Luís Vaz de Camões o Camoens (1524-Lisboa, 10 de junio de 1580) fue un escritor y poeta portugués, considerado por unanimidad una de las voces poéticas mayores en lengua portuguesa; además, también escribió algunos sonetos en castellano. Sus sonetos, de una brillantez sin par, han repercutido en la obra poética de diversos autores sin importar ni el lugar ni la época histórica: por ejemplo, de los pasatistas y parnasianos lusos o brasileños hasta un hermoso libro de Lêdo Ivo titulado Acontecimiento del soneto.
Traducción para mi padre,
José Do Nascimento Nóbrega,
in memoriam
1
Erros meus, má fortuna, amor ardente
em minha perdição se conjuraram;
os erros e a fortuna sobejaram,
que para mim bastava o amor somente.
Tudo passei; mas tenho tão presente
a grande dor das cousas que passaram,
que as magoadas iras me ensinaram
a nao querer já nunca ser contente.
Errei todo o discurso de meus anos;
dei causa que a Fortuna castigasse
as minhas mal fundadas esperanças.
De amor não vi senão breves enganos.
Oh! quem tanto pudesse que fartasse
este meu duro génio de vinganças!
Yerros míos, mala fortuna, amor ardiente
En mi perdición se conjuraran;
Los yerros y la fortuna sobraran,
Que para mí bastaba amor solamente.
Todo pasé; mas tengo tan presente
El gran dolor de las cosas que pasaran,
Que las heridas airadas me enseñaran
A no querer ya nunca ser consecuente.
Erré todo el discurso de mis años;
Di causa a que la Fortuna castigase
Mis mal fundadas esperanzas.
De amor no vi sino breves engaños.
¡Oh, quién tanto pudiese que hartase
Este mi duro Genio de venganzas!
2
O dia em que eu nasci, moura e pereça,
não o queira jamais o tempo dar,
não torne mais ao mundo, e, se tornar,
eclipse nesse passo o sol padeça.
luz lhe falte, o sol se [lhe] escureça,
mostre o mundo sinais de se acabar,
nasçam-lhe monstros, sangue chova
o ar, a mãe ao próprio filho não conheça.
as pessoas pasmadas de ignorantes,
as lágrimas no rosto, a cor perdida,
cuidem que o mundo já se destruiu.
Ó gente temerosa, não te espantes,
que este dia deitou ao mundo a vida
mais desgraçada que jamais se viu!
El día que nací muera y perezca,
No lo quiera jamás el tiempo dar,
No torne más al mundo, y, de tornar,
Eclipse en ese acto el Sol padezca.
Que la luz le falte, el Sol se le oscurezca,
Muestre el mundo señales de acabarse,
Monstruos, sangre lluvia o aire, názcanle,
Que la madre al propio hijo no conozca.
Las personas pasmadas, de ignorantes,
Las lágrimas en el rostro, la coloración ida,
Reparen que el mundo ya se destruyó.
¡Oh gente temerosa, no te espantes,
Que este día echó al mundo la vida
Más desgraciada que jamás se vio!
3
Cá nesta Babilónia, donde mana
matéria a quanto mal o mundo cria;
cá onde o puro Amor não tem valia,
que a Mãe, que manda mais, tudo profana;
cá, onde o mal se afina, e o bem se dana,
e pode mais que a honra a tirania;
cá, onde a errada e cega Monarquia
cuida que um nome vão a desengana;
cá, neste labirinto, onde a nobreza
com esforço e saber pedindo vão
às portas da cobiça e da vileza;
cá neste escuro caos de confusão,
cumprindo o curso estou da natureza.
Vê se me esquecerei de ti, Sião!
