

Pensamiento mítico y tatuajes
Una de las variables dependientes más comunes en los tatuajes, es la
asociación que se hace con la interpretación mágica de la realidad. En Asia
Occidental, aproximadamente dos siglos antes de Cristo, los frigios
asociaban la frescura permanente de los pinos con la fertilidad, por lo que
sus eunucos sacerdotes se tatuaban hojas de yedra, símbolo de Atis, dios de
la fertilidad y espíritu arbóreo (16).
Entre los birmanos, quienes se tatúan ricamente exuberantes dibujos de
animales, seres imaginarios, círculos y espirales; pintándose de azul las
piernas hasta la cintura y el tronco y los brazos de color rojo; se
inmunizan con estas marcas contra las heridas de las armas, a la vez que
les hacen afortunados en el amor (17).
En Borneo, los kayan llevan en la muñeca un tatuaje que impide que su alma
escape de su cuerpo cuando está enfermo; además de que sus tatuajes son
antorchas que iluminan a quien muere en su viaje al país de los muertos
(18).

Un tatuaje mágico protector que vimos en la Colonia Penal Federal Islas Marias, lo tenía pintado un colono, quien en su brazo derecho trae tatuada "La Espada del Retiro", que pendiente de un gancho se sostiene en serpenteante cinturón, del que cuelgan de sus extremos dos mechudas borlas. Este tatuaje defensor retira de quien lo porta: al acechante peligro, a la terrible compañía que es la mala suerte, a las envidias y a las malas influencias. En el Mercado de Sonora, en México D.F., encontramos la estampa de "La Espada del Retiro", acompañada de un sahumerio que se quema mientras se invoca esta oración: