Francés
El mar, el océano, en la poesía francesa

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Henri de Régnier
(1864-1936)

Fotografía: Wilfredo Carrizales

Es un puerto...

Es un puerto
Con aguas de aceites, de visos y de oro
Y de muelles de mármol a lo largo de barreños calmos,
Tan calmos
Que se ve sobre el fondo que se enarena
Pasar de peces de sombra y de oro
Entre las algas,
Y la proa jamás mira en el agua estable
La cabeza que la adorna y se duerme
Al ruido del viento que empuja sobre las dalas
Del muelle de mármol
De los polvos de arena de oro.

Es un puerto
El silencio dormita entre los muelles de ensueño.
El pasado con algas se alarga
En las oscilaciones lentas de los peces de oro;
El recuerdo se enarena de olvido y la sombra
De la noche está toda tibia del día muerto.
¡Que sea un puerto
Donde la oreja en la proa duerma en el agua que duerme!

(De Tal un sueño).