
ocho giros en el espacio-tiempo
de tu pelo, y ahí me enredo
ocho vueltas aladas, primaveras
otoños con alas de hojas verdes
que bajan de los brazos del árbol
hemos bebido amor y se derrama
se me cae el amor cada palabra
cada llanto
se me cae el amor en cada canto
se me escapa el amor de tanto y tanto
que aprendí de tu amor
a amar
a amar tu canto
a dolerme del llanto de tu llanto
a dar y seguir dando
porque el amor no acaba:
voy andando
se derrama el amor que tu mirada
me ha clavado en el pecho
se me cae el amor, se me derrama
no puedo sostenerlo
el amor que tus manos construyeron
sobre mi anciano techo
se me va
se me escurre sobre la acera gris
y sobre el pavimento
sobre los colibríes
sobre las hojas, los cuadernos
se derrama en mis pasos
en las algarabías
se inmiscuye en mi historia
y en mis cuentos
voy a regar este amor con nuestra lluvia
con nuestra saliva
voy a seguir creyendo que el cielo
es infinito
voy a seguir sembrando...
voy a desentrañar las trañas de la aurora
a escudriñar secretos de los mares
voy a vivir entre isotermas globulares
entre nubes de vapor de cielo de otras tierras
y entre descargas, campos,
rayos y oculares
entre las fuerzas cósmicas
volarán verdes mis alas
entre partículas cuánticas navegarán
mis sueños irradiantes
derribando palabras de las torres
para tirarlas como polvo al agua
de niño siempre quise resbalar por el plano de la vida
mas descubrí que a veces hay fricción
y que es proporcional al tiempo de caída
se disipa el amor en superficies
y recurrí al calor de mi entropía
¿cómo voy a pagar tanta noche y tanto sol?
¿y cómo las caricias que me han bañado?
¿cómo voy a poner mi cuerpo en tu calor?
¿cómo hacer explotar el candor?
¿si no es amando?
he venido a robar
tus brazos delgados al recuerdo
he venido a librar de ojos
y más ojos
y mentiras y máscaras
mi pecho
a pulir tu tesoro de sueños
y el mío de relámpagos inciertos
¿qué vetustos modelos de amores instaurados
tendrán que remover los herederos del cosmos
que nos mata y nos vive bajo la luna azul?
¿qué imaginarias cosas pasarán por nosotros
sin saber de los tormentos
y de las angustias que nos comen?
¿qué culpas, quédelirios,
qué irremediables pasos hemos dado
para heredar senderos y páginas
de historia cibernética?
¡qué remendadas alas las que nos hacen
volar hacia el futuro!
¡qué rotas han quedado tras el paso
febril del amor joven!
qué gran empeño habremos de poner
qué carrete de nada habremos de ocupar
para parchar agujeros
para coser las plumas y cartílagos
tan dañados
por buscar una flor
entre llanto y basura
entre fuego y amor
ciudad sin nombre ni tinieblas
muros de agua sin color ni forma
testigos mudos de tantas tempestades
que me envuelven los pasos, la memoria
ciudad antigua, malhumorada, pálida
¿podríais platicarme de los hombres?
¿de sus manos de niño con un sueño de juguete
que se cae por sus dedos como agua?
¿de sus iras y de sus alegrías
y sus rabias guardadas para mejor ocasión
como el mejor traje?
¿de sus angustias mensuales y anuales
y de sus angustias eternas como el cosmos?
¿quién te dio la medida del tiempo?
ciudad de curiosas azoteas y azoteas desiertas
de techos preconstruídos de láminas de paja
de paredes que llevan traen recados
de ayer mañana
tiempo inútil a veces
y a veces
nos masacra...
siempre que salgo a la calle
me pongo las alas
y me armo de sueños
y camino
agrandando recuerdos
escribiendo y borrando sentimientos
purifico el aire y las conciencias
y, analizando historias,
se cruzan en mis ojos
las imágenes rotas de la gente:
caminan hacia mí y, a veces, las detengo
para ya no sentir como mis alas
se enredan en un lío de silencios
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