Letralia, Tierra de Letras
Año IX • Nº 109
24 de mayo de 2004
Cagua, Venezuela

Depósito Legal:
pp199602AR26
ISSN: 1856-7983

La revista de los escritores hispanoamericanos en Internet
Letras
Polidextrismo: maravilla
que asombra a las empresas

Juan Planas

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Banqueros, comerciantes e industriales que, abrumados por el alto costo de los salarios, se veían a un paso de la bancarrota, vuelven a respirar gracias a una técnica que promete otra revolución industrial: el polidextrismo.

En el verano de 2001, el doctor Sangonera, psicólogo especializado en creatividad empresaria, observó que una secretaria a la que había visto escribir sus notas taquigráficas con la mano derecha estaba valiéndose de la izquierda con total destreza. "Soy ambidextra, doctor, y como mi mano derecha está recalcada por un resbalón que tuve al salir de un motel, utilizo la otra mano", explicó la secretaria.

A partir de aquel día, el doctor Sangonera inició una investigacíón, para lo cual tuvo el decidido apoyo de importantes entidades empresarias que respaldan todo proyecto que tienda a realizar en su plenitud las potencialidades humanas.

"Fue una experiencia fascinante", dice el científico. "A medida que progresaban nuestros experimentos, nos dimos cuenta de que no sólo todo el mundo puede aprender a utilizar ambas manos, sino que es posible emplear la mano izquierda para una tarea y la mano derecha para otra simultáneamente".

Estudios posteriores demostraron que se puede entrenar a un empleado para que con un ojo lea una página, en tanto que el ojo restante mira otro documento y ambas manos trabajan cada una sobre un teclado distinto. El doctor Sangonera dice: "Resulta excitante comprobar cómo puede desarrollarse la productividad de un individuo. Exactamente como si se agregaran terminales a una computadora".

El polidextrismo, como el doctor Sangonera denomina a la revolucionaria técnica, atrajo pronto la atención de muchos empresarios, quienes entusiastamente hicieron entrenar a su personal. En la actualidad, todos los días se abren nuevos cursos de adiestramiento. Un ingenioso financista llegó a adaptar su conmutador telefónico de modo que su secretaria, mientras procesa un texto en una computadora con la mano izquierda y carga información en una base de datos con la derecha en otro teclado, puede manejar el conmutador con los pies. "Claro está, sólo tenemos cuatro miembros", advierte el doctor Sangonera.

Gracias al polidextrismo, muchos empresarios lograron apreciables recortes en sus costos salariales. Con todo, al principio surgieron algunas dificultades importantes; tras varias semanas de trabajo con el nuevo sistema, un porcentaje elevado de trabajadores presentaban problemas tales como delirios, alucinaciones y, en algunos casos, ataques de furia o intentos de suicidio.

"Nos inquietamos bastante, pues en algunas empresas habían decidido volver al antiguo sistema y retomar a los despedidos, lo cual amenazaba el porvenir del polidextrismo, pero descubrimos que, con 5 o 6 miligramos diarios de Keopsina —una droga hasta entonces empleada casi exclusivamente por los veterinarios de circo—, por vía parenteral, desaparecía la mayoría de los síntomas", explica el doctor Sangonera. Actualmente, no se presentan mayores inconvenientes de adaptación, salvo un ligero temblor de las extremidades inferiores y algunos problemas en el habla.

"El polidextrismo constituye una importante victoria del hombre sobre la máquina", dice el doctor Sangonera, quien vaticina atrevidamente: "En los próximos años, veremos cómo muchas industrias reemplazarán a costosos robots por económicos trabajadores humanos".


       

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Creada el 20 de mayo de 1996 • Próxima edición: 7 de junio de 2004 • Circula el primer y tercer lunes de cada mes