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Adam Michnik gana el Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades

miércoles 11 de mayo de 2022
Adam Michnik
Michnik es un luchador de la democracia y ha defendido los derechos humanos y la libertad de expresión desde las páginas de su periódico Gazeta Wyborcza. Fotografía: Adrian Grycuk

El periodista polaco Adam Michnik ha sido galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2022, en su cuadragesimosegunda edición, tras la decisión del jurado anunciada el miércoles 11 de mayo por la Fundación Princesa de Asturias.

El jurado ha decidido reconocerlo por “su compromiso con el periodismo de calidad y por su influencia en la recuperación y en la defensa de la democracia en Polonia”, como expresa el veredicto.

“La lucha de Michnik en favor de los derechos humanos y del diálogo lo llevó a las cárceles del régimen comunista polaco”, continúa el acta, “pero no por ello desistió de su firme oposición a la dictadura ni de buscar la reconciliación entre sus conciudadanos. Michnik, cuya concepción de Europa contribuyó a asentar en su país los valores democráticos, constituye además hoy en día un símbolo de la libertad de expresión y del humanismo, así como un ejemplo ético de resistencia frente a las amenazas autoritarias”.

Este es el segundo de los ocho Premios Princesa de Asturias que se conceden este año, después del de las Artes que recayó sobre la cantaora Carmen Linares y la bailarina y coreógrafa María Pagés. En las próximas semanas se fallarán los correspondientes a Ciencias Sociales, Deportes, Letras, Cooperación Internacional, Investigación Científica y Técnica y Concordia.

La candidatura de Michnik fue propuesta por Krzysztof Wielicki, ganador en 2018 del Premio Princesa de Asturias de los Deportes, y recibió el apoyo de, entre otros, Olga Tokarczuk, Premio Nobel de Literatura 2018.

El jurado estuvo presidido por Víctor García de la Concha e integrado por Luis María Anson Oliart, Gabriela Cañas Pita de la Vega, Adela Cortina Orts, Estrella de Diego Otero, Miguel Falomir Faus, Taciana Fisac Badell, Santiago González Suárez, Álex Grijelmo García, Miguel Ángel Liso Tejada, Helena López de Hierro d’Aubarède, Enrique Pascual Pons, José Manuel Pérez Tornero, Carmen Riera I Guilera, Fernando Rodríguez Lafuente, María Sefidari Huici y Alberto Anaut González (secretario).

Nacido en Varsovia el 17 de octubre de 1946, Adam Michnik se formó en historia en la universidad de la capital polaca, donde tuvo problemas por participar en protestas, hasta que fue expulsado en 1968. Finalmente, en 1975 se graduó a distancia en Historia por la Universidad Adam Mickiewicz de Poznań.

Encarcelado en varias ocasiones desde los años sesenta, fue uno de los fundadores del movimiento KOR (el comité para la defensa de los trabajadores) y miembro del sindicato Solidaridad desde su creación en 1980. Desde 1977 fue editor en varias revistas independientes y formó parte de la dirección de Niezależna Oficyna Wydawnicza, una de las editoriales más destacadas de la oposición polaca. En el denominado “año revolucionario” de 1989 llegó a ser diputado y fundó el periódico independiente Gazeta Wyborcza —en la actualidad uno de los diarios de mayor difusión de Europa central—, del que sigue siendo redactor jefe.

Uno de los más destacados defensores de los derechos humanos en Polonia y uno de los personajes fundamentales en la recuperación de la democracia en su ese país, además de un extraordinario periodista, desde las páginas de Gazeta Wyborcza ha defendido siempre el diálogo por encima de toda clase de divisiones entre las más diversas culturas, razas, ideologías, sociedades y etnias. También fue un firme defensor del ingreso de su país en la Unión Europea.

Michnik pasó seis años en las prisiones del régimen comunista polaco y fue uno de los impulsores de la reconciliación nacional, tomando como ejemplo el modelo español de los Pactos de la Moncloa. En 1989, tres años después de su última estancia en la cárcel, desempeñó su tarea política como miembro de la primera Cámara Baja no comunista de Polonia.

Es autor de varios libros sobre temas políticos e históricos y ensayos traducidos a varios idiomas, como Letters from Prison and Other Essays (1986), The Church and the Left (1992), Letters from Freedom: Post-Cold War Realities and Perspectives (1998) e In Search of Lost Meaning: The New Eastern Europe (2011) (En busca del significado perdido. La nueva Europa del Este, 2013). También ha entrevistado a un gran número de personalidades de todo el mundo y sus artículos han sido publicados en periódicos y revistas europeos como Der Spiegel, Le Monde, Liberation y El País y los estadounidenses The Washington Post y The New York Review of Books.

En 2018 fue uno de los treinta intelectuales que firmaron el manifiesto Europa en llamas, sobre la amenaza de los populismos. Es miembro del consejo emérito de Reporteros sin Fronteras. Conocedor de la política rusa, ha seguido de cerca y comentado en diferentes artículos la invasión de Ucrania de este mismo año, mostrándose muy crítico con las decisiones y actos de Vladímir Putin.

Doctor honoris causa por varias universidades, es Comandante de la Orden de Bernardo O’Higgins de Chile y ha recibido la Cruz de Oficial del Mérito de la República de Hungría, la Orden del Gran Príncipe Giedymin de Lituania, la Gran Cruz del Mérito de Alemania, la Orden de Yaroslav I el Sabio de Ucrania y la Legión de Honor francesa, entre otros reconocimientos.

Premiado internacionalmente en numerosas ocasiones, entre los galardones obtenidos se encuentran el Premio de Derechos Humanos Robert F. Kennedy (1986) y el Francisco Cerecedo de Periodismo (España, 1999). En 2000 el Instituto Internacional de la Prensa (IPI) publicó su lista de los cincuenta héroes de la libertad de prensa, en la que incluyó a Michnik. En 2011 fue distinguido con la Medalla Goethe del instituto homónimo alemán; en 2015, con el Premio Libertad del Parlamento Lituano; en 2016, recibió el Ortega y Gasset del diario El País; en 2018, el Internacional Primo Levi italiano, y este mismo año, el Premio Gilel Storch, otorgado por la organización sueca que promueve la cultura judía, Judisk Kultur.

Los Premios Princesa de Asturias están destinados, según señala su Reglamento, a galardonar “la labor científica, técnica, cultural, social y humanitaria realizada por personas, instituciones, grupo de personas o de instituciones en el ámbito internacional”.

Conforme a estos principios, el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades se concede a “la labor de cultivo y perfeccionamiento de las ciencias y disciplinas consideradas como actividades humanísticas y de lo relacionado con los medios de comunicación social en todas sus expresiones”. En esta edición concurrían al galardón de Comunicación y Humanidades cuarenta candidaturas de dieciséis nacionalidades.

El acto de entrega de los Premios Princesa de Asturias se celebrará, como es tradicional, en octubre, en una solemne ceremonia presidida por los Reyes de España, acompañados por la Princesa de Asturias y la Infanta Doña Sofía.

Cada Premio Princesa de Asturias está dotado con una escultura de Joan Miró —símbolo representativo del galardón—, un diploma acreditativo, una insignia y cincuenta mil euros.

Fuente: FPA
Letralia