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Poemas
es cierto con el rostro caído y pies de barro. Nadie vio los cimientos invisibles desperdigándose en su despedida. Nadie miró en sus ojos negros como la noche de la mano de la noche, nadie le preguntó si volvería. El pueblo guardó su casa la reja y el candado el perro su hocico triste y los aullidos. La gente calló su nombre enmudeciendo.
Nadie lo vio partir y no lo saben no son conscientes riendo en la mitad del bosque. Son dos fantasmas más entre los esqueletos invernales y yo las miro conmovido sin saber dónde meterme la tristeza.
Hermana, enferma,
Pero ustedes ríen en un bosque Bienvenida
salida del pozo del tiempo subterráneo en que nos conocimos. No recuerdo el día el momento espacio que nos pertenece más que tu nombre viajero no recuerdo tren de carga ido en el último minuto de la estación adormilada. Tu voz ausente en desencuentro me llama desde lejos estación tantas veces perdida. de la mano de lo oscuro bóveda cerrada haz de luz oquedad del suspendido instante. Viajeros circunloquios se encuentran luminosos varados en la costa del minuto detenido Desayuno
Tengo el recuerdo de tu rostro algo caído
Último pan entre tus manos
la vieja puerta en la fachada carcomida que apenas se sostiene tambaleando para no entristecer las apariencias. Puerta descascarada verde ahora crujes triste toda entera sin dejar el sueño en que la antigua morada te sorprende a tus espaldas. Seguidillas
Alto en el camino. Chocolate humeando en la mesa. Comienza la lluvia.
II
III
IV
V
VI jardinero piel ajada daría un rincón cotidiano noctiluno por saber qué piensas aspirando el perfúmedo del pasto tomas las fragancias de las flores esperando que abran sus cantinas hasta robarles el secreto néctar tardío en llevarte a la inconsciencia locuria norte de invierno brotes dormidándose semillas adivinas cuerpos hemisferios sedaminosos ojos de aceite
prendas manos escondidas
hojas palideciendo esta mañana en ventolera se han caído como remolinos de mis ramas. Las de colores rojos las recoge la niña que ya no es una niña que un día me plantó en este jardín.
Es el regalo que le ofrezco Letralia, Tierra de Letras, es una producción de JGJ Binaria. Todos los derechos reservados. ©1996, 1998. Cagua, estado Aragua, Venezuela
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