~~~~~~~~~~~~~~~ Año XV Cagua, Venezuela Nº 234 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 21 de junio de 2010 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | Martínez Clares, efímero. / La búsqueda de Lorenzano. / | Breves Formación en línea. / Bolivia y su historia. / Zavaleta | en tertulia. / Schwartz en retrospectiva. / Los | contadores. / Letras de a diario. / Los guiones de | Castro. / Caracas documental. / Lara fotográfica. / | Literatura especializada. / Narrar es un arte. / | Fotografía en vacaciones. | | José Gabriel Ceballos presentó novela en la Feria del | Noticias Libro de Madrid. / Músico venezolano Saúl Vera denuncia | veto por razones políticas. / Muere a los 84 años la | reconocida traductora rusa Ella Braguinskaia. / Omar | Rayo, pintor y escultor colombiano, fallece en | Roldanillo. / Premio Bambamarca Voces de la Tierra para | Luis Manuel Pérez Boitel. / Antonio Cisneros gana Premio | Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2010. / Castilla y | León presentó actividades para la Feria de Guadalajara. | / Wilfredo Carrizales dictó en Pekín dos charlas sobre | América Latina. / Nueva directiva en el Círculo de | Escritores de Venezuela. / Conceden el premio Príncipe | de Asturias al libanés Amin Maalouf. / Enrique Noriega | recibe Premio Nacional de Literatura de Guatemala. / | Falleció el investigador y poeta estadounidense Juan | Bruce-Novoa. / Emiten veredicto del Premio Internacional | “Garzón Céspedes”. / Escritores de Hispanoamérica se | reunieron en España. / Se reúnen en Madrid productores | de contenidos digitales. / Un documental narrará visita | de García Lorca a África. / Donan objetos personales de | Matilde Elena López. / Muere el escritor José Ramón | Medina, fundador de la Biblioteca Ayacucho. / Director | de la Real Academia Española recibe el Toisón de Oro. / | Legado de Francisco Umbral es donado a su fundación. / | Francisco Ayala en grabaciones de la Biblioteca Virtual | de Andalucía. / Se reúnen los “sabios” de Europa para | hablar de digitalización. / Recordarán a Joan Maragall | en su 150º aniversario. / Autores inéditos son premiados | por Monte Ávila. / Muere a los 87 años José Saramago, | Premio Nobel de Literatura 1998. / El español pasa a ser | el segundo idioma más hablado en el mundo. / Falleció el | poeta venezolano Darío Lancini, maestro del palíndromo. | / A los 72 años muere el escritor mexicano Carlos | Monsiváis. / Sergio Ramírez dirige la nueva revista | literaria El Hilo Azul. / El saxofón y el clarinete | tendrán su encuentro en La Paz. / Bogotá se prepara para | el Festival Malpensante. / Violencia en la literatura | mexicana será analizada en un seminario. / Realizarán | encuentro con el fotógrafo venezolano Nelson Garrido. | | “Saramago, luminosidad tierna y dura despide al mundo”, | Especial: Leopoldo de Quevedo y Monroy. / “Adiós a José Saramago”, | Adiós a José José Ruiz Guirado. / “Comentario del poema “Cuestión de | Saramago palabras”, del libro Hasta el tuétano, de José | Saramago”, Ángel M. Encarnación Rivera. / “A la muerte | de José Saramago”, Miguel de Loyola. | | “Ernesto Sabato: 99 años”, Alfredo Herrera Flores. / | Artículos y “¿Se escucha al fondo?”, Juan Carlos García. / “Neruda | reportajes por Lorca / Lorca por Neruda”, Eugenia Leonor Mesa | Olazábal. / “Tendencias y cifras del cine colombiano. | ¿Violencia y narcotráfico o historias diversas?”, John | Harold Giraldo Herrera. / “El Día de la Reina”, Yuritzi | Hernández R.. / “La importancia de un poeta como José | Manuel Morgado”, Ingrid Chicote. / “Vargas Llosa: | sexualidad sin amor”, René Flores Agreda. / | “Fotografía”, Jack Farfán Cedrón. | | “Yván Silén entre el nihilismo y la poesía (o entre la | Entrevistas demokracia y la libertá)”, entrevista por Rey Emmanuel | Andújar. / “Un extraño conocido”. Entrevista a Adrián | Abonizio por Marcelo Pezzotta. | | “Javier Egea y el desprestigio de la realidad”, Felipe | Sala de ensayo Alcaraz Masats. / “La poesía como “misión”: el caso de | Hugo Padeletti”, Ana Verónica Juliano. / “Precauciones | del descenso, cobijo en el ascenso. Breve análisis del | personaje principal de “Instrucciones para bajar de la | cama”, de Cristina Peri Rossi”, Margarita Hernández | Martínez. / | | Cinco sonetos de Miguel de Asén. / “La princesa y la | Letras bruja”, Luisa Fernanda Acelas. / Poemas de Ihosvany | Hernández González. / “Martes trece”, Alejandro Sanz | Ábalos. / Poemas de Yhonaís Lemus. / “Yo adivino el | parpadeo”, Pedro Conde Sturla. / Poemas de Daniel | Pirotto. / “El oleaje que arrastró al hombre más viejo | del mundo”, Ludmila Quirós. / Tres poemas de Ruth Miguel | Franco. / Dos relatos de Juan Luis Nutte. / Poemas de | Lily Cuadra Quesquén. / “Trece”, Maikel A. Ramírez A.. / | Poemas de Rodolfo Antonio Skaling. / “El viejo | mexicano”, Anitzel Díaz. / Poemas de Oscar Miguel Gómez | Benítez. / “París”, Silvia Hebe Bedini. | | Vicente Huidobro. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Premio Nacional del Libro de Venezuela 2007, Centro Nacional del Libro http://www.cenal.gob.ve =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| Martínez Clares, efímero. En mayo pasado fue publicado el poemario Palabras efímeras, del escritor español José Luis Martínez Clares, que fuera seleccionado en la convocatoria de publicaciones de 2009 del Instituto de Estudios Almerienses (http://www.iealmerienses.es). La obra, según la presentación en su contraportada, “surge de la desesperanza de sus protagonistas, del clamor silencioso de unos hombres y mujeres desobedientes —incluso caóticos—, que llevan la fecha de caducidad impresa en el corazón. De sus mundos imaginarios van naciendo unos versos que hablan de la poesía misma, de sus héroes, sus villanos y sus creadores; de sus esclavitudes, sus miserias y sus triunfos; de su lenguaje como forma última de placer”. Los interesados en adquirir el libro pueden hacerlo en librerías españolas o poniéndose en contacto con la distribuidora Dogma Libros (http://www.dogmalibros.com). http://martinezclares.blogspot.com/2010/05/palabras-efimeras-el-libro.html La búsqueda de Lorenzano. Con lecturas de fragmentos de cuentos y novelas, con un poco de música y con muchas ganas e imaginación, el programa de radio “En busca del cuento perdido” inició sus emisiones el pasado lunes 14 de junio. Dirigido por la escritora Sandra Lorenzano y realizado por el Instituto Mexicano de la Radio (Imer, http://www.imer.com.mx) y la Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ, http://www.ucsj.edu.mx), el programa pretende invitar a la gente a contar un cuento. “Se desarrollará como un taller literario donde habrá divertidos ejercicios y se establecerá una interacción permanente con los radioescuchas. Se trata, en última instancia, de poner en el aire nuestra pasión por las palabras”, comentó la también vicerrectora académica de la UCSJ. La emisión es cada lunes a las 15 horas en el 107.9 FM en el DF, XEMIT 540 AM en Comitán, Chiapas, y XEUAR 106.7 FM en Juárez. También se puede escuchar por Internet en la web de Horizonte/Imer (http://www.horizonte.imer.com.mx). http://sandralorenzano.blogspot.com Formación en línea. El Banco del Libro (http://www.bancodellibro.org.ve) acaba de publicar su programa de cursos y seminarios de 2010, que se desarrollará de septiembre a diciembre y comprenderá áreas como la literatura infantil y juvenil, promoción de la lectura y entornos lectores. El Programa de Formación Integral en Línea permite que personas interesadas en formarse o profesionalizarse como promotores de lectura de todo el mundo accedan a aulas virtuales, materiales digitales y foros en una plataforma digital que, además de brindar conocimiento, herramientas y estrategias en los distintos temas abordados, permite tanto el intercambio de experiencias en promoción de lectura en distintas partes del mundo como la posibilidad de establecer redes de trabajo en línea. Teoría de la lectura y estrategias para su promoción, estrategias para el uso y tratamiento de la información en la promoción de la lectura, el humor en la escuela, crítica literaria y libros para niños, y nuevas tecnologías y educación, son algunos de los temas incluidos en el programa. Los cursos y seminarios no requieren ser vistos de manera progresiva ya que el alumno puede armar su propio itinerario. Tanto los cursos como los seminarios pueden realizarse de manera independiente con su correspondiente certificación. Sin embargo, para recibir la acreditación del Programa Integral de Formación en línea, el alumno deberá haber cursado los dos cursos integrales, un curso monográfico y un seminario. Todos los cursos son impartidos por personal especializado en el área, con años de experiencia en la promoción de lectura y en la investigación en literatura infantil y libros para niños. Los cupos para los cursos están limitados y se entregarán por rigurosa orden de pago. El Banco del Libro ofrece información sobre estos cursos mediante la dirección electrónica de Carolina Holmes, cholmes@bancodellibro.org.ve. http://bit.ly/d8YvjZ Bolivia y su historia. Del 10 al 12 de marzo, el periódico Pukara (http://www.periodicopukara.com), de Bolivia, organizó en el Museo de Etnografía y Folklore (Musef, http://www.musef.org.bo) de La Paz la serie de conferencias “Historia, coyuntura y descolonización”, en la que participaron dirigentes históricos de ese país y analistas de la corriente indianista y katarista, entre ellos Felipe Quispe Huanca, Félix Patzi, Víctor Hugo Cárdenas y Simón Yampara. Se les solicitó presentar sus puntos de vista sobre las fortalezas y debilidades de estas corrientes políticas, un análisis de coyuntura y una apreciación de las posibilidades futuras de estas tendencias. Las conferencias, diecinueve en total, presentan una visión plural del movimiento indígena en Bolivia respecto al actual proceso político de ese país y muestran importantes coincidencias sobre la caracterización de un futuro proceso descolonizador. Pukara acaba de editarlas en un libro electrónico en formato PDF de poco más de 500 Kb, que se puede descargar gratuitamente desde su portal en http://bit.ly/bUeXD8. http://www.periodicopukara.com Zavaleta en tertulia. La Casa de la Literatura Peruana tendrá como invitado en la Sala del Autor al escritor Carlos Eduardo Zavaleta, quien contará sus experiencias de vida y hablará de sus libros. El público podrá participar activamente haciendo preguntas y planteando temas de conversación al invitado. También se ofrecerán las publicaciones del escritor y habrá firma de libros. Considerado uno de los mejores cuentistas peruanos del siglo XX y un destacado miembro de la generación del 50, la producción narrativa de Zavaleta sobresale por su lenguaje terso y pulido, su destreza en el desarrollo de la anécdota, su excelente construcción de los personajes y su perfecto acabado formal. El libro de cuentos El Cristo Villenas y las novelas Los Ingar y Pálido pero sereno son algunas de sus obras más destacadas. En su faceta de crítico literario destacan sus libros Estudios y ensayos sobre Joyce y Faulkner (1993) y Cervantes en el Perú (2010). Las tertulias, de entrada libre, se llevarán a cabo los días 24 de junio, 1 y 8 de julio, a las 3 de la tarde. La Casa de la Literatura Peruana está ubicada en Jr. Ancash 207, antigua Estación Desamparados, en el Centro Histórico de Lima. http://www.casadelaliteraturaperuana.gob.pe Schwartz en retrospectiva. A partir del 26 de junio y hasta el 15 de agosto estará abierta al público, en la Sala Nacional de Exposiciones Salarrué del parque Cuscatlán de San Salvador (El Salvador), la muestra “Expresión y abstracción, una retrospectiva”, de la artista franco-salvadoreña Nicole Schwartz. La exhibición de 46 pinturas abarca el trabajo de Schwartz desde 1954, cuando inició con el maestro Valero Lecha, hasta este año con su obra más reciente: “Aventura”. La muestra se divide en dos partes: una que explora el lado expresivo de su obra y una de su investigación abstracta. Aunque la obra de Schwartz es catalogada como impresionismo abstracto de gran luminosidad, ella dice no saber explicar su trabajo. “La pintura no se explica, se mira... se sueña”, dijo quien ganó, en 2007, el premio Grand Palais de París, ciudad en la que nació en 1938. Su obra forma parte de colecciones importantes como la Colección Nacional de Pintura, el Museo Forma y el Museo de Arte de El Salvador (Marte, http://www.marte.org.sv), además de colecciones privadas en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. http://www.concultura.gob.sv/sala.php Los contadores. Hasta este 30 de junio es posible enviar postulaciones para participar en el Encuentro de Contadores de Historias y Leyendas, que se celebrará del 2 al 5 de noviembre en Buga (Valle del Cauca, Colombia), y que desde hace 24 años se viene perfilando como un espacio para compartir experiencias e ideas acerca de la narración oral y su utilidad en la recuperación del valor social de la palabra. En el evento pueden participar quienes aman contar historias, sin necesidad de presentar un extenso currículo formativo. Para participar basta con enviar una muestra de audio con una leyenda del país o la región del aspirante, o bien una historia infantil o una historia popular. Se deberá incluir los datos personales (nombre completo, lugar y fecha de nacimiento, correo electrónico y tiempo que tiene haciendo narración oral). Los interesados deberán hacer el envío a cualquiera de estas direcciones: bugahistorias@gmail.com, bugahistorias@hotmail.com, bugahistorias@yahoo.es o bugahistorias@ert.com.co. Los narradores admitidos recibirán alimentación y alojamiento durante el encuentro, transporte local y una excursión a un sitio turístico representativo de la región. http://www.bugahistorias.org/encuentro_24.html Letras de a diario. La escritora peruana Irene Cabrejos dictará a partir del 1 de julio, en el Centro de Estudios Literarios “Antonio Cornejo Polar”, en Lima, el taller “La escritura decide nuestra vida”, dedicado a orientar sobre las formas textuales que usamos a diario. Estructura general de un texto, estructuras específicas del texto expositivo, el texto problema-solución y otras formas textuales como el texto comparativo, el casual, el argumentativo, el empresarial, el institucional o el laboral, son algunos de los temas por los que se pasearán los participantes. El taller será dictado todos los lunes y jueves de julio de 7 a 9 de la noche y su costo oscila entre 200 y 240 nuevos soles. El Centro Cornejo Polar se encuentra en la avenida Benavides, 3074, en La Castellana (Miraflores, Lima). Para mayor información se puede telefonear a los números 449 0331 o 216 1029. http://celacp.perucultural.org.pe Los guiones de Castro. El escritor venezolano Carmelo Castro dictará en Caracas, el próximo mes de julio, un taller de guión para cine y televisión para productores, actores, periodistas, publicistas y público en general. Castro tiene casi cuatro décadas de experiencia como actor, productor, director y escritor. Fue guionista de telenovelas como Paraíso, La invasora, Mi gorda bella, Te tengo en salsa y Pobre millonaria, en los canales Radio Caracas Televisión (http://www.rctv.net) y Venevisión (http://www.venevision.net), que transmite actualmente la telenovela juvenil Corazones extremos, de su autoría. Fundador del grupo Teatral Thalía, ha escrito más de cuarenta obras infantiles y para adultos, todas llevadas a escena. Cuenta con gran experiencia en el diseño e impartiendo talleres de producción, actuación y guión para televisión y cine, tanto en Venezuela como en otros países. El taller será dictado del 1 al 8 de julio entre 5:30 de la tarde y 9 de la noche en la sede del Banco del Libro (http://www.bancodellibro.org.ve), ubicada en la avenida Luis Roche de Altamira, a media cuadra de la Torre Británica y a 2 cuadras del Metro Altamira, en la capital de Venezuela. El taller tiene un costo de 500 bolívares, 50 de los cuales corresponden a la inscripción. El precio incluye material, certificado de asistencia, refrigerio, y un mes de tutoría gratis por Internet para la elaboración de cualquier guión o proyecto. Para solicitar mayor información sobre el taller, el interesado deberá llamar a los teléfonos (0212) 6404907 o (0414) 1306881, o escribir a luisbernal911@hotmail.com. Caracas documental. Con proyecciones de películas venezolanas e internacionales, talleres gratuitos, conversatorios con los directores e invitados especiales, del 1 al 15 de julio se desarrollará la Muestra Itinerante de Cine Documental CCS Docs, que tendrá lugar en las salas de La Previsora, Centro Cultural Chacao, Cinemateca Nacional (salas Museo de Bellas Artes y Celarg), Auditorio de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y la sede de Cotrain, todas en Caracas. La inauguración del evento, que es dirigido y producido por la cineasta Ximena Pereira, se realizará el 1 de julio a las 7 de la noche en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura de la UCV, con la proyección de Santiago tiene una pena, película documental chilena con más de diez galardones en su haber. Luego habrá un performance a cargo de Pisorrojo, con los chicos de Tech JAMZ Djane Vicky y Vj Mutedonde, fusionando así danza, documental y música. Como parte de la selección internacional se proyectarán The Jude and the General (Chile y Estados Unidos), Hobby (España), 16 memorias (Colombia), Princesa de África (España) e Invisibles (México), todas con múltiples premios y reconocimientos internacionales. La selección venezolana cuenta con la participación de Kataa ou-outa, de Patricia Ortega; FANtasmo, de Jonás Romero, y Recuerdo de mi loquera, de Manuel Guzmán Kizer, entre otras piezas. CCS Docs, cuyas proyecciones durarán dos semanas, cuenta con el apoyo de reconocidos festivales como México Docs y Promofest.Madrid. Además de las proyecciones habrá diversos talleres y conversatorios para aficionados y profesionales del área. http://ccsdocs.blogspot.com Lara fotográfica. Aproximadamente 120 fotógrafos de toda Venezuela asistirán, del 1 al 5 de julio en el estado Lara, al 2º Simposio de Fotografía, que bajo el lema “Cambios de paradigmas” es organizado por el Proyecto Ciudad Compartida con el auspicio del Centro Nacional de la Fotografía (http://www.fundacenafv.gob.ve), el Ministerio de la Cultura (http://www.ministeriodelacultura.gob.ve), la Gobernación de Lara (http://www.lara.gob.ve) y otras importantes instituciones de ese estado. El encuentro, que contará con una programación plena de foros, seminarios, revisión de portafolios fotográficos, exposiciones y recorridos, tiene el objetivo principal de contribuir con la creación de un espacio de intercambio para el ámbito fotográfico venezolano, promoviendo toda clase de encuentros de formación como charlas, foros y talleres, generando así discusiones que permitan el crecimiento en torno al quehacer fotográfico nacional e internacional. Como parte de las actividades programadas se desarrollará un recorrido fotográfico por sitios de interés turístico de los municipios Torres, Jiménez, Iribarren y Andrés Eloy Blanco. Simultáneamente, se realizarán seminarios y exposiciones de trabajos fotográficos de la región, en apoyo a la labor realizada por los fotógrafos larenses. Entre los ponentes estarán Álvaro Silva Losada, director de la Escuela de Fotografía “Julio Vengoechea”; Francisco Prada, fotógrafo documental de Caracas; Orlando Baquero, fotógrafo de Carabobo; Francesco Caputo y Carolina Noriega, profesionales de Lara; Alejandro Toro y el fotógrafo vasco Pedro Cruz Cruz. http://redciudadcompartida.ning.com Literatura especializada. Hasta el 3 de julio es posible inscribirse en la Especialización en Creación Narrativa abierta por la Universidad Central de Bogotá, que iniciará sesiones el 27 de julio de 2010 en horario de martes y jueves de 6 de la tarde a 9 de la noche. El programa es resultado de la experiencia de 27 años del Taller de Escritores Universidad Central (Teuc) y está dirigido a profesionales de todas las áreas que deseen incursionar en el mundo de la creación narrativa. La especialización tendrá una duración de un año académico, distribuido en dos semestres, con un total de 232 horas de clase presencial y 29 créditos académicos. Durante este lapso se hará un recorrido por las distintas vertientes de la literatura universal, así como de las demás manifestaciones del arte, para generar la experiencia de la creación narrativa; se propondrá herramientas para la composición de textos literarios, que incluyen el conocimiento de la lengua materna, así como las técnicas y recursos narrativos, y se brindará, además, criterios para el desempeño en actividades como la edición, la docencia y la gestión de proyectos literarios. La propuesta pedagógica está orientada por el desarrollo de la praxis creadora: acceder al conocimiento de la teoría y las técnicas narrativas mediante la experiencia. Hacer conciencia de las categorías, elementos y componentes teóricos a través de la acción. Los profesores serán Isaías Peña Gutiérrez, Aleyda Gutiérrez Mavesoy, Joaquín Peña Gutiérrez, Viviana Nieto, Roberto Burgos Cantor y Jaime Echeverri. Para solicitar información sobre costos o inscripciones, llame a los números 3423790 o 3239868 (extensión 4302), o escriba a mireyaucentral@yahoo.es. http://www.ucentral.edu.co/humanidades/teuc.htm Narrar es un arte. Se inicia el próximo 17 de julio una nueva edición de los Talleres Imago Mundi 2010, que bajo el título “El arte de narrar” desarrolla en Caracas la escritora Mharía Vázquez Benarroch. Se trata de un taller de lectura de narrativa y de escritura en el que, por medio de ejercicios, se analizan las herramientas necesarias para afrontar la escritura del cuento, el relato y la novela. El taller, además, funciona como base para la concepción de un libro de narrativa que, después de finalizado el taller, será tutoreado vía Internet. Los participantes recibirán instrucción sobre la morfología del cuento; la estructuración de los personajes y la anécdota; cuándo una historia da para un cuento o para una novela; voces narrativas y estilos; estructuras y tipos de finales; el cuento versus la novela; se hará una lectura actualizada de los autores fundacionales de la narrativa venezolana, latinoamericana y mundial (Guillermo Meneses, Adriano González León, Pedro Emilio Coll, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Juan Carlos Onetti, Manuel Rivas, Antonio Muñoz Molina, Émile Zolá, William Faulkner, Washington Irving, Ursula K. Le Guin, Manuel Rivas y otros). La duración del taller es de 3 meses y las inscripciones pueden formalizarse a través del teléfono (0212) 9614846, donde también recibirán información detallada de metodología, costos y lugar de reunión. http://amarrandolapacienciaaunarbol.blogspot.com Fotografía en vacaciones. El 19 de julio arranca el Verano Fotográfico Digital en Roberto Mata Taller de Fotografía, su ya tradicional ciclo de talleres vacacionales ideado para que niños y adolescentes descubran la fotografía en digital y blanco y negro. En este ciclo de talleres semanales se abordarán tópicos como historia de la fotografía (analógica y digital), tipos de lente, velocidad de obturación, profundidad de campo, revelado de película en blanco y negro, ampliación y realización de contactos. La teoría será reforzada con ejercicios prácticos, como retratos, composiciones libres o realizar una secuencia fotográfica a partir de un guión. El objetivo principal de esta experiencia es que los jóvenes participantes aprendan la técnica fotográfica (toma, revelado y ampliación) y la utilicen como medio de expresión. Cada taller tiene una duración de 5 días y serán dictados de 9 de la mañana a 3 de la tarde. Los grupos de trabajo serán organizados por edades y contarán con un máximo de 12 alumnos. Las clases se desarrollarán del 19 de julio hasta el 13 de septiembre. Las inscripciones están abiertas y como requisitos sólo se pide tener entre 10 y 17 años de edad y una cámara digital de lente intercambiable. El costo incluye material fotográfico, laboratorio y almuerzo; al final habrá entrega de diplomas. Quienes deseen conocer más detalles, pueden llamar al 257.9745 o visitar la web de Roberto Mata Taller de Fotografía. http://www.robertomata.com ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm. Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** José Gabriel Ceballos presentó novela en la Feria del Libro de Madrid El escritor argentino José Gabriel Ceballos (http://www.letralia.com/firmas/ceballosjosegabriel.htm) presentó el pasado 30 de mayo, en la Feria del Libro de Madrid (http://www.ferialibromadrid.com), su novela En la resaca, que en febrero de este año obtuviera el XII Premio Alfonso VIII de Cuenca, España, con un jurado presidido por Almudena Grandes. El lanzamiento tuvo lugar en el pabellón del Círculo de Lectores (http://www.circulo.es) y en el panel estuvieron representantes de la Diputación Provincial de Cuenca (http://www.dipucuenca.es) —que convoca este premio anual— y de la Embajada Argentina en España (http://www.portalargentino.net), así como el subdirector de la editorial Edaf (http://www.edaf.net), encargada de la publicación. Los aspectos literarios fueron abordados por los escritores locales Vicente Marco Aguilar (último premio Tiflos de novela) y J. A. Bueno Álvarez (premio Andalucía de novela), quien se refirió a la irrupción de Ceballos como “una confirmación más del surgimiento de un nuevo boom latinoamericano”. En las próximas semanas el libro llegará a Argentina, Chile, México y las Antillas, países en los que —entre otros—cuenta el sello editor con sucursales. En la resaca obtuvo el premio Alfonso VIII al imponerse sobre otras 160 obras. La obra relata la historia de una periodista que traslada a un torturador desde el asilo donde está ingresado con alzhéimer a la ciudad en la que actuó durante la dictadura argentina, una situación que desencadena varios procesos tanto individuales como colectivos. En su momento, Almudena Grandes calificó la obra como “ambiciosa, comprometida y arriesgada que trata un tema delicado. No es una historia simple de buenos y malos sino que aborda los límites de la crueldad y que, además, tiene un final sorprendente”. José Gabriel Ceballos es natural de Alvear, localidad argentina con una población aproximada de 10.000 habitantes situada en la frontera con Brasil. Es abogado y ha publicado varios trabajos con anterioridad tanto en poesía como en prosa. Fuentes: 20minutos.es • El Corresponsal *** Músico venezolano Saúl Vera denuncia veto por razones políticas Saúl Vera, reconocido músico venezolano e intérprete de la bandola, denunció que su participación en un evento organizado por el gobierno venezolano en Japón, y al que había sido previamente invitado por el flautista, también venezolano, Marco Granados, fue rechazada por no simpatizar con la tendencia política del presidente de Venezuela, el teniente coronel (r) Hugo Chávez Frías. La denuncia fue hecha mediante una carta remitida a Granados el pasado 3 de junio y hecha pública por los medios de comunicación, además de que una parte de la misma fue difundida por el propio músico a través de la página de Facebook del grupo de amigos del Saúl Vera Ensamble (http://bit.ly/9mXzj3). Según Vera —quien al principio de la carta agradece nuevamente la invitación hecha por Granados—, un funcionario público lo llamó el lunes 31 de mayo para decirle que no podría participar en la Semana Cultural de Venezuela en Japón, evento dedicado a la bandola y al que había sido invitado por sus méritos artísticos, debido a que no simpatiza con la tolda oficialista. “Me niego a ser ‘tonto útil’ para que hagan propaganda usando mi nombre, mi cara y mi trabajo artístico de más de dos décadas, a favor de un gobierno que es estimado por un mayoritario espectro humano como autoritario, militarista, ilegítimo, ilegal, corrupto y que viola los derechos humanos de la mayoría de los connacionales”, escribió Vera. “Esta situación demuestra cómo el gobierno venezolano y sus funcionarios, no importando el nivel de la pirámide que ocupen, violan los derechos humanos de todo aquel que no esté dispuesto aceptar el chantaje y la manipulación gubernamental. A todo aquel que no esté dispuesto a dejarse usar”, continuó el músico. “Sostengo la idea de que los músicos, creadores y artistas en general, tienen una gran responsabilidad de denunciar y no aceptar estas prácticas reñidas con los valores fundamentales de la ética, que en lo más profundo, es la esencia que constituye a los verdaderos y grandes artistas”, prosigue. “Le pregunto, maestro, ¿cómo le parecería a usted que un día le prohíban tocar en un lugar o asistir a un evento porque usted es, por ejemplo, negro, judío, católico o de pensamiento liberal?”. “De modo, maestro, que por lo pronto no podré acompañarle al viaje que me ha propuesto y espero que mi testimonio lo invite a una reflexión profunda sobre el rol que tenemos que jugar los artistas venezolanos en el triste y lamentable momento que nos está tocando vivir”, escribe Vera hacia el final de su carta. “Lamento que esta infeliz circunstancia me impida compartir musicalmente con usted en esta oportunidad, lo cual me entristece en grado sumo, dado que aprecio el tocar con usted como un honor y un enorme privilegio. Espero que la invitación que me ha hecho, pueda y quiera repetirla para otro evento en el que la libertad de pensamiento y de credo sean respetadas por los organizadores”, concluye. Fuentes: Código Venezuela • El Universal • Saúl Vera Ensamble *** Muere a los 84 años la reconocida traductora rusa Ella Braguinskaia El miércoles 2 de junio, a la edad de 84 años, falleció Ella Vladímirovna Braguinskaia, una de las más importantes traductoras rusas del español y el catalán, y quien dio a conocer ante el público ruso la obra de Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Gabriela Mistral, Rafael Alberti, Pablo Neruda, Alejo Carpentier y otros autores de habla hispana. Braguinskaia nació el 1 de enero de 1926. En 1954 finalizó el Instituto Pedagógico de Moscú en lenguas extranjeras (ahora Universidad Lingüística Estatal de Moscú). Formaba parte del gremio “Maestros de la Traducción Literaria” y era miembro de la Unión de Escritores. Persona cálida, de gran personalidad y cultísima, fue amiga muy cercana de Pablo Neruda y de Matilde Urrutia, a quienes acompañó durante sus visitas a la Unión Soviética. Además, cultivó amistad con Francisco Coloane y José Miguel Varas, entre otros grandes escritores. Fuentes: El Mercurio • España Rusa *** Omar Rayo, pintor y escultor colombiano, fallece en Roldanillo El pintor, escultor y grabador colombiano Omar Rayo, una importante figura del panorama artístico latinoamericano, falleció el pasado lunes 7 de junio en su casa del municipio de Roldanillo (Valle del Cauca, Colombia) víctima de un infarto. Creador de un estilo de pintura en el que fusionaba la geometría con el primitivismo abstracto, Rayo es considerado una de las figuras más trascendentales del arte colombiano y latinoamericano del siglo XX, no sólo por la calidad de su obra, sino por la labor que ejerció como promotor de la plástica y la literatura. Nacido en 1928 en Roldanillo, había comenzado su carrera artística a los veinte años realizando ilustraciones para periódicos y revistas de la ciudad de Cali, así como para El Tiempo (http://www.eltiempo.com), de Bogotá, donde alcanzó una buena reputación como caricaturista. Ello le valió que a los 20 años fuera escogido como el caricaturista oficial de la IX Conferencia Panamericana en Bogotá. En 1948 empezó sus exposiciones y dos años después ganó el VIII Salón Nacional de Artistas de Colombia con su obra “Crucifixión”. En 1954 inició sus viajes de estudio por el continente americano. Entre 1959 y 1960 vivió en México gracias a una beca concedida por la Organización de Estados Americanos (OEA, http://www.oas.org/es), tras lo cual recibió otra subvención con la que se instaló en Nueva York. En la megalópolis estadounidense Rayo adquirió un piso donde pasaba varios meses al año hasta 1976, cuando volvió a Colombia. Siempre muy unido a su localidad natal, en 1981 concluyó la construcción en Roldanillo de un centro dedicado a su obra, el Museo Rayo de Dibujo y Grabado Latinoamericano (http://www.museorayo.net), cuyo edificio fue diseñado por el arquitecto mexicano Leopoldo Gout y por cuya permanencia luchó junto con su esposa, la poeta Águeda Pizarro, y su hija Sara. Rayo participó en más de 200 exposiciones individuales y colectivas realizadas en países como España, Noruega, Perú, Brasil, Italia, Chile, México, Puerto Rico, Venezuela, Panamá, Ecuador, Cuba, Hungría, Polonia, Alemania, Costa Rica, Francia, Japón y Estados Unidos. En 1994, recibió la orden de Boyacá en el grado de Gran Oficial. Obtuvo además diversos reconocimientos, como el Shell Magazine Art Context, el segundo premio en dibujo del XI Salón de Artistas Colombianos, Premio Especial de Grabado en la Segunda Bienal Interamericana de México, Premio del Museo de Arte de Filadelfia y el Premio de Adquisición del Instituto de Artes y Ciencias de Manchester. Entre sus obras escultóricas se puede apreciar la realización metálica de ocho metros instalada en 1996 en la ciudad de Cali, y otra levantada un año después en la ciudad de Sevilla Valle, zona suroccidental de Colombia. El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, pronunció desde Nariño, donde se encontraba en un acto electoral, unas palabras en recuerdo del artista, y pidió un minuto de silencio en su memoria. Por su parte, la ministra de Cultura de Colombia (http://www.mincultura.gov.co), Paula Marcela Moreno, expresó en un comunicado que “el maestro Rayo introdujo el lenguaje del pensamiento artístico geométrico relacionado con el primitivismo abstracto. Su trabajo abrió nuevas fronteras al arte colombiano y lo llevó a relacionarse con grandes figuras”. “Es un gran vacío, una consternación, hay pesar, dolor profundo, luto y un gran vacío que deja el maestro Rayo, que puso a Roldanillo en el mapa del mundo”, expresó el alcalde de Roldanillo, Jhon Willian Alba León. El artista peruano Alfonso Candiotti “Puka”, residente en Cali, expresó que “Colombia está perdiendo uno de sus grandes, era una eminencia. Deja un legado muy grande representado en sus obras y el Museo que lleva su nombre”. “Hay que brindar por tener 100 años aunque muramos en el intento”, dijo en ocasión de su 80º onomástico. Los restos del artista fueron velados y sepultados en el Museo Rayo. Fuentes: El Tiempo • Europa Press • Prensa Latina *** Premio Bambamarca Voces de la Tierra para Luis Manuel Pérez Boitel Con el poemario Algo parecido a un ciprés, el escritor cubano Luis Manuel Pérez Boitel ha resultado ganador de la I Bienal Literaria Bambamarca Voces de la Tierra, que convocara la Representación Internacional de Venezuela de la Casa del Poeta Peruano (http://www.letrasyartes.com/casadelpoeta), según se conoció mediante el veredicto emitido el pasado 8 de junio. Un jurado compuesto por los escritores Mirian de Jesús Caloretti (Perú), Alejandro Campos Olivier (México) y Argenis Méndez Echenique (Venezuela) concedió el premio al escritor cubano por un poemario escrito con “peculiar ritmo”, y “construido con el atinado uso del encabalgamiento”. La obra será publicada por la Representación de Venezuela de la Casa del Poeta Peruano. Algo parecido a un ciprés es, en opinión de los jueces, “un canto que reivindica el respeto profundo a los ancestros y la naturaleza. El autor comparte su contemplación diletante por el derredor en espejo eufónico que refracta el amor en, con y desde la familia. A pesar de experimentar diversos registros estilísticos y rítmicos, el conjunto de sus poemas logra una unidad dentro de la diversidad”. El jurado continúa sus apreciaciones indicando que la poesía de Pérez Boitel “reivindica la importancia de salvaguardar la comarca ante la ciudad homogeneizante. Versos embalsamados desde la patria del poeta (la infancia) y burilados desde el recuerdo; aquí la memoria es piedra angular en la cimentación del corpus poético de este libro”. Nacido en Remedios, Villa Clara, en 1969, Pérez Boitel tiene una amplia trayectoria literaria. Ha ganado diversos concursos de literatura en el mundo de habla hispana, entre los que destacan el Premio Internacional Casa de las Américas 2002 y Premio Internacional Màrius Sampere 2007 (Barcelona, España). Ha sido juez en varios concursos y ha publicado poemas, relatos y artículos en diversas revistas. En su país natal ha desplegado una intensa actividad cultural, por lo que ha sido declarado Hijo Ilustre de Villa Clara. El escritor colombiano Abelardo Leal, por su parte, obtuvo una mención especial por su poemario Animal extraño, que demostró “excelencia literaria”, según el jurado. Además, se informó que la categoría Ensayo fue declarada desierta. *** Antonio Cisneros gana Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2010 El poeta peruano Antonio Cisneros fue galardonado con el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2010, la más alta distinción que otorga el Gobierno chileno a un poeta de la región, dotada con 30.000 dólares. El veredicto fue anunciado el pasado 8 de junio. El jurado, presidido por el ministro chileno de Cultura (http://www.consejodelacultura.cl), Luciano Cruz-Coke, basó su decisión en la “sostenida calidad poética” de Cisneros, nacido en Lima en 1942 y autor de obras como Canto ceremonial contra un oso hormiguero y Crónicas del Niño Jesús de Chilca. El presidente de Chile, Sebastián Piñera, entregará el premio a Cisneros en una ceremonia que se celebrará en el Palacio de La Moneda el próximo 12 de julio, fecha que coincide con el aniversario del nacimiento del Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda. “Se trata de un poeta con notable influencia sobre las generaciones jóvenes del continente”, señala el acta, leída por el poeta peruano y miembro del jurado Arturo Corcuera durante un acto celebrado en la casa donde vivió Neruda en Santiago, conocida como “La Chascona”. “Gran lector y traductor de poesía, Cisneros es también un creador siempre vigente cuya ironía y brillante inteligencia signan su obra y le otorgan un carácter muy sensible a la contemporaneidad”, añade el documento, aprobado por unanimidad. El jurado estuvo conformado además por el escritor uruguayo Alfredo Fressia, la poeta chilena Delia Domínguez, la académica chilena Adriana Valdés y el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, ganador de la edición de 2009, quien no pudo viajar a Chile por problemas de salud. “¡Caramba, qué maravilla, por Dios!”, exclamó Cisneros por teléfono al recibir una llamada del ministro chileno de Cultura para comunicarle que era el nuevo ganador de esta distinción. Cisneros relató que coincidió en dos ocasiones con Neruda, la primera vez en un cumpleaños que el chileno celebró en una barcaza sobre el río Támesis, y otra vez en una reunión de escritores en Isla Negra, donde el poeta tenía una casa con vistas al Océano Pacífico, también convertida hoy en museo y donde están las tumbas del poeta y de su esposa Matilde Urrutia. “Es un acto de amor dedicarse a la poesía, es un acto de amor premiar a la poesía”, dijo el autor de Comentarios reales de Antonio Cisneros (1964) y Como higuera en un campo de golf (1972). El galardón, que tiene el patrocinio de la Fundación Pablo Neruda, incluye un diploma, una medalla y 30.000 dólares. Cisneros también obtuvo en el año 2000 el Premio Interamericano de Cultura Gabriela Mistral, que entrega la Organización de Estados Americanos (OEA, http://www.oas.org/es), y en 2004 el Premio Iberoamericano de Letras “José Donoso”, que otorga la Universidad de Talca (http://www.utalca.cl), de Chile. Junto a Cardenal, en años anteriores recibieron la distinción el mexicano José Emilio Pacheco (2004), el argentino Juan Gelman (2005), el peruano Carlos Germán Belli (2006), la cubana Fina García-Marruz (2007) y la chilena Carmen Berenguer (2008). Fuente: EFE *** Castilla y León presentó actividades para la Feria de Guadalajara Castilla y León, cuna del español, presentó el pasado martes 8 de junio el programa de actividades que desarrollará como Invitada de Honor de la 24ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx), en Jalisco (México), el mayor acontecimiento del mercado editorial en el ámbito iberoamericano, con más de 600.000 visitantes y la asistencia de 1.900 editoriales procedentes de 40 países. La presencia de Castilla y León en la FIL tendrá como propósito rendir homenaje al castellano, sin duda el mayor patrimonio cultural de Iberoamérica. Este homenaje lo será también a las academias iberoamericanas de la lengua que velan por su buen uso en toda la comunidad hispanohablante. En el bicentenario de la Independencia de México y en el centenario de la Revolución Mexicana, que se cumplen este año, Castilla y León acude a la FIL portando un completo programa literario, académico y artístico que abanderan los autores que desde esa comunidad española condujeron a la lengua de todos hasta sus cimas más altas. Entre estos autores destacan los seis premios Cervantes que nacieron o vivieron en Castilla y León: Gonzalo Torrente Ballester, Francisco Umbral, José Jiménez Lozano, Jorge Guillén, Antonio Gamoneda y Miguel Delibes, figura capital tanto para el castellano como para Castilla y León, y quien será recordado de manera muy especial en diversos encuentros literarios y en la programación del Cine Foro de la FIL, que proyectará algunas de las adaptaciones cinematográficas de sus novelas. Castilla y León mostrará en la FIL algunos de sus más preciados tesoros, como por ejemplo los yacimientos de Atapuerca, que estarán presentes en el evento a través de un encuentro en el que se pondrá de manifiesto la revolución que para la arqueología mundial han supuesto los hallazgos de la sierra burgalesa. Igualmente, el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (Musac, http://www.musac.es), uno de los centros culturales más dinámicos y prestigiosos del mundo, trasladará hasta Guadalajara la exposición titulada “La fuerza de la palabra”, en la que se recogen cincuenta piezas de los fondos del museo. Las actividades que Castilla y León ofrecerá en la FIL han sido organizadas a través de diferentes programas: literario, académico, de espectáculos, de artes visuales, cine foro y gastronómico. Cada uno de estos programas ofrecerá una perspectiva de la riqueza cultural, artística y de los productos agroalimentarios que atesora esta comunidad española. La delegación de Castilla y León en Guadalajara tendrá como espacio de referencia un pabellón de 1.711 metros cuadrados que estará situado en la entrada principal del recinto ferial. Este pabellón, que representa la imagen de una plaza mayor, pretende crear un entorno ideal para el comercio de libros, la celebración de eventos festivos y la difusión global de Castilla y León en una de las ferias más importantes del mundo. La coordinación del programa de actividades de Castilla y León en la FIL está a cargo de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León (http://www.jcyl.es/jcyl-client/jcyl/cct?locale=es_ES&textOnly=false), con la colaboración de entidades como el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua (http://www.ilcyl.com), la Fundación Siglo para las Artes de Castilla y León (http://www.fundacionsiglo.com), la Fundación Germán Sánchez Ruipérez (http://www.fundaciongsr.es), el Gremio de Editores de Castilla y León (http://www.librocyl.com), la Fundación Jorge Guillén (http://www.fjguillen.es), la Fundación Umbral (http://www.fundacionumbral.org), la Fundación Gonzalo Torrente Ballester (http://www.fgtb.org) y la Cátedra Miguel Delibes (http://www.catedramdelibes.com), entre otras. Fuente: FIL *** Wilfredo Carrizales dictó en Pekín dos charlas sobre América Latina Con motivo de la culminación del año escolar 2009-2010, la Facultad de Español de la Universidad Pedagógica de la Capital (http://eng.cnu.edu.cn), en Pekín, China, invitó al poeta y sinólogo venezolano Wilfredo Carrizales (http://www.letralia.com/firmas/carizaleswilfredo.htm) a dictar dos charlas acerca de la historia y la cultura de América Latina, los días 8 y 12 de junio. Las charlas se llevaron a cabo en horas vespertinas en un salón especial del Edificio de Lenguas Extranjeras de la mencionada universidad. El martes 8 Carrizales abordó, con apoyo de imágenes, las culturas prehispánicas, la llegada de los europeos y el comienzo de la conquista, el origen del nombre de América, el proceso de la colonización y el mestizaje, los movimientos independentistas, la formación de las nuevas repúblicas americanas, las subsecuentes guerras civiles que asolaron toda la mitad posterior del siglo XIX hasta los albores del siglo XX y la irrupción de Estados Unidos como nuevo imperio. La charla del sábado 12 se centró en el siglo XX, las relaciones de Estados Unidos con América Latina, el surgimiento de los partidos políticos y los sindicatos, los gobiernos de todo tipo que se han ensayado en América Latina hasta culminar con los diez primeros años del siglo XXI y la nueva situación que se vive en nuestros países a raíz del surgimiento de gobiernos populistas, nacionalistas o “izquierdizantes”. A las charlas asistieron los estudiantes de primero, segundo, tercero y cuarto años de la licenciatura en idioma español y sus profesores chinos y extranjeros. Los estudiantes tuvieron la oportunidad de formular variadas e interesantes preguntas relacionadas con la cultura, la educación y las relaciones de China con América Latina. *** Nueva directiva en el Círculo de Escritores de Venezuela El Círculo de Escritores de Venezuela (http://www.circulodescritoresvenezuela.org), que agrupa a varios de los más importantes escritores y poetas venezolanos, eligió el pasado 10 de junio su nueva junta directiva, que tendrá a su cargo la gestión de las actividades de la organización hasta el año 2012. Estas elecciones sirvieron para dar continuidad a la labor que ha venido realizando la escritora Carmen Cristina Wolf (http://www.letralia.com/firmas/wolfcarmencristina.htm) en la presidencia de la institución. Wolf estará acompañada en su nuevo ejercicio por Rosario Anzola, como vicepresidente, y los directores Carlos Alarico Gómez, Lidia Salas, Magaly Salazar Sanabria (http://www.letralia.com/firmas/salazarsanabriamagaly.htm), Helena Sassone, Luis Beltrán Mago, Enrique Viloria Vera, Inés Muñoz Aguirre (http://www.letralia.com/firmas/munozaguirreines.htm), Laura Febres, Anabelle Aguilar y José Pulido. Además, en la Coordinación de Proyectos Especiales fueron escogidos Astrid Lander, Edgar Vidaurre y Jorge Gómez Jiménez (http://www.letralia.com/firmas/gomezjimenezjorge.htm). El Círculo de Escritores de Venezuela fue creado en 1990 con la misión de reunir a los escritores venezolanos y de otras latitudes, con el propósito de estudiar, promover y divulgar sus obras, ideas y proyectos. Uno de los objetivos de la organización ha sido establecer alianzas con casas de estudio, asociaciones culturales, academias, ateneos, medios de comunicación impresos y audiovisuales de Venezuela y el exterior, con la finalidad de desarrollar programas y proyectos conjuntos. Fuente: Círculo de Escritores de Venezuela *** Conceden el premio Príncipe de Asturias al libanés Amin Maalouf El escritor libanés Amin Maalouf (Beirut, 1949) es el ganador del premio Príncipe de Asturias de las Letras 2010, según dio a conocer el 10 de junio el jurado presidido por el director de la Real Academia de la Lengua (RAE, http://www.rae.es), Víctor García de la Concha, en el Hotel Reconquista de Oviedo. Maalouf se impuso en la última ronda de las deliberaciones a la escritora española Ana María Matute y al poeta chileno Nicanor Parra. El jurado destacó la labor de Maalouf con su obra a favor de la “tolerancia y la reconciliación”. “Un puente que ahonda en las raíces comunes de los pueblos y las culturas”, frente “a la desesperanza, la resignación o el victimismo”, indicó el jurado en su acta. El jurado resaltó también que Maalouf lo hace “con un lenguaje intenso y sugerente, que nos sitúa en el gran mosaico mediterráneo de lenguas, culturas y religiones para construir un espacio simbólico de encuentro y entendimiento”. Narrador y ensayista francófono y una de las voces más importantes de la literatura árabe, Maalouf es autor de obras como León el africano, Samarkanda o Los jardines de luz. Maalouf está en posesión de numerosos premios, entre ellos el Goncourt o el Maison de Presse, y es uno de los escritores que más atención ha prestado a la cultura mediterránea. Entre sus últimos trabajos figura El desajuste del mundo; cuando nuestras civilizaciones se agotan, un ensayo en el que aboga por la universalidad de los valores y el respeto a la diversidad de las culturas. Conocedor de la lengua árabe y la francesa, de familia musulmana y cristiana, sus novelas siempre giran en torno a la geografía, la historia y los conflictos religiosos en el Mediterráneo, que aparece siempre presentado como un lugar de encuentro entre culturas, como espacio simbólico de convivencia y tolerancia. Su mayor éxito hasta ahora lo logró con la publicación de la novela histórica León el africano, pero toda su obra — compuesta hasta ahora por un total de nueve títulos— ha merecido un gran reconocimiento. Su última novela es El viaje de Baldassare, y su obra posee un oportuno complemento con el ensayo Identidades asesinas, donde se expone la idea que preside toda su obra de ficción: la defensa del respeto hacia las culturas minoritarias. Con el premio Príncipe de Asturias de las Letras han sido galardonados José Hierro, Miguel Delibes, Juan Rulfo, Mario Vargas Llosa, Camilo José Cela, Günter Grass, Doris Lessing, Arthur Miller, Susan Sontag, Paul Auster, y el albanés Ismaíl Kadaré, que lo obtuvo en 2009. Fuente: ABC *** Enrique Noriega recibe Premio Nacional de Literatura de Guatemala El escritor Enrique Noriega fue escogido este 10 de junio como ganador del Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias 2010, galardón que concede el Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala (http://www.mcd.gob.gt), y que ha recaído sobre el autor “tomando en cuenta el crecimiento evidente que ha tenido su obra en el tiempo y los premios merecidos, así como por la influencia que textos publicados, como Oh, banalidad, han generado en otros escritores”. Noriega recibió con cautela y duda la noticia. En una entrevista telefónica, dijo: “No estoy enterado. Si no me lo han dicho, si no me han confirmado, no me gustaría hablar”. El boletín oficial del Ministerio de Cultura y Deportes revela que el acto de premiación se realizará en el Palacio Nacional de la Cultura, y la fecha está por confirmarse. El galardón está dotado con una medalla de oro, diploma, 50 mil quetzales y la publicación de una obra a elección del homenajeado. Acerca del reconocimiento, Noriega opina que es una alegría y una responsabilidad: “uno queda señalado como parte de los valores de la literatura”, dice, y agrega que “el punto acá es premiar a un poeta, en estos tiempos en los que la poesía no tiene la presencia del lector, debido a que las editoriales tienen un mejor mercado con la narrativa”. Según Noriega, su carrera ha estado marcada por privilegios de amistad y guía, que logró compartir con escritores como Carlos Illescas, Tito Monterroso, Roberto Obregón, Luis Alfredo Arango, Marco Antonio Flores y Antonio Brañas. “Si algo valoro es que a través de la escritura conocí, no sólo su obra, sino también como personas a estos escritores”. Otra de las marcas es la de luchar contra las trampas personales y en su lugar reconocer la labor de otros y la autocrítica. “Tengo un gran aprecio a la poesía guatemalteca con letrados como Simón Bergaña y Villegas, José Batres Montúfar y José Milla. Hay autores que uno como lector/escritor lee por necesidad de encontrar aquello que viene por el camino”, asegura. Finalmente recuerda que no publica todo lo que escribe, “porque mi formación me muestra que hay etapas en la vida en las que uno está muy acelerado. En una etapa llegué a escribir 5 mil textos; luego de revisarlos me quedaron 30 poemas”, concluye. Nacido en 1949, Noriega hace parte, junto a nombres como Ana María Rodas y Luis Eduardo Rivera, de la llamada generación de los setenta, que sentó las bases de la renovación de la poesía guatemalteca actual, a través de una importante resignificación del lenguaje, una actitud ética profundamente crítica y rebelde y una defensa apasionada de la palabra escrita. Noriega es uno de los más importantes difusores de la literatura nacional, a través de su labor como editor, ya sea en su propio sello, El Cadejo, o en su actual función como director de la Editorial de la Tipografía Nacional. Entre sus libros se encuentran Oh banalidad (1973), Post actus (1982), La pasión según Judas, El cuerpo que se cansa (1998), Libro caliente voz de hielo (1999), La saga de n (2006) y Épica del ocio (2007). Su obra ha obtenido los más importantes premios de su país, como el del Certamen Permanente 15 de Septiembre, el de los Juegos Florales de Quetzaltenango y el Luis Cardoza y Aragón. Fuentes: El Periódico de Guatemala • Siglo XXI *** Falleció el investigador y poeta estadounidense Juan Bruce-Novoa El investigador y poeta Juan Bruce-Novoa, uno de los principales especialistas en literatura chicana, falleció el viernes 11 de junio en Newport Beach, California, debido a una insuficiencia cardiaca provocada por un mal linfático. El autor de Antología retrospectiva del cuento chicano nació el 20 de junio de 1944 en San José, Costa Rica. Durante su infancia, su padre, James Bruce, trabajaba en una empresa cafetalera, y en 1945 toda la familia regresó a Estados Unidos y se instaló en San Antonio, Texas. Tres años después, tras la participación de su padre con el ejército estadunidense durante la Segunda Guerra Mundial, se mudaron a Denver, Colorado. Durante su infancia, Bruce-Novoa visitó con frecuencia la ciudad de México, donde vivió con un tío. Estudió la licenciatura en historia europea y sicología en el Regis College (http://www.regiscollege.edu), de donde se graduó en 1966. En 1968 terminó su maestría en literatura española del siglo XX en la Universidad de Colorado (http://www.colorado.edu). En esta misma institución recibió su doctorado en literatura latinoamericana en 1974. Fue investigador y profesor en la Universidad de California en Irvine (http://www.uci.edu), donde fungió como director del Programa de Estudios de Posgrado, en el Departamento de Español y Portugués. Según su hijo, Juan Carlos Bruce-Novoa, “fue un increíble profesor, escritor, poeta, crítico literario, cuentista, padre, esposo, amigo y en ocasiones instigador que provocó impacto sobre muchos alrededor del mundo”. A su padre, recordó, “siempre le encantaron las buenas historias y compartió muchas conmigo, incluso pocos días antes de su muerte”. Sara Poot-Herrera, investigadora y colega de Bruce-Novoa en la Universidad de California, rememoró: “Juan era uno de los pilares más sólidos de UC-Mexicanistas —grupo de académicos dedicados a la investigación de la literatura mexicana en esa institución— y su trayectoria teórica tuvo gran profundidad y trascendencia”. El poeta también escribió ensayos sobre la obra de Juan García Ponce y Elena Poniatowska, entre otros. Fuente: La Jornada *** Emiten veredicto del Premio Internacional “Garzón Céspedes” La Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica (Ciinoe, http://ciinoe.blogspot.com) y Comunicación, Oralidad y Artes (Comoartes), S.L., dieron a conocer el pasado 13 de junio desde Madrid y Ciudad de México los resultados de la segunda edición del Concurso Internacional de Microtextos “Garzón Céspedes”: Del Cuento de Nunca Acabar, del Dicho y del Pensamiento. La convocatoria fue atendida por autores de 25 países de cuatro continentes: Alemania, Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, España, Estados Unidos de Norteamérica, Francia, Guatemala, Honduras, Italia, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Portugal, Puerto Rico, Sudáfrica, Uruguay y Venezuela. El jurado, presidido por el escritor cubano-español Francisco Garzón Céspedes (http://www.letralia.com/firmas/garzoncespedesfrancisco.htm), estuvo compuesto por Mayda Bustamante (Cuba/España), María Amada Heras Herrera (México) y José Víctor Martínez Gil (México). El Premio Internacional de Microtextos “Garzón Céspedes” 2009 al Cuento de Nunca Acabar correspondió a la española Salomé Guadalupe Ingelmo por “Oficio de narrador”. Escritora, profesora universitaria y traductora, Ingelmo es doctora en filosofía y letras por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM, http://www.uam.es) y la Università degli Studi de Pisa (http://www.unipi.it), y miembro del Centro Superior de Estudios de Oriente Próximo y Egipto de la UAM (http://www.uam.es/otroscentros/asiriologiayegipto/default.html). Este es “Oficio de narrador”, el microcuento con el que Ingelmo obtuvo el premio: “Junta palabras, se cuenta, se disecciona y exprime, se vacía y muestra su revés: no le queda nada en el fondo de los bolsillos que esconder. Se pregunta si habrá alguien ahí fuera. Entonces se lee y se recompone. Se descubre. Quizá se reconoce. El puzzle le tienta. Junta palabras...”