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En Líber 2004 se reunieron 312 expositores.
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Entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre se realizó en Barcelona el
XXII Salón Internacional del
Libro, Líber 2004, que este año contó con la presencia de 20 países, principalmente de América Latina,
y, por primera vez, también de Canadá, y que tuvo como invitados de honor a los países de Centroamérica:
Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Honduras, Guatemala y El Salvador.
Líber 2004 ha recuperado este año la presencia internacional de países como Brasil, según destacó el
director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), Antonio María Ávila. El
evento contó con 80 expositores más que el año pasado. En total hubo 312 expositores representando a 515
editoriales y empresas del sector, con una superficie neta de exposición de 6.000 metros cuadrados.
Puntos polémicos como el "canon bibliotecario" impuesto por Bruselas, la piratería y la
reprografía ilegal fueron tocados por los asistentes al encuentro, quienes plantearon la necesidad de
asumir acciones con el fin de "coordinar la lucha entre los distintos países", según especificó
el presidente del Gremio de Editores de Catalunya, Josep Maria Puig de la Bellacasa.
Este año, Líber rindió homenaje a la editora catalana Neus Espresaste Xirau, directora de ediciones
Era de México, por su destacada promoción de los libros y la lectura. El periódico El Norte de
Castilla
y los programas La Aventura de Saber
de TVE y La Cadena 100 por la lectura,
de la emisora Cadena 100, fueron los medios de comunicación premiados este año por fomentar el hábito de
la lectura.
La ministra de Cultura, Carmen Calvo, presidió la inauguración del salón, en un acto con continuas
referencias a la futura Ley del libro y a la celebración el próximo año del centenario del Quijote y el
Año del Libro en Barcelona.
La funcionaria aseguró que el gobierno pretende encontrar respuestas y soluciones a las preocupaciones
del sector, y que previamente el presidente de la Federación de Gremios de Editores de España, Jordi
Úbeda, le había relatado.
Úbeda aseguró que los editores españoles esperan que las expectativas del sector con el nuevo gobierno
se cumplan y pidió campañas de fomento de la lectura de forma ordinaria, una regulación de la propiedad
intelectual, intentar salvar los instrumentos que entorpecen las relaciones comerciales entre España y
Latinoamérica y la protección y estímulo de la diversidad cultural.
Destacó la presentación que hizo Úbeda del "Estudio de comercio interior 2003", en el que
indicó que el sector editorial español facturó el pasado año 2.792,61 millones de euros, un 4,4 por
ciento más que en 2002, lo que supone la subida más notable de los últimos años. Además, el aumento de
la facturación se debe a un importante incremento de las ventas y no al aumento del precio medio de los
libros, que sólo ha subido una centésima en cuatro años —de 12,02 a 12,03. El estudio sirve de
barómetro de la industria editorial española y ofrece datos referentes a un total de 699 empresas.
Según el informe, los libros literarios han bajado de precio medio hasta los 9,9 euros, debido al gran
auge de las obras de bolsillo, campo cuya facturación ya fue el pasado año de 126.592 millones de euros y
que mantiene una tendencia ascendente ocupando ya el 6,8 por ciento del total de títulos editados.
Los editores reunidos en Líber pidieron un papel más activo del Gobierno y la familia, además de crear
lectores desde las escuelas, en pro del fomento de la lectura. La meta propuesta es superar el 47 por ciento
de la población española lectora, y que los niveles lleguen a los de otros países europeos.
"Estamos en un año un poco especial", explicó Ana d’Atri, editora de ficción de Planeta,
quien es de la opinión de que títulos como La sombra del viento,
de Carlos Ruiz Zafón, o El código Da Vinci,
de Dan Brown, y la repercusión que han tenido demuestran que "se está cambiando el panorama,
seguramente porque se ha acertado en la temática", pero añade que "evidentemente el 47 por
ciento no es suficiente".
Para mejorar esta cifra la clave está en "crear inquietudes" y, para ello, los representantes
de Planeta, Random House, Santillana, Grupo 62 y RBA coincidieron en que hay que apostar por la base,
creando el hábito de lectura desde edades tempranas.