
Poemas
Carlos Enrique Ungo
El unicornio existe, amor
El unicornio existe amor
es la risa de los niños
el milagro de un beso
la caricia que quema
las alas tibias de un sueño.
El unicornio existe amor
es la poesía de todos
el canto de las aves
el rumor de la tierra
el perfume de las flores.
El unicornio existe amor
es el eco de tu nombre
la agonía de tu ausencia
el manto tibio de tus manos
la rosa sagrada de tu sexo.
El unicornio existe amor
es la luz de tu mirada
las estrellas de tu noche
el suave mar de tus cabellos
el territorio prohibido de tu cuerpo.
El unicornio existe amor
y resurge brioso
salvaje
victorioso
cuando mi boca pronuncia tu nombre.
Primera Luna
La noche se negó a parir su concierto de estrellas
y el silencio reinó al compás de la danza de los dioses.
Nada pudo romper el sortilegio de esta luna de otoño
inmensamente hermosa
inmensamente triste
como el recuerdo de tus besos.
Segunda Luna
Mi alma se desnuda y sufre bajo tu mirada cómplice
y el silencio me golpea con la ausencia de su nombre.
Dime, ¿a dónde irán a parar mis lágrimas, luna de otoño?
Los versos húmedos de este poema inconcluso
que se pierden en este otoño gris
errantes
solitarios
soñadores
e inquietos.
Tercera Luna
En esta luna sólo hay silencio
ese silencio inmóvil
frío
hiriente
y mortal
que emana de tu ausencia.
Cuarta Luna
Esta noche me invaden tus urgencias mas íntimas
tus explosiones de amor
el llamado al gozo de tu salvaje geografía.
Esta noche descubro tu sudor en mis playas
y me pierdo en el milagro de tu sexo
buscando convertir tus aguas mansas
en un mar tempestuoso y violento.
Sin embargo esta noche tu presencia es sólo un recuerdo
un sueño reflejado en el espejo triste de esta luna
mi cuarta luna
que le quitó a mi cuerpo tu mar hambriento de caricias.
Quinta Luna
Sombras, son sólo sombras
las que habitan mis noches
retazos de sueños
en el mar de los espejos rotos
las aves grises del pasado
en su vertiginoso vuelo hacia el sur
almas vagabundas sedientas de besos
rostros interminablemente tristes y ajenos
ajenos a la luz de una sonrisa.
¿Sombras, son sólo sombras?
Sexta Luna
Hoy visto tu color melancolía
y me cobijo con el abrazo de estos vientos de octubre.
¿Quién le ha robado a mi lienzo sus celajes y golondrinas?
¿Por qué la plaza no viste sus mejores galas?
¿Por qué los campanarios no están llenos de palomas?
¿Por qué este otoño gris?
¿Por qué?
Séptima Luna
He llegado a mi séptima luna
la antesala a la nieve del olvido
al invierno hostil de la carencia de tu nombre
de tu rostro y su luz
de tus labios y sus mieles
de tus manos y sus fuegos
de tu cuerpo y sus sudores
de tu vientre y su humedad
¿de ti?
He llegado a mi séptima luna
y no me quedan fuerzas o lágrimas
ni siquiera para morir
ni siquiera para llorar.
Eres sencillamente
luz proletaria
sal
pan
vida
impulso inicial
de todo movimiento.
Hombre-mujer que grita
hombre-mujer que llora
hombre-mujer que canta
hombre-mujer que en silencio
muere y nace
con cada aurora.
Noticias culturales • Literatura en Internet • Artículos y Reportajes • Las letras de la Tierra de Letras • El buzón de la Tierra de Letras