Gustave FlaubertDel diccionario de tópicos de Flaubert (I)

Academia de la lengua. Denigrarla, pero tratar de entrar en ella si se puede.

arte. Cosa que lleva al hospital. ¿Para qué sirve, si se sustituye con la mecánica, que lo hace mejor y más de prisa?

artistas. Todos unos farsantes. Alabar su desinterés (anticuado). Ganan una barbaridad de dinero, pero lo tiran por la ventana. Los invitan a comer a menudo en el restaurante. Mujer artista no puede ser más que una furcia. Lo que hacen los artistas no se puede decir que es trabajar.

biblioteca. Tener siempre una en casa; principalmente cuando se vive en el campo.

bosque. Los bosques predisponen al ensueño. Son propios para componer versos.

celebridad. Las celebridades: meterse hasta en el menor detalle de su vida privada para poder denigrarlas.

censura. Por más que se diga, es útil.

clarinete. Tocarlo provoca la ceguera. Ej: todos los ciegos tocan el clarinete.

concierto. Pasatiempo decente.

condecoraciones. Burlarse de ellas, pero con muchas ganas de obtenerlas. Cuando se obtienen, decir siempre que ha sido sin solicitarlas.

crítico. Siempre eminente. Tiene que conocerlo todo, haber visto todo. Cuando nos molesta, llamarle Aristarco, o eunuco.

Chateaubriand. Conocido sobre todo por el bistec que lleva su nombre.

chino. Todo lo que no se entiende.

Demóstenes. Nunca pronunciaba un discurso sin meterse una piedra en la boca.

desgastado. Todo lo antiguo está desgastado y todo lo que está desgastado es antiguo. Recordarlo bien cuando se compran antigüedades.

diletante. Hombre rico, abonado a la ópera.

diva. A toda cantante se le debe llamar diva.

divorcio. Si Napoleón no se hubiera divorciado, todavía estaría en el trono.

duda. Peor que la negación.

eclecticismo. Tronar contra él por ser una filosofía inmoral.

ejercito. El bastión de la sociedad.

emperatrices. Todas bellas.

empresario. Palabra de artista que significa director. Siempre precedido de inteligente.

época. Echar pestes contra la nuestra. Quejarse de que no es poética. Llamarla época de transición, de decadencia.

erección. Sólo se emplea hablando de monumentos.

extranjero. Entusiasmarse con todo lo que viene del extranjero es prueba de espíritu liberal. Denigrar lo que es francés, prueba de patriotismo.

feto. Cualquier parte anatómica conservada en espíritu de vino.

flagrante / -delito. No se emplea más que para los casos de adulterio.

fondos / -secretos. Sumas incalculables con las que los ministros compran las conciencias. Indignarse contra.

fusilar. Más noble que guillotinar.

frontispicio. Sobre él quedan bien los grandes hombres.

gendarme. Bastión de la sociedad.

general. Siempre bravo. Suele hacer lo que no compete a su profesión, como ser embajador, concejal o jefe de gobierno.

golondrina. Nunca se les debe llamar de otro modo que mensajeras de la primavera. Como no se sabe de dónde vienen, decir que llegan “de las remotas riberas” (poético).

gusto. Lo sencillo es siempre de buen gusto. Se debe decir siempre esto a una mujer que se disculpa por la modestia de su atavío.

(De: Gustave Flaubert. Tres cuentos. Traducción de Consuelo Bergés. Barcelona. Club Bruguera, 1981. 97. Lo aquí extractado figura al final en esta edición; originalmente publicado en Bouvard et Pécuchet bajo el título Dictionnaire des Idees Recues).