. Los Premios Internacionales de Cuento de Nunca Acabar “Garzón Céspedes” 2009 recayeron sobre Liliana Alemán (Argentina), por “Geishas”; Fátima Martínez Cortijo (España), por “Ad se”, y Nyrma Lara Anzúres (México), por “En el circo”. El Premio Internacional de Dicho “Garzón Céspedes” 2009 fue para Daniel Alfredo Socolovsky (Argentina), mientras que el Premio Internacional de Pensamiento “Garzón Céspedes” 2009 correspondió a Axel Levin (Argentina). Los Premios Extraordinarios de Cuento de Nunca Acabar “Garzón Céspedes” 2009 recayeron sobre Lidia Corcione Crescini (http://www.letralia.com/firmas/corcionecescinilidia.htm, Colombia), David Pereza Fernández (Cuba) y Luis Illanes Albornoz (Chile/Alemania). Los Premios Extraordinarios de Dicho “Garzón Céspedes” 2009 fueron concedidos a Lucía Patricia Villacís Ruiz (Ecuador), María Cazorla Durbán (España) y Juan Carlos Garrido del Pozo (España). Finalmente, los Premios Extraordinarios de Pensamiento “Garzón Céspedes” 2009 fueron para Carlos Alberto Lista (Argentina), Liliana Savoia (Argentina) y José Miguel Moya Guzmán (Costa Rica). Las tres categorías preveían asimismo la concesión de premios especiales, menciones de honor y rangos de finalista. En Cuento de Nunca Acabar, los premios especiales correspondieron a Liliana Savoia (Argentina), José David Guerra Bonet (Colombia) y Luis Rincón Cristóbal (España). En Dicho, fueron para Raquel María Saralegui (Argentina) y Fátima Martínez Cortijo (España). Mientras que en Pensamiento recayeron sobre los españoles Juan Carlos Garrido del Pozo, Fátima Martínez Cortijo y Mercedes Palaín Díaz. Las menciones de honor correspondieron, en Cuento de Nunca Acabar, para Raquel María Saralegui (Argentina), Daniel Alfredo Socolovsky (Argentina), Enrique Ángulo Moya (España, Burgos), Guillermo Boyra Eizaguirre (España), María Cazorla Durbán (España) y Ginés Mulero Caparrós (España); en Dicho, para Matías Ariel Amanto (Argentina), Luis Rincón Cristóbal (España) y Tomás Pacheco Estrada (México), y en Pensamiento, para Cristina Tejada Medina (España), Ulises Humberto Salazar Medrano (Nicaragua) y Luis Rincón Cristóbal (España). Los finalistas de la categoría Cuento de Nunca Acabar fueron los argentinos Eduardo Alberto Besoin, José Eduardo González Guaycochea, Daniel Marcelo Heissenberg, Luciana Leclerc, Víctor Justino Orellana, Eduardo Protto, Gonzalo Tomás Salesky Lascano, Fabio Seleme y Andrés María Spadano; la argentino-brasileña Isabel Florin da Furini, los españoles Ricardo Añino Vázquez, Nieves Azcárate Aguilar Amat, Beatriz Fernández Cano, Alberto Fernández González, Sofía Fernández Menéndez, Javier García Herrero, Nuria Gómez Lacruz, Susana Martínez García, Laura Martínez Vela, Antonio Ortuño Casas, Mercedes Palaín Díaz, Esther Patrocinio Sánchez, Yagoba Pedrosa Ucero, Carlos Ángel Rejes Ramos, Salvador Robles Miras y Cristina Salán Barrionuevo; el hondureño Kalton Bruhl, y los mexicanos Diana Alicia Amador Zavala, Armando Arroyo Andrade y Alberto del Valle Cruz. En la categoría Dicho, los finalistas fueron los argentinos Cora Frerking, Daniel Marcelo Heissenberg, Luciana Leclerc, Carlos Alberto Lista, María Evelia Pérez Nicotra, Fernando Darío Rodríguez y Fabio Seleme; la colombiana Lidia Corcione Crescini (http://www.letralia.com/firmas/corcionecrescinilidia.htm); el chileno Ricardo Hernán Castillo Silva; el chileno-alemán Luis Illanes Albornoz; los españoles Donís Albert Egea, Enrique Ángulo Moya, Ainhoa Bárcena Escarti, Jorge Béjar Pacheco, María Jesús Calvo Plaza, Rodrigo Carretero Cófreces, Javier Casado Tirado, Xabier Castro Suárez, Nuria Gómez Lacruz, Marcos Ley González, Rubén Martín Camenforte, José Núñez López, Antonio Ortuño Casas, Isidro Osés Burdaspar, Mario Parra Barba, Esther Patrocinio Sánchez, Isabel Pose, Salvador Robles Miras, Cristina Salán Barrionuevo, María Teresa Souto Crespo, Raquel Viejobueno Rodríguez y Alejandro Viñado Eguidazu; el español-chileno Pablo Gonz, y los mexicanos María Esther Alvarado Martínez y Nyrma Lara Anzúres. Finalmente, en la categoría Pensamiento se concedió rango de finalistas al ítalo-argentino Vinicio Completa; los argentinos José Eduardo González Guaycochea, Daniel Marcelo Heissenberg, Nilda Esther Lacabe, Luciana Leclerc, Román Méndez, Fernando Menino, Federico Pera, Horacio Martín Rodio Sein, Fernando Darío Rodríguez, Raquel María Saralegui y Fabio Seleme; la brasileña Terezinha Bertazzi Costa; los colombianos Verano Brisas, Lidia Corcione Crescini (http://www.letralia.com/firmas/corcionecrescinilidia.htm) y Daisy Morales Sánchez; los cubanos Yunieski Betancourt Dipotet, Yurién González Alonso y David Pereza Fernández; el chileno-alemán Luis Illanes Albornoz; la ecuatoriana Lucía Patricia Villacís Ruiz; los españoles Alejandro Ashley, Nicolás Luis Calvo Francés, María Jesús Calvo Plaza, Óscar Casado Díaz, Javier Casado Tirado, Eduardo Castiñeira Lema, María Cazorla Durbán, Violeta García Henche, Alberto Higueras Gómez, Miguel López Nieto, Maite Madinabeitia Dorado, Aida María Martín Caparrós, Susana Martínez García, Laura Martínez Vela, Ainara Méndez Sánchez, Rafael Mendoza Gaspart, Jaime Navarro González, Antonio Ortuño Casas, Isidro Osés Burdaspar, Richard Osés Ursúa, Esther Patrocinio Sánchez, Isabel Pose, Salvador Robles Miras, Cristina Salán Barrionuevo, Francisco José Segovia Ramos, José Ángel Serrano Granados, Juan Carlos Somoza García, Melina Vázquez Delgado y Raquel Viejobueno Rodríguez; la española-venezolana Dulce María Ramos Ramos (http://www.letralia.com/firmas/ramosramosdulcemaria.htm), y la francesa Sylvia Navone. Los textos premiados, mencionados y finalistas elegidos para su publicación (cuentos de nunca acabar, dichos y pensamientos) han sido editados en formato PDF en los números 108 al 111 de la colección “Gaviotas de Azogue”, que distribuye la Ciinoe a través de Internet y que pueden ser solicitados a la dirección electrónica ciinoe@hotmail.com. Fuente: Ciinoe *** Escritores de Hispanoamérica se reunieron en España Organizado por la editorial española Ediciones Irreverentes (http://www.edicionesirreverentes.com), el Congreso Hispanoamericano de Escritores, celebrado entre el 14 y el 18 de junio en Madrid y otras ciudades de España, reunió a 70 intelectuales de 15 países en un debate intelectual que recordó la misión principal del escritor y su relación crítica con la realidad. Una de las conclusiones principales del congreso es que “peligra” el modelo editorial actual, que las grandes editoriales “son dinosaurios en peligro de extinción” y que se tiende “hacia editoriales medianas y pequeñas basadas en la edición digital y la impresión bajo demanda”. A lo largo de los cinco días que duró el evento se meditó sobre la realidad de la literatura hispanoamericana a doscientos años de la independencia. Significativas fueron las palabras del escritor malagueño Alberto Castellón: “Basta de literatura creada con objetivos poco ambiciosos, intentando complacer los más bajos instintos de las multitudes, que tiene el éxito asegurado porque está dirigida a lo más bajo, a las masas: más gasolina para las secciones de best-sellers”. El escritor Miguel Ángel de Rus abrió el debate sobre la función del escritor que, en su opinión, ha pasado de ser comprometida, como en el caso de Lord Byron, Potocki, Orwell, Hemingway, Neruda, Malraux, Camus o Sartre, a estar claramente dedicada, en el caso de los escritores occidentales, “a escribir de temas inodoros, incoloros e insípidos”. “Escriben sobre su divorcio o su ombligo, escriben novelas históricas que no les comprometan, hacen realismo sucio para lectores sin pretensiones; ya no tienen ninguna función en la realidad social”, señaló De Rus. En ello incidió también César Strawberry, cantante de Def Con Dos y autor de libros como Destino zoquete y Besando la lona: “Ahora lo más que hacen los escritores es criticar un poquito, suave, sin comprometerse, porque lo que están esperando es que alguien les compre. En cuanto son comprados ya no tienen nada que decir”. Una mesa redonda habló sobre el futuro del libro teatral, con la moderación del dramaturgo Raúl Hernández Garrido (http://www.letralia.com/firmas/hernandezgarridoraul.htm) y con la participación de los españoles Lola Blasco, Luis Araujo, Luis Miguel González Cruz y Miguel Ángel de Rus, el argentino Daniel Veronese, el venezolano Juan Martins (http://www.letralia.com/firmas/martinsjuan.htm), el brasileño Camilo Pellegrini, los chilenos Marco Antonio de la Parra y José Henríquez, la mexicano-colombiana Amaranta Ossorio y el boliviano Marcos Malavia. Para Hernández Garrido, el libro teatral en gran medida compartirá formatos en el futuro; “junto al libro en papel, que no desaparecerá, se trabajará con el libro electrónico y con descargas de textos desde Internet. Quienes principalmente trabajan con los textos teatrales son las compañías, y para ellos la descarga a cambio de un precio módico será una buena solución. También es una buena solución para las traducciones, pueden traducir tu obra y dejarla al alcance de todo el planeta, sin el coste adicional de editarla en cada país”. Para el venezolano Juan Martins, “quienes editamos libros teatrales en Venezuela tenemos un camino complejo, porque hay que saber a qué público vas dirigido. Ediciones Estival, que es la editorial que dirijo, ha trabajado en buscar nuevos autores, edita la revista Teatralidades, todo con el fin de poner en relación autores de toda América. Este Congreso Hispanoamericano de Autores debe servir para descubrir nuevos registros de autores y facilitar el trasvase de obras entre América y España”. Eduardo Vaquerizo explicó las razones del éxito de la ciencia ficción: “Desde que llegaron al poder grandes reaccionarios como Reagan o Margaret Thatcher, el capitalismo se ha dedicado a desmontar sus mecanismos de control hasta llegar al punto actual, en el que los ciudadanos somos simple rebaño. Hemos perdido todos nuestros derechos. La sociedad occidental empieza a ser una sociedad de castas. Y la ciencia ficción lo que hacía era demostrar que había otros mundos posibles en un futuro cercano”, argumentó. Por su parte, en Alicante y Marbella se debatió sobre el tema “Escribir desde la periferia”, bajo la moderación de Santiago García Tirado y Sasi Alami. Para ésta última hay dos tipos de periferia: “La que supone estar en una ciudad sin industria editorial fuerte y que es un lastre para la difusión de tu obra, y otra periferia que es la escogida, la del autor que no se molesta en ir a presentaciones, ni en tratar con los medios de comunicación, ni en leer a otros autores cercanos. Es una especie de autismo que se paga con la soledad”. Se habló, asimismo, sobre la identidad de la literatura hispanoamericana en el marco del bicentenario de la independencia, en una mesa redonda moderada por el mexicano Juan Patricio Lombera con la participación de los colombianos Rómulo Bustos, Samuel Serrano y el argentino Horacio Vázquez Rial, para quien no tiene base la separación de las literaturas de América y España. “Se pretende hablar de literatura hispanoamericana como si fuera una unidad, olvidando que hay 22 países y al menos 30 sistemas literarios. Si se quiere hablar de literatura en español hay que incluir a España. Somos un todo, no se puede dejar a España fuera”, dijo Vázquez Rial. Fuentes: Ediciones Irreverentes • Europa Press *** Se reúnen en Madrid productores de contenidos digitales Distintos expertos en nuevas tecnologías coincidieron el pasado lunes 14 de junio, con motivo de la celebración, en el Auditorio del Ministerio de Cultura de España (http://www.mcu.es), en Madrid, de la I Jornada de Contenidos Digitales, en que para rentabilizar los libros electrónicos es necesario “la unión para combatir la incertidumbre” y “generar contenidos nativos digitales que no sean pirateables”. Durante la inauguración de la jornada, organizada por la Asociación Multisectorial de Empresas de Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Electrónica (Asimelec, http://www.asimelec.es), la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, aseguró que “el futuro de la cultura está directamente vinculado a los contenidos digitales” y señaló que éste es “un momento decisivo para la cultura y la economía españolas”. Asimismo, animó a creadores, productores, fabricantes, distribuidores, promotores, formadores y trabajadores de este sector para que “redoblen sus aspiraciones, sus sueños y sus proyectos”, y terminó invitando a todos a “inventar el futuro”. Por su parte, Martín Pérez, presidente de Asimelec, abogó por la elaboración de un plan nacional para el desarrollo de la industria de contenidos digitales y recordó que el valor económico de la convergencia de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y las industrias culturales “se cifra en más del 10% del Producto Interior Bruto de España, generando empleo de calidad y estable, con sinergias que inciden en el 24% de PIB total español”. Pérez apuntó también que el “liderazgo y apoyo del gobierno son determinantes para afrontar las profundas reformas necesarias” y añadió que la industria de los contenidos “necesita afrontar una reconversión, desarrollar nuevos modelos de negocio y procesos de innovación constante para generar nuevos productos y garantizar su sostenibilidad”. El director general de la División Editorial de Librerías del Grupo Planeta (http://www.planeta.es), Jesús Badenes, aseguró que las industrias de contenidos, en su faceta de distribución, “están afrontando un cambio copernicano”. En este sentido, calificó de “error” querer tomar experiencias internacionales como referencia. “La incertidumbre se combate con la acción”, afirmó al tiempo que defendió la recién creada plataforma Libranda (http://www.libranda.com), que comercializará libros electrónicos a partir del 15 de julio. En cualquier caso, Badenes apuntó que el futuro del libro es “binario”, es decir, el papel y lo digital convivirán y resulta “estéril”, en su opinión, hacer cábalas ahora sobre lo que representará el libro electrónico dentro de diez años. “No nos debe dar miedo el efecto sustitutivo sino que hay que pensar en lo complementario, ya que se accederá por nuevas vías a nuevos lectores que hoy no leen en papel”, consideró. “Todos tenemos un papel claro que jugar y estos esfuerzos comunes nos posicionarán bien”, auguró. Finalmente, Badenes abogó por desarrollar “pedagogía, una oferta suficiente y un marco legal como el que favorece otras industrias”. Por su parte, Ángel María Herrera (http://www.letralia.com/firmas/herreraburguilloangelmaria.htm), fundador y director de Bubok (http://www.bubok.com), dijo echar en falta una mayor dedicación a “educar” a la ciudadanía por parte de la industria y a la vez “que se generen contenidos nativos digitales que no sean pirateables”. Recordó, asimismo, que quien decida hoy piratear un libro “va a emplear una semana entera de su tiempo a ello, aunque se le ofrezca por un euro”. “Por eso es preciso que nuestros hijos vean que piratear está mal”, dijo. Herrera se posicionó también a favor de plataformas como Libranda o Abalúlibros —otra plataforma creada por diez profesionales del mundo del libro, entre los que se encuentran editores, y libreros generalistas, especializados y virtuales—, y pidió “valentía a los editores” confiando en que se conseguirá el IVA del 4% para el libro electrónico. A este respecto, Roberto Porras, director de Desarrollo Online de Telefónica (http://www.telefonica.com), se mostró partidario de “favorecer la entrada de todos los editores en el mundo digital”. “Esas plataformas únicas hacen que se aúnen los esfuerzos y posibilita que haya múltiples puntos de venta”, añadió. Por último, Mónica Fernández Muñoz, subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas del Ministerio de Cultura, apuntó como retos esenciales que el sector editorial “no pierda su actual cuarta posición mundial” y “que se proteja la propiedad intelectual y se atienda a los autores y a la demanda” desde una “oferta legal”. Fuente: IBLNews *** Un documental narrará visita de García Lorca a África La visita de Federico García Lorca a África en 1931, que ha sido rescatada en el libro Lorca en África, de Miguel Caballero Pérez —cronista de Láchar (Granada, España)—, será el tema de un documental histórico que se rodará en Ceuta y en Tetuán (Marruecos). El autor del libro adelantó el pasado 14 de junio a los periodistas, en Ceuta, la iniciativa de este documental que revelará datos “inéditos” sobre la presencia del literato de la Generación del 27 en África. La visita se produjo el 27 de diciembre de 1931, cuando llegaba a Ceuta el recién designado —desde hacía diez días— ministro de Instrucción Pública de España, Fernando de los Ríos, siendo la primera visita del Gobierno de la II República al Protectorado. Caballero afirmó que lo que había pasado “desapercibido” fue la presencia de García Lorca, quien era secretario del ministro, y explicó que la figura del poeta se aprecia claramente en una de las fotos que el periódico ABC (http://www.abc.es) publicó sobre ese acontecimiento. El investigador está recorriendo Ceuta y Tetuán para realizar un documental que recogerá el viaje de su libro y cuyo rodaje comenzará a principios de julio. Caballero ha contado, para su investigación, con la ayuda del director de la Biblioteca Pública de Ceuta (http://www.ceuta.es/biblioteca), José Antonio Alarcón, y del cronista oficial de la Ciudad Autónoma ceutí, José Luis Gómez Barceló. El autor granadino afirmó que revisó “unos 3.000 artículos de periódicos” y de repente encontró una referencia, y a partir de ahí empezó a tirar del hilo. Fuente: EFE *** Donan objetos personales de Matilde Elena López Floritchica Valladares, hija de la escritora salvadoreña Matilde Elena López, donó objetos personales de su madre al Museo de la Palabra y la Imagen (Mupi, http://www.museo.com.sv) y a la Biblioteca Nacional de El Salvador, según se conoció el pasado lunes 14 de junio. La donación al Mupi consta de retratos hechos a Matilde Elena López, un busto, investigaciones académicas, ropa, reconocimientos, correspondencia con otros escritores y manuscritos. Mientras, la Biblioteca Nacional recibirá entre 1.500 y 2.000 libros, según dijo su director, Manlio Argueta, quien agregó que quisiera otorgarle un espacio especial a la colección. El director del Mupi, Carlos Consalvi, dijo que el legado de López está en proceso de conservación, bajo el cargo del historiador Óscar Campos y Jackelyne López. “Primero lo catalogaremos y preservaremos, para que en algunos meses esté abierto a la investigación y más adelante pueda exponerse”, dijo Consalvi. En la Biblioteca Nacional, el público podría apreciar los libros a partir de julio. Fallecida el pasado 11 de marzo a causa de una pulmonía, López fue pionera e impulsora en El Salvador del género ensayístico, además de propiciar la entrada de las escritoras en una literatura que, como la del país centroamericano, era dominada por los hombres. La autora obtuvo el Premio Nacional de Cultura en 2005. Fuente: La Prensa Gráfica *** Muere el escritor José Ramón Medina, fundador de la Biblioteca Ayacucho El lunes 14 de junio murió en Caracas, a los 90 años de edad, el escritor y poeta José Ramón Medina, cuya salud venía deteriorándose en los últimos meses. “Murió de causas naturales”, confirmó su hijo, el político Ramón José Medina. Medina nació en San Francisco de Macaira, una pequeña población del estado Guárico situada entre Altagracia de Orituco y Clarines. La mayoría de las biografías del autor sitúan su fecha en 1921, pero un descubrimiento reciente, hecho a raíz de su muerte por sus familiares y difundido en la prensa por su hija María Beatriz, obliga a corregir el dato pues el año de su nacimiento fue, en realidad, 1919. Realizó sus estudios de primaria en Ocumare del Tuy, y la secundaria en el Colegio Federal de Maracay, y en los liceos Andrés Bello y Fermín Toro, en Caracas. En 1948 formó parte del grupo Contrapunto. Al inicio de los 50 obtuvo el título de doctor en ciencias políticas y sociales en la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve). Luego se trasladó a Roma, donde cursó una especialización en derecho penal y criminología en París. En 1954 entró a formar parte del cuerpo docente de la UCV, donde aparte de la enseñanza y estudio compartió responsabilidades rectorales. Dos décadas más tarde se desempeñaría como profesor de la Escuela de Comunicación Social. Medina se destacó como poeta, ensayista, crítico, articulista, jurista, diplomático y también practicó el periodismo, llegando a convertirse en director del diario El Nacional (http://www.el-nacional.com), donde dirigió el suplemento Papel Literario. Junto a un grupo de intelectuales, encabezado por el crítico uruguayo Ángel Rama, el poeta fundó en el año 1974 la Biblioteca Ayacucho, y ocupó la presidencia de la institución desde entonces hasta 2001. También ayudó a crear el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.gob.ve). Ocupó además cargos relevantes dentro de la administración pública como magistrado de la Corte Suprema de Justicia (1957), fiscal general (1976) y contralor de la República por dos períodos consecutivos (1986-1994). En el ámbito literario fue reconocido con el Premio Universitario de Poesía (Caracas, 1949), el Premio Municipal de Poesía (Caracas, 1949), el Premio de Poesía Juan Boscán del Instituto de Cultura Hispánica de la Universidad de Barcelona (España, 1952), el Premio Internacional de Latinidad Simón Bolívar (Siena, Italia, 1957) y el Premio Nacional de Literatura 1959-1960. Entre sus obras destacan Rumor sobre diciembre (1949), Elegía (1957), Antología poética (1957) y Bajo los árboles (1971), así como su estudio Noventa años de literatura venezolana (1992). Dejó inéditos los poemarios Bosque de Dios y Epitafios. Fuentes: El Carabobeño • El Universal • Tal Cual *** Director de la Real Academia Española recibe el Toisón de Oro El rey Juan Carlos de España impuso el Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro, “una de las más antiguas y prestigiosas del mundo”, al director de la Real Academia Española (RAE, http://www.rae.es), Víctor García de la Concha, y al político Javier Solana, en reconocimiento a su “muy esforzada dedicación, constante entrega y numerosos logros que han revertido en beneficio” de España. Así lo expresó el monarca en una ceremonia celebrada el martes 15 de junio en el Salón Magnolias del Palacio de la Zarzuela, en la que les impuso la insignia de la Orden y les entregó el Collar en presencia de la Reina, los Príncipes de Asturias, los caballeros de la Orden Simeón de Sajonia Coburgo y el Infante Don Carlos —acompañados por sus esposas Margarita de Bulgaria y Ana de Francia—, y familiares y amigos de los homenajeados, entre los que se encontraba el escritor Mario Vargas Llosa. El rey destacó de ambos su “deseo de trabajar por una España moderna y democrática, abierta, moderna, tolerante y conciliadora, orgullosa de su unidad en la pluralidad y diversidad y cada vez más presente en el mundo”, y haberlo hecho con “empuje”, “visión de futuro”, “sentido de la obligación y del compromiso”. Del director de la RAE destacó su “activa y decidida voluntad de contribuir a la expansión del español en el mundo, como idioma que pertenece por igual a todos los que lo hablan”. “Mucho es lo que debe a García de la Concha la unidad del español, gracias a su magistral saber y denodado esfuerzo en favor de la cooperación entre las 22 academias de la lengua de España y América. Ha aportado lo mejor de su impulso, aliento y energías no sólo a grandes encuentros de academias y a congresos, sino también a magnas obras que son guías esenciales” del español. García de la Concha recordó el propósito por el que Felipe el Bueno de Borgoña fundó la Orden del Toisón de Oro en 1430, para que “quienes practican acciones de caballería sean motivados para acometerlas cada vez mejor”. Reconoció haberse dedicado “en cuerpo y alma” como director de la RAE a “fomentar al máximo la relación de las 22 academias que, asociadas, trabajan al servicio específico de la unidad” del español. Ese fue, dijo, el “mandato claro” que recibió del rey hace doce años, cuando le recibió por primera vez como director de la RAE. Citando a Ramón Menéndez Pidal, afirmó que la unidad de la lengua española constituye “uno de los hechos más grandiosos de la historia de la cultura” y aseguró que no se ha conseguido por “azar” sino gracias a “acciones confluyentes de América y de España, de instituciones, grupos y nombres concretos”. Por eso consideró que el Toisón que recibió el 15 de junio “abraza” también a las academias de América. Con estos dos nuevos caballeros, ascienden a 22 las personalidades distinguidas con el Toisón desde que el rey Juan Carlos ocupa la jefatura del Estado. Los últimos en recibirla habían sido el ex presidente del gobierno Adolfo Suárez y el rey de Arabia Saudí, Abdulá bin Abdelaziz, en julio de 2007. El rey de España es el responsable de otorgar directamente esta distinción a quien crea merecedor de ella, en virtud del artículo 62 de la Constitución y a través del correspondiente real decreto, que refrenda el Consejo de Ministros. El Collar del Toisón no es hereditario ni transmisible, por lo que cada joya, que está numerada, debe ser devuelta cuando fallezca su titular. Cinco de las personalidades a las que Don Juan Carlos ha concedido el Toisón ya han fallecido. Inspirado en el mito de Jasón, consta de un collar de oro con las armas de los Duques de Borgoña, del que cuelga el Toisón, un carnero de oro que representa al vellocino de la mitología griega y al carnero de Gedeón. El rey también posee el Toisón. Se lo entregó su padre, Don Juan de Borbón, en 1941. El collar era el símbolo de la orden de caballería del mismo nombre creada en 1430 por el duque Felipe el Bueno de Borgoña con motivo de su matrimonio con Isabel de Portugal. Nació en un principio para defender la religión católica. Desde entonces, el número de collares entregados asciende a cerca de 1.200, que han recibido soberanos y miembros de Familias Reales y destacadas personalidades de la aristocracia, la política y las armas, tanto españolas como extranjeras. En 1477, cuando María de Borgoña se casó con Maximiliano de Austria, la orden pasó a la casa de Habsburgo y contó con la protección especial de Carlos V. Con la llegada de la casa de Borbón a España se mantuvo simultáneamente en Austria hasta 1818 (cuando se abolió la monarquía) y en España hasta 1931, con la II República. Fue el rey Juan Carlos quien recuperó su vigencia y, en la actualidad es la más alta distinción que concede la Casa Real española. Entre las personalidades a las que Don Juan Carlos ha concedido el Toisón, figuran el Príncipe de Asturias; el primer jefe de la Casa del Rey, Nicolás Cotoner y Cotoner, marqués de Mondéjar; el político Torcuato Fernández Miranda; el poeta José María Pemán; las reinas Beatriz de Holanda, Margarita de Dinamarca e Isabel II de Inglaterra; el rey Constantino de Grecia, el rey Carlos Gustavo de Suecia, Hussein de Jordania, el Gran Duque Juan I (Duque de Luxemburgo), el Emperador Aki-Hito o el rey y ex primer ministro búlgaro Simeón de Sajonia Coburgo. Fuentes: IBLNews • La Razón *** Legado de Francisco Umbral es donado a su fundación Toda la biblioteca que acompañó a Francisco Umbral, incluyendo todos los libros que leyó, los que le dedicaron, los que escribió y los que tomaron como punto de partida su obra, así como los cuadros que decoraron sus estancias y las cartas que recibió de los más diversos personajes de la vida cultural y política, ya forman parte de la Fundación Francisco Umbral, gracias a una donación hecha por su viuda, María España, y formalizada el pasado martes 15 de junio. Durante una reunión del patronato, la viuda del escritor fallecido en 2007 anunció su decisión de ceder todo el legado a la institución que vela por la memoria del autor de Un ser de lejanías, de la que es presidenta. “Un gesto generosísimo que nos emociona y nos llena de agradecimiento”, señaló en nombre de todos la académica y presidenta de Unidad Editorial Carmen Iglesias. “Se trata de un paso fundamental en la solidez de la fundación, de un paso que garantiza su pervivencia”, señaló Alberto Gutiérrez Alberca, viceconsejero de la Junta de Castilla y León (http://www.jcyl.es), quien se refirió al momento como decisivo para decidir cuál será la sede definitiva de la casa museo del escritor en su ciudad natal, Valladolid. En la reunión del patronato, la directora de la fundación, Leticia Espinosa de los Monteros, dio cuenta de las actividades realizadas hasta ahora y de los próximos proyectos, entre los que destaca la puesta en marcha de la página web del escritor, que estará a disposición de los usuarios el próximo otoño. Más de 2.000 documentos han sido ya digitalizados y cerca de 6.000 artículos, centrándose ahora los esfuerzos en el material fotográfico. Fuente: El Mundo *** Francisco Ayala en grabaciones de la Biblioteca Virtual de Andalucía La voz del escritor y pensador español Francisco Ayala, que falleció en noviembre de 2009, puede oírse desde este miércoles 16 de junio en la Biblioteca Virtual de Andalucía (http://www.juntadeandalucia.es/cultura/bibliotecavirtualandalucia) a través de cinco horas y media de grabaciones efectuadas entre 1966 y 1975, y en las que el autor lee los relatos “El inquisidor”, “La vida por la opinión” y “Música para bien morir” o la conferencia “El fondo sociológico en mis novelas”, entre otros textos. La página se irá enriqueciendo en el futuro, además, con otros documentos sonoros del autor recientemente localizados, según informó el consejero de Cultura, Paulino Plata, que presidió el miércoles 16, y por primera vez, la reunión del Patronato de la Fundación Francisco Ayala (http://www.ffayala.es), ocasión en la que agradeció la colaboración a la Biblioteca Valenciana (http://bv.gva.es), depositaria del legado sonoro sobre el escritor que recopilaron los profesores Ignacio Soldevila y Rosario Hiriart. La reunión de los miembros del Patronato, cuya presidencia honorífica recae en la viuda de Ayala, Carolyn Richmond, sirvió para, entre otras cosas, tratar el programa que desarrollará la fundación durante el próximo otoño, en el que destacará el estreno el próximo 30 de septiembre, en el Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es), de los dos primeros documentales de la serie Testimonios orales para su archivo, grabados con los profesores Andrés Amorós y Susana Cavallo, y la presentación de la colección de libros “Cuadernos de la Fundación Francisco Ayala”, coeditada con la Editorial Universidad de Granada (http://www.editorialugr.com). En ésta aparecerán la nueva edición de El jardín de las delicias y La familia de Francisco Ayala y su infanci, de la investigadora Amelina Correa. También, según apuntó el consejero, el próximo 3 de noviembre se recordará la muerte de Ayala con un acto homenaje, del que se encargará el grupo de marionetas “La Maquiné”, y, en los días sucesivos, el 4 y el 5, se celebrarán unas jornadas de encuentro entre nuevos investigadores de la obra del escritor granadino. La efeméride será además "institucionalizada" y cada año se recordará su figura tanto a nivel granadino, como autonómico y nacional. Además, está prevista la puesta en circulación de un sello conmemorativo con la imagen del autor. El Patronato, en el que el pasado 16 de junio tomó posesión el consejero, aprobó sus cuentas y su programa de actividades del ejercicio 2009, y procedió además a la aceptación de la donación de la biblioteca del escritor y profesor Enrique Molina Campos, que consta de más de 4.000 volúmenes que serán cedidos en depósito a la Biblioteca Pública Municipal Francisco Ayala, que abrirá sus puertas en los próximos meses. Esta colección está formada por libros de literatura contemporánea, especialmente rica en primeras ediciones de libros de poesía, con una presencia importante de ediciones artesanales impresas en Málaga, ciudad a la que el profesor de la Facultad de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de Granada (http://fcd.ugr.es) estaba muy ligado. La reunión tuvo lugar en el Palacete del Alcázar del Genil, sede de la fundación, con la presencia de Richmond y el resto de integrantes del Patronato, del Ayuntamiento de Granada (http://www.granada.org), la Universidad de Granada (http://www.ugr.es) y la Diputación (http://www.dipgra.es), a pocos metros del limonero que crece sobre las cenizas de Ayala, que falleció a los 103 años. Fuente: Europa Press *** Se reúnen los “sabios” de Europa para hablar de digitalización El Comité de Sabios de la Unión Europea (http://europa.eu/index_es.htm) para la digitalización del patrimonio cultural europeo, uno de los más grandes y diversos del mundo, mantuvo este jueves 17 de junio en el Ministerio de Cultura de España (http://www.mcu.es) su primera reunión para marcar las líneas de trabajo de los próximos seis meses, el tiempo de que disponen para empezar a dar respuestas. Este Comité, que en la reunión del 17 tuvo a la ministra Ángeles González-Sinde como anfitriona, fue creado durante la presidencia española de turno de la UE y será heredado por la belga, ya con un marco definido sobre lo que costará la digitalización, cómo se protegerá la propiedad intelectual y el modo de colaboración pública/privada para su mantenimiento a largo plazo. Si no hay “unas reglas del juego previas”, el proceso será mucho más difícil, explicó la ministra en una rueda de prensa tras la reunión junto a los “sabios” Maurice Levy, empresario y economista francés; Jacques de Decker, escritor belga, y Elisabeth Nieggeman, directora de la Biblioteca Nacional Alemana (http://www.d-nb.de). Según la ministra, “el objetivo del comité es presentar recomendaciones que permitan a la UE dar una respuesta coordinada a los desafíos que plantea la digitalización de la cultura y su aportación a la sociedad del conocimiento” e internet, añadió, ofrece “igualdad y la oportunidad de descentralización”. En ese sentido, Levy agregó que, dado que estamos en la era digital, el camino para hacer más accesible la cultura y proteger a la vez el patrimonio es su digitalización, si bien “en pleno siglo XXI”, ha dicho, hay aún algunos graves problemas por resolver. Entre ellos, la seguridad en línea o cómo acceder a obras con derechos de autor —el denominado “agujero negro digital”—, las descatalogadas o las “huérfanas”. Nieggeman, que abundó en la dificultad y el elevado coste ya sólo para delimitar en qué situación de las anteriores se encuentra una obra, considera posible llegar a acuerdos con entidades privadas que patrocinen su acceso siempre y cuando no haya cláusulas de exclusividad. La representante en la reunión de la Dirección General de la Sociedad de la Información y Medios de la Comisión Europea (http://ec.europa.eu/information_society/index_es.htm), Patricia Manson, recordó que España es uno de los países que más fondos ha aportado a Europeana (http://www.europeana.eu), el portal europeo de archivos, museos y bibliotecas, con más del 10% del total de los nueve millones de objetos que ofrece. Fuente: EFE *** Recordarán a Joan Maragall en su 150º aniversario El 150º aniversario del nacimiento del poeta catalán Joan Maragall, así como el centenario de su muerte, se conmemorarán entre 2010 y 2011 con un congreso internacional, once conferencias, exposiciones, obras de teatro y con el inicio de la publicación de su obra completa. Oriol Izquierdo, director de la Institució de les Lletres Catalanas (ILC, http://bit.ly/dxOGbJ), explicó en una rueda de prensa, realizada este jueves 17 de junio, que se trata de impulsar en toda Cataluña actividades que conmemoren el doble aniversario, así como promover otras relacionadas con el intelectual catalán e incidir en el estudio y reconocimiento de su vida y su obra, tanto en España como en todo el mundo. Además del barniz académico del Año Maragall, Izquierdo confía en que el conocimiento popular que se tiene del poeta haga que los actos sean participativos e incluso se pedirá al público en general que sugiera algunas actividades a realizar. También está previsto que, a través de la página Any Joan Maragall 2010-2011 (http://www.joanmaragall.cat), los ciudadanos transmitan fotografías con placas alusivas al escritor en diferentes puntos de Cataluña, tanto de calles en su honor como de actos en los que pudo participar y se dejara constancia pública. En cuanto al congreso internacional, indicó que lo organizarán las universidades de Barcelona (http://www.ub.edu), Autónoma de Barcelona (http://www.uab.es) y Pompeu Fabra (http://www.upf.edu/es), con el apoyo de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (http://www.secc.es), y se llevará a cabo entre el 27 y el 30 de septiembre de 2011. Respecto a las once conferencias, dirigidas a un público no especializado, se ha pedido a expertos de diferentes ámbitos que tracen sus perfiles sobre Joan Maragall y tanto se tendrá en cuenta su periodismo durante la Semana Trágica, como su inquietud religiosa o la visión que tenía de las relaciones entre Cataluña y España. Izquierdo recordó, por otra parte, que el Teatro Nacional de Cataluña (TNC, http://www.tnc.cat) iniciará en septiembre su temporada con el espectáculo Joan Maragall: La Llei d’amor, dirigido por Joan Ollé, mientras que para la temporada 2011-2012, Herman Bonnin está trabajando en una adaptación del Comte Arnau. Manifestó, también, que le gustaría que en el Festival de Barcelona Grec 2010 (http://bit.ly/c4z4ZE) se pudiera representar Ifigènia a Tàurida, que fue estrenada en 1898, en el Laberinto de Horta. En cuanto a las exposiciones, el Año Maragall incluirá “Joan Maragall, poeta de la vida”, en el Palau Moja, entre abril y julio del próximo año, con la que se intentará acercar la poesía de Maragall (1860-1911) a la sociedad actual, con sus poemas como eje articulador. Asimismo, habrá otra exposición de pequeño formato en el TNC, otra en la Biblioteca de Cataluña (http://www.bnc.cat), donde se subrayarán los elementos naturales y florales de su poesía, y ya se puede visitar en la Vall de Núria “Als cims celestials. De Núria als Pirineus”. El acto central del Año Maragall será el día 10 de octubre y la Oficina encargada de organizarlo ya ha animado a diferentes entidades y a los ayuntamientos de poblaciones con las que Maragall tuvo relación, como Blanes, Olot, Puigcerdà, Sant Joan de les Abadesses o Sitges, a que preparen una acción simultánea de lectura pública de textos del autor barcelonés. Otro de los objetivos del Año Maragall es iniciar la publicación de la Obra Completa, que coordinará Lluís Quintana y que editará Edicions 62. Los primeros volúmenes en llegar a las librerías durante este período serán Poesía y Artículos, mientras que más adelante se publicarán Traducciones y Elogios. Sobre la posibilidad de escribir una biografía del escritor, Izquierdo señaló que los expertos coinciden en que todavía no puede realizarse porque “queda mucho trabajo pendiente relacionado con el estudio de su correspondencia”. Fuente: EFE *** Autores inéditos son premiados por Monte Ávila La editorial del Estado venezolano, Monte Ávila Editores (http://www.monteavila.gob.ve), anunció este 18 de junio el veredicto de su Concurso para Autores Inéditos 2010, realizado en los géneros poesía, narrativa, ensayo, dramaturgia y literatura para niños, niñas y jóvenes. En esta oportunidad el jurado de poesía estuvo conformado por Mharía Vázquez Benarroch (http://www.letralia.com/firmas/vazquezbenarrochmharia.htm), Antonio Trujillo y Luis Enrique Belmonte. Las obras ganadoras en este género son Los aromas dulces, de Ninoska Laya Pereira; Máquinas prodigiosas, de Carlos Suñer, y No es por vicio ni por fornicio: uranismo y otras parafilias, de Alejandro Castro. El jurado consideró que la propuesta plasmada por Laya Pereira en Los aromas dulces “transita con ternura hacia un encuentro íntimo con el paisaje y las voces ancestrales de la Amazonia, dejando delicados aromas que son reminiscencias de un viaje que confronta al hombre citadino con la Naturaleza”. Asimismo, consideró que Máquinas prodigiosas, de Suñer, “constituye un logrado y mesurado ejercicio en el que la reflexión sosegada da paso a la auscultación de situaciones vitales primordiales para el ser humano”. Entre tanto, No es por vicio..., de Castro, fue elegido por constituir “una apuesta en la que sobresale una voz honesta, que es consciente de los recursos expresivos del lenguaje y que asume con riesgo los conflictos derivados de las tensiones entre el cuerpo y el poder”. El jurado de ensayo, compuesto por Douglas Bohórquez, Mirla Alcibíades y Edgar Páez, concedió el premio a Henrique Avril: los rostros del desolvido, un trabajo de Claudia Pignataro Belgrave, del cual se tomó en cuenta “el aporte brindado por esta obra tanto para el estudio de la construcción del imaginario nacional desde finales del siglo XIX, como para el abordaje de aspectos fundamentales de la literatura venezolana así como de la revista El Cojo Ilustrado”. Además, los jueces consideraron que el planteamiento y desarrollo del punto de vista de la autora “contribuye a enriquecer el estudio sobre la fotografía y otros aspectos que desarrolla. Fue igualmente determinante para la selección el adecuado manejo del lenguaje, que se resuelve en una prosa cuidada que, a su vez, está puesta al alcance de lectores no especializados en estos temas”. En dramaturgia resultaron seleccionadas las obras Mi abuela en pijama, de Loida Pérez, y Necro-lógica, de Yamilet Rosales Paolini. El jurado estuvo conformado por Mónica Montañez, Rodolfo Porras y Rodolfo Santana, quienes consideraron que la obra de Pérez tiene “una excelente estructura donde la realidad pierde sus contornos y los personajes, dotados de fuerte carácter, brotan de la memoria, de las neurosis y de las paredes de una antigua casona repleta de secretos y fantasmas. Tragedias, amores que regresan del pasado con pasión renovada y odios familiares, se tejen en un ritmo vibrante que pareciera hablarnos sobre la eterna juventud de los afectos y los odios”. Necro-lógica fue considerada “una breve pieza con un diálogo excelente. Una mujer dispuesta a morir acude a la morgue para informarse de los trámites a efectuar para lograr su cremación. Oscilando entre la soledad, la ilusión y un corrosivo humor negro nos muestra la obsesión por la muerte e, igualmente, lo hermoso de una vida donde se cumplen los sueños”. El jurado en literatura para niños, niñas y jóvenes estuvo integrado por Luiz Carlos Neves, Nelci Marín y Linsabel Noguera. Unánimemente consideraron ganador al manuscrito Un secreto en el mar de los espíritus, de Adriana Ramírez, “por ser un texto ágil y alegre, que encara la muerte libre de tabúes y dramatismos, donde el sentimiento de pérdida se conforta a través de la magia como metáfora del recuerdo de quienes han amado”. En narrativa, los miembros del jurado, Orlando Chirinos, Krina Ber y José Roberto Duque, seleccionaron tres obras ganadoras: dos de cuentos, Los impresentables, de Raymond Nedeljkovic, y Las Trinitarias y Barba Azul, de Carolina Álvarez Arocha; y una novela, Mujer de tiza, de Daniel Alberto Linares Rivero. El libro de Nedeljkovic fue escogido “por su destreza narrativa al retratar los estados compulsivos de la neurosis urbana. Es la voz de un ciudadano anónimo que no le hace concesiones al trámite fácil de la tragedia y el melodrama”. Por su parte, el de Álvarez Arocha resultó entre los ganadores “por la armonía entre el divertimiento de una anécdota simple y el dominio del lenguaje en su apuesta por la transgresión de los géneros”, y la novela de Linares Rivero “por ser una obra completa, que aspira sin complejos a desentrañar el sentido de la vida. Destaca su maestría en el manejo del lenguaje y del tiempo narrativo”. Para cada uno de los géneros el premio consiste en la entrega de 1.500 bolívares y la publicación en Monte Ávila de las obras seleccionadas. Fuente: Monte Ávila Editores *** Muere a los 87 años José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998 José Saramago, el único escritor portugués que ha recibido el Premio Nobel de Literatura, falleció el pasado viernes 18 de junio a los 87 años de edad en su residencia de Tías, en Lanzarote (Canarias, España), donde residía desde 1993, cuando huyó de su patria por el que sería el primer veto público a su obra, en este caso por El evangelio según Jesucristo. Según relató Pilar del Río, su compañera y traductora, Saramago se despertó de buen humor, había pasado una noche plácida e, incluso, se interesó como hacía cada mañana por los principales acontecimientos del planeta. Después de desayunar sintió una especie de pinchazo en el pecho, de ahí un malestar general que lo obligó a recostarse en su habitación. Después, según los médicos, se generó un “fallo multiorgánico” que le provocó la muerte. Una muerte rápida y, al parecer, sin dolor. Saramago vivió sus últimos años con el mismo ritmo de lectura y de escritura que cuando inició su andadura literaria, allá a finales de los años 60 —incluso “más”, llegó a contar Pilar del Río. Fue un escritor “tardío” y autodidacta que nació en un recóndito pueblo de la provincia portuguesa, Azinhaga, en 1922, donde sus padres eran campesinos y analfabetos, incluido su abuelo, de quien heredaría su atracción por la cultura, el arte y la magia de las palabras. Pero también sus hondísimas convicciones políticas, rebeldes, la de esa clase obrera marcada por guerras y por hambrunas que asolaron a Europa en el siglo pasado, la de esos comunistas perseguidos por las dictaduras y el fascismo que mantuvieron viva la llama de su pensamiento. “He sido, soy y seré un comunista. Un comunista libertario”, repetía sin un ápice de resignación. De joven fue campesino, pero también fue mecánico automotriz, contador, vendedor de seguros, aprendiz de reportero y, finalmente periodista, como antesala a su oficio y “refugio” definitivo: escritor. A pesar de que siempre había estado en la sombra, sobre todo como autor de poesía, era prácticamente desconocido hasta que, en 1982, publicó Memorial del convento. A partir de ahí vendría una actividad literaria frenética, grandes títulos con escaso tiempo de diferencia, que a la