
Uno de los sueños de casi todo ser humano es escribir y publicar un libro. Es un deseo común con el que buscamos trascender el período vital que nos toca en suerte vivir. Es nuestro legado para enfrentar la finitud de nuestra existencia.
Jairo Duque está entregando a consideración del público su primer libro. Es un trabajo que abarca su época de pintor empírico que empieza en 2016 y en el que recoge su quehacer de artista de la luz y el color. Pero el libro va más allá de compilar pinturas para entregarlas a los lectores y recibir aplausos por lo hecho.
Su trabajo se complementa con palabras, con hermosos textos en los que comparte sus puntos de vista sobre el oficio, pero que, además, nos invita a conocer sus emociones, su visión frente a los diferentes aspectos que la vida ha puesto delante de él durante su trasegar.
Para provocarnos más admiración, Jairo le puso un nombre coloquial y bello a su libro: Trasteo, que, lo sabemos, es el sencillo acto de empacar nuestras pertenencias e irnos con ellas a donde nos lleve el destino.
Pero para saber los porqués de este trabajo, qué mejor que dialogar con el autor, enterarnos de viva voz de las motivaciones de un trabajo exhaustivo —474 páginas llenas de color y textos que emocionan.

Este libro tiene mucho significado para usted. ¿Qué es Trasteo?
La historia de Trasteo comenzó hace muchos años. El libro inicialmente lo pensé como una biografía, pero con el paso del tiempo la idea fue derivando hacia una selección de las pinturas que realicé y decidí compilar en el libro que estoy presentando: Trasteo.
El trabajo combina dos momentos: una parte, lo que ha ocurrido en mi existencia, en mi discurrir por el exterior, concretamente en Estados Unidos, y que yo llamo “exilio voluntario”. Y también lo que sucedió con mi oficio de pintor. Trasteo empezó a tomar forma como obra enfocada en el arte hace unos cinco años, cuando ya habían transcurrido los primeros tiempos de producir mis pinturas.
Usted escoge un nombre muy coloquial: Trasteo. ¿Por qué eligió ese nombre, que me parece tan simpático?
El nombre Trasteo conserva la misma simbología del proyecto original biográfico, ese que sustituí por esta presentación, esta manera de exhibir, a través de las obras, episodios de mi existencia.
Yo parto de una concepción: la vida es un constante movimiento. El hecho de crecer nos muestra que ya uno no es el mismo cada día. El niño de tres años es diferente al de siete. El hombre de la pubertad, el joven dinámico, no se parece al hombre en la madurez. Bajo esa concepción de que todo es movimiento, adopto ese colombianismo para mostrar el cambio constante y la transformación, por medio de mis pinturas.
Usted hace un ejercicio que vale la pena reseñar. Muestra a los lectores su oficio de pintor, pero escribe los textos donde refiere cada una de las pinturas con gran preciosismo narrativo.
Yo digo que es expresión de una necesidad existencial. He estado vinculado con las letras desde la posición de espectador. Tal vez recuerdas que hace como quince años estábamos en núcleos hispanos en el sur de California. Eran colectivos de expresiones literarias: poetas, escritores, cuentistas que nos expresábamos por medio de conglomerados como La Luciérnaga y otras peñas culturales. Yo ejercía como comunicador y divulgador de esos escritores. Recuerdo que tú participaste con tus poemas y con algunos libros de tu autoría en esos eventos.
Lo que yo creo es que estaba acumulando en mí esa combinación de pintura y escritura. Fue un acumulado aprendido de ustedes los escritores, de los periodistas y de esas peñas literarias en las que participaba. Con seguridad se fue cocinando esa forma de expresarlo. Siento que lo logro ahora porque me enfoqué y, debido a que disfruto pintar, se me ha dado de una manera más natural, porque es hablar de las pinturas en el lenguaje que poco a poco he ido adoptando, perfeccionando y estudiando de manera autodidacta.
Creo que en las páginas del libro recoge usted muy bien su vida artística desde el año 2016 en el que comienza a pintar, pero también es parte de un legado que quiere transmitir. ¿A quién quiere que llegue este trabajo?
El motivo inicial era dejar un registro para la familia cercana. Realmente ese fue el detonador de la necesidad de hacer el libro. ¿Por qué? Porque por esta época estamos mi esposa y yo, después de casi tres décadas de vivir en Estados Unidos, pensando en retornar a Colombia.
Toda mi obra pictórica la tengo bien conservada porque disfruto mucho con ella. Tengo las obras bien catalogadas y bien documentadas, y estarán en un trasteo real cuando se dé nuestro retorno a Colombia, a la querida Colombia, para vivir nuestros años de madurez, y no quisiera que mis obras quedaran perdidas. Sentí que me hacía falta algo: la necesidad de expresar la obra pictórica combinada con narrativa. De ahí el lugar que ocupa Trasteo.
¿Qué experiencia le deja el libro además del gusto de hacerlo? Pienso que empieza a tener importancia para otras personas fuera de su círculo familiar y creo que va a tener muchos lectores porque el trabajo narrativo es otra pintura que va a emocionar al lector. ¿Qué destino le está observando al libro?
De hecho, el libro ocupa un lugar muy importante dentro de mi obra. Es decir, mi trabajo pictórico, mi caminar por la pintura, la exploración, el aprender de manera autodidacta la acuarela, el acrílico, el arte digital, el uso de los materiales sin quedarme en un solo tipo de pintura, expresa mi necesidad de reflejar un mensaje en cada obra.
