Es fantástico no padecer la nostalgia de uno mismo; a veces cuesta, sí... cuesta. —Sé que eres un activo poeta y promotor cultural, ¿qué me puedes decir de tus proyectos? —Trabajo en el Centro Nicaragüense de Escritores, la asociación de escritores más importante en mi país. Cada día pienso que estoy en un lugar que congrega a otros seres humanos que también sueñan como yo con la literatura y eso me conmueve, digamos que me otorga cierta humildad. Mi labor ahí es promover las actividades culturales que tienen que ver con un proyecto editorial que promueve las mejores obras literarias de escritores y poetas nicaragüenses. También soy editor de la revista Carátula (http://www.caratula.net). Se trata de una revista cultural centroamericana dirigida por el escritor Sergio Ramírez (Premio Internacional Alfaguara de Novela); y otro proyecto, no menos importante, es Leteo Ediciones, editorial sin fines de lucro que fundamos con el escritor Ulises Juárez Polanco. Con él tenemos la misión de promover la literatura joven de Nicaragua y ya lo estamos haciendo sin demagogia. Podés visitar www.leteoediciones.com para conocer un poco más de qué se trata. —¿Cómo ves el panorama nicaragüense-poético actual? ¿Qué escritores recomendarías? —El panorama contemporáneo tiene una frontera que divide a la poesía exteriorista (escrita desde 1960 hasta 1990) y la nueva poesía (escrita desde la década del 90 hasta ahora). Desde la época del 60 se empezó a escribir la poesía exteriorista, término fundado por el poeta de Vanguardia, José Coronel Urtecho, y continuado por Ernesto Cardenal. En aquella época (ya en el 70) uno de los referentes, Leonel Rugama, radicalizó los planteamientos éticos y estéticos de la poesía. Luego vino la década de ochenta, triunfó la Revolución Popular Sandinista y se democratizó la poesía a través de los talleres impartidos por el Ministerio de Cultura, en donde dirigía Ernesto Cardenal. Algunos poetas en la actualidad coinciden en que la poesía perdió fuerza, y uno de sus críticos de aquella poesía coloquial y realista fue el poeta Carlos Martínez Rivas, quien le increpó de forma casi violenta a Cardenal sobre el futuro de la poesía y cómo ésta perdía terreno en la búsqueda de nuevos lenguajes. Este relato lo cuenta el poeta indio Salman Rushdie en su libro La sonrisa del jaguar. Tras la derrota de los sandinistas, en 1990, el proyecto cultural de la Revolución se terminó y otros poetas comenzaron a separarse de la vieja escuela. Me refiero a la Generación del noventa. Aunque en mi opinión, esta generación es aún epígono del exteriorismo; sin embargo ya muchos poetas han empezado a buscar temas más interioristas en la poesía. Ya poco se escribe sobre la guerra, la lucha por la libertad de un país, los derechos humanos y la pobreza, entre otros temas. Ahora se reflexiona más acerca de la nada, la muerte y la soledad ontológica del ser humano. ¿Son reflejo dichos temas de la escisión en la historia de mi país? Quizá. Haría todo un análisis, pero faltarían muchas páginas para concluir. Los escritores que recomendaría leer son Sergio Ramírez, Claribel Alegría y Gioconda Belli, entre otros. Si te referís a poetas, me basta recomendarte a uno: Carlos Martínez Rivas. —He escuchado en numerosas ocasiones que supuestamente la poesía sólo la leen y la consumen los mismos poetas, ¿crees que es así? ¿Cómo crear mecanismos para que la poesía llegue a otros sectores de la sociedad, pero sin que pierda su parte radical o subversiva? Me parece que hay algo de razón en eso. ¿Mecanismos? Sí, claro, hay algunos. Propongo hacer alianzas con el Ministerio de Educación (o Cultura), según cada país, para que permitan lecturas de poetas y escritores en universidades y colegios públicos. Alguien o alguna asociación debe tomar la batuta para dirigir un proyecto que se haga cargo de esta logística. En la asociación donde trabajo hacemos parte de dicha labor. También propondría a los poetas y escritores que busquen cómo transgredir los espacios públicos. Un día cualquiera en tu país, donde alguien va sentado en el asiento de un bus y entra un poeta recitando poesía, sin duda irrumpe con aguzado surrealismo en la mente de la gente. El poder de la poesía es fascinante. Yo he hecho esa clase de intervenciones y me he sorprendido mucho de los resultados. Buscar cómo transgredir la realidad de la gente, sin herirla; provocarla, pero sin ofenderla, y tratar de buscar formas creativas de llevar el arte a las personas no es difícil. Lo que falta es voluntad. *** Deja la puerta abierta A Claribel Alegría Su Majestad Deja la puerta abierta. Que tus palabras entren como un arco tejido por cipreses, un poco más livianas que la ineludible vida. Lejos está el puerto donde los barcos de ébano reposan con tristeza. Poco me importa llegar a ellos, pues largo es el abrazo con la noche y corta la esperanza con la tierra. Donde quiera que vaya el mar me arroja a cualquier parte, otro amanecer donde la imaginación ya no puede convertir el lodo en vasijas para almacenar recuerdos. Me canso de despertar, la luz me hiere cuando ver no quiero. El viaje a Ítaca nada me ofrece. Si hubiera al menos un poco de vino para embriagar los días que nos quedan embriagar los días que nos quedan que nos quedan. *** Habría que sembrar girasoles A Vincent Van Gogh Habría que sembrar girasoles a lo largo del camino, sembrarlos en la tierra, en la ciénaga, en el barro, plantarlos bajo el odio, como se planta el fuego. Habría que sembrar girasoles aunque la tarde prosiga con su rumor de polvo. La caverna está en el centro, y tras los días, los girasoles subvierten al desprecio, pero habría que sembrar girasoles, digo —no por insistencia—, sembrar girasoles con afán de prolongar partidas, regarles la noche con ajenjo, cubrir de arena la sorda vida. Habría que sembrar girasoles de pesadumbre, de tallos largos que sostengan la gravedad del hombre, sembrarlos a lo largo del camino, plantarlos en los techos de las casas, en todas partes, con su luminosa forma. Si hacemos esto, de aquí a veinte años aprenderemos a dar abrazos a las piedras antes de arrojarlas al Sol. *** Gesto desvanecido en la esquina de una estación Esta estación no será más una estación, quedará únicamente mi gesto desvanecido en el polvo de alguna ventana, si acaso hay ventanas, si acaso decido en las estaciones desamparar algún gesto. Esperaré junto a las cabinas telefónicas a que las horas se desvanezcan azules en mi cigarrillo encendido de mirada triste e inclinada, me verán apretar la mandíbula para masticar, como las aves que emigran de una tierra a otra, cualquier bocado de aire sin saber qué les espera. El aire se ha vuelto amargo y aún no sé en qué otras estaciones abordará mi soledad otro cuerpo. *** Cada cuatro años nace una poeta suicida A Sexton, Plath y Pizarnik Nacidas en 1928, 1932 y 1936 Cada cuatro años la muerte abre la llave del gas de una cocina, se fuma un cigarrillo en el sofá y espera. Otras veces enciende el motor de un automóvil dentro del garaje y canta Chair in the Sky, un poco de jazz no despertará a las muñecas recién maquilladas, piensa. Cada cuatro años la muerte toma anfetaminas para adelgazar, pero se le pasa un poco la mano y ya no despierta. No se pone triste ni alegre ni neurótica, no. pero cada cuatro años la muerte amanece lúgubre y observa la tarde roja desde una ventana. Alguien trata de invocarme, dice, y cierra amargamente los ojos. A mí me da pesar, no sé, es como si ella quisiera decirnos o contarnos algo desde su delgado rostro blanco, como si estuviera cansada de estrangular mujeres. Yo la conozco muy poco, pero me consta que aborrece su funéreo oficio. Últimamente la han visto respirar cierto aire suicida. Cada cuatro años a la muerte se le irritan los ojos, sabemos que ha llorado, lo sabemos, pero callamos, sabemos también que busca algún vientre y como ella no tiene el privilegio de la carne materna aferra entonces sus fríos y delgados dedos en el primer ombligo que encuentra. Por eso cada cuatro años algunas niñas ya vienen muertas. ** Augusto Rodríguez elfrancotirador79@hotmail.com Escritor ecuatoriano (Guayaquil, 1979). Ha publicado los poemarios Ausencia (Santiago de Chile, 1999), Mientras ella mata mosquitos (2004), Animales salvajes (2005) y La bestia que me habita (2005). Sus textos aparecen en varias antologías locales y del extranjero. Ha obtenido el Premio Nacional de Poesía David Ledesma Vásquez (2005), el Premio Nacional Universitario de Poesía Efraín Jara Idrovo (2005) y Mención de Honor en el Concurso Nacional de Poesía César Dávila Andrade (2005). Es el fundador del grupo cultural guayaquileño Buseta de papel. === Víctor Montoya ======================================================== === El Tío de la mina forma parte de mi vida y mi obra ==================== === Franziska Näther ====================================================== El escritor Víctor Montoya, nacido en La Paz en 1958, se dedica desde hace muchos años al mundo minero en Bolivia. Las tradiciones, los mitos y las leyendas constituyen una gran parte de su obra literaria, que apunta hacia una realidad poco conocida fuera del país. Describe no sólo el universo fantástico de los mineros, sino también sus luchas y tragedias. Entró en contacto con la cultura minera desde que tiene uso de razón, porque vivió en las poblaciones de Siglo XX y Llallagua. Posteriormente, debido a sus actividades políticas, como dirigente estudiantil, fue torturado y encarcelado durante la dictadura militar de Hugo Banzer Suárez. En su cautiverio, y burlando la vigilancia policial, escribió su primer libro, Huelga y represión. Tras una campaña de Amnistía Internacional fue liberado y llegó exilado a Suecia en 1977. Desde entonces reside en Estocolmo, donde se dedica por completo al periodismo y la literatura. Su libro Cuentos de la mina, publicado el año 2000, es una ventana que permite contemplar el panorama de la cultura andina y es un buen ejemplo de la literatura que rescata con autenticidad la temática minera. —En tu libro Cuentos de la mina escribes en un estilo muy personal de la mitología minera. ¿Desde cuándo te dedicas a las leyendas y los mitos de los mineros bolivianos? —Desde cuando empecé a escribir cuentos relacionados con el Tío de la mina, un personaje diabólico que está presente en los mitos y las leyendas del mundo minero. De modo que estos temas fascinantes de la cultura andina, que a mí me han acompañado a lo largo de mi vida, han surgido de un modo natural en mi obra literaria, tal vez porque estos temas tenían la necesidad de ser contados por un escritor que conocía de cerca la realidad de los mineros bolivianos, no sólo desde la perspectiva socioeconómica, sino también desde la perspectiva antropológica y cultural, puesto que los mitos y las leyendas son partes integrantes del folklore popular y la tradición oral. —Conoces mucho de la realidad minera, de la miseria de los mineros y también del universo fantástico de la mina, porque procedes de una familia minera. ¿En qué consiste la cultura minera para ti? —La cultura minera no es ajena a la cultura boliviana en general; al contrario, es sólo una parte de ésta, aunque tiene sus propias peculiaridades y costumbres, como ser la creencia en un personaje mitológico como es el Tío, quien, según la superstición popular, es el amo de los mineros y el protector de las riquezas minerales. La cultura minera, que está conformada por la cultura occidental y las culturas indígenas, se manifiesta, por ejemplo, a través del sincretismo religioso que se da entre las creencias cristianas y las creencias del paganismo ancestral. La cultura minera, desde la época de la colonia, asimila las costumbres de los conquistadores de Occidente, al mismo tiempo que conserva las costumbres culturales de las civilizaciones andinas. En las poblaciones mineras, como en el resto del territorio nacional, se produce un mestizaje que da origen a una cultura muy rica en manifestaciones folklóricas y en ritos mágico-religiosos. —El protagonista de tus cuentos es el Tío, deidad de la cultura minera. ¿Qué significa el Tío para la cosmovisión andina? —El Tío, que es una de las deidades más auténticas del ámbito minero, expresa los pensamientos y sentimientos más profundos de los trabajadores del subsuelo. El Tío, en la cosmovisión andina, es el máximo representante del Bien y del Mal. Es dios y diablo a la vez. Los mineros le temen y le rinden pleitesía ofrendándole cigarrillos, hojas de coca y botellas de aguardiente. Se dice que el Tío es bondadoso con quienes le tratan con respeto y cariño, y que es cruel y vengativo con quienes le tratan con indiferencia y desprecio. La gente está convencida de que el Tío, si está satisfecho y feliz, puede ser generoso y enseñarle al minero la veta más rica de estaño, pero si está resentido, puede provocarle la muerte en las galerías. De manera que el Tío, con atributos de ser mitológico, es una de las principales deidades de la cosmovisión andina. Él cumple la función de dios protector en el interior de la mina y los mineros depositan en él todas sus esperanzas. —Tienes una estatuilla del Tío en tu casa y te acompaña desde hace muchos años en Suecia. ¿Se puede decir que tienes una relación muy emocional y fuerte con el Tío? —Sí, aunque parezca extraño, tengo una relación muy particular con el Tío, a tal extremo que no sólo me bastó en convertirlo en uno de los protagonistas de mi obra, sino también tuve que hacerme enviar la estatuilla de un Tío desde Bolivia, quizás para rellenar un vacío emocional o existencial. Ahora lo tengo en mi casa, donde le ofrendo, al menos una vez al mes, cigarrillos, coca y alcohol. El Tío entró en mi vida desde aquel día en que mi abuelo materno, mientras se vaciaba una terrible tormenta entre los cerros, me refirió por primera vez la leyenda del Tío: “Dicen que el diablo llegó a las minas una noche de tormenta”, dijo, mientras yo le escuchaba con asombro y pavor. Desde entonces, el Tío no ha dejado de perseguirme por donde voy. El Tío de la mina forma parte de mi vida y mi obra. A veces, tengo la sensación de que habita dentro de mí, como si fuera mi propio espíritu, porque hay noches que me lo encuentro incluso en el laberinto de las pesadillas, exigiéndome que no lo olvide y que escriba un cuento sobre él, teniéndolo como protagonista principal. ¿Qué te parece? —Otros símbolos muy importantes de la cultura minera, como la coca y el Carnaval, desempeñan también un papel fundamental en Cuentos de la mina. Describes el Carnaval como una expresión muy antigua del sincretismo religioso y el mestizaje cultural. ¿Por qué? —Porque esa es la verdad. Es cierto que en mis Cuentos de la mina, aparte de tratar la trágica situación de los trabajadores y sus familias, rescato varios de los símbolos de la cosmovisión andina y algunas de las tradiciones más arraigadas del folklore boliviano, como es el magnífico Carnaval de Oruro, cuyos orígenes datan desde la época de la colonia, cuando los mineros —o los “mitayos” de entonces—, decidieron disfrazarse de diablos en honor al Tío, para después, en actitud de sumisión y veneración, bailar la danza de la diablada en presencia de la Virgen de la Candelaria —o Virgen del Socavón—, quien, según cuenta la tradición, apareció de manera milagrosa en una cueva del Cerro Pie de Gallo. El Carnaval boliviano, aunque tiene ciertas reminiscencias de la Europa medieval, se caracteriza por representar el mestizaje cultural y el sincretismo religioso entre el monoteísmo católico y el politeísmo de las civilizaciones precolombinas. Por eso mismo no es casual que los diablos, quienes representan al Tío en su aspecto y su conducta, bailen para la Virgen del Socavón como una forma de rendirle culto y veneración. Parece una contradicción, pero en el Carnaval se amalgaman el diablo y la Virgen, como dos elementos que, a pesar de sus diferencias, se fusionan en el modus vivendi de los habitantes del altiplano boliviano. —Aunque vives desde 1977 en Suecia, se encuentra la temática minera en muchos de tus libros. ¿Es tu vínculo con Bolivia? —Efectivamente, aunque vivo en Suecia desde hace muchos años, nunca he dejado de pensar en Bolivia, y gran parte de mi literatura, además de abordar la temática minera, retrata los mil rostros de ese país multifacético, donde los dramáticos procesos políticos se combinan con el realismo mágico de cada día. Es más, yo suelo decir que cargo una Bolivia dentro de mí y que la llevo por donde voy, como si se tratara de un país portátil. En este sentido, mi literatura me mantiene vinculado con el país así sólo sea por medio de la escritura y la imaginación. —¿Eres el único autor que se dedica a la temática minera o existe una literatura minera en Latinoamérica? —En Latinoamérica son varios los autores que han escrito sobre la temática minera desde mucho antes de que se conociera el sistema de producción capitalista. Sin embargo, en Bolivia, como en ningún otro país del continente, existen novelistas, cuentistas y poetas, que se han inspirado en la realidad dantesca de las minas para crear sus obras. Lo interesante del caso es que la mayoría de estos escritores, en su afán de denunciar las injusticias sociales y reivindicar los derechos de los trabajadores, han creado obras en el marco del llamado “realismo social”, sin darles mayor importancia a los mitos y las leyendas que, justamente, es lo que yo he intentado rescatar en mi obra. Este interés por acercarme al universo mágico y mítico de las minas es lo que me diferencia del resto de los autores bolivianos y latinoamericanos. —Bolivia ha cambiado bastante en los últimos años. ¿Sigues pendiente de los últimos acontecimientos? —Sí. Estoy al tanto de los acontecimientos a través de los medios de comunicación; los periódicos, la radio, la televisión y la red de Internet, donde se puede encontrar una cantidad impresionante de información sobre Bolivia. Tengo la sensación de que, muchas veces, quienes vivimos en el exterior estamos mejor informados que las personas que viven en el interior del país. Ahora bien, es cierto que en los últimos años se han producido cambios sustanciales en provecho de las mayorías empobrecidas y marginadas. El simple hecho de que, por primera vez en la historia, se tenga un presidente de ascendencia indígena, es por demás significativo para un país como Bolivia, donde los indígenas, desde la época de la colonia, han estado siempre al servicio de una minoría privilegiada de criollos y mestizos, quienes, como por mandato divino, controlaban el poder económico y, por lo tanto, el poder político. —¿Existe más que una Bolivia para ti? ¿Una Bolivia de tus recuerdos y otra Bolivia actual, con todos los cambios que se están experimentando? —La Bolivia de mis recuerdos, la que dejé hace más de treinta años atrás cuando salí al exilio, se diferencia bastante de la Bolivia actual, porque ya no existe una dictadura militar y porque el pueblo, gracias a las luchas sociales de los obreros, estudiantes y campesinos, está experimentando un proceso revolucionario y democrático. Este proceso político, que no excluye como antes a los indígenas ni a los sectores más empobrecidos del campo y las ciudades, está empeñado en forjar una nación diferente a la que yo conservo en mis recuerdos del pasado. El gobierno actual, que ha sido reelegido mediante el voto electoral, está recuperando las riquezas naturales de manos del imperialismo y está estructurando un Estado nacional que permita la participación directa de los ciudadanos, quienes deben decidir el rumbo que debe tomar el país en el futuro. Yo espero que este proceso revolucionario se profundice, que se acabe con la gran propiedad privada, que se suprima la explotación del hombre por el hombre y se construya una sociedad donde todos tengan los mismos derechos y las mismas responsabilidades. —¿A qué te dedicas actualmente y sobre qué temas estás escribiendo? —Me dedico íntegramente a la literatura desde hace algunos años. Dejé de trabajar como profesor para dedicarme a la literatura, aun sabiendo que no sería nada fácil vivir de este oficio. Actualmente tengo varios proyectos en mente y la temática minera sigue siendo uno de los pilares principales de mi producción literaria. No he dejado de escribir sobre los mineros ni sobre el Tío, quien es uno de los personaje más fascinantes de mi obra. No sería nada raro que, algún día, el Tío tenga vida propia y se mueva como cualquier mortal de carne y hueso, como ha ocurrido con tantas figuras literarias que, luego de haber sido creadas por la fantasía de un autor, han pasado a ocupar un lugar privilegiado entre nosotros, como si de veras hubiesen existido en la realidad. —Cada cultura tiene un aporte. ¿Cuál sería el aporte de Bolivia para el mundo y cuál crees que sería el aporte del mundo para Bolivia? —No cabe duda de que Bolivia, por ser pluricultural, rico en folklore y en recursos naturales, tiene mucho que aportar al mundo. Es cuestión de descubrir este país mágico y secreto para darse cuenta de que posee una tradición inmemorial que no figura en los libros oficiales de historia, pero que se conserva en la memoria colectiva y la tradición oral. Bolivia ha sido un país, injustamente, rezagado en el contexto latinoamericano y mundial, aunque siempre, desde la época de la conquista española, ha aportado riquezas al mundo a cambio de pobreza. Sin embargo, Bolivia sigue teniendo mucho que aportar a la economía y a la cultura universal. Asimismo, en el proceso de integración de los pueblos a nivel continental, está dispuesto a enriquecerse con los aportes (en el contexto social, económico y cultural) de los demás países en este mundo cada vez más globalizado, pero a condición de que respeten su diversidad cultural y su soberanía nacional. Pienso que todos los países tienen mucho que dar y mucho que recibir, siempre y cuando este intercambio sea equitativo y esté al margen de los intereses mezquinos de los grandes monopolios imperialistas y de las culturas capitalistas dominantes que, por las buenas o por las malas, quieren imponer un modo de pensar y un modelo de vida. ** Franziska Näther franziska.naethe@web.de Periodista y filóloga alemana. Estudió ciencias políticas y filología española en la Universidad de Leipzig (http://www.uni-leipzig.de/welt/sp/index.html). ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === Lydda Franco Farías =================================================== === Una poesía donde la razón esclarece la irreverencia, ================== === y la transparencia incita la valentía y la ironía ===================== === María Cristina Solaeche =============================================== Cómo van a verme buena si me truena la vida en las venas ¡si toda canción se me enreda como una llamarada! y vengo sin dios y sin miedo ¡Si tengo sangre insubordinada! y no puedo mostrarme dócil como una criada mientras tenga un recuerdo de horizonte, un retazo de cielo y una cresta de monte María Calcaño Lydda Franco Farías es una de las más vitales voces de la poesía venezolana de la beligerante década de los años sesenta; nace el 3 de enero de 1943, en la Sierra de Coro o Sierra de San Luis, zona pródiga en bellezas generosas, donde se encuentran los lagos subterráneos más extensos del país, cuevas con grandes salas, simas y galerías, en el estado Falcón, Venezuela. Estudia primaria en su pueblo natal, y los estudios secundarios los realiza en el Liceo Cecilio Acosta de la ciudad de Coro. Comienza a escribir desde la adolescencia en 1958 y posteriormente, colabora en los diarios La Mañana de Coro y Panorama de Maracaibo, entre otros. A partir de 1963 se radica definitivamente en Maracaibo, estado Zulia, Venezuela. En la Universidad del Zulia trabaja de bibliotecaria en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. Allí nos narran algunos compañeros sus protestas por el asesinato de Jorge Rodríguez, por el golpe de estado en Chile contra el presidente Allende, sus discusiones sobre las tendencias del MAS, sobre los “perros” y los “patriotas”... Hasta que llegó el día que renunció a todo partidismo político, abandonó totalmente la militancia activa, y a partir de allí se dedicó a escribir, decisión que nos permite deleitarnos con su legado poético: si tengo que ceder hasta quedar desprovista de vanidad si nada tengo y esa nada me es arrebatada (...) si he dejado de creer en líderes si la dialéctica se pudre en las cabezas de todos ellos (y en la mía por supuesto) si la unidad es un sofisma si el partido deviene tertulia de burócratas y afines (...) si hasta aquí me trajo el río entonces tendré que contradecir al río y seguir aferrada a mis convicciones aun en contra de mi pequeñez (9) Suele asistir en los años sesenta, a las tertulias del grupo literario maracaibero Cal y Agua, que surgió en Maracaibo en 1964, en el bar El Milonga. La poetisa Lydda Franco Farías guarda, en su obra, inflexiones poéticas de las lecturas de los venezolanos: el mirandino Caupolicán Ovalles, iniciador en el país de la antipoesía y perteneciente al grupo El Techo de la Ballena; la alquimia de la palabra poética por su fuerza y honestidad del trujillano Víctor Valera Mora; de Miyó Vestrini, la única mujer del grupo Apocalipsis, el tránsito del dolor de su cuerpo como creación; el desenfado en la antipoesía y el uso de modismos de su región del zuliano Blas Perozo Naveda; y las lecturas de los extranjeros: los barrocos y simbólicos el cubano José Lezama Lima y el peruano César Vallejo y, el existencialista checo Frank Kafka, para citar a tres clásicos contemporáneos. Su trajinar por las letras nos deja una larga lista de títulos publicados y otros inéditos o editados post-mortem. En su primer poemario, Poemas circunstanciales (1965), el desplome, la inteligencia, el tiempo y el espacio son los motivos, con una lectura tan hermosa como extraña sobre los trances externos e internos del ser humano, escritos desde las esquinas material y metafísica. Su segundo poemario, Armas blancas, estuvo perdido muchos años antes de ser editado, y fue su amigo el pintor trashumante Emiro Lobo, quien logró rescatarlo, y se publica en 1969; en él, ficción y realidad son recíprocas e irreversibles y la caída en el tiempo mantiene la indagación del enigma entre ellas. Con el grupo Cal y Agua publica, como coautora con Ricardo Ruiz Caldera y José Parra Finol, el tercer poemario, Edad de los grandes ataúdes, en 1977; sin embargo, la obra no circula por contrariedades entre sus autores; luego, sigue en soledad con el ejercicio de su poesía apocalíptica. Summarius, publicado en 1985, es su cuarto poemario, con un formato en prosa poética continua, donde solamente los puntos permiten las pausas en la tonalidad de la voz o el cambio en la intención de la caída, la lucidez y el tiempo, con un encabalgamiento abrupto y una entropía rebosada a contraluz. En 1991 aparece el quinto poemario, A/Leve, que contiene una amalgama entre la perfidia y la futilidad, entre la alevosía y la levedad, términos estos últimos reducidos en el mismo título y la barra intermedia significando el límite insalvable entre estas dos formas de conductas. Su epígrafe de Francisco de Quevedo, “Serán cenizas, mas tendrán sentido; / polvo serán, mas polvo enamorado”, contiene en sí mismo la idea de la poetisa de que el amor corporal y espiritual deberían persistir más allá de la muerte. Un texto inédito, su sexto poemario, Estar en el envés, escrito en 1993, en el que Lydda comienza escribiendo: Vamos a llamar a esta nueva etapa de transformación poética, una realidad más abierta, cercana a las formas de conversación, a un cierto tono coloquial, a un cierto humor, a una cierta parodia del otro realismo tradicional... Estar en el envés, donde la oralidad se agrupa en la duplicación, en la reduplicación, en la gestación, sea de la inicial o de la palabra final en muchos modos de