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Sylvia Plath
Poemas postreros
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Borde
La mujer está perfeccionada.
Su muerto
Cuerpo muestra la sonrisa de la consumación,
La ilusión de una necesidad griega
Fluye en las volutas de su toga,
Sus desnudos
Pies parecen estar diciendo:
Nosotros hemos venido de tan lejos, estamos acabados.
Cada niño muerto enrollado, una blanca serpiente,
Uno en cada pequeño
Jarro de leche, ahora vacíos.
Ella los ha doblado
Dentro de su cuerpo como pétalos
De una rosa que se cierra cuando el jardín
Se atiesa y los olores exudan
Desde las dulces, profundas gargantas de la flor de la noche.
La luna no tiene nada de qué entristecerse,
Mira fijamente desde su capucha de hueso.
Ella ha usado a este tipo de cosas.
Sus negros crujidos y arrastres.
5 de febrero, 1963
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