postre se convertirían en el principal argumento para que fuera reconocido con el Premio Nobel de Literatura 1998: La muerte de Ricardo Reis, La balsa de piedra, El evangelio según Jesucristo y Ensayo sobre la ceguera fueron algunas de esas obras. Saramago deja inconclusa una novela sobre el tráfico de armas titulada Alabardas, alabardas, espingardas, espingardas, un verso del gran poeta y dramaturgo luso Gil Vicente, conocido por el sobrenombre del Plauto portugués. Tras Caín, Saramago empezó a escribir esta nueva novela, que empezó muy animado y en la que se atascó porque no acababa de estar satisfecho con el título, y el escritor portugués acostumbraba a tener el título antes de escribir sus novelas. Le dio muchas vueltas hasta que lo encontró en el verso de Gil Vicente. Tanto esfuerzo le costó una pequeña alteración en sus constantes vitales y un susto familiar, pero enseguida se recuperó y, con el título ya decidido, reanudó con ímpetu la escritura de la novela, que, según comentó a sus amigos, se le estaba resistiendo dando más quebraderos de cabeza que las anteriores. En la mesa baja del salón, junto a su sillón de lectura y escritura, han quedado los últimos libros por los que se ha interesado, como A ciegas, de Claudio Magris, que tan sólo hace unos meses fue a visitarlo a su casa de Lanzarote. También estaban las reseñas que George Steiner publicó en The New Yorker, entre 1967 y 1997, libro que recomendaba vivamente a los amigos, y asimismo Y la palabra se hizo vida, de Eduardo Barreto Betancort, un libro editado con motivo del 25º aniversario de Cáritas Lanzarote, en el que colaboró el propio Saramago. Sus últimas lecturas incluían La máquina de hacer españoles, del escritor angoleño Valter Hugo Mae, y El gran secreto de Jesús, del periodista y escritor español Juan Arias. También, dos libros muy especiales para Saramago: Confesiones del estafador Félix Krull, la última novela escrita por Thomas Mann, que acaba de ser reeditada y que el autor portugués editó hace ya muchos años en su país natal, y la correspondencia que el propio Saramago mantuvo con el también escritor portugués José Rodrigues Miguéis entre 1959 y 1971. Este libro acaba de ser editado este mismo mes de junio y, cuando el Nobel lo tuvo entre sus manos, comentó a Pilar del Río: “Ahora ya me puedo morir tranquilo”. Los restos mortales de Saramago fueron velados en uno de sus últimos grandes proyectos, la Fundación José Saramago (http://www.josesaramago.org), con sede en Lanzarote, y desde la que Pilar del Río pretende seguir difundiendo su palabra y pensamiento. El sábado 19, fueron trasladados en un avión de la Fuerza Aérea portuguesa a Lisboa, en cuya Cámara Municipal se le rindió homenaje con la presencia del alcalde Antonio Costa, un gran admirador del escritor, al que acompañaron varios miembros del gobierno portugués y la ministra española de Cultura (http://www.mcu.es), Ángeles González-Sinde, entre otras autoridades de España y de países de habla portuguesa. El gobierno de Portugal decretó, el sábado 19 y el domingo 20, días de luto nacional en memoria del escritor. Con un tratamiento propio de un dignatario de Estado, el cortejo fúnebre pasó lentamente ante la sede de Lisboa de la Fundación José Saramago, situada cerca del aeropuerto de Portela. El primer ministro portugués, el socialista José Sócrates, fue de los primeros en acudir a la capilla ardiente, por la que pasaron también muchos de sus ministros. “Saramago fue un gran portugués, no sólo como escritor, y deja una marca muy profunda en el alma portuguesa”, afirmó Sócrates, para quien el Nobel es “uno de los grandes exponentes” de la cultura lusa y un intelectual que contribuyó a la afirmación y difusión de su literatura. Cubierto por la bandera portuguesa, el ataúd, que fue llevado a hombros en el aeropuerto por un grupo de soldados hasta el coche fúnebre, fue introducido en el Ayuntamiento por otra guardia de honor en medio de los aplausos de los lisboetas concentrados ante sus puertas. Es el “reconocimiento de un pueblo y un Estado”, subrayó Sócrates, con cuyas palabras de elogio hacia la figura intelectual y humana de Saramago coincidieron las muchas personalidades de la vida pública lusa que acudieron a darle el último adiós. Desde su salida de Lanzarote, acompañaron los restos a bordo del avión militar portugués la ministra lusa de Cultura, Gabriela Canavilhas, la viuda del escritor, Pilar del Río, la hija de su matrimonio anterior, Violante Saramago, y varios familiares y amigos muy cercanos. Al terminar los homenajes, los restos de Saramago fueron cremados junto a un ejemplar de Memorial del convento, una de sus obras fundamentales y gracias a la que conoció a Pilar del Río. La obra fue depositada junto a su féretro por Eduardo Lourenco, coetáneo de Saramago y considerado uno de los intelectuales portugueses más destacados del siglo XX. Lourenco entregó el libro, con lágrimas en los ojos, a Pilar del Río, y escribió unas palabras que nadie leyó, ya que fue cerrado y depositado junto al féretro en la capilla ardiente del Salón de Plenos del ayuntamiento lisboeta. Por deseo de su ahora viuda, el libro fue colocado entre las manos del escritor antes de cerrar el féretro, e incinerado con él. El próximo jueves 1 de julio, el juez español Baltasar Garzón presentará en Lanzarote, conjuntamente con Pilar del Río, la biografía del premio Nobel escrita por Fernando Gómez Aguilera, cita que tendrá lugar a las 20:30 horas en la sede de la Fundación César Manrique (FCM, http://fcmanrique.org). Según informó la propia FCM, se trata de un biografía cronológica José Saramago. “La consistencia de los sueños, un exhaustivo y documentado estudio escrito por Fernando Gómez Aguilera y editado por la fundación”, indicaron. Fuentes: EFE • La Jornada *** El español pasa a ser el segundo idioma más hablado en el mundo El español, hablado por 450 millones de personas, es ya la segunda lengua del mundo en razón del número de habitantes nativos, el segundo idioma de comunicación internacional y el tercero más usado en Internet, por detrás del inglés y del chino, según un informe divulgado por el Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es) el pasado 19 de junio. En la presentación del informe, publicado con motivo de la celebración del Día del Español, la directora del Cervantes, Carmen Caffarel, señaló que el español “es un idioma de acogida y de diálogo, un idioma mestizo desde que hace cinco siglos se extendió al continente americano”. “Ahora, en el momento en que la sociedad global exige vivir en permanente contacto entre los más diversos lugares del planeta, todos los datos confirman que es además una de las tres o cuatro grandes lenguas que canalizan las relaciones internacionales”, agrega Caffarel. En concreto, en el mundo hispánico tienen el español como lengua materna más de 359,4 millones de personas, entre las que destaca como una de las de mayor pujanza la comunidad hispanohablante de EUA, y Brasil, cuyo gobierno cree que, en una década, unos 30 millones de personas tendrán este idioma como segunda lengua. El español también es esencial en la difusión de los resultados de estudios científicos relacionados con el hispanismo o con América Latina y crece igualmente el número de publicaciones científicas en español; de hecho, se han multiplicado por cinco desde 1998. Se estima que para el año 2050 el número de hablantes de español alcance los 550 millones de personas; en términos relativos, señala el informe, la proporción de hablantes de chino e inglés descenderá por razones demográficas, mientras el español, el hindú y el árabe seguirán experimentando un crecimiento relativo. “Si no cambian las tendencias, dentro de tres o cuatro generaciones el 10 por ciento de la población mundial se entenderá en español”, augura el informe, donde se estima que el primer país hablante de este idioma será EUA (en 2050, más de 132 millones de personas lo hablarán, casi el triple de los 46,7 millones actuales). Por otro lado, cada vez se estudia más español. Así, en estos momentos, hay más de 14 millones de alumnos en el mundo que tienen este idioma como lengua extranjera (de entre 86 países analizados que no tienen el español como lengua oficial). Los más estudiados hoy, por este orden, son el inglés, el francés, el español y el alemán. En el ámbito de la Unión Europea —que forman 27 estados miembros con 23 lenguas oficiales—, el español, junto al polaco, ocupa el quinto lugar por número de habitantes nativos, aunque su fuerte proyección internacional hace que más del 6 por ciento de los europeos lo estudien como lengua extranjera, por encima de otros con más nativos, como el italiano. En la UE lo estudia un porcentaje inferior al 20 por ciento, aunque en algunos países, como Dinamarca (27,9 por ciento), Francia (62,4 por ciento) y Suecia (40,6 por ciento) es muy superior; en total, 30 millones de europeos hablan español. El informe también detalla que unos 237.000 estudiantes viajaron a España a aprender español en 2007 —más de 17 por ciento con becas Erasmus— y que el Cervantes registra un crecimiento anual del 21 por ciento en número de matrículas de estudiantes de español, con 172.185 contabilizadas en el curso 2006/2007. Además, la imagen de la lengua española está asociada a la difusión de una cultura internacional de calidad. Fuente: EFE *** Falleció el poeta venezolano Darío Lancini, maestro del palíndromo Durante la madrugada del pasado sábado 19 de junio y tras luchar contra una prolongada dolencia respiratoria, falleció el poeta venezolano Darío Lancini, especialista en la creación de palíndromos, poemas simétricos que pueden leerse igual de izquierda a derecha y viceversa. Pintor y poeta, Lancini había nacido en Caracas en 1932. Durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (1952-1958), y acusado de intento de magnicidio, sufrió el rigor de la prisión en la isla de Guasina, que funcionaba como campo de concentración del perezjimenismo y a donde iban a parar los militantes del partido Acción Democrática y del Partido Comunista de Venezuela. Fue integrante, a finales de los años 50 y principios de los 60, de los grupos El Techo de la Ballena y Tabla Redonda, de cuya revista —también llamada Tabla Redonda— fue colaborador, junto con figuras de la literatura y el arte de Venezuela como Rafael Cadenas, Manuel Caballero, Jesús Sanoja Hernández y Jacobo Borges, entre otros. Lancini abandonaría Venezuela a mediados de los años 60 para vivir un exilio de varios años en Polonia. A su regreso publicaría, con prólogo de Salvador Garmendia y bajo el sello Monte Ávila (http://www.monteavila.gob.ve), el libro Oír a Darío (1975), que reúne treinta de sus palíndromos de extensiones variables, desde una frase hasta una sorprendente versión de la obra Ubú rey, de Alfred Jarry, reconocida como el mayor palíndromo jamás escrito. Así lo comentaba en 2009 Manuel Caballero, su amigo y colega —y con quien compartiera tiempo en la prisión junto, también, con Rafael Cadenas—: “En los mil años de la lengua española, sólo el venezolano Darío Lancini ha logrado construir un palíndromo de 750 palabras: nada menos que una obra de teatro basada en aquel Ubú rey del icono de los surrealistas Alfred Jarry”. Casado desde finales de los años 70 con la escritora Antonieta Madrid, Lancini solía frecuentar en Sabana Grande la Librería Suma y sus alrededores junto a un grupo de amigos que hicieron de esto una rutina, y entre los que se encontraban Héctor Malavé Mata, Oswaldo Trejo, Hanni Ossot y Arlette Machado, entre otros. En Oír a Darío es posible leer textos breves, de aparente simpleza, como: “Abanico con amoníaco / cocainómano cocinaba”, u otros más extensos y complejos como este: “Amor azul. / Ramera, de todo te di. / Mariposa colosal, sí, / yo de todo te di. / Poda la rosa, Venus. / El átomo como tal / es un evasor alado. / Pide, todo te doy: isla, / sol, ocaso, pirámide. / Todo te daré: mar, luz, aroma”. Pero Lancini escribió también muchos bifrónticos, textos de naturaleza homófona que cambian de sentido al modificarse la estructura de las sílabas: “Amo el mar y no su eco / Amo el marino sueco”. En un libro que deja inédito, y quizás inconcluso, titulado Logodédalo —presentado en el número 3 de la revista de poesía El Salmón (http://issuu.com/elsalmonrdp/docs/artefactos)—, incluye textos bifrónticos como este: “El mar y no tu telar. / El mar y no el ejido, el mar y no su eco. / Su cumbia y no su fría razón ando / buscando. Su eco sensual malográndose oí. / Oí el mar y no su cítara. Oh, Dios, ¿si / con su sal forja cien aguas / el mar y no tu telar, / se asea la mariposa encubierta?”. Que se lee igual, pero adquiere otro significado, de esta forma: “El marino tutelar. / El marino elegido, el marino sueco. / Sucumbía y no sufría razonando. / Buscan dos huecos en su alma logran doce, oh. / Y hoy el marino sucitará odios, ¿si / con sus alforjas y enaguas / el marino tutelar / se hace a la mar y posa en cubierta?”. Uno de los mayores exponentes de este género, la destreza de Lancini fue alabada por autores como el guatemalteco Augusto Monterroso o el argentino Julio Cortázar, quien el 13 de marzo de 1977 le decía en una carta, al agradecerle el envío del libro a través del escritor mexicano Sergio Pitol: “Gracias, muchas gracias por estas horas fascinantes que he pasado con su libro, un libro interminable porque se vuelve a él una y otra vez, a solas y con los amigos, en plena calle, en pleno sueño. Me ha hecho usted un regalo que no olvidaré nunca. Al mostrarnos así las dos caras del espejo, nos enriquece en poesía, nos entraña aun más en el vértigo de la palabra”. Esta carta sería incluida como apéndice en la reedición del libro publicada por el mismo sello en 1996. Fuentes: Bitácora para lugares reencontrados • El Universal • Martha Colmenares • Tal Cual • Vasco Szinetar *** A los 72 años muere el escritor mexicano Carlos Monsiváis El escritor mexicano Carlos Monsiváis falleció el pasado 19 de junio a los 72 años de edad en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, donde estaba internado desde principios de abril a causa de una fibrosis pulmonar que lo mantuvo en terapia intensiva por dos meses. El deceso ocurrió alrededor de las 13:48 horas, según explicó Moisés Rosas, director del Museo del Estanquillo (http://www.museodelestanquillo.com), creado por el cronista urbano para exhibir sus colecciones de dibujos, fotografías y objetos que recolectó a lo largo de su vida. Monsiváis, nacido el 4 de mayo de 1938, es conocido por una carrera de más de 50 años dedicada a hacer la crónica de los cambios históricos, las tendencias sociales, la cultura popular y la literatura mexicana. Fue también un activista de numerosas causas de izquierda. Algunos le criticaron su “ubicuidad”, al considerar que aparecía en demasiados medios, incluidos sus comentarios frecuentes para la radio y televisión, hablando de prácticamente cualquier tema. Pero quizás fue esa misma versatilidad y ese deseo constante de aparecer en diversos foros el que volvió a Monsiváis un escritor sumamente conocido, incluso en un país con muy bajos niveles de lectura entre la población. El poeta José Emilio Pacheco dijo alguna vez que Monsiváis era el único escritor a quien “la gente reconoce en la calle”. Para el escritor y crítico literario Ilan Stavans, “junto con otros escritores mexicanos de renombre, como Poniatowska y Pacheco, la sólida literatura de Monsiváis constituyó una respuesta dramática al enfoque rígido, complaciente y aburguesado que prevalecía en el momento, una era que adoptó el statu quo”. Monsiváis alcanzó la mayoría de edad en la década de 1950, la época de la Generación Beat y de la nueva ola francesa, y estuvo muy consciente de los movimientos por los derechos civiles en Estados Unidos y Europa en la década de 1960, según la Enciclopedia de México. Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx) sin concluir su programa de estudios, pero posteriormente recibió títulos honorarios de tres universidades mexicanas. Siendo un joven periodista, fue conductor de Radio Universidad y comenzó a publicar en los años 60. Al igual que Poniatowska, fue afectado profundamente por la masacre de estudiantes en 1968 en una plaza del barrio de Tlatelolco en la Ciudad de México, y su libro Los procesos de México (1970) narra los casos judiciales contra 68 estudiantes arrestados luego del incidente sangriento. Más tarde publicó Amor perdido (1977), Los rituales del caos (1995) y Aires de familia (2000), entre muchas otras obras. En el ensayo Nuevo catecismo para indios remisos (1982), criticó lo que vio como la hipocresía de la Iglesia Católica. Fue un periodista prolífico que escribió para los prominentes diarios mexicanos El Universal (http://www.eluniversal.com.mx), Excélsior (http://www.nuevoexcelsior.com.mx) y La Jornada (http://www.jornada.unam.mx), así como para la revista Proceso (http://www.proceso.com.mx), entre muchos otros medios. Monsiváis hizo observaciones acerca de la influencia estadounidense sobre la cultura mexicana, como por ejemplo la infiltración de palabras en inglés como “jogging” o “cash”, pero también sobre artefactos, movilidad social y un estilo de vida más acelerado que experimentó la gente del otro lado de la frontera. Para migrantes potenciales de áreas pobres como Oaxaca, quienes son excluidos de la movilidad social y del poder de compra que podrían experimentar en Estados Unidos, “la velocidad es la nueva catedral”, dijo Monsiváis en una entrevista con The Journal of American History (http://www.journalofamericanhistory.org). El autor solía hablar abiertamente de asuntos políticos y respaldó a Andrés Manuel López Obrador en las disputadas elecciones presidenciales de México en 2006, aunque criticó el bloqueo que los partidarios de éste hicieron en la avenida Paseo de la Reforma, la principal de la Ciudad de México, durante más de un mes, poco después de los comicios. Simpatizó además con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, que se levantó en armas en el estado sudoriental de Chiapas en 1994. A fines de 2006 Monsiváis inauguró el Museo del Estanquillo en el centro histórico de la capital, y varios días después de su apertura, visitantes de todas las edades seguían llenando el atractivo edificio “La Esmeralda”, donde se ubica. Con más de 10.000 piezas de la colección personal del escritor, los visitantes pueden recorrer épocas de la historia capitalina a través de obras de arte, calendarios, juegos, álbumes fotográficos e historietas que ilustran el pasado de la ciudad. Monsiváis no sólo era aficionado a coleccionar piezas de arte. Tenía innumerables gatos como mascotas en su casa, y era frecuente que alguno de ellos se posara en su regazo mientras el escritor concedía alguna entrevista a la televisión. El reconocido autor vivió muchos años en el barrio de Portales, donde se establecieron muchos inmigrantes provenientes de los estados y que ahora forman parte de las clases populares de la urbe. Monsiváis vivía ahí con su madre, Esther Monsiváis, quien crió a su hijo único en la religión protestante, dentro de un país predominantemente católico. A lo largo de una carrera llena de reconocimientos, el escritor ganó el Premio Nacional de Periodismo en 1977, el Premio Jorge Cuesta en 1986, el Premio Mazatlán en 1989 y el Premio Xavier Villaurrutia en 1996. Continuó siendo reconocido en sus últimos años, y en el 2006 ganó el Premio FIL de Guadalajara (antes Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo), dotado de 100.000 dólares. El jurado de ese galardón dijo que Monsiváis había “forjado un lenguaje distinto para representar la riqueza de la cultura popular, el espectáculo de la modernización urbana, los códigos del poder”. El velatorio del escritor fue realizado el domingo 20 de junio en una ceremonia que se prolongó por tres horas, en el Palacio de Bellas Artes (http://www.bellasartes.gob.mx) de Ciudad de México, ante una multitud en la que además de cientos de sus lectores se encontraban escritores, artistas, amigos, familiares y funcionarios. Monsiváis fue recordado como “una figura ética”, como “la brújula a seguir”, como uno de los “últimos herederos de la tradición intelectual de la Reforma Mexicana”, como “el intelectual más consecuente y honesto de nuestros tiempos” y como “una de las figuras señeras de la cultura contemporánea”. En la primera guardia de honor estuvieron la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta, http://www.conaculta.gob.mx), Consuelo Sáizar; la secretaria de Cultura (http://www.cultura.df.gob.mx) de Ciudad de México, Elena Cepeda; la directora del Palacio de Bellas Artes, Teresa Vicencio; el director del Fondo de Cultura Económica (FCE, http://www.fondodeculturaeconomica.com), Joaquín Díez Canedo, y el titular de la Secretaría de Educación Pública de México (http://www.sep.gob.mx), Alonso Lujambio. El público dedicó porras, aplausos, vivas, bravos y goyas al escritor. La música de Telemann y Bach, interpretada por el flautista Horacio Franco, acompañó por momentos la ceremonia. Sobre el féretro estaban las banderas de México, de la Unam y de la comunidad gay, también un papalote con la caricatura de Monsiváis. La escritora Elena Poniatowska, amiga personal del periodista y narrador, dijo en un emotivo discurso: “Ahora estarás con Saramago, a quien también podrás dar un abrazo”. Poniatowska recordó al escritor como “la nobleza misma, el compromiso, la defensa de los derechos humanos, la indignación y llanto de Acteal”. Y entonces preguntó: “¿Qué vamos a hacer sin ti Monsi, si eres el enfrentamiento más lúcido al autoritarismo presidencial, el enfrentamiento más lúcido a las actitudes absurdas, cuando no corruptas de las dos cámaras, el enfrentamiento más lúcido a los abusos del poder”. Laura Esquivel, Sabina Berman, Marta Lamas, Andrés Manuel López Obrador, Rafael Barajas El Fisgón, Julio Scherer, Carlos Prieto, José María Pérez Gay, María Rojo, Jesusa Rodríguez, Eduardo Lizalde, Javier Garciadiego, Cristina Pacheco, Denisse Dresser, formaron guardias de honor en torno del féretro que ocupaba el pasillo principal del Palacio de Bellas Artes, recinto donde en el pasado México despidió a figuras como Frida Kahlo, Octavio Paz, Mario Moreno Cantinflas y María Félix. Consuelo Sáizar, titular de Conaculta, expresó: “Con la partida de Carlos Monsiváis termina el siglo XX mexicano, cuya segunda mitad Carlos cronicó, relató, analizó, criticó, cifró para su generación y para la historia”. La escritora Laura Esquivel expresó: “Lo vamos a extrañar muchísimo, no sólo en el movimiento social y político, sino en la vida cultural y artística de este país”. Sobre su legado cultural a México, la dramaturga Sabina Berman opinó: “Nos deja un vocabulario, un abecedario para la democracia. Deja un casorio tenaz con la verdad y la honestidad intelectual”. El escritor Adolfo Castañón (http://www.letralia.com/firmas/castanonadolfo.htm) consideró que la muerte de Monsiváis es una pérdida incalculable para el país: “Es un lector, un ciudadano mexicano que se tomó muy al pie de la letra su vocación como escritor, su llamado para dar testimonio de su tiempo. Carlos Monsiváis es una de esas figuras señeras de la cultura contemporánea, como lo fue Octavio Paz, como lo es José Emilio Pacheco, como lo es Gabriel Zaid. Tuvo gran sentido del humor, gran originalidad, gran fidelidad a sí mismo, eso, en un país tan cruzado y en unos tiempos tan enrevesados como los que vivimos, creo que es una gran lección”. Tras los discursos de la escritora Elena Poniatowska y Consuelo Sáizar, y entre vivas y aplausos del público, un mariachi interpretó música de José Alfredo Jiménez. El autor de Amor perdido fue despedido con Las golondrinas. A las 13 horas, el féretro salió del Palacio de Bellas Artes para ser conducido en un último recorrido por el Centro Histórico de Ciudad de México, y luego fue trasladado hasta el Panteón Español, donde su cuerpo fue incinerado. Las cenizas del cronista descansarán en el Museo del Estanquillo, confirmaron Araceli y Beatriz Sánchez, primas del destacado escritor. Fuentes: AP • El Universal *** Sergio Ramírez dirige la nueva revista literaria El Hilo Azul El escritor nicaragüense Sergio Ramírez, dirige El Hilo Azul, una nueva revista literaria cuyo propósito será descubrir nuevos talentos, dar a conocer los existentes y divulgar la literatura del país. La primera edición de la revista, que se publicará semestralmente, se lanzará este 24 de junio en Managua. Ramírez, autor de más de treinta libros, entre ellos ocho novelas, se declaró un “apasionado” de las revistas. “Me apasionan las revistas, los libros y sobre todo el hecho de poder ayudar a divulgar la literatura, descubrir valores jóvenes, hacer que los valores jóvenes sean reconocidos, reconocer a los mayores”, indicó el autor de Margarita, está linda la mar, novela con la que obtuvo el Premio Alfaguara de Novela en 1998. Ramírez, quien fue vicepresidente de Nicaragua durante el primer gobierno sandinista (1979-1990), aceptó dirigir El Hilo Azul, una iniciativa del Centro Nicaragüense de Escritores (http://www.escritoresnicaragua.com), del cual forma parte, por el “vicio de la literatura”. Lo acompañan al frente de la publicación Ulises Juárez como editor y Francisco Ruiz Udiel como jefe de redacción. “Me interesó muchísimo la idea de que en Nicaragua contáramos con una revista literaria en donde pudiéramos hacer comparecer a los escritores mayores, a los jóvenes. Dar la oportunidad de tener este espacio compartido”, señaló. La revista, en su primer número, publica un homenaje a la poetisa nicaragüense Claribel Alegría, que a sus 86 años es la única discípula viva del poeta español Juan Ramón Jiménez, así como “una muestra muy buena de narradores jóvenes” locales. “Es una oportunidad para que escritores consagrados se encuentren con los más jóvenes”, comentó el autor de Castigo divino y Sombras nada más, quien dirigió su primera revista, Ventana, en sus tiempos de universidad. “No se trata de promover a los jóvenes, sino de reconocer su talento. Esta no será una revista elitista, pero sí rigurosa en su manera de seleccionar los escritos. Queremos que se distinga por su calidad, independientemente de la edad de quienes la escriben”, manifestó Ramírez Mercado. “Amandita”, de Ezequiel D’León; “El cazador” (fábula oriental), de Javier González Blandino; “Tengo un mal presentimiento”, de Arquímedes González, y “El espantapájaros”, de José Adiak Montoya, son algunos de los relatos que se pueden leer en esta primera edición. El nombre de la revista, El Hilo Azul, nació inspirado en las páginas de la obra teatral El güegüense, que en noviembre de 2005 fuera declarada patrimonio oral de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, http://www.unesco.org). Además es un homenaje a la obra Azul, del poeta nicaragüense Rubén Darío (1867-1916), conocido como “el príncipe de las letras castellanas y padre del Modernismo”, y al poeta y sacerdote trapense Ernesto Cardenal, quien hace 50 años fundó en Managua una pequeña editorial con ese nombre. La revista será presentada en el auditorio central de la Universidad Americana (UAM, http://www.uam.edu.ni) el jueves 24 de junio. El precio de venta al público será de C$70 y en un futuro se venderá en el extranjero a U$3,50. Fuentes: EFE • El Nuevo Diario *** El saxofón y el clarinete tendrán su encuentro en La Paz Músicos de Perú, Colombia y Bolivia participarán en el II Encuentro Internacional de Saxofonistas y Clarinetistas (http://bit.ly/9vE7sg), que se llevará a cabo en La Paz, Bolivia, del 26 de junio al 2 de julio. El evento estrenará una obra de Oldrich Halas. El Cuarteto de Clarinetes de Colombia es uno de los principales invitados al encuentro. La agrupación —conformada por los músicos Freíd Mauricio Pinzón, Hernán Darío Gutiérrez, Guillermo Marín, Juan Alejandro Candamil y el percusionista Óscar Javier Gutiérrez— brindará un concierto el jueves 1 de julio, a las 20 horas, en la sala de cámara de la sede de la Orquesta Sinfónica Nacional (http://www.sinfonicabolivia.org). Del Perú asistirá el saxofonista Jonathan García y en representación de Bolivia estarán el clarinetista Leonardo Aguilar y el saxofonista Roberto Morales, ambos de La Paz. Los músicos brindarán talleres y clases magistrales de las cuales se formará una Big Band, que debutará el viernes 2 de julio en la Casa de la Cultura. Todas las presentaciones del Encuentro, auspiciado por el Conservatorio de Música, serán gratuitas. “Serán conciertos en los que interpretarán composiciones latinoamericanas y bolivianas”, informó Sarah Mendieta, organizadora, quien agregó que la iniciativa busca revalorizar la ejecución de los instrumentos. Con ese objetivo, el compositor boliviano Oldrich Halas ha compuesto especialmente para el Encuentro la pieza El entierro del pepino. Durante los días del evento musical también se llevará a cabo un concurso de clarinete y saxo. Los ganadores participarán de la Orquesta de las Américas, que tiene sede en Colombia. Los talleres se iniciarán el 26 de junio en el Conservatorio Nacional de Música. Las inscripciones están abiertas para los estudiantes de saxofón y clarinetes, así como para el público en general. El costo de los cursos será de 150 bolivianos. Mendieta explicó que los músicos que interpreten otros instrumentos y que quieran participar en la Big Band, podrán sumarse a esta iniciativa. Las inscripciones se recibirán esta semana en el Conservatorio de Música (calle?Reyes Ortiz). El costo será de 20 bolivianos. Fuente: La Razón *** Bogotá se prepara para el Festival Malpensante El 5º Festival Malpensante (http://www.festivalmalpensante.com), que organiza la revista Malpensante (http://www.elmalpensante.com) y cuyo objetivo es “pasar bien y hablar mal”, se celebrará en el Colegio Anglo Colombiano (http://www.anglocolombiano.edu.co) de Bogotá del 3 al 5 de julio bajo el lema “Viva el ají”, en referencia a los conversatorios sobre temas “picantes”. “Este es un evento que adquiere experiencia y que madura con el paso de los años. En las primeras versiones, hicimos cosas de las que después prescindimos, pero para esta tenemos claro que el festival debe ser una conversación divertida e interesante”, dice Andrés Hoyos, director general de la Casa Malpensante. Para cumplir con esta tarea, los organizadores convocaron a 49 figuras colombianas e internacionales. Entre otros, el escritor español Enrique Vila-Matas, el historiador estadounidense Thomas Cahill, el escritor y dramaturgo venezolano Ibsen Martínez y los escritores argentinos César Aira y Leila Guerriero. “Estos personajes quieren un buen público y entre mejor se sientan con su estadía en Colombia, correrán la voz para que vengan otras figuras en futuras ediciones”, agrega Hoyos. También participarán la periodista Juanita León, el escritor Pascual Gaviria, el poeta Ramón Cote y el biólogo Cristian Samper. Los conversatorios se titularán “La guerra contra las drogas es inútil”, “Vigencia del bolañismo”, “Los nietos de Bukowski” y “El misterio de la Edad Media”, entre otros. Una novedad es la alianza que el Malpensante hizo con el festival Rock al Parque, que se realiza el mismo fin de semana. “Nos dimos al propósito de consolidar una unión para hacer de ese fin de semana una propuesta llena de conversación y rock. Es la mejor oportunidad para que los dos festivales confluyan como una propuesta cultural cargada de actividades”, dice Santiago Trujillo, subdirector cultural de la Orquesta Filarmónica de Bogotá (http://www.filarmonicabogota.gov.co). El Colegio Anglo Colombiano está ubicado en la avenida 19, Nº 152A-48, de la capital colombiana. El abono cuesta $120.000, que da derecho a entrar a los seis conversatorios. Sin abono, cada uno tiene un costo de $25.000. Fuente: El Tiempo *** Violencia en la literatura mexicana será analizada en un seminario El Centro de Estudios de Género de la Universidad de Guadalajara (http://www.cucsh.udg.mx/divdep/dees/indexceg.php) realizará, el próximo 15 y 16 de julio, su seminario “Violencia y escritura”, en el que se analizarán diversos aspectos de la representación de la violencia en la literatura. La actividad, que tendrá lugar en el auditorio “Adalberto Navarro” de la mencionada institución, se desarrollará mediante dos mesas, cada una de las cuales será realizada de 10 de la mañana a 2 de la tarde durante los dos días. La primera mesa, “Violencia y escritura de mujeres” —programada para el jueves 15 de julio—, se iniciará con la ponencia “¿Se refieren las escritoras mexicanas del siglo XX a la violencia ejercida sobre las mujeres?”, a cargo de la doctora Gloria Prado G., directora del Departamento de Letras de la Universidad Iberoamericana (http://www.uia.mx). Luego, la doctora Ana Rosa Domenella, profesora investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa (http://www.izt.uam.mx), ofrecerá su ponencia “Dictadura militar argentina y novelistas. Una perspectiva teórica, histórica y literaria de la violencia”. El viernes 16, la segunda mesa, “Violencia: de la realidad a la ficción”, se iniciará con “Los relatos de la violencia en Sergio González Rodríguez”, ponencia de la doctora Anadeli Bencomo, profesora de literatura latinoamericana contemporánea y teoría cultural en el Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Houston (http://www.class.uh.edu/hispanicstudies/default.asp), que será seguida por “Retórica de la violencia en el cine mexicano realizado por mujeres”, ponencia de la doctora Maricruz Castro Ricalde, profesora del Tecnológico de Monterrey, Campus Toluca (http://bit.ly/deTfEu), y coordinadora de la Cátedra de Humanidades de esta institución. El cupo para asistir al seminario es limitado por el espacio en el auditorio, por lo que los interesados deberán comunicarse previamente con el Centro de Estudios de Género a través del número telefónico 36 13 26 03 o el correo electrónico seminarioviolenciayescritura@yahoo.com.mx. Fuente: CEG *** Realizarán encuentro con el fotógrafo venezolano Nelson Garrido En el marco del ciclo de encuentros con fotógrafos venezolanos que realiza Roberto Mata Taller de Fotografía (http://www.robertomata.com) en Caracas (Venezuela), el martes 29 de junio a las 8 de la noche recibirán a Nelson Garrido (http://nelsongarrido.blogspot.com), quien hará una revisión de su obra que dará pie a la discusión. Abierto a estudiantes, fotógrafos, amantes del arte y público en general, el encuentro será el marco en el que Garrido hará un recorrido a través de su obra, para luego comenzar la interacción con los asistentes respondiendo sus preguntas y aclarando sus dudas. La charla será moderada por José Ramírez. A lo largo de su carrera, Nelson Garrido (Caracas, 1952) ha sido tildado de polémico, escandaloso e irreverente por la crudeza que caracteriza sus imágenes. Y es que, desde una óptica bastante peculiar y con gran peso en la puesta en escena, ha dedicado buena parte de su obra a indagar en tres temas que, aunque sean básicos, no resultan indiferentes: sexo, muerte y religión. Garrido no ha tenido reparos en mostrar animales con las vísceras a la vista, íconos religiosos mezclados con violencia o la crueldad que puede envolver una relación de pareja. Gracias a esa visión sin tapujos, más de una vez ha sido censurado, sin embargo, para este hacedor de imágenes —como prefiere ser llamado— el arte no está hecho para resolver problemas sino para generar cuestionamientos. Trastocar los códigos visuales usuales, transitar lo no transitado, generar reacciones es parte esencial en su investigación visual. “Pero la fotografía ha caído en la trampa del hecho pictórico, que es la fotografía complaciente que combina con un juego de muebles. Crear imágenes debe ser un hecho de transgredir, de generar nuevas posibilidades de nuevas lecturas, de detonar ideas. Si es un hecho simplemente decorativo, no me interesa en lo absoluto”. Garrido comenzó su formación fotográfica en el taller del artista Carlos Cruz Diez, en París. Es el primer fotógrafo venezolano distinguido con el Premio Nacional de Artes Plásticas (1991). Ha participado en innumerables exposiciones individuales y colectivas alrededor del mundo, siendo la más reciente “Mapas Abierto” y la Bienal de Arquitectura de Venecia (http://www.labiennale.org/en/architecture). Es fundador de la Organización Nelson Garrido (ONG, http://www.organizacionnelsongarrido.com), escuela de fotografía y centro cultural alternativo. Roberto Mata Taller de Fotografía está ubicado en el cruce de las avenidas Trieste y Madrid, en La California Sur (Caracas), y es una escuela que pretende recrear un ambiente en el cual los alumnos armonicen el reto que supone la concepción de una imagen y el apoyo mismo que implique obtenerla. Asimismo, es un espacio que se dedica a promover e intercambiar ideas sobre todo lo que se refiere al hecho fotográfico. Desde sus inicios —en agosto de 1993— ha atendido más de 2.000 alumnos, muchos de los cuales se mantienen vinculados activamente al taller y a la fotografía. Fuente: RMTF |||||||||||||||| ESPECIAL: ADIÓS A JOSÉ SARAMAGO |||||||||||||||| === Saramago, luminosidad tierna y dura despide al mundo ================== === Leopoldo de Quevedo y Monroy ========================================== Azinhaga en Portugal y Lanzarote en España y cada región del mundo se disputarán por conservar las cenizas parlantes de José Saramago. Su cuerpo que gozó de la riqueza del Paraíso que es el mundo, siempre nos donó la bondad de su palabra y la página abierta de su vida. Nunca la Literatura llora tanto la ausencia de uno de sus hijos que la adornó con su estilo y su pulso firme. Saramago, en la barca de su obra, condujo al hombre actual por las aguas del amor a un mundo herido por la locura y la ceguera, y lo alertó para que no cayera en el precipicio de la ambición de los gobernantes de turno. Nuevo Virgilio mostró a la modernidad las inconsecuencias de la sabiduría que nos tortura y ponderó la fastuosidad de la ternura que habita en el fondo de la entraña humana. Fue llevando como de la mano al pensamiento humano por los terrenos llanos de su propia terrenidad para no dejarlo caer en los brazos de ilusiones celestiales. “Soy alguien”, dijo, “que, al escribir se limita a levantar una piedra y a poner la vista en lo que hay debajo. No es culpa mía si, de vez en cuando, me salen monstruos”. Si alguien no lo ha leído, nos deja para siempre su corazón herido en Caín, La lucidez, La ceguera. Sin puntos, casi sin comas, escribía voraz como la vida misma. Se condolió de la pobreza, de la debilidad del vecino, de la brutalidad de los violentos. Porque no hay pobreza, hay pobres, no hay violencia, hay violentos. Y no podemos culpar a los conceptos de la situación que agobia al ser que nació para la felicidad y el disfrute. José Saramago deja el testamento sobre su muerte. Ya él hizo el trabajo de levantar su voz y de esculpir la dureza del Destino que se cierne como gallinazo sobre el Orbe y que canta como el cuervo sobre el marco de la ventana de cada casa. Los escritores tendremos que seguir aullando para recordarle al humano ciego que está vivo y que su dignidad está enferma. Porque las autoridades de este mundo han fallado y sólo se ocupan de sus fiestas, de sus intereses y su estómago. Las campanas de nuestros corazones se bambolean para dar la despedida a la lucidez de un viejo octogenario que nos alegró con su Elefante y nos hizo creer en la bonhomía. Se fue callado y no nos hizo sufrir con días de clínica y medicina inocua. Salió de escena como dijo sus verdades. Con la dureza de un puño que golpea y la ternura de un niño que implora. Saramago hizo gala de la compasión y el compromiso. La ironía con que tiñó su pluma nos estará vigilando para instarnos a elevar la voz por sobre la soberbia de la mudez y la falsa cola de la complicidad de los mass media y los escritores rosa. Se fue para encontrarse con Pessoa en el “Cemitério dos Prazeres” del polvo de donde vino, ya alejado de este lugar de paz convertido por las fieras en circo y lucha a muerte. Nos privará de su cuerpo envejecido y sus gafas sobre sus cejas pero su mente quedará abierta en cualquier libro de la inmensa biblioteca que nos deja. Respondemos hoy a sus palabras: “Adiós, Saramago, hasta otro día”. ** Leopoldo de Quevedo y Monroy leoquevedom@hotmail.com Escritor colombiano. Abogado egresado de la Universidad Libre (http://www.unilibre.edu.co) y magíster en Docencia Universitaria por la Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). Ha publicado Confesiones de un cura casado (Corredor, 1999), El anteproyecto y el proyecto de investigación, los poemarios Versos sacros y profanos (Artes Gráficas del Valle; Cali, 2005) y Cotidianidad en Re-verso (Artes Gráficas del Valle; Cali, 2006) y diversos materiales en el diario El Tiempo (Cali) y la revista Plenilunio. Ha participado en eventos literarios como la “Hora de la Poesía” en la Feria del Libro en Bogotá (2005), el V Festival Internacional de Poesía en Cali, la XI Feria del Libro Pacífico y otros. === Adiós a José Saramago José Ruiz Guirado ========================== Estaba en mi huerto, viendo impasible e impotente cómo granizaba a casi cincuenta de mayo, que ya debería uno quitarse el sayo; cuando me llamó mi esposa para darme la noticia: “Han dicho por la tele que se ha muerto Saramago”. He acabado de hacer las tareas campesinas; porque además de la pluma esta actividad me reporta alguna que otra ayuda, que mal no viene para las escasas economías. No sé por qué he pensado en ese momento que Dios escribe con renglones torcidos. Quizá porque los que uno traza con el arado no pasarían la prueba de geometría. Lo más probable, sea que haya venido a mi memoria la respuesta que se le hizo al escritor recientemente en una entrevista. “¿De dónde viene esa obsesión por escribir de Dios?”. Contestó que nunca tuvo educación religiosa, ni en su casa, ni en el colegio. Y apostilla: “Sinceramente creo que la muerte es la inventora de Dios”. Puede también que todo esto tenga que ver con Caín, la última novela del escritor. Cuando escribió El evangelio según Jesucristo, generó una polémica, hasta el punto de sumarse el gobierno luso a vetar su nombre como candidato al Premio Literario Europeo. Decidió trasladarse a Lanzarote. Siguiendo con la entrevista, quiero recordar que manifestaba que la acepción “ateo”, es sólo una palabra. Para continuar afirmando que estaba empapado de valores cristianos y que estos valores coinciden con los del humanismo. Dejé mis cultivos al cuidado de la madre Naturaleza y me fui a casa, donde me senté al ordenador a escribir lo que aquí se dice. Conservo una separata que publicó para la ocasión, en castellano, la editorial Alfaguara, con el discurso del Nobel. Ese mismo año vino invitado a Pontevedra a cerrar la Semana de Filosofía, que hacía ya años se celebraba en la ciudad. Si la memoria no me falla, el año siguiente lo hizo James Petras, de quien conservo alguna que otra carta que nos intercambiamos. El pabellón estaba a rebosar. Parecía aquello un partido de fútbol más que una clausura de una Semana de Filosofía. Todavía no he olvidado un fragmento del discurso en el que recuerda que dormían sus abuelos con los lechones en la cama para que no se muriesen de frío; ya que era el producto de su sustento. De esta manera recuerda la infancia en una familia humilde. Hubo de abandonar el colegio, pese a ser un brillante estudiante por falta de medios económicos de sus progenitores. Sería cerrajero, mecánico, editor y periodista. Siempre quiso ser escritor, porque no le gustaba el mundo donde le tocó vivir. En 1947 publicaría su primera novela, Tierra de pecado. Y se afiliaría al Partido Comunista Portugués. Con los años vendrían las publicaciones y los premios: Ciudad de Lisboa, en 1980, con el relato “Alzado del suelo”. En 1982 Memorial del convento le valió el Premio del Pen Club Portugués y el Premio Dom Dinis de la Fundación Casa de Mateus, por la obra El año de la muerte de Ricardo Reis. En 1998 ganaría el Premio Nobel de la Literatura por “volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía”. Cuando presentaba su obra Caín, en noviembre de 2009, anunciaba que estaba escribiendo una novela sobre la industria del armamento y la ausencia de huelgas en este sector. La muerte le ha sorprendido y él lo sabía que acechaba. Si le hubiera dado tiempo a hablar por última vez delante de la Parca, puede que le hubiera dicho lo expresado en la revista Expresso, de Portugal, el 11 de octubre de 2008: “Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar; necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte”. ** José Ruiz Guirado jrguirado@gmail.com Escritor español (El Escorial, 1955). Miembro de la Asociación Colegial de Escritores (http://www.acescritores.com). Inicia estudios de periodismo y filología. En 1980 publica su primer libro, Ilusiones del almendro, con el que se inaugura la Casa de Oficios El Escorial. Creador de la revista literaria Acibal y del Premio de Poesía Manuel María. Entre sus obras destacan Intrahistoria de Marín (Caixa de Pontevedra, http://www.caixanova.es), Crónica de Robledondo (Ayuntamiento de Santa María de la Alameda, http://www.sierraoeste.org/santamaria.htm) y Hacia una biografía de Manuel Andújar; actas del Congreso del Exilio Español, sesenta años despois (Ediciós do Castro http://www.sargadelos.com/edicionsocastro/?lg=cas,). Textos suyos han sido publicados en revistas y periódicos. En 1996 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo Julio Camba para Galicia, siendo presidente del jurado el escritor Gonzalo Torrente Ballester. Mantiene un blog en http://www.acibal.com. === Comentario del poema “Cuestión de palabras”, ========================== === del libro Hasta el tuétano, de José Saramago ========================== === Ángel M. Encarnación Rivera =========================================== La selección de este poema responde a que nos parece que en él se concentra el complejo mundo dialectico-literario dentro dl cual creó su obra literaria. La suya, como obra abierta al fin, quiso ser plurisignificativa, un espejo en el que cada cual se reflejara para encontrar su realidad personal, única. El poema discurre sobre el tema del valor semántico de los componentes del poema. Desde un principio se establece esta intención: Coloco palabras muertas sobre el papel. Son como sellos mojados por otras lenguas o insectos petrificados en asombro gracias a la fuerza de alfileres. Como todo buen poema, su cosmos responde a sus propios significados, a sus valores, independientemente de la realidad lingüística. En su universo tenemos una subasta a la que asiste el poeta ofreciendo palabras. Primero, aparece frente a la puerta del remate en traje de gala, luego reaparece en los palcos donde las palabras se rematan (palabra de doble sentido) llegando al pasmo o al bostezo. Los sentidos que este poeta le confiere a las palabras son intransferibles. Reconoce que una vez el texto pasa al lector, impone sus propios valores: Con palabras al remate lleno palcos de asombro y de bostezos, en las puertas me presento engalanado a pasar las flores secas por billetes. Nadie sabrá la manera en que estas palabras brotaron del rosal. El símil de construir su complejo y humorístico mundo como una subasta o una cacería en donde se ofrecen de remate las palabras, como un rosal en el que notamos bostezos y sobresaltos, palabras muertas, flores marchitas convertidas en insectos para que sea el lector quien al final decida, es la mejor metáfora para describir su obra. *** Relatorio de leitura do poema “Questão de palavras”, do livro Até ao sabugo, de José Saramago Temos seleccionado este poema de Saramago porque êle compreende o compleixo mundo dialéctico-literário no que foi criada a sua obra. Opera aperta, a sua sempre quis ter significados plurais, diversos, como si fosse um espelho onde cada um visse sua face, sua realidade pessoal e única. O tema do poema é a brevedade do valor dos termos, das palavras, num poema. No começo o deja estabelecido: Ponho palavras mortas no papel, Tal os selos lambidos doutras línguas Ou insectos varados de surpresa Pelo rigor dos alfinetes. Como todo grão poema, o cosmos criado tem seus próprios significados e equivalências, os que não respondem à realidade concreta da língua. As palavras morrem como as rosas, são breves no rosaria, que é o poema. O poema é plurisignificativo, compara-se com uma venda ante a qual está o poeta, arrematando palavras, primeiro, nas portas, agaloado, segundo, detenido frente aos palcos onde se arrematam (de matar, as palavras?) esperando o pasmo ou bocejo. Os significados que o poeta concebe das palavras na poesia são intransferiveis, uma vez a escrita passa ao leitor, este impõe seus próprios significados: De palavras assim arrematadas Encho palcos de pasmo e de bocejo: Entre as portas me mostro, agaloado, A passar flores secas por bilhetes. Quem pudera saber de que maneira As palavras são rosas na roseira. O símil de construir o mundo complexo e humorístico do poema como uma venda (ou uma caçada) onde se arrematam as palavras, uma roseria, um palco ao redor dos bocejos, dos pasmos; com palavras mortas, flores secas ou convertidas en insectos varados por alfinetes, é verdadeiramente original. E o seu enteiro mundo literário. ** Ángel M. Encarnación Rivera amencarna@yahoo.com Escritor, docente y abogado puertorriqueño. Ha publicado en revistas y periódicos dentro y fuera de su país como Mairena, Talleres, Cupey, Revista de Estudios Hispánicos, El Nuevo Día (http://www.elnuevodia.com), Cuadernos Americanos, La Torre, Cundiamor, Creación, En Rojo, Diálogo, Exégesis, El Vocero. Ha presentado innumerables ponencias y charlas y ha cooperado con don Manuel de la Puebla en el programa radial Revista Oral de Poesía. Ha publicado la novela Noches ciegas, primer premio de novela del Ateneo Puertorriqueño (1973; segunda edición, Editorial Antillana, 1982); los libros de narrativa Cuadernos de juglaría 21 (Instituto de Cultura, 1979), Las meninas de Avignon en Orgaz (1996) y Signos de amor (San Juan, Puerto Rico, 2005); los poemarios Flor de azar (1980), El Cancionero I de Francisco Matos Paoli (Instituto de Cultura, 1989), El crítico y otras blasfemias clownescas (1997), Os espelhos (en portugués; 1998), Los dos ríos (2000) y El ser de la curva (2005), y el libro de ensayos críticos y reseñas Tentado por la palabra ajena (Colegio Universitario del Este, Carolina, Puerto Rico, 1999). Publica la revista virtual Palabrajena (http://www.palabrajena.com). Tiene un doctorado en filosofía y letras y un Juris Doctor. Es catedrático de la Universidad del Este (http://www.suagm.edu/UNE), Departamento de Ciencias Sociales y Humanas, Fundación Educativa Ana G. Méndez, Carolina, Puerto Rico. === A la muerte de José Saramago Miguel de Loyola ==================== Ha muerto José Saramago, el Nobel de las letras portuguesas. El mundo de la cultura se conmueve ante su deceso, como si no fuera el hombre, al decir de las filosofías existencialistas, ser para la muerte. Como si morir fuera una gran casualidad y no la mayor certeza. Efectivamente, la gente se muere, pobres y ricos, jóvenes y viejos. Entre ellos, José Saramago. El Nobel portugués autoexiliado en Lanzarote por causas religiosas. Su legado literario es inmenso y perdurará en el tiempo. Sus novelas tienen la impronta de los grandes escritores, de los más grandes escritores, capaces de recrear en sus páginas el misterio de la vida sin el reconcomio del resentimiento. Ningún lector podrá olvidar sus obras, ignorarlas como se ignoran los libros de moda. Las novelas de Saramago conectan al lector con campos trascendentes, no sólo desarrollan la imaginación del lector, también ayudan al ejercicio del pensamiento, ambas cuestiones imprescindibles para la emancipación del espíritu, para la