enciframiento. Recordar a los dormidos es su séptimo poemario, publicado por Ediluz en 1994; en él, el arcano de la muerte es el núcleo determinante de su enfoque, donde el lector o la lectora asisten al abismo final de la existencia. Su octavo poemario, Bolero a media luz, escrito también en 1994, es un alud corpóreo en el forcejeo del acoplamiento musical del cuerpo; la poetisa se distiende en fracturas mas, deja claro, no existe Eros sin Tánatos, la fuerza natural de atracción vital y el reino de las sombras se entrelazan por siempre. Esta prolífica poetisa, Lydda Franco Farías, escribe en el mismo feraz año de 1994, Descalabros en obertura mientras ejercito mi coartada, su noveno poemario, donde desde el título ya vislumbramos un anuncio de jitanjáfora, es decir, de enunciados donde el sentido no es lo pretendido, sino las hermosas eufonías. La nostalgia del tiempo transcurrido desde la infancia trasciende y se instala en el espacio de la realización creativa, contando con el contraste diatópico y la cáustica ironía. En el décimo poemario, inédito, Estantes, escrito también ese prolífico año de 1994, los muertos son luminosamente despertados; la metagoge designa atributos humanos a las piezas de un juego de ajedrez; el desdibuje del caligrama corporal en la caída que trastrueca el mundo visible en el invisible, yendo más allá de las ceremonias judeocristianas o de cualquier otra religión; el mundo reversible que convierte la oscuridad en luz; el matrimonio plagado de martirios y los acertijos, son los diferentes temas que se vuelcan en lances directos. En 1998 aparece su undécimo poemario, Una, dedicado a su hija Mirna, con un epígrafe que ya anuncia la intención de cada verso: ...el tiempo de la mujer es muy corto y si no lo aprovecha, ya nadie quiere, y se pasa la vida en consultar augurios. Tomado de boca de la ateniense Lisístrata, personaje central de la obra del comediógrafo griego Aristófanes. Aracné, su duodécimo poemario, escrito en el 2000 y dedicado al profesor del Instituto de Investigaciones Literarias y Lingüísticas de la Universidad del Zulia, doctor Enrique Arenas, tiene como médula precisa la escritura mirándose a sí misma, la grafía, el vocablo, la letra, todo el entretejido escritural entrecruzándose con premeditación literaria girando en la órbita del minimalismo, representado por el hilo que el arácnido teje deliberadamente para provocar la fatalidad y el desplome. La Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda, conjuntamente con la Dirección de Cultura y el Fondo Editorial del Estado Falcón, Incudef, editan una Antología en el 2002, con una selección y un estudio de Pedro Cuartín, profesor titular de la Universidad de Los Andes-Trujillo y miembro del Centro de Investigaciones Literarias y Lingüísticas “Mario Briceño-Iragorry”. En 2005, Monte Ávila Editores edita póstumamente una nueva Antología. Durante su vida y después de fallecida recibe varios reconocimientos: A los dos años de su permanencia en Maracaibo gana el primer premio del Concurso Literario del Ateneo de Coro con su primer poemario, Poemas circunstanciales (1965), suscitando una fuerte polémica a nivel nacional, sobre su muy particular idiosincrasia estética y su estilo contestatario. En 1987, en la Universidad del Zulia, se realiza la Lectura Nacional “Lydda Franco Farías”, y se aprueba una cátedra con su nombre. En 1988, la Universidad Experimental Francisco de Miranda, el Instituto de Cultura del Estado Falcón y el Instituto Universitario de Tecnología Alonso Gamero, organizan el Encuentro Nacional de Poesía Lydda Franco Farías. En 1990 es condecorada con la Orden Francisco Rivera Reyes, por la Alcaldía del Municipio Bolívar del Estado Falcón. En 1994 recibe el Premio Regional de Literatura “Jesús Enrique Losada”, mención poesía, otorgado por la Gobernación del Estado Zulia. Al año siguiente, 1995, el Premio Regional de Poesía le es otorgado por la Secretaría de Cultura del Estado Zulia. En acto solemne el 18 de octubre de 2005, en el Teatro Baralt de Maracaibo, se le confiere póstumamente el título de doctora honoris causa de la Universidad del Zulia. El 25 de septiembre de 2009, en el marco del ciclo “Noche de Poesía. Para celebrar a los maestros del asombro”, se ofrece un homenaje a los poetas Lydda Franco Farías y Ludovico Silva, en el Centro Cultural Chacao de El Rosal, bajo la organización de María Teresa Ogliastri y Alexis Romero, con el apoyo de Cultura Chacao. El encuentro cuenta con la participación de los poetas Víctor Alarcón, Adalber Salas, Astrid Lander y Adriana Bertorelli, moderados por Alexis Romero. En su poesía alcanzamos a distinguir dos discursos: uno privado, oracular, consigo misma y para ser develado; otro público, desde ella para con todos. El privado, quizás el más leído y posiblemente el menos contemplado y percibido, es el propósito de este ensayo: Lydda Franco Farías: Una poesía donde la razón esclarece la irreverencia, y la transparencia incita la valentía y la ironía. Recordarlo, releer cada verso, y sentir cómo se deslía en nuestro ser la expresión de su fase selénica, donde la poetisa teje la trama de su intenso yo lírico a través de vocaciones de mujer y profesiones asfixiantes en el recinto-clausura de la casa: las pesadumbres de la diaria entrega, “ama de casa”, “oficios del hogar”, la bandera de la sexualidad en una erotia pacífica y sobreentendida, madre y antimadre, médium, hechicera, mitificadora, “casi-ciudadana”, civilizada por el varón, el patrón, el marido, el cónyuge, el concubino, el hermano, el hijo... Un esfuerzo mayéutico para no abortar al hombre un esfuerzo violento, definitivo para que nazca íntegro (1). En una cultura masculina desde sus cimientos, la poetisa desenfada, con una conmoción de la conciencia y los sentidos, cantando en cada verso, para poder respirar a pulmón pleno cada palabra e intentar enmendarlas con su propio ser, crea hendiduras para quebrantar y escapar de ese enrarecido mundo que la asfixia, y evadirse a través de las grietas como la hembra que seduce con lo femenino, con sus lecturas, su mirada y su poesía: adentro hay una mujer que monta guardia a fuerza de balancear las caderas se ha convertido en péndulo y gravita sobre las cabezas de los que todavía no comprenden la magnitud del encantamiento (11). Un mundo hecho de voces que se tejen y destejen entre variados tonos genéricos, juega para crear o crea para jugar conservando el espíritu crítico que siempre la ha catapultado a un país donde las mujeres eran sólo un murmullo. Alberto Hernández No nací para ocupar un espacio y nada más. Ignoro cuál será mi participación. Me tocó ser mujer y no me quejo, me tocó caer en la humedad del tiempo, en la inhóspita sequedad de los caminos pero aquí me quedo entre escombros y desperdicios. Destruyan mi epidermis resentida, despedacen mis sueños, mi alegría, aniquílenme porque un día aparecí sobre la tierra y tuve voz y grité (1) No pudieron moldearme a su antojo, ni darle la forma requerida a mis palabras, ni templar los metales de mi risa con sus martillazos de odio, ni siquiera lograron meterme de cabeza en un canon infesto (1) Una poesía definida por diversas líneas de significación, entre las que destacamos dos en este ensayo: la enunciación de lo femenino y el erotismo femíneo, como elementos fustigadores de cuestionamientos que atraviesan entre otros y todos, la totalidad de su obra, y es efecto fundamental para la disposición de una imagen cambiante y compleja que da cuenta de lo que son las configuraciones actuales de la mujer, entendida como minoría social-cultural; con un ars poética que hace libre el coloquio consigo misma, con el lector y con la lectora, por medio de una oralidad discursiva, en textos que a veces afloran con el formato de la prosa continua sin el deslinde de los versos, con el encabalgamiento intrincado de dispersión de la colmada entropía: nadie verá el estante vacío. el montón de ropa sucia libros viejos y maltratados por mis notas al margen. por mis subrayados imprevisibles. por mis oh y mis coños admirativos. soy posesiva, no lo niego. mi única propiedad son libros casi libros. palabras no correspondidas pero útiles e igualmente equívocas. pero abajo. en el sótano, eres débil, cabizbaja. se diría que ciega. asustada. no entienden por qué has hecho lo posible por enajenarte en lo cotidiano y ridículo (...) no te entienden por qué no aceptas vivir parcelada (...) tu ternura es clandestina. no colma. tu deseo es quizás lo único humano capaz de retener una sombra. tu estallido nocturno (4). Procedimientos verbales e imaginativos a través de los cuales Lydda crea e irrumpe en un espacio que conmueve, apasiona, forcejea y sobresalta, en un horizonte femenino que pasa inadvertido para el hombre, anquilosado en la rutina de los gestos, los desempeños, los pensares, aciertos y desaciertos, carencias y despropósitos concebidos por él para la vida de la mujer. Más allá de su tono irónico, la poetisa se rebela contra toda mansedumbre impuesta desde el androcentrismo, sin digresiones, se autoriza a sí misma al goce de invadir una “comarca” donde solamente existe un “rey”, el hombre, y con irreverencia e inspiración, se lo apropia en cada verso suyo: voy a desayunarme la claraboya de la mañana voy a atragantarme periódico con tus crónicas violentas voy a tener noticias del mundo hasta la ingesta de par en par ventanas muéstrenme lo que sin mí despierta sacúdete ropa inmunda los dobleces espanta con lejías la penumbra soliviántate plancha aplasta en un desliz las pérfidas arrugas a volar escoba sin bruja que respire el polvo dancen muebles al ritmo que los aviente púlete piso en redención de no empañado espejo arde sin paz cocina del infierno tápate olla impúdica cuece a la sazón luego evapórate suenen cubiertos en estampida muda a fregarse platos les llegó su hora la carta por favor quiero probar el albedrío (11) En cada palabra, no vamos a decir “intenta”, no, no lo intenta, lo consigue, con vehemencia, con transparencia abate contra la mecanicidad y el letargo paralizante de lo cotidiano y los, en un cuasi infinito plural, lastres con los que la humanidad (léase el hombre) ha retenido el cuerpo y la mente, y por ende, la espiritualidad de la mujer, reduciendo a un único dislate su existencia: el ancestro se adueña del perfil de la mujer agobiada y displicente que yace en la umbelas a medio dormir indócil en el registro (11) Su antirritualidad trasvasa su poética partiendo de la cosmogonía de una existencia que exige, que enrumba su creación hacia el territorio del reclamo, del reverso de la mujer ante el anverso del hombre, y lo hace con un humor corrosivo, ácido, agudo y exquisito: de sobra sabes que me avergüenzo de ese otro ser que me esquilma y me avasalla de repetir hasta borrarme el gesto heredado de pálidas enhiestas amas de casa remotísimas pero hay un rótulo en la sangre una danza del vientre una marca rotunda ten en cuenta muchacho de las cavernas que he ido ganando el derecho a perder de igual el paraíso la paciencia a compartir la cama el santo y seña el mundo fifty fifty o no hay trato vete acostumbrando hombre voraz mujer no es sólo receptáculo flor que se arranca y herida va a doblarse en el florero al fondo de la repisa entre santos y candelabros y trastos de cocina (11) En eso basa ella el vigor existencial y la singularidad de sus versos, en templar al máximo el arco de la letra, la palabra, el verso, el poema, para que resulten, no sólo un reflejo crítico de lo social, sino también un verbo fustigador y lúcido, asumido siempre desde el sarcasmo como un tropo, a partir de su incisivo estilo para desahogarse del hastío, girando y girando en hipérboles. La poesía de Franco Farías puso de relieve una voz femenina cuyo ejercicio poético se caracterizó por la ruptura con ese modelo de poesía intimista, de sensualidad sutil y la introspección, para destacar la ironía y la oralidad. Ana María Romero Polifónico el arreglo al mostrarse su “yo” plural, donde la ceremonia poética se posesiona de su condición de ser femenino, siempre al lado de los rituales absorbentes de nuestra sociedad, y fuertemente asida de la mano de las herencias atávicas que tiranizan a la mujer, en un cimbrado hilarante e ingrato: quedé para ser la última invitada estoy alegre de las botellas sordas puedes beberme soy todos los licores no distingo y si respondo es para ligar placeres inimaginables contra el tiempo a una temperatura en que tampoco sabes lo que haces (2) Ella es su poesía, su poesía es ella, briosa, sensible, mordaz y laudante, que se empeña en perseguir mundos mejores en sus temibles alocuciones poéticas: mientras dormía me crecieron alas al principio ni yo misma lo creí hice cálculos sobre las ventajas y desventajas de este suceso inesperado decidí ensayar un vuelo corto tropecé contra los vidrios de las ventanas no me di por vencida llegué a libélula fui uno que otro pájaro ave de rapiña mi ambición no tuvo fronteras fui escalando jerarquías hasta agotarlas todas ahora soy un ángel y me aburro (11) Y en el amor, dulce, seductora y erótica, canta desde sus más añejas raíces, trepando por su tronco, sus hojas, hasta llegar a sus flores en arco iris que regala a la vida, en un soflama reverberante con sus requiebros, impregnado de simbolismos que expresan las vivencias amorosas del cuerpo en la relación afectiva entre dos seres humanos, escrito desde su visión femenina extraordinaria, respirando visceralmente cada grafema, cada aliento de palabra y con la depuración del verso: una trepa la desnudez de otro cuerpo una encuentra la rama dorada y la codicia abre las puertas de otro reino inaugura otra carencia una se deja llevar por sacudimientos extremos (8) Echar raíces florecer sobre tu cuello enredadera (1) Ascenderé por los tallos transformada, me sentirás como nunca, palpitante, en el latido de las hojas y en el crujir voluptuoso de las ramas (1). tu boca resguardada por dragones por la antropófaga inocencia de tus dientes bosque de menta la saliva picor de orégano la lengua succión y mordedura tu boca laberinto de mis cosquillas (8) La lluvia canta afuera su canción, la miro con ojos sorprendidos y pienso en unas bodas bajo el agua, que un novio vegetal me acaricie, que sienta el perfume silvestre de mis manos, mi cálida ternura abierta en gajos (1). Lydda es esencial, de gran vitalidad, luchadora incansable, defensora de lo femenino y del amor, de hermosísima pluralidad semiótica, plétora de expresividad, álgida, irreverente, en ausencia de rima y con el uso del hipérbaton invirtiendo el tradicional orden del discurso poético, y las anáforas que incitan provocando con la repetición: con papel de lija froto la piel donde alguna vez estuvo tu tibieza parpadeante me estoy quedando en cueros y sin vos en los puritos huesos y sin vos esqueleto ambulante y sin vos (...) y sin vos con el alma en un hilo y sin vos ay y sin vos y sin voz y sin voz (11) los amantes precisan largas vueltas y nada es comparable a este final sin trampas y nada se parece a tu cuerpo y al mío me refiero a los muslos fosforescentes no a la piel sedosa y repetida no estamos dentro ni fuera y es falso que desprendo de tu voracidad mis latidos bajan cautelosamente para que sepas que voy que siempre voy ya puedes descubrirme y patinar en el aire rígido cuando abras los ojos y desvíes el aliento (2) Con miradas envolventes de los vestigios humanos del placer y del amor, la lucidez, el tiempo y la fusión de géneros: tu cabeza en mi almohada el sol para nosotros deshaces sombras antiguas vienes de la calle hacia el gesto buscas / deshaces reparo en el caracol algo furtivo tus manos exhibiendo excavaciones hacen de claustro refugio ardo junto a ti (2) cuando la boca hace su trabajo de orfebre en sabbat en oriflama de entre tus muslos sale un vellocino de oro una serpiente emplumada un vendaval de helechos una larga vocal impronunciable (8) con obstinada delicadeza se fabrica en la piel se hace patio en la memoria ojo de agua con altos y bajos puente entre dos sangres diatriba amorosa blindada huella indeleble que nos filtra (9) William Estany refiere que hasta el último momento la poetisa Lydda Franco Farías estuvo activa: Invitada especial en la Semana Internacional de la Poesía. A pesar de encontrarse delicada de salud, siempre siguió escribiendo... Allí se presenta, a las 7:00 de la noche, el jueves 22 de julio del 2004, al Recital Internacional de Poesía, en homenaje a Eugenio Montejo, en la que sería su última lectura en público, ante más de 400 personas, con una hermosa manta guajira de soberbio colorido, un cabestrillo en un brazo y apoyada en su bastón, participa en el recital internacional junto a poetas como Luis Muñoz, de España; Alessandro Ceni, de Italia, Tone Skrjanec, de Eslovenia; Ramón Bolívar, de México, y Alejandro Chacón, de Venezuela, entre otros tantos poetas que participaron en los recitales programados para el evento. Dedicó sus poemas a todos, ausentes y presentes y en particular, a su hija fallecida Mirna. A los sesenta y un años, la parca, que no falta jamás a la cita, nos despoja de esta poetisa de las letras venezolanas; muere a las 8:00 de la mañana del lunes 2 de agosto de 2004, en Maracaibo, estado Zulia. Fue sepultada en el cementerio Jardines del Edén, donde también se encuentra su hija. Y sostendremos con Goethe: “El sentido de la vida radica solamente en la vida misma”. Así parece entenderlo también la poetisa venezolana Lydda Franco Farías: me encontrarán tendida a ras de luna o flotando lluvia abajo en la resaca del último cigarro en el silencio que vibra emparamado desde donde pronuncio mi postrer discurso (...) ya voy tierra ya voy cenizas ya voy olvido (9) una vida se aplaza y se desplaza mínima sustancia cerrazón (7). Obra poética 1. Poemas circunstanciales. Policrom, Caracas, 1965. 2. Las armas blancas. 1969 3. Edad de los grandes ataúdes (coautoría con Ricardo Ruiz Caldera y José Parra Finol). Ediciones Cal y Agua. Maracaibo, 1977. 4. Summarius. Asamblea Legislativa del Estado Falcón, Coro, 1985. 5. A/Leve. 1991. 6. Estar en el envés. s/e, 1993. 7. Recordar a los dormidos. Ediluz. Maracaibo, Vicerrectorado Académico, Facultad de Humanidades, Universidad del Zulia, 1994. 8. Bolero a media luz. Ediciones Mucuglifo. Dirección Sectorial de Literatura del Conac, Mérida, 1994. 9. Descalabros en obertura mientras ejercito mi coartada. Gobernación del Estado Zulia. Secretaria de Cultura/Universidad del Zulia, Dirección de Cultura, Maracaibo, 1994. 10. Estante. s/e, 1994. 11. Una. Ediciones de la Secretaría de Cultura del Estado Zulia y la Asociación Cultural del Caribe (Asocaribe), 1998. 12. Aracné, s/e, 2000. 13. Antología. Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda, Dirección de Cultura, Fondo Editorial del Estado Falcón, Incudef, 2002. 14. Antología poética. Monte Ávila Editores. Caracas, 2004. ** María Cristina Solaeche gsmldcm@yahoo.es Docente venezolana (Maracaibo, Zulia, 1948). Licenciada en educación mención Matemática, Magíster en Educación y Magíster en Matemática Pura, en la Universidad del Zulia (LUZ, http://www.luz.edu.ve), donde es profesora titular. Fundadora y miembro de la Biblioteca “Teresa de la Parra” en la extensión Cabimas de LUZ. Miembro de la Sociedad Venezolana de Matemáticas, la Asociación de Escritores del Estado Zulia, la Casa de la Poesía y la Peña Literaria César David Rincón y otras organizaciones. Textos suyos han aparecido en diversas publicaciones científicas y literarias, además de webs literarias como Légamos, PoeSite (http://www.arrakis.es/~joldan/poesite.htm) y Texto Sentido (http://www.textosentido.org). Ha recibido, entre otros reconocimientos, el premio “Vicente López y Planes” (Buenos Aires, 2004). === Mito, historia y desmitificación de España ============================ === en Reivindicación del conde don Julián ================================ === Ana Verónica Guerrero Galván ========================================== “En el solar ingrato, verdugo de los libres, inteligencia y sexo florecerán”. Reivindicación del conde don Julián, p. 112 No hay rodeos. Desde la primera página de Reivindicación del conde don Julián, la fantasía de la destrucción de España asalta, se invoca a ésta como “tierra ingrata, entre todas espuria y mezquina” (Goytisolo, 11) y el personaje-narrador anuncia la reproducción de una traición antigua, su venganza. Pero, ¿contra quiénes y por qué motivos? Es contra Ella, contra la mujer y madre que lo ha engañado (1) al caer en la vacuidad del discurso oficial que recupera de la historia sólo el espectro fantástico reflejado sobre la bruñida superficie del nacionalsocialismo y el catolicismo rancio y perenne. Contra la máscara —“figura no, máscara: máscara ejemplar entre la adocenada multitud de mascarillas, de mascaretas” (2)— que es al mismo tiempo coraza de caballero medieval, rostro de virtud y virginidad, identidad castiza que reniega de la semilla mora y judía que bajo ella se oprime, ha emprendido su plan de destrucción estratégica el protagonista (y en algunos niveles, Juan Goytisolo también) y de todo lo que sostiene a esa hispanidad apócrifa: la historia del mito o el mito de la historia, el pretendido realismo, fe, castidad y lenguaje. Para ello, es crucial la mirada del expatriado que contempla, desde Tánger, a la otra orilla, al Madrid visto desde el mirador y a “las urbanizaciones bruscamente interrumpidas por la independencia política y la consiguiente huida masiva de los inconfesados” (Goytisolo, 18): en medio de la asfixia de la tradición y la visión tan compacta que no sólo las instituciones españolas tienen sobre la patria, sino el español de sí mismo, el creador debe volver a su lugar de “solitario”, dice Goytisolo, a esa condición siempre fronteriza “que transita entre culturas y lenguas, es coetáneo de poetas antiguos y medievales, vive en anacronía completa” (3). Sólo en esta lejanía estará, irónicamente, cerca de la verdadera esencia española, como lo estaban el Arcipreste de Hita, Fernando de Rojas y Miguel de Cervantes en tiempos de la construcción de una literatura que es baluarte de la hispanidad: puesto que “la mirada de los demás forma parte de nosotros mismos, [el autor] procurará mirar y verse reflejado desde la periferia, [...] huir de todo esencialismo identitario, interrogar a los espacios culturales extraños y ponerse a sí mismo en tela de juicio” (4). Pero para ello es necesario volver incluso a lo expurgado en la historia, lo relegado a la categoría de incidental en la relación con la conformación del Yo nacional: no puede haber cultura verdadera sin un vistazo a lo inconfesado sobre su origen y formación. Por esto, el camino del protagonista de Reivindicación... es un camino de profanación de todo lo que sospecha mentira insostenible, de la misma patria “espuria”. El recorrido, que inicia en historia personal (la de Álvaro Mendiola, periodista exiliado en África, probablemente desesperanzado por la sífilis y una pasado infantil problematizado), desemboca en historia nacional y, al mismo tiempo, en el origen del mito. Por tal razón, la verdadera historia de España recomienza en un punto donde registro de hechos y leyenda se encuentran en una figura condenada al silencio del tiempo: el conde don Julián, famoso traidor que en el año 711 abre las puertas a la invasión musulmana como venganza contra el último rey visigodo, don Rodrigo (5). Personaje maldito, Julián es el epítome de la pesadilla ibérica sobre su verdadera naturaleza: la sola incertidumbre de su origen, como se menciona en el epígrafe de Luis G. Valdeavellano, implica una reconsideración a la naturaleza morisca o en suma, mestiza del pueblo español. Pero el Julián de la novela tiende también una invitación a la sexualidad desenmascarada, el erotismo descarnado e inverosímil dentro del imaginario castizo —que es casto también, según Unamuno (6)—, pero que sin embargo subyace bajo la capa de represión moral y religiosa y ha llegado a convertirse en asunto de Estado en periodos críticos como el de la dictadura. Como el protagonista descubre, el retorno a la “esencialidad” española lo es también a la edificación del mito (hecho curioso considerado la proclamación —y reclamación— del rasgo de realismo para la literatura nacional). Por tanto, su programa de destrucción se centrará en los puntos clave de ese entramado fantástico que es el nacionalismo español, comenzando por la literatura. Las visitas a la biblioteca son fundamentales en el desarrollo de la novela y así también los atentados contra el soneto, la comedia de Lope, los pasajes sobre la Arcadia de Castilla, las relaciones de santos, y en suma, de toda esa caterva del “Cartón Dorado” cuyas máximas son recicladas una y otra vez hasta la erosión en “las incidencias de la aguerrida y virginal defensa urbi et orbi de la heroína de Corín Tellado”, los periodistas al servicio del régimen y “los queridísimos poetas de hoy: vuestros tibios, delicados, fajaditos niños grandes: asombrados, gozosos, risueños, estupefactos: hablando tú a tú con Dios” (Goytisolo, 30-31). Por otra parte, la identificación de la figura del poeta y filósofo Álvaro Peranzules, personalidad intercambiable algunas veces con Séneca, Figurón o el Ubicuo (7) (o incluso todos a un mismo tiempo) es vital para formar la determinación de Álvaro-Julián: La altiva mirada pregona su clara ascendencia visigótica, sus cuatro dedos de enjundia de cristiano viejo rancioso por los cuatro costados de su linaje: genio y figura hasta la sepultura, te dice: cuanto más genio, más figura!: cuanto más figura, más genio!: [...] mascarón a todas horas del día y de la noche, genio y figura conservados en alcohol de 90º [...] mezcla híbrida de mamífero y guerrero medieval (Goytisolo, 139). La muerte de este personaje es de igual poder simbólico: efectuada tras la violación inadvertida de su hija, Isabel la Católica (“don Álvaro departe aún sobre la historia patria y el régimen de las preposiciones”, p. 142) deviene como resultado de la conspiración de Julián, quien ha colocado una colección de insectos triturados entre las páginas de las obras fundamentales españolas. Así, cuando el anciano abre las páginas que contienen las “verdades” del caballero cristiano (honor, justicia, rectitud, rechazo al pecado y a la venganza infamante), las encuentra emborronadas por la inmundicia de los animalejos que de ellas salen, “copulan y se reproducen [...], devoran el papel, corrompen el estilo, infectan las ideas”, y su entereza se desmorona, “su coraza se agrieta y algunas escamas caen: el tamaño se reduce también” (Goytisolo, 156): privado del auxilio de la retórica, Álvaro Peranzules se transforma en aserrín. Sin embargo, no hay trasgresión más flagrante que la del pudor, cuya violencia en el texto viene de un necesario regreso al pasado: primero del protagonista, luego del país. Aunque el desafío de la insinuación erótica está presente desde las primeras páginas (“Caperucito Rojo y el lobo feroz, nueva versión sicoanalítica con mutilaciones, fetichismo, sangre”, p. 13), es a partir del segundo capítulo cuando adquiere una forma e intención integradoras. En el recuerdo de Alvarito, que es Álvaro, Caperucito, Séneca y todos a un mismo tiempo, la pureza del niño se convierte en patrón de discurso reiterativo: “Alumno aplicado y devoto, idolatrado e idólatra de su madre [...]: vastos ojos, piel blanca: el bozo no asoma aún, ni profana, la mórbida calidad de las mejillas” (Goytisolo, 83). También lo serán los motivos de la tarde en que pierde la inocencia: el cuento de Caperucita Roja leído por la criada, el guardia de obras moro llamado Putifar que orina sobre el hijo retardado de su amante (“vertiendo recia, caudalosamente el rubio desdén fluido”, p. 87), la atestiguación de las relaciones sexuales sostenidas entre ambos y el episodio donde Putifar descubre al niño y