Especial
En el exilio

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Cuentos en el exilio
Víctor Montoya
Narrativa
Baile del Sol
Estocolmo, 2008
ISBN: 978-84-96687-71-4
142 páginas

Cuando leemos los cuentos de Víctor Montoya tenemos la impresión de que no vamos a encontrar nada asombroso, y menos aun, algún elemento truculento. Efectivamente es esto lo que ocurre, pues el placer está en la anécdota por la anécdota misma, por el mismo placer de contar. Sin embargo, la cosa no es tan llana como aparenta ser de entrada, pues la organicidad y correspondencias entre las distintas narraciones va haciendo un círculo de una voz narrativa que traslada de un lugar a otro con todo un cúmulo de agresividad y violencia que vamos a ver acrecentada en otro libro de título más explícito como lo es Cuentos violentos.

Los temas del libro que nos ocupa van desde la voz narrativa de quien ultimó al Che, pasando por quien de manera enfermiza duerme con una pistola, hasta llegar al nieto de una loca, quien está encerrado en un manicomio presumiblemente por estar enamorado. Referencias a otros relatos, a otras manifestaciones del arte, conforman una urdimbre narrativa para lectores de mayor recorrido.

Cuentos en el exilio habla precisamente de lo que quedó atrás, antes del estado de quien está forzosamente lejos de aquello que le pertenece íntimamente. Al fin y al cabo el exilio es un estado emocional y mental. La ciudad de Estocolmo podría ser Caracas, Río de Janeiro o Ciudad de México, es decir, cualquier ciudad en la cual los encuentros ocurren, los enfrentamientos se suceden y los amores momentáneos se gestan.

Otro elemento que se comporta como hilo conductor en estos cuentos es la presencia de la violencia. Las situaciones se generan a partir de una mirada, una acción premeditada o de un cliché, producto de la apariencia, el color de piel o el sexo. Es violenta la conquista, el amor, las relaciones, la ciudad, el recuerdo. La violencia no se presenta de golpe como solemos creer.

Pareciera que la voz que organiza estos relatos está administrando el aliento para una narración de prolongado tenor. No nos extrañaría toparnos con una novela de este autor en los años venideros, pues así lo demuestra en estas cortas narraciones estructuradas en función de un lenguaje que pareciera tener todo el tiempo del mundo para contar.