recuperación de la anhelada libertad sartreana. Algunas de sus novelas son verdaderas tesis encubiertas por el ropaje novelesco, ensayos dibujados con mano de novelista para despertar la atención del lector, para sacarlo de la estupidez rutinaria, para despertarlo, para zamarrearlo de aquel estado de idiotez en el cual vive inmerso el hombre de nuestro siglo. Pegado al televisor, al sexismo, a la euforia deportiva, manejado por el poder de los medios de comunicación, por los mezquinos intereses políticos, por el dios mercado... Saramago deja un legado invalorable, un tesoro cargado de denuncias, denuncia la ceguera en que vivimos (léase Ensayo sobre la ceguera), denuncia la falta de identidad y sus consecuencias (léase El hombre duplicado), denuncia la enajenación humana por causa de la burocracia (léase Todos los nombres), las aberraciones de la historia (léase Historia del cerco de Lisboa), los fundamentalismos religiosos (léase El evangelio según Jesucristo), sólo por nombrar algunas de sus obras más conocidas. Por cierto, las interpretaciones son múltiples. Allí radica la propuesta más importante del arte de la ficción. Cada lector es libre de interpretar por sí mismo. Si la novela no es capaz de otorgar esa libertad, como arte pierde su sentido. El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir, oye decir el niño José de Sousa a su abuela, tras la muerte del abuelo. Una frase memorable, casi un epitafio que bien podría ir en la tumba del nieto recientemente fallecido, porque refleja su modo de mirar y de asumir la existencia. Porque a pesar de las denuncias, de las estremecedoras preguntas lanzadas por Saramago en sus libros para remecer las conciencias dormidas del hombre moderno o posmoderno, se aprecia el amor a la vida, cualquiera sean sus circunstancias, cualquiera sea la condición humana. Aun en los momentos de mayor dificultad, salvará a sus personajes de la ignominia, del desamor, de la injusticia, sin condenarlos, sin culparlos, sin despreciarlos, sin caricaturizarlos, elevándolos a la categoría de héroes capaces de enfrentar su destino. El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir, sintetiza el pensamiento del escritor y podría sellar su lápida como mensaje al mundo, como aviso impostergable para las nuevas generaciones de lectores y escritores que han perdido el amor por la vida en sus malas lecturas y en sus libros vacíos de contenido, movidos por el imperio creciente del mercantilismo. Saramago en Las pequeñas memorias habla de su familia y de sí mismo con la humildad del niño capaz de poner oídos a esta frase descomunal, articulada por los adultos pertenecientes a generaciones muy anteriores a la suya, y donde la voz del pueblo resume una verdad existencial ineludible. La transparencia existente en estas páginas del futuro escritor conmueven, inducen al lector a entrar a las inmediaciones de un mundo que se aleja, llevándose el candor y la profundidad filosófica existente en el fraseo, por tomar una frase de Dostoievsky, de los Humillados y ofendidos. Las pequeñas memorias de Saramago es una lluvia de agua fresca, un volver a las percepciones de la niñez, miradas desde la perspectiva del hombre maduro, consciente ahora de las maravillas del mundo. Refiriéndose a la figura de su abuelo apuntará una imagen que se me antoja también para el bronce, para sellar la muerte de uno de los grandes escritores del siglo que se aleja: Habla tan poco que todos nos callamos para oírlo cuando en el rostro se le enciende algo así como una luz de aviso (...). Es un hombre como tantos otros en esta tierra, en este mundo, tal vez un Einstein aplastado bajo una montaña de imposibles, un filósofo, un gran escritor analfabeto. Algo que no podrá ser nunca. ** Miguel de Loyola deloyola@hotmail.com Escritor chileno (San Javier, región del Maule). Realizó estudios universitarios en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde se tituló de profesor de estado con mención en castellano en 1981, y obtuvo en 1994 el grado de magister en letras con mención en literatura. En esa misma casa de estudios obtuvo sus primeros premios literarios entre 1978 y 1981. Participó en el Taller Literario de Roque Esteban Scarpa y Alfonso Calderón, y más adelante en el de José Donoso. En 1981 obtuvo un primer lugar compartido en el concurso literario de la revista La Bicicleta. Ha publicado el libro de cuentos Bienvenido sea el día (edición del autor) y la novela Despedida de soltero (Lom Ediciones). Es secretario de redacción de la revista literaria Proa y miembro del Círculo de Críticos de Arte de Chile. También es editor de Ensayo y Crítica Literaria de Letrasdechile.cl. ||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET |||||||||||||||||||||| ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === Ernesto Sabato: 99 años Alfredo Herrera Flores =================== Probablemente no haya ya muchas cosas nuevas que conocer de Ernesto Sabato, el escritor argentino que el 24 de junio cumplirá noventa y nueve años de edad, pues la amplia literatura que ha producido su interesante vida, sus extraordinarias novelas, sus razonados ensayos y su firme y ética posición política, ha indagado hasta en los rincones más íntimos de su biografía y en los resquicios más oscuros de su pensamiento. Sin embargo, para el común de los lectores y para comodidad de las reseñas, su vida se ha reducido a tres novelas, algunos ensayos, un pasado científico, su pasión por la pintura, su participación ejemplar en la lucha contra las dictaduras y su actual vida en soledad, casi orfandad. Indudablemente, la fama literaria que alcanza Sabato en la década del sesenta se debe a sus dos primeras novelas, El túnel (1948) y Sobre héroes y tumbas (1961), y al fenómeno comercial conocido como el boom de la literatura latinoamericana, pero luego esa “fama” se convertirá en las siguientes décadas en respeto, en admiración, y hasta en cariño, gracias esta vez a su personalidad y a su actitud frente al poder. En el lapso entre su segunda novela y la tercera, Abaddón el exterminador (1974), Sabato publica una serie de ensayos sobre el existencialismo, filosofía contemporánea, política, cultura, periodismo, prólogos a libros de pintura y música y hasta letras para tangos, y sus primeras novelas se traducen a muchos idiomas, pero aún su prestigio se sostenía en su calidad literaria, su aguda observación de la realidad de su país y los mitos sobre su pasado científico. En esta fecunda etapa, que alcanza a más de veinte títulos, se editan también discos con fragmentos de sus novelas y conferencias con la voz del propio Sabato, una actitud editorial pionera en América Latina, que luego también asumirían otros escritores como Jorge Luis Borges y Pablo Neruda. Hoy, esos discos, que han sido reeditados de manera casi íntima, son rarezas en el mercado editorial y, por supuesto, en la lista de su producción intelectual. Entre esas publicaciones casi desconocidas, hay un breve libro publicado al año siguiente de El túnel, titulado Gésinus (Ediciones Botella al Mar, 1949), escrito junto al peruano Xavier Abril, que se refiere a pinturas del artista Bob Gésinus. Varios de los breves textos de esa época, por ejemplo, se escribieron para actos o situaciones especiales y se publicaron en ediciones limitadas, que luego no fueron reeditados y hasta resultaron ignorados para las ediciones completas de la obra del maestro argentino. Una primera muestra de su actitud política y ética frente a los abusos del poder por parte de Sabato se manifestó en 1956, cuando los militares depusieron a Juan Domingo Perón que ya gobernaba por segunda vez (1946-1955). Siendo director de la revista Mundo Argentino escribió primero un texto titulado “El otro rostro del peronismo” (1956) y luego se publicó “El caso Sabato, torturas y libertad de prensa, carta abierta al general Aramburu” (1956), en el que se reúnen documentos sobre los abusos contra la libertad de prensa que culminaron con la renuncia de Sabato a la dirección de la revista. Este hecho político ya anunciaba a un Sabato íntegro que no callaría su voz ante los abusos del poder. Otras actitudes similares las asume cuando cumplía funciones públicas, a las que renunciaba cuando no compartía con decisiones trascendentes el gobierno de turno. Precisamente esta actitud firme, coherente, moderna e inteligente de enfrentarse al poder, y la creciente fama e influencia que genera sus libros en todo el mundo —fue condecorado por los gobiernos de Francia, Italia, Alemania, entre otros y reconocido por los más importantes escritores y narradores europeos como Sartre y Camus, además de ser homenajeado por importantes universidades—, lo lleva a enfrentarse a una nueva etapa trascendental en su vida intelectual. En 1983, es nombrado por el presidente Raúl Alfonsín presidente de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas, la que luego de investigar los graves hechos producidos por el régimen militar instaurado en 1976 y recibir las denuncias sobre desaparecidos, publicó un dramático informe acerca de los resultados, que se tituló “Nunca más”, pero que se conoció finalmente como “El informe Sabato”. Una impresión sobrecogedora de esta experiencia relata el propio Sabato en su libro Antes del fin (1998), un breve texto sobre sus memorias, que le permite reflexionar sobre la angustia que causa el abuso del poder en los pueblos, la necesidad de tener siempre una voz alerta y la urgencia de identificar nuevos líderes. El libro es, además, un emotivo testimonio suyo sobre el siglo veinte. Desde entonces, la imagen de Ernesto Sabato se ha reafirmado no sólo como un extraordinario escritor, capaz de internarse en el oscuro mundo de las mentes y los sentimientos de sus personajes que a la postre es cualquier ser humano, sino de un extraordinario actor de la vida política e intelectual de América Latina. Su pasado científico ha quedado atrás, a pesar de que por muchos años fue para él mismo una pesada carga emocional. Vale la pena resaltar, aunque también es un hecho conocido, el enorme respeto y simpatía que genera Sabato en las generaciones jóvenes. A diferencia de los escritores de su generación, que han ido envejeciendo al ritmo de sus obras y su fama, Sabato ha recorrido el camino inverso; en 1994, por ejemplo, la Federación Universitaria de Buenos Aires lo nombra como su presidente honorario, una distinción que el escritor consideraría como una de las más importantes de su vida. A pesar de soportar en los últimos veinte años el dolor de la muerte de su madre, luego de su esposa Matilde y su hijo Federico, Sabato no dejó de producir textos breves, como La resistencia (2000), en el que precisamente llama a los jóvenes a enfrentarse a los males del siglo veintiuno; expuso sus pinturas en diversas galerías, viajó por varios países a recibir premios, como el Premio Cervantes de Literatura y el Premio Jerusalén (1989), filmó documentales y asistió a eventos académicos. Sin embargo, muchos aún consideran que la visión de Sabato sobre el mundo es pesimista y fatalista. En la actualidad, aunque hace un año fue noticia por el ingreso de unos ladrones a su casa, se sabe que vive apartado, al cuidado de unas personas que cocinan y asean, que debe estar aún atormentado por sus fantasmas (él fue quien acuñó esa frase de “el escritor y sus fantasmas” en un ensayo así titulado en 1963), que pinta casi todo el tiempo, que ya no lee por un mal en la vista y que, en lo profundo de su corazón, deberá estar pensando cómo celebrar su cumpleaños número 100. ** Alfredo Herrera Flores lfrd.herrera@gmail.com Escritor y periodista peruano (Lampa, 1965). Estudió periodismo y literatura en Arequipa, donde se publicaron sus primeros artículos y poemas. Ha publicado los libros de poesía Etapas del viento y de las mieses (1986), Recital de Poesía (Flordecactus Editores, Arequipa, 1990), Elogio de la nostalgia (Lluvia Editores, Lima, 1995), Montaña de jade (Ediciones Copé, Lima, 1996), Mares (Lago Sagrado Editores, Lima, 2002) y El Laberinto (Lampa, 2008). Ganador del Premio Copé de Poesía de 1995 con Montaña de jade, y finalista en las ediciones de 1988 y 2001. Mantiene las columnas El barco ebrio y Crónicas urbanas, así como una bitácora literaria en http://lasillaprestada.blogspot.com. === ¿Se escucha al fondo? Juan Carlos García ========================= Hoy quiero hablar de nosotros, los escritores emergentes. No los escritores famosos y prestigiosos con una sólida editorial que publica sus obras por su éxito en el mercado, por su calidad (en algunos pocos casos), su oportunidad comercial (la mayoría); o nada más que por el interés de promoción editorial, en ejemplos por todos conocidos. El escritor de éxito por lo general no tiene problemas económicos, puede ser excéntrico, permitirse lujos, vivir en lugares placenteros y alejados del mundanal ruido, decir tonterías como genialidades y aquilatar frases brillantes para la televisión. El escritor más o menos conocido y más bien menos que más famoso, transpira más la camiseta. Se adecua a lo que la editorial quiere basado en la premisa de que sus más firmes principios son flexibles; aunque si es ligero de pluma, lo campea como cualquier trabajador asalariado que llega con lo justo a fin de mes. Pero, ¿qué pasa con el escritor amateur, el desconocido?, ¿con el humilde escriba al que las editoriales no escuchan, o que rechazan sus trabajos porque su ignoto nombre no vende, y transitan las calles gastando sus modestas zapatillas? O lo que es mejor decir: ¿qué pasa con la mayoría de los escritores que lo son o quieren llegar a ser? Con los que tienen problema con las letras, por ejemplo, con aquellos que parece que escriben por el placer de ver las palabras en fila como jugadores que entran a la cancha, disciplinadas, unas con tilde y otras con puntos en la cabeza, más bajas o más altas pero con la misma camiseta y al triunfal trotecito lento para el deleite del lector, sin importar lo que dicen mientras digan algo. Quiero defender la posición de los que, por ejemplo, les cae simpático el punto aparte. Esa brutal encrucijada en la que el camino se detiene y uno se asoma al abismo con la difícil alternativa de decidir la manera de seguir. Que cuando encuentran la frase que completa su idea la celebran con gritos de júbilo y le agradecen a la coma que les ayudó a tomar aire para seguir contando, reconociéndola como una ayuda para que sus pulmones no estallen (1). A aquellos que quieren que su vida tenga otro sentido y gimotean a escondidas ante la contundencia del punto seguido al terminar un concepto, admiran la precisa y simétrica didáctica de los dos puntos al dar un ejemplo, o agradecen la intervención de las comillas para destacar la frase de otro. Quiero defender a aquellos que admiran a las mayúsculas por su valentía de ir al frente y valoran su misericordia por sobre las subordinadas letras que le siguen, y les conmueve su presencia elegante y la gallardía de dar el puntapié inicial, que es la más crucial de las decisiones. ¿Quién va a pagar una entrada para ver a un escritor escribiendo?; nadie. Por eso también vengo en nombre de los humildes escritores sin hinchada, viejos solitarios y aburridos que se la pasan sentados en honorables banquitos atados con alambre. En nombre de los que temen porque les han comentado que para cada fin de año los editores despeñan de las montañas rusas de los parques a los escritores que no venden, para que no les llenen los estantes con volúmenes que terminan ocultando las manchas de humedad en las mesas de saldos. Pero reconozco que peor les va a los que no tienen editor: recorren las calles vigilando las vidrieras de los amigos libreros, que con una palmadita en la espalda y una piadosa sonrisa le prometieron que si les queda un lugarcito al lado del horóscopo, pondrían sus modestas obras a la vista. También quiero defender a los fanáticos de los acentos que elevan su autoestima poniéndolos con ganas, hasta con bronca. Para los que se han dado cuenta de que el mundo de las letras es hipócrita: ocultan que el signo de pregunta está embarazado y el de admiración desnutrido; que también está embarazada la a minúscula que siempre anda arrastrando su pancita —el principal sospechoso es el guión que anda acosando, apretadito, a las inocentes letras pequeñas. Y quiero que comprendan a aquellos a quienes las letras les plantean dilemas difíciles de superar. A los que sospechan que a la zeta la pusieron última porque se quedó dormida (zzzzzz) y no se explican para dónde va, cuál es su ideología. ¿Va para la derecha, para la izquierda, de abajo a arriba o de arriba a abajo?, ¿y porqué se cruza de un lado al otro como un político? A los que respetan a la equis reconociéndole su energía para marcar. La historia nos da ejemplos de que cuando te la ponen, a la derecha o a la izquierda, arriba o abajo, en rojo, verde o negro, chau. No te salva ni la h que se queda sentada y muda, ni las fruncidas como la u que siempre están indecisas ya sea por h o por b. Les voy a contar algunas confidencias: la e se pavonea por ser la más usada del alfabeto, pero en los manuscritos no es más que un bonsái de la ele. Y la j es el padre de la i. Es igualita pero con barba, aunque se haga la inocente debajo de la aureola. También traigo la postura de los que no quieren ocultar las tetas de la p, o el culo de la d chica. Y de los que se dan cuenta de que la y se está ahogando, que tiene los brazos pidiendo auxilio y la cola bajo el nivel del mar. ¿Nadie escucha sus gritos? Con eso de que hoy cualquiera canta, tiene un blog o publica un libro, hay tres o cuatro presentaciones en un mismo día y hasta en el mismo local. Mientras uno habla del aprovechamiento integral del rabanito verde, al lado el otro trata de explicar que María Magdalena es la esposa, madre, prima o tía de Jesús. Si los escritores que tienen la fortuna de publicar fueran sinceros, esas presentaciones deberían terminar a las patadas o en un griterío morrocotudo. Pero no. Hasta se aplauden. Con sonrisas pérfidas y nalgas fruncidas, pero se aplauden los perversos porque están rodeados... por los familiares del autor. Al lado de los escritores se paran los editores. Los editores no son señores que editan. Son hidalgos que hacen esfuerzos. Para el editor siempre es un esfuerzo editar ese libro, aunque el autor le haya pagado hasta la solapa. Y los autores quedan contentos porque esa noche el editor dirá que el esfuerzo valió la pena. Son samaritanos que ayudan a las nuevas generaciones. En las primeras filas están los prologuistas a pedido. Los prologuistas son esa especie de amigos, parientes o tutores, que tratan de demostrar, en el reducido espacio del prólogo, que son más inteligentes que el autor, y disparan frases ingeniosas, poniendo como ejemplo a otros que escribieron sobre lo mismo pero mil veces mejor, o se esconden detrás de un enigmático palabrerío que no tiene nada que ver con las gansadas que escribió el condenado autor. Por último, y para no cansarlos, quiero emitir mi teoría sobre la probable desaparición de la ñ. Creo que el ataque viene por el lado de los anglosajones y los europeos del norte, a quienes los moños los ponen nerviosos, de los franceses que no la pueden ver por aquello de cómo terminó la revolución, y de los ingleses que sostienen que todo lo que va sobre la cabeza es una burla a la reina. Sin ánimo de revancha, propongo que se eliminen las letras con diéresis y los redondeles encima. Salvo la ü (salvemos a los pingüinos, averigüemos y no perdamos la vergüenza), para ver cómo se las arreglan los finlandeses para escribirle a Papá Noel sin las ä, o sin el ridículo circulito en la cabeza. Si no tenemos la ü por un tiempo, a los pingüinos les llamaremos pájaros bobos, aunque no les guste. Es menos elegante pero más auténtico. Averiguar siempre es bueno. Averigüemos todo lo que podamos aunque no nos guste lo que averigüemos. Al paraguas lo dejaremos tranquilo porque todavía nadie se le ha ocurrido ponerle la diéresis, y en los días que corren, el que note la ausencia de la vergüenza que avise y le buscamos un sinónimo. Y termino porque ya no soporto la exasperante vocación de lomada que tiene el punto y coma y el despiadado autoritarismo del punto final. ¿Se escuchó al fondo? Nota 1. Aprovecho la oportunidad para pedirle a mis profesoras de lengua y literatura que no me encarguen más los discursos de fin de año. ** Juan Carlos García juancarlosgeneral@gmail.com Médico oftalmólogo argentino. Reside en Alta Gracia, Córdoba. Ha publicado los libros El perro de los cuentos (cuentos, 2006), Encantado de conocerlo (cuentos, 2007), Operación Bolívar (novela, 2007), Afectos profundos (novela, 2009) y ¿Se escucha al fondo? (cuentos, 2009). === Neruda por Lorca / Lorca por Neruda =================================== === Eugenia Leonor Mesa Olazábal ========================================== Federico García Lorca llega a Buenos Aires el 13 de octubre de 1934; antes de esa fecha la prensa escrita venía anunciando su llegada y con palabras elocuentes afirmaba que se trataba del renovador más importante del teatro y la poesía contemporáneos en lengua hispanoamericana. Arribó para el estreno de su obra teatral Bodas de sangre; casi de inmediato entabló amistad con Pablo Neruda. El poeta granadino lo conquistó por su jovialidad, su risa, su entusiasmo contagioso, sus cantos y sus bailes. En las reuniones informales y alocadas —frecuentes por aquellos días bonaerenses—, Pablo se retiraba gustosamente a un lado mientras Lorca interpretaba al piano canciones de sus amigos compositores. Emprendieron una sólida relación, tenían aspectos afines no sólo intelectuales sino también biográficos, elementos contribuyentes para que se vieran con frecuencia, pues el padre de Neruda no era amigo de bohemios ni de artistas y, como el de Federico, se había quedado en una pieza al darse cuenta de que tenía un hijo poeta. Se conocieron en casa del novelista Pablo Rojas Paz, cuya esposa Sara Tornú fue obsequiada con un regalo muy especial que testimonia la colaboración de Lorca, se trataba de unos poemas de Neruda copiados a máquina y bellamente encuadernados titulado Paloma por dentro o sea La mano de vidrio, ilustrados a tinta china con una serie de diez escalofriantes dibujos lorquianos. Los poemas reflejan el estado de ánimo de Neruda, presentes un profundo hastío, honda desilusión sexual, obsesión con la muerte y una colérica repulsa de los valores burgueses. Los dibujos de Lorca encajan en la línea temática de los que había realizado en New York; manos cortadas, gotas de sangre, esqueletos, marineros con las cuencas de los ojos vacías, la cabeza del poeta convertida en calavera que según Ian Gibson, recordaba a Dalí ocho años antes, las cabezas cortadas de Lorca y Neruda observadas por una luna en cuarto creciente o tal vez menguante, si Lorca tomó en consideración el cambio de hemisferio. La relación entre poemas y dibujos inducen a pensar que ambos poetas tuvieron excelente entendimiento en aquellos meses. En sus memorias Confieso que he vivido, Neruda recuerda una aventura compartida con Lorca al coincidir en una estruendosa fiesta en las afueras de la capital argentina, ofrecida por el rico propietario del periódico Crítica. Durante la cena se dio una situación original entre una joven y el poeta chileno, circunstancia que dejó pasmado al andaluz pero que no le impidió su misión de celestino, aunque del hecho salió accidentado al dar un traspié que lo hizo caer a la piscina dañándose una pierna. Luego, el 20 de noviembre, Lorca y Neruda protagonizan un “happening” en el curso de una comida brindada en su honor por el PEN Club. Ambos poetas admiraban profundamente a Rubén Darío, que vivió en Buenos Aires y escribió el Poema a la Argentina; les pareció injusto que en esa ciudad el gran nicaragüense estuviera olvidado. Decidieron no sólo hablar de Darío sino ofrecer algo especial, y surgió un discurso “al alimón” sobre el bien afamado poeta. Neruda se sentó en un extremo de la mesa y Federico en el otro, los organizadores y comensales estaban intrigados por lo que sucedería, fue necesario explicar por parte de Lorca la significación del “toreo al alimón” puesto que en Argentina no se conocía; los poetas llamaron la atención sobre la falta de monumento a Darío en Buenos Aires y sobre el hecho de que por lo visto no había calle o plaza, y ni siquiera una floristería, que llevase su nombre. Ambos estuvieron dispuestos a admitir que parte de la obra de Darío pecaba de exuberancia, pero ello no le restaba a sus virtudes como un grandísimo poeta. García Lorca regresó a su país y en breve le continuó Neruda; era mayo de 1934 cuando desembarcó en España. Arribó, como el mismo expresara, “en el momento propicio y único”. La estancia diplomática en Barcelona duró unos pocos meses, pronto fue designado para relevar en el consulado chileno en Madrid a la gran mujer, artista y colega Gabriela Mistral. No muchos lo esperaban en la estación, allí sólo estaba Federico con un ramo de flores en la mano. Esta acción y presencia de Lorca fue estimada altamente por Neruda; de ahí su afirmación al expresar que con su única asistencia “bastaba y sobraba”. El 18 de agosto de 1934 le nace a Neruda su hija, acontecimiento que le produjo gran contento y euforia; imprimió tarjetas anunciando el suceso a todos cuanto pudo, comunicó que se llamaría Malva Marina. El hecho es acogido con enardecimiento entre los amigos, el más gozoso fue García Lorca quien se marchó a casa en secreto y escribió un poema que —a excepción de unos pocos, el padre entre ellos— sería conocido cincuenta años después; lo tituló “Versos en el nacimiento de Malva Marina Neruda”. La niña prematura estuvo a punto de morir, situación para motivar a Lorca a hacer una especie de conjuro para que viviera, invocando la salvación de su cuerpecito y de su alma. Para Federico, que murió antes que la niña, quizás pensó que habían sido escuchados sus ruegos, mas no pudo salvarse él, tampoco a la pequeñita del amigo. Durante esa etapa española Neruda andaba vinculado con la generación de poetas más jóvenes —luego denominada y reconocida como la Generación del 27—, los distintos, los que marcaban las diferencias con los grandes viejos. De todos ellos fue Lorca el más generoso y popular, y quien lo introdujo ante el público español. Lo presentó en una conferencia-recital en la Universidad de Madrid el 6 de diciembre de 1934; allí dijo: Y digo que os dispongáis para oír a un auténtico poeta de los que tienen sus oídos amaestrados en un mundo que no es el nuestro y que poca gente percibe. Un poeta más cerca de la muerte que de la filosofía, más cerca del dolor que de la inteligencia, más cerca de la sangre que de la tinta. Un poeta de voces misteriosas que afortunadamente él mismo no sabe descifrar; de un hombre verdadero que ya sabe que el junco y la golondrina son más eternos que la mejilla dura de las estatuas... Pero no todos los poetas tienen el tono de América. Muchos parecen peninsulares y otros acentúan en su voz ráfagas extrañas, sobre todo francesas. Pero en los grandes, no. En los grandes cruje la luz ancha, romántica, cruel, desafortunada, misteriosa de América. Bloques a punto de hundirse, poemas sostenidos por un hilo de araña, sonrisa con un leve matiz de jaguar, gran mano cubierta de vello que juega delicadamente con un pañuelito de encaje. Estos poetas dan el tono descarado del gran idioma español de los americanos, tan ligado con las fuentes de nuestros clásicos, poesía que no tiene vergüenza de romper moldes, que no teme al ridículo y que se pone a llorar de pronto a la mitad de la calle. En Madrid estaba casi siempre con Federico, en su casa o en donde la de Carlos Morla, allí Lorca se divertía junto al ingenioso compositor chileno Acario Cotapos, ambos hacían de las suyas y cuando a Lorca se le pedía que cantara, éste respondía: “No, estoy acatarrado y me atormentan al menos seis dramones”. Pero a fin de cuentas cantaba. Neruda acostumbraba a asistir a las representaciones del Teatro La Barraca, dirigido por Federico; se iba con los artistas de gira por los pueblos y aldeas españolas, al regresar a Madrid se sumergían en la Casa de las Flores, donde mucha gente arribaba con comidas y bebidas. Disfrutaban en ocasiones durante tres días y tres noches, entonces recordaban los ocho meses en Argentina y Uruguay. Para Lorca la pampa era “lo más melancólico del mundo, lo más traspasado de silencio”. A veces conversaban de política y se angustiaban con lo que estaba sucediendo en España, era entonces que el andaluz presagiaba: “Van a pasar cosas horribles”. Con frecuencia Lorca se desaparecía y sus amigos no sabían de él, se evaporaba, luego aparecía como el infante sabedor de que ha cometido falta. En cierta ocasión reapareció en una de las tabernas madrileñas frecuentadas por Pablo y los amigos comunes, sacó un pañuelo blanco de su bolsillo, lo extendió en el suelo y se arrodilló ante el chileno, pidiéndole perdón con toda la gracia, la picardía y la gitanería del mundo; allí le entregó su nueva creación, Sonetos del amor tardío, eran unos veinte poemas de cuyo destino se preguntaría luego Neruda: ¿qué pasó con ellos?, ¿fueron fusilados? El 11 de julio de 1936, Federico tomaba en casa de Pablo un gazpacho andaluz del que Rafael Alberti proclamaba su deleite; a la sazón llegó la noticia de que Mussolini había invadido Etiopía y Hitler ocupaba Renania. En el club Anfistora se ensayaba la obra de García Lorca, Así que pasen cinco años. Siete días después se había dado cita con Pablo a fin de asistir juntos al “catch as catch can”, dirigido en Madrid por el chileno Bobby Deglané, al encuentro Federico no acudió, era el 18 de julio de 1936; después Neruda supo que se había marchado a su Granada. La noticia de la muerte de García Lorca llegó a Madrid el 9 de septiembre, Pablo se entera por los gritos de los vendedores de periódicos, no aceptaba esa muerte, tampoco el azar, ni la responsabilidad de las autoridades republicanas. Para él Federico García Lorca era: [...] como una guitarra, alegre, melancólico, profundo y claro como un niño, como el pueblo. Si se hubiera buscado, difícilmente, paso a paso por todos los rincones a quien sacrificar, como se sacrifica un símbolo, se hubiera hallado lo popular español, en velocidad y profundidad, en nadie ni en nada como en este ser escogido. Lo han escogido bien quienes al fusilarlo han querido disparar al corazón de su raza. Han escogido para doblegar y martirizar España, agotarla en su perfume más rápido, quebrarla en su respiración más vehemente, cortar su risa más indestructible. Las dos Españas más inconciliables se han experimentado ante su muerte: la España verde y negra de la espantosa pezuña diabólica, la España subterránea y maldita, la España crucificadora y venenosa de los grandes crímenes dinásticos y eclesiástico y frente a ella, la España joven, nacida a una esperanza de progreso y justicia social, la España radiante del orgullo vital y del espíritu, la España meteórica de la intuición, de la continuación y del descubrimiento, la España a la cual pertenecía Federico García Lorca...”. “Su persona era mágica y traía la felicidad”. Tampoco quienes conocieron las circunstancias de su asesinato —dígase clase media de Granada— se tomaron la molestia de aclarar para la posteridad cómo había sido la muerte del poeta, aspecto que no escapó de la memoria de Pablo, y lo dejó plasmado en su trabajo Viajes: Al corazón de Quevedo y Por las costas del mundo, publicado en Santiago de Chile en 1947, allí dice: “Desde entonces no sabemos nada, sino su propia muerte, el crimen por el que Granada vuelve a la Historia con un pabellón negro que se divisa desde todos los puntos del planeta”. Esa muerte fue estremecedora, impactante, desgarradora y revolucionadora en la vida y obra de Pablo Neruda, a partir de entonces lo vio todo más claro, el mundo cambió y la poesía también. La sensibilidad de Pablo creció más y ya era grande, se reflejó de inmediato; escribió el poema “Explico algunas cosas”, que constituye una declaración iluminadora de lo que estaba sucediendo en el artista a la llegada de la guerra. A corta distancia otros poemas le continuaron, con ellos conformó un volumen que luego daría la vuelta al mundo porque expresa el brusco cambio que la guerra, partiendo del asesinato de García Lorca, le había emanado en su espíritu. Es el libro España en el corazón. El recuerdo y la imagen de Lorca en Neruda le acompañaron siempre, ello lo irradió incluso en las casas donde habitó, aunque quizás con mayor énfasis en la que ocupó a su regreso a la patria al término de la Segunda Guerra Mundial, la ubicada en Santiago de Chile, en la calle Simpson donde levantó en medio del extenso patio un escenario de teatro. También en la de Isla Negra dejó grabado su nombre a perpetuidad. Años después, cuando ya lo acechaba la muerte y la tragedia del septiembre chileno se aproximaba, once días antes del golpe fascista le visitó Luis Corbalán, a quien le comentó su preocupación de lo que veía venir; el amigo trató de tranquilizarlo diciéndole que a él no podían tocarlo, pero Pablo le respondió con la serenidad y seguridad de lo que afirmaba. “Te equivocas, García Lorca era el príncipe de los gitanos, y ya sabes lo que con él hicieron”. Bibliografía de referencia • GIBSON, Ian (1998): Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca. 3ª edición. Plaza & Janés, Barcelona, pp. 435-439. • TEITELBOIM, Volodia (1990): Neruda. Editorial Arte y Literatura. Ciudad Habana, pp. 153-244. ** Eugenia Leonor Mesa Olazábal cocobabel@yahoo.es Investigadora cubana (Holguín, 1949). Profesora graduada en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona, en la especialidad de español-literatura. Presta colaboración en el Instituto de Literatura y Lingüística “José Antonio Portuondo Valdor” (http://www.ill.cu) y en la Fundación Fernando Ortiz (http://www.fundacionfernandoortiz.org), ambas instituciones en La Habana. Es la autora principal del libro José Martí y la naturaleza (1995), premiado como Obra Destacada del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente de Cuba (http://www.medioambiente.cu). Tiene publicado un ensayo en el libro homenaje de los escritores cubanos a Gabriela Mistral, Quiero que me quieran (La Habana, 2008), y en Impresiones memorables de Chacón y Calvo y Juan Ramón Jiménez (2009; en braille). Varios de sus artículos han aparecido en las revistas Catauro, Bohemia, La Letra del Escriba, Faro y otras, así como las digitales Librínsula y Archivo Cubano. Recibió el Premio Ateneo de Crítica y Teoría Literaria en 2006 por la obra Pretextos para una petición. Ha presentado ponencias y conferencias en eventos del Instituto de Literatura y Lingüística, Memorial Salvador Allende (http://www.casamsa.org), casas de cultura municipales y Casa de las Américas (http://www.casadelasamericas.com; evento anual de género), sobre autores cubanos e hispanoamericanos. Actualmente se encuentra jubilada de la labor docente. Tiene como proyectos básicos de investigación: “Vida y obra del primer hispanista cubano José María Chacón y Calvo” y “Labor literaria en Cuba de la poetisa y periodista mexicana Rosario Sansores Prén”. === Tendencias y cifras del cine colombiano =============================== === ¿Violencia y narcotráfico o historias diversas? ======================= === John Harold Giraldo Herrera =========================================== Hace unos años quien escribía sobre el cine nacional se encontraba con dos, tres o cuatro producciones de que hablar, pocos directores y una línea muy homogénea. Hoy la cifra se ha incrementado así como las historias que se cuentan, han aparecido nuevos directores, pero el respaldo en la taquilla es muy poco grato con las películas nuestras. También se tienen muchos mitos: que las películas sólo reflejan la realidad del país, sobre todo la de violencia y narcotráfico, que no existe plata para hacer películas y que el mayor respaldo en la taquilla es para las llamadas películas de 25 de diciembre, es decir, las que centran su atención en la forma más que en el contenido. La ley de cine estrenada desde el 2003 se ha convertido en un oxígeno, debido a que con las garantías y exenciones, más los estímulos creados para las producciones, desde esa fecha hasta ahora se han podido estrenar alrededor de 80 películas. Ley que ha permitido romper el mito según el cual para realizar una película en Colombia era necesario asaltar a un banco; esta idea fue incluso grabada en una película: Kalibre 35, de Raúl García. La ley de cine creó un fondo, desde el 2004. Desde entonces 51 películas han recibido estímulos por ser estrenadas y más de 300 proyectos han contado con respaldos económicos por parte del Estado. Las cifras son significativas porque para hacer una película —en promedio— se requieren de mil a dos mil millones de pesos; sin embargo, el monto casi nunca es recuperado por la taquilla. El promedio de asistencia a películas colombianas se encuentra entre 200 a 300 mil espectadores y con este público se podría producir una película de unos 1.300 millones de pesos, siempre y cuando reciba una muy buena parte en la negociación con los distribuidores y quienes exhiben. En Colombia se han hecho películas con más de 6 mil millones y con menos de 500 mil pesos. Aunque se puede hablar de una industria, aún falta mucho por hacer y la sola ley de cine no es suficiente. Desde el 2003 dos son sólo las películas que han alcanzado más del millón de espectadores, según cifras del Ministerio de Cultura. La película Soñar no cuesta nada (2006), de Rodrigo Triana, cuenta con un récord de 1.198.172 personas que la vieron, y en segundo lugar se encuentra Rosario Tijeras (2005), dirigida por Emilio Mallé, con una cifra de 1.053.030 espectadores. Algunas se acercan al millón, entre ellas están Paraíso Travel, de Simond Brand (2008), con 888.409 asistentes a las salas, Golpe de estadio (1997), de Sergio Cabrera —uno de los directores que han podido recaudar más taquilla—, con 700.000, y en ese mismo año la película emblemática de Víctor Gaviria, La vendedora de rosas, con 630.000 espectadores. Otras más apenas llegan a 500 mil espectadores como lo son: Ilona llega con la lluvia (1996), de Sergio Cabrera, con 517.000 espectadores, seguido de La pena máxima (2002), de Jorge Echeverry, con 500 mil; otras pocas se acercan a esa cifra: Bluff (2007), de Felipe Martínez, con 492.606; Muertos de susto (2008), de Harold Trompetero, con 471.444, y cierran Satanás, de Andi Baiz, con 464.076; Esto huele mal, de Jorge Alí Triana, con 422.804, ambas en el 2007, y Karmma, el peso de tus actos (2006), de Orlando Pardo, con 464.076 personas que la respaldaron. Estas cifras nos muestran dos hechos cruciales: no es cierto que las llamadas películas para tan sólo reír, hechas para el 25 de diciembre, sean las más taquilleras; de esas, los más famosos para hacerlas son los llamados hermanos García, quienes cada año contentan al público con una película cargada de comicidad. Y dos, que las películas más taquilleras han contado con el beneplácito de los dos grandes canales de televisión para efectos de publicidad y ese hecho es sinónimo de taquilla, aunque no a todas las respaldadas les ha ido bien. Hay 48 películas desde el año 1996 hasta la fecha que ni siquiera cuentan con 100 mil espectadores, los casos dramáticos son La mágica aventura (2004), con 100; Helena (2008), con 553, y cierra la lista Humo en tus ojos (2009), con apenas 246 espectadores. Muchas otras y muy valiosas se encuentran en este rango; mencionemos algunas: La historia del baúl rosado (2005), de Libia Stella Gómez, que sólo alcanzó 18.329 espectadores; la película futurista Yo soy otro (2008), de Óscar Campo, con apenas 6.513, y la súper obra, que ha ganado premios en muchos festivales internacionales, La sombra del caminante, de Ciro Guerra, con tan sólo 7.834 espectadores. Ahora existen muchos proyectos represados por falta de presupuesto para ser estrenados, otros más no alcanzan la factura para ser exhibidos. Es necesario recalcar que otro de los mitos es que la mayor parte de las películas se centran en la violencia y en el narcotráfico. Es cierto que son de las que más hablan y tal vez las que más eco tienen entre el mundo de la piratería y las cuales se prolongan como miniseries en la televisión. Sin embargo, las historias colombianas recrean tanto su folclor como su tragedia, también están aquellas inverosímiles pero atractivas, muchas más de situaciones sencillas y cotidianas. Los géneros pasan por lo policíaco, de amor, de la realidad, la historia, el drama, pocas son las detectivescas, menos las de terror, varias cómicas, otras más son esas que le llenan a uno el alma o lo regocijan con la vida. Para el 2010 van 4 estrenos. Una poco aclamada por la taquilla es Del amor y otros demonios, adaptación de una historia literaria de Gabriel García Márquez (valga decir que a las películas hechas sobre los libros de Gabo les falta pensarse más para el cine y no sólo quedarse en que sea una buena adaptación); Chance, de Abner Benaim, una película cómica-negra; El vuelco del cangrejo, de Óscar Ruiz Navia, cuyos premios internacionales han generado expectativa más por el hecho de ser la primera película de la costa pacífica, y la polémica Contracorriente, que enfrenta el tema de la homosexualidad masculina. Se esperan varios estrenos más, uno de ellos el de Los asombrosos días de Guillermino, una historia que llegará al alma de los espectadores, y cuya fascinación de seguro hará que la gente la vea. Además de otros estrenos como el de Retratos de un mar de mentiras, la de terror Flashback, Los colores de la montaña y La sociedad del semáforo, entre otros. El cine colombiano de la última década ha sido premiado en muchos festivales internacionales. Sus historias han entrado a territorios de los cuales nunca se había contado nada desde la pantalla grande, de igual modo la apertura de directores y las influencias que han recibido nos permiten afirmar sobre su diversidad. No obstante, requiere de ser respaldado en las salas de cine por parte de los espectadores y del apoyo de las empresas privadas. El cine colombiano transita por un buen camino y nos genera esa conexión con lo que somos, nos mantiene la memoria de aspectos sociales, nos divierte y alegra la vida. ** John Harold Giraldo Herrera jhonharoldghutp@hotmail.com Docente universitario y periodista cultural colombiano (Colombia- Pereira, 1979). Magister en Literatura de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP, http://www.utp.edu.co), donde es docente auxiliar y, además, cursa estudios de posgrado. Ha escrito diversos artículos y ensayos para la revista Semana (http://www.semana.com), y los diarios El Tiempo (http://www.eltiempo.com), La Tarde (http://www.latarde.com) y El Diario del Otún (http://www.eldiario.com.co), entre otros, así como para revistas literarias. Cinéfilo, participa en la película Los asombrosos días de Guillermino, próxima a estrenarse. En la actualidad dirige el grupo de investigación en periodismo investigativo Enfokados. === El Día de la Reina Yuritzi Hernández R. ========================== Cuando la reina Beatrix recibió la investidura (en los Países Bajos los reyes no se coronan) hace 26 años, decidió hacer del 30 de abril, cumpleaños de su madre, una fiesta nacional. Desde entonces ese día el país a lo largo y ancho se convierte en una verbena popular. La reina acompañada por otros miembros de la Casa Real visita uno o dos lugares, mientras que los neerlandeses se visten de anaranjado y salen a las calles a celebrar. Los holandeses, ni aun con unas copas de más, olvidan sus dotes de comerciantes, así que esta es la ocasión en la que todo el país se convierte en un mercado de pulgas al aire libre, tanto niños como adultos pueden participar en la venta de tiliches, cacharros, antigüedades, disfraces, ropa vieja, juguetes, libros, aparatos electrónicos, cosas inservibles, absolutamente todo está a la venta y lo que es peor, ¡hay quien lo compra! La música no podría faltar en una fiesta, por lo que el que sabe y los que no también hacen ruido: alumnos del conservatorio exponen su repertorio en alguna esquina a cambio de unas cuantas monedas, en las plazas se montan podios donde cantantes de moda entretienen a la masa presente. Y el rugido que sale de los balcones y fiestas privadas se une al ya mundanal ruido, todo es música. Otra actividad que se lleva a cabo principalmente en los parques es la de organizar juegos y concursos; para participar tienes que pagar un euro, en esta ocasión me tocó clavar clavos; claro, eso no es para nada difícil, pero si consideras que la mayoría de los participantes llevan entre 6 y 8 horas ingiriendo bebidas alcohólicas, sabes que la posibilidad de que se acierte es pequeña. La atracción más grande en el Día de la Reina es navegar por los canales recorriendo el centro de Ámsterdam. Hay botes de todos tipos y colores, con motivos anaranjados. Llega un momento en el que hay tantos botes que no se puede navegar, se apagan los motores y las lanchas van moviéndose por sí solas. También sobre las embarcaciones hay música, es difícil bailar no sólo porque mantener el equilibrio sobre un bote es complicado, sino porque suenan tantos ritmos, que no se sabe cuál seguir. La fiesta es una borrachera comunal, es cierto, pero es impresionante ver lo bien que conviven los 2 millones de participantes; en todos los años que he sido parte de esta algarabía nunca he visto ninguna riña o conflicto. ** Yuritzi Hernández R. yuritzi.hernandez@gmail.com Escritora mexicana (Michoacan, 1977). Es germanista egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx) y tiene un diplomado en enseñanza del español como lengua extranjera. Desempeñó diversos puestos en la casa de subastas Sotheby’s (http://www.sothebys.com) en Ámsterdam. Actualmente vive en Hong Kong, donde se dedica a la escritura. La mayor parte de su obra permanece inédita. === La importancia de un poeta como José Manuel Morgado =================== === Ingrid Chicote ======================================================== “No es espejo solamente la bruñida superficie que se convierte en luz frente a la luz. Es espejo todo objeto o superficie —o ser humano— que devuelve parte de la luz que recibe...”. La luz y el espejo, Augusto Mijares. Escribir sobre José Manuel Morgado es escribir sobre la historia amorosa de Villa de Cura, su pueblo natal. Los poetas siempre han escrito la historia de los pueblos desde su subjetividad y, en el caso de Morgado, al ver la casi totalidad de su obra, podemos apreciar que en ella existen los recuerdos de la historia invisible de un lugar que se ha desfigurado en el despojo de su arquitectura, con el respectivo robo de la memoria arquitectónica e histórica, de sus personajes sencillos, de su forma de relacionar la cotidianidad con los pequeños hechos que construyen la esperanza. Según Jean Baudrillard, “resulta paradójico establecer el panorama retrospectivo de una obra que jamás se ha pretendido prospectiva”, y es que los poetas como José Manuel Morgado no escriben, en principio, para quedarse, sino que cantan a la vida, a los seres, a los espacios, porque los miran con los ojos de las palabras y las palabras los hacen definir de una manera en la cual la memoria se hace eco de la simplicidad y de la constancia, y de allí que la misma obra sea en sí misma prospectiva. Si bien Morgado ha sido un comprometido y un enamorado de los cambios sociales, de la justicia y la libertad, y esto lo deja entrever en su publicación periódica El Cotejo Mocho y en algunos de sus poemarios como Sangre, mi madre roja (1952), también es el cantor del paisaje aterido por las lluvias de abril, por el marzo cunicular, por la aurora radiante de la mañana en el camino hacia El Sombrero. José Manuel Morgado nació el 8 de agosto de 1924 a las 8 de la mañana, según cuenta él mismo, y relata que fue en El Pozote; este lugar ha cambiado su nombre y ahora se llama Aragüita y por allí se encontraba Puente Hierro, donde, de niño, quizás se encontró con la joven Ana Belén Aular, con quien compartió textos poéticos y algunas historias sobre las revoluciones espirituales posibles desde la poesía siempre, en un momento histórico donde se hablaba de Juan Vicente Gómez y había cantos por la libertad. Se puede decir que su poesía ha amanecido “sobre la palabra angustia” (Antonio Arráiz) porque su vida ha estado enmarcada en el proceso de los ideales revolucionarios desde que fue un niño. En Sangre, mi madre roja (1952), expresa, refiriéndose al hambre y a la esperanza: “Juan Angustia / Ramón Angustia / Rosa Angustia / Luisa Angustia / ...como Gregorio, su Mujer y Angustia / espera silencioso...”