lo obliga a ver bajo la falda de ella. Pero también está el triste episodio del sermón en la iglesia y la penitencia del niño pecador: El desgraciado joven sucumbió a los cantos de sirena: él mismo se metió en el pantano: el placer apenas duró medio minuto: pero se abrió la primera brecha en el baluarte de su pureza y por esa brecha escurrirá poco a poco toda la energía, todo el vigor, todo el empuje de su alma (Goytisolo, 90). En este pasaje se encuentran encerradas muchas de las claves de la temática de opresión sexual abordada en la novela y al mismo tiempo, característica en una historia de profundo dominio social por parte de la dogmática católica, encarnizada durante el franquismo. El que la defensa de la castidad se apoye en la enumeración de virtudes abstractas coincidentes con las del ideario del caballero cristiano (“valentía, magnanimidad, amor patrio, piedad filial, orgullo noble, caballerosidad, heroísmo”, p. 90) y se oponga a la descripción de dolencias físicas es ya un indicativo de la retórica de la condenación. Pero más curioso es que estas implicaciones metafóricas se materialicen en la mente del narrador en la versión “psicoanalítica” del cuento de Caperucito: las pústulas, el cansancio, la juventud consumida, el paladar agujereado y el desfiguramiento de la belleza del niño; incluso llegan a reproducirse las alusiones míticas del sermón con respecto a la alegoría del Prometeo encadenado cuyo hígado es devorado (proyección de la dolencia física) y que llegan a dar una idea del enraizamiento de la prédica eclesiástica en el subconsciente del protagonista. Y es que tanto la repetición como la “concretización” de las metáforas en un universo onírico tienen propósitos estéticos de resignificación en la lucha del protagonista por desprenderse de los estigmas del sexo que han terminado por definirlo. La visita al coño, producto del encuentro de Alvarito y Putifar, es en un primer momento una ampliación de la metáfora de “la caverna”, “gruta”, “misterio” o “tesoro”, de estilo frecuente en la poesía española (8) y en la tradición alegórica en general, convertida en lugar posible dentro de la fantasía, donde se describe al sexo femenino con la extensión anatómica que le ha sido siempre negada; pero en la segunda visita, la de Julián y las tropas de Tariq, se le exhibe como monumento histórico (“concebido como baluarte estratégico y militar”, p. 145; “emblema nacional del país de la coña”, p. 149), motivo de orgullo ante los asombrados turistas (“sus implicaciones metafísicas, su configuración, moral su espiritualidad rica y densa hacen de él el punto de cita obligado de las Very Important Persons”, p. 144), recinto del misterio mitológico (9) y escenario de la profanación de las vírgenes (“para cuantas Melibeas engendre, produzca, consuma y exporte el celestinesco y celestinal país”, p. 151) por parte de las huestes de Julián. Otro ejemplo primordial es el de la figura de Isabel la Católica, síntesis de doncellez y figura maternal españolas. Ella es a un mismo tiempo madre e hija de Álvaro Peranzules-Séneca y madre de Alvarito y en las dos secuencias de violencia climática (la muerte de ambos Álvaros simbólicos), la agresión sexual contra ella (ya sea planeada o ejecutada) representa el sacrilegio máximo perpetrado por Julián. La descripción de esta mujer mítica comienza con la atribución de rasgos estéticos propios de la tradición popular: “Isabel la Católica es de mediana estatura, bien compuesta en su persona y la proporción de sus miembros, muy blanca y rubia, los ojos entre verdes y azules, el mirar gracioso y honesto” (Goytisolo, 100); la descripción física, tal vez pueda notarse, coincide en mucho con la de la belleza del niño antes mencionada y resulta importante al ser puesta en correlación con la apariencia salvaje de personajes moros como Putifar, Tariq o los soldados, así como la progresión de Isabel monja-Isabel mulata (10). A partir de esto, pueden aventurarse dos interpretaciones: la primera, relacionada con el origen del mito de don Julián, finalmente, como producto de una agresión sexual a La Cava, permite ver esta nueva venganza como un retorno a esa violación primigenia e invertida, donde el conde ultraja a la hija castellana. Por otra parte, puede analizarse el episodio a la luz de las declaraciones de Goytisolo sobre “los prejuicios racistas de los nacionalismos católicos españoles”, para relacionarlas con la presencia de esa doble implicación étnica-erótica frente al intento de establecer un alejamiento antitético entre el “Yo” y el “Otro” (11). En su segunda aparición, la de la historia de Caperucito, Isabel la Católica personifica a la madre (ya sea la del imaginario popular español, o la de Álvaro, pues ambas son una) que se niega a creer en la degeneración de su hijo: “pero la inocente madre sigue absorta en sus devociones y la versión de la caída es aceptada sin recelo” (Goytisolo, 198). Esta madre ejemplar comparte a su vez virtudes con las otras versiones de Isabel (madre de Séneca, hija de Álvaro Peranzules): “Hermosura suave y transparente que es gala y casi patrimonio de las bellezas castellanas [...] ya de mayor [...] animada de intensa vida espiritual, asistía a las conmociones que le deparaba la existencia con una serenidad y entereza que serían estoicas si no quedaran más exactamente definidas como hispanas” (Goytisolo, 100). Cualidades que parecen causar efecto decisivo en el niño, pues cuando el guardia Julián exige la entrega de la madre para continuar la sodomización, prefiere el suicidio a la perversión de ella. Esta relación problemática entre el niño y la madre puede ser a su vez extrapolada al hombre (el personaje y en última instancia, el autor) y la madre, en su sentido personal, colectivo y de simbolismo patriótico. Como se ha mencionado antes, el “hispanicidio” de Goytisolo cobra sus matices más terminantes y al mismo tiempo, grotescos, en las acciones emprendidas contra esta mujer-símbolo, a la que ama desesperadamente, pero que lo ha engañado: se ha vestido de monja castellana escondiendo a la morisca bajo la túnica y ha creído acallar la fuerza del deseo erótico colocándole la mordaza del estoicismo; pero además, al mentir ha condenado al protagonista a cargar con una serie de símbolos preconcebidos de los que no puede librarse. Sin la idea española de la mujer y su sexualidad, no podría haber caballero cristiano valeroso y casto, de la misma manera que sin la edificación de la patria, no podría haber ciudadano español. De ahí gran parte de la obsesión de Goytisolo por estas mujeres, que son una sola, y su ultraje, que es a su vez una exploración de la posibilidad de destruir y recomenzar: “la patria es la madre de todos los vicios: y lo más expeditivo y eficaz para curarse de ella consiste en venderla, en traicionarla” (Goytisolo, 116) (12). Pero el sacrilegio sigue estando incompleto y el conde don Julián lo sabe. La voz murmura: “Falta el lenguaje, Julián” (168) (13). Estando éste presente, todo golpe anterior pierde efecto: los paisajes de Castilla, el sermón condenatorio, el discurso del partido oficial, todo permanece y los carpetos (14) se reincorporan, designándose creadores del lenguaje: “Es nuestro, nuestro, nuestro, dicen, lo creamos nosotros nos pertenece somos los amos [...] patentado de acuerdo a las leyes protegido por las convenciones internacionales” (Goytisolo, 168). El lenguaje es garantía de perpetuación, no sólo en la península, sino en los lejanos pueblos de América y con los cuales se establece un vínculo imborrable, el del recuerdo de la dominación. El interés de Goytisolo por el lenguaje llega más allá del escritor que se sirve de él como medio y es, por otra parte, una concepción del hombre consciente de ser a su vez producto de un discurso: Galopa, macho, galopa, y no desmayes, predilecto de Dios e hijo de Trueno, subre tu albo y dioscúrico caballo, descendiendo por el aer a una grant presura, Yago Matamoros, con la inefable seña blanca et la grand espada reluciente en la mano, azote y baldón de la muslemía en la vasta piel del toro, tal cual, ecuestre y armado de recia tizona, figuras en el tímpano de la basílica a ti consagrada, cita secular de millares y millares de peregrinos [...] la plus ancienne route touristique du monde, messieurs-dammes, avec ses paisajes et ses sites... (Goytisolo, 123). Como se puede ver, en el fragmento se observa una progresión en que se liga, en el imaginario del autor para ser reproducido en el lector, el nacimiento del héroe español en el origen de toda mitología y en seguida el lenguaje se transforma en el español primitivo de los cantares de gesta, para continuar por la narración de las peregrinaciones religiosas medievales. Pero también hay una mezcla del uso del francés y, más adelante, una alusión a la Conquista por medio de la evocación de las ciudades indígenas. En pocas palabras, la historia de España está permanentemente ligada a la narración y, con ello, a las transformaciones lingüísticas propias del contacto entre culturas. Este es uno de los aspectos que más fascinan a Goytisolo con respecto a la lengua y en específico: “si la literatura procede ab initio de la tradición oral, ésta se enriquece a su vez con aquélla, el canje opera como entre dos vasos comunicantes” (15). Es también una de las mayores razones de reproche a la posesión española del lenguaje: si la lengua está, tal como se proclama, sujeta a un derecho de creación permanente (una circunstancia agudizada, observa el autor, con la imprenta de Gutenberg y con ello, la pérdida de la prosodia, el ritmo, el énfasis) está siempre en peligro de secarse y morir, pues si no sirve para designar la realidad del mundo —de ahí la furia con que se repite la palabra tabú “coño” y se hace de él una descripción total— se empobrece. Sobre todo considerando que los carpetos han olvidado que, frente a la estaticidad del texto, la oralidad se renueva constantemente en ciclos interminables, no sólo en España, sino en las antiguas colonias: “Boy boy pinche gachupín quiobas con el tocacho abusadísimo mi cuás ya chingaste hace ratón con tu lopevega...”, dicen en las pulquerías de la Lagunilla en México. “Ma que castiya ni castiya, ñato, estos gaitas ya me tienen estufo con lo del chamuyo...”, replican en Buenos Aires. “Que viene ette gaito con su cuento de limpia, fija y desplendol y tiene la caradura de desil-le uno, a menda, a mi mimmo, asien medio de la conversadera y too, que no se pueé desil luse...”, se burlan en el barrio de Jesús María en La Habana (Goytisolo, 170). Pero Julián va más allá y le revela a ese español “linajudo” que toda pretensión de originalidad y derecho exclusivo es vana en tanto su lengua, como él mismo, lleva visibles las evidencias de la ascendencia musulmana: hay que rescatar vuestro léxico: desguarnecer el viejo alcázar lingüístico: adueñarse de aquello que en puridad os pertenece: paralizar la circulación del lenguaje: chupar su savia: retirar las palabras una a una hasta que el exangüe y crepuscular edificio se derrumbe como un castillo de naipes y galopando con ellos en desenfrenada razzia saquearás los campos de algodón, algarrobo, alfalfa... (Goytisolo, 171). Así está completa la suma de las profanaciones emprendidas por el traidor cuyo crimen, espera (parte de ello preconizado en el epígrafe del Marqués de Sade de la tercera parte), sea de tal magnitud que, como la traición original, cambie el curso de España para siempre. Álvaro, por tanto, es sujeto de convergencias: parte de una historia personal para llegar a su obsesión con esa España anhelada e imposible, que se agudiza y lo conduce a un camino de descubrimiento y destrucción de los pilares de la identidad hispana y del reflejo distorsionado que ésta le devuelve de sí mismo. La crisis del mito español se revela con toda su acritud en las dolorosas transformaciones de Álvaro, narrador periférico, del “yo” español angustiado por el odio al conformismo, la pereza mental, la conveniente mojigatería y devoción espiritual del español; pero también en la crítica a la incapacidad del país de afrontar retos políticos y sociales en un tiempo moderno que los ha alcanzado prematuramente tras la apertura (“villas recién recuperadas por sus dueños en aquellos dichosos años de racionamiento y Auxilio Social”, p. 83). Esto es lo que determina la evolución del protagonista hacia ese ser fabulosamente maldito, el conde don Julián, con quien históricamente inicia la verdadera cultura española, y es sólo definitiva en cuanto se ha concretado la primera parte de su traición (la violación de la madre, la muerte del intelectual nacionalista, la destrucción de los campos). Sólo así, ya identificado con esa herencia verdadera, pero negada, de la liberación erótica y la nueva inteligencia de quien busca comprender en el otro a sí mismo, es capaz de llegar a la médula del conflicto personal que lo obsesiona hasta impedirle el crecimiento completo, y “asesinar” a Alvarito, segundo símbolo de lo que odia en el “Yo”. La novela no termina con el llamado esperanzador de quien ha encontrado la clave a la crisis de la identidad española, sino con la certeza de que la venganza, y con ello una batalla continuada para la destrucción interna de los mitos nacionales convertidos en personales, deben emprender el proceso de duda y desmantelamiento cada día hasta lograr la dolorosa metamorfosis que no se ha logrado en siglos de tradición. El cambio es posible y tal vez incluso la supervivencia de España a sus iconos petrificados para sumarse a la modernidad de la televisión, los medios de comunicación, la economía y las nuevas tendencias ideológicas; si es capaz de prender fuego a esos campos de Castilla, tal vez pueda mirar la realidad de la miseria en el país tras la guerra, pero también el crecimiento del centro urbano. Y entonces, cuando el destino nacional se concrete en una empresa de destrucción de la mentira, tal vez el pueblo español pueda encontrar dentro de sí las fuerzas para recuperar la verdadera identidad nacional. Fuentes consultadas • GOYTISOLO, Juan. Reivindicación del conde don Julián. Madrid, España: Editorial Alianza, 1999. • Juan Goytisolo. Tradición y disidencia. Cuadernos de la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey. México: Ariel en convenio con el Tecnológico de Monterrey, 2001. • SCHMIDHUBER, Guillermo. “El lenguaje subversivo de Juan Goytisolo en Reivindicación del conde don Julián”. Revista Sincronía Online. México: Universidad de Guadalajara, 2004 (http://sincronia.cucsh.udg.mx/verano04.htm). • SIMONET, Francisco Javier. Historia de los mozárabes de España. Tomo I: Los Virreyes (años 711 a 756). España: Editorial Turner, 1983. • YERRO VILLANUEVA, Tomás. Aspectos técnicos y estructurales de la novela española actual. España: Ediciones Universidad de Navarra S.A., 1977. Fuentes de la tradición popular y literatura clásica española • RUIZ, Juan, “Arcipreste de Hita”. Libro de buen amor. Ed. y notas de Julio Cejador y Frauca. Novena edición. Madrid, España: Editorial Espasa-Calpe, 1963. • Romancero viejo y tradicional. Ed. Manuel Alvar. México: Editorial Porrúa S.A. 1971. • ROJAS, Fernando de. La Celestina. Ed. introducción y notas de Peter E. Russell. Biblioteca Clásica Castalia. España: Editorial Castalia, 2001. Notas 1. En relación al artículo de Mario VARGAS LLOSA, “Don Julián de Goytisolo ou le crisme passionel”, citado por Tomás YERRO VILLANUEVA en Aspectos técnicos y estructurales de la novela española actual. España: Ediciones Universidad de Navarra S.A., 1977. p. 201. 2. GOYTISOLO, Juan. Reivindicación del conde don Julián. Madrid, España: Editorial Alianza, 1999. p. 139. 3. GOYTISOLO, Juan. “Pájaro que ensucia su propio nido”. Juan Goytisolo. Tradición y disidencia. Cuadernos de la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey. México: Ariel en convenio con el Tecnológico de Monterrey, 2001. p. 36. 4. Ibíd., p. 36. 5. Tanto el conde Julián como Tánger son parte del entretejido popular que conforma la historia de la invasión sarracena. La leyenda de su venganza está consignada, entre otras fuentes, en el Romancero viejo en una serie de romances: “Romance de la Cava”, “Romance de cómo el conde Julián, padre de la Cava, vendió a España”, “Romance del rey don Rodrigo cómo perdió a España” y “Romance de la penitencia del rey don Rodrigo”, en donde se narra el suceso de la violación de la Cava, hija de don Julián a manos del Rey don Rodrigo, a cambio de lo cual el conde accede a negociar la entrada de las tropas moras. Por otra parte, Francisco Javier Simonet, en su historia de la invasión, dice de él: “A quien muchos tienen por godo y alguno por persa, varón valeroso y no menos dado a las armas que al comercio”, gobernador de Ceuta o Septa y que debió entregar Tánger en 707 a cambio de conservar el gobierno de esta plaza, a las manos del expedicionario y comandante Taric. Este personaje dirigiría la invasión por lo que hoy es el Estrecho de Gibraltar (de Gebal Taric o “el monte de Taric”) junto con Julián, hasta la famosa batalla del 19 de julio de 711, donde don Rodrigo huye derrotado y no se conoce registro de su paradero hasta su muerte a manos de Meruán, hijo del general sarraceno en 713. No obstante, sobre Julián no se da más cuenta. Historia de los mozárabes de España. Tomo I: Los Virreyes (años 711 a 756). España: Editorial Turner, 1983. pp. 12-36. 6. Sobre el extrañamiento erótico en el pensamiento nacionalcatolicista. GOYTISOLO, Juan. “Contra una lectura anémica de nuestra literatura. Juan Goytisolo. Tradición y disidencia. p. 74. 7. Séneca-Figurón es, en la opinión de críticos como Tomás Yerro, Héctor C. Romero y Guillermo Schmidhuber (entre los consultados para este trabajo) representación directa de Unamuno, a quien Goytisolo no deja de satirizar, en tanto que al “Ubicuo”, a su vez vinculado con Figurón, se le asocia fácilmente con Franco: “entronizado siempre: rejuvenecido aposta y con las mejillas coloreadas suavemente: por el rubor no, por la lisonja: el uniforme y con banda: enmedallado” (31), “en la elocuente tarima del aula o el modulo cobrizo de la moneda” (71). Goytisolo, Juan. Reivindicación del conde don Julián... Es una crítica que vuelve a la figura de Unamuno en cuanto se recuerda el reproche de Goytisolo contra “el marxismo-leninismo y su definición del intelectual como dirigente orgánico, luego Ortega con su idealización protofascista de las élites intelectuales y su función nacionalizadora”, postura con la que concordaba el escritor del 98’, como se recordará de sus variadas incursiones en el ámbito político y al asumir el papel del intelectual como figura pública que fue tan criticado en sus últimos años y su constante lucha literaria y espiritual por la inmortalidad, que lo acercan a su vez a los pasajes sobre el senequismo mal adaptado por la tradición española. SUBIRATS, Eduardo. “Homenaje a Juan Goytisolo”. Juan Goytisolo. Tradición y disidencia. Cuadernos de la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey. p. 23. 8. Habría que comenzar por mencionar las fuentes fundamentales para Goytisolo y para la narrativa española: desde la tradición lírica de las cuitas amorosas en la jarcha, hacia el romance popular (“Ven acá, pastorcillo / si quieres tomar placer; si querrás tomar posada / todo es a tu placer”), el Libro de buen amor y La Celestina. Tal herencia puede rastrearse hasta la poesía de la Nueva España, como en este soneto de Francisco Terrazas del siglo XVI: “¡Ay puerta de la gloria de Cupido! / y guarda de la flor más estimada [...] Sepamos hasta cuándo estáis cerrada / y el cristalino cielo es defendido”. La fuente, los destellos y la sombra: antología poética de los Siglos de Oro. Comp. David Huerta y Pablo Lombó. México: Alfaguara, 2002. p. 63. 9. La alusión del descenso de Eneas al infierno completa el cuadro de esta alegoría del coño como recinto de toda mitología (la griega) y al mismo tiempo guarida de toda perdición. GOYTISOLO, Juan. Reivindicación del conde don Julián. p. 147. 10. En cierto sentido, podría verse la conversión de Isabel, de la pureza física y espiritual de la doncella europea a la sexualidad rezumante de la mulata de James Bond, como una respuesta a la apertura de España, patente ya en la época de la publicación de la novela (Operación trueno fue estrenada en 1965 y Reivindicación... publicada en 1970) y el terror ante la pérdida de valores supuestamente nacionales. Aunque en realidad antes debería recordarse el antiguo motivo popular de la mora o morena, imagen de la carnalidad y lujuria “propias de su raza” (la descripción de la lujuria de la mujer mundana se sintetiza en la frase “Remírase la loca do tu locura mora” en el Libro de buen amor, p. 152), y la animalidad del deseo sexual del hombre moro (“Pues preñadita la llevas de toda la morería” en el Romancero viejo, p. 223), frente a la de la pureza castiza (“Cata muger donosa é fermosa é locana [...] cabellos amariellos... ojos grandes, someros, pyntados, relucientes... labios bermejos... la su faz sea blanca”, en Libro de buen amor, p. 164), trasunto de la divinidad mariana con que se identifica al objeto amoroso, sobre todo después del siglo XIII. Esto permite trazar un camino de rechazo hacia lo “extraño” por medio del establecimiento de una separación cualitativa, donde la raza española “pura” es superior en sustancia física y espiritual al moro o al judío. 11. “La expulsión de las culturas hebrea y arábiga no sólo mutiló a España. Empobreció a sus colonias. Estableció una política de exclusión y aún de persecución del otro, del diferente. Y como bien nos dice el gran filósofo contemporáneo, Emilio Lledó, el lamentable truco de lo peor de los nacionalismos es la invención del otro como malo y de inferior calidad, para no tener que percibir nuestra propia miseria”. Juan Goytisolo. Tradición y disidencia. Cuadernos de la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey. p. 12. 12. “Mi desapego de los valores oficiales del país había llegado a tal extremo que la idea de su profanación, de su destrucción simbólica me acompañaba día y noche”. Goytisolo citado en: SCHMIDHUBER, Guillermo. “El lenguaje subversivo de Juan Goytisolo en Reivindicación del conde don Julián”. Revista Sincronía Online. México: Universidad de Guadalajara, 2004. 13. Puesto que este tema será tocado con mayor profundidad técnica en el trabajo “Formas narrativas, recursos de estilo y lenguaje”, me limito a mencionar las situaciones en las que el lenguaje está directamente relacionado con la formación de una identidad española falsa, sin hacer un tratamiento detallado de recursos como monólogo interior, perspectivismo narrativo, incorporación de neologismos y dislocaciones gramaticales, entre otros, de los cuales hace uso Goytisolo. 14. Primer duda lingüística que debería despejarse. Carpetovetónico: 2. adj. Dicho de una persona, de una costumbre, de una idea, que se tienen por españolas a ultranza, y sirven de bandera frente a todo influjo foráneo. U. M. en sent. despect. Diccionario de la Real Academia Española, edición electrónica. Consultado en 15 de febrero de 2009 (http://bit.ly/auFeXr). 15. GOYTISOLO, Juan. “Pájaro que ensucia su propio nido”. Juan Goytisolo. Tradición y disidencia. Cuadernos de la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey. p. 40. ** Ana Verónica Guerrero Galván av.guerrero1788@gmail.com Ensayista mexicana (Veracruz, 1988). Estudiante de la licenciatura en letras españolas en el Tecnológico de Monterrey (http://www.itesm.mx). === El tema de la catábasis en la Eneida ================================== === María Alejandra Crespín Argañaraz ===================================== El descenso al mundo de los muertos exige una característica muy particular para poder volver, es representado así en el caso de Virgilio por una rama de oro, una especie de contraseña. Ese viaje al ombligo del mundo hace que el hombre se tonifique, que su figura adquiera un sentido trascendente, no por nada Dante elige a Virgilio para acompañarlo en la Divina Comedia, no por nada Miguel Ángel lo pintó quince veces a Virgilio en el Juicio Final, o sea que durante la Edad Media se creyó que Virgilio era el último profeta. En un artículo muy interesante de Giovanni Papini, “La tristeza de Virgilio”, escribe sobre la presencia del niño, donde según él no hay ningún motivo para no considerar que Virgilio pueda aceptarse como un profeta más. Ahora bien, dice Giovanni Papini: “¿Saben cómo se llamaba ese niño al que Virgilio canta en la égloga IV?, Galius Asinius, el gallo y el asno, que son los dos últimos animales que aparecen en la pasión de Jesús. Entra Jesús en Jerusalem montado en un asno, y tres veces canta el gallo en la negación de Pedro. Ahora, me pregunto: ¿podría ser un profeta Virgilio?”. Cuando escribió la égloga IV ni soñaba que iba a escribir la Eneida. Parece que en la casa de su amigo Asinio Polion había un ejemplar del Antiguo Testamento; será por eso que en la égloga IV se filtran los versículos de Isaías (Cap. 7, vers. 14 y 15), cito: “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: he aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y llamará su nombre Emanuel, comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno”. ¿Lo había leído a Isaías? ¿O era un inspirado? Me pregunto: ¿por qué el Papa no le dijo nada a Miguel Ángel de haberlo puesto quince veces a Virgilio en el Juicio Final? ¿Por qué la Iglesia nunca protestó? ¿Por qué es Virgilio el que acompaña a Dante? Es bueno observar que hay otro escritor que acompaña a Dante en el último tramo, es Papinio Stacio. Ahora, me pregunto: ¿es tan importante Virgilio? Durante siglos se han destruido obras paganas, obras de escritores como Lucrecio, a quien se lo consideró hedonista, materialista, ateo. El paganismo era considerado una cosa pecaminosa, y es importante ver cómo las cosas se transforman, que en el siglo XX todo el grupo anarco-socialista, José Ingenieros, Leopoldo Lugones, cuando hacían ataques al clericalismo sacaban a primer plano todo el panteón de los mitos griegos. Y Lugones escribió: “Lo que ustedes no lograron en veinte siglos lo logró esta gente cinco siglos antes de que ustedes empezaran a vivir”. En la Ilíada, Eneas aparece muy pocas veces y le va muy mal. Eneas es un héroe de segundo plano. El nombre Aeneias tiene que ver con un verbo griego que significa esforzarse o esforzado, y en algún momento se presenta y dice: “Yo soy el hijo de Anquises y Anquises es hijo de Capis y...”, por lo cual resulta ser primo de Héctor. Es así Eneas un héroe dependiente. Se lee en los primeros versos de la Eneida, “Canto a las armas y al varón de Troya”. Virgilio insiste en el padecimiento de Eneas después de haber sido muy golpeado en la tierra y en el mar, después de haber padecido muchas guerras. Entonces interpretamos que no hubo una sola guerra y que fundara la ciudad después de haber padecido muchas guerras. El texto de la Eneida es profético a lo largo de cuatro o cinco afirmaciones muy importantes. En el canto I, Júpiter le dice a Venus que Eneas va a reinar tres años después de que se establezca en Italia y que trescientos años después se va a fundar la ciudad. Ahora bien, 333 es un número pitagórico, es el número de años que transcurre entre la llegada de Eneas y la fundación de Roma. Todas las profecías terminan en una cuestión histórica, porque Virgilio necesita fundamentar míticamente el origen de la civilización romana. Nos preguntamos entonces: ¿por qué motivo todos los romanos piensan como griegos, hablan en griego..? Un latino, un romano de la época de Virgilio no tenía idea de cómo era la forma tradicional del arte en una época de la historia, porque salían a la calle y veían columnas griegas, cualquier hombre culto hablaba en griego, y si iba al teatro la obra transcurría en Atenas. Me pregunto, ¿qué pasó? Aquella frase que alguna vez pronunció un cónsul romano: “Cuando Roma esclavizó a Grecia, Roma se hizo esclava de Grecia”. Sería interesante investigar entonces cómo justifica míticamente este tema Virgilio. Nuestro querido y amado poeta habrá pensado: todos creen venir de oriente, entonces inventa un héroe que viene de Troya, en realidad no lo inventa, lo institucionaliza. Virgilio lo resuelve muy bien en el canto XII de la Eneida, cuando Juno le dice a Júpiter: “Ya que tengo que aceptar que estos extranjeros se queden en Italia, te pido que se llamen latinos, que hablen la lengua latina, pero que mantengan los dioses que trajeron del oriente”. Eneas no muere en sí sino que trasciende a una figura histórica, la figura de Latino el rey del Lacio, es la figura de Tito Tacio, nunca lo nombran y es un hombre fundamental en la figura de Roma, porque es el Rey de Sabinia, el que da la tierra. La Eneida tiene una estructura temporal muy particular, empieza in media res, como decía Aristóteles, “de repente”. Después de la introducción formal dice que “las proas cortaban el salado mar y veían a lo lejos cómo la costa de Sicilia se alejaba”, en el canto I llegan a la Corte de Dido, ella los recibe muy bien, es la reina de Cartago. Y dice Virgilio: “A medida que iban hablando ella bebía un largo amor”. Ella se enamora de Eneas de una manera muy femenina, es mujer y madre al mismo tiempo, y le dice: “¿Por qué no nos cuentas lo que te ha ocurrido estos siete años?”