¡Oh, la noche de verano tropical!
¡De los atolones de centelleos emergen abismos azulados!
¡El Crucero resplandeciente!
Oh, me tiendo sobre el puente de un gran navío
En ruta hacia Insulinda,1
Desnudo, y grandemente abierto al infinito abierto sobre mí.
(Mi corazón de niño abandonado, oh querido enfermo,
Mi corazón estaría contento de apretar tu mano,
En esta sombra de fuego de las noches
Deslumbrantes donde yo quisiera poder levantar vuelo).
Sobre los navíos de antaño, todo empavesados,
En cuya popa está un palacio de las cien ventanas doradas,
Y que remata un Himalaya de telas,
No hay, ininterrumpida, esta palpitación de estrellas,
Esta visión de la Creación, inmensamente
Silenciosa —sobre la cabeza, todo desplegado, el firmamento.
Yo deseo una mañana de primavera, un poco grisácea, en el cuarto del hotel,
La ventana abierta en ángulo sobre la calle de Noailles, al aire fresco,
Y ver allá abajo (cinco horas, aun no de tranvía)
El tranquilo Viejo-Puerto y los barcos del castillo de If.2
(De Las poesías de A. O. Barnabooth).
Región insular de Asia oriental, especialmente Indonesia y Filipinas.
Fortificación francesa edificada entre 1527 y 1529 sobre una pequeña isla del archipiélago de Frioul, en la bahía de Marsella.