. Él mismo se define: “Me considero poeta de la patria para cantar sus cosas, para gritar por ella que va perdiendo el habla de tanto hablar en vano”. Para comentar la obra de Morgado es necesario referirse nuevamente a Baudrillard cuando explica que “...hay que hacer como si la obra se preexistiera a sí misma y presintiera su final desde el principio... hay ahí un ejercicio de simulación capaz de entrar en resonancia con uno de los temas fundamentales del conjunto: hacer como si la obra estuviera cerrada, como si se desarrollara de una manera coherente, como si siempre hubiera existido...”, porque el conjunto total de la obra de José Manuel Morgado se va hilvanando al paso del tiempo, advirtiendo inviernos, toreando al verano debajo de los “samanes del patio”, bebiéndose a sí misma en algunos versos llenos de ebriedad nocturna y, de paso, de la mano de la amistad, tesoro que conserva entre los más dignos. La obra de Morgado, con todo el color local que rebosa en ella, está llena de vivencias que son muy importantes en un tiempo histórico que nos impulsa a recuperar el sentido de los días. Si bien es un poeta que le canta a su pueblo natal, la Villa de San Luis Rey de Cura (Villa de Cura), también es un poeta de la patria y del ser humano. En su obra se tejen los espacios del pasado inmediato del pueblo invisible, puesto que en ella relata las memorias que a veces nadie recuerda, las memorias de los “sin nombre” a pesar de que todos han sido bautizados con uno. Según el Programa Memoria del Mundo, Unesco, 1992, “la memoria histórica es de desarrollo reciente y viene a designar el esfuerzo consciente de los grupos humanos por entroncar con su pasado, sea éste real o imaginado, valorándolo y tratándolo con especial respeto” y por eso la obra de José Manuel Morgado tiene tanto sentido para la historia local y para la historia de la humanidad. Desde sus construcciones poéticas y desde sus particularidades podemos apreciar que las comunidades pequeñas tienen sus personajes, sus movilizaciones culturales, su propia vitalidad, y esto hace que la obra de Morgado también se vea como una obra de gran universalidad. ¿Qué pueblo del mundo no ha tenido sus pregoneros, sus dulceros, sus peluqueras, a las mujeres de los “países bajos”, a sus cantadores y encantadores? En nuestro país su obra está a la par de la de Ramón Palomares, la de Eduardo Zambrano Colmenares y la del propio Pedro Ruiz; cada uno de ellos, personalísimos en sus voces y en sus construcciones textuales, apuestan al mismo sentido de la memoria. Dice A. Gehlen en El hombre, su naturaleza y su lugar en el mundo: “La necesidad experimentada por el hombre que reflexiona sobre interpretar su propia existencia humana no es puramente teórica. En efecto, según las conclusiones que se sigan a esa interpretación, se hará visible o quedará oculto un tipo u otro de tareas” y es que la tarea de los poetas y la interpretación que éstos hacen con sus realidades promueven la adaptación del medio ambiente hacia el mundo cultural y descubren a ojo pleno personajes, oficios, temas que no pueden ser contados de otra manera que no sea la palabra poética. En 1991, en el marco del II Reencuentro de Villacuranos, realizado en la calle Páez (calle Curita), José Manuel Morgado construyó un hermoso poemario llamado Estampas de nuestro pueblo de antes, en el cual volvieron a las calles personajes como Justo Medina (el raspadero), Don Carlos (el chichero), Sota y Pacheco, ambos con la locura a cuestas, Federico Otaiza (electricista) y Turupial, que emitía cantos de aves para el deleite de los niños. Recordemos que Morgado ambienta sus textos en la memoria donde no había aún televisor y esta relación del ser humano consigo mismo y con la naturaleza era de una riqueza singular porque era la manera de subjetivar la cotidianidad llena de matices y de encuentros. Volviendo a Baudrillard, “...un poco a la manera como Borges reconstituye una civilización perdida a través de los fragmentos de una biblioteca”, Morgado expresa la reconstrucción de una forma del ser del pueblo donde habita y que lo habita llevado de la mano por las cosas perdidas como el portón de la vieja casa paradiseña, una vez que fue demolida para la construcción de una entidad bancaria, pecado imperdonable por la falta de tino al desconsiderar la importancia de los lugares, de la memoria arquitectónica del pueblo. En su texto “Recuerdos” expresa: “¡Oh recuerdos de mi Villa! / donde se asoma la gente sencilla / la gente de mi ciudad: / unos ya en la eternidad / y otros mostrando en sus canas / albas de tantas mañanas / que va dejando la edad”. Llevar los relatos orales al papel y reconstruirlos en libro de memorias cotidianas ha permitido sacar a la luz los testimonios personales de todo tipo de individuos alrededor del mundo, haciendo visibles a los invisibles, en la actual sociedad de consumo y bienestar que cada día se va perdiendo entre el consumismo desaforado y las nuevas formas de comunicación, donde el hablar debajo de un árbol es una extravagancia y donde el poeta va convirtiéndose en un animal en extinción. De allí que la importancia de la obra poética de José Manuel Morgado se reconsidere con el paso del tiempo. Va hacia adelante a pesar de que su objetivo fue sólo cantar la cotidianidad, el día a día, la belleza de la naturaleza y la infinitud del tiempo. Los maestros de la sospecha, entre los cuales se encuentra Paul Ricoeur como discípulo, con sus críticas al sujeto moderno y su mala-falsa conciencia mediante la cual se sostienen ideologías modernas que encubren la dominación amo-esclavo, pastor rebaño, proponen un nuevo horizonte de sentido donde el sujeto reconstruya su realidad y su sentido existencial, y en este marco referencial, Morgado nos hace incorporar el pasado al presente, los sueños a la realidad y el canto de justicia y la libertad a un mundo que apenas se sostiene a sí mismo ante tanta confusión de roles y de desencuentros entre lo que somos y lo que aspiramos a ser. Por eso se hace de vital importancia la escritura de la historia a partir de los testimonios de quienes aún no han perdido la memoria y que aún pueden hilvanar los hilos de la constancia de los días con la simplicidad del lenguaje nacido de las aguas de la belleza: la poesía. Poesía que, en el caso de José Manuel Morgado, también es crónica histórica y vital porque en ella se encuentran los invisibles, los sencillos, los anónimos de la sociedad que miran las caravanas de gentes sin darle importancia a sus oficios, a sus hechos, angustias, sueños, pero que en el canto del poeta se convierten en los héroes de la alborada cotidiana: constancia de la vida activa en cada aporte de esa conmoción de estrellas que es el pueblo que hace desde sus manos y de su talento pleno, sin olvidar jamás el humor y el compromiso nos regala sin egoísmos. Es decir: es un canto a la existencia desde su pueblo al universo. Parafraseando a uno de sus coterráneos, Augusto Mijares, Morgado “es espejo y es luz” para quien quiera aceptar toda esa experiencia hecha palabras en la historia recogida en poemas, papelitos y sueños de lo que ahora podemos apreciar en la totalidad de lo que hace un poeta del pueblo. ** Ingrid Chicote ingridchicote123@gmail.com Escritora venezolana (Caracas, 1965). Terapeuta en medicina tradicional china egresada de la Escuela Nei-Jing (http://www.nei-jing.com) y de la Universidad de Carabobo (UC, http://www.uc.edu.ve). Actualmente cursa estudios de pregrado en la carrera de Educación Integral en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR, http://www.unesr.edu.ve). Ha dictado talleres y cursos de literatura, filosofía y desarrollo de la creatividad en instituciones públicas y escolares, y ha sido ponente en diversos eventos culturales y educativos. Ha recibido diversos reconocimientos por sus aportes en la cultura, la educación, la literatura y el quehacer comunitario. Se ha desempeñado como redactora y jefa de Redacción del Diario La Antena (http://www.diariolaantena.com.ve). Textos suyos han sido publicados en El Periodiquito (http://www.elperiodiquito.com), El Clarín (http://www.elclarin.net.ve), El Siglo (http://www.elsiglo.com.ve), el periódico Universidad Concejista, de la UNESR, y otros medios. Ha publicado el poemario Piedras concentradas (Fondo Editorial Senderos Literarios, 1997). Actualmente se desempeña como docente de teatro en la Unidad Educativa Bella Vista en la parroquia del mismo nombre, en Cagua, Aragua. === Vargas Llosa: sexualidad sin amor René Flores Agreda ============= En esta última parte en que tratamos acerca de la visión que Mario Vargas Llosa (MVLl) tendría de la sexualidad, que percibimos alejada de la experiencia del amor, vamos a enfocar de lleno su concepto de esta importantísima vivencia. La referencia principal para seguir el desarrollo de sus ideas la encontramos en el comentario que dedica a la novela de Yasunari Kawabata, La casa de las bellas durmientes, en La verdad de las mentiras, 2002. También en El pez en el agua. Memorias, 1993, en que describe su aventura política como candidato a la presidencia de la república en el Perú y ofrece algunos datos autobiográficos; y en ensayos como La orgía perpetua, 1978, sobre la novela Madame Bovary, de Flaubert, y La tentación de lo imposible, 2004, dedicado a Los miserables, de Víctor Hugo. Resultan instructivos así mismo los detalles que proporciona sobre su propia vida sexual en el relato La tía Julia y el escribidor, 1977, y los comentarios posteriores del mismo escritor a raíz de la publicación de esta novela, además de algunas entrevistas periodísticas en las que toca la materia. Su particular percepción del amor se revela también en las novelas eróticas Elogio de la madrastra, 1988, Los cuadernos de don Rigoberto, 2005, y en otras en las que la sexualidad ocupa un espacio importante, como El Paraíso en la otra esquina, 2003, Travesuras de la niña mala, 2006, y Al pie del Támesis, 2008. Precisiones Algunas afirmaciones del escritor puede decirse tienen cierto grado de validez, aunque requerirían de precisiones, como cuando dice, en La verdad de las mentiras, 2002: “El erotismo es fantasía y es teatro, sublimación del instinto sexual en una fiesta cuyos protagonistas son los oscuros fantasmas del deseo que la imaginación anima y que ansía encarnar, en pos de un placer escurridizo, fuego fatuo que parece próximo y es, casi siempre, inalcanzable” (p. 333). Ampliando un comentario anterior podemos decir que en el plano de la imaginación, que es donde se desenvuelve con soltura MVLl, resultan expresiones atractivas, pero distan de calzar con los conocimientos alcanzados contemporáneamente en los campos del sexo y el amor. Los “fantasmas” pertenecen al deseo pero lo mismo a la excitación, y su diferenciación sólo es aceptable por motivos didácticos, de manera que en una versión poética de la sexualidad humana como la que ofrece el escritor, promueven la confusión. La “imaginación” puede acompañar al deseo y asociarse lo mismo con la excitación y con un sinfín de motivaciones que entran en juego en la experiencia erótica. Advirtamos que MVLl, en el mismo libro, La verdad de las mentiras, adhiere a la tesis freudiana de la legitimidad del impulso sexual en tanto sea condicionado por la “sublimación del instinto...” (p. 333), aunque es dudoso que haya sopesado esa afirmación que toca en el corazón del concepto de la actividad y placer sexuales. Pero también en el texto que venimos citando puede encontrarse afirmaciones aun más discutibles: “Se trata [el erotismo] de un juego altamente civilizado, al que sólo acceden las culturas antiguas que han alcanzado un elevado nivel de desarrollo y muestran ya síntomas de decadencia” (p. 333). MVLL suscribe un erotismo alambicado que margina las formas más sencillas del placer y está claro no se corresponde con la composición básica de la experiencia libidinal. Continúa: “El erotismo es incompatible con el espíritu emprendedor y miliciano de los pueblos conquistadores, los que se hallan en pleno proceso de expansión y consolidación, o con las sociedades espartanas, fanatizadas por un dogma religioso o político. En ellas, las energías del individuo son requeridas por el ideal colectivo, y el sexo, fuente de desmoralización espiritual y cívica, es reprimido y confinado a una función reproductiva: traer hijos al mundo para hacer la guerra o servir a Dios”. El discurso precedente encaja en lo que Burgett, 2002, llama un “modelo hidráulico” de la sexualidad, por la que los seres humanos tendrían una especie de reservorio de energía sexual, por la cual el sexo y el poder serían fuerzas opuestas. Así es que la liberación o la represión del sexo dependerán de la negación o exaltación del poder, excluyendo las connotaciones históricas de la sexualidad. Esta afirmación, por lo seria que es, requeriría desarrollo y fundamentación o en todo caso abandonar ese carácter tajante y hasta autoritario y de verdad comprobada, que se desprende de la convicción con que se expresa. Realmente no conocemos muchos estudios, si es que realmente existen, que sustenten las ideas de MVLl, acerca de que el erotismo se da en sociedades en proceso regresivo o que sea incompatible con los pueblos conquistadores. Modelo histórico El escritor, en el mismo libro, en cuanto a progreso sexual, privilegia el siglo XVIII, dice: “El siglo erótico por excelencia, en Occidente, es el siglo XVIII. Siglo escéptico, de desmoronamiento de todas las certidumbres religiosas, científicas y sociales, en el que los ideales y los condicionamientos colectivos se derrumban y el individuo emerge, agigantado, autónomo, liberado de la placenta social y de la coyuntura religiosa. La sociedad no se ha disgregado, pero sus instrumentos de control sobre los individuos se hallan tan debilitados y descompuestos que cada cual puede, de acuerdo a sus medios o talentos, tener la vida que le plazca; y la Iglesia, que nominalmente sigue siendo la guardiana de la moral y las costumbres, ha perdido tanto poder y se halla tan relajada y disuelta que, más bien, en lugar de velar porque los instintos humanos permanezcan constreñidos, contribuye a desbocarlos. Disociado de los fines utilitarios y morales de la mera reproducción, el amor torna a ser el territorio privilegiado del placer y un derecho recién descubierto que el individuo hace suyo y proclama a los cuatro vientos, en tratados filosóficos, en poemas y ficciones picarescas, pero, sobre todo, practicándolo, en las formas más barrocas y fantasiosas, ornamentándolo y complicándolo hasta lo indecible” (p.334). Si bien el siglo XVIII ha sido considerado por muchos historiadores como el tiempo de liberación de la sexualidad humana y del trabajo científico que permitió verla más racionalmente, como lo señala Sha, 2006, el galardón debe compartirlo, creemos, con los siglos precedente y subsiguiente. Los cambios en la percepción social y científica de la sexualidad y la conducta asociada, a través de las centurias XVII al XIX, aparecen como una continuidad y resulta arbitrario resaltar alguno de ellos como símbolo del cambio. No olvidemos tampoco que si bien, entre otras novedades, se abandonó el modelo de “un sexo” y se adoptó el de “dos sexos”, estudiosos como Connell y Huntt, 2006, afirman que en el siglo XVIII hubo fuerte consenso respecto al sexo feliz dentro del matrimonio, que no sólo aparejaba un beneficio personal sino que contribuía a la estabilidad social, consideraciones que contradicen las ideas del escritor al respecto. Finalmente, ¿cómo olvidar a Tissot y el pánico frente a la masturbación?, sobre todo para el novelista que propugna que la característica principal del sexo es la trasgresión. Erotismo y liberación En el ensayo acerca de La casa de las bellas durmientes, dejando libre la fantasía propia del fecundo creador de personajes y situaciones que es, encontramos en la página 334 un párrafo suyo bastante confuso. Adscribe al erotismo como un instrumento de liberación pero al mismo tiempo reconoce, aunque sin mencionarlo, los efectos devastadores de la revolución sexual de los 60. Veamos el texto: “Esta bella fiesta sensual significa, sin duda, de un lado, un gran salto liberador para el hombre, al que la sociedad devuelve, en lo que al sexo se refiere al menos, parte de aquella soberanía que toda sociedad debe recortar y codificar para hacer posible la coexistencia, la vida colectiva”. Es decir, propone que el erotismo es un producto construido socialmente, lo que sólo realmente podría ser cierto cuando la literatura se ocupa de él, como ocurre con Vargas Llosa y su obra, pero revela lo lejano que está el novelista del debate desenvuelto en los últimos treinta años, sobre la estructura de la sexualidad. Sigue: “Pero, de otro, significa también llenar las calles y las casas de la ciudad de unos demonios insaciables, de esas bestias ávidas —los deseos humanos— que, sin ataduras ni frenos —y, más bien, estimulados por la moral reinante—, no pueden ser jamás satisfechos, pues sus apetitos y exigencias crecen vertiginosamente hasta poner en peligro la existencia misma de la vida gregaria”. Su teoría es curiosa porque es opuesta al espíritu de libertad que sabemos lo anima: la sexualidad para él no está al servicio del hombre sino al revés, el hombre se encuentra subordinado al impulso sexual. ¿Cómo explicar entonces, entre varios ejemplos, la contención de los deseos por parte de la mujer en virtud de su mayor “inversión”, evidente en las consecuencias de la actividad sexual para ella, como sostiene una visión economicista de los roles sexuales? Sigue diciendo: “El erotismo, que comienza siendo, siempre, una fiesta regocijada y feliz, suele terminar en lúgubres o sangrientas hecatombes, porque para el deseo en libertad no hay otro límite que la muerte, como muestran esas atroces devastaciones en que terminan siempre las orgías de las novelas de Sade” y agrega, “Salvo en el caso de ciertos individuos que lo practican a salvo de miradas indiscretas, en la catacumba, como lo que en verdad es: un juego exaltante y peligroso en el que el hombre puede enriquecerse y alcanzar una cierta plenitud; pero también destruir a los demás y destruirse”. Una generalización de esa naturaleza, “terminar en lúgubres o sangrientas hecatombes”, es pura imaginación, si pensamos en la sexualidad común y corriente de la mayoría de la población y más bien propia de casos extremos de patología mental. La expresión sobre la inmunidad de la que gozarían ciertos individuos protegidos porque “lo practican a salvo de miradas indiscretas” es una verdadera adivinanza. Sexo deshumanizado En El pez en el agua..., 1993, afirma con extrema audacia que despojar al sexo de su humanidad sería: “...según psicólogos y sexólogos [que no menciona], muy saludable para la sociedad, la que, de este modo, se desahoga de abundantes represiones neuróticas”. Nadie ha comprobado que las regulaciones sobre la instintividad tienen que ser necesariamente patológicas y “neuróticas”. Contradictoriamente continua diciendo, aunque no sabemos si es una consideración en positivo dada la ambigüedad del párrafo: “Pero ha significado, también, la trivialización del acto sexual y la extinción de una fuente privilegiada de placer para el ser humano contemporáneo. Despojado de misterio y de los tabúes religiosos y morales seculares, así como de los elaborados ritos que rodeaban su práctica, el amor físico ha pasado a ser para las nuevas generaciones lo más natural del mundo, una gimnasia, un pasajero entretenimiento, algo muy distinto de ese misterio central de la vida, de ese acercarse a través de él a las puertas del cielo y del infierno que fue todavía para mi generación” (p. 110). MVLl está sin duda, como lo muestra este párrafo, estancado en la pulsión y el deseo (“acto sexual”, “amor físico”), no deslindando con el amor, frente al cual muestra sorprendente inhibición. En Jimena Villegas, Revista Qué Pasa, 1997, confirma lo dicho: la devaluada percepción que tiene del amor. Ante la pregunta: “Se dice que la novela erótica es una de las más complicadas porque es muy fácil caer en la pornografía o bien en lo cursi”, responde: “Estoy de acuerdo. La novela erótica es un género que está muy condicionado por dos factores. El primero es que lo puramente erótico está muy reducido; el amor es maravilloso en intensidad, pero se limita a un cúmulo bastante pequeño de experiencias...”. ¿Cómo es eso que el amor se “limita”? ¿Qué indicador o criterio usa el escritor para afirmación tan importante? ¿El amor entendido en términos cuantitativos: “cúmulo bastante pequeño de experiencias”?, resulta un misterio. Se confirma su misma percepción liviana de la sexualidad, que venimos comentando, en algunas declaraciones que pueden encontrarse en su ensayo La tentación de lo imposible, 2004, sobre la novela Los miserables, de Víctor Hugo. En este trabajo prefiere abstenerse de observar la conducta sexual indigna de Hugo y la describe desde la distancia calificándola como “diversiones”: “...mantuvo un constante comercio carnal con las muchachas del servicio. Era un comercio en todos los sentidos de la palabra, empezando por el mercantil. Él pagaba las prestaciones de acuerdo a un esquema estricto. Si la muchacha se dejaba sólo mirar los pechos recibía unos pocos centavos. Si se desnudaba del todo, pero el poeta no podía tocarla, cincuenta centavos” (p. 22). Continúa: “Gracias a esta escala de remuneraciones —es sabido lo cuidadoso que era Víctor Hugo en lo concerniente al dinero— tenemos un testimonio de primera mano de estas diversiones sexuales con las que se gratificaba...” (p. 101); además: “Víctor Hugo, en cambio, continuó practicando el sexo, con un brío que desmiente la filosofía de Los miserables...” (p. 100). Pero no calificar los abusos de Víctor Hugo con unas indefensas mujeres, contrasta con los términos elogiosos sobre otros aspectos de la personalidad del francés y podemos leer: “Lo que más nos admira en él es la vertiginosa ambición que delatan algunas de sus realizaciones literarias y la absoluta convicción que lo animaba de que la literatura que salía de su pluma no era sólo una obra de arte...” (p. 24). En el modo acostumbrado por MVLl de no integrar el sexo con la sexualidad comenta a propósito de la abstinencia que Hugo asigna a algunos de los protagonistas de la novela: “Si así fue, ello trasluce sobre todo la nostalgia de un pasado remoto pues es sabido que, con su juventud, el ideal de pureza física desapareció de la vida de Hugo y lo reemplazó una desmedida incontinencia sexual” (p. 99), y por supuesto su anticlericalismo crónico: “En lo que concierne al sexo, la moral de Los miserables se ajusta como un guante a la moral católica en su versión más intolerante y puritana” (p. 98). Madame Bovary Acercándose a los 40 años, MVLl no tenía aún una apreciación doctrinaria clara, ni menos sustentada empíricamente, de la sexualidad, si nos atenemos a su ensayo La orgía perpetua, 1978, sobre la novela Madame Bovary, del escritor francés Flaubert, de mediados del siglo XIX. El trabajo está dividido en tres partes, la primera dedicada al personaje, Emma; la segunda, sobre la novela; y la tercera, su ubicación (de la novela) en la literatura. En este comentario vamos sólo a referirnos a la primera. Aunque más pareciera una fanfarronada o un caso de “bovarismo” intelectual, el marco vital del literato peruano en el que se proyecta su visión de la sexualidad y del amor, está claramente expuesto en su declarada identificación con Emma. Nos referimos a la idea de asimilar la sexualidad a la corporeidad. Lo explicita, diciendo: “Esas causas son muy simples y tienen que ver con algo que ella y yo compartimos estrechamente: nuestro incurable materialismo, nuestra predilección por los placeres del cuerpo sobre los del alma, nuestro respeto por los sentidos y el instinto, nuestra preferencia por esta vida terrenal a cualquier otra” (p. 18). En medio de tantos equívocos en el mismo libro contrasta sin embargo el peso que le da a la subjetividad del sexo en el hombre: “El tratamiento de lo sexual en la narrativa es uno de los más delicados, tal vez el más arduo junto con lo político. Como en ambos asuntos existe para el autor y para el lector una carga tan fuerte de prevenciones y convicciones, es dificilísimo fingir la naturalidad, ‘inventar’ esas materias, darles autonomía: invenciblemente se tiende a tomar partido por o contra algo, a demostrar en vez de mostrar” (p. 25). Emma quería una vida de aventuras, saraos, refinamiento social e intelectual y eso la lleva a sus aventuras amorosas. Como consecuencia de tales motivaciones es que se precipita a la experiencia erótica y al amor no correspondido. Pensamos que acierta cuando dice que Flaubert “se esforzó en pintar un amor que fuera, de un lado, sentimiento, poesía, gesto, y del otro (más discretamente), erección y orgasmo” (p. 26). Yerra no obstante cuando explica que el desencuentro matrimonial tenía una naturaleza principalmente erótica: “El desánimo, el desasosiego que, poco a poco, convierten a Emma en una adúltera, son consecuencias de su frustración matrimonial y esta frustración es principalmente erótica” (p. 26). En realidad, la novela no revela por ningún lado que la frustración erótica, en su sentido más inmediato, sea el motivo central del desencanto de Emma. En todo caso lo fue la insatisfacción global de un matrimonio soso según las expectativas de la protagonista. Tampoco es creíble, como afirma MVLl, que la satisfacción plena de Charles con Emma como esposa, anulara grandes ambiciones, porque en realidad él era un hombre con las limitaciones propias de la medianía de cualquier persona. Parece claro que, en este punto, el autor deja de lado la tarea ensayística, y sin darse cuenta reincide en lo que básicamente es: un novelista. “En cambio, a Charles le ocurre lo contrario. Esa mujer bella y refinada lo contenta de tal modo, a él que aspira a tan poco en ese campo (sale de los brazos huesudos de Héloïse, vejancona cuyos pies helados le daban escalofríos al entrar en la cama) que, paradójicamente, anula en él toda inquietud, toda ambición: lo tiene todo, para qué quiere más. Su felicidad sexual explica en buena parte su ceguera, su conformismo, su pertinaz mediocridad” (p. 26). Reincide en el “modelo hidráulico” de la sexualidad que comentamos más arriba: la felicidad sexual restringiendo los proyectos vitales. En otro momento de su ensayo nos ofrece una alegoría de su encantamiento por la figura del personaje literario que es Emma, en la que transparenta en cierta medida su visión del amor. Llama, con este nombre, amor —compleja experiencia instintiva, emocional, moral e intelectual—, a su encandilamiento afectivo y sin aparente reciprocidad por Emma. Pero simultáneamente reconoce que no puede llamarlo verdaderamente amor, porque no es “compartido”. Pero, a continuación, asegura que éste, el amor “compartido”, suele ser transeúnte. La realidad es que ambos, tanto el amor unidireccional, que no conforma el ideal, como el recíproco, están librados al accidente de la fugacidad. Escribe sobre este punto: “Pero el amante no desiste, porque esta dama ha colmado su vida de una manera sin duda menos gloriosa, pero quizá más durable, que la que permite el amor compartido, donde, como aprende Emma, se está siempre expuesto a comprobar que todo es transeúnte...” (p. 47). Por último, Vargas Llosa no se da cuenta de que el amor literario que profesa por Emma, sí tiene intercambio y correspondencia con el del escritor: él le ha dedicado un más que interesante ensayo, que aquí sólo hemos comentado muy parcialmente, y ella le ha proporcionado insumos amorosos. Por eso es que resulta errada la sensación de ausencia de mutualidad, sin duda por no haber explorado a conciencia el gran tema del amor, cuando dice: “Sé que, en el territorio en que prodiga su belleza [Emma], nadie, fuera del oficial de sanidad [el esposo], Rodolphe y León [los dos amantes], gozará de ella, y que en éste donde me hallo a nadie podrá dar más de lo que a mí me ha dado” (pp. 47, 48). Intento interpretativo La naturaleza de este acercamiento contradictorio frente a la sexualidad obedecería principalmente a dos factores: Vargas Llosa es un hijo de su tiempo, del relativismo moral, pero también un hombre sintonizado con ese bien tan preciado, el de la libertad, que marca nuestra época. Su ética postmoderna y su aversión al totalitarismo lo llevan a perder sutileza y empobrecer su pensamiento sobre el sexo. Por eso no distingue lo normal de lo anormal y contamina sus ideas con los contrabandos disfrazados de libertad. Adicionalmente tengamos en cuenta que el estudio de la sexualidad desde la mitad del siglo pasado ha hecho de esta materia un asunto bastante especializado y con tal abundancia de información que hace difícil para el neófito separar la paja del trigo. Por último, juegan también su rol el sesgo del escritor a favor del construccionismo social, como explicación última de los fenómenos sociales, y sin duda su inquina apasionada contra la Iglesia Católica. Tal vez sean estas algunas explicaciones del modo desaprensivo y a veces frívolo, dadas sus calidades intelectuales, en que se acerca al fenómeno de la sexualidad, reflejado desde el principio de su carrera, en la descripción que hace en La tía Julia... del encuentro íntimo con la que poco después sería su primera esposa. Aunque pasados los años muestre cierta ambivalencia respecto a su falta de discreción juvenil, Mario Vargas Llosa. Entrevistas escogidas, 2004, cuando expresa: “Los capítulos autobiográficos me han costado el doble de trabajo que los de ficción. El penúltimo capítulo sobre todo, donde cuento mi primer matrimonio, fue un horror (¿Con qué derecho secuestras la vida de gentes a las que has conocido por la amistad o por el amor? Es la primera vez que he pasado esto y no sé si he vencido el pudor)” (p. 114). Es significativo el uso del término “secuestrar”, generalmente aplicado a un delito, para referirse al hecho de contar la intimidad sexual con su primera esposa, aunque parece no estar seguro si no lo volverá a hacer, “…no sé si he vencido el pudor”, termina diciendo. En su descargo cabe mencionar que la ecuanimidad, que no tiene que ser necesariamente demérito para el artista, retorna respecto a la intimidad de su vida sexual ahora. Cuando en el mismo libro al que aludimos, Mario Vargas Llosa. Entrevistas escogidas, declara a la pregunta de la periodista Heidi Grossman: “¿Siempre le ha sido fiel a Patricia?”, responde: “Esas son preguntas que pertenecen a un dominio privado. Hay tres dominios en los que hay que respetar la privacidad; dinero, Dios y cama. A quién adora una persona, cuánto gana, con quién se acuesta o no se acuesta, no son temas de dominio público y yo desde luego no hablo sobre eso. Hay gente que explota la exhibición de su privacidad, pero yo no lo voy a hacer” (p. 271); y frente a otra pregunta: “¿Se ha divorciado de Patricia en la imaginación?”, contesta: “No, no me he divorciado en la imaginación. Si lo hubiera hecho ya no estaría casado. Mi matrimonio es longevo, tiene 35 años. Si no tuviera un fundamento sólido no existiría” (p. 278). A su favor está también que en el libro Diccionario del amante de América Latina, 2006, comienza el acápite del humor señalando: “Luego de Los cachorros escribí dos novelas, Pantaleón y las visitadoras y La tía Julia y el escribidor, que son muy distintas de las anteriores en una cosa: que en ellas hay humor”. (p. 203), pero tiene la discreción de ya no referirse a la última novela. ¿Qué es lo que postula el escritor sobre el sexo? Muchas, diversas e insólitas ideas. Insiste en el erotismo como una fantasía y espectáculo que resulta de la “sublimación”; y sería propio de las culturas desarrolladas (había negado a los pueblos primitivos la experiencia erótica, sin la argumentación necesaria). Resulta interesante la evolución de la percepción de MVLl acerca del sexo. Nos cuenta en su libro autobiográfico, El pez en el agua, 1993, que el tema sexual fue perdiendo para él “...el semblante asqueroso, repelente…”, no porque integrara lo fisiológico en el ámbito del amor como sería de esperar y seguro le ocurrió en la práctica sino porque era “[el sexo] ...objeto de bromas y disfuerzos...” entre los cadetes del colegio. Dice: “El sexo era un tema obsesivo, objeto de bromas y disfuerzos, de las confidencias y de los sueños y pesadillas de los cadetes. En el Leoncio Prado, el sexo, lo sexual, fueron perdiendo para mí el semblante asqueroso, repelente, que había tenido desde que supe cómo nacían los bebes, y allí comencé a pensar y fantasear en mujeres sin sentir desagrado y sentimientos de culpa” (pp. 107-108). En el mismo libro hallamos cómo explicar su posible reconciliación con la sexualidad, a partir de la pura sensorialidad en la experiencia del sexo comercializado, aunque no está clara su conversión: “Y creo que sería desleal para con mi memoria y mi adolescencia no reconocer, también, que en esos años en los que fui dejando de ser niño, mujeres como la Pies Dorados me enseñaron los placeres del cuerpo y los sentidos, a no rechazar el sexo como algo inmundo y denigrante, sino a vivirlo como una fuente de vida y de goce y me hicieron dar los primeros pasos por el misterioso laberinto del deseo” (pp. 109-110). Tal vez por eso mismo, en la entrevista “Vargas Llosa y su maldita pasión”, 2004, se inhibe de pronunciarse en un tema de la gravedad de la prostitución, que es ejemplar para explicitar su percepción de la materia. De allí que frente a la pregunta: “Los prostíbulos y la prostitución son temas frecuentes en tus obras. En esta novela, ¿cuál es la connotación social, si se quiere, simbólica de la prostitución, si es que la hay?”, responde: “Sí, sí. Seguramente la hay. En todo asunto literario, en todo tema novelesco, hay siempre un contenido simbólico, una significación de segundo o tercer orden. Ahora, en este caso no ha sido previsto de ninguna manera por el autor, no me he planteado la historia de este servicio de visitadoras como un emblema, como un símbolo, como una alegoría de una realidad exterior al sistema mismo, pero es probable que la haya” (p. 95). Reafirmando luego, siempre en el mismo libro, El pez en el agua, el conflicto sexual que MVLl mantenía aún en la quinta década de la vida, trata de explicarlo por las experiencias vividas en la infancia, que por otro lado son muy comunes y que, al revés de lo que cree el novelista, según su tipo e intensidad, no tienen por qué desviar el instinto de su expresión cabal. Comenta: “Tal vez sea bueno que el sexo haya pasado a ser algo natural para el común de los mortales. Para mí nunca lo fue, no lo es. Ver a una mujer desnuda en una cama ha sido siempre la más inquietante y turbadora de las experiencias, algo que jamás hubiera tenido para mí ese carácter trascendental, merecedor de tanto respeto trémulo y tanta feliz expectativa, si el sexo no hubiera estado, en mi infancia y juventud, cercado por tabúes, prohibiciones y prejuicios, si para hacer el amor con una mujer no hubiera habido entonces tantos escollos que salvar” (pp. 191-192). Aunque el párrafo sigue siendo oscuro, como otros que el escritor dedica al tema, puede confirmar que, para el escritor, experimentar el amor real por una persona del otro sexo requiere de un tránsito en que al conocimiento, educación, reconocimiento de la identidad y la orientación sexual propias, se añaden la percepción de la complementariedad, la adquisición de valores y el respeto por el otro. Lo que sorprende de la exposición de sus ideas es que constituyendo sólo una especulación, unas ideas sueltas, les dé por lo general categoría de verdad, de cosas comprobadas, de aceptación universal. Desde luego no sólo no presenta investigaciones, ni personales ni ajenas, que sustenten las afirmaciones tan rotundas que nos ofrece, sino que sus conceptos parecen producto de un análisis ligero y ánimo atrabiliario. Resumen Recorremos las ideas de MVLl sobre el sexo y el amor y pensamos que éstas han terminado por cargar de defectos el tópico sexual en sus novelas Elogio de la madrastra, Los cuadernos de don Rigoberto, El Paraíso en la otra esquina, Travesuras de la niña mala y varias más. Cuando debió exponer su pensamiento en este campo pudo haber sido la oportunidad para que MVLL reconociera la dificultad que ofrece adentrarse en la urdimbre de una materia tan compleja como es la de la sexualidad, el erotismo y el amor, pero se convirtió más bien en ocasión para afirmar unas ideas bastante confusas y arbitrarias. Un concepto se salva, sintetizado por la frase: “No hay gran literatura erótica, lo que hay es erotismo en grandes obras literarias”, El País, 2004. (del libro inédito Vargas Llosa o la sexualidad menoscabada). Bibliografía • BURGETT, B. (2002). “Between speculation and population: The problem of ‘sex’ in our long eighteenth century”, Early American Literature, 37: 1, p. 119. • COAGUILA, J. (Ed.). Mario Vargas Llosa. Entrevistas escogidas, Fondo Editorial Cultura Peruana, Lima, 2004. • CONNELL, E.; HUNT, A. (2006). “Sexual ideology and sexual physiology in the discourses of sex advice literature”, Canadian Journal of Human Sexuality, 15: 1. • SHA, R. comunicación personal, 30 de octubre de 2006. • VARGAS LLOSA, M. La tía Julia y el escribidor, Seix-Barral, Barcelona, 1977. —. La orgía perpetua, Bruguera, Barcelona, 1978. —. Elogio de la madrastra, Arago Editores, Bogotá, 1988. —. El pez en el agua. Memorias, Seix-Barral, 1993. —. “Sin erotismo no hay gran literatura”, Babelia, suplemento de El País, sábado 4 de agosto, de 2001. —. El Paraíso en la otra esquina, Algaguara, Lima, 2003. —. La tentación de lo imposible, Santillana, Madrid, 2004. —. Los cuadernos de don Rigoberto. Águila, Taurus, Alfaguara de Argentina, 2005. —. Travesuras de la niña mala, Alfaguara, Lima, 2006 —. Diccionario del amante de América Latina, Paidós, Barcelona, 2006. • VILLEGAS, J. “Los placeres de Vargas Llosa”, Revista Qué Pasa (Chile), 1.358, del 22 al 28 de abril de 1997. ** René Flores Agreda rflores@terra.com.pe Médico psiquiatra peruano (Lima, 1936). Ha publicado trabajos en las áreas de salud mental, drogas, sexualidad y educación médica. Fue presidente de la Sociedad Peruana de Sexología y de la Sociedad Peruana de Sexología Médica. === Fotografía Jack Farfán Cedrón ==================================== De un peculiar color y detenimiento baña la fotografía a la realidad. Fotografía es el instante detenido de una escena. Aun más que el cine, la fotografía imprime tétricos personajes a sus objetos y personas. Les saca una esencia que no vuelve, que se queda como ahogándose en el instante en que suceden. Resume las escenas próximas a desaparecer; las traduce en una nueva vida con su hálito sepia y sus colores de un húmedo sin vuelta. La helada sala donde duermen los hombres sudorosos que se quedaron para siempre, al flash incandescente del magnesio. He ahí el instante, ahí la agonía cerrada, la cápsula de palabras que fulge su poesía. Podría alargarse el destino proscrito a las repeticiones, mas una fotografía lo resume; al captar sólo su momento, toma una brizna de la toda historia, como un omnisciente narrador que no se entrega a su universo total, sino a lo precario de un momento sagrado. Un film sería ya un pequeño universo con más bifurcaciones en este universo sin fin. La fotografía luce su ceniza de agua en los ojos traslúcidos, en las sonrisas un poco amargas, porque saben que lo caduco aguarda. No hoy, no mañana; es el miedo por el momento inesperado lo inscrito en esos sus otros personajes de escena negativa a los que la fotografía da su baño de una secreta agonía, de amarga ceniza de que aún todo es precario en este universo, sucesión espantosa, azogue manando de manera constante su espesura quieta, sólida, atrapada en el cuadro. Qué sucederá tras la muchedumbre de personas resistiendo su muro de carne y sensaciones suspendidas en el marco; qué sucede más allá de esa realidad flotante, colágena, suspendida en un sepia trascendente, en unos colores sin morada de regreso. Su perduración es oclusiva, real; una fuerza vertical y suspendida si las ventanas prendidas claman su plenilunio día a la bajada del crepúsculo. Se agitan las puertas de la vida, las ventanas encendidas de esa casa blanca que es el alma aflorando su universo de luz, y prosigue. La casa blanca, el perro fiel, el organista fantasma. El niño correrá sobre el césped para que el gruñón checo ya no quiera reconciliarse con nadie. Tanta metafísica le ha malogrado un tanto de kitsch a su ruina de ajenjo, a su podrido bagaje de azucenas caídas. Las bandadas del verano atrapadas en las espinas secas, las garras de las telarañas atraparon los Andes en un momento de hierba, en una precisión de siglos que sólo los mayas supieron controlar con incalculable engranaje que urde el tiempo calculado. La hosca ruina, la bruna sangre derramada, el erial revuelto por un arrasar constante de vientos alisios, de premoniciones sin nombre. Devoción por estar, y ser otro el personaje del cuento; resumido, descendiente, ramificado en el eco inscrito en los destellos fulgurantes, la trama implacable de un árbol genealógico. Rondan ancianos su sosegada esperanza, la mancha caótica blandiendo en el cordel, en el acto mismo en que el pájaro cruza la ventana de agua. Todo transcurre en cámara lenta aquí en esta cámara lunática de espeleología sagrada. El florero chino cae al enlosado de cerámica. Un hombre regresiona por todas las etapas de su vida hasta ser gen mismo, idea, castañetear inconexo de un razonamiento sin precedente, encajonado en los colores, en la luz captada por ese omnisciente fotógrafo de historias, de viñetas trascurridas en su tiempo y espacio que de a pocos sesga ese desmoronamiento pánico y sideral, de fin por todo elemento trascurrido, ese todo vertiginoso que surge en una escena soñada. ** Jack Farfán Cedrón jackgofri@rocketmail.com Escritor peruano. Ha publicado Pasajero irreal y Vironte, en 2005; en 2006, Cartas, la serie de plaquettes Al Castor y parte de La hendidura del vacío; en 2007, Ángel, Las ramas de la noche y El leve resquicio del amor. En 2006 ocupó el 2º lugar en la encuesta: “¿A quién de darías el premio poeta joven del Perú?” y el tercer puesto en el III Concurso Región Norte Literario. En 2008 el Indecopi le otorgó reconocimiento por su contribución al respeto y promoción de la propiedad intelectual en el Perú. Dirige la revista Kcreatinn (http://kcreatinn.blogspot.com). Mantiene las bitácoras Pasajero Irreal (http://jackfarfancedron.blogspot.com, poesía), El Águila de Zaratustra (http://elaguiladezaratustra.blogspot.com, textos híbridos y reseñas) y Exquioc (http://revistaexquioc.blogspot.com, eventos culturales). |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||||| === Yván Silén entre el nihilismo y la poesía ============================= === (o entre la demokracia y la libertá) ================================== === Rey Emmanuel Andújar ================================================== —Yván Silén es un elemento definitivo en la literatura puertorriqueña. Como ensayista es tierno e incisivo. El narrador es apabullante. “Para ser poeta uno tiene que entregarse al demonio...”, entonces se piensa en Silén; se piensa. Por comparar: en República Dominicana cierto sector postula que allí los escritores pueden expresarse con “libertad”; esta posición es criticable, ya que es arriesgado hablar de libertades en un país con una estructura editorial deficiente (dejadez; analfabetismo...). ¿Cómo se manifiesta la censura en Puerto Rico? —Bueno, depende del “demonio” que se busque o del “demonio” en que se piense. Si pensamos en el demonio de Sócrates, en el consejero, en el murmurador (en el inconsciente —en el onírico o en el lúdico—), entonces la cosa se aclara o se confunde. Ser Heráclito, ser el oscuro contra la postmodernidad del “fariseísmo-demokrático”, es un elogio. Ser atacado por la “chusma del espíritu” (burócratas, profesores, críticos, “poetas”, “filósofos”); ser silenciado por ellos, censurado por ellos, odiado, es un elogio. Pero si pensamos en el “demonio” de Jesús, en el mal de Cristo contra los fariseos, en el “seductor”, en el “poeta-maldito-de-Dios”, entonces es diferente, porque lo que hacen es moralizar de la peor forma posible. Lo que sucede es que lo mediocre ha y está intentando apropiarse de lo bello. ¡La mediocridad moraliza! El problema no es el escrúpulo (del lector), sino la falta de esperanza del proyecto estético de los nihilistas trasnochados. Cuando me opongo al kitsch, a la basura del kitsch, a la postmodernidad, a lo inútil de la postmodernidad, al nihilismo, al cero del nihilismo, a su ofuscación, a su poquísima cosa, es porque creo en el Hades de la Esperanza que soy. El que Dios me esperance es tan aterrador como la nada de los negadores absolutos. El que Dios me muera es tan aterrador como morirme ateo. La censura en Puerto Rico acontece desde todo los sitios imaginables (desde la Universidad de Puerto Rico —desde el profesorado, contra la pasión de la pedagogía—, desde los periódicos, desde las revistas, desde las editoriales extranjerizantes, etc.). Porque la censura es la forma de ser de lo demoniaco, es la esencia misma de la nazidemokracia, de la colonia donde los puertorriqueños, los cubanos, los anexionistas-yanquis, los dominicanos y los españoles, en su gran mayoría, la viven y la expresan a favor del país intervenido e invadido que somos. Esta nazidemokracia se oculta a sí misma, porque se ha apoderado legislativamente de la realidad: roba, miente, falsifica y genera la “corrupción política del ser”. No hay que olvidar que Puerto Rico es un país ocupado, sodomizado (espiritualmente) e intervenido militarmente que se expresa y vive en una demokracia fraudulenta. Ésta, la demokracia, como hubiera dicho José Ortega y Gasset, es la “idea” que no se piensa. Nos jactamos de ser “demókratas” y no pensamos en el sentido mismo de la demokracia que nos pervierte. En Puerto Rico la corrupción es la ley en la que pernoctan y conviven los “ciudadanos-falsos-de-la-morgue”, los ciudadanos de lo “todo está permitido” y los “ciudadanos extranjeros de la enajenación”. Lo que nos libra de la colonia cultural es el quehacer, la complicidad de los amigos (Córdova Iturregui, Marta Aponte, Elidio La Torre, José Luis Figueroa, Juan Huyke, Eugenio García, Ángel Rosa Vélez, tú, etc.) para que no se me censure y para que no se me arroje nuevamente al exilio: los treinta años de Nueva York. Son estos amigos (André Cruchaga, Carlos Muñoz, Juan Diego Incardona, Fidel Chávez, Jorge Gómez, Antonio Castilla, Octavio Patiño García, etc.) los que me trafican latinoamericanamente como la “marihuana del amor” (como la hostia alucinante —la mescalina— de Dios) y me “gangsterizan” poéticamente para que la censura no me antropofagie, no me engulla y no me devore. Esquizar es, pues, la forma poética y acertada de escapar a la moralina. La censura-neocolonial no sólo funciona porque hay o existe una actitud de “dejadez”, sino porque hay un intento político-cultural por controlar, por domesticar y por idiotizar al poeta-paradigmático, al poeta-exótico, al poeta-alucinante y al discurso de éste. Este decir lírico del poeta, este decir antifilosófico (antiplatónico), siempre es un problema para todos los estados institucionalizados yanquista-demokráticos, “socialista”-totalizantes y para los estados neofascistas. La poesía del poeta radical, del poeta-esquizo (sus cuentos, sus novelas, sus ensayos, sus poemas), del poeta que insiste en ser (la postura existenciaria [1] que revuelca todos los valores caducos del status quo y de la muerte), tiene que ser un escándalo. El ser se es. Y la poesía se poesía. Ésta expande el cerebro y el cerebro expande la poesía, la experiencia. Cada palabra nueva, cada posibilidad de lo bello aumenta el cerebro, lo cambia. Éste se ve obligado entonces a cambiar la poesía. En desafiarla con el mismo desafío que la poesía le propone. Al decir esto no estoy haciendo una defensa de la locura ni del anarquismo, como supondrán los ingenuos, sino una defensa del devenir de la poesía (del metacristianismo, del metasocialismo, de la metapoesía, del antinihilista, de la antifilosofía y del metalenguaje). El poeta es el ente de esa imprudencia necesaria del ser que no deja de expandirse. Él es el que acude a la cita con el peligro, a la cita con lo prohibido (por Nerón-Bush o por Nerón-Fortuño), o a la cita con lo indebido de ser. El poeta es el Urgente de las políticas acertadas. Y es el que influye existenciaria y poéticamente sobre todo lo que lo rodea. ¡Entonces el poeta hipocampa!... O de forma parecida: ¡el hipocampo POESÍA!... —Podría decirse que un “drama místico” flota sobre su trabajo: lo contemplativo; el conocimiento y dirección de los espíritus; la expresión escrita de esta experiencia. ¿Qué tanto tiene que ver esto con su “pasión” por Francisco Matos Paoli? —Lo primero que puedo decir sobre esta pregunta es que la contemplación es una praxis que lleva al observador directamente a la “iluminación intermitente”. Por otro lado, no poseo una “pasión” por Matos Paoli, sino un acercamiento a un debate no resuelto sobre lo religioso. Un acercamiento al cual yo he llamado lo “metacristiano”. Una meta que está llena de adioses. Hay sí un “drama místico” que está relacionado con La novela de Jesús, con mi propia vida, y políticamente con su aventura esquiza de Matos Paoli. Un acercamiento a Jesús que no ha dejado de ser cristianamente ingrato. Que no deja de ser una angustia, ni ha dejado tampoco de ser “una”-libertá radical con las cosas (con lo universo y con lo posible). Digo “ingrato”, porque hace más de cinco años le propuse a los teólogos que conozco la posibilidad de hacer una antología sobre la figura de Jesús. Una antología sobre Jesús que se llamara El orgasmo de Dios y que no se ha podido realizar, porque nunca he recibido un solo ensayo teológico de ninguno de ellos. Hay, pues, una tendencia, una resistencia, un “escándalo”, un “egoísmo” cristiano para que un poeta como yo no realice una antología de esa naturaleza. Por eso es que tampoco se ha podido presentar mi novela (La novela de Jesús) en el Seminario Evangélico de Puerto Rico. ¿Qué ha sucedido entonces? ¿Los cristianos están resintiendo mi ironía metacristiana sobre la figura de Jesús? ¿Los teólogos resienten mi trabajo sobre el Subversivo de lo real? ¿Jesús se ha convertido en el terrorista de la eternidad? ¿O es que la Iglesia farisea? Si a esto llamas mi “drama místico”, entonces te diría que sí. Pero es precisamente en este “drama místico” que me noserologiza en donde cabe la figura esquiza de Matos Paoli, de Martín Adán, de George Bataille, del Maestro Eckhart, de Rumi, de Cioran, de Lao Tze, de Chuang Tzu, etc. Tengo más pasión por Nietzsche, por Sartre, por Pessoa, por Artaud, por Kafka, por Dostoievski, por Duras, por Heidegger o por Don Quijote. Siento la misma pasión por estos escritores que por Matos Paoli. Las pasiones son lo que nosotros somos. Son el rostro verdadero del ser. Es la verdad poética del ente. Si esto es así, vivimos, entonces, bajo el asalto. ¡“Dios” nos asalta! La experiencia con lo real es espantosa. Lo insospechado se nos plantea como posible. Y a veces... nos encontramos con la risa. —Es trilladísimo pero, ¿cómo se plantea usted un proyecto literario? Alguna vez le escuché decir en clase que, a raíz de un viaje, decidió no imponer fronteras palpables sobre su trabajo. Me gustaría saber cómo opera el laboratorio del escritor. —Yo no me planteo ningunos “proyectos literarios”. Éstos, de ser algo, se me plantean a mí desde la urgencia misma de las cosas. Estos “proyectos” me llaman y me reclaman con una violencia “est/ética” ineludible. Ellos son lo imposible de no-serlos. La sed de éstos, el ente de ellos, es alucinante. Me ungen y me alucinan. Esto es lo apremiante de lo bello. De “haberme sido” (en los textos) se tornan presentes como si fueran fantasmas. Pero para hablar de ellos tengo que romper el orden mismo de la gramática, porque ésta, la gramática del orden establecido, los obstaculiza poéticamente y no los deja ser. La gramática paranoia de la poesía. Aquélla bloquea el asalto mismo de lo exótico. Mi “trabajo” es, pues, la parte indómita de mí mismo. La parte inédita que desconozco del mundo (que soy). Lo que tú llamas mi “trabajo” es la forma mía de respirarme, de serme. “Trabajar” es respirar (pensarme poéticamente y poesiarme conceptualmente). Las puertas se han abierto para que podamos pensarnos y para que podamos cantarnos. La poesía es más rápida que la teoría. La poesía no coincide. Esto que acabo de decir no sólo es el escándalo de la filosofía, sino también el escándalo de Pessoa. Por lo tanto, no hay “laboratorio”. El que adelanta no puede tener “laboratorios”. El “laboratorio” es un residuo científico que la poesía resiste contra toda razón y por otra razón insospechada. Si no hubiera sido poeta, de “no-ser” poeta, sería físico; sería “metafísico” (sería metafilósofo). Estaría, como estoy ahora, seducido por la “materia negra” (por los números y los sueños irracionales, por la muerte misma y por todas las probabilidades del mundo). Estaría seducido por los sueños como por los poemas del ahora (prohibidos, inmorales) y por el instante de la eternidad prolongada en lo radical del inconsciente. ¡El inconsciente es “pequeño, peludo, suave”! (2). —Sus preocupaciones tienen un marcado tono religioso-mítico; al mismo tiempo mantienen una dialéctica con lo filosófico-teórico; ¿podría elaborar una jerarquía de sus pasiones? ¿Es eso posible para un artista? —¿Qué es lo posible para un poeta? Para el aëda todo es posible. Todo puede acontecer poéticamente. Todo está ocurriendo serológicamente: el deseo, el miedo, las rosas, los árboles, la muerte, las palabras, “Dios” mismo. Hay que tachar inmediatamente la palabra artistas, porque éstos son y se han convertido en los conserjes de los políticos del status quo. Los artistas son, entonces, los canallas asalariados de lo bello. El asco de lo bello. El poeta es lo antiartístico. El poeta, entendámonos, no tiene “preocupaciones” poéticas; tiene preocupaciones inmanentes, humanas, económicas. Lo otro, lo que tú llamas sus “preocupaciones”, es el rapto. El que una rosa se convierta en un gesto o en un acto religioso de las cosas; el que el orgasmo se convierta en un acto místico. Por otro lado, lo que se convierte en mítico es la realidad misma. Del mito de ésta se desprende la experiencia de las cosas. El que nunca antes hubiera sido 25 de marzo del 2010. El hecho mismo de que la eternidad esté abierta, porque la experiencia del tiempo es el suceso o el ensayo de lo que se escinde. El ser serestá abierto. La lluvia abierta, la noche abierta, el viento abierto. Es imposible que las “preocupaciones” no estén heraclitizadas. Hay dialéctica porque ésta no sólo es un discurso, sino el movimiento mismo de las cosas. Las cosas realidan. Las cosas se develan, enigman, se extrañan. Realido, pues, para que las cosas dialecticen. Lo “teórico” ha entrado y desembocado a una dimensión insospechada. El ser se torna irónico. La risa (de “Dios”) ríe. Como ves, no puede haber jerarquía de las “pasiones” que no sea el poeta mismo. El poeta es el Maestro de las personalidades esquizas. El poeta esquiza para que las otras “personalidades” (el antifilósofo, el cuentista, el novelista, el ensayista —¿el pintor?