Acá en esta Babilonia, donde mana
Pus a cuanto mal el mundo cría;
Acá donde el puro Amor no tiene valía,
Que la Madre, que manda más, todo profana;
Acá, donde el mal se afina y el bien se daña,
Y puede más que la honra la tiranía;
Acá, donde la errada y ciega Monarquía
Cuida un nombre vano que la desengaña;
Acá en este laberinto, donde la nobleza
Con esfuerzo y sabiendo la petición
Va a las puertas de la codicia y la vileza;
Acá en este oscuro caos de confusión,
Cumpliendo estoy el curso de la Naturaleza.
¡Ve si me olvidaré de ti, Sión!
4
Transforma se o amador na cousa amada,
por virtude do muito imaginar;
não tenho, logo, mais que desejar,
pois em mim tenho a parte desejada.
Se nela está minha alma transformada,
que mais deseja o corpo de alcançar?
Em si sòmente pode descansar,
pois consigo tal alma está liada.
Mas esta linda e pura semideia,
que, como um acidente em seu sujeito,
assi co a alma minha se conforma,
está no pensamento como ideia:
[e] o vivo e puro amor de que sou feito,
como a matéria simples busca a forma.
Se transforma el amante en la cosa amada,
Por virtud del tanto imaginar;
Luego no tengo más que desear,
Pues en mí tengo la parte deseada.
Si en ella está mi alma transformada,
¿Qué más desea el cuerpo alcanzar?
En sí solamente puede descansar,
Pues consigo tal alma está ligada.
Mas esta linda y pura semi-idea,
Que, como un accidente en su sujeto,
Así con el alma mía se conforma,
Está en el pensamiento como idea;
Y el vivo y puro amor de que soy hecho,
Como la materia simple busca la forma.
5
Quando o Sol encoberto vai mostrando
ao mundo a luz quieta e duvidosa,
ao longo de üa praia deleitosa,
vou na minha inimiga imaginando.
Aqui a vi, os cabelos concertando;
ali, co a mão na face tão fermosa;
aqui, falando alegre, ali cuidosa;
agora estando queda, agora andando.
aqui esteve sentada, ali me viu,
erguendo aqueles olhos tão isentos;
aqui movida um pouco, ali segura;
qui se entristeceu, ali se riu;
enfim, nestes cansados pensamentos
passo esta vida vã, que sempre dura.
Cuando el Sol encubierto va mostrando
Al mundo la luz quieta y dudosa,
A lo largo de una playa deleitosa
Voy en mi enemiga pensando.
Aquí la vi, los cabellos ajustando;
Allí con la mano en la cara tan hermosa;
Aquí hablando alegre, allí cuidadosa;
Ahora estando quieta, ahora andando.
Aquí estuve sentada, allí me vio,
Levantando aquellos ojos tan libres;
Aquí movida un poco, allí segura;
Aquí se entristeció, allí se rió.
En fin, en estos cansados pensamientos
Paso esta vida vana, que siempre dura.
6
No mundo poucos anos, e cansados,
vivi, cheios de vil miséria dura;
foi-me tão cedo a luz do dia escura,
que não vi cinco lustros acabados.
Corri terras e mares apartados
buscando à vida algum remédio ou cura;
mas aquilo que, enfim, não quer ventura,
não o alcançam trabalhos arriscados.
Criou-me Portugal na verde e cara
pátria minha Alenquer; mas ar corruto
que neste meu terreno vaso tinha,
me fez manjar de peixes em ti, bruto
mar, que bates na Abássia fera e avara,
tão longe da ditosa pátria minha!
En el mundo pocos años, y cansados,
Viví, llenos de miseria vil y dura:
Tan pronto fuéme la luz del día oscura,
Que no vi cinco lustros terminados.
Recorrí tierras y mares apartados,
Buscando a la vida algún remedio o cura;
Mas aquello que, en fin, no quiere Ventura,
No lo alcanzan trabajos arriesgados.
Me crió Portugal en la verde y cara
Patria mía Dondequiera; mas aire corrupto,
Que en éste mi terreno vaso tenga,
¡Házme manjar de peces en ti, bruto
Mar, que golpeas en la Abisinia fiera y avara,
Tan lejos de la dichosa patria mía!