
En cada momento la penumbra llega
la palabra cesa y al habitáculo de vida
el susurro dispuesto
pernocta tranquilo en cada herida.
Hoy amaneció triste mi lenta soledad
enfriada a golpes de muda orquesta
y en el silencio su mirada la encontré vacía.
Cala mi alma, la noche fría...
La sombra
se ha quedado muda
persiste su timidez
debajo de las piedras.
La noto humillada
temblante;
de la sombra
una estrella se ha burlado.
A veces las distancias
se acercan
cuando me embriago en tus ojos
y se vuelven estrellas
cuando en la noche
anhelo una sonrisa que te haga mía.
A veces las distancias
se acercan
y me vuelvo amanecer tranquilo
esperando una palabra tuya
eternizando tu proximidad.
A veces, las distancias te esperan.
Se llevó casi todo,
el último día de verano.
Se alisó el cabello
se llevó la brisa sobre la piel.
El mar robó
sus huellas en la arena.
Me dejó su recuerdo...
No se lo pudo llevar.
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