—) irrumpan con lo inédito de lo real. El poeta plantea radicalmente lo real de la realidad, lo verdadero de la verdad y la nada (el espanto —lo pánico—) del ser. El poeta es una de las formas del vértigo. ¡El poeta es Exótico! Es la mismidad del ajenjo (del “polvo de estrella” —de la marihuana—). El poeta es la instancia misma del orgasmo; la crítica misma a la razón pura. “¿Es eso posible?”. Para un artista no, porque los artistas no tienen jerarquía. Pero para un poeta extraño la relación entre lo teórico y lo mítico, entre lo religioso-poético y lo filosófico-poesía no sólo es posible, sino que es su forma de ser. Es su forma de acontecer en el ser. —La muerte de mamá es un texto vertiginoso, en donde usted aborda el sujeto como fetiche, despojándolo del aspecto mitológico, lo que permite una trama sustentada en una poesía dura, urgente; entonces, regresamos al laboratorio: ¿cómo se determina el aliento final de un texto?, ¿qué tiempo vive usted en sus novelas; qué tanto le toma salir de ahí? —¡El poeta no puede salir de la visión esquizante de ser! Esto hará que el texto sea vertiginoso, porque la vida es vertiginosa. Soy, pues, el poeta que la vida ha alcanzado. Esto me ha impedido decirle a mi poeta lo que tiene que ser. ¡No hay aprioris! No hay forma de determinarlo. Él es el que me dice a mí lo que hay que escribir. Si estoy haciendo esta “entrevista” es porque este texto, esta “pausa”, se ha hecho parte de la urgencia de Dios. Dios se me adelanta poetamente; Dios me precede y Dios me devolverá a donde tengo que serestar. Dios me vomitará bellamente cuando cruce el valle de la muerte eckhartmente. Tú argumentas que La muerte de mamá es vertiginosa, pero ¿qué es? ¿Una caída o el suceso de la muerte misma? La novela se ha convertido en un síncope. No; el sujeto es un accidente: algo lo ha roto; algo o alguien lo ha desquiciado. El cuerpo de la madre (de la novela) es posible. El delito contra la “costumbre del lector” es practicable. Porque el dolor es espantoso. La realidad, lo que somos, nos espanta. La madre se convierte en lo inevitable, en lo que muere. La poesía permite la locura, la dureza de la locura: Ivanoskar agoniza entre la escritura y la locura, entre el amor y el abandono. El tiempo se ha roto. Pero tú me preguntas: “¿Cómo se determina el aliento final de un texto?”. Este aliento es un desconocido. Es lo desconocido que guía. Pero no hay forma de verlo. Seguimos al aliento tiresiasmente. El final está velado. O podríamos decir que la intuición se está probando a sí misma; o lo que es más importante todavía: éste no es el trabajo de la intuición. La intuición no descubre los enigmas, sino que los vive como propios, los presenta ajenamente, los oniriza y los paradojiza. El lenguaje se enfrenta a sí mismo; se curva: dice lo insospechado. Dice lo que nadie ha dicho antes, porque nadie se atreve a decirlo. La poesía dice metapoéticamente lo que es peligroso para la razón y para la moral catecista de ésta. La poesía dice el riesgo de ser ella, de ser su belleza. Y todo este proceso la serhace, la haberhace y la antimercancía. La poesía es la antimercancía por excelencia. Lo osado serestá ahí para que el poeta lo tome y lo plantee osadamente. Su “obra maestra” de ser, su esencia, se torna conflicto (de lo bello); se “exhibe”. No sabemos lo que la obra es hasta que la obra termina de mostrarse en el ser que es. Lo extraño nos ha cautivado. Dios nos ha hablado escandalosamente en el lenguaje de lo desconocido. La costumbre del lector se ha roto (3). Pero tú preguntas: “¿Qué tiempo vive usted en sus novelas; qué tanto le toma salir de ahí?”. Bueno, el tiempo de la creación es relativo a su propia dificultad o a su propia novedad. Escribí La muerte de mamá en una semana y, sin embargo, tuve que reescribir La novela de Jesús cinco veces. Hay, pues, un tiempo largo y un tiempo corto. Un tiempo que se basta a sí mismo y un tiempo que necesita repetirse como las réplicas constantes de los terremotos. ¿Cuál es, pues, la vivencia intermitente de la visión? Esto depende de las instancias, de lo onírico, de la ensoñación misma. Vivo en las novelas (en los ensayos, en los cuentos, en los poemas) lo necesario para la belleza. Ahora estoy trabajando en una novela sobre un escritor, pero aunque he escrito doscientas páginas no está claro lo que está sucediendo, porque sus “vivencias” son, o me son, totalmente oníricas. No hallo la realidad que los personajes están viviendo. Sus vivencias son muy subjetivas y poco realistas. Pero están ahí totalmente oscuras y me siguen perturbando. Obviamente, la obsesión ha buscado una nueva forma de serse y de asaltarme, y yo tengo que resolver cómo estoy siendo asaltado y cómo también he de asaltar o he de devolver este asalto a “mis” lectores. A esos lectores que me aman y me odian, esos lectores que me envidian y que se sienten resentidamente influenciados por mí. A lo mejor ellos son mejores escritores que yo, pero no son, o no han podido ser, mejores poetas yo. Esta envidia, este “odio” que los estimula, también es el silencio de la crítica que me rodea. Esta forma de hablar es también la pasión a la cual someto a mis estudiantes. Ellos, como los críticos que me evitan, que evitan mi actitud contestataria, piensan que estoy loco. Pero no estoy loco, sino que esquizo políticamente contra un lenguaje que no puede estar domesticado (como casa del ser), porque la vida nos ha arrojado a lo insospechado. El lenguaje se insospecha poéticamente en una dimensión totalmente desconocida. —¿Qué tan acertada sería una lectura genésica si se quisiera describir la recurrencia suya por lo materno? Usted escribe poquísimo a su padre. —Sí, mi padre no fue importante para mí. O no lo fue conscientemente. Porque nunca nos entendimos, nunca me entendió. Eso de tener un hijo poeta, “desquiciado”, “jipioso”, cristológico o cristianego, marihuanero, obsesivo, fascinado y seducido por Dios, a pesar de la lujuria desbocada de su imaginación salvaje, lo inquietaba y lo desorientaba. Yo era el hijo del padre desorientado. Esto lo mortificaba profundamente. Esto impedía que hubiera diálogo. Mi madre, aunque brevemente (muere en 1955), me enseñó el lenguaje de las cosas, del gusto, de sí mismo, y no me reprimía cuando la interrogaba sobre el sentido de las palabras que me salían al paso neónmente. Mi madre, a pesar de su rigurosidad, me enseñaba el amor a la docencia. El ser maestro y el ser poeta crecían subversivamente uno al lado del otro; crecían sin saberlo paralelamente. Uno me enseñaría la delicia de la ensoñación y el otro me enseñaría el delirio del saber y el delirio de transmitirlo subversivamente. El maestro es también una sedición. Lo espléndido de ser, de clase, a pesar de mi traición a la pequeña-burguesía con aspiraciones aristocráticas, lo aprendería de mi tía (1915-1998). Me preparo para enseñar como si todas mis clases fueran clases graduadas. Mis estudiantes, los que resisten la explosión de las metáforas y de los conceptos, viven ante lo inimaginado, ante lo insospechado, ante lo intelectual mismo. Mis estudiantes, los que abandonan lo fraudulento de una universidad en crisis, aprenden a conceptualizar. Aprenden a descomponer, a desmontar los textos, a serlos. Lo materno, lo femenino mío, me dio el ser de la subversión de todas las cosas. El ser es la casa de la madre. Y la madre, subversivamente, y pese a sus “equivocaciones” conmigo, es también la casa del ser. Mi padre se alejó demasiado pronto de mí. Me impidió ser el excelente jugador de baloncesto que yo era. Me impidió ser el presidente de la clase graduada de 1963 en la Gabriela Mistral; y me impidió la posibilidad de perder en la postulación hacia dicha presidencia. La figura masculina la determinó la presencia de mi abuelo, el reverendo Ángel Acevedo Ruíz. Sus treinta y pico de años de pastor evangélico fueron impresionantes para mí. Me enseñó, sin decir una sola palabra, la experiencia de la verticalidad. Me enseñó que la poesía es una experiencia radical. Es una apuesta de todo el ser que se es, el ente mismo. Me exigía, sin pedírmelo, escribir el todo. Este todo era la nada misma del lenguaje. La poesía es el discurso de la orfandad, del desamparo, de un suicidio suspendido (ante la “ausencia” de Dios). Podemos decir vallejistamente que la mente se le ha cruzado al corazón. —Sin embargo usted se escribe bastante a sí mismo. ¿Qué puede decirme de la autoficción? Al parecer la postmodernidad abraza firmemente esta propuesta. —Para contestar esta pregunta tendrías que leer La poesía piensa o la alegoría del nihilismo en donde establezco una crítica radical a la postmodernidad, al nihilismo, a la despolitización. Una de las cosas que he sospechado es que la generación del 80 me ha leído más de lo que yo sospechaba. De que viven un poco bajo mi pobre influencia. Pero si me “autoficciono”, cosa que no creo, no lo hago con la memez de Rafa Acevedo. No “teorizo” sobre la autoficción como lo hacen otros, sino que la soy. Precedo a Pessoa; lo “influí”. Mi ineditez me fascina. Pero sé que cuando me sueño no me ficciono, sino que me enjuicio. El inconsciente me muestra sus poemas, su teatro, sus fragmentos de películas. Mi inconsciente no es una “fábrica”, ni un “laboratorio”, ni un “taller”, ni esa escatología de la filosofía europea. Quiero saber todo el peligro de ser que soy; quiero saber quién es el poeta Maestro, el aëdeísta que me guía budista y espiritistamente, el poeta que me orienta políticamente contra la política y esquizamente contra la vulgaridad de la colonia y de esa postmodernidad que no deja de ser un fracaso. Pero no te voy a adelantar nada de lo que es ese ensayo. Sólo te voy a decir que la crítica de dicho texto es dura. Porque con excepción de Félix Córdova, Joserramón Meléndez, Luis Felipe Medina, Ángel Rosa Vélez, Juan Gelpí, la mayoría de la crítica no hace otra cosa que regodearse o masturbarse en lo “mismo” que no existe. Por otro lado, tendría que preguntarte: ¿son Gregorio Samsa, José K, o K., Franz Kafka? Obviamente, no. Entonces, ¿por qué tengo que ser yo Ivanóskar? ¿Por qué tengo que autoficcionarme y no autoserme? ¿Cuándo me robé yo el cuerpo de mi madre? ¿Cuándo le aserruché las piernas? Esas conclusiones “antisociales” son la ebriedad de una crítica que yace a la deriva; una crítica que no sabe cómo se llama. Una crítica que está despolitizada y que está espiritualmente sodomizada. Esto no quiere decir que el autor no-sea sus personajes, que no los ame. Hay, pues, una ternura irónica entre mis personajes y yo (entre Filí-Melé y yo, entre Jesús y yo, entre Julio y yo, y entre Autores y yo). ¡Estoy tentado a ser! ¡Estoy tentado por el ser!... —A usted le tienta el riesgo: Filí Melé, luego Jesús, La novela de Jesús,... antes de eso, El pájaro loco, los ensayos de El llanto de las ninfómanas, Los ciudadanos de la Morgue, La rebelión, La biografía, La casa de Ulimar, Los narcisos negros (cuentos), Las muñecas de la Calle del Cristo y Cátulo o la infamia de Roma (que está por publicar la editorial Terranova). —Sí, yo soy el riesgo de ser. Esto te lo digo con la “humildad” más espantosa. Cuando escribo o desescribo no soy el que toma café con los poetas, con los filósofos, con los vagabundos o con los estudiantes. Cuando escribo soy el delictivo de los desvalores imperantes. Cuando escribo soy antinihilista. Cuando escribo entra en función una lógica rigurosa. (Los políticos no toman café conmigo, porque los políticos me temen.) En todos mis textos apuesto un poco de mi salud mental. Apuesto mi estabilidad emocional, me pongo en juego y vierto mi alma en una comunión desesperada. En cada uno de mis escritos me cristo y me alucino lingüísticamente. —En una entrevista con Félix Córdova Iturregui usted critica al sujeto que no admite su condición de colonizado. ¿Desde dónde propone usted la lucha? Es imposible negar que el tiempo ha pasado y las pasiones son otras. En la República Dominicana esto se dio drásticamente en la generación de los ochenta [Balaguer], que ahora se encuentra en el poder. ¿Cómo se manifiesta esta negación en el quehacer literario puertorriqueño? —Lo que hay que entender es que Puerto Rico es un país intervenido, invadido militar y económicamente y que hoy por hoy está padeciendo yanquistamente el hechizo de una demokracia fraudulenta. De una demokracia impuesta que nos corroe, nos corrompe y nos idiotiza en la ilusión de que somos nosotros los que deseamos el báratro. Es esta demokracia avérnica en donde el puertorriqueño ha perdido su razón política de ser. Porque su política se le ha convertido en el simulacro de una entidad impuesta a través de las escuelas católicas y protestantes, a través de las iglesias y a través de un seudo-Estado que conspira cultural, lingüística y constantemente contra la nación que somos. Esta realidad, esta tragedia psicológica de ser, no permite que Puerto Rico pueda ser comparado ni con Cuba ni con Dominicana. Porque Puerto Rico posee su propia historia de no-serse, su propio no-ser de “su” historia, su propia agonía, su propia gravedad, su propio “entierro” y su propio horror a los cuales la mayoría de los escritores “puertorriqueños” le han dado la espalda. La mayoría de estos escritores creen patética, cobarde y demokráticamente que pueden salvarse, aunque Puerto Rico se pierda. Estos escritores de lo ingenuo (de lo “imbécil”), de la “felicidad”, del entretenimiento, del “performance” y de la “fama”, creen que pueden ser “felices” en el orco. Pero, ¿qué ha sucedido entonces? ¿Los postmodernos sosian? ¿Repiten el pensamiento europeo casi hasta desaparecer en ello? ¿No son éstos los personajes de Plauto? ¿No son éstos los polichinelas de la demokracia? ¿No son éstos los que celebran el maestricidio? El asesinato del maestro paradigmático es el intento de realizar también el poeticidio. Los marca, entonces, el intento de escapar no sólo a la poesía (¿qué es?), sino el intento de escapar al encuentro con el poeta (¿qué soy —¿cómo soy?—, ¿qué te parezco?). ¡El poeta (se) inmoraliza! Esta inmoralidad de la poesía es la gran equivocación de Eugenio María de Hostos contra Goethe, contra Hugo y contra Byron. La sociología no salva a la poesía, ni salva a la belleza. “El sátiro sordo” no salva a Orfeo. “El rey burgués” termina por cosificar al poeta (4). —En la casa de Vanesa Droz hay un afiche de un festival internacional de poesía, me parece, celebrado en Puerto Rico hace ya tiempo, ahí está su foto con los poetas más representativos de su generación. ¿Cuál es su relación con sus homólogos? —¿Quiénes son mis homólogos? Ustedes son mis homólogos. Los que están escribiendo ahora conmigo lo son. Los escritores latinoamericanos y españoles que no me conocen, que no me han leído todavía también lo son. Estamos a la espera de los encuentros. Estamos a la espera del haber mismo. El proceso no es infinito. El silencio no es absoluto. Los que me resisten, los que me exilian, caerán jericosamente. Pero si te refieres exclusiva y equivocadamente a los puertorriqueños, ignorando mi influencia sobre los poetas latinoamericanos que me conocen, entonces te diré que mi relación con ellos es políticamente conflictiva. Creo radicalmente, creo sermente, en la guerra cultural. Creo en las banderillas culturales del lenguaje español-puertorriqueño contra la cultura yanqui del inglés, ante la cultura española del castellano y ante el resto de la cultura latinoamericana que somos. Desde el año de 1872 en que se publica Póstumo, el transmigrado, y ante la crítica antipuertorriqueña de Menéndez Pelayo a dicha novela, Puerto Rico irrumpía y hallaba originalmente su forma de ser, pero la cultura oficial de aquel entonces no podía soportar la literatura de una de sus colonias que olía a subversión y a sangre. La peregrinación de Bayoán; Póstumo, el transmigrado y Póstumo, envigineado eran demasiado para el status quo de la metrópolis que tenía también que enfrentarse a Cuba. Los españoles criticaban a Póstumo y los puertorriqueños abandonaban a Tapia y Rivera. ¿Homólogos, dijiste? La homonimia no existe. El nombre, el poeta, no nos iguala. La semejanza es un espejismo. No hay tocayidad. No existe el “mismo” orden. No hay sinonimia en el poeta. No hay semejanzas. El espanto, la diferencia, el ser es y tiene que ser total. El “seres” es un absoluto. Nadie podrá ser el yo (del Legión que soy). La semejanza es un crimen, es un robo, un asalto para despolitizar al poeta. “Mi” generación me abortó, porque yo la había abortado primero. No hablábamos el mismo lenguaje; no éramos el mismo lenguaje, porque yo traía una visión de mundo, terrorífica, antiyanquista, que me había otorgado Nueva York. Me hastié de Nueva York y me lancé a la nada. La Nostalgia me devoraba el corazón. Regresé a Puerto Rico. ¡El país no existía; se anexionaba (2008)! “Rompí” con Puerto Rico y continuaba rompiendo con la experiencia de la nada. ¡Metapuertorriqueñizaba! ¡El canallismo era imposible! El nihilismo de los escritores del patio era y prosigue siendo europeamente reaccionario. La demokracia se develaba como reaccionaria. Yo los perturbaba y no he dejado de perturbarlos. Dios era irónico. Dios irrumpía sardónicamente extraño. El ser que somos (el ser que soy) no puede ser de otra manera. No se rinde. Dios se burlará de los invasores. ¿Homólogos, dijiste? ¡Creo que no! No seré dócil. No seré colaboracionista. No asumiré la domesticación. A este pueblo le quedan dos opciones esquizas: la guerra (la huelga de hambre, la desobediencia civil) o el suicidio. Pero la guerra siempre será digna! (¡El suicidio será preferible a la “esclavitud” demokrática!) La república es y tiene que ser la hipótesis radical de ser. Algún día llegarán las huestes de la libertá y del terror. Algún día seremos esencialmente libres. ¡Mi poeta es celote!... —Y con los más jóvenes, cómo le va. —Dialogamos; creo que el diálogo es posible. Ellos me leen y yo los leo. Ellos murmuran entre ellos y me critican; yo los enseño en clase y los critico. Los textos (Lalo, Font Acevedo, Vázquez, Pérez, Pagán, Santos-Febres, Capiello, Franco-Steeves, López Azur, Villanueva, Braschi, Andújar, La Torre, etc.) acontecen. Pero con algunos de ellos no hay diálogo, el diálogo no es posible por la razón que sea. ¿Celos, envidia, seudo poder, “mala arrogancia”? (Sonrío.) Algunos dejan de hablarme, otros dejan de saludarme, dejan de escribirme (o sólo lo hacen cuando yo me comunico con ellos). Se comunican cínicamente por cortesía. Otros me amenazan. ¿Cómo no reírme de Teseo? ¿Cómo no burlarme y cómo no “atacar” si mi laberinto es minotáurico? —Sé que lo nuevo es la publicación de los textos poéticos de Cátulo. ¿En qué más está trabajando el laboratorio de Silén? —El “laboratorio” de Yván Silén no está trabajando en nada, porque el “laboratorio”, como te dije, no existe. No sé por dónde va el poeta. No sé cuándo me va a visitar radicalmente y cuándo lo voy a recibir en la misma radicalidad. Hay varios textos incompletos que tenemos que terminar: El escritor (novela), La poesía piensa (ensayos), Meshugga (cuentos) y El alacrán de la muchacha (poesía) entre otros. El desafío ensayístico, antifilosófico, novelístico está sobre la mesa. Hay, además del mencionado, dieciocho poemarios inéditos aguardando la imposibilidad de ser ellos, de escapar al odio. La censura no me dejará pasar. Porque es escandaloso que los cristianos me inquisicionen, que me “silen/cien” (cien veces menos o cien veces más), que me “excomulguen” porque mi lira de Orfeo los perturbe. Porque mi Jesús del escarnio resulta ser tan oscuro como el Jesús de los celotes. Las nuevas generaciones me paranoian, porque sospechan que soy un león suelto, un león herido, un Heráclito. Sigo afirmando como decía en 1985 que ¡el poeta no tiene precio! Sigo afirmando, aunque algunos poetas latinoamericanos quieran robarme el “slogan”: ¡Orgasmo, luego, existo! ¡Poeta, luego, existo! Notas 1. Véase Martin Heidegger. 2. Véase Platero y yo de Juan Ramón Jiménez. 3. Pensemos entonces en Así habló Zaratustra, en La metamorfosis, en Ficciones, en Los hermanos Karamasov, en Trilce, en Prosas profanas, en Una temporada en el infierno, en Cristo de nuevo crucificado, en Los poemas de Filí Melé, en Muerte sin fin, en Werther, en Pedro Páramo, en Cien años de soledad, en Rayuela, en Ana Karenina, etc. 4. Véase Azul. ** Rey Emmanuel Andújar emmanuelandujar@hotmail.com Escritor dominicano (Santo Domingo, 1977). Ha publicado la novela El Hombre Triángulo. Sus cuentos "El Factor Carne" y "Doña Ana, los gallos y el Monstruo de Samaná" han ganado menciones de honor en los certámenes de Casa de Teatro y el Banco Central. Ha estudiado literatura creativa en el Baruch College de Nueva York y ha sido dramaturgo residente para IDStudio en la misma ciudad. === Un extraño conocido =================================================== === Entrevista a Adrián Abonizio Marcelo Pezzotta ==================== Autor de grandes canciones como “El témpano” o “Mirta, de regreso”, entre otras, Adrián Abonizio fue parte de la llamada trova rosarina que asomó en el mundo del rock de los 80. Así se autodefine: “Un fabricante de emociones, un soñador empedernido”. Aquí habla de su manera de componer poesía y música. —Al componer canciones, ¿suele empezar por la música o cuál es su procedimiento habitual? —Se empieza normalmente con unas frases ya sean literarias o musicales. O un texto completo —poesía— que tenga el formato para ser musicalizado. O bien tratando de ponerle letra a una melodía que se nos ocurre. Es importante anotar todo para no olvidarse pues las ideas son muy frágiles y se vuelan rápido. —Dice Sabina que muchos de los que escriben canciones “por lo general leen poco y mal” y que él sabe hacer rimas. ¿Coincide con la afirmación? ¿Cuáles son las dificultades que enfrenta un letrista para hacer buenas rimas? (o buenas letras en general). —Las “buenas letras” no necesariamente tienen que rimar. Ahora el que sabe rimar corre con ventaja. Hay que leer de todo y mucho, casi como un vicio, pues las ideas que uno genera vendrán de allí y del mundo exterior, de los estímulos externos. El mejor sigue siendo la lectura, no obstante. Y si se puede acceder a anécdotas de cómo fueron hechas las canciones y entonces uno puede comprender que hasta el autor más refinado y superior tuvo las mismas dificultades que uno mismo, y eso alienta pues nos iguala y nos hace sentir cómplices o colegas de quienes admiramos. La dificultad que uno enfrenta es desconocer el trabajo, el oficio, pues no lo enseñan, por ende no se sabe a ciencia cierta por dónde se transita. Es como caminar ciego pero con fe. —¿Qué importancia tiene la lectura para un letrista? —Toda. Es la madre fundamental de la inspiración, de la copia de un modelo narrativo. Quien no lee difícilmente podrá transmitir fielmente sus sensaciones. Hay que aplicar la enseñanza de la lectura como un juego, no como una obligación. —¿Qué escritores han influido en su propia escritura y de qué manera? —Desde los que se daban en el colegio y eran obligatorios —Horacio Quiroga, Conrado Nalé Roxlo, Alfonsina Storni, José Hernández con el Martín Fierro— hasta las historietas, el diario. Luego al crecer, uno va mechando autores extranjeros con nacionales o regionales de América Latina para ir afirmándose como identidad. Es bueno leer a autores ingleses, pero el estilo al componer algo propio no debe estar dictado por la gramática de otras tierras; debe ser propio de donde uno ha nacido. No hay que descartar lo ajeno, todo lo contrario, pero uno habla, hace sus pausas, cuenta sus dichos nacidos desde dentro de la tierra donde uno ha germinado. El que no lee o ignora o, peor aun, detesta lo propio, es esclavo de los demás. Informarse con buenas fuentes, crearlas, investigarlas es el principio de la liberación cultural. Pensar con ideas propias o parecidas a tu hermano de lugar te hace más fuerte, pues hacia ellos irá dirigido lo que hagas. Nunca hay que avergonzarse: es mejor equivocarse en casa de uno que hacer el papelón opinando sobre las casas que uno no conoce. —¿Coincide con la opinión de que, en general, los grupos actuales no tienen identidad en letras y en músicas? —Las generaciones arrastran una pérdida de entusiasmo por la lectura. Los años noventa saquearon o intentaron que no se pensara mientras se regalaba al país. La diversión, el baile pueden tener letras profundas también. Lo profundo no es sinónimo de solemne. Los grupos actuales hacen lo que pueden y están en búsqueda, lo que es muy interesante es que se están animando a mezclar géneros musicales y seguramente ello redundará en, tal vez, un “estilo”. —¿Qué diferencias hay entre crear un personaje para una canción y en crear un personaje para un cuento? —En que el espacio temporal para contar algo va a ser más corto, eso es todo. En la canción hay que abreviar a la fuerza y medir las frases. —Cerati ha dicho que las bandas que hablan literalmente de lo que pasa alrededor parecen un noticiero, que allí no hay creatividad. ¿Cree que las letras deben reflejar la realidad actual o el arte no debe cumplir con esa función? —El arte tienen muchas funciones que el mismo arte desconoce y cuando se produce “algo” es para analizarlo posteriormente, nunca antes, pues si no de antemano uno está condenado a escribir o narrar para una cosa u otra y eso aleja al arte. El arte es un animal libre. —¿Podría dar una definición propia de lo que es una canción? —Es una película, un cuento, sólo que en formato de tres minutos. —¿Puede contar cómo nació la idea y cómo fue creando su canción “Mirta, de regreso”? —De ideas, de lo que estaba pasando, de mi trabajo donde yo me consideraba que estaba preso y del momento de represión política, aislamiento y soledad que se viviera por la época de dictadura del 76 en adelante. Y de muchas ganas de gritar. Mirta, de regreso (Adrián Abonizio) De regreso, Mirta, ya sabes: tres años a la sombra. No quiero saber si me fuiste fiel, yo sé que una mujer valiente se inclina igual para el lado de la sed. Servime algo, Mirta, parece mentira el verte como antes, pero para el que vuelve del infierno ya no hay más fantasías, sólo quiere un tiempo blando, pero esto, Mirta, nunca lo sabrás. No es necesario que estés alegre ni que prendas la luz. Entré despacio sin que me viera nadie. La noche se abre como un abrigo, Mirta, y es un sábado más, como dice el tango. Mirta, contame cómo andás. Hacé de cuenta que estuve navegando es casi lo mismo, sólo cambia el paisaje: abajo el mar que nunca se ve, arriba el cielo —el cielo raso— y tu foto en la pared. La moda ha cambiado un poco, Mirta, ya no hay un pelo largo, todos parecen soldados. Me siento parado en un cementerio, me recibió el frío y un nuevo gobierno. Mirta, no recuerdo ni tu cuerpo. Y ahora me voy, Mirta, para vos soy un extraño conocido, si no estoy llorando, ¿no ves cómo me la aguanto? Debajo de la cama, asoman sus zapatos, Mirta, gracias por todo. Salgo a la verja, parece que ha llovido, en la estación retumba el “Estrella del Norte”. “Vení a verme cuando salgas”, me dijo el Turco, comés todos los días y no hay problemas de laburo. Sólo algunas noches, sólo algunas noches, salís a trabajar. ** Marcelo Pezzotta marcelopezzotta@hotmail.com Periodista argentino (Cruz del Eje, Córdoba, 1971). Reside en Córdoba y es licenciado en comunicación social. Enseña lengua y literatura en escuelas secundarias. ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === Javier Egea y el desprestigio de la realidad ========================== === Felipe Alcaraz Masats ================================================= Los solitarios son esos que le dicen a su amada: me quedo solo, pero no me vendo. Javier Egea. Valga la de arriba como cita de referencia para este texto; cita que habla de soledad y de venta. ¿Por qué hace esta reflexión casi final? ¿Quién lo ha dejado solo? ¿Por qué? ¿Qué es lo que no se vende? Se suele decir que los poetas no tienen biografía. En este caso su biografía está escrita y perfectamente formalizada: no es otra cosa que su poesía (tal vez esa “amada” con la que habla). Quizás nunca se podría decir de manera más exacta: la biografía de “Quisquete” (o antes de que cambiara de nombre y de problemática: Francisco Javier Egea) es exactamente su poesía, es decir, su proceso de producción, desde el salto inicial a partir de un margen con diseño clásico (Góngora siempre), pero de contenido romántico y maldito, hasta el cierre final y su desemboque en la inescritura, pasando por la producción de la única o, en todo caso, mejor poesía de clase de toda la historia de la literatura española. “El salto inicial”, hemos dicho, y aquí una cita de Pablo Palacio, aquel “locoide”, aristócrata y marxista, perdido en las calles de Quito, esa ciudad sin aire, colgada del alero de un cielo calcinado; ese lunático cuya literatura rompedora y a contramano estuvo políticamente prohibida por su partido y por los críticos, ya que un socialista no puede dedicarse a “desprestigiar la realidad”; aquella realidad desde la que saltó, cayendo al final en el vacío de la soledad y de una muerte precipitada. He aquí un producto de las oscuras contradicciones capitalistas, que está en la mitad de los mundos antiguo y nuevo, en esa suspensión del aliento, en ese vacío que hay entre lo estable y el desbarajuste de lo mismo. Tú también estás aquí, pero tienes un gran miedo de confesarlo, porque uno de estos días deberás dar el salto y no sabes si lo vas a hacer de éste o del otro lado del remolino. Mas aquí mismo estás enseñando las orejas, amigo mío, tú, enemigo del burgués, que ignoras en dónde caerás después del salto. La cita me la dictó por teléfono, en 1975, Juan Carlos Rodríguez, para que sirviera de avanzadilla a mi primera novela, Sobre la autodestrucción y otros efectos. Y se trata de una cita suficientemente clara y completa. Ése era el remolino originario: la necesidad de dar un salto para cambiar de problemática, venciendo a los fantasmas, a esa costra de siglos, y produciendo una nueva posición, un nuevo inconsciente y, más allá, una nueva literatura. El sitio de este salto: Granada, en el entorno de la Facultad de Filosofía y Letras (al final de la calle Puentezuelas), en aquel archipiélago de cafeterías, bares y tugurios. Y algo más: ¿cómo es posible teorizar ese salto y empezar el camino (la producción, el calvario de la producción) de una poesía materialista? ¿Cuál es el listado de elementos a la hora de hablar de por qué pudo ocurrir aquello? Sin duda habría que empezar por Marx, Althusser, Brecht, Freud... El trabajo de Juan Carlos Rodríguez... La célula-agrupación Antonio Gramsci... El dibujo a lápiz que de ciertas cosas, en su vida y en su obra, hizo Pablo de Águila... Los encuentros en La Tertulia... Y un dolor propio permanente en forma de derrotas históricas concatenadas: La Comuna, 1917, el estalinismo, mayo del 68... y quizás la penúltima: la llamada Transición y la posición de su partido. ¿Para qué seguir? Quizás faltaba una última derrota: la que puede contenerse en la cita del principio. En 1980, sacudido por una crisis integral, situado ya en el primer movimiento del salto, Javier Egea se va a la Isleta del Moro durante un tiempo, a una fonda situada en aquel caserío diminuto, donde ni siquiera había teléfono por entonces, frente a un mar brutal e imposible. Escribe la mayor parte de Troppo mare, que se publicará en 1984, aunque se organizaría una lectura en el palacio de La Madraza, presentada por Juan Carlos Rodríguez, a finales de 1980. El profesor Rodríguez había recibido el texto, perfectamente pulido, trabajado hasta la obsesión, y se quedó perplejo: “estupefacto”. ¿Qué dijo el profesor en aquella presentación? 1) Egea había superado su prehistoria (Serena luz del viento y A boca de parir), es decir, la expresión experiencial de su margen romántico y maldito. 2) Egea se situaba en un horizonte materialista. Era ya un poeta “otro” que, al menos, era sabedor de ese inconsciente heredado que no hace otra cosa que trabajarnos y producirnos como explotación y como muerte. 3) La poesía “otra” aparecía como una nueva práctica, como una práctica ideológica, desde la constatación de que la ideología era siempre inconsciente y, por tanto, era preciso seguir produciendo el inconsciente correspondiente al discurso consciente de clase, frente a la ideología dominante y su teoría ahistórica de la literatura. ¿Qué dijo entonces y nos sigue diciendo Troppo mare? 1) “Tanto mar y de golpe, / tanta historia y vencida” (Juan Carlos Rodríguez: “No hay más historia que la que nos derrota”). En principio la constatación de la derrota. 2) La Nube y el agua de las presas abiertas de Benínar arrasan espartales, trincheras de azufaifos, grupos de pitas con sus estandartes desflecados, triglifos, metopas y capiteles... Son parte también de la derrota, pero a la vez desbrozan dramáticamente el antiguo dominio, lo que podría ser el estrago definitivo de los viejos fantasmas, junto a los cuales puede irse uno mismo si no está suficientemente avisado. 3) A pesar de todo el contenido esencial es el descubrimiento de lo nuevo, de lo “otro”, por encima de la nómina de derrotas: “Hoy es preciso un alto en la derrota”. 4) Un descubrimiento sobre el cual es posible caminar; hay suelo debajo de los pies a pesar de todo: “Hoy sólo sé que existo y amanece”... “es que voy derivando nuevo y solo”. 5) Y un proyecto histórico al fondo, en el sentido más fuerte posible: “Quizás alguna tarde, / en altamar tu sueño y las primeras algas, / como un octubre nuevo, / florecerá en las gavias / una bandera roja, Miguel, que nos reclama”. La Nube ya se ha llevado por delante a Pablito, a Miguel, a otros... Desde luego el salto conlleva a veces un proceso de autodestrucción. Y lo que queda claro, en todo caso, es que tan importante es producir un nuevo inconsciente como desembarazarse del antiguo, tan arraigado. Y queda claro también que se trata de un cruce de contradicciones, de un proceso de transición, donde se cruzan el dolor y una cierta alegría constituyente, y otras encrucijadas históricas: idealismo/marxismo, poesía lírica/poesía materialista, dictadura/democracia, etc. Empiezan a funcionar con impulso inaugural los encuentros en La Tertulia, esa olla donde se cuecen las contradicciones y fermenta todo lo que va a significar la denominada “Otra sentimentalidad” (O.S.), por lo menos hasta 1984. Javier Egea escribe Paseo de los tristes, donde transparece no pocas veces el discurso explícito contra la explotación y la sombra de aquel fantasma que había recorrido Europa. Un libro soberbio. Por tanto, en 1982 están ya escritos los dos grandes libros de Javier Egea y, más allá, de la O.S. En 1983 se publica El jardín extranjero, de Luis García Montero, que es también uno de los poemarios que constituyen el núcleo duro de esta problemática. Pero ojo, ya en este año, en los escritos fundacionales, que esencialmente suscriben García Montero y Álvaro Salvador, se baja un escalón hacia la denominada poesía de la experiencia, esto es, como si desde el principio funcionaran dos discursos a la vez: el de la poesía materialista y el de la normalización poética a través de la poesía de la experiencia. Surgieron dos caminos aparentemente muy diferenciados, pero que son en realidad las dos cabezas de un mismo dragón: la intimidad y la experiencia, la estilización de la vida o la cotidianización de la poesía (Luis García Montero, El País, 1983). Se empieza a teorizar, por tanto, la poesía de la experiencia y, consecuentemente, a producir versos de esta experiencial manera. ¿Ha iniciado su camino un nuevo afluente? ¿Se trata de un desarrollo menos cerrado, menos radical de la O.S.? En 1987, en Vanguardia Obrera, se publica 1917 versos, el libro que, según se ha dicho, es el testamento de la O.S. Egea había opinado que el libro debería llamarse 1917 versos para los socialdemócratas. No lo consigue. Y de hecho no se recogen en el libro los poemas que Egea quería publicar. Pero esto apenas llega a la categoría de anécdota, aunque el título rechazado se recoge, de forma equivocada, en algunas publicaciones y referencias. Lo que no supone una anécdota es la constatación de que está ya en marcha, con velocidad de crucero poco tiempo después, un proceso de “normalización” poética, liderado en lo esencial por Álvaro Salvador y Luis García Montero. En abril de 1992 García Montero da una conferencia en Granada, después publicada por Hiperión, de no poca importancia a la hora de señalar este camino: ¿Por qué no sirve para nada la poesía? (Observaciones en defensa de una poesía para los seres normales). La tesis esencial de este texto incluso aparece condensada en un titular: “Frente a la épica de los héroes o el fin de la historia, prefiero la poesía de los seres normales”. Y aclara la estrategia de normalización reproduciendo un poema de Las flores del frío (1991): “...regresa hasta el lugar donde las huellas / forman parte de ti”... “¿A qué memoria perteneces? Vuelve” (“Día de calma”). Se trata, a través de la poesía de la experiencia, de conseguir un territorio de moralidad propia, donde la normalidad comienza a tener una cierta música de aceptación y de prudencia, que en no pocas ocasiones se entiende como realismo. En este sentido, abatido ante la hegemonía de la realidad dominante, llega a hacerse una pregunta retórica que quizás enfoca el fondo de la cuestión: “¿No parece hoy ridícula la idea de que el mundo puede ser transformado?”. Y a partir de aquí, en el camino de regreso hasta sus huellas, abandonadas durante un periodo, García Montero desarrolla y concreta su propuesta: Ahora que buena parte del pensamiento burgués, presionado por las contradicciones que está generando en la realidad el desarrollo de su sistema de vida, se dedica a devorar sus propios mitos y desacredita sus banderas más llamativas, bueno será tomarse en serio toda una parte de este pensamiento burgués. Desde esta base Luis García Montero se dedica a consolidar su nuevo continente: la modernidad, y el lugar del poeta en ella como una persona que ha recuperado su propia potestad, su potestad laica, al margen de banderas y heroicidades, como individuo socialmente vinculado desde su espacio de moralidad propia. La modernidad, pues, como territorio propio de la poesía de la experiencia, una vez han fracasado las sociedades del este y el capitalismo radical devora su mejor historia. En el año 2004, en un artículo emblemático (“La poesía de la experiencia”), que reproducirá después en una serie de declaraciones y escritos, García Montero perfila su edificio teórico. Se trata, en suma, de volver a las tradiciones de la reflexión moral y del realismo estético, al margen del lenguaje como número de circo de las vanguardias y del sufrimiento de los hechiceros del malditismo. Plantea recuperar el origen renacentista e ilustrado de la modernidad, superando así el romanticismo: esos héroes prisioneros de una cierta dignidad individual que los hace chocar con la vida diaria. La matriz histórica y teórica es la Ilustración: “Frente a los poetas acostumbrados a examinar la Ilustración con ojos románticos, toman la palabra algunos poetas dispuestos a examinar el Romanticismo con ojos ilustrados”. En definitiva, la “normalización” consiste en recuperar el concepto de arte que duerme en la raíz de la modernidad, traspasando con esta idea la vida cotidiana. Frente al pensamiento negativo de los románticos, la poesía de la experiencia se constituye en una de las salidas equilibradas y progresistas de la modernidad. Pero la “normalización” también parece significar otra cosa: se diluye el proyecto de una poesía de clase, histórica (la historia como historia de la lucha de clases), materialista en suma. En todo caso aparece otra historia, más amalgamada, deslumbrada de nuevo con las luces de la Ilustración, que convierte la historia diaria en vida, en realidad, detrás de la cual se esconde de nuevo el expolio. Quizás quien logró resumir las cosas (este asunto complejo de normalidad, vida y realismo) en una sola frase, con su desparpajo sin complejos, fue Álvaro Salvador. En 1996 se refirió a la corriente de la experiencia como “la poesía de la socialdemocracia”. Un cierto escándalo electrizó de inmediato el ambiente, pero lo más que se consiguió, para atenuar aquel campanazo, fue cambiar la preposición: en la socialdemocracia. Pero ya era tarde, y lo dicho, dicho está. Álvaro Salvador hizo la aseveración en 1996 en el terreno de la seriedad premeditada, e incluso la apoyó con teorizaciones sociológicas. Poesía de la socialdemocracia también porque la recepción de esos “discursos poéticos normalizados”, que se han abierto paso en los últimos quince años hasta convertirse en “norma” hegemónica, tiene mucho que ver con la aparición de ciertos grupos sociales emergentes, nuevas clases medias consolidadas al amparo de la política socialista, que han demandado la producción y el consumo de una cultura, asimismo, “media”, digerible (“La experiencia de la poesía”). Desde luego el párrafo no tiene desperdicio, pero no vamos a entrar hoy en ciertas perlas sociológicas. En todo caso un detalle, casi de tipo cronológico: si habla de los últimos quince años, incluye la O.S. ¿Quiérese decir que también incluye a Egea, como parte de esa norma, al fin hegemónica? (Desde luego parece imponerse un deslinde, que después señalaremos). Y aquí una consideración que parece pertinente: lo que podía haber sido un debate de fondo (por ejemplo: transformación/reforma, o poesía materialista/poesía de la experiencia...), se solía convertir en una especie de problema de táctica, sobre todo en García Montero, como se puede ver en Oficio como ética (2000) y en muchos de sus escritos y artículos, que a veces contienen una llamada a la prudencia, ya que el sol de la realidad calienta mucho y no se puede luchar con alas de cera, que al acercarse al sol se derriten y se puede pagar una factura mortal, etc. La táctica que se comunica parece más útil, incluso más eficaz, y desde luego más “democrática”, ya que se habla de un ciudadano dispuesto a involucrarse en el diseño de pactos de convivencia, aunque no se trata en ningún caso de acomodarse a los valores establecidos, sino de rescatar el derecho a la disidencia como patrimonio de las personas normales; es decir, instalarse en la norma, lejos de sancionarla, permite asaltarla, participar en una redefinición de los espacios públicos. Por tanto, reivindicar los márgenes es, en el fondo, una trampa del sistema para anular nuestra fuerza en los centros de decisión. Se quiere así que renunciemos a la historia, marcando los límites de lo establecido a través del espectáculo de los márgenes. Javier Egea, entre 1987, en que solicita una ayuda oficial (denegada por el gobierno), y 1990 (en que le devuelve firmado el contrato al editor), está inmerso en la producción de Raro de luna. Está descolocado, tras la voladura de los encuentros en La Tertulia, pero no acepta refugiarse en lo que hubiese sido una especie de prolongación de sus dos grandes libros, y a la vez quiere demostrar que es posible algo nuevo, distinto a la norma de la poesía de la experiencia, que cobra día a día cuerpo hegemónico. Intenta dialogar con su inconsciente, a través del código de circulación que le proporciona un psiquiatra amigo; convierte la escritura automática en un surrealismo “muy controlado”, y se juega de nuevo entero en el terreno del lado oscuro. Se ha dicho que en este libro Egea hace profesión de la soledad, de una soledad profunda, en la que se afirma, porque la vida le produce a diario un rechazo insoportable, casi una urticaria; y que aparece la sombra de un cierto romanticismo, “malgré lui” (de nuevo el sambenito que ha arrastrado desde sus libros prehistóricos); que pretende un rechazo de la norma literaria; y, finalmente, que se trata de un diálogo cara a cara con la muerte. Pero las cosas no son tan abstractas. Si realmente está solo, no se trata de que esté obedeciendo ningún instinto romántico; en todo caso se le ha dejado solo o él ha elegido no “normalizarse” (ojo, que no se trata de culpables: también su partido, en un trance peculiar de “normalización”, lo ha dejado solo). Y la vida no es que le produzca urticaria, porque no se trata de la vida, ¿no había quedado esto ya claro? (“Pensé que nada estaba, / que se perdió contigo la llave de la vida. / Después miré a la calle / y era la misma puerta para todos: / la vida no existía. / Desde el mismo cerrojo / la herrumbre del expolio nos miraba”. Paseo de los tristes). Y es verdad que, en general, intenta superar toda norma literaria, iniciando el camino de una alternativa o de una destrucción final, pero no es menos verdad que la norma que tenía más cerca, a la que había decidido no incorporarse, era la norma hegemónica de la poesía de la experiencia, y él decide buscar otra salida, apagando de nuevo la luz de la Ilustración y situándose al menos en la luz cero del nuevo inconsciente. Y ahí se queda, colgando del alero, oyendo en la oscuridad a los fantasmas de siempre, que parecen subir las escaleras hacia donde él está. Y efectivamente, al final se trata de un diálogo con la muerte, casi una provocación. Raro de luna, que no tiene una gran repercusión y confirma su aislamiento, parece suponer el cierre de su escritura, el desemboque en ese espacio de la inescritura que es el que después se “escribe a sí mismo” en los Sonetos del diente de oro”, con el Sheherazade de música de fondo. Algunas conclusiones 1) Crece y se deslinda cada día más la poesía de Javier Egea: la poesía de sus dos grandes libros y otros poemas materialistas, ubicados de forma usual en la “Otra sentimentalidad”, entendida como poesía de clase, histórica, materialista, producida (por) y productora de un nuevo inconsciente. Es, desde un cierto punto de vista, una presencia que se agiganta, aunque resulte incómoda para algunos, ya que su lectura no permite (no debemos permitir) que se digiera o reinterprete, a pesar de la hegemonía dominante. 2) La poesía de la experiencia no es un afluente de la O.S. Son otras aguas. La poesía de la experiencia es el reflejo más exacto de la “normalización” de los años posteriores. No es siquiera una “táctica” de lo que sería una estrategia, la O.S., para conseguir ser más útiles, más eficaces en la lucha a favor de una modernidad progresista. 3) Por tanto, si la O.S. se define desde una óptica materialista, el poeta de la O.S. es exactamente Javier Egea. Y ésta es también una parte de su fama de solitario. Falsa fama, en todo caso, porque un comunista nunca está solo, como estamos demostrando. Es más: toda la poesía, a partir del intento materialista de Javier Egea, tiene que definirse, en rigor, en relación con sus dos grandes libros, aunque no supongan una “norma”. 4) No es aceptable un cierto apagón teórico a la hora de ver las diferencias (estructurales, sin duda) entre la O.S. de Javier Egea y la poesía de la experiencia, máxime cuando, en el fondo, el debate está planteado entre marxismo y socialdemocracia. 