Autorretrato
A Miguel Ángel López,
el embalsamador de Tibú
Preparo su ropaje,
cuidando cada pliegue
para el día de su gala.
Ellos son más
que una historia fallida.
Deslizo en su suéter
un pasaporte sin destino.
Esbozo sus facciones,
que nadie diga
que fueron vencidos,
..........que el dolor escribió
..........su última palabra.
Hoy la ceremonia
luchará contra el olvido,
..........último refugio
..........bajo la piel silente.
Moldeo su ausencia
con pinceladas de memoria,
intento que vuelvan a ser
lo que siempre han sido.
Sustituyo su sangre
por el anhelo de sentirlos vivos,
para que la ilusión recorra sus venas,
aunque se funda con el tormento.
Ahora
que soy vuelo y soy esfinge,
comprendo que cada gesto,
cada trazo, cada gota,
fue la preparación lenta
....................de mi propio entierro.
Quedarme sin respuesta
El péndulo no responde,
permanece inmóvil
apuntando a la nada;
ni el aire que abre la puerta
consigue moverlo.
Las runas se esparcen sobre la mesa
y se esconden,
..........caen en un ángulo
..........que mi ojo no alcanza.
El terciopelo que cubría el tarot
se ha quemado,
nada lo resguarda.
Aun así, revuelvo las cartas,
..........las tomo una a una,
..........intuitivo y sigiloso.
Un vaso de agua
se vuelca
sobre la mesa,
..........las cartas se empapan.
..........El signo se disuelve.
Qué pésima litografía
en la que fue procesado
aquel oráculo.
Qué descuido
haber cubierto el tarot
..........con el barniz de mis dudas.
Ya no tenemos prisa
La sangre estropea las finas telas
..........de los hombres de bien
las banderas coloridas incomodan
la pureza heredada
..........de los hombres de bien
los cuerpos vestidos de muerte
legitiman la proeza
..........de los hombres de bien
las mujeres manchadas de amor confuso
engrandecen
..........a los hombres de bien
las iglesias absuelven pecados,
protegen —en cuerpo entero— a los infantes
y bajo la sotana
..........reciben aplausos
..........de los hombres de bien.
y allí vamos, despacio,
con el orgullo retorcido,
alienados,
para ser los próximos guardianes
de las memorias sagradas
..........de los hombres de bien.
Deshabitado
Y te sentirás culpable por el desbordado río
mientras hueles la sangre
que se filtra,
..........contaminada,
....................por las rendijas.
En el instante en que me pierdes y te pierdes,
creyendo hacer el amor
—cuando el amor transita huérfano—,
los cuerpos se abren al caudal
..........y el agua hace remolinos
..........con nuestros nombres.
- Cuatro poemas de Diego Rodríguez Saza - lunes 6 de julio de 2026


