Chino
Pu Sungling: Extrañas minificciones
El inspector Li

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Vivía el inspector Li en Yungnien. El vigésimo octavo día del noveno mes del año I Su* mató a su esposa. Los vecinos informaron a las autoridades. Dejaron el caso en manos del juez de distrito.

El inspector Li estaba parado en la puerta de su casa, antes de ser llamado a juicio. De improviso, tomó un cuchillo de una carnicería ubicada cerca de su residencia y emprendió carrera hasta el templo del espíritu protector de la ciudad.** Llegado ahí subió a la tarima del templo*** y se prosternó de rodillas ante la imagen tallada del espíritu protector.

—¡El espíritu me inculpa de escuchar a hombres ruines que trastocan lo justo en injusto y él sentencia que debo cortarme una oreja! —gritó el inspector Li.

A continuación, se cercenó la oreja izquierda y la lanzó fuera de la tarima.

—¡El espíritu me inculpa de timar a la gente y me sentencia a cortarme los dedos! —gritó el inspector Li rato después.

Seguidamente, se cortó los dedos de la mano izquierda y los arrojó fuera de la tarima.

—¡El espíritu me inculpa de copular ilícitamente y me sentencia a caparme! —vociferó Li tras un momento.

De inmediato, se cortó los testículos y se desplomó sin sentido al piso.

Corto tiempo después, el gobernador Chu Inhumen recibió la orden imperial que lo autorizaba a destituir de su cargo al inspector Li y someterlo a juicio. Pero Li ya había sido sentenciado por la justicia de la oscuridad.

Transcrito de los documentos de la residencia de un alto funcionario.

 


*28 de octubre de 1665.

**En la antigua China, cada ciudad, pueblo o aldea tenía su propio dios local y se le erigía un templo en un lugar principal.

***En las tarimas de los templos de los dioses locales se escenificaban obras teatrales de carácter religioso.