| |
| |
Miklos Haraszti: abajo las barreras.
|
|
El gobierno de Estados Unidos debería levantar su prohibición de publicar sin permiso especial
literatura de países como Cuba, Irán y Sudán. Tal es la opinión de la Organización para la Seguridad y
la Cooperación en Europa (Osce), el mayor organismo de supervisión de derechos civiles de Europa.
"Hoy, los editores estadounidenses pueden recibir sentencias de prisión y multas elevadas si no
piden permiso al gobierno para publicar literatura de esos países", dijo el 30 de septiembre, en
Viena, Miklos Haraszti, jefe de Libertad de los Medios de Comunicación del ente. Los editores que
desobedecen la regla enfrentan sentencias de prisión de hasta 10 años y multas de hasta 500.000 dólares.
En una carta dirigida al secretario de Estado norteamericano Colin Powell, Haraszti dijo que las
normativas sobre material editorial de países que se encontraban bajo un embargo eran un "impedimento
para el libre flujo de la información" garantizado en tratados internacionales de libertad de
información, que Washington suscribe.
"Es una barrera para los ciudadanos de su país que buscan información y una barrera para los
autores, entre ellos los vetados en sus propios países, que quieren llegar al público
estadounidense", dice el mensaje a Powell.
Haraszti, poeta, ensayista y escritor húngaro, subrayó que sus propios libros habrían sido prohibidos
si Estados Unidos hubiera adoptado una posición similar respecto a Hungría en los años 70 y 80, cuando
él era un autor disidente bajo un gobierno comunista.
La Oficina para el Control de Bienes Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (Ofac, por
sus siglas en inglés), ofrece una serie de documentos en su sitio de Internet que explican las reglas
vigentes para los materiales de Cuba, Sudán e Irán, reglas que la Osce dice que no habían entrado en
vigencia hasta el año pasado.
La Ofac aplica sanciones bajo la Ley de Comercio con el Enemigo de 1917 y la Ley de Poderes Económicos
de Emergencia Internacional de 1977.