Cuaderno de nostalgias | Heriberto Blanco
Pórtico | 01 | 02 | 03 | 04 | 05 | 06 | 07 | 08 | 09 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30

23

Y mi alma tañía ínfimas cuerdas
Ante las pequeñas grandezas del monte
Cuando él abría su libro de lecciones
       primarias jubilosas
De enseñanza impartida con dulce intemperie.

—La flor menuda sosteniendo el cielo—

La gota de rocío era un espejo
En la mano de aristas del paral
El céfiro rozando el mediodía
El mini-nido de los tucusitos
El insecto ignorado
Los perfumes anónimos muriendo
La raíz aventada en la chamiza
Y el musgo de mi cuerpo
Una maraña de piedra y de campana.
Jamás me dije entregaré todo esto
Para que abran mi piel y lean mi sangre.

Sino en vez de metálica llamada
Tendré el leve sonido de las lágrimas

Y como el viento —sembrador anónimo—
Plantaré flores en lo inaccesible.
Seré el canto callado de la acequia
Y no el rumor gigante de la ola

Y caballo sin bridas cual la brisa
Como la tempestad será inasible

Responderé ante las incisiones
Con la ardiente verdad de mi resina.

Pórtico |01 |02 |03 |04 |05 |06 |07 |08 |09 |10 |11 |12 |13 |14 |15 |16 |17 |18 |19 |20 |21 |22 |23 |24 |25 |26 |27 |28 |29 |30
El autor | Las ilustraciones | Editorial Letralia