5) La poesía de Javier Egea es ahora más “útil” (perdón por el término) que nunca, en un momento en que empiezan a confundirse capitalismo y democracia. La poesía de Javier Egea nos lleva al terreno de la diferencia irreconciliable entre la realidad y la verdad material, que es siempre de clase y que, por tanto, siempre tiene que dedicarse a “desprestigiar la realidad”. Lo que quiere decir que es preciso seguir desprestigiando la realidad aunque corramos el riesgo del aislamiento. Final En 1990 “Quisquete” había echado el cierre a su literatura, y había oído ya todas sus músicas: “La Creación”, de Haydn; “Requiem”, de Fauré; y la “Sonata del claro de luna”, de Beethoven. En 1998, cuando nos encontramos en el Guadalquivir, en un barco, debajo del cielo protector de una gran bandera roja que trepidaba con la brisa, celebrando el 150º aniversario del Manifiesto Comunista, su voz deshabitada y su mirada lejana anunciaban que también le había echado el cierre a su vida. Pero su poesía, afortunadamente, no descansa en la paz de la normalidad. (Ponencia presentada en unas jornadas en homenaje a J. Egea celebradas en la Universidad Autónoma de Madrid). ** Felipe Alcaraz Masats pinalcaraz@gmail.com Lingüista español (Granada, 1943). Es doctor en filología románica. Profesor de lingüística y crítica literaria de la Universidad de Jaén (http://www.ujaen.es). Dedicado un tiempo a la política, fue presidente del PCE y portavoz de IU en el Congreso de los Diputados de España (http://www.congreso.es). Autor de seis novelas y tres libros de poesía. Su última novela es La muerte imposible (RD Editores, http://rdeditores.wordpress.com; Sevilla, 2009). Este año se publicará, bajo Editorial Almuzara (http://www.editorialalmuzara.com), una biografía novelada sobre el poeta granadino Javier Egea (1952-1999). === La poesía como “misión”: el caso de Hugo Padeletti ==================== === Ana Verónica Juliano ================================================== Me interesa, en estas notas, recorrer cierta zona de la poesía de Hugo Padeletti (1) en la que se nos revela su poética vital, ligada —desde luego— a una concepción estética que se inscribe en una dimensión ética. Es decir, indagar sobre esa región particular donde la poesía y el poeta son y diciéndose se cumplen. Para ello, he seleccionado un brevísimo corpus de poesías de las diversas estaciones (2) que el andariego transita. Cabe detenernos un instante a fin de establecer algunas distinciones entre sujetos y acciones: al Andariego —figura tomada del Libro de las mutaciones— corresponde trashumar. La trashumancia es su destino, sólo entonces halla ventura. En la aceptación de que lo único inmutable es el cambio, el poeta emprende su camino estacionado que es la búsqueda de sentido y el cumplimiento del destino. Tal como advierte Jorge Monteleone en el prólogo a la edición de El andariego (Poemas 1944-1980), de Hugo Padeletti (3): El andariego atraviesa estaciones pero como efecto de su destino: su elección es andar, pero su destino, al cumplirse, requiere menos de una elección que de un reconocimiento. Lo que se reconoce al andar es un sentido, que es el anagrama de destino: hay un sentido (una dirección y a la vez un significado) en todo destino. El sentido de la vida implica el transcurso y el decurso de las estaciones: no son una etapa superada sino inclusiva. Las estaciones son a la vez jalones del tiempo cíclico y estancias en el espacio (4). Precisamente, es el cumplimiento del destino, es decir, la aceptación (5) de cierto estado de cosas, lo que le permite ser al poeta y que las estaciones se abran para él (y para el lector, quien se siente interpelado a construir su propio itinerario). La primera estación, Apuntamientos en el Ashram, es inaugurada por el poema “Misión” (6): Hay sedimentos de sequía en el fondo del cauce. En el pasto su propio secar y brotar. Reposo, novilunio. Me llego hasta las ramas abiertas porque tiemblo y vacilo. Las ramas tienen su actitud cada una. Los álamos obstinan la misión de lo magro. Goza en los trigos el barbecho su maternidad sombría. Sube y me reconforta —proyección de la savia— algo que viene de antes de la tierra y vuelvo de los campos tenso de gestaciones. Reverdezco así tras de la entrega, de la higuera repito el milagro y, diciendo, me cumplo. Tomo como punto de partida este poema porque me interesa un conjunto de analogías propuestas, que vienen a dar cuenta de la pertenencia del andariego al orbe que transita, al tiempo que opera como inaugural. Las leyes del universo rigen para todos los seres, en todos los casos. De modo que: brotar y reverdecer, así como la maternidad y las gestaciones, anticipan la acción que le corresponde al poeta (7): decir, que es la génesis de él mismo en tanto se cumple, y de su poesía consecuente. La undécima estación, “Lo auténtico”, abre con un poema homónimo (8): No por cierto, ni muerta desconfianza, ni coraje caído en alarde. Partimos del cimiento, de la oscura persistencia (oficio fiel) de ser sólo uno mismo. Aquí la planta tiene apoyo. El bailarín (en lo aparente ¡qué inconsistencia!) entreteje la pauta imprevisible con el puro fluir. En la fuente configura la danza. Si es auténtica, implica una conciencia constelada, una suerte ¿de arrojo? ¿de éxtasis tal vez? Como la abeja, que no yerra, como el pájaro en su canto. Como el instinto, pero libre. Aunque libre, impersonal. Es corazones y pulmones en la luz reflejada (diamantes y rubíes) O absorbida (obsidiana), o refractada (prisma) de lo absoluto. Trama y urdimbre de tapiz, vertiginoso suspenderse en el aire del picaflor, deslizamiento (entre dos aguas) de la trucha. Si no, como hasta ahora: sin la gracia, pero lo auténtico. El “oficio fiel / de ser sólo uno mismo” alude a los sujetos en cumplimiento del destino, esto es, a la natural correspondencia entre lo que son y las acciones que llevan a cabo. En la concreción de su “oficio”, reposa la autenticidad del poeta, quien “como la abeja / que no yerra / como el pájaro en su canto”, concientiza su lugar en el mundo, actuando. Las palabras por sí solas son mero rejunte. La misión del poeta es urdir estas palabras/hilos para tejer la trama de la poesía; su selección es rigurosa pues conlleva la consecución del sentido. Así, “las palabras se unen / de a dos, de a tres / Y forman las guirnaldas / del tiempo”. Las palabras, en su exacta ligazón, son. No hacen falta discursos (9) las palabras aisladas son acopio. Plegadas, desafían la atención. Cuando digo “la hebra” El mundo se devana. Las palabras-semillas desarrollan raíces, se despliegan en árbol y florecen de pie. Vale la pena contemplarlas. Hay otras, como gotas, que se alargan en hilo, se convierten en río y se confunden con el mar. Eran dulces y son amargas. Las que forman cristales te incluyen. Lo que entra ya no puede salir. No queda nada fuera. Las herméticas incuban lo que sientes. No confirman ni desmienten: que sea lo que es. Las palabras se unen de a dos, de a tres. Y forman las guirnaldas del tiempo. Cuando acaban, el tiempo se repliega de nuevo. ¿Cuántas veces atestiguan en contra? No diríamos “diversión”, “pasatiempo”, ni en otro orden “éxtasis”, “transporte”, si no fuera deseable perderse: cuando pienso “nirvana”, palabras y palabras y palabras se anulan, se desdicen, y se abren las trampas. Este buda te saluda. Al poeta fecundo, es decir, aquel que encuentra en sincronía su ser y su estar siendo, la poesía —simplemente— mana: “Brota / (de la nada que es todo)”. Las analogías persisten, poeta y canario cantan. “La poesía se hace / queriendo / y sin querer”, como un abanico que se despliega (y repliega), transitando sin distinción: luz y oscuridad; Occidente y Oriente; todo y nada. Un poema en estado (10) naciente es un tono pensante. Precipita por imprevistos. No discierne entre el ángulo oscuro y el conjuro de la luz entre citas de Platón y varitas de milenrama. Brota (de la nada que es todo) y... lo siento: pensaba en elementos para un poema junto al canario. No me esperó lo está cantando. La poesía se hace queriendo y sin querer. Golpeas en esta costa y se juntan arenas en la otra. Escribir poemas es, entonces, vital para el poeta. La relación vivir/escribir es indisoluble. El poeta que no escribe poemas está muerto como tal, escindido de su destino. Un poeta sin poemas, sacado de su dimensión gestora, resulta tan impensable como un Ecuador gélido o una Antártida abrasadora. Uno escribe poemas (11) porque está vivo. No se puede enfriar el Ecuador o derretir la Antártida; se puede templar la voz. Las evasivas palabras se avienen al pautado molinete del tiempo. Sin ponerse fuera de sí —corpóreas, consteladas— son éxtasis. Leudante es el sesgo innombrable que se refracta: lo no dicho produce clima, al pensamiento le brotan yemas, un acento de lenta languidez de pronto es instrumento de rebato. ¡Oh falacia de ser ajeno, exiguo, vieja muda que asfixia: la evidencia despierta te descarta! ¿No es el arte del plantío en la lluvia, su primicia de verde dicha? Fugitivos brillantes en las ramas, alegría casi sin yo, toda sumida en el objeto. Instante, revelación. ¿De qué? ¿Para qué? No hay sujeto que lo predique. Meta el anzuelo en el agua es presentarlo: a veces, eso pica. La búsqueda del sentido (o cumplimiento del destino) no se reduce a la precisión en las palabras escogidas, también, implica el hallazgo de una forma que pueda dar cuenta del estado de “completitud” del poema, como integrante de un “todo” y, por lo tanto, partícipe de los atributos de los seres y las cosas, al estar todos constituidos por idéntica materia. La poesía se construye pues, como una “textura” integradora. Quisiera una textura (12) más rica, con el grano de las rocas, con la fibra de tejidos rugosos, con el sarro de los potes añejos, con la veta de las viejas maderas y el dibujo del envés de las hojas. Clara y encendida bajo el sol como el ala del aguacil, verdiazul e irisada como el pecho del colibrí, con pulido de gema y grabado de escama. Fina, con las venas del ágata, y gruesa, con los grumos del granito. Recia, con la broza del cáñamo, y rasa, con el roce de los rasos. Felpuda de tupido terciopelo, labrada con relumbre de brocado, con brillo perlado de seda y arabescos de damasco. La quisiera correosa como cuero y quebradiza como mica; maleable como plomo, oxidable como hierro, friable como tierra. La quisiera como cerveza espesa, como graso chocolate, astringente como té, suavizante como aceite, quemante, como aguardiente. Quisiera la aspereza de la lija y la lisura de la loza, la dureza del acero y la blandura resbalosa de los kakis maduros. Como fuera, apostaría en ella al acertijo de todo lo que pisa, posa o pesa, de todo lo que duele, raspa o roza, de todo lo que cuaja. Un contrapeso del aire, de la atmósfera, el donaire, de trucos y embelecos de la boca, de la mente, que inventa lo que toca. Esta zona de la poesía de Hugo Padeletti, que podría denominar con justicia “metapoética”, se manifiesta como perfecta consecuencia entre la dimensión ética: se es lo que se es (poeta), cumpliéndose el designio y estética: el quehacer del artista es el arte; la poesía es arte. Ya en los agradecimientos, Padeletti expresa: A Nélida Esther Oliva (codirectora entonces de la revista de poesía Cosmorama) que en mi adolescencia, a través de unas pocas conversaciones y de sus propios escritos de esa época, me hizo ver la diferencia cualitativa que distingue la poesía como auténtica obra de arte del desahogo emocional, la propuesta ideológica y el ejercicio literario (13). La autenticidad de su obra radica precisamente en la concordancia del ser (Padeletti, sujeto imaginario: Andariego), del estar siendo (artista, trashumante) y, también, del estar haciendo: arte, camino, vida. En esa perfecta correspondencia entre “seres” y “acciones”, el poeta y el lector se encuentran, armonizan y hallan ventura. Notas 1. Hugo Padeletti (1928), poeta y artista plástico, nacido en Alcorta, provincia de Santa Fe, Argentina. 2. Las estaciones son diecinueve. Afirma Padeletti al respecto: “El hecho de haber tenido que atravesar destinalmente (nunca por proyecto literario) a través de estaciones diversas, la mayoría de las cuales tuvieron y tienen implicaciones metafísico-religiosas, no debe entenderse en el sentido de que, al pasar (a veces después de años y experiencias) de una estación a otra, cada estación de paso haya sido superada. No hay tal cosa: El Andariego relaciona los poemas con motivaciones enraizadas en una larga historia de vida que comienza a manifestarse poéticamente en plena adolescencia y lo sigue haciendo, con involuntarias interrupciones, hasta la vejez”. 3. Hugo Padeletti: El andariego (Poemas 1944-1980). Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2007. En adelante, me referiré a esta edición. 4. Jorge Monteleone: “Miradas al fulgor: tiempo, moral y forma”, en Hugo Padeletti: op. cit., pág. 9. 5. Es apropiado señalar que el término “aceptación” no se halla matizado por connotaciones negativas vinculadas a algún tipo de “fatalismo” o como sinónimo de “abnegación” o “resignación”. Más bien, como un estado de lucidez que propicia el reconocimiento. 6. Hugo Padeletti: op. cit., pág. 47-48. 7. “Estilo de semillas” al decir de Jorge Monteleone. 8. Hugo Padeletti: op. cit., pág. 181-182. 9. Hugo Padeletti: op. cit., pág. 274-276. 10. Hugo Padeletti: op. cit., pág. 301-302. 11. Hugo Padeletti: op. cit., pág. 304-305. 12. Hugo Padeletti: op. cit., pág. 317-319. 13. Hugo Padeletti: op. cit., pág. 341. Las negritas son nuestras. Corpus de poemas: 1. Primera estación: 1944-1946. Apuntamientos en el Ashram. “Misión”. 2. Undécima estación: 1968. Lo auténtico. “Lo auténtico”. 3. Décimo sexta estación: 1974. Demetrius on style. “No hacen falta discursos”. 4. Décimo octava estación: 1977. Lo que ocurre si ocurre. “Un poema en estado” y “Uno escribe poemas”. 5. Décimo novena estación: 1978-1980. El desconcierto. “Quisiera una textura”. Bibliografía • AGAMBEN, Giorgio: Profanaciones. Adriana Hidalgo Editora, Buenos Aires, 2009. • BESTANI, María Eugenia; SILES, Guillermo (comps.): La pequeña voz del mundo y otros ensayos. Universidad Nacional de Tucumán, Facultad de Filosofía y Letras, 2007. • I Ching. El libro de las mutaciones. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2009. • MONTELEONE, Jorge: “Miradas al fulgor: tiempo, moral y forma”, en PADELETTI, Hugo: El andariego (Poemas 1944-1980). Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2007. • PADELETTI, Hugo: El andariego (Poemas 1944-1980). Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2007. ** Ana Verónica Juliano verojuliano@gmail.com Investigadora argentina (Tucumán, 1979). Es licenciada en letras, graduada en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT, http://www.unt.edu.ar). Se ha desempeñado como docente en el nivel medio y superior (terciario y universitario). Es miembro del proyecto de investigación del Instituto Interdisciplinario de Literatura Argentina y Comparada (Iilac), a cargo de la doctora Nilda Flawiá de Fernández. En 2007 fue adjudicataria de una beca de iniciación del Consejo de Investigaciones de la UNT (CIUNT), que le permitió realizar sus primeras investigaciones, siendo la literatura argentina contemporánea su campo de estudio. Actualmente realiza sus estudios de posgrado merced a una beca doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet, http://www.conicet.gov.ar), que obtuvo y que se encuentra en curso desde abril de 2008. === Precauciones del descenso, cobijo en el ascenso ======================= === Breve análisis del personaje principal ================================ === de “Instrucciones para bajar de la cama”, de Cristina Peri Rossi ====== === Margarita Hernández Martínez ========================================== Cristina Peri Rossi es una de las escritoras latinoamericanas más importantes de las últimas décadas. Autora de una obra vasta (que incluye poesía, ensayo y narrativa), destaca por la originalidad de su postura personal, en la cual se trasluce un delicado equilibrio entre tradición y ruptura, crítica y belleza, lirismo e ironía. Esta última característica se constituye como una de sus más distintivas, y se halla tan presente en sus textos que, en ocasiones, roza el sarcasmo. Éste, a su vez, se orienta, la mayoría de las ocasiones, hacia la crítica de las convenciones sociales. Observadora sitiada por su triple marginalidad —de mujer, de exiliada y de homosexual—, Peri Rossi se yergue inconforme ante las circunstancias y las obligaciones que no contribuyen a la consciencia y a la felicidad que, para ella, se afincan en la configuración individual de un mundo en el cual sea posible disfrutar las propias pasiones. Éstas, a causa de los duros convencionalismos sociales, pueden resultar un tanto excéntricas para quien no las cultiva; aun más, pueden parecer absurdas o inexplicables. Esta idea conforma el sustento del volumen de cuentos El museo de los esfuerzos inútiles, el cual reúne, bajo una interesante concepción de los museos como historia paralizada y cadavérica, un conjunto de historias íntimas e irrepetibles —y, no obstante, universales— que apelan a la naturaleza humana y demuestran que en todo hombre, por más irracional o cuerdo que parezca, subsiste un soñador inquebrantable. Para apreciar de modo más preciso estos aspectos, a continuación, analizaremos brevemente al personaje principal de “Instrucciones para bajar de la cama”. En primer término, como algunas otras narraciones de la colección, el título, a primera vista, resulta bastante explícito; sin embargo, se reviste de otras posibilidades semánticas: pese a que probablemente se trata de un simple localismo, la utilización del verbo bajar para denominar la acción de salir de la cama resulta mucho más determinante para la significación del texto —como veremos más adelante— que el habitual levantar, que empleamos cotidianamente en México. Por otra parte, la enunciación comienza con frases contundentes, en las cuales se definen los rasgos fundamentales de los personajes, el espacio y el tiempo; además del inicio de la acción. En este tenor, el narrador autodiegético se erige como el personaje predominante, a través del cual se introducen los demás; el espacio se reduce a la casa que habitan aquél y su familia, en especial a la sala (“el living”) y la recámara; el tiempo se tiñe de subjetividad y posee un carácter evocativo, de manera que viaja del pasado al presente e, incluso, proyecta el futuro. En cuanto a la acción, los acontecimientos se modifican debido a la óptica del narrador, sin la perspectiva ni la mediación de otros personajes. Esta fijación en la voz narrativa es tal que el cuento carece de diálogos, salvo un breve comentario de la hermana, inserto dentro de su propia interpretación y, por tanto, referido como discurso indirecto. En este marco, un acto tan cotidiano como levantarse de la cama se torna extraordinario: despojado de su sentido, devela bruscamente los peligros que lo rodean; en consecuencia, el narrador los impregna, a través de su imaginación y su desconfianza en el azar, de una suerte de paranoia tan intensa que se apropia de todo el texto. A pesar de sus matices terroríficos, este comportamiento patológico no se halla desprovisto de ironía: por ejemplo, la advertencia que el narrador lanza a su familia cuando se prepara para bajar de la cama (“Mañana voy a bajar de la cama, tengan cuidado. [...] Consulten los relojes, sujeten los muebles, abróchense los cinturones”) se transforma, en unas cuantas líneas, en una parodia de la conmoción que desata dicho suceso y, simultáneamente, en un símil con el aterrizaje de un avión. Pese a la constancia de las bromas irónicas, el discurso del narrador cobra otros matices. Sus argumentos contra la rigidez de las costumbres sociales, que conforman gran parte del cuento, tienden a la incongruencia. Por un lado, reprueba la impuntualidad y el miedo irracional al vacío que impulsa a la gente a llenar la casa de objetos inútiles; incluso, se aventura a sondear las convenciones que permanecen fuera del discernimiento de la generalidad, como el desorden con el cual las personas administran la luz del sol, sobre todo en el verano. Empero, esta última crítica, que podría funcionar como una recomendación para buscar el justo medio, se anula debido a otras trazas de su comportamiento. En este sentido, por ejemplo, se abstiene de mandar tapiar la ventana porque “una disposición municipal lo prohíbe. Y [él es] muy respetuoso de las ordenanzas que rigen nuestra convivencia, de lo contrario, habría muchos más peligros de los que ya existen”. Con estas palabras, asume, a su pesar, que los moldes y los límites impuestos por la sociedad protegen contra el peligro del caos, de lo informe, del ser asocial. Estas dos instancias contradictorias, así, se imbrican en el sentido transformado de la estancia en la cama. A lo largo del texto, se trasluce que el mayor temor del narrador reside en “abandonar el lecho, la protección de las sábanas, la posición horizontal o inclinada”. De este modo, en tanto refugio primordial, la cama se convierte en claustro materno; las sábanas, en tibio corion, y el personaje, encogido en posición fetal, en una criatura indefensa y dependiente, incapaz de enfrentar los rigores del mundo exterior. Esta conducta se intensifica mediante las acciones y las palabras del resto de los personajes. Para el narrador, “que alguien pretenda comprender [sus] temores los refuerza, pues demuestra que son reales”; en el mismo orden de ideas, cuando su hermana le ofrece voces de aliento, confiesa que “en la gentileza con que me brinda ayuda reconozco una suficiencia, un sentimiento de superioridad que me horroriza”. Su inferioridad y limitación desembocan, sin embargo, en un gozo casi infantil, cercano al narcisismo, que subraya su condición embrionaria: “Cuando consigo bajar, la primera sensación que tengo es de alegría: estoy muy orgulloso de haberlo conseguido”. No obstante, esta felicidad es efímera y desaparece tan pronto debe asumir un rol activo y socialmente adaptado: “Sé que en el suelo tendré que estar de pie, saludar a las personas, hablar de esto o de aquello”. Angustiado por la idea de tomar decisiones y tolerar a los demás, retorna a la protección del lecho y, con ello, al estatismo. Éste, por su parte, resulta absoluto y se expresa en múltiples maneras, desde hacer colocar un cartel fuera de su habitación, hasta requerir la asistencia de la familia para bajar de la cama, comer y lavarse. Ello le provoca la sensación de ser “un muñeco roto, un mecanismo descompuesto. Un maniquí quebrado”. Tales afirmaciones desencadenan otro salto en la condición vital del narrador: en un principio, desde su perspectiva, estar de pie —es decir, convivir sobre la tierra— estrecha las semejanzas (y las competencias) entre los hombres. Lógicamente, su refugio en el lecho lo convierte en un hombre distinto; no obstante, estas comparaciones los transforman en un objeto antropomórfico, mas carente de esencia humana. Empero, ello, para el personaje, lejos de suponer una degradación, facilita su existencia, puesto que tales circunstancias no exigen el empleo de la voluntad ni el discernimiento; tampoco de la razón y las emociones. Concebido como pura pasividad, algunos de sus asertos, como sus pesadillas con los automóviles, adquieren un tono vacilante, producto de los prejuicios y la ignorancia; de manera contraria, al aislarse de la comunidad, como un sociólogo limitado a observar, se interroga sobre la naturalidad de algunas acciones humanas. Como resultado, los lectores se hallan frente a algunas de las críticas sociales características de Peri Rossi, las cuales resultan muy útiles para comprender la caducidad y la validez de algunos valores de la sociedad contemporánea. En efecto, levantarse de la cama todas las mañanas, ponerse un uniforme y, junto con él, una etiqueta y un manual con instrucciones para comportarse (el cual incluye, por desgracia, la tácita renuncia a los deseos) contiene una fuerte dosis de absurdo, tanto como atrincherarse en la cama, acechado por temores infundados. Ambos actos, concebidos desde un panorama cotidiano, se revisten de un rígido automatismo. Esta pérdida de sensibilidad justifica que “desde la más remota antigüedad los seres humanos [hayan] realizado con perfecta naturalidad actos terribles”. Desde este complejo panorama, el narrador no puede más que responder a la rigidez de la que huye con idéntica severidad. Por ello, le resulta imposible renunciar a la necesidad de decidir sobre cada movimiento con exactitud, con el objetivo de rechazar las “desagradables sorpresas”. De esta manera, según él, todo es susceptible de planificación, salvo el miedo. Éste, por su parte, no sólo se experimenta hacia el mundo exterior —como pánico a la compasión ajena, que refuerza sus temores, o a la calle y los automóviles—, sino que habita dentro de él: cuando baja de la cama, debe evitar a toda costa mirarse en el espejo, pues en él observa una imagen en la cual no se reconoce, precisamente porque, en su aislamiento —y consecuente metamorfosis en objeto—, se ha negado la posibilidad de construir y asir su identidad. De esta forma, en “Instrucciones para bajar de la cama” coexisten dos universos, los cuales resumen a la perfección los conflictos y oposiciones hasta ahora examinados: el de arriba y el de abajo, con todas las implicaciones circundantes. Desde el punto de vista del narrador, el mundo de la cama se encuentra arriba: como el Cielo, es un sitio pleno de bondades y seguridad, donde no se padecen dolores, angustias ni deseos. Así, el sujeto, privilegiado, pues ha renunciado a las tentaciones mundanas, se absorbe en la pura contemplación, tanto de las potencias divinas superiores como de los estratos inferiores. El mundo de la tierra, en cambio, representa el azar y la indeterminación, las penas y los esfuerzos ocasionados por el descenso; es decir, la pérdida de la gracia. Para contrarrestar el caos, se convierte en un espacio social. Los contrastes entre ambas instancias, a lo largo del cuento, generan tensiones que, en último término, impiden que alguna de las dos resulte placentera o, al menos, cómoda para la existencia. Como conclusión, el narrador percibe que “ni acostado, ni de pie, el mundo parece sensible a nuestra participación. [...] Será, siempre, un mundo ajeno”. Con ello, da cuenta del desamparo humano, sobre todo cuando, incapaz de habitar el mundo —y, con ello, consagrarlo y apropiárselo, en términos de Mircea Eliade—, se deja aterrorizar por él. Fuentes de consulta • ELIADE, Mircea (1998), Lo sagrado y lo profano, Paidós, Barcelona. • PERI ROSSI, Cristina (1983), “Instrucciones para bajar de la cama”, en El museo de los esfuerzos inútiles, Seix Barral, Barcelona, pp. 96-102. ** Margarita Hernández Martínez magy_h@yahoo.com Escritora, periodista y crítica mexicana (Toluca, 1985). Es egresada de la licenciatura en letras latinoamericanas de la Universidad Autónoma del Estado de México (Uaem, http://www.uaemex.mx). Colaboradora de Molino de Letras (http://www.molinodeletras.net), Destiempos (http://www.destiempos.com), Letras Hispanas (http://letrashispanas.unlv.edu), Contribuciones desde Coatepec y La Colmena. Se desempeña como reportera, editora de la Agenda Cultural AcéRcaTE y responsable de la plana cultural del semanario El Espectador. En 2003 ganó la mención honorífica del Cuarto Concurso Nacional de Cuento Preuniversitario Juan Rulfo, organizado por la Universidad Iberoamericana (UIA, http://www.uia.mx); en 2007 obtuvo el primer lugar del Cuarto Concurso Universitario de Poesía, concedido por la Uaem. Ha publicado un libro de poesía, Antes del polvo, resultado de la colaboración entre la editorial Cosmoción y el Centro Toluqueño de Escritores (http://www.ctescritores.org.mx). Mantiene una bitácora literaria en http://vocesfragmentarias.blogspot.com. ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Cinco sonetos Miguel de Asén *** La princesa y la bruja Luisa Fernanda Acelas *** Poemas Ihosvany Hernández González *** Martes trece Alejandro Sanz Ábalos *** Poemas Yhonaís Lemus *** Yo adivino el parpadeo Pedro Conde Sturla *** Poemas Daniel Pirotto *** El oleaje que arrastró al hombre más viejo del mundo Ludmila Quirós *** Tres poemas Ruth Miguel Franco *** Dos relatos Juan Luis Nutte *** Poemas Lily Cuadra Quesquén *** Trece Maikel A. Ramírez A. *** Poemas Rodolfo Antonio Skaling *** El viejo mexicano Anitzel Díaz *** Poemas Oscar Miguel Gómez Benítez *** París Silvia Hebe Bedini === Cinco sonetos Miguel de Asén ===================================== *** Textura de la voz Oculto tras la memoria del sino, Vacío en la conciencia inconsistente, Encrucijada del sentir ausente, Huida errante del proceder ladino. Ocaso de un morir vespertino, Cuando la entraña ya nada siente, Se hace el ser al vivir inapetente, Truncado en las espinas del camino. Recorrido tras de la esquiva gloria, Y es dolor también a veces el verso, Y crear es luchar contra la historia. Un ímpetu queda en el libro inmerso, Etéreo retazo de la memoria, Inquieta voz de un espíritu terso. *** A un corazón cansado Latidos que son ritmo acompasado, Que el ser derrocha de vida instantes, Sístoles y diástoles vacilantes De un corazón por sentir humillado. Es un órgano duro que ha pecado, Que ha sufrido, que ha muerto casi antes, Que ha reído, que ha tenido amantes, Que a envejecer hace tiempo ha empezado. Es piedra a veces que nada escucha, También susurro devoto que reza, Viejo músculo que por vivir lucha. Selva de sangre, torrente, maleza, Ímpetu furioso de alma ducha, Fiel reflejo de su antaña grandeza. *** Refugiado en el verso Acariciar un sueño solamente Como dedos que el destino abrazasen, Como brasas de esperanza que abrasen Calentando la frialdad del presente. Despertar de un halo incipiente, Como caricias que enamorasen, Destellos que tras su luz llenasen Con la dicha de la ilusión mi mente. Espero sólo ser ya fantasía, Sólo recuerdo o dulce desvarío Lejos de la cruel realidad del día. Alejar mi alma del mundano lío Que nos envuelve en su red y hastía, Amparado tras de un verso el brío. *** Esperanza de escarcha Cuarenta golpes parecen callados Si todo es látigo o fustigamiento, Un brote de pena es cualquier momento, Mil seres son por el yugo humillados. Mil pensamientos por la ira cercados, Intentando encontrar el fundamento De la vida, un instante, un momento, Odios ya para vivir engendrados. Son historias que el tiempo desvanece, Delirios que ahora se hacen poesía, Una ilusión que en la entraña crece. Después de la noche llega así el día, Morir el alma a veces parece, La esperanza también se vuelve fría. *** Soplo de verso Un viento que sopla en el presente, Brisa es que entre recuerdos acaricia, Luz vacilante que su senda inicia, Entraña que su despertar presiente. Es del verso el embrujo caliente, La magia de su realidad ficticia, La flor de su esencia que al sentir vicia, Que deja impronta en del ser la frente. Es aire nuevo, esencia novedosa, Presencia de una dicha antes distante, Voz que se torna de vida celosa. Ente que es de nuestro sueño causante, En su falta todo es de olvido fosa, Anhelo entre lágrimas errante. ** Miguel de Asén emilioarroba@yahoo.es Escritor español (Madrid, 1962). Licenciado en filosofía y ciencias de la educación, con suficiencia de investigación en ciencias de la información, por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado los poemarios Trece sonetos personales y un desbarre multiforme (Colección Suenan las Palabras, Editorial Cultura Viva; Madrid, 1993), Versos corrientes, Versos contados de sílabas no contadas y Poemas interactivos (Colección Ondina de Poesía; Madrid, 1995), y Generador de sonetos (Alire Docks, Francia). === La princesa y la bruja Luisa Fernanda Acelas ===================== De nuevo aquí parada, mirando el ocaso oscuro que se posa sobre mí, mirando los débiles árboles que se mueven sin parar y los tímidos pajarillos que revolotean de un lugar a otro por cortos segundos. Aquí de nuevo, y no lo puedo creer, siento que mil pensamientos se me vienen a mi mente formando una película que corre sin detenerse. Pero debía escribirte en un lugar tranquilo. Querida Clarisa: Qué hago aquí de nuevo, juré no volver jamás... no después de lo que la vieja bruja me hizo. Resulta que era una princesa, sí, de esas que usan coronilla y trajes elegantes y espumosos, de esas que pasean en carruajes mientras los campesinos aplauden. ¡Ohhh! ¡Cuánto extraño esa vida! Aunque la desgraciada esa me la quitó. Para que entiendas mejor, querida mía, te contaré la verdad. A la edad de 2 años mi madre falleció dejándome sola con mi padre, el Rey Arturo, quien decidió comprometerse con la bruja del pueblo. ¡Literal... era una bruja! o bueno eso era lo que decía toda la gente del alrededor. La mujer nunca perteneció a las castas nobles de Bella Vista, país donde vivo, nunca asistió a ninguna reunión de té con la reina, nunca se le vio paseándose en su caballo, en fin, nunca nada. Mientras que sí la veían pegando avisos por el pueblo en los que exponía sus servicios como bruja y hechicera; todos iban por sus manzanas, pues decían, las malas lenguas, que eran las más efectivas. No sé qué le gustó a papá, pues además de ser bruja no era para nada bonita, o bueno, sí era linda, ¡pero no tanto! Tenía una nariz impresionante, parecía una zanahoria, sin decirte mentiras, aunque su cabellera era larga, sedosa y muy brillante. Papá y la bruja se comprometieron una tarde de abril y la bruja, desde ese día, se trasladó con nosotros hacia el castillo. ¿Puedes creer? Una bruja usurpó el lugar de mi madre, pero bueno, qué podía hacer. En fin, pasaron los años y yo me fui convirtiendo en una muchacha muy bonita, o al menos era lo que decían todos los caballeros que venían a pedirle mi mano a papá. Pero uno en especial, el futuro rey al trono de Bella Vista, Paul de Vince. Cómo me acuerdo de él, era bien parecido, súper ilustrado, hablaba inglés y tenía los ojos del color del cielo. Cuando lo vi sentí mariposillas, como si mil lombrices se retorcieran en mi estómago sin cesar. Paul me habló, me invitó a cazar animales y después a tomar un café. Esa fue nuestra primera cita de enamorados. Los días pasaron y Paul y yo nos enamoramos, ¡qué lindo era el amor! Llevábamos como 6 meses y por fin, Paul me pidió que me comprometiera con él. Pero todo cambió, pues la vieja bruja lo conoció y lo dañó todo. Recuerdo que era un sábado y papá, como siempre, se encontraba fuera del pueblo. La bruja bajó con un atuendo diferente a los espantosos trajes que siempre traía puestos. Éste era rojo, rojo pasión, ajustado y mostrón. Me dio la impresión de que la bruja estaba haciendo ejercicio porque para qué, pero hasta atractiva se veía. Cuando bajó a la sala, miró a Paul y sonrió. Lo invitó a tomar un té, sus preferidos, mientras me decía a mí que fuera a traer rosas al campo para decorar la mesa de nuestro invitado. Traté de negarme, sí que traté, pero de nada sirvió; la bruja hizo su cara de hechicera malévola y no tuve más remedio que caminar en busca de las benditas flores. Cuando llegué, Paul y ella se reían a carcajadas, parecían tan felices que de la rabia que me dio tiré las flores y me subí a mi habitación. Para qué te sigo contando, así pasaron los días. Visitas de Paul a la casa de la bruja, charlas con la bruja, té con la bruja y nada conmigo, ¡qué depresión!, tenía que aguantarme el sonido de los chillones besos, el melodrama de sus conversaciones “amorosas”. No, sencillamente ¡espantoso! Cuando llegó papá, como cuatro o cinco meses después, la bruja y Paul estaban saliendo oficialmente sin que nadie pudiera hacer ni decir una sola palabra. Papá y yo fuimos echados de nuestro propio castillo, de lo nuestro, sólo porque la bruja le pidió a Paul que moviera sus influencias para sacarnos de la casa y dejarnos sin un peso. Qué soledad tan inmensa que siento, Clarisa, por eso decidí escribirte. No tengo con quién hablar. Papá parece que hubiera enloquecido desde entonces. Pero yo le advertí desde que era una chiquilla, le dije... papá, esa señora es una bruja, una bruja como la que envenenó a mi prima Blanca Nieves, como la que mandó a dormir a mi vecina Bella Durmiente. Pero ves cómo es la vida, Clarisa, esta bruja no nos envenenó pero nos dejó sin castillo, sin dinero y, lo peor, sin esposo. Clarisa, ¿puedo llegar a vivir por un tiempo a tu casa?, estoy algo desesperada. Espero una pronta respuesta. Princesa. ** Luisa Fernanda Acelas nanda1181@hotmail.com Escritora colombiana (1991). Estudia comunicación social y periodismo en la Universidad de la Sabana (http://www.unisabana.edu.co), en Bogotá. === Poemas Ihosvany Hernández González =============================== *** En plena jauría tímida la mano coloca el cerco donde caerás en busca de sustento. No hay salvación en esta tierra que el fuego consume levemente y se hace cuita entre los cielos advenedizos. No hay paz, animal atrapado por el error de huir hacia el cerco cuando otras comitivas se afanan en la caza. Ante la lanza que el hombre dispone para su primera estocada serás mortal y sin embargo: aquí tendrás tu eternidad. *** Iniciación de la palabra veo el cuerpo diezmado en este templo que me edifico. La rutina es el espacio jugando a persistir entre la sábana y el café que inicia el día. Hablo de amor sin advertir la última propuesta. Hallo la calma cuando el silencio recobra su esplendor en este tractus que el mañana impone, sortilegio de conocer otra historia que avizoro sobre el gobelino desdibujado con nombre de ciudad en donde rostros emergen de la lluvia con un cómplice ademán de sarcasmo. No es la ingratitud lo que nos salva ni el creciente fervor por el ídolo del sueño enmascarado en el portarretrato. Aquí habita un hombre conspicuo a la hora de la partida. Todo reino anuncia sus fantasmas / utopías medianoche de desvelos salpicando lo que queda abocetado de ciudad. Veo el cuerpo dibujado: un bisonte que inició el viaje y que hoy apresuro en otra caverna. Rehago el dibujo al estilo de Miró. Difícil me ha sido repetir la historia. Son otras las dádivas que asoman desde la pared con eco de bestia, caricias que el ido viajero no repetirá y yo lamo en la advertencia de esta necesidad de ser escuchado, de querer salvar todo argumento, ponerlo ante los paseantes, esos que no perciben el rumor, el vaho de la bestia sin guarida, el hombre que escribe las actas de un pasado elocuente, de un principio inhabitado en el instante en que llega mi mano y traza otra curva, otra flecha otra paradoja traslúcida, celestial. Ay de este escriba macilento que tiende a trocar el rumor que baña a Altamira de líneas y salvaje voz, visión de ir numerando cada acta en donde el anochecer comenzará por ser alma descreída dispuesta a perpetuar el grito del hombre, del poeta de este que insta a echarse junto al animal y arrancarle los símbolos, sólo los símbolos que lo hacen mortal en este otro lenguaje que aquí pugna por ser lumbre en tanta oquedad sostenida y lacerante. *** Pretexto del animal llevo años sin pensar sólo te dibujo en mi absorto aislamiento avizorando la necesidad de otra mano cuando todo depende ciertamente de ti y desconoces del rito que nos unirá al trazar la curva insolente que tu cuerpo impone en cada estancia como un aullido ahogándose en mis ojos como un perfecto estado donde aunar la lírica a esa voz que me turba hasta la mudez razones inequívocas que dicen / ilusamente profetizar los siglos por venir el pan que tendremos para salvarnos antes que otra religión instaure un anónimo ídolo semejante al nuestro, idéntico a ti pretexto que exploro por el vórtice de estos años sin diálogo salvándome en la rutina del dibujo del enmascaramiento del juego de vestir otra piel como si fuéramos animal sin caza caza sin acechador. *** Últimas monedas (Díptico) I buscábamos la piedra, aquel sitio del país que se marchitaba a los pies la cuerda marcaba el regreso y confiados nos dimos a la juerga sin importarnos la luz que se fue retirando en la crispadura fuimos hacedores de milagros contorsionistas en una feria sin preludio todo intento goza de su quimera del vértigo que produce la confianza todo juego lleva un nuevo paquete de cartas unas monedas. al desapercibir el hilo perdimos la orientación de las galeras y no hubo rey a quien sobornar no hubo albor prorrumpiendo en la oquedad pretendimos ser salvados desde un pozo innombrable maquinando otro juego cuando las monedas fueron retiradas el silencio fue un instante una reminiscencia que entrego a la noche. II dimos las últimas señales por si alguien nos observaba fue extenuante la esperanza largos días de zozobra y mudez vencimos los pocos recursos intentando hallar la salida vernos de vuelta recobrar la lucidez de aquel ego prorrumpiéndose sin avergonzarse de una imagen distorsionada e irreverente la confusión fue inevitable toda palabra engendra música todo asechanza acaba por desmentir al hombre. ay de mi mano intentando dibujar aquella cuerda, intentando jugar al cero ay del ídolo cayendo en su perfección sobre el agua de mi boca. hoy me propongo sostener el rito que conferimos a la tarde el vicio para subsistir sobre el país que ya es un signo en medio del mar, un símbolo en el agua. ay de mi mano que escribe estos horizontes que dibuja otro cielo y otro nombre sobre estas palabras que algún día tuvieron un sitio para el otoño y quedaron allí como un extraño mapa sobre la mano que tiembla y escapa ante estas verdades que no diré más. ** Ihosvany Hernández González ihosvany74@hotmail.com Poeta cubano (La Habana, 1974). Reside desde 2004 en Montreal (Canadá). Escribió libretos radiales para la emisora cubana Radio Progreso, mientras estudiaba licenciatura en historia en la Universidad de La Habana (http://www.uh.cu). Tiene inéditas las novelas El mejor sitio del mundo y La salida. Obtuvo el segundo premio en el evento literario Tendiendo Puentes (http://home.oise.utoronto.ca/~lared/Ganadores.htm; 2005), convocado por la Universidad de Toronto, con el cuento “Salón Sahara”, y que aparece en la antología bilingüe Ruptures, continuities and re-Learning, The political participation of Latin Americans in Canada (http://www.wier.ca/~%20daniel_schugurensky/ruptures.html). Fue finalista del II Premio Internacional de Poesía “Desiderio Macías Silva” (http://www.ayc.com.mx/listafin06.htm), convocado por ediciones Azafrán y Cinabrio, de México, con el poemario Días despavoridos como ciervos. Mantiene una bitácora literaria en http://laparadadelosmangos.blogspot.com. === Martes trece Alejandro Sanz Ábalos =============================== El martes, trece de julio del año mil novecientos noventa y nueve, supuso para mí el principio de un gran padecimiento. A las siete de la mañana, como todos los días, salí de mi casa para ir al trabajo. Al aproximarme a mi Seat León me percaté de que dos hombres jóvenes estaban en el interior de un coche negro, junto al mío. Me miraban de un modo inquisitivo y desafiante. Aun cuando su actitud era un tanto extraña, para tan temprana hora, lo pasé por alto. Por mi forma de ser, habitualmente despreocupado, no di importancia al hecho. Entré en el vehículo y, nada más arrancar, los dos sujetos salieron de su coche y se acercaron al mío intentando abrir la puerta. Tentado estuve de dar marcha atrás y salir huyendo, pero como generalmente afronto los problemas con entereza no tuve inconveniente alguno en bajar la ventanilla y pedir explicaciones por su comportamiento. En maldita hora. Se identificaron como policías con sus respectivas placas, y ordenaron que parara el coche y bajara. Como no podía ser de otra manera y al no tener nada que ocultar, obedecí. En mala hora. Con grandes aspavientos y brusquedades me “esposaron” y a empujones me metieron en el asiento posterior de su auto. A golpes de sirena y señales de “pirulo” me trasladaron a no sé qué comisaría de la capital. Sin el menor tacto, sin escucharme y a empellones, me introdujeron en, lo que sin duda era, el cuarto de reconocimientos. Era una habitación alargada, con una pared rayada con marcas que indicaban alturas y un gran espejo en la de enfrente. Me empecé a preocupar y a inquietarme cuando entraron en la habitación cuatro hombres, bastante más jóvenes que yo, más delgados e incluso más bajos. Vestían de forma similar y con una indumentaria muy diferente a la mía. Se pusieron dos a cada lado y sujetaban un cartón numerado, del uno al cinco. Me dieron un cartel con el número tres. Nos pusimos frente al espejo en posición de firmes y una fuerte luz procedente de un foco situado sobre el espejo, me deslumbró. Nos ordenaron ponernos de perfil, primero del lado derecho y después del lado contrario. Cuando se apagó el foco, salieron los cuatro y me dejaron solo otra vez. Transcurrido un tiempo que se me hizo interminable, entraron dos personas, quizás policías también. Uno de ellos comenzó a leer un párrafo de lo que parecía ser un código, o tal vez una ley. Solamente entendí que estaba detenido por algo relacionado con la violación de una joven y que tenía derecho a un abogado y que si no designaba uno, me lo asignarían de oficio. Y que tenía derecho a comunicar a la persona que indicase, mi detención. Quise hablar pero ni siquiera me escucharon; volví a quedar solo hasta que, pasados unos minutos, dos policías uniformados me trasladaron a un piso inferior, a la zona de calabozos. Allí me quitaron todas mis pertenencias, incluidas las gafas de leer, el cinturón y los cordones de los zapatos. Tomaron mis huellas digitales antes de meterme, materialmente como un saco, en un calabozo de dos por dos, con un túmulo de construcción que ocupaba toda la pared del fondo y que tenía una altura próxima al metro y se cerró de un golpe una puerta robusta, con un ventanuco con barrotes, a través del cual entraba la única luz que iluminaba la pieza. El tiempo que transcurrió se me hizo interminable y quedé amodorrado encima de la dura piedra dando vueltas a mi situación a pesar de lo duro del momento. No sabía qué pensar y no podía comprender las razones que me habían llevado a verme en aquel lugar. Dando vueltas a la cabeza pasé la noche en un duermevela infrecuente para mí. A la mañana siguiente, sin poder asearme lo más mínimo, fui trasladado a un despacho donde iban a tomarme declaración. Uno de los que me detuvo, llevaba la voz cantante y el otro escribía en un teclado de ordenador. Un joven, que dijo ser mi abogado, se puso a mi lado. Después de leerme mis derechos, me dijeron que estaba detenido por la violación de una muchacha joven, a la que no conocía, ni de nombre siquiera. Ignorante de todo lo que se me acusaba, no pude más que contestar no a todas las preguntas que me hacían, y ante la negativa de darme explicaciones, me limité a guardar silencio. De forma inexplicable, mi supuesto abogado me aconsejó que era mejor confesar y esperar a ir al Juzgado, donde tendría la oportunidad de decir todo lo que quisiera en mi defensa. Por razones obvias no le hice caso a la par que me preguntaba a qué jugaba mi supuesto defensor. Me negué a firmar la declaración que fue confirmada por mi abogado. Al salir de la Comisaría, esposado y con dirección al Juzgado de Guardia, pude ver cómo mis captores brindaban y bebían con gran alborozo. Sin duda estaban celebrando el extraordinario éxito que había significado mi detención. Aunque ya no era martes ni trece, mi racha de mala suerte persistía. El juez, la jueza, para ser más exactos, tuvo que abandonar la sede judicial, por una causa de fuerza mayor, me dijeron, y no pudo tomarme declaración. Así pues, me ingresaron en los calabozos de nuevo, a la espera de ser escuchado. Llegado el momento, la jueza, arropada de toda parafernalia, me volvió a preguntar por la violación cometida y, como no podía ser de otra forma, volví a negar mi participación y me declaré inocente y protesté enérgicamente por el trato que estaba recibiendo. No sirvió de nada. Mi abogado, de oficio, siguió callado y asumió como normal todo lo que estaba sucediendo. Fui trasladado a la Prisión Provincial y tras los trámites de rigor fui incomunicado durante no sé cuántos días. Cuando me permitieron salir al patio y relacionarme con los demás presos fue cuando empezó mi verdadero calvario. En un país como el nuestro, machista por los cuatro costados, “mi delito” es intolerable. Hasta el más malvado, vil y perverso de los sujetos, es capaz de alzarse en paladín y vengador de todas las agraviadas, sin importarles lo más mínimo, lo justo o injusto de la medida. Mi cuerpo recibió masivamente el castigo y una y otra vez fui pagado con la misma “moneda” que se suponía yo había usado. Nadie hizo nada por mí; unos y otros consideraban justo la medida que aquellos energúmenos me aplicaron. Unos por activa y otros por pasiva se sintieron satisfechos y vengadores. Mi esposa, que me conocía hasta en lo más intimo, aun sin haberme visto desde el día de mi detención, dio por sentado que yo era inocente de la aborrecible acusación, y no paró hasta conseguir que un prestigioso abogado se encargara de mi defensa y, lo más sorprendente, que se celebrase una vista previa al juicio oral. Allí, el Tribunal, a petición de mi nuevo abogado, permitió que la víctima de mi “atropello” volviera a reconocerme de forma directa y en la sala. —Yo a este hombre no le he visto en mi vida y por supuesto no fue quien me violó —añadiendo:—. Nunca podré olvidarme de los ojos marrones del otro. Vi cómo mi esposa saltaba de alegría, cuando en la sala se escuchó la declaración de la víctima y sonrió cuando me miró y dio por supuesto que no era necesario descubrir nuestros más íntimos secretos. Ya han pasado los años y aún no puedo olvidar lo fácil que resulta, para algunos, hundir a una persona y que, por alta que fuese la indemnización, nunca será suficiente. ** Alejandro Sanz Ábalos asabalos@wanadoo.es Funcionario y escritor español (Madrid, 1944). Reside en Alcalá de Henares. Colabora habitualmente en un semanario local y tiene publicados un libro y más de cincuenta artículos de carácter técnico. === Poemas Yhonaís Lemus ============================================= *** Sol ha sido A mi abuelo Pedro Velásquez I Aquel sol incrustado En las raíces de tu árbol Ha muerto Rostro de las hojas marchitas Sublimado está El pantano en tu cuerpo La redención de los sapos En tu roca la nebulosa II Un sol con arrugas, pide salvación Hallándose en la gloria III Ya no eres estrella sino sol, que jamás será del Aire Los cardúmenes y las parvadas viven en tu alma El espacio que muere al nacer no te petrifica porque tu granizo cósmico se encuentra en la nada IV El eco de las flores se revela en tu cielo Siendo lágrima Lloraste Tuviste necesidad de ausencia inmortal V Los recuerdos no están enterrados son tristezas que sonríen en ausencia de alegría Do-re-mi-fa-SOL-a-si-do VI Sol-Al-Lado Sol-Alado Sol-Dado Solado Solo Sol. VII Sol-Alma Sol-Anda Solada Sola Al sol. VIII Armazón Sola, Alma-Sol. IX Ámalos Ama Sol ama. X Sol-Era Soledad Sol-Edad. XI Él, sol es. Se fue Soles. XII Lo sé Sol el ser. XIII Sol Oído Sol-Ido Solidó. XIV La hora, Sol llora Sol ora. XV Solloza Loza Al sol. XVI Sol en las olas, Solas. === Un colibrí atrapado entre paredes atropella la luz de una lámpara Los sentidos distorsionados Sus lágrimas dedicadas a la nostalgia de un cielo verde Todo tan estático excepto su abismo y la ventana tan cerca siendo del viento. === Abordo el tren Y la imagen de los rieles vacios Me aborda el pensamiento Esa mariposa que posa sólo para mí en una piedra entre las vías Ambas nos preguntamos ¿Por qué? Era un milagro y nadie lo notaba === Existen párpados que guardan hielos de girasoles y parecen estar muertos Pero sus sueños se escurren en la verticalidad del horizonte Párpados que simplemente disfrutan del letargo sin quedarse dormidos. === Pernoctan aquellas gotas que cayeron de las lunas tendidas en las cuerdas Diluyen el tacto para recogerse en sí mismas y todos los cuerpos vaporizan. ** Yhonaís Lemus nosecomosellama@hotmail.com Poeta venezolana (La Guaira, Vargas, 1988). Participó en el Taller de Creación Literaria “De los sentidos al corazón”, auspiciado por la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello (http://www.casabello.gob.ve). Asistió al Encuentro de Poetas Liceístas en su primera y segunda edición (Isla de Margarita y Mérida, respectivamente). Participó en el 4º y el 6º Festival Mundial de Poesía. Recibió el segundo premio en el Primer Concurso de Poesía “Elsa Morales” de los Valles del Tuy 2008 con el poemario La trascendencia de los insectos, publicado posteriormente. Poemas suyos han sido incluidos en diversas antologías poéticas. Cursa estudios en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel, http://www.upel.edu.ve), especialidad castellano, literatura y latín. === Yo adivino el parpadeo Pedro Conde Sturla ======================== El imperativo gardeliano frustró mis aspiraciones: yo iba para cantante, quiero decir cantante de verdad, no un simple merenguero, ni siquiera baladista. Quiero decir cantante de abolengo, cantante de mucha vaselina y mucho pelo, con clase, con estilo, con escuela, con misterio. Quiero decir cantante de voz aceitunada, melosa, perfumada: un decidor de tangos, por ejemplo. Yo iba para famoso, sí señor, iba para estrella de variedad y para rico, iba para el cono sur, a Buenos Aires, querido. Ya me veía yo arrullando multitudes, sonsacando lágrimas a mares, rompiendo corazones. Me presentía yo en la cúspide del mundo, rodeado de periodistas, perseguido por admiradores, tocando y dejándome tocar, firmando autógrafos. Eso, sobre todo eso, firmando autógrafos, conociendo multitud de gente interesante, conociendo y dejándome conocer, tocando y dejándome tocar por los admiradores, dejándome adorar como santo de iglesia, sí señor. Muchos me adorarían por este modo que tengo de mirarme de reojo sin perderme de vista un sólo instante. Yo me sentía, Señor, un elegido, llamado me sentía, che Señor... Lo sentía bailándome por dentro, una música bailándome por dentro, rataplán, bordeándome por dentro, rataplán, coqueteando, puteándome por dentro, rataplán, plan, plan... Yo iba para la gloria, sí señor. Cada pequeño triunfo me acercaba a la meta. En Aruba fue una revelación, en Curazao fue un escándalo, en Cuba vino la apoteosis. Una gira triunfal desde Santiago a La Habana confirmó mis aspiraciones: cada mínimo aplauso me confirmaba en mis aspiraciones. Fue en el Habana Riviera donde entreví las puertas del paraíso, abiertas para mí de par en par. Pibe Señor, qué noche: ¡aquello fue de pinga! El público deliró con mi interpretación de Besos de fuego. Unas semanas más tarde, Borinquen se rindió a mis pies, y en Maracaibo tuve un éxito resonante, comparable al de Cuba. Sólo en México y en mi patria me recibieron con indiferencia, y al cono sur, ya sabes, no pude llegar nunca. Pero en las islas de las espumas, en las costas espumosas del Caribe infinito, yo era el rey. El éxito me llevó de puerto en puerto, pero en círculos concéntricos, viciosos, nunca en dirección al sur. Lo más cerca que estuve del país de mis sueños fue Barranquilla, o casi. Allí conocí al sujeto que sería mi perdición, mi ruina, el fin del espejismo. Iluso yo... Pensar que en su presencia me vi en el umbral del Edén, cuando en verdad iniciaba la caída. Arrighetti, el maldito, se llamaba, un argentino de belleza crucial. Era empresario, era esbelto, ágil, taimado, palatino, y sobre todo argentino. Buen porte, finos modales, ameno, conversador, arrogante... Ya lo dije: argentino por definición. De no haber sido un hombre importante habría llamado igualmente la atención por su aire ausente, la expresión invertebrada, el gesto indisoluto y aquellos ojos verdes. Condescendí, en principio, a su galantería porque elogió mi actuación. La segunda noche me acerqué a su mesa por un motivo elemental (razones de cortesía). Profesionalmente le agradecí por el champagne y las flores (la verdad, me sedujo). Más adelante, embriagado por el trato gentil que me dispensa, me le acerco a la intimidad, me le confieso, le hago una tonadita y el muy cabrón se ríe. Aquel maldito porteño se murió de la risa cuando le dije lo mío. Fíjate no más qué pibe de la chingada. Se me