Finalmente Gabriel García Márquez no pisará el Río de la Plata para asistir al Tercer Congreso
Internacional de la Lengua Española. No tenía sentido la visita ni la respuesta a una carta apurada, enviada
por la primera dama Cristina Fernández de Kirchner, tratando de salvar un encuentro de académicos en la
ciudad de Rosario, el próximo mes de noviembre. Desde hace más de un año, la senadora viene puliendo y
limando los listados de los asistentes. Lo practica de acuerdo a su antojo, como si se tratara de una fiesta
personal. Hace y deshace porque entiende que ella es amplia de concepto y necesidades, sin tener en cuenta que
este tipo de convocatorias responde al marco de las heterogeneidades y no del amiguismo. La ausencia de muchos
intelectuales y estudiosos es sinónimo de fracaso. Tomo como ejemplo la cuestión de la lingüista Nélida
Donni de Mirande, que no fue incluida en la plantilla porque sus ascensos se los vinculaba con la dictadura
militar argentina; el de Mario Vargas Llosa, quien se excusó por estar recibiendo en París un doctorado de
honoris causa en La Sorbona, el del colombiano Álvaro Mutis, el del filósofo Santiago Kovadloff, el de la
lingüista Ana María Barrenechea, y el del filólogo salvadoreño David Escobar Galindo, entre otros. No es
el caso de José Samamago, que procede de una forma camaleónica, seguramente más presionado por los editores
que por su propia voluntad. Carlos Fuentes, en cambio, coquetea como pavo real y en el Foro Universal de las
Culturas de Barcelona confirmó su presencia, aunque en una última declaración calificó a estos sucesos de
"intolerables". Lamentablemente, no sólo se trata de ausencias o presencias, la realidad es que, a
decir verdad, la ciudad santafesina padece de ciertos problemas para albergar a tantos invitados. No hablo de
hospitalidad y buena voluntad; digo que, por ejemplo, no cuenta con un hotel de categoría 5 estrellas y es
notorio que el sistema de seguridad no está preparado para garantizar la permanencia de los ilustres
invitados. ¿No hubiera sido mejor elegir a Córdoba, Mendoza o bien Mar del Plata para el Congreso? Estas
cosas son las que preocupan al director de la Real Academia de la Lengua, Víctor García de la Concha, y un
detalle no menor le quita el sueño: el presupuesto. Hasta ahora todas fueron promesas y no todos sellaron los
acuerdos. El tiempo pasa, los diálogos cruzados entre Cristina Kirchner y la subsecretaria de Cultura
Magdalena Faillace continúan, el canciller Rafael Bielsa se suma a la polémica, los días se aceleran, la
cantidad de inscriptos ya superó ampliamente los previstos y la realidad que se avecina es con final
doloroso. La cuenta regresiva está en marcha y el futuro del idioma español en juego. En el Teatro El
Círculo, remodelado totalmente para esta ocasión, el presidente Nestor Kirchner recibirá a los reyes de
España y a un número no determinado de mandatarios extranjeros. Después, sólo después, los académicos,
filólogos, lingüistas, investigadores, editores y escritores tratarán de llegar a un acuerdo sobre el
llamado "español internacional y la transformación de la lengua por efecto de las migraciones", un
tema que sin duda no admite postergaciones.