Yo considero que Trasteo, el libro, parte de un sistema conceptual que estructura mi obra. El libro me ha permitido repensar el oficio, cómo lo clasifico y cómo lo presento.
El libro es parte de la obra pictórica, no como complemento sino como una extensión de ella constituida por tres componentes: cuerpo, emoción y espíritu conceptual. El cuerpo de la obra es la dimensión técnica y material, me estoy refiriendo a la pintura, los soportes, la acuarela, los pigmentos, el arte digital, todos los recursos materiales.
El componente emocional es la dimensión intangible, aquello relacionado con la selección de los motivos que me sirven de referencia para hacer las pinturas; el espíritu conceptual de la obra pictórica lo viene a concretar la idea, el significado de la pieza de arte que constituye el mensaje que quiero transmitir.
El libro ocupa ese lugar, ese espíritu conceptual de todo el sistema, de toda la obra. Más que un catálogo o una simple exhibición, el libro busca condensar el núcleo conceptual de toda la obra. Reúne una selección de pinturas acompañadas por reflexiones y comentarios míos que permiten descubrir los vínculos internos, el contexto y la sensibilidad que dan unidad al conjunto de mi trabajo pictórico.
Uno observa el libro, y no es solamente un compilado de pinturas sino que va más allá, porque usted, mediante los textos, nos ha permitido conocer sus amores, sus dolores, los estados de ánimo, el cuestionamiento a los momentos que le ha presentado la vida, y en ocasiones invita a enfrentar la existencia desde esa humanidad que nos conforma; por eso Trasteo es más que un compilado de pinturas bonitas.
Sí, exactamente. Fíjate que ese ejercicio, ese punto que estás refiriendo, me llevó a mí a pensar cómo estructuro la obra. Y la obra, definitivamente, no es de manera cronológica como mejor se entiende, por eso la estructura que le doy al libro la doy por constelaciones temáticas. Por ejemplo, en el capítulo de pintura urbana incluyo obras de mis principios y también obras recientes. En el capítulo de surrealismo y abstracción, involucro no sólo temporalidades pues hay pinturas hechas, no en la misma época, sino temas. Los hay contra la guerra, con el amor, por los recursos naturales, por interpretación de expresiones de la naturaleza, etc. Creo que me estoy dando una respuesta y espero que los lectores encuentren lógica a esta manera como estructuré el conjunto de pinturas que incluyo en Trasteo.
Cuando se escribe un primer libro, como es su caso, el autor se enamora de ese contar y siente el impulso de crear nuevos textos. ¿Vendrán otras propuestas narrativas ahora que llega usted al “descanso del guerrero”?
Honestamente no lo he pensado porque he estado muy enfocado en cómo hago esta presentación, cómo se cumplen los objetivos; las obras tienen una descripción que incluye los componentes motivacionales, la selección y el mensaje. Pero a la vez tengo un propósito y es resolver una de las preocupaciones que he tenido de tiempo atrás, y es lo que se refiere a la experiencia que he tenido cuando voy a los museos o a las galerías acá en Los Ángeles.
Cuando voy al museo yo tengo esta sensación y la comparto. Me enfrento en un museo con una obra que me llama la atención, una obra abstracta, por ejemplo, y me encuentro una ficha muy pequeña, una ficha técnica habitual en las exhibiciones. Me queda por delante visitar quinientos cuadros más; después de tres horas quedo con la sensación de que vi mucho y me quedé sin nada.
El libro tiene esa motivación también. Necesito generar un puente entre el observador y la obra con este libro. Quiero acortar la distancia que enajena al observador frente a una obra de arte porque no da información. El libro no sólo ofrece una descripción motivacional sino que también agrega algunos elementos técnicos.
Yo hago una interpretación de la pintura, le doy esos elementos que trato de que no sean muy encumbrados y busco que el lector tenga un acercamiento con mis pinturas, que son las que yo le estoy presentando. Busco que haya nuevos recursos que yo le pueda aportar, recursos para poder leer y entender una obra de arte. Si el lector al leer mi libro se siente con la confianza de decir: “Yo me siento más seguro al enfrentarme a una obra de arte, y así como en el libro puedo asumir mi propia interpretación”, creo que uno de mis objetivos se habrá conseguido.
Espero que los lectores sepan apreciar no solamente el color y la propuesta pictórica que hay en el libro, sino que se introduzcan dentro del texto, que es lo que hace apreciar otra pintura, porque el texto es una pintura nueva para el que ve el trabajo de Jairo Duque. ¿Dónde consigue el libro quien quiera tenerlo?
Yo hago la publicación a través de Amazon. En este momento están en línea los tres formatos de mi libro en español, pero también publicaré Trasteo en inglés. El e-book en Kindle está a un precio de USD$5,99. Están los otros dos formatos, que por tratarse de un libro de arte tienen la mejor calidad de papel y color; son libros impresos en tapa blanda y tapa dura, a mayor precio.
Para finalizar invito al público a acercarse al trabajo pictórico que he realizado, pero más a la dimensión narrativa de ese trabajo. Me complacería que les sirviera a los lectores y que se reconocieran en las líneas, en la pintura, y que se animaran también a incursionar en el arte. En mi experiencia —yo soy una persona mayor— llego a la pintura de manera tardía, pero aún con mis facultades y mi autonomía, y eso a mi edad, después de haber hecho un camino de construcción de familia, es un verdadero privilegio. En ese sentido me siento muy afortunado porque tengo un saber hacer, me gusta mucho lo que hago y no dependo de la publicación del libro para vivir o de otras formas de publicación, pero eso me da mucha libertad y eso es lo que yo aprecio.
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