Has callado mis palabras
Has callado mis palabras
has paralizado mis pies
mis manos y el tiempo
has oscurecido mis ojos
mi pecho y los días.
Y sin embargo
nada me ha cambiado
Mis palabras siguen
escritas y gritadas.
Mis pies me acercan a ti
mis manos te adivinan
y el tiempo se mece a mi lado
La ceguera de ti
mantiene latente mi pecho
y entre el cielo oscuro
viven los colores que pinto
Es inútil que me odies
Es vana la ceguera
pues no es tu imagen
lo que anhelo
sino la mía a tu lado
y esa la guardo
bajo siete llaves
con toda su luz.
Ódiame cuanto quieras,
yo
seguiré amando por ambos
Quiero vivir de escribirte
y pasar las horas con tu nombre
entre mis manos
tus ojos en mis vocales
y tu cuerpo entre mis verbos
Comenzar en mayúsculas
tus besos
y acabar en cursiva
tus adioses
Mientras el mundo en metáforas
intenta en vano competir contigo
bella de ojos diminutos
derramo rosas blancas
que separan mis palabras
y mis silencios
Hasta poner por fin
la admiración junto a ti
y el interrogante a mi lado
Puntos suspensivos.