. Y Eneas le dice: “¡Ay, reina, me obligas a recordar cosas tan tristes y es tan tarde!”. Aclaremos aquí que un romano se acostaba muy temprano. Ningún héroe en la antigüedad llevó, salvo Eneas, el epíteto de piadoso; para un romano, un héroe es aquel que cumple con las donaciones que hay que darle a los dioses, con las normas que la religión le impone, que ama a su padre, madre e hijos. Y es de destacar que Eneas llevó a su padre sobre los hombros porque es muy viejo, y hay un momento en que Eneas pierde de vista a su mujer y vuelve para buscarla, pero se le aparece el espectro de ella y le dice: “No te detengas, Eneas, sigue tu camino, encontrarás otra mujer con la que fundarás otra familia”. Esta mujer es Creusa, la que profetiza. El hecho es que nuestro querido Eneas se encuentra en Cartago con una mujer que se enamora de él, y este es el peor escollo que tiene para cumplir con su destino, el peor escollo es el amor. Cuando llega, se enamora y Dido le dice, soy viuda, tengo mi reino, todos los reyes de alrededor quieren casarse conmigo, pero yo no, me he enamorado de ti, y él sabe que no puede quedarse allí. Él tiene que superarse a sí mismo, no en el odio como Aquiles, no en la adversidad como Ulises, sino en el amor, porque más allá del amor humano hay una misión trascendente que debe cumplir, una misión que es marcada por los hados, los cuales están por encima de los hombres, los héroes y los dioses. Ella lo maldice pero él sabe que esa maldición no puede llegar y se va. Y pasa por Sicilia y en un sueño se le aparece el padre y le dice: “Te estoy esperando en el mundo de los muertos. Ve a Cumas, la Sibila te hará descender”. “Cuánto hace que no te veía, cómo te estuve esperando, cómo tardaste, cómo me gusta de nuevo escuchar esa voz que echaba de menos”. La famosa reconciliación con el padre de la que habla Joseph Campbell; en ese momento Eneas no es un héroe, es un hijo que se encuentra con su padre después de mucho tiempo, quien le muestra el futuro. Eneas sale dispuesto a triunfar, entonces los barcos entran por el río Riber y bajan en un momento determinado, y el fiel Acates, el compañero de Eneas, como había sido Patroclo de Aquiles, y Álvar Fáñez del Cid, el fiel Acates es el que prepara la mesa. Y recuerdo a Lugones cuando dice: “Y por este Eneas, héroe moderno, los griegos impusieron el sentido de justicia por reparación, el cristianismo ha cometido la terrible injusticia de igualar en el perdón a los culpables con los inocentes”. Ahora bien, ¿qué significa la justicia de la reparación? La ejerce Eneas cuando mata a Turno, y se casa con la hija de éste. Eneas cumple un trayecto, pasa peligros físicos, y al tener la obra un final abierto, Virgilio ha sido capaz de llegar justo hasta el límite de la historia. Creo que si Virgilio tocó un punto neurálgico distinto, que lo coloca en una prominencia muy particular en el occidente, es por haber inventado al héroe que más puede parecerse al concepto del Santo Cristiano, porque la violencia que también tuvieron los primeros cristianos está fundamentada en un estado de piedad, respeto y obediencia a la voluntad. Una frase de Paul Valery podría caracterizar este tema profético: “Hay que volver a las manifestaciones de la cultura antigua, siempre frescas, porque las modernas envejecen demasiado rápido”. Con ella cierro esta aproximación de una obra que perdura a través de los tiempos, con temas inagotables. ** María Alejandra Crespín Argañaraz alejandracrespyn@hotmail.com Investigadora argentina. Es profesora superior, egresada en 1989, del Instituto Nacional de Enseñanza Superior Nº 2 “Mariano Acosta”, en Buenos Aires. También es licenciada en literatura clásica grecolatina. Ha participado en diversos congresos y simposios de literatura comparada en diferentes universidades argentinas. Textos suyos han sido publicados en Hispanista (http://www.hispanista.com.br) y Ariadna-RC (http://www.ariadna-rc.com). ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Temporales (extractos) Ana Chig *** Idioma único Esteban Lijalad *** La muerte tiene los días contados (extractos) Mario Meléndez *** La casa solitaria Marisol Llano Azcárate *** Cantares al beso Susan Castro Rodríguez *** El perfume perdido Yvette Schryer *** Libélulas en mi ventana (extractos) Oswaldo Gómez Toledo *** Tres drabbles César Klauer *** Poemas Lucía Gabriela Vindas Vargas *** Camino a Las Parras Yady Campo *** Poemas Matías Quintana *** Varias extrañas enfermedades Camilo Ayala Ochoa *** Café, té y chocolate (extractos) Rosol Botello *** Los argentinos de los indios Juan Fernando Hincapié *** Poemas Pablo Martín Pérez *** Los hermanos Elizabeth Morales === Temporales (extractos) Ana Chig ================================== *** Temporal Ahí estoy yo, soy otro fruto del tiempo amargo que fermenta. No hay luna aquí. Apenas dos, tres gotas de sudorosa luz penetran hacia esa gruta vegetal, caliente. Jaime Labastida, “Las cuatro estaciones” (fragmento) Tiempo, se abandona el tiempo La lluvia va destrozando las vías Álgido el viento se desliza entre la ropa Soy un fruto del tiempo húmedo La gruta vegetal extiende ya sus vértebras Un sudor indómito en cada extremo Se turna la luz, penetras en mi abismo Lágrimas que alcanzan tu delirio Apenas dos, tres gotas de luz extinta Hay un fruto fermentado ya en tu gesto Irreconocible, confundido por la noche destello abandonado del suspiro [de la muerte *** Testigos combatientes Este es el tiempo, el escarmiento rescoldado en el sillón El aprendizaje puro del amor desentrañado Un réquiem de la saudade entre nubes grises La lluvia podrá llegar a tu cuerpo —apenas memorable Tal vez las hojas desprendidas del invierno O esas rocas destiladas que sombrean el viejo camino Hongos que brotan al amparo de los arbustos Peces que murmuran la muerte en las alcantarillas La ciudad sitiada hace días por tormentas Está el dolor quizá adentrándose como el agua Panorama combatiente y destructivo del recuerdo Cede la lluvia, un paso al frente, es visible la herida *** Anhelo Que en esta tarde se mutile la semilla el destierro sea el surco que le abrigue el polvo recogerá lo vivido bajo tierra escinda No en tu ausencia las migajas serán señuelos Estará la luna en plenitud alumbrando las barrancas Te veré partir sumido en el desespero, confundido Inquieto por conocer finalmente el destino de ese tren *** Confusión Fue la noche un espacio inacabado una cama disminuida, un dolor inexplicable No bastó el cuerpo de tu sexo, ni la brevedad del acto Es tu figura que me duele, ya ha amanecido, ya no siento los ojos El día surge gris, húmedo, explotan las ráfagas del temporal Sólo abunda un halo de nostalgia y abandono Las manos refugiadas en el teclado, fluyen los versos Se registra la ausencia, el extravío, la absurda farsa No mitiga el desconcierto este café ahora frío ni tu presencia a mi costado un hueco en el estómago nos concilia momentánea, incómodamente. Esta un camino que prolonga el sentimiento es todo lo que sé, ahora que aguardo tu partida en el zumbido oscilante de mi mente confundida. *** Pautas en la despedida Ya tus manos hoy desvanecidas entre el tacto del sexo me lo recuerda es tu partida necesaria, obligada desentendida de este amor que está creciendo en la amargura insólita de la orfandad. Tus labios secos apenas rozan los míos prolongas la caricia entre mi cuello en un ocultamiento triste, abatido sin causa plena que me haga juzgar la rebeldía de este amor que está muriendo Y el abismo sigue ahí, oculto entre las sábanas en la oscuridad precisa de turnar esa lámpara de callar y respirar sólo como reflejo voluntario en que los cuerpos se desdoblan y separan Ya tus brazos me buscan y el refugio es un infierno. Va la noche consagrando los segundos Sigue el sueño, el día, el café en la terraza La cortina se eleva ante los vientos invernales A lo lejos reverdecen las colinas de la ciudad Seguirán los días, ya pronto llegarán las flores junto a la despedida *** Ahora entiendo ...todo se pone en pie para caer mejor... (Fragmento) “Fuente”, Octavio Paz Cuesta, es difícil ser Apoyarse en codos y decir “te comprendo” Cruzarme de brazos y aceptar la partida Tomar tus manos y fingir que el tiempo, tu cuerpo, los besos que todo eso que acorta la memoria, que todo ello fue emblema días atrás de un orgulloso silencioso Las noches desnudas fueron más que eso La necesidad se volvió locura y apego La distancia una frontera desértica y solitaria Se hizo necesario acortar las horas desdoblar el sofá, abrir la cama, copiar las llaves Involucrar la vida, hacer el café y el amor a temprana hora y hubo un jardín brotando milagroso en el otoño Duele esta nostalgia que desprende la mañana... Recuento Queda una estela de objetos desgarrados a la orilla del camino vestigios inútiles de la apología que se narra entre el polvo de cuerpos desvanecidos de amantes sin rostros que se aferran a los murmullos nocturnos de la ausencia y la penuria Se destila la senda en la artificiosa memoria del insomnio. Afortunado Lustros van cayendo en la vertiente, se deslizan lava ardiente que irradia, destruye, se tiende dentro extiende su negra dureza entre el vapor hiriente Destruir para crecer sobre las ruinas marea indómita que sueña sus dominios en la arena amparada por la soledad castrada de la luna Sí, esta historia versa alrededor de un inconcluso Hombre que prolonga extraviado sus semillas va, viene, se inmoviliza entre dos rostros ¿Cuánto amor fue? Se habría de preguntar cada noche Aceptar su suerte, el exilio voluntario en estas causas que le albergan Caminar en la oscuridad y descubrir quién está a su lado. [Si realmente, está alguien. *** Nocturno Mi voz entre el ladrillo enmudece la noche no habla, ni el sendero, ni los grillos sometidos por el frío todo queda inmóvil el sereno se desprende las sombras desvanecen y mi rostro se oculta abatido entre la almohada. Silencio, que la aurora llega... *** Espacios Se nos adentran los espacios llanuras sin fronteras que persisten en la piel se nos adentran como la tarde en el balcón como sombra obstinada que camina tras de sí Se nos adentran los espacios tus palabras van prescindiendo las esquinas la brújula señala, la voz guía, el cuerpo se resiste el amor como senda extraviada en la ciudad Se nos adentran los espacios Tu piel en la mía, nocturna, casi siempre tibia en el oleaje, caudalosa en la vertiente sumisa en el destello abandonado de la desnudez Se nos adentran los espacios La piel, los recuerdos, el odio, el amor, la moral, El miedo, la nostalgia, la urgencia, la duda, la miseria Todo, todo dentro es locura, es vida, es la vida. *** Tácticas suicidas Todos callan el miedo se atrinchera en el terreno escarpado la guerra del asedio lanza cuerpos a destajo señuelos flagelantes dispuestos estratégicamente El mensaje es evidente y la violencia se dispara Desciende una espiral demoledora que segrega la realidad social el matutino nos informa que los despliegues espectaculares del gobierno conducen a la captura del Capo de occidente o de las pandillas urbanas desarticuladas en el desfiladero donde yacen las ruinas del alma humana Es la tierra de nadie, la última frontera donde el delito queda impune y el silencio le secuestra Ingobernables descienden sus habitantes del emporio de soberbia donde la muerte no es más que sinónimo de justicia Esta es la historia de un país de tácticas suicidas un país donde sólo habitan las palabras funcionales un país de caminos blancos y verdes llanuras un país en guerra de asedio y sin líneas frontales un país sin enemigos que se destruye a sí mismo. *** Citadino Son las siete, la tarde se cubre de cierta parsimonia la calma sobresale en las llanuras cercanas Un frío metálico eriza la tarde Nómadas cotidianos avanzan por el asfalto maltrecho grises sombras que operan en fábricas cercanas Uno a otro, constante, intermitente, llega el autobús Descienden figuras imprecisas por el polvo que circunda El viento frío está presente, desciende el ruido lejanas las sirenas de ambulancias y patrullas la marcha del ejército sobre el boulevard inquieta el panorama no es seguro estar aquí, hay que cerrar puertas, asegurarlas debemos refugiarnos en los encuentros cotidianos asumir la plenitud de un plato de sopa, de unas manos conocidas, de un amor algo distante. *** Otoñal Los bosques florecidos de otoño resuenan por las noches Murmullos silenciosos avanzan entre las sendas lunares Pájaros funestos circundan atentos a mi abandono Escucho ruidos, cantan los grillos caen las hojas iluminadas por el fluir celeste Estoy ahogándome en la oscuridad de esta ausencia Mi cabeza fatigada de cargar estos ojos que no cesan De pronto, apareces igual que hace tiempo, me abrazas ** Ana Chig anachig@gmail.com Poeta mexicana (Los Mochis, Sinaloa, 1975). Reside en Tijuana desde 1994. Ha colaborado en recitales y talleres de creación literaria. Publica sus textos en su blog, en http://migracionestacional.blogspot.com. === Idioma único Esteban Lijalad ===================================== En la lejana Provincia de Zäëí se decidió cambiar el lenguaje. La excesiva dispersión de la población en pequeños valles, profundos e inaccesibles, había degenerado en incontables hablas locales, dialectos multiplicados que impedían la comunicación, en especial con motivo de la Gran Feria Anual, ocasión a la vez de reunión del Gran Parlamento Provincial de Zäëí. Una vez al año desde las doscientas poblaciones perdidas en los valles, artesanos, agricultores y jefes de aldea y sus mujeres e hijos, se reunían a confraternizar, comprar y vender, noviar, contarse las muertes y los nacimientos, los crímenes y los nuevos amores de cada aldea. —¿Y qué le pasó a la suegra del pequeño Juan? —pregunta uno. —¿E qui le pazúi a lau siegra deu pequeño Jogan? —repite otro. —¿Y quo li pass a lle sgievra dem piquino Jua? —traduce uno. —¿Et cua paz alla grieva dom piquen Joag? —traduce un segundo. Cuando llega la traducción número quince o veinte se escucha algo así como: —And, wet lim passed to swerge ov piquet John? Así es imposible negociar, tratar cuestiones políticas, arreglar casamientos o juzgar a nadie. —Se le acusa de robar dos ovejas a su cuñado. —Me dont rubery noting to mi cugnated. —¿Qué dice este hombre? —pregunta el juez al abogado defensor. —Que lui nave rubé nadé pas. —¡Coño!, no entiendo. Total, que el Delegado del Rey decretó la urgente reforma lingüística: en un año todos los habitantes de la provincia deberían hablar la misma, exactamente la misma lengua. De lo contrario se los despojaría de los privilegios reales que protegían su industria de la feroz competencia extranjera. Se encomendó a eruditos filólogos del Reino que confeccionaran un Diccionario Único de Idioma Zaeigo, analizando los términos del habla de cada lugar, promediando así su dicción para encontrar el justo medio, el idioma perfecto por los tiempos de los tiempos. El Consejo de Filólogos elaboró dos normativas básicas: 1) Se suprimieron todos los sinónimos, porque cada uno de ellos portaba una carga imperceptible de subversión del sentido único, originario y original de cada palabra. Así, la palabra pequeño reemplazó para siempre a chico, enjuto, esmirriado, menor, liliputiense, mínimo, niño, hijo. Esta norma reducía el léxico a unificar, de unas diez mil palabras a unas dos mil. Una madre preocupada ya no podría nunca más decir cosas como “oh, mi pequeño, mi hijito, dónde estás, eres tan chiquito, tan débil, tengo miedo que te pase algo, pequeñuelo, mi niño”. En el período de prueba, se enviaron centenares de inspectores a las aldeas de la región de Chíé´¨u —un “mercado de prueba”— donde comprobaron la resistencia de ciertas madres a decir cosas como “Oh, mi pequeño, mi pequeño, eres tan pequeño, tan débil, tengo miedo que te pase algo, pequeño, mi pequeño”. Nunca supieron explicar al Gran Consejo la obcecada necesidad de la gente de decir lo mismo de diferentes maneras. 2) Se suprimieron los tiempos verbales con la excepción de pasado, presente y futuro. Se prohibieron así expresiones complejas y confusas como “hubiese deseado tener una cita contigo” o “No habría cruzado el río si hubiese sabido del peligro de correntada”. Para qué esa necesidad de lo barroco: No cruzó el río si supo del peligro de correntada es suficientemente clara. “No te había visto llegar porque estaba durmiendo” se reemplaza por No te vi porque dormí. Se ahorran así innecesarias palabras. Y cuantas menos palabras menos confusión. A partir de ese momento se elaboró el Diccionario, el cual fue impreso y distribuido por toda la provincia. Un año después llegó la Gran Feria. Un testigo escribió: “Un gran silencio incómodo se escuchaba en el predio. Allí donde en otras ocasiones la vida fluía a gritos, risas y exclamaciones espontáneas, ahora reinaba un frío y educado intercambio de palabras. Amigos de toda la vida se saludaban ahora, circunspectos. ”La vida era ahora como un formulario estatal. Nadie comunicaba sentimientos, sólo información objetiva y cierta. El suspenso, el doble sentido, la broma, la insinuación, el regateo daban paso a forzadas conversaciones entre extraños”. Ese año no hubo noviazgos nuevos y muy pocas ventas. No se juzgó a nadie y nadie se enteró realmente de qué había pasado en las aldeas vecinas. Pero todos se entendían a las mil maravillas y el Gran Rey seria informado del éxito de su iniciativa. ** Esteban Lijalad estebanlijalad@gmail.com Escritor y sociólogo argentino (1950). Ha publicado diversos relatos en Badosa.com (http://www.badosa.com), Libro Andrómeda (http://www.libroandromeda.com), The Barcelona Review (http://www.barcelonareview.com), Almiar/Margen Cero (http://www.margencero.com), Tumba Abierta (http://www.tumbaabierta.com) y Revista Axolotl (http://revistaaxolotl.com.ar). Entre otros reconocimientos, fue finalista en el concurso de la Fundación de Derechos Civiles de España (http://www.civilia.es/fundacion/indexfundacion.htm), en 2009. === La muerte tiene los días contados (extractos) Mario Meléndez ===== La muerte tiene los días contados Mario Meléndez Poesía Laberinto Ediciones Ciudad de México, febrero de 2010 La muerte pidió que la cremaran y esparcieran sus cenizas sobre todos los vivos *** Tres kilos pesó la muerte Cuando nació la muerte nadie quiso tomarla en brazos era tan fea como las gordas de Botero No durará mucho dijo la madre al salir del parto tan resignada y ausente como una piedra en medio del temporal Pero la muerte traía en los ojos una luz endiablada un dulce escalofrío de eternidad Se equivocaron los médicos y la matrona y aquél que pasó la noche llamando a la funeraria Ahora es un bebé robusto comentan las enfermeras y a veces hasta Dios le cambia de pañales *** Criaturas Tus muñecas tienen las manos heladas parece que juegan con la muerte a la escondida y no se cansan jamás Quién peina a tus muñecas cuando te duermes Tus muñecas se peinan solas y cuentan hasta diez con los ojos cerrados mientras la muerte envejece bajo tu cama *** La muerte en el Calvario Evangelios apócrifos* Acuérdate de mí cuando estés en tu reino le dijo la muerte a Jesús y al instante quitaré la lanza de tu costado y esos clavos que desangran tus manos desaparecerán y esa corona de espinas se hará polvo y esas viejas que sollozan a contraluz esos curiosos que nunca faltan esos turistas japoneses con sus cámaras infernales esos tipos que te daban de latigazos el centurión con cara de gay que no deja de mirarte la toalla de Pilatos, el fantasma de Barrabás todos se irán al más allá sin boleto de vuelta Si me llevas contigo, si te animas te prometo otra noche con María Magdalena que el beso de Judas lo recibirá tu padre que Pedro te negará mil veces en el purgatorio que haré un pastel con 34 velas pedirás un deseo y soplarás con tanta fuerza que arrasarás los jardines de Roma te doy mi palabra que eso ocurrirá si te decides Y Cristo vio a la muerte colgada junto a él con el rostro perdido en la noche infinita entonces pidió a su madre que le cerrara los ojos * Escritos surgidos en los primeros siglos del cristianismo en torno a la figura de Jesús de Nazaret y que no fueron aceptados por la ortodoxia católica por no anunciar la buena nueva. Llamados también evangelios falsos o extra canónicos. *** La muerte lloró a los pies de Jesús Evangelios apócrifos 2 Como era de suponer la muerte lloró a los pies de Jesús Fue un momento emotivo, sin duda ver la muerte despojarse de su túnica dejar su guadaña en custodia y caminar desnuda hacia la cruz hablando en arameo Qué festín para esos paparazzi qué regalo del cielo esas imágenes multiplicadas en Sky o CNN La muerte no paraba de llorar estaba inconsolable aquel día como cuando le dijeron que Moisés ya no vería la tierra prometida o cuando le avisaron que Picasso no pintaría su retrato o más aun, la vez que Ulises regresó donde su amada como esas telenovelas venezolanas lloraba a mares de ceniza, de sangre de colillas acumuladas en los bolsillos de Dios Qué pena con la pobre muerte ahí desnuda en el Calvario llorando a los pies de Jesús su hijo crucificado *** El día D Evangelios apócrifos 6 1 Primeros informes (Martes, 1.52 hrs.) Dios andaba en bicicleta cuando la muerte lo fue a buscar Ha fallecido tu hijo, le reveló lo acabo de oír en la radio 2 Instituto Médico Legal (3.15 hrs.) Llegaron a la morgue a reconocer el cadáver El cuerpo de Cristo mostraba signos visibles de tortura latigazos, patadas, contusiones una herida con arma blanca dos agujeros en las muñecas cien piquetes en la frente fracturas de toda índole y su camisa bañada de sangre 3 Reporte del forense (3.30 hrs.) Murió de un lanzazo en el costado luego de desvariar durante horas llamando a un tal Dios (no se consigna el apellido) y prometiendo la vida eterna a quien se lo pidiera 4 Al tercer día (Viernes, 20.05 hrs.) Y quién resucitó, entonces preguntó la muerte, sorprendida Y Dios no supo qué decir *** La muerte robó los zapatos de Dios La muerte robó los zapatos de Dios Le quedaban grandes y los usaba de todas formas los lustraba ceremoniosamente antes de salir y había dejado escrito en su diario de vida Quiero morir con los zapatos puestos Ni siquiera se los quitaba cuando dormía Cuando se daba un baño de tina esos zapatos burbujeaban como si hablaran como si Dios enviara recados del otro mundo entonces la muerte los acercaba a su oído y las cosas que escuchaba la hacían llorar *** Con los dientes de Dios Con los dientes de Dios escarbo la tumba de la muerte Con los dientes de la muerte escarbo la tumba de Dios Con mis propios dientes no escarbo tumba alguna porque Dios y la muerte se acuestan en el mismo nicho pero en horarios diferentes *** El extraño caso de La Santa Muerte Ésa que ven ahí desnuda mirando las vitrinas de la noche no es otra que La Santa Muerte Perdió su túnica en una riña callejera y la guadaña se le cayó en la final del campeonato mientras gritaba como loca por su equipo preferido y la sacaban en andas los fanáticos para después olvidarla, perdida de borracha en algún bar de la periferia Ahora no tiene qué ponerse y está pálida de frío tiritando en mitad de la calle mostrando una escuálida armadura que da pena ofreciéndose al primero que pase y así tener donde dormir, por lo menos Mañana empeñará su ataúd, lo hará a primera hora a ver si la suerte se equivoca y le vuelve a sonreír *** Llegamos tarde al entierro de la muerte Llegamos tarde al entierro de la muerte por eso nos dejó de hablar y ya no sabremos de ella por un tiempo hasta que pase la rabia, seguro o le soplen dónde estábamos a esa hora mientras todos la despedían con grandes discursos y lloraban desconsolados y se abrazaban al ataúd silbando la canción del adiós entre pancartas que decían: good bye que Dios te bendiga, no te mueras nunca escribe y manda fruta, y otras tantas que no pudimos ver ni escuchar que nos contaron a medias porque llegamos tarde al entierro de la muerte y no hay excusa que valga, ninguna por eso seguiremos pintando el cementerio tumba por tumba hasta que un día nos perdone *** Autorretrato de la muerte Qué puedo agregar de mí que no se haya dicho o escrito o publicado por esa manga de reporteros parados noche y día en las afueras del cementerio subidos en las cruces escondidos en los nichos vacíos atrincherados en la fosa común con sus cámaras hambrientas para ver si me atrapan en algo poco digno o consiguen una instantánea de mi esbelta anatomía o se llevan la exclusiva de mi rostro al despertar saliendo de ese féretro que parece congelador o tomando el sol en traje de Eva recostada sobre la tumba de mi madre Qué puedo agregar de mí que los gusanos no aclararan en su momento que Chagall no tuviera en mente mientras colgaba detrás de su tela o esas moscas que acompañaban los restos de Baudelaire no hayan hablado en la sobremesa o el fantasma de Vallejo no haya previsto en esa noche de aguacero Qué puedo agregar de mí salvo que he sido feliz en los campos de batalla aconsejando a los suicidas mientras se miran al espejo por última vez visitando a los enfermos terminales tomando la palabra en el entierro de Cervantes cargando el ataúd de Miguel Ángel o John Lennon probándome el pijama de Mandela Qué puedo agregar de mí si cada letra de mi loca biografía la escribirán ustedes tarde o temprano *** Los teloneros de la muerte Para Jim, Jimmy y Janis Ellos son los teloneros de la muerte y tocan cada noche en el bar del cementerio Ponen tanta fuerza en lo que hacen que la gente se levanta de sus tumbas apenas suenan los primeros acordes y comienzan a bailar desenfrenadamente como si espíritus embrujados se adueñaran de sus tristes esqueletos y naufragaran al ritmo del rock and roll y corearan los temas elegidos en un aullido que no es de este mundo Y cuando cae el telón a manos de Bill Halley o Elvis Presley la locura se apodera de los nichos de la fosa común salen lamentos que arrugan la oscuridad y los pocos que yacen impávidos o porque están sordos o no fueron invitados o prefieren una música más docta juegan ajedrez con los gusanos y beben tequila hasta resucitar Así es la cosa en el bar del cementerio ahora que la noche ha perdido la voz y los muertos descansan en paz bajo las mesas del más allá *** La muerte soñó con Chuang Tse* La muerte soñó con Chuang Tse y se olvidó quién era en el sueño vagaba por el inconsciente con las rodillas rotas y a veces se arrojaba al vacío para no llorar Chuang Tse soñó con la muerte y vio a lo lejos los campos