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Navidad en Cuba
La Navidad dejó de ser un día feriado en Cuba a inicios de los 70 por razones económicas, se trataba de producir una cifra record de azúcar para sacar adelante la economía del país, y se pensó que no se podía perder ni un día en medio de ese esfuerzo. Luego, el empeoramiento de las relaciones del gobierno con la Iglesia impidieron que ésta volviera a pedir la liberación de ese día, hasta que desde hace un par de años, a raíz de la visita de Fidel a Roma primero, y del Papa a Cuba después, se diera el marco apropiado para el gesto de cortesía del gobierno cubano hacia la Iglesia católica. Desde chico solía escuchar, a fines de diciembre, "esta es noche buena", "este día es tal otra cosa", y recuerdo que la familia se reunía y había platos especialmente preparados, pero no había más connotación que la de una tradicional reunión familiar. Yo crecí en un ambiente familiar en el que se mezclaba el sincretismo afrocatólico con el ateísmo marxista. Recuerdo haber oído hablar de Reyes Magos y de oriente si acaso dos o tres veces, y de Santa Claus ninguna. La educación que recibí en la escuela terminó de hacerme ateo y descreído; supongo que el 80% de los cubanos de mi edad tengan en ese sentido la misma historia. En cuanto al otro 20% procedente de ambientes católicos, ellos han celebrado y observado la Navidad de una forma o de otra toda su vida, aun sin la aprobación, ni la persecución, oficial. Esta Navidad fue para ellos un día en el que no tuvieron ausencia injustificada a sus trabajos, porque fue feriado. Nada de victoria política ni de paso en un sentido u otro, tan sólo un retorno a "la normalidad". Y la Iglesia Católica, si bien acá no se la puede calificar de oposición ni de fuerza beligerante, sí han sido al menos un grupo contestatario. En fin, para unos un día libre más, para otros retorno a la normalidad. Una cosa que debe notarse es que oficialmente no es un día para celebraciones de carácter religioso, es simplemente un día feriado en el que tradicionalmente la familia cubana trata de estar junta, no más que eso. La mayoría de mis amigos tomaron esa noche como ensayo o preparación de la fiesta del 31 de diciembre. Esa sí la celebramos todos. Hubo mucha más gente alegre y fiestando y mujeres arrojando agua a las puertas de las casas (para la buena suerte) que hace un año. Personalmente no estuve fiestando, fui al cine y paseé por las calles, igual que el año pasado, así que puedo comparar. Y si me preguntaran acerca de qué tal fue el 31 de diciembre de 1998 en La Habana, respondería que fue mucho más alegre y optimista que el anterior.
Letralia, Tierra de Letras, es una producción de JGJ Binaria. Todos los derechos reservados. ©1996, 1998. Cagua, estado Aragua, Venezuela
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