Diario: 03 de junio 2025
10.30 h.
Un hombre de cierta edad con
una rosa blanca en la mano
—Lástima que la gente no se parezca a
las flores
12.00 h.
Un joven a una
mujer hermosa
ambos de pie en el autobús
Sus ojos se tocan
—¿A qué hora acabas hoy?
—A media noche
—...Quién sabe
17.30 h.
—Estoy seguro de que si hay
alguien ahí arriba será
lo suficientemente sabio como para que
nunca se acerque a nosotros
(dice otro a una adolescente mientras
miran en la pantalla gigante de un escaparate
cómo reparten alimentos en Gaza
a la vez que bombardean
lo que queda de la ciudad)
19.30 h.
Librero avispado a una
pseudopoeta a quien apenas conoce
—No te presentes a grandes concursos
o a los muy famosos
No vale la pena
23.58 h.
Andromeda Liberata
Jaroussky urga en mis entrañas
Me desafía con su voz
Vivaldi duerme el sueño de los eternos
Escucho
Intento meditar lo que leo
Ojalá la poesía cure mi carne
(Hablo sola)
(Entre las 20.00 y las 23.00 horas
han ocurrido “cosas”
Me agota y silencia este
desvarío atronador
No puedo escribirlas).
Poema para Ben Clark
Yo no quiero que la mecánica poética
me acompañe
Lo que quiero es escribir algo
que me quite treinta kilos de encima
Sí quiero que la mecánica de
mi corazón y mi mente
no me abandone
Encontrar el verso de un salmo
que me acompañe forever
Quiero comprender a todos
y ganar de nuevo treinta kilos
de compasión
Yo quiero saber perdonar
y que me perdonen
después de volver a soltar los
treinta kilos de arrepentimiento
frente al otro
Y quiero de verdad
ser como nada
reconocer los apegos
desprenderme sin darme cuenta
de lo superfluo
Pero si hay algo que con
obsesión quiero
es el aroma de la mirada de María
por siempre jamás
Y así
como no debería querer
quiero
y vuelvo a ser pura carne engordada
y afectos.
Le dedico este poema a san Buenaventura
Soy eso que pasa por mi cuerpo*Soy todo a lo que puedo renunciar*A veces pretendo ser la que se desposee de sus intereses*También soy la que se cree que encuentra respuestas*Soy la que se enamora*La que ve el tiempo pasar sin querer que pase el tiempo*La que grita, avergonzada, su fragilidad*Soy la que se tapa los ojos para no ver*La elipse que nunca cambia*Soy la que cree, en secreto, en la verdadera magia*Soy la que descarrila y quiere deconstruir su maldad*La que persigue el ritmo del verso pero nunca lo alcanza*Soy la que anhela integrar en su ser la centella de la sindéresis bonaventuriana*Pero junto a la suma de todo eso, soy todo lo contrario sin decir no*Y confieso que soy la que reza para que el final dé muchas vueltas y no encuentre su kairós*Irremediablemente, soy ese pensamiento recurrente que insiste en que si mejoro lo hago, mejoro lo que soy.
Inseguridades
Canastos vacíos / Lo no escrito / libros sin leer / Los dolores son míos / In fluere la vida al perder /
Inseguridades / Olvidos / Siempre canastos vacíos.
Este invierno
Este invierno...
¿Dónde dejé mi haiku de
agradecimiento?
- Poemas de Florentina Pérez Conesa - lunes 4 de agosto de 2025