de exterminio los esqueletos que vagaban por las alambradas las cenizas amontonadas en los jardines de Auschwitz Ambos soñaron con la misma mariposa y dejaron de tener pesadillas pero la pobre mariposa ya no regresó del sueño había quedado atrapada en el ombligo de Dios * Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Chuang Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Chuang Tzu (Chuang Tse). *** La muerte habló con Benedetti 17 de mayo de 2009 La muerte habló con Benedetti Ya es hora, le dijo, no te hagas el tonto sabes muy bien cómo es la cosa no me hagas perder el tiempo y empieza a caminar hacia esa puerta lentamente, donde mis ojos te vean Olvida tus zapatos, tu voz, tu dentadura y déjate llevar, disfruta de este viaje ponte cómodo, verás que tengo razón y te acostumbras a tu nueva identidad de muerto donde no podrás escribir, es verdad no podrás contarle a los amigos que tu sombra crece hasta el infinito que la noche se colgó de una estrella y su cuerpo sigue tibio en la morgue de los sueños Pero sabrás de antemano, eso sí por qué la vida se cortó las venas este domingo *** La muerte habló con Michael Jackson 25 de junio de 2009 Si me enseñas ese paso para atrás te dejaré más blanco que los pechos de Madonna ya no requerirás injertos ni cosas raras serás joven para siempre, tal como has soñado desde que viste a Dios entre tus sábanas y bailarás como las amapolas desnudas dándole cuerda a tus zapatos infinitos a tu traje de ceniza confitada a tu canto que anestesia la memoria y a la vez golpea con su latido de piedra Si me enseñas a mover el esqueleto te sentarás a la derecha de Jehová y yo estaré a la izquierda vestida de boy scout haciendo sonar la trompeta de Louis esperando a que unos ángeles te den la bienvenida y te carguen en andas al país de nunca jamás del que ya no querrás volver porque allí todo tiene tu perfume todo lleva tu color verdadero el color de los muertos que preguntan por ti *** La muerte habló con Van Gogh 29 de julio de 1890 Yo también estoy loca, le dijo al oído y mis demonios salen de noche a estirar las piernas y queman los campos de trigo mientras se emborrachan o le cortan la cabeza a las abejas y ahogan los gatos pequeños porque traen mala suerte Mis demonios son como yo calvos y huesudos y tienen mal humor cuando despiertan a las 5 de la tarde para tomar el té con galletas o son interrumpidos mientras se retratan los unos a los otros en sesiones infinitas Pero les tengo cariño, sabes son los hijos dejados en la puerta que lloran de hambre y de frío Entonces los abrazo y les digo Vamos donde el tío Vincent el último en llegar, desaparece *** La muerte habló con su ángel de la guarda La muerte está embarazada de mí tiene tres meses, me dice Tú estás loca, le respondo te acuestas con medio mundo desde el principio de los siglos y me quieres encajar la criatura Piensas que soy idiota, acaso o que me falta un tornillo Espero un hijo tuyo, me insiste con los ojos llorosos crees que jugaría con algo tan serio Déjate de tonterías, le contesto indignado ese niño es de Dios y tú lo sabes *** La muerte quiso ser Rimbaud La muerte quiso ser Rimbaud y sentó a la belleza en una silla eléctrica Me falta práctica comentó a un medio local pero esperen a que reciba la enciclopedia de oro Poetas del más allá con Whitman a la cabeza y ese loco de Artaud que ahogaba a las palabras en agua bendita Verán cómo en semanas manejaré la pluma me llamarán la nueva Rimbaud la vedette que todos esperaban Mientras tanto llevaré a la belleza de compras le diré que todo fue un malentendido Ojalá y no me haga la cruz por igualada *** La muerte quiso ser Salomé La muerte quiso ser Salomé y en los suburbios del hambre ejecutaba una danza febril y apocalíptica La jauría aullaba de placer y se postraba ante el extraño frenesí de sus caderas oceánicas de sus pechos confitados Sos grande, le gritaban los clientes Cómo no te voy a querer entonaba la porra de turistas que abarrotaba el lugar que se arrancaban los pelos y la camisa de puro emocionados Te daremos lo que quieras exclamaban jubilosos y a punto del delirio Lo que quiera, repetía la muerte mientras colgaba como una araña del escenario Y pidió la cabeza del Führer en una bandeja y la de Stalin en una pecera y la de Bush y toda su familia en una mesa de centro y la de Herodes en una maleta y al final pidió la cabeza de Dios envuelta para regalo *** La muerte quiso ser (o no ser) para William, lógicamente Agarró su propia cabeza y comenzó a decir una serie de incoherencias todas ellas referidas al más allá sobre el alza en el precio de los ataúdes que los gusanos se llevan la mejor parte que Hamlet es un bueno para nada y esas cosas Alucina con hacerlo todo desde tirar el córner e irlo a cabecear Si Shakespeare estuviera en la platea le diría sus cuantas verdades pero eso a la muerte no le va ni le viene Escribir, dirigir, actuar, son cosas que soñó desde niña cuando su padre la llevaba al teatro de Sófocles e imaginaba con tener los pechos de Electra o los labios de Casandra Ahora prepara un gran monólogo no apto para cardiacos ni enfermos terminales Se llamará: La muerte no tiene rating Para ello se levanta de amanecida a ensayar cada línea es muy profesional en eso y detallista a rabiar Se instala durante horas frente al espejo pasando su cabeza de mano en mano haciendo la eterna pregunta del ser o no ser convencida que Dios la espía del otro lado *** La muerte quiso ser Blancanieves La muerte se miró al espejo por última vez quería ser Blancanieves hermosa y radiante como una lechuga No tienes chance, le dijo el espejo intenta otra cosa, prueba con los enanos la bruja, el chupacabras Sé realista por Dios si pareces salida de un cuento de la cripta Mira tu calva, tus pechos que llegan al suelo tu cintura de huevo, tus patas de palillo Te miro la cara y me da sed No insistas, por favor Acepta con decoro tu destino y no jodas más ya no me aburras con: Espejito, espejito... y esas tonteras Por mí puedes irte al infierno pero antes, ponte una peluca que me encandilas *** La muerte lleva una camisa de fuerza La muerte lleva una camisa de fuerza la confundieron con Artaud o con la sombra de Panero y la cargaron en andas hasta el viejo sanatorio de Las tres hormigas Ahora pasa los días esperando a Godot o a Picasso o a un triste marinero que le corte las amarras con los dientes Lo que ella quiere en verdad es lanzarse en paracaídas desde un décimo piso o arrojarse en alas delta desde la torre Eiffel mientras es fotografiada por Man Ray o el mismísimo Tunick Pero odia aparecer en las revistas o en algún calendario de moda Prefiere tomar el sol en traje de Eva en una playa exótica, con una botella de ron y la brisa desgastando su anatomía La muerte lleva una camisa de fuerza la confundieron con Dios o con el loco de su hijo ése que divaga por las calles con una lanza en el costado *** Por tu propio bien La muerte tiene sobrepeso y cuando se ve al espejo le da una vergüenza terrible y hasta ganas de llorar He intentado todo, le dice a su mejor amiga desde dietas estrictas a liposucciones Voy al gimnasio tres veces a la semana salgo a correr por las tardes aun bajo la lluvia hago aeróbica en casa de una vecina sigo todos los consejos de Cindy Crawford media hora en bicicleta, flexiones, sentadillas abdominales, en fin. Pero no hay caso llevo una panza que se adivina de lejos y esta piel de naranja inmerecida Qué horror, mira mis pechos cierto que da lástima mi facha El problema es que eres una golosa le dice su amiga del alma Vuélvete vegetariana, okey y deja a los vivos tranquilos aunque sea por esta noche *** Años después Cuando mi abuelo sacó por fin los muertos del baúl un grillo ensayaba sobre un esqueleto sin nombre su primera sinfonía *** Aclaraciones post-mortem Nunca pensé que moriría primero que mi sombra ahora entiendo que se hacía la enferma para que yo no la dejara *** Secretos de familia Dios golpea a su mujer nadie lo sabe y si lo saben guardan silencio por algo es Dios ese cabrón dice la muerte con los labios hinchados *** Obsesión fatal a Hugo de Mendoza La cabeza del Bautista rodará hasta el fin de los tiempos mientras la muerte no deje de creerse Maradona ** Mario Meléndez mariomelendez71@hotmail.com Escritor chileno (Linares, 1971). Estudió periodismo en la Universidad La República (http://www.ulare.cl) de Santiago. Ha publicado Autocultura y juicio (con prólogo del Premio Nacional de Literatura, Roque Esteban Scarpa), Poesía desdoblada, Apuntes para una leyenda, Vuelo subterráneo, El circo de papel y La muerte tiene los días contados. Obtuvo el Premio Municipal de Literatura 1993 en ocasión del bicentenario de su ciudad natal. Sus poemas aparecen en diversas antologías de Chile y otros países y en revistas literarias como Other Voices Poetry (http://www.othervoicespoetry.org) y Literati Magazine (http://www.literati-magazine.com). Ha sido invitado a numerosos encuentros literarios, entre los que destacan el primer y segundo Encuentro de Escritores Latinoamericanos, organizados en Santiago en 2001 y 2002 por la Sociedad de Escritores de Chile (Sech, http://www.sech.cl/web), y el Primer Encuentro Internacional de Amnistía y Solidaridad con el Pueblo (Roma, Italia, 2003), donde fue nombrado miembro de honor de la Academia de la Cultura Europea. Obtuvo en 2005 el premio “Harvest International” al mejor poema en español, otorgado por la California Polytechnic State University (http://www.calpoly.edu; EUA). Parte de su obra se encuentra traducida al italiano, inglés, francés, portugués, holandés, alemán, rumano, búlgaro, persa y catalán. Actualmente vive en Ciudad de México, donde realiza talleres literarios y diversos proyectos culturales. === La casa solitaria Marisol Llano Azcárate ========================= La medianoche había pasado ya. La joven permanecía despierta, a pesar de sus denodados intentos por conciliar el sueño. Desde la cama, a través de la puerta abierta del dormitorio, percibió una extraña luminosidad que inundaba el salón. Se incorporó en el lecho, se vistió la ligera bata, se calzó las cómodas zapatillas de felpa y, a oscuras, salió de su cuarto. Lo que halló la sorprendió. Una redonda luna llena iluminaba el paisaje nocturno tranquilo, sin presencia humana. Una leve brisa provocaba un balanceo suave en las copas de los árboles. Las ramas de dos melocotoneros parecían cuchichear: —Fíjate en esa muchacha que nos mira... —¡Oh, qué horror! ¡Una sombra se acerca a ella sigilosamente! —¡Y ella no se ha dado cuenta..! —¿Qué le va a hacer..? ¡Seguro que no trae buenas intenciones..! La imaginación de Ángela intentaba conjurar sus miedos escribiendo esta y otras historias protagonizadas por muchachas solitarias a punto de ser atacadas por sendos desconocidos. Durante las horas nocturnas, en aquella gran casa rural donde se había refugiado para escribir una novela protagonizada por un psicópata asesino, a menudo sentía miedo. No sabía muy bien el motivo de ese temor. Había escuchado atentamente cada sonido proveniente del exterior y lo había reconocido, le había proporcionado un nombre, un origen. Era cierto que la casa tenía varias ventanas bajas que no serían difíciles de forzar si alguien se lo propusiera, pero Ángela prefería pensar en eso como una posibilidad muy remota. ¿Quién podría tener interés en asaltar una casa solitaria?, se preguntaba cada noche. No obstante, permanecía atenta a los ruidos del exterior e iba identificándolos uno a uno, antes de apagar las luces e irse al dormitorio. Solía dejar encendidas, durante las primeras horas nocturnas, las lámparas de dos o tres estancias, y se movía con rapidez de una a otra con la intención de hacer creer a un posible observador que en la casa había varias personas, que ella no estaba sola. Por el contrario, una vez que se había acostado, se apresuraba a apagar las lámparas de las mesillas de noche y a dejar la casa en una oscuridad total. Completamente inmóvil en su cama, se esforzaba de nuevo por percibir los ruidos exteriores hasta que, convencida de que nadie la acechaba, acababa por dormirse. No era un sueño demasiado tranquilo ya que cualquier sonido nuevo la despertaba..., un ciervo volador, el frigorífico, el ladrido lejano de un perro... Aguardaba expectante hasta que se familiarizaba con lo que había escuchado y le buscaba una explicación. Así transcurrían todas sus noches. A pesar de su sueño ligero, Ángela no se encontraba, a su parecer, demasiado intranquila. Lo que le proporcionaba cierta seguridad era que tenía un plan, un protocolo para ponerlo en marcha en caso de que algún desconocido se atreviese a asaltar la casa. La oportunidad llegó una noche en que se encontraba a oscuras en el salón, observando el paisaje nocturno iluminado por la pálida luz de la luna llena que proporcionaba reflejos de plata a las hojas de los árboles, según ella imaginaba escribir en su cuaderno de notas. Ángela oyó ruidos apagados en una de las ventanas de la cocina, aquella cuyo alféizar quedaba más bajo y, por tanto, resultaba más accesible. Inmediatamente puso en marcha los pasos que tantas veces había repasado en su memoria. Ya tenía la bata y las zapatillas, corrió a la mesilla en busca del teléfono móvil y se dirigió sin demora al cuarto de baño, el único cuya puerta podía cerrarse por dentro con un pequeño cerrojo. Allí guardaba velas y fósforos, en previsión de que el asaltante cortase la corriente eléctrica. Pero esto no era lo mejor. Allí también había ocultado, en el fondo del armarito situado bajo el lavabo, un hacha pequeña y una pata de cabra de unos sesenta centímetros de largo. Sopesó ambas en sus manos, calibrando con cuál de las dos herramientas se sentiría más cómoda para defenderse o para atacar al inesperado visitante nocturno. Eligió la pata de cabra. Era más larga y le resultaba más contundente que el hacha. Decidió que, por el momento, no iba a telefonear ni a la guardia civil ni a sus vecinos. Lo haría más tarde, si lo creía necesario. Sentía una extraña quietud, a pesar de que escuchaba ya los pasos del intruso en el salón. Por la rendija inferior de la puerta penetró una rayita de luz, el visitante acababa de encender una lámpara. Oyó los pasos amortiguados del desconocido, que debía de calzar zapatillas de deporte, pensó Ángela, dado el escaso ruido que producían. El asaltante nocturno abrió y cerró los cajones de la cómoda y las puertas de los armarios del dormitorio. Ángela escuchaba tan atentamente que casi no se atrevía a respirar, no por nerviosismo, sino porque no quería perderse ni un solo rumor, ni un solo roce de lo que sucedía en el resto de la casa. —¿Dónde estás? —preguntó el desconocido con una voz dulce y joven que a Ángela le recordó la forma de hablar de Antonio Banderas, uno de sus actores preferidos. Ángela no respondió. Él insistió casi en un susurro que a ella le pareció muy seductor: —No voy a hacerte daño... Te lo prometo... ¿Por qué no sales? Aunque Ángela no quería dejarse ver, sus manos descorrieron el cerrojo casi de modo automático y se encontró, sin desearlo, frente a un joven de su misma estatura, delgado y con aspecto afable. Se miraron a los ojos durante unos instantes. —Te invito a un bourbon si me cuentas por qué entras así en las casas de los demás —propuso ella. Ángela ocultaba la pata de cabra a su espalda, sosteniéndola en su mano izquierda. No se sentía indefensa, en parte por la herramienta que pensaba utilizar como arma si era necesario, y en parte porque el chico parecía inofensivo. —De acuerdo —aceptó él—. Nunca he probado el bourbon, pero he oído maravillas sobre él. —Yo tampoco lo he probado —confesó ella—, pero he comprado una botella por si venía alguien a verme. Y mira, tú has sido el primero... La pata de cabra permanecía a un lado del sofá. Ángela la había depositado allí con cuidado de que el chico no la viese. Habían compartido más de la mitad de la botella de bourbon y estaban bastante relajados, algo achispados, hablando de métodos para entrar en casas ajenas. Ella preguntaba y él respondía, entre sorbito y sorbito. Mientras él hablaba calmadamente, en la mente de Ángela se había ido fraguando poco a poco un plan. Sentía curiosidad por saber qué se sentía al asesinar a alguien sin motivo. Esa experiencia le vendría bien para su novela sobre el psicópata. Y la entrada de un desconocido, probablemente con intenciones de delinquir, en la casa en la que ella se alojaba le brindaba una oportunidad excepcional de lograr su objetivo y quedar impune. Entre tanto, a él le dejaba beber y hablar, mientras fingía ella que bebía también y que estaba algo ebria, aunque no había perdido en ningún momento la noción de la realidad. Sin embargo, los planes de Ángela se vieron trastocados por un gesto nimio. Hubo un momento en que el joven se sintió algo mareado, se apoyó indolentemente en el brazo del sofá, cerró los ojos, se pasó su mano derecha por la frente y, con este gesto, su camisa se abrió lo suficiente para que Ángela pudiese captar la deliciosa visión de la piel masculina dorada, tersa, sin vello; una visión que despertó su lascivia y le hizo olvidar su proyecto criminal. De repente, disfrutar del cuerpo tendido ante ella se convirtió en su prioridad. Acababa de descubrir la hermosura de aquel hombre esbelto, no muy alto pero bien proporcionado, de facciones armoniosas en un rostro delgado y alegre. Acercó su mano derecha con cuidado hasta posarla sobre el abdomen del joven, que parecía haberse quedado traspuesto, y comenzó a desabrocharle los botones de la camisa. Apartó la tela y le agradó comprobar que no se había equivocado en sus apreciaciones. Allí donde percibió los latidos del corazón, acercó ella sus labios a la piel apetecible del desconocido. Él se despertó, sorprendido al principio por los suaves besos de ella, mas enseguida sonrió y acarició el pelo de la muchacha, sus hombros, su cintura... —Podemos ir a la cama... —propuso Ángela. —De acuerdo, sí, por supuesto —aceptó él, embelesado por las caricias de ella y por el olor a rosas que emanaba del cuerpo femenino. Enlazados por la cintura, se detuvieron ante el balcón para observar la clara luz de la luna llena sobre el paisaje. Una leve brisa mecía las ramas de los árboles. Entonces Ángela imaginó el diálogo de sus personajes melocotoneros: —Bueno, todo marcha bien, parece que se están enamorando... —¿Y si decide matarlo mañana, cuando se despierte...? —Por muy mal amante que sea..., ¿tú crees que ella querrá ejecutarlo por eso? —¿Qué te parece si subimos la persiana del dormitorio? Así veremos la luna llena desde la cama —sugirió él, mientras deslizaba sus manos sobre el cabello castaño claro de la joven. —Y mañana nos despertará la primera luz del amanecer... —agregó ella, en un susurro. Lentamente, las yemas de sus dedos exploraban cada centímetro de la deliciosa piel masculina. La noche estaba llena de promesas. ** Marisol Llano Azcárate marisol.llano.azcarate@hotmail.com Escritora española (Asturias, 1964). Estudió filología hispánica (literatura) en la Universidad de Oviedo (http://www.uniovi.es) y trabaja como profesora de lengua castellana y literatura en Las Palmas de Gran Canaria desde 1989. Ha publicado las novelas Génesis de un crimen, Ella no hace daño a nadie, ¿Quién mueve los hilos?, La muerte acecha en Luna Europa, Mosaico ensangrentado y Tarda tanto la muerte...; la novela juvenil Alerta en la estación espacial; los libros de cuentos Siete relatos con Roberta; Víctimas, fugitivas, asesinas..., y Palabras para un asesino y otros relatos de perdedores, además de relatos diversos en publicaciones periódicas impresas y revistas literarias digitales. Obtuvo el Premio Literario de Cuentos “Maresía” 2002 con “La esposa del noctámbulo”. Ha participado en los libros colectivos Ínsulas encantadas, Encuentro de Arte y Género de Médicos del Mundo (Canarias; reeditado con el título Mujeres de palabra), Rojo sobre negro, Por la isleta y Voluntad y palabra. Ha impartido el Taller de Escritura de Ámbito Cultural de El Corte Inglés (http://www.ambitocultural.es), en Las Palmas de Gran Canaria, en 2008 y 2009. === Cantares al beso Susan Castro Rodríguez ========================== *** El beso que me diste El beso que me diste canta en la mañana toma mis alas rotas y aprende a volar El beso que me diste suena en mi cabeza toma mis oídos sordos y los enseña a escuchar El beso que me diste toma mis ojos casi ciegos toma mi vida y aprendo a mirar El beso que me diste toma mi cintura y sólo me demuestra *** Respuestas Tu beso apasionado evita resbalar y salirse del buen camino intenta entenderlo todo cuando llega a su destino Tu beso apasionado anda preguntando mi futuro y muerto de risa... se le nubla la mente anoche se fue en un autobús Tu beso apasionado anda buscando amor y no me quejo prefiere mi sonrisa pícara murmura que ya no está solo Tu beso apasionado consiguió un trabajo estable hizo lo que pudo para ayudarme y pensaba que mi boca sabía todas las respuestas. *** Tu beso Tu beso es una fiesta... una gran fiesta las voces surgen por todos lados las bebidas, el hielo, las copas la algarabía, el baile, la música denoto caricias en tus miradas me llamas, me jalas, agitas mis manos no encuentro palabras no encuentro la frase no va a entender tiene que ser hoy, tiene que ser tu beso *** Inquieto Beso tuyo siempre está inquieto salta la reja se mete en mi cama no duerme en la noche ni me deja dormir llama a la hora que se le antoja sale y entra sube y baja nunca toca la puerta lee cinco libros al mismo tiempo y todos los entiende me hizo suya desde siempre le gusta comer “algo sustancioso” ¿te vas a casar? le pregunté le dio risas *** Únicamente para mí Existen besos que nunca escuchan son aquellos que están locos ellos lo saben Ven girar el mundo en sus cabezas me trae aquí de nuevo me lleva tu puerta todo el tiempo encontró un dibujo tuyo doblado en mi bolsillo Llegan sin previo aviso me dejan hablando sola me hace reina al oír mi nombre en tu boca y sigo atrapada En el malecón de Puerto Cabello me dijo buenos días... a todos mis días me dijo buenas noches... a todas mis noches eso parece *** Beso que se borra Beso tuyo se levantó a las once y cuarenta y cinco de la mañana se metió las manos en los bolsillos después de ponerse el pantalón prendió la radio escucha las noticias no quiere morir sin ideas pasa horas y horas en la biblioteca pública busca un libro sin odio desprecia a otros besos no quiere formar una red invisible enciende un cigarrillo que encarna todos los vicios del ambiente monstruosidad atávica tétrico cadáver busca un libro sincero tomó el camino de los ojos sale a la calle y ve un cartel: Los poetas no se venden *** Ya qué importa Un beso era hábil para escribir redactar un mundo en llamas a todo le añade dos cucharadas de tristeza había estudiado para eso esclavizado mece los pies inmaculado... todo solo tenía ideas en la cabeza ya qué importa tenía convicciones lo espiaba la muerte no le era difícil saber quién era quién siempre lleva su boleto de pasaje quiere recorrer calles busca la rendija más chiquitica de mi cuerpo cerró todas las puertas a mis pretextos les dio sentido piel tibia reconoces mi voz hacer lo que tenía prohibido y ahora, ¿quién soy yo sin tu beso? *** Para decir cosas Un beso sigue martillando en mis recuerdos está detrás de un frío muro pregunta y pregunta tu nombre le gusta la neblina mi boca percibe los matices de tu tiempo beso quiere escapar de la cárcel que lleva en el alma es incurable beso se derramó en mis ojos débil, grácil, sin defensa me conmueve se deleita en lo suave de mis labios beso brilla beso sin palabras siempre será tu puerto de llegada dormiremos juntos me quitaré mi traje de brocado beso escondido a la guerra puedes llevarme amor que arde en sábanas blancas y plantó mil palabras en mi alma ** Susan Castro Rodríguez bichalectora@hotmail.com Escritora venezolana (Caracas, 1966). Es promotora de lectura y bibliotecaria para niños y adolescentes. Estudió comunicación social en la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve). Trabaja para el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y Servicios Bibliotecarios de la República Bolivariana de Venezuela. Escribió por mucho tiempo para la publicación Biblionautas en la sección de libros recomendados. Trabajó en Fundalectura en el “Plan Lector” para las escuelas y bibliotecas rurales. Evaluadora de colecciones bibliográficas para niños en el Banco del Libro y el Comité de Conformación de Colecciones Bibliográficas de la Biblioteca Nacional. Conformó un Círculo de Lectura para Niños en la Librería del Sur del Centro Comercial Camoruco de Valencia, dentro del Proyecto Nacional “Leer es entender”. === El perfume perdido Yvette Schryer ================================ La sala estaba repleta. Esa noche el Mago Aromo presentaba un número excepcional. Una ola de perfume le precedió en el escenario. Llegó ataviado con una amplia túnica de tules y gasas salpicada de estrellas plateadas. Las cintas y guirlandas que adornaban el bonete cónico ondulaban impulsadas por los movimientos de su cabeza. —¡Señoras y señores!, veo con placer que una numerosa concurrencia ha venido para asistir al nuevo y excepcional número que ofreceré como primicia absoluta, en esta ciudad. Una larga pausa... El mago conocía bien su oficio. Sabía que un silencio oportuno alimenta las expectativas del auditorio. No debía apresurarse. Prosiguió: —Hay en mi botica toda clase de fragancias, pero esta noche prepararé, a pedido de los presentes, “el perfume perdido”, al módico precio de quince euros cada frasco. Los altoparlantes comenzaron a emitir una melodía que prestaba un sugestivo fondo musical a las palabras del mago y acompañaba sus ampulosos gestos. Otra pausa. Los lentos movimientos daban vida a las gasas y a los tules del atavío. El mago esperaba que sus palabras se abrieran paso en la mente del público. Sabía que se estarían preguntando: ¿el perfume perdido? ¿Qué significa? ¿Cuál es? Retomó su discurso, subrayando las palabras: —Una ocasión como ésta no debe desaprovecharse, pero muy a pesar mío, dado lo delicado de la tarea, podré satisfacer sólo a pocas personas. Giró sobre sí mismo para señalar la estantería a sus espaldas. —He aquí los frascos que contendrán las esencias que obtendrán sólo cinco privilegiados de este selecto público. ¿Cuál es el perfume perdido que desean embotellar? El público no comprendía de qué se trataba y durante unos instantes la pregunta del mago no encontró eco. Poco después, una anciana sentada en una de las primeras filas alzó el brazo con un gesto tímido. El mago la vio y dijo: —En la tercera fila veo una mano levantada, la señora ha comprendido que se encuentra ante una ocasión única... acérquenle un micrófono, por favor... ¿De qué perfume se trata, señora? —preguntó con amabilidad. La anciana carraspeó, y cuando habló, lo hizo en forma titubeante y con un dejo infantil en la voz: —Quisiera volver a sentir ese perfume a almendras y vainilla que tenía en mi época la goma de pegar de los libros nuevos del colegio. Ahora las colas de los libros huelen a acetona. El mago frunció el ceño: —No será tarea fácil, pero voy a intentarlo —declaró. Adoptó una expresión concentrada y, destapando uno de los frasquitos, frotó varias veces la yema de su índice sobre el cuello de la botella. Mientras pronunciaba frases ininteligibles extendía de cuando en cuando la mano hacia la mujer como queriendo atraer la fragancia desde su recuerdo hacia el frasco. Luego cerró con cuidado la botellita y la volvió a colocar en el estante, envuelta en un paño rosado. —Debe fermentar —explicó dirigiéndose al público. Otras personas levantaban la mano. Un señor de cierta edad pidió aspirar el olor de la tierra de un país muy querido y muy lejano. —Hace cincuenta años que estoy ausente de mi patria y añoro el olor de los campos mojados por el