Escribas, Medio Imperio Egipcio, siglo XVII antes de Cristo

Artículos 21º al 30º

Artículo Vigésimo Primero
Tiene derecho a exigir y/o tener reconocimientos, públicos y privados, nacionales e internacionales de todo tipo.

Parágrafo Uno
En el año 43 DC, la cabeza cercenada de Marco Tulio Cicerón, colgó durante un tiempo en la tribuna del mercado de Roma. Pero aún antes, en vida, logró gran popularidad y reconocimiento oficial.

Petrarca, intelectual nato, interesado, ambicioso y arrogante, se dedicó a ostentar su trabajo, cultivar amistades influyentes e intrigar, sin escrúpulos, a favor de un reconocimiento oficial hasta que el senado romano le concediera el máximo galardón público: la corona de laurel.

Artículo Vigésimo Segundo
Tiene el derecho y privilegio de rechazar reconocimientos de todo tipo.

Parágrafo Uno
Walt Whitman testó, enfáticamente, que nada llevara su nombre ni se levantara monumento u ofrenda alguna en su homenaje.

Artículo Vigésimo Tercero
Tiene derecho a recibir beneficios económicos por lo que hace o deja de hacer y también a obsequiar su trabajo. Sin embargo tiene el derecho y privilegio de vivir de su trabajo.

Artículo Vigésimo Cuarto
Tiene derecho a creer o no creer en cualquier ideología política, creencia religiosa, pensamiento social y/o doctrina filosófica. Tiene el privilegio de seguir o no seguir sus movimientos.

Parágrafo Uno
Crónicas maliciosas aseveran que la paráfrasis de la "Imitatio Christi" hecha por Corneille, juzgada como una de las grandes piezas líricas del clasicismo francés, fue impuesta por su confesor como penitencia por los versos profanos que había derrochado en toda su obra anterior. Habiendo leído a Rousseau, en la adolescencia, Tolstoi expresó: "Le ofrecí mi culto, llevé al cuello su retrato como una santa imagen".

Parágrafo Dos
A merced de un confesor fanático, a media noche, diez días antes de morir, Nikolai Gogol reunió sus manuscritos frente a un altar y les prendió fuego deshaciéndose así de sus "diabólicos papeles".

Artículo Vigésimo Quinto
Tiene derecho a militar o no, en todo aquello que sea de su preferencia o ser prosélito de algún maestro.

Parágrafo Uno
Por estar involucrado en operaciones terroristas, de una cofradía clandestina anarquista, Dostoievski fue condenado a muerte y tuvo la experiencia de ir hasta el cadalso para ser indultado en los últimos instantes a cambio de una sentencia a trabajos forzados en Siberia. Luego adoptaría un evangelismo fundamentalista con tendencias de extrema derecha.

Parágrafo Dos
Una biografía crítica de Rubén Darío lo describe, cabizbajo y arrodillado, ante Verlaine, (a las puertas de un tugurio en una callejuela de París) exclamando admirativo: «¡Maestro sacrosanto, divinidad poética!...», a lo que el maestro sólo respondió: «Merde», para seguir su camino y vomitar la borrachera a poca distancia en un callejón de mendigos y perros callejeros.

Artículo Vigésimo Sexto
Tiene derecho inequívoco a vivir donde le plazca y bajo cualquier régimen político: dictaduras, socialismos, monarquías y otros estados.

Parágrafo Uno
El mariscal de campo napoleónico Francisco de Miranda (amante de Catalina la grande de Rusia y primer gran precursor de la independencia suramericana) vivió, tal como Jorge Luis Borges, en decrépitas monarquías europeas, democracias representativas y las dictaduras criollas más feroces.

Artículo Vigésimo Séptimo
Tiene derecho a gozar de perfecta salud o padecer y elegir otros caminos.

Parágrafo Uno
Una leyenda, si no cierta, verosímil, dice que el cínico de la pluma, Pietro Aretino, murió una tarde, de un ataque de risa. Por coincidencia, y mordaz paradoja, un acceso de tuberculosis pulmonar terminó con la vida de Moliere mientras encarnaba El enfermo imaginario.

Artículo Vigésimo Octavo
Tiene derecho a tener o no tener educación. Tener o no tener cultura literaria.

Parágrafo Uno
En las entrañas de una montaña perdida en las cimas de la cordillera andina todavía vive Flor Eduviges, la cuentista de tradición oral, que con más de dos centenares de relatos originales (transcritos por escribanos) aún continua narrando historias alucinantes (a los ochenta y cinco años de edad) sin siquiera saber escribir ni leer su propio nombre.

Parágrafo Dos
De la abundante y original creación dramática (a través de la improvisación) de una comediante analfabeta de provincia: "la coquennette", nos cuenta Moliere no haber encontrado otra, ni antes ni después, tomándola como patrón, confiesa el dramaturgo, para sus creaciones más significativas.

Artículo Vigésimo Noveno
Tiene derecho a leer como quiera, cuando quiera, lo que quiera y en la forma que quiera.

Parágrafo Uno
Se cuenta que Cervantes tenía tanto anhelo por saber que alzaba todos los papeles impresos, hallados a su paso por las calles, con el propósito de leerlos.

Parágrafo Dos
Borges expresaba, de forma recurrente, que no leía libros de más de cien páginas. Que los libros más voluminosos de la contemporaneidad le inspiraban cierta sospecha maliciosa y nunca los leía.

Artículo Trigésimo
Tiene derecho a acatar o no acatar las leyes de la naturaleza o sociales si así es su disposición.

Parágrafo Uno
Excluido, resentido y en la miseria, miembro del hampa parisina, de una vida disparatada y errabunda, llena de persecuciones por robo criminal, (y un escribir en períodos de recogimiento carcelario hasta ser condenado a la horca), Farcois Villon, en el Medioevo, es quizás el primer poeta maldito del que se tenga noticias.

Menú
Portada Dedicatoria y epígrafes Artículos 1º al 10º Artículos 11º al 20º Artículos 21º al 30º Artículos 31º al 40º Bibliografía Portada Noticia del autor Editorial Letralia, espacio de difusión