
(Nota del editor: la Red Linari de Comunicaciones, que agrupa varios diarios argentinos y produce el "Magazine Semanal" en Buenos Aires, nos ha enviado este breve reporte sobre el esfuerzo por traducir al lunfardo parte de la obra del poeta español García Lorca. José Gobello, autor de esta nota, es presidente de la Academia Porteña del Lunfardo, en Buenos Aires).
Los famosos "Seis Poemas Galegos" de Federico García Lorca han sido vertidos al lunfardo por Luis Alposta, miembro de número de la Academia Porteña del Lunfardo. Alposta es médico, ha escrito letras de tango para Edmundo Rivero y Osvaldo Pugliese, viajó varias veces al Japón para estudiar el desarrollo del tango en aquel lejano archipiélago (de sus investigaciones es fruto su libro "El tango en Japón") y cultiva con amor el arte poético.
La idea de traducir a Lorca al habla popular de Buenos Aires surgió en la bien poblada cabeza del profesor Xesús Alsonso Montero, de la Universidad de Compostela, organizador del Primer Congreso de Poetas Alófonos en Lengua Gallega, y fue llevada a la práctica por Antonio Pérez Prado, un argentino hijo de gallegos que ama y conoce tanto a la lengua de Rosalía de Castro como el chamuyo de Carlos de la Púa. Fue Pérez Prado quien eligió a Alposta para traducir a Lorca y el traductor cumplió su tarea con "fidelidad amorosa".
"No se trataba —explica Pérez Prado— de hacer una recreación poética libre; se trataba de conservar hasta donde fuera posible los metros y las músicas de Lorca; de respetar su imaginería; de vestirla con nueva ropa léxica, pero sin disfrazarla".
Alonso Montero y Pérez Prado han aprobado calurosamente la versión de Alposta. La Academia Porteña del Lunfardo entiende que esa versión es una contribución valiosísima al enaltecimiento del lunfardo en cuanto léxico popular de los porteños. No sabemos qué opinan los devotos del poeta andaluz, a quien la Argentina abrió su corazón cuando vino a dirigir a la gran Lola Membrives en "Bodas de Sangre". Lorca, seguramente, estaría muy contento con la dulce y respetuosa travesura de Pérez Prado y Alposta.
Véase ahora cómo suena Federico García Lorca en lunfardo:
Piove en Santiago en la cheno oscura.
Juna la lluvia en la yeca
Que al cercano mar deschavan.
Piove en Santiago, dulce percanta,
Como se ve por esta muestra, Alposta se ha cuidado mucho de exagerar la
lunfardización de García Lorca. Sólo ha vertido un poquito de mufa porteña
sobre la saudade gallega que había fascinado al vate andaluz.
y al sol no brilla la rosa blanca.
Nubes de atorro cubren la luna.
estrilando en la ventana.
Juna al viento y la neblina
que al cercano mar deschavan.
Santiago, minga de sol.
Garúa de un tiempo viajó
cayendo en mi corazón.
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