rocío... El mago repitió idéntico ritual y ejecutó los mismos movimientos. Le llegó el turno a un anciano que quería encerrar en el frasco, el olor a la flor exótica que llevaba prendida en sus cabellos su primer amor... Luego una mujer pidió la fragancia de las rosquitas recién salidas del horno de su abuela... Otra quería sentir el olor a tabaco y madera que impregnaba la ropa de trabajo de su padre. El Mago Aromo cumplió con todos los pedidos hasta llenar el último frasco. El espectáculo continuó con otros números de prestidigitación, baile y acrobacia y, antes del final, el ilusionista de pacotilla volvió a presentarse. Invitó a subir al escenario a las personas que habían encargado los perfumes y al entregar los frasquitos les advirtió que debían mantenerlos cerrados durante un mes, que era el tiempo necesario para que se completara el largo proceso de fermentación. Podían abrirlos sólo entonces, pero muy rápido, teniendo cuidado de cerrarlos de inmediato para evitar la evaporación de la rara esencia. —Son perfumes muy delicados —explicó—, están confeccionados con el recuerdo, que es una materia prima preciosa y muy volátil. Las cinco personas pagaron de buen grado el precio de los perfumes y aunque sabían que habían sido víctimas de su ingenuidad, volvieron a sus casas contentas con el frasquito de vidrio bien apretado entre las manos. ** Yvette Schryer ivets@netvision.net.il Escritora argentina (1932). Reside en Israel desde 1970. Estudió filosofía y letras en Buenos Aires. Publicó en 2003 el libro de cuentos Un ramo de prosas en la editorial Índigo, de París. Madre de 2 y abuela de 6. Habla italiano, francés y hebreo. Imparte en Israel lecciones de castellano y dirige un taller de escritura creativa en castellano. === Libélulas en mi ventana (extractos) Oswaldo Gómez Toledo ========= *** Hermano... Oye, hermano, no tardes en salir. Bueno... Puede inquietarse mamá. César Vallejo Voy a hablarte del barrio Y de aquella casa alegre que un día dejamos La calle donde crecimos Cambió su rostro de barro y piedras por la rudeza viril del pavimento El níspero sigue caprichoso dando sus frutos Y la semilla que dejaste sembrada ya germinó y te dará frutos Alguno llevará tu nombre No habrá quejas ni gritos que turben ese pequeño universo Papá y mamá ya no alzan la voz ni a la hora de los regaños En la sala siguen de pie los muebles y los recuerdos Todo ha envejecido, los retratos, el escaparate y las tardes Los dormitorios expiden un raro tufo a soledad Y los pisos reflejan huellas de pasos imaginarios Las tejas tienen desordenados ojos que el tiempo le ha regalado Y por ellos pueden verse pedacitos de cielo Por donde el sol entra dibujando inconmovibles figuras Ya nadie pelea el caldero del cucayo a la hora del almuerzo El comedor sigue en el mismo lugar, sitiado de sillas arcaicas Los jardines del patio son montón de rastrojos Que no sé quién llevó hasta allí sus semillas Y no tengo a quién culpar de todo lo que pasa Porque hasta los perros se fueron de la casa. *** A Papa Nacho ¡Qué lástima que yo no tenga comarca, patria chica o tierra provincial! León Felipe Camino Mi abuelo tenía los ojos como la noche Era una mixtura única de indio y acero indomable Era un hombre de la gleba con guaireña y sombrero Y la cabeza llena de montañas, ríos y reminiscencias Saliente en las cejas espesas y pelo como el carbón La piel arraigada como la espesura de un algarrobillo Era también un labrador de ilusiones en luna llena Sembraba la vid con las primeras garúas de las cabañuelas Forjaba vasos aserrando las botellas con un cáñamo Hoy sólo recuerdo su cuerpo erguido como un guayacán Tuvo un machete y una piedra de amolar ambarina Pasaba todas las mañanas las mismas aguas del Ranchería Nunca tuvo un pedazo de tierra para colonizar Pero cultivó en la huerta de su imperio un mundo de ilusiones Se bañaba a totumazo limpio en la acequia de los Cobos Se calmaba la sed con el agua fresca de un calabazo Y amarraba mis cometas a las nubes con las brisas de diciembre No tuvo caballo para encabestrar en los higuitos de la plaza Pero cabalgó como Belerofonte sobre el lomo de Pegaso Para matar la quimera que le dejó la partida de su único amor Amelia, quien le alegraba en vida el silencio desleído de las tardes Cada día avivaba el sol y despuntaba la luna Era más inquieto que golondrina de iglesia Despertaba las mañanas bregando hacer el café con jengibre Fue un hombre extraño, nunca se quejó de sus achaques Tenía el mismo brillo de un relámpago en la noche Cada tarde vestía pantalón caqui y camisa blanca almidonada Mi abuelo terminó su obra con sus días exiguos y sin suerte Y en el albor de la tarde perdió la batalla lejos de su terruño ¡Mi abuelo era como un caracolí a orillas de un río crecido! *** Chacales “No envainaré jamás la espada mientras la libertad de mi patria no esté completamente asegurada”. Simón Bolívar Los chacales rondan Son seres espantosos carentes de pureza Incapaces de dar amor e indomesticables La peor de las desgracias es caer al estómago de un roñoso chacal Son daltónicos Perversos que destruyen promesas y sueños Su olor es inmundo nadie los soporta Conozco chacales politiqueros y literarios Que amargan la existencia de los intelectuales Se encuentran en muchas patrias perforando la noche En Venezuela, Brasil, Bolivia, Ecuador, Colombia, Chile y Cuba Hay chacales de muchas cabezas Que prolongan el grito de libertad en América Latina En desgarradoras notas y rugen cuando tienen la presa entre sus garras Te envenenan la lengua Viven de las riquezas que dan nuestros pueblos Y son amamantados por la CIA Cazan en manadas con su corte de traidores Y esconden la maldad en un bello ramo de flores Su pluma es una bayoneta mojada en sangre De dramático acento y caminar jíbaro Vuelan por el mundo en las alas del viento tejiendo miseria. *** Mi tierra... Las Mingas abriendo camino por sus derechos. Amor en estos tiempos con vientos de guerra De mañanas sin sentir el trajinar de los azadones Con crepúsculos de miedos en el surco Y tu piel destiñendo la esperanza Quiero que sepas que un día no lejano volverán las caricias Las siembras matizarán tus paisajes y el río de sudor Volverá a correr por mis sienes bañando tus senos Se cerrarán tus grietas de verano y en tus cumbres Se respirará a hierba fresca con olor a primavera Amor, claro que volveré siempre se regresa Como el ave furtiva después de un largo vuelo Porque se extrañan los atardeceres Las cabañuelas con su aroma a tierra mojada Las garúas sobre el techo del rancho Y otras señas que dan nostalgia Amor, no importan los desalojos forzados ni sus muertos Volveré con complacencia como un romántico inexorable Porque nos das el aire, el pan, la dicha y la claridad del sol Para mirar más allá del horizonte Y cuando me procures correré hacia ti porque eres amor en una sola vida Frente al grito de esperanza más profundo. ¡Mi tierra..! *** Yo Ahora sí he sentido lo que antes no sabía definir: Miedo y lo estoy sintiendo con una intensidad agobiadora, corrosiva, tal vez. Isaac Lamprea Yépes: Ratas urbanas Si pienso, luego existo afirmó René Descartes Yo, en cambio, existo en los recuerdos sin dueños En el tiempo anclado de mis emociones En cada verso de la poesía andariega En los grafitis plasmados en los muros de la ignominia Y en el espíritu errante de la nostalgia Soy el grito adormecido de la pena en el filo del dolor El sol que emigra bajo las primeras sombras de la tarde El que escribe una canción en el pentagrama del sentimiento El rumor de un río crecido, la voz cantarina del viento estacionario El pintor legendario que combina las pátinas del arco iris Forastero en mi propio terruño, sin casa y sin ilusiones Dueño de mi propio destino y de la alegría extinta Guerrero en las batallas del amor sin espada ni broquel La llave perdida de la bitácora de los amantes furtivos Yo Narrador de las historias arraigadas en las calles de mi pueblo Trovador de los manuscritos de mis antepasados Fugitivo de la luz que me habita Y argonauta de los sueños abandonados en el mar del olvido O tal vez, la oveja negra de mi estirpe sin corona y sin trono Yo, no soy nada sin el susurro cantarino de mis versos. *** Cuando me haya ido Cuando yo me vaya, no quiero que llores, quédate en silencio, sin decir palabras, y vive recuerdos, reconforta el alma. Carlos Alberto Boaglio Cuando me haya ido, no me guardes luto No me llores que la muerte no es una página en blanco No me eleves plegarias y no trates de resucitarme en un grito Enciérrame en tu memoria como a los sueños, ellos nunca mueren Cuando me haya ido, vierte mi despojos mortales al viento No me circundas con cirios ni candeleros, léeme un poema No busques tu mochila Arhuaca en ella me llevé tu sonrisa También el arete con la luciérnaga que me guiará con su destello Cuando me haya ido, no fenezcas conmigo vive por los dos Siembra un árbol, busca en el buró mis poemas y mis canciones Acicala tu vestido de flores y baila mi mejor canción frente al espejo Y si escuchas algún susurro no te asustes, es el viento trayéndote mi voz Cuando me haya ido, busca mis poemas aromados bajo tu almohada Descálzame que cabalgaré como potro salvaje en las alas del viento Desgaja el racimo de poesía que parió mi memoria extinta Y declama mis poemas que la poesía es la única luz que no se apaga Cuando me haya ido, sabrás el porqué forniqué con las hetairas en los [burdeles Abre la bitácora de los amantes furtivos, allí viven orgiásticos sueños [eróticos Sepúltame en la praxis de la memoria, inmortalízame en un poema de Neruda Quiero que sepas que nunca me entregué a la muerte ni le temí a los adioses No permitas que mi marcha sea la ruina de todos tus sueños Porque cuando me haya ido, seré un habitante más del silencio estoico. *** Sin alientos Yo anduve siempre detrás de tus pasos Recorrí tramo a tramo tu piel desnuda Tus besos marcaron territorio en mis labios Y no sé si gané o perdí, pero abrieron camino agreste Llenando mis sueños de húmedos recuerdos Además, conociste el ritmo de mi sangre Y te bebiste el aura en una noche astral. Yo perseguí tus instintos Te embriagué con mis disparates Y vacié tu memoria en el arpegio de un beso Tus caricias arrullaron la musa que rompió el silencio Despertando la demencia de su letargo Además, convertiste en verbo mi pasión entrañable Y abrazaste los sueños en una prisión fecunda Yo desnudé tu cuerpo de abismo Y lo convertí en poesía, en prosa inagotable Tú entendiste que el amor vuela sin alas Porque rompiste el muro, atravesaste el alba Y encendiste la luz bañando los sentidos de rebeldía sana. *** Algo del pasado Te dejo frente al mar descifrándote sola sin mi pregunta a ciegas, sin mi respuesta rota Te dejo sin mis dudas pobres y malheridas sin mis inmadureces, sin mi veteranía. Mario Benedetti Aquí estoy otra vez; reculando con mis recuerdos Escudriñando el tiempo con sus días difusos y de ausencias Con la proeza de mi memoria trayendo al presente algo del pasado Como la brevedad de tus senos y tus besos de oasis en el desierto Con tus recuerdos de enero a diciembre como el almanaque Bristol Conservaste mis poemas por tres décadas en el baúl de tu memoria Y yo no puedo borrar esos ojos negros prendidos de los espejos Cómo hago para recoger las lágrimas que derramaste por mis locuras Y desenredar los hilos que movieron dedos titiriteros y me des el indulto No puedo olvidar tu voz delicada en medio de la espesura de la alameda Quiero borrar cicatrices y huellas que dejé en tu corazón malherido ¿Cómo olvidar la sombra de tu alegría correteando tras la puesta del sol? Si ayer enfrenté a tus recuerdos, al tiempo, al espejo y fueron implacables ¿Dónde escondo tu primera mirada y tus labios rodeados por mí cerca de [marfil? Si es que aún siento tu piel y tu aroma a corteza de árbol abatido ¿Cuántas margaritas te hablaron mientras las desojabas en mi ausencia? Porque si el presente fuera el pasado Avivaría la flama de tu amor entrañable, me extasiaría de nuevo con tu aura [virginal Le devolvería al viento su aroma para que irrumpa en tu habitación cada [mañana Te dejaría el rastro de mis pasos errantes y que me bebieras en una noche [astral Robaría los grafitis de la ciudad y te los regalaría en una esquela [esculpida al sol Tú y yo envejecimos en el tiempo Nuestro amor se ancló a lo lejos... en el pasado Ven quédate abrazada a mí como la brisa que regresa en la diafanidad de la [tarde. ** Oswaldo Gómez Toledo osgoto@hotmail.com Escritor colombiano (Distracción, La Guajira, 1952). Reside en Bogotá desde los años 70. Estudió en la Universidad Distrital Francisco José de Caldas (http://www.udistrital.edu.co) y en la Fundación Universitaria del Área Andina (http://www.areandina.edu.co; Bogotá), donde se tituló como administrador de obras civiles. Es, además, intérprete de música vallenata. === Tres drabbles César Klauer ======================================= (Nota del editor: un drabble es un cuento cuya extensión es de exactamente cien palabras, sin incluir el título. Hoy el escritor peruano César Klauer nos ofrece tres de sus creaciones usando esta fórmula). *** El descubrimiento de María María había trabajado para ellas por casi veinte años seguidos y nunca había visto algo así, excepto esa tarde. Lo vio después de vaciar la última papelera. Casi se le pasa pero, como si quisiera ser hallado, cayó justo frente a ella. ¿Qué iba a hacer ahora? ¿Ir con el chisme? ¿Botarlo a la basura? Consideró todas las opciones y tomó una decisión. María cogió papel higiénico de su bolsillo, levantó el condón con cuidado, hizo una bolita en la palma de la mano y la tiró al tacho de la basura. La Madre Superiora nunca se enteraría de nada. *** Ganas de volar Se paró en el risco más alto con el rumor del mar envolviéndolo y las gaviotas reflejadas en sus profundas pupilas. ¡Qué hermosas eran! ¡Qué vuelo tan elegante! Sus perfiles se recortaban nítidamente contra el cielo brillantemente azul, respiraban directo de las nubes, se dejaban acariciar por el sol como algodones alados que navegaban en el rumor de la marea: imponentes aves hijas del cielo. Él quería ser como ellas y compartir el espacio libre, nadar en el viento. Entonces, miró hacia las rocas bañadas de espuma gaseosa, se alistó a superar el vacío. Sí se puede, suspiró el pingüino. *** Cena de verano Sus voces eran navajas estridentes teñidas de la desesperación de las tripas apretadas. La madre se tomó su tiempo decidiendo con cuál empezar, cuatro son muchos, parecía pensar mientras sus oscuros ojos se fundían con el horizonte: la incandescente naranja del sol se despedía con solo un gajo fosforescente iluminando levemente el camino del tibio viento veraniego. Las hojas del árbol se meneaban apaciblemente y producían un silbido tenue con aroma a flores, café fresco, sopor. Regresó al momento jalada por el escándalo de los chillones hambrientos. Se sacudió, cogió un gusano. Lo metió en el pico del primer pichón. (Este drabble ganó en 2009 los XIV Juegos Florales de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, UPC). ** César Klauer cesar.klauer.hidalgo@gmail.com Escritor y profesor universitario peruano (Lima, 1961). Trabaja en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC, http://www.upc.edu.pe), donde ha sido premiado con Mención Honrosa en Cuento en los Juegos Florales 2007 y con el Primer Puesto en la misma categoría en los Juegos de 2009. Ha publicado crónicas en la Revista de Magdalena acerca de la vida en el distrito en los años de su juventud. Además sus crónicas y viñetas de viajes y gastronomía han aparecido en Generaccion.com. Varias de éstas han sido traducidas y publicadas en Living in Peru (http://www.livinginperu.com), publicación digital que promociona al Perú entre hablantes del inglés. En 2009 presentó su primer libro de relatos, Pura suerte (Altazor, http://www.edicionesaltazor.com). Publica sus crónicas en un blog que mantiene en http://cesarklauerblog.blogspot.com. === Poemas Lucía Gabriela Vindas Vargas ============================== *** De lengua libre Nunca fui partidaria de los números por imposición, no apoyo las absurdas y pobres mayorías, sólo sigo mis propias reglas sin calorías en mi cabeza, mis orgasmos no piden tallas, la desnudez no me discrimina, soy mujer porque vivo, no porque me lo digan los tacones y la minifalda, soy mujer de lengua libre y artífice de mi conciencia. *** Recibimiento Nunca anuncias tu llegada pero no me intimida tu hipocresía, pasa y siéntate ¿quieres un café?, veo que trajiste todo tu equipaje y que harás enfadar a la rutina, por eso te recibo con tus párpados hinchados; enemiga o no, bienvenida serás, sobre mi orgullo desnudo puedes dormir. *** Porque nací mujer Me dieron sueños de trapo, casitas con ventanas de vidrios afilados que cortaron mis ilusiones en pedazos. Me enseñaron a hacer de mis cuentos de hadas dos copas de leche templada esperando su inevitable desdén. Mi madre me enseñó a digerir las tristezas y los dolores junto al arroz y los frijoles, a no decir verdades incómodas y a no negarme al dador hipócrita. Porque nací mujer me han dado los diálogos de mis actos, y el vestuario, y el escenario; pero no por haber nacido mujer voy a limitarme a ese teatro. ** Lucía Gabriela Vindas Vargas lvindas_g@hotmail.com Poeta costarricense (Alajuela, 1984). Diplomada parauniversitaria en ingeniería en sistemas y actualmente estudiante de secretariado. Obtuvo el primer lugar en la primera eliminatoria y segundo lugar en la final provincial del Festival de la Creatividad 2001, un concurso artístico a nivel nacional para estudiantes de primaria y secundaria. Ese mismo año improvisó una exposición de sus versos en las instalaciones de la sede del Ministerio de Cultura en su provincia. En 2008 cursó el Taller de Escritura Creativa del escritor Geovanny Debrús Jiménez (http://www.letralia.com/firmas/debrusjimenezgeovanny.htm). === Camino a Las Parras Yady Campo =================================== El sol cae como si estuviera enojado conmigo. Me pincha la piel, tratando de corroerla más de lo que la costa cartagenera, en mis once años de vida, lo ha hecho. Mi hermano Rogelio va a unos cuantos pasos delante de mí. Sé que está cansado, pero siendo el mayor de doce hermanos, ir adelante parece lo más lógico. No nos habíamos separado de mamá jamás, y mucho menos para —quizás— no regresar. La llanura se ve tan larga que la imagen de mi madre se me borra en un inevitable sopor de polvo, cansancio y sed. No hubo más remedio que venirnos. Mis tíos Rodrigo y Fausto llegaron hace una semana, con camisas a cuadros y pantalones de gabardina tan elegantes y numerosos que no nos dejaron más alternativa. Después de tener una sola muda de ropa como esa para la sagrada misa de los domingos, venir a aventurar como lo hicieron ellos parecía una invitación bastante prometedora. Si en tan sólo seis meses habían conseguido semejantes pintas, teniendo el aprieto de ponerse viejos, ¿qué queda pa’ nosotros que estamos empezando la vida? Rogelio tiene apenas catorce, y yo aspiro a llegar a los doce estrenando semanalmente camisas a cuadros o rayas finas, combinadas con pantalones acampanados como los de mis tíos. Mi tío Rodrigo nos trajo. Dijo a toda la familia lo mucho que conseguiríamos de lograr entrar a Perijá. Mi mamá no quería, en medio de tanta miseria su amor de madre era más fuerte que cualquier razón dada, pero Rogelio y yo la convencimos de que era lo mejor para todos. Tenemos tres días caminando. Luego que la chiva nos dejara en las adyacencias a Carrispía, empezamos a darle pie con la misma intensidad que el sol. La primera noche no pude dormir. Llegamos a la matera más alta de la sierra, conocida como Playa Bonita y, aunque el caporal de la hacienda que nos albergó aseguraba lo contrario, yo temía que algún tigre nos atacara en medio de aquel oscuro lugar. No hubo tigres, pero mis ojos no se cerraron esperando un peligro acechante sin nombre ni rostro, pero igual de espantoso. Desde una mapanare, abundantes en la sierra, hasta los guardias nacionales, que según mi tío disparan primero y preguntan después, eran motivos para alarmarse. Los grillos nos arrullaron con la musicalidad serena propia de las notas de acordeones de Alejo Durán y Abel Antonio Villa enamorando a Matilde Lina. En medio de centenares de picaduras de mosquitos, en mi ya hinchada piel negra, azucé cualquier movimiento extraño para, en un irremediable acto de cobardía, correr hasta la hamaca de mi hermano. Seguro él me entendería. Pero no ocurrió nada. Amaneció, después de una helada noche, con el mismo calor del día anterior. La única diferencia era nuestra redoblada esperanza de mantenernos vivos. La segunda noche todavía tenía miedo, pero con el doble de agotamiento y el recuerdo vivo de mi madre, a orillas de la laguna de Tulé, mis ojos se cerraron sumiéndome en el más profundo sueño. Soñé con mi costa sagrada, tan fresca y salada como mi piel. Con el olor de los peces en las redes y muchos niños como yo, corriendo alegres en calzoncillos sobre la arena. Perseguíamos un balón casi desinflado, como el que guardamos Rogelio y yo en el cajón de los trastes tras el patio de la casa. Corríamos libres tratando de robarle aun más libertad al viento. Sentía la brisa en mi rostro, como destellos de luz algodonadas. Llevamos caminando muchas horas. Rogelio continúa adelante, como si quisiera demostrar algo. Mi tío me habla y parece que estuviera repitiendo los mismos cuentos fantásticos que mi madre suele oír todas las tardes en el radio destartalado de mi casa. Lo escucho tratando de no pensar en aquellas historias de caminos topados de verdes llanuras, misterio y muerte donde, según la lengua de muchos, la montaña arremete contra los abusadores que la penetran sin su permiso. Aunque todavía es de día y el sol inclemente indica que falta mucho para que llegue la noche, empiezo a asustarme. Estamos cada vez más cerca de cruzar la frontera y, con ella, de desafiar el peligro más inminente de toda la odisea: la Sierra de Perijá. Tío Rodrigo habla y habla hasta aturdirme. Sus palabras van y vienen como pasos de gato montañés, cauteloso, reservado pero mortal. No puedo evitarlo, mi costa es tan diferente; cómo quisiera sentir su tibio mar acariciándome los pies o jugar balompié con mis amigos hasta sentir este cansancio que tengo, pero lleno de felicidad y no de esta profunda tristeza que me grita ¡Volver! Volver a escuchar la bendición de mi madre, que seguramente es la que nos ha protegido en este transitar escabroso e inseguro durante tres días seguidos. Escuchar el susurrar del mar chocando contra las rocas, a las que abraza como queriéndole robar su dureza, sentir el salitre quemarme los labios o la aurora de la costa encender los amaneceres. —¡Rogelio! —susurra mi tío, pero el otro no lo oye—. Carajo, niño, espera. —¿Qué pasó, tío? —deteniéndose al fin. —Oye... cálmate... no te nos alejes que te nos puedes perder. —Carajo, tío, ya quiero llegar. —Mie’da no joda... que todo llega a su tiempo... Rogelio disminuye el paso pero se le nota en el rostro la ansiedad que este campo abierto le produce, aunque es muy poco expresivo y su condición de hermano mayor lo condena irremediablemente a aparentar una fortaleza desmedida, le atemoriza morir perdidos y abandonados en una tierra sin Dios ni ley. Con la imposición de mi tío de esperarnos, a Rogelio no le queda más remedio que dejarse alcanzar. Ahora vamos los tres. Casi del mismo tamaño. Pareciera que mi tío se está reduciendo con los años. Le llega casi a los hombros a Rogelio. Antes era tan alto. Lo veíamos llegar de Santa Marta, como un dios en tierra bendita. Traía tanta alegría que hasta mi mamá sonreía. Ay, mi viejita, ¡qué pocas veces la he visto sonreír! Parece tan cansada, su rostro taciturno se parece al de nosotros, que llevamos tres días seguidos caminando en medio de esta penumbrosa trocha hacia la vida que, según mi tío, nos merecemos, con la única diferencia de que el nuestro tal vez recobre algún día su candidez, pero el de ella ni con todos los regalos del mundo que a través del trabajo podamos darle, recobrará. Vamos rumbo a la matera Las Parras, donde unos lugareños nos darán trabajo como braceros. Es un trabajo fuerte, mi tío dice que tanto como el que nunca hemos padecido, pero así como es duro al principio también lo será cuando, en menos de lo que canta un gallo, mandemos centavitos, ropa y zapatos a mamá. Dice que ni siquiera nos vamos a incomodar con tanto trabajo, pues si tantos paisanos nuestros lo han hecho, ¿por qué no nosotros? Además, el clima no será problema, Cartagena se parece tanto a Maracaibo en calor que ambas derriten hasta las almas, y si estuvieran pegaditas, seguro que sólo se distinguirían por sus pobladores marcadamente distintos. Seguro conoceremos muchas muchachas lindas, porque según lo que cuenta mi tío, las venezolanas son muy bonitas, y con estas ganas que tengo de aventurar no me será difícil disfrutar de las fiestas, a las que sin duda nos llevarán apenas tengamos ropita y centavitos para gastar. Tengo tanta hambre que me comería el tigre, la mapanare y hasta el mismo guardia si se me aparecieran esta noche. No veo el momento en que pueda recostarme a devorar la más deliciosa comida caliente porque, así como en ocasiones anteriores, seguramente la gente que nos va a recibir nos dará abundantes alimentos. ¡Qué rico se come aquí! Ya puedo olerlo. Lo siento en mi boca hecha agua. —Carajo, Eucli, ¡contéstame!... ¿No me estás escuchando? —me interrumpe mi tío. Tengo mis ojos negros clavados en la bota de mi único pantalón acampanado, antiguamente blanco, como el papel sin usar, y mi camisita roja, tan envidiada por mis paisanos en mi tierra, y hago como que no lo oigo, pero sin salida contesto: —Carajo, tío, claro... Faltaba más, lo que pasa es que se me está poniendo lejos la llegada a la hacienda. ¿No le parece? —Hombe, no... Ya casi llegamos... son cosas tuyas. Mi tío trata de disimular pero yo sé que está preocupado. Hace horas que debimos haber empezado a subir la última sierra. Creo que estamos perdidos, pero no quiere reconocer que sus años y su poca experiencia en estos menesteres de forastero le juegan una broma, que a lo mejor nos lleve derechito a la tumba. Mejor dicho, al hoyo, porque en estos campos no dan santa sepultura a extranjeros ilegales como nosotros, los entierran en un hueco a medio hacer, convencidos de que no habrá dolientes ni reclamos posteriores. Sería como una transición a mejor vida sin dejar huellas, legados ni proezas. Si morimos en medio de este desértico lugar, me dolería no haber cumplido la promesa a mi madre de regalarle la casa que durante años ha deseado con la misma fuerza y valentía que tuvo al criarnos. Creo que esta noche el miedo será diferente. Ya veo la sierra, pero dudo que logremos atravesarla sin el riesgo de ser devorados por los peligros de la montaña. Rogelio no deja asomar en su rostro vestigio de preocupación, pero aunque sea el mayor, sé que también tiene miedo y la seguridad de amanecer en una hamaca tibia rodeada de columnas de bahareque, seguras, ante tanta inhospitalidad se le disipa cada vez más. Somos católicos, desde niños nos hicieron devotos a la iglesia, así que aunque nadie diga nada, todos por dentro estamos rezando. Yo le pido a mi madrecita que eleve una plegaria en la distancia por nosotros, porque no nos devore la madre tierra cegándonos para siempre, o nos muerda una culebra, para lo cual no tenemos remedios ni antídotos, más que esperar la muerte lenta, dolorosa o fugaz, que el veneno de la serpiente determine. Caminamos despacito; el cielo, cargado de caracoles chispeantes como centellas, nos alumbra el camino poniéndonos en el aprieto de obligar a nuestros ya devastados y hambrientos cuerpos a esforzarse para llegar a un destino incierto, pero definitivamente mejor que morir en este hastío de soledad y penumbra. La luna parece acompañarnos y aunque tengo mucho miedo y nuestros pasos se confundan con el sonido viviente de seres verdaderamente propietarios de la sierra, siento que podemos llegar. Susurro, para mis adentros, el tema que más suena en mi costa, y sé que si Rogelio no fuera el mayor también lo haría: “Tengo un Chevrolito que compreeeé... Para Maracaibo recorrer Y entonces la gente va a decir Que a punta de fajón te conseguíiiiiiiiiiii...”