En sus años declinantes el Doctor Sax era un viejo vago viviendo
en hoteles destartalados ubicados en los ruinosos alrededores
de la calle 3 en SF_ Él era un anciano genio de locas melenas
a quien el pelo le crecía de las fosas nasales, como el pelo
que le crecía de la nariz a Aristadamis Kaldis el pintor, y tenía cejas extendidas, de una pulgada, como las cejas de Daisetz Susukio el Maestro Zen de quien se ha dicho, que, cejas de ese tipo tardan toda una vida en crecer tan largas y de ese modo representan al arbusto del Dharma que una vez que echa raíces es demasiado fuerte para arrancarlo con las manos o con un caballo______
Que esta sea una lección para todas aquellas
chicas que se depilan las cejas y para
ustedes (también) jóvenes cantantes
del coro que acaban detrás del
monumento
en la catedral
de San Pablo
(“gritándoles a sus madres
en hogares lejanos
Mater Mia, estáte en casa
para la Pascua”)
El Doctor Sax maestro conocedor de la Pascua
reducido a sus penurias se contentaba
mirando los vitraux de las viejas iglesias
Sus únicos 2 amigos en esta vida, esta imposible
vida dura en la que no importan las condiciones
en las que se manifiesta, eran Bela Lugosi y Boris
Karloff, quienes una vez al año atravesaban
con sus cabezas gachas
las brumas del atardecer
para visitarlo en su habitación
de la calle 3,
mientras las campanas de San Simón tañían
las tristes notas de “Kathleen”
música dolorosa que flotaba
sobre los techos de los viejos hoteles
donde otros viejos similares al Doctor Sax
se sentaban en las camas del dolor inclinando sus
cabezas
con sus rosarios en los pies, Oh, gimiendo
por los hogares para las palomas perdidas
o la blanca paloma del tiempo inmemorial
de las rosas
de la no nacida
felicidad del asombro_____
Y ahí Sax y Bela se sentaban en la pequeña habitación
Sax en el borde de su cama con una botella de vino
malo en su mano, Bela en la vieja mecedora y Boris
permanecía de pie a un costado del lavatorio
y suspiros_____
Entonces Sax decía lo de siempre
“Por favor hagan de monstruos para mí”
y por supuesto los viejos actores que lo amaban
profundamente y lo venían a visitar por una humana
tierna sentimentalidad —ninguna monstruosa razón—
protestaban, pero él se emborrachaba y
lloraba_ Boris entonces era el primero: extendía los brazos
y hacía de Frankestein ¡UCK!
luego Bela se ponía
de pie estiraba su capa ensayaba su mirada
maliciosa y se aproximaba a Sax que como de costumbre
chillaba asustado______
Personaje de la novela homónima. En esta novela Kerouac se concentró en los fuegos y misterios exótico-fenomenales que percibía en la personalidad de William Burroughs. En sus orígenes Sax fue un amigo imaginario de la infancia que surge de sus lecturas de la revista de comics The shadow.