25 de julio de 2004
Buscando por afinidad electiva, poéticas de navegación y tránsito que traten sobre los flujos y
reflujos de nuestra identidad poética peruana, he tenido ocasión de recibir la publicación de su libro
con gran decepción.
Cuaderno de ultramar
(Pontificia Universidad Católica Peruana, PUCP, 2004)
es un abierto plagio al modo más ingrato y pendenciero sobre el manuscrito Travesía del ámbar,
texto que leí de manos de su legítima autora, así como lo han leído sucesivamente entre 1998 y 2004,
Enrique Verástegui, Ana María García, Marita Troiano, Renato Gómez, Alberto Higa, Gonzalo Portals,
Rafael Espinosa, Américo Ferrari, entre otros destacados amigos poetas.
El mismo texto fue enviado en el año 2003 a un gran número de poetas peruanas vía correo electrónico
por motivo de un conversatorio sobre poesía escrita por mujeres. Acto de generosidad que tuvo con
escritoras de gran calidad y excelente trayectoria. Acto que condice con la factura de la escritura de Travesía
del ámbar,
siendo este un poemario que integra una visión de lo múltiple en las voces poéticas peruanas y
latinoamericanas. Acto que tuvo con el fin de lograr un reencuentro con su tradición y su legítima
comunidad cultural.
Ajena a su falta de talento y originalidad, que linda con actos pares de la corrupción y la ausencia de
ética, su autora le envía la versión completa del texto y su profunda certeza de seguir haciendo de la
poesía un asunto personal y auténtico.
Los lectores de nuestros días sabrán llevar a buen puerto la experiencia de Travesía del ámbar,
y en la estela fabulosa de su labor creativa, sólo en la apasionada aventura de ser uno mismo,
recuperaremos todos un poco de amor a lo nuestro.
Muy sinceramente,
Rosario Rivas Tarazona