burló en la cara el Arrighetti, rompió a decir pavadas sin dejar de reír. ¡Cuánto dolor! Herirme así nomás por puro gusto. Crudamente me dijo que como imitador lo hacía muy bien, mas si iba en serio, ni modo. ¿Pero va en serio? ¡Que si va en serio, maldito, está claro que va en serio! ¡Que cómo se me ocurre, che cabrón! ¡Que si he perdido la chaveta! ¡Que si estoy fuera de mis cabales! ¡Que cuándo he visto a un tipo del Caribe cantando tango en Buenos Aires, y mucho menos con esta cara de maricón que Dios me ha dado! Yo trato de razonarle y el Arrighetti se me viene encima con más impertinencias. ¡Es que no lo puedo creer! Decime, negro, ¿va en serio? ¡Pero cuál negro, fatal! Querrás decir indio oscuro. ¡Indio yo! ¡Con estos moños planchados, con estas greñas, estas pasas que me traigo desde aquel accidente que fue el día de mi nacimiento! Tan tremendo fue el efecto que me hicieron esas palabras, que durante un tiempo no supe de mí. Me di a la depresión, me di al mate, al jaque mate. Viajé de isla en isla dejándome llevar por la corriente, por la desidia más bien. En cada puerto o ciudad mediterránea renovaba el éxito que no me interesaba. Conocidas las limitaciones, mi ambición tenía un freno. La ilusión marchitaba. Día por día me iba ganando la abulia. Pensé que había tocado el fondo, pero aún me faltaba sufrir la humillación más grande de mi vida. Esa la recibí de un compatriota, un rústico, un atorrante sin visa ni divisa. El hombrote se arrimó una noche sin que nadie nos presentara, y de inmediato comenzó a soltar su rollo, un rollo largo. Eso es lo malo de nosotras, las figuras públicas: cualquiera que nos ha visto actuar un par de veces o que simplemente nos conoce de fama, se siente en confianza de ponernos conversación sin ton ni son. Confieso que el hombrote no me simpatizó desde el principio. Era feúcho, larguirucho, interminable de ver. Y además era inelegante, desgarbado, extravestido y por supuesto ignorante, inculto, lo que se dice un pelma, un don nadie, un tímido balbuceante. Todo lo contrario de Arrighetti. Hablando a trompicones me dice el insignificante que tengo un gran potencial (gracias), una gran voz, un gran estilo (gracias, gracias) para ser un intérprete de bachatas (¡para cantar bachatas, yo!). Me dice el engreído que había estudiado música en Berkeley (como si me impresionara). Finalmente me propone integrarme a la agrupación que está formando (¡paciencia!), una que nadie conoce ni conocerá, con cierto nombre que más bien parece número de teléfono. Mantener en todo trance la compostura es el arte mayor de un gran artista, pero esa noche estuve, y con razón, a punto de perderla. ¡Bachata, yo!, le dije al ofensivo impertinente con estupor. ¡Y adónde carajos piensas llegar con eso? ¿Se puede cantar bachatas y ser alguien? No me interesa. Lo mío es el tango, el tango. Le digo que no me interesa. Lo mío es el tango, cretino. O soy Gardel o soy nadie. Fue suerte que unos meseros me lo quitaron a tiempo, porque si no quién sabe cómo habría terminado. Yo ya me había acalorado y con gusto le hubiera dado su merecido al muy petulante. Es cierto que casi me doblaba en estatura, pero aun así no vaciló en retirarse cuando vio que el horno no estaba para bollos. El incidente se convirtió, por supuesto, en la comidilla de esa noche en el Lexintong’s Pub de Martinica, famoso en otra época. Durante horas los murmullos volaron en redor como enjambre de alegres mariposas, pero no les di mayor importancia. Que murmuren con tal de que me respeten, me dije para mi coleto. ¡Qué murmuren, no me importa un carajo que murmuren! Pero el hecho perjudicó mi carrera y a la larga me produjo un derrumbe emocional. La voz se me quebró después que el alma y ya no pude cantar, no pude volver a cantar. Consumí mis ahorros, me aparté del mundo. Como tantas veces en mi vida, me vi obligado a darle la espalda a mis seres queridos. Esa es un poco mi historia. El resto forma parte de una intimidad que no quiero que trascienda al público. ¿Que cómo fue? No sé decirte cómo fue. Yo iba para cantante, Señor, y ya lo ves. Aquí me tienes de regreso en el camino de la vida. El escarnio, Señor, tronchó mis alas. Una persona por burla y otra en serio, una por insensible y otra por torpe me hicieron objeto de escarnio, me dejaron heridas que nunca cicatrizaron. Me quitaron, Señor, lo más precioso: mi ilusión por el tango. ¡Ah, pero si yo tuviera un corazón!, quiero decir un joven vigoroso corazón como el que tuve, también al tango lo daría. Ese es mi sino: amar lo que me rechaza. ¿Por qué no me hiciste argentino, che Señor? Entonces no habría caído, de seguro, en esta ciudad que es una manzana podrida, donde no me conoce el toro ni la higuera. A lo mejor ahora estaría mi nombre en las marquesinas de los grandes teatros de Buenos Aires, el público desfalleciente: otro, otro, otro. Haciéndome rogar, un poco a regañadientes, me pondría a cantar de esta manera, y me pondría a bailar de esta manera, con este estilo que sólo yo me conozco. Y el público delirante: otro, otro, otro. En fin, estaría susurrando cálidamente frente a un micrófono. ¡Bravo, bravissimo! No estaría aquí, con el mapo en las manos, limpiando pisos en esta sala de hospital. (del libro Los cuentos negros) ** Pedro Conde Sturla pedro.conde@codetel.net.do Escritor dominicano (San Francisco de Macorís, 1945). Es publicista, cursó la carrera de humanidades en la Universidad de Roma (http://www.uniroma1.it) y es profesor de historia y literatura por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD, http://uasd.edu.do; 1978). Ha publicado artículos en periódicos y revistas de su país y de México, Venezuela y Cuba. Autor de textos de crítica e historia literaria, narrativa del género satírico y poesía: Antología informal (1970); Notas sobre el Enriquillo (1978); Rubén Suro o la poesía con una sola intención, estudio preliminar de la recopilación Poemas de una sola intención (1978); Problemas de historia, en colaboración con Félix Calvo (1982); Oficio de poeta, ensayo de interpretación de la obra de Roque Dalton en la edición dominicana de Taberna y otros lugares (1983); Los cocodrilos, relato (1984); El humo de los rostros, poemas, en colaboración con Ramón Tejera Rosas y Radhamés Reyes Vásquez (1992); Elogio y diatriba de Víctor Villegas, estudio preliminar de la antología poética La luz en el regreso (1993); El chivo de Vargas Llosa, una lectura política (2000); Memorias del viento frío, poesía de la guerra y la posguerra, publicación por entrega en la revista Vetas (2002), y Los cuentos negros (2004). === Poemas Daniel Pirotto ============================================ *** Otoño La orquesta estival calla sus acordes, sus violines mudos, el oboe rendido. Ruge el otoño su grito de tormentas; su gris mojado en lágrimas es mi jaula de distancia y de tristeza. He perdido la huella, la huella amada de tus pies pequeños. En la arena solo conchas de caracoles muertos y una espuma sucia de olas descompuestas En el horizonte un mástil se achica y se achica... Ya no veo tu rostro, no recuerdo tu sonrisa; la llovizna los borró de la acuarela en que te guardaba *** Fijación Esa canción te contiene entera Tiene el negro agudo de tus ojos tímidos Y el olor a hierbas de tu piel salvaje Y en espiral sin fin se repite en mis sueños Fluye espesa como tu sangre de hembra niña. Como tus dedos finos se alarga y me envuelve Y me hace desearla como al sudor de tu espalda Es pequeña y perfecta como tu par de pechos Es la lira de un ángel Es el viento Es la guerra Y en espiral sin fin se repite en mis sueños se repite en mis sueños Incluye todas tus curvas. Parábolas por donde se resbala el deseo Esconde tus miradas, contiene tus silencios y como ellos me cautiva Como tu ser sublime Como tu aliento Como tus notas tristes Que se repiten Y se repiten En mis sueños *** Decir que te he besado Me sabe a sal nunca haberte besado, no conocer el tobogán resbaloso de tu lengua, no haber dormido aún en la cuna de tus labios y no haber jamás probado el azúcar de tu boca. Tu boca, cofre de encantos con su cerco de perlas blancas y su corazón de frutilla, con su marea tibia de néctares y mieles y su misterio hipnótico subyugándome. Me acercaré algún día lentamente por los campos de algodón de tus mejillas, perderé el sentido al sentir tus comisuras y borracho aún después del clímax podré decir: yo la he besado. *** Amiga No esperaba verte caminar a mi lado, por mi camino árido, mi camino vacío de flores y de frutas, mi camino de piedras secas y de insectos muertos de sed. Pero tus ojos no dejan de mirarme, no me dejan escapar de tu misterio y tus dedos tibios insisten en caricias y tu lengua: pródiga en consuelo. ¡Cuánto sol en este recodo! ¡Qué tibia se ha puesto la tarde! Podría sentarme a contemplar tu horizonte... *** Volvieron las estrellas de abril Volvieron las estrellas de abril. Otra vez bajo el cielo claro de la tarde su potente luz refulge y las gaviotas demoran su vuelo extasiadas bajo su brillo y el reflejo del mar no puede imitarlas Dos estrellas azules, pequeñas y calientes, que llenan las noches largas y las desbordan. Que en cada aurora siguen brillando y hasta en pleno mediodía ufanas se muestran y al caer el sol se reafirman eternas dos estrellas intensas mojadas de lágrimas y bañadas de azúcar dos brasas pequeñas dos niños de palmas húmedas y abiertas Volvieron las estrellas de abril y ya no habrá más noches feas *** Peregrino Ya no esperaré tu luna llena. Desde ahora me iré acostumbrando a vivir en la oscuridad de esas noches sin luna, de esas noches de luna nueva. Ya no esperaré tu pleamar. Me arrastraré en el fango que en la playa deja la bajamar, en el fango frío y pardo e insípido. No esperaré ya tu aurora. Viviré resignado a la oscuridad eterna de esta noche sin luna y sin estrellas buenas. No esperaré ya que rompas mis cadenas. Atravesaré este puente sin luces y sin flores con las llagas vivas bajo los grilletes igual a dos ascuas en arder eterno. Perdido sin tu brújula erraré el camino. y a la playa infierno llegaré cansado, sin esperanzas, sin esperarte, solo, en la oscuridad, el barro y el dolor. Y tal vez entonces escuches mi llanto. Y quizá no te importe. Seguro que no. *** Instante Mi boca se ha secado como la tierra roja en el verano, sin el néctar dulce de tu boca mi boca está reseca Mis pupilas se cegaron de tanto buscarte en la oscuridad de este día, sin la luz azul de tu presencia mis pupilas están ciegas Mis manos están frías como el peñasco en la noche de agosto, sin el blanco tibio de tu espalda mis manos se han helado Mis oídos no soportan el silencio parece que el mundo se ha vuelto un sepulcro sin la caricia grave de tu voz de cello y el horror de un pensamiento derrumba mi alma: tal vez no vuelvas *** Imposible Vuelve sobre tus pasos y retrocede el tiempo y haz que el día en que te vi por vez primera no exista. Que sólo así dejaré de amarte, pues de otro modo es imposible olvidarte. Es imposible olvidarte. *** Tu piedra Buscaré tu tesoro Buscaré por tus lomas y tus valles Y también por las calles oscuras de tu alma Buscaré hasta encontrar y aun después Seguiré buscando Buscaré tu piedra Porque sé tras el espejo Azul oscuro de tus silencios Se esconde la ventana por la que asomará Mi propia alma silencios Se esconde la ventana por la que asomará Mi propia alma ** Daniel Pirotto dpirotto@adinet.com.uy Escritor uruguayo (Montevideo, 1969). Tiene estudios cursados de licenciatura en economía y en estadística en la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República (http://www.universidad.edu.uy). Su obra permanece mayoritariamente inédita. === El oleaje que arrastró al hombre más viejo del mundo ================== === Ludmila Quirós ======================================================== Aquella mañana de sábado las crónicas sobre el titán que había desatado el desastre se desbordaron como pleamares en un mundo de zozobra. Durante la madrugada de aquel febrero tibio las fuerzas de los cíclopes sacudieron la tierra librando su ferocidad y levantaron a su paso un oleaje salvaje que arrasó con las sirenas sin rumbo y sepultó a la isla de San Juan Bautista. Los testigos del cataclismo del mar describieron al demonio como una bocanada transparente de aguas bravas que se acercó a las playas de San Juan Bautista a paso de gigante y se hizo eterna al embadurnar al pueblo con su manto salobre. Declararon a fuentes oficiales que el agua se lo había llevado todo, hasta el recuerdo de las verbenas y los días mansos, y que sólo les quedaba comida para tres días y tres noches. En la mañana que sobrevino a la catástrofe la pestilencia se desató en el pueblo como un castigo divino y el mundo acabó herido de muerte bajo un silencio aplastante que sólo parecía esperar que el tiempo retrocediera o que el mar se lo llevara lejos, como todo lo que se llevaba a su paso. El terremoto de aquella madrugada había abierto una grieta de muertos sin nombre en el corazón mismo de la tierra y ésta siguió enterrando cadáveres hasta las diez, cuando los vivos terminaron de contar a sus muertos y el mar se retiró dejando otro océano de cangrejos y calamares podridos esparcidos en un campo de arena ensopada que olía a aceite de buques revueltos. El cielo estuvo sucio e inalterable hasta llegado el mediodía, cuando aclaró y se limpió y un sol espléndido surgió como un milagro que comenzó a secar la arena y los cueros de aluminio de los peces hundidos en los lodazales. El tiempo no contaba sus horas. Los niños correteaban descalzos y se aventuraban a tripular las barcazas de pescadores que acabaron incrustadas en las casas del pueblo o entre las acacias que nacían como murallas del mar, mientras los hombres encendían las lumbres para desafiar la peste y cocer los gallos que saciarían el hambre. A esa hora el mundo no era más que un océano de residuos y escombro. La isla de San Juan Bautista, que se encontraba a unos trescientos metros del mar, había sido hasta la furia del titán un escueto páramo de casas austeras de colores vivos. El mundo se despertaba, antes de la llegada de la catástrofe con la hora del mar, del oleaje que borboritaba y bañaba las costas de día y las ahogaba de noche, y no había más rutina que la que dictaban los tiempos de la bajamar. Sin embargo, la isla de San Juan Bautista era rica en una atracción más prodigiosa que las otras, que se la acababa de llevar el titán y que nadie lo advirtió hasta la caída de la tarde, cuando el hombre más viejo del mundo no se apareció por la playa a escuchar esas caracolas que le predecían el destino. El hombre más viejo del mundo contaba hasta el día anterior al desastre con ciento veinte años iguales, una barcaza de bucanero, una coraza de ballena y una casa en la playa a la que le había puesto nombre. Solía fumar habanos puros sólo cuando se aburría de la vida y acostumbraba a estar a favor de la revolución cubana por su desafección hacia Fulgencio Batista, a quien creía nefasto. Tomaba siestas largas por temor a que la muerte lo sorprendiera despierto y cada tanto hablaba con las gaviotas para no perder la costumbre y la capacidad de vocalizar. Tenía la facilidad de sus años tiernos de contar relatos tristes e imaginaba con amargura sus recuerdos en el mar, cuando se divertía cazando ballenas y esperaba el final del día para dormirse bajo un cielo de estrellas, salpicado por la sal del agua que le curtía la piel. Era un hombre viejo, terco y libre, pero desencantado de vivir tanto para tan poco. Durante los últimos tiempos habituaba a pasar seis horas tempranas mirando el reflejo del mar a través de la lumbrera de su casa en la playa, y todas las tardes mientras el sol caía dormido, se las pasaba nadando manso entre las mareas fragorosas como una aguamala, hasta que arreciaba la noche y emprendía el regreso. Comía algunos restos de langosta cuando los isleños se acordaban de que aún vivía y le facilitaban alimento para que no fuese sólo una bolsa de huesos, pero se aventuraba a atrapar pescados vivos para las sagradas verbenas de octubre, porque no quería abusar de la gentileza de los buenos hombres. Dos noches más tempranas a la catástrofe, el hombre más viejo del mundo le había relatado a un grupo de pescadores que pescaban en el muelle, un sueño extraño que lo había dejado perplejo y pensativo por la aspereza de su realismo. Había soñado con su propia muerte. —Era un mar bravo, como el que habrá dentro de dos albas —les relató el hombre más viejo del mundo a los pescadores que destripaban corvinas negras y tiraban las vísceras a los perros. —El mar siempre está bravo —le había dicho el guardián del faro, un marinero retirado que después de años de surcar las costas se había ganado la honra y la mala fama de su carácter de obispo constipado. —Me lo dijeron las caracolas. Ellas hablan con las sirenas que lo saben todo. Avise a la municipalidad y a los isleños. —Claro. ¿Y qué más le dijeron, si se puede saber? —Que me voy a morir. No le creyeron. Cuarenta y ocho horas después la tierra de los poetas tembló como un niño de miedo y el mundo fue una pequeña bocanada de nada. Una ola gigante de unos quince metros que se precipitó hacia la isla de San Juan Bautista provocando el desastre, irrumpió una hora después del paso de los cíclopes como los sicarios rematan a sus víctimas y la casa de la playa del hombre más viejo del mundo desapareció mientras su propietario soñaba dormido bajo un cielo de estrellas. Fue entonces que, después de ciento veinte años anhelándolo, el hombre más viejo del mundo regresó al mar. ** Ludmila Quirós ludmilaquiros@yahoo.fr Escritora argentina (Buenos Aires, 1986). Estudia gobierno y relaciones internacionales en la Universidad Argentina de la Empresa (Uade, http://www.uade.edu.ar). Es estudiante investigadora del Centro Argentino de Estudios Internacionales (Caei, http://www.caei.com.ar), Observatorio Malvinas. Ha trabajado en el Programa de Voluntarios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU, http://www.un.org/es) para Student Network on AIDS and Poverty, una ONG de Tanzania. Es miembro adherente de la Sociedad Argentina de Análisis Político (Saap, http://www.saap.org.ar) y del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (Cari, http://www.cari.org.ar). Un ensayo suyo sobre el cambio climático recibió en 2009 una mención de la Organización Argentina de Jóvenes para las Naciones Unidas (Oajnu, http://www.oajnu.org). === Tres poemas Ruth Miguel Franco =================================== *** Mercado de Fuencarral en estos tiempos son viga maestra los adornos del templo que arrasaron nosotros si las formas no pesan si las formas son simples seremos ya foto en la foto no carne detenida *** Estanque del Retiro I oh la eterna oh su amor por estos frutos nada te prometí oigo en el espejo yo no te pido nada respondo más que seguir tus huellas *** Estanque del Retiro II 1. estas grandes masas de agua son calma sin certeza es preciso aceptar que aquello que nos mueve podría ser materia de leyenda: Dios la luna es preciso que al mirar el agua densa verde y marrón no imaginemos purezas diferentes otras vidas ni antes ni después ni en otra parte 2. (el agua se cierra tras los patos encima de las bolsas encima de las piedras se cierra tras las barcas sobre el remo se cierra contra el aire) 3. si flota igual lo muerto que lo vivo si tiene tiempo igual la superficie lo acoge de maneras semejantes si se hunde igual aquello que se mueve aquello que nunca se ha movido por qué el fondo se extraña de la luz y nos acolcha los ojos y los dientes las monedas 4. (el agua se cierra por la noche y hacia el aire se alza y se despliega vuelve toda su quietud a lo que fuera de ella misma la semeja) 5. Sólo triunfaron el lomo de las carpas las alas de las moscas. De él nacieron fueron fondo el oro es cicatriz de la batalla ** Ruth Miguel Franco ruth.miguelfranco@unipd.it Escritora española (León, 1979). Es doctora en filología clásica por la Universidad de Salamanca (http://www.usal.es) y en la actualidad enseña en la Università degli Studi di Padova (http://www.unipd.it). Además de ediciones críticas y estudios sobre literatura latina medieval, ha traducido poesía contemporánea: Migración, de W. S. Merwin (en colaboración con A. Gragera y J. D. León), y Averno, de L. Glück (en colaboración con A. Gragera), y ensayo, Georges de La Tour, de P. Quignard (en colaboración con A. Gragera), todos para el sello Pre-Textos (http://www.pre-textos.com). Sus textos han sido incluidos en diversas antologías, como Cuento y poesía juveniles: León, 1979-1996 (Ediciones Cátedra, http://www.catedra.com) y Voces nuevas; selección XXIII (Ediciones Torremozas, http://www.torremozas.com), y en revistas como Algrano, Mombaça, Drama y La Sombra del Membrillo (http://www.lasombradelmembrillo.com). === Dos relatos Juan Luis Nutte ====================================== *** Una exhibición Aun hoy, cada vez que viene a darme de comer, no puedo dejar de sentir comezón y amor por ella. Desde que nos conocimos, Areli dejó de ser para mí una mujer de carne y hueso para convertirse como por arte de magia en una obsesión, de ésas que se meten en la cabeza a cualquier hora, ya en la calle, el metro, el cine, y no puedes hacer nada para deshacerte de ella. Cuidado, Juan, no insistas, no te hará caso, todos se desbaratan por ella y terminan mal, quedarás hecho piltrafa, dijeron mis amigos al verme dolido, pero yo seguí aferrado. Al pensar en Areli sentía dolor, picazón y mi piel se llenó de ronchas; mientras más la pretendí, más me brotaron. Luego de algunos meses la comezón empeoró. No podía dejar de pensarla y rascar mis extremidades hasta sangrarlas. El malestar se hizo insoportable; de tanto refregarme un brazo, se me cayó, no sentí dolor, sólo desconsuelo... Yo quiero un hombre completo, no a un bulto, me bufó cuando hice el último intento por conquistarla y perdí las piernas; me arrastré tras ella ayudado por el brazo que aún tenía. Areli soltó tremenda carcajada, pateó mi brazo que se perdió en la arboleda del parque y ella se echó a correr, yo quedé tumbado, retorciéndome como lombriz agónica. De pronto, apareció Areli acompañada de un hombre, éste cargaba una jaula. Esta cosa es, mételo a la jaula, dijo Areli mientras me arrojaba un escupitajo... Y por eso estoy aquí, al lado de la mujer barbada que, junto con el pollo de cuatro alas, me rascan cuando tengo comezón. *** Una anécdota sedienta Es verdad que nadie, en su entero juicio, podría ver el cuerpo de una mujer como coca-cola. Quizá fue la desmedida sed de beber en sus labios, el color de su piel o la forma de su cuerpo, pero siempre la vi como refresco. Tendida en la cama, desnuda, parecía esperar que la libara un vulgar sediento. Consulté las cábalas de sus senos de esfinge. Mis entorpecidas caricias pugnaron con el cuerpo-envase. Descifré mensajes en las aureolas de sus pechos. Logré conjurar un hechizo que le arrancó un pueril gemido... No sé cuántas veces hicimos el amor, pero estaba cansado y sediento. Engañé mi sed lamiendo el dulce sudor que perlaba sus contornos de envase. Y para saciarme realicé lo que revelaron los pechos. Los mordí y chupé hasta no dejar ni una gota de cálida y refrescante sangre. Ahora, sólo lamento que su cuerpo no fuera retornable. ** Juan Luis Nutte jnutte@yahoo.com Escritor mexicano (México, DF, 1972). Estudió la licenciatura en letras hispánicas en la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa (http://www.izt.uam.mx). Es egresado de la Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem, http://bit.ly/8XSzA4). Fundador y editor de la revista Cuiria. Colaboró en El Búho de Excélsior (http://www.nuevoexcelsior.com.mx). Publicó los libros de cuentos Anécdotas sedientas (UAM-Xochimilco, http://www.xoc.uam.mx) e Imágenes ligeras (Praxis, http://www.editorialpraxis.com). Algunos de sus cuentos están incluidos en las antologías Animalia; bestiario fantástico (Ediciones del Ermitaño, http://www.solareditores.com/catalogo), Sex-teto y otras piezas para cuatro manos (Ediciones del Ermitaño), Los mil y un insomnios (Centro Toluqueño de Escritores, http://www.ctescritores.org.mx) y Cofradía de coyotes (La Coyotera Editores). Beneficiario, en 2007 y 2009, del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico del Fondo Especial para la Cultura y las Artes del Estado de México (Focaem). Segundo lugar en el Premio Estatal de Novela 2009 “Alejandro Ariceaga”, convocado por el Centro Toluqueño de Escritores y el Instituto Mexiquense de Cultura (http://www.edomexico.gob.mx/imc). === Poemas Lily Cuadra Quesquén ====================================== *** Soy mujer y amo a esa mujer soy mujer y amo a esa mujer reflejada en el espejo la amo por caminar en mis desiertos se apodera piadosa de mi tiempo voy pintando su rostro matizando el azul en sus ojos con un toque carmesí sus labios despeino peinando sus cabellos cortos sigo pincelando hasta ver su rostro satisfecho suele esconderse bajo los colores resignada amo esa mujer loca resistente a los avatares silencios y penumbra hay días que hiere su cordura entonces le cubro el rostro con un lienzo así no vea mi gesto adusto ni mi sonrisa perturbada amo esa mujer de ojos pequeños bajita de estatura luchando con los fieros años que marca con puñales la mueca de su risa amaré a esa mujer hasta que muera si yo no la amo ¿quién la amará? Es tan tonta pobrecita *** Desnudando el alma Cubierta con la manta del silencio te aguardé despierta bajo el cielo cementado de mi alcoba una luz fría pende de una cuerda como si el sol se hubiera suicidado un viento intruso entra por mi ventana haciendo volar mis mariposas una de ellas se posa en tu recuerdo salen tus palabras como cigarras tristes tocando melodías inconclusas siento tu amor avanzando sigiloso enroscando mi cuerpo como cobra ay de mí si bebo tu ponzoña moriré... ¿acaso rendida en tus brazos? sí... envenenada de amor y de besos deshojando el trébol de mil hojas mis noches gritarán sin eco... me haces mucha falta *** Delirando en Machu Picchu ¡Machu Picchu, no esperabas mi visita! ni yo llegar a tu senda tan deseada desde la punta de mis pies a la cabeza ansié un momento ser parte del imperio habitante de mis delirios y mi sangre deseando abrazar el recinto del dios Inca y descubrir desde la cumbre cómo el ojo avizor del ave conecta la gloria con la tierra ¡ay de mí! sin alas en este vuelo al pisar el santuario quiso mi corazón sucumbir quedar allí bajo tu cielo rodeada de montañas y misterio una mano lleva la mía con ternura y la voz que no era de Pizarro conquistó mi ser aletargado sin que nadie se enterara grité en silencio y respiré profundo acaricié las paredes que fueron tocadas por los incas Machu Picchu al fin pude besar la aureola que une el paraíso con tus Ruinas despertó en mí la colla relegada al ver cruzar majestuoso al Urubamba entonces como en aquella infancia ida fui dueña del universo Machu Picchu y Huayna Picchu de las piedras del sol inca de las tunas del cóndor andino de la llama y la vicuña era mío cada centímetro del valle cada piedra con piedra edificada del misterio y la mística me adueño y del Intihuatana que detuvo el tiempo sonrojada mi inocencia se escabulle está allí el compañero de aventura de su cálida mano entré al templo y sin que nadie notara mi osadía ante Pachacútec el Inca me casé en secreto de esto nada sabe el caballero pero tendremos heredero llevo atrapado en mi bolsillo el eco de un suspiro y una piedrecilla de recuerdo. ** Lily Cuadra Quesquén lilycuadra@gmail.com Escritora peruana (Chiclayo, 1947). Es asistenta de la Casa del Poeta Peruano (http://www.letrasyartes.com/casadelpoeta). Ha publicado el poemario Desnuda entre mar y caracolas, así como cuentos infantiles. Tiene varios poemas y relatos inéditos. Mantiene una página literaria en http://www.lilycuadra.com y un blog en http://lacoctelera.com/abejita. === Trece Maikel A. Ramírez A. ======================================= Después del conteo final, todos presenciaron la llamarada y el estruendo que estremeció la torre B desde donde el Morán 13 era expulsado al espacio exterior. Jorge Martínez, único tripulante de la nave, sólo necesitó contemplar los movimientos acompasados ejecutados por los planetas para internarse en su recámara de hibernación por los próximos dos años, tres meses, una semana y seis días, tiempo dentro del cual llegaría al planeta x para recolectar muestras sobre la posible existencia de organismos vivos. El aterrizaje de la nave se logró en el tiempo calculado. Por medio de la alarma sensorial de la recámara de hibernación, Jorge Martínez despertó con el conocimiento de que la primera fase de su misión había sido alcanzada. Pero al intentar salir de la nave retrocedió lanzando un quebrado grito de horror. Sus labios trémulos y la palidez de su rostro marcaban la incredulidad frente a la escena que experimentaba. Luego de una extendida pausa dio unos tímidos pasos afuera y giró su cuerpo en todos los sentidos. El resultado era el mismo: la misma base aeroespacial Sucre desde donde había despegado, el mismo Lago de Valencia acostado a su espalda, los mismos edificios titánicos a lontananza. Se encontraba en Maracay. Tras superar su momentánea parálisis emocional, el astronauta maracayero de veinticuatro años regresó al Morán 13 y verificó todos los registros del viaje. Todo estaba en perfecto orden. El destino había sido alcanzado. El panel indicaba la fecha 13 de mayo del año 2072. Volvió a salir de la nave, esta vez para dirigirse a la base de control donde demandaría una explicación detallada sobre lo que había pasado, pero en su recorrido se percató de la vasta soledad que imperaba en el lugar. Nadie asomaba ni en oficinas, hangares, talleres o depósitos, por lo que apresuró su paso hasta el estacionamiento y despegó en su Lenix 2060. Desde San Vicente hasta su casa en la calle Páez del barrio Bolívar, el astronauta no divisó ser viviente alguno. Sintonizó la radio y la TV global notando que tampoco había presencia humana allí. Una vez hubo estacionado su aeroauto sobre la plataforma de recarga solar, estalló en llamados a los miembros de su familia mientras se movía por toda la casa sin lograr encontrar a nadie. Salió a la calle y sintió el peso abrumador de la plena quietud de la cuadra. Se volvió sobre su espalda y entró de nuevo a su hogar donde se recostó sobre el sofá para reflexionar sobre todo lo ocurrido. “He atravesado una puerta dimensional. Ahora me encuentro en un mundo paralelo”, se dijo a sí mismo, pero el hecho de que la ciudad estuviera deshabitada lo llevó a descartar esta primera hipótesis. “Ha sido un virus que se propagó aniquilando todo ser viviente”, sin embargo no podía explicarse cómo no hubiera osamentas de personas o animales que denunciaran el paso de una enfermedad letal que pusiera fin a la humanidad y al reino animal. Repentinamente, un tercer pensamiento cruzó su mente, “no cabe duda, ha sido la anunciada guerra entre el bloque occidental y el oriental. Debe haberse llevado a cabo durante mi travesía en el espacio”. Antes de embarcarse en la misión espacial, Jorge Martínez había sido informado sobre el desarrollo, por parte de ambas potencias económicas, de misiles cuyo poder destructivo reducían el cuerpo humano a un mero puñado de cenizas, dejando prendas de vestir y demás cosas integras. Los medios de destrucción bélicos habían sido perfeccionados como consecuencia de los devastadores resultados a infraestructuras y objetos en las dos guerras mundiales de siglo veinte. Ahora se había logrado el propósito final: borrar sólo la vida. “Sí, esa ha sido la causa de lo que aquí veo. De manera que el viento ha esparcido toda prueba de muertes”, pensaba el astronauta estremecido cuando súbitamente sonó el holófono que se encontraba a pocos metros de él. De un salto activó el artefacto, el cual sólo proyectó una figura difusa y emitió una voz quebradiza: “¡Ayuda!”. Sin prestar atención a la indistinguible imagen, Martínez pareció reconocer la voz inmediatamente, “es el tío Fernando”. Sin vacilar encendió el Lenix y voló hasta el bloque cuatro de San Rafael, pero al revisar el apartamento de su tío, cuya puerta se vio obligado a forzar, no encontró nada diferente a lo hallado en su propia casa. Lo mismo se repetía en docenas de apartamentos que conformaban las cuatros torres de cristal de la urbanización. “Ya lo recuerdo. Esa voz es la de Esteban”, pensó. Sobrevoló la avenida Bermúdez alcanzando la torre Sindoni en escasos segundos. Ni Esteban ni nadie más estaba allí. De nuevo se desvanecieron sus esperanzas de no ser el único ser en la ciudad. ¿A quién pertenecía aquella voz que le sonaba tan familiar? ¿Cómo supo que él se encontraba en casa para llamarlo? ¿Desde dónde lo llamó? ¿Cómo había logrado sobrevivir?, eran algunas de las preguntas que pesaban en su mente como sobre Atlas pesó el mundo. Se arrojó a recorrer el centro de Maracay sin su vehículo, considerando que aquel era un lugar donde pudiera refugiarse el único sobreviviente del exterminio. Cada paso que avanzaba era un eco perpetuo en la avenida desierta. Por primera vez en sus veinticuatro años pudo oír la vastedad del espacio infinito, algo que no le había sucedido durante sus viajes por el universo. La brisa gélida que empezaba a soplar hería sus pómulos y acentuaba su fatiga por no haber ingerido alimento durante un prolongado tiempo. No paraba de pensar en aquella voz familiar que requería ayuda. Sus ojos asomaban la tristeza que preludia el llanto por sentirse impotente. Sintió una sombra a su espalda, pero al voltear no había nada, sólo viento, frío y soledad. Sus piernas flaqueaban con el trascurrir de cada minuto, anunciando desplomarse en mitad de la avenida Bolívar. La desolación transportada en el viento quemaba su oído. Al alcanzar la plaza Bicentenaria le pareció escuchar voces indefinibles que se disipaban tan pronto se centraba en descifrarlas. Y, a pesar de su cuerpo menguado, Jorge Martínez continuó avanzando sobre el asfalto inexorable. Las voces parecían venir y alejarse desde diferentes direcciones. El astronauta hacía un esfuerzo por mantener sus ojos abiertos contra la brisa helada que lo azotaba. La fatiga mermaba sus huesos, sin embargo era el sentimiento de abandono lo que mellaba su ánimo. Vio en la lejanía a un cuerpo deforme que se movía a su encuentro, pero al apartar las pequeñas partículas sólidas que el viento depositaba en sus ojos vio la avenida tan desierta como antes. La voz del holófono parecía reproducirse en el viento. Cuando Jorge Martínez llegó a la avenida Ayacucho, el ruido que flotaba en la brisa se intensificó y cobró mayor claridad. Eran voces en una extraña lengua. Desplazó sus ojos en todas direcciones para finalmente centrarlos en una pequeña tienda a su derecha. A través de la vidriera pudo ver cuatro sombras que se metamorfoseaban en grotescas figuras y cuyos ojos luminosos lo miraron fijamente. “Fuimos invadidos por alienígenas. Ellos aniquilaron la vida en la tierra”, pensó rápidamente preso de espanto. Supo que debía conservar la raza humana, por esa razón corrió con toda la energía que le quedaba en el cuerpo. Corría por millones de seres vivientes a través de la historia del mundo mientras a pocos metros las sombras deformes intentaban atraparlo. Ahora miles de sombras descendían de edificios, emergían de las alcantarillas, atravesaban vidrieras y paredes para convertirse en millones de depredadores a la caza de la inofensiva presa. Toda la ciudad estaba inundada de las indescriptibles figuras. El astronauta huía como la liebre que evade al voraz cazador. La avenida se hacía infinita en su huida por preservar la vida del planeta. Con una maniobra concertada la masa de sombras logró cortar la vía de escape de Martínez, por lo que abrió de una patada la primera tienda que encontró a su izquierda, bajó al depósito y pasó la cerradura de la puerta. El frío penetraba sus huesos incisivamente mientras aguzaba su oído a los golpes de las sombras en su intento por irrumpir en el cuarto. De pronto la puerta se abre. Un grito escapa de la boca de Jorge Martínez. Ya no había más preguntas. Había logrado reconocer la voz del homófono: era la suya. Todos los noticiarios lo habían reportado. La nave Morán 13 estalló al momento del despegue. Jorge Martínez murió el 2 de febrero del año 2070 después de dos días de agonía. Los médicos que lo atendieron dijeron que no paró de pronunciar unas palabras extrañas. Uno de ellos las describió como una lengua alienígena. ** Maikel A. Ramírez A. maiki13@hotmail.com Docente y escritor venezolano (Maracay, 1976). Es profesor de inglés, narrador, ensayista, crítico cinematográfico y magister en literatura latinoamericana. Sus trabajos han sido publicados en el diario aragüeño El Periodiquito (http://www.elperiodiquito.com). Ha sido ponente en eventos nacionales de lingüística y literatura. Dicta la materia electiva “Viaje a través del tiempo: literatura y cine de ciencia-ficción” en la Universidad Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve). === Poemas Rodolfo Antonio Skaling =================================== *** Asiré Exhausto de la soledad pensé: buscaré, Callaré estas voces De absurdos; Olvidaré las memorias del pasado Y asiré emociones a la vida. Saldré de la oscuridad, Me comeré el olvido Y colgaré mis galas en pecho. Conoceré de ti, Me amarás Y tal vez retorne al amor. === Con cánticos de pájaros y el mugir de vacas que nacen al espíritu, creo verte. En cada hombre y mujer que con empeñó fecundan la tierra y al unirse en el santo compartir saborean tanelas y pan casero con aguadulce, escucho tu nombre (Lisímaco). El tiempo no dejó ser, este amar por las letras. Pero hoy en mi añoranza, vienes en alas de la memoria; porque escribir es signo de eternidad. === *** Cosmos En el abismo escuché su voz, Tormentoso castigo esperaba, hasta que su mirar recorrió el aura; llenándola de amor. Vivificando cada rincón por donde se colaba, nueva hierba nació de su aliento y el senil torno claro y brillante el horizonte. Con suavidad se envolvió en mis labios, humedecido su derredor, en torrentes de vida se alzó dentro de mí. Subliminal palpé la eternidad Y cansado me arropé con sus ojos. ** Rodolfo Antonio Skaling rodokelly@hotmail.com Escritor nicaragüense (El Rama, Región Atlántico Sur). Desde 2002 reside en Costa Rica. Su obra permanece mayoritariamente inédita. Mantiene un blog literario en http://rodolfoskaling.blogspot.com. === El viejo mexicano Anitzel Díaz =================================== Tengo ochenta y seis años; siento la muerte cerca, ya es hora. Después de todo es normal que muera un viejo, no es normal que muera un joven de veinte. Desde que pasó fue como si nos quitaran el suelo de los pies; como si nos restregaran la cara en un periódico. Cuenta los muertos, no es sólo el tuyo ¡mira! La mera verdad, no entiendo qué pasó. En la vida no me fue tan mal; hasta ahora me gustó trabajar, siempre duro. Nunca me quejé, porque siempre disfruté mucho mi trabajo. Quién lo iba a decir que después de salir del pueblo iba a lograr trabajar con aviones. En esa época era algo impensable, pero así fue; me pasé toda mi vida arreglándolos. Gracias a eso pude viajar también y ver otras realidades. Me gustaba viajar y conocer; pero siempre me gustaba más regresar a mis olores y sabores, a la mugre de las calles, al caos de la ciudad, al gris y al verde. Para mí México siempre fue un conjunto de canciones, comida picante, color gris y verde. Una Jacaranda en flor, un mariachi en la madrugada. Además aquí conocí a mi chatita y aunque la hice renegar un poco formamos una familia. México es donde está todo lo que he querido; donde construí una casa y planté un árbol (de plátano), donde adopté un perro, me gané la lotería y donde la perdí también. México es donde ahora soy abuelo. Y ahora al final de mi vida México es también donde perdí algo; donde perdí una parte de mí. Recuerdo cuando era niño, y no es que no haya tenido pérdidas, sí se me fue el único hermano que tenía, pero nadie me lo quitó. Era sólo un niño, fue un accidente; se volteó un camión de reidlas que iba manejando el cura del pueblo, iban varios en la parte de arriba, sólo mi hermano se murió. Todos lloramos cuando se fue, ahora no pudimos ni llorar, de puro miedo. Ahora sólo fue uno más en la cuenta de muertos, y creo que ni eso, no salió ni en las noticias. De niño me gustaba cazar pájaros con la resortera, y coleccionaba bichos en frascos. Siempre soñaba que volaba; y así pasé mi vida volando. Siempre fui un hombre sencillo, mi señora se desesperaba, pero siempre he sido feliz con una cerveza y un buen partido de futbol. La tertulia con los amigos, cómo nos gustaba quejarnos del gobierno. Eso sí, no importaba cuál ni de qué partido, todo era siempre culpa de ellos, bueno hasta del temblor los culpamos, pura burla, pero no dicen que de broma en broma la verdad se asoma. Es cierto que nos gusta quejarnos y despotricar, al final no me acuerdo nunca que hiciéramos algo por cambiar. Lo divertido era la tertulia, pero nunca nos juntamos a contar muertos. Muchos ya se fueron, cada vez somos menos y cada vez leemos menos el periódico, cada vez vemos menos el futbol. Desde que pasó no los he visto, me han llamado, preguntan por mi salud, la de mi señora y cuelgan. Todos los domingos voy por mis taquitos con mucha salsa, también puede ser birria, o pancita, eso es lo que más extraño cuando me voy, la comida. Ahora que me vaya tendré que empacar tortillas, salsa... Mi hija se fue hace varios años, se casó con un extranjero, después de todo para eso le pagamos su educación para que encontrara una vida mejor. Y la encontró, sólo que muy lejos. Quiere que nos vayamos allá con ella, un tiempo, mientras pasa, dice. Pero a mi edad es difícil cambiar. Tengo mis rutinas y me gustan. Nunca he podido estar sin hacer nada, y ahora ayudo a mi hijo con la venta de sus cortinas, puso una fábrica. Las cortinas se venden bien y me gano mis centavos, tengo la pensión, pero si me quedo en la casa la señora me vuelve loco. Salgo todas las mañanas con mi cargamento y me voy al centro, allá es donde mejor se venden, y siempre llevo mi pluma, por si las dudas. Mi nieta cree que estoy loco “¡cómo una pluma, abuelo!”, le digo que es mi defensa, si se me acerca alguien y me quiere robar nada más le ensarto la pluma en las manos y corro. Cargo dinero; me pagan en puro efectivo. Pero me he sabido defender. A mi coche le puse un botoncito por si se lo quieren robar, no va a arrancar, sólo yo sé dónde está. Todas las puertas de la casa tienen un clavo atravesado para que no se puedan abrir por afuera, yo mismo pongo los clavos todas las noches. Al final no pude hacer nada, como dice mi nieta, “¿y tu pluma, abuelo, puede con las metralletas?”, qué le puedo decir a la niña. Mi señora también es de mi pueblo, le eché el ojo antes de irme, le dije chatita espérame cuando junte unos centavitos mando por ti. Me esperó y eso que estaba linda la condenada; ahora se me ha ido apagando, nada más veo cómo una arruga profunda surca su frente, su mirada se pierde y suspira. Le doy un beso y me voy. La quiero, siempre la he querido, pero no sé cómo curar su dolor. Es un dolor amargo y universal, dolor de mujer vestida de blanco. Cuando llegamos a esta ciudad sentí que me comía, era inmensa, y ni al millón de habitantes llegábamos. Pero yo venía de uno de esos pueblos con cuadro, Iglesia, calles de tierra, vecinos metiches y niños mugrosos. Nos dijeron que tuviéramos cuidado que en la ciudad la gente era mala, había mucho ratero. Al final las mejores personas que he conocido son de aquí. Y nunca hasta hoy nos había pasado nada, y no nos pasó aquí, nos pasó en el pueblo. La verdad no es que no nos hubiera pasado nunca nada; mi madre se quedó huérfana de padre a los ocho años. Lo mataron los del ejército del hermano de Emiliano Zapata, dicen que los traicionaron. Eran del ejército Federal; iban a rendirse y los mataron a todos. Pero su muerte significó algo, al menos para mi madre, era su héroe, luchaba por algo. He visto mucho en mi vida pero nada como esto. Siempre se luchaba por algo... Ahora, ¿qué defienden esos que matan sin piedad? ¿Cuál es su bandera?, ¿cuál su color? Nunca he justificado la violencia, pero debo admitir que no crecí con eso, la familia de mi señora eran militares, todos; yo no. Siempre he visto las guerras como algo lejano, en las noticias. Ahora no sé. Pienso en mi abuelo muerto, en... Y a pesar de no haber llorado nunca, lloro ahora. Me enseñaron a ser hombre, a no llorar. A trabajar de sol a sol, a disfrutar de una cervecita. A creer que si cumples con tu parte de lo que te toca en la vida te va a ir bien. Nunca le hemos hecho daño a nadie, al menos no que sepamos. No sé si hubiera sido mejor irnos. Hubo un tiempo en que me mandaron por unos aviones al otro lado, vivimos en Long Beach. Los niños fueron a la escuela, ahí aprendieron inglés; y la señora aunque siempre lo negó estaba bien contenta. Pero pudo más el amor al terruño; nos regresamos, nos pudimos haber quedado y quizá si nos hubiéramos quedado... Además por muchos años hemos sido felices aquí. Todavía salimos y vemos la paz de una madre que pasea a su hijo, la ilusión de verlo crecer. A mi edad se disfruta con las pequeñas cosas, los volcanes nevados, los árboles que florecen en primavera, un cielo estrellado de vez en cuando. Es sólo cuando bajas la mirada y sientes esa punzada en el corazón y te acuerdas, cuando maldices. Ahora sé que no todo tiene un porqué, que las cosas no pasan por algo, ahora sé que las cosas pasan porque las dejamos pasar. Extraño la tranquilidad con la que vivieron mis padres, no era para mí, no podía esperar a salir del pueblo. Ellos pasaron su vejez en sus rutinas, ella con sus animales del corral y su casa, él con sus amigos en la tienda de la esquina, echándose un licorcito; y los dos juntos hasta el final. Yo no me quejo, tengo a mi señora, pero algo está roto para siempre. Nos robaron esa tranquilidad, esa vejez en calma. Tengo mis manías, todos los viejos las tenemos, me gusta quedarme en mi coche a escuchar las noticias, aunque esté estacionado afuera de mi casa, me gusta dormir solo, pero saber que la señora está a lado. Y algo que no había hecho nunca, me gusta rezar, no vaya a ser que todo lo que decía el cura fuera cierto y por si las dudas y viendo de cerca la muerte rezo. Y sobre todo recuerdo, a los que se han ido, y a los que voy a dejar. Mi señora me preocupa, es más débil de lo que demuestra ser, la tienen por una mujer fuerte porque siempre fue muy gritona y mandona, pero sólo yo sé, sólo yo la oigo, sólo yo siento su dolor. Estoy pensando llevármela conmigo, ¿para qué la dejo? Era preciosa, es preciosa, la más bonita del pueblo y lo sabía, mi chatita linda, si hubiera podido salvarla de esto. No puedo sacarme de la cabeza la pregunta de mi nieta, ¿cuántas más vidas? ** Anitzel Díaz anitzeld@yahoo.com Escritora mexicana (1974). Textos suyos han sido publicados en las revistas etcétera y Letras Libres (http://www.letraslibres.com). === Poemas Oscar Miguel Gómez Benítez ================================ *** Charcos de barro ¿Te importa que no hable?, nunca fui un gran orador, mis pensamientos abarcan más que la precisión de mi lengua. Sólo si es otoño en mi boca dejo que las palabras trepen por mi garganta, y las dejo salir en bocanadas, como plumas meciéndose en el aire, o balas de cañón. A veces caen en charcos de barro, charcos humanos de barro, viscosidad inexorable, entonces me apago como pólvora bajo la lluvia, y vuelvo a esperar en silencio a que sea otra vez otoño, espero otra vez ese momento para estallar, suavemente, y poner todo perdido. *** Curro Acalorado y con la sensación de tener encima un grasiento y pesado abrigo de piel, me muevo de nuevo bajo el pesado techo de chapa angustiosa que se amontona en mis 40 horas semanales intentando deshidratar mi vida a cambio de mi sangre. me muevo acalorado y viscoso por el maldito y duro suelo a mediados del mes de mayo pensando a la vez en cómo soy capaz de hacerlo. A veces creo levitar incluso por alguna fuerza desconocida, porque lo que es voluntad no tengo, pero sigo chupando de este ambiente toxico y venenoso gracias a mi virtud, que es la vaguería, quizás porque me niego a que todo esto acabe conmigo. *** Dinosaurio Otra vez he vuelto a atravesar la profunda garganta de la noche, demasiado colocado para escribir, pero haciéndolo, claro, cansado me meto en la cama y duermo despierto con los ojos de un muñeco de trapo, despierto y correoso. Las paredes me parecen acolchadas y como con rajas de las que brota algodón. Hay un gusano que no para de roer mi cerebro de plastilina, mi corazón es un filete de ternera de 2 kg a 100 por hora, bombea disolvente por sus mohosas cañerías engrasándolas, o ensuciándolas más todavía. Un dinosaurio me pregunta la hora, se la doy. Tardo un lustro en darme la vuelta escapando de las dolorosas grietas de la persiana. Pasa otro lustro y olvido. ** Oscar Miguel Gómez Benítez disimito@hotmail.com Escritor español (Gerona, 1975). Su obra permanece inédita. === París Silvia Hebe Bedini ========================================= Estoy encerrada en el espacio que rodea a mi computadora. Una computadora sin respuestas, mi peor enemigo. Mis miedos se materializan en cada papel arrugado lanzado al piso. Los papeles, sin embargo, no podrían asustarme tanto como el silencio de mi casilla de e-mails vacía. Cuando apenas comenzaba a aprender a independizarme de la presencia de mis pasiones, tuvo que salir a competir en el juego de mis utopías tu e-mail. No es justo. No hay puentes tan sádicos como estos. Para quienes, como yo, queremos rescatar la magia y las casualidades, no hay perdón en un mail sin respuesta. Pero aun siendo una escritora, es tan cómodo echarle la culpa a las palabras que se olvida fácil la decisión ajena. Pasaron 14 días y 18 horas, es mucho. Sé que ya estás instalado en París, pero como no conozco París no puedo sentir que eso esté pasando. No me alcanza con haberte escuchado hablar sobre sus calles y sus luces, o sobre sus mujeres. Necesito estar ahí para palparlo todo; excepto a las mujeres, claro. Aún no comprendo cómo acepté tu viaje y nuestra separación. Estábamos pasando un momento difícil, es verdad, pero nada señalaba que seguirte no fuera una buena opción. No soy de las que se quedan, lo sabés, siempre persigo algo. Pero esa vez quedarme era lo desafiante, y no cambiar era escapar. Tal vez por eso estoy aquí, con la computadora enemiga que me pelea cuerpo a cuerpo. Me quedé, y allá lejos París. Tenías razón, tengo que aceptarlo. Esta distancia no es real si no dejo de usarte como musa en cada una de mis novelas; debo independizarme e independizarte. Es incomprensible e inaceptable que las opciones seas vos o el papel en blanco. Crucé ese límite que a vos te separaba de tus límites. Lo crucé por fin. Y siento que una energía prestada, quizás del mismo universo, hierve ahora dentro de mí. Y que soy la pava que está por pitar. ** Silvia Hebe Bedini silbedini@yahoo.com.ar Médica pediatra y neuróloga infantil (Buenos Aires, Argentina, 1967). Reside en Los Ángeles y es escritora. ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| “La poesía es el vocablo virgen de todo prejuicio; el verbo creado y creador, la palabra recién nacida. Ella se desarrolla en el alba primera del mundo. Su precisión no consiste en denominar las cosas, sino en no alejarse del alba. Su vocabulario es infinito porque ella no cree en la certeza de todas sus posibles combinaciones. Y su rol es convertir las probabilidades en certeza. Su valor está marcado por la distancia que va de lo que vemos a lo que imaginamos. Para ella no hay pasado ni futuro”. Vicente Huidobro, conferencia leída en el Ateneo de Madrid (1921). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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