La lingüista santafecina Nélida Donni de Mirande fue excluida de la nómina de participantes al III
Congreso Internacional de la Lengua, a realizarse en Rosario en noviembre próximo. Así lo denunciaron
el pasado 28 de julio representantes de instituciones académicas, que atribuyeron la presunta decisión a
razones políticas.
La lista de los invitados que ya confirmaron su participación en el encuentro, en la que no se incluye a
la especialista, que había sido propuesta por el Instituto Cervantes y la Asociación de Academias de la
Lengua Española, se puede verificar en el
sitio web del encuentro.
Hace unos meses, la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario, cuyo decano es
Darío Maiorana, comunicó a la comisión ejecutiva del congreso, que preside la subsecretaria de Cultura,
Magdalena Faillace, el cuestionamiento de "un grupo de profesores e intelectuales" a Mirande.
Según Javier Mirande, hijo de la lingüista, los sectores interesados en la tacha de la investigadora
"redoblaron su presión para evitar su participación: un récord de rencor injustificado". Y
destacó que "el único delito imputado a mi madre lo constituye el haber continuado como profesora en
la universidad entre 1976 y 1983, año en que ella junto con la mayoría de los profesores de entonces
(entre ellos, mi padre) fueron alejados de los claustros".
Hace dos meses, en diálogo desde Madrid, el director de la Real Academia Española (RAE), Víctor
García de la Concha, aclaró: "No se nos ocurriría ninguna censura a los nombres propuestos. La
responsabilidad por los participantes propuestos es un resorte único y exclusivo de la RAE y la asociación
de academias. Este no es un congreso de ideas, sino de la lengua española".
Sin embargo, al conocerse la lista en Casa de Gobierno, el 12 de julio último, se advirtió que el
nombre de Mirande no figuraba. La presidenta honoraria del congreso, la senadora Cristina de Kirchner, dijo
en esa ocasión que el congreso era "pluralista", porque "la pluralidad ayuda a pensar
mejor".
La semana pasada, Faillace admitió haber recibido objeciones respecto a Mirande por parte de la
universidad y las autoridades rosarinas, "por sus prácticas antidemocráticas durante el proceso
militar. Hubo llamados de intelectuales que hicieron saber su oposición. No la conozco y no puedo opinar.
La comisión ejecutiva no tiene el poder de vetar. El nombre fue excluido por Víctor García de la Concha,
que entregó el listado de los participantes".
Por su parte, Pedro Luis Barcia, presidente de la Academia Argentina de Letras, dijo: "Para
facilitar el anuncio del 12 de julio, la doctora Mirande no figuró en la lista, porque tampoco queríamos
perjudicar su posición. Pero ella no ha renunciado. García de la Concha le dijo claramente a la
subsecretaria Faillace que la situación seguirá así hasta que se conozcan los nombres que la tachan y las
objeciones concretas en su contra, que obran en poder de Faillace. La Academia de Letras en pleno respalda a
Mirande".
Tras aclarar que "la decisión es de las autoridades nacionales", el decano Maiorana dijo que
la objeción contra Mirande provenía de "un grupo de intelectuales y profesores". Al
preguntársele sobre la cantidad exacta de docentes que la objetan (la facultad cuenta con 680 profesores),
Majorana respondió: "Esto no es una cuestión numérica, sino política, ética, académica y de
memoria. Ella tuvo cargos políticos cuando otros profesores fueron expulsados y se exiliaron".
A todo esto, la doctora Mirande dijo que, a sus más de 70 años de edad, no quiere "pasar por una
situación de violencia. Analizaré qué voy a hacer luego de hablar con Barcia y García de la Concha.
Desconozco las objeciones que se me formulan. Desde hace años vivo el exilio interior. No puedo dictar
clases y sólo me dedico a la investigación. Siempre fui independiente y he rechazado todos los
extremismos. Jamás señalé a nadie por pensar distinto. Soy cristiana y jamás hubiera actuado así".