. Hay algo, dentro de mi pecho, más rápido, violento y vivaz que mi corazón, diciéndome que no desistamos. Menos mal que apenas tengo once y mi hermano Rogelio catorce, porque así mi presentimiento parece menos utópico, cobra mayor fuerza, y me llena de valor. Ya no me quedan energías, menos mal que tengo once, porque puedo exigirle a mis mal acostumbrados pies descalzos que aguanten los zapatos que mi tío me prestó, pues estamos cerca del futuro. Con la noche, el aire es más fresco. Si pudiera comérmelo, con esta hambre que tengo, me sabría a gloria. Se parecería al bocachico frito que mi mamá nos prepara cada vez que puede. Saciaría no sólo mi necesidad física, sino este deseo loco de saborear lo que mi madre prepara con tanto amor. Las busacas que llevamos van tan livianas, que parece un mal chiste pensar que en este viaje definiremos nuestras vidas. Es irónico, llevamos equipajes tan escasos como nuestras propias esperanzas. Vienen dos hombres. Uno trae una lámpara de kerosén, que parece innecesaria ante la claridad de la luna. Me acerco a Rogelio como tratando de protegerme, sé que él también está asustado. Mi tío muestra confianza, pero aquellas figuras representan un enigma de proporciones épicas para tres errantes perdidos y hambrientos. Seguro nos van a matar. Pero no se les ve armas. Seguro son ánimas que vienen a guiarnos al purgatorio. No puedo sentir mis piernas. Estoy aterrado. Se acercan cada vez más y con ellos su luz incandescente. El más grande parece rudo. Mira a mi tío y alza la lámpara encandilándonos: —¿Mano Rodrigo? —Saluuuud... Sí, hombre, soy yo. —Hace horas que debieron llegar a la matera. —Sí... creo que nos perdimos. —Mi patrón estaba muy preocupado, así que mandó buscarlos... este es mi sobrino Domingo. Al señalar al muchacho, respiro profundo y, por fin en muchos días, siento confianza otra vez. Aunque el camino sigue igual de escabroso, ya veo la matera Las Parras a lo lejos. Llegamos con los primeros rayos del sol. Es tan grande y tan segura que no me importa si me ponen a trabajar después de comer. Ya me siento mejor. Rogelio cambia el semblante y deja traslucir de nuevo su acostumbrada sonrisa. Echados en las hamacas y con la panza llena, tratamos de dormir, pero mi curiosidad es más fuerte que yo: —Carajo, tío, ¿y esto es Maracaibo? —Mie’da, Eucli, no, pero está tan cerca que es como si lo fuera. —Ah. La claridad despierta, además de la curiosidad, el deseo de agradecimiento, así que rezo fervientemente un Padre Nuestro para gratificar de alguna manera, a la vida y a Dios, el milagro de sabernos vivos. Mis ojos tienen ganas de cerrarse pero una figura sombría, de quien supongo es el dueño de estas tierras, los sobresaltan y reaniman: —¿Ya comieron? —dice con recia voz. —Sí, patrón —contesta mi tío, bajándose del chinchorro como un bólido. Mi hermano y yo lo imitamos como por instinto. —Me alegro... Aquí no les faltará comida pero tampoco trabajo, así que a partir de mañana Macario les mostrará lo que deben hacer —mi tío asiente, mostrándole una sumisión contradictoria a su espíritu indomable. El hombre, a pesar de su figura desgastada, y aunque yo no sepa ni cómo se llama, me hace sentirle el mismo respeto que siento por mi padre. Voltea para irse, luego de cerciorarse de la fidelidad de sus nuevos peones. Comprendo mi nueva realidad y me siento, después de dejar Cartagena, por fin en mi hogar; quiero decirle, antes de que atraviese el umbral de la puerta, que muchas gracias, pero me sorprende al voltear de nuevo, y mirándome a los ojos me dice: —Ah, y usted por ser tan niño le toca el puesto de becerrero. Con su sonrisa entrecortada vuelvo a sentirme confiado, estoy cerca de realizar mis sueños. No sé si pueda oírme, pero de todos modos: —Lo que usted ordene, patrón —con la sinceridad a flor de labios. ** Yady Campo yadycamp@hotmail.com Escritora venezolana (San Cristóbal, Táchira). Estudiante de educación básica integral en la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve). Pertenece al Grupo Literario Ularte y a la Peña Literaria José Ignacio Ramírez del municipio Guásimos (Táchira, Venezuela). He recibido mención especial en el Concurso Nacional de Cuento Policlínica Metropolitana (Caracas) por "Camino a las Parras". Trabaja en una institución privada como auxiliar de aula para I y II etapas de educación básica. === Poemas Matías Quintana =========================================== *** Brisa de cenizas De un modo incúbico es hora de revivirte. Con la contundencia que un ala raja al viento actuaré sin impasses. Ese destello que me consolaba atónito debe ser hallado. Pero no la inhumaré en la hazaña. Una asombrosa numerología me lo ha predicho. La oscura matemática que nos cobijaba ha fallado. Una gota de sudor se desparrama. El sexo no ha cedido ni un milímetro. Tu sudor me desparrama. Ya me abraza el mar. Su rostro imposible. ¡Oh! tu rostro claro que me alberga desde tiempos. Mientras mi pulgar bordea tu cintura siento cómo te derramas. Olvidé que me prohibí beberte y te he bebido. Mientras mis palabras saborearon tus entrañas tu desnudez fue inquietante. Y te asaltó el sexo. El mar como avalancha. Sus gemidos. Naufragué al borde de tus bragas atónitas como estampa al costado de la cama. Una oscura fragilidad me pide azares. Mi mirada cae derretida como cera en la madera. El poroso parquet brilla. La fogata crepita cediendo sus cenizas a la brisa. Ella, tirada por mis brazos en la cama, permanece deshecha como maleza pisoteada. Una de sus manos se entrevera en mis cabellos. Con esa simpleza no sabe que me ama. Y yo la entrevero con mis músculos. Hasta el ocaso. El siglo comenzó en ese instante. *** Cenizas Cenizas, ya ha pasado tiempo y el desierto no retorna. El tiempo fue difícil pero los dedos detuvieron mi caer. He caminado tan sin ti por este páramo que sucedieron mil promesas a su fuego. Pero la estepa se ha hecho tan llama y tan sombra o quizás el desierto y la noche han caminado en mí. Cenizas, bien sé que tú no sabes lo que yo nunca he de saber. ¿Para qué preguntarte entonces lo que no dirás? Porque no estarás con dios, pero tampoco oirás mi voz ni tendrás mi imagen y palabras. Sólo al viento que te hará olvido. ¿Y dónde estás entonces solitaria? Volando y cayendo maldita amada. Ya que allí donde fui otro, habríamos sido dos. Pero hemos sido rotos. A tu pesar la maleza siguió magma. Y aún arde. Y al no haberte sido tierra no te pude contener. Ahora, ecos de cenizas en la tierra —soy tu vacuo caminante Que al viento pide por fin suspires y sople, arrastrándote. *** Mujer perfume Por qué no escribirte ya si simplemente ahora no te tengo Por qué no pensarte mía si allí toda una te veo simple Por qué no caer en sangre hermana, en tu piel parda en tus ojos claros en tu mano cuna en tu pecho llano. Por qué no evocarte cuando duermes para que acudas muda a mi lecho quieta con tez atónita y mirada esclava. Por qué no interpelar tu pigmeo aliento y clamar tu nombre en el son que esconde y agitar los orbes que amurallan dedos y aventar del tiempo lo burdo y vano. Por qué no llamarte ahora y atraerte toda, a mi pensamiento fuego y a mi pecho ciego e interpretar la furia que nos ancla, la que brotara del reverso lecho que aún nos llama. Serás quizás refugio en esa orilla de desconocida piedra y arcano misterio. ** Matías Quintana matiasquintana@gmail.com Escritor e investigador argentino (Santa Fe, 1978). Se graduó en Psicología en la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA, http://www.uca.edu.ar) y actualmente es maestrando de ciencias políticas y sociología en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso, http://www.flacso.org), Argentina. Es presidente de la Fundación El Barco (http://www.elbarco.org). En el área literaria escribe poemas y cuentos. === Varias extrañas enfermedades Camilo Ayala Ochoa ================== Ha varios años, arrellanado sobre el periódico en lustrosa banqueta y bajo un cielo indiferente, Andonso Camino quiso aprender a fumar. Abrió la cajetilla de tabaco oscuro. Se llevó a la boca el que primero salió por uñas. Aspiró ante el fuego de un cerillo. Le dieron náuseas y la lengua se le calentó. Tiró el cigarrillo junto con el paquete. Un nuevo intento hizo Andonso Camino semanas después. Descubrió el fuerte compañerismo del humo acariciando fantasmagórico su rostro. Lo tragó. Se mareó. Las fosas nasales se le ensuciaron. La garganta quedó obstruida. El pecho se le oprimió. Todo un placer, se dijo. Apuró el cigarro hasta la boquilla de filtro y prendió otro. Una sensación de burbujeo en el estómago acentuó la intimidad lograda entre las bocanadas y su cuerpo. Le pareció extraña la paradoja entre el humo y la luz que abría tantas posibilidades espirituales. Nostalgia y alegría, soledad y ternura, temor y esperanza, eran conjugables. Comenzó a chupar y morder el algodón que se interponía a su descubrimiento. Fue opalino, fue feliz. Nadie le enseñó a fumar. Jugando con el aliento, la retención de respiración, los movimientos de degustación y los suspiros conscientes, aprendió a dar “el golpe”. Se sentía muy seguro del mundo al controlar la combustión. Por extensión de ese poder, pudo dominar perfectamente su voz, que fue cambiando de tono. Tomó la costumbre de enronquecerla, de impostarla. Aprendió a retar con ella, a dominar a los demás con un acento reflexivo y esa seguridad le proveyó de cuantos trabajos quiso. Fue encargado de una miscelánea, agente de ventas, administrador de un hotel y más tarde velador. Andonso Camino trabajaba por la salida norte de su pueblo. Como vivía en el centro, fumaba dos o tres cigarros en su regreso a pie. Probó amatistas, sin filtro, y se maravilló con el dulce toque del papel arroz; sin embargo, no soportaba dos veces la avalancha de fuertes sabores, por lo que siguió prefiriendo los que le habían llevado a ser opalino. En una ocasión compró su paquete en la tabaquería de la central camionera de la ciudad y encontró tabaco masticable. Pidió una pastilla. Desesperó abriéndola, rasgó una porción y comenzó a machacarla entre los dientes. La salivación era constante, amarga. Reconoció en esas muecas el verdadero significado de su razón de fumador. El cigarro era su alimento, en él se desvanecía, encontraba y nutría. Aquel fue el momento central que hizo adquirir una sombra épica a toda esa sucesión de datos inconexos. El fumar abarcó todo lo que era, todas las palabras de su destino. Siguió como fumador cumpliendo años. Probó diferentes marcas. Los rubios trasgo que le picaban las encías. Los afrodita mentolados, que alternados con los arabias, de fuerte olor, eran un buen pretexto para terminar las noches. Los salamandra, de papel oscuro, con el inconveniente de su duración por ser pequeños. Probando y desechando opciones, llegó a usar pipa con tabaco de oloroso maple. Lió sus propios cigarros. Adquirió la serenidad de quien efectúa sistemáticamente la preparación de sus vicios. Nunca utilizó encendedor. De vez en cuando conseguía vainillitas o madurados puros, como cúspide de sus ritos. Para no vulgarizar esa buena lumbre, única e instantánea en su diáfana cristalina existencia, espaciaba todo lo posible el probarlos. Entonces, su paladar se impregnaba con una fragancia balsámica. Cual apóstol evangelizador, Andonso Camino tenía que perseguir adeptos. Era feliz regalando cigarrillos. Se apresuraba a ofrecerlos. Insistía. Hablaba de que el humo es la expresión de las ambiciones reales, una risa brumosa que da un sentido inefable por trascendente al ser. La vida era una travesía intemporal y el tabaco, la mecha que vulnera su acertijo. Todos sus conocidos, y los amigos y familiares de sus conocidos, se convencieron. Las reuniones en el pueblo estaban rodeadas de nubes; pero fumaban cualquier tabaquillo sin criterio. El olor de los demás comenzó a disgustarle. Contaminaban la pureza de sus cantábricos que una familia española liaba de manera casera. Andonso Camino tuvo que educarlos. No descansó hasta lograr que en una reunión no hubiera otra marca de cajetilla que no fuera autorizada. Algo seguía estando mal para Andonso Camino. Le molestaba la ausencia de marco, del color negro que destacara al blanco. Y concluyó que una pintura desbordante deja de ser pintura. Evitó a los fumadores. Se encerró para fumar. Se le veía en las banquetas, de noche. Concluyó que el humo que exhalan los otros es impuro, inmoral incluso. Fumar era una realización mística cuya profundidad no entendían los demás. No lo merecían. Comenzó a hablar de varias extrañas enfermedades. Sacó diapositivas de enfisemas, cortes de pulmones saturados, lenguas cicatrizadas, laringes con cáncer y cambios de color de piel. Demostró con estadísticas que el cigarro producía soledad, divorcios y una nostalgia irreprimible por ver el mar. Sembró la duda por donde pudo. Se mostró como un ejemplo negativo, un antihéroe. A donde iba, tosía ostentosamente; pero las miradas de compasión y reprobación le estorbaban. La certidumbre de que, por coherencia, no puede haber fumadores profanos, le producía incomodidad. Un día desde su ventana sorprendió a un adolescente sentado en la banqueta tratando de encender un cigarrillo. Un perro gris de orejas escurridas y patas nerviosas se detuvo a oler al niño que le ofreció el cigarro apagado. El animalillo se echó para atrás para verlo mejor, decidió tomarlo con el hocico, lo depositó cuidadosamente en el suelo y le ladró con la mar de asombro. Vio su humo subir libre primero en una línea que se convertía en hebras que se expandían por el mundo y lo cubrían todo. Sintió nostalgia por ese pausado viaje y cansancio de su ausencia. Por la tarde Andonso Camino compró un galón de gasolina. Entró en su casa. Se encadenó a la cama. Vació la lata sobre su pecho. Se secó las manos. Tomó un cantábrico y lo encendió. Aspiró profundamente un humo que agotaba todas las posibilidades de vida, que contenía todas las cosechas de tabaco de todos los siglos. Dicen que alcanzó a dar otra fumada. ** Camilo Ayala Ochoa camilum@libros.unam.mx Historiador y escritor mexicano (Distrito Federal). Licenciado en historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx) y cursa la maestría en doctrina social cristiana en la Universidad Pontificia de Salamanca (http://www.upsa.es), España. Estudió comunicación en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García (http://www.septien.edu.mx). Desde los años 80 ha trabajado en el mundo editorial como bibliotecario, corrector, ilustrador, escritor, guionista, redactor, editor, encuadernador y catalogador, entre otras actividades. Ha sido consultor de diversas editoriales y es miembro del comité editorial de la colección “Pequeños Grandes Ensayos” de la Unam. Ha sido publicado en las revistas Orden, Vértice (http://www.revistavertice.uson.mx), Obra Negra, Etcétera (http://www.etcetera.com.mx), Humanidades, UNAM Hoy y Eutopía. Fundó el Banco de Información de Historia Contemporánea del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la Unam. Creó el Centro de Información Libros UNAM. === Café, té y chocolate (extractos) Rosol Botello =================== Café, té y chocolate Rosol Botello Poesía Editorial Memorias de Altagracia Caracas (Venezuela), 2009 ISBN: 978-980-6788-01-5 70 páginas (Nota del editor: a mediados del año pasado fue presentado en Caracas este poemario, el cuarto de la escritora venezolana Rosol Botello. La presentación estuvo a cargo del poeta Harry Almela. En la poesía de Botello reunida en este libro —dividido en las tres secciones que ya desde el título se avizoran—, instancias como la soledad, la ira, la espera, son sugeridos indirectamente a través de la descripción minuciosa de sabores, colores, olores y texturas. Hoy ofrecemos a los ojos de la Tierra de Letras la primera de sus secciones, “Café”). *** Café Ella toma guayoyo pequeño un negro claro venezolano Ve a un hombre interesante que pide un expreso Él es más fuerte === Para calmar un dolor fue por un café a un sitio especializado Había dos libros del café Uno decía que diez gramos de cafeína matan y que el corazón se acelera con el café El otro libro decía que el café crecía en sitios peligrosos Recuerda tres Costa Rica Colombia Brasil Los libros parecen fantasiosos Con el café la mente despertó el corazón siguió triste el dolor continuó === El sabor fuerte en la boca húmeda por el café me complace Brillan los granos oscuros en los ojos del hombre joven y moreno que lo sirve Estimulante su mirada furtiva ligero camina como el guayoyo El cuerpo queda caliente después del café como la taza vacía El pecho solitario suspira por esos pasos rápidos y el largo sabor en la lengua que se enrolla de placer === Arden los oídos duele la garganta Una voz grata leía Dijo: café palabra mágica El olfato y la lengua lo reclaman Después dijo: caracol la forma redonda y espiral de Dios Después dijo: obsesionada Mi mal === Toma un café quemado lo bebe a sorbos Lo traga amargo === Cuando vio los granos de café tostados se emocionó Son de color chocolate livianos redondos frágiles picados en mitades la raya en el medio Su olor sublime === Si lo pisas el grano tostado de café se rompe === Conversamos en un círculo de café y humo en torno a ese tema que nos ronda como caracol === Hoy tomó un café amargo fuerte en un sitio tranquilo El café salió de una máquina pomposa y dorada lo hizo un joven moreno Esperaba era una cita y supo rápido que él no llegaría El café terminó en la basura cerró el libro y salió El amargo quedó en la boca y en la memoria buscó algo para borrarlo chocolate === El café me encoge el cerebro === Descubrió una nueva forma de tomar café con pitillo === El café lucha con la gripe la enfrenta y la corre vamos le dice fuera === El café está cremoso sin tener crema Una flor amarilla me consuela es pequeña y solitaria Necesito el café para seguir === *** El vapor del café El calor que vuela el halo que revive sale de la taza blanco Advierte que está caliente está a la altura ondea hacia arriba a los lados provoca Blanca y pequeña la taza sutil y fina como el aliento El café se siente dulce esperanzado cálido tranquilo como el amor === El café en la tarde quita el frío ayuda a llegar a casa impulsa mis débiles piernas y mis pensamientos lentos y pesados de la madera que soy === En las pinturas de labios le entusiasman los nombres sugerentes “café sorpresa” Ojalá tuviera su aroma === ¿Café con limón? Todavía no ha probado === El sabor amargo y el calor del café me reconfortan El fuego y la eterna búsqueda de estímulo cuando nos sentimos morir El café nos devuelve a lo cotidiano salvavidas ** Rosol Botello rosol_botello@yahoo.es Escritora venezolana (Quíbor, Lara, 1953). Reside en Caracas. Es licenciada en Letras y Magíster en Literatura Hispanoamericana. Ha publicado los poemarios Compás de espera (1995), Tablero (1998), Oráculo de lobo (2005) y Café, té y chocolate (2010). === Los argentinos de los indios Juan Fernando Hincapié ============== “Los peruanos vinieron a este mundo a sufrir”. Yo, una vez, borracho. 1 En esta vida he vivido, primero, con mi papá, mi hermana, mi mamá y Elvia; después, cuando el padre se fue, con mi mamá, mi hermana y Elvia; posteriormente, dado que nos mudamos a un apartamento más chico, sólo con mi mamá y mi hermana. Pasaron los años, terminé el colegio, asistí a la universidad, viví por un lapso en una pensión del centro de la ciudad, persiguiendo la quimera de convertirme en escritor. De esta última etapa obtuve únicamente una gonorrea, un par de atracos a mano armada y siete relatos en primera persona. Ahora, desde hace casi un año, vivo con el peruano. La cuestión se dio de la siguiente manera: cuando me otorgaron la beca tuve que hacer las diligencias de rigor. Visa, el formato I veinte, tiquetes. Con el viaje cercano, aún tenía por solucionar el problema de la vivienda. En esas estaba, averiguando, tomando precios, decidiendo, cuando un buen día me encontré con un correo electrónico de Alfredo. Estudiaba lo mismo que yo (la secretaría le había dado los correos de los estudiantes nuevos), su roomie acababa de ser aceptado en un programa de doctorado, tenía contrato en el apartamento por un año más. Había un buen cuarto, si me interesaba era mío. Le respondí que bueno, que muchas gracias, que podía llegar a su casa, ver cómo nos iba con la convivencia, y que si todo marchaba bien, me quedaría. Fui especialmente claro sobre ese punto: primero teníamos que ver cómo nos iba viviendo juntos. No me iba a quedar un año con alguien que de plano me cayera mal; más siendo peruano. Se ofreció a recogerme en el aeropuerto. Total, para no hacerla muy larga, el vuelo se retrasó en Atlanta y en vez de llegar a las ocho, como decía el tiquete, terminé arribando a medianoche. Después de reclamar mis maletas y disponerlas en un carrito comencé a dar vueltas por el aeropuerto en busca del peruano. Y bueno, ¿qué cara tendría el peruano? Pues cara de peruano, de indígena. Antes de salir de Bogotá pensé en escribir para pedirle una fotografía, de modo que no fuera tan difícil, tan latinoamericano el encuentro. No lo hice, finalmente, aduciendo (y aplastando con esto mi idea) que pedir algo así era muy gringo y por tanto, medio nerd y, en últimas, medio tonto y hasta homosexual. Como consecuencia, fracasé un par de veces al acercarme a dos mexicanos —¿chicanos?, todavía no los sabía diferenciar— que me miraban raro por mi acento y, tal vez debido a esto, se comportaban amablemente. Después de varias idas y venidas no quedó duda: se había ido. Averigüé entonces cuánto me podía costar el transporte desde el aeropuerto hasta mi destino, y tomé un taxi. Al cabo de un rato llegué, bajé las maletas, le pagué al conductor y timbré en su casa. —Soy yo —le dije cuando entreabrió la puerta. —Ah, claro, sigue —respondió—, te esperé dos horas, pensé que ya no llegabas hoy. En efecto, cara de peruano cincuentón, de indígena cincuentón. Descargué las maletas. —¿Has cenado? A lo que tuve ganas de responder, cansado como estaba, contrariado por el viaje: —Pues sí, peruano-de-mierda-que-no-fuiste-capaz-de-esperarme-malparido, a lo largo de mi vida he cenado muchas veces; ahora bien, si lo que quieres saber es si en esta noche específica he cenado (¡si cené!), pues no, no cené todavía. Ya conocía yo esta peculiaridad peruana de usar siempre el presente perfecto; ya me había exasperado, pantalla de por medio. En vez de eso le contesté: —No, no señor. Entonces, resarciéndose, me preparó una buena cena. Salmón, creo, puré de papas, arroz. Buen cocinero, empezaba a darme cuenta. Aunque él pensaba en sí mismo como chef diletante, según me dijo alguna vez (“cocinero, huevón, cocinero”, repliqué yo). Después, porque se lo pedí, me llevó a una bomba de gasolina; allí compre una tarjeta de llamadas y desde un teléfono público llamé a mi mamá. Él compró un paquete de seis cervezas. Regresamos a la casa. En algún momento de la madrugada, estábamos más distendidos. —Oye, Alfredo, ese apellido tuyo me suena... Bengolea; ¿no se llamaba así un comentarista de fútbol de tu país? —¿Y tú como sabes eso? —Yo no me perdía Goles en acción. Era verdad. —¡¿En serio, wao?! —Sí, te lo juro. —No te lo puedo creer. Al calor de otra cerveza escuchamos uno de sus discos de vals peruano. —De todas formas su apellido es Beingolea, con i —aclaró el peruano—, el mío es Bengolea..., en el Perú todos nos confundían. —Sí, si hasta se parecen y todo. —No jodas. 2 Alfredo Bengolea. Alberto Beingolea. No se me olvida, no sé por qué, una vez que estaba viendo el programa de Beingolea, Goles en acción, y estaban haciendo algo así como un recuento de los mejores momentos de los mundiales, y Beingolea, de pie, con su bigotico, se tiró el rollo de que él había gritado todos los goles de Perú en los mundiales, desde luego, y, adicional a esos, había gritado otro, sólo uno, que resultó el que convirtió mi ídolo Freddy Eusebio Rincón (cómo te quiero, negro) por entre las piernas de Bodo Ilgner en Italia noventa, a pase del Pibe, que al principio de la jugada había recibido del Bendito Fajardo, quien a su vez recibió de Leonel que obstaculizó a Voeller que sólo quería hacer tiempo. O sea, este, el momento de mayor felicidad en mi vida. Antes de pasar las imágenes, mirando directamente a la cámara, muy a su estilo medio canchero —peruanamente canchero— y, por qué no decirlo, agradable, afirmó algo así como “todos estamos con Colombia, ¿no?, cuando Perú no juega los mundiales”. Yo veía ese programa, o comencé a verlo, mejor, los domingos de diez a doce de la noche, porque estaba esperando La serie rosa, aproximadamente de doce a una, o de doce hasta que yo llegaba al baño, me limpiaba y volvía a la cama. La serie rosa. Vaya programa. Vaya cachondez española. En fin, Goles en acción entró en mi pre-rutina onanística de los domingos. Recuerdo que había otro tipo, Bruno Cavassa si no estoy mal, que hacía apuestas con los jugadores (segura copia de los argentinos), y un viejito muy querido, de apellido San Román, que una vez relató la historia del uniforme rosado del club Sport Boys. Después, se murió; todos muy tristes en el set. Yo también, a miles de kilómetros. Qué pesar. Creo que esa noche no me masturbé, de puro respeto. O a lo mejor, sí. A principios de los noventa, será por todo el tema de la apertura económica o por el de la piratería —da igual—, mi televisor se vio invadido por la señal de cable. O por la señal de la antena parabólica, que es como todo el mundo la llamaba entonces. Las antenas parabólicas comenzaron a verse a lo largo y ancho de la ciudad, coronando edificios o desparramadas en cualquier lote, cual naves espaciales. Daba la impresión de que en este caso el tamaño sí importaba. Todavía se ven por ahí, inútiles monstruos en reposo. Lo cierto es que era tal la proliferación de canales peruanos que todo el mundo comenzó a decirle la perubólica. Aunque no sólo había canales peruanos; entraban un par de brasileños (con los cuales aprendí dos cosas: que escanteio significa tiro de esquina y que pasaban también cosas muy chéveres en un espacio llamado La sexta sexy); una recatada Televisión Española, señal internacional; incluso nos entraba hbo, junto con otro puñado de canales norteamericanos. Al poco tiempo de tener la parabólica yo ya era un experto en su programación (trece, catorce, quince años: absolutamente nada que hacer); y al cabo de unos meses ya era un asiduo de La serie rosa (por tanto, de Goles en acción), seguro porque algún compañero del colegio me pasó el dato. 3 En los primeros días de mi estancia en esta ciudadfronteriza —semestre de otoño de dos mil cinco— todo estuvo muy calmo. Alfredo, muy querido (peruanamente querido, que equivale al doble de queridura de por lo menos un colombiano, así queridura no sea una palabra castiza, pero se entiende. Eso y que en Colombia decimos que alguien es querido, queriendo decir en realidad que es amable), me condujo en su carro para hacer todas las diligencias. Sacar el social security, comprar cama, portátil (para el cual me prestó su tarjeta de crédito; se lo pagué a plazos), inscribir materias, etcétera. También me enseñó a cocinar todo lo que actualmente sé (puré de papas, arroz, una vaina francesa para desayunar, Frosty) y hasta a lavar ropa, pues nunca lo había hecho. Todas las noches tomábamos cerveza o bourbon. A veces nos visitaban otros peruanos, amigos suyos de la universidad. También un chihuahuita, del que me hice muy amigo. Se daba por descontado que siempre se reunían en nuestro departamento, traían cerveza o postre, y Alfredo cocinaba. En alguna de esas reuniones conocí a Emiliana. No me gustaba mucho tener que lavar toda la loza, enguayabado como quedaba en las mañanas, hecho polvo (aunque a veces Alfredo o Emiliana, cuando comenzó a pernoctar, echaban una mano), pero mi decisión, pasado el periodo de prueba, fue quedarme a vivir con el peruano. Francamente, estaba muy bien, sin ningún motivo de queja. Un gran tipo, Alfredo, con sentido común, decente, culto pero no pedante como sus compatriotas (sería por lo borracho, sería por lo viejo, aunque no era tan viejo: 53) y, además, y sobre todo, buen cocinero. No me llevó mucho tiempo obsesionarme con la comida peruana. Mis favoritos: el chupe, el ají de gallina peruana, cualquier versión del ceviche. Bromeando con los peruanos en alguna reunión, borracho, lo comencé a llamar papi. Papi Bengolea. Todos se rieron, e incluso en privado comentaban cómo le había alegrado la vida al viejo. Sumado a lo anterior, la universidad consumía todas mis energías, pues fuera del estudio tenía que trabajar para mantener la beca, y era reconfortante llegar a casa, cansado después de clase, nueve y media de la noche, y encontrar a Alfredo que siempre salía de su cuarto, vaso de bourbon en mano: —¿Has cenado? —No señor —respondía con cara de niño abandonado—, pero no te preocupes, yo me hago algo ahora, rápido, un sanduchito. Y él que no y que no, y ponía música y se metía a la cocina y al ratico terminábamos bebiendo. Era inevitable que siempre escucháramos valses peruanos, que al principio llegaron a exasperarme y ahora me gustan, pero en algún punto también escuchábamos mi música, que en realidad eran unos cuantos discos compactos que había alcanzado a echar en la maleta. Carlos Vives terminó imponiéndose, sobre todo aquella canción en donde canta un par de oraciones en inglés, esa le encantaba. Es mi favorita, proclamaba borracho, qué buena es. Me parece estarlo viendo en estos momentos. 