Letralia, Tierra de Letras
Año IX • Nº 116
18 de octubre de 2004
Cagua, Venezuela

Depósito Legal:
pp199602AR26
ISSN: 1856-7983

La revista de los escritores hispanoamericanos en Internet
Letras
Río largo y otros poemas
Emma Fernández López

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Río largo

Delirio

Un sueño de río largo,
vertical, en dura piedra,
abanico incrustado en la pirámide,
claroscuro espejo del deseo.
Bajo el castaño, un sueño rojo ceniza
zarcea por el laberinto del frondoso bosque,
latente soplo de dragón entre las flores blancas.

 

Silencio

A la orilla del sueño, la mar océana vela
siete cuervos, soberbio negro azabache, posados
al canto de mediodía —crac-crac-crac— mañana
alzarán el vuelo, rumbo al fondo del silencio.
Quimera de indómito cimarrón, obligado a callar:
beber en la secreta fuente de las xanas,
hilar la madeja sutil de la palabra.

 

Sonido

Arrullar el sueño al son de tambor
caliente, cóncavo repicar de castañuelas,
escala de palmas al compás de la guitarra,
enérgico cuero verde en el remolino del baile.
Íntima voz de plata, eco de anillos de coral,
arcaica cueva del hacha encendida
a los cuatro vientos cardinales.

 

Cámara

Abrir la puerta al sueño efímero,
volátil aroma de sabroso deleite,
confluencia de luz la sinuosa voluta del ojo,
espía en la ignota ilusión de los sentidos.
Ventana furtiva, frente al escenario
turbador del constante efluvio cambiante,
en el incierto juego de la vida.

 

Se rueda

Hechizo del corazón de un sueño,
mórbidas perlas de sudor acarician la piel,
apuran golosas el oro del placer,
cuerpo a cuerpo ligado al carro de la pasión.
Lazos de seda engarzan el botón del antifaz,
tres días con tres noches de gozo, lujo y fantasía,
agitado amanecer en el Carmen de Granada.

 

Acción

Azul, celeste azul halcón de navío,
el fuego danza en la chimenea,
al arrancar tus dientes el hondo
quejido de mi aliento.
Nuevo registro al trazo de las ondas,
zarandeadas por ráfagas enfebrecidas.
No te amo. No te amo. No te amo.

 

No te amo

El verdugo tornea mi garganta,
vorágine de hojas de tijeras cortan al vuelo
la primera pluma del frío acero de tu voz.
Dominante la venganza se adueña de mi sombra.
Verónica tinta en sangre,
albo veneno, hidra de la memoria,
sed del amargo barro de la muerte.

 

No te amo

Se oye al trueno escupir metal líquido,
rugir al viento monte abajo,
chirriar las arterias rasgadas,
alzarse perverso el humano grito de la guerra.
Un cruel hierro candente, hostiga
el turbio y caudaloso río del rencor,
áspero rito de dilatada agonía.

 

No te amo

Adiós. La puerta se cierra, tras un golpe seco.
El crepitar del fuego se torna cascada de hielo.
Silencio. Por el viejo puente el ser amado
se aleja, al cruzar el rabión desaparece.
Día y noche, noche y día,
el agua arrastra el murmurar de las piedras.
No te amo. No te amo. No te amo.

 

Adiós

Espinas rígidas, ocultas en el zurrón
del mensajero bajo una capa de fina tierra negra,
descargan el aire del látigo de la ausencia, repunta
la tempestad, el hedor del tormento.
Amagan el delirio de un amor, frágil cristal,
precipitado al vacío, ceniza aventada en el tiempo,
arena en el desierto del olvido.

 

Corten

La niebla se abate,
sobre el sereno lago
y al levantarse, perezosa,
un árbol falta en el paisaje.


Jinetes

Los jinetes de la pasión
recorren los caminos de mi memoria,
montados en briosos corceles
cabalgan en alas de una loca fantasía,
cruzan las fronteras del pasado
a galope tendido y hoy como ayer,
siento su presencia viva.


Punto de encuentro

Amado mío.
Entre espuma verde mar
a la playa llegan,
prendidas en el tiempo,
las olas blancas.

Sobre mi piel,
caricias de terciopelo
tus ojos verdes.
Una gota de agua
bebe el rojo sabor de tu boca.
Una gota de agua,
tus ojos verdes.

Nuestro punto de encuentro:
un aroma de sal,
una copa de vino,
una noche trenzada en piel.
Una gota de agua,
las olas blancas,
tus ojos verdes
a la orilla del mar.
Amado mío.


A todos los vientos

Mis versos se los doy al aire
a cualquier hora, con bruma o sol,
velados en el regazo de la noche.

Mis versos te los doy a ti
todos los días, con lluvia o viento,
recogidos en la herida de mi voz.


       

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Creada el 20 de mayo de 1996 • Próxima edición: 1 de noviembre de 2004 • Circula el primer y tercer lunes de cada mes