En el vaporario está la trucha
sazonada con argentado jengibre,
dos vástagos de verde cebolla, y aceite de sésamo.
Comeríamos con arroz para el almuerzo,
los hermanos, la hermana, mi madre quien
probaría la más dulce carne de la cabeza,1
cogiéndola entre sus dedos
diestramente, la manera que mi padre usó
semanas ha. Entonces se tendió
a dormir como un camino cubierto de nieve
soplando a través de los pinos más viejos que él,
sin ningún viajero, y solo para nadie.
Nota
- Cabeza de la trucha.