4 Habían transcurrido un par de meses y esa noche llegamos a cenar donde Martín Pérez de Cuéllar, limeño, profesor adjunto del Departamento de Literatura de la universidad, amigo de Alfredo desde su arribo a la ciudad. Era viernes en la noche, y seguro que Alfredo sintió pena de verme ahí sin nada que hacer (no sé por qué nunca les caí bien a los compañeros de estudios, nunca me invitaban a sus reuniones. Seguro Emiliana andaba con ellos esa noche). En su casa estaba relajada, dicharachera, toda la comunidad peruana que yo había ido conociendo con sus respectivas parejas, Pedro Muñoz-Nájar, Pablo de Piérola, Alejandro Silva-Santisteban, Julito Amat y León. Charlaban animadamente sobre la controversia surgida en Lima entre dos figuras públicas, uno, un blanquito de los que ostentan todos los privilegios; el otro, un cholo que en mi imaginario bien podía ser cualquiera de los que ocupaban el recinto. Pues resulta que se pelearon por alguna tontería, llegando a instancias tan básicas como mentarse el respectivo linaje; a lo cual el cholo, cholazo de hierro, hizo su tarea en la Biblioteca Nacional y corroboró (publicando un artículo en La Nación) que el blanquecino no tenía razón para ser tan engreído, ya que sus ancestros habían llegado a Lima a montar un negocio de recolección de basura; de manera que así había empezado su aventura americana: recogiendo basura. Todos, no sé por qué, estaban fascinados con la anécdota. O tal vez sí sé: porque todos eran indiecitos, cholos inteligentes y retacones; felices con el ingenio de su gente en contra de los gringos que los tienen por indiecitos por redimir. No es el caso, pero en el Perú se le llama gringo a cualquier extranjero blanco. No así en Colombia, en donde gringo es sólo el estadounidense wasp. Tal vez la que ya mencioné era la causa, la solidaridad, pero no puedo estar seguro. A lo mejor este grupo de importantes intelectuales latinoamericanos estaba por encima de esas pequeñeces. Como sea, ahora es difícil preguntarles. A mí todo me parecía bastante tonto y pedante, no obstante, en la medida de mis posibilidades, trataba de poner atención, amén de emborracharme sin hacerle mal a nadie. La mujer de Pérez de Cuéllar me lanzaba miradas lascivas, o eso me parecía a mí. Alfredo estaba en la cocina metiéndole mano a la cena y cada tanto circulaba por la sala a ver cómo estaba todo y para constatar, creo, que yo me estuviera comportando. Por todas las causas posibles, entonces, el comentario de Silva-Santisteban me cogió fuera de base. Seguro había advertido el constante cruce de mi mirada con el par de buenas y anfitrionas nalgas incaicas. Por otra parte, tampoco tiene nada que ver, a los colombianos nos va bien con las peruanas. —Juan, ese apellido tuyo procede de España, ¿no es cierto? —Creo que sí —respondí después de una pausa. —Porque Juan llegó acá, al decir del poema de Vallejo, como son su mal de tierra suntuosa, ¿no les parece? —tomó la palabra de Piérola, un mamón insufrible. Era Perú contra Colombia, en cancha neutral y con inferioridad numérica. Todos me miraban. —Sería interesante saber sobre tus antepasados, ¿sabes algo? No había rastro de Alfredo cuando respondí. Pero primero me bajé lo que me quedaba de cerveza. La séptima. Y como dicen en ciertas películas, cuando el protagonista resuelve acometer un acto de difícil ejecución, algo hizo clic en mí. —Pues fíjate que sí, Pablo. Los Hincapié llegamos a Medellín, primero, y montamos un negocito de azotar indios en la plaza pública; por unos años marchó muy bien, pero después todo se complicó con la irrupción de esta gente de Derechos Humanos, tú sabes cómo se ponen a veces. Silencio total. Salí hacia la cocina. Alfredo lo había oído todo y tenía la mano en la cabeza, mientras negaba. —Papi, como que nos tocó irnos. Me dijo que saliera por la puerta trasera y que lo esperara en el carro. Cuando se me pasó la risa, ya en el Ford, camino a casa le propuse que pasáramos por unas cervezas, una de bourbon, algo. —Yo invito. Y si quieres vamos por unas hamburguesitas al Whataburguer, pero no te me pones mamón con que está fea y te la comes toda. Era imposible comer con Alfredo fuera de casa, siempre comentando sobre la comida: “A esta carne le falta, el arroz se les pasó, los espárragos saben a caucho...”. —Y fuera de eso exige, el bebé, ¡qué tal ostra! Así me decían Alfredo y Carlos, el chihuahuita: bebé, el bebé. A Carlos también lo invitamos y allá llegó con la siempre significativa compañía de José Alfredo Jiménez. Cuando retorné con las cervezas y las hamburguesas, Alfredo reía. —¿Cómo se te ocurrió, conchaetumadre? Hice alusión a la sed de venganza que teníamos los colombianos desde que Vargas Llosa le dio en la jeta a Gabo. Reímos por un buen rato. Casi no podía manejar. Nos tocó hacernos a un lado de la calle. 5 Alfredo es hincha del Alianza Lima; yo del Sporting Cristal. Su padre lo llevaba al estadio de Matute con regularidad, cuando era chico. Esto era antes de que se volviera poeta y chef, sin duda, aunque el aliancista persiste. Su hijo Gabriel también es “grone”. Yo, por mi bogotana parte, me hice del Cristal, pues este equipo pasaba por su mejor época justo por el periodo de la perubólica. De hecho, recuerdo un gol de tiro libre del Ñol Solano como uno de los más bonitos que he visto. Fue en una semifinal de la Copa Libertadores, contra Racing de Avellaneda, al palo del arquero. Desde la cámara de atrás se aprecia con total nitidez su maestría. Era un equipazo, ese Cristal, lástima que sucumbiera en la final. Desde nuestra sala, borracho, entoné en más de una oportunidad el himno del citado club, que a cada rato pasaban por Goles en acción. Este himno es un verdadero monumento a la inocencia, tal vez por eso no lo olvido: ...La actitud positiva que tenemos, Hará que siempre, seamos, campeones, Vamos todos, la fuerza ganadora, Siempre campeones, siempre primeros... Ese es Sporting Cristal... Cristal... Cristal... —¡Cállate, mierda! —ordenaba el viejo, que entre sus posesiones más preciadas contaba una toalla de los íntimos de La Victoria. Se la había regalado su hijo. Carlos, el chihuahuita, y la pobre Emiliana quedaban perdidos. En Ciudad de Chihuahua es poco lo que se practica este deporte; Emiliana siempre ha vivido en la luna. Los mexicanos son como raros. No recuerdo el momento con exactitud, pero seguro que con el cambio de milenio dejamos de observar en Colombia, al menos de manera gratuita, los canales peruanos. Sin duda, tuvo que ver con la legalización de la televisión por cable que dentro de su oferta no consideró los canales de aquel país. Como sea, en mi imaginario y en el de muchos de mis compatriotas, todo lo peruano quedó marcado y todos los peruanos vendrían a ser juzgados por lo que mostraba su televisión. Entonces, como es apenas comprensible, para mí fue una verdadera revelación descubrir a los grandes de su literatura, César Vallejo, Vargas Llosa, Bryce, Ribeyro (quien en uno de sus relatos se ocupa de esos temas —arribismo, identidad, gente que tiene conciencia de su lugar pero no acaba de hallarlo— de una manera muy superior, sin duda. No es mi culpa que sea un genio). Vaya literatura que tienen. Tuve la misma revelación al toparme en una pequeña ciudad del estado de Texas con este nutrido grupo de importantes intelectuales, siempre prolíficos e inteligentes, con los que traté de abordar estos temas del deporte y otros, no siempre con resultados positivos, a veces ni siquiera con resultados. A mi juicio, están totalmente fuera de lugar. Es pertinente valerse de una expresión típicamente gringa para comentar su situación: tenían —espero se entienda— la cabeza up their own ass. Básicamente, yo quería abordar cinco premisas: 1. El Sporting Cristal. La horrible situación del fútbol peruano. ¿Sabías que ahora hay un equipo que se llama César Vallejo? 2. ¿Por qué los peruanos siempre se pelean con sus vecinos? ¿Por qué no quieren a chilenos, ecuatorianos, argentinos? ¿Por qué no quieren a nadie? 3. Televisión de tu país. Las mil y una de Carlos Álvarez (excelente programa); la señora que estaba como demente, Magaly. La locota del Jaime Bayly, quien además escribe muy bien. 4. El golazo del paraguayo Jorge Amado Nunes, también de tiro libre pero de zurda, que mostraban en la presentación de Goles en acción, domingos diez a doce de la noche. Jugaba para Universitario, el paragua. Universitario es el otro grande del fútbol inca. 5. ¿Por qué (no sé si todos los peruanos), Alfredo, por qué tú y tus amiguitos dicen Sudamérica en vez de Suramérica? ¿Qué más sé del Perú? 6 Cuando arribé a El Paso, Alfredo cursaba el último semestre de maestría, uno de los dos correspondientes al proyecto de tesis, que en su caso fue un libro de poesía. En realidad, y no lo digo porque sea mi papi, su libro estaba muy bien. Poesía fina, vibrante a veces, realmente de muy alto nivel. Hablando de alto nivel, beodos o en camino de estarlo, yo nunca tuve inconvenientes en confesar mi debilidad por el más grande poeta que haya existido, don César Vallejo. Alfredo, en un rasgo bastante peruano —bastante latinoamericano, si a ello vamos—, decía que tampoco era para tanto, que, como todo el mundo, la había cagado alguna vez. Entonces, yo iba por mi edición de poesía completa y lo desafiaba a encontrar algún poema que estuviera más o menos, “pero encuéntralo, gran hijueputa, que aquí voy a estar”, y se nos iba toda la tarde leyendo poesía y bebiendo, y ahora que lo pienso, pasándola realmente bien. Con sus amigos, importantes profesores y estudiantes de doctorado, también llegamos al tema. Todos comenzaban sus oraciones de la misma forma: —Mira, lo que hizo Vallejo fue básicamente... Concluido ese semestre, Alfredo tomó la opción de trabajo remunerado por un año. No tenía ningún afán de regresar a Lima, en donde de seguro lo esperaba un trabajo de profesor en alguna o varias universidades. Trabajo en serio, no como el que los estudiantes nos topábamos en El Paso, que era menos de medio tiempo y, en palabras de Alfredo, “quedaba tiempo para huevear”. Por consiguiente, también compartimos residencia en el primer semestre de dos mil seis. Durante este periodo las cosas con Emiliana fueron tomando un cariz más serio, a tal punto que comenzamos a contemplar la opción de vivir juntos. Así se lo comuniqué al viejo: después del verano era mejor que buscara otro compañero o algo, teniendo en cuenta que todavía le quedaban seis meses del permiso de trabajo. Lo tomó bien, por supuesto, como el caballero que era (es). Nos deseó la mejor de las suertes. Las cosas no son fáciles para los estudiantes en los meses de verano, toda vez que el dinero de la beca sólo cubre los nueve meses de estudio, de septiembre a mayo, por lo que en los tres meses de calor lo más sensato es 1) conseguir trabajo en la universidad o 2) devolverse al país de origen. A Alfredo y a Carlos, el chihuahuita, les asignaron un par de cursos; Emiliana retornó a su país. Yo me fui para donde unos primos que tengo en Filadelfia y allí conseguí trabajo en un restaurante. Otra historia. Para el inicio de nuestro segundo año de estudios, Emiliana y yo conseguimos un sitio muy agradable; Alfredo convivió por un tiempo con el chihuahuita y familia, y en agosto se mudó a un pequeño departamento, en el que vivió hasta que le llegó la hora de devolverse a Lima, en enero de dos mil siete. Nuestra relación no se enfrío, todo lo contrario, seguimos siendo muy amigos, y nos vemos con regularidad. Al irse (consiguió un vuelo muy barato que salía desde Ciudad Juárez) Carlos, el chihuahuita, Emiliana y yo, pero sobre todo yo, resultamos herederos de todo o casi todo lo que el viejo tenía. A mí, a guisa de ejemplo, me dejó su vehículo, el cual con probidad le pagué en cómodos cuotas. Cabe anotar que esta era la única manera en que yo podía adquirir un automotor. La noche que antecedió a su partida, nos reunimos en donde Carlos. Bebimos un poco, cenamos, nos dimos abrazos. De sus amigos peruanos asistieron Pablo y Martín. Yo estaba triste y apenas reparé en ellos, en la explicación que regaló el primero sobre una ponencia que estaba redactando. Carlos lo condujo al aeropuerto. Por no sé cuál motivo, sólo le permitieron subir una maleta. La otra se la trajo de vuelta el chihuahuita, permaneció en un armario de su casa hasta que se fue de la ciudad; momento en el que me la pasó a mí, y yo la cuidé lo mejor que pude, y cuando le escribía al viejo, después de preguntarle cómo le iba y cómo estaba Gabriel y cómo estaba Alianza, le decía que ahí estaba la maleta, que qué hacíamos, pero Alfredo nunca hizo mención sobre el tema. Y ahí todavía debe de estar, en la parte de arriba de nuestro clóset. (“Los argentinos de los indios” hace parte del libro Gringadas, editado por Ediciones B Colombia [http://www.edicionesb.com.co]. Saldrá al mercado en junio de 2010). ** Juan Fernando Hincapié juanhincapiemontoya@hotmail.com Escritor colombiano (Bogotá, 1978). Ha trabajado como profesor de español. Ha sido editor de Rio Grande Review (http://www.utep.edu/rgr) y obtuvo un título de MFA de la Universidad de Texas en El Paso (Utep, http://www.utep.edu; EUA). Su libro Gringadas (Ediciones B Colombia, http://www.edicionesb.com.co; 2010), obtuvo mención honorífica en el Premio Nacional de Cuento Ciudad de Bogotá 2009. === Poemas Pablo Martín Pérez ======================================== *** Todo para nada Retuércete como el tronco del árbol que nos separa, esquívate la mirada, soporta embestidas, cicatrices y a hijos de puta orinando en tus raíces. Al final todo como al principio, tú en tu casa semidesnuda, tirando por el retrete los diamantes del alba y yo detrás del camión de la basura. *** Resumiendo Se me hizo cuesta arriba bajar las escaleras por las cataratas de los ojos y la pus del extranjero. Dos minutos esperando la automatización de lo desaparecido, y después de dejarme las gafas puestas cae la rampa. El lugar era diferente, subiendo escaleras de dos en dos, con los platos en la mano, uno casi vacío y el otro sin comida, a los pocos meses sonaría melodía en la estancia. Silencios, preguntas, arena en el plato, sal, otra vez las escaleras de una en una, de uno en uno. Bifurcación, luego nos vemos, gotas de lluvia y el “Ain’t too proud to beg” para descolgar lo pendiente. Más lluvia, hasta luegos para siempre, ángeles de última hora y después todos mis demonios, juntos, más que nunca. *** Los que se dedican a crear Hay quien se dedica a crear, parir ideas originales de trompas ligadas, de úteros secos. Escritos, oraciones a la niebla, pinturas, manualidades, inventos útiles a la humanidad para escapar de la locura y estimular el giro del agua. Otros sólo se dedican a destruir, a crear armas de carbón, para que con las mismas los que creamos podamos dibujarles entre ceja y ceja puntos, que no son precisamente lunares. *** Siete días Un goteo incesante con golpes de puerta que se resisten a la fuerza del viento. Cortinas que no se están quietas absorbidas por el mal tiempo. Caras manchadas en menos de siete días. Sonidos que no hacen falta, palabras que se alarman y mujeres que se olvidan de que no es para tanto. Escaleras que cumplen la única función de llevarnos arriba para caer en un parque con campos separados, con barcos hundidos y tocados. Rutinas de algunas horas con cambios permanentes de luz y apagones intermitentes. Líquidos que sugieren otras formas de ser por el mero hecho de ser formas. Caminos deformados rosas tiradas en círculos con alucinaciones gastadas. Espejos rotos en menos de diez años y cuerpos esperando una repulsión atractiva. Rampas que caen y sueños que dormitan. *** Bucles de gracia Mi cárcel de oro hacía brillar tu silueta en aquella noche de parques nuevos. Sin preocuparnos por cuerpos de tantos géneros y tantas especies. No había Parental Advisory, ni dentición, ni esqueleto, ni órganos internos. Ni doce canciones, ni espejos al revés, ni rotos televisores. Aunque algunos presumían de haber vendido más de medio millón de copias falsas de lo que ya dijo alguno en sueños. Y por fin el murmullo se adivinaba, aunque podía ser ya demasiado viejo, los círculos se retorcían, se cuadraban. Fue como quisimos, a pedir de boca, aquella noche fue como la sangre en la nieve, escandalosa. *** Buscando agua Doce en la escala de Beaufort, y uno vomitando a los mareantes. Muchos sin rumbo, buscando en los derroteros, y calculando la distancia con el sextante. Unos cuantos recalando, mirando desde la cofa, virando hacia un imposible, tirando sueños por la borda. Ninguno en la línea de flotación, sedientos, buscando agua en el aljibe, arrojando escapularios sin ton ni son, con sus barcos engalanados se van a pique, porque no hay nadie aguantando el timón. *** La fase REM Hemos venido a mancharnos las uñas, a lavarnos la cara con barro, a pronunciar improperios, hemos venido a pronunciarnos. Hemos llamado a todas las puertas, hemos amputado brazos, nos hemos ahorrado lindezas, hemos talado los palos de Mayo. Hemos ensayado sonrisas, improvisado llantos, hemos quemado sueños en la pira y después hemos dicho lo que nos ha interesado. Hemos soportado la sequía en la boca, el triunfo nos lo hemos pasado por el arco, nos hemos creído basiliscos y aquí todo Cristo ha caminado sobre charcos. Nos hemos inmortalizado en cuadros de hielo, en canciones ajenas, en fotografías biodegradables, nos hemos querido y nos hemos mentido, nos hemos maleado, nos hemos vuelto maleables. Hemos dejado a los romanos sin toga, a las vainas sin espada, al tragaluz atragantado, a la endorfina inmaculada, al frío sin ropa, y con el zumo de cebada nos hemos cebado. Y por fin, cuando creíamos que la fase REM era nuestro último recurso, nos hemos meado en la cama, nos hemos quedado a gusto, y de un ronquido nos hemos despertado. *** Me dio Me dio por la esmeralda y ponerle acento a lo agudo, por buscar las causas perdidas y perderme con Alicia en su madriguera. Por limpiar el cuchillo y dejar las pruebas, por bailar sin saber caminar. Me dio por llorar. Me dio por celebrar el penúltimo fracaso, por saltarme los muros y las reglas cada 28 días. Me dio por fumar y hablar por el móvil en las gasolineras. Me dio de lleno, por no estar atento. Lo debí esquivar. *** Kilómetro 47 No entiendo cómo justo en ese punto empieza a sonar el “While my guitar gently weeps” y poco a poco me voy alejando de donde estás. Suenan Lennon y los Drive-by Truckers y unos cuantos kilómetros después no suena nada, no me acuerdo de nada. Sólo falta que suene el “Imagine”, otra vez. ** Pablo Martín Pérez pablomartinmail@gmail.com Poeta español (Madrid, 1983). Es el cantante y guitarrista del grupo de rock Volumen. En 2008 publicó el disco Nadie hace nada y, en 2009, el poemario Agua en la cuchara (http://aguaenlacuchara.blogspot.com). === Los hermanos Elizabeth Morales =================================== Todavía está vivo. Lo interrogaron durante toda la noche. Le preguntaban cosas que él no sabía. A ellos no les interesaba que él respondiera. Eso era lo de menos. Era torturarlo lo que querían. Y así lo hicieron, se dejaron llevar por la impotencia y la vulnerabilidad del muchacho. ¿Quién los iba a detener? El muchacho gritó “Dios Mío por favor” ante los golpes de sus agresores. Se rieron de él y le dijeron “dile a Dios que baje del cielo a defenderte”. Les sorprendió el sol saliendo, iluminando todo el cuerpo que ellos habían marcado. Se alarmaron, la orden no era matarlo y él ya estaba casi muerto. Lo dejaron tirado en el piso. Dormía sin saber lo que le esperaba, aunque podía presentirlo. Soñaba con su madre llorando delante de su cama vacía. Él conocía muy bien a su madre y sabía que ella todavía se aferraba a la absurda esperanza de que él volvería. Él hubiera querido pararse de ese piso inmundo e irse a su casa. Él tenía que decirle a su madre que estaba vivo y confirmarle a ella que la esperanza no era absurda. No podía pararse, le dolía el cuerpo. Respiró y con fuerza de voluntad venció el dolor. Ya su madre había perdido a su marido. Ahora no lo iba a perder a él también. Ya de pie, vio que los hombres tenían la puerta cerrada, pero no trancada. La abrió y vio hacia afuera. Estaba en el campo, todo era verde. Comenzó a correr hacia los arbustos para que no lo vieran, si estaban cerca. Estaba libre, era verdad que iba a poder volver a su madre. Corría con todas sus fuerzas. La última vez que corrió así fue cuando supo que su padre estaba muerto. Su madre lo agarró por los hombros y le dijo “tu padre murió en un accidente, a dos calles de aquí, no lo vayas a ver”, pero él no pudo resistir el impulso de verlo. Era sólo un niño no se sabía controlar. Vio el cadáver apenas reconocible, sabía que un accidente no podía haberlo desfigurado así. A su padre lo mataron. Y él tenía que vengarlo. Él corrió y corrió sin ver señales de que se acercaba a un pueblo. A pesar de eso no se detuvo, no titubeo, siguió adelante. Como también él seguiría adelante buscando al culpable. Nunca le perdonó a su madre cerrar el féretro para que nadie viera las marcas visibles de puños y palos. “Madre, no”, dijo él, todos tienen que saber qué fue lo que pasó. Ella desesperada le dijo “cállate, si sigues con eso me matan a mí también”. Se calmó en apariencia, interiormente se prometió a sí mismo buscar al culpable. Aunque no lo dijera, su madre sabia que esa era su intención y le rezaba a Dios pidiéndole que el hijo que esperaba no fuera tan terco como éste. Seguía corriendo, veía manchas. Creía que estaba alucinando, pero las manchas se movían, eran personas y se veían casas. Llegó al pueblo. Creía que estaba a salvo, pero dudó, le parecía muy extraño que le hubieran dejado la puerta abierta y que lo dejaran correr. Él siempre dudaba, también puso en duda a su tío cuando lo vio tan frío en el funeral de su padre. Nunca confió en él. Totalmente diferente era su hermano, quien quería a su tío como a un padre. Hasta llegó a unirse al ejército para ser militar igual que él. Los del pueblo vieron al muchacho herido corriendo en dirección a ellos y se escondieron en sus casas. Cerraron hasta las ventanas. El muchacho tocó las puertas en balde. “Por lo menos díganme en donde estoy”, gritaba. Nadie respondía. Tenía razón en desconfiar. Pero alguien le iba a responder. Tocó todas las puertas. Cuando tocó la última y no obtuvo respuesta se dio cuenta de que había perdido mucho tiempo y de que podían estarlo buscando. Siguió adelante corriendo, adelante había otras personas que sí responderían sus preguntas. Él siempre tenía preguntas. Irritaba a su hermano preguntándole por qué se unía al ejército. La respuesta del hermano fue “ese es el mejor camino”. Y él, no satisfecho con la respuesta, le decía “¿Cómo tu sabes que ese es el mejor camino si no conoces los otros? Y peor todavía no sabes lo que significa ser militar, ¿cómo vas a vivir siguiendo órdenes sin cuestionarlas, sin saber por qué ni para qué haces las cosas?”. El hermano menor respondía “A mí eso no me incomoda, no soy un necio como tú”. El hermano mayor replicaba “Eso crees tú, que no te va a incomodar”. La respuesta del hermano menor fue “No lo creo, lo sé, hermano, lo sé”. Comenzó a oír un ruido, sería otro pueblo o sería un río. No, era el ruido de la motocicleta. Creía que iba a poder rebasar a la motocicleta y por eso corrió con todas sus fuerzas. Lo atraparon y como se resistió tanto, lo golpearon en la cabeza. Quedó inconsciente. Cuando se despertó estaba amarrado en una silla. Pensaba en su madre desconsolada llorando por él. Pensaba en sus libros prohibidos escondidos en su cuarto. Pensaba en todo lo que había escrito. Pensaba sin arrepentirse de lo que hizo. Se sentía miserable con haber nacido en esta época y en este país, tuvo que velar a su padre sin saber quién lo había matado. Le tranquilizaba saber que no le habían preguntado ni por los libros ni por los artículos. Tal vez no supieran que él los había escrito. Pensaba en que como quiera lo podían matar. Lo culpaban por poner una bomba. Lo interrogaron anoche como si estuvieran seguros de que él fuera el responsable. Abrieron la puerta, un hombre le mostró sus escritos y sus libros. Ahora le preguntaba “¿Esto es tuyo?”. El muchacho respondió sin titubeos, “Sí, es mío”, sabiendo que la respuesta le iba a costar la vida. Salió el hombre y entró otro. El primero decía “Mira aquí la evidencia, gente como él son los que no dejan al país progresar, son gente subversiva, gente que lee cosas que no debe y pone bombas. La prueba definitiva es que hoy por la mañana lo encontramos huyendo, quien es inocente no tiene por qué huir. Dispárele”. El segundo hombre le disparó al muchacho en la cabeza. Lo último que pensó fue en su madre llorando por él. Después de dispararle el segundo hombre dijo “todo sea por el progreso del país aunque para eso tenga que morir mi hermano”. ** Elizabeth Morales elizabethmorales1986@gmail.com Escritora y pintora dominicana (Costa Rica, 1986). Vivió en Venezuela y Brasil. Actualmente estudia administración en República Dominicana. Ha participado en el taller literario impartido en su universidad. ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| “Cada uno recuerda su infancia como un paraíso perdido para siempre, como un territorio cargado de esencias y resonancias que vivimos como únicas y que en verdad lo son; cuyo signo entrañable es el de ser incompartibles. Tal vez una de las más altas tareas del poeta o del narrador sea el de ser capaces de trasladar a la palabra esa delgada materia con la que se teje la memoria de los primeros años de la vida, haciéndolos así posibles de ser gozados, lamentados y sentidos por sus lectores como si fueran propios”. Álvaro Mutis, “Juan José Arreola recuerda”. === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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